KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

The Secret Code. Detective Agency: "Bad Wolf" - Cap. 6

Minho parecía tan brillante como Changmin recordaba. Una sombra de más de un metro ochenta, tenía la construcción de un corredor y suave cabello oscuro. Tenía los dientes perfectos y una sonrisa aún más perfecta. Alto, atlético y sexy, y ahora sin un Changmin a sus pies.

—Encontré esta dirección en algunos papeles. Quería verte.

—No quiero hablar contigo— contestó irritado. Lo último que necesitaba era un “Corazón a corazón” con el hombre que lo había engañado.

Minho dio un paso más en la habitación y de inmediato Jaejoong se movió entre Changmin y su ex. Era evidente la falta de entusiasmo por parte de Minho de que Jaejoong estuviera protegiendo a su objeto de interés, pero el vampiro no se iba a ir de ahí aunque no fuera capaz de leer a su amigo.

—¿Puedo ayudarte? —Jaejoong preguntó con una fría cordialidad.

—Estoy aquí por Changmin— Minho se inclinó en torno a Jaejoong.

—Vete, Minho.

—No creo que Changmin quiera verte—. Sonrío Jaejoong, él echó un vistazo sobre su hombro a buscando alguna respuesta en un gesto del otro ahora que no tenía acceso a su cabeza.

Changmin suspiró ruidosamente. No había absolutamente nada que ganar aquí con Jaejoong siendo una barrera entre él y Minho. Cruzó de brazos por encima de su pecho.

—Puedo lidiar con él, Jaejoong.

—Voy a decirle a Yoochun que él está aquí—. Curvó una ceja.

«¡Genial! Yoochun y su ex en la misma habitación».

 Eso no era exactamente lo que quería justo en este momento. Si fuera por él, había querido subir a la habitación de documentos y quemar algunas cuantas porquerías para liberara odio contenido.

—Dame un par minutos antes de que vayas a él para decírselo.

Jaejoong rempujó a Minho y salió de la habitación, no había lugar a dudas que iba directamente a Yoochun. Changmin no podía entender por qué el vampiro estaba ahí ya. Seguramente cuando vió a Minho en la puerta de su oficina, Radio-Changmin había hecho un llamado de emergencia a todos su auditorio, lo que debería haber sido suficiente para que su amante celoso viniera desde donde estuviera.

—¿Qué es lo que quieres, Minho? —Tal vez si se enteraba de por qué había aparecido, podría conseguir que se alejara mucho más rápido.

—Decir que lo siento...

—Está bien, has hecho eso. Ahora puedes irte. Tengo trabajo que hacer.

Minho no respondió inmediatamente. Él miró a su alrededor y su mirada se posó sobre Xia. El gato lo miró fijamente antes de cambiar su mirada a Changmin.

—Bonito gato—. Ofreció sin convicción. Extendió una mano para acariciar a la mascota, pero el gato arqueó su espalda y bufó—¿No es un gato amistoso, entonces?

Changmin cogió a Xia en sus brazos

—Es un gato muy amable—. Como para demostrar su punto, Xia ronroneó y frotó la nariz contra el rostro de Changmin antes de subir y colocarse alrededor de su cuello.

—De todas formas— comenzó con un tono suave—. Las cosas terminaron muy torpemente y yo quería aclarar las cosas.

—¿Torpemente? —Respondió— Estoy confundido. Encontrar tus bolas enterradas en mi mejor amigo cuando pensabas que yo estaba en el trabajo no es más que extraño.

—Changmin.

—Lo que era extraño—. Interrumpió Changmin—. Fue encontrarte con el maldito de Kwanghee.

—Changmin.

—Creo que tienes que irte— dijo con firmeza. Ya había tenido suficiente de la mierda de Minho para durar toda la vida. Cada día que Minho había encontrado una manera de menospreciarlo, para marchitar su confianza y su entusiasmo, Changmin no se había dado cuenta de lo que estaba ocurriendo hasta que todo había terminado. Ya no era ese hombre que necesitaba consuelo como un niño imbécil.

—Changmin. Kwanghee... dormir con él... no significó nada para mí.

—No, creo que tú encontrarás que no significaba nada para mí— corrigió.

—Sólo pasó un par de veces.

—¿Un par veces? Pensé que fue una vez, eso era lo que dijiste antes.

—Bueno, Kwanghee estaba dispuesto y tú nunca estabas en casa—. La voz de Minho había adquirido un tinte fastidioso desde el punto de vista de Changmin, toda esa mierda de Minho lo estaba irritando.

—Alguien tenía que ganar dinero para pagar las cuentas. No íbamos a comer con los ingresos de un locutor ¿No? —No pudo evitar la condescendencia en la voz, pero ¡¡Al infierno!! Había apoyado a Minho desde la universidad y a través de cuatro años intentando encontrarle la musa de conseguir su primer libro escrito.

—No estabas en casa. Kwanghee estaba allí.

—Sí, lo sé. Él estaba dispuesto, ya me lo has dicho—. Changmin había renunciado a su amistad con Kwanghee a pesar de haber sido amigo de aquel hombre desde que tenía tres años. Desde en el momento que había encontrado a Kwanghee en su cama com Minho, no quería saber de él.

—Sé que te echa de menos. Los dos lo hacemos.

La puerta que había cerrado Jaejoong se abrió, Yoochun hizo una gran entrada furiosa.

—¿Changmin? Jaejoong dijo que tenías la dirección y que no te podía oír…— Su voz se apagó. Rodeó a Minho y tomó la posición donde Jaejoong había estado. Changmin no necesitaba un protector. Necesitaba a su amante para afirmar que tenía una vida.

Paso a paso hacia adelante, Changmin deslizó un brazo alrededor del vampiro inmóvil. Con el hombro golpeó ligeramente el brazo de Yoochun para que lo pusiera alrededor de su espalda y Xia saltó de él, sobre la mesa al lado de la Gárgola.

«Hagamos de esta buena...» Pensó Changmin. Miró a Yoochun, que no se movió un músculo y claramente no había oído los pensamientos de Changmin en absoluto.

—El es Yoochun. Yoochun, este es Minho. Alguien que una vez fue...

—Su novio— y extendió su mano en señal de bienvenida.

Yoochun gruñó y sus colmillos brillaron peligrosamente. Minho rápidamente retiró su mano y retrocedió un paso.

—Exnovio —resumió Changmin —Yoochun es mi compañero ahora.

Minho miró a Yoochun de arriba abajo y frunció el ceño.

—Es un paranormal — observó—. Me dijiste que los paranormales eran más que monstruos reales, sin embargo ¿Aquí estás durmiendo con un vampiro?— seguía frunciendo el ceño y de pronto su expresión se despejó—¡Mierda, Changmin! ¿Estás trabajando en un área que juraste no volver a visitar de nuevo, con los animales y los monstruos y ahora estás haciendo qué? ¿Dormir con un murciélago hematófago? ¡Maldición! Te tiene controlado ¿No?

Yoochun se puso rígido y Changmin apretó su agarre en la camisa. Esto podría terminar de muchas maneras, pero todas terminaban en un baño de sangre.

—Nadie está utilizando su control para convencerme de que haga nada— contestó con fastidio.

—O un hechizo o algo así.

—Me encanta Yoochun. Él es mi amante y mi compañero.

Changmin cogió un pequeño movimiento de Yoochun mirando hacia él por el rabillo del ojo. Pronunciando su amor por el vampiro exasperante de esta manera no era lo que había esperado para revelar lo que sentía, pero en todo caso, decir las palabras lo hacía muy real.

—Voy a encontrar una manera de romperlo— dijo a toda prisa—. Entonces podrías volver.

—¿Volver? ¿Para qué? —Le preguntó sorprendido.

—¿Por qué no? Juntos somos un gran equipo — dio un paso hacia ellos y Changmin se sintió aliviado cuando Yoochun se quedó relajado y en control.

—¿Te has quedado sin dinero? ¿Por qué de repente me quieres de vuelta en tu vida? — sabía que tenía que haber una explicación que se estaba perdiendo en todo el encuentro.

—Kwanghee me dejó— contestó un poco desesperado.

Muy bien, así era la declaración de un asesino. Él no se había dado cuenta de que Minho había tomado a Kwanghee después de la gran revelación. Eso dolía. Changmin empujó al instante su temperamento que amenazaba con desbordarse y dejar a Yoochun eliminar físicamente a Minho de la oficina.

—¿Entonces perdiste tu recibo de sueldo? ¿Es por eso la visita?

—Creo que tienes que irte del edificio por ti mismo—. Murmuró Yoochun.

—¡Oh! Puede hablar.

Yoochun siseó con furia y Minho, repentinamente asustado, retrocedió. Cuando había pasado el umbral de la habitación pareció recuperar algo de su bravuconería.

—Sólo espera, voy a encontrar una manera de romper el encanto. Voy a rescatar a Changmin y estaremos juntos otra vez—. Él se dio la vuelta y salió de la casa.

Yoochun no hizo ademán de seguirlo. En cambio, envolvió a Changmin en sus brazos y lo atrajo hacia sí.

—No te puedo oír. Vine aquí y tu amante estaba aquí.

—Ex—amante— contestó con firmeza.

—Y yo no podía leerte. Eso sólo ocurre cuando las relaciones terminan. El trauma hace que la conexión se detenga. Quería matarlo.

—Me alegro de que no lo hicieras.

—Iba a hacerlo—. Apretó a Changmin aún más—. Entonces dijiste…

Changmin adivinó a dónde iba.

—¿Qué yo te amaba?

—Lo sabía, lo podía escuchar en el tono de tu voz.

—No estaba mintiendo.

—Lo sé.

—Te quiero.

—Lo sé.

—¿Eso es todo? “Lo sé” ¿Es eso todo? —Preguntó Changmin incrédulo.

—¿Crees que va a tratar de encontrar una manera de romper lo que tenemos? —Yoochun parecía preocupado, no era propio de él. Sus palabras tenían un tono de miedo.

—Nunca has sido capaz de utilizar tu encanto en mí. Él no nos puede hacer daño al romper una cosa que no existe — se apresuró a tranquilizarle. Changmin hizo una pausa—. Has cambiado de tema—. Dijo suavemente.

Yoochun se echó hacia atrás y hundió sus manos en el cabello de Changmin. Se besaron profundamente y Yoochun suspiró en el abrazo. Se echó hacia atrás y Changmin lo persiguió por más besos, pero Yoochun detuvo el movimiento.

—Yo también te amo, Shim Changmin. Entonces, ¿por qué no te puedo escuchar más?

Changmin negó con la cabeza, no tenía ni idea. No era como si hubiera querido que nadie pudiera entrar en la cabeza.

«Un momento ¡Diablos! Eso es exactamente lo que he hecho sin querer. En primer lugar, la luz mágica que apareció, a continuación, los mapas y ahora había bloqueado a los colmilludos de sus pensamientos ¿Qué demonios estaba pasando conmigo?».

—Puede que tenga que ver a alguien acerca de una pequeña infección de deseos.

Yoochun suspiró.

—Lo sabía. Tú querías que saliera de tus pensamientos—. Su voz destilaba dolor.

—Sólo porque a veces es como si no tuviera nada privacidad y no puedo ni planear lo que quiero hacer.

—Deberías haberlo dicho. Hay maneras en las que puedes bloquear tus pensamientos de mí si quieres tener un secreto. Al igual que en los cumpleaños—. Yoochun había añadido la última parte con un tono puramente optimista y Changmin no pudo evitar reírse.

«¿Cumpleaños?»

—¿Tú incluso celebras tu cumpleaños?

— Claro, pero no me molesto con las velas. Podría tapar toda la casa de abajo— se encogió de hombros.

Changmin casi preguntó a Yoochun su edad, pero decidió que había algunas cosas que no quería saber.

—Me gustaría que pudieras escuchar mis pensamientos de nuevo— habló a nadie en particular, prestando atención a las palabras que había utilizado. Él había visto unas películas donde los deseos nunca terminaban bien.

Yoochun ladeó la cabeza.

— Piensa algo—. Ordenó.

«Hombre mandón» Pensó Changmin.

Yoochun sonrió y entonces entrecerró los ojos.

—Lo he oído.

Tenemos unas direcciones ¿Dónde se fueron el lobo y el sujeto de los cuernos?— Changmin se trasladó a la mesa.

—Lo último que vi, desaparecieron por la puerta principal a “hablar”— Yoochun miró por la ventana de enfrente.

—Tenemos que encontrarlos. Si son serios acerca de cubrir algo de terreno en la búsqueda, tenemos que decidir quién va a donde.


~::~::~::~::~


Habían recorrido una distancia considerable antes de que Leeteuk decidiera hablar. Kangin tenía mucho que decir a sí mismo, pero su instinto era esperar y dejar que Leeteuk limpiara el aire de lo que quería decir en primer lugar. Habían llegado al final del camino y Leeteuk se detuvo para sentarse en el muro bajo corriendo a todo lo largo de un gran espacio verde.


El teléfono de Kangin sonó. Miró la pantalla y luego lo empujó de nuevo en el bolsillo. No quería hablar con Jonghyun. Su cuñado que no pudo evitar. Infierno, él probablemente estaba de lado de Yoonji.


—Allá... fue…—Leeteuk dijo en voz baja.


— ¿Un error? —Kangin ofreció abatido.


Leeteuk lo miró con el ceño fruncido estropeando su rostro: —Inesperado—. Dijo con firmeza.


—¡Oh! —Inesperado no era la palabra que Kangin habría utilizado. Pero entonces, no quería utilizar la palabra equivocada tampoco. No creía lo que había entre ellos era incorrecto. Él nunca lo pensó. La presión de la manada les había escindido y sólo había sido por tradición.


—Tú estás en mi cabeza todo el tiempo—. Dijo Leeteuk simplemente—. No me gusta.


—Lo has dicho—. Kangin estuvo de acuerdo—. No es mi intención. «Respuesta del siglo»


—Hacer lo que hago es muy duro. Es por eso que tenía que..—. Él hizo un gesto con la mano entre ellos.
Kangin adivinó que Leeteuk estaba indicando la totalidad de lo satisfactorio que había pasado antes.


—Sí—. Kangin se sentó junto a Leeteuk.


—Eso no significa que sienta algo por ti nunca más—. Leeteuk dio media vuelta para mirarlo—. Era necesario, pero nunca volverá a suceder.


Kangin suspiró para sus adentros. Había esperado que Leeteuk dijera eso. Demonios, tenía que mantenerse alejado de Leeteuk antes de que le hiciera daño otra vez.


Las cosas en su manada eran demasiado inestables para probar cómo se tomarían su relación con un demonio. Él lo sabía. Sin embargo, el conocimiento de lo que debía hacer no había cambiado lo que quería hacer. Dio media vuelta para que estuvieran cara a cara. Agarrando una de las manos calientes de Leeteuk, él respiró hondo y empezó.


—Siempre me imaginé las cosas que me gustaría decirte si alguna vez te tuviera a mi lado otra vez. Las disculpas que yo diría, las cosas que te dije que iba a recuperar. Lo que pasó con nosotros fue mal. Yo te amaba tanto. Pero... la manada del alfa tiene responsabilidades que van mucho más allá de lo que teníamos.


Tuvo a Yoonmi... pero la pérdida de Leeteuk casi lo había matado.


—¿Esto va a ser una lección de historia de lobos? —Preguntó enojado. Intentó tirar de su mano, pero Kangin la agarró más fuerte. Los ojos de Leeteuk brillaban rojos por un momento y Kangin comenzó a hablar de nuevo antes de que Leeteuk fuera un demonio total.


—No. Tienes que escuchar—. Kangin insistió. Él iba a dar su opinión. Entonces Leeteuk podía deshacerse para siempre, pero primero le diría a Leeteuk lo que estaba en su mente.


—No tengo que hacer nada.


—Me equivoqué ¿De acuerdo? —Kangin estaba gritando y no podía detenerse—. Lo admito. Puse mi manada antes que mi corazón y nunca voy a ser el mismo. Lo único que queda en mi vida ahora que le da sentido es Yoonmi y estoy perdiéndola también.


Los ojos de Leeteuk se iluminaron y él inclinó la cabeza en cuestión.


—Lo peor de todo—. Comenzó Leeteuk—. Es que lo entiendo. El instinto y la supervivencia de tu manada fueron mayores de lo que teníamos—. Kangin negó con la cabeza, pero Leeteuk levantó la mano libre para no dejar a Kangin de decir nada—. Escúchame, Kangin. Realmente no te culpo por las elecciones realizadas que te fueron forzadas. No lo hago. Pero yo quería que el amante que dijo que moriría por mí fuera más egoísta.


—Lo siento—. Kangin ofreció débilmente.


—No lo sientas. Cuéntame lo que pasó. Conozco los rumores, pero los lobos pueden ser muy hermosos.


—No producía un heredero legítimo. Yoonmi es una niña, está claro. Están empujándome para volver a casarme con otra loba y tratar de tener un niño. Yo no quiero—. Kangin hizo una pausa por un tiempo. Recordó los argumentos que fueron tan intensos y fuertes en la manada—. Sabes que yo estaba trabajando hacia la igualdad de la manada y amar a mi chica fue visto como algo malo. Nunca estuvimos juntos, no en el sentido real de la palabra, Yoonji y yo. Sólo estuve con ella un par de veces, lo suficiente como para hacer lo correcto. Una vez que Yoonmi era lo suficientemente mayor para entender que a su madre no le importaba ella, me divorcié. No quería que ella se acercara a mi hija, pero la manada da los mismos derechos a las madres. Sigo pensando que tiene algo que ver con la desaparición de Yoonmi, pero nadie me escucha. Tienes que creerme, Leeteuk, quería volver a casa.


—¿A casa? ¿No estabas en las tierras de la manada de todos modos? — Leeteuk frunció el ceño.


—Volver contigo, tu hogar. Yo estaba desesperado por ti, pero Yesung me dijo que te habías ido. Me di cuenta de que no me querías, y no te culpo.
No hubo oportunidad para nosotros.


—Estaba de viaje en China.


—Me dijo que te fuiste a un viaje largo. Lo tomé como una señal de que no éramos ya nada.


—Me rompiste el corazón—. Leeteuk cerró los ojos y luego se inclinó hacia delante.


Kangin reflejó el movimiento hasta que descansaron sus frentes juntos: —¿Puedo volver a hacer lo correcto? —Susurró Kangin.


—¿Quieres? —Preguntó Leeteuk. Sonaba muy jodidamente triste.


—Más de lo que crees. Después de encontrar a Yoonmi, ¿tal vez podríamos darle una oportunidad? Conocernos, hablar, podrías conocer a Yoonmi ¿Podríamos ser amigos por lo menos? —Kangin mantuvo la esperanza en su corazón de que Leeteuk diría que sí.


—Puedo hacer eso—. Leeteuk estuvo de acuerdo.


Se sentaron en silencio durante un rato más, todavía tan cerca como podían estar y las manos agarradas. Kangin tenía la sensación de que la tierra se movía y se preguntó si Leeteuk sentía lo mismo.


—¿Qué crees que está haciendo ahora?


—¿Yoonmi? —Quería volver con su hija. Quería saber quien la había tomado y por qué— ¿Crees que ella todavía está viva? —e preguntó. No esperaba una respuesta, pero Leeteuk le dio una de todos modos.


—Sí.


Sólo una palabra. Pero la sílaba había mantenido tanta convicción que Kangin sintió una ligereza que no había tenido antes. Leeteuk siempre tenía ese efecto en él.
—¡Kangin! ¡Leeteuk! ¡Tenemos nuestra primera ubicación! —Gritó Yoochun.


Kangin miró al vampiro acercándose y sabía que era él. Encontrarían a Yoonmi de una manera u otra. Changmin estaba siguiéndolo a un ritmo más tranquilo pero igual de intenso en su concentración.


—Tengo cuatro lugares a lo largo de los muelles que podrían ser posibles lugares—. Anunció.


—Debemos separarnos—. Dijo Leeteuk con firmeza.


Changmin le entregó una hoja de papel con los detalles sobre los dos almacenes a medias de renovación.


—Manténganse en contacto—. Dijo con severidad. Kangin asintió. Quería saber el momento en que Yoonmi fuera encontrada con vida.

No se atrevía a contemplar a su hija encontrada muerta.

The Secret Code. Detective Agency: "Bad Wolf" - Cap. 5

Yoochun fijó a Changmin al colchón, alineó su cuerpo con el de su amante. Soltó un suspiro al sentir el agradable peso del vampiro presionando contra él, nunca había tenido el placer de saber que su amante cuidaba de sus necesidades perfectamente. Un hombre capaz de leer su mente al hacer el amor nunca tendría movimientos equivocados. La torpeza habitual no existía desde que Yoochun podía anticipar cado uno de sus antojos.

«Ojala te quedarás el resto del tiempo fuera de mi cabeza».

—Pero me encanta visitar tu mente— ronroneó—. Me dice mucho mejor las cosas que tu boca.

—Compórtate o no vas hacer nada con mi boca pese a lo que encuentres que mi mente podría decir —frunció el ceño.

Un fuerte beso hizo a Changmin repensar su postura. Terminó por recorrer con sus dedos por el cabello de Yoochun simplemente porque podía hacerlo. De todas las cosas que se perdió por tener un amante estable, la libertad de tocar con total libertad a la otra persona, era la más grande.

—Deja de pensar en los amantes pasados cuando estoy contigo. Debería ser todo lo que piensas—. Los ojos de Yoochun tomaron un tinte rojo.

—Lo siento—. Changmin estuvo de acuerdo con la declaración de Yoochun. Si pudiera leer la mente, no le gustaría saber que su amante estaba pensando en otra persona mientras tenían sexo.

Inclinó la cabeza en alto por otro beso. A Yoochun le gustaba tomar el control. La mayoría del tiempo, Changmin luchaba contra él por el dominio, pero no hoy. Esta vez cedió a la necesidad de Yoochun de estar a cargo, dejando que el vampiro reafirmara su conexión y calmara su naturaleza.

Hundiéndose en el abrazo, se relajó bajo el cuerpo duro de Yoochun, lo que permitió que el vampiro tuviera la última palabra. Hasta ahora no había habido una gran cantidad de caricias y no mucha acción teniendo en cuenta que estaban desnudos.

—Puedes empezar en cualquier momento, ahora me parece una buena opción.

—He empezado— Yoochun sonrió, exponiendo los colmillos por completo—. Me estoy tomando las cosas con calma.

—Sabes que tengo una cantidad limitada de tiempo en este planeta ¿No? Yo no voy a estar aquí esperando 200 años cuando tú finalmente decidas que estás listo para hacerlo— levantó una ceja ante Yoochun.

«¿Necesito ser más claro o tengo que salir de la cama hacer un diagrama? ¿Quizás los vampiros entiendan mejor con títeres de calcetines ?»

—No creo que los títeres sean necesarios— alargo cada una de las palabras para hacer desesperar al menor. Luego se deslizó a la derecha de su amante para que tomara más aire antes de hacer otro movimiento. Envolvió un puño apretado alrededor de la erección de Changmin, haciendo que se arquera por la sensación.

—¡Oh, maldita sea!

—¿Mejor, amor? — Su tono de voz era calmado, pero sus ojos brillaban con picardía.

—Mucho— cedió y dejó que el jadeo escapara de sus labios—, pero creo que puedes ir más rápido.

—No— apartó la mano—. Quiero estar dentro de ti cuando te vengas.

Changmin pensó acerca de las diferentes formas de matar a un vampiro.

—Eso no es muy agradable de tu parte, más aun cuando estoy a punto de enviarte al paraíso.

—Debes dejar de leer romances de mierda— se burló—¿Paraíso? ¡Por favor!

Yoochun deslizó sus manos grandes a lo largo del cuerpo de Changmin, con una lenta intensidad, como si tuviera una lección de geografía al día siguiente que tenía que pasar con gran éxito.

—Pensé que habíamos acordado acelerar las cosas— se movió bajo los dedos de Yoochun, deseoso de pasar de tocar a coger.

—Paciencia— bromeó.

Changmin gruñó, se dio la vuelta y fijó al vampiro a la cama.

La sonrisa de Yoochun se reflejaba en sus ojos. Por un segundo, Changmin fue capturado en su belleza. Le dio un fuerte beso en los labios, estampando su esencia para que incluso otros paranormales pudieran oler su aroma en el vampiro.

—¿Reclamándome como tuyo? —La risa de Yoochun tenía un sonido alegre que Changmin nunca había oído antes.

—Por supuesto—. Podría no estar seguro acerca de su relación con un vampiro, pero no quería que nadie lo tocara.

—Yo soy tuyo, bebé. No tienes que preocuparte por eso—. Yoochun rodó hasta que Changmin se apretó contra el colchón, sus miembros frotándose en un pegajoso beso pre-semen.

Yoochun agarró el lubricante en la mesita de noche que Changmin no se había molestado en guardar la última vez. Se maldijo por la impaciencia cuando la tapa no se abrió de inmediato. Cuando quitó la parte superior, un chorro salió de la botella y aterrizó en el estómago de Changmin.

Changmin soltó una carcajada.

—Creo que se supone que debe ser utilizado un poco más abajo.

Yoochun sonrió. Deslizó los dedos por el líquido y, deslizando sus manos bajo el trasero de Changmin, apretó el dedo índice en el interior y se detuvo. La sensación de Yoochun dentro de él lo ponía en el cielo y no quería que terminara.

—Gracias por el dato.

—Otro—. Exigió, pero su amante exasperante simplemente lo retiró y volvió a meterlo.

—¿Dos? —Le preguntó inocentemente. Un segundo dedo se unió al primero, y luego un tercero— ¿Tres? ¿Cuatro? —Le robó un beso y Changmin soltó un quejido gutural— ¿Podrías tomar más? —Le preguntó sobre los labios de Changmin.

—Más.

Yoochun rió oscuramente sumido hasta que frotó la próstata de Changmin.

Changmin gimió y su cuerpo instintivamente se empujó hacia abajo para más fricción. Podría venirse de este empuje insistente de los dedos de Yoochun dentro de él y sus labios tan cerca de los suyos.

—Creo que he encontrado el lugar.

—Y...Has encontrado el lugar—. Coincidió Changmin. Era difícil hablar realmente en este punto y balbuceaba mientras respondía.

—Bien—. Yoochun se retiró, tomó otro chorro de lubricante con los dedos y lo extendió sobre su pene —. Eres exquisito, Señor Changmin.

Una vez que tenía todo lo que quería, Yoochun levantó el trasero de Changmin con sus grandes manos, alineado su erección y apretando en el interior.

—Oh, ahí mismo—. Un sonido bajo y canturreado se derramaba de Changmin. Su cuerpo se convirtió en nada más que en sensaciones cuando Yoochun estableció un ritmo.

—Agárrate a la cama—. Ordenó. Changmin hizo lo que le dijo. Llegó por encima de su cabeza, cerró las manos alrededor de la cabecera de metal y rezó para que el soporte no se rompiera en plena acción.

—Yoochun, por favor.

—No te muevas—. Dijo Yoochun mientras se movía un poco para cambiar el ángulo. Luces estallaron detrás de los ojos de Changmin y los cerró por el placer abrumador. Gemidos, maldiciones y, finalmente, un grito de finalización formó el mundo de Changmin. Su orgasmo tiró de sus bolas apretadas y utilizó el soporte adicional de sus manos sobre la cabeza de la cama para empujarse hacia abajo, Yoochun estaba increíblemente adentro. El vampiro gruñó por encima de él, liberando su semilla en el interior y siguió avanzando hasta que finalmente Changmin protestó débilmente.

Lo que este vampiro podía hacer con su miembro no era algo que pudiera siquiera empezar a describir, siempre lo dejaba sin habla. Sumado a ello, las olas de satisfacción vertiendo casi envían a Changmin a dormir. Suspiró mientras Yoochun se suavizaba y se deslizaba fuera de él, luego rodó sobre su espalda para acercar a Changmin más plenamente al lado de su cuerpo.

Changmin respiró lento y profundamente, tratando de recuperar el aliento. Sonrió cuando escuchó el corazón de Yoochun tronando bajo su oreja. Besos suaves aterrizaron en la parte superior de su cabeza. Para ser una criatura chupasangre, Yoochun era realmente muy cariñoso.

Algo le ocurrió a Changmin y frunció el ceño:

—¿Los vampiros tienen espermatozoides vivos?

—Piensas en las cosas más extrañas después de venirte—. Respondió Yoochun—. Sí, tengo esperma ¿Cómo crees que los vampiros llegaron a existir?

—Sabes que yo no sé mucho sobre los vampiros— Changmin se encogió de hombros

—Tienes mucho qué aprender. Pero no te preocupes, puedo enseñarte todo lo que quieras, no voy a irme a ninguna parte. Si quieres que sea parte de tu vida, voy a estar aquí hasta que mueras— prometió—. Hey, todo estará bien.

Sin embargo, el vampiro no pudo evitar sentir una ola de desesperación. Perder a Changmin no era una opción para él.

A pesar de que él había dicho esas palabras, Changmin se preguntó:

«¿Podría soportar estar con un vampiro por el resto de mi vida y no dar le el derecho a morderme? ¿Soy un maldito bastardo por no dar todo de sí para Yoochun?»

—¿Existen vampiros que no han mordido a sus compañeros? —Preguntó Changmin.

—No—. No había ninguna duda en la voz de Yoochun—. Se eligen para muchas cosas, pero todas ellas se recogen porque algo de su aroma nos dice y la sangre de nuestra pareja se adapta a nuestros gustos.

Si realmente quería tener una relación con un vampiro, él no lo podía encadenar para siempre a una relación superficial. Changmin inclinó la cabeza.

— Muérdeme.

Casi esperaba que Yoochun hablara o discutiera o dijera algo, en cambio, agarró el pelo del más joven en un férreo control y hundió sus colmillos en el cuello expuesto. Si Yoochun no hubiera utilizado un apretón tan fuerte, Changmin podría haberse apartado y arrancado su yugular. En su lugar, hizo ruidos fuertes. Una corriente lo atravesó, como si hubiera recibido un golpe con un palo eléctrico. Changmin deslizó sus dedos profundamente en el pelo de Yoochun para mantenerlo allí. A partir de los gemidos que salían de la garganta del vampiro, no tenía dudas de que estaba gozando de su sabor.

Después de una eternidad el éxtasis lo inundó. Yoochun estaba tomando su sangre, pero con cada trago le mandaba una ola de placer a su amante que recorría hasta la última célula de su cuerpo.

«Entonces así es como se siente…»

Yoochun deslizó sus colmillos del cuello y lamió la marca de la mordedura. Satisfecho, asintió a Changmin.

—Ahora te he marcado como mío—. La voz de Yoochun era feliz, como si acabara de recibir todo lo que siempre quiso envuelto con un bonito moño brillante. Changmin se sentía excitado y tocó con los dedos el lugar de la picadura.

Había una sensación uniforme en la piel y en ese momento deseaba desesperadamente que la marca nunca lo dejara.

—Ya sabía que era tuyo—. Changmin respondió.

— Y ahora todo el mundo lo sabrá también — Yoochun sonrió.

—Vamos a tomar una ducha. No queremos oler a sexo cuando el hombre lobo venga a encontrarnos— Sacudiendo la cabeza, Changmin salió de la cama

Yoochun asintió.

— Buen punto.

~::~::~::~::~

—Son sirenas.

Changmin levantó la vista cuando Kangin entró en su despacho.

—¿Qué? Pensé que eran seres humanos—Se pasó los dedos por el pelo todavía húmedo.

El cazador olfateó el aire.

— Espero que no te aburras mientras buscamos los secuestradores.

—Hemos encontrado una manera de entretenernos— Yoochun arrastró las palabras desde su silla junto a la ventana. No parecía afectado por la declaración de Kangin, y ciertamente no se sonrojó como Changmin.

—De cualquier forma ¿Qué te hace pensar que son sirenas las que se han llevado a las niñas? La náyade pensó que eran seres humanos — Changmin carraspeó.

—¿Quién dijo que no pueden ser al mismo tiempo los dos? —Preguntó Leeteuk—. No son mutuamente excluyentes. Su tío humano hizo un montón de trabajo para los paranormales. Hay seres humanos que pueden ser contratados para hacer el trabajo sucio de las sirenas.

—¿Crees que estas personas están trabajando para las sirenas? — Changmin hizo una mueca al pensar sobre qué tipo de trabajos su tío en realidad había estado haciendo.

Leeteuk asintió.

—Si los seres humanos están secuestrando a las niñas y las sirenas están involucradas, yo apostaría mi local a que los seres humanos fueron contratados por ellos.

—¿Por qué? ¿Las sirenas qué desean de las niñas? Los sonidos de la cinta de Yoonmi son de diferentes tipos de paranormales—. Un escalofrío recorrió a Changmin.

—¿Cómo es su reproducción?

—Escasa—. Leeteuk palideció —¿Estás pensando que están recibiendo estas niñas con fines de reproducción? Pero todas ellas son muy jóvenes.

—¿No sería mejor tener tiempo para lavarles el cerebro antes de hacerlo? —Preguntó Changmin. Su estómago amenazaba con revolverse por la idea de las niñas estaban pasando.

—Mi pobre bebé—. Kangin se sentó bruscamente como si sus rodillas se hubieran derrumbado debajo de él.

Changmin miró con interés cuando Leeteuk se arrodilló junto a la silla de Kangin, dándole un toque reconfortante en su brazo.

—Por el lado positivo, no van a querer hacerle daño—. Ofreció Changmin. Aspiró a la cosa de confort. Él siempre se sintió más incómodo que sabio.

—Eso es verdad. Ellos no quieren hacerles daño si piensan en mantenerlas a largo plazo— Kangin lo miró, la esperanza creciendo en sus ojos.

—Tenemos que descubrir dónde están escondidas las niñas. No pueden tomarlas bajo el agua por lo que tienen que tener una casa en tierra firme donde planean alojarlas. Si hay casi una docena de niñas, entonces ellos van a necesitar un lugar relativamente grande. Sólo tenemos que concentrarnos en grandes edificios por el agua que recientemente se han adquirido o se les concedió permisos para reformas importantes.

—Buena idea— dijo Yoochun.

—Tengo que volver a mi tienda. Pero, por favor, háganme saber si puedo ayudar más—. Leeteuk trazó un ligero toque en el pelo de Kangin con sus dedos antes de volver a salir.

Kangin se centró en Changmin.

— Dime que tienes algo y vamos a ir de inmediato—. Entonces él agarró la muñeca del demonio antes de que el diera un un paso demás—. Yo voy contigo, Leeteuk, tenemos que hablar.

Leeteuk abrió la boca y Changmin estaba seguro de que el demonio se opondría.

En cambio, la boca de Leeteuk se cerró y él asintió con la cabeza.

—Está bien. Creo que tenemos algunas cosas que discutir.

Por la expresión de Kangin, no se veía con ganas de discutir y supuso que no estaba en su agenda.

—Hazme saber cuándo encuentres algo.

—Voy a hablar con Jaejoong— dijo Yoochun.

La mirada que le dio a Changmin debería haberle quemado los pies. Los recuerdos de su anterior encuentro brillaron como una bola de rayo a través de su cuerpo. Yoochun se sacudió en su asiento.

Changmin se echó a reír.

—Te voy a hacer pagar más adelante por tu comentario oportuno— advirtió a Yoochun.

Su tono le dijo que él debía esperar a la noche.

Después de que todo el mundo se había ido, Changmin se recostó en su silla y dejó escapar un profundo suspiro. Él estaba muy por encima de su cabeza y se ahogaba rápidamente ¿Qué demonios estaba pensando? Tal vez podría vender el edificio y arrastrar su culo humano de vuelta al mundo normal. Un lugar donde su horario de recepción no cobraría vida y su amante no podía leer su mente.

—Me gustaría que no pudieras leer mi mente— murmuró Changmin. La idea de que alguien hojeara sus pensamientos le disbustaba.

Un breve golpe sonó en la puerta de su oficina, entonces Jaejoong entró.

—¡Oh, hey! Yoochun estaba buscándote.

—¿Qué hiciste hoy? — Jaejoong se detuvo en el umbral, y fruncido el ceño hacía el detective.

—¿Qué quieres decir con lo que hice? Estoy tratando de averiguar lo que las sirenas están haciendo— sacó su laptop desde donde la había escondido en su escritorio.

—¿Tienes una computadora? —Jaejoong preguntó con incredulidad.

—Sí, Jaejoong ¿Por qué no iba a tener una computadora? —Changmin había tenido suficiente con la magia y los paranormales —. Es bastante frecuente que los seres humanos tengan una de estas en casa —. Francamente, sólo quería un poco de paz y tranquilidad, con tal vez un caso simple de cónyuge infiel.

—Puedo preguntar por ahí, pero dudo que las sirenas me digan algo. Me odian, ya que no les voy a ayudar con sus pequeños proyectos —Jaejoong se encogió de hombros y se cubrió a sí mismo a través de la silla de los clientes.

—¿Qué tipo de proyectos? —Preguntó Changmin.

—Que yo sepa, estaban tratando de hacerse cargo de los movimientos del agua y el control de las rutas comerciales— respondió Jaejoong y entrecerró los ojos a Changmin.

—¿Por qué no puedo leerte?

—¿Cómo que leerme?—Changmin hizo una pausa—¿Te refieres a leer mi mente?

—Sí. Es como si estuviera bloqueada o algo, ahora.

—Bueno. De todos modos, no me gusta que la gente esté dentro de mi cabeza.

Se puso a buscar información. Un par de edificios surgió como nuevas adquisiciones y tres tenían grandes remodelaciones hechas. Imprimió una lista con las direcciones. Esperando que una de ellas fuera un éxito.

—Changmin, estás ahí— dijo una voz que Changmin tenía la esperanza de no volver a escuchar.
Changmin frunció el ceño

—¿Qué estás haciendo aquí, Minho?

Ahora tenía a su ex-novio caminando a través de la puerta principal.


Las cosas habían llegado a un nuevo nivel de extrañeza.