Uñas Negras
Título: Uñas negras
Autor: 1216Dalex
Pareja: SuChun (Mención YunJae)
Género: Lime, AU, Fantasía.
Extensión: Oneshot
Advertencia: Gore, Sadismo, Violación.
Reseña:
No sé si alguna vez te ha sucedido esto…
Imagina que estas durmiendo tranquilamente en tu cama, el abanico o aire acondicionado, haciendo la atmosfera placentera para ti… sé que te gusta dormir ¿A quién no? Es unos de los placeres más grandes que te puede dar la vida. Es un ritual el donde el cuerpo descansa, debe ser un pecado que alguien lo interrumpa… pero siempre llega alguien o algo y… bueno te despierta. Ahora… solo piensa que lo que te despierta no es nada más que un peso inexistente sobre ti… un peso que no te permite moverte, ni gritar, ni despertar… Sé que te ha pasado… porque es lo más normal…
Pero aunque no lo creas más normal es que cuando estés solo escuches que alguien te llama… Los grandes científicos dicen que eso significa que tu cerebro esta en bien funcionamiento y que estas “cuerdo”…
Pero te aseguro que para Yoochun nada de esto fue normal….
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Tengo mucho sueño.
Mire el reloj de mi celular y vi que marcaba las 02:49 de la madrugada. No había podido dormir para nada. Me trate de girar encima del colchón inflable en donde estoy supuestamente durmiendo. Trate de cerrar mis ojos esperando por fin conciliar el sueño, realice una oración de nuevo, para ver si era eso, al fin me estaba quedando dormido, cuando escucho un alto ronquido proveniente de mi hermano. Este fin de semana no era como cualquiera, ya había salido de vacaciones de la escuela y tendríamos un mes de descanso, así que mi hermano me ofreció quedarme en la casa que él y su mejor amigo compartían. Alegando que era muy aburrido pasar todos los días con su amigo. Su casa era sencilla pero costosa, nueva y en un lugar apartado. Había muy pocas casas en el lugar pero la gente se podía ver en los alrededores.
Ayer nos habíamos quedado viendo películas hasta tarde, vimos una película de Disney, en donde llore. Puede resultar bobo, pero ver cómo le cortan las alas a maléfica y que después todo el mundo la odie por querer un poco de venganza era injusto. Soy un muchacho inmaduro de 17 años que esperaban. Después de eso el mejor amigo de mi hermano Yunho, se estaba quedando dormido así que mi hermano Jaejoong, decidió cambiar un poco más el ambiente y ponerlo algo más tenebroso. Empezamos a ver Dracula... fue asombroso. Me dio un poco de tristeza al ver como mina reencarnaba para encontrarse con su amado en todas sus vidas.
Me moví un poco en el colchón inflable, ocasionando un extraño ruido, no podía dormir y me provoco ver mi celular de nuevo, ya marcaban las 3:04...
Recordé como ayer yo plácidamente estaba durmiendo en la cama grande con Yunho y como Jaejoong dormía en el incómodo colchón inflable... fue una noche tranquila, sin ronquidos de Jaejoong. Pero hoy el muy cobarde de mi hyung quiso dormir con su amigo. Asegurando que "algo" lo estaba molestando mientras dormía. Si aja como no. Excusas para dormir con su Yunho. ¿Cuantos años creen que tengo? ¿10?
De repente siento un olor desagradable... ¿Alguien se tiro una flatulencia?
Quede en la esquina del colchón medio muerto por el olor. Es todo un show dormir con estos dos... la próxima vez... si es que la hay, me acostare en la cama. ¡Sea como sea!
Trate de cerrar mis ojos y esta vez abrazando mi almohada... Quiero dormirme ya. Pensé. Mañana llegaría a mi casa y a volverme esclavo de mi mama, una vez más. Triste realidad. Bostece un poco esta ves anhelando que por favor una pisquita de sueño viniera a mí.
Poco a poco empecé a quedarme dormido en una posición algo incomoda... mi cabeza sobre mi brazo, sabría que mañana me iba a doler todo.
Poco a poco mis pensamientos se fueron apagando y me sentía cómodo... por fin caería dormido.
- Yoochun... – Una voz que no conocía me llamaba, que era eso. Mis sentidos se avivaron, el sueño se disipo en un segundo e inmediatamente como si estuviera grabado en mi cerebro, una oración a los cielos salió de mis labios. La recitaba rápido y bajo. Con voz temblorosa pero lo suficientemente bajo para que mi hermano y su amigo no escucharan. En mi pueblo se decía que si a mitad de la noche tú escuchabas que te llamaban, agárrate de algo, porque la muerte te está llamando. En solo pensar en esto sentí que se me erizaba la piel. Apreté fuerte las sabanas y sentí que todo se ponía frio. Sera de esto de lo que hablaba Jaejoong... En su piso... ¿vivía la muerte?
Con un poco de valentía pase mis manos por el ahora extenso colchón para encontrar mi celular perdido... entre la negrura lo divise y vi la hora. 03:24... el tiempo corría demasiado rápido cuando sentías que te estabas muriendo.
Trate de entretenerme con el celular, tratando de olvidar lo ocurrido antes...
Tenía varios chats abiertos del día anterior, de Changmin y de Sunny una chica molestosa del colegio.
A pesar de la hora, abrí el chat de Changmin para contarle lo sucedido. Para mi sorpresa inmediatamente Changmin contesto "No seaaaaas, Yoochun. Duerme que jodes"
El siempre de confortable.
Me acorde que había dejado mis audífonos en la mesita de alado. Me estire un poco y el incómodo colchón haciendo ruido, me despertó un poco más de lo que ya estaba. Busque y busque, no los encontraba... Mis audífonos que había dejado en la mesa... no estaban. Me asuste un poco.
Que más daba... ¿qué haría? Algo de interesante encontraría... lose.
Me puse a trastear el celular y ver que encontraba de bueno. Pero nada... ¿Porque mi celular resultaba tan aburrido ahora que necesitaba entretenerme?
Cerré los ojos un poco y trate de tranquilizarme... era lo mejor... contar ovejas o algo.
Agarre las sabanas y me envolví con ellas. Me puse la sabana hasta la cabeza y me acosté boca a abajo, el colchón seguía haciendo un montón de ruido pero mi hermano y su amigo seguían durmiendo como niños.
Trate de relajarme a pesar de todo y usar de escudo las sabanas. Después de todo era una bobería... como iba a ser que la muerte me viniera a buscar. Sería una total maldad de parte de ella. Mira que llevarse a prácticamente un niño de 17 años, es una total crueldad, aún estoy empezando a vivir... ni siquiera he dado mi primer beso. Mis ojos podían ver la luz amarilla proveniente del reloj electrónico marcando las 3:33... no había pasado nada de tiempo desde que lo vi por última vez... dentro de dos horas amanecería y podría dormir de nuevo, usando esto como impulso trate de dormir, si un espíritu o algo quería molestarme este lo haría a la media noche, no cuando ya estuviera por amanecer. Me relaje por fin y poco a poco sentí que el sueño de nuevo venía a mí, le di gracias a Dios que por fin podría descansar para mañana bueno regresar a la espantosa rutina. Mi respiración se relajó y cuando pensé que me iba a quedar dormido...
Un calambre se extendió por todo mi cuerpo y sentí que todo se me adormecía, un frio se instaló en mi espalda y un peso me aplastaba, sacándome el aire que tenía retenido... trate de mover mi mano para girarme, pero fue imposible, no podía, no podía... pero algo que si pude hacer fue abrir mis ojos, pero aun así veía todo borroso, la luz amarilla del reloj parpadeaba pero aun así la sabana me bloqueaba la visión. Me queje porque el peso de mi espalda se movía y me dolía. Era como cuando se te tiraban encima y te aplastaban. ¿Era alguna broma de parte de mi hermano y su amigo? Una broma que me adormeció el cuerpo y tampoco me permitía gritar. Trate de moverme, pero era como si estuviera atado, me era imposible todo en ese momento menos la vista que a pesar de que era borrosa podía ver algo. La luz del reloj de repente se apagó... y sentí un miedo horrible ¿Por qué me tenía que ocurrir eso a mí? Un olor fuerte a azufre me inundo y trate de encogerme, aunque no podía moverme. El fuerte olor a azufre me estaba mareando, escuche una risita cerca de mi oído y me dio ganas de llorar. A lo que sea que están jugando por favor paren... Esta vez cerré mis ojos y empecé a orar de nuevo... Dios escúchame...
- Eso no sirve... - Escuche una voz ronca muy cerca de mí... Quiero que esta pesadilla termine ya, ¡Ya! - Tan pequeño, tan puro, tan virgen... - Sentí una viscosidad en mi oreja y un olor a sangre. ¿Qué me había pasado por mi oreja? - Mi lengua... - El podía leer mis pensamientos... La viscosidad de su lengua había traspasado la sabana, cerré mas mis ojos y yo sabía que allá en los cielos me ayudarían... así que seguí rezando. Sentí un aliento extremadamente frio sobre mi espalda, acompañado de un dolor pulsante, desde mi cuello hasta mis glúteos, sentí como un filo, rompía las sabanas y pequeñas partes de mi piel. Con lo que sea que estuviera arañándome me dolía, como si vertieran alcohol en una herida. Quería gritar de dolor, quería quejarme y llorar, pero yo estaba estático en mi lugar, aun con esa fuerza extraña sin permitirme moverme.
- Cariño, lo siento muchísimo - Su espantosa y chillona voz de nuevo salió - ¿Te duele? - El no solo había rasgado la sabana, si no también la parte de atrás de mi camisa... dejando mi espalda al frio y a su vista, presiono el filo de ese objeto con el que me cortaba, mi espalda baja... y dolió. ¡Déjame gritar! ¡Por Favor! - Yo solo quiero ver tu piel... y porque no... Saborear un poco de tu sangre… Abusar un poco de tu cuerpo - Entonces, sentí ese pedazo de carne pegajoso sobre mi espalda, y ardía... ardía... como el infierno - No cariño... Mis lamidas son gloria... a comparación del infierno... - Con sutileza el susurro y siguió presionando su lengua a mi espalda... Mi herida abierta dolía... y esa cosa chupaba mi espalda, mordisqueaba mi espalda, él me está comiendo... me está despedazando - Demasiado rico.... Ammmh - El gimió, sobre mi espalda. ¿Qué clase de enfermo era esa cosa? Simulando embestidas sobre mi... chupando mi cuello... Absorbiendo mí sangre... Gimiendo ¿Que era? ¿Un demonio lujurioso? - Yo te he visto... Ummmm eres precioso... No me pude resistir cuando te vi... ahhh tú me llamas y yo llego hacia ti... Ammm.... - Quería llorar... Quiero... ¿Qué hago? Él se frota contra mí... Chupa mi espalda... Me toca... Quiero... Quiero...
Ayúdenme.
Quiero moverme... me duele el cuerpo... huele a sangre.
Tengo miedo... miedo a quedarme dormido y no despertar.
Miedo de quedarme dormido como lo estoy haciendo. Mis parpados pesan y él se seguía frotando sobre mi cuerpo aumentando el ritmo y sosteniéndose de mis hombros... Me mese como para quedarme dormido - Ammm algún día te llevare conmigo... - Sentí su boca en mi cuello, dejándome un beso en mi cuerpo. Un roce que me dejo caer dormido.
~
Sentí un golpe en mis costillas... además de que había amanecido con un terrible dolor de espalda... mi hermano tenía la osadía de patearme.
- Flojo... Despierta. Son las 11 de la mañana y tengo que llevarte donde mamá - El seguía empujándome con el pie y yo sin querer despertar...
- ¿Hacia tanto calor de noche? - La voz de Yunho llego a mis oídos y trate de levantarme... Yunho era amigo de mi hermano. No mío.
- Porque... - me dolía todo - ¿Porque lo dices? - Me estire un poco tratando de levantarme del piso.
- Te quitaste la camisa y supongo debes haberla tirado en algún lugar... Porque no la veo - Mire hacia Yunho, él se movía alrededor del cuarto tratando de buscar mi camisa de dormir. Me levante y camine hacia el baño.
- ¡MAMA ME VA A MATAR! - Jaejoong grito y corrió hacia mí, me agarro de la espalda y me queje - ¡YUNHO EL MALDITO BOTIQUIN! - El grito desesperado... Yo sinceramente aun no entendía.
- ¿Que paso Jae...? -Vi como volteaba hacia mí y después como abría los ojos - ¡Dios! Voy... - corrió hacia el baño pasando por mi lado, lo escuche hablar desde el baño - Jae... eso es por dormir en el piso...
- No creo... Dios... - Jae presiono algún lugar de mi espalda que me hizo quejarme de dolor - Tiene muchos...
- Muchos ¡Que! - Grite. ¿Que tenía en la espalda?
- Moretones... - Jae dijo preocupado - ¿Dormiste demasiado mal? - Jae me giro y quede frente a él.
-Demasiado... - Suspire... todo me dolía. Es como si un elefante se me hubiera dormido encima.
- Mamá me va a matar... - Palideció y puso en su rostro su mano en forma dramática.
- No hay parches, ni curitas... - Y Jaejoong se puso del color de la pared. Blanco. - Hay que comprarlas... Yoochun ven conmigo. - Yunho me ofreció una camiseta blanca - Por allí mismo... aprovecho y lo llevo donde Junsu...
- ¡Que! - Jae abrió los ojos - Tu amigo raro... ¡No! - Me costaba un poco ponerme la camisa, Jae siguió palideciendo si era posible, se acercó a mí y me ayudo a ponerme la camisa.
- Oh... vamos... es buen doctor. - Yunho busco las llaves del auto - Además su clínica está cerca y no creo que me cobre - Lo último lo dijo con algo de simpleza.
- Espero no le haga nada a mi niño... - Jae me abrazo y si ahora... era su niño. Después de que me dejo durmiendo en el piso.
Yunho se dirigió al auto, llevándome consigo, arranco el auto y sinceramente hasta sentarme dolía. Soy menor de edad... así que Yunho respondería por mí en lo que fuera.
No paso mucho tiempo... hasta llegar a la modesta y lujosa clínica. Yunho bajo y el ayudo a bajarme.
Entramos y vimos que había unos cuantos pacientes.
Yunho se acercó al mostrador e intercambio algunas palabras con la secretaria. Ella con un rubor en las mejillas salió directo a donde se encontraba el doctor.
¡Ja! Si supiera que es gay y que le gusta ir abajo.
Reí un poco.
Yunho tranquilo se acercó a mi lado y me sonrió.
La secretaria que antes lo atendió se sentó y una enferma se acercó a nosotros.
- Puede venir por aquí... - Yunho le dio algún papeleo y mis datos personales... No me gustaba nada las clínicas, ni los hospitales. Eran fríos y olían raro.
La enfermera le hizo ojitos a Yunho y nos guio por el largo pasillo. Podía ver como la enfermera tenía un extraño caminar en un intento inútil de verse sexy. Yunho me miro y soltó una risita, yo solo mostré una cara de asco y seguí caminando hasta que la enfermera nos dejó en una pequeña sala de espera.
- Pueden esperar aquí hasta que el doctor termine con su paciente - la sala de espera se ve sencilla, con sillones negros y paredes blancas, una pequeña palmera en la esquina y un cuadro de ellas en la pared del fondo.
- Al que decoro la habitación le deben gustar las palmeras - dije mirando alrededor y sentándome en el sofá. Quejándome un poco.
- El doctor Kim personalmente decoro la habitación - La enfermera le sonrió a Yunho sin mirar ni siquiera mi malestar y salió con su caminado extraño.
- Eres popular... - le mire, mientras Yunho ponía un cojín en mi espalda.
- Para mí mala fortuna... - Me miro y me guiño un ojo. Jaejoong es temible celoso.
Solo reí, quejándome un poco del dolor que había en mi espalda y tampoco me podía sentar bien. No sé de donde carajos provenía ese dolor que cargaba en mi trasero.
Esperamos casi por 15 minutos, empecé a ojear las revistas que habían en la sala de espera, Football y videojuegos era el tema. Parecía más bien que el doctor atendía en su mayoría a niños y hombres, porque realmente no me imaginaba a una mujer sentada en la sala de estar leyendo estas clases de revistas y rodeada de palmeras. Si yo hubiera sido mujer por mucho que me doliera el trasero, hubiera salido huyendo hacia otro hospital. Esperar es horrible para una mujer, mi mamá odiaba los bancos y todo en donde estuviera implicado una espera.
- No puedo creer que solo por estar acostado en el piso, hayas amanecido con la espalda tan rojiza y llena de moretones - Yunho miraba hacia mi lado, sin poder creérselo - Es como si Jaejoong te hubiera dado una paliza o como si un montón de cosas te hubieran caído encima - Yunho tenía razón, lo más extraño de todo es que yo no recordaba absolutamente nada de lo pasado anoche y eso es lo que más me asusta.
Cerré mis ojos y trate de recostarme en los cojines, mi espalda aun dolía y no sé porque. Yunho me miraba preocupado aun impaciente por que el doctor no aparecía. Me estaba quedando dormido, el frio del aire acondicionado hizo que mis manos se pusieran heladas y mi garganta ardiera, pude escuchar como Yunho pasaba las hojas de alguna revista y al instante escuche el rechinar de una puerta. Unos tacones sonando y la voz de una mujer. ¿El doctor Kim es mujer? Abrí mis ojos y voltee hacia la puerta.
- Gracias... - la ancianita le agradeció al joven doctor
- Eso es todo. - Un hombre Joven apareció detrás de la señora, cabello negro peinado hacia atrás y de porte elegante. Los tacones que escuche anteriormente seguramente provenían de esos caros y lustrosos zapatos que el hombre tenía. Debía de ser más bajo aun así yo con mis 17 años seguro y le pasaba en altura, Jaejoong envidiaba eso de mí. Según el, yo era un enano, pero un enano que le pasaba en altura incluso a él. Yunho es una excepción. Él es una torre Eiffel.
El hombre joven tenía su bata blanca puesta y una nariz redonda, pero con todo y eso se veía elegante con su camisa manga larga azulada. Él es de esas clases de personas que cuando las ves por las calles te dan ganas de abrazarlas.
Se despidió de la señora en tono gentil e inmediatamente su vista se dirigió a Yunho. Ignorándome a mí. Al parecer su amigo es más importante. Genial. ¿Ahora todo el mundo me ignoraría, incluso el doctor?
- Yunho amigo... - el hombre dejo mostrar su sonrisa blanca y sus ojos se volvieron dos gotas de chocolate, muy tierno para ser verdad, llego hacia Yunho con una sonrisa de oreja a oreja, vi como Yunho se levantaba de su puesto y le abrazaba. Se nota la comodidad entre ellos. Comodidad de la que yo no formaba parte. Ellos entablaron una pequeña conversación... ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho? ¿Jaejoong? Olvidándose de mí y de mi horrible dolor de espalda. Pude ver lo amable que el hombre en bata lucia, digno de un amigo de Yunho y la verdad, no sé porque a mi hermano no le agradaba. Trate de llamar la atención, en serio que me dolía y me ardía la espalda, es como si de la nada solo de ver al doctor, me hubiera puesto más grave. Me moví y solté un quejido. Nada. Esta vez trate de moverme un poco más brusco y solté un quejido más alto. Inmediatamente el pequeño doctor volteo hacia mí, mi quejido fue como una alarma para el que es un doctor... o eso pensé.
Sus ojos achocolatados se oscurecieron mientras me veían y una sonrisa torcida apareció en su ya no tan bonita cara. Me sentí helado y me asuste. Eso me estaba recordando algo importante que yo voluntariamente había olvidado.
- Oh cierto Junsu... él es el pequeño hermano de Jaejoong - Yunho trato de acomodarme las almohadas, yo baje el rostro un poco asustado, no sin antes percatarme que el señor Junsu había cambiado su expresión aterradora a una de total preocupación - ¿Lo recuerdas? - ¿Recordarme? Voltee inmediatamente hacia él, y el sonrió hacia mi aun con su extraña preocupación en el rostro.
- ¿Cómo olvidarlo? - De que habla...
El doctor llamo a unas de las enfermeras y le dijo que trajera una silla de ruedas. Cuando la silla de ruedas estuvo frente a mi Yunho se acercó para sentarme y el doctor también se acercó. Cuando lo sentí encima mío tratando de alzarme del sillón, un escalofrío recorrió mi cuerpo... y todo me empezó a doler. Y él me susurro al oído, con una voz diferente, con una voz que anoche me hizo estremecerme y llorar de angustia...
- ¿Cómo olvidarte...? - Pego sus labios a mi oreja y yo cerré los ojos, me sujete de sus hombros y me paso en la silla de ruedas sin problemas. Quería decir algo pero no podía. Me atacaron los nervios y ese señor lo sabía. Me miraba como cuando en esos documentales, aparecían los tigres a comerse a su presa, así de feroz, lo único diferente y que pude darme cuenta es que él lo haría con calma. El me comería cuando estuviera solo, cuando fuera de noche, cuando él quisiera.
- Yoochun que pasa... - La voz de Yunho me trajo a la realidad... y al parecer a ese señor también. Porque su hambrienta aura, la cambio a una de total amabilidad. ¿Sufría de múltiples personalidades?
- Nada - en un susurro ahogado y nervioso pude articular esa sola palabra.
Me llevaron hasta el cuarto donde el doctor atendía y Yunho entro conmigo. Gracias a Dios entro conmigo... si hubiera estado solo. Creo y me muero. Y lo digo en serio.
Yunho explico lo que tenía. De la nada esos moretones habían aparecido y me dolían a montones.
El señor Junsu con una sonrisa que seguro engaña a cualquiera dijo...
- ¿Puedes quitarte la camisa? - su sonrisa se extendió. ¡Pedófilo! Grite para mis adentros. Y con lentitud me quite la camisa, Yunho me ayudo a lo último y pude notar que Junsu no quito su mirada de mi frio rostro. Respetaba eso.
El me examino la espalda y yo apenas podía moverme. En serio parecía mas como si un elefante hubiera dormido encima mío y no el...
Yo sabía que era él y él sabía que yo recordaba.
Me pidió caminar.
Trate de caminar pero el espantoso dolor de mi columna no me dejaba dar un paso, en cambio perdí el equilibrio y casi caigo. Si no hubiera sido por unas frías manos que sujetaron mi cintura, seguro si no es por el señor Junsu, me hubiera golpeado duro contra el piso. Me estremecí y recordé cuando con algún objeto filoso me había traspasado la piel ayer. Y me marie, de solo recordar el espantoso olor a azufre, combinado con el olor metálico de la sangre, me dio un fuerte dolor de cabeza y mis piernas se debilitaron, alcance a ver la turbia sonrisa de Junsu y todo se volvió negro, la voz alterada de Yunho y Junsu diciéndome....
- Todo estará bien... mi pequeño - fue lo único que escuche.
~
Desperté.
Estaba en una habitación blanca... no había nadie. Tenía una mascarilla puesta y el olor a medicamento llegaba a mis narices. Pude ver más claro y vi que me encontraba en un cuarto. Pero que había pasado...
De repente veo que la puerta se abre y entra Jaejoong con un pañuelo en la mano y rostro preocupado.
-Niño... - el me llamo y yo voltee, viendo sus ojos negros llorando... - te desmayaste del dolor eso fue todo... no sabemos cómo explicar los moretones y las fracturas - el sollozo - Yo jamás te... te haría daño.... - Yo alce mi mano, ya más ligera y sin dolor, hasta su rostro - Entiendes... - él puso su mano sobre la mía y la apretó... cerro sus ojos y luego me miro - ¿Yunho... - y yo negué rápidamente, Yunho jamás me haría daño... Jae suspiro - No sé cómo explicarle esto a mama... tu padre me molera a golpes - Jaejoong es mi medio hermano, mi mama se divorció del padre de Jaejoong y pasaron 3 años cuando se casó con mi padre - Yo iré a hablar con ella, Yunho... yo rompí con el... yo pensé que... él te había hecho daño... - el me miro y su llanto que había cesado, empezó de nuevo...
-Ti... e... nes que... volver... - el medicamento me tenía embobado, Jaejoong me dio un beso en la frente y asintió.
- Cuando todo pase, le llamare y me disculpare... Yo le quiero... pero te quiero más a ti, eres mi prioridad enano- Jae volvió a darme un beso en la frente - las enfermeras cuidaran de ti, mientras trato de explicarle todo a mamá - él estaba saliendo... cuando dijo - Junsu también pasara como en media hora a verte... Sabes el te conoce desde que eras pequeño… él no es tan malo después de todo... - me sonrió y salió.
Me quede perplejo. JUNSU.
No.
Jaejoong.... vuelve. Solloce. Vuelve.
No quiero que Junsu venga.
Sentí miedo de lo que me pudiera hacer...
Miedo.
Mis articulaciones se sentían bien... ya nada dolía... podía darme golpes y era poco el dolor. El medicamento que me aplicaban hacia que me sintiera así. Pero no podían quitarme el miedo.
Si me llevaba conmigo el palo ese con los medicamentos seguro podría salir del hospital sin problemas... lo complicado era salir sin que nadie me viera. Pasaron minutos y trate de moverme para salir, me había decido. Con esfuerzo me senté en la camilla y puse mis pies en el frio piso. Trate de impulsarme hacia adelante aferrándome al tubo donde los medicamentos estaban colgados, cuando por fin empecé a levantarme unas manos frías se sujetaron a mi cintura sentándome de nuevo en la camilla, el apoyo su cabeza en la curvatura de mis hombros y yo cerré los ojos con miedo.
- ¿A dónde vas, preciosura? - ¿Cuando llego? ¿Cómo abrió la puerta, sin hacer ruido? Como Junsu llego allí... - No puedes escapar de mi... lo sabes verdad... - el olfateo mis hombros y mordió la piel en ellos, yo grite... pero no me escuche. Había comenzado.
El me acostó en la camilla de nuevo. Podía verle el rostro. Su bata blanca y su nombre impreso en ella. Dr. Kim Junsu. Su cabello negro más despeinado, su lindo rostro y esa sonrisa desquiciada.
El me beso... yo me rendía a su voluntad. Fue como si su cara colonia fuera droga o los medicamentos estuvieran alterados. Yo buscando lógica.
Su beso es lento y lujurioso, mueve sus labios absorbiendo cada pedazo de mis labios y se posiciona encima de mí. Con un dedo el empuja mis piernas, abriéndolas y el acomodándose en el espacio que dejaron. No podía respirar... sentía que me iba a quedar sin aire... y él se separa... y besa mi cuello... lo lame y deja marcas suavemente lo mordisquea y un suspiro escapa de mis labios - No soy tan mayor como piensas... - dice respirando pesadamente en mi cuello - Soy menor que tu hermano... - El solo soltó una pequeña risa y sus caderas empezaron a frotarse contra las mías, hacia olas con su cuerpo, el toco mi muslo y levanto la bata de hospital que yo tenia hasta mis caderas, dejando la mitad de mi cuerpo al desnudo, empezó frotando la tela de su pantalón, contra mi desnuda extensión. Temblé de miedo y excitación. El paro. Y con suavidad se quitó la bata blanca de su cuerpo.... - no me gusta el blanco... a mí me va el negro - y alzo su camisa, dejando su pecho al desnudo. Bajo la cremallera de su pantalón, en donde salía su erguida y orgullosa extensión. Él se empezó a masturbar sobre mi vista y mientras lo hacía, empezó a chupar sus dedos... uno por uno. Dándome cuenta de sus uñas negras, que hace un momento tenían un color natural. Dejo su miembro tranquilo y alzo una de mis piernas hasta su hombro. Su sonrisa macabra apareció y llevo sus dedos hasta mí, adentrándose uno por uno en mi pasaje, que la noche anterior el había ultrajado, mientras yo yacía inconsciente, por el dolor provocado. El sin esperar mucho se perfilo en mí, entrando poco a poco. Mi pulso acelerado me hizo ver borroso y lo último que pude ver... fue sus uñas negras arañando mi piel.
Insano - Cap. 4
mayo 22, 2016
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La frustración de Junsu
Junsu terminó sus clases en la Universidad y se apresuró a salir, había cancelado su cita con su novia y además quería alejarse lo más rápido posible, no deseaba que Yoochun volviera a abordarlo en pleno jardín y volviera a seducirlo, Junsu sabía que su debilidad cedería a los deseos de su amigo, entonces al igual que el otro día, Yoochun lograría penetrar el umbral de su dignidad y él caería rendido, Junsu no deseaba eso, quería alejarse, detener lo que se estaba convirtiendo en una obsesión
— Debo dejar de pensar en las cosas que hemos pasado, no puedo permitirme un accidente en plena vía pública —pensó angustiado, sintiendo una ligera presión dentro del pantalón, le asustaba que sus pensamientos pudieran revelarse a través de su cuerpo
Junsu llegó al edificio donde se encontraba el piso que compartía con Jaejoong, subió de prisa y para su sorpresa alguien le esperaba afuera, sentado en las escaleras, se trataba de Yoochun, quien al verlo sonrió lascivamente, mientras que Junsu se quedó paralizado, observándolo fijamente
— ¿Qué sucede? ¿Viste un fantasma? —preguntó con burla
— ¿Qué haces aquí? —preguntó el otro nervioso
— ¿Qué hago? Esperarte, claro. Sabía que no perderías el tiempo en venir corriendo a tu departamento con tal de eludirme —respondió burlesco —Vamos Junsu, no podrás negarlo
— Yoochun, no quiero problemas con Jaejoong, por favor déjame tranquilo, si quieres entrar y esperarlo, adelante —respondió decidido, tratando de ocultar su nerviosismo, pero a su amigo no logró engañarlo, sin embargo le siguió la corriente
— Lo haré, me dijo que no tardaba —respondió casi serio, Junsu lo creyó y fingió una sonrisa, tratando de aparentar ser normal, como antes, cuando solo eran amigos
Junsu abrió la puerta y dejó entrar a Yoochun, luego entró él y cerró
— Ponte cómodo, estás en tu casa —dijo Junsu con media sonrisa —Estaré en mi habitación estudiando —dijo rápidamente y avanzó hacia su habitación
— Espera —llamó Yoochun y él volteó —No hace falta que te escondas de mí, esperaré aquí a Jaejoong, tranquilamente
— No te creo —dijo Junsu convencido —Cuando llegué lo primero que me mostraste fueron tus oscuras intenciones —reveló nervioso, con deseos de salir corriendo de aquel lugar donde no se sentía seguro
— ¿Tanto miedo me tienes? —preguntó con gesto dolido, acercándose a él, Junsu comenzó a temblar, Yoochun estaba muy cerca de él y cada vez más
— No es miedo… me prevengo —respondió enseguida
— ¿De qué?
— De ti —contestó nervioso, dubitativo, Yoochun sonrió
— De lo que sientes por mí, querrás decir, temes descubrir de lo que eres capaz si caes en mis brazos, si cedes a mi seducción, ¿cierto? —preguntó altivamente, con arrogancia, Junsu frunció el ceño y empuñó las manos hasta ponerse blancos los nudillos
— No digas locuras —respondió indignado
— ¿Locuras? Te dejaste masturbar en pleno jardín de la escuela, ¿realmente crees que digo locuras? —preguntó burlonamente, mirándolo altaneramente
— Cállate —pidió casi amablemente, como si alguien pudiera oírlos —Por favor déjame tranquilo, tu novio es Jaejoong —dijo enojado, entonces Yoochun emitió una risa fuerte, Junsu enarcó las cejas, sorprendido
— ¿Novio? ¿Crees que Jae es mi novio? De manita sudada y toda la cosa ¿no? Que estupidez, yo no tengo un novio, tengo un amante —aclaró sin vergüenza, en ese momento Junsu sintió pena por Jae, quien estaba locamente enamorado de Yoochun, pero otra parte de él se sentía feliz, Yoochun era libre, relativamente
— Da igual, él cree que sí, acláralo con él… con permiso —terminó el tema y le dio la espalda, fue a su habitación y se encerró con llave, Yoochun no hizo nada por evitarlo, tan solo sonrió, caminó hacia un sillón y tomó asiento, como si de verdad esperara a alguien
…..
Jaejoong miró su reloj una vez más, habían pasado más de cuarenta minutos pero la puerta seguía sin abrirse, había tocado un par de veces y nada, era como si no hubiera alguien, pero él estaba seguro de lo que había oído, Yoochun lo citó ahí después de clase, esa fue la instrucción que su novio le dio ese día por la mañana cuando se hablaron por teléfono
— Seguramente tuvo algo que hacer, pero esperaré un poco más, quizás llegue —pensó aun con ánimo, se sentía feliz de que Yoochun le hubiera llamado para hacer una cita, quizás su novio estaba dispuesto a ser un buen novio, o al menos uno normal, aunque Jaejoong no conocía las verdaderas intenciones de Yoochun sobre su relación
…..
Junsu terminó de leer sus lecciones del día y dubitativo se acercó a la puerta, pegó el oído a la madera, afuera no se oía nada, parecía que estaba solo, eso lo hizo sentirse aliviado
— Debió haberse enfadado y se fue —pensó tranquilo —Tengo sed —acercó la mano a la perilla pero dudó en abrir — ¿Y si sigue ahí? —pensó intranquilo, realmente no quería ver a Yoochun —Es mejor si me espero —decidió enseguida, volviendo a su cama, se tumbó en ella y miró hacia el techo
Junsu cerró los ojos, dispuesto a descansar, pero entonces las vívidas imágenes de lo que había sucedido en la habitación de Jaejoong le llegaron a la mente, se sintió nervioso, una parte muy en el fondo de su corazón deseaba salir, olvidarse de todo y dejarse de Yoochun, entregarse nuevamente a él. Junsu recordaba vívidamente cada beso, cada caricia, la unión sexual…
— ¡Basta! —pensó aturdido, sentándose de golpe en la cama —No estuvo bien, no debo recordar eso, no debo —frustrado hasta las narices se llevó ambas manos a la cabeza, de nuevo la sensación de sed le recordó que debía salir, pero tenía miedo
Decidido, Junsu se levantó de la cama y tomó su celular que aún estaba en su escritorio, lo encendió y mandó un mensaje de texto a su novia
— Quiero verte, ven a mi departamento —escribió sin dudar, si Hani llegaba era un buen seguro para que Yoochun no intentara convencerlo de acostarse con él
La respuesta no tardó en llegar, pero lo que leyó lo desanimó
— ¿Está todo bien? Ya que me cancelaste hice planes con mis amigas, pero si necesitas algo voy enseguida —fue la respuesta de la chica, pero Junsu no quería ser un egoísta, así que no la preocupó
— Sí, todo bien, solo sentí deseos de verte, pero puedo esperar, diviértete —fue su respuesta, no quería arruinar los planes de su novia
— Está bien mi amor, te veo mañana, te amo —leyó Junsu sin emoción
— Sí, hasta mañana, besos —respondió secamente, él jamás le había dicho que la amaba, no podía ser tan mentiroso, y tampoco sentía culpa por retenerla
Junsu suspiró largamente, volvió a la puerta luego de dejar el celular de nuevo en el escritorio, pegó otra vez la oreja a la madera y de nuevo nada, solo el silencio, volvió a sentir ánimo de pensar que Yoochun ya no estaba, así que salió, abrió la puerta lentamente, pero Yoochun seguía ahí, estaba sentado en el sillón con las piernas separadas, la espalda relajada en el respaldo, los brazos cruzados al pecho y su cabeza agachada, estaba quieto y respiraba acompasadamente, Junsu se dio cuenta que estaba dormido, así que salió de su habitación completamente, tratando de no hacer ruido, iría por agua y volvería a encerrarse, era el plan
— Ese Jaejoong, ¿Por qué no llega y se largan a otra parte? —pensó agobiado, la presencia de Yoochun lo incomodaba
Fue hasta la cocina, se sirvió el vaso con agua, bebió un pequeño sorbo y luego caminó hacia su habitación, al pasar de nuevo por la sala vio que Yoochun había cambiado la posición, ahora su cabeza no estaba agachada hacia el frente, sino hacia atrás, inclinada sobre el respaldo del sillón. Junsu tragó saliva duramente, nervioso, mirando aquel largo y seductor cuello, Yoochun tenía una nuez de Adán bastante prominente, además de un terso y blanco cuello, para rematar tenía unos amplios y varoniles hombros, Junsu podía verlos claramente pues tenía puesta una camisa sencilla con cuello amplio
— Yoochun —suspiró nervioso, mirando las clavículas que se asomaban por el cuello amplio de la camisa. Volvió a tragar saliva, pensando en lo atractivo que era su amigo, ahora su mirada recorría el resto del cuerpo, el pecho podía notarse por debajo de la camisa, no era muy atlético pero encajaba con el resto del cuello. Miró su estómago, moviéndose de arriba hacia abajo lentamente, luego miró su cintura, delgada y estética, más abajo estaba el abdomen, un poco más abajo su entrepierna, atrapada en aquella estorbosa ropa, no se abultaba por lo que Junsu supo que Yoochun tenía un sueño tranquilo. Las piernas eran delgadas pero gracias a aquel pantalón no desencajaba
Como si estuviera hechizado, Junsu se acercó, dejó el vaso con agua en la mesa de centro y se colocó muy cerca de Yoochun, mirándolo atentamente al rostro, tranquilo, sereno y perfecto, le gustaba mucho. Junsu se sintió mal, le gustaba, amaba al muy hijo de perra, y pensaba que si no fuera un depravado sería perfecto, no dudaría en dejar a Hani e irse con él, pero Yoochun no merecía ningún sacrificio, al menos no suyo, si Jaejoong quería sacrificar algo por él era su problema
Junsu se acercó una vez más, un poco más, estiró su mano hasta el rostro de Yoochun y le apartó unos pocos cabellos de la frente, sonrió
— Ojalá estuvieras dormido siempre, no me importaría contemplarte —pensó con ternura, pero aquel era un sueño imposible, así que apartó su mano y le dio la espalda para volver a su habitación, pero entonces todo pasó muy rápido, sintió un agarre en la muñeca derecha que lo hizo detenerse, se giró un poco y Yoochun lo miraba, sonriendo, aún sentado en el sillón
— ¿Por qué? —preguntó secamente
— No entiendo
— Dime porque me tocabas, por qué me mirabas —respondió con su típica sonrisa cínica, Junsu tragó saliva, nervioso, sintió el rostro enrojecer
— Yo… yo no… no sé —respondió tímidamente, Yoochun se levantó del sillón y se acercó a él, los dos de frente, el mayor subió su mano hasta el rostro de Junsu y lo acarició, rozándole sutilmente la mejilla, haciéndolo estremecer
— ¿Te gusta mirarme? —preguntó con voz delicada, casi susurrándole, Junsu se volvió a estremecer, apartó un poco el rostro pero Yoochun insistió en acariciarlo —Mírame —ordenó con sutileza, Junsu se volvió hacia él y se miraron a los ojos — ¿Te gusto mucho?
— Yo… debo irme —respondió nervioso, quiso apartarse pero Yoochun movió la mano de Junsu que aún le sostenía, la llevó hasta su cuello, Junsu extendió la mano y sintió la piel caliente de Yoochun bajo su palma, se estremeció todo, miró el cuello de Yoochun y vio su mano sobre éste, Yoochun la movió hacia su pecho, hasta donde estaba abierta la camisa —No, Yoochun
— ¿Por qué no? —sonrió, soltó la mano de Junsu y éste la bajó hasta su costado, quedándose estático, Yoochun se quitó la camisa y la tiró al suelo, Junsu vio a la perfección todo el torso de Yoochun, la perfecta combinación entre éste, el cuello y sus hombros
— No está bien —respondió con tristeza, cada vez sentía más deseos por aventarse a los brazos de Yoochun y eso lo aterraba
— Junsu —susurró sensualmente, si quería llegar a él sin obligarlo debía actuar bien, así que levantó su mano y le sujetó la barbilla, se miraron a los ojos, Yoochun sonrió casi tiernamente, dentro de su papel, se acercó más a Junsu y besó suavemente sus labios, alejándose enseguida, Junsu lo miró con amor, siempre había deseado un beso así de su parte, sin lengua, sin otras intenciones — ¿Por qué sigues negándote que deseas esto?
— Porque no debemos, tienes a Jaejoong y tengo a Hani —respondió con tristeza —Y porque sé que no me amas, solo quieres sexo, es todo lo que te interesa —continuó, con un poco de enojo
— No es verdad, y claro que te quiero —respondió serio, fingiendo para no reírse a carcajadas, Junsu era como una niña enamorada y cursi
Yoochun se acercó el pequeño espacio que los separaba, tomó a Junsu de la cintura con un brazo, con la otra mano sujetó su barbilla y cerró los ojos, besando sus labios largamente, sin moverlos, sin intentar invadirle con su lengua, pero Junsu cedió, cerró los ojos y entregó sus labios. Se besaron lentamente, poco a poco con más exigencia, compartiendo un baile suave con las lenguas, fusionándose por completo, Junsu cerró sus brazos en el cuello de Yoochun, pegando la totalidad de su cuerpo al de Yoochun, él ahora le sujetaba con ambos brazos por la cintura
Detuvieron el beso cuando les faltó el aire, pero siguieron abrazados, Yoochun abrió los ojos, los de Junsu permanecían cerrados y pudo ver en su expresión lo entregado que estaba a sus brazos, entonces volvió a tomar sus labios, ésta vez lo besó con los ojos abiertos, levantó una de sus manos y le sujetó la cabeza, profundizando el beso, nuevamente Yoochun cerró los ojos, con la mano en la cintura de Junsu lo aprisionó de ser posible aún más contra su cuerpo, con la que tenía en su cabeza lo atrajo con pasión, Junsu jadeó, estaba excitándose
De pronto se detuvieron, Yoochun acarició una última vez los labios de Junsu con su boca y lentamente se apartó de él, Junsu abrió sus ojos y se miraron, el menor tenía la mirada brillosa y su cuerpo temblaba, se había dado con Yoochun los besos más perfectos de toda su vida, entonces odió no tenerlo, que no fuera para él, sintió un fuerte dolor en el estómago. Yoochun se alejó y fue por su camisa, se la colocó y le sonrió a su amigo
— Tienes razón, estaba siendo irracional, tengo a Jaejoong y tienes a Hani, no te obligaré a nada —dijo con seriedad, pero por dentro sonreía, sabía que su treta había tenido éxito, Junsu lo miraba con ojos de desesperado enamorado
— Yoochun… —quiso decir algo más pero en ese momento la puerta del departamento se abrió, era Jaejoong, quien al verlos en la sala frunció el ceño, ya no estaban tan cerca uno del otro, pero sintió muchos celos de igual forma
— ¡Yoochun! —dijo enojado —Te estuve esperando —reclamó enseguida, dando un portazo fuerte, acercándose a ambos
— ¿De qué hablas? Yo soy quien te estuvo esperando —respondió Yoochun fingiendo enojo, mirándolo. En cambio Junsu seguía estando frente a Yoochun, tratando de no mirarlo como tonto, mientras a la vez se negaba a mirar a Jaejoong
— ¿Tú a mí? Quedamos por la mañana que iría a tu casa después de clases
— No es verdad, te dije que nos veíamos aquí —dijo convencido, haciendo dudar a Jaejoong de lo que había oído en la mañana
— ¿Sí? —preguntó más para sí mismo, quizás si había escuchado mal
— Con permiso —dijo de pronto Junsu, intentando irse pero al mover un pie Jaejoong lo detuvo, sujetándolo fuerte del brazo. Se miraron a los ojos por primera vez ese día, Junsu lo miraba con recelo y Jaejoong lo miraba a él con desprecio, Yoochun observaba divertido la escena
— ¿No te habrás pasado de listo? —preguntó celoso
— Claro que no, idiota —respondió enojado Junsu, soltándose del agarre —Estábamos conversando nomás —mintió preocupado de que sus labios lo delataran, sentía que estos punzaban y temió traerlos hinchados
— Perdón —respondió sin muchas ganas —Pero dado lo que ha pasado entre los tres tenía mis dudas —miró hacia Yoochun, pero éste solo se encogió de hombros —Mi amor —se acercó a Yoochun mientras Junsu los miraba — ¿Me perdonas por no oír bien tu indicación? —dijo con voz suave y amable, Yoochun sonrió pícaramente y se acercó a él también, sujetándolo de la cintura con un brazo le dio un beso sensual, Junsu los miró y tragó saliva, sintiéndose celoso, apenas hace unos minutos él también estaba besando los labios sensuales y carnosos de Yoochun. Empuñó las manos
— Claro que sí bebé, te perdono —respondió Yoochun cuando se separaron, luego ambos miraron hacia Junsu
— ¿Vienes? —preguntó en broma Jaejoong, sonriendo divertido, Junsu lo miró con recelo, enojado
— Vete al carajo —respondió molesto
— Era broma —se apresuró a decir Jaejoong, luego agarró a Yoochun de la mano y lo jaló, caminando hacia su habitación, Jaejoong miraba al frente pero Yoochun se giró hacia Junsu mientras caminaba tras su amante, se llevó el índice a los labios y le hizo una seña de que guardara silencio mientras le cerraba un ojo, Junsu interpretó que le pedía guardar el secreto de lo que había pasado entre ellos, mientras él lo miró con tristeza, ese hombre al que tanto amaba no era suyo
La puerta se cerró cuando entraron los dos y Junsu sintió un vacío, los besos que se había dado con Yoochun aún le quemaban los labios, pero pensar que solo por eso él iba a dejar a Jaejoong era un error, esos dos eran amantes y notaba que se llevaban bien juntos, aunque Yoochun fuera un cínico que decía que no había nada formal con Jaejoong la verdad es que su actitud decía todo lo contrario
…..
Junsu continuaba en su habitación, no habían pasado ni quince minutos desde que entró, encerrándose, intentando estudiar, pero no podía, sabía que del otro lado esos dos estaban juntos, muy probablemente haciendo el amor. No podía escuchar nada, pero era seguro que estuvieran haciéndolo. Entre la habitación de Junsu y la de Jaejoong estaba el baño, por eso era difícil que se escuchara lo que pasaba en la habitación de su compañero
— Maldición, no debí tomar esa agua —pensó enojado, ahora sentía deseos de ir al baño, pero no quería salir, sabía que desde el baño si iba a poder escuchar y no quería eso, no deseaba morirse de la envidia
Intentó aguantarse pero su vejiga era indulgente, así que no tuvo remedio, salió de su habitación y fue al baño rápidamente, trataría de no tardarse nada, así que apenas cerró con seguro la puerta se acercó al retrete, orinó hasta ya no poder y luego de acomodarse la ropa fue a lavarse las manos. Aunque el sonido del agua lo distraía, alcanzaba a escuchar lo que sucedía en la otra habitación, no muy fuerte pero si claramente, lograba escuchar el golpeteo de la cama, los gemidos placenteros y desesperados de Jaejoong, incluso el nombre de su compañero pronunciado por los labios de Yoochun
Junsu terminó de lavarse las manos y se miró en el espejo, vio su rostro contraído por el dolor, por la angustia de saber que ese par de malnacidos estaban en la otra habitación, entregándose al sexo, mientras él estaba ahí, solo, deseando con todas sus fuerzas ser Jaejoong, estar en esa cama con Yoochun, entregándole todo, quería ser él el de los gemidos, quería que fuera su nombre el que Yoochun pronunciaba tan placenteramente
— Maldita sea —musitó con tristeza —No necesito esto —pensó intranquilo, salió del baño y luego del departamento, caminaría sin rumbo, hasta donde sus pies lo llevaran, se alejaría de esos dos que estaban ahí, disfrutando uno del otro, mientras él tenía que conformarse con la visión de tener una novia a la que ni siquiera había tocado más allá de los besos.
N/A: Chan chan! Qué creen que pasará? Junsu peleará por Yoochun con Jae? Se unirá a ellos en la perversión? o tal vez logre que Yoochun se enamore de él, o quizás lo logre Jae? Déjenme sus opiniones porfa
Novio secreto - Cap. 3
mayo 22, 2016
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La nota amarilla
Había bastado aquella visita de su novio para tenerlo embobado el resto de la semana, el perfume de su cuerpo, el calor que dejó en sus sábanas, el eco de sus gemidos en el oído. Se le erizaba la piel solo de recordarlo, se sentía excitado, embrutecido, Jaejoong tenía ese efecto en él y estaba seguro que en esos momentos, dónde quiera que estuviera su pareja, se encontraba en la misma situación
Changmin no se equivocaba, Jaejoong continuaba bajo el efecto apasionado de los besos de su novio, sus caricias, toda su esencia continuaba dentro de él, hasta lo más profundo de su alma, tanto que dolía, lastimaba el hecho que aquello fuera un secreto, un tortuoso y absurdo secreto, porque era cierto lo que había dicho su novio, “El amor no debería ser un secreto”. Sin embargo sabían que por cuestiones prácticas debía ser así, si los medios se enteraban sería prácticamente el acabose de sus carreras.
…
— ¡Ey! Te estoy hablando —escuchó lejanamente el eco de una voz conocida, pero continuó sin tomarle importancia — ¡Shim Changmin! —gritó más fuerte, sobre exaltándolo, el aludido dio un brinco de impresión, girándose hacia quien lo llamaba, encontrándose con la mirada acusadora de su líder
— ¿Qué? No me grites —respondió en tono de reproche, no demasiado duro
— Perdón, pero no respondías, estabas en la luna, ¿Qué no ves que seguimos grabando? —preguntó preocupado, su compañero no solía distraerse mucho cuando hacían grabaciones, pero ahora estaba muy distraído y eso le llamó la atención
— Es verdad, lo lamento hyung —respondió con una sonrisa poco sincera, estaba cansado, solo quería ir a casa y llamar a Jaejoong, necesitaba oír su voz
— Vamos, vamos, anímate —palmeó su hombro amistosamente y se alejó de él, Changmin suspiró, pensando que si Yunho supiera lo que realmente pasaba por su cabeza tal vez terminaría regañado
— A seguirle, no hay de otra —sonrió con un poco más de entusiasmo y fue a que le retocaran el maquillaje antes de volver a grabar
Continuaron con la grabación de un MV para Japón hasta que terminaron la última escena, se despidieron de su staff como siempre, con reverencias y mucho respeto, muy a su estilo. Hasta que solo quedaron ellos dos, su mánager y unos cuantos miembros del staff
— Ahora ¿vas a contarme que te tiene distraído? ¿Quién es ella? —preguntó Yunho animadamente, sonrojándolo, Changmin era muy discreto con esas cosas, incluso con él
— No se trata de eso —se excusó enseguida —Son otros rollos en mi cabeza, no te preocupes
— Eres mi hermano menor, hyung puede aconsejarte
— Si claro, eres un desastre con las chicas —respondió con burla
— Ah, no lo niegas entonces, ¿es por una chica?
— ¡No! Quise decir… —hizo una pausa incómoda —No puedo decirle que se trata de Jaejoong —pensó con tristeza —Hablamos luego, mira —dijo tajantemente al darse cuenta que su mánager se acercaba hacia ellos y su expresión no era muy feliz
— ¿Qué sucede hyung? —preguntó Yunho preocupado cuando su mánager llegó hasta ellos, pero sin apartar la mirada del menor
— Debemos regresar a Corea —respondió el aludido, la mueca de su rostro los preocupó
— ¿No teníamos actividades mañana? —preguntó Changmin
— Sí, pero hablaron desde arriba y me ordenaron que los llevara de regreso —contestó torciendo la boca con incomodidad —Quieren verte a ti Changmin, quieren que vayas a la oficina principal directamente con Kim Youngmin —determinó con cara de preocupación, ni siquiera él siendo mánager sabía lo que estaba pasando
Changmin y Yunho compartieron una mirada por segundos, luego ambos miraron hacia el mánager, el menor tragó saliva duramente, luego su mente se perdió en una infinidad de posibilidades pero ninguna le convencía para ser la razón de ese llamamiento
— Iré con él —objetó Yunho sin miramientos, proteger a Changmin de lo que fuera era una de sus obligaciones como líder y lo tenía más que presente
— No —respondió rápido el mánager —Fueron muy específicos al decir que solo Changmin
— Pero…
— Está bien hyung —interrumpió Changmin —Ya no tengo 15 años —sonrió para tranquilizarlo y Yunho ya no dijo nada, solo se cruzó de brazos
Partieron de regreso a Corea del Sur, ninguno de los dos volvió a tocar el tema pero ambos estaban claramente preocupados, al mánager ni siquiera le habían dicho de qué se trataba, solo le habían ordenado llevar de regreso a los dos y al menor que se presentara en la oficina del presidente de la SM, sin el mayor.
…
Cuando el timbre sonó Jaejoong sabía perfectamente de quien se trataba, había invitado a comer a Yoochun a su lujoso departamento. El sistema automático se encargó de dejar pasar a su amigo sin que él se molestara, pues el mayor se encontraba en la cocina, terminando de preparar la comida para el otro. Yoochun llegó hasta él y lo saludó levantando su mano
— Ey Man —saludó juguetonamente el menor
— Eh, yo —respondió en el mismo modo. Rieron mutuamente
— ¿Cómo has estado? —preguntó Yoochun animado
— Nos hablamos casi diario, sabes que bien —contestó sonriendo
— Lo sé, solo estaba siendo cortés
— ¿Quieres ser cortés? Sirve la mesa —ordenó enseguida, casi con seriedad, Yoochun obedeció sin chistar y sin dejar de sonreír
— Deberías invitarme más seguido a comer —comentó el menor —Pero ¿sabes que noté? Hoy estás especialmente radiante —observó sin discreción —Te conozco lo suficiente para saber que estás muy contento y que esa felicidad tiene nombre y apellido
— ¿De qué diablos hablas? —respondió Jaejoong evasivamente, sonriendo con incomodidad, el otro percibió aquel sentido y sonrió pícaramente
— Ya, dímelo, sin secretos —dijo casi con burla, terminó de poner la mesa mientras el mayor lo ignoraba, luego volvió a la cocina y se acercó a su amigo, rodeándole los hombros por la espalda, acercando sus labios al oído del otro —Prometo no ponerme celoso —susurró usando intencionalmente una voz sexy, haciendo que Jaejoong soltara una carcajada
— Sabes que eres mi único amor —respondió en broma, quitándoselo de encima, Yoochun volvió a reír y se alejó de nuevo pero solo unos pasos, lo observó fijamente
— ¿Qué me ocultas? —pensó preocupado, aunque se hablaban así en broma, Yoochun percibió que su amigo lo estaba evadiendo, eso lo preocupó mucho más, ellos siempre habían sido confidentes, no por nada los llamaban Soulmate, pero de un tiempo al presente, sentía que su amigo se alejaba cada vez más de él
— Esto te va a encantar, copié la receta de internet —dijo el mayor para cambiar bruscamente de tema, Yoochun se sentó en una de las sillas del comedor sin apartar la mirada de su amigo, él lo notó, pero fingió no hacerlo, odiaba mentirle a Yoochun, por eso prefería que el tema no se tocara, hacer de cuenta que nada había pasado
— Sí, eso espero —respondió sin ganas, odiaba que le hablaran con esas evasivas, no lo soportaba, pero no sentía ningún derecho de exigir.
…
En menos de tres horas estaban en Corea del Sur y a punto de llegar a las oficinas de SM Entertainment, Yunho insistió en ir hasta ahí y esperar a que Changmin saliera, él no pudo oponerse y fue directamente a donde lo habían citado, apenas si saludó a unos cuantos colegas que se topaba en el camino. Llamó a la puerta cuando la secretaria le dijo que ya podía pasar, la puerta fue abierta por el antiguo CEO, Lee Soo Man, Changmin lo saludó con respeto y afecto, enseguida se dirigió al otro, sin afecto pero con el mismo respeto
— Siéntate por favor —pidió amablemente el hombre tras el escritorio, Changmin obedeció mientras el antiguo CEO permaneció cerca de la puerta, de pie, casi a espaldas de Changmin
— Lo escucho, por favor dígame que sucede —contestó amablemente el cantante, mirando preocupado a los ojos de ese hombre, no solía estar frente a él casi nunca y comenzó a sentirse nervioso, tenía una mirada muy directa que lo intimidaba, siendo él también alguien con mirada fuerte sintió eso y lo desconcertó
— ¿Sales con alguien? —preguntó sin rodeos, cruzando los brazos sobre el escritorio, sin apartar la mirada del miembro de TVXQ
— No —respondió enseguida, luego tragó saliva, comenzó a ponerse nervioso
— Entonces explícame esto —exigió con un tono más fuerte, agarrando una carpeta sobre su escritorio y aventándola hacia Changmin, unas fotos salieron de ésta, él enseguida las reconoció, era la puerta de su departamento y borrosamente se veía él, de frente, también la espalda de Jaejoong, no podía verse que era él, pero si se notaba que se trataba de un hombre
— ¿Eh? —expresó nervioso, abrió la carpeta y vio todo el contenido, junto con las fotos había una carta redactada a mano, paseó la mirada discretamente en los ojos del CEO y luego miró la hoja de nuevo
— Adelante, lee —ordenó amablemente pero se notaba molesto. Changmin comenzó a leer la carta
— A quien corresponda: Sabemos por buena fuente que Max Changmin de TVXQ sale amorosamente con otra persona a quien en numerosas ocasiones hemos identificado como un hombre, sabemos también de buena fuente que SM Entertainment paga cantidades muy numerosas de dinero por mantener limpia la imagen pública de sus artistas cuando una noticia es en extremo escandalosa, por tanto hemos decidido actuar diligentemente y pedir a cambio de éstas fotos una cantidad generosa, la que ustedes consideren, pero claro, tengan en cuenta el valor que tienen estas fotos, si no lo creen, como dato adicional podemos decir casi con certeza que ese hombre de las fotos es Kim Jaejoong. Gracias de antemano por su atención y esperamos su respuesta en un lapso de dos días o éstas fotos saldrán a la luz en diferentes medios —leyó Changmin en su mente, a medida que lo hacía sus manos comenzaron a temblar, sosteniendo ese insignificante y a la vez trascendental papel
Al terminar de leer levantó la vista y sus ojos se clavaron en los del CEO, los de Changmin se movían desconcertados, las pupilas casi dilatadas, los del hombre frente a él eran fijos y fríos, Changmin se giró bruscamente hacia atrás y compartió una mirada de desconcierto con el antiguo CEO, no se dijeron nada y el menor volvió de nuevo a ver al otro hombre
— ¿Qué tienes que decir? —preguntó con enojo — ¿Sales con Kim Jaejoong? ¿Están en una relación homosexual? —cuestionó ésta vez con mayor enojo, Changmin no supo que decir, estaba mudo, no podía creer que eso estaba pasando, aquellas fotos le dieron escalofríos, algunas eran de lugares donde jamás creyó que él y su novio podían ser descubiertos — ¡Te estoy hablando! —gritó el CEO, había perdido la paciencia, Changmin se sobresaltó
— No es necesario gritar —intervino por fin Lee Soo Man, caminando hacia el escritorio, Changmin lo vio llegar a su lado, el hombre le colocó una mano en el hombro al cantante mientras miraba a su socio —Changmin seguro tiene una buena explicación ¿no es así? —miró hacia el aludido, pero éste no respondió, trataba de encontrar qué palabras usar
— ¿Enmudeciste? ¿O es que tratas de pensar en qué mentira vas a decir? —ironizó el CEO y por primera vez Changmin lo miró con recelo, con su mano izquierda estrujó la carta, sintiendo que las rodillas le temblaban
— ¿Qué demonios te importa mi vida privada? —pensó Changmin con enojo, deseando decirle eso, incluso imaginando rompiéndole la cara, pero se contuvo, por alguna razón la mano en su hombro le ayudaba a controlarse, aunque no confiaba ciegamente en el antiguo CEO, al menos confiaba más en él que en el otro
— Changmin, contesta por favor, no queremos detalles, solo saber si tomar en serio la nota y las fotos, es todo —dijo el hombre a su lado para tranquilizarlo, pero Changmin no deseaba exponer a Jaejoong, quería protegerlo y lo haría aún a costa de sí mismo
— Es verdad —respondió con dificultad —Salgo con alguien, con un hombre, pero no es Kim Jaejoong —confesó a duras penas, sintiendo un vacío en el estómago, de nuevo negando al hombre que amaba, pero por su bien, para cuidar de él
— Ya veo —respondió el CEO, un poco más tranquilo —Eso era lo que más me preocupaba, que fuera precisamente uno de esos —dijo con cinismo, a Changmin se le revolvió el estómago, odiaba esa forma despectiva con que se había referido a sus ex compañeros, pero se controló —No hay más que decir, pagaremos para callarles la boca, puede que tus fangirls amen la idea de ti y otro hombre, pero no el resto, así que lo mantendrás en secreto ¿de acuerdo? Te gustan las mujeres, es la realidad —puntualizó sin importarle los sentimientos de Changmin, éste se sintió discriminado, si el escándalo fuera con una mujer como lo había sido hace tiempo el malentendido con Victoria, seguro que no armaban ese escándalo, pero se trataba de un hombre, de una relación homosexual, SM Entertainment se ahorraría aquella “Vergüenza”
— ¿Puedo irme? —preguntó ya sin fuerzas, agotado mentalmente
— Sí, vete por favor —respondió el CEO como si nada, recogió las fotos y la carta arrugada que Changmin devolvió al escritorio. El antiguo CEO quitó su mano de su hombro y le permitió ponerse de pie, Changmin no dijo nada, salió de ese lugar del horror, con la mente hecha un desastre, cientos de pensamientos desordenados paseándose de aquí a allá
— Espera… —llamó la voz de Lee Soo Man y Changmin se detuvo en seco, espero a que le diera alcance y lo observó con desconcierto
— ¿Estás bien? —preguntó con seriedad, escrutando su rostro
— Fabuloso, señor —respondió sarcásticamente
— Changmin, ten cuidado —dijo discretamente, bajando la voz
— ¿Qué?
— Solo recuerda que las paredes oyen, hay ojos por todas partes y nadie es realmente tu amigo, nunca lo olvides —dijo con tanta seriedad que a Changmin se le pusieron los pelos de punta
— ¿Por qué me dice eso? —preguntó desconcertado
— Solo quiero que cuides tu espalda, es todo —contestó tajantemente, a Changmin esa actitud lo desesperó, aquel hombre siempre le había parecido un misterio, como quien busca estar bien con dios y con el diablo
— ¿Sabe? Le estoy agradecido por todo lo que ha hecho por mí, pero tampoco es que olvide todo lo que no hizo por mí —dijo con un rastro de tristeza pero sin perder su dignidad —Perdone si en estos momentos no confío en usted
— No confíes en nadie Changmin, en nadie —contestó secamente —Hasta luego —dio la espalda al menor y se alejó, Changmin lo observó marcharse y comenzó a sentirse mal, con un poco de mareo, luego recordó que Yunho lo esperaba para recibir noticias suyas y apresuró el paso
— No, esto no puede estar pasando —pensó aturdido, conmocionado, ahora aquellas paredes le parecían ajenas, a medida que caminaba y se topaba con sus colegas ya no los saludaba, los miraba con desconfianza “No confíes en nadie, nadie es realmente tu amigo”, esas palabras lo estaban torturando
— ¡Ey Changmin! —escuchó a su espalda la voz de su amigo de Super Junior, se giró hacia atrás y lo vio caminando junto a Heechul y Ryeowook, los tres le sonreían — ¿Has visto un fantasma? —preguntó sarcásticamente al ver que lo observaba con extrañeza
— ¿Estás bien? —preguntó preocupado Ryeowook, mirándolo fijamente, Changmin seguía sin responder, Heechul se acercó hasta él
— Está impactado por mi belleza —dijo en broma, entonces el miembro de TVXQ reaccionó
— Perdón, solo estoy algo cansado —respondió
— ¿Cómo te fue con el Sr. Kim? —preguntó Kyuhyun, haciendo reaccionar a Changmin, éste enseguida ignoró a los otros dos y se acercó a su amigo, lo agarró con fuerza de la muñeca
— Ven —lo jaló y avanzó en dirección opuesta, Heechul y Ryeowook se miraron con desconcierto pero no hicieron nada. Changmin caminaba hacia una de las salas de ensayo que estaba vacía, cerró la puerta
— ¿Qué sucede? —preguntó confundido, pero Changmin no contestó con palabras, lo empujó del hombro izquierdo con su diestra, empotrándolo contra la pared cerca de la puerta, lo miró a los ojos fijamente
— ¿Cómo supiste que me llamaron? —preguntó molesto
— Cálmate —pidió asustado
— ¿Qué les dijiste? ¿Qué viste? El otro día que fuiste a mi casa —preguntó nervioso, pero su amigo parecía confundido
— No te entiendo —respondió preocupado —¿Qué pasó? Supe que te llamaron porque escuché a tu mánager decirlo, creí que tal vez eran buenas noticias —respondió con sinceridad, Changmin sintió menos presión en el estómago y soltó a Kyuhyun, suspiró
— Lo siento —se disculpó con sinceridad, por segundos había dejado que las palabras del antiguo CEO lo pusieran paranoico, que tal vez Kyuhyun había dicho algo del otro día
— ¿Qué sucede Changmin? ¿Fueron malas noticias? Hace tiempo no te veía tan nervioso —preguntó preocupado, pero Changmin lo evadió
— No es nada
— ¿Cómo no es nada? Te pusiste como loco —respondió molesto, me asustaste
— Olvídalo, debo irme —evitó mirarlo a los ojos y le pasó de lado, bajó un piso por la escalera y se topó con Yunho que iba subiendo
— Changmin ¿Qué pasó? Te tardaste e iba a buscarte —dijo mirándolo seriamente, Changmin lo vio fijamente a los ojos —No te ves bien ¿Qué te dijeron? —observó atento y subió un escalón más, pero Changmin evitó que se le acercara bajando dos escalones él, dándole la espalda —Changmin
— Perdón, debo irme —dijo secamente y siguió su camino, bajando deprisa, Yunho lo observó confundido, sintiéndose extraño, como si tuviera un mal presentimiento. —Perdóname Yunho —pensó Changmin mientras se alejaba de ahí, pero no quería hablar con él, en esos momentos estaba muy sensible y sentía que cualquier cosa que dijera el líder lo haría desconfiar en él, no quería que le sucediera como con Kyuhyun momentos atrás.
…
Terminaron de comer y ambos salieron al amplio balcón de la única habitación del departamento, al ser este de lujo solo contaba con uno, el típico departamento para solteros. Sacaron un cigarro cada quien y le prendieron fuego, un viejo vicio, pero trataban de dejarlo, así que fumaban poco, además que Jaejoong siempre terminaba regañado por Changmin si tan solo le llegaba a percibir el olor en los dedos o la ropa, muy a pesar de que el menor también fumaba
— Entonces —habló Yoochun como si dudara – ¿Me contarás que te tiene sonriendo así?
— ¿De qué me hablas Yoochun? No estoy sonriendo – respondió
— Es que no te das cuenta, sonríes sin darte cuenta, tus ojos brillan, y aunque parece algo bueno a mí me preocupa —dijo intranquilo, luego dio un par de caladas al cigarro antes de tirarlo incompleto
— Yoochun por favor, no me preguntes nada —contestó con tristeza, él y Changmin tenían un estricto acuerdo, ninguno hablaría con nadie de lo que pasaba entre ellos, ni siquiera al más íntimo de los amigos
— Es que no es la primera vez y eso me angustia
— Ya, por favor —dijo ésta vez un poco molesto
— Está bien, pero cuando recuerdes de nuevo que puedes confiar en mí me buscas —dijo indignado, alejándose de él
— Chunnie, espera —tiró el cigarrillo y le dio alcance antes que saliera de su departamento
— ¿Qué? —preguntó con tristeza, mirándolo a los ojos
— Es verdad, hay alguien, pero no lo puedes saber, es… es un hombre —confesó avergonzado pero el otro no parecía sorprendido
— Que también te gusten los hombres no es secreto para mí —respondió rápido —Tu secreto no es porque sea un hombre, es porque no quieres que sepa quién —dijo convencido, a Jaejoong le temblaron las piernas
— Yoochun yo…
— Otra vez no —suspiró preocupado, el otro no entendió de qué hablaba —Te romperá el corazón de nuevo, no soporto verte destruido —lo miró con angustia, Jaejoong retrocedió un paso, nervioso
— ¿De qué me hablas? —preguntó confundido
— Yo lo sabía Jaejoong, sabía lo que pasaba entre ustedes —confesó nervioso, nunca había hablado de eso con él, aunque era su mejor amigo
— ¿Entre nosotros? ¿Quiénes?
— Tú y Changmin —respondió sin rodeos, Jaejoong abrió los ojos ampliamente, enmudeciendo, las manos le comenzaron a temblar — ¿Desde cuándo lo ves de nuevo? Entiendo si fue tu pasado, pero ¿Por qué demonios es tu presente? ¿Cómo pasó? —se acercó a él y le colocó ambas manos sobre los hombros
— Estás confundido —evadió Jaejoong, girando su cabeza a otro lado
— Aléjate de él —el mayor volteó de nuevo, lo miró a los ojos —Te dará la espalda de nuevo, te volverá a lastimar. Me sentía impotente cuando te vi sufriendo por él, ni siquiera podía decirte que lo sabía, que el amor de tu vida se alejaba, solo pude estar a tu lado sin poderte proteger, no quiero eso de nuevo, me preocupo por ti —acarició su mejilla
— No hables así de él —dijo con voz fría, sorprendiendo al otro
— Es un egoísta
— Cállate —objetó molesto
— No le importó nada salvo sí mismo, ¿Eso era amor de verdad? ¿Qué te hace pensar que ésta vez no te dejará?
— ¡Basta! —dijo molesto, agarró las manos de su amigo y las alejó de él —No digas esas cosas de él, como si lo odiaras, es Changmin ¿recuerdas? —dijo sin pensar, dándose cuenta después de lo que había dicho, estaba confirmando lo que quería ocultar, Yoochun sonrió con tristeza
— Entonces es eso, has vuelto con Changmin —dijo con voz suave
— Yo…
— No lo odio —interrumpió —Solo me decepcionó… y esperaba que tú también estuvieras decepcionado, para que de nuevo no te hiciera sufrir
— Yo también lo lastimé, nos herimos mutuamente, pero el amor siempre es más fuerte que todo, él no me romperá el corazón de nuevo y yo tampoco romperé el suyo, ésta vez no seremos víctimas de las circunstancias, ninguno de los dos fue culpable de nada —dijo convencido, Yoochun sonrió
— El amor te hace decir tonterías, si crees que eso es posible adelante, yo no secaré tus lágrimas —dijo con tristeza antes de darle la espalda, dejándolo en medio de la sala, solo, pensando, Jaejoong empuñó las manos
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