KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

You are everything I've been looking for - Cap. 16

 Broken Wings


Pasaron varios días desde que Yunho volvió de Seúl y aun ninguno de los cuatro había vuelto al
pueblo, Yunho iba cada tres o cuatro días a visitarlos a la ciudad vecina, le pedían de favor
algunas veces que les llevara ropa, entre otras cosas, pero Yunho nunca se quedó una sola
noche. Aquel sería el primer día, le pidieron amablemente que se quedara con Jonghyun en el
Hospital mientras Changmin descansaba en el Hotel porque la mayoría del tiempo dormía o se
quedaba junto a su novio

Eunhyuk tuvo una revisión y Donghae se ocupó de él, así que Yunho aceptó amablemente, a
Jonghyun lo cambiaron de habitación a una más reducida en un piso menos restringido,
aunque no era tan cómoda como la anterior, significaba que se recuperaba pronto

- ¿Estás cómodo? – preguntó Yunho con interés al terminar de acomodar su almohada y
parte del colchón

- Sí, muchas gracias – respondió tranquilo

Aunque no se llevaban mal, era un poco incómodo estar solos los dos, para Jonghyun no era
del todo agradable que a su novio le gustara él, y para Yunho no era cómodo que Jonghyun
fuera el novio de Changmin, ahora que le gustaba y era consciente de ello no podía negarse a
sí mismo que llegaba a sentir celos

- ¿Sabes? No hace falta que te quedes, Changmin se preocupa de más, puedes dejarme
solo – comentó tras un gran silencio en que él y Yunho observaban sin interés la televisión, un
programa de variedades poco interesante se transmitía en esos momentos

- Puedes necesitar algo – respondió amablemente volteando a verlo

- Tengo esto ¿sabes? – levantó un pequeño dispositivo con botón – La enfermera vendrá
- Estoy seguro que sí, pero incluso así me quedaré – dijo con determinación, ambos se
sonrieron aunque ninguno parecía del todo sincero

Jonghyun no quería que se quedara y Yunho tampoco quería quedarse, pero sabía que lo
reprenderían si se fuera, así que no quería arriesgarse, además que en serio quería ser de
ayuda, sobre todo porque fue Changmin personalmente quien se lo pidió cuando Donghae
insistió en que debía irse a dormir a una cama cómoda, en lugar de aquel sillón incómodo de la
esquina

- ¿Puedo hacerte una pregunta? – inquirió de repente Jonghyun cuando el programa acabó
y la serie de comerciales intermedios comenzó. Yunho asintió, mirándolo a los ojos

- Dime

- Cuando estuviste en Seúl y viste a Kyuhyun ¿Qué pensaste? – curioseó sin miramientos

- ¿Qué pensé? – cuestionó intrigado, no entendía el sentido de la pregunta

- Sí, dónde vivían, de él ¿qué pensaste?

- Qué pensé… – meditó por lo bajo – Creo que me sentí un poco triste – afirmó poco
convencido – También es que sentí mucha lástima

- ¿Por qué?

- Creo que todo se veía tan patético, comparado a lo que vi de las fotos – confirmó lo
anterior, ahora estaba convencido, había recordado el sentimiento que lo embargó estar ahí

- ¿De verdad está mal él? ¿Sufre? – inquirió casi con morbo, no le causaba placer pensar
que sí, pero si vio a Changmin sufrir tanto al menos esperaba que Kyuhyun estuviera peor

- La culpa no lo deja vivir, eso es lo que noté – contestó para no ahondar en lo que
pensaba, Jonghyun se quedó callado cavilando un poco
Yunho vio a Jonghyun fijamente y de nuevo el silencio extraño inundó la habitación, el menor
se aclaró la garganta y luego sonrió avergonzado

- Creerás que soy mala persona – dijo contrariado, pero Yunho negó en silencio – No es que
quiera que sufra ahora, es que cuando pasó todo, yo realmente deseaba molerlo a golpes –
observó sinceramente, entonces Yunho recordó que estuvo a punto de agredirlo realmente y
por fin entendió como se sentía el otro

- Me imagino – expuso brevemente sin profundizar su respuesta

- No fue fácil ¿sabes? – comenzó a hablar, mirando hacia el frente y no a Yunho – Antes de
decidir este viaje Changmin me dejó y casi regresa a Seúl, se arrepintió y volvió por mí, fue
entonces que comenzamos esta aventura – sonrió levemente – Pero en ese mes realmente lo
vi sufrir, ya no lloraba frente a mí, pero su mirada se perdía, dormía de más y estaba
poniéndose muy delgado – suspiró – Tenía tanto miedo de entrar a la habitación de los Hoteles
donde nos hospedábamos y encontrarlo en el suelo con las venas cortadas
Yunho tragó saliva duramente, aun sin hablar siguió observándolo

- Estaba tan deprimido y yo solo podía verlo caer en esa depresión, me sentía impotente e
inútil, él se destruía y yo no podía salvarlo – pausó unos momentos – En esos días deseaba
tanto volver a Seúl y matar a Kyuhyun – apesadumbrado por esos pensamientos volvió a
quedarse callado unos momentos – Pero eso no podía ser, así que solo pensaba “Dios, espero
esté sufriendo tanto o más que Changmin, quiero que se hunda y muera de tristeza” – miró de
nuevo a un sorprendido Yunho – Sé que suena horrible, pero así fue, Changmin lo adoraba, no
se merecía lo que le hizo – finalizó

- Lo sé – contestó francamente Yunho, poniéndose de pie se acercó a la cama y se colocó
justo al lado izquierdo del otro – Entiendo que te sientas así, pero ha pasado mucho tiempo y
él sigue destrozado, ya pagó suficiente, vivirá sin Changmin el resto de su vida, ese será su
mayor castigo, él lo sabe – explicó convencido

- Dudo que lo sepa, lo conozco – sonrió mirando hacia Yunho todo lo que el collarín le
permitió – Es obstinado y ama a Changmin, estoy seguro que si supiera donde encontrarlo iría
por él y se lo llevaría a la fuerza – explicó casi perturbado

Al oír eso Yunho recordó las últimas palabras que cruzaron él y Kyuhyun, lo que decía
Jonghyun era más que posible, esos ojos que le mostró el ex de su amigo no eran ninguna
broma, si supiera donde vivía Changmin, iría tras él para llevárselo, a la fuerza de ser posible.
Pasó saliva con preocupación, pero no le compartió aquella anécdota a Jonghyun

- Ya no pienses en eso – sugirió Yunho para disipar la mala vibra en el ambiente – Kyuhyun
no encontrará a Changmin, además él está contigo ahora ¿No es lo que importa? – preguntó lo
último sintiendo que las palabras se le atoraban en la garganta

- Conmigo – repitió, mostrando una sonrisa sarcástica – Nos quedan cinco días de “novios”
– rio un poco, pero sintió que sus pulmones retumbaban de forma extraña, así que hizo un
esfuerzo por no hacerlo más – Desde un principio no fue más que una tontería – dijo con
fastidio, sintiéndose impotente

Yunho miró a Jonghyun y se sintió mal por él, así que colocó su mano en torno a la muñeca del
convaleciente, dirigiéndole una mirada amable

- No digas eso, Changmin te quiere – animó, aunque francamente no sabía por qué lo hacía,
si ellos terminaban definitivamente él se sentiría aliviado, pero no era inmune a las reacciones
del otro, Jonghyun le agradaba, lo estimaba, pero ahora se sentía confundido

- Querer, amar, parecen cercanos, pero están muy distantes uno del otro, Changmin no me
ama y no me amará nunca – agachó la mirada y suspiró, odiaba admitirlo, pero así era

- No lo creo – interrumpió Yunho, el otro lo miró nuevamente – Le gustas mucho y solo
falta ver su expresión cuando te mira, la forma en que se preocupa por ti, como no ha querido
apartarse ni un segundo, creo que está más cerca de amarte que solo quererte – explicó tan
fluidamente que luego quedó asombrado de ello ¿Qué estaba haciendo? De nuevo hablando
sin pensar, animando a que estuvieran juntos, a que lucharan el uno por el otro, cuando ahora
él quería estar junto a Changmin y abrazarlo, cuidarlo

Se sentía tan confundido y no sabía exactamente cuánto lo estaba, le gustaba Changmin y lo
admitía, no se engañaba respecto a eso, pero ¿Qué más? ¿Dentro de su fuero interno acaso lo
estaba queriendo? ¿Y hasta qué punto?

Sintió que el aire le faltaba y estiró el cuello de su camisa, Jonghyun lo miró con sorpresa, no
entendiendo lo que sucedía ¿Por qué ahora Yunho se veía tan desconcertado?

- ¿Estás bien? – preguntó al mirarlo, Yunho tragó saliva y asintió

- Creo que necesito algo de aire – respondió con la garganta seca, Jonghyun enarcó ambas
cejas, que extraño se estaba comportando Yunho y tan de repente

- Ve y toma algo de aire, estaré bien – indicó amablemente, Yunho asintió y salió enseguida
de la habitación, al cerrar la puerta apoyó la mano derecha sobre la pared y la cabeza sobre la
diestra, respirando pausadamente

- Basta Yunho ¿Qué te sucede? – expresó enojado, cerrando los ojos, no se sentía así desde
aquella vez en casa de los papás de Changmin, cuando se preguntó qué rumbo estaba
tomando su vida, justo en ese momento se sentía parte de la nada, flotando a la deriva.

Changmin regresó a primera hora de la mañana el día siguiente, entró en la habitación de su
novio con cuidado y lo observó dormir, al cerrar la puerta vio a Yunho acostado en el pequeño
sillón, con una posición extraña, lo miró atentamente y aguantó las ganas de reír, tenía la boca
ampliamente abierta y los ojos entrecerrados

- Eso no es sexy – dijo por lo bajo con tono divertido. Volteó hacia Jonghyun de nuevo y se
colocó a su lado, acariciándole el brazo no enyesado, mirando su rostro fijamente – Se ve tan
tranquilo – sonrió contento, días anteriores incluso dormido se le veía el semblante adolorido,
ahora hasta las cortadas estaban curándose rápido.

Entró la enfermera poco después, cuando Changmin intentaba encontrar algo interesante en
la televisión, sin éxito, los programas matutinos eran muy aburridos. Yunho y Jonghyun
seguían dormidos aún, pero cuando la enfermera revisó el suero el guitarrista comenzó a
despertar poco a poco hasta hacerlo completamente

- Hola – saludó Changmin enseguida, olvidándose de la tele se acercó de nuevo a él y le
acarició el cabello antes de besar su frente – ¿Cómo amaneciste? – preguntó de forma
cariñosa, la enfermera sonrió discretamente, al principio le causó algo de decepción saber que
dos chicos tan atractivos eran homosexuales, pero ahora los veía tiernos juntos, aunque jamás
lo mencionó

- Al rato regresaré con tu comida – informó al paciente y él sonrió. La mujer salió de la
habitación, Jonghyun miró hacia su novio

- ¿Descansaste?

- Mucho – respondió relajado – Pero quería quedarme – hizo puchero

- Es una terquedad, no era necesario, además Yunho me cuidó bien – regañó con poca
seriedad, luego ambos miraron hacia Yunho

- Me alegra saberlo – comentó Changmin y luego volvió a mirar a su novio – Ya quiero
sacarte de aquí – dijo con un toque de desesperación en la voz, acariciándole de nuevo el
cabello mientras lo miraba

- Ya será tiempo, no desesperes – sonrió con desánimo, sus días como pareja estaban
llegando a su fin y los estaban pasando en el Hospital

- Así no se supone que quería estar contigo

- Lo sé, pero nada puede hacerse Changmin – compartiendo su pesar solo suspiró

- Cuando te recuperes compensaremos el tiempo – sonrió emocionado – Esos quince días
que faltaban el día del accidente los repondremos – informó decidido, dejando de acariciarlo

- Entonces estos días son como un bonus ¿o algo así? – bromeó divertido, el mayor asintió,
luego se agachó hacia él con cuidado y comenzaron a besarse.

Yunho se removió en el sillón sin apenas hacer ruido, abriendo los ojos se topó con los otros
dos besándose, cerró de nuevo los ojos, suspirando para relajarse, luego los abrió otra vez
esperando que hubieran acabado, pero continuaban, intentó no ver pero no podía apartarles
la vista de encima. Segundos después al fin dejaron de besarse y podía escuchar sus
respiraciones, Yunho enarcó ambas cejas cuando miró a Changmin acariciarle el pecho

- Cuando te recuperes – dijo Changmin por lo bajo, pero Yunho alcanzó a escuchar – Lo
primero que haremos será follar como animales – habló sin pena alguna, casi a punto de reírse
Yunho sintió hasta las orejas calientes e inmediatamente se aclaró la garganta, temeroso de
que la conversación llegara a otros niveles. La pareja se miró mutuamente con los ojos bien
abiertos, luego Changmin se giró hacia Yunho, completamente avergonzado

- Despertaste – comentó con vergüenza, el aludido asintió, mientras se acomodaba hasta
sentarse en el mueble – Yo… iré por algo – indicó antes de salir de prisa de la habitación
Yunho miró hacia Jonghyun e intentó no sonreír con nerviosismo, el otro sonrió divertido

- Oye – pausó unos momentos – No te lleves esa impresión, Changmin no es ningún
casquivano, solo... nos llevamos demasiado bien – aclaró

- No te preocupes – agitó la mano frente a él haciendo un movimiento de lado a lado – No
me asusta ni nada, solo que es la primera vez que lo escucho expresarse así – esclareció para
que no lo tomaran por homofóbico o algo parecido, aunque Jonghyun igual no se lo tomó a
mal.

Yunho salió de la habitación una vez que Donghae llegó, solo, había dejado a su novio
descansando en el Hotel, Changmin aún no volvía, se encontraba en la cafetería, así que
cuando Yunho llegó por un café se topó con él, así el menor lo esperó y ambos se sentaron en
una de las mesas. El comedor estaba casi vacío

- No tuve oportunidad de agradecerte, por cuidar a mi novio – dijo Changmin de forma
solemne, luego sonrió avergonzado – Mi novio… – pausó un instante – Se escucha tan raro

- ¿No les va bien? – preguntó seriamente, el menor se encogió de hombros

- ¿Cómo saberlo si los últimos días los estamos pasando aquí? – contestó con desánimo –
Pero incluso antes que eso, es extraño

- ¿Qué cosa?

- Nuestra química, es buena pero… No sé – miró hacia su café, sosteniéndolo con ambas
manos – En la intimidad – miró hacia Yunho, esperando calcular el terreno
- ¿No han tenido intimidad como pareja? – cuestionó sin problema, aunque realmente no
quería saber, era incómodo, no porque fueran dos hombres, solo le costaba imaginar que lo
hacían. Antes no tuvo problema, pero ahora se sentía distinto

- Una vez – confesó y luego suspiró – Y fue horrible, como si no tuviéramos nada en común
– reveló avergonzado, bebiendo luego de su café, aún sin levantar la vista – Antes de ser
“novios” lo hicimos más de una vez y fue increíble ¿sabes? – miró de nuevo a un sonrojado
Yunho que trataba de no imaginarlos juntos

- ¿Y entonces?

- No lo sé, no sé – se encogió de hombros nuevamente – Me confunde, como amigos fue
bueno, novedoso, prohibido, ya sabes… – sonrió jocosamente – Pero él no quiere eso, lo que
respecta a mí, solo de pensar que la relación es formal me hace sentir que el sexo es obligado,
sé que está mal, que no tiene que ser así, pero con él me siento de esa forma

- Entonces tal vez deberías dejarlo, quizás no te gusta lo suficiente – declaró sintiéndose
después culpable, posiblemente aquello no lo dijo con buenas intenciones, era contrario a lo
que dijo a Jonghyun apenas la noche anterior

- ¿De verdad lo crees? – inquirió confundido, por un momento pensó que su amigo diría lo
opuesto, algo más parecido a sus consejos en el lugar de entretenimiento al que fueron los
tres hace varias noches. Yunho negó enseguida

- Solo divago, no me hagas caso – contestó enseguida, levantándose de la silla – Mejor
volvamos ¿sí? – sugirió sin más, luego se apartó de él, Changmin sostenía firmemente el vaso
con café entre sus manos, mirando por donde había ido Yunho

- Que raro está hoy – pensó confundido, nunca lo vio actuar de aquella forma tan peculiar.

Yunho volvió al pueblo, casi era de noche, lo primero que hizo fue tomar una ducha de agua
fría, necesitaba despejar un poco la mente, desde que volvió de Seúl todo era un enredo. Su
evidente gusto por Changmin, adaptarse a aquella extraña condición y su positivo resultado de
olvidarse de Boa, cada vez pensaba menos en ella y los días estaban transcurriendo sin
extrañar su presencia

- Necesito aclarar mis ideas – pensó mientras se tallaba el cuello, con los ojos cerrados,
sintiendo el agua fría sobre él

Ese día no actuó bien, lo sabía, dio a Changmin un consejo egoísta, porque quería que
terminase con Jonghyun, mientras que a éste último le dio una falsa esperanza basada en
prácticamente nada. No podía seguir actuando de aquella manera, si lo hacía, él y Minho no
serían diferentes, lo que menos quería Yunho era dañar a Changmin o a Jonghyun

- Es mejor si no me meto en eso nunca más – decidió seriamente, abriendo los ojos
continuó lavando otras partes de su cuerpo.

Donghae regresó al Hotel con comida para él y su novio, Eunhyuk descansaba sentado en la
cama, al verlo entrar sonrió

- ¿Y Changmin? – preguntó enseguida al verlo cerrar la puerta y que el mencionado no
hubiese entrado con él

- Yunho se regresó al pueblo y ya sabes cómo ha estado Changmin de sobreprotector, no
quiso venir a dormir – respondió, acercándose a la cama se sentó al lado de su novio,
comenzando luego a sacar la comida y colocándola en el buró, junto a la lámpara
- ¿Sabes? Creo que debemos regresar al pueblo, al menos tú y yo – dijo convencido – Oíste
al médico, en un par de días mis costillas estarán bien y solamente usaré el collarín un poco
más

- No lo sé – respondió confundido – ¿Por qué lo dices?

- Necesitamos abrir el Bar, revisé el estado de cuenta en línea y nuestro saldo cada vez está
más bajo, el Hospital, los estudios, el Hotel, pagarle a Junsu, todo lo demás, a este paso
acabaremos en la bancarrota – explicó preocupado, Donghae suspiró profundo, entendía
aquel problema

- Mañana hablamos con los chicos – consintió el barman, luego comenzó a darle de comer
a su novio en la boca, aunque él podía hacerlo solo, Donghae también comía

- Amor ¿puedo hacerte una pregunta? – inquirió Eunhyuk luego de un rato

- ¿Así tan de repente? – cuestionó Donghae asombrado, luego sonrió – Y además ¿desde
cuándo preguntas si puedes preguntar? Eres un indiscreto – observó divertido, pero el mesero
no sonrió, lo miró seriamente, así el barman borró su sonrisa burlona – ¿Qué pasa? ¿Tan seria
es la pregunta? – se acercó un poco más a él – Hazla ya pues

- Desde hace tiempo tengo curiosidad, y no sé porque lo pensé ahorita pero… – pausó un
poco, escudriñando el rostro de su confundido novio – Es respecto a Siwon

- ¿Siwon? – interrumpió desconcertado, luego apartó todo alimento de la cama,
observando con mayor interés a su pareja, Eunhyuk asentía en silencio – No sé a qué viene el
patán ese – comentó abrumado

- Siempre me he preguntado, que te pasa con él

- ¿A qué te refieres? – indagó, comenzando a sentirse molesto

- Él habla despectivamente del Bar y te menosprecia de forma extraña, hace mofa de ti,
como si algo hubiese sucedido en el pasado… – se detuvo unos instantes, pasando saliva sin
dejar de mirarlo – Ustedes ¿tuvieron algo que ver? – interrogó apesadumbrado, estaba
preparado para escuchar un lastimoso Sí

Donghae se paralizó ante la pregunta, de pronto no sintió fuerzas para mirarlo a los ojos y se
levantó de la cama, de pie le dio la espalda, quedándose así, sin saber que responder, su
corazón latió de prisa. Eunhyuk lo miró fijamente y su corazón también se aceleró, si eso no
era un extraño Sí no sabía lo que era

- ¿No me tienes confianza? – cuestionó tras un lapso de tiempo largo en que ninguno dijo
absolutamente nada. Donghae se llevó una mano al pecho y asintió – ¿Entonces? Cuéntamelo,
lo que sea que pasó, tú y yo no éramos nada ¿o sí? ¿es que acaso me engañaste con él? –
preguntó sin rodeos, temiendo que eso también fuera una especie de Sí

En esta ocasión Donghae volteó enseguida y sus ojos fueron honestos al igual que sus palabras

- Eso nunca – contestó rápido – Siempre te he sido fiel – se acercó de nuevo a la cama y
luego de sentarse le acarició el rostro, sonriéndole con ternura, devolviéndose así la confianza

- ¿Tu reacción fue un Sí? – averiguó dolorosamente, agarrando la mano la separó de él y la
sostuvo con la suya, Donghae agachó la cabeza y asintió, incapaz de mirarlo a los ojos

Eunhyuk creyó que estaba preparado para ese sí, pero realmente no lo estaba, confirmar que
en el pasado su novio y Siwon tuvieron algo que ver fue lastimero, pero él decidió abrir la
herida y ahora debía atenerse a las consecuencias, así que no soltó aquella mano

- Mírame – pidió con voz suave sin moverse, Donghae obedeció y su novio advirtió el
sonrojo que adornaba su cara. Se miraron a los ojos – ¿Fue serio? – el otro negó – Ustedes ¿se
acostaron?

- ¿Por qué quieres saber? – preguntó alterado Donghae, soltándose del agarre

- ¿Eso también es un sí?

- ¡Eunhyuk! Basta – tragó saliva angustiado – Lo que pasó no tuvo importancia, ni siquiera
es algo que quiero recordar, me avergüenza

- ¿Te avergüenza?... ¿Tan mala persona es? – cuestionó intrigado, Donghae negó en
silencio, luego volvió a acercarse a su novio

- ¿Por qué no te conformas con lo que te he respondido? – inquirió apenado, Eunhyuk lo
miró fijamente antes de responder

- Necesito saber porque te trata de esa manera ¿acaso tú lo perseguiste? ¿Le rogaste por
sexo o algo así? – deliberó tratando de buscar una posible razón

- ¿Rogarle por sexo? ¿Me conoces apenas ayer? – preguntó enojado, sintiéndose
realmente ofendido con ello, enseguida Eunhyuk se contradijo

- Perdóname… es que, no se me ocurre nada coherente ¿Por qué te habla de forma tan
desdeñosa? ¿Le hiciste algo malo? ¿Él te quería y lo lastimaste?

- ¡No! No y no. No me quiso, no lo quise, no fuimos pareja, solo… – calló y su labio inferior
tembló un poco – Te contaré si así quedas tranquilo, pero espero no me juzgues – tragó saliva
abrumado, mirando a los ojos al otro, Eunhyuk asintió

Donghae aspiró profundo, se quedó en silencio casi dos minutos, pensando en cómo empezar
a narrar los hechos, luego se armó de valor mientras el otro lo observaba con expectación

- Fue antes de abrir el Bar, tú y yo apenas si nos conocíamos. Papá acababa de morir y nos
dejó con muchas deudas, en el Banco no nos autorizaron ningún préstamo – comenzó su
relato, sin mirar a su novio – Así que lo busqué, a Siwon – suspiró, esperando reacción

- ¿Le pediste dinero? – preguntó tranquilo, Donghae asintió

- Me prestó el dinero y me hizo firmar un pagaré, con interés bajo, él no se aprovechó de la
situación – sonrió levemente – Pude abrir el Bar, pero iba tan mal, aún ni siquiera te
contrataba. Las deudas no hacían más que incrementar y yo me estaba asfixiando

Se detuvo unos momentos antes de continuar, Eunhyuk comenzaba a sospechar el trasfondo
de aquella historia y no le gustaba

- Le pedí dinero de nuevo, él me lo prestó incluso aunque no había dado ni siquiera un
adelanto del anterior – mordió ligeramente su labio inferior – La situación cambió un poco y el
Bar comenzó a prosperar, te pude contratar – sonrió un poco – Pero las dificultades no
terminaron y me deprimía, Yunho y yo tuvimos problemas por esa época ¿recuerdas?

- Sí

- La semana antes que Yunho y tú se pelearan a golpes, Siwon fue a verme, quería algo de
su dinero, habían pasado meses y yo no le pagaba aún nada, pero no tenía solvencia y me
estaba ahogando, le pedí que me tuviera consideración, pero para él los negocios eran primero
La pausa que siguió fue la más incómoda para Donghae, tuvo que apartar la vista de su novio
para poder decirlo, Eunhyuk vio que apretaba los puños contra la tela del pantalón

- Siwon me dijo que había manera de perdonarme la deuda, solo tenía que acostarme con
él – confesó avergonzado, completamente incapaz de mirarlo a los ojos

Eunhyuk contuvo el aliento, aunque una parte de él a medida que avanzaba la historia, le decía
que ese sería el desenlace, no lo quería aceptar, prácticamente Donghae se prostituyó por ese
dinero, porque era claro que accedió a tan espantosa petición

- Me dio dos días para pensarlo – continuó, aún sin poder levantar la vista – No tuve opción

- Siempre hay opción – interrumpió, Donghae levantó su mirada, los ojos de su pareja
estaban enrojecidos igual que los suyos

- Solo fue una vez, en su casa… y fue terrible para mí

- ¿Tan malo es en la cama? – preguntó seriamente, Donghae lo miró en silencio, sin
moverse ni un poco


- Sabía que no debía contarte – enojado se puso de pie y le dio la espalda de nuevo – No
tienes idea de lo que fue para mí

- Te prostituiste, eso fue para ti – contestó despectivamente, Donghae se giró hacia él,
mirándolo con el ceño fruncido

- ¡No iba a perder la casa de mi padre! – gritó enojado – No tienes la más mínima idea, no
tienes derecho a juzgarme
Eunhyuk no dijo nada, pero se moría de coraje, y lo peor es que él quiso abrir la caja de
pandora y debía atenerse a las consecuencias

- ¿Sabes lo terrible que fue? Eunhyuk yo… yo nunca… Siwon… él fue mi primera vez –
confesó quebrándosele la voz, sintiendo que le faltaba el aire, el gesto de terror en Eunhyuk lo
delató, estaba horrorizado, Donghae comenzó a llorar – Aunque es un maldito arrogante me
trató bien cuando se dio cuenta… pero no era como yo quería perder la virginidad – trató de
contenerse mientras limpiaba sus lágrimas – Me sentí como una basura en aquel entonces,
pero no tuve opción, no te atrevas a decir que la tenía – sentenció decidido
Eunhyuk miró a Donghae con otros ojos por primera vez, ajeno, como si aquel frente a él no
fuera el hombre de quien estaba enamorado

- Hice lo que creí correcto en ese momento – se disculpó convencido – Mamá estaba
desesperada y mi hermano no pudo hacer mucho, si tuviera que salvar a mi familia de nuevo
así, lo haría – dijo determinante, Eunhyuk agachó la mirada y se quedó completamente mudo

- Me niego a creerlo – su voz se cortó, luego tragó saliva

- Pasó antes que saliéramos – justificó abrumado, mirándolo – Dime ¿acaso ya olvidaste
nuestra primera vez? ¿No te aprovechaste de mi estado etílico? Ahora no quieras hacerte el
moral – recriminó, nunca se lo había echado en cara

- Tuviste sexo por dinero – refutó, aun sin mirarlo – Y con Siwon, con ese… me siento
asqueado – confesó casi temblando de rabia


- ¿Sabes por qué me trata así? – cuestionó, sin recibir respuesta decidió contestar – Porque
me ofreció ayuda económica ilimitada si yo me acostaba con él cuando se le antojara, pero no
quise y por eso está ardido, así como lo está con Changmin – explicó enojado – Pero aunque
actúa como un canalla, aquella noche me dijo que si antes hubiera sabido que sería mi primera
vez, jamás me lo hubiera pedido

El silencio siguiente no fue menos incómodo para el barman, que no dejaba de mirar a su
estático y enojado novio

- ¿Sabes? – sollozó tenuemente – Si el bastardo te hubiese violado correría a matarlo a
pesar de mi condición – pausó, aturdido – Pero lo hiciste voluntariamente, te entregaste a él
por dinero – apretó con más fuerza los puños y trató de contenerse, pero un par de lágrimas
rodaron por su rostro – No tengo idea de cómo hacer ahora para mirarte

- No te preocupes – contestó decepcionado, limpiándose las lágrimas – Te voy ahorrar el
esfuerzo – sin decir más salió decidido de la habitación
Al cerrarse la puerta Eunhyuk levantó la mirada, encontrándose solo. Todo a su alrededor
parecía tan frío y gris que ya no se pudo contener y comenzó a llorar con fuerza
Del otro lado de la puerta Donghae escuchó a su novio llorar, estaba apoyado sobre la puerta,
también llorando, pero en silencio. Todo lo que contó hace apenas unos momentos fue lo más
vergonzoso que había hecho en su vida, casi nadie lo sabía, ni siquiera Yunho, solo Siwon, su
sirviente Heechul y ahora Eunhyuk, la única persona que habría deseado no se enterara, ahora
no sabía si su relación seguía en pie o si podía considerar aquello como un final.


Changmin miró la hora en el reloj de su celular, era casi media tarde y ni Donghae ni Eunhyuk
habían ido a visitarles, de Yunho no les extrañaba porque sabían que estaba en el pueblo, pero
de los otros dos no sabían absolutamente nada, cuando no solían ir es porque tenían algo que
hacer, pero cuando eso pasaba al menos los llamaban por teléfono, en esta ocasión
simplemente no sabían de ellos
Jonghyun miró a Changmin caminar de un lado a otro de la habitación, él también estaba
intrigado con el suceso, pero no tan preocupado como el mayor

- Tranquilo, seguro llaman – animó con voz apacible, el más alto volteó a verlo

- Desde ayer que no sabemos nada y es muy extraño – ahondó, suspirando intranquilo

- Estás nervioso – explicó Jonghyun – Desde el accidente te preocupas de más por todo –
dijo con una ligera sonrisa, Changmin se acercó a la cama por el costado izquierdo

- Nunca me asusté como ese día en toda mi vida – lo miró a los ojos y luego sujetó su mano
– Ahora no puedo evitar preocuparme por esos dos, y por ti, más que nunca – acarició su
rostro, el menor sonrió más amplio


- ¿Por qué no vas al Hotel? Tal vez estaban tan cansados que se han quedado dormidos –
aportó aunque no creía ni siquiera él en ello, pero Changmin sonrió como si lo fuera

- Es verdad, iré… Pero tú…

- No pasa nada, estaré bien – guiñó un ojo y Changmin suspiró resignado, no se quería
despegar de su lado – Anda – reanimó

- Está bien – sintiéndose más tranquilo le soltó la mano y se agachó para besarlo en la boca
– Cualquier cosa me llamas – levantó su celular y lo agitó, Jonghyun asintió.

Una vez que se despidieron Changmin salió de la habitación. Apenas pisó fuera del Hospital,
sacó de la bolsa de su pantalón una cajetilla de cigarros y prendió uno, fumándoselo mientras
iba hacia el Hotel. Antes de entrar tiró la colilla y subió por las escaleras, solo eran tres pisos,
caminó hacia la habitación y abrió, acostado en la cama estaba Eunhyuk y parecía dormido,
pero de Donghae no había rastro

- Al menos tú estás bien – pensó con tranquilidad, luego se acercó a la cama y se aseguró
de verlo bien de cerca, con la mano derecha levantó parte de su cabello y le descubrió la frente
para checar su temperatura, la cual parecía normal

Al levantar la mano observó a Eunhyuk removerse lentamente, hasta que bramó un quejido de
dolor antes de abrir los ojos, Changmin prendió la luz de la lámpara junto a la cama para mejor
visión ya que el sol no tardaba en ocultarse

- ¿Donghae? – preguntó el mesero con voz seca mientras trataba de acostumbrarse a la luz,
pero antes de recibir respuesta vio nítidamente la cara de Changmin

- ¿Por qué preguntas por Donghae? – cuestionó el menor con desconcierto

- Ayúdame – respondió Eunhyuk levantando su mano izquierda para que le ayudara a
sentarse en la cama, Changmin le ayudó con cuidado para no lastimarlo

- Dime que pasa – reclamó el más alto preocupado, Eunhyuk lo miró y negó en silencio

- Ayer discutimos y salió, dejó aquí su celular, no sé nada de él – explicó afligido, agachando
luego la mirada – Ayúdame a encontrarlo, necesito hablar con él

- Eunhyuk… – musitó con tristeza, no le gustaba que pelearan – ¿Ahora qué pasó? – el
aludido levantó su cabeza y negó de nuevo silenciosamente

- No te puedo decir – volvió a mirarlo – Por favor búscalo – suplicó tan preocupado que
Changmin no se pudo negar, asintió mientras sonreía

- ¿Tienes idea de dónde fue?

- No, no sé nada – talló su rostro con la mano izquierda

- Está bien, aguarda aquí – sonrió antes de marcharse, al cerrar la puerta miró a ambos lado
del pasillo – Y ahora ¿por dónde comienzo? – resignado a que le tomaría mucho tiempo
decidió bajar a la primer planta, fue a recepción y preguntó por alguien llamado Lee Donghae
hospedado ahí

Para su buena fortuna Donghae efectivamente estaba rentando otra habitación, sonrió
emocionado, si su amigo no fuese tan predecible seguro le tomaba más tiempo averiguar su
paradero. Changmin fue a la habitación indicada y llamó a la puerta, segundos después el
barman apareció ante sus ojos, sorprendiéndose de verlo ahí

- ¿Cómo supiste? – preguntó asombrado, Changmin sonrió triunfante mientras el otro
cerraba la puerta tras dejarlo pasar

- Eres previsible – respondió sinceramente, el mayor suspiró y avanzó hacia la cama, el más
alto lo observó de pie, luego se acercó hasta quedar enfrente, aún de pie

- Seguro Eunhyuk te contó todo con lujo de detalle – comentó avergonzado, sonrojándose,
pero Changmin negó enseguida

- Solo me dijo que discutieron y que te buscara, quiere hablar contigo – expuso,
sorprendiendo al otro. Su novio era muy chismoso y ya imaginaba que le contaba su historia a
medio mundo, pero al ver que no se sintió aliviado, Donghae sonrió por primera vez – Oye, no
sé qué pasó, pero Eunhyuk te adora y realmente lo vi afectado, ve hablar con él

- No sé – encogió los hombros – Él se veía muy molesto conmigo

- Pero te digo que él fue quien me suplicó que te buscara – insistió Changmin – Ve, además
se nota que no ha comido desde ayer

- ¿Qué? – inquirió preocupado, el otro asintió – Ese tonto – molesto se puso de pie y miró
hacia su amigo – ¿Te importa no ir a la otra habitación?

- No, ve y reconcíliate con él – respondió amablemente, Donghae asintió y salió de ahí,
dejando a Changmin pensativo, imaginando que pudo haber pasado para que se distanciaran
así – Creo que descansaré un poco – decidió, luego se acostó en la cama y cerró los ojos, no
tardó nada en quedarse dormido.

Donghae entró en la habitación, Eunhyuk estaba sentado en la cama, con los pies colgando al
borde, frente a la puerta. Se miraron en ese instante, el barman cerró la puerta pero se quedó
frente a ella, paralizado. Después de un rato de silencio

- Perdóname – rompió el hielo Eunhyuk – Soy un idiota – tras decirlo tragó saliva

- ¿Ya no te doy asco? – preguntó escéptico, la reacción de su novio apenas el día anterior
no tenía nada que ver con su posición actual

- No mi amor, claro que no, nunca – apresuró a responder y las lágrimas se le comenzaron a
formar en los ojos, pestañeó y un par de ellas salió, rodando por su rostro

- ¿No me odias? – de nuevo el mesero negó – ¿Ya puedes… mirarme a los ojos? – inquirió
por último, Eunhyuk asintió

- Me comporté como imbécil – admitió angustiado – Tú prácticamente – pausó un
momento, secándose las lágrimas – Prácticamente solo has estado conmigo – declaró
avergonzado, su inicio de relación con Donghae no fue nada romántico, un resbalón sexual una
noche de copas y encima le reclamó por algo que no pasó después de comenzar a salir

- Sí – aceptó sonrojado, acercándose lentamente a su novio

- No soy nadie para juzgarte – se miraron a los ojos mientras Donghae caminaba hacia él, al
llegar se puso de rodillas y se abrazó a sus piernas, apoyando la cabeza en su regazo, el otro le
colocó la mano izquierda sobre la cabeza – ¿Vas a perdonarme?

- Te perdono – dijo sin pensarlo dos veces, Eunhyuk sonrió, por momentos creyó que no lo
perdonaría y que su relación llegaría a su fin, y si eso sucedía, jamás se lo iba a perdonar

- Gracias – habló emocionado y levantó su rostro con la mano, ya que el collarín no le
permitía agacharse mucho y quería ver sus ojos – Te amo tanto

- Lo sé mi amor – sonrió, levantando su mano derecha le acarició el rostro, luego se puso
de pie y le besó en los labios, saboreando en los suyos el salado de sus lágrimas – Te juro que
es el único secreto que tenía contigo, gracias por no decirle nada a Changmin
Eunhyuk negó en silencio, era una persona indiscreta, pero jamás dañaría a Donghae de
aquella manera, ni siquiera aunque aquel secreto le dolió hasta la médula, pero amaba
demasiado a su novio como para dejar que su orgullo los separase

- Te extraño, no sabes cuánto – musitó Donghae, tocándole el rostro, luego le agarró la
mano izquierda y se la pasó por su pecho, Eunhyuk sonrió

- No creo que pueda – objetó avergonzado, pero Donghae negó, acariciándole con el pulgar
los labios, luego sonrió

Se apartó un par de pasos y empezó a desnudarse, el otro lo miró de pies a cabeza, aquella piel
blanca que lo enloquecía, luego lo miró a los ojos. El barman se acercó de nuevo y al tenerlo
cerca se agachó, comenzando a besarse, mientras la mano izquierda del mesero bajó hasta su
entrepierna y la acarició

Donghae jadeó, soltando los labios del otro y se dejó acariciar por su novio unos momentos,
hasta comenzar a excitarse, entonces le apartó la mano y volvió a besarlo en la boca, luego se
hincó frente a él, separándole las piernas, se acomodó en medio, con la izquierda le acariciaba
la pierna y con la derecha la entrepierna, mirándolo a los ojos

- Donghae… – suspiró excitado, apretando después los labios, el aludido subió su mano
izquierda y colocó el dedo pulgar sobre los labios de su novio, él lo besó y luego abrió la boca,
dejándolo entrar lo chupó. Mientras lo hacía empezó a desabrocharle los pantalones, sacando
el pene por la abertura de la ropa interior

- Te quiero Eunhyuk, te quiero – habló al sacar el dedo de su boca y comenzar a acariciarle
el miembro, lentamente, de abajo hacia arriba, mientras se miraban mutuamente
Detuvo la caricia y se agachó, comenzando a besarlo, desde el tronco hasta la punta, con
cuidado, deleitándose poco a poco, hasta meterlo a su boca y succionar, sacándolo después y
bajando con besos hasta los genitales. Eunhyuk fue incapaz de seguirlo con la mirada, cerró los
ojos e intentó con todas sus fuerzas no mover el cuello, pero aquello estaba enloqueciéndolo

- Nnngh – jadeó Donghae, volviendo a meterlo en su boca, succionando mientras sostenía
la base con su mano izquierda, en tanto con la derecha se agarró a sí mismo, masturbándose
El mesero podía sentir el retumbar de los jadeos de su novio alrededor de su miembro
palpitante, se relamió los labios, estaba por llegar. Volvió abrir los ojos y su mirada se
cristalizó, no podía siquiera recordar cómo era el sexo con otros, desde la primera vez que
tuvo a Donghae entre sus brazos olvidó todo, no podía siquiera recordar si anteriormente amó,
o si su vida tuvo un sentido antes de él

A punto de llegar al clímax dentro de su boca, Donghae lo sacó de ella y continuó con la mano,
sin dejar de tocarse, miró a su novio a los ojos y le sonrió con dulzura, esos ojos negro
profundo lo miraban con tanto amor que estaba conmovido. Sin aguantar un segundo más,
Donghae agachó la cabeza hasta apoyarse en la pierna de Eunhyuk y se corrió sobre el suelo,
dejando de masturbar al otro en ese lapso de tiempo

Lo vio jadear y respirar agitado, le acarició la cabeza, cuando se recuperó, Donghae se irguió de
nuevo y volvió a masturbarlo, esta vez más rápido y sin detenerse hasta que también culminó
en su mano, así Donghae se agachó y lo introdujo una vez más a su boca, sin succionar, al
sacarlo miró de nuevo hacia arriba, Eunhyuk le devolvió la sonrisa y acarició su barbilla

- No importa quién fue el primero – suspiró Donghae, acariciando con dulzura el ahora
flácido miembro de su novio – Sino quien quiero que sea el único – confesó sin vergüenza
Eunhyuk nunca escuchó de él un Te amo, sabía que no lo escucharía nunca porque ese solo
pertenecía a Yunho, pero esas palabras eran lo más cercano de aquella hermosa confesión,
entonces se sintió bendecido y nuevamente un idiota, por haberlo tratado tan fríamente el día
anterior. Donghae besó por última vez la entrepierna de su novio y se la acomodó dentro del
pantalón, abrochándolo después

- Soy feliz – sonrió Eunhyuk – A tu lado siempre lo soy
Donghae sonrió ampliamente y asintió, luego se puso de pie y se sentó a su lado, agarrándose
luego las manos, compartieron un dulce beso. Quizás aquello no sería la última disputa entre
los dos, pero habiendo solucionado algo así, seguramente no habría nada más en el mundo
que pudiera separarlos.

Changmin despertó de golpe, asustado, su celular vibró dentro de su pantalón, cerca del muslo
y esa fue la causa de su despertar abrupto. Se sintió confundido y con el cuerpo pesado,
enseguida se levantó un poco y miró por la ventana, el sol de un nuevo día entraba
descaradamente, aturdido talló sus ojos y luego sacó el móvil del pantalón, miró la hora y se
asustó, el reloj marcaba pocos minutos antes del mediodía

- Diablos – bufó enojado, no había planeado dormir fuera del Hospital, solo quiso descansar
un poco y ahora pasó aquello

Aventó el celular a la cama, hace mucho que no se levantaba de mal humor, fue al baño y
descargó su vejiga lo más que pudo, al terminar lavó sus manos y se miró en el espejo, su
cabello era un desastre, las marcas de sábana en la cara le tenían la piel enrojecida y sus ojos
estaban irritados de tanto dormir, le dolía la cabeza

- No me siento bien – pasó saliva y sintió ardor en la garganta, hacía mucho tiempo que no
se enfermaba y ahora se sentía terrible, tocó luego su frente y notó que la temperatura era
mayor de lo normal – No puedo enfermar, no debo – lamentó, pero fue inevitable, el no
alimentarse bien, el dormir mal, estar casi todo el día en el hospital y su estado anímico cada
vez más bajo, terminó por enfermarse así

Salió del baño dando tumbos y luego se tiró sobre la cama, estiró la mano hasta el celular y lo
desbloqueó, luego llamó al primer número que vio en la lista, sin fijarse de quien se trataba

- ¿Hola? – la voz de Yunho al otro lado no lo sorprendió, una de sus cuatro posibilidades era
él. Calló unos segundos, cerrando los ojos – Changmin ¿Qué pasa? – preguntó preocupado

- Me siento mal – dijo con dificultad, la garganta la sentía seca y caliente, inflamada
- ¿Dónde estás? – cuestionó enseguida, casi desesperado – Changmin – llamó de nuevo

- En el Hotel – respondió como pudo y sin querer colgó la llamada, miró la pantalla del
celular y resopló, sin ánimos de volver a llamar
El dolor de cabeza se intensificó y cerró los ojos, apretando las sienes con sus dedos

- Debo ver a Jonghyun… – pensó con poco ánimo, sintiéndose muy enfermo, su celular
comenzó a sonar, pero mientras lo oía como en una lejanía, volvió a quedarse dormido.

Lentamente abrió los ojos y sintió un extraño frío sobre la frente, se llevó una mano a esta y
sintió la humedad de un paño sobre ella, jadeó de dolor intentando moverse

- Despertaste – escuchó la dulce voz de Yunho desde otro punto de la habitación, pero no
lo pudo distinguir, estaba todo oscuro, solo una luz de lámpara prendida, pero ésta estaba muy
lejos de la cama, seguramente para que no lo encandilara cuando abriera los ojos

- ¿Yunho? – musitó con la voz rasposa. A los pocos segundos el aludido estaba junto a la
cama, colocando agua en un vaso desde una jarra de vidrio

- Levántate – agarrando el vaso con su mano izquierda, sostuvo con cuidado la cabeza del
menor y la levantó, ofreciendo el líquido vital, Changmin bebió desesperado todo el contenido,
resbalándose por su barbilla parte de la bebida
Yunho le colocó la cabeza con cuidado de nuevo sobre la almohada y con la sábana le limpió el
agua que goteaba de su mentón, dejó el vaso vacío sobre el mueble, Changmin observó a su
costado y vio medicamentos y un par de jeringas, sintiendo luego una pequeña punzada en su
glúteo derecho

- Donghae te inyectó – confirmó Yunho la sospecha de que fue pinchado, Changmin se
quejó, odiaba las inyecciones – Vino el doctor – comenzó hablar, hincándose al costado de su
amigo, observándolo al rostro – Te recetó pero se fue, te faltan dos piquetes – hizo la seña con
los dedos – Y debes comer para tomarte eso – señaló las otras medicinas – Creo que la fiebre
ya remitió – confirmó estirando su mano y al retirar el paño la frente estaba solo tibia

- Gracias – dijo apenas, con desánimo, aún se sentía débil. Se removió un poco y sintió
humedad también en su estómago, miró hacia abajo

- Ah, cierto – comentó Yunho poniéndose luego de pie, levantó la camisa de Changmin y
este lo miró sorprendido – Esto – sacó de ahí otro paño y colocó la otra mano sobre el
abdomen del menor, lo miró a la cara – Ya no estás ardiendo – sonrió, quitando su mano
Changmin lo miró avergonzado, si ya no ardía por la fiebre, ardería por ese simple roce, la
mano de Yunho era grande y su piel ligeramente áspera, la sensación de frío de su
temperatura corporal se sintió bien en contraste con la tibieza de su propia piel

- Ahora vuelvo – dijo Yunho antes de alejarse hacia el baño con ambas toallitas mojadas en
la mano, Changmin lo miró marcharse y suspiró profundamente

- Él ha estado aquí – pensó apenado – Se ha hecho cargo de mí tan cuidadosamente… es
tan lindo – susurró con una ligera y cansada sonrisa, luego volvió a cerrar los ojos
Yunho volvió pocos minutos después, observando detenidamente a Changmin, por su respirar
se dio cuenta que estaba despierto, así que lo movió un poco del hombro

- Debes comer – sonrió amablemente, luego se apartó hacia la cómoda, el menor abrió los
ojos y lo observó mientras abría un par de bolsas – Donghae compró todo esto para ti – volteó
hacia él unos segundos – Me pidió decirte que no te preocupes por Jonghyun, él y Eunhyuk lo
están procurando – terminó de sacar todo y se acercó a la cama

- ¿Qué hora es? – preguntó aturdido

- Son las diez de la noche – respondió, mirando la expresión de asombro en el menor.
Changmin se sentó con las piernas estiradas y la espalda sobre la cabecera, Yunho abrió
primero el vasito con fruta y tomó con un palillo un poco de melón

- Siéntate – pidió el más alto al verlo de pie, moviéndose un poco para darle más espacio, el
mayor no dudó en hacerlo, sentándose a su lado a la altura de la cadera, estiró el pedazo de
comida hacia él, Changmin lo comió pero al tragarlo sintió ese molesto ardor, así que se llevó
la mano a la garganta

- ¿Duele mucho? – inquirió preocupado, el otro asintió, pero no rechazó el siguiente
pedazo de fruta, sabía que debía comer y así poder tomar la otra medicina

Los dos estaban en silencio, pero no se sentían incómodos, Changmin comía lentamente y con
tranquilidad, mientras Yunho lo observaba con dedicación, incluso enfermo se veía atractivo,
con esa cara de ángel, parecía un inocente, cualquiera podría quedarse ahí, prendido a él, a su
presencia. De pronto se dio cuenta de la profundidad de sus pensamientos y apartó la idea,
cuando miraba de esa manera era tan obvio que temió delatarse, aunque el otro estaba tan
enfermo que seguro no lo notaba

- ¿Qué tengo en la cara? – preguntó Changmin cuando acabó de comer todo el contenido
del vasito con fruta, Yunho volteó enseguida cuando trataba de abrir un emparedado de jamón
de pavo con germinado de alfalfa

Se paralizó ante la pregunta, no sabía que contestar, ni idea tuvo que en todo ese momento el
otro notó su mirada constante, seguro también notó la leve sonrisa que se formaba en sus
labios cuando pensaba en lo adorable que lucía al darle de comer en la boca, masticando con
diligencia y con sus mejillas sonrojadas por el leve rastro que dejó la fiebre

- Eres lindo cuando pretendes no serlo – dijo Changmin al ver aun el desconcierto en sus
ojos, en su expresión facial, Yunho sonrió tras asimilar las palabras, aunque realmente no
entendía todo el alcance de las mismas

- Perdón por observarte así – se disculpó apenado – Solo me aseguraba que te estuvieras
reponiendo – mintió sin dificultad y a Changmin no le costó trabajo creerlo

- Gracias Yunho – sonrió un poco más animado, el aludido asintió, estirando hacia él aquel
sándwich, Changmin le dio una mordida, mirándolo a los ojos, Yunho apartó rápido la mirada
sin saber por qué, hasta que sintió que el menor le quitaba de la mano el alimento – Yo lo
agarro – dijo amablemente, había notado esa pequeña muestra de tensión, aunque no
entendía la razón de la misma

- Iré por más agua – dijo sin mirar siquiera la jarra medio llena sobre el buró, se levantó
antes que el otro pudiera decirle que no era necesario, ya que si llamaba a la recepción le
harían llevar una nueva jarra

- ¿Qué le pasa? – susurró intrigado, luego le restó importancia y continuó comiendo, hasta
que miró a un costado y vio la jarra aún con agua, entonces miró hacia la puerta por donde vio
huir a Yunho, ahora sí estaba intrigado, no entendía lo que le estaba pasando.

- No seas tan obvio, idiota – se recriminó realmente afectado, aún apoyado sobre la pared
del pasillo, junto a la puerta de la habitación. Recordó ese instante mientras mordía el
sándwich, esos ojos fijos ¿así miraba acaso cuando se hincaba frente a un amante?
Asustado apartó esa idea, era la primera vez que pensaba sexualmente en un hombre, en
Changmin, de imaginarlo en medio de sus piernas, succionando mientras esos ojos de mirada
profunda se adentraban en sus deseos. No se excitó, su miembro se lo confirmaba, pero
aquella imagen le hizo sentirse terriblemente culpable, si continuaba así llegaría un punto en
que todo se volvería real, más tangible, su gusto por él se convertiría en un deseo reprimido y
tenía miedo, no podía permitir que eso sucediera, tenía que ser más fuerte y no dejarse vencer
por aquellos terribles pensamientos.

A la semana siguiente, luego de haberlo consultado entre los cuatro, se acordó que Donghae y
Changmin volverían al pueblo, necesitaban abrir el Bar y recomenzar a percibir ingresos, los
cuatros estaban cortos en ese aspecto. En la ciudad se quedaron Jonghyun y Eunhyuk, a este
último ya solo le faltaban un par de días para que el collarín le fuera removido y sus costillas
estaban casi soldadas

Era miércoles, Changmin tocaría esa noche y cantaría, mientras Junsu debía atender a todas
las mesas. Aún era media tarde y el cantante no tomaba siquiera una ducha, en tanto el
barman preparaba todo, hizo limpieza solo del local, la casa la limpiarían después entre los
dos, ese mismo día en la mañana habían llegado, apenas se enteró Yunho ya lo tenían ahí
empapándose de los pormenores de los últimos tres días en que no fue a la ciudad a verles
Donghae y él estaban en la cocina, mientras el primero descongelaba algunos de los bocadillos
que servían en la noche, el segundo solo le observaba, apoyado en la barra y con los brazos
cruzados, escuchando el buen pronóstico de que quizás en un mes y medio, Jonghyun saliera
por fin del Hospital y lo trasladaran a la casa

- Changmin está mucho más animado – dijo Donghae con una sonrisa – Todo lo que pasó y
luego se enfermó, pobre – negó conmovido – Pero hace dos días que ya lo vi muy recuperado,
insistió en que ya puede cantar

- Me alegra – respondió el otro con otra sonrisa, después de aquella noche en que cuidó al
menor, se quedó un día más y luego volvió al pueblo, desde entonces no se habían visto ni
hablado, tampoco se mandaron mensajes de texto por el celular como acostumbraban

- ¿Y tú? ¿Cómo vas con mi auto? – inquirió curioso, por lo que vio cuando llegó, aún no lo
terminaban de reparar

- Un paciente difícil – contestó en tono burlón – Pero no hay imposibles para mí – sonrió
triunfante, Donghae asintió, mirándolo fijamente

Que guapo se veía su amigo ese día, ¿o es que acaso él siempre lo veía así? Yunho era
atractivo, sin duda, pero para él lo era por triplicado. Sonrió avergonzado y apartó la vista,
continuando con lo que hacía, Yunho se dio cuenta y se sintió triste, más no incómodo, estaba
acostumbrado a esas miradas intermitentes y se cuestionaba como es que su amigo no hacía

nada por no parecer obvio, todo lo contrario a él, que luchaba internamente por no serlo ante
Changmin, cuando sus pensamientos se llenaban de él teniendo su presencia enfrente

- Donghae – lo llamó tras unos segundos y el aludido volteó. Sintiendo después las manos
del otro sobre sus mejillas, Yunho se agachó y él tembló, pero el beso que deseó recibir en los
labios lo sintió sobre su frente, doliéndole en el alma – Deja de soñar, tu realidad es más
hermosa de lo que crees – dijo con voz suave, mirándolo a los ojos

- Eres cruel – susurró atormentado, pero pese a su lamento Yunho le do otro beso, esta vez
sobre su pómulo izquierdo, Donghae cerró con fuerza los ojos, sintiendo los húmedos y
ansiados labios de su mejor amigo, pero ellos jamás llegaron a su boca, ni llegarían nunca, él lo
aceptaba, pero no entendía porque Yunho hacía aquello, porque lo lastimaba de esa manera
No podía soportarlo más, así que lo empujó, Yunho le soltó el rostro y sonrió avergonzado, su
amigo no le inspiraba más que ternura, lo quería profundamente, era tan importante para él
como la vida misma, pero no despertaba en él nada más, ni siquiera su calor, el roce de su
cuerpo, la mirada que solo le dedicaba a él, con la que Eunhyuk soñaba en las noches mientras
le hacía el amor. Pero ahora podía entender un poco de ello, a él le gustaba Changmin, lo
anhelaba, pero él era inalcanzable, Changmin y Jonghyun se gustaban, se querían y él solo era
una figura a la deriva en medio de dos parejas: Donghae, a quien no podía corresponder y
Changmin, quien no podía corresponderle.

Amar a Boa nunca fue un problema, porque ella le retribuía, su distancia se debía a otras
cosas, nunca porque no se amaran, pero aunque no amaba a Changmin, el trecho que les
separaba era enorme, incluso aunque sabía que no le era indiferente, que desde el primer
encuentro le atrajo, pero eso no era suficiente, la lista de factores era interminable, gustarse
mutuamente nunca iba a ser el elemento que les uniera, y en cuyo caso, ni siquiera Yunho
sabía lo que debía esperar de todo eso ¿Qué quería él de Changmin? ¿Qué deseaba con él?
Donghae levantó la vista y chocó con la de su amigo, todo su rostro estaba sonrojado, pero
Yunho parecía distraído, pensando en algo que no pudo entender

- ¿Por qué haces esto? – cuestionó avergonzado, pero el otro no reaccionó, solo deslizó su
mirada hacia él, sin moverse. Donghae le dio la espalda y pretendió volver hacer lo que estaba
haciendo, pero sus manos temblaban, hace mucho que no sentía ese ardiente deseo de
lanzarse a los brazos de Yunho, susurrarle al oído que lo hiciera suyo, que no ansiaba nada más
en la vida que eso. Era sucio, un mal novio, pero no lo podía evitar, Yunho sacaba a flote lo más
profundo de su ser

- Lo siento – dijo finalmente – No quise incomodarte

- Sabes lo que siento por ti y aun así me provocas ¿por qué me lastimas? ¿por qué tan de
repente tú…? – antes de concluir sintió a Yunho tras él, abrazándolo con fuerza por la espalda,
cerrando los brazos alrededor de su cuello.

Changmin bajó a la primera planta y no escuchó murmullo alguno, así que fue hacia la cocina
por algo de comer, traía pantuflas, así que no hizo nada de ruido. Se detuvo antes de
introducirse, Yunho abrazaba a Donghae con fuerza, los dos en total silencio, los había visto
antes muy cerca, siendo el mayor más cariñoso que el otro, pero ahora era extraño, un aura de
tristeza, no podía explicarlo

Se devolvió con sigilo sobre sus pasos para no interrumpir, luego suspiró contrariado, no tenía
un solo pensamiento sobre lo que acababa de ver, así que subió enseguida a su habitación
Yunho se apartó de su amigo, depositando sus manos sobre los hombros del más bajo

- A veces solo quiero decirte cuánto te quiero – justificó a medias, Donghae sonrió
escéptico, no le creía, algo pasaba con su amigo y no entendía qué, tal vez la falta de mujeres
estaba haciendo estragos en él, pero esa causa le pareció tan banal que la desechó

- Mejor vete Yunho – sugirió sin pena, girándose un poco hacia atrás, apenas viendo la
figura alta de su amigo

- Está bien… tal vez vengo en la noche

- Sí – contestó sin ánimo y volvió a lo suyo, Yunho le miró unos instantes y suspiró,
sintiéndose culpable, detestaba ponerlo triste por causa suya, sabía que fue injusto, pero en
ese momento no lo pensó así, ahora se arrepentía
Salió de ahí al instante, en cuanto lo hizo Donghae se aseguró que realmente no estuviera ahí,
entonces se tocó el pómulo donde los labios de Yunho se depositaron, deslizó esos mismos
dedos hasta sus labios y los besó, con que ganas se quedó de un beso de aquella boca

- No, eso no está bien – se recriminó, recordando las palabras de su amigo, debía dejar de
soñar de una vez por todas, apenas días atrás le dijo a su novio que quería que fuera el único y
ahora esos pensamientos sobre el deseo de entregarse a Yunho lo traicionaban.

Yunho al salir de la cocina avanzó a la puerta que conectaba la casa con el Bar pero se detuvo,
giró hacia atrás y vio las escaleras. Regresó sobre sus pasos y subió al segundo piso, caminó
directo a la habitación de Changmin y tocó

- Pasa – indicó al oír la puerta. Cuando esta se abrió se sorprendió de ver a Yunho ahí, pero
ambos se sonrieron al instante, el mayor cerró la puerta tras entrar, acercándose a la cama,
Changmin tenía sobre esta la ropa que usaría

- ¿Preparándote para la noche? – el menor asintió – Te sentirás raro sin Jonghyun

- Sí – lamentó con un largo quejido – Lo extraño, no debí dejarlo

- No está solo – apresuró a decir Yunho – Así que relájate – mostró su más amplia sonrisa,
la que Changmin consideraba endemoniadamente atractiva, evitó mirarlo tan fijo

La atracción mutua resultaba cada vez más evidente, para cualquiera que los viera juntos, pero
ninguno era tan consciente del otro, Changmin ignoraba por completo que le gustara a Yunho,
y aunque este era consciente de que sí le gustaba a Changmin, no se daba cuenta cuando

estaban juntos y sus miradas se cruzaban tan límpidamente que lo demás podía simplemente
desaparecer, dejándolos a ambos en medio de aquel espacio

- ¿Tienes tiempo? – cuestionó tras el breve espacio de mutismo

- ¿Para qué? – preguntó extrañado

- Tus cosas siguen en mi casa – informó al instante, Changmin sintió alivio, suspiró leve

- Ah, cierto ¿Se puede mañana? – inquirió rascando su cabeza, el mayor sonrió

- Mañana es mejor de hecho, no trabajas ¿verdad? – el aludido asintió – Perfecto – volvió a
sonreír, mostrando aquellos dientes pulcros, Changmin devolvió la sonrisa, un poco coqueta.
Imaginó lo que sería besar esa boca, cuando Yunho hablaba él miraba discretamente el
movimiento de sus labios, pero cuando se daba cuenta hacía lo posible por desaparecer el
rastro de sus apetitos carnales para que nadie los notara

- Entonces te veo mañana, es una cita – dijo en broma, guiñándole un ojo, Yunho echó una
divertida carcajada

- Vendré al rato – avisó para cambiar el ambiente, Changmin asintió reiteradamente

- Así nos ayudas

- Creo que tengo cosas que hacer, de hecho – anunció de repente, el otro lo miró con
escepticismo, lanzándole luego una mirada de reproche

- No señor listo, vendrás – amenazó, acercándose a él hasta estar enfrente, estiró su mano
y con un dedo le picó en medio del pecho, mirándolo a los ojos

- De acuerdo – consintió, como si estuviera realizando el gran sacrificio – Como negarme –
él también levantó su mano y la colocó en la barbilla del menor, con el pulgar bajo sus labios y
el restante de dedos bajo su mentón

Aunque bromeaban así de vez en cuando, esta vez Changmin se sintió incómodo, así que bajó
su mano del pecho de Yunho y abrió un poco más los ojos, en cambio este tardó en darse
cuenta de lo que estaba haciendo, así que decidió continuar de forma relajada, como si fuese
parte de la broma

- No puedo resistirme a alguien tan encantador – sonrió más amplio para ocultar su
nerviosismo, Changmin sonrió también, con media mueca, en tanto el mayor retiró su mano y
luego levantó la otra a la altura de su hombro – Nos vemos en la noche – se despidió tranquilo,
como si nada

- Sí, hasta pronto – también levantó su mano para despedirse, Yunho dio un paso atrás
antes de darle la espalda y avanzar a la puerta, agarró el picaporte y se giró hacia su amigo, sin
dejar de agarrarlo

Se miraron, el mayor separó los labios como si quisiera decir algo, pero al mismo instante se
detuvo, lo reemplazó con una sonrisa silenciosa y por fin se marchó. Al cerrarse la puerta
Changmin sintió un vacío sordo a su alrededor, por segundos fantaseó con palabras
imposibles, pero no las que Yunho se calló, sino las que le dijo con esa última mirada, él
también sonrió, sintiendo que su rostro se calentaba, miró hacia el espejo y notó toda su cara
roja ¿hace cuánto no se sonrojaba de aquella manera?

- Creo que le gusto – dilucidó con inquietud y a la vez emoción

¿Hace cuánto no se sentía así ante una posibilidad prácticamente remota? Antes ya lo había
pensado, la coquetería discreta, las miradas inoportunas, las palabras que habían cruzado,
toda su relación, como empezó prácticamente desde la indiferencia, pasó por la amistad, por
el apoyo y la comprensión y ahora esto, un estatus difícil de descifrar

¿Cómo debería ahora sentirse al respecto? Borró su sonrisa, aunque aún era prematuro sacar
una conclusión o planear qué hacer, tenía que pensar en todos los demás, en Donghae y
Jonghyun principalmente. De por sí sus vidas eran demasiado complicadas como para agregar
algo así, tan extraño, él mismo no se sentía capaz de introducirse en semejante campo de
batalla, y en todo caso ¿No estaba sacando conclusiones de la nada? ¿No estaba
preocupándose de más? Tal vez no era eso, quizás solo significaba que la confianza creció, que
él y Yunho se habían vuelto íntimos, lo suficiente como para que todo eso se confundiera con
una atracción mutua

Después de todo, el único homosexual era él, cuando viera de nuevo a Yunho corretear faldas
indiscriminadamente, seguro que se le pasaba aquel pensamiento absurdo y bobo de que
pudiera gustarle, pero incluso con esa esperanza, la idea de que fuera verdad ya le rondaba la
mente y le ilusionaba. Gustarle a un hetero sexy sin duda era la fantasía de cualquier Gay como
él, en busca de nuevas experiencias.


NOTAS DE AUTOR
¡Hola! Espero les haya gustado este capítulo, ¿creen que Yunho se le declare pronto a
Changmin? jejeje. Sé que en mi facebook puse que había escrito la escena del primer beso, y
no, no les mentí, ya la escribí, pero no les diré exactamente en qué capítulo estará jajaja.
Gracias por su apoyo, seguiré esforzándome para terminar este fanfic de la mejor manera y no

defraudarlas, hasta el próximo capítulo, bye bye


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Scut Hamsters - Cap. 15

 Él me dio su chaqueta y me llevó todo el camino hacia el taxi con algo de cuidado de más. Fuimos a casa completamente mudos después. No le dije nada acerca de lo que pasó, ni siquiera una palabra, supongo que yo no quería hablar de ello tanto como él no quería oírlo.

Eran las 3am cuando llegamos al dormitorio. Se suponía que el portón estuviera cerrado a esa hora pero de alguna forma Changmin tenía la llave – No supe como lo hizo y no pregunté tampoco.

Como dije, ambos estábamos sin palabras.

Sabía que se suponía llorara de gratitud por todos los problemas que había tenido que pasar, especialmente cuando sus finales de forenses estaban a unas pocas horas. Pero yo no podía obligarme a posar mis ojos sobre él, mucho menos agradecerle.

"¿...Puedo quitarte la ropa?" preguntó, reticente.
 
Aún así el corazón casi se me sale por la boca. Afortunadamente la parte sana de mí se las arregla para dejar de hacer el ridículo; él solo iba a tratar las heridas, de cualquier forma ¿qué había de malo en estar desnudo de la cintura para arriba frente a él? Incluso estar completamente desnudo era ya tan casual para nosotros.

No mentiría, todavía estaba temblando. Aún a pesar de que siempre estuve acostumbrado al sexo que causa dolor y deja daños, el hecho de que un psicópata lo hiciera con mi vida en juego marcaba una contrastante diferencia.

No obstante, de manera vergonzosa, mientras Changmin se sentaba a mi lado sobre la cama y gentilmente deslizaba la camisa sobre mis hombros, comencé a preguntarme cuál era en realidad la causa de ese temblor. ¿Era el terrible recuerdo de Siwon violándome, la sensación de su repulsivo contacto, o...? 

Quizá todos ellos. Yo realmente no tenía idea. 

No pude ver más allá de la curita que Changmin estaba sosteniendo. Fue tolerable cuando solo el frío líquido antiséptico hizo contacto con mi piel, pero cuando fue su mano sentí una descarga de corriente eléctrica pegarme hasta los huesos. Me estremecí involuntariamente, haciendo que se detuviera, sorprendido por mi reacción.

Tras algunos milisegundos él sonrió débilmente. 

Eso es malo ya que atrajo mi vista hasta sus labios. Y yo no pude apartar la mirada, al tiempo que él los separaba de manera inconsciente mientras se concentraba en tratar mis heridas. Me entretuve pensando, en cuán fascinante la textura de aquellos labios sabía, la forma en la que se envolvían, cuán cálidos, persistentes e impetuosos eran, incluso el dolor que provocaban. Bloqueé mi mente a seguir recordando o de lo contrario explotaría justo en ese momento. 

"...Todavía duele, ¿no es así?” Él limpió la herida más delicadamente como si no hubiera sido ya lo suficientemente delicado. 

Yo sabía que él no se refería al beso pero la respuesta era sí. 

El beso fue doloroso, por lo que sí, duele, sin mencionar el apabullante abrazo. Duele. Eso es todo lo que puedo decir. 

"Puedo ocuparme de mí mismo." Solté en un patético intento por escapar de su vista. 

“Lo sé, solo déjame hacerlo también…” 

Y su respuesta no le hizo nada bien a mi compostura. 

Yo solo necesitaba un maldito escape. “Q…quiero tomar una ducha…” 

"Espera..." Se apresuró al baño por delante de mí. Pronto se escuchó un susurro y el vapor ascendió; noté que estaba llenando un lavador con agua tibia. 

Me pare junto a la puerta, torpe, inseguro de qué hacer. 

"No te duches ahora, Hyung…las heridas todavía no han secado..." Enjabonó un guante toalla, lo enjuagó y nuevamente pareció titubear. 

Mi rostro enardeció al percatarse de que estaba ofreciendo su ayuda para lavarme.

“L-lo hare solo ¿¡está bien!?” No quise hablarle bruscamente pero talvez era así como sonaba, considerando el sentimiento de culpa que atravesó su rostro y cómo se apresuró en salir del baño. Inmediatamente me maldije a mí mismo. "Quiero decir...darás tus finales en pocas horas, ¿cierto? Debes dormir."

Incluso entonces no pude parecer lo suficientemente creíble como para mirarlo a los ojos. Así que cerré la puerta a fin de cortar la incomodidad. 

...y desoír su consejo de no ducharme. No puedo evitarlo, me siento tan sucio, el agua templada por sí sola no puede borrar la mancha que Siwon dejó. 

Necesitaba una frotada vigorosa y un copioso flujo de agua. Quizá el dolor producto del encuentro del jabón y las heridas pudiera darle algo de sentido común a mi cabeza. 

La gente se besa de manera casual. No significa nada. Que sea especial para mí no significa que sea especial para él también. Miren, Yoochun me besó por como cientos de veces y aún así al final me rechazó. 

Es solo un ataque de pánico. 

Registrando esa línea de pensamiento, froté y froté y froté mi cuerpo con fuerza, al punto en el que podría aparecer otro cardenal. Varias ideas chocaron al interior de mi mente, incluso llegué a pensar que había contaminado a Changmin por permitirle posar su piel en los lugares manchados por Siwon. 

"Hyung, no demores tanto..." Oí que tocó la puerta. Me di cuenta de que había estado demasiado tiempo en la ducha. 

Acabé y salí de la ducha con mi bata de baño. Él no hizo comentario alguno sobre cómo yo había ignorado su consejo y únicamente tomó un equipo de gasas que no había tenido oportunidad de usar antes.

"Está bien, lo haré yo." Le arrebaté la caja. "S-será mejor que duermas ahora. Cámbiate de ropa, date la vuelta...Lo que sea. Solo duerme."

Empecé a concentrarme en las heridas. En realidad no atravesaron la piel completamente por lo que supuse sanarían pronto. No obstante al ver las repugnantes y azuladas marcas de mordidas que Siwon había dejado me hicieron sentir tan asqueado y ansioso que de improviso necesitaba otra ducha.

“Hyung, ya basta…” Changmin dio zancadas más rápidas y bloqueó la puerta del baño. 

“Changmin…todavía estoy sucio.” 

“No lo estás. Ven aquí…” 

Tomó mi mano y me hizo sentar sobre la cama, luego revolvió el interior del cajón de su mesa buscando algo. Poco después salió con una tira de banditas para niños, aquellas de colores y dibujos de animales –elefante, rana, perro y demás. No sabía cómo diablos las había conseguido. 

Las puso para cubrir las nuevas marcas de mordidas –las que sabía no fueron causadas por él –aquellas en mis brazos, clavícula y pecho. Me ruboricé y él sonrió. 

“…¿Quieres que duerma contigo aquí?” 

Enrojecí más miserablemente. “No, estoy bien…solo vete a dormir, ¿sí? Puedo hacerlo solo.” 

"Ya veo…solo...despiértame si necesitas algo, ¿está bien?" 

Escuché su voz temblorosa, pero probablemente solo eran los irregulares latidos de mi corazón interfiriendo con mi audición. 

*

*

Verlo como lo primero por la mañana nunca había sido la gran cosa, especialmente cuando me despertaba casi a diario. 

Era la forma habitual en que lo hacía, acariciaba mi mejilla con el dorso de sus dedos y sonreía estúpidamente cuando le lanzaba una de mis miradas cargadas de molestia; pero esta vez no había tal, en su lugar ahogué un grito y me replegué varios centímetros. Estaba tan paranoico de que hubiera notado la elevada temperatura de mi rostro, u oído algo embarazoso que no se suponía yo dijera entre sueños, o…no sé yo básicamente no estaba listo para verlo.

"Hyung, solo soy yo..." dijo tras un momento de silencio.

"Ah...Yah...eh ¿no tienes finales?" 

"Ya terminé. Estuvo bien." Me informa con una sonrisa – la cual solo puedo ver de un vistazo por el rabillo del ojo. “¿Te sientes mejor?” 

Asiento. No había notado que ya no era tan de mañana como pensaba.

Luego él me cuenta, hay un gran alboroto en el campus porque la policía está detrás de Siwon. No por mi caso, sino debido a que han encontrado algunas evidencias relacionadas con Ryeowook y Kyuhyun. Supongo que estoy salvado por coincidencia. 
Siwon es un psicópata pero asombrosamente no es un criminal tan experimentado. Reportar mi caso ayudaría a los investigadores con más evidencias y peso a la pena de Siwon. 

"Pero supongo que preferirías no escarbar en ello de nuevo." Lo dice, como si leyera mi mente. 

"Seee...yo solo quiero olvidarlo todo."

"Ya veo..." 

Ocupa un lugar en mi cama y se acerca a mí. Creo que quiere decir algo. 

Pero el aire de pronto se enralece. 

"Me la...varé la cara." Me apresuro al baño. Obviamente forzado.

Frente al espejo, clavando la vista con odio a mi miserable reflejo, lanzo una serie de blasfemias y gritos, 'No eres una adolescente por el amor de Dios deja de ser tan patético' y aspiro un largo largo largo aliento.

Finalmente salgo del baño, tratando de actuar más…razonablemente y menos insoportable.

Él todavía está en mi cama. Así que me siento sobre la suya.

"Hyung, es..." Él mira hacia abajo y juega con sus dedos. 

Otra vez mi corazón está intentando salírseme por la boca. No estoy listo para hablar sobre eso. No de eso. No, no, no, no, no de eso. 

"¿Es por el beso...?" pregunta finalmente. 

Todo el infierno se desata. 

"¿¿¡¡De qué estás hablando!!??"

"L...lo siento mucho, Hyung...Y-yo fui grosero, no debí haber...hecho eso así, quiero decir-"

“Solo vamos a olvidarlo, ¿¡está bien!?”

Hago una pausa al hablar. Nuevamente mi tono no coopera; no quiero regañarlo o provocar esa mirada en sus ojos. Necesito tiempo para ordenar mi mente y así poder hablar mejor de esto, pero el tema aflora demasiado pronto. 

Respiro profundamente. “Escucha, Changmin-ah…tú me salvaste, ¿está bien? Te agradezco por eso, y…y...cómo decirlo...nosotros...tenemos sexo, no somos niños, así que lo normal es que nos besemos…es así de simple.” 

"Pero…no es algo simple para ti." 

No, no, no, no, él culpándose por causa de mi estupidez es lo último que quiero ahora. "Es solo porque soy extraño, pero bueno…no estoy molesto, ¿está bien? Me refiero a que, incluso si lo odiara no me enojaría como suelen hacer los niños, no somos niños..."

¿Acabo de decir que lo odié?

No, no, quise decir 'incluso si lo odiara no estaría enojado', en este caso 'No lo odié, así que no estaría enojado en lo absoluto', ¿está teniendo algún sentido lo que digo aquí?

Yo no lo odié. No sé lo que sentí, si me gustó o no, pero definitivamente no era odio o desagrado o asco, definitivamente no. 

“Entonces...¿puedes mirarme?, ¿por favor…?” Dijo, casi una súplica. Siento a mi corazón romperse. 

Tan doloroso que me arden los ojos. No sé qué pasa conmigo. No puedo mirarlo, no a los ojos, temo lo que pueda encontrar allí. O quizá tengo más miedo de lo que él pueda encontrar en los míos. 

“Sé que no estás molesto, Hyung…cuando te enojas me ves como si quisieras matarme, me gritas o me tiras algo a la cabeza, pero ahora tú ni siquiera me miras…” 

Me congelo, incapaz de encontrar una forma de responder a su innegable declaración. Como si no fuera suficiente, la siguiente pregunta me deja más helado de lo que ya estoy. 

“¿Es porque…te sientes mal? ¿Te sientes mal porque besaste a alguien que no amas…?”

“…Changmin-ah…” 

Toc, toc, toc, toc

Salvado por la campana. Bueno, no realmente la campana, pero alguien toca la puerta y puedo tomar ventaja de la interrupción para pensar. Pensar mucho. 

“I-Iré a ver…” Hago mi pequeña carrera hacia la puerta y la abro velozmente. 

Al parecer el visitante no me da mucho tiempo para verlo apropiadamente; él ya me jala a un ceñido abrazo. 

“Oh Jae, ¡¡te extrañé!!” 

Y me besa. 

Mi cerebro no está en su mejor momento para funcionar rápido, no obstante él ya irrumpe en la habitación envolviéndome con sus brazos y me besa por segunda vez, casto sobre los labios, y más prolongado la tercera vez. 

“¿¿¿¿¡¡¡¡Y-Y-Y-Yo-yo-yoochun!!!!????” Parpadeo. Su piel es aún tan lechosa como siempre. Su cabello está un poco más largo. Realmente es Yoochun. Pero yo no salto sobre él como pensé que lo haría. 

“Te extrañé tanto, bonito…¡¡oops!!” Me libera rápidamente al notar a Changmin en el mismo cuarto, viéndonos, viendo el beso. 

Mierda. 

Mierda.

Mierda.

“’¡¡Lo siento...!!” Yoochun frota la parte posterior de su cabeza incómodo. “Olvidé que Jae tenía un nuevo compañero de cuarto…él nunca me lo dijo…” 

“Está bien…” Changmin asiente, sonriendo. 

Rápidamente arrastro a Yoochun fuera de la habitación y hago un alto fuera, cierro de un portazo y lo encaro de brazos cruzados, los pies golpeteando el piso ansiosamente. Este es Yoochun frente a mí. El hombre que amo. El hombre de mis sueños.

“Dios, Chunnie…” Lo abrazo, después de todo lo extraño. “¿Sabes qué? Nunca ni siquiera una vez en la vida te he odiado como lo hago ahora.” 

Él se queda con la boca abierta y me suelta. “¿¿¿Eehhh???” 

Masajeo mi sien, tratando de bajar el volumen de mi voz. “Uh…es…complicado, no sé… Chunnie, tú solo…estúpido…ok, estoy jodido.” 

“No entiendo pero me perdí de algo importante, ¿no?” 

Supongo que si es Yoochun, puedo hablar de ello. Me ha conocido por tanto tiempo que me comprende; hay veces en las que sabe qué palabras expresan mis sentimientos mejor que yo. Tras algunos segundos de ‘Mmmm’, me decido. Mañana es fin de semana. Yoochun no necesita estar aquí hasta el lunes, lo cual significa que puedo escapar a su casa. Estamos en el mismo barco, un chico de Seúl que necesita dormitorio para librarse de algunas situaciones. 

“No estás planeando mudarte como, ahora, ¿cierto?” Pregunto. 

“Bueno dejé mis cosas en casa, y de todas formas, ¿estás seguro de que es educado pedirle a ese chico que se vaya? Changmin, ¿no?” 

“Hablaremos de eso después, por ahora yo solo necesito un escape para aclarar algunas cosas en mi mente, oh cielos.” 

Vuelvo al cuarto de prisa y recojo algunas cosas del closet sin mirar a Changmin. Después de esto, hablaré de todo. Sea lo que sea de lo que ‘todo’ se trate. Si me fuerzo a hablar ahora solo farfullaré palabras confusas en un tono desagradable, lo cual solo causará malentendidos. 

“Changmin-ah…voy a quedarme en la casa de Yoochun hasta el lunes, ¿está bien?”

No oigo muy bien su respuesta pero supongo que va de ‘Está bien’ a ‘Diviértete’. 


*

*


Yoochun y yo terminamos refugiados al interior de su habitación, sentados sobre la alfombra cara a cara. Con una taza de café él se apoya contra las patas de la cama y espera pacientemente a que yo suelte el asunto mientras yo planto mi cabeza en lo profundo del bolso en mi regazo, siendo inútil. 

No puedo contarle sobre Siwon. Bueno quizá algún día, pero ahora solo añadiría complicaciones a todos estos problemas. El hecho de que la policía haya ido tras él ya me hace sentir un poco a salvo, al menos. Y no quiero revivir esa horrible noche.

Nunca le dije a Yoochun lo que un beso significa para mí. Nunca le conté a Yoochun nada sobre Changmin tampoco. 

Entonces, ¿cómo empiezo? 

“Chunnie, te extraño tanto…” Musité contra mi bolso. 

“Esta es la cuarta vez que lo dices.” Toma un sorbo de café. “Pero no es a mí, ¿cierto?” 

“¿Cómo lo sabes…?” 

“Te conozco.” 

Gimo de frustración y revuelvo mi propia cabellera. “Agh…no sé como empezar.” 

“Tómate tu tiempo.” Dice. “Si en cinco minutos aún no sabes como empezar te ayudaré.” 

Alzo la cabeza de mi regazo. “¡Ayúdame ahora, entonces!” 

“Está bien.” Se aclara la garganta. “Bésame.”

“Chunnie, hablo en serio.” 

“Créeme, también lo hago.” Deja su taza junto a él y se mueve hacia adelante para acortar la distancia entre nosotros antes de inclinarse sobre mí. 

“Yah, ¿¡qué estás haciendo!?” 

“¿Por qué? No hemos hecho esto hace un buen tiempo…”

“¿¡Vas a abalanzarte sobre mí en este estado!?”

Sonriendo con todos los dientes, rodea entre sus brazos toda mi cintura, me tumba contra la alfombra con él encima y atrapa mis labios entre los suyos. Ya que es Yoochun yo no estoy entrenado ni para tener reflejos tales como para evitarlo de ningún modo, ni siquiera en mi estado más traumático, ni siquiera cuando mi cuerpo está todavía adolorido por los cardenales y las heridas. Yoochun es probablemente la criatura que considero más inofensiva en el mundo. 

Sin embargo encuentro a mi mano darle tres palmadas suaves a un costado del rostro para botarlo justamente cuando su lengua empieza a deslizarse. Él deja de besarme. 

Yo suspiro e inflo mis mejillas, aún debajo suyo con las manos aferradas a su espalda. 

“Lo entiendo.” Dice. 

Frunzo el ceño. “¿Qué entiendes?”

“Que debes ir a ese lugar y decirle que lo amas a quien sea que él sea.” 

“¿¿¡¡DE QUÉ DEMONIOS ESTÁS HABLANDO!!??” Le abofeteo la cara, esta vez con fuerza, y ruedo hacia un lado para estar libre de su peso. 

“Bueno…esa curita con un lindo elefante sobre tu cuello…no estoy seguro de si te lo pondrías solito.” Finge seriedad mientras masajea su casi tumefacta mejilla. “Odias las curitas para niños. Cuando las compré para ti hace un año te quejaste porque arruinaban tu elegante imagen y te negaste a usarlas, pero ahora no tienes problema en salir con eso pegado en un lugar tan visible como tu cuello, por lo que asumo—“ 

“Okay, okay, okay, ¡¡suficiente!!” Lanzo una almohada en su dirección. Su rostro permanece medio estoico medio divertido aún después de que la almohada aterrice sobre él. 

“Te amo, Chunnie…” 

“Lo sé, yo también te amo…” Hace una pausa por un rato y de nuevo se inclina hacia delante para besarme. Muevo mi cabeza a un lado y en vez de eso lo abrazo. Él besa mi mejilla, lleva su boca a la mía pero de nuevo la eludo y deposito mi rostro sobre su hombro. 

Suspiro. Él ríe por lo bajo y me da palmaditas en la espalda. 

“¿Quién es él?” Pregunta mientras deja reposar mis brazos alrededor de su cuello. 

“¿De veras crees que un sentimiento puede cambiar tan fácilmente?” Evado la pregunta. 

“Bueno…fácilmente no, pero es algo que nadie puede explicar. Me refiero a que…como cambia y no cambia es inexplicable.”

Me libero del abrazo y ubico, recostado de espaldas con sus muslos de almohada como hacía tan a menudo. Él extiende las piernas a fin de darme el espacio necesario. 

Mirando fijamente al techo, adivino al azar. “Tienes a alguien que amas, ¿cierto?” 

“Seee…” Él acaricia mi cabello. “Hemos sido amigos desde que éramos niños. Aunque no tengo esperanza.” 

Hago un puchero, algo sorprendido por la confesión, aunque de alguna forma no me duele como pensé que lo haría. “¿En serio? Estoy celoso.” 

“¿Por qué? Tienes a un encanto de ojos redondos esperando por ti en el dormitorio.”

Me levanto de un salto ante su siempre-tan-acertada suposición al azar, mirándolo fijamente con la boca abierta, los ojos como platos, mientras él sonríe con la implícita oración de ‘Así que estoy en lo cierto, huh’ 

“¿¿¡¡Cómo...!!??

“Bueno, a ti no te preocupa la gente a menos que hayas tenido acceso a estar cerca de ellos literalmente, y parecías a punto de entrar en pánico cuando te besé frente a él esta tarde y—“

“Está bien, está bien, ¡suficiente!” Vuelvo a mi cómoda posición anterior sobre su regazo, bastante molesto cuando él me lee de ese modo. “En realidad no sé como enfrentarlo. Me volví idiota.” 

“Bueno, para ser honesto no estás mejorando las cosas dejándolo tan abruptamente, quiero decir…¿con un tipo que acaba de besarte frente a sus narices? Podría haber malentendido.” 

“Quizás no le importe, no estoy seguro de que él piense en mí de esa forma. Para tu información, es un amigo de todos. Se porta bien prácticamente con todo el mundo.” 

Yoochun se encoge de hombros. “No estás seguro. Entonces ve y asegúrate.” 

Resoplo. “No estoy listo para un segundo rechazo.”

“Aww Jaesmine…” Riendo, deja caer la cabeza encima de mí, haciendo que me sobresalte cuando él roza con la nariz las heridas en mi pecho sin querer. “Te compraré cococheese todos los días durante un mes…” Me engatusa.

Asereje, reje, reje, reje, reje…

“¿¿De dónde salió ese ringtone??” Deja escapar. 

Le lanzo una de mis miradas asesinas y le grito un ‘Ssshh’ mientras Yoochun se carcajea con las manos en la barriga y susurra ‘Este es el siglo 21…’ 

La identificación del que llama es ‘Aspirante a mexicano’ también conocido como ya sabes quien. Frunzo el ceño. Él me envía coquetos mensajes de texto de vez en cuando pero rara vez llama. 

“¿Aló…?” Cojo el teléfono. 

“¿¡…joong…!?”

Es tan ruidoso con el barullo de la gente al otro lado de la línea, no puedo escucharlo con claridad. De una cosa estoy seguro, suena en estado de pánico. 

“¿Junsu? ¡No puedo escucharte!” 

“Jae…aquí…no p…min…t…solo…” 

“Junsu, hay demasiado ruido ahí, ¡No puedo oírte!”

“…min…él…” 

Cuelga el teléfono.

“¿Es Junsu?” Yoochun pregunta.

“Seee pero no puedo—oh, me mandó un mensaje.”

Leo el último mensaje recibido. 

Son solo tres palabras, pero las suficientes para hacer que mi sangre deje de circular. El celular se resbala de mi mano.

“…No puedo…no puedo creer esto…”

“¿Jae…? ¿¡Qué pasa…!?” 

Con todo el cuerpo temblando, me apresuro a tomar mi bolso, lágrimas comienzan a escapar de mis ojos.

“Chunnie, D…d…debo volver...” 

No puedo creerlo. 

Él es diferente a ellos. Es inteligente, es fuerte. Puede verse así pero es fuerte. No puedo creer esto.


[Continuará] 

A/N: ...*huye de los ladrillos*


Twins - Cap. 4

Junsu rió mientras tocaba el techo una vez más, cayendo sobre la cama de Jaejoong con un leve crujido. El moreno rodó sus ojos una vez más, mientras quitaba el polvo de los muchos cuadros que adornaban su vestidor. Su amigo los vio desde la distancia, negándose a dejar de brincar en la cama de su amigo.

“Sabes.” jadeó, haciendo que el hombre más alto lo mirara, “Realmente tienes muchas fotos de tu hermano. No pudo creer que nunca las haya visto antes.”

Un profundo color rojo cubrió las mejillas de Jaejoong, los remanentes del sabor de Yunho aun en su lengua, “S-Si.”

“¿Es igual en su habitación?” Preguntó Junsu curioso.

El moreno recordó la habitación de Yunho, lleno de posters de rap y logos de patinaje, todo lo que era, menos él.
“No,” murmuró amargamente, “Él y yo no somos tan cercanos.”

El castaño ladeó su cabeza, “¿No se supone que los gemelos son… bueno ya sabes… inseparables?”

Jaejoong se tensó. Sus ojos oscurecieron “El siempre… me ha… odiado. Pero yo sigo intentando. Estas fotos” murmuró mientras pasaba sus dedos por una de las fotos de Yunho “son una de las formas en las que trato de hacerlo ver, ... a menos que él ya se haya dado cuenta...”

Junsu había detenido sus constantes brincos, ahora sentado en el borde de la cama El aire se había vuelto ácido.  Junsu se estremeció, incómodo “¿ver qué?”

Jaejoong se dio la vuelta, tomando la escoba y comenzando a barrer, dejó su mirada en lo que hacía, “Ver lo mucho que lo amo.”

*
Jaejoong subió la mirada cuando su novio de 48 horas tiró su bandeja de comida al otro lado de la mesa.

Sonrió. “Hey-”

“¿Por qué no me dijiste que Jung Yunho, el solitario más tenebroso de la escuela, era tu hermano gemelo?” el joven adolescente preguntó exasperado.

El moreno se estremeció al escuchar el nombre de su hermano “Nunca ví una razón.”

Changmin lo miró de forma extraña. “¿Acabas de… estremecerte?”

“No que yo recuerde.”
Hubo un corto silencio. después el más alto regresó al punto inicial. “¿No tuviste una razón? ¿Quizás advertirme? o ¿tu hermano solo amenaza a los hombres con los que sales?”

“En verdad dudo que tú entres en la categoría de hombre” Jaejoong bromeó. Su novio sonrió. “Y yo nunca había salido con alguien, ¿Cómo habría de saberlo?”

Changmin suspiró, recargando su cabeza en sus palmas. “Bueno, él me amenazo, solo para que lo sepas”

Jaejoong pretendió pasar el comportamiento de Yunho como algo normal. “¿Enserio? ¿Qué te dijo?”

“No te sobrepases con Jaejoong… de lo contrario.”

El moreno habló con calma “Ya veo”
“También dijo, ´Confía en mí, no quieres hacerme enojar´ y dejó un cuchillo sobre la mesa.”

Jaejoong estaba en silencio.
Después de unos momentos, Changmin se inclinó hacia adelante.  “¿Él hace esto siempre? ¿Tratar de tener siempre el control?”

Ser aventado contra la pared, aprisionado entre él y un mueble, Sí, supongo que podría decirse que a él le gusta el control. El más bajo pensó, pero decidió inclinarse y depositar un beso rápido  en los labios de su novio antes de regresar a su almuerzo. “¿De qué hablas?’”

Changmin lo miró con cuidado por unos segundos antes de unirse a él.

En realidad, Jaejoong estaba aterrado. Yunho se había vuelto alguien posesivo, hasta llegar a amenazar a su novio.
Y ahora tendría que hablar con él sobre esto. Y si pensaba que hablar con Yunho se había vuelto algo imposible antes, ahora era también algo que iba en contra de la ley en la mayoría de los países. Debía detenerse. Pronto, antes de que fuera demasiado lejos.

“Cariño, ¿Dónde estás? la película va a empezar” Su padre gritó.

“¡Ya voy!” respondió la mujer, Trotando hacia el recibidor con un bowl lleno de palomitas. Las dejó en la mesa de café justo cuando la película inicio.

Yunho y Jaejoong se inclinaron para tomar algunas al mismo tiempo. Sus manos se tocaron, Sus ojos se encontraron, El moreno retiró su mano, Después algo sucedió, algo que Jaejoong nunca pensó que sucedería.

Yunho sonrió, le divertía, lo siguió con una pequeña risa, tan corto que ni su Umma no lo había notado.
Pero hizo que el corazón del moreno latiera fuertemente y su estómago se retorciera, Ahora Yunho lo observaba, aun sonriendo divertido. Desvió la vista, sus mejillas oscureciendo.

Yunho regresó su vista a la TV, sin dejar de sonreír. Tendría que castigarse después por pensar estas cosas, pero Jaejoong era tan adorable en ese momento. La manera en la que se sonroja cada vez que sus miradas se encontraban, o cada vez que se tocaban. La manera en que Jaejoong lo esperaba despierto en su cama hasta que él llegaba a recostarse junto a él. La manera en que su cuerpo se tensa cada vez que Yunho está junto a él, como si estuviera esperando a que lo azotara contra cualquier superficie y le diera permiso para hacer cualquier cosa con él.

No estaba completamente seguro cuando había comenzado a querer a su hermano, pero lo que antes había sido una celosa atracción se había convertido rápidamente en una enloquecedora necesidad. Habían pasado dos días desde que había besado al moreno, y había comenzado a necesitarlo más. Quizás más que el dormir esta noche, Quizás.

A mitad de la película, Umma se inclinó hacia el bowl de palomitas, haciendo un puchero, que solo causó que su esposo la besara. Ella rió, “Yunho, ¿podrías ir a hacer más palomitas?” ella preguntó.

Yunho asintió, tomando el bowl y poniéndose de pie. Paso a Jaejoong, tocando con su dedo la mano del moreno mientras pasaba. Su hermano lo miró con desconcierto, EL alto adolescente desapareció en la cocina. Después de unos momentos, el gemelo más grande se puso de pie, siguiéndolo.

Cuando dió vuelta en la esquina, vió a Yunho sacando un paquete de palomitas. Tragó saliva.

“Yunho”

El joven lo miró, arqueando una ceja mientras abría una de las bolsas. Se dió la vuelta, abriendo el microondas.

“Yunho, tenemos que hablar,” continuó, dando un paso hacia adelante. La barra estaba entre ellos dos, y él estaba completamente agradecido por ello.  La necesidad de tener algo entre ellos dos para evitar el control que su hermano ejercía sobre él, porque él sabía que no sería capaz de rechazarlo.

Yunho no lo miró, sus ojos estaban en el microondas mientras presionaba los botones.

“Yuho, mírame.” Jaejoong ordenó.

Yunho no obedeció. “No me pidas que te mire cuando vas a desviar la mirada cuando te vea a los ojos.”

El moreno fue atrapado, pero se forzó a sí mismo a continuar con la tarea “Yunho, ¿por qué amenazaste a Changmin?”

El más alto se petrificó.

Jaejoong hizo una pausa antes de continuar. “Changmin es un buen chico. No necesita que estés sobre él así, él es muy dulce.” 

“No me hagas vomitar”

“Yunho ¿Por qué hiciste eso?” el moreno preguntó más alto, inclinándose sobre la barra en frustración.
“¿Qué es lo que te hizo?” 

“No me gusta compartir” Yunho dijo repentinamente.

Jae se quedó sin habla por cinco segundos. “¿Compartir qué? ¿a mí?”

Su hermano ignoró la pregunta, abriendo el microondas y retirando la bolsa de palomitas lista.

El moreno gruñó, “Yunho, no soy tu propiedad,” insistió. “No soy propiedad de nadie.”

“Si tú lo dices.”

Jaejoong sacudió su cabeza, rodeando la barra. Tomó a Yunho por el hombro, mirándolo y obligándolo a verlo.  “Yunho, lo que sea que esté pasando entre tú y yo, ¡deja Changmin fuera de esto!”

Yunho parecía divertido, “¿y por qué debería hacerlo? Está forzando las cosas, si me lo preguntas.”

“¡Tú estás forzando las cosas Yunho!” Jae gritó, sus ojos entrecerrados. “¡Él y yo, ya estábamos juntos cuando tú... !” se detuvo, desviando la mirada.

Su hermano sonrió maliciosamente “¿Cuándo yo que? Jaejoong”

Su rostro se estaba acercando, La mente de Jaejoong se turbó. Después salió repentinamente del trance, dando un paso atrás y jalando su cabello en frustración. Yunho rodó los ojos, recargándose en la barra. Jaejoong estaba viendo a todos lados menos a él. “Maldición, Yunho” dijo. “Detente ¿Sí? esto que hemos estado haciendo, está mal. ¡somos hermanos! ¡maldita sea!”

Yunho gruñó, “Algunos dirían que lo que tienes con Changmin está mal también. ¿Sabes?”

“¡pero es diferente!”
“¿¡Como Jaejoong!?” Yunho también estaba gritando, Gracias a dios la película en la sala tenía el volumen demasiado alta.

“¡Porque él me preguntó antes de hacer algo! ¡Él me pidió mi maldito permiso antes de hacer nada!” Jaejoong explicó.

“Mierda, Jaejoong, Si hubiera preguntado, ¿qué hubieras dicho? esta es la conversación más larga que hemos tenido en toda nuestra vida, y si yo, un completo extraño te pregunto si puedo tenerte entre la barra y mi cuerpo y meter mi lengua hasta tu garganta, ¿Qué hubieras dicho?” respondió Yunho.

El moreno estaba en silencio, “No te veo como un extraño.” dijo en silencio.

Hubo una pausa, después Yunho volvió a hablar “no veo cómo esto y tu relación con ése sea algo diferente.”

Jaejoong golpeó la barra con su puño, “¡Yunho, nosotros! ¡Nosotros somos Hermanos! además, Changmin y yo...” sus palabras se perdieron, al darse cuenta de lo que Yunho había dicho. Esta era la conversión más larga que había tenido con su hermano. Quizás si eran extraños. Sintió como las lágrimas se acumulaban en sus ojos. “Changmin y yo somos...” trató una vez más, su voz había perdido volumen.

“¿Tú y Changmin son?” Yunho, añadió, acercándose a su tembloroso hermano. Estaba, por así decirlo, preocupado. Si Jaejoong empezaba a llorar…

“¡Nosotros… es algo mutuo! Sentimos lo mismo él y yo, Esto… tú y yo, es solo de un lado. Yunho, detente.” susurró el moreno, sus manos apretando la camisa de Yunho en sus pálidos puños. Porque ahora Yunho estaba ligeramente aprisionado ante él, Y estaba resistiendo las ganas de acercarlo más.

“Esto… no es de un solo lado.” Yunho lo contradijo incrédulo.

Jaejoong lo miró con recelo. “¿Por qué dices eso?”

“porque,” el más alto continuó, presionando más fuerte contra la barra. “Cuando hago esto, tú te acomodas para mí, haciendo que tu cuerpo quede perfecto contra el mío” Comenzó a dejar besos a lo largo del cuello de su hermano.
“Cuando hago esto, te estremeces, pero no con disgusto. Confía en mí, Sé cuál es la diferencia.” Entonces, tomó el mentón de Jaejoong, y sus ojos se encontraron. “Y cuando hago esto, tu respiración se entrecorta, y te sonrojas tanto que me sorprende que no te desmayes.”

Ahora Jaejoong lo empujaba, tratando de retener las lágrimas. “Yunho, ¡detente! Por favor, ¡detente!” suplicó.

“¿Por qué?” Yunho preguntó, sus ojos alojando nada más que curiosidad.  Tal escenario tenía el corazón de Jae latiendo cada vez más fuerte. “Porque, sabes que no podrás detenerme si sigues así”

Rodeó con sus dedos las caderas del moreno, levantándolo y sentado al chico en la orilla de la barra. Su hermano gimió, pero la impresión pasó cuando Yunho dio un paso al frente, tomando su rostro entre sus manos, besándolo suavemente. Gentil, Buscando, explorando la nueva sensación.

Jaejoong se alejó, “Y-Yunho...” murmuró.

“No te preocupes, Umma y Appa no van a vernos.” Dijo Yunho.

“Ese no es el punto.” gritó el moreno.

La pequeña sonrisa cayó del rostro de su hermano. Yunho lo miró con fuerza “Realmente quieres que me detenga ¿verdad?”
 
“¡Si!”

El gemelo más joven asintió, alejándose de manera forzada. Frío, distante “Esta bien, me detendré”

Jaejoong lo vio sin creerlo, mientras su hermano caminaba hacia la salida. “¡Y-Yunho!” lo llamó confundido.

Yunho regresó la mirada desde la puerta, con el bowl de palomitas en la mano. “Por ahora, me detendré. Pero si Changmin vuelve a tocarte o a besarte otra vez, no puedo prometerte nada. Cuando estoy celoso, no hay manera de saber qué haré”

El moreno, una vez más estaba sin habla.

Yunho siguió después de unos minutos. “Nunca jamás vayas a decir que esto es un sentimiento de solo un lado. Solo hará que quiera demostrarte lo contrario. Se que sientes algo Jaejoong, No puedes mentirme.” bajó la mirada “No… no puedo controlarme cerca de ti, Jaejoong.” gruñó. “Y ¿Tienes idea de cómo me hace sentir eso?”

Jaejoong tragó saliva antes de sacudir la cabeza.

Miró con fascinación como los ojos de Yunho se endurecen, de la misma manera en cómo habían sido antes. Los ojos de muerte, sus miradas se encontraron y un escalofrío recorrió la espalda de Jae.

“Me enfurece” y con eso, el más alto se fue, dejándolo solo. Jaejoong dejó la vista fija desde donde Yunho se había ido, después recargó su cabeza contra las cabinas a su espalda, tratando de respirar una vez más.


Continuara...