KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

A thousand years (YM)

Pareja: YooMin
Género: Lemon/Lime
Extensión: One shot en tres partes
Autor: Aemin
Título: A thousand years...


Es increíble…

Como hay cosas que trascienden el espacio, el tiempo…

Como las arenas del desierto…

Como el frío de la noche…

Como la luz que se convierte en un hermoso arcoíris…

Como la luz…simplemente…

Como esa cosa invisible, llamada…


….Amor…
11.       Arena

Se sentó al lado del río Nilo. Estaba solo, tal como había ordenado. Tras él, las plantas de papiro y las flores que rodeaban la rivera le hacían algo de sombra. Se había quitado el nemes real, dejando su corta cabellera libre y su mechón de cabello ondeando al viento, sin más adorno que una cintilla azul. El hijo del sol no quería ser visto, ni reconocido en ese momento. No llevaba siquiera su shendyt, ni su cetro ni su cayado, sólo su túnica blanca, atada a la cintura por una cuerda de oro. Miró el cielo, Ra estaba a punto de meterse, aproximándose suavemente al horizonte. El calor estaba bajando, pero aún podía sentir algo de sudor perlando su frente, rápidamente retirado por su mano.

-No va a venir…- murmuró para sí. ¿Qué esperaba? Un esclavo de países fríos, separado de su hogar, ¿cómo sucumbiría a la seducción del hombre que lo había apartado de todo? En palacio no había más remedio, rodeado de guardias. Pero en el campo…nadie los vería. Podría asesinarlo inclusive y huir. Era la prueba máxima. Necesitaba saberlo. Necesitaba saber que era correspondido sinceramente, o sería demasiado tarde después. Por eso lo había citado y había salido discretamente de palacio por su cuenta, y se había infiltrado entre juncos y papiro hasta sentarse en la rivera del río. Lo había citado al anochecer y aún no aparecía.

Iba a levantarse, asumiendo que sus expectativas habían sido en vano, una simple ilusión de su joven corazón aún adolescente, cuando escuchó pasos tras de sí.

-Mi faraón.


Volteó. Ahí estaba él, con su faldón oscuro que hacía resaltar aún más la palidez de su piel. Esa exquisita piel que había sido suya tantas noches.

-Paaku.
El joven esclavo se hincó ante él.

-Creí que no vendrías.
-Cómo no venir, mi faraón.
El faraón sonrió.
-Siervo fiel.

De pronto, Paaku se inclinó, pegando su frente a la tierra, con sus brazos estirados, completamente reverenciándole.

-Faraón, escúcheme por favor y no se moleste por mis palabras ni me juzgue.
El faraón ladeó su cabeza, curioso ante tan repentina petición, y asintió.
-Adelante.
-Yo…no he podido ser indiferente a su cariño, mi faraón. No he venido sólo porque usted lo ha ordenado, sino porque quise hacerlo. Quiero estar a solas con usted…porque le amo. Quiero volver a sentir sus besos, su piel contra la mía y besar sus labios una y mil veces más.
-Paaku…
-Mi faraón, -volteó ligeramente a verlo,- sé que es incorrecto, que es enfermizo, incluso una blasfemia en más de un sentido…que usted me invitase a su lecho es una cosa, pero que un esclavo aspire al amor de la estrella de la mañana y la noche…
-Basta.


El esclavo guardó silencio y se encogió un poco más.
-Enderézate – le ordenó. Paaku obedeció, temeroso, esperando lo peor. El faraón, sin embargo, tomó su mejilla en su mano y acercándose besó sus labios.

-Faraón…- murmuró tras el beso.
-Esto es como un sueño para mí, Paaku. Siento mucho afecto hacia ti, y saber que me correspondes me llena de dicha.
-Mi señor…

Volvieron a besarse, esta vez con más intensidad. La lengua del faraón se paseó inquieta por su boca, saboreándola por completo. Suavemente bajó sus manos por su pecho, acariciándolo.
-Hermoso. Tu piel es hermosa, Paaku…tan blanca, suave, sin marcas…
-Es un orgullo, mi señor…ya que demuestra que le he servido correctamente, sin merecer castigo alguno…
-Un orgullo en verdad…
Besó su cuello, su pecho, descendió por su abdomen e hizo a un lado el faldón.
-Paaku…¿me deseas tanto como tu cuerpo me dice?
-Faraón…por favor…no se contenga…
-No lo haré…me grabaré en tu piel…trascenderé a través de tu cuerpo…
-Aaahhh…
-…Tras hacerte el amor.

El faraón se quitó la túnica y lo estrechó en sus brazos. El cálido viento parecía estremecerse con ellos, invadido con su aroma conjunto, su ambiente. Lentamente, el universo se volvió uno con ellos, su propio mundo, hasta el final.




-Van a matarme.
-¿Uh?
Yacían aun recostados sobre la suave arena, muy cerca del otro, el brazo del faraón rozando el suyo.
-Lo sé. Lo vi en sueños. Alguien va a asesinarme.
Paaku se sentó de golpe y lo miró, consternado.
-Pero…mi faraón…fue solo un sueño, ¿cierto?
- Lo siento a mis espaldas cuando camino por el palacio.
-Mi señor…
El faraón cerró los ojos con fuerza y una resignada sonrisa se dibujó en sus labios.
-Quiero que te hagas cargo de mí.
Paaku retrocedió un poco.
-Ya que mi cuerpo haya sido golpeado con el filo de la muerte, hazte cargo de mi sepultura y mi trayecto hacia la vida eterna.
-No puedo… ¡no puedo permitirlo, mi señor!
El joven esclavo no lo resistió y lo abrazó con fuerza.
-Antes mi vida que la suya…mi señor…
El faraón lo abrazó igualmente, estrechándolo.
-Tonto…no debes decir esas cosas bajo la mirada de los dioses. No me iré, simplemente cruzaré el río. Esperaré a su regreso, y me le entregaré una vez más, eso deberías decir – respondió, posando suavemente su mano morena sobre su blanca mejilla, - y como regalo de despedida, me le entregaré una vez más…
Unos soles después, el faraón había muerto. Joven. Con una vida por delante, sin herederos. Había sido asesinado, y nadie, ni los soldados, ni sus sirvientas, sabían decir quién o por qué.

Sin embargo, todo había estado listo para despedirlo hacia el otro mundo. Y su fiel sirviente blanco, Paaku, su favorito, poco después fue sepultado a su lado.


2. Neblina.
3. Luz.
Continuarán....

Shy Boy (YM)

Título: Shy boy
Autor: Aemin.
Pareja: YooMin
Extensión: OneShot
Género: Lemon
Nota: basado en I’ll protect you teokbokki como continuación, y en el video YooMin Shy Boy.
Dedicatoria: A mi BFF en su cumpleaños el día de hoy. Mucha suerte, sabes que te quiero~~

Mi nombre es Park Yoochun. Y en este momento estoy enamorado.


Perdidamente enamorado. Tener un amante menor que uno….no, tener un novio menor que yo, es increíble, y ventajoso en muchos sentidos. Curioso en otros.

Nos conocimos hace…veamos…hoy es 2012… hace 8 años. Más o menos. Vaya, soy pésimo con las cuentas, pero es algo entre 8 y 7 años. Pero nuestro romance empezó exactamente en febrero del dosmil…..aja, 2007. Estábamos en Japón.

Su cara de sorpresa cuando lo mencioné en escenario. Las luces bajaron de intensidad y empezó a sonar el “Happy birthday” de fondo. En ese entonces él aún se comportaba como un niño. La mayor parte del tiempo. 

-´¿De quién? ¡Changmin! – dije, contento. Llevaba mi sombrero favorito para la ocasión.
-¡Changmin! – asintió Yunho.
-¡Changmin!- coreó Jaejoong hyung.

Tan tierno, nos miraba entre sorprendido y confuso, con su pelo castaño y largo atado en una media cola melenuda. Junsu entró con el pastel y la verdad los más emocionados éramos nosotros cuatro, hyung mensos. Mientras el cumpleañero seguía mirando alrededor. No era exactamente su cumpleaños, era el 10 de febrero, faltaba una semana, pero sus hyung queríamos celebrarlo en público. Bueno, yo quería que lo festejáramos con pompa y circunstancia. ¿Está bien dicho, circunstancia? En fin… Después de que habíamos estado jugueteando en el cumpleaños de nuestros hyung (aun me duele el alfiler que me enterró con un moño en el cumpleaños de Jae), pensé: merece que su cumpleaños sea aún mayor que estos. Así que el suyo no sería en camerinos, oh no.

Le cantamos y appa y omma le pusieron la banda de cumpleañero que ya antes habían estrenado ambos. Mi Changminnie seguía consternado, mirando al pastel, al público, a los hyung, a Junsu y a mí, al pastel, a los lados, al pastel. Finalmente aplaudió un poco. No sé si le daba pena que lo hubiéramos hecho así, o si no le pareció. Mientras se decidía me entretuve acomodando las velitas, aunque no era necesario. Junsu dijo algo que no recuerdo, Changmin respondió otra cosa, luego habló la MC, y finalmente sopló las velitas. Jejung fue el primero en abrazarlo y casi salté sobre la mesa para ser el segundo. Bueno, exagero.

-Ah, gracias…- dijo. Yo sabía que sí estaba apenado.

Después de eso seguimos con el show. Tras bambalinas ya procedimos a disfrutar del pastel. Todos los hyung tomábamos bocados y los acercábamos a su boca. Creo que la pasó bien a pesar de todo…
Ah, ahora que lo pienso…ya desde entonces le daban pena este tipo de cosas… siempre ha sido así. Se abre sólo en privado…y creo que en ambos sentidos aunque no iba por ahí en un principio jajaja. Es más, cuando ya había desaparecido la mitad del pastel, Yunho intentó volver a darle un bocado frente a las cámaras y Min huyó saltando fuera del sillón. Ah pero como decidimos entonces molestar a Junsu en lugar de a él, regresó a reclamar. Amo esa bipolaridad en él.

Es tan especial…


Es irresistible. Cuando me despertó esa noche en el departamento de Japón, para ir a buscar algo de comer, un bocadillo de madrugada, no pude negarme. Me sacudí el sueño dandome golpesitos en las mejillas y lo seguí en pijama. Abrió el refrigerador en la cocina y se inclino para usmerar su contenido. Su complexión tan fina, delgada y larga...que para mi sorpresa se siguió alargando y alargando, jeje, yo crei que no sería más alto que Yunho... los extraño...


Entonces....estábamos en la cocina, yo observando a Changmin saborearse de antemano lo que iba a comer. Yo con pan y agua para la noche estaba perfecto, pero Changmin....su paladar era...es, de gourmet. 
Me le acerqué, despacio, y me incliné sobre él, observando lo que él veía.

-¿Qué vas a comer, Changminnie?
No pude terminar la oración porque, sorprendido, se enderezó, chocando mi barbilla con su cabeza. Me aparté sujetándome la quijada como si se me fuera a caer y Changmin se dobló, sobándose la cabeza. Luego volteó a verme y al verme lastimado se me acercó presuroso.
-¿Estás bien, Yoochun?
-Sí…

Lo miré a los ojos. Él me miró a mí. Y la electricidad se encendió. Besé sus labios y sin contemplaciones empecé a acariciarlo. Tardó unos segundos en corresponderme, pero cuando lo hizo sentí como se me erizaba la nuca y mi piel se calentaba. Sí, seguramente para muchas fans les parecerá ingenioso o irónico, pero sí, nuestra primera noche de pasión fue en la cocina. Sobre la mesa. Tras haber hecho a un lado todos los utensilios que nos estorbarían.

Entre besos nos desnudamos y lo senté en la mesa. Besé sus hombros y lentamente fui bajando por su clavícula hasta su pecho.

-Aahhh…

Era aún inexperto, aunque su cabecita estuviera llena de imágenes pornográficas, su cuerpo todavía no experimentaba lo suficiente.  Aún no conocía hasta donde podía sentir su piel, hasta qué punto podía gozar sólo con caricias, las miles de formas en que puede llegarse al orgasmo… y yo se lo iba a enseñar con gusto. Pero no en una noche, y no esa vez.

Esa vez me limité a explorarlo, un poco apresurado, y él cedió a mis caricias, proporcionándome las suyas también. Besé su pecho, apreté sus pezones con mis dedos y besé su abdomen y luego volví a sus labios. Me abrazó, deseoso, y quedamos recostados sobre la mesa. Acariciando sus muslos me fui abriendo camino hacia su intimidad y finalmente me decidí a tocarlo directamente, a estimularlo. Es verdad…¿cómo terminamos sin ropa? No recuerdo…creo que solo nos quitamos el pantalón…

Se estremecía bajo mis manos. Creo que incluso tenía algo de miedo. Lo besé con mucho amor, tratando de convencerlo con mis labios de que no le haría daño, y de que lo deseaba realmente. Poco a poco se fue relajando y cuando lo creí oportuno, y cuando más lo necesitaba yo, me adentré lentamente en él.

Fuimos uno entre cucharones y botes vacíos. Tratando de disimular nuestros gemidos de placer y deleite. Devorándonos la boca para ocultar lo que sentíamos. Terminé arqueándome y él terminó manchándome el vientre. Jadeando lo abracé y le sonreí, mirándonos a los ojos. No necesitamos más. Con mirarnos, con habernos disfrutado así, lo sabíamos. Que teníamos algo. Que éramos más que amigos a partir de entonces.



Así había sido esa vez. Nuestra primera vez. Y se había repetido siempre que habíamos tenido oportunidad. A veces me daba pena Junsu, teniendo que aguantarnos y a Yunho y Jaejoong. ¿Por qué nos habíamos dividido justamente así? ¿Qué habíamos estado pensando?  Y ahora…

Estaba aquí. En mi puerta, después de tres años.

-¿Changmin?

Me acerqué a él desde mi sala, vistiendo mis pants dado que ese día no tenía nada que hacer ni nada planeado, con una sorprendida expresión que después se volvió sonrisa. Cómo había cambiado, se veía…más hombre que nunca.

-¿Cómo llegaste aquí?
-Yunho…me dio la dirección…
-Ah, es verdad…
Nos  miramos a los ojos por un momento. ¿Estábamos indecisos?
-Bueno…
-Bueno…
-Pasa, siéntate como en casa, ¿quieres algo de beber?
-No, gracias…

Nos sentamos en la sala. Viendo hacia el frente como dos extraños. La ciudad de Seúl zumbaba tras nosotros, tras la ventana.

-Y…uhm…¿cómo va todo?
-Bien. Acabamos de ir a otra gira.
-Sí, me enteré. Felicidades.
-Gracias. Igual felicidades por…todas tus novelas.
-Gracias.
Algo no encajaba. Quizás estábamos hablando de más. ¿Qué decirle ahora?
-Perdona.
Volteó a verme.
-¿Por qué?
-Por haberme tardado…en volver a contactarme contigo.
Sonrió, lentamente, como si le costara sonreír. Changmin, ¿acaso te había perdido?
-No pasa nada. Habría sido complicado que me encontraras de todos modos.
Lo miré a los ojos.
-Te extrañé. Créeme.
-Yo también.
Necesitábamos romper el hielo….pero, ¿cómo?
-¿Tienes hambre?
Se sonrojó. Había conseguido algo que sólo yo podía hacer con facilidad. Asintió.
-Un poco…
-Pediré algo, ¿qué se te antoja?
-Comida china…

Fui al teléfono y llamé a un restaurante que conocía.
-Sí…serían diez guisos, todos con arroz extra…aja…


De pronto sentí sus brazos. Abrazando mi cintura. Y su boca besando atrás de mi oreja. Me mordí los labios.  Del otro lado de la línea la encargada me preguntaba cuál sería el cuarto guiso.
-¿Eh? Sí…el agridulce…ah…no, sin picante… -traté de contener mi risa; Changmin continuaba besando mi oreja y mi cuello, mientras yo trataba de ordenar su comida, - y un arroz frito con verduras…uhm… ¿cuánto va a ser? – ahora sus manos acariciaban mi abdomen. Finalmente colgué y justo cuando iba a voltearme para besarlo, se alejó.

-¡Yah!
-¿Qué? – volteó a verme desde la sala, - yo sólo te sugería lo que quería comer primero.

¿Primero? ¿Comer? ¿A mí? Sonreí y volví a su lado y lo encaré. Me miró con intensidad y lo besé.


Me correspondió con desesperación y lo desnudé de igual manera, completamente. Sujeté sus manos y las pegué al sillón, recostándolo debajo de mí. Luego besé su cuello, despacio.

-Ahhh…uhmmm…

Mordisquee el lóbulo de su oreja y se estremeció, tal como recordaba que hacía. Sus orejas eran de sus puntos más sensibles.

-Sólo tenemos media hora antes de comer…
-Me basta…por ahora…ah…

Luego volví a descender y recorrí su piel morena a besos. Del niño que había sido, al que podría decir que había estrenado y pervertido, físicamente quedaba muy poco. Pero del Changmin que me había enamorado…

-Yoochun ahhh…

Estaba la misma entrega, la misma pasión, el mismo gusto y el mismo deseo mutuo. Cuando terminé de besar su abdomen volví a sus labios y sin dejar de saborearlos me desnudó. Me empujó y me recostó, lamiendo y besando mi piel, haciéndome gemir y morder mis labios. Se hincó ante mí y…¡Dios! Hacía tiempo que no me hacían uno tan bueno…perdí mis dedos entre su cabello y me vine poco después, con fuerza. Nadie me provocaba como él, lo tenía claro.

-Changminniee…uhmmm…

Sonriendo, con esa expresión traviesa y un poco malvada tan suya, se sentó en mis piernas y volvimos a besarnos. Acaricié su espalda y bajé hasta su trasero, apretándoselo. Estaba más duro y firme que antes.

-Aaahhh…Chunnieee…
-Min….ahh….
-No pares…no pares…
-Ungghh….

Tras un rato de acariciarnos, besarnos, lamernos, mordernos, incitarnos uno a otro, nos entregamos una vez más por completo a nuestra intimidad. Lo penetré despacio y disfruté la sensación de poseerlo de nuevo, de redescubrir a mi maknae, a mi Changmin. Abrazó mi cintura con sus largas piernas y nos balanceamos por lo que pareció una eternidad, hasta que los labios nos ardieron de tanto besarnos y mi aliento se confundía con el suyo. Y cuando por fin nos unimos en un orgasmo de éxtasis, sentí que mi alma estaba completa de nuevo.


Después de eso comimos, sonriendo. Le platiqué de mis proyectos y él me contó algunas anécdotas. Nunca había sido muy hablador, pero me gustaba que me escuchara y escucharlo si tenía alguna vez algo que decir. A parte de “uuuung”.

-Vendré más seguido – dijo, sonriendo mientras terminaba su porción de guiso.
-Más te vale – le respondí, juguetón.
-Será mejor así, que yo te busque.
-O encontrar otros puntos de reunión.
-Está bien.

Terminé de comer y lo observé deleitarse con lo que quedaba de guisado agridulce. Esa expresión de dicha mientras comía a veces me daba envidia, aunque fuera hacia un plato de ramen común y corriente. Eran esas rarezas las que me hacían amarlo. Todavía. Cuando terminó puse mi mano en su muslo y me volteó a ver.

-¿Quieres conocer mi habitación?  - sugerí, alzando mi ceja. Sonrió de lado y asintió.
-Vamos.


Y volvimos a hacerlo, una y otra vez. No salimos de mi habitación ni de mi cama en toda la noche y parte de la mañana siguiente. Cuando terminamos exhaustos lo abracé y le susurré al oído:
-Changmin ah…saranghae…
Sonrió, sonrojándose, con esa sonrisa de ojo torcido tan característica y estrechó mis manos en las suyas.
-Yo igual…
Mi Changmin. Mi Shy boy, no sabes cuánto te sigo y seguiré amando.


FIN

Actua nº 111 + Traducciones

Traducciones:
-Blind Cap. 30
-Overly Friendly Felines [MinHo] Cap. 1
-Handle with care [HoMin]

YooMin:
A mi manera Cap. 4

JaeSu:
- Tras la Verdad

Parejas Varias:
- Extrañar en Silencio [YunJae, YooSu, ChangTae] Cap. 10
Reencuentro Inesperado [Yunjae, Yoomin, Suhyuk] Cap. 20 y 21
- W [OT5] Cap. 1
- ¿3 copos de nieve? [YunJae, YooSu, JaeMin] Cap. 8 al 14


Hetero:
Mi guardián [Yunho] Cap. 2 (Completo)

Handle with care

Título: Handle with care
Autor: teyahtimeay
Traductor: DinosawrLightwood
Pareja: HoMin
Género: humor, crack, Lemon
Extensión: one-shot
Resumen: Yunho pasa por una “crisis de los cuarenta” y lleva consigo a Changmin
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Yunho lo llama en mitad de la grabación. Changmin supone que debe de ser algo importante, porque Yunho sabe que no debe llamarlo cuando está filmando, así que se disculpa con el equipo y se excusa a sí mismo.

-Tengo cinco minutos -dice a modo de saludo.
-Me he comprado un Porsche -anuncia Yunho. El otro parpadea.
-¿Qué? ¿Por qué?
-¿Lo vi por televisión y me lo compré?
-¿En serio?
-Sí… Quiero decir, me he dado cuenta de que nunca me he comprado algo tan grande de forma impulsiva y JYJ tiene todos esos coches tan chulos y me he dicho, “¿por qué no nosotros?” y no es como si me fuera a hacer más joven…
-Oh, así que es eso… ¿Estás pasando por algo? ¿Cómo una de esas crisis de los cuarenta de la que la gente siempre habla? -pregunta Changmin.
-No puedo estar pasando por una crisis de los cuarenta. ¡Solo tengo veintiocho! -Yunho suena como si estuviera entrando en pánico. El menor solo rueda los ojos.
-Escucha, si vas a tener una ida de olla, apreciaría que hicieras algo un poco más conveniente para mí.
-Oh -Yunho se desinfla un poco- Cierto. Perdón.

Hay una pausa y entonces Changmin pregunta:

-Oh, tengo una cita sexy este sábado, ¿podrías prestarme…?
-No, no te lo puedo prestar -gruñe el mayor.
-¿Por qué no?
-Porque no lo tengo todavía. Lo están trayendo desde Alemania.
-... ¿Has comprado un Porsche hecho en Alemania? Maldita sea, realmente estás pasando por algo.
-¡Solo tengo veintiocho! -chilla de nuevo
-Dios, incluso tus idas de olla son aburridas. -comenta Changmin y le cuelga.

*

Changmin mira a la impecable fila de coches de lujo en la pantalla, entonces llama el teléfono y llama a Yunho.

-Me voy a comprar un Porsche, ¿qué color debería escoger? -dice
-¿Qué? ¿Por qué te estás comprando un Porsche?
-No sé. Te has comprado uno, así que yo quería otro también.
-¿Por qué tienes que copiar todo lo que hago? -se queja Yunho- ¿Qué tenemos, diez años?
-¡Cállate y dime que color escoger!
Yunho parece relajarse –Negro, supongo, ya que el mío es blanco.
-Genial- Changmin clica en el brillante modelo negro.

Al final, acaba por regalarle el coche a su madre y usar el de Yunho para su cita sexy.

*

“Yunho se está muriendo”, piensa Changmin

Esa es la única explicación a por qué hay manchurrones rojos sobre todo el suelo del baño. El idiota probablemente resbaló en la bañera y el cerebro se le fue por sumidero y ahora está desangrándose lentamente hasta la muerte detrás de la cortina de la ducha. El muchacho saca su teléfono y está a medio camino de marcar a emergencias cuando Yunho emerge de un mar de vapor y le sonríe con alegría.

La mandíbula de Changmin está a tres metros por debajo de su labio superior.

-¿Qué… demonios… ES ESO?- consigue decir

El pelo de Yunho es de un sorprendente, brillante, horrible rojo. Es la clase de rojo que sería capaz de cegar a los niños pequeños y probablemente se vea desde el espacio. Es tan antinaturalmente rojo que es casi ofensivo, y Changmin jadea en mudo horror.

-¡Ahora tú! -exclama el líder con una botella cerrada en la mano.

Changmin se gira y corre. Consigue llegar hasta  el salón antes de que Yunho lo tire sobre su espalda en el sofá y le hace cosquillas. El otro consigue bajar y chilla cuando se le sienta encima.

-¡Bájate! -aúlla
-Tienes que hacerlo también, sino solo me veré como un viejo loco intentando parecer molón.
-¡Es que eres un viejo loco! Sobre todo porque acabas de usar la palabra molón.

Yunho hace un puchero.

-Vamos, Changminnie, hazlo por mí.
-No te atrevas a tocar mi pelo- amenaza mirándolo de reojo- ¡Y por el amor de Dios, ponte algo encima, sucio animal!

Yunho se remueve sobre él, desnudo como el día en que nació y sin ninguna clase de arrepentimiento.

-No hasta que me dejes teñir tu pelo también- explica. El menor hace un sonido estrangulado y se tapa la cara con las manos.
-¿Qué color es?- pregunta a través de sus dedos.
-Azul helado. Vamos, ¿no quieres ser el hielo de mi fuego?
-¡No quiero ser el nada de tu nada porque estás pirado!

El líder suelta una de sus carcajadas y lo arrastra hasta el cuarto de baño.
Sus estilistas casi se desmayan cuando los ven, pero a las fans les encanta, así que lo mantienen durante una semana.

*

-¿Yunho?- comienza Changmin dudoso
-¿Mmm?-Yunho no levanta la vista de la revista de viajes que está leyendo. El manknae mira alrededor para asegurarse que su manager está durmiendo y el avión no se está cayendo.
-Así que… ¿se ha acabado ya? Te has comprado un coche, te has hecho una estupidez en el pelo y ya está todo fuera de tu sistema, ¿verdad?
Yunho gira una página- Quiero que sepas cuanto aprecio tu optimismo y apoyo durante esta etapa de mi vida.
-¿De verdad?- a Changmin se le ilumina la mirada hasta que el mayor lo fulmina con los ojos.- Oh
-Mira, solo no quiero despertarme un día y darme cuenta de que me he pasado toda mi vida trabajando sin parar en lugar de, no sé, disfrutarla. Vivirla. Quiero decir, mira a Yoochun y a Jaejoong, ellos sí que saben cómo vivirla, tío.
-Sí, lo que ellos llaman vivir yo lo llamo estúpidas decisiones.-dice Changmin- Soy demasiado joven para esta crisis de los cuarenta o crisis de lo que sea que estás pasando. Para de arrastrarme a tus locuras.

Yunho lo piensa por un  momento antes de que su cara se ilumine.

-Vamos a hacernos tatuajes.

*

-Vas a matarme, literalmente.- dice Changmin cuando están fuera de un caro y discreto estudio de tatuajes en la parte alta de Itaewon.- Cuando me entierren asegúrate de que pongan en mi lápida “muerto por culpa de Jung Yunho”.
-No seas ridículo, Changmin.-murmura Yunho empujando la puerta y entrando- Eres budista, vas a terminar en una urna, no en una tumba.

El menor lo sigue, gruñendo entre dientes algo de semántica y bichos raros que sienten la necesidad de meterlo en sus estúpidos asuntos.

-¿Sabes siquiera lo que te vas a hacer?-pregunta
-¿No tienen ellos donde elegir? -dice el otro vagamente. El tatuador les da la bienvenida y les muestra un vasto catálogo de lo que se pueden hacer, desde tatuajes tribales hasta palabras con un significado especial. Yunho examina los caracteres chinos de TVXQ y le muestra la fuente.
-¿Qué te parece?
-Oh, genial, se verá tan bonito y cliché con una pizca extra de penoso.-dice Changmin “de forma entusiasta”. El líder arruga la frente y pasa la página.
-¿Piensas que debería ser en Hangul?
-Ese no es el problema -suspira-  ¿Sabes qué? Marca tu piel de la manera que quieras. Tatúate mi nombre, para lo que me importa.

La cara del líder se ilumina.

-¿Qué estás haciendo?- grazna el menor cuando un momento después Jung está tumbado en la mesa de tatuajes con los pantalones bajados y los calzoncillos subidos.
-Tiene que ser en un lugar donde no se vea- explica- Eso descarta la parte superior de mi cuerpo. Creo que el interior de mi muslo es el lugar perfecto.
-¿El lugar perfecto para qué?-la voz de Changmin está dos octavas más aguda
-Para tú nombre, eh. Tal vez no entero, porque es bastante largo, solo una C.
-Yo… Tú… Uh…- el chico ha olvidado cómo formar palabras.
-Te harás uno, ¿verdad?- pregunta el otro esperanzadamente- ¿Sólo una Y?
-¡Ni en tus mejores sueños!- explota

Media hora después se retuerce de dolor porque en la sensible piel de su cadera se está formando una Y.

-Indecente- suspira mirando la C del muslo de su hyung- Esto es indecente.

Yunho sonríe mirando a su nuevo tatuaje.

-Es perfecto.
-¿Qué dirán nuestras futuras esposas?- susurra con horror
-Lo entenderán- explica el mayor tranquilamente, dirigiéndose fuera.
-Ni siquiera yo lo entiendo- murmura y se pasa el resto de la noche intentando ahogarse a sí mismo en la ducha.

*

Habiendo traumatizado bastante a Changmin con su experiencia con el tatuaje, Yunho decide hacer su siguiente locura más relajante para ambos.

-Le he robado algo de maría a Donghae. Vamos a pillarnos un colocón.

El maknae le cierra la puerta en las narices.
Desafortunadamente, Yunho tiene las llaves de su apartamento y entra diez minutos después cuando no hay moros en la costa. Se desploma a su lado en la cama con una bolsa llena de porros.

-No- dice Changmin- No voy a traspasar la línea y convertirme en un criminal.
-Oh, vamos, todo el mundo lo está haciendo últimamente, no es ni siquiera peligroso. –comenta Yunho encendiendo uno, toma una calada y exhala el humo hacia Changmin. El menor tose y menea una mano frente a su rostro.
-¿Dónde está mi hyung dulce, temeroso de Dios, seguidor de las leyes y qué has hecho con él?-gruñe

Dos horas después está tirado en la alfombra, mirando las motas de polvo pulular alrededor de su lámpara y riéndose de alguna cosa estúpida que Yunho acaba de decir y todo es tan jodidamente divertido que tal vez se muera.

-¿Te imaginas qué ocurriría si alguien nos pillase ahora?- ríe tontamente. A su lado, el hombre ríe también y se gira hacia él.
-Sería el escándalo del año.
-Seríamos el siguiente G-Drogas
-¿Te refieres a más exitosos que nunca? Eso espero

Eso manda al menor al paroxismo de la risa, que coloca su mano sobre el pecho del otro y al sentir como rebota ríe más fuerte.

-Tú…- jadea- Tú estás viejo
-¡Jódete!- ríe el mayor
-Está bien, me gusta mi hombre mayor
-Oh, sí, cariño, ¿te pone que me salgan canas?
-Me pone mucho~-el maknae se sienta a horcajadas sobre él y le sonríe ampliamente. Sus pupilas están dilatadas y se está riendo y tiene la sensación de que su cabeza se ha separado de su cuerpo y está flotando por el techo y es la mejor sensación del mundo.
-Esto fue una idea increíble- dice y besa a Yunho, que hace un sonido camuflado por su boca y corresponde, y Changmin no se da a sí mismo la oportunidad de sentir horror o arrepentimiento o lo que diablos fuese que debería haber sentido antes de estar moviéndose hacia abajo tirando de los pantalones de Yunho.

-¿Qué?- pregunta el otro- ¿Qué?
-Quiero ver…- jadea, sacándole los pantalones y dejándolos a un lado.- Quiero ver el tatuaje. Quiero ver mi marca en tu piel.

Yunho gruñe y deja caer su cabeza hacia atrás, separando las piernas cuando los dedos de Changmin se arrastran por el interior de su muslo, acariciando y toqueteando la C y él solo puede estremecerse y gritar cuando su menor agacha la cabeza y muerde la sensible, temblorosa piel.

-V-vas a dejar marca… uh…-consigue decir. Changmin levanta la cabeza y le dedica una sonrisa ladeada.
-No pasa nada… Nadie va a verla, ¿verdad? -ronronea. Yunho decide parar de pensar tanto y lo deja continuar, porque, ¡demonios si no es increíble! El menor lame y chupa el tatuaje hasta que florece un morado en su piel, entonces sus dedos suben y frotan su erección, haciendo que se sacuda con un jadeo.

-Uh… guau, vale, yo…
-Cállate, hyung- dice Changmin, bajando sus boxers y agarrando su miembro en su mano.
-Me callo- gime el mayor. Oye el sonido de la cremallera de su dongsaeng cuando se la saca y entonces su mano se cierra sobre ambas extensiones y gimen a la vez. Presiona a Yunho debajo de él y embiste de nuevo, el calor alzándose en espiral y se siente tan jodidamente bien. Su mano se mueve más y más rápido y ellos se frotan juntos, su respiración caliente y dulce contra la mejilla de Yunho.

-Eres sexy- gruñe el menor- Eres tan jodidamente sexy, no dejes que nadie te diga lo contrario.
-Vale- jadea. Changmin gira la muñeca y el grita, sus caderas moviéndose desesperadamente.
-Sé… Que te has sentido inseguro y eso… sobre hacerte mayor.- consigue decir el maknae-  No pasa nada. No pasa nada. Estoy aquí.
-Changmin-ah –gruñe Yunho arqueándose y se corre explotando entre ellos y cubriendo la mano de Min con su semilla, que muerde su hombro y le sigue momentos después para el perfecto, tembloroso final.

*

Changmin se despierta solo. Tiene un nudo en el cuello y la madre de todos los dolores de cabeza y su habitación huele a hierba y a sexo y es bastante asqueroso. Gatea hasta la ventana y la abre de un tirón, respirando aire fresco antes de forzarse a levantarse e ir dando tumbos hasta la cocina.
Yunho permanece junto a la hornilla cocinando o algo y probablemente va a quemar lo que sea que esté haciendo pero huele a café y eso lo hace su persona favorita en el mundo entero. Se gira hacia él con una sonrisa e indica la cafetera de la encimera.

-He hecho el desayuno- dice. El menor gruñe a modo de agradecimiento e ignora en la manera suave, cariñosa en que lo mira.
-Creo que tu comida se está quemando- bosteza. Yunho maldice y corre a apagar el fuego. Por alguna clase de milagro los huevos son todavía comestibles así que ellos se lo comen directamente de la sartén hasta que Changmin se siente humano de nuevo.
-Así que, sobre anoche… -comienza, y luego hace una gran pausa.- No fue nada
Él se encoge de hombros- No pasa nada, estábamos colocados, no hay problema.
-Quería decir lo que dije- musita el menor- Sobre lo de volverse viejo. Quiero decir que no pasa nada con que te sientas viejo. Es natural. Ni siquiera eres tan viejo, gran reina del drama. Pero ya sabes. Yo también me estoy poniendo viejo. Así que no pasa nada. ¿Entiendes lo que quiero decir?
-No tengo ni idea de lo que quieres decir.-dice Yunho, pero parece divertido. Changmin respira hondo.
-Quiero decir que no me importa hacerme viejo si me hago viejo contigo.

La expresión del líder se suaviza.

-Oh, Changmin- suspira
-¿A t-ti sí?-pregunta Changmin dudoso. Yunho alarga su mano para tomar la de él.
-No. No me importa-sonríe.

Overly Friendly Felines

Titulo: Overly Friendly Felines
Autor: vaguelynormal 
Traductor: chuki-sama
Pareja: MinHo
Género: Fantasía, Lemon
Advertencia: Kitten!Ho 
Estado: Proceso
Reseña: Changmin tiene a un acosador en la forma de un tierno gatito.
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Overly Friendly Felines - Cap. 1

Esta ahí cada vez que él llega a su departamento, Changmin quería patearse a sí mismo por dejar la ventana abierta.
Unos ojos ámbar lo miraban desde una esquina de la habitación mientras él deja su bolso sobre la mesa.
Changmin se clava las uñas en la palma de las manos, tratando de respirar profundamente  y recordar si dejó las ventanas abiertas. El gatito saltó del sillón deslizándose entre sus piernas mientras él caminaba hacia el baño, encontrándose con la ventana entre abierta; había abierto la ventana  para sacar el vapor cuando se estaba bañando esta mañana. Changmin sabe que ese lado del edificio es un poco empinado para un gatito.

 Mira al gato, y otra vez, marca el número de Jaejoong.

- ¿Changmin-ah? -la voz de Jaejoong es suave y tranquila, Changmin relaja la tensión en sus hombros.

- Está aquí otra vez, Hyung -Mantiene al gatito en la mira, por si se atrevía a moverse- el gato.

La risa se puede escuchar al otro lado del teléfono y Changmin lo aleja de su oreja, haciendo una mueca- Es solo un gato, Changmin, supéralo.

-No entiendo por qué no me deja en paz. ¡Lo saqué 4 veces del departamento la semana pasada y solo se sienta ahí en frente de mi puerta! -Changmin no puede mantenerse calmado- Me espera ahí afuera y apenas abro la puerta entra. ¡Estoy en el piso 12 ! ¿Qué es lo que quiere de mí?

 - Tal vez se siente solo y cree que tú eres una buena compañía -Jaejoong sigue riéndose de la situación de Changmin , puede imaginar la alegría en el rostro de su amigo y cubriéndose la boca con la mano mientras ríe.

 - No quiero tocarlo -se burla Changmin- ¿Y si tiene pulgas? ¿Y si las está poniendo en mi  sofá en este momento? ¿Qué pasa si a estado en mi cama? -Pregunta Changmin con horror y sabe que no va a dormir hasta haber cambiado toda su ropa.

El gatito solo inclina la cabeza hacia él con inocencia.

- Estoy seguro de que está bien, a las pulgas no les gustan los humanos -Jaejoong lo tranquiliza-¿Por qué no te lo quedas? Es bueno que tengas una mascota, ya que nadie en su sano juicio saldría contigo -se burla su amigo.

-  No creo que pueda cuidar a un animal si ni con suerte yo me puedo alimentar, además, es probable que sea de alguien del vecindario -Changmin suspira, hundiéndose en el sillón mientras el gato se dirige hacia su regazo. Él  lo mira con recelo- Como sea, me gustan más los perros -él le acaricia suavemente la oreja.

Las garras del gatito se hunden en sus muslos, amasando con movimientos  repetitivos, Changmin maldice y lo saca de su regazo para abrir la puerta de su departamento y dejarlo afuera.

- Pequeño travieso  -Changmin lo regaña, volteándose rápidamente para cerrarle la puerta a su invitado no deseado- Por eso no me gustan los gatos.

Jaejoong se ríe al otro lado del teléfono y le desea buenas noches.

Changmin regresa a su casa la noche siguiente y la encuentra vacía. Una parte de él se pregunta a donde se habría ido el gatito. Deduce que quizás encontró su camino a casa.

Él esta en paz por fin, deja sus libros sobre la mesa y se hace un sándwich. Es difícil estudiar  y trabajar a la vez, pero si él quiere ser el mejor, tiene que tener las calificaciones adecuadas; es solo que es difícil tener tiempo para terminar las tareas.
Cuando está satisfecho con lo último que escribió. Changmin apaga su computadora y se desliza en la cama después de haberse cepillado los dientes.

Hacia calor en la habitación; por la humedad, las sabanas se apegaban a su piel desnuda y Changmin intentaba quedarse dormido, incómodo por el calor. Horas después, él abrió la ventana para dejar que el aire frío entrará, al ventilar la habitación él finalmente logró dormirse.


Changmin gime, estira sus piernas inquieto, incómodo con el calor que aumentaba en la pieza interrumpiendo su sueño.
Hay una fuerte sacudida de placer, Changmin tarda un momento en liberarse del agotamiento y darse cuenta de que algo húmedo y áspero le acariciaba la parte inferior de su miembro. El éxtasis se siente como una descarga eléctrica, rebotando a través de su ingle y apretando detrás de sus bolas cuando la estimulación continúa. Hubo un arrastre lento en la piel sensible de la punta y sus caderas se movieron sin pensarlo, buscando el placer. Changmin tardó un poco en notar la presión que había en sus muslos y el aire caliente que golpeaba su erección; se preocupó por el calor que estaba creciendo en su piel.

Hay un ruido espantoso y Changmin se endereza, ve un destello de color ámbar y busca a tientas la lámpara que está en la mesita de noche. La luz inunda la habitación y Changmin se estremece, abre los ojos encontrándose con un hombre que lo miraba inocentemente de entre sus piernas .

- ¡¿Qué mierda estás haciendo?! -grita Changmin, trepando hacia arriba de la cama alejándose del intruso, tirando de la sabana para cubrir su desnudez.

El hombre que está en la cama ladea la cabeza lentamente, como confundido y Changmin observa mejor al intruso. Entonces se da cuenta de las orejas puntiagudas que sobresalen de su cabello y de una cola con rayas que se asomaba por detrás, el intruso se arrodilla en la cama- ¿Ayudando? - la criatura pregunta, le da una mirada ansiosa a la entrepierna de Changmin.

- ¿Esto es alguna especie de broma de mal gusto? -dice con rabia, llegando a tirar con fuerza de una de las orejas del animal, sorprendiéndose cuando no cae y la criatura hace un sonido de dolor, deslizando su mano hasta el estómago de Changmin .

Changmin grita, unas uñas afiladas se entierran en su piel en un abrir y cerrar de ojos, mira al otro hombre que se estaba masajeando la oreja que le tiró, su rostro estaba distorsionado por el dolor y la ira .

- ¿Qué diablos ere ? -Changmin mira hacia abajo y ve unos puntos de color rojo que se le comenzaban a formar en el abdomen.

 - Gato -responde con sencillez cuando se desvanece el dolor y la expresión de su rostro se suaviza. Changmin nota sus seductores labios y los ojos rasgados de color ámbar, que le recuerdan al gatito del cual a sido victima últimamente.

-Para de joder conmigo  -gruñe Changmin- ¿Quién eres?

-Yunho -responde con indiferencia, aburrido con el cuestionario  y se arrastra hasta Changmin, una mano llega hasta la sabana que cubre la entrepierna de Changmin - ¿No quieres terminar?

- Aléjate de mí -Changmin se arrastra hacia atrás, llegando a golpear la cabecera. Él se sacudió cuando Yunho se inclinó para lamer su muslo expuesto, porque su lengua se sentía áspera como lija. Su mano agarró un puñado de pelo, para alejar a la criatura de su piel y mirar la inocente expresión en la cara del intruso- ¡¿Qué estás tratando de hacer?! -grita y espera a que él no se de cuenta de que sus manos están temblando.

- Changmin necesita venirse, yo sólo estoy ayudando  -dice, haciendo una mueca por  lo fuerte que le tiraba el pelo Changmin y sus orejas se crisparon- Dejaste la ventana abierta. ¿No quieres ser mi amo?

Su tono es tan inocente e infantil que Changmin se quedó estupefacto durante un rato.
 
- ¿Entonces tú entraste en mi casa, vestido como un gato porque eres un acosador increíblemente espeluznante que de alguna forma sabe mi nombre y quiere jugar juegos sexuales? -Changmin levanta una ceja, mientras intenta alcanzar el teléfono- Voy a llamar a la policía.

Yunho sólo parpadea- No estoy vestido como un gato, soy un gato -Dice- Tu correo tiene tu nombre en él. Shim Changmin es un buen nombre, yo creo que es perfecto para mi amo- Yunho sonríe, de repente se inclina hacia delante para cepillar su mejilla contra la de Changmin, sorprendido él deja caer el teléfono- ¿No te gusta el sexo?

Una cálida mano toma su erección a través de la tela, un ronroneo profundo hace eco en la habitación. La áspera lengua lame  su cuello, pasando por detrás de su oreja cuando una mano se desliza por debajo de la sabana para acariciarlo con firmeza. Changmin está muy conmocionado como para moverse, especialmente cuando la larga cola se mueve hacia adelante y atrás tentadoramente; asomándose desde las pequeñas curvas del trasero de Yunho. Changmin piensa que ha pasado un largo tiempo desde que tuvo relaciones sexuales o quizás se trata de un extraño fetiche que él tiene y no era consiente de que lo tenía, pero lo único que sabe es que ya está duro. Los toques de Yunho lo dejan jadeando y eso lo asusta.

Changmin tira con fuerza de la cola para hacer que se detuviera y otra vez Yunho le clava las uñas en el pecho; pero él retrocede.

- Duele -se queja Yunho, enroscándose en el regazo de Changmin.

 La culpa golpea a Changmin, por haberle causado dolor al otro hombre, haciendo que él olvidará  resistirse.

 - Lo siento  -se disculpa, llegando a rozar la base de la  cola.

Changmin es un hombre de ciencia, de explicaciones lógicas, por eso le da una mirada más de cerca a la cola; que sólo puede ser de un gato y crece con naturalidad de la columna vertebral de Yunho.

La cola se sacude en el aire y Changmin analiza el final de la columna vertebral, que es por donde empieza a crecer el pelaje, por encima de la punta redonda, que está siendo presionada contra él por la posición en la que se encuentra Yunho. El pelaje se va oscureciendo cuando se acerca la punta, desde tonos de color marrón con marcas blancas y negras, creando un patrón como el de una concha. Envuelve los dedos alrededor de la cola con suavidad, sintiendo los músculos y los huesos, deslizándose de su mano. Changmin empuja hacia atrás el pelo para ver  las suaves orejas que sobresalen y no parecen estar manipuladas de ninguna forma.

Si esto es una broma, está muy bien hecha.

-¿Qué eres?  -pregunta de nuevo, incapaz de resistirse a acariciar las orejas que son increíblemente suaves. El agotamiento hace que Changmin comience a cerrar sus parpados y se deje llevar, aunque sea por un momento. Siente unas suaves vibraciones que sólo pueden ser clasificadas como un ronroneo,el sonido es reconfortante en el tranquilo departamento y Changmin se queda dormido.

Cuando abre los ojos por un breve segundo, ve al gatito acurrucado en su regazo, profundamente dormido. Changmin pone una mano sobre el suave pelaje y sonríe, dejando que el sueño lo consuma.

Al día siguiente, el gatito se había ido y Changmin cree que  todo fue una ilusión producto del cansancio, pero hay rasguños que son demasiado grandes para ser de un gatito y se pregunta si mientras estaba durmiendo se los hizo a sí mismo. Su teoría se ve arruinada por el hecho de que sus uñas son cortas, ya que se las muerde cuando esta nervioso. Se va a trabajar, cierra todas las ventanas y decide que va a correr el riesgo de pagar altas facturas este mes, por poner el aire acondicionado en vez de abrir las ventanas .

Sus esfuerzos son inútiles, porque cuando él llega a su casa, el gatito está ahí, acurrucado en su puerta. Como si no fuera obvio que lo está esperando, abre sus ojos cuando el camina por el pasillo. Se estira; Changmin  hubiera  pensado que es tierno, pero si él no estuviera todavía agitado por lo de anoche. El gato maúlla y Changmin lo mira, deslizando  la llave en la cerradura.

- Si crees que vas a entrar, estás equivocado  -Le dice- Ve a casa -Hace un gesto para espantar al gato, abre un poco la puerta y se desliza rápidamente dentro.

La cena está preparada con la misma elegancia de siempre y come enfrente de sus libros, la televisión en silencio; proyectando los colores en la alfombra. Changmin se cepilla los dientes, mientras ordena sus libros con una mano, cuando se da cuenta de que algo cruza la habitación. Es el gato, que camina a lo largo de la escalera de incendios y Changmin se queja aun con su cepillo de dientes.

- ¿Qué quieres de mí? -Suspira, abre la ventana y deja que el gato salte y entre en su departamento.

Se enreda en sus piernas y Changmin se pregunta si se imaginó al hombre de la otra noche. Se inclina  a rascar entre las orejas sin pensarlo, y luego va al baño para enjuagarse la pasta de dientes. El gatito salta en el lavamanos, provocando que el agua se derrame.

- Sabes, si fueras humano podría darte un vaso de agua -Changmin prueba, todavía inseguro de lo que vio la noche anterior- Y podrías decirme lo que quieres -Añade despreocupadamente.

Changmin finge no ver al gatito trotar feliz junto a él por todo el departamento; le da miradas discretas mientras lava los platos. El gato se sube a la mesa de la cocina y Changmin lo regaña, lo toma y lo deja en el suelo. Después de esto el gatito decide subir al cuerpo de Changmin, las uñas se le clavaban en la camiseta y le araña la espalda para posarse sobre sus hombros y mirar. Changmin casi se ríe mientras enjuaga una olla, manteniendo los hombros lo mas rígido posible para que el gatito se acomode. Lo pone en el suelo cuando es momento de ponerse el pijama, abre la ventana de su pieza para dejar que el gatito salga. Todavía está caluroso afuera, hay algunas nubes que se mueven a lo lejos, dando la señal de que va a ser un verano húmedo. No hay estrellas, pero es extraño verlas en la ciudad.

- Vete,gatito -insiste Changmin- corre a casa.

El gatito lo mira, sin moverse y Changmin frunce el ceño. Se dan una mirada intensa, Changmin le sostiene la mirada a esos brillantes ojos de color ámbar, mientras que el gato lo observa, sin ceder e ilegible. Su conexión se rompe, pero sólo cuando el gatito salta sobre su cama; su aterrizaje es silencioso y se instala en una esquina de ésta. Changmin se mueve nerviosamente, pero sabe que es una guerra que él no puede ganar, especialmente cuando está cansado y sólo se acuesta en el lado opuesto de la cama.

Hay un fuerte ruido por los truenos  y Changmin se despierta. Cuando él calma su respiración se da cuenta de que el gatito está empujándolo suavemente. Se sienta para mirarlo, pero este aprovecha la oportunidad para esconderse en el hueco hecho por el cuerpo de Changmin.

Otro fuerte crujido y se ilumina la habitación por el rayo, comienza a llover con más fuerza. Changmin se levanta para cerrar la ventana, no esperaba a que su escritorio se mojará y después regresa a la cama.
Está vez el gato insiste en quedarse debajo de él y Changmin se apoya en sus codos, mirando hacia abajo la carita del gatito. Otro flash ilumina la habitación y la lámpara se apaga. Él prueba apagándola y encendiéndola pero no funciona, así que rápidamente revisa la alarma de su teléfono si está programada para no tener que correr en la mañana.

Un trueno hace un ruido ensordecedor, el cielo se iluminó con destellos  por los relámpagos  y la luz vuelve a parpadear de repente, extendiéndose por la habitación. Changmin mira hacia abajo para encontrarse con el hombre de aquella noche  que se encuentra debajo de él, en lugar del gatito.

-Que mier... -Changmin fue interrumpido por el trueno y unas uñas se hundieron en sus brazos. Hay mucho miedo en los ojos del otro hombre, y Changmin se deja hundir un poco, presionando con su peso a Yunho contra el colchón.

-¿Yunho? - Pregunta, y él aleja sus llorosos ojos de la ventana para mirar a Changmin.

- ¡Amo! -Sonríe, pero su sonrisa se desvanece rápidamente cuando hay otro trueno y se encoje, con sus orejas inclinándose hacia abajo.

Changmin frunce el ceño, intentando alejarse, pero Yunho pone sus piernas alrededor de él, provocando una fuerte fricción en contra de su entrepierna y Changmin maldice a medida que su erección crece.

Realmente a pasado bastante tiempo desde que  tuvo sexo.

-No soy tu amo -Dice sin rodeos -¿Dónde vives? ¿Enserio no estás en el departamento de al lado o algo así? ¿Por cuánto tiempo me has estado acechando?

-Yunho va a donde su amo va -responde infantilmente- Changmin se siente como un amo para Yunho.

Changmin entorna los ojos, cada vez más escéptico- ¿Qué mierda eres?

-Gato, mayormente -Yunho sonríe y Changmin se encuentra hechizado. Apenas nota los movimientos del otro, distraído por esa sonrisa cegadora de Yunho, cuando de repente una mano caliente, se mueve ritmicamente formando círculos.

Changmin gime, moviendo sus caderas hacia delante y la punta de su miembro choca contra el estómago del otro. Cierra sus ojos cuando Yunho lo acaricia más rápido, las piernas siguen enganchadas en su cintura y los músculos de Changmin  comienzan a temblar por intentar mantener la distancia, cediendo ante el tacto. Está vez su exhalación sale temblorosa  y cierra fuertemente los ojos, sólo sintiendo la palma caliente contra su miembro.

 - Mierda -Su cuerpo empuja instintivamente al tacto.

- ¡Sí! - dice con entusiasmo Yunho, y de repente Changmin es empujado hacia atrás, quedando Yunho encima de él, con una gran sonrisa.

- Es-espera... - Changmin extiende una mano para alejar a Yunho, pero este lo evita y su boca comienza a decender.

Una lengua áspera se envuelve alrededor de la punta de su erección, lamiendo complaciente la cabeza y es demasiado para Changmin, sus sentidos están abrumados. Mira hacia abajo para presenciar como Yunho introduce su pene en la boca con una expresión de determinación. Sería tierno, si Changmin no estuviera distraído por el inquietante sentimiento de que la situación es rara. Él lo pone en su boca, su lengua áspera pasa suavemente  por la parte sensible y la necesidad de empujar su miembro por la garganta de Yunho anula todos sus instintos de protección.

- Yunho-¡mierda! -Changmin empuja hacia arriba, su mano se detiene en el pelo del otro hombre, su palma aplana una suave y puntiaguda oreja.

Yunho lo libera con un sonido húmedo, mirándolo con una amplia sonrisa- ¿Amo? - un escalofrío recorre la  columna vertebral de Changmin, cuando la cola roza contra su pierna desnuda.

Changmin se mueve en la cama. Ha pasado tiempo desde que se a sentido tan desesperado por venirse, estremecido por el deseo y las pequeñas lamidas de Yunho sólo intensificaban su urgencia. Los suaves labios lo provocan con una delicada presión en la punta de su miembro y Changmin empuja, eliminando todas sus preocupaciones insignificantes  para dejarse llevar por el placer.

- Cerca -gime, empujando constantemente en la boca de Yunho.

El otro parece llevarlo bien, observando con curiosidad el rostro de Changmin, mientras trata de mover su lengua con agilidad. No es muy bueno, pero su entusiasmo es más que suficiente para Changmin y deja que el otro hombre se tome su tiempo en recorrerlo hasta que su necesidad de venirse es sofocante.

 Libera su mano  del pelo suave de Yunho para alejarlo y sujetar su miembro con fuerza, acariciándolo rápidamente. Gime por la fuerte fricción que provoca su mano, toca los lugares que sabe que lo harán venirse en poco tiempo. Yunho maúlla pero Changmin lo ignora, haciéndolo más rápido, su semen se derrama sobre su mano y estómago. El aire en la habitación está insoportablemente caliente, Changmin disfruta  del final de su orgasmo y cae sobre las sábanas.
Cierra los ojos, tratando de recuperar el aliento y está débil como para moverse, mientras Yunho lame su mano, la lengua áspera roza sus dedos y Changmin la aleja, riendo por la sensación de cosquillas .

- Basta -ordena medio dormido, deja descansar su mano  sobre la espalda de Yunho y comienza a frotar lentamente formando círculos.

Yunho encorva su cuerpo y cuando la respiración de Changmin vuelve a la normalidad, él comienza a ronronear.

Se despierta por la mañana con su estómago hecho un lío y su habitación vacía. El gatito se ha ido y también todo  rastro de él. Changmin se deja llevar por la ducha de la mañana. Cuando el se sube al tren que lo lleva a su trabajo comienza a pensar que el hombre con orejas de gato es sólo parte de sus sueños húmedos.

Changmin ya no es un adolescente, pero debe admitir que se siente un poco solo y con su estrés por el trabajo durante el último año, ha pasado un tiempo desde que tuvo relaciones sexuales.
Arregla su corbata antes de entrar a la oficina, desechando los extraños eventos de las últimas noches como el resultado de su agotamiento y frustración sexual.

Continuará...

Blind - Cap. 30

Yoochun limpiaba y lavaba los platos. Junsu decidió secar los platos, aunque no fuera necesario estar parado tan cerca de Yoochun.

“Estás demasiado cerca, mi brazo te está golpeando.”

“¡Está bien!” Junsu sonrió ampliamente.

Yoochun giró los ojos, pero terminó riendo también. “debes dejar de tomar malos hábitos de los otros cuatro.”

“¿Coquetear con mi novio es un mal hábito?”

“Es un crimen” respondió Yoochun sarcásticamente. Fue recompensado con la risa de Junsu.

“La cena aún no cuenta como regalo de aniversario ¿sabes?”

“¿Qué? ¡Pero te comiste todo! ¡Incluso aprendí a cocinar más platos con carne! ¡Es más difícil de lo que parece porque soy vegetariano!” El más joven trató de defenderse.

“Nope, aún sigue sin contar,” Junsu movía su cabeza de izquierda a derecha.

“Bien, ¿Qué regalo quieres?” el hombre más alto se rindió.

“Hmm… ¿un beso?”

Yoochun estuvo a punto de tirar la esponja y el plato que mantenía en las manos. “¿Q…Que?”

“Hemos estado saliendo por un mes. Antes besaba a mi otra mitad en la tercera cita.”

“Um… bueno, Yo… uh… es solo… quiero decir… qué pasa si… qué pasa si los demás vuelven a casa y entran y…”

“¡Oh, por favor, he entrado y salido cuando ellos están haciéndolo en otras ocasiones!”

“¿Qué? ¿Kyhuhyun y Changmin ya lo han hecho?” los ojos de Yoochun se abrieron de par en par.

“¡Cálmate! ¡Cálmate! No me refiero a ‘Hacerlo’. Era solo un beso, un piquito en los labios. Fue su primer beso, hace dos días, en la nueva clínica de Changmin.” Junsu trató de calmar al hermano sobreprotector.

“Oh, okay, entonces no hay problema.”

“¿A qué te refieres con que ‘no hay problema’? Empezamos a andar al mismo tiempo que ellos, pero ellos ya se están besando…”

“Son piquitos,” corrigió Yoochun.

“Bien, ‘piquitos’. ¡No puedo dejar que el mocoso me supere!, si nosotros empezamos a hacerlo entonces…”

“¿Es esto algún tipo de competencia?” exclamó el más alto.

“Algo así,” el más bajo se encogió de hombros.

“¡Junsu!”

“¡Okay! ¡Estoy bromeando!” alzó ambas manos en defensa. “solo quiero un beso… o un piquito por nuestro mes de aniversario. ¿Sí? Es más tú no tienes que besarme, Yo te besaré.”

“¿Cuál es la diferencia?”

“Yo me muevo, tu no.”

Yoochun no estaba seguro si quería reírse o enojarse. Estaban de pie en el lavabo, a medio lavado de platos. No era exactamente romántico.

Estaba de frente al lavabo y Junsu estaba de pie a su lado, sus brazos y caderas tocándose. (porque Junsu estaba muy cerca) Junsu estaba parado a su derecha, lo que significaba que Junsu besaría el lado derecho de su rostro.

Yoochun movió los ojos para poder ver la cara de súplica de Junsu. Quería reír.

“Okay, está bien.” Trató de sonar renuente.

Junsu hizo una pequeña y tierna danza antes de volverse a poner de pie con su espalda recta para verse como un adulto maduro. Acaloró su garganta en una manera seria y educadamente dijo, “Gracias.”

Yoochun trató de no reír mientras su cabeza y cuerpo seguían de frente al lavabo. Dejó de tallar los platos y cerró los ojos, esperando…

Sintió el beso en su mejilla derecha y abrió los ojos, pero en lugar de alejarse después del beso en la mejilla, la cabeza de Junsu continuó cerca (su barbilla descansando en su hombro.)

Yoochun giró su cabeza ligeramente para ver fijamente a los ojos de Junsu. Junsu sonrió inocentemente (o trató de,) antes moverse y capturar los labios de Yoochun.

Yoochun no pudo decidir entre concentrarse en su acelerado corazón, el calor en su rostro (¿explotaría su cabeza?), o los suaves labios que besaban los propios.

No tenía mucho tiempo para decidir porque la puerta se abrió repentinamente y cuatro inoportunas personas entraron apresuradamente. Yoochun se alejó rápidamente mientras Junsu lanzaba duras miradas a los cuatro y se preguntó si tenía que comenzar a perseguirlos con un cuchillo de carnicero.

“¡Mis pobres ojos!” rio Kyuhyun

“¡Te dije que podíamos besarnos! ¡Incluso tu hermano lo hace!” exclamó Changmin.

“¡Son besos! ¡No lo estamos haciendo! ¡Solo ‘besándonos!’ ” gritó Yoochun, esperando que el volumen de su voz pudiera defender su orgullo.

“¡Oh, por favor, nosotros ya pasamos de los besos!” Se burló Jaejoong.

“¡Joongie, es demasiada información!” Yunho jaló la manga de su novio.

“¿Pasar los besos? ¿Cómo?” cuestionó Kyuhyun.

“¡Kyuhyun!” Yoochun discutió. Los labios de Kyuhyun se tornaron en un tierno puchero.

“Lo averiguarás en cuanto hayamos salido otro mes más.” Changmin confortó al más joven.

“No estarás vivo para el siguiente mes si intentas algo,” Yoochun miró serió a Changmin.

“¿No tienes algo más de qué preocuparte?” Changmin alzó una ceja.

Yoochun miró a Junsu (quien lo saludaba con una sonrisa coqueta.) y se sonrojó, “voy… a terminar de lavar los platos. Los demás salgan de mi cocina.”

“Yo estaba ayudando…” comenzó Junsu.

“Ya has ayudado suficiente,” los ojos de Yoochun se movían entre la sonrisa coqueta de Junsu y los otros cuatro idiotas.

“Muy bien para prevenir que tu cabeza explote, llevaré a estos cuatro por un postre, ¿quieres que te traiga algo de regreso?” ofreció Junsu.

“O él puede ser tu postre,” dijo Jaejoong.

“¡Joongie!” gruñó Yunho, temiendo que Yoochun hiriera a su amado.

“Okay, okay, nos vamos. Su cabeza parece un tomate; ¡vámonos!” Jaejoong siguió al risueño Kyuhyun y Changmin fuera de la cocina. Yunho le dedicó a Yoochun una dulce sonrisa (esperando convencer a Yoochun de perdonar a Jaejoong.) y salió.

“¿No vas a ir con ellos?” preguntó Yoochun al restante invitado en la cocina.

“¿No es una mala idea sabes? Realmente no me importa ser un ‘postre’.”

Los ojos de Yoochun se abrieron de par en par. Su roja y avergonzada cara era un contraste con la sarcástica sonrisa de Junsu. En su fallido intento de actuar enojado, Yoochun gritó, “¡odio los postres!”

■■■■■

“¿Jaejoong y Yunho no se están mudando juntos o sí? Quiero decir, tiene sentido ya que han sido dos meses…”

“No, fue solo un malentendido. Jaejoong solo estaba ayudando a Yunho a comprar nuevos muebles y diseñar un departamento para los padres de Yunho. Se están mudando de regreso a Seul.”

“Oh, yo había pensado que…”

“Si, entiendo porque lo habías pensado. Pero confía en mí; es solo hablar y no avanzar. Yunho me contó la verdad la semana pasada. ¿Recuerdas hace un mes cuando Jaejoong dijo que ya habían pasado la ‘etapa de los besos’? “

“Uh-huh” Yoochun recordó mientras jugaba con la orilla de la larga bufanda de Junsu. El sofá era muy cómodo, pero él encontró más cómodo aún, el recargarse sobre su novio.

“Aparentemente, todo eso significaba que solo estaban mimándose y abrazándose en la cama… completamente vestidos.”

Yoochun estalló en risas. “supongo que eso cuenta como ‘pasar de los besos’.”

“Uh-huh” dijo Junsu mientras rodeaba fuertemente con sus brazos la cadera de Yoochun. En los últimos meses Junsu había hecho subir un poco de peso a Yoochun, pero eso no parecía afectar la línea de la cadera del joven hombre. “¿Cómo es que puedes subir de peso y seguir teniendo una cadera tan delgada?”

“Voy al gimnasio. No puedo dejar de estar en forma de otro modo me dejarías. Como si no fuera suficientemente imperfect…” Yoochun se detuvo y se golpeó mentalmente. Habían tratado de ignorar este tema por los últimos dos meses que estaban saliendo.

Las salidas eran mínimas (no era que no disfrutaran el pasar el tiempo en las comodidades del hogar) y cuando salían, Yoochun traía automáticamente su sombrero puesto.

Aun no se había cortado el cabello, pero Junsu nunca (jamás) haría un comentario acerca de la apariencia física de Yoochun.

Lo que era incluso más triste, era que Junsu mantenía a Yoochun en secreto. Todos sus amigos, excepto Changmin y Yunho, pensaban que Junsu seguía soltero después del rompimiento con Heebon. Todos los empleados de su compañía estaban agradecidos de que ya no fuera un jefe con mal carácter, pero no podían sospechar que Junsu había cambiado por amor… porque no sabían que su jefe tenía un novio.

Junsu suspiró. Algunas cosas no pueden ser evitadas por siempre.

“Son las 12:01 a.m.” murmuró, sus ojos en el reloj.

“Si,” Yoochun repitió suavemente, esperando que la molestia se desvaneciera pronto.

“Eso significa que hoy es nuestro aniversario de dos meses.”

Yoochun miró el reloj de delfín que Junsu le había comprado por su cumpleaños. Era naranja, aniñado, y dulce. Decía la hora y la fecha.

“Si,” murmuró una vez más, pensando cómo podía deshacerse de la incomodidad.

“Feliz aniversario de dos meses y muchas, muchas gracias por ser tan paciente con migo,” susurró Junsu en el oído derecho de Yoochun.

Por alguna razón, Yoochun quería llorar.

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*la traductora ha muerto de tanto amor! <.3 ,espero les haya gustado y perdonen el retraso, solo quedan 3 cap. Para el fabuloso final

gracias por leer!

Cap 31: “Si no te cortas el cabello todo el mundo pensara que soy heterosexual.”