KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

You are everything I've been looking for - Cap. 15

2 Different Tears

Seúl lo recibió con un cálido sol de mediodía, partió el día anterior por la madrugada e hizo algunas escalas, así que llegó con tranquilidad, condujo por la ciudad con cuidado, había estado ahí solo un par de veces y era la primera vez que iba en auto, generalmente usaba el transporte público

En su mano portaba la dirección de los padres de Changmin, la idea de Yunho había sido llegar a un Hotel de mediana categoría, pero el otro insistió en que no pagara hospedaje y llegara a la que alguna vez fue su casa, antes de eso telefoneó a su madre y ella no encontró problema alguno en ello

Yunho se sintió un poco incómodo pero finalmente pudo llegar al domicilio señalado, estacionó el auto al lado de la acera y caminó hacia la entrada, se detuvo frente a la puerta y tocó el timbre, esperó no menos de diez segundos y finalmente fue recibido por el padre de Changmin, lo supo al verlo, el parecido era notable

-Tú debes ser Yunho – comentó con voz seria, él asintió, pudo notar que se trataba de una persona estricta aunque amable, el hombre tendió una mano hacia él, enseguida devolvió el saludo, el señor le pidió pasar y así lo hizo

El interior de la casa era realmente acogedor, no se trataba de una residencia grande, pero tampoco una casa pequeña. Yunho vio con buen gusto los retratos familiares, las hermanas de su amigo no pasaron desapercibidas ante sus ojos, dos chicas muy atractivas, tenían los ojos lindos también, aunque debía admitir que los de Changmin eran mucho más bellos… ¿En qué diablos estaba pensando?

-Linda casa – halagó Yunho aun con voz tímida, el señor lo miró y asintió en agradecimiento, luego le indicó que tomara asiento, él obedeció

-Changmin no lo mencionó pero ¿eres su nueva pareja? – curioseó sin pena, al oír semejante pregunta Yunho se sonrojó, negó enseguida, emitiendo una pequeña sonrisa de lado, volvió a sentirse incómodo

-Somos amigos y yo… bueno ya sabe, no tengo esos gustos – aclaró con voz lo más tranquila posible, notó una sonrisa por parte del otro

-Mi esposa y yo hemos apoyado a Changmin desde que nos ha dicho que es homosexual, pero aunque sabe eso, me es difícil acercarme a él, creo que no se siente cómodo con su padre sobre ese tema – mostró una mueca de decepción – Temía que él crea que tiene que ocultarme a sus parejas

Yunho vio en el rostro del padre de Changmin que realmente se preocupaba por él, que le interesaba su vida en todos los aspectos

-Lo siento, te he importunado con esto – comentó, pero Yunho negó de nuevo

-Changmin seguro debe apreciar lo que hacen por él – animó, pese a que el aludido nunca le habló ni una sola vez de sus padres, mencionaba a su madre, pero nada muy íntimo o personal, el señor sonrió

-¿Él está bien? Casi nunca hablamos – confesó, Yunho recordó a sus propios padres, tenía mucho sin llamarles por teléfono. Hizo una nota mental para comunicarse con ellos en cuanto regresara al pueblo

-Lo está, se ha recuperado

-Menos mal – respondió el señor, mostró una sonrisa más amplia y por fin se sentó también, en un sillón frente a donde estaba él – Su madre y yo estábamos muy preocupados, ese chico Kyuhyun nos parecía un buen muchacho, Changmin era muy feliz a su lado y él se mostraba igual, jamás lo hubiéramos imaginado, estábamos contentos de su relación, que nuestro hijo hubiese encontrado el amor en él

Oír aquello para Yunho fue extraño, sabía que su amigo había estado muy enamorado de su ex, pero oírlo así de labios de su padre le resultó casi insólito

-Nunca lo vimos tan enamorado – continuó contando – Temíamos que fuera a hacer algo tonto, ya sabes, atentar contra su vida o algo así – solo pensarlo le dio escalofríos – Que desapareciera así nomás fue angustiante, estábamos de viaje ese día, pero su hermana nos contó todo – miró hacia Yunho – Cuando vuelvas dile que nos reconfortaría verlo, por favor – pidió sin pena, por alguna razón sintió que podía confiar en aquel extraño

-Lo haré – respondió amablemente – Creo que estar lejos de Seúl le ayudó mucho a superarlo, cuando lo conocí no sabía mucho de su historia, pero su mirada estaba apagada – sonrió con suavidad, recordándolo – Le aseguro que ahora es diferente, su hijo es fuerte, si amó desmesuradamente a ese hombre, puedo garantizarle que ya no

-Ya veo – se sintió aliviado nuevamente. Hubo un instante de silencio en que escudriñó atento el rostro de Yunho – Debes estimarlo mucho – observó – Me alegra que mi hijo cuente con amistades así

Esta vez se sintió un poco avergonzado, incluso como si fuese la pareja real de Changmin, presentándose por primera vez con su suegro. Aquel pensamiento lo hizo reír para sus adentros, sonaba bastante absurdo

-Jonghyun también lo es, buen amigo – comentó con premura – Siempre nos ha agradado

-Es un buen sujeto – consintió Yunho

A lo lejos divisó una figura femenina, por la complexión imaginó que sería la mamá de Changmin, cuando la mujer se acercó a la sala lo comprobó, Yunho se puso de pie educadamente para saludarla, luego ambos se sentaron, ella junto a su esposo

-Eres más guapo de lo que aseguró Changmin – comentó indiscretamente, haciéndolo sonrojarse enseguida, sonrió avergonzado, ya antes había incluso oído de labios de él que lo consideraba guapo, pero saber que le hablaba de eso a su madre lo intimidó un poco

-Gracias – dijo un poco nervioso

-Es una lástima que no seas Gay, me gustas para yerno – aseguró sin pudor alguno, los colores de Yunho se intensificaron y solo sonrió perturbado

-No le digas esas cosas – regañó enseguida su esposo, ella rio un poco – ¿Quieres asustarlo? Apenas va llegando – informó agobiado, luego lo miró a él – Lo lamento

-No se preocupe – movió la mano a los lados y sonrió esta vez con mayor normalidad

-Cariño, él era novio de Boa – cambió el tema, emocionada. Al oír ese nombre Yunho borró por completo su sonrisa, agachó la mirada unos segundos – Perdón ¿toqué un tema sensible? – inquirió preocupada, él asintió, luego la miró

-Nuestra relación era extraña, pero ya terminó – comunicó tratando de aparentar indiferencia pero la verdad seguía siendo un tema del que no quería hablar

-Lo siento mucho

-Está bien, usted no sabía – justificó con educación. El esposo estaba avergonzado, su señora podía a veces ser muy impulsiva, pero no malintencionada, estaba agradecido que el amigo de su hijo no se hubiese sentido agobiado

-Cambiemos de tema ¿tienes hambre?

-Sí, un poco

-Oh no, poco no es una palabra aceptable en esta casa, nuestro Changmin es muy comelón y sus hermanas no se quedan atrás – habló con buen ánimo, levantándose del sillón – Cariño ¿por qué no le dices dónde va a dormir? – preguntó hacia su marido, él asintió – Espero no te moleste dormir en la habitación que era de Changmin – Yunho negó enseguida – Tratamos de conservarla como la dejó, pero ha sido imposible – completó como si tuviese que explicar, Yunho sonrió amplio, los papás de Changmin le habían agradado bastante

Antes que el papá mostrara la habitación, Yunho volvió al auto por su pequeña maleta, al regresar a la casa subieron al segundo piso, la última habitación del fondo era la de Changmin. Estaba llena de cosas en cartones, supuso que eran las pertenencias que lograron recuperar de la casa de su ex, todo lo demás estaba perfectamente ordenado, lucía como la habitación de un adolescente, pese a que por lo que supo, no dejó aquella casa hasta que se fue a vivir con Kyuhyun, así que imaginó que antes de eso Changmin no era muy maduro, al menos esa impresión le dio

-Instálate y te esperamos abajo en veinte minutos ¿está bien?

-Sí, muchas gracias – hizo una reverencia hacia el frente, el papá de Changmin sonrió, no esperaba que el amigo de su hijo fuese tan educado

El señor salió de la habitación, Yunho suspiró, giró sobre su eje para ver la pieza con mayor detalle, identificó junto a la cama pegado en la pared un póster de Boa, por su aspecto supo que habían pasado ya varios años de que se tomó esa foto. Sonrió con tristeza y se acercó para despegarlo con sumo cuidado de no dañarlo, acarició la imagen

-¿No es irónico? No nos conocíamos y suspirábamos por la misma mujer – sonrió con nostalgia y luego postró el póster sobre el buró junto a la cama, con la imagen hacia abajo, dejando la parte blanca a la vista. Lo que menos quería durante su estancia era ver aquella bonita pero tormentosa imagen


Changmin colgó el teléfono y se dirigió a los otros tres que compartían mesa con él

-Dice mamá que Yunho ya llegó – sonrió y dejó su celular sobre la mesa, volviendo a comer

-Qué bueno – contestó secamente Donghae, aunque no lo expresó antes, no estaba muy contento con la idea que Yunho hubiese ido para allá, pero a Changmin le parecía justo que si le llevaba sus cosas al menos debía ahorrarle el costo del hospedaje

-¿Por qué sonríes así? – preguntó Eunhyuk al notar que sonreía burlonamente, aunque Changmin no se dio cuenta que lo estaba haciendo. Volteó hacia el mesero y negó con la cabeza suavemente

-Una tontería – respondió ampliando la sonrisa – Mi mamá asustó a Yunho

-¿Cómo que lo asustó? – indagó interesado el barman

-Le dijo que le gustaba para yerno – reveló sin aguantarse y comenzó a reír por lo bajo

Jonghyun casi se ahoga con el bocado que intentaba pasar, así que se apresuró a beber el agua que tenía enfrente, Eunhyuk se rio también divertido, pero a Donghae no le causó el mínimo de gracia, frunció el entrecejo al mirar a Changmin, él se dio cuenta y dejó de reír

-Vamos hombre, no te enojes – profirió devolviéndole una mirada a Donghae, sintiéndose un poco intimidado – Mi mamá es así – explicó y su novio lo apoyó afirmando con la cabeza

-Cuando se enteró que Changmin tenía buena voz para cantar casi lo lleva a rastras hacer casting en una compañía – explicó Jonghyun a la pareja que tenían enfrente, a pesar de esa explicación Donghae no abandonó su actitud recelada

-Y cuando le presenté a Kyuhyun dijo frente a él que era el menos guapo de mis novios hasta el momento – contó con una sonrisa divertida

-Creo que Changmin se parece a ella en eso, dice lo que piensa – miró hacia su novio y él sonrió, en esa ocasión Jonghyun no se enojó por aquella nimiedad, aunque le pareció un poco inquietante que a Donghae si le hallase molestado

-Bueno, cambiemos de tema – dijo Eunhyuk colocando la mano sobre la rodilla del barman, un pequeño recordatorio silencioso de que él estaba a su lado, odiaba que su novio no tuviera reparo en celar a Yunho incluso estando junto a él.


Después de la comida subieron a su habitación, Changmin juntó en un montículo su ropa sucia, ese lunes le tocaba a él lavar, se turnaban los días para usar la lavadora

-Ropa de color, ropa blanca y clara, el próximo lunes sábanas – hizo recuento, antes Donghae contrataba a una señora para hacer esa clase de tareas, pero ahora de la limpieza y lo demás se ocupaban solo ellos cuatro. Suspiró antes de agarrar el montículo de la ropa de color

Tocaron a la puerta antes que la abriera él, así que aprovechó para que le hiciesen el favor, se trataba de Jonghyun que se hizo a un lado para que su novio pasara

-No sabía que lavarías – comentó tranquilamente, Changmin siguió avanzando hacia las escaleras y el otro tras él

-Me toca una vez al mes, ya lo sabías – respondió con lógica

-Si bueno, quise decir que no recordaba – aclaró – ¿Tienes algún plan? – indagó mientras lo seguía hasta el cuarto de lavado. Changmin comenzó a echar su ropa luego de que el agua comenzara a caer

-¿Algún plan? – meditó en tanto revisaba los bolsillos de un pantalón – Tal vez salir con mi novio – miró hacia Jonghyun sonriendo, él le correspondió

-¿Sabes? Ya desapareció el último – informó señalándose el pecho, el más alto sonrió tiernamente, echó el pantalón dentro y se acercó a él, rodeándole el cuello con los brazos

-Eso me agrada – declaró con sinceridad. Se besaron, entonces Jonghyun lo abrazó con fuerza, moría por estar de nuevo con él

Donghae entró al cuarto de lavado y los vio besándose, iba por algo pero desistió, regresando con cuidado sobre sus pasos para no interrumpir, se quedó en la cocina para beber un vaso con agua, mientras pensaba cuidadosamente

-Supongo que Changmin no le ha contado a su madre sobre Jonghyun – pensó tras recordar la conversación de la comida – ¿Realmente quiere esforzarse en qué funcione? Comienzo a dudarlo – resolvió para sus adentros, aquello lo hizo sentirse incómodo.


Yunho volvió a casa de los padres de Changmin con algunas refacciones que logró conseguir, prefería primero encontrar todo lo que necesitara, luego pasar por casa del ex de su amigo y finalmente tomarse unos días para ocuparse de algo, cuando hubiese terminado volvería al pueblo, no sabía en cuanto tiempo, pero esperaba no fuese pronto, aunque tampoco muy lejano, lo que menos quería era abusar de la hospitalidad

Tocaron a la puerta de la habitación y abrió enseguida, era la mamá de Changmin, esta le sonrió ampliamente y él correspondió

-Una hora antes de la cena siempre tomamos el té ¿nos acompañas? – habló con mucha amabilidad, a Yunho le recordó un poco a su mamá y no dudó en aceptar tan atractiva invitación

Bajaron hacia la sala, Yunho la llevó del brazo al que ella se aferró sin dudar, le cogió confianza desde el inicio, cosa que le sucedía muy a menudo, para él no fue extraño, solía ser amable y también confianzudo, si realmente fuese novio de Changmin tendría una suegra muy encantadora. De nuevo esos pensamientos absurdos

Esta vez no solo estaba el papá de Changmin acompañándolos, también una chica, Yunho la identificó enseguida como la hermana menor, su rostro era más infantil que el de la otra chica de la foto. Ambos se sonrieron, luego de las presentaciones los cuatro se sentaron en los muebles de la sala, el té estaba servido en la mesita del frente, dentro de la tetera

-Así que mi hermano te envió por sus cosas – comentó la chica, torciendo un poco el gesto, era la única de la familia que prefería que su hermano perdonara al infiel de su ex, después de todo a ella le agradaba mucho Kyuhyun y siempre le pareció que él y Changmin eran el uno para el otro

-Sí, vine por otros asuntos, pero me ha pedido de favor aprovechar – explicó sin pausa, luego bebió del té, estaba delicioso

-¿Y dónde se esconde? – indagó rápidamente, pero Yunho solo la miró en silencio

-Perdón, no puedo decirlo – objetó avergonzado, los padres del antedicho ya sabían que su hijo no quería revelar aquello de momento, hasta que a su ex se le pasara la idea de buscarlo

-Este James Bond – dijo irónicamente, molesta – ¿Para qué tanto misterio?

-Hija basta, sabes que tu hermano quiere mantenerse alejado de Kyu, si él sabe dónde está seguro va a buscarlo, sabes eso

-Me parece ridículo, ya te lo había dicho mamá – rodó los ojos y suspiró con fastidio, luego miró hacia el invitado – Ellos se aman, se adoran, no tienes la más mínima idea – informó refiriéndose a su hermano y al ex – Una infidelidad pasa en todas las parejas, Changmin es un exagerado, pero estoy segura que cuando se le pase el capricho vuelven – dijo como si supiese todo sobre aquella relación

Yunho sintió molestia por aquellos comentarios, minimizar lo sucedido de aquella forma le pareció injusto, además Changmin estaba en su derecho de no volver, después de todo no fue un solo acostón o algo parecido, Kyuhyun lo engañó con uno de sus amigos más cercanos. Pero no respondió, se quedó en silencio

-No digas tonterías – la regañó el papá – Ni una sola vez le he sido infiel a tu madre – comentó con indignación, la chica se sonrojó avergonzada – Así que no digas que pasa en todas las parejas. Además tu hermano es un adulto, sabe lo que hace

-Ya pues, me callo – convino enojada, cruzándose de brazos

-Es joven, no sabe lo que dice – complementó la mamá, sonriendo avergonzada, Yunho respondió la sonrisa en silencio, él no se sentía nadie para opinar, pero estaba de acuerdo con el papá y la mamá, los comentarios impetuosos de la chica no tenían fundamento

-El té estuvo exquisito – dijo Yunho afectuosamente, dejando la taza sobre la mesita – Muchas gracias – miró hacia los tres de la casa, sintiéndose un poco cohibido

Un ruido de llaves puso a la mamá en alerta, al poco tiempo la puerta de la casa se abrió, entrando por ella una chica acompañada de quien Yunho supuso se trataba del novio, iban tomados de la mano y se dio cuenta que era la otra hermana

-Hola – saludó alegremente, ella y el chico entraron, soltándose las manos. Al acercarse el hombre saludó muy amable a los padres de la chica y a su cuñada

Yunho la miró atento, era mucho más atractiva que en las fotos, si la hubiese conocido antes en otras circunstancias muy seguramente habría flirteado con ella, sin duda era su tipo. Disimuló cuando el chico se dio cuenta que miraba demasiado a su novia, se sintió avergonzado de haber sido descubierto, así que se apresuró a saludar a ambos

-Jung Yunho, mucho gusto – se sentó tras saludar, la pareja recién llegada se sentó en otro de los muebles, el círculo ahora estaba completo

-Tú eres el amigo de Changmin que vendría – concluyó la chica tras oír su nombre, él asintió y luego miró a otro lado ante la mirada acusadora del otro chico – ¿Cómo está mi hermano? – cuestionó enseguida, desde que se fue solo habló con él en dos ocasiones

-Muy bien, se ha recuperado – contestó con buen ánimo – Es muy diferente a cuando lo conocí, aunque sonreía lucía triste, ya no

-Que alivio oír eso – habló sonriendo – La noche que huyó me preocupé mucho, dejó la fiesta así sin más y luego ni siquiera contestó mis llamadas, no sabía lo que estaba sucediendo hasta que mamá me explicó luego de hablar por fin con él – contó la historia como si le hubiesen preguntado, a su lado el chico permanecía tranquilo y ya no miraba con recelo a Yunho, por algún motivo pensó que ese chico tal vez era del mismo “gremio” que su cuñado

-Tan dramático – expresó la otra chica por lo bajo. Hubo un instante de incómodo silencio, esta vez no la reprendieron para no volver a la misma discusión

-¿Cuánto tiempo te quedas? – inquirió con interés, Yunho no quería verla tan fijamente, pero le pareció muy atractiva, así que trató de al menos no ser tan obvio

-No lo sé, consigo unas refacciones y un poco más de tiempo solamente – contestó casi cortante, la chica solo asintió

-¿Refacciones de auto? – cuestionó el papá, Yunho asintió, volteando a verlo ahora él – ¿Sabes de mecánica? – de nuevo afirmó – Tal vez sea atrevido de mi parte pero ¿será posible que revises el mío?

-Claro, es posible – dijo con premura

-Gracias, estoy casi seguro que son las balatas, lo siento en el frenado – explicó convencido de que esa era la falla, Yunho solo asintió, aquella sería una buena forma de sentir que retribuía algo de esa hospitalidad.


Después de la cena Yunho se despidió y subió a la habitación que ocuparía esos días, al cerrar la puerta suspiró, cerrando ligeramente los ojos

-Que linda es la hermana de Changmin – susurró avergonzado – Soy un coscolino – lamentó preocupado, no le gustaba mirar así a las hermanas de sus amigos, ya que a él le tocó espantarle los primeros novios a la suya, pero no lo pudo evitar

A Yunho le vino la divertida idea de imaginar a Changmin como mujer, se sorprendió de lo que su fotografía mental creó, una chica muy atractiva debía decir, tenía el tipo, el encanto, la altura y todo lo que podía pensar como su ideal, abrió los ojos y sonrió, sintiéndose un poco ridículo y avergonzado

-¿Qué tonterías estoy pensando? – serio y en silencio miró hacia el vacío, hasta que reaccionó pasados unos minutos

Observó frente a él un grupo de cajas y se acercó a ellas, no gustaba de violar la privacidad de los demás, pero le causó mucha curiosidad saber que había en ellas. Subió una a la cama y miró por encima, era ropa así que la descartó, bajando enseguida la caja, miró otra y la tomó

-¿Videojuegos? – sonrió divertido, agarró un par de controles de consola y los volteó, en uno venía el nombre de Kyuhyun y en otro el de Changmin, seguido de un corazón – Debieron confundirse, creo que esto era de él

Miró fijamente el nombre, no le agradaba, le parecía un nombre feo, aunque nunca lo pensó antes, de repente esa idea le llegó, que no le gustaba ese nombre de Kyuhyun. Dejó los controles sobre los estuches de los juegos y bajó la caja, en otra de ellas estaban objetos personales, desde artículos para el cuidado personal hasta adornos, la caja más desastrosa de todas, la bajó sin interés

-Veré si entre lo que pide hay algo aquí – pensó avanzando hacia su maleta, extrajo la lista con cosas que le encomendaron – Computadora portátil (es de color rojo) – comenzó a leer – Tableta electrónica, dispositivos – hizo una pausa e intentó pensar que era eso – Nada de esto parece estar aquí – intuyó, sin terminar de leer la lista volvió a meterla dentro de la maleta

Revisó superficialmente sin sacar nada de las cajas, no parecía haber nada interesante, finalmente vio una que estaba cerrada, intentó levantarla pero estaba pesada, así que desistió de ello, permaneció agachado, con la rodilla derecha sobre el suelo, entonces abrió la caja

Se asombró al ver el contenido, eran discos, photobooks, dvd’s y artículos coleccionables de Boa, alguno que otro de un artista diferente, pero la gran mayoría eran cosas de Boa. Sonrió con tristeza mientras sostenía uno de los discos, su mano temblaba

-¿Por qué te empeñas en perseguirme? – lamentó abrumado, devolvió lo que sacó con sumo cuidado y cerró la caja, luego colocó otra encima, como si de alguna forma quisiera frenar la tentación de volver a abrirla

Se puso de pie y avanzó hacia la cama, suspiró y se tiró sobre ella, mirando hacia el techo. Cerró los ojos sintiéndose cansado, ese era el primer día y aún le faltaban muchos más… volvió a pensar en la hermana de Changmin, lo bonita que era y el gran parecido con su hermano, si él fuera mujer seguro que también le gustaría; sonrió divertido, la idea lo había rondado desde que la vio y ahora no podía sacarse aquello de la cabeza.


Donghae y Eunhyuk aprovecharon el día que cerraba el Bar para ir a cenar, nada formal, irían al restaurante de la carretera, incluso invitaron a los otros dos, pero se negaron enseguida. Durante la tarde Changmin y Jonghyun salieron de paseo, regresaron cuando la pareja estaba por salir

-Definitivamente esta cita estuvo mejor que la primera – comentó Changmin asintiendo convencido, con los brazos cruzados. Se quedaron un poco en el cerrado Bar, sentados en la mesa más lejana, pegada a la puerta que unía el lugar con la casa

-También podría terminar mucho mejor ¿no crees? – preguntó con voz suave, mirándolo a los ojos, el más alto asintió, aunque no estaba del todo de humor para el sexo, sentía que se lo debía a su novio por lo de la otra noche

-Será mejor que aprovechemos la ausencia de esos dos – dijo poniéndose de pie – Odio tener que apretar los labios – cerró un ojo hacia Jonghyun, finalmente él también se puso de pie, apagaron las luces y entraron a la casa

Subieron al segundo piso, Jonghyun por delante de Changmin, él le miraba la espalda a su novio, sintiéndose desanimado, no era así como quería que se dieran las cosas, cuando solo eran amigos “con derechos” por así decirlo, tener relaciones resultaba espontáneo, por alguna razón sentía que lo haría por obligación, porque es lo que sigue…

Entraron en la habitación de Jonghyun y luego que este prendiera la luz y cerrara la puerta con seguro se giró hacia su novio, Changmin se quedó quieto junto a la puerta

-¿Qué pasa? – indagó curioso, el otro parecía un poco distraído, al oírlo reaccionó

-Nada, lo siento – sonrió y se acercó a él, mostrándose casi tímido

Aunque no le creyó, Jonghyun decidió no averiguar más. Se abrazaron y comenzaron a besarse, deteniéndose casi enseguida, fue Changmin quien se retiró, sonrió con precaución ante la mirada de confusión de Jonghyun

-Perdón, me distraje – justificó temiendo que su novio fuese a enojarse

-Entonces si te pasa algo – indagó, pero el otro se apresuró a desmentir, se avecinaba una discusión si le expresaba cómo se sentía

-Solo me sentí un poco extraño – explicó abordándolo de nuevo, Jonghyun sonrió

-¿Te es más extraño acostarte con tu novio que con tu amigo? – preguntó directo, Changmin sonrió nervioso, quizás ese era el clavo de todo

La primera vez que intimaron fue justo después de una discusión, en medio de confusiones el cantante cedió a sus deseos y se entregaron, olvidando el hecho de que una fiel amistad de años venía detrás. Justo el día siguiente lo hicieron por segunda vez y fue tan natural que era como si siempre hubiese sido así entre ellos. La tercera sin duda fue la mejor, una pasional noche en un Motel, tras haberse deseado indiscretamente, pero ahora parecía como si fueran a tener sexo solo por ser pareja, se desearan o no

Claro que Changmin no sabía lo que pasaba por la mente del otro, Jonghyun siempre deseaba a Changmin, sin importar la circunstancia, durante años se abstuvo de todo, incluso de ser muy afectuoso con los abrazos, todo porque respetaba profundamente la relación que su amigo tenía con Kyuhyun, si hubiese sabido lo de la infidelidad antes, estaba seguro que se habría animado a confesarse ante Changmin.

Sin profundizar en el tema y sin cambiarlo, el más alto se acercó a él, sujetó su rostro con ambas manos y lo besó, decidido a animar las cosas, juntó su cuerpo lo demasiado para restregarlo contra el suyo. En cuestión de segundos avanzaban hacia la cama, Changmin caminando hacia atrás, hasta que topó con el mueble, se sentó en él, soltando el rostro de su novio, Jonghyun se agachó para continuar besándolo, aunque por poco tiempo

Sentando en la cama, Changmin movió la mirada hacia arriba, observando los ojos del otro, su novio seguía de pie y se quitaba ante él la camisa, dejando al desnudo esa parte, el mayor subió las manos y le acarició el pecho, luego bajó la mirada a la cintura y le comenzó a desabrochar los pantalones, aprovechó para besar su vientre

Se detuvo al hacer caer los pantalones al suelo, miró hacia arriba y Jonghyun le sonrió, acariciándole después los cabellos, se agachó de nuevo y esta vez él inició el beso, acariciándole el pecho por encima de la ropa, tras soltarlo quitó su camisa y la aventó al suelo. Volvió a agacharse, esta vez besándole el cuello

Changmin miró los labios de Jonghyun besándole el pecho, comenzó por fin a excitarse, entrecerró los ojos y jadeó al sentir los besos y lengüetazos en sus tetillas. No demoró en bajar a su objetivo real y arrodillarse ante él, separándole las piernas, los pantalones no tardaron en deslizarse hasta el suelo junto con los calzoncillos

Al sentir por primera vez la boca alrededor de su miembro cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, mientras Jonghyun concentrado se encargó de excitarlo por completo ¿Cómo diablos había olvidado lo experta que era su boca?... Para su desgracia no duró lo que esperaba, no reparó en demostrarlo con una mueca

-¿Continúo? – preguntó Jonghyun mirando hacia arriba, con el miembro en su mano, acariciándolo suavemente

-¿Tengo que pedirlo? – inquirió avergonzado, Jonghyun sonrió, no dijo más y volvió con las desinhibidas succiones, mientras su mano se deslizó por el pecho de Changmin hacia arriba, este la agarró e introdujo dos dedos en su boca, sin parar de gemir, lamiéndolos

Jonghyun jugó con la velocidad para torturarlo, pero no lo hizo terminar, por el contrario se apartó, se puso de pie y quitó el resto de su ropa, acercándose de nuevo le agarró las piernas y lo empujó hasta acostarlo, bajó la mano y palpó su entrada con el pulgar derecho, acariciando por algunos segundos antes de sujetar su miembro y comenzar a introducirlo, aferrando después los muslos con sus brazos

Cerró un ojo hasta tenerlo dentro por completo, luego su novio se inclinó hacia abajo y empezó a embestirlo, Changmin se agarró de las sábanas, cerrando el otro ojo. Jonghyun lo miró desde su perspectiva, gemía pero su expresión no indicaba del todo que lo disfrutara, pensó que quizás por eso prefería cerrar los ojos

-Changmin… - suspiró – ¿Te gusta? – preguntó por lo bajo, preocupado, el mayor asintió, abrió los ojos y le sonrió, no pensó que pudiera ser tan obvio, porque ni siquiera sabía por qué no sentía lo que se supone debería sentir

Jonghyun sujetó su miembro antes que pudiera perder la erección y le masturbó, acelerando el ritmo de sus penetraciones, solo entonces Changmin se perdió, sintiendo verdadero placer, gimiendo auténticamente, hasta que la incomodidad desapareció y pudo sentirse un poco satisfecho. Culminó en la mano del otro y Jonghyun no tardó en seguirle, se salió al instante, agachándose un poco más hasta tomar los jadeantes labios de su novio

Acarició el rostro del más alto y bajó entonces, sentándose a su lado, Changmin cerró las piernas y permaneció acostado con un poco más de la mitad del cuerpo sobre la cama, mirando hacia el techo. El silencio más incómodo de sus vidas se interpuso, ambos lo notaron, tuvieron el sexo más desastroso de sus vidas, nunca antes Changmin imaginó que se sentiría tan insatisfecho tras acostarse con alguien

-Creo que nos apresuramos – confirmó Jonghyun y Changmin agradeció enormemente no haber sido él quien hablase primero. Sonrió avergonzado y asintió en silencio, luego se sentó también, pasando su brazo por detrás de su novio, lo abrazó

-Lo hecho, hecho está – dijo sin mucho ánimo, luego se apartó de él, colocándose en frente, le sujetó ambas mejillas y lo besó en la boca – Ya habrá mejores – se alejó y fue hasta su ropa interior, iría al baño así que se la puso encima y salió de la habitación

Al cerrarse la puerta Jonghyun se tiró sobre la cama y cubrió su rostro, estaba completamente avergonzado, tenía la buena fortuna de siempre dejar temblando a sus amantes después del sexo, pero nunca antes vio semejante expresión de decepción tras hacérselo a alguien, mucho menos a quien con anterioridad elevó a las nubes. Primer golpe a su ego y no sabía si sería capaz de superarlo para la próxima.

Changmin se encerró en el baño y suspiró profundamente, se sentía casi triste, pero sobre todo enojado por no haber sido capaz de oponerse desde el inicio, si él no quería tener sexo en ese momento debió solo decirlo, ahora cargaría con la culpa

-¿Se supone que salgan así las cosas? – preguntó con inquietud. Se movió un poco y sintió que algo resbalaba por detrás de su pierna, no tardó en saber de qué se trataba, así que decidió tomar un baño de inmediato, quizás el agua le ayudaría a esclarecer la mente.


Cada quien se quedó dentro de su habitación y no salieron por el resto de la noche, cuando los otros dos volvieron no se atrevieron a ir a ninguna de las habitaciones, no había que ser muy astuto para saber que terminaron teniendo sexo en alguna de ellas y no querían importunar, así que también se encerraron en su habitación

A la mañana siguiente cuando Jonghyun bajó al comedor, Donghae estaba como siempre cortando algo de fruta, los novios de ambos seguían durmiendo. Se saludaron con una sonrisa, el guitarrista se puso al lado del barman y ofreció su ayuda, la cual el mayor no negó, así ambos cortaron la fruta juntos

-¿Y qué tal la pasaron? – preguntó por cortesía el menor, Donghae sonrió y asintió sin mucha pretensión, había sido una salida normal

-Seguro acá lo pasaron mejor – eludió alguna explicación con su comentario

-Sí – contestó sin mucho ánimo, el otro lo notó nada convencido y lo miró con compasión, esa expresión es la que temía cuando supo que Changmin y él comenzaron a salir como pareja

-Hoy no trabajan ustedes ¿Por qué no salen a algún lado? – propuso con buena intención, aunque Jonghyun no estaba del todo convencido, en otro lado o ahí, si Changmin no se sentía a gusto junto a él le daba lo mismo donde estuvieran

-Tal vez – consintió para no entrar en debate. Continuaron cortando la fruta en silencio.

Changmin abrió los ojos y la luz del sol le dio de lleno en la cara, se cubrió hasta la cabeza con la sábana y respingó, si el sol estaba así de fuerte quería decir que era tarde y se quedó dormido, aunque no tenía a qué levantarse temprano, odiaba dormir de más porque sus ojos se hinchaban y tendría que usar aquellos parchecitos tan caros que solía pedir por correo, en el pueblo no se vendían

-No quiero levantarme – protestó abatido, recordó lo de la noche anterior y realmente volvió a sentirse avergonzado, no quería ver a Jonghyun – Basta de melodrama – se recriminó con molestia, no podía pretender que huiría el resto del mes que prometió ser su novio.

Con toda la flojera a cuestas se levantó de la cama finalmente, vistió algo más decente y salió sin mirar la hora, había silencio así que supuso estarían en el primer piso, bajó mientras lanzaba un gran bostezo y finalmente llegó al comedor, sobre el refrigerador había un reloj así que vio la hora, casi era mediodía, se asombró demasiado

-¿Tanto dormí? – razonó con asombro. Instantes después salió Donghae del cuarto de lavado con una escoba y un recogedor de basura

-Estás vivo – ironizó Donghae con una sonrisa – Hasta Eunhyuk se sorprendió, dormiste muchísimo – dijo con asombro, Changmin asintió con pesar

-Tuve mala noche – confesó desanimado

-¿Discutieron otra vez? – indagó sin sorprenderse, había visto una expresión decaída también en Jonghyun, pero el más alto negó enseguida, luego caminó a la entrada de la cocina y verificó que nadie estuviera cerca, pronto miró otra vez al barman

-Peor – reveló sin nada de ánimo – Tuvimos sexo – confesó, el otro enarcó una ceja, ¿en qué mundo retorcido y extraño tener sexo era peor que discutir? – El sexo más insatisfactorio que he tenido – reveló finalmente, entonces todo tuvo sentido para Donghae

El barman sabía a la perfección lo terrible que era eso, así que los compadeció, que sucediera aquello ya de por sí era malo, pero que les sucediera precisamente a ellos como inicio de relación era malísimo, así que se acercó a Changmin, soltó el recogedor y palmeó su hombro

-Mejor razón para que salgan y olviden que eso sucedió – aconsejó sinceramente, a Changmin le pareció buen consejo y asintió – Ahora come que necesitarás calorías que quemar – cerró el ojo y el otro sonrió, sintiéndose menos desanimado. Donghae agarró de nuevo el artículo de limpieza y salió de la cocina.

Minutos después ya estaba en la mesa merendando, solo y acompañado del silencio. Por la puerta del bar entró Jonghyun, al verse quedaron congelados, compartiendo una mirada fija e incómoda, hasta que el menor le sonrió, entonces Changmin se sintió menos presionado, devolvió la sonrisa, así Jonghyun se acercó, acarició delicadamente su mejilla y se sentó a su lado, apoyando un codo sobre la mesa, mirándolo, inclinado hacia él

-¿Dormiste bien?

-Sí – contestó mientras pinchaba un pedazo de manzana, lo comió y miró a su novio – ¿Y tú? Me sentí muy mal por lo de anoche y en verdad quiero hablarlo contigo – confesó sin miramientos, a Jonghyun le agradaba su forma directa de dirigirse a las situaciones

-También fue incómodo para mí, pero no antes, después, al darme cuenta que no estabas disfrutando nada, creo que golpeaste mi ego – sonrió nervioso, esa clase de charla jamás imaginó que la tendría algún día, se percibía como esos hombres sesentones que se sentían incapaces de satisfacer a su pareja

Changmin sonrió entre avergonzado y cáustico, no porque quisiera burlarse de él, sino por la percepción de sí mismo, pero Changmin nunca pretendió lastimarlo, ni a él ni a su ego. Dejó a un lado el plato y se giró completamente hacia él, acercando un poco más la silla

-Te quiero, mucho – besó sus labios y siguió mirándolo a los ojos – Las anteriores veces realmente me enloqueciste – ambos sonrieron – Pero anoche no estábamos en el mismo canal, debí detenerlo, no es tu culpa ¿de acuerdo? – Jonghyun asintió en silencio

Changmin sonrió ampliamente y se mordió el labio inferior, acercándose como si le fuera abrazar, pero solo se estaba acercando a su oreja

-Eres bárbaro en la cama, una bestia pasional – animó para subirle la moral – Una mala noche no te define… Así que déjate de tonterías, no diré más para que te alces – dijo en broma y luego se alejó, cerrándole un ojo, después se apartó y siguió comiendo

Jonghyun sonrió ampliamente, no por la exageración de las palabras, sino por las intenciones de su novio al decírselas, ahora no le cabía mayor duda, Changmin se esforzaba porque aquello funcionase, ahora se sentía estúpido por creer en un principio que lo había hecho por lástima y nada más.


Transcurrieron algunos días y Yunho logró conseguir todas las refacciones que necesitaba, incluso las que el auto del papá de Changmin requería, así que se sintió con un peso menos encima. Su incomodidad por estar en una casa ajena con gente casi desconocida desapareció, ahora se sentía como si estuviera en su propio hogar y todos ahí lo hacían sentir así, su amigo tenía una familia envidiable, ahora comprendía su personalidad y lo difícil que fue para él adaptarse a una nueva vida

El itinerario mental de su viaje le indicaba que seguía visitar la casa del ex de Changmin, donde ambos vivieron, sintió mucha curiosidad por entrar aunque fuera un poco en aquel mundo, el sujeto llamado Kyuhyun tendría al fin un rostro, en las cajas y en la habitación de su amigo no había ni una sola foto, eso lo intrigaba más

Salió de la casa después de la comida, subió a su auto y encendió el GPS de su celular para poder ubicarse y saber cómo llegar, aunque la tecnología no era lo suyo, por eso antes de partir Changmin lo enseñó a usarlo. Llegó fácilmente y de hecho no estaba muy retirado de la casa de los padres, así que no tardó más de veinte minutos en llegar, bajó del auto luego de estacionarlo, miró la dirección escrita y corroboró que esa era la casa

Suspiró sintiendo una extraña sensación de soledad, la fachada era la de una casa común y corriente, dos pisos, sin ático, ventanas en las habitaciones, cochera para lo que parecía dos autos, pero se veía descuidada, el pasto estaba crecido, había hojas adornando la acera y la entrada, el árbol cerca de la puerta sin podar, obstruyendo lo que parecía ser la ventana de la sala, casi parecía casa abandonada

-Que pocilga – musitó, no porque la casa fuese fea, pero era su aspecto, podía corroborar sin entrar, que ese sujeto no le daba ninguna clase de mantenimiento. Yunho quiso creer que en algún tiempo estuvo limpia y bonita, reflejo de la felicidad que se vivía dentro, la que obviamente ya no existía, sintió lástima por él

Se armó de valor y caminó hasta la entrada, tocó el timbre pero no servía, se oía un leve pitido ahogado, dándole la sensación de estar dentro de una película de terror. No tuvo más remedio que sacar las llaves del auto y usarlas para golpear con la punta sobre la madera

Tuvo que esperar más de tres minutos, creyendo incluso que no se encontraba nadie, pero entonces oyó ruido dentro, luego un sonido de pasos correr, sin zapatos, enarcó una ceja sin comprender del todo que estaba pasando, hasta que la puerta se abrió de golpe y frente a él tuvo la desastrosa imagen de un hombre desesperado, jadeando después de haber corrido, seguramente creyendo que su visita sería más interesante, pues en sus ojos vio el enorme fiasco que se llevaba al verlo a él y no a Changmin, seguramente

-¿Qué quiere? – preguntó de mala gana con una voz ronca, aunque luego él mismo se encargó de aclararla, pasando un poco de saliva y carraspeando – ¿Quién eres? – cuestionó de peor modo, mirándolo de pies a cabeza

-¿Cho Kyuhyun? – inquirió con tacto, pero mirándolo de frente, casi acusadoramente. El aludido lo miró con desconfianza y cerró un poco más la puerta para impedirle ver hacia dentro – Mi nombre es Jung Yunho – estiró su mano hacia él, Kyuhyun la miró por unos segundos y no tuvo la desfachatez de dejarlo así, entonces le dio la mano brevemente

-Si eres otro cobrador vete olvidando, me han embargado ya un par de cosas – desafió con voz áspera y mirada fría. Luego de perder su trabajo se atrasó con el pago de algunos préstamos, ahora tenía a muchas instituciones tras de él queriendo cobrarle, antes con su sueldo y el de Changmin pagaban todo, ahora ni siquiera tenía para completar los servicios básicos, le habían hecho recorte de agua y quitaron la luz a media casa

-No, vengo de parte de Changmin – dijo sin dificultad, aunque su corazón latió de prisa, esperando la reacción del otro, quien al oír ese nombre abrió más amplio los ojos, sorprendido

-¿Dónde está? – investigó con rapidez, sintiendo que tarde o temprano su corazón saldría por su boca, el pulso se le aceleró y salió de la casa, sujetándole los hombros a Yunho con fuerza, él estaba un peldaño más abajo, así que sus ojos quedaron casi a la altura – ¡Dímelo! – gritó furioso, queriendo sacudirlo, pero Yunho le quitó las manos de sus hombros, empujándolo con poca violencia

-Cálmate – regañó molesto – No te diré eso, solo vine por algunas de sus cosas

-No ¡vete, lárgate! – sin darle tiempo a reaccionar entró de nuevo a la casa y azotó la puerta, dejando al otro perplejo, sin poder creer lo que acababa de pasar

-Loco – protestó indignado, no había esperado esa reacción. Entonces se le ocurrió una idea, agarró su celular y llamó a casa de los padres de su amigo, fue la mamá quien contestó casi al instante

-¿Diga?

-Hola, soy Yunho – saludó con seriedad – Estoy afuera de la casa de Kyuhyun y acaba de cerrar la puerta justo en mis narices ¿qué hago?

-Pobre muchacho – se compadeció aunque Yunho pensaba diferente – Cuando fue mi hija no hubo problema alguno, lo intimidaste muchacho – soltó una pequeña risa divertida, pero a Yunho le pareció la situación todo lo contrario a graciosa – Le llamaré ¿está bien? Y pediré que te reciba, no te preocupes

-Sí, muchas gracias – consintió aun sintiéndose molesto. Ambos colgaron el teléfono y Yunho se sentó en las escaleras del pórtico, en el último peldaño hacia abajo, cerca de la acera

Kyuhyun caminó hasta su solitaria habitación, vio el celular con una luz parpadeante, se acercó a él y verificó, tenía una llamada perdida de su ex suegra, enseguida corrió al teléfono fijo ya que no tenía saldo en su móvil, pero también el servicio de teléfono le había sido retirado, enojado aventó contra el suelo el teléfono de casa, a los pocos segundos volvió a sonar su celular, contestó enseguida al leer el nombre

-Hola – saludó con voz suave, su mano comenzó a temblar, intuía para que llamaba

-Kyuhyun cariño ¿estás bien? – preguntó preocupada, pues la voz del chico sonaba bastante temblorosa, su respiración igual

-¿Usted mandó a ese hombre? – cuestionó confundido, sin responder al cuestionamiento anterior – Por favor… respóndame – suplicó casi a punto de llorar

-Lo siento, fue Changmin quien lo mandó – rectificó al instante. Hubo una enorme y triste pausa, Kyuhyun apretaba el teléfono contra su mano con fuerza, aquella era una señal definitiva de que lo suyo con él había terminado

Comenzó a llorar mientras se deslizaba por la pared, hasta caer sentado, sin soltar el teléfono, la señora lo oyó sollozar. La mamá de Changmin suspiró fuerte

-Escucha Kyuhyun… él no volverá contigo, deja de albergar esperanzas – desanimó con tacto, sin intenciones de lastimarlo – Es hora de que lo dejes ir – aconsejó – Él te ha superado y está haciendo su vida lejos de ti. Piensa en tu salud, reorganiza tu vida, solo estás destruyéndote

-No me importa – respondió con voz pasiva, moqueando – Si me muero mejor, jamás voy a perdonármelo, nunca dejaré de amarlo, de esperarlo – explicó abatido, aflojando todo su cuerpo, mirando hacia la nada

-Eres tan egoísta muchacho – reprendió la señora – Tus padres están muy angustiados, toda tu familia, pero tú solo quieres destruirte por un error, terrible, sí, pero reparable, sin embargo sigues enfrascado en lastimarte porque crees que si sufres lo suficiente la vida te compensará con Changmin de regreso, pero eso no sucederá, cada uno de ustedes tomó decisiones por separado, nadie es más responsable de eso que ustedes mismos, tienes que afrontarlo, solo así podrás reparar tu error y seguir tu vida, sin mi hijo – expuso con voz de mando, tratando de sacarlo de su agonía con una dosis de realidad

Kyuhyun meditó en silencio, una parte de su cabeza quería hacer caso de aquellas palabras, pero la otra no quería entender, buscaba su propia destrucción porque sin Changmin ya nada tenía sentido, sus planes de vida, la visión del futuro junto a la persona amada, proyectos dejados a medias, ilusiones tiradas a la basura, sabía que era su culpa y solo suya por no apreciar lo suficiente lo que tenía cuando lo tuvo

-Lo amo tanto – declaró con la mirada perdida – ¿Por qué lo eché a perder? – preguntó introspectivamente, pero con voz alta

-Deja que recojan las cosas que Changmin pidió – suplicó amablemente – Toma esto como un final y recupera tu vida… ¿Lo harás?

-Dejaré que entre esa persona – respondió mientras se ponía de pie – Pero no puedo recuperar mi vida, sin él no puedo… no quiero – expresó con voz apagada, luego sin despedirse colgó el teléfono.

Yunho escuchó que tras él se abría la puerta y volteó, su mirada se cruzó con la de Kyuhyun, era evidente que ninguno toleraba al otro y prácticamente ni se conocían. El mayor se levantó del suelo y avanzó hacia la puerta, entrando tras el otro, Kyuhyun cerró la puerta con poco ánimo y se dirigió a Yunho

-La primera puerta es… era nuestra habitación – señaló en la parte de arriba, Yunho miró ese instante y luego devolvió los ojos hacia él – En la otra ya no hay nada de él – continuó con voz seca, sin emoción, luego señaló una puerta al fondo de ese piso, cerca del jardín – Es el estudio, aún quedaron cosas. En la cochera hay más de sus pertenencias, creo que es todo – explicó sin ganas, no quería que se llevaran lo poco que tenía de él, de sus recuerdos

-Gracias – respondió Yunho en igual tono, sin emoción. Escudriñó el rostro del ex de su amigo, tenía el cabello casi largo y descuidado, mugroso de grasa por no haberse bañado en días, la piel de la cara estaba brillosa también y la barba sin rasurar, aunque pudo notar que no solía salirle mucho vello facial

La ropa que vestía no estaba mejor, desaliñado y arrugado, aunque no tan sucio, pero el aroma que se percibía en total sobre el ambiente de la casa fue algo rancio. Yunho frunció un poco el entrecejo, es que ese hombre realmente estaba destrozado, cuando él conoció a Changmin ya había pasado un mes desde que dejó a Kyuhyun, el mes en que el cantante y Jonghyun vagaron de ciudad en ciudad, desconocía si en algún momento Changmin estuvo así de destruido tras la ruptura; sintió lástima y a la vez se preguntó si él mismo se veía así ahora que Boa desapareció de su vida para siempre

-¿Qué me ves? – preguntó enojado Kyuhyun, el otro salió de su trance y negó con la cabeza, lo miró de pies a cabeza y luego le dio la espalda, caminando hacia las escaleras para subir al segundo piso

La puerta de la casa se abrió en ese instante, Kyuhyun volteó y vio entrar a Minho con dos bolsas de mandado, lo miró con el ceño fruncido mientras él devolvió una sonrisa

-Hola cariño – saludó alegremente. Al oír aquello Yunho dejó de caminar y volteó, viendo al chico recién llegado acercarse a Kyuhyun

-¿Qué demonios haces aquí Minho? – cuestionó furioso, agarrándolo del brazo lo apretó y jaló, el aludido se quejó, mirándolo con reproche

Yunho conocía el nombre de ese sujeto, era el supuesto amigo con quien Kyuhyun engañó a Changmin, estaba anonadado de verlo ahí y llamándolo cariño ¿Es que acaso eran amantes aún? ¿Tan descarados eran? Yunho apretó los labios, mirándolos

-¿Tenías más llaves? – inquirió sorprendido, anteriormente le quitó otras copias, pero aparentemente tenía muchas más, pensó ahora sí en cambiar la cerradura. Minho sonrió con fastidio, mirándolo con burla

-Así me aseguro de entrar cuando vengo – aclaró orgulloso – ¿Acaso te molesta tanto mi presencia? Te traje víveres – mostró las bosas que sostenía con la otra mano – Me preocupo por ti amorcito – dijo con descaro. Yunho estaba realmente sorprendido, ese chico no solo hizo su jugada, sino que seguía ahí por alguna razón, ¿culpa quizás? ¿amor?

Kyuhyun miró hacia Yunho, dándose cuenta que seguía ahí, entonces Minho giró la cabeza hacia él y lo observó, tampoco se había dado cuenta de su presencia, Yunho se dio cuenta que ahora lo observaban y se avergonzó

-Perdón – se disculpó enseguida, haciendo una reverencia, Minho lo miró de pies a cabeza y sonrió con curiosidad, luego miró hacia Kyuhyun

-¿Quién es el grandote? – indagó con mucho interés, pero Kyuhyun no le respondió, miró solamente a Yunho, sus miradas se cruzaron

¿Por qué sentía tanta aversión hacia él? Yunho no podía explicárselo, pero también notó que no era del agrado de Kyuhyun

-Solo vine por unas cosas de Changmin, con permiso… – les dio la espalda y avanzó un par de pasos hacia las escaleras

-¿Te lo estás comiendo? – preguntó burlonamente, mostrando una sonrisa de oreja a oreja. Al oír eso Yunho se giró de nuevo hacia ellos, confundido, si con comer se refería a algo sexual lo hizo sentir incómodo. Kyuhyun no había pensado en esa posibilidad, pero oírlo del otro lo puso paranoico, apretó con fuerza los puños y la mirada se intensificó, si los ojos fueran armas entonces Yunho estaría muerto

-No tengo por qué responder a eso, con permiso – dio de nuevo media vuelta y se marchó, sembrando la duda entre los dos, Minho miró hacia Kyuhyun y le acarició la mejilla

-Que buenos gustos de Changmin ¿eh? – rio divertido y avanzó hacia la cocina, en tanto Kyuhyun no perdió de vista a Yunho hasta que este entró en la habitación, entonces después se apartó hacia la cocina, viendo al otro sacar las cosas de las bolsas

-¿De verdad lo crees? – examinó con apuro – Dime ¿crees que se estén acostando? ¿crees que es su nuevo novio? Tan pronto… ¿tan pronto me olvidó? – angustiado se pasó una mano por el cabello, Minho lo miró y suspiró largamente

-Claro que no, que idiota estás – contestó convencido

-¿De verdad crees que no me ha olvidado? – indagó casi sonriendo, pero el otro soltó una sonora carcajada, luego negó fervientemente

-Casi estoy seguro que ni te recuerda – comentó doliente, destrozándole la ilusión en segundos – Me refería a que no se lo está comiendo – aclaró con desprecio, aunque no estaba del todo convencido, solo sentía envidia

-¿Por qué lo dices? – el otro se encogió de hombros

-Mi sexto sentido me dice que no es de los nuestros – contestó finalmente, Kyuhyun enarcó una ceja, esa explicación no lo convencía para nada – Pero puedo averiguarlo – cerró un ojo hacia él mientras sacaba la última lata de comida de una bolsa – Sabes que mi encanto funciona con todos – habló descaradamente

-Ve, investiga eso – ordenó como si fuera su jefe, a Minho le dio risa su desesperación, había sembrado en él la duda, por fin haría algo más divertido que ver la desgracia que provocó en el hombre que tanto le obsesionaba

Kyuhyun se mordía las uñas mientras miraba a Minho salir de la cocina, si Changmin realmente estaba acostándose con ese atractivo hombre no iba a poder dormir en días. La idea de que lo hubiese olvidado tan pronto lo desconcertó, aunque muy en el fondo sabía que era lo natural, después de todo el engañado fue su ex, a quien hirieron fue a su ex, en cambio él fue quien lastimó, el que tiró todo por la borda, a él le tocaba la culpa y a Changmin el perdón, entonces si Changmin lo olvidó, quería decir que lo perdonó, y si a pesar de eso no estaba ahí, solo podía significar que entonces estaba completamente olvidado el amor tan profundo que alguna vez sintió por él. Habría preferido morir.


Yunho encontró en la recámara principal solo dos cosas de las encargadas, un perfume bastante costoso que Changmin adoraba, solo podía comprarlo cada dos años, así que era un objeto importante; la segunda cosa eran sus joyas, no fue difícil encontrarlas porque estaban en la cómoda, bajo el espejo. Sostuvo la caja y sonrió, aquello parecía como llevarle cosas a su mamá

-Esto debe estar en el estudio – verificó la lista, computadora y lo demás seguro que estaban ahí. Sujetó las dos cajitas y avanzó hacia la puerta, al pasar por el buró vio un par de marcos fotográficos a los que antes no prestó atención, dejó las cajas sobre la cama y agarró uno, puesta estaba una fotografía de Changmin y Kyuhyun, una selfie tomada por el segundo, mientras el primero le sostenía el rostro y besaba su mejilla, los dos mirando hacia la cámara

La mirada de Changmin era otra completamente distinta, brillante, llena de vida, incluso sus mejillas se veían rozagantes, parecía estar viendo a otra persona, una que reflejaba el verdadero significado de la felicidad; aquella imagen lo hizo sentirse apesadumbrado, le habría encantado conocer a ese Changmin tan alegre, de mirada pura

Soltó aquella fotografía y vio la otra junto a la lámpara, también la cogió, igual que la anterior, los fotografiados eran la ex pareja, de cuerpo completo, cogidos de la mano, sonreían tan ampliamente que mostraban casi todos los dientes, una foto muy espontánea, tal vez tomada en el momento anterior al que pretendía ser tomada y decidieron dejarla así. Yunho sonrió con nostalgia, preguntándose si alguna vez él podría verlo sonreír así

-¿No hacen una pareja hermosa? – escuchó la incisiva voz de Minho en la puerta, la que había dejado abierta. Yunho bajó la foto a su lugar y agarró las cajitas, girándose hacia él

-Terminé aquí – evadió caminando hacia la puerta, pero Minho le impidió el paso, apoyó la espalda en el marco de un lado y con el pie estirado hacia el otro marco hizo una especie de barrera, Yunho lo miró a los ojos, Minho sonreía

-Entonces ¿te lo estás comiendo o no? – preguntó burlón, mirándolo de pies a cabeza haciéndolo sentir incómodo. Yunho se quedó callado, pensando en cómo librarse de aquella clase de encierro – No – se respondió solo, Yunho le miró con intriga, pero seguía en silencio, entonces Minho bajó la pierna y se cruzó de brazos – Tú no pero ¿el bastardo de Jonghyun sí?

La malintencionada pregunta de Minho hizo flaquear a Yunho, entonces el otro sonrió

-¡Bingo! – festejó con otra sonrisa – No pierde tiempo ¿eh? – se bufó sin pudor alguno – Siempre fue tan patético, detrás de Changmin recogiendo las migajas

-Lo siento pero, no quiero oírte – dijo directo y sin remordimientos, avanzando hacia la puerta, Minho lo dejó pasar pero fue tras él. Bajaron las escaleras y entraron al estudio, Yunho intentó ignorarlo, pero era casi imposible, se le acercaba mucho

El estudio era amplio, tenía hasta dos escritorios, uno grande y el otro pequeño, este segundo supo que era el de Changmin, pues sobre este se encontraba una computadora portátil de color rojo, la  otra en el escritorio grande era negra y supuso que era de Kyuhyun. Entonces avanzó y se sentó tras el mueble, mientras Minho lo miraba

-¿Por qué no se va? – pensó, sintiéndose fastidiado. Frente a él vio otra foto, le llamó la atención y la sostuvo, acercándosela, en ella vio a Changmin y Jonghyun, pero no estaban solos, junto a Changmin estaba su ex y junto a Jonghyun estaba el tal Minho, los cuatro sonreían contentos levantando cada quien un tarro de cerveza, mirando hacia la cámara, eso lo hizo pensar que en aquella época Changmin vivía una vida despreocupada y feliz

Pero todo era un simple velo, se veía feliz porque no sabía lo que sucedía a su alrededor, porque no sabía lo que en un futuro le esperaba, desilusión y tristeza, palabras que en aquel entonces seguro no conocía que existían

-Esa foto – suspiró – Festejábamos el cumpleaños de Kyuhyun – sonrió con burla – Changmin se olvidaba siempre de su propio festejo, su mundo solo giraba en torno a su noviecito, siempre lo festejábamos, pero a Changmin nunca, no lo permitía, porque ellos cumplen años con días de diferencia – aclaró

Sin decir nada, Yunho pensó en lo erróneo que era eso, ahora comprendía el porqué de los consejos de Jonghyun, por qué Changmin se los transmitió a él. Decidió no seguirle prestando atención, abrió los cajones del escritorio, ahí encontró un estuche con los dispositivos, su cámara fotográfica, la tableta y un par de artículos más, la lista estaba casi completa

-Halcón milenario a escala – susurró perplejo – ¿Qué diablos es eso? – cuestionó confundido porque no tenía la más remota idea, Minho soltó la risa de nuevo

-Ese friki, no cambia – comentó con burla, Yunho volteó a verlo nuevamente, esperando alguna clase de explicación – ¿No lo sabes? – ironizó con mala intención – ¿Star Wars? ¿Juguetitos a escala? – el mayor negó en silencio, Minho respingó y se alejó hacia una gaveta, la abrió y mostró el contenido, dentro había juguetes de colección, entre figuras para armar de Gundam como piezas de otro tipo, algunas muy costosas

Sin embargo Changmin no quería todo, con su nave era suficiente, por eso tan solo había pedido aquella. Yunho enarcó las cejas, nunca le pasó por la cabeza que Changmin tuviera esa clase de gustos, aunque luego no le tomó mayor importancia, suponiendo que la gente de ciudad solía tener gustos así

-Creo que terminé – deliberó orgulloso. Minho lo miraba fijamente, analizándolo, Yunho se sentía incómodo y trataba de no cruzar la mirada con él

-¿Te ayudo en algo? ¿Qué más quiere mi amigo querido? – preguntó mientras se acercaba al escritorio, el mayor lo miró con suspicacia y se levantó del asiento, en ese momento el menor se acercó más y quedó frente a él, demasiado cerca, Yunho retrocedió un paso pero Minho se estiró hacia él, mirando su rostro de cerca – Sí, estás muy guapo – dijo sonriendo

-Debo irme… - quiso moverse pero Minho se lo impidió, alejando un poco más el rostro, luego lo miró hacia el pecho y volvió a subir la vista a sus ojos

-Changmin y Jonghyun ¿Están follando sí o no? – cuestionó solo para ver su reacción – Dímelo, es porque extraño a mi novio ¿sabías que Jonghyun y yo fuimos novios? Por un día – rio divertido, sin alejarse, Yunho lo observó, completamente serio

Aquello no lo sabía, aunque le pareció muy extraño, no entendía por qué novios por un día, además que no creía en las palabras de ese extraño chico

-Es tan fogoso – sonrió burlonamente – Igual que Kyuhyun. Creo que Changmin tiene muy buena suerte – asintió un par de veces

Yunho sintió deseos de empujarlo y marcharse, no quería escucharlo, pero aunque lo negara, sentía curiosidad por la vida de Changmin en Seúl

-¿Sabes? Una vez los vi – dijo sonriendo, casi a punto de reír – A Kyuhyun y a Changmin – aclaró al ver la expresión de Yunho – Follando – confesó divertido. El más alto se sonrojó aunque no dijo nada, tragó saliva – Ellos no se dieron cuenta, claro – esclareció – Lo que vi me dejó pensando ¿De verdad goza follándose una tabla como Changmin? – buscó en los ojos de Yunho alguna reacción, encontrándose con una mirada fría que lo hizo sonreír más

-¿De verdad eras su amigo? – indagó con sorpresa, pensando cómo es que alguien que se hacía llamar amigo hablaba de esa forma sobre él

-Solo te estoy contando lo que vi. Changmin es tan aburrido, predecible, tieso, insípido… no me extraña que a la primera oportunidad Kyuhyun me llevara a la cama, seguro sentía deseos de tener un amante de verdad – declaró sin pudor alguno, estudiando las reacciones de Yunho, sus expresiones de furia, cada vez más evidente

-Apártate – amenazó sin paciencia, Minho sonrió, luego levantó su mano y la puso sobre su pecho, no en un intento de seducción, solo quería ver su reacción. Yunho le agarró la mano y la empujó sin sutileza

-Te gusta ¿no es cierto?

-¿Qué? – cuestionó con voz furiosa, pero sintiéndose confundido

-Changmin, te gusta – precisó tranquilamente – Tu reacción, no me engaña

-Yo sí lo considero mi amigo, no me gustan tus comentarios sobre él, no te confundas – confesó intentando parecer convencido, pero por segundos su voz flaqueó y sus ojos parecían confundidos aún, sus pupilas estaban ligeramente dilatadas

-Te gusta y no eres consciente de ello… interesante – dilucidó con tono mordaz – Cualquier amigo lo defendería y ya, o me soltaría un golpe, pero tú no, tu mirada furiosa y tus intentos por contenerte a punto de traicionarte. Eso es, no sabes cómo reaccionar – sonrió de lado, divirtiéndose con los gestos llenos de confusión del otro

Las palabras desconcertantes de Minho fueron un choque directo para la psique de Yunho, ¿Cómo podía ese hombre decir que le gustaba Changmin? Era tan absurdo y ridículo que decidió tomarlo por loco, ese chico era un manipulador, un seductor muy efectivo, ahora comprendía como es que pudo hacer que Kyuhyun cayera ante sus “encantos”, porque no le cabía duda del amor que se tuvieron él y Changmin, pero ese chico llamado Minho se encargó muy bien de joderles la vida

-Ya grandote, quita esa cara, estoy bromeando – guiñó un ojo y se apartó por fin de él, dejándolo confundido, atrapado en ese extraño pensamiento

Como pudo agarró las cosas con ambas manos y se las acomodó para que no se le cayesen, mientras lo hacía, Minho miró su pantalón por detrás, de la bolsa derecha sobresalía un teléfono celular, sonrió emocionado y con cuidado lo sacó de ahí, escondiéndoselo bajo la camisa, el mayor ni cuenta se dio, solo sujetó bien las cosas y se apartó de prisa, saliendo del estudio, Minho se aseguró que ya no estuviera cerca y sacó el celular

Yunho era descuidado con la tecnología, nunca ponía contraseñas a nada que no se lo exigiera, eso incluía el teléfono celular, así que Minho tuvo acceso total, rápidamente encontró el número de teléfono de Changmin, sacó su propio celular y anotó el número, corroboró que lo anotó bien, luego entró al mapa de las ubicaciones y buscó aquellas registradas recientemente, con su teléfono tomó fotos a las cinco últimas y finalmente dejó el aparato sobre la silla donde estuvo sentado

Yunho metió rápido las cosas en la parte trasera del auto, quiso sacarse el celular del pantalón y se dio cuenta que no lo traía, rezongó molesto y regresó a la casa, en la sala estaba Kyuhyun tirado en un sillón, observándolo con fastidio, no le prestó atención y regresó al estudio, al entrar vio a Minho con el halcón milenario en las manos, lo único que olvidó agarrar, el chico lo estiró hacia él

-Lo estabas olvidando – sonrió con lindura, Yunho se lo arrebató de las manos y fue hacia atrás del escritorio, vio el celular en el asiento y supuso que se le cayó al sentarse. Suspiró aliviado de que ese chico no lo hubiese visto antes que él – ¿No te despides de mí? – preguntó cuando lo vio llegar a la puerta del estudio, Yunho le dirigió una mirada de fastidio – Supongo que no – se respondió él mismo, divertido. Hace tiempo que no tenía algo en qué entretenerse

Yunho pasó por la sala, Kyuhyun ya no estaba tirado en el sillón, estaba en el marco de la puerta, tapando la entrada, tenía los brazos cruzados y miraba con resentimiento a Yunho, él cargaba con la nave a escala, se detuvo frente al ex de su amigo. Segundos después Minho regresó a la sala y los vio enfrentarse con la mirada, sonrió y se acercó hasta ellos, poniéndose a la mitad y a la izquierda del cuarto para no interponerse

-No me interesa qué relación tienes con Changmin, pero él volverá conmigo, te lo advierto – amenazó sintiéndose seguro de sus palabras. A Yunho aquello le molestó bastante, ¿es que a ese sujeto le importaba un cacahuate su ex y sus sentimientos? ¿Cómo se atrevía a asegurar algo así? Bufó con escepticismo

-Eso lo veremos – contestó con sonrisa burlona, a Kyuhyun eso lo enfureció

No alcanzó a comprender por qué contestó eso, el por qué quiso provocarlo de aquella manera ¿No era estarse involucrando demasiado? Después de todo ese no era asunto suyo, aunque Changmin fuese su amigo ¿Qué obligación tenía de llegar a ese nivel?

-¡Volverá conmigo! Te juro que lo hará – gritó tan fuerte como pudo, su rostro se volvió completamente rojo, Minho se sobresaltó, nunca lo vio actuar de aquella manera

Trató de controlarse, pero no pudo más, cuando Kyuhyun se apartó de la puerta e intentó acercarse a él, Yunho le tomó la delantera y se aproximó, quedaron de frente justo cuando el más alto levantó su mano y agarró al otro por la mandíbula, apretando los dedos contra su rostro, Kyuhyun no pudo defenderse, estaba demasiado débil, así que Yunho irremediablemente lo arrastró hasta la entrada, chocando la espalda contra el pedazo de pared junto al marco de la puerta, con la mano izquierda sostenía firmemente la nave a escala para no dañarla, se miraron duramente a los ojos, el menor levantó ambas manos para sujetar el brazo del más alto e intentó deshacerse del agarre, sin éxito

-Escúchame bien imbécil – dijo en tono amenazante – Lo perdiste, le hiciste mucho daño, más te vale nunca acercarte a él de nuevo o te partiré la cara – sentenció sin dudar un poco

-¡Suéltalo! – gritó Minho mientras se acercaba a ellos

Yunho y Kyuhyun se miraron con ferocidad, como dos enemigos naturales, pero Yunho se dio cuenta de la desventaja física y lo soltó antes que Minho llegara hasta ellos, las rodillas del ex novio de Changmin temblaron y se agarró con dolor la quijada, hasta que Minho se acercó a él y lo miró con preocupación, Yunho se retiró, desconcertado se miró la mano derecha, hace mucho que no actuaba de manera tan irracional y violenta, se sintió culpable, Kyuhyun estaba casi desnutrido, débil y cansado

-¿Por qué no te vas de una vez? – sugirió Minho mirándolo con frialdad – Y dile a Changmin que podrá vivir feliz, Kyuhyun está deshecho, seguro eso lo deja tranquilo – culminó sus palabras hacia Yunho, luego volvió a ignorarlo y puso atención en Kyuhyun, que no podía hablar y se mostraba dolorido

-Lo lamento… – dijo sinceramente, haciendo una leve reverencia salió por fin de la casa, cerrando la puerta tras de sí. Subió rápido al auto, dejó el halcón milenario sobre el asiento del copiloto y antes de encender el auto cerró con fuerza los ojos, sujetándose del volante, dejó caer la frente sobre la parte central, sus manos temblaban, preocupado de que su arranque de ira hubiese provocado una desgracia – ¿En qué estaba pensando? – se recriminó aturdido.

Dentro de la casa, Minho intentaba ayudar a Kyuhyun pero este lo apartaba, sintiéndose asfixiado, odiaba que se pusiera en ese papel protector, después de haberle destruido la vida ¿Quién se creía él para actuar como su pareja? Así que lo empujó lo más fuerte que pudo

-Basta – regañó enojado, luego se alejó hacia la sala, se sentó en el sillón individual y se agarró la quijada, dándose algunos masajes – Dime lo que averiguaste – apresuró a indagar

-Changmin y ese hombre no tienen nada, no te preocupes – informó con desinterés – Pero adivina con quien se acuesta tu ex – insinuó malintencionadamente, volviendo a recuperar su postura discordante, Kyuhyun lo miró fijo a los ojos y comenzó a sentir que el calor emergía desde adentro, su corazón latió de prisa, podía imaginarlo

-El malnacido de Jonghyun – respondió temblando de coraje, Minho asintió, soltando una risa poco discreta, se acercó al sillón y se sentó sobre el brazo, junto al lado derecho de Kyuhyun, se inclinó hacia él a la altura de la oreja

-Te lo dije cientos de veces ¿recuerdas? Que se moría por Changmin – comentó con malicia. Antes de que se lo dijera, Kyuhyun no sabía nada sobre los sentimientos de su ex amigo, fue Minho quien se encargó de decírselo, de sembrar la duda, justo como lo hizo con Jonghyun el día de la fiesta, cuando le contó que Kyuhyun sentía celos de él, pero todo fue por causa suya, sino por los embustes de Minho

Había jugado bien sus cartas cuando los cuatro aún estaban juntos y eran amigos, sedujo al novio de Changmin, logró que Jonghyun fuera su novio gracias a sus palabras malintencionadas, y mejor que todo, logró que Kyuhyun y Jonghyun se odiaran, que hubiera desconfianza mutua incluso antes de aquel día en que todo se descubrió. Minho preparó todo para destruir a Changmin y él nunca lo intuyó, confió en él ciegamente y así fue como lo perdió casi todo

-Es un desgraciado, se aprovechó de Changmin, de su dolor – aturdido se agarró el cabello y se agachó hasta las rodillas, Minho sonrió ampliamente y comenzó a tallarle la espalda en un intento vano de reconfortarlo. Estaba casi seguro de que Jonghyun se tomó su tiempo y que muy seguramente lograr que Changmin se acostara con él fue lento, pero la conclusión a la que llegó su ex amante le gustó, así tenía una concepción peor sobre Jonghyun de la que ya tenía, ese era el precio que pagaría el maldito por haberlo abandonado para irse tras Changmin

-No sufras amor, yo te devolveré a Changmin, ya lo verás – pensó emocionado, gracias al tonto que acababa de irse tenía cómo contactarlo y no pensaba compartir esa información con Kyuhyun de momento, tenía que volver a armar un plan para tener en qué entretenerse.


Yunho llegó a casa de los padres de Changmin, perdido, sin ánimo; bajó todo en un solo viaje, la mamá de su amigo fue quien le abrió, notando enseguida esa actitud decaída

-No te fue muy bien ¿cierto? – preguntó preocupada, Yunho negó en silencio, luego le dirigió una mirada amable

-Él está acabado, obsesionado con Changmin, no va a terminar bien – observó, a cada cosa la señora asentía, ella también percibía lo mismo y le preocupaba, después de todo durante los años que fue pareja de su hijo le tomó cariño

-A mi Changmin se le destrozaría el corazón si lo viera, sería capaz de volver con él tan solo por salvarlo – confesó con pesar, dejando a Yunho pensativo sobre todo el asunto. Antes no hubiese pensado que aquella relación fuera tan profunda, pero ahora su realidad respecto a ella había cambiado

-Changmin es muy noble – respondió Yunho con una sonrisa, su semblante se rejuveneció un poco – Aunque no creo que vuelva con él solo por eso

-Pareces muy seguro – el mayor asintió

-Vi fotos de ellos juntos, el Changmin que yo conozco tiene una mirada más dura, es decisivo y fuerte. Conoció el dolor y no parece estar dispuesto a sufrirlo otra vez – sonrió de nuevo – En eso nos parecemos

-Entonces por fin ha madurado – comentó con emoción, luego miró la nave a escala sobre las pertenencias de su hijo y sonrió con desánimo – Bueno, en algunas cosas – la señora y él rieron, ninguno comprendía aquel gusto. – Cenamos en dos horas

-Sí, bajo entonces – indicó amablemente, hizo una ligera reverencia y se marchó hacia la habitación prestada, luego de entrar cerró la puerta y colocó las cosas en la cama, después fue hacia las otras cajas y buscó cuál podía combinar en otras para tener una libre en qué llevarse todo eso – Pero antes…

Sacó de la bolsa de su pantalón el celular y tomó una foto a las cosas sobre la cama, luego abrió su aplicación de conversaciones y envió lo que sacó a Changmin, debajo la leyenda “Ya tengo el botín”. No tardó en recibir respuesta, su amigo contestó con un par de corazones, seguido de “Gracias Yunho, eres un encanto”, al leerlo sonrió avergonzado

-Sí, lo soy – pensó convencido. Segundos después el menor estaba llamándole, aquello no se lo esperaba y se desconcertó un poco, sin embargo respondió lo más rápido posible – Hola – saludó alegremente

-¿Fuiste solo? – preguntó apresurado, Yunho rio – Perdón, hola ¿Cómo estás? – se corrigió al instante, Jonghyun estaba a su lado y sonrió divertido

-Te dejo hablar – dijo por lo bajo pero Yunho alcanzó a escuchar, dio un beso a su novio sobre la mejilla y segundos después Changmin se encontraba solo en su habitación. Tirándose sobre la cama retomó la llamada

-¿Lo viste? ¿Qué te pareció? – inquirió curioso

-Me lo imaginaba más guapo – alegó en broma, Changmin se soltó a reír, lo que Yunho trataba de hacer era impedir escuchar aquella pregunta cuya respuesta solo podía ser que Kyuhyun no estaba bien, sino acabado y destruido, no quería ponerlo triste

-¿No tuviste problemas para recoger las cosas?

-No – mintió – Aunque me dijo que quedaban cosas tuyas en la cochera, pero tu lista la completé sin tener que ir allá. Creo que lo demás te lo recogerán después – supuso sin equivocarse, Changmin lo confirmó con un sonido

Yunho tampoco le comentó sobre los percances, ni sobre el hecho de haber visto a Minho ahí

-No sabes el alivio que siento – informó sintiéndose tranquilo

-Por cierto – habló Yunho – ¿Puedo usar tu computadora para revisar mi correo? Tengo más de un año sin verlo – rio nervioso – Tal vez me lo han eliminado

-Claro que sí – contestó divertido – Pero sabes que puedes revisarlo en tu celular ¿no? – explicó aguantándose la risa, Yunho se mostró realmente sorprendido

-Tienes que enseñarme a hacer eso – suplicó como niño pequeño

-De acuerdo – consintió sin problema – Ah, la contraseña es… - pausó unos momentos, completamente avergonzado – Kyuhyun oppa – comunicó sintiendo vergüenza, esta vez el de la risa fue Yunho – No te burles – dijo apenado – Era un loco enamorado

-¿Oppa? – cuestionó aun sin poderlo creer, era la primera vez que escuchaba aquella palabra de un hombre a otro

-Kyuhyun y sus fetiches, es algo íntimo ¿de acuerdo? Eres el único que lo sabe además de él – advirtió para que no lo fuese a exponer, Yunho dejó de reír

-Lo siento – pidió disculpas sinceras

-De acuerdo – evadió sintiéndose aún avergonzado – ¿Te están tratando bien en casa?

-Sí, demasiado bien

-Y conociste a mis hermanas supongo – dijo con voz suspicaz – Cuidado con esas manos, soy muy celoso – previno sin reparo

-Debo decirlo, son muy bellas – confesó sin temor – Pero el premio a los ojos más bonitos es tuyo – expresó sin pensar mucho en lo que decía, hasta que hubo silencio del otro lado, también se quedó sin habla unos segundos

-Jung Yunho ¿Estás coqueteando conmigo? – rompió el incómodo mutismo

-No… no, no – apresuró a responder – Solo jugaba

-Yo también – dijo al instante y ambos se rieron con incomodidad, de nuevo hubo un instante de extraño silencio – Muchas gracias por lo que hiciste – cambió de tema - ¿Cuándo vuelves?

-No lo sé, es posible que te robe a tu familia – volvió a bromear, Changmin se sintió halagado que a Yunho le hubiese gustado tanto estar ahí – Pero algún día volveré

-Estoy seguro que mamá estará muy contenta de tenerte ahí, pero no me hago responsable si regresas con unos quince kilos más de peso – advirtió convencido, antes de mudarse con Kyuhyun solía pesar más

-Lo tendré en cuenta… - pausó de nuevo – Tengo que colgar

-Está bien – contestó con tristeza, la voz de Yunho le relajaba y le había puesto de mejor humor – De nuevo gracias

-No hay por qué, me alegra haberte ayudado – avanzó a la cama y se sentó junto a las cosas de su amigo – Salúdame a todos por allá

-De tu parte – concedió amablemente – Hasta pronto

-Adiós – sin colgar al instante se esperó unos segundos, alcanzando a escuchar levemente la respiración de Changmin, hasta que el menor colgó

Yunho vio en pantalla el mensaje de llamada finalizada, observándolo por un tiempo, luego recordó todo lo sucedido esa tarde, sintiéndose contrariado. Conocer esa parte del pasado de Changmin resultó ambiguo, estar en aquella habitación rodeado de sus cosas, tener a la familia alrededor, tratándolo como un viejo amigo, haber estado tan cerca de Kyuhyun y Minho, los dos hombres que le jodieron la existencia. Todo fue como si introducirse de lleno en su vida fuera lo más natural, porque no se sintió fuera de lugar, sino todo lo contrario

-¿Qué estoy buscando realmente? – preguntó con angustia, ahora le resultaba vago entender que estaba haciendo de verdad en Seúl

¿Eran las refacciones? ¿El favor que le pidió Changmin? ¿Alejarse del pueblo que tanto lo lastimaba rodeado del insano recuerdo de Boa a su alrededor? ¿Reencontrarse? ¿Un pretexto para ocupar su mente? Toda su cabeza era un lío, provocándole incluso una opresión en el estómago, soltó el teléfono y se agachó, apretando con los brazos su vientre. Comenzó a sentirse mal, esta vez desistiría de tomar el té antes de la cena.


Changmin lanzó un largo suspiro tras colgar la llamada, luego sonrió inquieto, desde que conoció a Yunho sintió una irremediable atracción hacia él, su cuerpo, su rostro, luego su personalidad, realmente le gustaba, sin embargo los reiterados comentarios del mayor le resultaban indefinidos, si vinieran de alguien homosexual los tomaría como galantería, pero no podía decir eso sabiendo del gusto arraigado de Yunho por las mujeres. De pronto la loca idea de ser uno en un millón que le pudiera gustar siendo hombre lo hizo sonreír con entusiasmo, si algo así sucedía, sin duda sería lo más loco que le hubiese pasado en la vida

-Deja de alucinar – recriminó con diversión – Además tienes novio – se dio una pequeña bofetada en la mejilla

La puerta de la habitación se abrió, Jonghyun se asomó discretamente, Changmin volteó y le sonrió, luego hizo una seña de que podía pasar, su llamada había finalizado. Su novio se acercó hasta él y se sentó a su lado

-¿Por qué te fuiste? – curioseó intrigado, su novio le sujetó la mano y lo miró a los ojos

-No quiero ser un novio celoso y castrante, aunque ya sabes lo que pienso de él – completó apretando los labios, Changmin inclinó la cabeza y enarcó una ceja, mostrándose serio – No dije nada – se corrigió enseguida, luego le besó en los labios

-¿No cumplimos hoy quince días? – cuestionó para cambiar el tema, Jonghyun asintió con una sonrisa, acercándose un poco más a él, acarició su mejilla

-Los mejores quince días de mi vida – respondió con un brillo en su mirada, Changmin se sonrojó ligeramente y agachó la mirada

-¿Aunque lo hicimos solamente una vez y fue un desastre? – inquirió sintiéndose incómodo, luego sintió la mano de Jonghyun en su barbilla, girándole la cabeza hacia él

-No te quiero solo para eso, lo sabes – informó con un poco de vergüenza, Changmin asintió, luego levantó su mano y le rodeó con un brazo el cuello, acercándose más para besarlo

-Te quiero – dijo al finalizar, Jonghyun sonrió

-Lo sé – contestó dándole un par de palmadas en la rodilla, luego se levantó de la cama – Iré con Eunhyuk por unas cajas de vino, el proveedor no podrá venir hoy

-Está bien – asintió, se miraron y sonrieron una última vez, Jonghyun salió de la habitación volviendo a dejarlo solo. Changmin suspiró y luego estiró los brazos hacia arriba – Quince días más – bajó los brazos – ¿Solo quiero que sean quince días más? – meditó con inquietud, no tenía mucha queja respecto a lo que iba de su relación, pero si se acababa tampoco pensaba en algo que le hiciera querer aferrarse.

Yunho admiró las cosas que iba a llevarse al pueblo, en una caja grande estaban todas las cosas de Changmin, a excepción del halcón milenario, ese lo pondría en el asiento del copiloto, preocupado de que fuese a desbaratarse. En una caja más grande estaban las refacciones que necesitaba para el auto de Donghae, el del papá de Changmin lo pudo reparar sin problema alguno, el señor tuvo razón con el problema

Un par de días más – susurró satisfecho. Su estancia en Seúl fue satisfactoria, estaba listo para volver al pueblo con la mente un poco más despejada, extrañaba a Donghae, a su casa, ir al restaurante de la carretera, respirar aire fresco, ir a la orilla del río y tumbarse bajo el gran árbol, aquel testigo mudo de tantos buenos momentos, con diferentes personas

Sin duda extrañaba su pueblo, el lugar que siempre lo hacía tan feliz y a la vez tan desdichado, pero era su hogar, su ambiente, no lo cambiaría por aquella ciudad, aunque era hermosa a su modo, pero no como su pueblo, por algo nunca coincidieron él y Boa, cada uno tenía el corazón en un lugar distinto

-Boa – suspiró, hacía días que no pensaba en ella, pero pronunciar el nombre no fue tan doloroso como antes, quería creer que la estaba olvidando, pero sabía que no era así, su amor por ella seguía ahí, pero antes que eso se debía a sí mismo, Changmin se lo había explicado, él le puso los pies sobre la tierra… – Changmin – suspiró de nuevo, cerró los ojos y en la oscuridad de su mirada lo vio sonreír, abrió los ojos y miró alrededor

La habitación le parecía más pequeña que al principio, al fondo estaba un modesto clóset, donde él tenía su ropa para evitar que se arrugara, en el mismo mueble había dos cajones en la parte más baja, los cuales nunca abrió, pero ahora sentía curiosidad. Por primera vez comprendía como se sentía Eunhyuk cuando quería meterse en lo que no le importaba, así que se puso en sus zapatos y avanzó hacia allá, se sentó en el suelo y abrió el cajón

Un par de sábanas estaban por encima en el primer cajón, sin embargo en la esquina pudo notar un pedazo de revista, levantó la tela y descubrió que si era una revista, la sacó y no tardó en asombrarse, era una revista pornográfica

-¿Dejó esto en casa de sus padres? – inquirió con desaprobación. No le parecía extraño que tuviera algo así, él también llegó a tener de esas revistas, aunque claro, dirigidas a públicos diferentes, pero de eso a dejarlas libremente ahí le pareció excesivo

Sonrió divertido y vio los títulos de los artículos, esas revistas siempre tenían publicaciones sonsas para poder llenarlas con algo más que fotografías explícitas

-Top 10 de los penes más gruesos en el cine porno – leyó entretenido, evitando soltar una carcajada, luego abrió la revista en cualquier lado, una fotografía nada sutil de un chico chupándole el miembro a otro, rápidamente pasó varias páginas, cayó ahora en un artículo sobre cómo preparar el ano para un fisting seguro – Esto es… - miró algunas fotos nada agradables y decidió cerrar del todo la revista – Demasiado para mí – pensó sintiendo un escalofrío, era de mente abierta, pero no estaba interesado en cómo se follaba entre dos hombres, ni en seguir viendo cuerpos de ellos desnudos sin haber además mujeres

Dejó todo como estaba y abrió el segundo cajón, había un sobre grande de color amarillo, con letras negras que decían “Fotografías”, eso le interesó mucho más que la porno y sacó el sobre, lo abrió y extrajo las fotografías, la primera foto era de Changmin y sus hermanas, eran los tres unos niños, sonrió amplio, eso sí le gustaba

-Adorables – pensó con entusiasmo, Yunho amaba a los niños, siempre se imaginó teniendo al menos unos cinco junto a Boa. Las fotos siguientes eran todas familiares y de Changmin solo, en eventos de escuela, graduaciones

Llegó a la etapa de adolescencia, seguro después de salir de la escuela media, vio a un Changmin lindo y tímido, pulcro, vestido como niño bueno, sonrió, no podía creer que fuera el mismo, aunque también tenía la mirada un poco vacía. Pasó a la siguiente, estaba con un muchacho un poco mayor que él a quien Yunho obviamente no conocía, parecían estar en una especie de escuela, volteó la foto y por el revés tenía escrito algo

-El chico que me gusta – leyó en voz baja. Dentro de su cabeza imaginó una pequeña historia, ellos eran amigos, Changmin acababa de descubrir sus preferencias sexuales y ese chico le gustaba, pero jamás fue capaz de confesárselo. Sonrió, quería saber más de él, cuando volviera al pueblo quería conocer a fondo su vida

Pasó las fotografías, todas con amigos, pudo notar que tenía pocas amigas, a lo mucho llegó ver a tres chicas en las fotos, la última de todas era una de él y Jonghyun, abrazados por los hombros pero de frente a la cámara, se veían muy jóvenes y supuso que era la época en que se habían conocido, volvió a sonreír, metió todas las fotografías y cerró el cajón

-Aún falta – miró la hora, no tenía mucho que hacer, así que prendió la computadora de Changmin – Quizás husmeé un poco – cruzó las piernas sobre la cama y se acomodó la computadora sobre ellas

Yunho entró en las carpetas principales del disco duro, Changmin era sumamente ordenado, todo estaba clasificado casi a la perfección, eso lo asombró, él también tenía computadora pero todo lo perdía por no poderlo localizar. Entró a la carpeta de fotos, ahí había una con el nombre de BOA, abrió el folder, dentro había otras sub categorías, desde álbumes, photobooks, hasta scans de revistas, entre otros

-Sí que es fan – para no caer en tentaciones fue al retroceso y miró la otra, nombrada como Presentaciones, ahí tenía fotos de eventos públicos, fanmeetings, conciertos, entre otros, todos ordenados por fechas y lugares a donde Changmin fue a verla, en varias fotos se tomaba algunas con otros fans como él, en muchas incluso aparecía junto a Jonghyun

A medida que avanzaba en fechas disminuía el número de eventos a los que fue, lo que le indicaba que conforme crecía tenía menos tiempo para ser un “fan de tiempo completo”. Sonrió de buen ánimo, nunca había querido investigar los aspectos de la carrera que alejó a Boa de su vida, pero le parecía maravilloso que recibiera tanto amor como él estuvo dispuesto a darle siempre, esa fama era el signo irrefutable de que dejarlo fue para ella la mejor decisión, aunque le doliera en el alma, ella amaba la música tanto o quizás más de lo que le amaba a él

Dispuesto a no dejarse entristecer por sus pensamientos dejó atrás la carpeta de Boa, fue a la principal de las fotos y encontró otro folder con el título Familia. Entró con mayor interés, perdiéndose entre retratos divertidos, conmovedores, alegres y de todo tipo

-Mis amigos no deberían tener hermanas tan guapas – pensó mientras veía una tras otra fotos de la hermana mayor de Changmin, principalmente – Respeta Yunho… – recriminó rápidamente. Salió de ahí y entró a la carpeta “Amigos y otros”

Muchas personas que ni conocía aparecían en esas fotos, así que no indagó mucho, reconoció a Jonghyun obviamente, al tal Minho también, parecía otro, en realidad se veían muy unidos, no lograba entender aún como pudo dañarlo tanto e incluso referirse a él de las formas en que lo escuchó, solo de acordarse le causaba molestia

-Suficiente de esto – dijo con cansancio, no quería seguirle viendo la cara a ese sujeto

Había otras carpetas de viajes, paseos, escuelas y lugares de trabajo en las que no entró, entonces se detuvo en una con el nombre ‘Lo mejor de mi vida’, al abrir el folder encontró muchas carpetas, todas con referencia a Kyuhyun, se sorprendió bastante, parecía estar dentro del santuario de un muchachito enamorado, quizás de forma irracional, infantil o incomprensible

-¿De verdad lo amabas tanto? – cuestionó en silencio, abrió una sub carpeta con el título “Primer aniversario”, habían al menos unas cien fotos de ellos dos solos, las cuales no quiso ver, salió de ahí y entró a otro folder llamado “Primer viaje juntos”, ahí habían fotos de ellos dos en Japón, se los veía tan felices y relajados

No podía describirlo con palabras, el aura alrededor de Changmin y Kyuhyun estando juntos era impresionante, ahora podía entender por qué su amigo huyó de aquella forma tan abrupta, si hubiese sido un amor ‘normal’ o una ruptura cualquiera, no hacía falta que huyera así, escondiéndose como si fuese un criminal. Si se escapó del mundo de esa manera es porque realmente su vida acabó cuando perdió a Kyuhyun, ahora había renacido y podía verlo en su mirada, en su sonrisa a medias, aunque ya no amara a su ex, el paso de aquel hombre por su vida operó cambios irreversibles en él

-Cambiaste todo lo que verdaderamente importa por un hombre que no vale ni la mitad del que tenías – dijo en voz baja mientras observaba a Kyuhyun en una foto, molesto salió de esa carpeta, ya no soportaba ver todo aquello, simples cenizas de lo que alguna vez fue, no soportaba ver al Changmin que no conocería jamás

Solo faltaba un folder, este se denominaba Kyu-line, entró con curiosidad, pero aquella carpeta fue la peor de todas, cargada de tremenda hipocresía, ver a Minho así de cerca con los tres como si nada pasara realmente. Una foto en particular llamó su atención, Jonghyun cargaba en su espalda a Minho que lo abrazaba por el cuello y ambos sonreían ampliamente, mientras Kyuhyun estaba apoyado sobre Jonghyun, con su brazo en el hombro del otro, los tres mirando a la cámara, era obvio que Changmin tomó aquella, digitalmente estaba editada con la leyenda: Lo que más amo

Por si su indignación no había sido mucha, aquella fue la gota que derramó el vaso, de ese cuadro tan desesperanzador solo sobrevivía Jonghyun, ahora podía comprender un poco del porqué las inseguridades de Changmin respecto a su relación amistosa-amorosa con su mejor amigo, si lo lastimaba y perdía, ahora sí habría perdido todo cuanto le importaba en el mundo, sin contar a su familia, pero era obvio que su mundo giró en los últimos años entorno a ellos, la llamada Kyu-line, aunque Yunho no comprendía por qué se hacían llamar así

-No más – salió de ahí lo más rápido que pudo, no había más fotos que quisiera ver y emocionalmente las últimas lo dejaron agotado – Debe tener alguna película por aquí – decidió cambiar de ambiente y entró a la carpeta de videos, casi todos eran de Boa, desde conciertos completos hasta conferencias de prensa, videos de materiales especiales y un gran etcétera, resopló con asombro – Un súper fan – sonrió incómodo, era extraño ver esa faceta de ella porque nunca antes le interesó, el poco tiempo que vivió con ella en Seúl ni siquiera se molestaba por prender la televisión y no podía ir con ella mientras cubría la agenda, así que la carrera musical de la chica siempre fue una incógnita

Además de esos videos había un par de documentales, los cuales no le interesaron en absoluto, también había videos con su ex novio en diferentes situaciones pero no abrió ni siquiera uno, no cometería el mismo error. El último folder en los videos por explorar era tan obvio que no le causó impresión después de la revista, descaradamente estaba nombrado como Pornografía, sonrió divertido

-Miraré un poco – decidió “sabiamente”, abrió el primero sin tomarse la molestia en leer el título, era una película, al principio como cualquiera, así que la adelantó algunos minutos, la escena era en un consultorio médico, Yunho supuso que de algún proctólogo por lo que le hacía un hombre al supuesto paciente, fue demasiado para su mente, así que mejor lo quitó

Yunho pensó que la pornografía era bastante ordinaria, así fuera para heteros u homos, pero por algo les gustaba y no podía explicarse por qué. Aun así abrió otro video, pero no se trataba de una película completa, sino una escena, un trío, un chico penetraba a otro mientras ese le chupaba el pene al tercero, sacándoselo de la boca solo para suplicar que se lo follaran más duro, la escena era un poco violenta pues el que recibía sexo oral jalaba sin consideración el cabello del otro, mientras el que lo penetraba le daba de palmadas con fuerza en el trasero, agarrando la carne con las uñas y penetrándolo con dureza

-Vaya – tragó saliva y vio unos segundos más antes de quitarlo, mientras los tres gemidos de aquel acto retumbaron en su cabeza. Volvía a tener el mismo pensamiento, no sentía interés en como dos hombres tenían sexo, pero su curiosidad venció por un instante, ahora sí, no volvería a ver aquello nunca más, ni siquiera por curiosidad

Salió de todas las carpetas y apagó la computadora, la guardó después, dispuesto a no prenderla en lo que le quedaba de tiempo ahí. Había quedado lo suficientemente perturbado como para querer volver a ver algo de lo que vio ahí, pero no solo por la pornografía homosexual, sino también por las fotografías de la vida de Changmin antes de conocerlo.


Changmin estaba sentado en la cama, jugaba con su teléfono celular cuando Donghae entró corriendo a la habitación, exaltándolo, parecía muy angustiado

-¿Qué sucede? – preguntó preocupado, Donghae respiraba agitado y agarró aire para poder responder

-Hubo un choque sobre la carretera – antes de continuar se le hizo un nudo en la garganta, Changmin se comenzó a poner nervioso – Llevaron a Jonghyun de emergencia a la ciudad vecina

El espacio alrededor de Changmin se hizo pequeño cuando escuchó aquello, una especie de zumbido le impidió escuchar lo que Donghae dijo después, hasta que el barman se acercó a él violentamente y lo sacudió de los hombros

-Reacciona, tenemos que ir – apuró con voz nerviosa, Changmin asintió, como pudo se puso de pie y trastabilló, a punto de caer se sujetó del buró junto a la cama con la mano izquierda, llevándose la derecha a la boca, sintiéndose mareado – Oye ¿estás bien? – quiso acercarse a él pero el otro se lo impidió, trató de calmarse y se giró hacia él, luego asintió

-Vamos – también aspiró todo el aire posible y se colocó los zapatos

Ambos salieron de prisa, al pasar por el Bar, Donghae le dio indicaciones a Junsu de que cerrara en cuanto los clientes terminaran sus bebidas y que ya no sirviera más, él acató y les deseó suerte, así los dos salieron del Bar y subieron al auto de Changmin, el más afectado era él, así que Donghae condujo. El silencio entre los dos fue sepulcral, hasta que Changmin comenzó a llorar

-Oye, no te asustes – apresuró a decir, el menor asintió y limpió sus lágrimas – Quien me habló de hecho fue Eunhyuk, se llevaron a Jonghyun consciente y lúcido ¿de acuerdo? – de nuevo asintió en silencio, su corazón latía muy de prisa. Nunca había vivido una situación así en toda su vida, ni siquiera se había roto un hueso de niño, ni nadie cercano a él – En el pueblo no hay hospital, solo clínicas y servicios de ambulancias para casos como este

-Sí – dijo esta vez, tratando de calmarse lo más posible – ¿Cómo está Eunhyuk? – preguntó para mantener la cabeza ocupada en pensamientos menos trágicos

-¿Lo peor? Dos costillas rotas y una lesión cervical, parece ser que el golpe fue del lado del copiloto – al oír eso el menor imaginó que su novio iba de ese lado porque fue a él a quien llevaron de emergencia al hospital. Donghae se apresuró a decir algo más que eso, porque al parecer no fue de ayuda para tranquilizar a Changmin – Va a estar bien, te lo prometo

-Sí, gracias – tragó saliva, volviendo a su mutismo e intentando no llorar

Llegaron al Hospital, Eunhyuk estaba en la sala de espera afuera del área de quirófanos, al verlos llegar se levantó como pudo, con su mano izquierda sostenía una bolsita de medicamentos y la derecha la mantenía doblada hacia su cuerpo, donde se había roto las costillas, además traía un collarín blando, tenía amoratada la parte izquierda del rostro y algunas cortadas menores

-Ay mi amor – expresó Donghae con dolor, al acercarse besó con cuidado la mejilla no lastimada, él le sonrió, se veía adormilado, su novio supuso que lo medicaron para el dolor

-¿Cómo está? ¿Sabes algo? – cuestionó apresurado el menor, el mesero negó con pesar, a Changmin se le bajó toda la sangre a los pies, pero hizo lo posible por mantenerse firme

-¿Cómo pasó? – preguntó Donghae ayudándolo a sentarse de nuevo, él a su lado, mientras que el menor de los tres se quedó de pie, mirándolo atento

-Recogimos el vino, nos faltaba menos de media hora para llegar al pueblo, me distraje, o no sé… – pausó confundido – Una camioneta venía hacia nosotros, había perdido el control pero trató de esquivarnos, yo también hice una maniobra pero terminó por impactarse la parte de atrás con el lado donde iba Jonghyun, nos sacó del camino

La imagen mental que se hicieron del accidente no fue nada agradable

-Creí que la ventana reventó, pero no, fueron las botellas que salieron de las cajas cuando derrapamos por el acotamiento – contó como si recordara más cosas – Me desmayé unos instantes, cuando abrí los ojos lo oí quejarse, estaba consciente, saqué como pude mi celular y llamé a emergencias

-¿Dijo algo? – preguntó el más alto, aún sin poder creer que todo eso sucedió

-Mi nombre, yo traté de conversar con él para mantenerlo despierto… la puerta de ese lado estaba llena de sangre – miró hacia Changmin – Perdón, no pude hacer nada más, pero sé que estará bien, tiene que estar bien

Con los ojos enrojecidos trató de no llorar, mientras Donghae apretaba su mano izquierda. Changmin lo miró con afecto, se agachó y besó su frente suavemente, luego lo miró a los ojos

-Gracias Eunhyuk – sonrió para tranquilizarlo y tranquilizarse. Luego se alejó de los dos y se apoyó sobre la pared contraria, mirando hacia el área de quirófanos – Jonghyun… – suspiró en silencio, aún se sentía angustiado, pero no quería recaer.

Donghae llevó a Eunhyuk al hotel más cercano para que descansara, en el Hospital le dieron el alta y no le permitieron la hospitalización, ya que no era necesario. Dejaron a Changmin solo por unos momentos, él seguía esperando y no comprendía por qué tardaban tanto, eso tan solo le ponía más histérico, necesitaba hablar con alguien. Donghae llegó casi una hora después y aún no había noticias del otro

-Se quedó dormido, quería seguir aquí

-Debe descansar – contestó sin energía Changmin. Se quedó callado unos momentos, luego miró hacia el otro con desesperación – Nada, no han dicho nada – se quejó casi mordiéndose las uñas

-Ya saldrán – apoyó su mano en el hombro de Changmin y lo abrazó, permanecieron así unos minutos hasta que por fin salieron unas personas con batas de ahí, el doctor que lo intervino se alejó rápidamente, hacia otra intervención, quien asistió la operación fue la persona que se quedó cuando ellos se acercaron

-¿Cómo salió? – preguntó rápidamente el menor, el quirófano que les dijeron que pertenecía al de la operación de Jonghyun fue el que se apagó en el tablero, así que no había duda, se trataba de él. A esa área solo pasaban personas autorizadas antes por la recepción, por eso aquella persona no dudó ni un momento en responder

-La presión intracraneal disminuyó sin problema, el brazo y pierna derecha se fracturaron en tres partes, pero la intervención salió bien, hemos colocado algunos clavos quirúrgicos, necesitará rehabilitación para recuperar la movilidad total, pero está fuera de peligro, es sano y fuerte, el pronóstico es bueno – sonrió como si fuera una máquina, luego se alejó, Donghae hizo una reverencia con la cabeza en agradecimiento, pero Changmin estaba paralizado

-Ya oíste, es bueno ¿no? – el menor asintió, luego tragó saliva – ¿Qué pasa?

-Su mano – miró hacia Donghae – ¿Y si no recupera la movilidad? Su mayor pasión es tocar la guitarra – preguntó con angustia, Donghae le sonrió

-No vaticines algo tan turbio, se repondrá del todo, ya verás. Lo importante es que está bien y no pasó a mayores

-Es verdad – sonrió con más tranquilidad que antes, luego sintió que le temblaban las piernas y se dejó caer en el asiento

-Ve también a descansar, me quedó si quieres

-No, quiero estar aquí cuando despierte

-Sabes que será imposible, no podrás verlo hasta mañana, ya es tarde – se sentó a su lado y le agarró la mano, Changmin volteó hacia él – Vamos – acarició su cabello, el menor asintió

Lo convenció sin problema y se levantaron de ahí, salieron luego del Hospital y llegaron al Hotel en menos de diez minutos caminando, subieron a la habitación y pidieron servicio de comida al cuarto, aunque Changmin no quería comer, pero Donghae insistió. Eunhyuk dormía profundamente gracias a los analgésicos, mientras ellos comían en la cómoda, de pie

-Mañana a primera hora vamos allá – Changmin asintió mientras devoraba un sándwich de jamón de pavo – ¿No hay problema si compartimos cama? – preguntó al tiempo que miraba a su novio, acostado a sus anchas, el más alto sonrió con un poco más de entusiasmo del que había llegado, eso tranquilizó a Donghae

-No lo hay – respondió más animado que como estaba horas atrás, luego ambos terminaron de comer en completo silencio.


Cuando Changmin despertó a la mañana siguiente sintió a Donghae muy cerca de su espalda, se giró un poco y corroboró que estaba profundamente dormido. Terminó de abrir los ojos y se sentó en la cama, miró hacia la otra, Eunhyuk no estaba ahí

-Buenos días – escuchó la voz del mesero atrás de él y se giró completamente, estaba sentado en una silla junto a la ventana, mirando el poco atractivo paisaje de la ciudad

-Hola – saludó enseguida Changmin, luego se levantó con cuidado y se acercó a él, lo miró de frente, tenía el rostro menos hinchado, seguro gracias a los antinflamatorios – ¿Cómo te sientes? – preguntó preocupado, Eunhyuk hizo una expresión de dolor

-Fatal – confesó sin dudar – Acabo de tomarme algo para el dolor, gracias por pedir comida anoche para que coma hoy

-Debes recuperarte. Yo iré al Hospital

-Saluda a Jonghyun de mi parte por favor – el menor asintió. Se despidieron y tras ponerse los zapatos y medio peinarse con los dedos, Changmin salió de la habitación

No tuvo problemas en entrar a la habitación, pero Jonghyun dormía tranquilamente, apenas lo vio su corazón se estrujó, su novio estaba muy maltrecho en comparación a Eunhyuk, su pierna y brazos derechos estaban suspendidos con firmeza para impedirle el movimiento, la cara tenía cortadas al igual que los brazos, supuso que también el pecho y estómago, pues tenía vendajes que se veían por la bata descubierta, al igual que Eunhyuk tenía un collarín, pero el suyo era semi rígido

-Despertó hace tres horas, pero sentía mucho dolor, así que le dimos algo para eso – dijo la enfermera mientras verificaba el suero

-Gracias – contestó a duras penas y cuando la mujer salió de la habitación se acercó de prisa a la cama, mirando a su novio de pies a cabeza – Mira nomás como estás – musitó angustiado y volvió a llorar, tocándole con suavidad la mano izquierda. Cerró los ojos y se arrodilló junto a la cama, apoyando la frente sobre esta

-¿Acaso morí? – escuchó la voz débil de Jonghyun, rápidamente Changmin se levantó y sonrió emocionado, los ojos de su novio estaban entreabiertos y le sonreía – Me ha visitado un hermoso ángel

-Idiota – enseguida se puso en pie y le acarició la frente – Estaba tan asustado, no tienes idea del miedo que tuve de perderte – miró sus ojos, Jonghyun cerró los suyos unos instantes, sintiéndose aturdido

-Estoy bien, verte casi me hace sentir que no pasó nada – comentó en broma, mirándolo de nuevo, a Changmin le agradó verlo así, al menos bromeando con sus cursilerías de siempre

-Cuidaré de ti y saldremos de esta juntos – animó sinceramente, acercándose a él le besó los labios, Jonghyun sonrió

-Gracias Changmin – estiró su mano izquierda y le acarició la cara, el mayor cerró los ojos para sentir la caricia – Te amo – dijo a pesar de no ser un momento oportuno, el aludido abrió los ojos, agarró esa mano y la besó, luego se la llevó al pecho

-Te quiero Jonghyun – sonrió con ternura – Y quiero estar contigo – confesó decidido – Quiero que olvidemos esa tontería del mes. Intentémoslo de verdad – explicó mirándolo a los ojos, Jonghyun se sorprendió unos instantes, luego negó tranquilamente – ¿Qué?

-Dime eso cuando de verdad lo sientas

-Explícate – pidió, soltando poco a poco la mano hasta dejarla sobre la cama

-Cuando me recupere si aún te sientes así, seré el hombre más feliz del mundo

-¿Estás insinuando que lo digo solo por esto que te pasó? – preguntó directo y Jonghyun no dudó en admitir que de eso hablaba, Changmin se cruzó de brazos, molesto – ¿Por qué sigues menospreciándote así?

-Escucha, si menospreciara la persona que soy dejaría que cometieras más tonterías respecto a esta relación, dejaría que me hicieras tu novio definitivo solo porque tuviste miedo de perderme – esclareció sin pausas y esperó la reacción de Changmin, enseguida el mayor agachó la mirada y asintió avergonzado – Todavía tengo quince días – sonrió con mejor ánimo, Changmin levantó su mirada y le sonrió también

-Me seguiré esforzando para que confíes es mis sentimientos – resolvió animado. Luego ambos se sonrieron

Todo el miedo que tuvo el día anterior se disipó, por instantes había creído que no saldría de la mesa de operaciones, que moría y él se quedaba completamente solo, que la oscuridad lo rodearía y perdería el deseo de vivir, cientos de pensamientos trágicos y horribles pasaban por su mente, pero ahora eso parecía simplemente un mal sueño.

Por la tarde después de visitar a Jonghyun en el hospital, Donghae regresó al pueblo en el auto de Changmin, arregló un par de maletas con ropa para los tres que no estaban hospitalizados, dejó un recado en la puerta del Bar indicando que se cerraría hasta nuevo aviso, pidió a Junsu que vigilara cada dos días y le prometió la misma paga por solo ir a ver si todo estaba bien; también habló con sus proveedores y canceló algunos pedidos, tras arreglar otro par de cosas más volvió a la ciudad vecina.


Estacionó su lujoso Mercedes-Benz afuera de un curioso restaurante a orillas de la carretera, entró para comer algo, enseguida la gente lo volteó a ver, reconociéndolo de la capital, para los del pueblo los hombres de Seúl lucían muy parecidos, tenían un aire de glamour, pieles suaves y vestían a la última moda, sus cabellos solían ser bonitos también

-No están acostumbrados a ver personas hermosas – pensó Minho con arrogancia, Sulli se acercó enseguida a él para atenderlo. Lo miró con gran sonrisa, él era su tipo, claro, para ella casi todos eran su tipo

-¿Quiere ordenar? – preguntó con voz coqueta, Minho sonrió divertido, le gustaba que lo miraran con deseo

-Lo que sea, me sabrá mal, de seguro. Y un té de hierbas, si venden – respondió sin haber siquiera mirado el menú. Su respuesta fue suficiente para que a Sulli se le bajara la emoción

La chica se retiró y no tardó en llegar con un plato con huevos revueltos, tocino, un pan tostado y puré de papa, de tomar un té de menta, si el chico lo quería o no, ese no era su problema. Minho miró con desagrado y espero a que Sulli se marchara para comenzar a comer, no estaba nada mal, pero jamás lo admitiría ante nadie. Luego de terminar con su desayuno llamó con la mano a Sulli, la mesera no tardó en llegar pues el restaurante estaba casi vacío

-¿Has visto a este hombre? – mostró a la chica una foto de Changmin que tenía en su celular, ella sonrió ampliamente, luego asintió

-Es el papacito de Changmin, claro que sí – al oír esa respuesta Minho sonrió con entusiasmo, había localizado el lugar donde el dramático de su ex amigo se había ocultado

-¿Dónde lo encuentro?

-En el Bar de Donghae – informó sin problemas – Pero está cerrado

-¿Ahí vive? – ella asintió – ¿A qué hora abren?

-No, temporalmente está cerrado, Donghae puso el aviso, el otro día hubo un accidente y están fuera los cuatro

-¿Los cuatro? – preguntó con curiosidad

-Donghae, Eunhyuk, Changmin y Jonghyun, no creo que vuelvan al pueblo en semanas

-Hablaste de un accidente ¿Está Changmin bien? – ella asintió con una sonrisa

-Fueron Eunhyuk y Jonghyun los que se accidentaron – completó la información, a esas alturas ya todo el pueblo estaba enterado. Minho se sorprendió, pero también estaba decepcionado, su plan tendría que esperar

-¿Estuvo muy feo el accidente?

-No sé los detalles, solo sé que de momento no pueden trasladar a Jonghyun, aquí no hay hospitales – detalló, el chico suspiró con desilusión – ¿Son tus amigos? Ellos son de Seúl también, supongo que lo eres – sonrió

-Sí, pero quería darles la sorpresa ¿Te pido un favor? – aprovechando que notó el gusto de la chica por él sujetó su mano delicadamente, mirándola a los ojos, ella asintió, volviendo a sentirse atraída – No digas que alguien preguntó por ellos, no comentes que me viste

-Claro que no, tiene mi palabra – prometió emocionada, Minho le acarició un poco más la mano y luego la soltó

-Gracias preciosa – halagó sin pudor, haciéndose el galán – ¿Cuánto es? – inquirió mientras se ponía de pie, Sulli sacó de su delantal el recibo y lo entregó, Minho sacó su billete más alto, dejando de propina más cantidad que la cuenta, a ella casi se le salen los ojos

-Que tenga buen día – dijo con entusiasmo haciendo una reverencia, él le sonrió y se fue, bufando apenas salió del restaurante

-Que boba – dijo con desprecio, volvió a su Mercedes-Benz y se marchó de prisa de ese pueblo sucio y feo, no le preocupó ni un poco lo del accidente, o si Jonghyun estaba lo suficientemente malherido como para no poder moverse de donde estaba. Todo lo que le importaba era llevar a cabo su nuevo plan, primero quería palpar el terreno, antes de llevar personalmente a Kyuhyun para que pudiera ver a Changmin.


Por la noche de ese día, Yunho decidió salir de paseo, era su última noche en Seúl, al día siguiente al mediodía volvería al pueblo. Las luces de la gran ciudad eran impresionantes, su vida y su color, pero eso tan solo le daban la razón a lo que creía de las grandes ciudades, no le gustaban para vivir

Caminar por las calles abarrotadas de gente fue un poco molesto, en el pueblo solo se amotinaban multitudes cuando había fiestas regionales o alguna que otra religiosa. El cielo estaba nublado y amenazaba con llover

Miró los letreros luminosos, todo ese glamour en la zona, casi era como estar en otro país, quizás Japón, donde Tokyo nunca dormía, o tal vez Estados Unidos, donde New York te deslumbraba a cada paso. Yunho analizó sus días ahí, conviviendo con un pasado que no era el suyo, rodeado de personas que no eran su familia, pero a quienes ya había comenzado a apreciar, viviendo una realidad tan lejana a la suya

El dolor de haber sido engañado por la persona amada, el sufrimiento que vivió por el abandono de Boa, que le perseguía en cada respirar, en el aire, en el agua, el suelo por el que pasaba; la angustia de saber su vida sin ella. Solo de pensarlo sentía una opresión en el estómago ¿Por qué no podía solamente dejarla atrás?...

Caminó hasta llegar a un gran edificio en el distrito de Gangnam, donde se encontraba vagando sin apenas darse cuenta, levantó la vista y ante él, un enorme letrero de Boa, anunciando el lanzamiento de su próximo álbum, se vendería en las tiendas dentro de una semana. La mirada dulce y la sonrisa tierna que mostraba para la portada distaba mucho de las miradas que ella le lanzaba cuando estaban en la intimidad, la sonrisa no era la que él veía cada mañana cuando despertaba a su lado, entonces comprendió que es así como debía verla ahora, como una mujer inalcanzable con la que ya no podía soñar

Mirando fijamente por algunos segundos esa reveladora imagen apretó los labios, conteniendo en su gesto el deseo ardiente por gritar, llorar, salir corriendo de ahí antes que la imagen lo aplastara y volviera a sentirse un guiñapo

Las primeras gotas de lluvia cayeron sobre su rostro y se fundieron con sus últimas lágrimas, las fuerzas le faltaron y se arrodilló ante su derrota, con la cara en alto porque ya era momento de dejarla ir y pasar la página. Entonces encontró el verdadero significado de su viaje y el mundo de posibilidades alejado de su pasado se abrió ante sus ojos, la sonrisa envuelta en amargura fue inevitable, pero era la última, ya no se trataba de un simple propósito, era una realidad y él la aceptaba

Cerró los ojos y dejó que la lluvia hiciera su parte. Las personas corrían de un lado a otro, tratando de resguardarse, apenas miraban aquella solitaria figura, arrodillada frente a una gran imagen publicitaria, a nadie le importaba, solo a él, porque aquella era la despedida que se negaba desde hace tiempo, pero ya era momento de cambiar. Volvería al pueblo y se enfrentaría a un nuevo mundo en el que quizás, finalmente, podría volverse a enamorar.

Yunho llamó a la puerta, quien abrió fue la mamá de Changmin, al verlo empapado por completo y temblando de frío lo hizo pasar enseguida

-Pero mira como vienes – exclamó preocupada – Deberás bañarte con agua tibia y envolverte bien o enfermarás – regañó con mirada dura, Yunho la miró y asintió

-Eso haré – respondió con calma. La señora lo observó fijamente, algo había cambiado, parecía relajado y en paz, pero ella lo interpretó como que quizás ya estaba enfermando

-¿Te sientes bien? – preguntó inquieta, examinando su rostro

-Hace tiempo no me sentía tan bien – respondió enseguida y una nueva sonrisa adornó su rostro, entonces ella coincidió en sus palabras y le alegraba saberlo bien. Ella también sonrió, luego Yunho se alejó para meterse a bañar

Después de la cena fue a dormir, aquella noche no soñó absolutamente nada, su cuerpo descansó como hace tiempo no lo hacía, estaba listo para volver al día siguiente y seguir con su vida con toda normalidad.


Yunho tardó día y medio manejando casi sin parar, así logró llegar al pueblo sin demorar tanto, sintiéndose relajado, apenas pasó el restaurante de la carretera se sintió como en casa, el aire era limpio, no como en la ciudad, además la falta de ruido resultó reconfortante, ahí podía al menos oír sus propios pensamientos

Estacionó su auto afuera del Bar, bajaría las cajas de Changmin junto con las refacciones y ya después llevaría el auto a casa. Descendió del vehículo con el halcón milenario en la mano, pero al llegar a la puerta vio el aviso de Donghae

-¿Se tomaron vacaciones? – fue su primer pensamiento, aunque le pareció extraño. Sacó su celular y marcó a su mejor amigo, pero la llamada lo remitió al buzón de voz, tampoco tuvo suerte con los otros tres, ninguno atendió el teléfono – Esto no me gusta

Volvió al auto, dejó el juguete de nuevo en el asiento de copiloto y se quedó un poco a pensar sobre qué hacer, pero para su suerte, en el espejo lateral vio a Junsu aproximarse, así que bajó enseguida del auto, acercándose a él

-Hola ¿Qué tal tu viaje? – preguntó el mesero por educación

-Bien gracias – respondió amable. Luego señaló el letrero de la puerta – ¿A dónde fueron Donghae y los demás?

-Creí que sabías – comentó sorprendido – Están temporalmente en la ciudad vecina – pausó ante el desconcierto de Yunho. Pensó en como decirlo sin alterarlo – Eunhyuk y Jonghyun se accidentaron – informó con tacto

-¿Qué? – inquirió abrumado, abriendo más amplio los ojos

-Jonghyun sigue hospitalizado, pero no sé nada más – concluyó su explicación, Yunho se pasó una mano por el cabello y resopló

-¿Sabes qué Hospital? Ninguno me contesta el teléfono – ante la pregunta Junsu asintió y sacó su celular, encontró en internet la ubicación, pues solo conocía el nombre, enseñó la pantalla al otro

-Creo que está en el área de lesiones de médula o algo así – meditó – Traumatología o no estoy seguro – dijo avergonzado por no saber

-Yo pregunto, gracias – colocó una mano sobre su hombro como gesto de agradecimiento y se subió al auto, lo llevó afuera de su casa, bajó las cosas y se marchó enseguida hacia la ciudad vecina. Estaba preocupado pero a la vez molesto, ya que nadie le informó nada.


Changmin daba de comer a Jonghyun cuando Donghae y su novio entraron en la habitación, llevaba pocos días, pero ya el gesto se le veía menos apagado, sus cortadas estaban cicatrizando pronto

-Hola chicos – saludó con una sonrisa

-¿Cómo estás? – preguntó serio Donghae, acercándose a la cama, la almohada estaba un poco desarreglada, así que comenzó a acomodarla con cuidado

-Bien – respondió con una sonrisa, mirando a Donghae a su lado derecho, luego miró a Changmin al izquierdo y tras comer un poco de gelatina miró hacia Eunhyuk – Dos chicos guapos se ocupan de mí ¿cómo no podría estar bien? – guiñó un ojo hacia el mesero y él le respondió con un puchero

-Yo también estoy enfermito ¿no merezco amor? – demandó indignado, acercándose a los pies de la cama

-No seas egoísta amor, además te he estado cuidando – regañó más como si fuera su madre que como novio. Terminó con Jonghyun y se acercó a su novio – Siéntate – lo llevó hasta un sillón pequeño al otro lado de la habitación y él obedeció, sentándose con cuidado

-¿Listo? – inquirió Changmin a su novio, limpiándole la comisura de los labios con una toallita, él sonrió

-Me quedó hambre – lamentó con tristeza

-Te acabaste todo – increpó Changmin, alejando la mesita de la cama

La puerta de la habitación se abrió, entrando enseguida el doctor junto con una enfermera, ella se acercó al paciente y verificó los aparatos y el suero, en tanto él llegó hasta los pies de la cama, agarró la tableta del historial y verificó, luego miró a Jonghyun

-¿Cómo estás hoy? – preguntó con su semblante serio, pero una atractiva sonrisa en el rostro, se trataba de un hombre guapo

-Mejor de lo que se espera – respondió con otra sonrisa, él asintió

-¿Sigues con poca sensibilidad? – miró sus pies, Jonghyun movía los dedos del pie izquierdo sin problema

-Mejoró – contestó emocionado, al principio no podía mover nada y eso lo angustió, creyendo que quizás había quedado inválido o algo así

-Eso es bueno – consintió – La que me preocupa es la otra pierna, pero es muy pronto para saber cómo será la recuperación, aún hay mucha hinchazón y hay que esperar a que suelden los huesos– analizó luego de acercarse a ese lado de la cama

-¿Cuándo podré recuperarme en casa? – preguntó con mucho interés, el doctor negó con la cabeza antes de responder

-Pronto no, lo siento, no debes moverte ni un poco, hasta no sacar esos clavos no te daremos el alta – contestó casi con indiferencia. Tenía que ver a otros pacientes, así que sin más rodeos salió de ahí, la enfermera poco después que él

-Lo que tiene de guapo lo tiene de antipático – comentó Donghae indignado, aunque no dudó en mirarle el trasero mientras se alejaba

-Me parece simpático, solo es serio – respondió Jonghyun sonriendo – Y que buen culo tiene – dijo aún más sonriente, Changmin lo miró ceñudo

-Cambia de novio si quieres – regañó cruzándose de brazos, aunque no estaba enojado, Eunhyuk trató de no reírse porque realmente era doloroso hacerlo.

Changmin salió de la habitación poco después, bajó las escaleras y finalmente abandonó el edificio, necesitaba un poco de aire y atender esa terrible necesidad por fumar, lo había dejado hace años, pero la ansiedad volvió a él esos días, aunque lo mantuvo en secreto de Jonghyun, quien detestaba ese vicio, pero ahora Changmin no podía ni quería evitarlo, le estaba ayudando a aliviarse por aquella situación

Prendió el cigarrillo y apoyó la espalda en el edificio, alejado de la puerta principal, a la primera calada sintió que todo su cuerpo flotaba, sintiéndose en paz, cerró los ojos unos momentos y exhaló una bocanada de humo inclinando la cabeza hacia atrás, abrió luego los ojos y miró el cielo, tan claro y bello, sonrió relajado

-Que tranquilidad – aspiró el desagradable humo del cigarro, lo prefería a ese olor terrible de los hospitales, entre el desinfectante, el aire artificial y las demás sustancias lo hacían sentirse mareado. Siguió fumando en total silencio, observando sin mirar el paisaje frente a él

Yunho estacionó su auto en un lugar cerca del Hospital, un aparcamiento privado, nunca sintió confianza de dejar su vehículo en el estacionamiento de los hospitales

Caminó en dirección hacia el lugar propuesto, cruzó la calle y avanzó sobre la acera, del otro lado del edificio vio a Changmin de pie, a unos cuatro metros de distancia, apoyado en el inmueble, de costado a él, se detuvo en seco, admirando la atractiva silueta, antes no había analizado su perfil, el largo de sus pestañas, la nariz poco respingada, la forma de su quijada, el largo cuello, el porte de sus hombros, la estrecha cintura y las piernas largas

Changmin miraba fijo hacia el frente, pero no parecía ver algo en específico, eso daba a su imagen un aire de nostalgia, Yunho se quedó prendado de aquel cuadro, el menor ya no sostenía el cigarro pues hace tiempo lo terminó, pero seguía ahí, abstraído, meditando, sin darse cuenta de nada más. Suspiró profundo antes de girarse hacia la izquierda y notar a Yunho del otro lado

Se miraron como si hubiese pasado mucho tiempo desde la última vez, aunque en realidad solo fueron algunos días. Changmin sonrió débilmente y sintió que su cuerpo pesaba más de lo debido, Yunho respondió el gesto con otra sonrisa y avanzó a él mientras se miraban a los ojos, al estar frente a frente el mayor estiró sus manos y lo agarró de los hombros, atrayéndolo hacia él, abrazándolo por la espalda, el menor no tardó en responder, abrazándose con fervor a su cintura, escondiendo el rostro en el cuello de Yunho, el mayor tragó saliva con fuerza

-¿Cómo está Jonghyun? – preguntó con preocupación, Changmin tardó en responder

-Mal – respondió dificultosamente – Él dice que bien pero… – negó con la cabeza, asiendo a Yunho por la cintura como si fuera su sostén para no caer – Verlo postrado en esa cama me hace sentir que todo está mal – confesó apesadumbrado, sus pensamientos lo hacían sentir muy egoísta

Yunho sonrió levemente y separó la mano derecha de la espalda de Changmin, subiéndola hasta su nuca, acariciando sutilmente los cabellos con sus dedos, el menor levantó la cabeza del cuello del mayor, confundido y con el corazón latiéndole tan deprisa que temió colapsar, eran pocos los centímetros que separaban sus rostros. Los ojos del otro clavado en los suyos le hicieron recobrar la confianza y las fuerzas

-Se recuperará – animó con una sonrisa clara y sincera, Changmin asintió, sin poder apartar su mirada de aquellos ojos honestos

-Gracias – preocupado por la extraña situación puso distancia entre los dos, soltándolo y alejándose un paso, Yunho entendió que cruzó la línea y sonrió avergonzado al mismo tiempo que soltaba su cabeza, la mano le temblaba un poco pero trató de disimular

Quería abrazarlo de nuevo, porque necesitaba ese contacto, porque sin darse cuenta él se convirtió en alguien a quien quería proteger, alejarlo del dolor, deseaba algún día ver en la realidad la mirada y sonrisa que Changmin mostró solo en fotos

-Debo volver ¿Vamos? – preguntó para romper el silencio que quedó, inundando el ambiente de incertidumbre e intranquilidad. Yunho asintió – Es por aquí

Changmin pasó de lado y se dirigió a la entrada, Yunho lo miró de espaldas, alejarse de él, dando pasos sin mirar atrás, dejándolo a él seguir la silueta con sus ojos, hasta que fue capaz de moverse y entrar en el edificio. El corazón le latió desesperado y despegó sus labios para llamarlo, pedirle que le esperara, pero cuanto más avanzaba, Changmin más se alejaba, Yunho comprendió que era todo lo que podía hacer a partir de ahora, ir tras él en silencio

-Te equivocas Minho – pensó sin titubear – Soy consciente, me gusta – admitió sin arrepentimientos

Era extraño, irracional y absurdo, pero una realidad de la que estaba enterado, de la que no sentía vergüenza, le gustaba Changmin y punto, no hacía falta explicárselo o encontrarle una lógica, pasó y lo aceptaba, aunque sabía que no podía hacer más nada, lo correcto era seguir como hasta ahora, Changmin en sus asuntos, él en los propios, sin que nada cambiara, así debía ser.


NOTAS DE AUTOR: ¿Cómo creen que actuará Yunho a partir de ahora? ¿Se confesará con Changmin? jeje espero sus opiniones. Bye...

Our Game

Título: “Our Game.”
Autor: All_Miel
Pareja: MinJae.
Género: Slash, Lemon, Romance, AU.
Extensión: Serial. 
Estado: Proceso.
Reseña: Changmin se considera a sí mismo un hombre libre, que disfruta de la vida sin compromisos innecesarios, pero su estilo de vida es puesto a prueba, cuando inicia una relación con un hombre comprometido. 
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Our Game - Cap. 1

Señales I.


Changmin con mucho cuidado, para no despertar al hombre que dormía con la cabeza sobre su pecho, estira su brazo libre para tomar el celular de la mesilla de noche. No se sorprende al ver la hora, calculaba que había pasado bastante tiempo desde que terminaron su actividad habitual antes de dormir.

Esa semana entera había sido diferente, ya que se quedó a dormir todos los días en el departamento del hombre a su lado o más bien de encima suyo, pero hoy, esto se acababa. Esta sería la última noche que cuenta con ese inesperado privilegio y en esos momentos estaba pensando en la razón que lo obligaba a tener que, a partir de mañana, dormir en la soledad de su propia cama.

Cuando llegó como un nuevo empleado a una de las empresas más importantes de la ciudad y vio al hombre que en esos momentos tenía en sus brazos por primera vez, no puede mentir, lo primero que pensó es, que es lo que tendría que hacer para meterse en sus pantalones y nadie honestamente podría culparlo.

Pero no fue sólo por su apariencia, el hombre poseía un aura especial, parecía alguien inalcanzable, lejano, incluso frío. Esta imagen se desvaneció en el mismo instante en que lo vio sonreír por primera vez. Fue en ese momento en que se propuso tener a ese hombre sea como sea.

A esas alturas ya se había enterado que tenía una pareja, aunque nadie sabía la identidad de éste. Era un secreto a voces que era gay y mantenía una relación secreta desde hace un tiempo con alguien adinerado y mayor que él. Eso era lo que decían los chismes en la oficina. Pero como la identidad de este hombre era un misterio, Changmin hasta pensó que no era cierto, que quizás el hombre lo decía para mantener alejado a cualquier interesado, pero lo cierto es que él no hablaba de su relación. Los chismes eran creados por el resto de los empleados, ya que en más de una ocasión recibió un regalo costoso en la oficina, provocando los chismes desmedidos y lo que definitivamente convenció a los chismosos, fue que en una ocasión el hombre se emborrachó y terminó contando que estaba en una relación con alguien mayor, así que no era un cuento inventado por él, al contrario, el hombre prefería ocultarlo.

Al principio esto lo detuvo y pensó en olvidarse de él, dejarlo en paz y satisfacer su lujuria con alguien más, pero no era la primera vez que se involucraba con alguien que estaba en una relación y el sexo sin compromiso era más fácil llevarlo con personas que tenían otra pareja, de esa forma él no tenía que inventar excusas para desaparecer al día siguiente. Realmente lo que casi lo detuvo fue que, según los rumores, esta relación parecía ser sólida y de hace bastantes años. Le gustaban los retos, pero no quería ser acusado de acoso o que Jaejoong lo golpeara por sus intentos de seducirlo.

Por lo que se manejó con cuidado. Al principio no quiso parecer muy interesado.

Como eran colegas y se veían constantemente en la oficina, lentamente se fue acercando amistosamente y tiene que confesar que el destino le dio una mano. Vivian muy cerca, en menos de cinco minutos llegaba al departamento del otro y eso fue suficiente para tener una excusa para en ocasiones regresar juntos a sus respectivos departamentos, luego de la jornada de trabajo.

Fue así como lentamente se fue acercando cada día más, hasta que un día nuevamente el destino lo ayudó, la verdad que esta vez él se creó una oportunidad y no la desaprovechó.

Fue una noche en que salieron a beber todos los colegas de la oficina para celebrar un nuevo contrato y Changmin pensó que esa era la ocasión ideal para hacer su primer movimiento en serio, lo que no sabía es que iba a resultar todo como lo había planeado.

Procuró no beber y que no se notara que fingía hacerlo. Como un experto o como un lobo acechando a su presa, procura que el otro hombre si beba demasiado y que todo el tiempo estuviera cerca, muy juntos, lado a lado, para que de ninguna forma se le pudiera escapar. La respuesta del otro hombre fue alentadora también, por lo que Changmin no podía estar más contento.

El otro se reía con sus comentarios y bromas estúpidas y si Changmin lo tocaba, él no hacía ademán de alejarse. Si bien el contacto no era sospechoso, ya que Changmin lo hacía parecer casual, de todas formas, si el otro se sintiera incómodo, Changmin lo hubiera notado.

No fue extraño que se fueran juntos a sus casas, por lo que con ayuda de Changmin, ya que el otro iba mareado, no en extremo, pero de todas formas le costaba mantener el equilibrio, muy juntos se dirigen a sus respectivos departamentos, al menos eso es lo que cree Jaejoong, ya que en los planes de Changmin, sólo iban a uno de ellos, ¿cuál?, no le importaba.

Finalmente se dirigieron al de Jaejoong, quien ya se sentía un poco mejor y le pedía disculpas a Changmin por haber bebido tanto y que el otro lo tenga que acompañar a su departamento. Por supuesto Changmin fingía amabilidad e inocencia. Le dijo que no era ningún problema ayudarlo porque ya eran amigos y eso es lo que hacían los amigos, con una sonrisa que a vista de Jaejoong era sincera.

Una vez dentro lo invita a tomar un café y Changmin asiente gustoso y toma asiento en una de las sillas de la cocina, a donde Jaejoong lo guía, Changmin sonreía por los intentos de Jaejoong de moverse con naturalidad, intentando que no se le notara su pobre equilibrio y Changmin viendo la oportunidad en la palma de su mano, se acerca para quedar detrás de él, con el pretexto de ayudarlo a sacar un par de tazones del mueble y cuando Jaejoong se voltea para agradecerle choca con su cuerpo y quedan prácticamente abrazados y el hombre más alto, hace lo que había querido hacer desde que lo vio.

Se inclina levemente para acortar la distancia de sus labios y capturarlos para no soltarlos, por lo menos en los próximos segundos. Changmin se concentró en la reacción de Jaejoong antes de dejarse llevar, ya que, si el otro hacía el menor signo de rechazarlo, él lo iba a aceptar y lo dejaría en paz, pero como la suerte estuvo de su parte desde el inicio, Jaejoong le responde como había deseado.

El beso es suave al inicio, por las reservas de Changmin y por la sorpresa de Jaejoong, pero pronto sus lenguas comenzaron a acariciar lo que encontraban y a profundizar el beso con cada segundo que pasaba. La temperatura subió de inmediato de una forma repentina pero natural, ya que comenzaron a estimularse mutuamente, pronto y sin reservas.

Mientras se besan profundamente, sus cuerpos unidos buscan la fricción. Ambos ondean sus cuerpos en completa sincronía, mientras las manos de Changmin acarician la espalda del otro y las manos de Jaejoong presionan fuertemente los hombros del más alto, pronto el deseo por tocar y besar la piel es imprescindible, por lo que el primero en hacer algo al respecto es Changmin, quien necesita literalmente devorar al otro hombre, por lo que su boca suelta la boca ajena, con un ruido obsceno y comienza a besar y succionar la piel del cuello del otro y Jaejoong con el mínimo de cordura que le quedaba intenta detenerlo.

–Chang… Chang... es… espera… –Intenta hablar, pero lo que consigue son frases entrecortadas, entre gemidos y no sabe que esto sólo hace que Changmin se excite todavía más y se acerque rápidamente al punto de no retorno. Además, Jaejoong era delicioso, ahora que lo había probado deseaba hacerlo por completo.

–¿Quieres… que me detenga…? –Pregunta Changmin en un susurro, mientras se separa un poco, pero no para detenerse, sino para abrir por completo la camisa del otro hombre. No tiene paciencia y la separa a la fuerza, rompiendo los botones de esta, pero a ambos no les importó, sobre todo a Jaejoong, quien ahora era estimulado con la boca del otro hombre en su pezón derecho y él sólo puede sentir que se derrite… y enredar sus dedos en el suave cabello del otro hombre.

–No… lo… sé… –Dice sin aliento y con su cerebro y cuerpo al borde de la combustión. Changmin era un experto con su lengua.

Con sus dedos en el cabello del otro intenta separarlo, pero al contrario, sólo logra acariciarlo, enterrar más sus dedos, esperando que no se detenga y siga abusando de su cuerpo.

Changmin logra escucharlo, y sonríe de lado, feliz por su nueva victoria y cambia de pezón rápidamente. Iba a aprovechar y disfrutar cada segundo de este encuentro que había esperado tanto.

–Si quieres… me detengo… –Le dice Changmin para provocarlo y también para escuchar nuevamente esa voz tan excitante que había escuchado de Jaejoong… su voz agitada, ahogada y excitada.

–No… –Es lo único que puede decir Jaejoong, mientras se sigue aferrando al cabello del otro.

Changmin siente finalmente la sensación de victoria en su totalidad y esta vez suelta el pezón abusado y comienza subir por el cuello otra vez, con pequeños mordiscos y succiones. Tenía completamente abrazado el otro cuerpo contra el suyo y la sensación de este retorcerse y temblar en sus brazos lo fascinaba. En cuanto llega a sus labios, observa su rostro por unos segundos, sus mejillas sonrojadas, sus labios rojos y completamente húmedos no eran suficiente, quería ver su mirada también, pero el hombre tenía los ojos cerrados, por lo que Changmin le dice.

–Mírame…

Jaejoong con su cerebro completamente nublado, logra entenderle y obedece lentamente.

Se siente como hace mucho tiempo no lo hacía. Hace mucho tiempo que no experimentaba este tipo de placer y eso que recién estaban comenzando, pero ya Jaejoong se sentía derretir con cada caricia del otro hombre.

Cuando Changmin finalmente logra ver la mirada que buscaba, nublada y cargada de deseo, sonríe más ampliamente. “Oh, como voy a disfrutar esto…”, piensa, con su lujuria a tope.

–¿Estas… seguro? –Le pregunta.

Changmin estaba disfrutando esto el doble de lo que lo hacía comúnmente, porque este hombre no sólo le había costado algo más de esfuerzo o porque era alguien “prohibido”, sino también porque el otro hombre era absolutamente perfecto, sensual y provocativo, pero lo más fascinante era que Jaejoong no se daba cuenta y… Changmin hace tiempo que no conquistaba a alguien como él… en esos momentos, sólo quería poseerlo y hacerlo jadear y gritar… y él mismo quería gritar de placer también, quería tomar todo lo que el otro estaba dispuesto a entregarle y lo que no, lo tomaría de todas formas, su mente febril ya no funcionaba correctamente y sólo comienza a sentir a partir de ahora.

–No… –Vuelve a balbucear Jaejoong. –No… –Jaejoong lo intenta una última vez… pensar… necesita hacerlo… necesita recordar que no es un hombre libre, que lo que está haciendo tiene un nombre… que no debe… que él jamás ha sido infiel… que por más que desee al otro hombre que en estos momentos, introducía sus manos en sus pantalones, luego de desabotonarlos, él no podía hacerle esto a su novio…. pero… pero… no podía detenerse. No ahora… deseaba y necesitaba esto como no lo había imaginado.

–¿No… qué…? –Le pregunta esta vez Changmin, quien se separa, para quitarle completamente los pantalones. En el proceso le baja el bóxer unos centímetros, dejando al descubierto la piel de su cadera. Changmin se agacha un poco para quitarle los pantalones algo ajustados y los deja caer al suelo, mientras se levanta por completo y ahora lo toma de las caderas fuertemente para dejarlo sobre el mueble que se encontraba pegado a la pared de la cocina y se coloca entre sus piernas, todo lo hace con rapidez.

A sentir la fría superficie del mueble en contra de su piel, Jaejoong despierta un poco e intenta detenerlo una vez más.

–No puedo… hacerlo… –Dice con la voz que le encantaba a Changmin y quería seguir escuchándola si era posible.

Mientras Changmin le acaricia la espalda por debajo de la camisa abierta y le baja la parte superior para dejar al descubierto ambos hombros y continúa con su exploración, comienza a besar nuevamente su deliciosa piel, esta vez del hombro izquierdo, del cuello, de su mandíbula, para llegar a la oreja y seguir con su recorrido por la piel que encontraba y Jaejoong responde como deseaba, arqueando su cuerpo y moviendo su cabeza al lado contrario para darle más acceso, Changmin le dice.

–¿Por qué no…? –Le susurra Changmin, mientras continua con sus caricias, besos, mordidas y succiones.

–Ya sabes… la razón… –Le dice Jaejoong, mientras gime, jadea y pide más con su cuerpo, sin atreverse a decirlo. Estaban completamente unidos, Jaejoong había abierto más sus piernas, para pasarlas por la cintura de Changmin y sus manos habían ido a desabotonar su pantalón y ahora ambas erecciones hacían contacto y fricción por el movimiento ondeante de sus cuerpos que ambos mantenían y aumentaban en ritmo, con velocidad.

–Esto no lo tiene que saber nadie… será nuestro secreto… –Le susurra Changmin al oído, acariciándolo con su lengua y siente su caliente aliento acariciarlo también. La sola voz del hombre hace que Jaejoong casi se corra en ese momento. Era tan seductora y prometía tantas cosas, el hecho de que sea algo que no debería hacer, sólo agregaba más lujuria… un secreto… su secreto… nadie tenía que saberlo…

Sus manos actuando por voluntad propia, se dirigen al bóxer de Changmin y los baja unos centímetros con prisa, sólo para liberar su erección.

Changmin al sentir lo que estaba haciendo vuelve a sonreír con una media sonrisa y se separa de la piel que no se cansaba de probar para buscar alrededor algo que pudiera usar. Lo primero que ve es una botella de aceite de oliva y sonríe más ampliamente, jamás lo había usado, pero les servirá, ambos estaban ansiosos y ninguno se querría separar para ir a buscar algo más apropiado.

Jaejoong aprovechó que Changmin se separa levemente para él esta vez probar la piel caliente y deliciosa y pronto siente que es adicto a esta, pero Changmin tiene que estirarse para alcanzar la botella y lo detiene realmente sin querer hacerlo, pero si no se apresura, se correrá antes y no donde quiere realmente hacerlo.

–¿Chang… –Iba a reclamar Jaejoong al ver como se aleja por unos segundos, pero cuando se da cuenta que es lo que está haciendo se calla. Changmin ya había encontrado que utilizar para lubricarlo.

Jaejoong ya no podía esperar más y lo abraza por el cuello para ubicarlo entre sus piernas y lo besa profundamente. Changmin le contesta de la misma forma, deja la botella de aceite en el mueble y mueve sus manos por la espalda de Jaejoong para llegar a su trasero, le baja el bóxer y tiene que levantarlo levemente para quitárselo por completo, con la ayuda de Jaejoong quien se levanta para facilitarlo y dobla una de sus piernas para quitárselo, quedando atrapado en su otra pierna, pero no le importa, no pueden esperar más y están cada segundo más ansiosos, febriles y desesperados.

Changmin toma la botella, le quita la tapa, lo rodea con sus brazos, mientras Jaejoong le afirma los hombros fuertemente y derrama una cantidad generosa de aceite por la parte baja de la espalda de Jaejoong.

Cuando éste siente el líquido recorrerlo siente escalofríos interminables, la diferencia de temperatura era deliciosa y todo parecía cada vez más sucio y erótico y sin quererlo en realidad, lo dice en voz alta.

–Esto es tan... tan… sucio… –Gimiendo fuertemente cuando siente como Changmin lo apega más a su cuerpo e ingresa un dedo exploratorio en su entrada cubierta de aceite y el malestar inicial se esfuma tal cual como llega.

Changmin está de acuerdo, y esto lo hacía más excitante. –¿Te gusta… te gusta así, verdad…?

Jaejoong sólo puede gemir una vez más y decir. –Mmm… mmm… –Changmin ahora hacía maravillas con sus dedos, había introducido otro y rápidamente los mueve en círculos, luego adelante hacía atrás y vuelve con los círculos, los separa, los junta y vuelve a repetir los movimientos una y otra vez. Al sentir la presión en sus dedos, Changmin sólo podía imaginar cómo se sentiría otra parte de su cuerpo, por lo que se apresura.

–Lo sabía… –Dice Changmin. –Sabía que eras… muy sucio…

–No… no lo soy… –Intenta reclamar Jaejoong, ya fuera de sí.

–¿No lo eres…? –Le pregunta Changmin, mientras ingresa un tercer dedo y en esta ocasión lo mete y saca, primero lentamente, pero con cada segundo lo hace más rápido y con impaciencia. –Si lo eres… mírate ahora… –Y le muerde la oreja más fuerte de lo que pretendía, porque estaba en su límite.

–No… no… –Repite Jaejoong, sentía su cuerpo entero reaccionar a la estimulación de Changmin y lo hace particularmente fuerte cuando siente su próstata ser frotada.

–Mira como gimes… y te retuerces… con sólo mis dedos… lo eres… –Insiste Changmin, quien busca escuchar a Jaejoong rogar para que él lo penetre, no sólo con sus dedos.

–No…

–Sí… dime cómo quieres… que lo haga… como quieres que te coja… como lo quieres… dímelo…

–Fuerte… –Puede contestar Jaejoong. Changmin metía y sacaba sus dedos sin contemplaciones fuertemente y sin disminuir la velocidad.

–¿Qué más…? –Le pregunta Changmin quien mueve su otra mano, con la que sostenía una de las nalgas de Jaejoong, la suelta y la dirige al pene de éste, quien no resiste más y se corre fuertemente al contacto de la mano del otro hombre.

Oh, el orgasmo… el orgasmo de Jaejoong fue indescriptible. Sólo sabe que siente los espasmos recorrerlo deliciosamente y que no desea que se detengan, pero no tiene tiempo para recuperarse, porque Changmin le toma una de las piernas colocando el pie sobre la mesa, separando más sus piernas y logrando que Jaejoong se tenga que afirmar en la superficie con ambas manos a sus lados para no caer de espaldas, ya que el otro hombre quería más acceso a su entrada y estaba impaciente, ya había esperado demasiado y quería su orgasmo lo antes posible.

Changmin toma la botella nuevamente y en esta ocasión derrama abundante contenido en su pene y con su otra mano lo esparce por toda su extensión.

Jaejoong al verlo con sus ojos nublados, se humedece los labios con su lengua. El hombre estaba muy bien dotado… su miembro era perfecto en largo y ancho y Jaejoong ya no podía esperar para sentir como este lo penetraba y lo dilataba a más no poder, causándole dolor y placer al mismo tiempo.

Changmin como si leyera el pensamiento, se apresura, se acerca completamente, con su mano libre toma el muslo de la pierna doblada que tenía Jaejoong sobre la mesa y con la otra dirige su pene a la entrada de Jaejoong y sin más preámbulos, lo penetra fuertemente.

Jaejoong siente un dolor agudo en su espina, que dura solo dos segundos, porque pronto el placer lo invade.

–¿Así… te gusta…? –Le pregunta Changmin, quien tiene que parar unos segundos antes de comenzar a moverse como quería, fuertemente y sin detenerse hasta liberarse, pero antes de hacerlo, respira profundo, toma la camisa de Jaejoong de la parte superior y la baja por los brazos del hombre, sin quitársela por completo, le aprisiona las manos por detrás de su espalda, atándole la camisa por sobre sus muñecas.

–Contéstame… –Le dice con voz ahogada, antes de separarse para volver a embestirlo fuertemente.

Jaejoong, quien ahora apenas se afirmaba con sus manos aprisionadas por detrás de su espalda, también a penas puede hablar y le dice. –Sí… más fuerte… –Es lo único que puede decir y al parecer es suficiente porque Changmin comienza a atravesarlo sin piedad.

Fuerte, duro y preciso. Jaejoong siente de inmediato como su próstata es abusada por la fricción ocasionada por el pene de Changmin y rodea con ambas piernas la cintura del otro, mientras comienza a mover sus caderas para apurar el encuentro de sus cuerpos.

En la cocina se escuchaba el ruido de sus pieles hacer contacto, los gemidos y sus respiraciones agitadas y Changmin quería seguir escuchando todo esto y más. Con un mano en la cadera de Jaejoong y la otra apoyada en el mueble, se detiene por un segundo para con la mano que tenía en el mueble, tomarlo de la espalda y acercarlo a sus labios, en cuanto lo hace los captura para introducir su lengua y devorarle la boca también. Jaejoong le responde de inmediato, quería tocarlo, pero también le causaba un placer oculto que el otro se lo niegue, atándolo y privándolo de hacerlo.

Quieren sentirse tanto y en su totalidad y el beso es tan caliente que ambos sienten en sus cuerpos que pronto se correrán.

Changmin se apresura, apoyando ambas manos en el mueble a los lados de Jaejoong y comienza penetrarlo con más fuerza y velocidad que antes, mientras Jaejoong ni siquiera puede moverse por la fuerza y con sus manos atadas en su espalda termina con su cuerpo completo sobre la superficie del mueble y al segundo que esto ocurre se corre fuertemente y al segundo siguiente Changmin lo sigue. Ambos comparten los espasmos de placer recorrerlos y ambos se sienten desfallecer por unos segundos, ambos también hace tiempo no lo sentían tan fuerte.

Intentando regular sus respiraciones y los latidos normales de su corazón. Changmin se separa sacando con cuidado su pene con una de sus manos. Jaejoong gime levemente antes esta acción y Changmin se sorprende como su cuerpo reacciona ante este leve gesto, el miembro en su mano se retuerce al escucharlo. Con otra media sonrisa, se da cuenta que esto está lejos de acabar.

Ayuda a Jaejoong a levantarse y lo desata, sin borrar su sonrisa y en cuanto lo hace y lo ayuda a ponerse de pie, Jaejoong siente como su bóxer desciende por su pierna en el que había quedado atrapado y siente un escalofrío, mientras Changmin lo vuelve a besar con más calma, pero profundamente de todas formas. Cuando libera finalmente sus labios, le dice.

–Vamos a tu habitación.

Jaejoong sólo asiente, aún se encuentra en un estado de ensoñación. Se siente ebrio otra vez, pero de una forma diferente y no recuerda que le haya sucedido esto antes, pero asume que también debe ser el alcohol que aún está en su sistema.

Termina de quitarse la camisa y en cuanto da el primer paso, siente el semen caliente de Changmin recorrer lentamente la parte interna de sus muslos, gime levemente ante la sensación y con sorpresa siente como comienza a excitare, al mirar hacía bajo, también puede ver como Changmin también está excitándose y al elevar su mirada al rostro de éste se da cuenta que lo observa intensamente.

–¿Qué…? –No puede terminar la pregunta, porque Changmin nuevamente lo toma en sus brazos le introduce la lengua en su boca y comienza a caminar, se separa sólo para preguntar, con voz ronca.

–¿Dónde queda tu habitación?

Jaejoong se separa, lo toma de la mano y lo arrastra a la habitación, que se encontraba semi a oscuras, ya que las cortinas estaban abiertas y entraba la luz de la luna.

Jaejoong es esta vez quien toma el liderazgo y lo lanza a la cama, para él colocarse a horcajadas encima de él y sin más esperas toma el miembro completamente erecto de Changmin y lo guía a su entrada. En cuanto lo hace ambos gimen fuertemente y mientras observa como Jaejoong comienza a moverse de forma erótica y sensual, sabiendo muy bien lo que estaba haciendo, Changmin piensa que va a disfrutar del cuerpo de ese hombre hasta que se canse.

Lo repiten tres veces más, hasta que ambos quedan completamente exhaustos.

Luego de que ambos lograron regular por completo su respiración, luego de su último orgasmo, Jaejoong se le acerca para abrazarlo y descansar parcialmente sobre él. Esto era algo a lo que Changmin no estaba acostumbrado, pero se deja llevar porque estaba realmente agotado, hace tiempo que no tenía sexo de esta forma, tan pasional y sin reservas. Había comprobado muchas veces que las personas más dulces y tranquilas terminaban siendo las más desinhibidas en la cama y le encantaba comprobarlo una vez más.

Luego de tan agotadora actividad, no es de extrañar en la forma en que sus ojos se cierran sin permiso y pronto ya está profundamente dormido.

Cuando abre los ojos unas horas después con la luz del día bañando la habitación, Jaejoong no había cerrado las cortinas por razones obvias, ladea un poco la cabeza para ver al hombre durmiente que aún tenía su cabeza apoyada en su pecho. Por un momento pensó que sería incómodo, pero cuando Jaejoong despertó unos minutos después se comportó de la forma más normal posible e incluso lo invitó a tomar desayuno.

De esta forma sencilla, sin promesas ni complicaciones, se convirtió en el amante de Jaejoong.

Por lo general cuando se involucraba con personas en relaciones, sólo era el trato de una noche, pero Changmin pensó en ese momento que si podía pasar otra noche de aquellas con el otro hombre tenía que hacer lo que fuera necesario. El placer fue demasiado como para no repetirlo. Pero finalmente la realidad fue diferente, no fue sólo una noche más, fueron muchas otras hasta el día de hoy, donde se encuentra de nuevo con el hombre en su pecho, quien esta vez lo mira con sus ojos grandes y expresivos, Changmin podía ver el signo de pregunta en ellos.

–¿Por qué no estás durmiendo? –Le pregunta.

–No tengo sueño. –Le contesta sencillamente. –Sólo vuelve a dormir, no te quise despertar. –Le dice acariciándole el rostro y sonriéndole.

Jaejoong sonríe también, pero no cierra los ojos. –¿En qué estás pensando?

En estos meses Jaejoong había aprendido a saber cuándo algo le preocupaba al otro hombre.

Changmin le iba a decir que, en tonterías, pero no sabe porque al abrir la boca, su respuesta es lo que realmente estaba pensando. –En que desde mañana tendré que volver a mi departamento.

Jaejoong se tensa, no esperaba esta respuesta.

Su novio regresaba esa tarde de un viaje de negocios que le tomó una semana. Tampoco sabía que decir. –No…

Changmin lo interrumpe con una sonrisa más amplia. –Sólo pensaba que tendré que preparar mi desayuno, ahora sólo vuelve a dormir.

Pero Jaejoong no sabía que pensar. ¿Changmin le quería pedir algo? No, no puede ser eso, el otro hombre siempre fue claro con la relación que llevaban. Recuerda como si fuera ayer cuando le dijo que; “nada de complicaciones, sólo divirtámonos” fueron sus palabras exactas.

Pero su rostro le decía otra cosa, que estaba preocupado por algo. Jaejoong quiere borrar esa expresión y hace lo que sabe hacer para distraerlo.

–Ya no tengo sueño, además ya amaneció.

Acto seguido, se coloca completamente encima del otro con sus piernas abiertas rodeándolo y con practica e intención comienza a mover sus caderas, logrando que sus miembros se rocen y despierten sin demora.

Changmin no pierde tiempo y aprovecha esto para olvidarse de sus extrañas preocupaciones e inquietudes. No tenían sentido, pero mientras el hombre encima de él acercaba su rostro para besarlo, se sintió más extraño ahora, sintió algo como… como… una señal, si eso era… era algo así como una señal… una que ya había ignorado antes…

Fallen - Cap. 2

Búsqueda.


A diferencia de aquella vez, Jaejoong no desea contestarle de inmediato, al contrario, quería desaparecer en el instante. Desvía su vista a la mano del otro joven que sostenía su brazo y se intenta soltar una vez más, pero Junsu a pesar del impacto de ver a ese niño, ahora un adolescente como él, no pretende soltarlo aún.

–¿Cóm… –Junsu pretendía repetir la pregunta, pero el otro joven lo interrumpe.

–Suéltame… toma, lo siento… pero déjame ir… –Le dice Jaejoong, tendiéndole la pequeña cartera que había robado hace unos minutos.

Junsu observa el objeto con extrañeza, por un momento había olvidado la razón de su encuentro.

Cuando Junsu tiende la mano para tomar la cartera, de improviso, aparece el compinche de Jaejoong, quien lo empuja fuertemente, logrando tirarlo al suelo.

El muchacho toma la cartera, ya que Jaejoong se encontraba paralizado y le grita. –Vámonos… corre… –Le dice, mientras se larga del lugar rápidamente.

Jaejoong no podía quitar la vista del muchacho tendido, no puede, menos cuando éste vuelve a hace la misma pregunta. –¿Cómo te llamas?

Jaejoong despierta para abrir la boca y cuando le iba a contestar, es interrumpido por el grito de su amigo que acaba de regresar para tomarlo del brazo y arrastrarlo del lugar –Corre…

Al igual que hace diez años, Jaejoong susurra su nombre, mientras se aleja y está seguro que nuevamente, el otro muchacho no lo puede escuchar.

*

Junsu termina levantándose del suelo y no intenta seguirlo, no porque no quisiera, sino porque su novia llega con un par de policías y él decide hacer algo de tiempo y les miente, diciéndoles que se fueron por la dirección contraria. Continúa mintiendo y les dice que no vio el rostro de ninguno.

Finalmente, los dos hombres les permiten que se vayan a sus casas, luego de llamar a sus padres para informarles, ya que los muchachos eran menores de edad, pero estos no podían ir a buscarlos, así que con una autorización telefónica de parte de los padres de cada uno, les permitieron irse.

La muchacha en todo el recorrido, no hizo más que quejarse, reclamar y culpar de todo a Junsu, quien en otro momento se habría enojado muchísimo y estaría discutiendo con la muchacha, pero después de lo que había ocurrido, no puede más que pensar en el desconocido que le había robado la cartera a su novia. El mismo con el cual quiso jugar de niños. El muchacho que lo miraba con ojos tristes y vacíos.

Junsu despierta de sus recuerdos cuando su novia le da una palmada en el brazo, diciéndole que le pague al chofer de taxi que habían tomado. Junsu le hace caso y se baja con ella, al frente del portón de su casa.

La muchacha vivía en una enorme mansión, en la posición más privilegiada del sitio en el cual Junsu también vivía, pero unas cuadras más al sur.

–¿No vas a entrar? –Le pregunta la chica cuando nota que Junsu no se mueve.

–No, estoy cansado, te dejo aquí.

–Pero deberías acompañarme y así les contamos lo que nos pasó a nuestros padres.

–Pero tus padres aún no están en casa.

–Lo sé, pero puedes acompañarme y los esperamos juntos.

Junsu suspira. –Estoy cansado, mejor entras y descansas también hasta que lleguen tus padres, ¿ok?

La muchacha con un puchero asiente, pero le hace caso. Se despiden con un beso y entra a su hogar.

Junsu se va de inmediato a su casa, pero comienza a caminar lentamente.

Su mente estaba sobrecargada y una persona tenía la culpa. Aún no podía creer que lo había encontrado, tampoco podía negar que una vez soñó volver a verlo.

De niño nunca entendió porque ese pequeño niño maltratado lo había impactado tanto, en su inocente mente siempre pensó que fue su culpa que su madre lo golpeara y la culpa fue uno de los motivos que hizo que no lo pudiera olvidar. Estuvo casi un año entero pesando en él y recordando ese momento, después como es natural lo comenzó a olvidar lentamente, sólo de vez en cuando lo recordaba, cuando veía a un niño en la calle, cuando comenzó a conocer a sus compañeros de escuela, cuando hacía nuevos amigos… hasta que había llegado ese día, el día en que le robó la cartera a su novia.

Junsu no se da cuenta que ya llegó a su casa y entra con prisa, dirigiéndose a su cuarto. Sus padres solían llegar tarde a casa, así que no esperaba que estuvieran.

Ingresa al baño y se mete a la ducha para refrescarse. Se coloca una camiseta, su ropa interior y se recuesta en su cama, para seguir pensando.

Junsu no puede creer que a pesar de lo que le hizo, aun pudo percibir esa… no sabía cómo describirla, ¿inocencia?, no estaba seguro si esa era la palabra, pero esta segunda vez que lo vio, sintió nuevamente esos deseos de ayudarlo, de borrar esa expresión tan… tan… tan desoladora, si… esa era la palabra, además… Junsu no lo quería reconocer, pero ahora que estaba en la soledad de su cuarto puede aceptarlo. El muchacho era tan hermoso, sus ojos grandes y oscuros que lo atravesaban con su mirada y esos labios tan rojos y… Junsu se paraliza cuando recuerda sus labios… ¿en qué estaba pensando?, sacude su cabeza con fuerza, si, le había parecido muy lindo, pero nada más… lo niega con su corazón acelerado.

Después de todo, lo más importante de toda esta situación era otra cosa…

No era extraño que alguien, que desde tan pequeño tuviera que trabajar vendiendo dulces en la calle, terminara robando. Era lo lógico, lamentablemente y Junsu esta vez sintió su corazón estrujarse al imaginarse la vida que debe haber tenido ese pobre muchacho y la que tiene ahora. Las personas como él, no tienen oportunidades y si el muchacho sigue ese camino no quiere imaginar cómo puede terminar…

Tiene que hacer algo, piensa, mientras se sienta en la cama. Tiene que encontrarlo y ofrecerle ayuda, era su deber, era más que eso… era una necesidad inexplicable que sólo podría satisfacerla si lo ayudaba. Mañana mismo iría en su búsqueda, piensa más animado.

*

Jaejoong llega a su casa en la madrugada. Su amigo le había dicho que se fuera con él, pero el muchacho aún estaba impactado por lo que le acababa de suceder y quería estar solo.

No podía quitar de su mente el rostro del otro muchacho, quien insistía en saber su nombre. ¿Por qué?, se pregunta Jaejoong, una y otra vez. Le acababa de robar la cartera a su novia y él otro al reconocerlo sólo quería saber su nombre. Jaejoong no lograba entenderlo, por más que le daba vueltas a lo que había ocurrido, no podía entenderlo.

Pero a pesar de su confusión, estaba feliz… muy feliz de que el otro muchacho lo haya reconocido, que no lo haya olvidado y de que aún quisiera saber su nombre. ¿Querría ser su amigo otra vez?

Jaejoong se ríe de su propia estupidez. Como alguien como el otro muchacho querría ser su amigo. A pesar del impacto de ser descubierto y luego darse cuenta de quien lo había hecho, Jaejoong notó perfectamente el aura del otro, tal cual como cuando eran niños. Su clase, sus ropas costosas y de buen gusto, su cara llena y saludable. Realmente no había cambiado mucho, al menos su rostro y sobre todo sus ojos… esos ojos bondadosos que lo miraban con más que curiosidad, con una calidez que Jaejoong jamás en su vida había experimentado y pensaba que, si sentía eso con sólo su mirada, se preguntaba cómo sería el conocerlo y ser su amigo.

Sacude su cabeza, no puede ser tan estúpido, eso jamás sucedería. Además, ahora el otro sabía que era un ladrón y se moriría de vergüenza si lo volviera a ver.

Sin darse cuenta llega a su casa y antes de entrar, se asegura que su padre no esté despierto, algo bastante improbable, después de lo borracho que se puso durante la tarde.

En cuanto ingresa, corre a su habitación. Sólo se quita los pantalones y se mete bajo las mantas de su cama. No cree que duerma pronto, pero lo intenta de todas formas.

*

Algo húmedo lo despierta. Una humedad en su mejilla y su cuello y cuando se cerebro se despeja por completo del sueño. Su cuerpo se paraliza de terror. Se había descuidado y ahora su padre estaba parcialmente encima suyo, con su boca buscando su piel.

Cuando se recupera de la sorpresa y parcialmente del miedo, comienza a forcejear, pero es inútil, el otro doblaba su peso y aunque Jaejoong podía sentir que estaba borracho aun, por su aliento y sus murmuraciones incoherentes, podía afirmar sus brazos con relativa fuerza.

Lo había paralizado enterrando ambos de sus brazos contra el colchón de su cama.

Jaejoong había logrado escaparse de los acercamientos de su padre desde que se fue a vivir a esa casa. Por un momento pensó que ya estaba muy grande para su gusto, pero al parecer se equivocaba. Lo comprobó el primer fin de semana de su estadía en el lugar. Su padre entró a su habitación luego de emborrachare en un bar y luego continuó en su sala, por suerte Jaejoong estaba despierto y alcanzó a esconderse en el baño, done tuvo que dormir toda la noche en la tina del lugar. Al otro día despertó muy adolorido, pero lo prefería a tener que soportar a su padre tocándolo.

Ahora su peor miedo vuelve a la vida, se maldice por no haber trabado la puerta antes de quedarse dormido, pero su cabeza estaba tan ocupada con otra persona que no es extraño que lo haya olvidado.

–Sigues… tan suave…

Murmuraba el hombre mayor apenas modulando, mientras continuaba moviendo su boca sobre la piel de su cuello, pronto seguiría su recorrido por su pecho y torso.

Tenía que hacer algo, y ve su oportunidad cuando el hombre lo suelta para comenzar a quitarle la ropa. Jaejoong ahora con sus brazos y una de sus piernas libres, lo empuja con toda su fuerza, el hombre cae de espaldas y Jaejoong con velocidad salta de la cama y se dirige a la salida de la casa. Como estaba con ropa interior y una camiseta, se queda en el patio, rodea la entrada para llegar a la ventana de su cuarto, de ahí observaría los movimientos del hombre. Estaba temblando y no se da cuenta hasta que logra controlar su respiración y los latidos de su corazón.

Su corazón se altera una vez más cuando ve que el hombre comienza a moverse. Con mucha dificultad, arrastrando sus pies abandona la habitación. Jaejoong espera unos minutos antes de entrar por la ventana. En cuanto lo logra abre unos cajones, toma unos jeans y un polerón con capucha gris limpios, su billetera y sale por el mismo lugar.

Mientras se aleja, lo único que piensa es que ya no lo puede soportar más. Tiene que alejarse de ese hombre definitivamente.

*

Junsu sabía que no iba a ser fácil, primero porque el muchacho debe salir en las noches, por lo que se imaginó que ir después de almuerzo, al mismo lugar donde fueron robados con su novia, no iba a conseguir mucho, pero no lo pudo evitar. Estaba muy ansioso y quería encontrarlo lo antes posible.

Ya habían pasado cinco horas y Junsu estuvo todo este tiempo dando vueltas de un lado para el otro. La calle era comercial y siempre estaba llena, por lo que tampoco iba a ser fácil la búsqueda, pero de alguna forma sabía que lo reconocería aun en un mar de gente, después de todo el muchacho tenía un aura especial que lo hacía destacar, no estaba seguro si era percepción de él solamente, pero eso es lo que le ocurrió las dos veces que lo encontró.

Come algo en un local de comida rápida, pero como estaba muy nervioso, no puede disfrutarla.

Finalmente decide matar más horas, mirando los escaparates de las tiendas, pero se aburre pronto, por lo que se sienta en la vereda de una calle, se coloca los audífonos, abre Spotify en su celular y abre una de sus listas de música. Es lo único que puede hacer ahora, mientras espera y sigue esperando.

*

–¿Te quiso pegar otra vez? –Le pregunta Joo, mientras fuman un cigarrillo que comparten en una de las calles laterales, del lugar en que el solían delinquir.

Jaejoong no le había contado la naturaleza de los ataques de su padre. Si de él dependiera nadie se enteraría nunca, es una de las razones por la que nunca lo ha denunciado, de pequeño no podía hacerlo, pero ahora que está grande podría intentarlo al menos, pero no se atrevía, se sentía responsable y aunque aquello no tenía sentido, no quería que nadie supiera su vergüenza y sufrimiento.

–Sí, por eso me tengo que ir lo antes posible.

–Ya veo, vamos a trabajar entonces.

–Creo que es muy arriesgado hacerlo en el mismo lugar que ayer, quizás aumentaron la vigilancia, deberíamos esperar unos días antes de volver por ahí.

–También lo pensé, ¿a dónde vamos entonces?

–Primero demos una vuelta por separado en la calle, sólo para revisar la vigilancia y en diez minutos juntémonos en la parada de autobuses para dirigirnos a Gonbang. –Esta era otra de las calles en las que solían “trabajar”.

–Ok, buena idea.

Sin despedirse, ambos se dirigen a su lugar favorito para robar, por diferentes entradas.

Ya eran las 10 de la noche, las luces y el ruido, lo ciegan por un momento, al segundo, continua con su andar.

*

Junsu se había puesto de pie luego de un par de horas, estaba adolorido y cansado. Sus esperanzas se estaban esfumando, pero decide recorrer la calle una última vez.

De nuevo no tiene éxito y cuando voltea una última vez para luego irse, lo ve. Está seguro que es él, aunque ve solamente su espalda.

No puede arruinarlo esta vez, así que comienza a seguirlo como ayer, a una distancia prudente.

El muchacho camina relativamente lento observando a su alrededor. Junsu espera que no robe en esto momentos, sería una complicación innecesaria y no lo podría alcanzar si es que comenzaba a correr.

Cuando dobla una esquina, Junsu se apresura y se queda quieto repentinamente, ya que el joven se encuentra con el mismo chico con el que huyó ayer. Se queda muy quieto e intenta escuchar lo que comienzan a hablar.

–Te busqué antes para decirte que no parece haber más vigilancia que ayer. –Dice el otro muchacho.

–Está bien, pero de todas formas, debemos trabajar en otras calles.

–Ok, vamos entonces.

–Adelántate, vi a una vieja descuidada y sola, no tendré problemas en quitarle su cartera, pero me tengo que apurar para alcanzarla.

–Ok, JJ, nos vemos.

Se despiden con un gesto de cabeza y Jaejoong se apresura en volver para que su presa no se le vaya a escapar. Con lo que no cuenta es que al voltear una figura se interpone en su camino y se paraliza al reconocer de quien se trata.

–¿JJ?, pero ese debe ser un diminutivo de tu nombre, ¿cómo te llamas? –Le vuelve a preguntar. –Yo soy Junsu, Kim Junsu…

Jaejoong no sabía cómo reaccionar. ¿Estaría alucinando?, ¿Qué hacía ese muchacho hablándole como si nada hubiera ocurrido el día de ayer?

Intenta ocultar su sorpresa y coloca su rostro como si tuviera una máscara puesta, sin expresión alguna.

–Déjame pasar. –Le dice con voz neutra también.

Por su parte, Junsu no oculta su decepción. –¿Por qué no me quieres decir tu nombre?

–Déjame pasar. –Vuelve a repetir Jaejoong, de la misma forma.

–Yo… sólo quiero… –Junsu no sabía cómo decirlo, sin que sonará extraño, pero en realidad no había otra forma de decirlo. –Quiero ayudarte. –Le dice finalmente con firmeza y seguridad, mirándolo a los ojos. El otro muchacho debía sentir su sinceridad. Bueno al menos eso espera, pero la realidad fue otra.

Jaejoong no puede evitar una leve risa incrédula y desdeñosa. –¿A sí?... y se puede saber por qué quieres “ayudarme”. –Pregunta dándole énfasis a la última palabra.

–¿Por qué? –Esa era una buena pregunta, y se la había hecho desde la primera vez. La razón por la que al ver a un niño de su edad vendiendo dulces en la calle, lo había impactado hasta tal punto que quiso invitarlo a jugar y ser su amigo y lo recuerda… sus ojos, esos mismos ojos que ahora lo miraban con desconfianza y algo de ¿burla?, pero no podía decirle eso, ¿verdad?

–No quiero que estés robando, no es bueno…

Esta vez, Jaejoong ríe más fuerte. –¿Estás hablando en serio?, si quieres el dinero de regreso ya no lo tengo, si aun así lo quieres, tendrás que llevarme a la policía, porque…

–No es eso, ya te dije que…

–No me interesa, no quiero tu ayuda ni la de nadie, hago lo que tengo que hacer para sobrevivir y no dejaré que venga un hijito de papá a decirme que no puedo hacerlo.

Junsu se queda mudo, podría jurar que vio fuego en sus ojos. Podía ser muy temible si se lo proponía, algo que contrastaba con lo delicado que es su rostro y su delgadez, a pesar de eso, el muchacho era un luchador y Junsu sintió además de admiración, más deseos de ayudarlo.

–Te lo repito…

–Y yo te lo repito también, no quiero tu ayuda, ahora déjame pasar.

Junsu no sabía qué hacer ahora, se había imaginado su desconfianza, pero no esta hostilidad.

–¿Podemos conversar en otro lugar? –Se atreve a preguntar, no quería darse por vencido, no ahora.

–No. –Dice firmemente Jaejoong, dando un paso para seguir avanzando.

Junsu se hace a un lado, decepcionado y triste, mira el suelo y siente como el otro muchacho pasa por su lado… pero… pero, él no es así, él no se da por vencido ante nada, así que se voltea antes de que Jaejoong desparezca de su vista.

–Tienes que darme una oportunidad para explicarme y decirte lo que tengo que decirte y la forma en la que te puedo ayudar, tienes que escucharme antes de ignorarme, por favor… mañana en este mismo lugar, te estaré esperando, por favor…

No recibe respuesta, el otro muchacho simplemente se detiene al escucharlo y cuando Junsu deja de hablar, corre en dirección oeste y desaparece de su vista.

By surprise - Cap. 2


La prueba


Jaejoong no supo cómo ese viernes pudo mantener la calma durante sus clases. Había estado con los nervios de punta desde que despertó esa mañana y cuando ya estaba en su última lección, Jaejoong quiere arrancar, pero con su mejor amigo al lado, eso era imposible.

–Ni lo pienses. –Escucha que le dice.

Jaejoong sólo lo mira con su más radiante sonrisa. –No sé de qué hablas.

Yoochun lo ignora y vuelve su atención al profesor.

Jaejoong suspira e intenta hacer lo mismo.

Después de terminar la clase, se dirigen con prisa a los vestidores.

–Traje mi buzo. –Le dice Jaejoong, no sabiendo si tenía que usar pantalones cortos.

–Está bien, después te entregarán uniforme y esas cosas.

–Estás convencido que me aceptaran. –Le dice Jaejoong sonriendo, la verdad que la seguridad de su amigo era algo motivadora.

–Claro, si practicamos mucho y sabes bien lo que tienes que hacer, estoy seguro de que lo lograras, sólo no te pongas nervioso.

–Eso no lo puedo prometer, sobre todo si está todo el equipo presente en mi prueba.

–No lo creo, en todo caso sólo mantente concentrado y no mires a Changmin, porque te pondrás más nervioso.

–Tiene razón, sólo miraré a Junsu, al entrenador y a ti.

–Así es, además te queda un último recurso, si es que fallas.

–¿Cuál? –Le pregunta Jaejoong sorprendido.

–Tu puchero.

Jaejoong quiere darle un golpe, pero los nervios lo comenzaron a invadir, una vez más. –No es momento de bromas.

–No es broma, debes colocar tu carita de pena y Junsu caerá.

–No sólo tengo que convencerlo a él… pero, ¿en serio lo crees?

Yoochun lo mira y se larga a reír.

–Park Yoochun, ya te dije que no es momento de bromas. –Pero Jaejoong igual sonreía y se dio cuenta de lo que quería hacer su amigo y se lo agradeció en silencio.

Un poco más relajado y en compañía de su mejor amigo, se acerca a la cancha donde practicaba el equipo de futbol.

Llegaron más temprano y fue una sorpresa encontrarse con Junsu, quien estaba acarreando unos balones. Jaejoong y Yoochun se miran y corren a ayudarlo.

Junsu los saluda con un movimiento de mano. –No es necesario… –Les dice cuando lo comienzan a ayudar en su tarea.

–Cuando sea parte del equipo, tendré que hacer esto, ¿no? –Le dice Jaejoong sonriente.

–Te tienes mucha fe. –Le dice Junsu con una sonrisa también. –Me gusta.

Jaejoong ríe. –La verdad es que no, pero lo intento, además si no me tengo fe yo, quien me la tendrá.

–Tu mejor amigo. –Escuchan una voz a sus espaldas, era Yoochun quien se acercaba con más balones. Se habían adelantado un poco mientras conversaban.

–Es verdad. –Le contesta Jaejoong, pellizcándole la mejilla a su amigo, ocasionando que éste por la sorpresa deje caer los tres balones que llevaba entre sus brazos, obligándolo a tener que correr detrás de estos.

Junsu y Jaejoong ríen al verlo e intentan detenerse cuando Yoochun les dirige una mirada asesina.

Entre risas terminan de acarrear los balones y los implementos para la práctica.

–Como me ayudaron terminé antes, ¿te gustaría empezar de inmediato con la prueba? –Le pregunta Junsu.

–Ok, pero el entrenador no está. –Le dice Jaejoong intentando controlar sus nervios, los cuales al parecer se reflejaron en su cara, porque Junsu le dice.

–No tienes que ponerte nervioso, son unas pruebas muy sencillas y el entrenador no puede venir hoy, él confía en mí para el reclutamiento, no te preocupes por eso.

–Está bien. –Contesta Jaejoong con una sonrisa, luego de respirar profundo unas cuantas veces.

Junsu al mirarlo no puede evitar sonreír también. –Te lo explicaré, son cinco pruebas en total; lo primero que tienes que hacer es controlar el balón con tus pies, a través de estos obstáculos. –Le dice señalando uno conos que ubicó en la cancha.

Jaejoong tiene que tragar fuerte, ok, eso se ve complicado y no lo practiqué con Yoochun, piensa, sintiendo sus manos húmedas, ya que comienzan a sudar.

–… lo segundo es, que tendrás que disparar al arco desde diferentes ángulos...

Jaejoong piensa que esto si lo practicó mucho, por lo que suelta un suspiro de alivio.

–… la siguiente prueba es que tendrás que ponerte al arco y atajar.

Jaejoong también lo practicó y asiente con cierta confianza.

–… la cuarta será que tendrás que pasarme, yo haré de defensa y tú intentarás meter un gol, sin arquero al arco.

Jaejoong vuelve a asentir, sintiendo que la pizca de confianza se desvanece.

–… y por último, tendrás que cabecear al arco, de nuevo sin arquero, yo te lanzare unos pases y debes cabecearlos.

Oh Dios, eso tampoco lo ensayé, piensa Jaejoong cada vez más nervioso.

Yoochun lo observa con algo de preocupación, pero en cuanto Jaejoong lo mira, la borra de inmediato por una sonrisa e intenta darle ánimos con sus dos pulgares hacía arriba.

Jaejoong intenta sonreír, pero lo que resulta es una mueca, lo distrae ahora la voz de Junsu.

–¿Estás listo?

Jaejoong asiente, ya que no confía en su voz. Tiene que recordar la razón de porque está haciendo esto y cuando lo recuerda se calma un poco, además Junsu es demasiado amable y aunque haga el ridículo, está seguro que el capitán del equipo no se burlara de él.

Con una última mirada a su mejor amigo, se ubica delante del balón y comienza con el primer reto.

Con cada obstáculo, Jaejoong pierde el balón, no era algo sencillo de realizar y mucho menos si no lo había hecho antes. En el último logra controlar el balón, pero lo hizo lentamente y ya estaba seguro que había reprobado esa prueba.

Cuando levanta la mirada para ver a Junsu, ve como éste hace anotaciones en una hoja. Genial, tengo que haberme sacado un uno, piensa Jaejoong con tristeza, desvía la mirada hacia su amigo quien le grita palabras de ánimo, logrando sacarle una sonrisa.

–Ok. –Dice Junsu. –Vamos a la siguiente prueba.

Jaejoong le agradece en silencio que no mostrara ningún signo de desaprobación o algo por el estilo. Con algo de confianza esta vez, se acerca al arco, para realizar la siguiente prueba.

Comienza a lanzar desde los tres ángulos que le indicaba Junsu, tuvo que hacerlo quince veces, luego de que terminó Junsu se apresuró a anotar otra vez.

Aquí le fue mucho mejor, acertó 13 de los 15 tiros y con una sonrisa escuchaba a Yoochun aplaudir y gritar.

–Ok, la siguiente. –Dice Junsu. –Toma. –Le dice entregándole unos guantes de portero.

Jaejoong se apresura en colocárselos y con la confianza a tope, se coloca bajo los tres palos y en una posición que había visto en los porteros en los partidos que estuvo viendo con Yoochun.

Junsu comienza a lanzar los tiros y Jaejoong se impresiona de lo bueno que es, pero no puede admirarlo, sino que debe atajarlos, así que se esfuerza por hacerlo. El resultado es bastante bueno para el joven. Logró atajar 6 de 10. De nuevo Junsu se apresura en ir a buscar su hoja y anotar.

–Vamos a la siguiente. –Dice Junsu.

Jaejoong asiente y se da cuenta que esta será la más difícil.

Intenta pasarlo, pero su velocidad y torpeza con el balón en sus pies, se le hace mucho más complicado, Junsu no se tiene que esforzar mucho para quitarle el balón las veces que lo intentó, Jaejoong nuevamente con la confianza por los suelos, va a realizar la última prueba.

–Esta es la última. –Dice Junsu.

Colocándose en el borde del área para enviarle centros elevados y que Jaejoong los intente conectar con la cabeza.

Hubo tres tiros que Jaejoong ni siquiera pudo conectar, pero para los siguientes, pudo mejorar, aunque sólo tres entraron al arco débilmente.

Como siempre al final, Junsu fue a anotar en su hoja.

Jaejoong ve como Yoochun se les acerca, cuando Junsu lo llama para que se acerque al banco de los jugadores suplentes.

Junsu comenzó a revisar otras hojas dentro de una carpeta, Jaejoong se imaginó lo que eran.

–Toma asiento, mientras reviso. –Le dice.

Jaejoong obedece y cuando llega su amigo, éste se sienta a su lado y le sonríe para subirle el ánimo.

Luego de esperar unos cinco minutos que parecieron una eternidad, Junsu le dice.

–Ok, estos son los resultados de todos los jugadores que lograron entrar esta temporada y ya hice la comparación con la tuya.

Jaejoong asiente, con miedo.

–En tres de las cinco pruebas sacaste la peor puntuación, con respecto a los otros y eso es suficiente para reprobar.

Jaejoong siente como si lo acabaran de golpear y no puede ocultar su decepción, Yoochun, quien estaba a su lado le da una palmada en su espalda de apoyo, Jaejoong no quiere mirarlo al rostro, ya que siente que de alguna forma lo decepcionó también, ya que lo ayudó a prepararse y le ha dado todo su apoyo desde el inicio.

–Lo siento, por hacer perder tu tiempo, yo… –Jaejoong sabía que Junsu era alguien muy ocupado y se sentía muy avergonzado, por lo que tenía que disculparse.

–Todavía no termino. –Lo interrumpe Junsu.

Jaejoong se queda quieto como una estatua, atento a lo que el otro le dice.

–Si bien eso es suficiente para que no pases, en las otras dos, destacaste mucho como para ignorarlo.

Jaejoong siente su esperanza renacer y siente otra palmada en la espalda por parte de Yoochun, pero esta vez era de alegría y ahora sí, se atreve a mirarlo al rostro con una sonrisa.

–Convertiste los goles de quien sacó la primera puntuación en esa prueba y en el arco igualaste con el segundo mejor, el primero por supuesto, es nuestro portero actual.

–¿De verdad? –Pregunta Jaejoong emocionado, no podía creer que no era un bueno para nada, al menos en este deporte.

–Así es, por lo que no me queda más que decirte que ya eres miembro del equipo. –Le dice Junsu con una sonrisa.

Jaejoong de inmediato se levanta del banco y celebra con Yoochun, saltando con sus manos juntas. -¡Lo lograste! –Le decía Yoochun y él a su vez gritaba. –¡Lo logré!

Junsu reía ante el espectáculo que los otros estaban dando y tiene que detenerlos para que Jaejoong lo escuche.

–Espera. –Le dice en voz alta, logrando que ambos dejen de celebrar y lo miren. –Tienes mucho que trabajar, tienes que mejorar muchas cosas y si no lo logras, no podrás continuar.

Jaejoong cree que eso no es problema, tiene un solo objetivo al estar en el equipo y debe conseguirlo en el menor tiempo posible y todo estaría bien.

–Muy bien, capitán. –Dice Jaejoong como en un saludo militar y esto causa que Yoochun y Junsu rían fuerte.

Jaejoong los mira con el ceño fruncido. –¿No te tengo que decir así? –Le pregunta a Junsu.

–Sí, dime capitán, pero sin el grito. –Le dice Junsu, quien se seca las lágrimas por reír demasiado.

–Mmm, capitán… ¿te puedo hace una pregunta?

Junsu se sorprende al ver a Jaejoong de pronto inseguro.

–Dime.

–Te puedo dar un abrazo.

Junsu sorprendido asiente, ¿por qué no?, además Jaejoong se lo pidió de una forma demasiado cortés como para negarse.

Cuando Jaejoong se le acerca y lo abraza, Junsu siente de inmediato su calor. Fue muy abrumador, a pesar de que fue muy breve, ya que él ni siquiera alcanzó a contestarlo.

Cuando se separan, Jaejoong le pregunta. –¿Qué tengo que hacer ahora?

Junsu se aclara un poco la garganta por el extraño momento y le da la siguiente instrucción. –Comienza a correr alrededor de la cancha, pero primero, debes cambiarte de ropa.

–Ahmm, sólo traje mi buzo.

–Claro, te prestaré uno de los míos por mientras, yo creo que para la otra semana tendré listo tu equipo, claro que las zapatillas no las podemos costear, sólo las camisetas y los pantalones.

Jaejoong asiente, no había considerado eso, tendrá que pedirle a su madre que le compre un par de zapatillas de futbol.

–Toma. –Le dice Junsu, entregándole una camiseta y un pantalón corto.

–Voy corriendo a cambiarme. –Le dice Jaejoong antes de salir efectivamente corriendo a los vestidores y sin esperar respuesta.

–Es un rayo de energía. –Dice Junsu en voz alta, olvidándose por un momento que no estaba solo.

–Lo es. –Le dice Yoochun sonriendo.

Junsu se vuelve a aclarar la garganta. –Pero tiene que practicar mucho.

–Lo hará, ahora me voy a sentar para esperarlo cuando termine la práctica.

Justo en ese momento llega Jaejoong vestido y con el ceño fruncido. Antes de que le pregunten qué le pasa, Jaejoong les dice.

–Junsu, quiero decir capitán, tu pantalón me queda suelto en la parte de atrás, tienes demasiado abultado el…

Yoochun lo interrumpe, poniéndole la mano en la boca. –Esto es otra de las cosas que caracteriza a Jae, no tiene filtro a la hora de hablar. –Dice Yoochun.

Pero Junsu ya no puede aguantar su risa y se le suman los dos muchachos.

–Ok, creo que es momento de comenzar a practicar. –Le dice cuando se calma.

Jaejoong asiente y comienza a correr alrededor del campo de juego.

Junsu prepara algunos balones y Yoochun lo ayuda antes de tomar asiento en las gradas para esperar a ambos amigos, planea que los tres se vayan juntos para sus casas.

Pocos segundos después, comienza a llegar el resto del equipo. Junsu sin demora les dice que comiencen con los trabajos de calentamiento.

Cuando los jóvenes ven a Jaejoong corriendo, algunos sorprendidos le preguntan al capitán.

–Sí, tenemos un nuevo integrante, acaba de pasar la prueba.

–Pero, es Jaejoong ¿cierto?, él es pésimo en deportes. –Dice uno de los muchachos que jugaba en la posición de defensa y estaba en la clase de Jaejoong y Junsu.

–Si lo es, una vez se cayó y tuvo una herida muy fea, creo que tuvo que ir al hospital.

Cuando el murmullo crecía, Junsu tuvo que levantar la voz. –Silencio, dio la prueba y quedó, ahora comiencen a correr. –Les dice con tono de autoridad.

Todos se quedan en silencio y le hacen caso.

Cuando Jaejoong ve cómo se acerca el grupo de jugadores recupera los nervios, ya que ve a Changmin, cuando comienzan a pasar por su lado Jaejoong los saluda, recibiendo poca respuesta, pero se olvidó de la fría recepción cundo Changmin pasa por su lado. Jaejoong lo saluda y recibe respuesta. Por un momento cree que su corazón saldría de su pecho y siente como un rubor se extiende por su rostro, que no tiene nada que ver con el esfuerzo que está sintiendo por correr, algo que no hacía hace mucho tiempo, por lo que no es extraño, como se va quedando atrás del resto.

Intentó aumentar la velocidad, pero falló de inmediato, cuando siente que ya le queda poco oxígeno, aparece Junsu a su lado y se intenta disculpar de inmediato.

–Intentare correr más rápido, pero…

–Está bien, puedo ver que no estás en forma.

Jaejoong debería sentirse ofendido, pero sabe que Junsu no lo dice para ofenderlo y que además tiene toda la razón.

–Por ahora, conserva esta velocidad, más adelante deberás seguirle el paso al resto.

–Si, capitán. –Dice Jaejoong, quien ya estaba jadeando por el cansancio.

Junsu sonríe, antes de darse cuenta de algo. Cuando el resto del equipo pasa por el lado de ambos, Jaejoong de un momento a otro, cambia de expresión, se puso muy serio, enderezó la espalda y se quedó mirando a uno de sus jugadores atentamente.

Junsu no puede evitar pensar, ¿Jaejoong estaba interesado en alguien del equipo?