KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Novio secreto - Cap.11

Reencuentro

Una mañana Changmin se despertó, ese día no tenía ninguna actividad programada y decidió quedarse solo en casa, pese a los insistentes mensajes de Kyuhyun pidiendo verlo, hablar con él y ofrecerle una disculpa por lo sucedido semanas atrás, pero Changmin no tenía ni ganas ni ánimos de ver a su amigo, suficiente tenía con intentar evadirlo cuando se paseaba por los pasillos de la empresa

Suspiró largo y tendido cuando miró la hora, aún eran las diez de la mañana y él ya quería que fuera de tarde, que acabara ese día, estaba cansado y en su mente solo estaba una cosa, las ganas de desaparecer, su vida sin Jaejoong ¿Qué sentido tenía?

Se tiró en su casa y miró hacia el techo, la imagen de su ex novio se apareció ante él y sonrió con tristeza, temiendo que sus recuerdos poco a poco se esfumaran, pero no quería, deseaba tenerlo siempre presente, recordar todos los hermosos momentos juntos. Sintió un escalofrío recorrerle por el cuerpo y se giró sobre su eje, quedando de costado se abrazó a sí mismo

Antes que la depresión acudiera a él, su teléfono celular comenzó a sonar, se giró otra vez hacia el lado contrario y lo agarró, en la pantalla estaba el nombre de Junsu, desde aquel día cuando Jaejoong lo despreció, su ex compañero llamó en dos ocasiones, pero Changmin jamás contestó, estaba agradecido con él por los favores, pero no quería hablar de Jaejoong, no quería sentir el dolor de saber que jamás lo tendría de nuevo entre sus brazos

No obstante su falta de ganas por oír a Junsu, decidió contestar por fin, para alivio del otro

—Changmin, temí que de nuevo me ignoraras —dijo con voz alegre— Sé que ya no somos amigos pero he estado preocupado por ti

—Gracias —habló con voz seca, aunque en el fondo estaba conmovido— No he tenido muchos ánimos estos días

— ¿Puedo hacer algo por ti?

—Ya has hecho mucho, lo que necesito dudo que puedas dármelo —respondió con pesimismo, cerrando por instante los ojos— ¿Has hablado con él?

—No, solo Yoochun, conmigo no ha querido hablar —confesó cabizbajo

—Es mi culpa, está enojado contigo por mi causa —comentó preocupado, pero Junsu negó con la cabeza aunque el otro no lo veía

—No me arrepiento, hice lo correcto —sonrió amplio— Además Jaejoong me adora, no durará enojado mucho tiempo, creo

—Eres muy optimista —también sonrió, aunque ligeramente

—Changmin ¿vas a estar bien? Si quieres simplemente hablar o cualquier cosa, llámame —dijo con algo de vergüenza

—Lo tendré en mente, gracias —contestó tranquilo, aunque aún se sentía muy triste, al menos su humor mejoró un poco

—Adiós, cuídate

—También tú

Ambos colgaron sus teléfonos, Changmin volvió a dejar el celular junto a la cama y se acurrucó de nuevo, quería dormir, por horas, días, meses, el tiempo suficiente para curar ese dolor

Con el ánimo decaído sintió sueño como si no hubiese dormido bien, así que cerró los ojos pretendiendo dormir, sin embargo el timbre de su departamento sonó, primero pensó que tal vez sería Kyuhyun, ya que ambos son vecinos, pero descartó la idea porque su amigo no sabía que estaba ahí ese día, así que se levantó de la cama

Miró hacia afuera por el pequeño cristal pero no vio a nadie, así que abrió la puerta, encontrándose con un sobre blanco a sus pies, miró hacia ambos lados afuera, pero no había un solo alma en pena, juntó el maldito sobre y volvió a su habitación

Extrajo una carta y la desdobló, leyendo un mensaje ambiguo, no era como aquellos que llegaron a la empresa, este estaba escrito con pedazos de periódico y le indicaban una dirección, también un horario, además de eso la leyenda "Ven solo". Changmin frunció las cejas e hizo una bola de papel

— ¿Qué diablos quieren? Les he dado el dinero que pidieron —espetó enojado como si los tuviera enfrente. Luego que el CEO de su compañía le dejara en claro que si iba a dejarse chantajear ellos no darían ni un centavo, Changmin sacó de su cuenta bancaria el dinero solicitado, lo metió en un sobre y lo dejó donde le pidieron para ellos recogerlo en otra ocasión

Molesto se tapó la cara con ambas manos, aunque ese nuevo recado no decía nada de pedir dinero, suponía que eso querían, pero por otro lado parecía como si ese último mensaje fuera de parte de otra persona, ahora estaba confundido y no sabía si ir o no.



Mientras se colocaba las botas, su compañero, uno de los coordinadores del próximo evento se acercó a él, extendiéndole un sobre A4 cerrado, Yunho alzó la mirada y le sonrió, sosteniendo el sobre miró el sello, comenzando a quitarlo con cuidado para no romperlo

— ¿Qué es esto? —preguntó antes de ver el contenido

—El próximo evento donde serás el presentador, esa es la lista de invitados y actividades, viene el itinerario, quien será tu acompañante, todo, échale un vistazo —explicó el otro chico, mucho más joven que él

—Entiendo —habló tranquilo, extrayendo por fin todo el contenido, comenzó a hojearlo mientras su compañero lo observaba

— ¿Qué sucede? —cuestionó al ver la expresión de asombro de Yunho

— ¿Es la lista oficial?

—Sí ¿Por qué? —inquirió intrigado, Yunho alzó el rostro y negó con una sonrisa— Bueno, te dejo solo, si tienes dudas me consultas

—Gracias —sonrió más amplio y luego el muchacho se retiró— Kim Jaejoong —musitó torciendo un poco el gesto— Esto va a ser incómodo —suspiró agobiado

Por suerte Yunho era la clase de persona que sabía manejar casi todo tipo de situaciones, además no le vendría nada mal un encuentro amistoso, después de todo tenía algo que decirle, de alguna u otra forma se sentía con aquel deber.



Aunque lo dudó bastante, al día siguiente asistió a la "cita" él solo, tal como se lo solicitaron. Era un edificio abandonado en las inmediaciones de Seúl, Changmin aferró con fuerza el celular mientras esperó de pie cerca de un enorme ventanal con cristales rotos

—Hola —escuchó una voz masculina y se giró enseguida, ni siquiera oyó cuando se acercó, miró fijo a esa persona, no lo conocía en absoluto

El recién llegado vestía de forma tan casual y a la vez usando lentes oscuros y una larga chamarra color negro, se acercó hasta él caminando con las manos dentro de los bolsillos del pantalón

—Luces más alto que en la televisión —comentó el sujeto, mirando hacia arriba, no es que fuera muy enano, pero Changmin era visiblemente de mayor estatura

— ¿Quién eres y qué demonios quieres de mí? —cuestionó enojado, mirándolo con desprecio, pero el otro sonrió cínicamente

—Tranquilo, hablaremos como personas civilizadas. Quiero que me veas como tu aliado —habló con descaro, sin importarle sonreír o no con aquella falsedad

— ¿Aliado dices? ¿En qué? —fingió que el otro no sabía lo de los chantajes, él solo no iba a ponerse en evidencia, pero la respuesta en el gesto del contrario le indicó que sí lo sabía

—Yo sé lo que está pasando —confesó a medias, Changmin avanzó los pasos que les separaban y lo agarró con fuerza del cuello de la camisa, solía ser pacífico, pero en esos momentos se sentía desesperado

— ¿Qué quieres? No me hagas perder mi tiempo —dijo molesto, soltándole la camisa y alejándose un paso, no quería perder la cabeza y romperle la cara

—Puedo ayudarte a deshacerte de la prensa maliciosa —sonrió tranquilo— Solo necesito algo a cambio

— ¿Dinero? —el otro negó

—Renuncia, solo eso —respondió como si hubiera dicho nada importante

— ¿A qué te refieres con renunciar?

—Tu trabajo, tu empresa, a eso me refiero, retírate del mundo del espectáculo —explicó con tan descaro que Changmin sintió más que nunca deseos de golpearlo

— ¿Qué gano con renunciar? Lo que quiero es que dejen en paz a la persona que amo, y sobre todo ¿Qué ganas tú con mi renuncia? —indagó buscando calmarse y tampoco hablar de más

—Shim Changmin, hay intereses de por medio que no tienes ni idea, tal vez no me beneficie a mí directamente, pero hay tanto en juego que sin duda habrá beneficios para mí —informó con paciencia, acomodándose la ropa— Y claro, esa persona que amas tendrá el mayor beneficio de todos

— ¿Para quién trabajas? —preguntó de pronto, era más que obvio que ese hombre no trabajaba solo y sobre todo que había un plan mucho más perverso detrás de todo

Pero lo que Changmin no terminaba de entender, ¿Cómo podía beneficiarse Jaejoong de su renuncia? Si tal vez se refería solo al hecho de que dejarían de acosarlo no se la creía, aunque él renunciara a TVXQ o a su carrera como estrella para siempre, eso no garantizaba que tal vez los medios continuaran pendientes de su vida, sin duda lo del beneficio se refería a algo más

—Eso es algo que no tienes que saber, solo dame tu respuesta. Tienes hasta antes de tu alistamiento al servicio, es en noviembre ¿o me equivoco? —preguntó con la misma sonrisa fría de siempre, a Changmin no le sorprendió que lo supiera pues en varios medios se supo

— ¿Cómo te contactaré? —inquirió como si estuviera interesado en la propuesta

—Llama a este número —sacó de su pantalón un papel doblado con un teléfono y un pseudónimo— Estoy seguro que tomarás la decisión correcta

Sonrió una última vez y después dio la espalda, alejándose de ahí, Changmin miró fijamente el papel y suspiró, estaba impreso, ese hombre se aseguró de no usar su letra, por lo que la posibilidad de que su supuesto aliado y el chantajista fueran la misma persona, resultó más grande de lo esperado

— ¿Será que es él? —preguntó hacia su interior, luego recordó la charla entre Yoochun y Junsu semanas atrás, cuando los escuchó estando escondido

"Me da muy mala espina, sobre todo el nuevo asesor que contrató la compañía… Me da la impresión que tal vez tiene algo que ver con los chantajes"

Las palabras de Yoochun fueron realmente claras al respecto, algo extraño estaba sucediendo y quizás estaban más cerca de descubrir la verdad de lo que creían. Sonrió satisfecho, si Jaejoong no quería volverlo a ver en su vida respetaría su decisión, pero no estaba dispuesto a permitir que continuaran haciéndole la vida imposible a quien tanto amaba

—Si ese hombre y el asesor del que habló Yoochun son la misma persona, debe ser demasiado tonto si cree que no estamos en contacto —meditó seriamente, analizando cada cosa dentro de su cabeza

Por suerte Changmin era astuto y tenía muy buena memoria, así que recordaba todo con lujo de detalle, incluyendo el rostro de aquel hombre a pesar de los lentes oscuros. Desbloqueó la pantalla de su teléfono celular y marcó un número, era momento de echar manos a la obra.



Semanas después…

El evento terminó de buena manera, resultando menos incómodo de lo que pensó en los días previos a la realización del mismo, pero no tuvo oportunidad de hablar con él debido al acoso de fans y la cercanía de ambas familias, así que esa noche arregló un encuentro al que Jaejoong no se pudo negar, por lo que Yunho llegó a la unidad del otro sin temor al rechazo

Por solicitud de él mismo, sus compañeros les dieron acceso para poder quedarse solos y charlar con toda tranquilidad sin ser molestados. Cuando Yunho llegó, Jaejoong alzó la vista, esperaba sentado sobre su cama, pero con los pies sobre esta

—Hola —saludó tranquilamente, moviendo los pies para sacarlos de la cama

— ¿Cansado?

—No realmente —hizo una mueca de indiferencia— Puedes sentarte —señaló la cama junto a la suya, Yunho obedeció, sentándose, se miraron en silencio

Por la tarde hablaron mucho, pero nada en realidad de lo que Yunho quería decirle en esos momentos, ambos parecían incómodos, mucho más que horas atrás con todas esas cámaras y las fans especulando cosas que realmente no estaban sucediendo

— ¿Y bien? ¿Qué se te ofrece? —preguntó con notoria tristeza, desde su rompimiento definitivo con Changmin no tenía mucho ánimo de nada, podía fingir estando en público, pero en esos momentos no podía ni quería hacerlo

—No tenía idea de lo que significabas para él —rompió el hielo, agachando la cabeza

— ¿Por qué me dices eso?

—Porque nunca pensé que volvería a verlo así, pensé incluso que solo era un capricho, una obsesión, pero él realmente dejó de sonreír otra vez y eso me partió, no lo soporto – confesó avergonzado, temblando ligeramente y sin atreverse a mirarlo a los ojos

—Yunho tú… ¿Estás enamorado de Changmin? —preguntó preocupado, tragando saliva duramente, pero Yunho levantó rápido la cabeza y lo miró a los ojos, negando con honestidad

—No es como eso —sonrió apenado— Es simplemente lo importante que se ha vuelto en mi vida, por eso me duele verlo así. Creí que lo superaría, pero ha pasado mucho tiempo

— ¿A qué quieres llegar con todo esto? —cuestionó molesto, incluso aunque no dejó a Changmin solo porque él se lo pidiera, aun así le parecía extraño escucharlo decir esas cosas

—Quiero verlo feliz otra vez, pero solo tú puedes darle esa felicidad —admitió finalmente, sorprendiendo al mayor, pero aun así no había marcha atrás, tomó la decisión de dejarlo para protegerlo, nada cambiaría

—Aunque quise odiarte, yo sabía que estabas haciendo lo correcto —reveló sin problema— Tarde o temprano lo haría, por él, para mantenerlo a salvo, tú solo me diste el empujón, así que no hables como si pudieras solucionarlo, mi decisión no va a cambiar —dijo fríamente, le dolía tener que amparar toda esa teoría a costa de su felicidad, pero no iba a retroceder, aunque estuviera muriéndose por dentro

— ¿Aún lo amas? —cuestionó de repente como si quisiera cambiar el tema

—Más que nunca —respondió con cierto declive en su voz

— ¿Lo extrañas?

— ¿Qué clase de pregunta es esa? —inquirió molestándose un poco— Es como si ya no existiera, es difícil creer que aún existo si no lo tengo a mi lado ¿y tú me preguntas si lo extraño? no tienes idea y nunca la tendrás —espetó poniéndose de pie sin dejar de observarlo

Por instantes la sonrisa de Yunho lo desconcertó

—Él no lo sabe, pero yo sí —la voz de Changmin desde la puerta que dejó Yunho entreabierta lo hizo voltear rápidamente, observando como el menor irrumpía en la habitación

Jaejoong abrió amplio los ojos, completamente anonadado, no daba crédito a lo que estaba pasando, Changmin escuchó todo, nuevamente se dejaba engañar por alguien para que su ex novio lo encarara, aunque esta vez era distinto, Jaejoong no podía volver a mentirle, por muy crueles que fueran sus palabras, ya no le creería nada que no fuera él 'Te amo' que deseaba escuchar desde hace tiempo

Yunho se levantó de la cama y miró hacia Changmin, ambos asintieron, el trabajo estaba hecho y ahora él debía retirarse

—Estaré afuera vigilando, ustedes, tárdense lo que quieran —expresó con un ligero rubor, si todo salía bien era más que obvio como terminaría ese reencuentro. Luego desapareció cerrando la puerta como si nunca hubiera estado ahí

Sin saber qué hacer, Jaejoong le dio la espalda a Changmin y se quedó completamente helado, aturdido, no podía creer que eso estaba pasando y no sabía si era positivo o negativo, lo único que supo es que el abrazo que estaba recibiendo por parte del menor se sintió como si el tiempo se hubiese detenido en aquella noche dentro de la cabaña, cuando hacían el amor sin pensar en futuras separaciones

Los rodeó con sus largos y fuertes brazos, aspirando el olor de su cabello, sintiendo su espalda tibia junto a su pecho, sollozó de emoción, conteniendo las lágrimas, pero Jaejoong no pudo más y comenzó a llorar, cuánto había extrañado esa cercanía

—Nunca más vuelvas a mentirme —suplicó aterrado, había vivido semanas de angustia pensando que realmente Jaejoong lo alejaba de su vida debido al daño irreversible que le ocasionó, pero ahora ya no tendría que haber secretos, no permitiría nuevas separaciones

— ¿Qué haces aquí? ¿No fui claro? —intentó la misma estrategia, pero ya no era tan fuerte su voluntad para deshacerse de ese abrazo, Changmin sonrió

—Ya no hay forma que te crea como aquel día. Te amo Jaejoong, lo escuché también de ti, aún me amas y aún podemos estar juntos —susurró cerca de su oído, el cuerpo entero de Jaejoong sintió una sacudida, ya no podía alejarlo de él, lo necesitaba

—Eres un chiquillo malcriado Changmin ¿no te das cuenta de las consecuencias? —cuestionó enojado y triste, limpiándose las lágrimas

—Las conozco —reconoció enseguida, soltándolo lentamente, pero el mayor no quería que se alejara, creyó que lo haría por completo, pero Changmin lo giró hacia él para verlo de frente

Sus ojos cristalinos se cruzaron en una mirada cálida, íntima, la primera en mucho tiempo, no hubo palabras, solo sus acciones, Changmin le sujetó el rostro por las mejillas y se agachó, dándole un beso, Jaejoong cerró poco a poco los ojos y correspondió, sintiendo que su cuerpo entero se estremecía, no lo pudo evitar más y se lanzó a su cuello, abrazándolo con fuerza

Se besaron apasionadamente, olvidándose del resto del mundo, de todos los tragos amargos, como en el apogeo de su relación, cuando nada más importaba, cuando el futuro incierto no existía, cuando las lágrimas no eran de angustia sino de felicidad. Por las orillas de los ojos de ambos saltaron algunas lágrimas y tras el beso se abrazaron con fuerza

—Dicen que la tercera es la vencida —habló Changmin en voz bajita, acariciándole la parte de atrás de la cabeza a Jaejoong, el mayor solo suspiró, aferrado a su espalda, buscando el contacto del pecho ajeno con su mejilla derecha— No cometeremos los mismos errores, defenderemos lo nuestro a costa de todo y de todos

Sin responder, Jaejoong solo sonrió y asintió. En esos momentos no pensó en los anónimos, el chantaje, nada, solo en Changmin y ese reencuentro inesperado pero maravilloso, lo que viniera el día de mañana sería solo una prueba adicional, a la que sin duda su amor sobreviviría una vez más.

Lluvia de estrellas - Cap. 11

Yunho estaba recostado en su cama con los ojos cerrados, concentrado en las caricias de Changmin semi-recostado a un lado de él boca abajo, alzando el torso con ayuda de su codo derecho. El joven rosaba con sus dedos cada curva de sus rasgos, como si se tratara de un ciego reconociendo con el tacto.

Inició por su frente, deslizándose hacia la nariz, posteriormente la figura de sus labios, su barbilla, la quijada y subiendo por sus mejillas. Besó sus labios intensificando el acto al instante de sentirse correspondido.

Changmin continuó acariciando después de separarse, siendo llevado por su adoración hacia el mayor. Se acercaba más a aquel que lo observaba con radiante ternura y lo sujetaba en un abrazo protector. Otro beso, uno lento pero apasionado, húmedo como los que ambos amaban, con los que aumentaba su temperatura y los unía hasta sentirse sofocados.

Las caricias de Yunho recorrieron la espalda de Changmin por encima de la camisa, pasando por su cuello y subiendo hasta su cabello en movimientos suaves que detonaban la necesidad de ambos por el otro soportando gemidos que amenazaban con salir en cualquier momento.

Changmin bajó su mano libre hasta el pecho de su profesor sintiendo sus tetillas ocultas por la playera, donde con morbosidad acarició una y otra vez con el pulgar, después con el dedo medio, mientras sentía los labios de Yunho bajar desde su mejilla al cuello.

Transpiraban deseo, sensualidad y dejaron de esconder sus suspiros y gemidos; de buscar distancia entre los dos. Buscaron roses con movimientos eróticos, exploraron sus bocas de la forma más personal y privada, libre y sin recato.

La mano de Min bajó hasta la entrepierna de Yunho y sentirlo duro le éxito de manera poco sana, su propio cuerpo se llenó de lujuria y cada gemido del otro y caricia a su miembro despertaba más y más al propio. Buscó meter sus mano por debajo de sus pantalones y por debajo de su ropa interior, pero la mano de Yunho tomó la suya llevándola hasta sus labios donde la besó.

Sus cuerpos en ese punto ya se encontraban extremadamente sensibles y a cada tacto se erizaba la piel. Colocando sus piernas a los extremos de las de Yunho, y sus manos a los lados de su cabeza, Changmin se posicionó encima del él buscando sobar sus miembros por encima de la ropa.

Salió un gemido ronco de la garganta de Yunho a la vez que cerraba los ojos y arqueaba la espalda, sus manos se dirigieron a las caderas de Min. Abrió los ojos y ver el movimiento pélvico del otro lo hipnotizó dejándose llevar como un títere, movió sus caderas contra las contrarias provocando exquisitos sonidos de la boca ajena, misma que volvió a fundirse con la suya en un beso intenso y largo. Sus manos tomaron la nuca de Changmin y sus dedos se enredaron en sus cabellos que se comenzaban a humedecer.

Intentó bajar los pantalones deportivos de Yunho, pero éste nuevamente se lo impidió. Min soltó un gruñido molesto en la boca de su profesor, después se separó mirándolo con gesto de reproche –Hyung –dijo en tono meloso, besando y lamiendo la piel de su mejilla, después el lóbulo de la oreja buscando disuadirlo.

Yunho sonrió encantado con las caricias de su pequeño novio. El desearía permitirle todo, que haga con su cuerpo lo que quiera, era suyo después de todo, pero seguía inquietándole la edad de Changmin. Su moral no le permitía llegar más allá, no cuando era menor de edad y Yunho era un adulto. Deseaba ser él su primera vez, tomarlo con delicadeza como quien toma una figura de porcelana y elevarlo al paraíso. Deseaba desnudarse ante él, no dejar nada oculto a sus ojos, entregarse en cuerpo y alma, pero sus deseos no son los que deben buscarse en un niño; sus deseos son tan profundos y complejos que no serían entendidos por alguien de su edad; sus deseos son únicamente para adultos. Pero él seguía ahí, dejándose llevar por sus sentimientos.

-Changmin detente – Lo empujó delicadamente del torso a la altura de las costillas para separarlo de él y así hacer que parara.

Resistiéndose, Changmin llevó su mano derecha a la mejilla del otro robándole un beso el cual fue respondido al inicio, pero cortado repentinamente.

Min lo observó confundido, de un momento a otro Yunho había enfriado todo, estaba seguro que llegarían más lejos, él se había mentalizado para aquello y su cuerpo se sentía emocionado ante la posibilidad, estaban conectados totalmente, él lo sintió. ¿Qué había sucedido?

-Ah… -vaciló ante la interrogación plasmada en el gesto del otro –paremos aquí ¿sí? –intentó incorporarse sin hacer movimientos rudos.

Incrédulo, Changmin se hizo a un lado. –Hyung… ¿por qué…? –tomó su mano antes de que se alejara por completo.

-Changmin –la sola imagen del menor le hacía dudar, mandar todo al diablo y entregar todo. Esos ojitos que siempre habían sido su perdición lo miraban con confusión, con reproche, como un niño a punto de hacer un berrinche. -¿Tienes hambre? –Intentó cambiar de tema causando que los ojos de Min se entrecerraran.

-No tengo hambre –dijo molesto, luego suavizó el gesto –Ven –Lo jaló hacia él.

El mayor no opuso resistencia y volvió a caer en el colchón. Changmin sonrió sentándose en su regazo, colocando sus piernas a los costados de las de Yunho con la intensión de comenzar una nueva tanda de besos pero Yunho lo impidió volteando el rostro y tomando los brazos de Min que se abrazaban su cuello, los apartó.

-Changmin estoy hablando enserio –endureció la voz.

El menor lo observó por unos segundos, parte de él temió una reprimenda como en el gimnasio de la escuela. Le gustaba esa postura en Yunho, por eso lo admiraba, porque tenía don de mando, porque se hacía obedecer en cualquier circunstancia; pero cuando usaba ese tono era indicio de que la diversión había terminado.

Se bajó a regañadientes, aunque estuviera con su profesor, en ese momento no cumplía con ese papel así que no se detendría en mostrarle su molestia. Yunho lo notó, pero no dijo nada, se levantó y volvió a retomar el tema -¿Quieres comer algo?

-Como sea –alzó los hombros restándole importancia.

-Pediré pizza, ¿está bien?

Changmin, quien se mantenía sentado en la cama con los brazos cruzados y evadiendo la mirada lo encaró finalmente soltando los brazos -¿No te gusto?

Yunho suspiró llevándose las manos a la cintura, buscando paciencia de algún lado lo que hizo molestar más al alumno componiendo un gesto de desagrado.

-¿Por qué haces eso?

-¿Qué hice?

-Poner esa cara. ¿Soy tonto?

-No, por supuesto que no eres tonto, pero no quiero que hablemos de esto.

-¿Por qué no?

-Porque seguramente terminaremos peleando.

-¿Por qué terminaríamos peleando? ¿No te gusto entonces?

-¡Changmin! ¡Si no me gustaras no te besaría!

-¡Entonces por qué no sigues asiéndolo!

-Porque tengo hambre –A pesar de saber que seguir intentando desviar el tema no serviría de nada, lo intentó, empeorando las cosas.

Min se quedó callado diversificando la mirada. Yunho recordó los momentos en que podía sentir una fuerza oscura envolviendo el escenario cuando Changmin se encontraba molesto, la misma que podía sentir en esos momentos.

-Oye, dejemos de pelear ¿sí? ¿De qué quieres la pizza?

Changmin soltó un sonrisa de incredulidad negando con la cabeza, tras alzar la vista al techo se puso de pie –Yo no tengo hambre hyung, mejor me voy a casa.

-Changmin no hagas eso –dijo con gesto pesaroso.

-¿Qué? –Soltó una sonrisa incómoda –No estoy haciendo nada. –Alzó su mochila sobre el hombro saliendo de la habitación.

Yunho lo siguió.

-Tengo tarea que hacer para mañana, también debo practicar la canción para el casting. –Continuó en tono apagado, colocándose los zapatos sin mirar a Yunho.

-Creí que ya no estabas interesado en eso.

-Nunca dije que no lo estuviera.

-No habías dicho nada desde ese día.

Changmin lo observó, soltó un suspiro y tomó la perilla de la puerta vacilando. –Buenas noches hyung.

-¡Changmin…! –sin poder decir más, el nombrado salió cerrando la puerta detrás. ¿Serviría de algo correr hasta él y traerlo de regreso? Debía mantener la cabeza fría. Seguía dejándose llevar por la tentación, arrastrando a Changmin hacia sus deseos para luego rechazarlo, no le extrañaba que Min se fuera molesto, era totalmente comprensible.

***

Changmin esperaba atravesar una calle concurrida. Escuchaba todo y nada a la vez, la voz de la gente sonaba como un eco tan cerca y lejos, algo apenas perceptible pero totalmente presente. Tragó saliva con fuerza, no podía dejar de pensar en lo sucedido con Yunho minutos atrás, su piel había dejado de sentirse sensible, pero ahora eran sus emociones las que parecían débiles.

Su primer pareja, su primer discusión y no sabía cómo afrontarlo, cómo hacía para que algo así no le afectara de esa forma. ¿Qué era lo que le estaba afectando? ¿Ser rechazado? ¿Haber peleado con Yunho? ¿Notar indiferencia de parte del otro? ¿Sentirse menos prioritario que una pizza?

Volvió a tragar saliva pesadamente, posteriormente se talló los ojos con el brazo limpiando los rastros de lágrimas. Todo le estaba afectando, peor aún el no haber terminado el día en buenos términos con el mayor. Tenía un nudo en la garganta, un malestar en el estómago y sabía que de seguir pensando en eso terminaría llorando, prueba de eso eran las lágrimas que ahora se preocupaba por ocultar –¡Ay! –Se cubrió los ojos –No debí irme así -soltó un quejido de dolor.

***

Cuando Changmin decidió salir de su clase con la excusa de pasar al sanitario, pero con la intensión de buscar a Yunho y asegurarse que todo entre los dos estuviera bien, no se esperó encontrar a su grupo en turno sufriendo el mal humor del profesor. “Es un demonio” recordó a Yoon decirle hace días, en esa ocasión estuvo de acuerdo y ahora lo reafirmaba.

“¡Tres vueltas más a la cancha!” “¡Esa no es la manera correcta de correr!” “¡Otra vez, desde el punto de partida!” eran algunas de sus indicaciones.

Pensándolo bien, esperaría a que terminara con su grupo, respirara, comiera algo y hasta entonces se le acercaría. Aprovechando que no había reparado en él retrocedió sobre sus pasos y una vez apartado de la figura del mayor corrió hasta llegar a las escaleras.

Yunho normalmente era intenso en sus clases, pero sólo una vez lo había visto ser incluso malvado, su propio gesto delataba cuán irritado se encontraba; y esa ocasión fue cuando Yunho terminó su relación con Han. Sintió un vuelco en el estómago, no quería llegar a conclusiones apresuradas, además estaba siendo histérico, si Yunho quisiera terminar la relación ya lo habría hecho ¿no?, tenía su número de celular, fácilmente habría podido mandar un mensaje.

Pasó la hora de clase y en ningún momento le abandonó la intranquilidad, debió hablar con él a pesar de que estaba dando clase, al menos ya se quitaba la ansiedad que lo aquejaba.

Al terminar su día debía ver a Han, y a pesar de no tener ganas de hacerlo no podía dejar pasar las prácticas, el casting estaba a la “vuelta de la esquina”. Antes de dirigirse al aula de música pasó por el aula de maestros, pero no encontró a Yunho, posiblemente se había ido. Con el ánimo hasta el piso se alejó para continuar con su práctica.

***

-¿Estás bien? –Preguntó Han al notar múltiples errores en el ensayo.

-Lo siento –Sonrió nervioso -Lo intentaré de nuevo –Comenzó desde el principio, el resultado era el mismo: desafinaba y era incapaz de alcanzar las notas altas.

-¿Changmin, hay algo que te esté preocupando? Si estás… –Se detuvo al escuchar un llamado a la puerta.

Ambos miraron hacia la entrada y un revoloteo hizo estragos en el estómago de Changmin al reconocer a Yunho parado junto a la puerta en espera de ser atendido.

-Yunho –Han se puso de pie acercándose al mencionado quien le contestó con una sonrisa formal y salieron alejándose mínimamente de la entrada.

Changmin bajó la mirada nervioso. No entendía nada de lo que hablaban sus profesores, apenas podía oír sus voces, pero sin palabras claras, esperaba poder interceptarlo antes de irse. Observó sus dedos, temblaban de manera casi imperceptible, no podía concentrarse en las letras plasmadas en la hoja.

-Changmin –Era la voz de Han quien se asomaba por la entrada. El mencionado dio un pequeño salto sorpresivo –El profesor Jung quiere hablar contigo.

Asintió tragando saliva duramente y poniéndose de pie caminó hacia fuera, ahí estaba Yunho recargado en una barda a poco metros del aula, cuando vio a Changmin y sus mirada hicieron contacto, sonrió, pero el gesto no fue correspondido.

-No tardes mucho –Le dijo su profesora antes de entrar al aula y cerrar la puerta.

El alumno se sintió desprotegido por un momento, ya no había de otra que enfrentarse a Yunho. Era cierto que él lo había buscado esperando solucionar todo, pero el momento de tener que hacerlo era duro.

-Hola –dijo Yunho al tener cerca a Changmin, quien torció la boca en una sonrisa fallida. -¿Podemos hablar?

Changmin notó que el otro también mantenía su propia carga. Asintió con la cabeza agachada, jugando con la madera de la que estaba construida la barda.

-¿Sigues enojado conmigo?... No buscaba ofenderte.

-No, yo… no debí irme así –dijo mirándolo apenas.

-¿Entonces estamos bien?

Changmin quiso decir que sí, pero no se sentía satisfecho con lo sucedido porque no entendía que de un segundo a otro prefiriera a comer y dejarlo con las ganas de otra cosa. No había aclaraciones y eso lo mantenía con cierta molestia.

-Es que…

El profesor lo observó curioso sin decir nada.

-¿Por qué…? –No sabía cómo continuar sin tartamudear o sin los deseos de escapar –Yo quería hacerlo. –Se mordió el labio inferior. Lo había dicho y ahora su corazón latía desbocado. Se preocupó por mencionar correcta y claramente las palabras para que no le hiciera repetirlas.

A pesar de que el sonrojo pintando adorablemente las mejillas del otro delataba su vergüenza, Yunho pudo reconocer la total seguridad en sus palabras sintiéndose turbado.

-¿Qué estás diciendo…?

-¿No me amas?

Ante aquella pregunta repentina Yunho se quedó sin palabras. A veces se le olvidaba que trataba con un adolescente que se deja llevar por sentimientos muy fuertes, pero confusos, y esa era una de las razones de que una relación así no era la ideal.

-Creo… que es muy pronto para hablar de eso…

-Yo te amo hyung –Le interrumpió. Aunque su voz se quebrara, su rostro enrojeciera y sus ojos se humedecieran, el pequeño alumno se mantenía firme y con una seguridad que no dejaba paso a la duda. Pasaba por un momento difícil donde estaba poniendo todas sus emociones y se sentía muy sensible. -¿Por qué está mal entonces?

Tragó saliva pesadamente. Chagmin jamás dejaría de hacerlo vibrar y quitarle el aliento. –No está mal bebé –Dijo con una voz cargada de ternura –Pero no es el momento…

-¿Quieres terminar? –Volvió a interrumpir.

-¿Qué? ¡No! Minnie, una relación no se construye con “sexo” –bajó la voz significativamente al mencionar esto último volviéndolo literalmente sólo un movimiento de labios. Lanzó un vistazo hacia el salón, no se mostraba la figura femenina, pero eso no era garantía de nada, Yunho no podía tocar a Min porque Han podría estarlos viendo desde detrás de las ventanas. –Changmin, hagamos algo –Sin poder evitarlo estiró lentamente su mano hacia el más joven sin llegar a tocarlo –Salgamos el fin de semana. Vayamos por ahí, al cine, al parque de diversiones… Quiero mostrarte que una relación va más allá de… eso.

-¿Una cita?

Jung asintió en silencio.

-¿Tomarás mi mano en frente de todos?

-No creo que sea posible, pero…

-¿Nos dejaremos ver juntos frente a todos sin preocuparnos si alguien que conozcamos nos…? –Quería dejar de hablar, caía en cuenta de todos los contras que tenía una relación con él. De pronto se presentó el temor de que analizar todo esto en voz alta pudiera llevar al rompimiento. Por eso se calló a media oración esperando que el otro no le siguiera la corriente y terminaran coincidiendo en que seguir sería una mala idea.

-Podría no ser aquí.

-¿Eh?

-¿Qué te parece pasar un fin de semana lejos de aquí? ¿Qué te gustaría hacer? –De pronto la idea de pasar todo un día solo con Changmin lo llenó de emoción -¿Quieres ir al mar? ¿O podríamos rentar una cabaña en el bosque? –Mala idea, entre menos tiempo estén totalmente solos, mejor: la tentación era muy grande –O podríamos sólo pasear por uno de esos pueblos donde la mayoría de la gente es de la tercera edad.

Changmin procesaba toda la información y hacía conjeturas de tiempo, permiso, distancia… –Debo pedir permiso para eso.

-Hazlo.

La profesora se asomó por la puerta como reflejo de una alarma que daría término a la visita de Yunho –Creo que ya te están hablando.

Changmin observó hacia su profesora corroborando las palabras del otro y asintiendo decepcionado.

-Cuando tomes una decisión mándame un mensaje ¿sí?

-Yo… haré todo lo posible por ir –aseguró.

El profesor asintió con una sonrisa. Se despidió con la mano desde aquel punto de Han quien a su vez se despidió de él. Suspiró observando al alumno –Me voy –Ante la aprobación del otro dio media vuelta después de decir “Adios Minnie”.

-Adios hyung.

Se miraron por unos segundos y después Yunho se fue.

Changmin suspiró al verlo perderse. Ante el llamado de su profesora regresó al aula. Se sentía inquieto, habían hablado, pero no sentía que las cosas se hubieran solucionado del todo.

***

Yunho había llegado a casa muy cansado, tanto física como emocionalmente. Tiró su bolso en dirección al sillón, pero éste pegó en la orilla y calló al piso, poco pudo importarle al profesor, se dirigió a su habitación y se dejó caer en la cama boca abajo. Ya no quería pensar, le dolía la cabeza y su imaginación sólo lo llenaba de augurios negativos. Cerró los ojos, no era suficiente. Colocó una almohada sobre su cabeza y seguía sin ser suficiente. Así que se levantó y fue por Max quien descansaba en el respaldo del sillón, como un muñeco de trapo lo tomó entre sus brazos y se encerró en la habitación, con las cortinas ocultó la luz que entraba por las ventanas y volvió a tirarse en la cama con Max preso en un abrazo. El felino, con la delicadeza que los distingue, olisqueó cerca de la boca de Yunho ganándose una mirada pasiva llena de ternura por éste último, instantes después se acomodó entrecerrando sus ambarinos ojos e inició un ronroneo que terminó durmiendo a Jung.

Pasadas un par de horas despertó y la luz que indicaba un mensaje brilló en su celular. Alargó una mano para tomarlo, Max despertó y retomando el ronroneo lamía la barbilla de Yunho para persuadirlo de no moverse. Tomó el celular y lo abrió, Max dio un salto y bajó de la cama. Ya con sus brazos libres revisó el mensaje que se anunciaba con el nombre “Changmin”. En mensaje decía que podría ir con él el fin de semana. Sólo eso. ¿Cómo lo había conseguido?, era un misterio.

Sonrió, instantes después de tallarse los ojos comenzó a teclear “¡Genial! ¿Cómo conseguiste que te dieran permiso?” Cerró el celular y volvió a tirarse sobre el colchón con los ojos cerrados. No pasaron más de 3 minutos cuando el aparato vibró. Rápidamente lo desbloqueó y leyó la respuesta “Ya te contaré, buenas noches hyung”. “Descansa Changmin” escribió, ése había sido el final de la conversación, fría y con la única información necesaria. “Sigue molesto” pensó extendiendo los brazos a lo largo de la cama y suspirando profundamente. Había olvidado lo difícil que era conservar una relación.

***

Pocas veces se vieron a lo largo de la semana, tuvieron poco contacto en la clase de deportes. Ante los demás no eran más que profesor y alumno y fue así como se comportaron. Si sus ojos se encontraban había una sonrisa discreta que albergaba dudas, como una comunicación muda que los dos podían entender, pero sin dar solución, sólo los llenaba de incertidumbre.

Llegó el fin de semana. “Te espero en mi departamento” había texteado al celular de Changmin. El más joven, contrario a sus deseos debía borrar cada mensaje de Yunho después de leerlo, sólo le quedaba el recordar aquellas palabras.

Salieron alrededor de las 10:00 am. Yunho había rentado un auto que los llevó varios kilómetros fuera de Seúl, debido a que Changmin no le había mencionado ningún sitio al cuál quisiera ir, él decidió llevarlo a un sitio donde pudieran disfrutar del mar.

A las 9:00 am había llegado Changmin al departamento de Yunho, éste último ya guardaba su mochila con algunos cambios de ropa y artículos de aseo en la cajuela del auto. “Hola hyung” dijo a su espalda y tras darse a vuelta para quedar de frente no pudo ocultar su agrado al verlo con ropa casual, era tanta su costumbre de verlo con el uniforme que estas cosas las consideraba un regalo. Sin embargo desde su llegada el menor se había mantenido serio, fácilmente se podría especificar su emoción como: incómodo.

Después de que Min rechazara desayunar en su departamento terminaron de subir lo faltante, revisar unas cuantas cosas, dejar comida a Max y verificar que todo estuviera en perfecto estado, entonces salieron a la aventura.

Ante el silencio, Yunho buscaba un tema de conversación.

-¿Desayunaste? –Hace poco le había dicho que no quería comer, que mejor ya se fueran, pero no especificó si ya había comido. Como profesor de deportes tenía presente que el desayuno era la comida más importante del día.

-No –dijo sin reparo mirando hacia fuera de la ventana.

-¿No?

-Me levanté tarde, no me dio tiempo.

-Rechazaste mi desayuno.

-No quería desayunar ahí.

-Mmm… ¿es eso? ¿O no te gusta cómo cocino? –mencionó graciosamente inquisitivo.

Changmin dibujo una sonrisa moderada, no había sido esa su razón aunque ciertamente como chef su hyung no podría ganarse la vida –No, no es eso. Quería comer fuera. –Finalmente le miró a los ojos.

Yunho sonrió al notar el ambiente más ligero. -¿Vas a invitarme a desayunar?

-Hyung, tú eres el mayor.

-Pero yo ya comí, sólo voy a acompañarte. -Sonrió al ver a Changmin entrecerrar la mirada. Por supuesto que él pagaría, sólo estaba molestando un poco. Fue él quien invito a su pequeño novio a salir de Seul, sería él quien lo consintiera de inicio a fin.

Pocos kilómetros adelante encontraron un pueblo rústico y en él un discreto restaurante cuyo nombre equivalía a “corazón contento”. Miraron el nombre intentando entender su significado. Hora y media más tarde salieron felices al satisfacer su estómago con el sazón hogareño de la cocinera, una señora muy amable que parecía poner amor a cada platillo. Aquella mujer les habló del pueblo, el sitio donde había nacido y esperaba morir. Aquello llamó mucho la atención de los visitantes, quienes decidieron conocerlo un poco.

Sus calles eran de terracería, pero sus casas antiguas parecían alzarse una sobre otra a alturas del monte. Se sentían viajar al pasado. Subieron por senderos empedrados cruzándose con personas ancianas que subían y bajaban con sorprendente condición física. “¿De qué se alimentan?” comentaban sorprendidos por lo que veían.

Llegaron a la sima y la vista, no tan privilegiada como la del sitio del campamento pero sí muy relajante, les animó a disfrutar de ella sentados a la sombra de un roble.

-Nunca había escuchado de este pueblo –mencionó Changmin. Tenía los ojos cerrados disfrutando el soplo del aire.

Yunho se perdió en su rostro siempre hermoso, su cabello revoloteaba y sus mejillas desde hace unos momentos se mantenían rojas por el calor y el esfuerzo. Se acercó a él, y dirigiéndolo por la barbilla hasta sus labios le proporcionó un beso dulce y corto. Al separarse, los ojos del alumno lo observaban con un brillo especial, lo vio sonreír y se animó a acercarse de nuevo siendo correspondido al instante.

Changmin no lo tocó porque sabía que de hacerlo todos sus sentidos despertarían, no quería profundizar el beso ni escuchar un suspiro descontrolado de su profesor; porque su lengua buscaría la contraria, sus dedos se enredarían en los cabellos del mayor, sus caderas buscarían rosarse contra él… y detenerse era una tortura. Tanta era su obsesión que había soñado cada noche que se entregaban entre caricias y gemidos, vivía el momento más delicioso en su vida para después despertar y no guardar más que la excitación y los recuerdos de algo que su subconsciente inventó.

Por eso al sentir la caricia de la lengua de Yunho rompió el beso alejándose a una distancia considerable –Deberíamos continuar nuestro camino.

Yunho lo observó confundido –Sí –pensativo asintió con la cabeza –buena idea –sonrió incómodo.

***

Pusieron música en el estéreo del auto, a pesar de lo sucedido, Yunho evitaba caer en el pesado ambiente que por fin habían dejado atrás, así que cantaba alegremente animando a Changmin a no dejarlo divertirse solo.

El menor no se hizo del rogar y la razón era porque le gustaba cantar, pero prefería hacerlo sin sentirse presionado como se sentía cada vez que debía practicar con Han. Cuando comenzó una balada, Yunho dejó a Min cantar solo, pero ante su silencio el alumno terminó callando.

-Déjame oírte cantar –pidió Yunho con una sonrisa.

-No quiero cantar ahora.

-Pero lo estabas haciendo.

-Porque en ese momento sí quería. –Sonrió ante lo extraño que sonaba.

Después de unos segundos de silencio y con la melodía de fondo Yunho continuó –Tienes una voz privilegiada.

Changmin lo observó en silencio por un momento.

-¿Qué pasa? –cuestionó Yunho.

-¿Crees que haya nacido para esto?

Yunho dio un rápido vistazo hacia su copiloto, no veía emoción en su gesto, parecía más bien que estuviera aceptando su destino.

-Eso depende.

-¿De qué?

-¿Amas cantar?

-…

-Todos tenemos virtudes, todos tenemos más facilidades que otros para hacer algunas cosas, pero lo que importa es que ames hacer algo.

-…

-Tú naciste para ser feliz. Debe haber algo que ames hacer. Tal vez no serás bueno en eso, pero con práctica y constancia puedes lograr lo que sea… ¿Amas cantar?

-… no lo sé.

-No deberías sentirte presionado por ahora, deja al tiempo hacer su trabajo.

-¿Tú siempre quisiste ser profesor?

-¡Por supuesto! –mintió -¿Me has visto bailar? Soy un genio –bromeó – pero preferí tener alumnos a quienes hacer sufrir, no hay nada que ame más que eso.

Changmin rio –Hyung, ¿eres un demonio o algo así?

Yunho soltó una carcajada –Tal vez –Le guiñó el ojo haciendo al otro sonreír apenado.

***



Llegaron a la ciudad entrada la tarde. Se sentía el olor tropical distintivo del mar. Changmin podía sentir como si sus vacaciones acabaran de comenzar. A dos kilómetros del mar aparcaron el auto: habían llegado al sitio destinado, un sencillo hostal de no más de dos pisos, pero que guardaba calidez de hogar.

La habitación contaba con dos camas individuales, un televisor, un sofá en la esquina de la habitación y una pequeña mesa con dos sillas. Las ventanas con cortinas semitransparentes dejaban entrar mucha luz y sumado al blanco de las paredes la recámara estaba bellamente iluminada.

Changmin dejó su mochila sobre la mesa y se tiró de espaldas a una de las camas mirando hacia el techo. Yunho sonrió ante la imagen, después se asomó por una de las ventanas mientras tarareaba una canción en voz baja. Podía verse el mar a la distancia, eso le dio un sentimiento de paz.

-Hyung

Yunho viró su cabeza hacia el más joven.

-Debimos rentar una habitación con cama matrimonial.

Yunho rio ante el gesto travieso de Changmin –Así es más cómodo. –Dejó su mochila en el piso e igual que Min se tiró al cochón de la otra cama. Cerró los ojos ante la mirada del otro.

-¿Te vas a dormir?

-Dame un momento… -El ventilador el techo se sentía bien contra su cara.

Se acomodó de costado hacia la cama de su profesor con sus brazos debajo de la cabeza, lo observaba y el otro no parecía querer moverse, tal vez ya estaba dormido. Se puso de pie y sacó de su mochila una barra de cereal inflado y un libro, se subió a su cama y abrió el mismo donde el separador marcaba. Llevaba ya cuatro páginas cuando escuchó que la respiración de Yunho de pronto marcó más profundidad y éste estiraba sus brazos, para después alzar la cabeza buscando con la mirada al más joven.

Sonrió al topar su mirada con Min.

-Despertaste.

Suspiró desperezándose –Aún no estoy seguro de eso.

Se quedó quieto y Min creyó que había vuelto a dormir. Cuando menos lo pensó el mayor se paró de la cama y volvió a estirarse.

-Bueno, vamos a comer ¿o qué? –dijo acercándose a Changmin dándole un beso rápido en los labios. –Tengo hambre –dio media vuelta y tomando su cartera salió de la habitación animando a Changmin a seguirlo.

Sonrió y de un salto bajó de la cama, tomó su celular y salió cerrando la puerta detrás de él.

Our World - Cap. 3

Visita.


Jaejoong se apresura en bajar del taxi luego de pagarle una suma mayor que la tarifa al taxista, quien alcanza a darle las gracias antes de que el hombre desapareciera dentro de la clínica.

Jaejoong se acerca al mesón de atención y pide la información que necesita.

–¿Es familiar del paciente? –Le pregunta la mujer detrás del mesón.

–Soy un amigo.

La mujer lo observa por unos segundos y luego de unos segundos tensos para el hombre, Jaejoong puede percibir el reconocimiento y hace lo mejor que puede por sonreír a pesar de los nervios y la angustia que lo invaden.

Mientras viajaba en el taxi, lo único que hizo fue buscar las noticias en su celular. El video no logró volver a verlo. La angustia era demasiado, verlo caer, sin explicación. No se podía imaginar que podía haberle pasado. La verdad es que lucía pálido, pero Jaejoong pensó que eran los flashes de las cámaras, pero ahora está seguro que esa no era la razón de su aspecto pálido y enfermizo.

–Sólo quiero ver cómo está… es mi amigo de la infancia. –Le miente Jaejoong, fingiendo una sonrisa luminosa.

La mujer quien ahora sonríe asiente. –Está en el segundo piso, habitación 208.

–Gracias. –Le dice Jaejoong y se apresura en dirigirse a la habitación en donde se encuentra Changmin.

Camina tan rápido y tan concentrado pensando en el otro hombre, que demasiado tarde se da cuenta que en el pasillo se encontraba en pleno la familia de Changmin, sus padres y sus dos hermanas.

Los cuatro lo observan con sorpresa. Los padres se encontraban sentados en las sillas del lugar y las dos muchachas de pie.

–Buenas tardes. –Saluda Jaejoong, nervioso, inclinándose noventa grados.

La única que responde el saludo es la hermana menor, quien incluso sonríe. Jaejoong no lo nota, porque no puede desviar la vista de la mujer mayor, quien lo observa de pies a cabeza con el ceño levemente fruncido.

–Yo… –Intenta decir Jaejoong, pero es rápidamente interrumpido.

–Changmin está descansando y no debe ser molestado.

–Lo sé… lo siento… –Puede decir Jaejoong con un nudo en la garganta.

–Mamá… él tiene derecho a verlo, es…

–No lo puedes ver, tiene que descansar. –Dice la mujer ignorando a su hija, mientras lo mira a los ojos.

–Está bien… –Dice Jaejoong y se despide con una inclinación, voltea y se apresura en alejarse de esa mirada desaprobatoria. Cuando llega a la esquina del pasillo, dobla y cuando ya no lo pueden ver, se apoya en la pared, con su cabeza hacia atrás y respira profundamente, necesita calmarse.

Cuando ya lo está logrando, siente una mano más pequeña que la suya tomarlo por la muñeca derecha. Abre de inmediato los ojos, sorprendido.

–Ven conmigo. –Le dice la hermana menor de Changmin, si mal no recordaba su nombre era Ji Yeon.

Jaejoong le hace caso y la sigue hasta donde se encuentran las escaleras y los ascensores. Lo primero que pregunta es cómo está Changmin y que es lo que le ocurrió.

–No te preocupes, fue un desmayo por cansancio, además como no se alimenta bien tiene anemia, pero todo es tratable y se recuperará pronto.

Jaejoong suspira de alivio. La muchacha vuelve a hablar pronto y apurada.

–Mis padres se van en una media hora, puedes esperar en la cafetería si lo quieres.

Jaejoong la escucha con la boca abierta y cuando termina de hablar esboza una sonrisa.

–¿Por qué me ayudas?

–Porque eres su novio y mi hermano te quiere mucho, la única vez que los vi juntos vi cómo te miraba, sólo faltaba que salieran corazones por sus ojos. –Le dice sonriendo.

Jaejoong intenta sonreír por lo último, pero no sabe cómo reaccionar ante lo primero, por lo que tiene que preguntar.

–Nosotros… quiero decir… ¿él no les ha contado de nosotros?

–¿Qué cosa? –Pregunta la muchacha confundida.

Jaejoong niega con la cabeza, intenta no emocionarse con eso, después de todo quizás el otro hombre no ha tenido la oportunidad de contarle a su familia. Con ese trabajo que lo consume no tiene tiempo ni para comer ni dormir.

–Gracias. –Dice finalmente, de nuevo sonriendo.

–Esto no lo hago gratis. –Le contesta con una sonrisa tímida, causando la sorpresa de Jaejoong.

–Verás, soy tu fan y mis amigas también y cuando les conté que te conocía no me creyeron, no les dije que eras el novio de mi hermano, sólo un amigo, porque me imagino que no se puede saber…

–Gracias. –Vuelve a decir Jaejoong. –Te daré una foto con mi autógrafo y si quieres nos podemos sacar una foto…

–¿De verdad? –Le dice la muchacha sonriendo y saltando en su lugar, Jaejoong ríe por primera vez desde que entró al hospital.

Cuando se calma mira para ambos lados. –Ya me tengo que ir, mis papas deben haber notado que me fui…

–Espera… –La detiene Jaejoong. –Puedes darme tu número para…

–Claro. –Le contesta de inmediato la muchacha.

Una vez se lo da, Ji Yeon se despide con un “nos vemos”, antes de salir corriendo por el pasillo del segundo piso.

Jaejoong se vuelve a apoyar en la pared con su cabeza hacia atrás y cierra los ojos.

Sabía que no debía pensar demasiado en el hecho de que Changmin no le haya contado a su familia que habían terminado hace ya un año. “Dios…” piensa Jaejoong… hace prácticamente un año que no lo veía en persona, las fotos y videos no contaban… no lo tocaba, no lo sentía…

Siente sus ojos arder. Lo extrañaba tanto…

Ruido en el pasillo hace que abra los ojos y se separe de la pared para alejarse de ese lugar. Le hace caso a su única aliada en la familia de su ex y se dirige a la cafetería del primer piso.

Sólo pide un café y se sienta en la mesa más alejada. Con su celular en la mano para ver la hora, espera que el tiempo pase rápido para poder ver a Changmin cuánto antes.

*

Jaejoong espera la media hora y se levanta de su lugar para dirigirse a la habitación de Changmin. Lo hace con mucho cuidado, observa para todos lados mientras camina lentamente.

Cuando llega al pasillo, se da cuenta que hay una enfermera que entra en la habitación y tiene que esperar unos minutos hasta que la ve salir.

Ya estaba anocheciendo y lentamente se acerca a la puerta para entrar. Lo hace rápidamente y en silencio.

Tiene que pestañear repetidamente, hasta que sus ojos se acostumbran a la oscuridad.

Se acerca lentamente hacia la cama y se da cuenta que el hombre está profundamente dormido.

Nuevamente siente sus ojos arder. Extiende una de sus manos lentamente para acariciar su rostro. Estaba tan delgado y pálido.

Jaejoong no puede evitar las lágrimas cuando por fin puede tocarlo, después de tanto tiempo…

La punta de sus dedos acaricia su frente, mejillas, sus labios…

Lo tiene que hacer suavemente para no despertarlo. Tiene que retirar su mano rápidamente cuando Changmin se mueve levemente y voltea para quedar de costado.

Con una sonrisa, rodea la cama para mirarlo al rostro nuevamente. Se sienta en la silla que se encuentra junto a la ventana, una vez la acerca a la cama.

Decide quedarse unos minutos más. Sólo esperaba que no entrará alguna enfermera, pero estaría atento a cualquier ruido y si alguien lo veía ahí, podría decir que es un familiar o amigo, tenía la ventaja que lo podrían reconocer y eso sería de gran ayuda.

*

Changmin se siente extraño cuando abre los ojos lentamente. No sólo porque no reconoce el lugar en donde se encuentra sino también porque siente algo en su brazo, siente su cabeza adolorida y su cuerpo muy cansado. Mueve su brazo para ver qué es lo que tiene y se asusta cuando ve una vía, levanta la vista y ve un suero colgando en esas barras de hospital, claramente estaba en uno. Lentamente los recuerdos comienzan a llegar e intenta sentarse, pero se siente muy cansado para hacerlo. Cuando comienza a mirar a su alrededor, siente su corazón detenerse por un segundo, porque, aunque esté oscuro y sólo la iluminación de la luna entre a través de las cortinas de la ventana, puede reconocer ese rostro donde sea.

Jaejoong tenía su rostro volteado hacia él, apoyado en sus brazos sobre la orilla de la cama, estaba profundamente dormido y Changmin no puede evitar la alegría que siente en esos momentos. Desea despertarlo para ver esos ojos que lo perseguían y no le permitían olvidarse de ellos. Iba a tocarlo para moverlo, pero se arrepiente en el último momento. Se ve tan en paz, quizás estaba muy cansado por las grabaciones, estuvo leyendo en las noticias que grababan los capítulos durante la marcha y que los actores apenas dormían durante este periodo, por lo que necesita descansar. Decide quedarse despierto hasta que Jaejoong abra los ojos, para que él sea lo primero que vea.

*

Changmin comienza a pestañear varias veces cuando la luz del sol atraviesa sus parpados. Se sienta rápidamente y siente una punzada en su cabeza, por lo que se queja audiblemente. La enfermera que estaba en la habitación, abriendo las cortinas, se acerca rápidamente a él.

–¿Cómo se siente?, ¿qué le duele?

–Nada… sólo… ¿dónde está el hombre que estaba aquí?

La joven mujer lo observa con una expresión confundida. –¿Qué hombre?

–El que estaba aquí… –Changmin mientras habla, se va dando cuenta lentamente que todo debe haber sido producto de un sueño… pero fue tan real… su deseo de verlo lo estaba superando… y la decepción que siente es tan fuerte, que la enfermera tiene que preguntarle que le sucede no sólo por la expresión, sino también por el color de su rostro.

–¿Qué le sucede…

–Nada, estoy bien…sólo necesito recostarme otra vez.

–El medico lo vendrá a revisar en unos minutos. –Le dice la mujer, luego de acomodarlo en la cama. –Sólo descanse.

Changmin asiente y cierra los ojos, luego de suspirar.

Siente sus ojos arder, pero hace lo posible por suprimir las lágrimas, no quiere quebrarse en ese lugar, en donde cualquiera lo podría ver.

El medico llega en unos pocos minutos y le realiza un breve chequeo, mientras le hace las preguntas correspondientes.

–Quedaras en observación un día más. –Le informa el médico.

–No puedo, tengo que…

–Sé que su trabajo es muy importante, pero necesita recuperar energía y este es el mejor lugar para hacerlo, aún debe reponer fluidos y vendrán a cambiar el suero.

Changmin quería protestar, pero no tenía ánimos, un día más, un día menos en ese lugar, realmente no le importaba. El trabajo mantenía su mente ocupada, pero en esos momentos, creía que ni siquiera eso lograría evitar que recordara ese sueño tan real que sólo lo dejó más deprimido que nunca.

*

Sus padres lo visitaron durante la tarde como el día de ayer y sus hermanas llegaron después de que terminaron sus clases.

Su hermana menor es la última en llegar y le pregunta cómo está con una extraña sonrisa.

–Bien, pero tendré que quedarme un día más, ya quiero salir de aquí. –Reclama.

–Pero debes estar contento…

–¿Contento?, ¿por qué? –La muchacha intenta hacerle una seña con su rostro, porque estaban sus padres, pero Changmin sólo frunce el ceño antes el extraño comportamiento de su hermana.

–Quiero decir por las visitas.

Changmin rueda los ojos. –Sí, tu eres la mejor visita.

–No quiero decir eso… –La muchacha extrañada toma su celular. Algo extraño pasó, quizás Jaejoong no pudo verlo, porque su hermano se veía igual de desanimado que ayer, incluso parecía triste. ¿Habrán discutido?

Mira a sus padres y a su hermana antes de enviarle un mensaje a su cuñado.

“Oppa, ¿por qué no viniste a ver a mi hermano?”

La respuesta llega en un par de minutos.

“Si fui, pero estaba durmiendo y no lo quise despertar, ¿hoy lo dan de alta?”

“No, mañana, el doctor dijo que aún necesitaba descanso”

“Crees que pueda ir hoy a la misma hora.”

“Sí, mis padres incluso se irán antes hoy.”

“Excelente, muchas gracias” Jaejoong le envía un corazón de emoticón y la muchacha sonríe ampliamente.

“De nada, recuerda la foto y el autógrafo”

“Ya la tengo lista, gracias y hablamos”

“Ok, nos vemos.”

Ambos intercambian caras sonrientes y la muchacha guarda su celular, antes de que su madre la regañe, como siempre lo hace, cuando la ve demasiado tiempo con el aparato.

*

–Jae… Jae… Jae… –Para la tercera vez que llama a su amigo, Yi han le lanza un papel arrugado, que le impacta en la cabeza.

Jaejoong lo mira con los ojos abiertos, lo sorprendió realmente, estaba ensimismado intercambiando los mensajes con Ji Yeon.

–Lo siento…

–¿Con quién hablas? –Le pregunta curioso su amigo.

Jaejoong ignora la pregunta para hacerle otra. –¿Sabes a qué hora terminaremos hoy?

–Supongo que a la misma hora que ayer.

Jaejoong asiente. –¿Crees que me dejen salir antes?

–No lo sé, pero hoy llegaste quince minutos tarde, así que yo no tendría mucha esperanza.

Jaejoong hace una mueca. Se había quedado dormido en la clínica y tuvo que salir corriendo al set.

–De todas formas pregúntale al señor Kim, quizás tienes suerte.

–Lo haré. –Y se dirige rápidamente donde se encuentra el director.

No tiene suerte. Cuando le pregunta si puede irse ante, éste se niega.

–Tienes que grabar la escena en el auto y sabes que eso puede demorar.

–Lo sé, gracias de todas formas. –Se disculpa Jaejoong, antes de dar media vuelta y prepararse para grabar, mientras antes comiencen, antes terminarán.

La grabación no se alarga por suerte y Jaejoong una vez termina, se apresura al camerino, para cambiarse de ropa y largarse de ahí lo antes posible.

Llega en 20 minutos a la clínica. Ya no debía estar la familia de Changmin, de todas formas, camina lentamente mirando para todos lados una vez llega al pasillo donde se encuentra la habitación e Changmin. No tiene problemas para ingresar, ya que la recepcionista lo reconoce de ayer y esta vez le pide un autógrafo, Jaejoong con una sonrisa encantadora se lo da.

Se apresura como el día de ayer y entra sigilosamente en la habitación.

Otra vez el hombre dormía y Jaejoong se acerca para sentarse a su lado y observarlo. Se atreve a acariciarlo suavemente otra vez y en esta ocasión procura no apoyar la cabeza en la cama para no quedarse dormido.

Changmin lo primero que siente al despertar es su brazo extraño, donde está pasando el suero, así que lo ignora a diferencia de ayer. También siente la luz del día atravesar sus parpados, la única diferencia del día de ayer es que sabe que está solo con la enfermera, quien mueve las cortinas.

De todas formas, voltea su cabeza, para decirle esta vez si las puede dejar cerradas y es en ese momento que se da cuenta que no es la enfermera, quien se encuentra abriendo las cortinas.

Se sienta lentamente en la cama, sin apartar la vista de la espalda del hombre, que puede reconocer donde sea. ¿Estará soñando otra vez?, se pregunta con el corazón alterado.

Jaejoong observa por unos segundos la vista a que da la habitación y voltea para irse. Si se quedaba más tiempo llegaría tarde igual que ayer y esta vez el director se molestaría.

Cuando lo hace, se paraliza al notar que Changmin está con los ojos muy abiertos, sentado en su cama.

Jaejoong abre la boca para decir algo, lo que sea, pero nada coherente sale de su boca. –Ah…

Changmin parece paralizado, por lo que Jaejoong intenta actuar lo más normal posible en una situación para nada normal. Se acerca a la cama, con su corazón cada vez más frenético.

–Vine por…

Pero no puede seguir hablando, porque Changmin se sienta en el borde la cama, quedando con sus piernas colgando y cuando la distancia es de tan sólo unos centímetros, alza su mano para tocar su rostro.

–¿Eres real? –Pregunta. –¿No estoy soñando?

Jaejoong se sorprende del acto y de sus palabras, pero no salta en el lugar pese a lo repentino y no puede más que sonreír cuando su cerebro que comenzó a actuar muy lento registra todo.

–No es un sueño… –Es lo único que puede decir, porque Changmin comienza a acariciar su rostro con la palma de sus manos, su cabello, sus mejillas, su nariz, su frente, sus labios, su cuello… y cuando su cerebro que también parece haber hecho cortocircuito, le envía las señales de que esto era la realidad… de que tenía a Jaejoong frente suyo, lo acerca a su cuerpo fuertemente.

–Eres real… –Murmura con su rostro enterrado en la unión del cuello y el hombro izquierdo de Jaejoong.

Jaejoong sólo puede reír, con lágrimas formándose en sus ojos y abrazarlo de la misma forma, también con su rostro enterrado en el cuello de Changmin.

Finalmente, después de un año, se volvían a mirar a los ojos, a escucharse, a tocarse, a sentirse… después de un lago año se volvían a encontrar.

Unfazed - Cap. 14

Creo que es hora de regresar algo que tomé prestado tiempo atrás


Zumbidos y susurros comenzaron a circular en pocos segundos, una vez que las personas comenzaron a darse cuenta de que el afamado ídolo se había ido. ¿Había algo mal? ¿Acaso se sentía mal? Yoochun se mantuvo en su lugar, incapaz de salir de su trance, Todo el lugar parecía sofocarlo.

“¿Yoochun? ¡Yoochun respira! ¡Respira!” Lizzie trataba, Un fuerte agarre lo sostuvo de los hombros, sacudiéndolo gentilmente. Estaba al borde del colapso, sin darse cuenta que está hiperventilando. “Vamos, hay que salir de aquí” susurro, “¿Jae?”

Jaejoong asintió a la orden silenciosa, Tomando el brazo de Yoochun poniéndolo sobre sus hombros. “El auto ya está esperándonos”




Yoochun POV

Cuando abrí los ojos estaba en una cama. Mis músculos se sentían adoloridos y me dolía la garganta. Traté de moverme pero las suaves sabanas estaban demasiado justas alrededor de mi cuerpo. La cama era demasiado grande, demasiado grande para mí solo. Imágenes de mi cómoda cama trataron de guiarme de vuelta al sueño mientras volteaba hacia la puerta. Me di cuenta que las sabanas eran de seda, de un obscuro color. Y los muebles blancos adornaban todo el espacioso lugar. Era más el gusto de Jaejoong que el mío. Junto a mi estaba una elegante licorera que contenía una sustancia ámbar. “Definitivamente de Jaejoong” Pensé. Tentado a levantarme y tomar un poco, me incorporé y seguí caminado, decidiendo que necesitaba café en su lugar. Me pregunté cuanto tiempo habré estado dormido, pero viendo por la ventana, no era difícil de adivinar. Pronto obscurecería.

Afuera en el pasillo, escuche dos voces susurrando “No podemos quedarnos sentados a ver como se destroza Jae.”

“Lo sé pero, en no nos necesita ahora, lo que el necesita es que lo presionen un poco, o nunca lo superará…”

Decidiendo que no debían decirme las cosas dos veces, los interrumpí. “Hey” dije. Lizzie se apresuró hacia mí, estrujándome gentilmente. Preocupada, trato de fijar sus ojos con los míos. Traté de sonreír y evitar la mirada que me escrudiñaba. “Estoy bien. Gracias a ambos, ¿Qué paso con el horario de filmación?”

Jaejoong se levantó del sofá y me dio un vaso de agua. “Cancelamos. Conseguimos convence3r al director de que estabas enfermo y que Junsu había salido a pedir ayuda.”

“Mhh, gracias. ¿Hay café?” pregunté tomando el vaso de agua completo.

“¿Estás loco? Acabas de tener uno de los ataques de pánico más horribles que te he visto y todavía quieres llenarte de cafeína! No Yoochun!”

Bufé, pasando los dedos entre mi cabello, Conociendo a Lizzie, Nunca sería capaz de contradecirla cuando tenía esta actitud. “Bien, ¿al menos puedo tener algo de beber?”

Parada a mi lado con su postura firme, replico “¿Es en serio? Eso es mucho peor”

“Lizzie por favor, es solo que …”

“¿Qué tal si te sirvo algo de comer?” sugirió Jaejoong. A la mención de comida mi estómago rugió y no pude hacer nada más que responder con una ligera y agradecida sonrisa. Cuando se fue hacia la cocina, Lizzie se quedó. Tomo mi mano y me guio al sofá. Podía notar lo insegura que estaba de hablar del tema y no estaba seguro de que quisiera que lo hiciera. No estaba de ánimo de ser sermoneado o presionado para hacer algo.

Ella se recostó, alzando su cabeza hacia el techo. “Chunnie, ¿Qué pasó allá? Esa escena… fue… no eras tú, Eso fue tan….”

“¿Real?”

“Si”

“No estoy seguro de que pasó, y no quiero hablar de eso ahora. Por favor, Liz, solo. ..Déjame aclarar primero las cosas ¿Si?” Ella asintió y me ofreció un cálido abrazo. “Hey ¿Liz?”

“¿Mmm?”

“Tus bubis me estorban” bromee. Ambos nos reímos mientras ella golpeaba mi brazo. Cuando Jaejoong regresó, el ambiente fue interrumpido inesperadamente por el sonido del teléfono de Lizzie.

“¿Yeobseyo? ¿Min? ¿Qué pasa?, Hey Hey… cálmate, Habla un poco más lento. ¿QUÉ? ¿estás seguro? Umm… okay. No, ayudaremos.” Colgó el teléfono sin palabra alguna. Algo estaba claramente mal. “Uh… Junsu desapareció. Changmin dice que lo ha estado buscando desde que se fue del set pero no ha tenido suerte. No responde sus mensajes o sus llamadas. Min dice que es algo que él jamás haría. Junsu es bien conocido por tener stalkers demasiado intensas y prometió contestar al menos los mensajes.”

Jaejoong palideció visiblemente, “Mierda, ha sido casi medio día después del rodaje. Algo pudo haberle pasado. El se fue sin ningún tipo de guardaespaldas y déjame decirte que, si es con stalkers con las que estas tratando, ¡pueden rastrearte muy rápido! Una vez casi fui secuestrado en un baño cuando mi guardaespaldas decidió que tenía que ir. La stalker me tenía casi a la mitad del estacionamiento antes de que alguien se diera cuenta.”

“Jae, no estas ayudando para nada” Lizzie advirtió. Antes de que iniciara otra discusión pude ver claramente un juego de llaves en el mueble de la entrada. Las tomé y comencé a caminar hacia la salida. Ambos me vieron como si estuviera loco.

“Es mejor si nos separamos” dije, mientras caminaba hacia la puerta. Escuche a Jaejoong balbucear detrás de mi, pero no puse atención, saliendo.




Tercero POV

“¿Jae?” Lizzie distrajo al frustrado diseñador.

“Se llevó a mi bebe” sollozó…”A mi…. bebe”

“¿Estas llorando por un auto?”

Jaejoong jadeó, ”No es solo un auto. Es un Lamborghini… con interiores personalizados…!!! Es decir HAS VISTO A CHUNNIE MANEJAR!!” lloró.

“Oh si, buen punto” dijo caminado hacia la cocina. “¿Cena?” sugirió.

“¿Pensé que teníamos que buscar a Junsu?” Jaejoong preguntó un poco confundido detrás de el.

Lizzie se encogió de hombros, “¿Quién dice?” Jaejoong parpadeó, señalando su teléfono. “Oh JJ. Déjame explicarte algo a ti. Ahora escúchame claramente. NOSOTROS. NO. HAREMOS. NADA. Esto es de Chunnie. Déjalo adelantarse. Se dará cuenta, No ha sido tanto tiempo de todos modos. Ahora saca tu cerebro de celebridad fuera de tu inexistente trasero y sírveme algo de comer” terminó con una sonrisa de loca.

“Mi trasero no es pequeño” se quejó.

“bien. No lo es, es lindo. Como un trasero de manzana. Hablando de manzanas COMIDA! Joongie!”

{en otra parte de la ciudad}

Las populosas calles de la ciudad no eran nada a comparación del ataque de ira que el súper manager Shim Changmin tenía. Había ido a todos los lugares a los que solí ir su primo y a los posibles escondites. Había estado en ello por cuatro horas, esperando tener alguna pista de donde estaba la elusiva estrella pop.

“Sabes, en base en mi experiencia, cuando una celebridad no quiere ser encontrada , pueden ser terriblemente buenos escondiéndose. Especialmente de aquellos cercanos a ellos” dijo una familiar voz cerca de el.

Changmin se rehusó a detenerse pero aun así respondió “Porque sigues siguiéndome ¿Yunho-shii?”

Ofreciendo su sonrisa más encantadora, la estrella de acción rodeó al otro con un brazo “estoy ayudando”

“No, no lo haces, me estas distrayendo. ¿podrías no tocarme?” dijo Changmin. El brazo abandono el cuerpo del manager que continuó su camino marcando un numero en su celular.

Yunho hizo un puchero “Sabes, te busque en internet. Y sé que soy al menos cuatro años mayor que tú. ¿No tendría que ser menos tensa esta dinámica Donsaeng?”

“Llámame así una vez más y no dejare que me vuelvas a dirigir la palabra” Changmin lo notifico mientras seguía tecleando en su teléfono. Pero la estrella de acción siguió insistente, hasta que el teléfono de Changmin sonó.




De Chikenbuttslave007: Deja de llamarme o apagare el maldito teléfono. Minnie.

De minion#1: Si bueno, sabes que UN, maldito mensaje no te hubiera MATADO!

A pesar de la falta de respuesta. Changmin tomo su primer hondo respiro desde la desaparición de la estrella. Yunho sonrió y se aproximó a él. “Ves, te dije que él no quiere ser encontrado, Todo va a estar bien” El más joven resopló mientras se tomaba un pequeño momento para relajarse. “Sabes, para alguien tan joven como tú, eres demasiado estricto. Alguien con tu edad debe tomarse el tiempo de relajarse ¿Helado?” Ofreció Yunho, ofreciendo un cono de vainilla y frambuesa frente a Changmin.

“¿Cuándo conseguiste esos?” El más joven preguntó un poco asustado. Pero antes de que pudiera negarse, su estómago hizo un notable ruido. Solo el olor de la dulce golosina lo tenía salivando. Suspiró viendo hacia otro lado, Como siempre, Yunho no podía ser engañado y con una encantadora sonrisa volvió a poner el cono en su campo de visión. Sin tener muchas elecciones Changmin tomó el cono y lo probo. ¡Oh Dios santo! Los sabores gritaban obscenidades en su boca “Ahh… mmm”

Yunho rio entre dientes con sorpresa. “Ves, eso es más como debe de ser. Puedes ser demasiado lindo para un hombre.”

El momento se despedazo y Changmin lo miró con una mirada asesina “Te voy a comer vivo.”

La cabeza de Yunho se ladeo, nunca perdiendo la sonrisa mientras veía al más joven caminando lejos de el. “No puedo esperar para eso” murmuró para si mismo, siguiéndolo de cerca.




{Parque de diversiones}

Yoochun apoyó su barbilla en volante, mientras veía hacia fuera de la ventana. E parque estaba cerrado pero había un guardia de seguridad en la entrada; La pista número uno de que aún había alguien dentro. Había pasado las últimas dos horas desesperadamente buscando al perdido Idolo, sin ningún éxito. Incluso llamó a Changmin, y revisito algunos de los lugares que el persistente manager ya había checado. No fue hasta que pasó por la carretera que vió un destello de el oscuro parque de diversiones que incluso el pensó podría ser un posibilidad. Preparándose a sí mismo para lo peor salió del auto y se dijia hacia la salida. El lugar no era enorme y buscar a Junsu ahí no sería una tarea tan horrible. El truco era colarse adentro.

“Uh… Hola, Estoy aquí para encontrarme con Jun- Quiero decir con Xia. El dijo que estaría aquí.” Intentó, El guardia de seguridad lo miró por un momento sin respuesta “¿Quieres que lo llame?” Yoochun mintió. El alto hombre aclaró su garganta, de pronto nervioso. Y antes de que cualquier otra cosa pasara, el guardia se movió de la entrada “¡Gracias!” se apresuró adentro. Yoochun le dio una sonrisa de 1000 lúmenes y procedió a entrar al ligar, dejando detrás a un guardia asombrado. Aliviado, el actor comenzó a buscar cualquier señal de movimiento. “Okay, si yo fuera un Idolo deprimido…¿Dónde estaría?” murmuró para sí, mientras seguí el camino alumbrado a lo largo de los diferentes puestos vacíos. Entonces la idea lo golpeó. ¿Qué haces cuando no hay comida? ¡Montas los juegos!, Se apresuró a la familiar área de juegos y se dio cuenta de que había un hombre frente a los controles de la rueda de la fortuna. Vió la gigante rueda y encontró un par de piernas calzadas con unos pantalones de un gris obscuro dentro de un carro., “¡Bingo!” Yoochun corrió hacia el hombre en los controles. Con cuidado de que el idol , que parecía casi inconsciente, no lo viera. “Disculpe, pero podría preguntarle ¿por cuanto tiempo ha estado ahí?”

“Desde esta mañana” dijo el hombre.

Con nerviosismo Yoochun hizo un puchero, recargándose en los controles y viendo al hombre “Lo lamento pero ¿podría pedirle un favor? Cometí un error. Verá, el es prácticamente como de mi familia. Pero no nos hemos visto desde hace muchos años ya que al ser celebridades hemos estado muy ocupados. Olvide completamente que íbamos a vernos y ahora el debe estar muy lastimado. ¿Podría dejarnos montar la rueda de la fortuna por algunos minutos?”

“¿Cuánto tiempo necesitas?”

El actor parpadeó con unos ojos tipo Bambi, “No lo sé, ¿el tiempo suficiente para que me perdone? El no será capaz de huir si estamos allá arriba ¿No es cierto?” Dijo Yoochun en su mejor voz.

“T-te daré una hora”

“¡Eso es perfecto! Muchas gracias” unos minutos después, estaba solo a milímetros del carro, aun trabajando con los nervios que le generaba subir. Tomando un profundo respiro, se movió lo más silencioso que pudo. El carro era moderno, casi como una esfera de vidrio. No había rechinido ni balanceo, pero en el momento en que la puerta se cerró, Junsu se movió, inmediatamente sintiendo el movimiento.

¿“Yoochun-ah? Que estas….” Sin tener oportunidad de nada, Yoochun señaló al hombre para que empezara a mover la rueda. “¿Subimos?”

A pesar de que sentía pánico, el actor trato lo mejor que pudo de conservar la calma. “Si ¿Lo prometí no es así?”

“No tienes que forzarte a ti mismo Lo entiendo, Si. No quieres tener nada que ver conmigo”

El actor se retorció ante al acusación, “Mira, Solo dame un minuto para explicarte, Bueno, técnicamente tenemos una hora entera pero…” Un inesperado movimiento golpeo el carro y Junsu y Yoochun miraron la pequeña ´puerta. Estaban atrapados en la cima de la rueda mientras veían hacia abajo al hombre en tierra. El agitaba los brazos y levantaba los pulgares antes de sentarse en una banca no muy lejos, sacando un paquete de cigarros. Asombrado el Idolo miró a Yoochun con una mirada dudosa “Uh si como dije, una hora”

Preocupado, Junsu preguntó “¿Estarás bien?”

Yoochun asintió, un poco dudoso. Su cuerpo estaba comenzando a sentirse rígido y tratar de articular palabras estaba convirtiéndose en algo realmente difícil. “Lo lamento” comenzó, antes de poder procesar correctamente que estaba a cientos de metros sobre la tierra. “No fue mi intención golpearte hoy, y no fue mi intención el sacar todas mis inseguridades en tu cara. Pero tienes que entender, No he estado en una relación desde Siwon y el tipo era un bastardo, infiel y abusivo. Si no hubiera sido por Jae y Liz, yo probablemente había terminado en un hospital. Lo que es peor, el fue mi primera y única relación. No tengo tanto material de referencia. Estoy asustado Junsu. No se como actuar ante esto. No quiero que mi pasado interfiera en esta relación. No sería justo ni para ti ni para mi.”

Estando tan preocupado por reunir el coraje para hablar, Yoochun no se había dado cuenta que había estado viendo sus pies todo este tiempo. Cuando finalmente reunió el coraje para mirar hacia arriba, se quedó sorprendido. Junsu le sonreía “Entonces,. ¿Lo que tenemos SI es una relación?” preguntó el cantante.

“Yo… uh…bueno nosotros… ¡Ugh! ¡Porque es esto tan difícil!?” gruñó el actor, bajando su cabeza a sus rodillas.

Junsu rió mientras se arrodillaba ante el acongojado hombre. Tomando sus palmas y sus hombros, empujándolo hacia arriba. “Es difícil para ambos Chunnie. He estado esperando por ti por tanto tiempo y el pensar que quizás ya es demasiado tarde. Rompe mi corazón. El pensar que en ligar de Siwon yo pude haber sido el que estuviera contigo desde entonces, me hace sentir que debo moler a golpes al destino. Y el temer que mi amor no sea suficiente para curarte, me hace sentir desolado.” Yoochun estaba al borde de las lágrimas, pero se rehusó a dejarlas salir. Su mente estaba alterada pero su corazón realmente quería creer en la sinceridad del otro. Cuando Junsu se movió, el actor se encontró con el hombre sentado a su lado, levando su mano a su bolsillo. “Creo que es hora de que regrese algo que tome prestado hace algún tiempo. He tomado demasiada de tu fuerza. Además, si tu estas a mi lado, no lo necesito realmente ¿ no es cierto?” declaró el Idolo. Rodeando con sus brazos el cuello del otro. Yoochun miro el pendiente de colmillo de tigre, colgando entre sus clavículas. Reconoció el tigre grabado en el, inmediatamente “He añadido un poco de mi también, espero que ayude.” Junsu dijo suavemente.

Yoochun no pudo hacer nada más. Lágrimas de alegría corrieron por sus mejillas, conmovido por los esfuerzos de ídolo se inclinó, depositando un rápido beso en los labios de Junsu. Antes de que se alejara el felino Idolo tomo su nuca y lo acerco nuevamente, Su labios se encontraron una vez más, esta vez más seguros. Junsu mordió el labio inferior de Yoochun, desesperado por el sabor del otro, mientras que su tacto, encontró un espacio entre el cuello de Yoochun. Se movió para besar ahí también, desabotonando los botones que cubrían la deliciosa piel.

“No puedes verte mejor en un uniforme escolar Chunnie” El ídolo se burló

“Si claro!, mira quien habla!” protestó el actor.

“La maldición de los atractivos”

“¡La maldición de los tontos!” Ambos rieron ante la honesta respuesta de Yoochun. Aun así, el inocente momento fue roto cuando otra lagrima cayó de los ojos del actor. “He sido muy tonto Junsu. Gracias. Gracias por esperarme, aunque yo no supiera que esperabas.” El otro expresó su gratitud abrazándolo.

“Estas tibio” Observó Junsu, trazando el hombro del actor. Un gemido escapó de los labios del mencionado y algo parecido a “Estaba corriendo”. Besos torpes pronto se convirtieron en acalorados besos. Solo momentos después esos besos se convirtieron en exploración. Pechos descubiertos y miembros expuestos siendo tocados, ambos hombres sintiendo sus erecciones. “Chunnie” Junsu suplico sobre sus labios. El actor sonrió y se puso de pie para retirar sus boxers y pantalones de un solo movimiento. Cuando el actor se movió para colocarse sobre el regazo del otro y frotar sus miembros, gemidos de satisfacción hicieron eco en el pequeño espacio. Tratando de ganar control el excitado Idolo paso su brazo alrededor de la cintura del otro, deteniendo el movimiento. Yoochun se quejó, expresando su decepción con un apretón fuerte en los hombros de otro y una mirada dudosa llena de lujuria llenó sus ojos. “Calma, o te tomare rápido y duro.” Junsu advirtió con un gruñido. Mordiendo su labio inferior con angustia en los ojos el actor asintió, eligiendo unir sus labios. Junsu sabía que el lugar era importante. Él quería que Yoochun se sintiera amado. Respetado y preparado. Y mas que nada, quería que se sintiera a salvo. La primera vez que estabas así como un apareja no podía ser apresurada, y menos a miles de metros sobre la tierra.

Yoochun se impacientaba, siendo mas ruidoso, rogando por mas contacto a pesar de la lengua del Idolo. Viendo hacia arriba alejando su vista de su trabajo con los pezones del actor. Junsu lo reprendió, colando una mano hacia su parte baja, tentando la entrada del otro. EL actor maulló, de placer, “Jun…su-ah, más por…favor” el cantante gimió en respuesta contra su cuello, introduciendo un digito en su canal. EL contacto era el cielo y el infierno, un ataque de pecados ante el estrellado cielo, Mientras Yoochun ondulaba sus caderas, y se estrechaba ante la deliciosa intrusión de Junsu. Un digito se convirtió en dos, y luego en tres. Atrapado en un estado pre-orgásmico, Yoochun no supo que lo golpeó. El placer atrapado en su entrepierno rogaba por ser liberado, pero Junsu no lo dejaba. Montaba los dedos del cantante, a pesar de que el cantante se negaba a ayudar, prolongando la sensación. Sus piernas debilitándose con el placer, el acto se colgó del hombre. Viendo como Yoochun ya no podía moverse, Junsu empujó sus dedos en el interior de Yoochun golpeando aquel nudo de nervios dentro del estrecho canal. Una vez más el actor gimió entre sus besos.

En un cambio rápido de su posición, el ídolo bajó a Yoochun hasta el frio piso de metal, recostándolo con su espalda contra el metal. Acalorado por sus acciones, el actor casi no el movimiento, y solo se arqueó por la sensación. Sus labios se encontraron una vez más en desesperación pero se separaron demasiado pronto. Listo para quejarse, Yoochun se estiro para buscar a Junsu, pero los brazos del otro lo regresaron a su posición “”Ssh, un segundo bebe.” Aseguro el ídolo. Junsu se movió, tomando sus muslos , acercándose, frotando sus erecciones entre sus palmas.

Yoochun grito, terminando entre sus abdómenes. A través de unos ojos entrecerrados, vió como el ídolo se lamia los labios, y doblaba su ágil cuerpo para lamer el semen que quedaba en su estómago, dejándolo limpio. La misma vista dejó a Yoochun casi terminando una vez más. “¿Listo Chunnie?” Junsu preguntó, besando su cuerpo. Yoochun gimió y respondió, preparado para lo que venía. Un grueso y cálido cuerpo empujo contra su entrada, estirándolo, y pasando más allá de su entrada. Junsu saboreó el sentimiento viendo la exasperada cara de su compañero, gimiendo con los labios color cereza, y la piel húmeda. En el momento, no pensó que nada más sexy existiera. Apoyando su peso con ambos brazos, el ídolo sonrió a su amante. “Te amo Yoochun-ah, En verdad de amo.” Declaró.

“mhmmmm ¿amor?” Yoochun inhalo, moviendo el cabello pegado por el sudor de la frente de ídolo, que cubría también sus ojos “Amor… parece s-si lo es” respondió n” ahora… Mas … S-sexo” con una pequeña risa, Junsu probo con pequeñas embestidas, y ligeros besos, Creciendo la impaciencia, el actor gruño, y empujo al cantante ,dejándolo apoyado en su espalda, y montando su grueso miembro. “¡quédate ahí!” mandó. Junsu obedeció, listo para terminar, “Maldito fastidioso”, lo acuso Yoochun montándolo.

“N-no, es que tu eres demasiado impaciente” el felino ídolo informó, Yoochun gruño, alineándose con las embestidas de Junsu con fervor. Una particular embestida golpeó su próstata, una, dos y ….OH… Yoochun estaba viendo estrellas. Desesperado por su propio estasis, Junsu se incorporó, aprisionando al actor entre las paredes del carro y su pecho. Yoochun se aferro a su cuerpo con sus piernas alrededor de las caderas de Junsu. El cuerpo del ídolo se tensó y sus embestidas comenzaron a ser erráticas, su antes fría piel, comenzó a calentarse. A pesar de su ruidoso placer, podía escuchar al actor gemir, alcanzando su limite. Las paredes alrededor de su miembro se estrecharon mucho más y Junsu comenzó a detenerse. Sintiendo el pacer. El climax estaba a segundos de llegar.

Cuando la rueda de la fortuna comenzó a girar, la noche ya había caído. El aire alrededor de ellos era frio y furo, el guardia vió como la puerta del carro se abria dejando salir un par de piernas, Junsu salía a tropezones con un Yoochun dormido en sus brazos, pasando de largo de un confundido guardia, “Trabajo todo el dia” aseguró el ídolo., antes de continuar si camino a la salda del parque.

Fue fácil encontrar el auto del actor en un estacionamiento casi vacío. Habiendo tomado un taxi hasta el parque, Junsu no tuvo problema en manejar de regreso. Con poco esfuerzo, pudo colocar a Yoochun en los asientos traseros mientras se alejaba de su cuerpo, una mano lo detuvo “Chunnie, pensé que estabas dormido.” Murmuro Junsu.

“Como puedo dormir si tengo hambre” el otro dijo honestamente. El ídolo rio, besando suavemente los tiernos labios del actor. EL inocente acto se volvió acalorado mientras Yoochun rodeaba con sus brazos a Junsu y lo jalaba hacia sí, hacia su cuerpo echado en el asiento del auto, mientras la puerta del auto se cerraba detrás de sí.

Junsu sonrió, “La pregunta es , mi querido cachorro. ¿De que estas hambriento? ” la única respuesta que tuvo fue la sensación de los labios del otro sobre los suyos. “¡Dios, eres insaciable!”

“¡No tienes idea ¡”

“Me gusta”

“Mas te vale.”
Fin.

Te llevaré hasta su mano

Título: Te llevaré hasta su mano.
Autor: lalarait
Pareja: JaeMin, MinSu, YunJae.
Género: Slash. Hurt/Comfor.
Extensión: Oneshot.
Reseña: ¿Qué estarías dispuesto a hacer por la persona que más amas? Changmin tendrá que resolver aquella duda mientras es invadido por la desesperación, la ansiedad y el miedo.
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Me gustas, ¡me gustas mucho Jaejoong! No tienes idea de lo feliz que estaba cuando comenzamos a salir.

Aún lo recuerdo. Estábamos casi a punto de salir al escenario, nuestras estilistas estaban arreglando los últimos detalles para que todo saliera perfecto. Aún en ese momento no estaba seguro de si debía decirlo, de cierta forma tenía miedo a tu rechazo. Temía que no me trataras igual después, pero al final entendí que era mil veces mejor arriesgarme que arrepentirme de por vida, mientras en mi memoria sólo quedaran rastros de un "quizá".

Recuerdo que te tomé del brazo y te pedí hablar en privado; jugaba con mis dedos mientras intentaba mi tonta confesión amorosa, todo para que al final me quitaras las palabras de la boca con un beso, susurrándome que también te gustaba. Fue corto pues teníamos el tiempo limitado, pero suficiente para que durante el concierto hubiera una estúpida sonrisa en mi rostro. No cabía tanta felicidad en mí.

Al día siguiente le dijimos a los otros tres sobre nuestra nueva relación. En un principio pensaron que era una simple broma, pero destpues de contarles un poco sobre cómo pasó quedaron convencidos y nos llenaron de sonrisas y felicitaciones.

Debo admitir que sí, hubo veces (bastantes veces) en que fuimos encontrados en medio de nuestras ‘pequeñas’ demostraciones de afecto, pero de una u otra forma terminaron entendiendo que si escuchaban ruidos raros en algún lugar era mejor no entrar.

Sí, pasaron meses y todo era amor y felicidad. Todos aquellos momentos que pasamos juntos jamás los olvidaré.

Todo iba tan bien que me sorprendió bastante tu cambio de actitud; de un día a otro comenzamos a distanciarnos lentamente, a discutir aún más seguido, ya no había palabras ni momentos románticos. ¿Por qué?
¿Cuándo fue que comenzó a deteriorarse nuestra relación? ¿Por qué preferías abrazar o pasar tiempo con quien sea antes que conmigo? No lo sé, supuse que entonces en algún momento todo volvería a la normalidad, que no debía preocuparme tanto y solo seguir a tu lado.

Gran error.

Pasaron semanas y tú seguías igual. ¿Por qué Jaejoong? ¿Es que acaso el amor entre nosotros terminó? “No es nada Changmin”, respondiste cuando te lo pregunté. ¡Si no es nada quita esa maldita actitud tuya, joder! Incluso hablé con el líder para ver si sabía algo, pero nada, solo conseguí un frío ‘no lo sé’ de su parte. Ese día tuve unas inmensas ganas de llorar. Por casualidad pasaban Yoochun y Junsu, al verme tan decaído me invitaron a donde iban y accedí a ir con ellos. Tal vez solo necesitaba distraerme un poco.

Resulta que fuimos a un club nocturno porque el ratón quería quitarse el estrés del trabajo. Pero por más que intente olvidarme aunque sea un momento de él y solo disfrutar el ambiente no lo logré. Pensé que si tomaba más tragos se me olvidaría pero creo que fueron más de la cuebta porque Junsu me preguntó si todo estaba bien. “No aguanto más su actitud” le respondí. “¿Por qué no simplemente me dice si quiere que terminemos de una vez que seguirme dejando con la duda?”, el delfín me abrazó y me consoló diciendo que todo iba a estar mejor.

Después de un rato, Yoochun ya comenzaba a hablar tonterías y a mostrarse muy cariñoso con todo el mundo por lo que decidimos que era hora de irnos. Cuando llegamos a casa todo estaba en silencio, pero no nos importó. Junsu se encargó de llevarlo a su cuarto que compartía con Yunho mientras yo me iba a dar una ducha para intentar bajarme un poco la borrachera.

Supongo que en verdad no estaba bien porque ni se me pasó por la cabeza que debía ir por mi ropa antes de meterme a la ducha y cuando me di cuenta ya era algo tarde, así que terminando salí con una toalla amarrada a mi cintura en dirección al cuarto. Abrí la puerta y encendí la luz. Inmediatamente después cubrí mi boca con mis manos para no dejar salir algún sonido de ella.

Ahí, en ese cuarto, se encontraba Jaejoong y Yunho en nuestra cama, abrazados y cubiertos solamente por una cobija.

Juro que intenté salir de esa habitación, pero simplemente mi cuerpo decidió jugar en mi contra y no se movió para nada; si no fuera porque Junsu pasó de casualidad por ahí creo que me hubiera quedado en ese lugar hasta el amanecer.

Me llevó a su cuarto, que por esta ocasión no la compartía con nadie, y me senté en su cama, mirando hacia la nada. ¿Así que era por esto que actuabas tan extraño? Sonreí mientras se me pasaban por la mente todos aquellos momentos que compartimos juntos. Aquellos momentos que tal parece no fueron suficientes para él. Sentí un gran dolor en mi pecho. Junsu me abrazó e inevitablemente mis lágrimas salieron. Traté de controlarme pero me fue imposible, terminé llorando hasta quedarme dormido en sus brazos.

A la mañana siguiente los molestos rayos del sol decidieron darme en toda la cara. Giré para evitar que me siguiera molestando la luz y como costumbre moví mi brazo por la cama para buscar a Jae, pero después vinieron los recuerdos de todo lo sucedido hace unas horas y mi cabeza comenzó a doler. Enfadado me levanté y descubrí una muda de ropa en la silla de a lado. Me la puse para luego salir a desayunar.

Ahí estaba Jaejoong preparando el desayuno, Yunho leyendo el periódico y Junsu esperando silenciosamente la comida, mientras hacía garabatos en la mesa con su dedo. “Buenos días” dijeron todos al verme entrar pero solo pude gruñir levemente en señal de respuesta, no estaba de humor pero tampoco quería armar un drama en ese momento. Me serví un vaso de jugo mientras me acomodaba para sentarme a lado de Junsu. Él solo volteó a verme con una leve sonrisa mientras me acariciaba la espalda, yo le sonreí lo más que pude.

Prometo no volver a tomar demasiado.

“¿Y Yoochun?” dije para iniciar conversación con el delfín. “No quiere despertar” me respondió.

Yunho preguntó sobre nuestra "noche loca" pero realmente Su fue el que se dedicó a hablar con ellos. Yo sólo me dediqué a quedarme absorto mirando mi plato mientras intentaba comer algo.

“Hoy saldré con Min de compras” dijo después de un rato a los otros dos.

Y si, terminando de desayunar Junsu me llevó a una plaza aprovechando nuestro último día libre. Caminábamos de una tienda a otra, huyendo de algunas fans que nos reconocían. Al final nos compramos un helado y nos sentamos a descansar en un parque con poca gente.

— ¿Ya te encuentras mejor Min? —Me preguntó. Aquellos recuerdos que por fin se habían ido de mi mente, volvieron todos de golpe.
— ¿Tú crees que le guste Yunho hyung?
— No lo sé, pero ¿qué harías si es cierto?

Me quedé en silencio un largo rato. ¿Qué debería responder? En realidad sólo quería golpear a ambos por haberme mentido y jugado con mis sentimientos, pero después recapacité y me di cuenta que de lo único que eran culpables era de guardar el secreto en lugar de hablarlo como se debe. Ellos no tenían la culpa de haberse enamorado. El amor es así, viene y se va cuando menos lo esperas, no puedes obligar a tu corazón a querer otra cosa diferente. Así que llegué a una simple conclusión.

— Yo... lo amo demasiado. Solo quiero su felicidad, pero si su felicidad está con otra persona... entonces lo aceptaré.

Hubo un momento de silencio, Junsu solo movía sus pies mientras terminaba de comer su helado. Yo hice lo mismo.
— Es una decisión muy madura, Changmin.
— ¿Tú no hubieras hecho lo mismo?
— De hecho, yo ya lo hice.
— ¿En serio?
— Si, pero ahora esa persona está pasando por algo similar y no tengo idea de cómo ayudarlo.

Me tomó un tiempo comprender sus palabras.

— Hyung…
— Me gustas.

Dijo de pronto mientras me miraba fijamente. No tenía la menor idea de qué decir, mi boca se abría y cerraba sin llegar a articular alguna palabra coherente.

— No tienes que decirme nada, yo sé que en tu corazón solo hay espacio para él.
— Yo… —me interrumpió con un pellizco en mi mejilla.
— No voy a obligarte a que me des una respuesta, no te lo dije con esa intención. Solo ten en cuenta que si necesitas algo, puedes confiar en mí.
— Gracias hyung.

Me tomó del hombro y me dijo que era hora de irnos, yo asentí. El camino de regreso fue silencioso, pero nada Incómodo. Por alguna extraña razón sentí una inmensa paz y tranquilidad.

Cuando llegamos volvió a ser aquel Junsu gritón e hiperactivo de siempre, contándole todo lo que compró a Yoochun. Giré mi rostro y vi a Jaejoong y Yunho sentados en el sofá, viendo la televisión. Caminé y me coloqué en frente de ellos dos, tomando ambas manos y juntándolas. Me miraron sorprendidos y asustados al mismo tiempo, yo solo asentí sonriéndoles, dándoles a entender que lo sabía todo y que lo aceptaba.

— Desde un inicio me prometí que siempre trataría de hacerte feliz. Y yo siempre cumplo mis promesas, así que no te sorprendas, idiota.

Inmediatamente me fui a sentar con los otros dos. Noté como Junsu me sonreía levemente para darme ánimos y a Yoochun mirándome, exigiendo una explicación. ‘Nada, metiche’ le respondí.

— ¡Se me olvidaba! Min, compré un nuevo videojuego, ¿quieres que te derrote?

Reí sarcásticamente.

— Tú nunca podrás ganarme en un videojuego.
— ¿Ah sí?, ya lo veremos —me empujó y salió corriendo con el videojuego en la mano. Yoochun y yo nos reímos.
— Eish, es tan infantil. —dije mientras caminaba siguiendo al delfín.

Creo que después de todo hice lo correcto.