KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Noches de Obscuridad


Título: Noches de Obscuridad
Autor: °LORE°
Pareja: SuHo
Musical: Dracula
Extension: Oneshot
Género: Slash, Lemon

Al parecer todos habían olvidado la tragedia, los años habían pasado y el libreto volvía a ser montado en escena.

‘Drácula, el musical’, se leía en la cara frontal del teatro. La fiebre de vampiros había llegado una vez más a nuestro siglo y no era de esperarse que aquellos en ser llamados para las audiciones fueran las estrellas más flamantes del momento. Los preparativos estaban listos y las fechas ya estaban acordadas. Una de los musicales más esperados del momento estaba por llegar. La demanda subió y el presupuesto aumentó por lo que la dirección decidió mejorar la producción del espectáculo.

-Aceptado- fue la palabra que dejo a Junsu con el papel principal del musical. En ese momento ya estaba llamando a su estilista para que fuera preparando el tinte color rojo.

- Felicidades- se escuchó la voz de Yoochun del otro lado del teléfono.

Al llegar a casa Jaejoong lo esperaba con una cena perfectamente adornada.

-me halagas- dijo en un tono de burla.

-es para nuestro pequeño vampirito- Yoochun anuncio su llegada.

- ¿PEQUEÑO?, vamos chicos, este papel es algo serio , se supone que soy toda una representación de sensualidad y peligro en el mismo ser, deberían tratarme como tal.-

-si, si, si, siéntese señor sensual, vamos a cenar antes de que se enfríe- terminó Jaejoong, empujándolos a la mesa.

Pero en realidad el papel en verdad era un gran lió para Junsu, si iba a ser Dracula, tenía que actuar como tal, ser un vampiro de verdad, seductor, (Que según él ya era lo suficientemente sensual), peligroso, frió, calculador. Y pasaría cada día de las siguientes dos semanas entre los ensayos y viendo películas de vampiros, desde ‘Nosferatu’ hasta ‘Crepúsculo’.

Al final el entrenamiento daba frutos, su mirada se veía fría y calculadora en el escenario, acechaba a su presa mientras su voz se encargaba de dar perfectamente en el tono correspondiente.

-me impresionas- se escucho una voz entrando en la sala de ensayos.

-Yunho, ¿Qué estas haciendo aquí?- dijo Junsu agitado y aproximándose a él para sacarlo inmediatamente de la sala.

-Vine a verte, que tristeza que tenga que enterarme de tu participación en este musical por medio del periódico, esperaba que me dijeras algo así de importante en seguida- le reprocho con un rastro de dolor en la voz.

-que dices, no es eso, solo… estuve muy ocupado, perdona.- se disculpó mirándolo fijamente a los ojos. – pero que estas haciendo aquí, ¿sabes el revuelo que causarías si alguien nos ve juntos?-

-lo se , lo se, es solo que no podía dejas pasar esto. Te invito una cena para seguir reclamándote y después festejar. En mi casa a las ocho- y sin dejar que Junsu respondiera, salió de la sala de ensayos.

Así es, Junsu y Yunho habían estado saliendo por al menos tres meses, no es que fuera algo inadvertido, pero simplemente se dio, un romance apasionado , dulce pero sobretodo, secreto. Y era ese último elemento el que mantenía la emoción en todo el asunto .

Con las palabras en la boca, Junsu regreso a su lugar y dedico a la actriz una mirada de disculpa, la cual le respondió con una pequeña risita y una mirada comprensiva.

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A las ocho de la noche Junsu llegaba en un sedan negro a la parte trasera de un lujoso complejo de edificios en la zona sur de la ciudad, no era de esperarse que le hubiera pedido prestado el automóvil a uno de los bailarines de la compañía.

Elegante y con mirada encantadora, Yunho recibía a su invitado en el octavo piso. La cena parecía no encontrarse en el lugar, pues la mesa estaba vacía y la cocina intacta.

-No me digas que me vas a salir con la cursilería de ‘Hoy tu eres la cena’- dijo a modo de saludo.

- Pues si ese es tu plan de esta noche con gusto lo acepto- Yunho se acerco a su rostro besando sus labios con avidez y calentura.

- sabes… no me niego, pero en verdad estoy muriendo de hambre, a todo esto ¿Dónde está Changmin?- Junsu se acomodó en el sillón desatando su corbata.

-Oh va a salir con unos amigos- y mientas Yunho terminaba la frase, Changmin iba saliendo de la regadera, semi vestido y secando su cabello con prisa.

-Oh, hola Junsu, felicidades por el papel, todo el mundo habla de eso.- Gritaba desde su habitación mientras terminaba de vestirse.

- es obvio- grito Yunho desde la cocina- el estreno está a la vuelta de la esquina y Junsu es el principal, ¿que más pueden pedir?-

- Gracias, espero verlos en el estreno… más les vale ir- Amenazó mientras veía al menor ponerse sus zapatos, alistándose para salir.

-¡Claro! Serás el vampiro más tierno que haya existido en la historia de los musicales- y sin más salió del lugar.

Junsu estaba harto, ¿tierno?, ¿en verdad?, había pasado horas practicando esas miradas, esos tonos de voz, las palabras exactas y el momento adecuado, y la verdad es que eso le encantaba, así era él, y Yunho era el único que lo sabía. Pero esta noche se lo iba a dejar muy claro.

Yunho regresaba de la cocina con dos copas de vino, el liquido carmesí se mecía mientas Yunho se acomodaba junto a su amante.

-Me gusta el rojo, te queda bien- lo halagó mientras besaba su cuello.

Junsu se limitó a sorber el contenido de la copa, terminándose el contenido de una sola vez, abandonando la pieza en el suelo y montándose sobre Yunho.

-¿Qué piensas hacer con migo hoy?, ¿aparte de matarme de hambre?-

- tranquilo, la comida ya viene, pedí tu favorito. Changmnin se negó a cocinar y tu y yo en la concina somos un peligro para todo el vecindario… mejor dejarlo así- respondió, abriendo un poco más la camisa de Junsu y enredando sus dedos en su, ahora, roja cabellera. – pero sí, tengo pensadas algunas cosas que quizá te gusten…- su voz fue silenciada por la intervención de los labios de Junsu. El color rojo daba a su piel una palidez excepcional y las manos de Yunho, las cuales ya se colaban por debajo de la camisa le dejaban saber que estos últimos meses se había estado ejercitando. Pronto pudo comprobarlo con sus propios ojos.

Tras la exitosa inauguración del musical, todos estaban encantados, sobre todo Yunho quien aplaudía orgulloso y feliz por haber escuchado en más de una ocasión que Changmin admitía que la presencia y la mirada de Junsu eran intimidantes y que sin duda hasta él se lo cojería. Cosa que Yunho jamás le permitiría.

Pero Junsu no se dejo ver tras varias exitosas presentaciones, al finalizar la obra salía casi corriendo del teatro, sin explicaciones ni tiempo de sobra.

Yunho comenzaba a preocuparse pues todo lo que recibía eran cortos mensajes y llamadas telefónicas de Junsu que en el minuto y medio que duraban, le dejaban saber que al menos se encontraba vivo.

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La noche era lluviosa y se escucharon fuertes golpes en la puerta, la lluvia y la curiosa falta de energía eléctrica daban a la escena un tétrico aire. Yunho se aproximó a la puerta con una vela en la mano, la obscuridad era absoluta.

-¡¿Junsu?!- exclamó en un tono de sorpresa, preocupación y alivio.

La respuesta fue nula…

-¿Oye que te pasa estas bien?- lo hizo pasar, acomodándolo en el sillón.

- Sabes…- Soltó de repente. – Ahora está en mí –

-de que estás hablando…- Yunho se aproximó con una taza de te caliente en la mano. Pero Junsu la mando hacia el suelo con un manotazo.

-¿Que es esto?- musitó poniéndose de pie , aproximándose hasta la botella de vino y vertiendo el liquido en una copa alta.

Yunho se percato del estilizado traje que Junsu utilizaba aquella noche, a pesar de estar empapado lucia perfecto en su cuerpo, un traje negro, camisa negra , corbata negra de satín. Su cabello rojo y húmedo, peinado despreocupadamente hacia atrás. Yunho mordió sus labios mientras se imaginaba sus manos recorriendo ese cabello húmedo, besando la palidez resaltante de su cuello. Todo rastro de preocupación se desvaneció cuando Yunho vio como Junsu se terminaba por completo la botella de vino, con una ligera mueca de dolor al dar el ultimo trago.

Yunho se acerco a su cuerpo, pegándolo a la pared y respirando sobre sus labios.

-estas helado- dijo mientras entrelazaba sus dedos detrás del cuello de Junsu.

- Necesito más vino- dijo mirándolo profundamente a los ojos y sonriendo con una mueca seductora, besándolo salvajemente, empujándolo hasta el muro, del otro lado de la habitación.

-Yunho… tengo… mucha sed- musito mientras mordía ligeramente el lóbulo izquierdo de Yunho.

Los labios de ambos volvían a encontrarse mientras ambos luchaban furiosamente por llegar a la habitación, chocando con los muebles y azotando puertas y ventanas. Pero la obscuridad parecía no molestar a Junsu quien se concentraba en deshacerse de la ropa de Yunho y de la propia.

A pesar de estar a obscuras, Yunho podía ver las facciones y el torso de Junsu debido al brillo de la luna que afortunadamente se desbordaba hasta su habitación. Incluso desnudo, Junsu mantenía ese perfil elegante y altanero que había tenido desde que llego.

-bueno… ¿y tu que te traes?- le pregunto mientras comenzaba a masturbar se propio miembro y el de Junsu.

Pero no hubo palabra, Yunho lo miró a los ojos, entendiendo de que iba todo esto, los ojos café avellana tenían un color opaco y una profundidad inmesurable. Lujuria, esa era la respuesta que Yunho veía en sus ojos y esto lo prendía de sobremanera.

Pronto ambos miembros se encontraban erguidos, y Yunho se movió para poder ponerse sobre Junsu.

-¿Qué estas haciendo?- le dijo repentinamente con una voz seductora.

- lo de siempre amor…- respondió Yunho mientras abría las piernas del otro.

- No- dijo secamente.

Y en un movimiento rápido, Junsu se encontraba sobre Yunho, acercando su miembro a su entrada.

-un momento, un momento- dijo Yunho alejando el rostro de Junsu de su cuello.

- entiendo lo que estás haciendo, y me encanta este papel tuyo, ‘’Drácula’’, pero…- Yunho no pudo continuar, la penetración había sido brutal, ruda y sin embargo, muy excitante.

Las embestidas eran rápidas, profundas y los gemidos de Junsu y Yunho iban desentonados, eran instintivos y venían de su propia perdida de cordura. El climax estaba cerca, Yunho se vino, manchando el pecho de Junsu, por su parte este escondía sus labios en el cuello del mayor, respirando agitadamente. Y al venir el orgasmo sus dientes abrieron una herida en el cuello.

La sangre corriendo en su lengua y sus labios no hicieron más que acelerar las últimas estocadas. Después se detuvo, y Junsu permaneció lamiendo ligeramente la cortada. Cansado Yunho permanecía jadeando bajo el cuerpo del otro y mientras las olas del orgasmo se retiraban de su cuerpo fue sintiendo la punzada de dolor en el cuello.

Se incorporó lentamente, sintiendo el cuerpo de Junsu alzarse al mismo tiempo que él y viendo como un hilo de liquido carmín bajaba por su torso.

-¿Junsu?- fue lo único que atino a decir viendo como de los labios semi abiertos del hombre que se encontraba frente a él surgían dos colmillos manchados de sangre, estudió poco a poco el rostro de Junsu, mirada seductora y profunda, con las pupilas de un color casi negro, una ligera sonrisa y esos colmillos. La lengua de Junsu se asomo, recorriendo lenta y fatídicamente su labio superior.

Y como por arte de magia la electricidad volvió, y el color avellana de sus ojos volvió a la normalidad, pero los colmillos permanecían ahí, ahora libres de sangre. La única luz que los iluminaba era la lámpara de la mesa junto a la cama.

-¿Qué….?- musito Junsu con una expresión perdida.

Sus facciones se veían desconsoladas, como si acabara de salir de un trance. Se alejó un poco de Yunho quien aun lo veía, perdido en esos colmillos, que poco a poco iban retrocediendo.

-No…- Dijo Junsu aterrado de ver la sangre en el cuello de Yunho. –No..- susurró.

Se puso de pie lentamente alejándose de Yunho.

-¿Qué sucedió?- pregunto Yunho siguiéndolo.

-¿Te he contado por que esta obra no había sido montada desde hace años?, ¿Por qué había sido olvidada?- dijo Junsu con miedo en la voz. Yunho no contesto.

- personas fueron atacadas… y… ahora es mi turno… cada vez que la luz se apaga… algo toma mi cuerpo y , bueno…  has visto lo que sucede- Junsu terminó, viendo a Yunho a los ojos, este estaba sentado en la orilla de la cama viéndolo.

- Junsu… no me importa- dijo poniéndose de pie y abrazandolo. – me encanta, tu me encantas- y dicho esto apagó la única luz de toda la habitación. La sonrisa seductora apareció de nuevo y este se abalanzó sobre Yunho, besando sus labios.

-Solo trata de no matarme- musitó Yunho. Recibiendo una pequeña risa como respuesta.

-Tratare.-

FIN

Today as Yesterday


Título: Today as Yesterday
Autor: Akasha Shim
Pareja: SuMin
Musical: Tears of HeavenExtensión: Oneshot
Género: Slash, Angst, Lime.
Reseña: Viví, un vertiginoso amor, que fue de tan corta duración que parecía que lo iba a olvidar, pero no pude, él vive en mi aun cuando no está aquí, quince años han pasado, he cumplido un sueño, el primer sueño de mi vida, pero ahora no es importante, porque mi verdadero sueño es volverte a ver.     


 Mis dedos fríos tratan te trazar las líneas que deje inconclusas hace años

Quise escribir una historia feliz

Donde tú y yo tomemos nuestras manos y le decimos adiós a nuestras memorias

Pero todo esto está lejos de nuestra realidad

Porque tú no estás, porque tú te fuiste sin darme un adiós

Han pasado los años y no puedo olvidarte

Vives en mí, hoy como ayer.



El sol del atardecer era siempre el más refrescante y cálido, aquel que te hacía sentir tibio y tranquilo, sin tener que preocuparte de quemarte demasiado, sólo disfrutar del calor. Son algunas de las cosas simples y comunes de la vida que puedes disfrutar sin necesidad de nada y muy pocas personas son las que realmente pueden disfrutar de ellas.

Esta tarde era hermosa al igual que muchas otras, pero siempre las siento distintas porque él no está aquí.

Mantuve los ojos cerrados mientras sentía la suave brisa golpear mi rostro, quería sonreír por volver a casa después de tantos años pero simplemente no podía.

Hoy mi país natal es un lugar desconocido, un lugar que se perdió en mis memorias, un sitio solitario que pensé dejar atrás cuando me enliste para ir a la guerra, con la idea fija de morir haciendo algo productivo, hasta que encontré mi motivo de vivir.

Nada había cambiado  a pesar del paso de los años, seguían existiendo esas amplias y hermosas praderas que yo recordaba con nostalgia, todo parecía estar en el mismo lugar, menos yo.

Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que estuve aquí, pero me siento tan ajeno, quizá porque la otra mitad de mi alma, la que deje en Vietnam esta muy lejos de mí, a pesar de esto mis sentimientos no se han reducido, todo lo contrario, mi amor aumentaba con cada aliento, así cumplía la promesa echa antes de partir, pero el sólo imaginar que todo lo prometido no fuese cierto y que me hubiera olvidado me producía un gran vacío en el pecho.

El tiempo parece no haber pasado en mi corazón y es como si sólo ayer hubiese entrado a ese lugar.



18 de Enero de 1967 – Vietnam



— ¿Dónde vamos? —pregunté, siendo arrastrado por las calles silenciosas de la que descubrí era la “Zona roja”, mi compañero parecía ignorarme por completo mientras me jalaba y mis otros compañeros reían felices hablando sobre algo referente al coronel Lee y su gran amabilidad con toda la tropa—Oye… ¿A dónde me llevas?

—Deja de preocuparte por eso Junsu, sólo síguenos y disfruta—Abrí mis ojos ampliamente cuando nos detuvimos frente a un lugar que se veía absurdamente diferente comparado con las pequeñas casas que nos rodeaban, me jalaron dentro, vi una decoración extravagante pero a su vez con un toque delicado, todos a mi alrededor parecían excitados y yo solamente tenía miedo de lo que podría encontrar aquí.

Lo que sospechaba se hizo realidad cuando una mujer con ropa bastante ceñida se acercó a nosotros y uno de mis compañeros dijo el nombre del coronel Lee Jong Soo, esta nos llevó a una mesa cerca de un gran escenario, el coronel ya estaba sentado en la mesa y nos saludó con una simple reverencia con la cabeza indicándonos con la mano que nos sentáramos.

Mis compañeros empezaron a cuchichear entre ellos y yo me sentí nervioso cuando vi a una chica casi siendo desnudada en la otra mesa, por lo que desvié la mirada, pero termine encontrándome con algo peor, un chico bastante joven estaba sentado sobre uno de los capitanes tailandeses que descaradamente subía su mano por su muslo, debajo de aquel kimono japonés. Bajé la mirada hacia mi regazo y me quedé mirando mis manos.

—No estás acostumbrado a esto ¿Eh? —dijo uno de mis compañeros, yo asentí suavemente sin saber que más hacer. Él sonrió también—Tranquilo, sólo disfruta el acto y si no quieres ir con ninguna chica o chico simplemente te vas, no es tan malo como parece

Fruncí el ceño pero él me ignoró, el ambiente era bastante alegre a mí alrededor pero esa alegría no me contagiaba, quizá la gente tiene razón al decir que soy lo suficientemente sensible como para no apreciar este tipo de cosas.

Me sentía como si estuviese traicionando mi propia naturaleza al estar aquí, viendo con mis propios ojos la decadencia humana, aquella que todos queremos negar, pero yo no soy quien para ser juez en esta situación, ya que, escogí por voluntad propia participar en la guerra y estoy específicamente en este lugar casi de forma voluntaria y eso me hace sentir culpable.

El tiempo paso bastante rápido, mis compañeros bebían mientras parecían esperar algo, el coronel Lee parecía más emocionado que todos, ignoraba a todas las cortesanas y cortesanos que se le acercaban, su rostro caballeroso no encajaba con el lugar, aunque al ver a tanta gente que yo pensaba honorable podía entender que la apariencia no podía siempre definir a un persona, aunque eso yo ya lo sabía, pero me negaba a creer que era completamente cierto.

De repente las luces se atenuaron, dejándonos con una luz casi rojiza que hacía parecer todo más extraño, el telón del escenario empezó a levantarse y una voz anunció en vietnamita algo que no logré entender por mi casi nulo dominio del idioma, pero todos empezaron a ponerse cada vez más felices.

Miré hacia el escenario y vi como venían un montón de chicas vestidas con Ao dai* mientras bailaban suavemente sobre el escenario, deslizándose de un lado a otro hasta que formaron dos filas y se retiraron hacia los lados del escenario, después de ellas entraro un grupo mixto vestidos al estilo chino, hicieron casi lo mismo que las primeras hasta ponerse en filas e irse a los costados del escenario nuevamente, lo mismo se repitió en tres ocasiones más y una voz llenó el lugar.

Me enderecé en mi asiento y busqué con la mirada quién cantaba, las personas sobre el escenario empezaron a moverse, en un baile sincronizado y rítmico mientras aquella voz masculina llenaba mis sentidos, los bailes aunque hermosos para mí no eran nada sin aquel bello sonido que aún no lograba descubrir su procedencia, no entendía absolutamente nada de lo que su canción quería decir, porque estaba cantando en vietnamita, pero mi corazón latía con fuerza al escuchar tan hermosa melodía.

Hasta que escuche, algo que sí logre reconocer porque fue un verso en un perfecto coreano.


— ¿Quieres llegar a la cima? Alcanza tus sueños, vence tus miedos. ¿Eres capaz de hacerlo? Ve las cosas buenas que tienes entre tus manos, lucha por lo que quieres.


La voz fue opacada por los coros de los que bailaban en el escenario, yo continué buscando entre la gente a la persona dueña de esa voz, unos segundos pasaron hasta que los bailarines se dispersaran dejando lugar no sólo el ser más hermoso de este planeta…si no… a mi persona perfecta.

Sentí mi corazón palpitar con violencia en mi pecho, mis manos temblaron sobre mi regazo mientras lo veía deslizarse por el escenario, sonriendo dulcemente con sus ojos brillando intensamente, a pesar de que la canción era para el público él parecía ajeno a todos ellos, sólo miraba al frente, como perdido en su melodía, dentro de su mundo, con una sonrisa pintada bellamente.

Sentía que iba a desfallecer, que me perdía con él en su melancólica melodía, el ruido a su alrededor, los bailarines parecieron desaparecer, dejando una estela blanca como niebla.

Constantemente solía soñar que caminaba entre una espesa neblina, sin temer y ahora, con esta ilusión frente a mí, parecía que había encontrado el final de mi sueño.

La canción terminó y eso me devolvió a la realidad, al escuchar los aplausos y gente parándose, yo también los imite, a mi alrededor mis compañeros aplaudían eufóricamente, pero el coronel Lee también parecía bastante exaltado mirando fijamente hacia el frente, di vuelta y volví a ver hacia el escenario, pero él ya no estaba.


— ¿Te gusto algo Kim? —Preguntó uno de mis compañeros, lo miré

—El chico que cantó…

—Ah…Kim, mejor no pongas tus ojos en él, el coronel Lee está loco por Thien

— ¿Thien?

—Ese es su nombre—Asentí suavemente y volví a mirar hacia el escenario que ahora estaba siendo cubierto por el telón rojo de nuevo y los cortesanos ahora rondaban en mayor cantidad, una chica se me acercó, sonriendo dulcemente

— ¿Eres nuevo aquí? —Asentí suavemente sin saber qué hacer, ella sonrió y se acercó, acariciando mi cuello, obviamente era coreana pues no solo eran sus facciones si no el dominio del idioma—Puedo ayudarte con eso

—N-No creo que sea buena idea…

—Encontraras muy pocos coreanos por aquí…—La miré fijamente, ella miro con recelo a su alrededor hasta que vio algo que la hizo pegarse más a mí, eso hizo que fijara mi mirada donde ella estaba viendo, luego lo vi…a “Thien” junto al coronel Lee.

—Creo…creo que debo irme

—Hey…puedes volver cuando quieras…—sonreí con suavidad y me fui rápidamente, ignorando a uno de mis compañeros que me llamó por mi nombre.


Le di un último vistazo a Pearl y regresé al campamento.

Era como si al ver a “Thien” junto al coronel Lee todo se hubiera venido abajo, quiero decir, es obvio que todos los que trabajan en Pearl son cortesanos, no pensé en eso hasta que lo vi…no es como si me hubiera desencantado, después de todo sé lo difícil que es la vida aquí y sé que muchos no pueden ir a la guerra sin tener un motivo por el cual luchar y quizá “Thien” era incentivo suficiente para seguir viviendo.


6 de diciembre de 1982 – Corea del Sur


 Así fue como creí haberme desencantado de él, no fue eso exactamente, pero el sólo pensar que alguien con ese talento, con esa mirada, con esa aura que creía seria mi otra mitad sufría y pasaba atrocidades, opacaba mi amino y me demostraba lo injusta que podía ser la vida.

Recuerdo que después de mi primera visita a Pearl no volví, ni siquiera para volver a verlo, aunque bien sé que pensaba en él constantemente, muchas veces por las noches me quedaba despierto escribiendo, de alguna forma él se habida vuelto mi musa, no podía más que recordar el momento en el que sentí que todo desaparecía a mi alrededor excepto él, eso me motivaba a seguir plasmando palabras en mi cuaderno.

Pase un mes, pensando en que en cualquier momento mi batallón era solicitado para participar en alguna misión, que quizá implicara mi muerte, en ese momento las cosas no parecían ser tan importantes como lo son ahora. Esos recuerdos son todo lo que tenía.


15 de febrero de 1967 –Vietnam


 Suspiré suavemente mientras me sentaba junto a mis compañeros que reían ruidosamente, uno de ellos me miró y sonrió, continuando hablando de su visita a Pearl el día de ayer.


—Ah yo también estaba interesado en él—dijo sin vergüenza uno de los chicos, presté un poco de atención y me di cuenta que todos lo miraban atentos—Hasta ahora todos decían que Thien se limitaba únicamente a cantar en Pearl...—yo también mire fijamente a mi compañero al notar de quien hablaban, él suspiró.

—Todos saben eso, él solo cantaba y siempre rechazaba a los clientes y nadie parecía sorprenderse. ¿Pero qué pasa con eso?

—Ayer escuché de la chica con la que estuve que antes el coronel Lee podía estar con todos en Pearl pero siempre su corazón estaba con Thien que constantemente lo rechazaba

— ¿Y qué con eso?

—Ella dijo que desde hace dos semanas el coronel dejo de pedir a otros cortesanos y solo andaba tras Thien, no sabía mucho, pero parecía que Thien había aceptado…ser su cortesano—todos se sorprendieron.

— ¡¡ ¿Qué?!!

—Es enserio, primero pensé que era un chiste pero luego de pensarlo bien tal vez sea cierto…porque…el coronel siempre estuvo tras él, y antes Thien después de sus presentaciones paseaba por el salón, pero la semana pasada no lo hizo, simplemente desapareció y el coronel Lee también y ayer paso lo mismo…


Los dejé con su conversación sin decir nada más, demasiado confundido. Era sorprendente la facilidad con la que pude habituarme a su profesión, pero me dolió pensar que tal vez se acostaba con el coronel Lee…sólo con él.

Me alejé caminando, hasta llegar a la ciudad, los ciudadanos y soldados caminaba por todos lados, unos buscando provisiones y otros disfrutando de la efímera paz reinante.

Caminé entre la gente tranquilamente, tratando de no pensar en él…en los rumores que se esparcían y que quizá todo el campamento ya sabía, pero no podía sacarlo de mi mente, su mirada brillante, su voz penetrante y ese sentimiento que había sentido aflorar en mí.

Continué mi andar hasta casi el atardecer, el sol se escondía y el cielo con un color acaramelado daba los últimos rastros de luz, yo caminaba sin ver demasiado distraído para notar que estaba a punto de chocar con alguien, casi caigo al suelo de no ser por mis reflejos, no puedo decir lo mismo de la persona impactada.

 — ¡Ah disculpa! —exclamé, en mi corto vietnamita tratando de ayudar al chico que hice caer, pero mi gran sorpresa fue cuando levantó su rostro y unos ojos castaños me atravesaron el alma.

 La luz acaramelada del atardecer hacia ver su piel de un matiz adorable, sus ojos chocolate brillaban con intensidad y yo me quedé en un estado de letargo bastante extraño.

De cerca se veía mejor aún.

 —Disculpa…—dije al recordar que estábamos en medio de la calle, mi vietnamita era horrible y seguramente no me entendió porque no contestó nada, sólo tomo mi mano para que lo ayudara a pararse, bueno él no me estaba ayudando nada a mí porque mi corazón se disparó, latía como un loco mientras sentía el suave tibio de sus manos, cuando se paró, noté que nuestra diferencia de estaturas era bastante, debía medir como unos seis centímetros más que yo, pero eso no era realmente importante—Realmente discúlpame…yo…—no supe que más decir, como ya dije mi vietnamita era horrible y no tenía demasiado vocabulario como para decir algo más

—No te preocupes. ¿Eres coreano no? —me contestó él con un coreano perfecto, abrí la boca sorprendido no sólo por lo maravillosa que había sonado su voz, sino por su dominio del idioma—Yo también soy coreano, calma

Sonreí suavemente. Nunca me imaginé que fuera coreano aunque su estructura física no era precisamente el común de los hombres vietnamitas.

¡Estaba hablando conmigo!

 —Ah…de verdad lo siento estaba distraído, no te vi…—dije esta vez más tranquilo, en mi idioma materno, sintiendo como soltaba mi mano y esta me hormigueaba de una forma algo aterradora

—Tranquilo, yo también venía distraído…—dijo tranquilamente, con una dulce sonrisa pintada en sus labios, que hizo a mi corazón desbocarse aún más mientras lo miraba embobado.

—Es que te hice caer…y…y… ¿Podría hacer algo por ti para no sentirme tan culpable? —Bien Junsu, muy bien, una inútil excusa para no alejarte de él.

—Bueno…justo ahora necesitaba un poco de ayuda…

—En lo que sea te ayudaré…ah de verdad que soy despistado, soy Kim Junsu—él sonrió y mi corazón latió más rápido aun-si eso se podía- sentí mis mejillas arder pero al parecer él no lo notó y se lo agradecí

—Soy Thi…Shim Changmin—parpadee varias veces confundido, “Thien” pareció notarlo—De seguro ya me viste en Pearl. ¿Verdad?

—Bueno…sí…pero…

—Creo que no es difícil de descifrar cuando descubres que soy coreano, en Pearl casi nadie utiliza su verdadero nombre

—Ah…bueno yo no sabía eso

—No muchos lo saben…

—Bueno…dejemos de lado eso. ¿En qué quieres que te ayude?

—Es que no salgo de Pearl desde hace mucho y…bueno creo que me perdí. ¿Podrías acompañarme? —Abrí la boca un poco sorprendido y luego asentí suavemente, él sonrió y yo me puse a su lado para empezar a caminar, él me siguió tranquilamente.

 Cuando volví al campamento tenía la sonrisa más grande del planeta plantada en la cara y todos se ocuparon de recordármelo, pero no era para menos.

El haber hablado con Changmin fue sin duda una de las mejores experiencias de mi vida, no es que hubiéramos hablado de cosas muy relevantes o me hubiera contado algo más, pero me sentí tan cómodo hablando con él de cualquier tontería, que de verdad maldije todo cuando llegamos a Pearl y él entró, ese hermoso brillo en sus ojos me había dicho que no importaba lo que él fuera, yo me había enamorado de él.

Amor a primera vista…era como aquellas historias que solía leer con frecuencia, no creía en ellas, enamorarte de alguien sin conocerla sin embargo me había pasado, podía estar seguro porque nada más podía explicar el hecho de que mi corazón pudiera latir tan locamente y esa sensación vertiginosa en mi estómago cuando le recordaba, ahora que había hablado con él la cosa era peor, porque me había dado cuenta lo maravilloso que era.

Está de más decir que no pude dormir, cada vez que lo intentaba terminaba abrazando las sábanas sonriendo estúpidamente, al final tras saber que no podría conciliar el sueño me dediqué a escribir, bajo una pequeña luz, estaba tan inspirado que no pare de hacerlo hasta que noté que mi mano se entumecía y mis parpados se cerraban.



6 de diciembre de 1982 – Corea del Sur


 Una sonrisa involuntaria salió de mis labios con mis viejas memorias, continué caminando por la ciudad donde había nacido pero ahora era tan distinta.

Me detuve frente a un aparador, una tienda que parecía ser una de las pocas que no había cambiado en quince años, en el vidrio me vi reflejado y noté al fin que yo si lo había hecho.

 “Junsu…Kim Junsu”

 Mi sonrisa se distorsionó cuando de repente me vino su voz a la cabeza, diciendo mi nombre mientras sonreía, mi nombre se oía tan diferente de su boca. Continué caminando, tratando de recordar torpemente cómo eran las cosas en el pasado, tratando de compararlas, pero no servía de nada porque para mí todo era absolutamente distinto aunque fuera igual.

En lugar de poder recordar las cosas del pasado que me ligaban a Seúl, todo lo que podía hacer era recordar el lugar que dejé, esperando por alguien que nunca iba a volver.

Sé que él no quiso irse pero lo hizo, al final fuimos engañados y por alguien que nos quería ver separados terminamos cada uno en lugares distintos, esperé y esperé por él, pero nunca volvió y hace algunos meses decidí darme por vencido.

Aunque al parecer no me he dado por vencido porque no puedo olvidarlo.

Soy un verdadero desastre, todos me dijeron que era una causa perdida hacerme entrar en razón, recuperar mi vida y buscar alguien más que me hiciera feliz, que lograra lo que él logro en un minuto, hacer una familia y olvidarme de mi vertiginoso amor por Shim Changmin, pero no puedo, en cada persona que veo encuentro un defecto, algo que termina desanimándome.

Todos decían que era porque no buscaba a alguien para enamorarme, lo buscaba a él y eso era cierto. Si no era él yo no quería saber de nadie más…porque lo amo demasiado, porque él se volvió parte de mí.

Una lágrima descendió por mi mejilla y me quedé mirando el suelo, parado en medio de la calle, un hombre pasó corriendo por mi lado y yo retomé mi camino, pero ya no analizaba la ciudad, volvía a perderme en mis recuerdos.



18 de febrero de 1967

 La tarde caía sobre nosotros mientras nos ocupábamos de nuestros deberes, por alguna extraña razón el coronel Lee hoy parecía particularmente nervioso, algunos decían que tenía que ver con “Thien” y yo no quería saber nada que involucrara al coronel Lee con Changmin.

Me acerqué a mis compañeros que llevaban llamándome un buen rato, uno de ellos estalló en carcajadas.

 — ¿Qué pasa?

—El coronel Lee nos llamó para algo

— ¿Por qué?

—No tengo ni idea, pero tengo una ligera sospecha de qué es

—Porque hoy es un día especial—todos miramos al que habló pero luego todos abrieron la boca como si hubieran entendido, a excepción de mi claro.

— ¿Es su cumpleaños o qué? —pregunté confundido, todos me miraron

—Es el cumpleaños de Thien…—abrí los ojos a todo lo que pude y traté de comportarme normal sin decir nada, asentí suavemente—Al parecer el coronel Lee está demasiado nervioso por eso, Kwan dice que lo acompañó a un banco para arreglar el retiro de una gran suma de dinero, todos suponemos que es para Thien…para su liberación.

— ¿Liberación? —estaba cada vez más confundido todos me miraron y suspiraron

—Thien…él es huérfano y hace muchos años que empezó a cantar para Pearl, nunca hizo el papel de cortesano pero el coronel Lee al parecer se ha enamorado de él y…quiere pagar lo que debe.

 Porque cuando entran a trabajar para Pearl…no ganas dinero en sí, porque lo poco que tienen se ira en vestuarios y otras cosas para la mantención del lugar, es un régimen arcaico pero ninguno de los que trabaja ahí tiene la posibilidad de hacer algo más, así que todos tienen una deuda.

Mis ojos no pudieron evitar seguir abriéndose de sorpresa, maldije mi suerte como nunca, el no tener dinero y no poder hacer algo por él…

Cuando volteé a ver, el coronel se acercaba a nosotros.

 —Soldados…—todos nos pusimos firmes, yo lo miré casi escudriñándolo, mirarlo me producía un leve dolor de estómago, sentía mi cabeza dar vueltas, me daba rabia pensar que un hombre como él fuese capaz de liberar a Changmin, cuando quizá ni sabía su verdadero nombre—Los mandé a llamar porque necesito un favor de uno de ustedes—todos lo miramos fijamente sin decir nada— ¿Quiénes no tienes ninguna tarea hoy? —solo Kwan y yo levantamos la mano, él miro a Kwan primero y negó con la cabeza para luego llamarme a mí.

— ¿Sí señor?

—Necesito un favor suyo Kim…—contuve el aire y lo miré, tratando de no fruncir el ceño y verme molesto con este hombre—Necesito que cuide de alguien hoy—no dijo nada más y yo tampoco, con una mano me indicó que lo siguiera y así lo hice, hasta que llegamos a uno de los autos que estaba cerca del lugar donde estaban los soldados que habían vuelto heridos de combate—Vas a cuidar de esta persona hasta la noche, cuando yo llegue y podrás irte después, no quiero que lo aburras, ten cuidado con él eso es todo lo que pido, no dejes que nadie se le acerque…
Asentí suavemente al darme cuenta de lo que sucedía, mi ceño se frunció un poco.

— ¿Cuento contigo?

—Sí coronel …—él sonrió y me indicó que subiera al auto, obedecí y me llevó hasta la ciudad,  a una plaza que identificaba como la que estaba cerca de Pearl, me dejó ahí y se fue a recoger a Changmin…yo aproveché para tranquilizarme.

Algo…algo muy dentro de mí, me dijo que el destino quería que volviera a encontrarme con él, yo estaba resignado a que quizá no volvería a verlo, no estaba dentro de mis planes volver a pisar Pearl, ese lugar no tenía nada que ver conmigo, pero como si fuese obra de alguien, el mismo coronel Lee organizó nuestro reencuentro.

—Oh por Dios…es su cumpleaños…—miré a mi alrededor, en estas circunstancias de guerra realmente no era fácil encontrar cosas para felicitar a alguien por su cumpleaños, pero evidentemente en la zona roja las cosas eran distintas, después de todo en épocas de crisis la zona roja era la más prospera habiendo tantos hombres alrededor.

Aprender idiomas siempre fue un problema para mi y me maldije al no poner la suficiente atención al instructor de idiomas, camine hacia una mujer que estaba en una esquina, ella me miró como entendiéndome sin palabras, caminó hacia su tienda sin decir una palabra, yo la seguí observando todo a mi alrededor hasta que algo llamó mi atención.

La mujer señaló con su dedo justo lo que miraba y  me dijo con sus dedos el valor.

Suspiré un poco y saque el dinero que llevaba conmigo, no era buena idea dejar tu dinero con tus cosas en el campamento, por lo que siempre lo llevaba conmigo y sonreí al ver que no afectaría mucho a mi economía así que sin dudar lo compre.

Volví a mi posición justo cuando el coronel Lee llegaba con Changmin.

El pareció un poco sorprendido al verme pero no dijo nada, se detuvieron a unos tres metros de mí, seguramente para que no los escuchara, pero yo fingí mirar hacia otro lado aunque estaba pendiente de lo que sucedía.

 —Él es uno de los soldados del campamento…él va a cuidarte hasta que venga por ti en la noche, cuídate y por favor pórtate bien

—Jong Soo hyung…estaré bien

—Te tengo una gran sorpresa esta noche…—Changmin sonrió nerviosamente, sonrojándose y yo apreté los puños—Así que no desesperes, pásala bien…

—De acuerdo…—se acercaron a mí

—Thien, él es el soldado Kim Junsu, soldado Kim él es Thien…—ambos hicimos una reverencia, nuestras miradas se cruzaron y de nuevo todo a mi alrededor se desestabilizó, luche por mantener un rostro neutro junto al coronel Lee.

—Un gusto soldado Kim

—El gusto es mío “Thien” —sonrió suavemente

—Kim, aquí tiene este dinero utilícelo para lo que sea que Thien necesite, eso me recuerda. Thien si quieres algo, lo que sea, sólo dile a Kim, él lo comprará—Changmin asintió—Yo debo ir a cumplir mis deberes, cuídalo—me dijo, luego le sonrió a él—nos vemos en la noche

 Changmin asintió suavemente y el coronel se subió al auto yéndose rápidamente, dejándonos solos.

 —No sabía que eras soldado

—Bueno…hay muchas cosas que no sabemos el uno del otro…—él sonrió

—Somos un misterio el uno para el otro…—yo también sonreí y guardé el dinero que Lee Jong Soo me dio, sacando de mi bolsillo el paquete que acababa de comprar

—Eh si bueno…Feliz cumpleaños—le extendí el paquete y él lo miro por un momento sorprendido

—No tenías que hacerlo

—Cuando supe que era tu cumpleaños sentí la necesidad…—él sonrió dulcemente y tomó mi regalo

—Gracias…sabes, desde que te vi el otro día me pareciste diferente…y nunca te vi en Pearl

—No soy del tipo de personas que va a esos lugares

—Sé nota, pareces alguien muy inocente

—No creo que eso sea correcto

—Esa es la impresión que das…pero bueno, vamos a caminar o algo—sonreí y caminé junto a él. La tarde pareció brillar ante nosotros, como siempre que pensaba en él la sensación de que todo lo malo de mi mente se borraba y ahora era igual pero la sensación era incluso más intensa.

 Conversamos de todo, comimos, sonreímos, hablamos de todo y sentía como si de verdad pudiera complementarme con él, porque él era especial, diferente a cualquier clase de persona que hubiera conocido.

Y eso me hacía enamorarme más.

Pero también me hizo darme cuenta que yo iba demasiado retrasado en comparación del coronel y decidí preguntarle.

 — ¿Qué hay entre tú y el coronel Lee? —él pareció sorprendido y me miró fijamente

—Es mi amigo…o algo así, él se me ha declarado varias veces, siempre recibe negativas y nunca deja de insistir, nada en especial pero nos llevamos bien. ¿Por qué?

—Es que es imposible no escuchar en el campamento sobre tu relación con él

—Ah…déjalos, soy alguien que trabaja en un burdel después de todo Junsu…el lugar de mi trabajo siempre se presta a rumores sin sentido, antes me preocupaba de ellos pero entendí que entre mas te preocupas peor son las cosas, además soy consciente de que no he hecho nada malo por lo que estoy tranquilo. ¿Me crees verdad?

Sonreí y asentí.

 Para cuando llegó la noche, habíamos hablado tanto y nos habíamos divertido tanto solamente hablando que nos cansamos y cuando llegamos al lugar de encuentro con el coronel Lee, Changmin bostezaba bastante.

 —Fue un muy buen cumpleaños, muchas gracias por este día Junsu

—De nada Changmin…me alegra haberte dado un buen día…—lo miré fijamente y sus mejillas se tiñeron de un intenso rojo que me hizo sentirme de una manera extrañamente feliz

—Ya viene Jong Soo…ojalá podamos vernos de nuevo.

El recordar su mirada el día de su cumpleaños me hizo sonreír de nuevo, días después, algo en mí me dijo que podía lograr que se enamorara de mí, o aunque sea que no me odiara cuando le dijera lo que él lograba provocar en mí.

Después del día de su cumpleaños termine siendo su acompañante muchas tardes, cuando menos me los esperé habían pasado tres meses desde su cumpleaños y…nuestra relación se hizo bastante estrecha, sabíamos tanto del otro que de verdad podía sentirme bendecido por todo aquello que nos unió.

Incluido el coronel Lee.

Pero él mismo arruino todo, unas semanas después.

Ese día como siempre era el encargado de cuidarlo mientras caminábamos por la ciudad, al parecer estaba tan perdido que sólo decía monosílabos y las conversaciones fluidas que teníamos todos los días estaban en el olvido, había estado así por varios días, distante y perdido pero no tanto como hoy y eso me preocupó de sobra.

—Changmin…—él continuó caminando, ignorándome— ¿Ya no quieres salir de Pearl? ¿Es eso?

Él se detuvo abruptamente y me miró, sus ojos brillaban pero su mirada era tan nostálgica que me sentí extraño.

—No es eso…

— ¿Entonces? ¿No confías en mí? —él negó fervientemente con la cabeza pero no volvió a mirarme

—No es eso…pero…creo que tienes razón y debería dejar de aceptar que Jong Soo me saque de Pearl para verme contigo—me quedé en silencio. ¿Qué era aquello que había hecho para hacerle pensar así?

— ¿No quieres verme más?

—Seguir viéndonos sólo va a seguir arruinando las cosas

— ¿Qué arruinaría? Somos amigos…—él apretó sus puños a sus lados

—Debemos alejarnos el uno del otro…—dijo suavemente, me dio una leve mirada y yo me quede parado en mi lugar mientras lo veía correr, antes de reaccionar e ir tras él

— ¡¿Estás loco?! Si no vuelvo contigo estaré muerto

— Yo le diré a Jong Soo que es mi culpa…—lo tomé del brazo y vi sus ojos brillantes y rojos, él cerró los ojos con fuerza y miró hacia otro lado—Junsu…vete, necesito estar sólo

— ¿Por qué? —él negó con la cabeza, negándose a decirme nada, pero yo no estaba dispuesto a que no me lo dijera, sentía que mis sueños se iban rompiendo con la sola idea de no verle de nuevo, de sentir que mi vida se alegra con el solo hecho de verlo todos los días, de escuchar su voz y las cosas que me decía…no podía dejarlo ir así como así.

Y si de verdad quería dejar de verme…al menos debía decirle que lo amaba.

—Voy a irme con él a América…—abrí mis ojos de la impresión, soltando su brazo, él me miró

— ¿Qué?

—Él me lo propuso hace mucho tiempo y…voy a aceptar…—Lo miré fijamente

—Tú dijiste que no sentías nada por él…—él me miró

—Y es cierto…

— ¿Entonces por qué te iras con él?

—Tengo que alejarme de aquí…

— ¿Alguien te ha hecho algo y no me lo dijiste? —negó

—Sólo quiero irme…—sentí las lágrimas acumularse bajo mis parpados, él cerró los ojos y me miro fríamente, como si no le importara nada de mí y eso me dolió.

Todo este tiempo soñé estúpidamente con que algún día podría hacer que me correspondiera, que mis sentimientos serían respondidos pero esa mirada fija en mí sólo me decía que había volado muy alto y ahora me tocaba caer.

Después de todo… ¿Qué era yo?

Un simple soldado que no podía darle nada y en algún momento tendría que ir a morir a la guerra y tal vez dejarlo, en cambio el coronel Lee tenía dinero y podía darle una buena vida en América, hacerle vivir lo que nunca tuvo y hacerle feliz…

Después de todo…el dinero si puede comprar la felicidad.

Pero tenía que hacer una última cosa antes de dejarle ir de mi lado.

—Entonces vete…—él abrió la boca para hablar pero no lo deje decir nada cuando tomé su rostro entre mis manos para besarlo, cerré los ojos fuertemente para no ver su fría mirada, tenía que hacer esto antes de dejarle partir, porque sabía que al menos me llevaría algo de él con sus labios sobre los míos, por más que doliera cuando me alejase.

Su boca sabía dulce, él no se movía y tampoco me alejaba por lo que continué, aumentando mi agonía mientras sentía sus labios contra los míos, embriagándome con su sabor. Sentí sus manos sobre mi pecho al fin, trató de alejarme pero su empuje fue demasiado suave como para si quiera importarme, iba a besarlo el tiempo que sea necesario, porque quizá sería lo último que tendría de él.

Cuando me alejé, no lo hice demasiado y tampoco abrí mis ojos para no ver su mirada pero al sentir su suave aliento golpear contra mis labios tuve que mirarlo, sus ojos estaban cerrados y sus manos que permanecían en mi pecho no me alejaban así que sólo me deje llevar, acercándome a él de nuevo, esta vez mi beso fue correspondido.

Sentí sus manos deslizarse de mi pecho a mis hombros, tranquilamente, y sus labios moviéndose al compás de los míos, todo el mundo volvió a desaparecer para mí, nada existía más que ambos, cuando nos separamos por falta de aire vi sus lágrimas caer por sus ojos.

—No lo hagas…—me dijo con un susurro pero yo no le hice caso y volví a besarlo, él no hizo el intento de alejarme si quiera.

—Te amo…—susurré junto a su oído cuando me alejé, luego me separé de él, las lágrimas corrían por el rostro de ambos, sequé sus lágrimas con una mano y él lo hizo con las mías, ninguno dijo nada y nos dirigimos hacia el encuentro con el coronel Lee.

Cuando él se despidió con una sonrisa algo me dijo que las cosas no habían terminado tan mal, pero al día siguiente cuando estaba en camino junto al coronel Lee había algo extraño en él y me miraba de vez en cuando.

Esta vez me llevo hasta la puerta de Pearl y me miró.

—Hoy no se encontraran conmigo, tráelo directo hasta aquí y déjalo en su habitación junto a los que deben ocuparse de él para su presentación por la noche, te veré aquí en la noche y te daré tu paga—asentí suavemente y ambos salimos del auto, Changmin salió y después de hablar con Lee se acercó a mí con una sonrisa.

—Hola…

—Hola...—él sonrió ampliamente y se dio vuelta para despedir a Jong Soo que arrancaba el auto, el coronel sonrió y se fue, perdiéndose en la esquina

— ¿A dónde quieres ir hoy? —Él negó con la cabeza

—Jong Soo ya me dijo que me dejaras aquí directamente, para qué ir a ningún otro lado

— ¿Pero qué haremos aquí exactamente? —él sonrió

—Quiero mostrarte algo…—me jaló del brazo y fuimos a la que parecía la puerta trasera de Pearl, entramos y vimos que habían unas cuantas personas haciendo la limpieza, con un dedo sobre sus labios me indicó que lo siguiera y así lo hice hasta que llegamos al tercer piso y me metió a una habitación—Esta es mi habitación…—dijo con una sonrisa

— ¿Esto querías mostrarme? ¿Con qué propósito? —él se sonrojó con violencia y me estrelló una almohada en la cabeza

—No seas tonto, dije que quería mostrarte algo no era exactamente para ninguna de las cochinadas que estás pensando

— ¿Y cómo sabes en que estoy pensando? —se sonrojó aún más y me tiro otra almohada antes de irse hacia un pequeño velador de donde saco una caja con un candado, saco la llave de su cuello y la abrió

—Ven tonto

—Oye, más respeto

— ¿Respeto? ¿A ti? —reí y me acerqué, viendo varias cosas ahí, Changmin metió la mano y sacó lo que parecía una fotografía pero del reverso y me la dio, le di la vuelta con cuidado y vi a una mujer muy hermosa junto a un niño igualmente hermoso, realmente parecido a ella.

Luego me di cuenta que era Changmin y probablemente su mamá.

—Ella es mi mamá…nosotros llegamos aquí cuando tenía seis años y…cuando cumplí once mis padres murieron…una mujer me recogió y me trajo aquí…—lo miré fijamente, el observaba la fotografía acariciando con un dedo el rostro de su madre—Al principio ayudaba a limpiar, las chicas eran dulces conmigo…una de las cortesanas más antiguas que todavía sigue aquí me cuidó mientras crecía y no dejó que me hicieran cortesano, aprovechando que podía cantar logre quedarme con eso…viví así todos estos años y estoy contento con eso, muchas veces Linh me dijo que alguien como yo estaba reservado para alguien especial…y que buscara alguien que estuviera fuera de este mundo, hasta hace meses creí que eso no pasaría porque este burdel es lo único que conozco y perdía las esperanzas aunque Linh decía que debía tranquilizarme porque el día llegaría, pero yo estaba resignado a que algún día Jong Soo o alguien más pagaría mi deuda y tendría que irme con alguno de ellos. Pero un día…el día en que te vi rechazar a una de las chicas que dicen no puede ser rechazada por alguien y te fuiste pensé que quizá alguien como tú sería el indicado y luego no volviste…pero el día en que chocamos me sentí bien de que no volvieras, porque no era como aquellos que se acercaron a mi mientras paseaba por el burdel…todos dicen ser diferentes pero sabes que no pueden venir a Pearl solo por mí.

>>Jong Soo es uno de ellos, él cree que soy tonto y no me he dado cuenta de las muchas  veces que lo vi estar con cada uno de los del burdel, él dice amarme pero yo no puedo creerle porque sé que se ve tentado de volver a su rutina anterior de coquetear conmigo y acostarse con alguien antes de irse…pero eso siempre me ha dado igual porque él no me interesa. Junsu…han pasado muchos meses y…mentiría si te dijera que sabía de tus sentimientos porque lo ignoraba por completo, creí que era un amor unilateral de mi parte y era mejor alejarme de ti, antes de que me lastimara…pero…

—Te amo…

—Lo sé…—me miró y no dijo nada más, mordió su labio y sonreí suavemente, acariciando su mejilla—Yo también…yo…yo también te amo

Mi sonrisa surgió de entre mis labios y lo abracé de un impulso, sintiendo la alegría del mundo llenarme tras sus bellas palabras, me separé de él y vi sus ojos.

Ese brillo que tanto amaba estaba ahí.

—Rechacé de nuevo la propuesta de Jong Soo…

—Changmin…

—Puede que…tarde en salir de aquí, pagar mi deuda es un poco problemático pero sé que puedo hacerlo y la verdad no me importa si solo tú permaneces conmigo…incluso si tengo que huir…si es contigo lo haría…porque desde que paso el tiempo contigo siento que podría hacer lo que sea…

Sonreí más ampliamente y lo volví a pegar a mí, pero esta vez lo besé, él me correspondió también, pasando sus brazos por mi cuello, tuve que sostenerme de su cintura para no desfallecer, esto era demasiado para mí.

Ser tan feliz era demasiado y no estaba acostumbrado, pero seguramente podría acostumbrarme porque era una sensación increíble.

Para cuando nos separamos él estaba recostado en la cama, conmigo casi por completo sobre él, él sonrió suavemente y me atrajo con sus brazos de nuevo, sus besos inexpertos y sin sincronía no importaban porque me estaba besando, porque su dulce sabor se impregnaba en mí y amaba eso.

No sé cómo sucedieron las cosas exactamente, sólo sé que no estaba pensando demasiado y él tampoco, sólo nos estábamos dejando llevar, sólo logre razonar cuando ambos estábamos medio desnudos.

Su piel cálida junto a la mía, traté de parar, de verdad que traté pero al parecer ninguno quería en verdad eso por lo que continuamos lo que empezamos hasta el final.

Ese momento quizá será el más inolvidable en mi vida, porque la vista desde mi lugar era privilegiada, su mirada intensa no me dejaba de observar y a pesar de esa intensidad el sonrojo en sus mejillas lo hacía ver adorable.

Cuando me uní a él…cuando ambos fuimos uno solo creí que podía morir en ese mismo momento sin importarme absolutamente nada, mi nombre sonaba demasiado hermoso entre sus labios, su cuerpo cálido me abrigaba y me hacía sentir seguro, como nada en la vida.

Sus besos, apasionados y suaves me hicieron saber que no era un sueño, que era la realidad que estaba viviendo un sueño.

—Te amo…




8 de diciembre 1982 – Corea del Sur


Desempaqué con cuidado, observando la fotografía en mis manos con una sonrisa pero a la vez mis ojos derramaban lágrima tras lágrima.

Él se había vuelto mi todo y yo solo sentía que me ahogaba con cada respiro que daba  porque él no estaba aquí.

¿Cuánto tiempo debía seguir esperando?

Sabía que al ya no estar en Vietnam…si él volvía alguna vez, nunca lo volvería a ver…pero…tenía la esperanza de que algún día apareciera en Corea…el país que él no había vuelto a ver desde sus seis años…

Era mucho pedir, pero el seguir en Vietnam me había hecho más daño del que debía, había llorado casi todos los días pero llevo dos días aquí y siguen fluyendo…quizá es algo que después pueda parar pero ahora no quiero hacerlo.

Después de todo, el día que ambos nos hicimos uno fue el último en que fuimos realmente felices, porque el mismo destino que fue el responsable de nuestra unión nos termino separando.

Aun ahora no podía perdonar a Lee Jong Soo por haberlo hecho, por habernos engañado a ambos, todavía quiero creer que Changmin nunca le correspondió, porque creía que su amor era tan intenso como el mío, pero también soy alguien inseguro y sé que a diferencia de mi tal vez él pudo olvidarme y recomenzar…

Y el solo pensamiento duele.

Recuerdo vagamente que después de haber consumado nuestro amor nos descubrieron e irremediablemente Jong Soo se enteró.

Recuerdo aquello perfectamente porque Jong Soo golpeó a Changmin luego de que le dijera que no se iría con él nunca.

Fui sacado de Pearl a patadas y Lee casi me mata cuando llegamos al campamento, pero no me deje amedrentar, el coronel se volvió loco…y en un último recurso con su pistola apuntando a mi cabeza le dije que Changmin jamás lo amaría como me amaba a mí.

Me dejo solo y yo supuse que se calmó, pero al día siguiente cometí el peor error de mi vida, el coronel me mandó a llamar y me dijo su propuesta, dio vueltas muchas veces en sobre lo mucho que amaba a Changmin y quería su felicidad.

Aún recuerdo sus palabras.

“—Si vas a la siguiente batalla contra los chinos y vuelves vivo, me demostraras que amas lo suficientemente a “Thien” como para merecértelo y yo…pagaré su liberación y te irás con él

— ¿Y si no vuelvo vivo?

—Eso yo no lo puedo controlar

— ¿Y si no acepto?

—Si no aceptas y huyes con él…voy a perseguirlos al fin de la tierra y acabaré con ustedes”


Está de más decir que cuando acepté cometí un error, la batalla duro cuatro meses exactos, fue horrible y más de la mitad de nosotros murió ahí pero yo luché, luché hasta el final y volví con una sonrisa a Pearl.

Era un día de lluvia pero aun empapado entré al lugar y vi a Linh, ella se puso a llorar y mi vida perdió sentido en ese momento.

Sólo supe que él ya no estaba conmigo…que se había ido y no volvería más.

Quizá el destino lo quiso así pero yo no estoy dispuesto a aceptarlo, porque lo amo más que a mi existencia.


Cerré los ojos con fuerza y salí de mi habitación hacia la calle.


Después de saber que el coronel Lee Jong Soo nos había engañado Linh me dijo algo que no pude olvidar.

Aun si se separaron…Junsu…no importa si no se vuelven a ver, ambos se aman y en algún momento y así sea el último día de sus vidas o en otra vida se volverán a encontrar”

Tengo fe en ello.

Aun tras tanto tiempo, tengo mucha fe en ello.

La imagen nos llena el corazón
Pero yo estaba solo, incluso en ese momento
creo que me voy a volver loco
¿Puedes sostenerme una sola vez?
¿Sólo una vez?


Suspiré y entré a la editorial donde una mujer me esperaba, con una sonrisa.

—Señor Kim…su libro ha sido aprobado por el editor en jefe…—sonreí con una sonrisa vacía, firme varios papeles, y recibí mi adelanto.

Salí de ese lugar con un sueño cumplido pero no me importaba porque Changmin seguía en mi mente, él me dijo que no dejara mis sueños atrás y yo eso hice, aunque mi verdadero sueño se había vuelto únicamente existir para volverlo a ver.


En secreto, sin que otra persona lo sepa
Grité que te amaba varias veces
pero no estás aquí, no estás aquí
Grité que te amaba varias veces
pero no estás aquí, no estás aquí
Te amo Te amo
No estás aquí
No estás aquí



—Junsu…Kim Junsu…

FIN

Actua n° 142

Siento mucho no haberles tenido actualización en dos fines de semana seguidos -_-
Este fin de semana les agrego más.
No olviden votar por su autor favorito :)

MinJae / JaeMin:
-Sentimientos Equivocados Cap. 10
-You Should Be Mine Cap. 9

YooMin:
-Oh! My Lord Cap. 6

YooSu:
-¿Qué es el amor?
-They don't about us Cap. 1

They don't about us

Título: They don't about us
Autor: MI~
Pareja: Yoosu
Género: SongFic, Slash, Lemon.
Estado: Proceso
Reseña: Yoochun y Junsu llevan una relación de mas de 5 meses, a pesar de su gran diferencia de edades, ellos saben lo mucho que se aman.  Aunque no todas las personas aceptaran esta relación, en especial la familia de Junsu. ♥ 
N//A♥~ : Este fanfic esta hecho con la canción ''They don't about us'' de One Direction 
---




They don't about us - Cap. 1

This is you ♥


People say we shouldn’t be together. 
 (La gente dice que no deberíamos estar juntos.)

-Yoochun… cariño tiene 15 años, es un bebe y la verdad no creo que sus padres lo tomen muy bien cuando sepan que eres mucho mayor que él.

-¿Tu crees? –Yoochun pregunto confundido.

-Sí, mira soy mamá y yo tampoco reaccionaria bien si tu sales con alguien mucho mayor que tú, me costaría aceptarlo, Además al pequeño le faltan cosas por vivir aun…

-¿No te molesta que salga con él?

-Claro que no, debe ser muy lindo, además sé que los sentimientos de mi Chun son sinceros –La señora Park sonrió lindamente y luego beso la mejilla de su hijo.

-Gracias, mamá, sabía que me apoyarías. –Yoochun abrazo a su madre.

We’re too Young to know about forever. 
 Que somos demasiado jóvenes para saber que es el para siempre.

-¿¡Que!? ¿Cuántos años dijiste que tenía?

-26…

-¿Y Sabes cuántos años tienes tu jovencito?

-Si…

-¿Entonces? Susu, es mucho más grande que tú, ya sabes debe estar en la universidad… Supongo que va a la universidad ¿Verdad? –La señora Kim, interrogaba a su hijo, luego de tal confesión.

-Si… -Junsu respondía miedoso.

-¿Y cuánto tiempo llevan juntos?

-5 meses…

-¿¡Y no me habías contado!? Junsu-Ah, yo realmente no puedo aprobar tu ‘’relación’’, es mayor que tú y no confió mucho en que tenga buenas intenciones contigo…

-Mamá, llevamos 5 meses, además no lo conoces, él no es una mala persona, Al contrario, es la mejor persona que pueda haber –Junsu hablo enamorado.

-¿Y cómo dijiste que se llama?

-Yoochun♥, Park Yoochun♥

-No lo sé, lo siento, bebe, pero esta vez no puedo estar de tu lado, será mejor que rompas con el –La madre de Junsu abandono la habitación, y dejo a un preocupado Junsu.

-Hablo enserio, Kim Junsu, no quiero que estés con él.

But I say they don't know what they're talk-talk-talking about
(talk-talk-talking about)
(Pero yo digo que ellos no saben)
(De lo que están ha, ha hablado)



La campana resonó fuerte en el colegio, y eso solo indicaba que, las clases se habían terminado, Los alumnos comenzaron a descender de sus salas y todos se dirigían a la salida.

-Su… ¿Vendrás hoy a mi casa? –Changmin sonriente abrazaba a Junsu.

-Ay Changmin-ah, me gustaría…

-¿Pero?

-Pero saldré con mi Chunnie♥~ -Junsu sonrió y Changmin fingió un puchero.

-Claro y a tu ‘’Min’’, que lo parta un rayo.

-Hahaha, Changmin-Ah, Yo no dije eso, tu sabes que siempre voy a tu casa y siempre te acompaño, pero esta vez saldré con mi Chun♥~ -Junsu abrazo a Changmin y este le tomo las manos.

-Está bien… -Changmin rio y ambos salieron de la sala, para dirigirse a la puerta.

Al salir, Junsu comenzó a buscar y buscar, hasta que vio un hermoso pelinegro apoyado en un árbol, alejado de los alumnos y padres que ahí se encontraban.

This love is only getting stronger. 
 (Este amor sólo se hace más fuerte.)

-¡¡Chunnie♥!! –El dulce pelirrojo, prácticamente salto a los brazos de su amado Yoochun, este rio y se sorprendió bastante.

-My Baby~ -Yoochun se inclinó un poco, hasta llegar a la misma altura de su pequeño Junsu, al estar ‘’iguales’’, Yoochun poso sus labios sobre los de Junsu y los beso suavemente.

Changmin fingió una tos y los enamorados se separaron, el más pequeño se sonrojo levemente.

-Oh, Hola Changmin –Yoochun le saludo.

-Hola Yoochun –Changmin sonrió.

-Junsu, ¿Vamos? –Yoochun le sonrió y este asintió con su cabeza.

-Adiós, Minnie, nos vemos mañana –Junsu se despidió con la mano de Changmin y se fue con Yoochun.

Comenzaron a caminar lentamente. Yoochun de a poco entrelazo su mano con la de Junsu y este simplemente se sonrojo un poco.

-¿Quieres que lleve tu mochila? –Yoochun miro directamente los ojos de su pelirrojo.

-Eh… No, no te preocupes está bien así…

Recibieron bastantes miradas ajenas, pero no les importo, nunca nadie los miraba con asco. Simplemente extraño o muchas veces preguntaban si Yoochun era el hermano mayor de Junsu, esto molestaba un poco a Yoochun y deprimía a Junsu. A veces Yoochun, pensaba que era por la personalidad de Junsu, es bastante infantil y dulce.

-¿A dónde iremos, Chunnie?

-¿A dónde quieres ir, bebe?

-No lo sé, iría contigo a donde fuese –Junsu le sonrió y Yoochun lo beso, otra vez.


so i dont wanna wait any longer
i just wanna tell the world that your mine 
 (Así que no quiero esperar más
Sólo quiero decirle al mundo que tú eres mío)


Llegaron a un pequeño parque, repleto de niños y gente que vendía globos, que pintaban caras y hacían burbujas, Junsu corrió dulcemente a los columpios y Yoochun lo miro enamorado. Llego con Junsu y ambos comenzaron a jugar en los columpios.

Para atrás, para adelante, para atrás y para adelante, una y otra vez. Yoochun sabía lo mucho que le gustaban los columpios a Junsu.

-Chun… -Junsu paro un poco de moverse y puso sus pies en la tierra.

-¿Qué sucede, Baby? –Yoochun acerco su columpio al de Junsu.

-Le dije a mamá que estaba saliendo contigo.

-¿Y qué dijo? –Yoochun sonrió y acaricio los cabellos de Junsu tiernamente.

-Que terminara contigo…

-Oh… -Yoochun sonrió triste, no quería que Junsu lo dejara, lo amaba, lo amaba tanto.

-Chunnie, no pienses mal, no quiero terminar contigo, no voy a terminar contigo –Junsu poso ambas manos en la cara de Yoochun y este comenzó a acariciarlas dulcemente.

-Mi mamá, no comprendió lo mucho que te amo y lo feliz que me haces, simplemente no dejaba de decirme, que soy muy joven, que tú eres mayor que yo. –Junsu bajo su mirada y aferro sus manos a las cadenas de los columpios.

oh, they dont know about the things we do
they dont know about the "I love you's"♥
but i bet you if they only knew
they would just be jealous of us♥
they dont know about the hugs all night"
they dont know ive waited all my life♥
just to feel a love that feels this right
baby♥ they dont know about, they dont know about us.♥ 

(Ellos no saben de las cosas que hacemos
Ellos no saben que yo te amo♥
Pero te apuesto a que si lo hicieran
Estarían celosos de nosotros♥
Ellos no saben de nuestros abrazos de toda la noche
Ellos no saben que he esperado toda mi vida♥
Sólo para descubrir que el amor es así de hermoso
Baby♥ ellos no saben, Ellos no saben de nosotros♥)


-Bebe, Tranquilo, está bien –Yoochun bajo de su columpio para quedar al frente de su Baby.

-Sabes, si yo fuera padre, también me preocuparía mucho, por eso los entiendo, solamente debemos convencerlos, tengo que demostrarles lo mucho que te amo, My baby♥ they dont know about, they dont know about us♥ -Yoochun beso a Junsu y este se sonrojo.

-Chunnie, ¿Realmente me amas tanto, como para hacer eso? –Junsu se sonrojo lindamente.

-Te amo, tanto, pero tanto, que por ti mi bebe, soy capaz de todo.

-¿Aunque a veces me saque mala notas? –Junsu hizo un pucherito y Yoochun rio fuertemente.

-Pero, tienes malas notas en ingles ¿Cómo? Si tú sabes que yo puedo ayudarte.

-Pero, Chun, si tú me enseñas nunca me concentrare. –Junsu pucheo.

-Pero, amor, puedo decirle a Jaejoong que te enseñe –Yoochun le sonrió.


One touch and I was a believer
every kiss gets a little sweeter
its getting better, keeps getting better all the time, baby♥ 

(Sólo una caricia y ya era un creyente
Cada beso se vuelve más dulce 
 Cada vez mejor, cada vez, se pone mejor todo el tiempo, baby ♥)

-¿Quién es Jaejoong? –Junsu sonrió tímido.

-Amor llevamos, saliendo 5 meses y aun no conoces a mi amigos –Yoochun toco su cabeza.

-Y-Yo no quiero conocerlos… -Junsu lo miro preocupado.

-¿Por qué no?

-Yoochun, soy 10 años menor que ustedes, ¿No crees que me miraran raro? –Junsu se apeno.

-Bueno, cuando se los dije, me trataron de loco y un montón de cosas… y luego se burlaron de mí, pero dijeron que querían conocer a la persona que tenía tan enamorado y loco a Yoochun –Sonrió y luego beso los labios de su pequeño.

-¡¡Disculpen!! –Una señora se les acercaba no muy contenta.

-¿Podrían ir a otro lugar a hacer ‘’eso’’? Por aquí está lleno de niños y los están mirando extraño, además son 2 hombres y ¡Tu! –Apunto a Junsu –Eres un niño ¿Acaso él te está obligando, cariño? –La señora los miro extrañada y algo preocupada.

-N-No… la verdad, él es mi novio –Junsu sonrió lindamente y la señora puso cara de asco.

-Bueno… ¿Podrían irse? Se los agradecería mucho. –La señora se marchó y tomo a algunos niños de la mano, llevándolos lejos de Yoochun y Junsu.

Yoochun la miro bastante molesto. Junsu sentía que Yoochun podría matar a aquella señora con tan solo esa mirada.

-Chun, vamos –Junsu le tomo la mano, arreglo su mochila y salió lo más rápido que pudo de ese parque. Yoochun le siguió, bufando y con su ceño fruncido.

-Chunnie, está bien, no te enojes –Junsu le sonrió lindamente.

-Ay bebe, estamos en el siglo XXI, ¿Acaso ella no sabe que ser gay no es pecado? –Yoochun miro enfadado y luego volvió a bufar.

-Sí, amor, está bien –Yoochun tomo las mejillas de Junsu entre sus manos y lo acerco a su propia cara.

-Baby ¿Qué hare contigo? ¿Sabes que me tienes completamente enamorado?

Junsu se sonrojo fuertemente, Yoochun nunca le había dicho algo parecido, pero haberlo oído simplemente hizo que su corazón volviera a saltar y latir rápidamente enamorado♥.