KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Love is a Force of Nature. Cap 26

“Reza por los Depredadores”

Hazte a un lado, te olvidas para qué es esto:
Luchamos para vivir, vivimos para luchar
Y ésta noche escucharás mi grito de batalla…
[Frontline, Pillar]


Dicen que cuando una guerra va a comenzar todo el ambiente alrededor parece silenciarse o apaciguarse. Los pájaros no cantan, los animales no corren libres, el viento parece soplar con menos fuerza, y hasta el sol…parece brillar con menos intensidad.

Yunho sentía todo esto quemándole en la piel. Era como si pudiese sentir la presencia de la muerte…el metálico olor de la sangre recién derramada, el infernal sonido de las articulaciones quebrándose y la carne desgarrándose; cientos y cientos de gritos en un mar de sangre interminable hasta que solamente los más fuertes queden de pie.

‘Prométeme que…todo saldrá bien…’

El eco de la voz de Junsu era su única sanidad restante a puertas de la guerra, porque a estas alturas Yunho hasta dudaba de su voluntad. El horrible hecho de saber para lo que ha nacido…el verdadero objetivo que tiene su naturaleza; todo su cuerpo estremeciéndose al sólo pensar que una vez que todo haya empezado y le haya dado rienda suelta a su bestia…no habrá alma que pueda detenerlo, y todos sus miedos…

Lanzó un suspiro, tratando de alejar a los demonios de su cabeza; la quietud del ambiente le daba escalofríos. Se encontraban en la gran planicie verde al noreste del lago, una enorme multitud de licántropos esperaba ansiosa a que Changmin, el líder, saliera de la colonia y los fuera a recibir. La guerra comenzaría apenas se escondiera el sol, con la llegada de la oscuridad aparecerían las criaturas de la noche, llegando a la planicie y comenzando la ancestral batalla.

Y no es solamente Yunho el que sentía la presión de lo que se aproximaba, todos sus compañeros parecían estar igual de tensos. El nerviosismo y la tensión tomando control del lugar, algo así como si la misma muerte se hubiese apoderado del ambiente, cubriendo la planicie con una densa neblina y silenciando todo a su paso. Hoy…el verde de la planicie se teñiría nuevamente de sangre.

Yunho era el encargado de recibir a las dos grandes colonias subordinadas del bosque que vendrían a luchar junto con la colonia central: la colonia de los valles del sur, y la colonia de las montañas del norte. Estaba ansioso por volver a ver a dos importantes personas que compartieron gran parte de su vida. Demasiado ansioso quizás, al pensar en los valles del sur y en…él. ‘Dios, ¿Cuánto…tiempo?’ pero inmediatamente reprimió el pensamiento; el destino a veces tiene maneras crueles de separar caminos. Yunho fue dejado completamente a su suerte en la colonia del bosque cuando ellos fueron elegidos para abandonar el bosque, a otro futuro.



Un suave aullido se escuchó a la distancia. Yunho volteó la mirada hacia el sur de la planicie y pudo ver la progresión de licántropos que venían aproximándose desde la distancia. Inmediatamente ordenó que les abrieran paso cuando se percató de que estaban cerca, sintiendo una ansiedad…que no había sentido en años electrificarlo al ver al actual líder de la colonia y su procesión de lobos caminando en su dirección. Su forma de lobo había crecido un poco, pero su pelaje rojizo seguía destacándose por la belleza de su color…tan bello y resplandeciente como Yunho lo recordaba. No por nada lo apodaban ‘la joya del sur’, él era una belleza, una verdadera celebridad entre sus pares.

Se transformó a pasos de Yunho y el primer contacto de sus ojos fue inseguro, casi experimental. Yunho no había vuelto a verlo desde que ambos fueron separados…y la noción de ello estiró sentimientos dentro que por mucho trató de mitigar. Yunho le sonrió tímidamente, mudo, y prácticamente lanzó un suspiro cuando él redujo la distancia y se acercó a abrazarlo.

“Yunnie” susurró, estrechándolo con fuerza y Yunho se permitió cerrar los ojos, inhalando el familiar aroma que por años lo carcomió y perdiéndose…perdiéndose en los recuerdos. De pronto estaba de vuelta…de vuelta a cuando ambos corrían por los bosques, felices, riendo y tan sólo disfrutando de su condición. Aquellos habían sido tiempos más fáciles, y Yunho estaba consciente del trágico rumbo en que había finalizado todo. No era necesario volver a revivir el dolor…así que tan sólo sonrió en el abrazo, evocando los primeros recuerdos cuando recién lo conoció.



Kim Heechul, líder de la comunidad del hombres lobo de los valles en el sur, prácticamente estrujó a Yunho en el abrazo. Él había sido llevado a los fértiles valles del sur, arrancado del lado de Yunho por obligación cuando sólo tenía diecisiete años, y jamás se imaginó lo lejos que llegaría en aquellas tierras. Se separó de su cuerpo con delicadeza, escudriñándolo con la mirada: Yunho mantenía las mismas facciones en el rostro, pero el tiempo le había jugado a su favor, convirtiéndolo en todo un hombre; fortaleciendo sus músculos y oscureciendo aún más sus ojos penetrantes. La mata de cabello que Yunho solía llevar corta ahora caía rebelde sobre su rostro y había formado más volumen, su masculinidad chorreando hasta por sus poros, pero aun así…Heechul pensó que aún conservaba su esencia.

“No pensé que el tiempo te cambiaría nada, tú sigues igual de esplendido como siempre” Yunho le dijo, lanzando una risita y tratando de aliviar un poco toda la tensión y las preguntas que quizás ambos querían preguntar pero morían en sus gargantas. Heechul le dio un leve golpe con el codo, resoplando.

“No me digas esas cosas que ya estoy unido a mi Alpha y no puedo raptarte” a pesar de que Yunho sabía que era una broma, y que estaba consciente que hace un par de años atrás Heechul se había unido, la mención de ello le revolvió el estómago; su lobo interno gruñendo dentro.

“Qué afortunado…” Yunho le sonrió de oreja a oreja, tratando de disimular su abrupta incomodidad y lo inquieta que estaba su bestia, volviendo a reír cuando Heechul quiso fulminarlo con la mirada.

“Supongo que lo trajiste contigo”

“Por supuesto” Heechul hizo un gesto con la mano y Yunho observó a un joven de cabellos cobrizos acercarse a su lado. Tenía los rasgos suaves y unos ojos color mie,; la marca de Heechul sobre su hombro estaba forjada en una gruesa cicatriz con el símbolo de la colonia del sur: una media luna envuelta en enredaderas.

“Keiichi, quiero que conozcas a Jung Yunho. Él es el Alpha de la colonia del bosque y la futura unión de Changmin, nuestro líder”

Keiichi hizo una pequeña reverencia y luego entrelazó su mano a la de Heechul, sonriéndole.

“Mi nombre es Kurosaki Keiichi, es un honor conocerlo al fin Alpha Yunho. Heechul me ha hablado muy bien de usted”

A pesar de tener rasgos japoneses, Keiichi hablaba la lengua común como si fuese su idioma de nacimiento. Yunho imitó la reverencia y fingió una sonrisa.

“Si, bueno…Heechul y yo nos conocemos de pequeños. Ambos empezamos de muy jóvenes en la colonia del bosque, pero tu unión tuvo mucha más suerte”

“No seas tan tajante, Yunho” Heechul clavó los ojos a los suyos, su rostro adquiriendo una expresión más seria al evocar firmemente el pasado. “Yo también tuve que pagar un precio”

Yunho sabía a lo que se refería, pero no dijo ninguna palabra. ¿Cómo podría volver a hablar de ello? El costo por seguir sus obligaciones había sido altísimo…

“Creo que escucho ruido” murmuró, cambiando el tema. “El norte ya viene en dirección a la planicie. Hace unas semanas nos llegaron las noticias de que su líder será padre”

Yunho observó detenidamente la expresión cambiante de Heechul. Su rostro era una completa máscara, ocultando todas sus emociones, pero él estaba seguro que se había quebrado tan sólo por un segundo, a pesar de que Yunho se había esforzado por cambiar el tema. Quizás había recordado…quizás había revivido los momentos de dolor, el desgarro de la separación; la ruptura simbiótica de la relación que Yunho y Heechul habían forjado...y evidentemente no tenía ninguna intención de saber del norte, probablemente más interesado en seguir conversando acerca del pasado, pero Yunho no podía hacerlo…ya no tenía corazón para siquiera pensarlo. Era evidente que el interés de Heechul en el norte fuese nulo, el sur no tenía casi ningún contacto con el norte. A pesar de no ser colonias rivales…la tendencia era a la distancia. La colonia del bosque era la que daba las órdenes, las demás tan sólo vivían su vida en completo aislamiento, recibiendo nuevos pupilos de vez en cuando, y seleccionando a los mejores para mandarlos de retorno a la tierra de los mortales, donde podrían ejercer la guardia de los humanos.

Heechul abrió la boca para hablar, pero inmediatamente se escuchó un nuevo aullido que sonó prácticamente como un rugido. La colonia del norte, oriunda de las frías y crueles montañas, llegaba a la planicie en un verdadero estruendo. Los hombres lobo del norte eran conocidos por ser los más despiadados, y usualmente los licántropos de otras colonias los llamaban los Lobos de Hielo. Se decía que tenían corazones duros como la piedra y que no se inmutaban al matar a cualquiera que se les interpusiera con tal de concretar sus propósitos.

Su líder se abrió camino entre la multitud con pasos firmes. Su robusta forma de lobo y su pelaje marrón oscuro parecía haberse oscurecido al recorrer tantas leguas de camino para llegar a la planicie. Se transformó a poca distancia de donde se encontraba Yunho y lentamente comenzó a caminar hacia su lado.

“Creo que mejor nos vamos…” Heechul murmuró, y estaba a punto de voltearse cuando él le tomó la muñeca, parándolo en seco. Yunho lo miró a los ojos, ignorando la sensación de sus yemas pulsando cuando pudo tocar la piel…

“Quédate” su voz sonó un poco más autoritaria de lo que le habría gustado. Heechul se soltó del amarre, pero no movió ni un músculo y Yunho le agradeció mentalmente. Era una situación diplomática, no podía desvanecerse así como así por mucho que no tuviera interés.

“Tan impuntual como siempre, ¿No, Siwon?”

Yunho lanzó una risita cuando Choi Siwon se acercó a su lado. Él le sonrió, acercándose para abrazarlo y sorprendiéndose ante lo mucho que Yunho había cambiado.

“Cuánto has crecido” le susurró. “Estás tan fuerte que temo no poder volver a ganarte en un duelo”

“Deberías temerme, porque ahora sí que no me ganas” Yunho le contestó con confianza cuando se separaron y Siwon soltó una carcajada, pero su risa inmediatamente cesó al posar sus ojos sobre el líder de la comunidad de hombres lobo del sur que se encontraba a pocos pasos de Yunho.

“Heechul” dijo, su voz siendo plana y baja. Hizo un gesto con la cabeza que rápidamente fue imitado por él.

“Siwon” Heechul articuló en el mismo tono de voz. Por un segundo, se midieron las miradas y Yunho prácticamente pudo sentir la tensión en el ambiente, tensión de conflictos…pero sobretodo de choque de egos. De hecho, estaba casi seguro que Keiichi podía sentir la incomodad en su unión, porque de pronto Heechul le clavó las uñas en la mano, doblegándose.

“Si nos disculpan, iremos a esperar al líder con nuestros lobos”

Heechul prácticamente jaló a Keiichi de la mano, quien tan sólo pudo mover la cabeza en gesto de disculpa y seguirlo con velocidad. Siwon lanzó un suspiro y volteó su rostro para mirar a Yunho.

“Veo que también se ha unido… ¿Estás bien?”

Siwon le lanzó una mirada escudriñante y Yunho suspiró. No quería volver a hablar de ello, el asunto estaba demasiado enterrado en su corazón. El hecho de volver a ver Heechul luego de tanto tiempo y poder actuar como si nada hubiese pasado era un avance…pero revivir todo con palabras era distinto…porque dolía, y a pesar de todo el dolor aún se sentía visceral. Sin olvidar que su lobo interno aún seguía hiperreactivo ante su presencia…

“Mejor que en años” Yunho murmuró secamente, tosiendo y tratando de cambiar el tema. “Supe que serás padre. Te felicito, Siwon”

“Mi Alpha es excelente Yunho, de verdad que sí. Yo la quiero mucho y quería que luchara a mi lado, pero en su estado no es lo mejor. Si le pasara algo yo jamás me lo perdonaría”

Yunho asintió. Quería seguir hablando con él, pero fue interrumpido por uno de sus lobos avisándole que Changmin ya estaba apareciendo así que se disculpó con Siwon y se puso en marcha para poder estar cerca de él cuando apareciera.

Changmin apareció en gloria y majestad, junto a dos lobos a su lado siendo sus escoltas. La piel expuesta de su torso estaba adornada con tribales y en su mano derecha yacía una lanza de doble filo, empapada en aquella sangre que Yunho conocía muy bien. Era sangre que venía directamente del mundo de los mortales, de cadáveres que han perecido y han sido abandonados a su suerte, y que todas las armas de los licántropos poseían. Yunho siempre se ha rehusado a pelear con armas, para él está todo en sus garras y sus colmillos, pero hay muchos licántropos que las prefieren por su efectividad.

Hizo un gesto a los lobos que lo acompañaban y ellos inmediatamente se dirigieron a la multitud. Changmin finalmente alzó el rostro para contemplar a sus pares. Sus ojos brillando con la lujuria de la cacería, hambrientos de una sed que sólo la matanza de vampiros podrá saciar, finalmente dirigiéndose a la multitud expectante.

“¡Ah!” exclamó, fijando sus ojos en el sol a punto de esconderse. “Finalmente ha llegado el día en que nos encontramos en esta planicie para defender nuestro honor. La masacre está tan cerca que casi se puede sentir en el aire” hizo un ademán con la mano, como si estuviese tratando de atrapar el aire entre sus dedos, y luego prosiguió. “La luna llena nos ampara esta noche, sé que pueden sentir su energía calando hasta el fondo de su cuerpo, no duden en llenarse con ella y triunfarán. Y como siempre les digo: no muestren piedad, no dejen ninguna sanguijuela viva…y tengan mucho cuidado con las armas que utilizarán, es muy probable que haya armas de fuego así que deben actuar rápido. Desgarren con rapidez y no se detengan, sentidos siempre alertas”



El sol pareció esconderse con inusual rapidez mientras Changmin se paseaba de un lado a otro por la planicie, evocando palabras de aliento con fervor. Su determinación por la victoria chorreando hasta en el acento que utilizaba para hablar.

“El miedo es natural, después de todo…nuestra parte humana aún está conectada con la parte bestial, pero recuerden…no están caminando solos por el valle de la muerte, y de ustedes depende si salen vivos de el o no”

La oscuridad lentamente tiñó la planicie entera y los murmullos de ansiedad se hicieron notorios. Changmin pudo sentir la densa neblina que rápidamente comenzó a cubrir totalmente la planicie y supo que ya había comenzado. Por un momento, sintió sus piernas flaquear al observar la oscuridad consumir y devorar todo a su alrededor. El vello de su piel se erizó al ser recorrido por un leve estremecimiento de inquietud al escuchar los murmullos de inseguridad de sus tropas...pero era tan sólo cuestión de segundos. La densa niebla se disipó en un parpadeo, siendo su visión nuevamente otorgada, revelando a una pálida multitud de criaturas muertas a no muchos metros de distancia y ahí estaba…aquella figura que Changmin jamás podrá remover de su memoria…

“Siempre tan puntual como siempre…” Changmin mantuvo su altanería de siempre mientras lentamente comenzaba a caminar hacia el líder de sus enemigos. El aludido lanzó una risita, avanzando también hacia él y deteniéndose a sólo pasos de distancia. La capa de piel de lobo que adornaba sus hombros no hizo más que incrementar la rabia que Changmin sentía con él.

“No podía hacerte esperar más tiempo, ¿O si, Changmin-ah?” Changmin bufó al escuchar las venenosas palabras de Kim Jaejoong, su némesis, queriendo desgarrarle el cuerpo de un sólo zarpazo tal como él lo hizo con ella…pero de alguna forma conteniéndose.

“Al grano. Supongo que ya sabes las consecuencias de esta guerra y lo que obtendrá el ganador” masculló, perdiendo rápidamente la paciencia al observar la estoica sonrisa burlesca en el rostro de Jaejoong

“¡Oh, claro que si! ¿Qué, acaso piensas que no estoy al tanto? Ya quiero ver la cara de los líderes de la Orden cuando cuelgue tu cabeza como adorno para mi mansión” Jaejoong le sonrió de oreja a oreja, sus colmillos resplandeciendo, lanzando una risita al saber que ha presionado sus botones. Changmin ni siquiera le respondió, dándole la espalda y retornando con sus tropas.

Jaejoong hizo un sólo gesto con su mano y sus tropas aparecieron alineadas a su lado, todas en perfecto orden y armadas hasta los dientes, listas para desgarrar a cualquier bestia que encuentren.

Junsu se encontraba su lado derecho, sosteniendo sus dos Sais con bastante inseguridad al ver la horda de licántropos que ahora los contemplaban con odio, el enfrentamiento a solamente segundos de comenzar. Sus ojos escanearon toda la primera fila de licántropos hasta que finalmente se posaron en Yunho. Él también se encontraba a la mano derecha de Changmin y cuando finalmente cruzaron miradas…Junsu sintió miedo, porque lo único que pudo ver reflejado en los ojos de Yunho fue…destrucción.

“¡Vamos a enseñarles…por qué somos los protectores de la humanidad!” Changmin exclamó al transformarse a su forma de mitad lobo, sus macizas garras chorreando veneno al tomar con firmeza la lanza que llevaba como arma. Al instante sintió la transformación de sus tropas y no dudó ni un segundo más, dando la orden de ataque. Yunho sintió la fiebre de la cacería azotarlo en un voraz espasmo, nublando todos sus sentidos al transformarse a su forma de mitad lobo, y no fue ni siquiera capaz de mirar a Junsu mientras comenzó a avanzar, todos sus miedos silenciándose al sentir el instinto asesino aflorando hasta por sus poros.



Changmin y Jaejoong se encontraron en una primera estocada; la lanza de doble filo chocando con la espada de plata en un agudo chirrido que remeció la planicie, dando por inicio a la matanza. Jaejoong evadió fácilmente la estocada de Changmin, maniobrando con sobrenatural velocidad su espada para ponerse en guardia y contratacándolo con rapidez.



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Junsu sintió al primer licántropo acercarse, empuñando con fuerza las Sais, decidido a pelear por su vida. Bianca le había dejado bastante claro que no podría contar ni siquiera con la protección de Yunho, ya que hasta el más puro de corazón de los licántropos quedaba completamente consumido por la fiebre de la matanza, así que estaba más que preparado para la batalla.

El licántropo se acercó con rapidez, sus garras listas para desgarrarlo a zarpazos. Junsu pudo predecir su movimiento, esquivándolo y rápidamente cruzando sus dos Sais, utilizándolas como escudo cuando él se volteó para atacarlo, apuntando a su rostro con sus garras. Junsu lo empujó y se decidió a atacar, cargando contra él con una de sus Sais. Él evadió el ataque, pero logró tomarlo del brazo, enterrando sus garras en su piel. Junsu lanzó un grito, pero inmediatamente reaccionó, maniobrando con su Sais libre y enterrándosela en los costados de la bestia. Él licántropo gritó en agonía al sentir su piel quemarse y Junsu aprovechó su descuido para atacar nuevamente, tomando su otra Sais y volviendo atravesarlo.

Lo observó retorcerse en el suelo, su piel rápidamente comenzando a necrosarse y supo que había ganado. Retiró sus armas de su cuerpo y cuando estaba por voltear se congeló al sentir una presencia detrás de él.

“¡No bajes la guardia!” Bianca le gritó y Junsu lanzó un suspiro de alivio al sentir que era ella, asintiendo y rápidamente volviendo a tomar sus armas, retornado a la posición de batalla al ver a otro licántropo aproximarse. Esta vez Junsu fue mucho más rápido; al haber terminado su entrenamiento pudo desarrollar una nueva habilidad, utilizando las sombras a su alrededor para tele transportarse y desvanecerse con velocidad, utilizando esta habilidad para maniobrar mejor sus armas y atacar en el momento preciso, las sombras siendo clave en los momentos en que pensó que lo desgarrarían las garras.





El exterminio se hacia cada vez más arduo y ninguno de los dos bandos daba el brazo a torcer.

Junsu advirtió que estaba bastante magullado; ya había luchado con más de diez licántropos, uno tras otro, y cada uno de ellos le había dado una dura pelea. Sus dos Sais estaban empapadas de sangre y sus ropajes se encontraban ya totalmente rasgados por las heridas que las garras le habían propinado.



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Yunho no se quedaba atrás; haciéndolo honor a su puesto no tardaba en hacer polvo a cualquier vampiro que se pusiera al frente suyo, sus largas garras chorreando veneno mientras desgarraba torsos y cortaba cabezas con sus garras y colmillos, la sangre espesa salpicando su blanco pelaje y tiñéndolo de rojo. Estaba completamente cegado por la lujuria de la cacería, y en lo único que podía pensar era en seguir matando. Su bestia interna había despertado, sedienta de sangre, y no se detendría hasta que se diera por terminada la guerra. Muy en el fondo, Yunho podía sentir una pisca de racionalidad dormida dentro de su interior, siendo tan sólo una tenue voz que le decía que tenía que velar por la seguridad de Junsu…

Aquella voz lo hizo buscar su presencia entre la multitud, pero se le hizo imposible seguir avanzando al sentir a una vampiresa abalanzándose contra su cuerpo. Yunho la esquivó, inmediatamente volteándose para hacerle frente y paralizándose al ver que ella lo apuntaba con un arma de fuego.

“Así que tú eres el alpha” le dijo, sonriéndole de oreja a oreja, y Yunho pudo ver sus colmillos rozando sobre sus pálidos labios carentes de color. “Claramente con tu muerte voy a complacer a mi señor y me ganaré un puesto en la orden” dicho esto ella disparó y Yunho se tiró al suelo en una perfecta actuación de sus reflejos, transformándose a su forma de lobo y comenzando a correr por los alrededores para evitar los disparos. La escuchó maldecirlo mientras continuaba disparando; Yunho hizo una maniobra arriesgada, parándose en seco y pegando un salto hasta la espalda de la vampiresa. Prácticamente pudo sentir los balazos rozando su pelaje durante el transcurso del salto, y sin darle tiempo para reaccionar se abalanzó a ella, atacando su cabeza y desgarrando su cuello de una sola mordida. Ella gritó y Yunho la sintió hacerse polvo, quedando rodeado de una densa nube. Sacudió su pelaje e inmediatamente volvió a su forma intermedia, incorporándose.

“Quizás si hubieses jugado limpio, habrías tenido algo más de suerte”



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“¿Esto es todo lo que tienes?” Jaejoong le gritó, maniobrando con su espada de plata y sonriéndole; lo había tumbado de una sola patada, su cuerpo rodando un par de metros desde donde se encontraba. Había entrenado mucho para este momento, y no se daría el lujo de perder ante él.

“Tuviste suerte” Changmin masculló, incorporándose para nuevamente contratacar. Jaejoong lanzó una risita, usando su espada para evitar los ataques de su lanza cada vez que Changmin lo atacaba; el agudo chirrido de la plata chocando contra el metal siendo el único sonido percibidle entre ellos, demasiado absortos en provocarse cualquier tipo de daño.

Jaejoong se percató de que Changmin lo estaba acorralando contra un árbol e inmediatamente se desvaneció, apareciendo a sus espaldas y cercenando la piel expuesta de su espalda de un sólo zarpazo. Changmin lanzó un grito al sentir su piel quemarse, el tajo le había cercenado la piel en dimensiones monstruosas, abarcando desde el hombro hasta el nivel de la pelvis y partiendo la carne en dos; la plata ardiendo como el mismo infierno sobre su piel; su pelaje comenzando a teñirse de sangre, pero fue capaz de reaccionar a tiempo, volteando y tomando a Jaejoong por la muñeca, impidiendo el nuevo ataque. Justo cuando pensó que lo tenía entre sus garras Jaejoong volvió a desvanecerse en una nube de niebla, apareciendo nuevamente detrás de él y tumbándolo de una sola patada.

“No será tan sencillo” le dijo ante el gruñido de Changmin, usando la oscuridad para cubrir su cuerpo, desapareciendo ante los ojos de su adversario. Él inmediatamente se concentró y pudo sentir su esencia corriendo velozmente hacia su cuerpo, reaccionando en el momento preciso para esquivar la estocada con su lanza

“Con esos truquitos basura no me vas a ganar” le espetó, levantándose del suelo y rechazando cada uno de sus ataques. Jaejoong poseía una aterradora rapidez, cada estocada que le daba parecía ganar más velocidad y Changmin sabía que tenía que mantener el ritmo, o de lo contrario él lograría dañarlo nuevamente. Podía sentir la quemadura de su espalda amenazando con necrosar su piel si Jaejoong volvía a tocarlo con la espada, por lo que tenía que actuar lo más rápido posible si realmente quería llegar a concretar su plan.

Ésta vez fue Jaejoong él que comenzó a acorralar a Changmin contra un árbol. Era evidente que el daño en su espalda lo había debilitado y tardaba un poco más en reaccionar.

Sin detener sus estocadas, Jaejoong sentía como lentamente él iba retrocediendo, maniobrando con su lanza para repeler sus ataques y contratacando a su vez los suyos, siendo el cansancio evidente; su respiración saliendo en pesados jadeos mientras continuaban con los ataques. Cuando su espalda golpeó el tronco del árbol, Changmin perdió el control de su lanza y Jaejoong inmediatamente llevó ambas manos hacia sus muñecas, inmovilizándolo. El movimiento fue brusco y provocó que la lanza se resbalara de sus manos. Changmin maldijo la jugada y forcejeó con fuerza ante el amarre, lanzándole mordidas y tratando de herirlo, pero Jaejoong lo mantenía a distancia prudente, y la herida de su espalda le había pasado la cuenta y ya se encontraba en desventaja frente a él.

“Te tengo” Jaejoong le dijo, sonriéndole ampliamente y apretando la piel de sus muñecas con fuerza ante el zamarreo de su, ahora presa.

“¡SUELTAME, SANGUIJUELA!” bramó, retorciéndose al sentir su frío tacto. No podía terminar así, tenía que pensar en algo rápido, pero en qué…Jaejoong lo tenía completamente inmovilizado.

“Descuida…quiero probar tu sangre antes de matarte. A ver si conservas al menos una pisca de lo que fuiste…” la última frase la pronunció con amargura, y Changmin sintió un familiar dolor en su pecho que no había sentido en años…pero inmediatamente enterró el sentimiento al observarlo descender su cabeza hasta el nivel de su cuello. Changmin se horrorizó ante ello, y maldijo su comportamiento. Jaejoong…ya no era la persona que algún día había conocido, ya no poseía esa dulce y amable personalidad que podía encandilar a cualquiera, y no dudaría en matarlo; de hecho, era lo único que quería y él no podía darse el lujo de morir, tenía que vengarla…a ella y a su cachorro, aún si matando a Jaejoong terminaba por destruirlo a él también…

Por instinto su mente dio un salto intuitivo, concentrándose en el veneno de sus garras y haciéndolo mucho más abundante. Sus garras comenzaron a chorrear y el líquido no tardó en llegar a las manos de Jaejoong, justo antes que sus colmillos se enterraran en la piel de su cuello. El veneno caló hondo en la piel de sus manos, ardiendo con fuerza y logrando con éxito que él lo soltara.

Antes de que Jaejoong pudiese reaccionar y sacar el arma de fuego de su cinturón, Changmin se abalanzó contra él, tomando la lanza del suelo y maniobrando con ella entre sus manos para golpearlo. El cuerpo de la lanza chocó contra su pecho y Jaejoong cayó al suelo. Ni siquiera fue capaz de reaccionar cuando escuchó la voz de Changmin.

“¡AHORA!” fue tan sólo un segundo de descuido que Jaejoong maldijo con todo su ser. De súbito aparecieron dos licántropos a su lado, sujetándolo de los brazos

“¡SUELTENME!” chilló, utilizando su fuerza para tratar de zafarse de su amarre, pero era evidente que ambos lo superaban en fuerza. Jaejoong no tenía idea de dónde habían aparecido, pero estaba claro que todo había sido planeado con anticipación y que ellos habían estado pendientes a la orden del perro. El amarré se intensificó y Jaejoong lanzó un grito de dolor al sentir las garras clavándose en la piel de sus brazos, desgarrando y evitando así que se moviera.

La captura de Jaejoong provocó que todos los vampiros que estaban peleando detuvieran abruptamente sus movimientos, paralizados por el miedo al saber que su líder, él más fuerte de todos, había sido capturado y eso implicaría…sumisión ante la licantropía.

Changmin se acercó lentamente a él, sonriéndole ampliamente. Jaejoong se percató del movimiento de los licántropos que lo sujetaban: el brazo que ambos tenían libres estaba cubierto con una larga cadena y observó, algo aturdido todavía por las heridas de su cuerpo, como Changmin se acercaba a cada uno de ellos y retiraba las cadenas.

“Este es tu fin, Jaejoong. No sabes cuánto esperé para tenerte así…” le susurró, sus palabras chorreando veneno al contemplarlo con ojos enrojecidos. Jaejoong sintió la presión en sus brazos incrementarse al sentir que los licántropos lo obligaban a extender los brazos para que Changmin pudiese atar la cadena a sus muñecas.

“¡Si vas a matarme, hazlo de una vez!” masculló, nuevamente tratando de liberarse, pero fue completamente inútil al sentir las cadenas inmovilizarlo.

“Aún no, falta la mitad del show…es por eso que voy a asegurarme que no uses tu truquito para desvanecerte” sonrió, lanzando una risita, y luego puso ambas manos en las respectivas cadenas. “Sella…Santa María”

Al pronunciar aquellas palabras las cadenas se iluminaron en un resplandor de luz y Jaejoong lanzó un grito al sentir la piel apresada por las cadenas comenzando a arder. El sello luminoso reteniendo su escape, brillando y quemando sobre su pálida piel.

“Siete años…fue el tiempo que me tomó para que forjaran las cadenas que pudieran vencer a la oscuridad. Intenta escapar si te atreves...verás que en menos de un segundo te encontraré”



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Junsu estaba completamente impactado mirando la escena que tenía ante sus ojos. Jaejoong…había caído preso a manos de Changmin, y eso sólo podía significar una cosa: exterminación. Tan absorto estaba que no se percató de la presencia de un licántropo acercándose sigilosamente a su cuerpo, atacándolo por detrás y torciendo su brazo, evitando así su escape.

“¡Señor, lo tengo!” exclamó al sujetar con fuerza a Junsu, quien no dejaba de retorcerse ante su súbito amarre.



Aquellas palabras sacaron del trance a Yunho, que aún estaba completamente cegado por la cacería y continuaba luchando. Se detuvo, observando casi al instante que su adversario hacia lo mismo y se quedaba quieto, como si…ya no tuviese razones para seguir luchando. Levantó la cabeza, y no muy lejos del lugar donde se encontraba pudo ver a un cúmulo de licántropos aglomerarse rápidamente en un círculo y a los vampiros a su alrededor…todos paralizados en el acto. Eso sólo podía significar que…Jaejoong había sido derrotado.

Rápidamente se dirigió hacia el círculo de gente, empujando a los licántropos para abrirse paso, y quedando…completamente estupefacto…



-o-



Koiko: Oficialmente ODIO escribir guerras u_u esto fue desgarradoramente difícil de escribir, de hecho tuve que reescribirlo varias veces porque no me convencía, finalmente dejé el cap así porque por lo menos pude abarcar las tres peleas centrales de nuestros protagonistas, sobretodo centrándome en la principal disputa: el JaeMin x) quizás no fue taaan sanguinario pero quería darle un enfoque al desarrollo de los personajes, cómo sienten ellos la guerra…además de las peleas, claro xd ténganme compasión, es difícil escribir violencia u.u

¡Ta-Dah! Les presento al Antagonista directo de Junsu e.e oh si…Heechul :D! la princesa en este caso de los lobos llega directamente a la historia. Yo ya había dado algunos atisbos en capítulos pasados de una ex pareja de Yunho, y si…es Heechul. No voy a dejar nada confuso, estoy trabajando en el interludio que nos lleva al pasado a conocer la relación del HoRella, cómo se conocieron y su historia, lo subiré unos capítulos más adelante si pero es fundamental leerlo para entender que les pasó así que si no les gusta el HoRella…aguántenme un poco xd Y si alguien se pregunta “pero el HoRella no está en las parejas del fic D:” bueno…yo nunca dije que serían fijas, y puedo jugar con las relaciones :B esto es un fic tipo novela y la trama tiene subidas y bajadas, no es para nada predecible, si lo hubiese puesto al principio dejo nada para sorprender. Hay otro Antagonista, el de Yunho pero se dará a conocer capítulos más adelante, lo único que voy a adelantar es que van a complicar las cosas e.e

Buenas noticias, planeo actualizar más seguido, cada semana para que avance más rápido la historia porque se me está alargando y quiero terminarla y aún no lo hago porque agh xd parece que los personajes se me han ido en contra y me obligan a escribir. Pero tranquilos, voy bien encaminada :D asi que espero contar con tu apoyo, comentarios y reacciones como siempre ♥ Muchas gracias por leer nwn!

C'est le temp de l'amour - cap 2

POV’S CHANGMIN

Era de mañana, mi cuerpo de lo decía, así que desperté pero no abrí los ojos. Estiré mi cuerpo, el cual aun se encontraba tendido en la cama…cara músculo comprimido de mi cuerpo sonó con un “crak”. Había tenido uno de los sueños más reparadores de mi vida, hacía mucho que no dormía tan bien. Me senté en la cama y me volví a estirar, está vez cubé mi espalda hacia atrás y estiré mis brazos hacia el techo de la habitación; todos mis músculos se terminaron de relajar por completo. Bostecé y me froté los ojos, los cuales aún permanecían cerrados; los abrí lentamente pero de nada sirvió ya que la luz cegó mi vista de igual manera. Volví a cerrar mis ojos y mis facciones se agrietaron un poco por la molestia causada por la luz matutina que entraba por la ventana de la habitación. Parpadeé un par de veces para que mis ojos se acostumbraran a la luz y poco a poco fui recuperando mi visión natural. Miré hacia la pared que estaba en frente y me volví a tirar a la cama con algo de pereza aun.
Iba a voltear hacia mi lado derecho, pero al final me decidí por voltear a mi lado izquierdo. En el proceso había vuelto a cerrar los ojos para ver si volvía a dormir. Cuando ya me había dado vuelta en la cama por completo sentí una mirada en mí.


-una mirada?- algo en mi cerebro hizo “click”.


Abrí los ojos desmesuradamente, y al hacerlo me topé con esa mirada. Me quedé perplejo en mi sitio sin decir nada ni moverme un solo centímetro de mi lugar.
Cada recuerdo de la noche anterior volvieron a mi cabeza, desde la fiesta hasta como terminamos haciendo el amor él y yo.
Miré hacia ambos lados sin saber qué decir, pero, en un acto inconsciente, de estúpida sonrisa se formó en mi rostro. Claro que sí, todas aquellas imágenes habían sido las más hermosas y gratificantes de mí vida.


-hola-me sonrió y por fin pude escuchar su débil voz, la cual aun sonaba algo somnolienta


Y al escucharlo comprendí una de las cosas más importantes de mi vida, algo que, a pesar de lo de la noche anterior, recién ahora en la mañana me venía a dar cuenta: él; Junsu, era la oportunidad que la vida me estaba dando para ser completamente feliz. Y como chico listo que soy, no iba a desperdiciar esa oportunidad por nada del mundo. Lo iba a cuidar, amar y proteger con mi vida. Ahora sabía que por fin era mi turno de ser feliz…
Le sonreí de la misma manera en la que él lo había hecho y mi corazón dio un pequeño vuelco. Yo no era de esos que creen en que se sienten mariposas en el estómago, mas bien siempre dije que seguro lo que la gente solía llamar “mariposas en el estómago” eran polillas, parásitos o, en el peor de los casos, gases. Pero ahora entendía a que se referían: era una especie de cosquilleo en la boca del estómago, el cual te removía todo.


-buenos días- me acerqué un poco más a su rostro, pero sin llegar a rozarlo


Él me devolvió el gesto haciendo lo mismo. Acercó un poco más su rostro pero esta vez nuestras respiraciones se cruzaron y mezclaron por la cercanía de ambos. Me perdí en su mirada nuevamente, esa mirada infantil, pero al mismo tiempo muy segura de lo que hacía. Esos ojos estaban llenos de inocencia pero también lleno de amor que estaba dispuesto a entregar sin pedir nada más que ese amor suyo fuera recíproco.
Se mordió los labios y su sonrisa se amplió en un gesto bastante infantil y encantador


-que tanto me miras?- parpadeó juguetonamente, casi queriendo conquistarme…o eso supuse yo


Lo miré nuevamente con esa nueva fijación que se había formado en mí. No le respondí y tan solo levanté un poco mi cabeza y lo besé. Un beso corto, pero en el cual intenté transmitir todo aquello que sentía por él y todo lo que me provocaba.
Junsu sabía desde hacía muchos años que yo no era la persona más habladora del mundo, pero también sabía que siempre intentaba transmitir todos mis sentimientos y emociones a través de los gestos y acciones; es por eso que siempre molestaba a todos y era de esa forma cómo expresaba mi cariño, ellos ya sabían que no lo hacía un ánimos de molestar…bueno, debía de admitir que en algunas ocasiones si lo hacía por fastidiarlos un poco. Antes también hacía lo mismo con Junsu, pero mis gestos y acciones hacia él ahora habían cambiado por completo.
Se mordió nuevamente el labio inferior y esta vez su sonrisa se ensanchó desmesuradamente. Se separó unos centímetros de mí y luego se volvió a pegar violentamente a mi boca. Se volvió a separar y se aferró a mí, casi como si quisiera que no me fuera a ninguna parte y que con ese brazo lo fuera a conseguir. Y estaba en lo correcto, no me iría a ninguna parte, no me iría de su lado nunca más.
Lo separé unos centímetros de mí, solo para mirarlo una vez más. Ahora era yo el que se aferraba a él. Lo abracé tan fuerte que casi temí poder hacerle algún daño. Pegué su cabeza a mi pecho un poco más, quedado yo con el mentón apoyado en la base de su cráneo. Besé sus alborotados cabellos y respiré su aroma.


-te amo- le dije con toda la sinceridad del mundo. Aquellas dos simples palabras habían salido de lo más profundo de mi alma.

-yo también te amo-me respondió antes de hundir más su cabeza en mi pecho y enredar sus piernas con las mías.


Esa respuesta suya me había hecho el hombre más feliz del mundo. Me sentía dichoso, manado y con suerte; suerte de tener a alguien como Junsu a mi lado, y solo para mí.
Lo solté de a pocos, pero Junsu solo se abrazó más a mí como pidiéndome que no lo soltara.


-podemos quedarnos un poco más así?-me preguntó desde su escondite

-jajajaja-reí de buena gana. De verdad que era como un niño- claro que sí


Así permanecimos un buen rato, sin decir casi nada. Ese tipo de silencios me gustaban ya que se podían transmitir muchas emociones sin necesidad de palabras.


-Junsu-lo removí un poco-amor-lo volví a sacudir un poco

-mgggg-hizo un pequeño berrinche-que?-dijo algo fastidiado. Al parecer lo había sacado de su completa comodidad

-uyyyy-dije con tono socarrón- yo que creía que querías ir al parque de diversiones-casi hablé con tono sufrido-pero bueno, ya veo que no quieres ir

-noooo!!!-gritó y saltó-si quiero ir-me miró con esos hermosos ojos llenos de ternura- vamos ¿sí?

-no. Ya no-volví a poner mi tono de sufrimiento

-por favor-me dijo-no seas malo ¿sí?-y empezó a besarme repetidas veces

-ni creas que con eso lo vas a conseguir-trataba, de verdad trataba de resistirme a sus besos, pero me era imposible


Se despegó de mí y se sentó en la cama, haciendo un mohín en su lugar. Eso me estaba derritiendo por dentro. Pero… ¿donde había quedado ese Changmin frio y cruel con los demás?...creo que se había esfumado cuando Junsu se volvió mi novio.


-que malo eres- frunció el ceño, marcó más su infantil cruzada de brazos y estiró los labios; pero sin quitar ese toque de ternura a todo aquello-yo quería ir jummm


Estaba a punto de bajarse de la cama cuando lo agarré de la cintura y lo jalé hacia mí


-vamos a bañarnos para ir temprano- esa había sido mi respuesta ante su berrinche. Había cedido por completo ante lo que él quería

-entonces…-dijo emocionado

-si-respondí sin muchas ganas

-yeeee-gritó y se lanzó sobre mí


Había muchos momentos en los que me cuestionaba si de verdad Junsu era mayor que yo, ya que su conducta tan infantil me hacía dudar…pero así me gustaba, y así lo amaba.
Nos dimos una ducha bastante rápida ya que Junsu no dejaba de apurarme para que fuéramos al bendito parque de diversiones. Apenas me había terminado de bañar, ya estaba siendo arrastrado fuera del baño aun completamente desnudo y sin haberme secado.


-oye-reclamé-necesito secarme por si no te diste cuenta

-solo ponte la ropa y ya-su voz se sentía muy emocionada

-como crees que me voy a poner la ropa sobre el cuerpo mojado?- de verdad en algunas ocasiones Junsu decía algunas cosas que me hacían dudar de su inteligencia y de su lógica


-ayyy-reclamó con un poco de fastidio en la voz- está bien, toma


Me pasó una toalla que había encontrado en la cama. Seguro era con la que se había secado él…sí, Junsu se había bañado solo, diciéndome que no nos íbamos a bañar juntos porque luego yo me iba a poner a toquetearlo en la ducha y eso iba a demorar más las cosas. En ese momento solo pude bufar con resignación y esperar a que él se terminara de bañar.


-gracias- dije con algo se sarcasmo al hacer casi una reverencia

-estás desnudo- dijo con un tono de voz muy inocente señalándome

-de verdad? No me había dado cuanta- de nuevo salía ese lado sarcástico

-sí, estás desnudo-reafirmó sin haber entendido el tono de voz usado

-ya lo sé!- casi grité- a penas terminé de bañarme, ya estaba siendo arrastrado por ti

-no me grites- su rostro denotaba tristeza

-lo siento-me acerqué a él, ya con la toalla puesta en la cintura

Lo abracé por la cintura y lo pegué a mi cuerpo, recosté mi frente en su huesudo hombro y respiré de su aroma, ese aroma a jabón y un poco de su shampoo. Él me abrazó por el cuello y se pegó un poco más a mí.


-perdóname tú a mí-se oía arrepentido-te he estado fastidiando mucho con esto del parque de diversiones. Si quieres ya no vamos y nos quedamos aquí

-no-levanté mi cabeza de su hombro para poder verlo a los ojos – te prometí que iríamos y así lo vamos a hacer-le di un muy pequeño beso en los labios- solo deja que me cambie y nos vamos ¿sí?


Luego de eso sonrió con sus hermosos labios y me miró coquetamente con sus bellos ojos. Terminé de vestirme mientras era observado por la atenta mirada de Junsu…Ufff eso sí que me estaba poniendo nervioso. Tomé un poco de aire…no debía excitarme. Usé todo mi auto control y funcionó.


-ahora sí, vámonos-terminé de secarme el pelo y de acomodarlo un poco con los dedos

-qué guapo de vez- me dijo Junsu, nuevamente con esa mirada coqueta

-gracias-respondí con nerviosismo. De verdad mi auto control estaba a punto de irse a la mierda-tú también te vez muy bien


Inhalé profundamente para poder aguantar. No quería terminar lanzándome sobre Junsu y que lo terminara follando a plena luz del día, cuando debíamos de ir a ese parque con juegos.
Me acerqué a él para tomarlo de la cintura y así poder llevarlo hacia la puerta. Sentía como si mis manos picaran por bajar un poco más allá de su espalda, pero debía de controlarme…seguramente eso era lo que iba a tener que hacer todo el santo día. No quería que a pocos días de haber empezado nuestra relación me viera como un pervertido o algo así.

Tardamos una hora en llegar al sitio ese ya que había un tráfico insoportable. Manejar en este tipo de situaciones era sumamente estresante. Me daban ganas de arrancarle la cabeza a alguien pero lamentablemente no podía hacerlo. Lo único que podía hacer era golpear mi cabeza contra el timón repetidas veces y esperar a que la estúpida fila de autos avanzara.


-amor-me dijo Junsu- no te pongas así. No te enojes que con eso no vas a lograr nada


En ese momento no quería responderle nada, ya que sabía que iba a terminar gritándole algo de lo que luego me arrepentiría, y por lo que tendría que pedir disculpas. Únicamente volví a golpear mi frente contra el timón.
Sentí como su manto agarraba la mía y la acariciaba. Lo miré de reojo aun sin despegar mi cabeza de donde estaba. Con la otra de sus manos tocó mi rostro y es ahí cuando me vi obligado a verlo directamente a los ojos. Aceró su rostro al mío y me besó…un beso lento, como para que yo me calmara un poco. Hubiera seguido con ese delicioso beso de no ser por todas las bocinas que se escuchaban. Me estaban apurando para que yo también avanzara, ya que la fila por fin empezaba a fluir con normalidad.


-¡ya oí!- grité por la ventana a todos esos imbéciles que estaban en sus carros


El tráfico nos había demorado 50 minutos, y otros 10 para terminar de llegar. Aparqué el auto en el estacionamiento que tenía el propio parque de diversiones y bajamos.
Este paseo sí que iba a ser una verdadera tortura, ya que sabía que ni siquiera iba a poder tomarlo de la mano en todo el camino.
Subimos a casi todos los juegos del parque de diversiones. Yo ya no quería ni dar un solo paso más, estaba absolutamente cansado. Solo quería un poco de agua y comida e irme a casa lo más pronto posible. Me senté en la primera banca que encontré en el camino, no me iba a mover de ese asiento ni por más que me suplicara de rodillas para subir a otro juego más.


-vamos min-me jaló de la mano-no seas así-me siguió jalando-quiero subir a más juegos

-no-dije con firmeza-me niego a subir a un juego más-me afirmé más a la banca en la que estaba sentado-y ni creas que esta vez me vas a convencer

-ya pueeees-agitó su cuerpo en señal de fastidio-quiero más juegos

-ya te dije que no-volví a hablar con firmeza

-por favor-jaló mi brazo con todas sus fuerzas, pero no fueron suficientes para moverme ni un poco de mi lugar

-he dicho que no- logré que me soltara del brazo


Se fue acercando a mí de una forma bastante sensual hasta quedar sentado sobre mis piernas y con sus brazos alrededor de mi cuello


-oye ¿Qué crees que haces?- hablé con nerviosismo- estamos en un lugar público. Cualquier persona nos puede reconocer

-si no me acompañas a otro juego te juro que te beso frente a todos y no me importa que nos vean o nos graben

-eso es chantaje-fruncí el ceño en señal de molestia

-ya lo sé- su rostro cada vez se iba pegando más al mío

-está bien- de verdad que últimamente estaba cediendo a todo lo que él quería-solo lo hago porque no quiero que nadie nos descubra


Al caminar al último juego llevé mi brazo hacia uno de los lados de su pequeña cintura. Él me observó con asombro pero no dijo nada, solo me sonrió. Empezaba a pensar que en realidad estaba siendo algo paranoico respecto al tema de que nos pudieran ver. Junsu no tenía ningún temor de acercarse a mí en público, mientras yo intentaba alejarlo. Si yo continuaba así iba a terminar alejándolo por completo de mi, y eso jamás me lo perdonaría. Antes de llegar a la fila no pude aguantar la tentación de poner mi mano en ese redondo y bien firme trasero que tenía, lo apreté un poco y luego volví a poner mi mano en su cintura. Cuando hice eso sentí como su trasero se tensaba un poco y como detenía el paso para mirarme.


-que haces?- abrió sus ojos un poco avergonzado

-solo todo lo que es mío- volví a bajar mi mano hacia su trasero, pero esta vez le di una palmada

-pervertido- me dijo con una sonrisa

-luego de este juego quieres ir al cine?- dije casualmente

-no me dijiste que ya no querías ni moverte?- me respondió con otra pregunta

-solo es una pregunta, o más bien una invitación-dije sin tomarle mucha importancia a la situación- si quieres aceptas y si no, pues no aceptas


Antes de que me pudiera responder ya había llegado nuestro turno de subir al juego así que su respuesta tendría que esperar hasta que estuviéramos sentados y bien acomodados. Caminamos hasta nuestros lugares y nos acomodamos bien.


-si quiero ir- respondió antes de que el juego empezara a andar


No dije nada y solo sonreí. Nos agarramos fuerte de la baranda del juego para poder sujetarnos bien.
Cuando el juego por fin se detuvo, por fin pudimos bajar aunque estábamos mareados y despeinados, igual había sido divertido…por lo menos para mí si lo había sido. Sonreí ampliamente cuando ya tenía los pues sobre la tierra. Miré a Junsu y al parecer él no se veía tan bien; su cara estaba pálida y estaba sudando.


-amor-lo llamé-Estás bien?- verlo así me preocupaba, y mucho

-si-dijo cuando ya habíamos salido de la multitud que salía del juego- estoy bien, no te preocupes


Puso sus brazos alrededor de mi cuello y recostó su cara en mi pecho, yo solamente lo abracé con fuerza de la cintura y lo pegué más a mí.


-estás seguro que te sientes bien?-volví a preguntar para estar seguro

-sí-habló contra mi pecho-solo necesito tomar un poco de aire. El juego me ha mareado un poco


Le iba a decir que era normal que alguien se mareara en esa clase de juegos, como lo era la montaña rusa, pero él se había puesto pálido y estaba temblando en mis brazos.


-mejor vamos a sentarnos- lo llevé hasta unos asientos que estaban cerca de donde nos encontrábamos

-crees que podamos dejar lo del cine para mañana?- se oía algo apenado por toda esa situación

-sí, claro…no te preocupes- le di un beso en los labios sin que nadie se diera cuenta- mejor vamos al departamento


Lo llevé lentamente hasta el auto e hice que se sentara con cuidado, cerré su puerta y me subí yo también al carro, me puse el cinturón de seguridad y puse la llave para poder arrancar el auto. Antes de que pusiera el vehículo en marcha Junsu me habló


-perdón-bajó la cabeza un poco avergonzado

-perdón por qué?-pregunté sin entender a lo que se refería

-porque por mi culpa ya no podemos ir al cine-seguía sin mirarme


Tomé su cara con una de mis manos para hacer que me viera a los ojos


-oye, no es tu culpa…ya mañana iremos-le di un beso-hoy podemos ver una película en casa. Así que ya no te pongas así que te ves feo- mentí


En ese momento me pareció el ser más tierno e indefenso del mundo. Quería tomarlo en mis brazos y nunca soltarlo.
Infló sus mejillas en señal de protesta por lo que le había dicho


-que malo eres-reclamó con un puchero en los labios


Eso casi me causa una erección, pero ese no era el momento para ponerme de calenturiento…Su aun se sentía mal así que debía controlarme. Solo lo volví a besar y puse en auto en marcha. Felizmente el regreso fue bastante rápido y sin mucho tráfico. Su puso un poco de música y empezamos a hablar…al parecer ya se sentía mejor, pero igual era mejor que nos quedáramos en casa descansando. Además así podría recobrar fuerzas para el plan que tenía para mañana…en el cine. Ante eso sonreí.


-de que te ríes?- me preguntó

-no me he reído-contesté sin quitar la vista del camino

-claro que sí-afirmó

-no-dije-no me he reído…acaso has escuchado algún “Ja, ja, ja” de mi boca?

-no- dijo con duda

-entonces no me he reído-respondí con simpleza- el reír implica la emisión de algún sonido, y yo no lo he hecho. Solo he sonreído…la sonrisa es solo un gesto, y eso es lo que he hecho yo

-ahhh-dijo. Al parecer no había entendido lo que le había dicho. Solo rodé los ojos y no dije nada más


En algunas ocasiones Junsu era algo lento para comprender las cosas, pero así era como lo amaba. Además era bastante divertido ver su cara de no haber entendido, pero aun así asentía como si sí hubiera comprendido todo lo que le habían dicho; luego sonreía y trataba a toda costa de cambiar de tema.

Cuando llegamos al departamento estacioné el carro en el sótano del edificio, bajé del carro, le abrí la puerta a Junsu y lo ayudé a bajar. Puede que no sea la persona más amable del mundo, pero con él sí lo era…con Junsu, mi Junsu cambiaba totalmente. Si alguien más me viera haciendo algo como abrir la puerta a otra persona, seguro creerían que no soy yo. No necesitaba mostrarle este tipo de detalles al resto; con tal que Su lo supiera era más que suficiente para mí. Caminamos hacia el departamento y entramos, yo tenía mi mano alrededor de su cintura para guiarlo así hacia el interior del departamento. Cuando abrimos la puerta nos encontramos con las miradas impactadas de cuatro personas, tres que vivían allí y uno que solo estaba de visita.


-wooo-dijo Jae-ustedes dos que hacen juntos?-preguntó con cara de no entender lo que pasaba

-como que qué hacemos juntos?- no entendí su pregunta

-salimos al parque de diversiones- le respondió Junsu a Jae

-ustedes dos?- casi se le cae la cara de la impresión al hermano de Junsu; Junho- y no se pelearon en todo el día?


Estas preguntas ya empezaban a ponerse muy raras. Todos nos miraron muy sorprendidos cuando llegamos abrazados, más bien, cuando llegamos con mi brazo en la cintura de Junsu. Todos tenían caras como si no comprendieran lo que estaba pasando.


-sí, nosotros dos- respondí ya con voz cansada. De verdad todos estaban sumamente raros


Junsu volteó hacia mí y me miró a los ojos, se notaba que aun no estaba del todo bien…su cara aun estaba algo pálida.


-puedo ir a descansar a tu cama?- puso carita de niño bueno

-si claro, ve- le sonreí

-entonces me voy a dormir, o solo a descansar…aun no me siento bien, sigo un poco mareado-se empinó un poco hacia mí y me dio un beso en los labios.

-no quieres que te acompañe?- le pregunté


Al terminar de decir eso, pude notar como ya cuatro personas se encontraban alrededor nuestro…por sus caras podría jurar que no tenían ni la más mínima idea de lo que pasaba


-y a ustedes cuatro, que rayos les pasa hoy?- sus miradas y sus caras de sorpresa ya empezaba a molestarme- desde que llegamos están haciendo preguntas raras y ahora se quedan a nuestro alrededor como cuatro moscas

-es que…-empezó Yoochun- se nos hizo tan raro verlos juntos, y ver que se besan es aun más raro

-sí-afirmó Jae- él tiene razón- refiriéndose a Yoochun- acaso son novios?

-qué?-el que ahora no lo podía creer era yo. Esa pregunta sí que me había sorprendido-es obvio que somos novios, se los dijimos hace unos días…

-a nosotros?-por fin hablaba Yunho- yo no me acuerdo que me hayan dicho nada

-yo tampoco- ahí estaba Jaejoong, secundando la afirmación de su novio


Yoochun y Junho se miraron a los ojos, al parecer ellos tampoco recordaban nada


-nosotros tampoco nos acordamos- hablaron al mismo tiempo

-pero se los dijimos apenas se despertaron-intervino Junsu, el cual ya debería de estar descansando de no ser por esos cuatro y sus preguntas

-pues se los dijimos-estaba empezando a perder la poca paciencia que tenía-y ya dejen de mirarnos con esas caras de idiotas- ahora sí que me había sobresaltado

-oye-se quejó Jae- no nos hables así-se oía algo ofendido

-pues entonces ustedes dejen de hacer esa clase de preguntas- le respondí con agresividad- y si quieren que se los repita entonces Junsu y yo somos novios ¿ok? ¿Ahora si les quedó claro?

-amor-me dijo Junsu volviendo a verme- ya no les hables así- me reprochó por la forma en la que les había hablado a los cuatro-recuerda las caras de cansancio que traían ese día, de repente de verdad no se acuerdan que se los dijimos- su cara cada vez se notaba más cansada-pídeles disculpas

-ok, lo siento- me disculpé con todos-nosotros nos vamos, Junsu no se siente bien así que lo voy a llevar a que descanse un poco

-que te pasa Su?- se acercó Jae a mí Su con cara de preocupación, él y su instinto materno-te sientes mal? Quieres que te prepare algo?-le palpó el rostro para ver si tenía fiebre o algo- te ves muy pálido ¿te sientes mareado?

-lo que lo está mareando son tus preguntas-le dije, sin ser agresivo…era solo para que ya lo dejara caminar en paz hacia mi habitación. Logré que lo dejara tranquilo, así que empezamos a caminar.


Al entrar a la habitación lo ayudé a que se recostara en la cama. La situación, por parte, me daba algo de gracia; estaba tratando a Junsu como si estuviera embarazado. Me reí un poco al pensar en eso.

Junsu embarazado…me reí un poco más para mis adentros aunque por parte me daba un poco de pena pensar que nunca iba a poder tener una familia como siempre había querido.
Imaginar a mí Su con una pancita de embarazo era algo simplemente adorable. Estaba seguro que si ese tipo de cosas pudieran pasar, Junsu sería en padre, o más bien, madre más adorable y hermoso del mundo.
Me acosté a su lado pensando en eso, lo atraje hacia mí con un brazo para que así pudiera poner su cabeza en mi pecho. Estaba seguro que si Junsu pudiera quedar embarazado, yo sería la envidia de todos, y además sería el ser más feliz del mundo. Podría formar una familia con quien amo. Sabía que eso nunca iba a pasar, ya que los dos éramos hombres, pero no por ese deseo frustrado iba a dejar a Junsu…mi amor por él iba mucho más allá del deseo por tener una familia. Saqué esos pensamientos de mi cabeza; no iba a permitir que algo así afectara mi relación, aunque no podía sacarme de la cabeza la idea de mi Junsu con una hermosa panza de embarazo. Sonreí con ese último pensamiento, antes de tomar el control del televisor y prenderlo.

Junsu embarazado…

Every little thing: cap 4

Junsu seguía recostado en su cama mirando el cielo nocturno a través de su ventana… después de rememorar su conversación con su ahora Hyung. Su corazón se agitaba al recordar el trayecto con Yoochun, y los nervios se apoderaron de él por su encuentro del día siguiente y se ensombreció su rostro al ver la razón de porque se verían. Existía alguien más, alguien que había conquistado el corazón de su Park. Se levanto, cerro las cortinas y fue a cambiarse, se me metió entre las cobijas y durmió con la esperanza de que Yoochun estuviera en sus sueños.


….


“Pero Yoochun, como piensas decirle que te gusta?”. En otra parte de la ciudad, JaeJoong discutía con Yoochun sobre la manera en que se declararía a Su. “Eso es lo de menos Jae, lo importante es que le gusto y mañana saldré con él”. Tomo un trago de su copa, para luego pensar un poco en su declaración.
“Yoochun no quiero que lo lastimes, ni que te pases de la raya, has comprendido?”. El lado fraternal broto en YunHo quien casi amenazo a Yoochun con sus palabras y la brava mirada que le dirigió.
“No le hare daño, me gusta, lo quiero y cuidare mis impulsos, parece que ustedes se encariñaron con ellos”. Comento un poco burlón. “Changmin es nuestro vecino y él ha sufrido bastante ya, necesita cariño; y Junsu es como un chiquillo bastante inquieto y sonriente, te odiaría Park si le haces daños a Su”. Ahora fue JaeJoong el encargado de advertirle, lo conocían bastante y sabían que le gustaba e iba en serio y no era alguien pasajero o que simple y llanamente Park deseara para un rato en su cama, pero aun así no podían dejarlo pasar. “Sé que Junsu es como un niño y eso me enamoro aun mas, no se preocupen no lastimare su corazón”. Esta vez hablo con la seriedad que ameritaba la situación. Sus amigos vieron en sus ojoso la determinación y seriedad con la que hablaba y el brillo al contar algo sobre su pequeño delfín, como lo apodaba el pelinegro, YunHo suspiro mientras abrazaba a Jae por la cintura, este por su parte volteo para sonreírle con tranquilidad por la futura pareja. El moreno le beso en los labios con calma y cariño infinito, mientras el pelinegro gruño en su sitio “No coman enfrente de los pobres, quieren?”. A lo que rompieron en carcajadas. Park bebió de un solo trago el resto de su copa, para luego levantarse. “Sera mejor que me vaya, los dejare jugar un poco chicos… y yo descansare para mañana”, se despidió y salió con rumbo a su departamento. Dejando a ese par de tortolos disfrutando de un día más de estar juntos.

Min se removió incomodo en el sofá, al escuchar el escándalo que estaban protagonizando sus Hyungs, sus adorados vecinos y no lo decía irónicamente. Shim Changmin no ha sido del todo sincero con Kim, su mejor amigo y ese que tan estoico luce respecto a los sentimientos de su amigo, también tiene los suyos y no solo es un chico el que le gusta y lo vuelve loco, son esa pareja que tiene por vecinos, son sus Hyungs, son YunHo y JaeJoong. Si, Minnie estaba más que enamorado de esos dos, lo que en un comienzo creyó tener solo ojos para Jae, YunHo de un día para otro formo parte de sus pensamientos, de esas fantasías construidas con ayuda de cada una de sus entregas de placer y amor. Shim nunca fue un santo, podría decirse que de inocente solo le quedaba el rostro y la apariencia, era un diablillo vestido de ángel. Y hoy de nuevo se excitaba con cada grito proveniente del otro departamento, imaginándose que formaba parte de aquello, estando entre ellos, besando la blanca piel de JaeJoong y tener en su interior el miembro hinchado de YunHo, embistiéndole fuertemente, no sabía qué hacer para llamar su atención de esa manera, no quería que lo vieran como un estúpido crio. Quería que lo notasen como el hombre en que se está convirtiendo, el cerebro dejo de trabajarle tanto para nublarse con ese placer que lo recorría en electrizantes corrientes por todo el cuerpo. Changmin no necesitaba ver videos especiales tan seguido, a él solo le bastaba su imaginación y esos escandalosos gritos por parte de de Jae y algunos de Yun. Su mano bombeaba su sexo aun más rápido y la otra pellizcaba uno de sus botones rosados, Changmin quería más que solo tocarse, quera tocar y ser tocado por ellos.
Una idea paso por su mente, que siempre buscaba resolver los problemas aun en estas condiciones. Tal vez no era la mejor pero sería la más cerca a tocar a alguien, buscar a chicos con quien acostarse, claro que no permitiría que alguno entrase en su aun virgen cuerpo, eso solo es para YunHo o JaeJoong, sus amores platónicos (¿?).

Termino poco después de que Jae llegara a su orgasmo y quiso saber el sabor de su esencia, tragarla por completo cuando YunHo llenara su interior. Inconscientemente llevo uno de sus dedos a la boca, probando el sabor salino de su propia esencia. Terminando de limpiarse luego con una toalla húmeda. Se alisto para dormir, con la idea de intentar cambiar la perspectiva del YunJae. Sin esperar a escuchar más de ellos, se durmió.
……

Yoochun daba vueltas en su cama, sin lograr conciliar el sueño y es que solo Susu estaba en sus pensamientos, y la duda de ser rechazado por el castaño se anido en su pecho. Nervioso aun, durmió con la esperanza de poder estar junto a Junsu, como sus amigos lo estaban.

……

Al día siguiente, su estado de ánimo era mucho mejor, vería a Park y conocería más acerca de él. Se ducho y bajo a desayunar, su madre no quiso hacerte ningún cuestionamiento sobre sus cambios de ánimo de los últimos días, su padre ya se había ido a trabajar y su hermano aun dormía… “Buenos días umma” beso su mejilla y se sentó dispuesto a desayunar las delicias preparadas por esta. “Buenos días cariño, iras a jugar hoy?” “No” paso el bocado y continuo “Saldré… con… un amigo”. Entonces Junsu dudo sobre mentirle a su madre, no podía decirle que iría con Shim pero como explicar que saldría con el maestro sustituto? “Un amigo?” ella sabía que mentía pero lo dejaría pasar porque su pequeño y tierno hijo estaba enamorado y todos lo notaban, todos menos él.

“Su umma, es del instituto… iremos al parque de diversiones” dijo sonriente “Iremos? Y a quien le pediste permiso jovencito”, reprendió a Su, “hmm kekeke, me dejas ir, siii?~” y uso toda la ternura que albergaba en él para convencer a su madre. “de acuerdo” fue toda respuesta antes de salir rumbo al mercado.

El tiempo transcurría lentamente o eso le parecía a Junsu, quien jugaba videojuegos con su gemelo, pero siempre estando pendiente de la hora.

A faltar poco más de una hora volvió a tomar una ducha y se puso un chándal para elegir que ponerse, nunca le puso tanto empeño como esa ocasión… al final escogió unos vaqueros y un polo en color rojo. Se peino como mil veces y dejo su cabellera como siempre con un poco de flequillo en el rostro, faltando 10 minutos Junsu era ya un manojo de nervios y comenzó a ver televisión para matar el poco tiempo que restaba apara que Yoochun llegara.

Escucho el auto aparcar fuera de su casas y su corazón dio de nueva cuenta un vuelco al abrir la puerta y verlo de pie frente a él. Se saludaron y caminaron al automóvil, subieron y Park arranco con rumbo al parque de atracciones. Era una locura para el castaño que en semejante lugar le ayudaría con ese alguien especial.

A él le encantaba el parque de diversiones, amaba las montañas y probar cualquier clase de juegos. Al llegar a la entrada Junsu miro a unos chicos que eran pareja y le costó controlar el impulso de tomar la mano de ese quien a su lado iba. Espabilando un poco la cabeza para luego preguntar “bien, que haremos aquí, Yoochun?” “Primero… divertirnos Su”. Le tomo de la mano para llevarlo corriendo a la montaña rusa, un chispazo recorrió ambas manos y el calor lleno sus mejillas.

Every little thing: cap 5

Después de recorrer por cerca de 3 horas la mayor parte de los juegos ambos tenían hambre… así que Chun, puso en marcha su ‘plan’ para declarar sus sentimientos al más pequeño de los dos. “tengo hambre Junsu-ah, vamos a comer algo”. De nuevo sus manos se entrelazaron y su corazón dio un brinco de alegría. “Yoochun- Hyung, eres malo me has traído por todos los juegos y apenas me darás de comer, estaba muriendooooo~” Bromeo Junsu, “No parecías morir, estabas más vivo que yo, Susu”. Y tarde se dio cuenta del mote que salió de sus labios.

Junsu quiso ignorar ese ‘Susu’ que con tanto cariño fue expresado, pero que logro emocionar otro poco su corazoncito. “Y… donde comeremos, eh Hyung?” “Es una sorpresa”. Llegaron a lo que era una zona para picnics, solo que, lo que las pupilas del castaño veían era increíble y no podía simplemente creer que sucediese algo como eso para él y la mejor de parte de Yoochunnie, su Chunnie, sonrió y se lanzo encima de Yoochun, entrelazando sus manos detrás de su nuca, este en la cintura de Su. “Claro, que que que acepto Profesor Park” susurro en su oído como respuesta a lo que con pétalos de rosas blancas estaba escrito en el césped… Joven Kim quieres ser mi novio?. A Yoochun no se le ocurrió otra cosa más que eso. “Junsu-sshi tu eres ese alguien, ese quien hace mi corazón acelerar y mi cordura tirar, eres tú la razón por la que valió la pena dar clases todo este tiempo y tal vez no es esta la mejor manera para decirte que te quiero, que sería inmensamente feliz de tenerte junto a mi…” “Chun… yo también te quieroooh~ pero fue una linda declaración” sonrió al que ahora es más que su imposible su realidad.

Una lagrima rebelde bajo contorneando su mejilla, una lagrima cargada de toda esa felicidad con que estaba lleno su corazón, Park limpio con sus labios la cristalina muestra de felicidad, para luego unir los suyos con los de Su en un beso, que temeroso y casto hizo latir a un ritmo presuroso ambos corazones, sintiéndose llenos y completos con tan solo estar juntos.
Junsu se prometió recordar este día por toda su vida, la sensación de calidez que en sus labios que dará luego del primer beso, nunca lo abandonaría, cada palabra dicha por Yoochun, cada mirada que le brindara, cada gesto, lo guardaría para la eternidad junto con todo lo que vendría. La sonrisa digna de un bobo enamorado no se borraba de sus labios ni nada lo haría.
Luego de tener un picnic y terminar de subirse a cada atracción, Yoochun llevo a Junsu a su hogar… reticente a separarse de él apenas unas horas, pues se verían al día siguiente. A cada tanto robaba pequeños besos de esa boquita, de quien adicto se convertiría.
“Nos vemos mañana, baby!” se despidió al abrirle la puerta a Su, quien solo logro sonrojarse por ese gesto que solo lo usan para las chicas. “Hasta mañana Yoochunnie” y se atrevió a besarlo fugazmente pues estaban frente a su casa Yoochun lo abrazo y beso su cuello mordiéndole un poco, lo justo para dejar una marquita rojiza en él. “Sueñas conmigo baby” se separo de él sonriéndoles mientras Junsu quien asintió a eso, caminaba a la puerta, sintiendo la mirada de Park sobre él, apenas cerró la puerta miro a través de la mirilla cuando arranco.
Saludo a su madre y subió a su cuarto, JunHo quien estaba recostado le cuestiono acerca de su felicidad innegable y Junsu tuvo que contarle casi todo, porque omitió ciertos detalles sin importancia, como que es su profesor, JunHo casi se va de espaldas, nunca pensó que su gemelo fuera gay y no le importaba eso, solo su felicidad, luego de que escuchara parte de la conversación que el castaño tuvo con Changmin… “Junsu, es tu profesor!!?” “Y eso qué? Es solo dos años mayor que yo y y y es sustituto”, exclamo con pucheros que solo hicieron a su hermano desistir en el tema. “Ok, pero ten cuidado Su” asintió sonriente “tengo que conocerlo, eh!” “si, pero después… mañana no” “Como lo veras mañana?” pregunto sorprendido. “S-si” fue toda la respuesta del más pequeño –aunque por minutos- de los Kim. Y corrió para entrar al cuarto de baño y escapar de más cuestionamientos de su gemelo.
Tal vez si es una locura, pero Park le gustaba en demasía y hoy había conocido más acerca de él; cosas como que junto con Jae estudia artes, que tiene un don natural para tocar el piano o cualquier instrumento, que intenta ser romántico y solo sale a relucir su perversión. Y luego de conversaciones de Min con Jae se entero que algún tiempo fue un Cassanova, cosa que provoco que se enojara por unos días el castaño con el pelinegro… pero nunca le dijo el motivo real se invento un par de excusas.

El semestre termino y Changmin había cambiado demasiado, tenia tras de él chicas y chicos, que anhelaban tener una cita con el morocho.

A pesar de que mostraba estar feliz por su cambio de vida no era así y solo dejaba de comportarse así con Junsu, tuvo que confesarle el motivo que le orillo a llegar a esa descabellada idea y que JaeJoong y YunHo se preocuparan por él. Hablaron con Junsu sobre que le pasaba a Shim y no tuvo más remedio que decirles la verdad a medias.

YunHo observo los cambios físicos de Min con otros ojos que un padre no miraría a su hijo, Jae también lo incluía en sus retorcidas fantasías y un par de veces cuando lo hacía con su Yunnie, pensó en que Minnie era quien arremetía contra él. Ambos lo deseaban y de alguna forma lo querían, ambos se amaban y fueron sinceros el uno con el otro. Tomaron la decisión de que el pequeño Changmin seria suyo. Ahora el problema era como lograrlo.

…..

Changmin nunca se acostaba dos veces con el mismo chico, pero ese con quien se encontraba por tercera ocasión tenía algo, algo que lo hacía volver a él, volver a tenerlo en sus brazos, a volver estar preso en sus pasaje y ese mismo algo lo llevo a salir con él más que solo acostarse ahora quería conocerlo más.

Y sus viejas confusiones acerca del amor se anidaron nuevamente en su cerebro, aquellas que solo traían grandes dolores a su cabeza, y su corazón solitario latió de nuevo al recordar a JaeJoong y YunHo a quienes deseaba todavía.


….

“Yoochunnie~” gimoteaba Kim “No quiero ir, yo quiero quedarme aquí contigo” haciendo pucheros adorables que de inmediato fueron cubiertos por los labios de su novio. “Baby, tenemos que ir… es algo importante para nuestros amigos” “Pero… es que…yo, yo te quiero a ti, aquí!”, Kim se negaba a ir a esa reunión, en la que sus amigos darían la noticia de su compromiso, la razón era que Changmin iría con el chico que se convirtió en su amante de planta. Y tenía otros motivos, Junsu quería seducir a su Chunnie. Y si iban los planes no le saldrían conforme lo planeado. “Junsu vamos a ir y fin de la discusión” Yoochun hablo más fuerte de lo que esperaba, el castaño abrió sus rasgados ojos desmesuradamente, Park nunca le había gritado en estos mese de relación y no supo cómo reaccionar… se levanto rápidamente del sofá, tomo su abrigo y huyo del apartamento que compartía con su novio, quien salió tras él sintiéndose culpable por haberle hablado así a su baby. Y no le molesto su actitud, porque le encantaba, amaba sus pucheritos. Pero no podía decirle la razón de su frustración, no aun, sus amigos lo sabían; el que sus padres querían enviarlo a EUA pero él no quería, su vida estaba completa con Junsu a su lado… busco en el parque que estaba cerca de su departamento pero Susu no se encontraba ahí ni en el café que visitaban frecuentemente, se sentía enfadado consigo mismo, y la desesperación de no saber dónde estaba el castaño no lo ayudaba a pensar claro.
Tenían dos meses de vivir juntos y no podía llamar a sus suegros, porque si no solo los preocuparía. “JunHo!” saco su celular y busco el numero de su cuñado… “si, JunHo… que no está Junsu contigo?... qué, que paso?, bueno solo creo que se me paso un poco la mano… no, no JunHo no le toque ni un pelo, solo le levante un poco la voz, sabes que lo amo, que es mi vida… tengo problemas con mis padres que me tienen así de estresado y ahora no sé dónde buscarlo, estoy tan preocupado por él… ok te dejo, cualquier cosa háblame por favor” en menos de un minuto, le llego un mensaje de JunHo - Su acaba de llegar, no te preocupes, aquí estará bien- le regreso el alma al cuerpo y suspiro de tranquilidad. Llamo a Jae para disculparse y explicarle un poco lo sucedido y regreso a su casa, idealizando la mejor manera en que convencería a sus padres de no irse del país y como plantearle a su baby, por lo que estaba ofuscado.
Tomo mientras esperaba el arribo de Kim porque confiaba en que JunHo le echaría la mano, al menos un poquito con el castaño.


Reencuentro inesperado: cap 2

Acaso te volviste loco? 

Heechul y Hyun Joong en un restaurant de la ciudad de Seúl

Hyun Joong: Dime cuál es tu gran plan?

Heechul: Secuestrarlos

Hyun Joong: Queeeeeeeeeeeeee! Acaso te volviste loco. Espera loco ya estabas pero es que acaso se te fundió la última neurona que tenías?- Hyun Joong sacando su móvil-

Heechul: Heyyy! Que haces?

Hyun Joong: Llamando al hospital…. Vas a estar bien Heechul solo aguanta un momento

Heechul: ¬¬ estoy hablando enserio

Hyun Joong: Yo también… Ok no llamare al hospital llamare al psiquiátrico

Heechul: ¡¡KIM HYUN JOONG!! Esto es serio, ¿quieres que las cosas continúen así?

Hyun Joong no supo que decir.

Heechul se levanta de su silla – ok veo que no puedo contar contigo- dispuesto a retirarse

Hyun Joong: espera! Ok yaa dime en que es lo que consiste tu plan

Heechul: convenceremos a las personas más cercanas a ellos para secuestrarlos y encerrarlos en una habitación y así ellos solos resuelvan sus problemas, si quieren golpearse que lo hagan, si quieren matarse que lo hagan si quieren besarse que lo hagan

Hyun joong: O.O… nahhh tú quieres ver porno gratis

Heechul: ¬¬...

Hyun joong: mmm ok digamos que te ayudo, no por el porno gratis aunque suena interesante

Heechul: ¬¬… ok ignorare eso… consigue a las personas, tú de tu lado y yo del mío, aunque se podría decir que ya tengo pensando quienes entraran en mi bando, a penas los tengas llámame, para llevar a cabo la planificación del secuestro

Hyun Joong dudando- mmm sé que seguirte no es buena idea, pero veamos que resulta de esto…

………………………………………………………………………

- Heechul: ya les dije esto va a funcionar

- Boa: si Yunho se entera estas consiente de que estamos muertos?

- Donghae: nos retiraría la palabra de por vida

- Heechul: O se resolverían las cosas quedando como los mejores amigos del mundo

- Eunhyuk: mmm no seee esto tenía que salir de tu mente retorcida

- Kyuhyun: yo apoyo a mi hyung, ya me arte de que Changmin se cargue ese mal genio y me golpee.

- Heechul: todos sabemos que ellos la están pasando mal, solo es darles un empujón

- Boa: pero secuestrarlos es demasiado

- Donghae: nos meteríamos en problemas

- Heechul: por eso no se preocupen tengo todo planeado, y si al final ellos siguen en esa posición no nos quedara más que hacer

- Boa, Donghae, Kyuhyun, Eunhyuk dudando : mmm ok aceptamos ¬¬

- Boa: arriesgaremos nuestro pellejo por tus locuras

- Donghae: solo recuerda que si esto sale mal estas muerto.

- Heechul: haha ya verán que todo saldrá a la perfección.

……………………………………………………………

- Hyun Joong: si sé que estúpido algo irreal, créanme no fue mi idea, pero no creen que vale la pena intentarlo.

- Park Yoo Hwan: mmm ¿realmente creo que el juntarlos y que arreglen sus problemas es buena idea pero de ahí a secuestrarlos?

- Song Ji Hyo: yo estoy de acuerdo, a veces siento a Jaejoong triste, pero su enojo es más, creo que será hora de poner en práctica mi personaje de jackal…

- Junho: aunque no me gusta lo del secuestro. Acepto, realmente quiero ver el brillo en la mirada de mi hermano.

- Seung Hyun: yo también acepto…

- Park Yoo Hwan: lo siento pero yo no estoy de acuerdo, así que me retiro.

………………………………………………….

Yoo Hwan se fue molesto, y se dirigió a hacer sus rutinas diarias, sin dejar de pensar en lo sucedido, al terminar su horario regresa a casa, misma donde vive Yoochun, teniendo en cuenta la conversación que tuvo en el día y que no deja de repetirse en su cabeza, así que nervioso decide preguntar a su hermano que se encuentra sentado en uno de los muebles de sala leyendo el guion de su drama. Se sienta junto a él y lo mira de reojo varias veces. A lo que Yoochun se da cuenta y le desespera:

-Yoo Hwan se puede saber que tanto me miras, realmente no dejas que me concentre

- hyung es que tengo una duda

-detiene su lectura- dime cual es- responde amablemente con una sonrisa en los labios

-¿si un día 5 pajaritos deciden separarse, 2 de un lado y 3 del otro, los 3 pajaritos seguirían queriendo a los otros dos pajaritos?

- Yoochun arrugo el entrecejo-¿se puede saber que tratas de decirme, puedes hablar claro, como que ya estas bastante grandecito no?

- yaaa ok… Lo que trataba decir que es lo que sientes ahora por Yunho y Changmin?

- Yoochun bufa molesto- creo que eso no es de tu incumbencia- se levanta al momento dispuesto a marcharse del lugar.

- ¿que acaso no somos hermanos?

- pero eso no te compete!!!.... solo no los vuelvas a nombrar

- ¿es que acaso los odias?- pregunta dándose cuenta el cambio en los ojos de su hermano, uno que no le gustaba

- no sé si sea odio pero amor ya no es

Yoochun se retira dirigiéndose a su habitación.



Yoo Hwan toma su móvil y digita un número….



- Lo he pensado mejor y he recapacitado acepto su plan

- De verdad me alegro que hayas cambiado de opinión

- Solo espero que funcione Hyun Joong si no, no creo que mi hermano sea capaz de perdonarme

- Créeme todos lo esperamos

…………………………………………………………….

En el departamento de Hyun Joong…



Heechul: estoy muy contento de que todos estemos reunidos al fin… creo que no necesito dar tantas explicaciones por que tanto Hyun Joong ya le explico a su bando como yo al mío, así que mientras más rápido mejor no creen?.



Boa: aún sigo dudando no sé qué hago aquí

Kyuhyung: noona ya no te puedes echar para atrás

Hyun Joong: entonces hay que planear todo

Yoo Hwan: cuanto antes mejor

Eunhyuk: tengo hambre

Donghae: crees que es momento de pensar en comida

Junho: yaa tenemos que ponernos de acuerdo, solo tenemos el día de hoy

Song Ji Hyo: muchos tenemos un horario que cumplir

Seung Hyun: huyyyy sí que la importante te dicen

Song Ji Hyo: ¬¬ callaaaa

Hyung Joong: basta no estamos para este tipo de cosas, ya hay que empezar a planear todo

Heechul se para a buscar cerca de la puerta del apartamento una tabla, regresando inmediatamente al lugar donde están los chicos junto con ella…

Heechul: ok ok no se preocupen por eso yo aquí tengo todoooooo planeado-y muestra la pequeña pizarra la vista de todos con muchas cosas inscritas dejando a todos boquiabiertos

Todos: O.O

Hyun Joong: ¿si te he dicho que me avergüenzas verdad?

Heechul: todavía les hago favor de planear todo para que no perdamos tanto tiempo y tú solo me ofendes.

Boa: se puede saber cuándo planeaste he hiciste todo esto

Heechul: estaba tannn emocionado *O*. Que ni siquiera podía dormir, así que planee todo

Donghae: ajaaa a ver dinos tu genial plan

Heechul: ok nadie me interrumpa.



Heechul comienza a leer lo escrito en la pizarra ante la mirada de todos……………



- Pero lo que más nos importa ahora es el itinerario, la fecha del secuestro ya está apuntada y me percaté de que todos tengamos el día libre…









Todos miran la pizarra viendo el itinerario:

8:30 a 10:30: atrapando al oso

11:30 a 1:30: capturando al elefante

2:30 a 4:30: pescando al delfín

5:30 a 8:30: hora de buscar la comida

9:30 a 11:30: cazando al ratón

Heechul: ¿alguna duda? Levante la mano

Todos: O.o/

Heechul: a ver uno por uno… a ver tu el de adelante

Eunhyuk: ¿a las 5:30 a 8:30 comemos?

Kyuhyun le da un golpe a Eunhyuk

Kyuhyun: no puede ser hasta yo lo entendí… se trata de Changmin tarado

Eunhyuk: aaahh lo siento pero como todos tienen nombre de animales, y si le llamamos Rodolfo ya sabes Rodolfo es un reno, Changmin es un reno, creo que así me confundiría menos.

Heechul: ahsss está bien

Borrando la pizarra dejando escrito

5:30 a 8:30: metiendo a Rodolfo al corral

Heechul: ¿alguna pregunta coherente?

Seung Hyun: y como por que los sobrenombres:

Heechul: porque todos tendremos uno como estooo- sacando de su bolsa un mini radio- donde nos comunicaremos de cómo está saliendo todo, y ante cualquier persona extraña no descubra de quien hablamos.

Junho: y por qué tanto Yunho, Jaejoong y Junsu son de a 2 horas sus capturas y el de Changmin Yoochun 3

Heechul: porque seamos realistas, tanto Changmin y Yoochun son los más inteligentes y persuasivos así que tal vez…nos cuesten un poco más de trabajo.

Todos: cierto

Hyun Joong: ok genio y nosotros ¿no crees que también los necesitaríamos?

Kyuhyun: ya ya si nos ponemos sobrenombres yo quiero ser Aguilar alfa

Heechul le da un golpe en la cabeza

Heechul: ese tendría que ser yo no crees?

Junho: yahh que ruidosos…

Ji Hyo: ok mejor que cada grupo como estamos divididos ponga sus sobrenombres por qué estar averiguándolos ahora nos tomara tiempo y me tengo que ir

Hyun Joong. Si mejor así tú te pones de acuerdo con los tuyos Heechul y yo con los míos

Heechul: ok ok entonces nos vemos ya saben dónde a la hora indicada para empezar el plan.

Sedúceme: segunda parte

Antes de iniciar con la última parte de este fanfic quiero disculparme con todas las chicas (os) que han estado pendiente de mis historias. El motivo por el cual no las he actualizado es por la cantidad de comentarios negativos por no decir algo peor que he recibido en mi blog. Me canse de tener que estarlos borrando a cada rato que deje de escribir. Además como había poco interés por parte de las que si leían mis ocurrencias, PERO NO DEJABAN SUS COMENTARIOS (lo sabía por las visitas que recibía el blog) decidí que lo mejor era no publicar nada de lo que ya tenía. Creo que y ustedes me entenderán que no tiene caso seguir hablando en un escenario cuando sólo dos te escuchan. Por todo esto y más, abrí un nuevo blog donde sólo escribiré historias hetero entre cualquier miembro de una banda Kpop o Jpop y ustedes, pero si estas no tienen comentarios (y que no sean ofensivos o para exigirme como les gustaría que se escribiera la historia, una cosa es que me den ideas que son bien aceptadas y otra que les cumpla sus caprichos como que Yunho tenga el cabello más largo y negro) me abstendré de continuarlas. Sin más por el momento me despido y les doy las gracias por los comentarios que he leído en el blog de Lala TVXQ y a este mismo por publicar mis disparates.

Los sueños pueden cumplirse 



Con el sol surcando por la ventana de mi recámara me desperté desnuda y en los brazos de Mickey. La sensación era bastante acogedora y me incitaba a permanecer así por mucho más tiempo, pero el deber me lo impedía.



-Buenos días, dormilón. ¿Pudiste descansar?- con maletín en mano me senté a la orilla de la cama para saludar a mi acompañante.

-Buenos días, Amber. Si, dormí bien- al recostarse su torso volvió a quedar al descubierto y no pude evitar saborearlo con la mirada.

-Me da mucho gusto, Mickey- como un niño de cinco años recargó su cabeza en mi pecho. -Necesito que vayas de nueva cuenta a comprar más ropa. Mañana tengo una especie de reunión con uno de los administradores de la banca y requiero de tu presencia- le acerqué por segunda ocasión mi tarjeta de crédito American Express Platinum Card y obtuve un apático “está bien” de respuesta. -¿Que sucede, Mickey? Ayer te vi muy entusiasmado por utilizar mi tarjeta- el silencio se apoderó del lugar.

-No fue tan divertido como pensé. Los encargados de la tienda a la cual asistí no me trataron tan bien. Al parecer no todos los que llevan una American Express son bienvenidos- la expresión de su rostro se tornó irascible.

-Entonces vamos a tener que enseñarles quien manda- dije tras levantarme de la cama. -Te esperare en la sala- nadie absolutamente nadie tenía el derecho de lastimarlo de esa manera y mucho menos en mi ausencia.



Cuando arribamos a una de mis tiendas departamentales favoritas para caballero Saks Fifth Avenue me aseguré de que lo trataran como a un Rey. Estaba completamente extasiado al ver tanta ropa de marca y exageradamente cara que por momentos me preguntaba si estaba bien que se llevara ese traje y no uno más barato.



-Bueno- contesté ligeramente molesta al notar la llamada entrante de Edward.

-Cariño necesito que vengas de inmediato a la oficina acaba de surgir un problemita- no quería dejar solo a Mickey, pero negocios son negocios.

-Tengo que irme y no te preocupes por la suma. Es mi forma de agradecer lo que hiciste por mi… anoche- me despedí de él con un ligero beso en la comisura de sus labios que dejó atónito a más de uno de los empleados.

-Bien, señores cual es ese problemita- inquirí lo más relajada posible una vez dentro de mi despacho.

-El señor Roberts consiguió un aval y…- todos estaban histéricos.

-Tranquilos, compañeros. Hoy a primera hora del día hablé con un gran amigo y el préstamo fue congelado. En compensación tendremos que asistir a uno de sus eventos de caridad sin falta para mañana. Ahora ya pueden respirar- sin más que decir planeé retirarme a tomar un poco de aire fresco, pero…

-Tesoro, ¿estás segura de que logramos evadir ese obstáculo?- en ocasiones mi abogado personal podía ser muy insistente sobre todo si estaba en juego una gran suma de dinero para su propio beneficio.

-Sí, Edward. Estoy segura- finiquité al sujetarlo por los hombros.

-Y… ¿con quién iras?, ¿con la persona de anoche?- sus preguntas empezaron a fastidiarme.

-Así es y no se diga mas, ¿quieres?- a estas alturas del partido no requería de un “progenitor” que se involucrara en mis asuntos.



Por la noche, Mickey me dio una cálida bienvenida en el comedor de la suite del hotel con una hermosa diadema vintage sobre su cabello. Se veía muy lindo en especial cuando trató de seducirme imitando a una joven que consentía a su esposo.



-No fue fácil, ¿cierto? La infidelidad de tu padre y el que te haya abandonado…- expresó cabizbajo Mickey tras haber hecho el amor en la tina del baño.

-No, no lo fue. Pero obtuve mi venganza antes de que falleciera. Lo obligué a reconocerme como su hija estando en la cúspide de su exitosa vida de negocios y cuando me volví tan poderosa como él me adueñe de su compañía y la vendí pieza por pieza. El psicólogo me dijo que estaba curada- sin querer le conté la triste historia de mi infancia.

-Sabes, creo que tu papá fue todo un personaje de telenovela. Renegó a su familia, se casó de nuevo y adoptó un apellido que no le correspondía con tal de pertenecer a la alta sociedad- por alguna extraña razón sentí que sus palabras estaban impregnadas de un dolor poco ajeno al mío.

-Es por eso que todo el mundo me reconoce como la señorita Henney- indiqué con amargura.

-Lo lamento, pequeña. En verdad, lo lamento- al término de la conversación me envolvió entre sus brazos.



Al otro día, acudí al evento en compañía de Mickey. Lucia genial con ese saco café claro, camisa blanca, jeans y zapatos de Manolo Blahnik. Sin duda fui la mujer más envidiada de la fiesta.



-Hola, mi cielo. ¿Alguna novedad?- de la nada apareció mi detestable abogado junto a su nueva conquista.

-Hola, Edward. Si mal no recuerde te comente a ti y a los demás que el festejo iniciaba a las doce de la tarde- odio la impuntualidad sin importar el motivo…

-Lo siento, mi chica no sabía que ponerse- y también el descaro.

-¿Dónde está tú pareja?- como siempre entrometiéndose en mi vida privada.

-En la mesa de bocadillos- algún problema con eso, Edward.

-Te refieres al chico que esta coqueteando con la amiga del nieto de nuestro enemigo- de repente mis ojos se centraron en Mickey. -¿Estás segura de que no es un espía industrial?, ¿Dónde lo conociste?, ¿Es de fiar?- su interrogatorio comenzó a abrumarme.

-No es nada de lo que te imaginas- murmuré sutilmente furiosa.

-Entonces, ¿Qué es?- Mickey no dejaba de sonreírle a la fémina.

-Es un gigoló, ¡Satisfecho!- mi estúpido abogado se quedó boquiabierto. -Así que para de fastidiarme con lo mismo una y otra vez. Tú tienes tus amoríos, yo también los tengo- en cuanto pude me aparte de su lado.

-¿Buscas a Henney?- le preguntó Edward a Mickey al verlo desorientado.

-Si- contestó éste.

-Fue a saludar al señor Lewis que esta por allá- le indicó con la mirada.

-Gracias- enunció Mickey.

-Aunque es mejor que la esperes aquí. No vaya a ser que alguien te reconozca, infame gigoló- le espetó Edward al oído después de retirarse con su conquista.

Cuando la reunión acabo, Mickey permaneció callado hasta que abrí la puerta de mi habitación. Lucia ofendido además de triste, y sabía muy bien porqué. Lo humille al contarle la verdad a mi abogado personal.



-Dime una cosa, Amber. ¿Me consideras tu muñeco?- su voz se desquebrajo.

-No- señalé bastante dolida.

-¿En serio? Porque lo que pasó hace unas horas fue todo lo contrario. Si le ibas a contar a tu personal que soy un gigoló, bien pude haberlo hecho yo desde un principio. De esa forma me hubiese defendido de Edward- quería abrazarlo, pero una imagen asaltó mi mente. -Ahora serias tan amable de pagarme lo que acordamos, no tengo deseos de permanecer aquí ni un minuto más- presó de la ira se dirigió a buscar sus cosas.

-Discúlpame, si. Mi abogado se puso histérico en cuanto te vio charlando con… pensó que eras un espía industrial- mis mejillas empezaron a tornarse rojas por el enojo.

-No me interesa- con ropa en mano me exigió su dinero.

-ahí tienes- le dije tras lanzar los billetes al suelo.

-Adiós…- musitó rumbo a la puerta principal y sin el dinero.

-Perdón, Mickey, perdón- esta vez sí conseguí abrazarlo.

-Me heriste- articuló adolorido.

-Estaba molesta. Verte platicando con la amiga de Harry hizo que…- me sujeté a él con fuerza.

-Sólo la salude- sus ojos se tornaron vidriosos.

-Lo sé y…- con delicadeza aparto mis manos de su cintura.

-No lo vuelvas a ser- concluyó la discusión con un beso en mi frente.



Por la noche me contó su vida. Fue concebido y criado en una casa de citas hasta los dieciocho años en Corea del Sur. Después huyó a Estados Unidos junto a su madre con la esperanza de hallar una mejor vida. Lamentablemente, todo acabó en tragedia. Su mamá lo abandonó muy pronto al fallecer de cáncer pulmonar y sin ningún documento que lo acreditara como ciudadano residente de Norteamérica tuvo que trabajar como… para poder sobrevivir. Lo único bueno que le sucedió fue haber encontrado a su amiga Victoria.



A la mañana siguiente y a punto de abandonar mi oficina, Edward me detuvo cerca de la recepción para cuestionar mi pronta salida del trabajo. Lo ignore, aunque no duro mucho. Se atrevió a insultar de nueva cuenta a Mickey.



-Mí estimado abogado… cuide sus palabras- no me considero una mujer posesiva, pero jamás consiento que dañen lo que es mío.

-¿Te gustan?- en cuanto llegué al hotel le mostré a Mickey un par de gemelos en oro blanco con zafiros y diamantes. Íbamos a asistir a una obra de teatro en el Metropolitan Opera House y como era su primera vez quería que luciera espectacular. -Me los prestó uno de mis amigos más cercanos a la joyería de élite- con maestría se los coloqué en su camisa blanca de manga larga.

-Deben costar una fortuna- agregó perplejo, Mickey.

-Sólo medio millón- comenté apenada.

-¡Wow!- manifestó Mickey tras abordar la limosina.



Al volver de la función, mi flamante acompañante me pidió que no fuera a trabajar mañana. Nunca lo había hecho antes, pero era mi propio jefe así que le tomé la palabra. La señorita Henney no asistiría a su oficina bajo ningún pretexto. En cambio se la pasaría todo el día en las calles de Nueva York.



-Amber…- cuando la luna sustituyó al sol en la ventana de mi recamará decidí que era hora de consentirme un poco.

-Por esta ocasión déjate llevar por tus sentidos- le susurré al oído a Mickey quien yacía desnudo en la cama y con la venda de seda negra que le había colocado en los ojos.

-Ahhh…- su cuerpo empezó a estremecerse al sentarme en sus caderas para unirme a él. -Amber… te lo suplico… suelta mis manos- éstas se hallaban sujetas por la mías para que el suplicio fuera más delicioso.

-Dame una buena razón para hacerlo- mis movimientos pélvicos eran suaves y lentos.

-No puedo abrazarte...- murmuró ahogado en placer.

-Me temo que no- le sentencie al acelerar el ritmo.

-Ummm… Ahhh… Ummm…- a punto de alcanzar el clímax, Mickey me rogó un beso y no me atreví a negárselo. Había sido un buen chico. -Te amo- fue lo último que dijo al quedarse dormido.

Y sin darme cuenta el día de nuestra despedida había arribado. Optamos por desayunar algo distinto a lo acostumbrado, pero ni siquiera eso consiguió animarnos. No deseaba apartarme de él y le planteé que nos siguiéramos frecuentando. Esto lo hizo feliz, aunque fue momentáneo. Mi propuesta no le agrado en lo absoluto. Quería algo más y… yo no podía dárselo. Una familia. De tal manera que regresé a mi despacho con un gran pesar en mi corazón mientras él se iba del hotel. Afortunadamente, el señor Roberts y yo decidimos hacer negocios juntos en el área de los condominios en vez de apoderarme de su empresa.

-Debe ser difícil deshacerse de algo como esto, señorita Henney- exteriorizó la gerente del Plaza al observar el par de gemelos que le pedí entregara en mi lugar pues estaba a punto de abordar el avión para ir a casa en San Francisco. -Hace unas horas Philip llevó al señor Mickey a apartamento, si usted gusta…

-No me gustan las despedidas definitivas, pero en ocasiones son necesarias- Ambas sabíamos que era un gran hombre. Convivimos con él por un corto periodo de tiempo. Sin embargo, mi alma entera no estaba preparada para dar un gran paso como el… -Hasta luego, señorita Hathaway. Fue un placer conocerla- tomé mis maletas y con ellas la decisión más triste de mi vida.

Lo último que supe de Mickey fue que se mudó a Canadá en compañía de su amiga Victoria al salir del hospital. Tal parece que están laborando en la floristería de una ancianita.

*La última parte de este fanfic se encuentra en mi nuevo blog: http://yeonheesecrets.blogspot.mx/ Gracias de nueva cuenta por tomarse su tiempo para leerlo y no olviden dejarme sus comentarios en mi página. Hasta la siguiente entrega del fanfic Maybe it’s you.