Love is a Force of Nature. Cap 27

0 comentarios
“La Oscuridad lleva tu Nombre” 

Espero que no puedan ver 
El ilimitado potencial 
Viviendo dentro de mí 
Para asesinar todo… 
[The Great Destroyer, Nine Inch Nails] 

“¡Junsu!” Yunho gritó finalmente al llegar al frente, pero fue inmediatamente sujetado por los licántropos que tenía detrás. Junsu giró su rostro para mirarlo, lanzando un suspiro al ver todo su pelaje blanco cubierto de sangre.

“¡Ah, Yunho!” Changmin exclamó, sonriéndole. “Llegas justo a tiempo para ver la última parte del show”

Yunho observó, perplejo, la escena que tenía ante sus ojos: Jaejoong estaba atado de manos por lo que parecían ser unas brillantes cadenas, sujetado por dos hombres lobo y a su lado…se encontraba Junsu, sujetado también por otro hombre lobo. Su cuerpo tenía múltiples heridas por rasguños y la mitad de sus ropajes estaban rasgados. Yunho podía ver como Junsu se retorcía y zamarreaba ante el amarre de su captor, pero era evidente que el macizo hombre lobo lo superaba en fuerza, aún con la previa ingesta de su sangre…

“¿Changmin, qué es lo que está pasando?” la voz de Heechul restalló como un verdadero trueno chocando cuando se hizo paso frente a la multitud para encararlo. Yunho giró el rostro y ambos intercambiaron miradas. Heechul tenía múltiples heridas en el cuerpo, las facciones de su rostro ensangrentadas y el aspecto exhaustivo típico de la guerra, pero aun así…Yunho pensó que se seguía viendo igual de radiante como siempre, mientras continuaba forcejando contra sus opresores.

“Mantente fuera de esto, Heechul. Son asuntos de la colonia del bosque” Changmin contestó con brusquedad, haciéndole una seña a un licántropo que estaba cercano a Heechul. El lobo le puso una mano en el hombro pero Heechul rechazó el contacto.

“¿Qué es lo que pretendes? ¡Te exijo una explicación, esto no estaba en los planes!” Heechul no se dejó amedrentar, ya podía hablar con Changmin a modo de igual al ser también líder, y no permitiría que lo volviera a pisotear. Nunca más.

“Déjame recordarte, Heechul” Changmin finalmente giró la cabeza para mirarlo, el rostro indescifrable y los ojos brillando con malicia. “Que el Yunho que conociste años atrás…no es la misma persona que es ahora. Será juzgado por traición al haber intentado unir su sangre a la de ésta sanguijuela” apuntó el cuerpo trémulo de Junsu y Heechul abrió los ojos de par en par.

“N-No…” murmuró, incrédulo, mirando a Yunho en búsqueda de alguna respuesta pero él tan sólo agachó el rostro. Yunho no podía enfrentar su mirada porque sabía que se derrumbaría…y ahora tenía que mantenerse fuerte a toda costa.

“Pero descuida, que esto no se va a quedar así” dijo, haciéndole a una seña al captor de Junsu, quien prácticamente le estrujó el brazo y lo hizo chillar.

“¡Changmin, déjalo en paz!” Yunho masculló, tratando de empujar a sus opresores, pero no hizo más que causar que lo sujetaran con aún más fuerza, reteniéndolo.

“Veo que he encontrado a tu talón de Aquiles, Yunnie…” Changmin lanzó una risita, aferrando sus manos con firmeza a la lanza y luego acercándose a Junsu, tomándolo del mentón y forzándolo a mirarlo.

“Así que tú eres la adorada sanguijuela de MI Yunho” le dijo, alzando el tono al pronunciar el posesivo, mirándolo de pies a cabeza y luego dejando su rostro. Junsu le hizo el quite, observando con fastidio la mueca de burla que tenía en el rostro.

“Es una lástima que tenga que matarte…no estás nada de mal” Changmin volvió a reír, dejando la lanza a un lado y acercándose nuevamente a su cuerpo.

“Alégrate, tendrás el placer de morir por mis garras” al percibir el avance de Changmin, el licántropo que tenía sujeto a Junsu llevó sus dos brazos a su espalda, dejando su pecho expuesto ante él.

Junsu estaba completamente petrificado, no podía ni reaccionar. Era evidente que sus sangrantes heridas habían disminuido su fuerza y se sentía incapaz de romper el amarre de su opresor. Ya…estaba todo perdido, este era su final. Miró de reojo a Jaejoong y se percató de sus macabras heridas: las brillantes cadenas que lo apresaban lo estaban drenando. Jaejoong sólo podía contemplarlo en silencio, sus ojos…por primera vez expresando tristeza, como si le estuviese pidiendo perdón…

“¡Changmin, detente! Y-Yo…haré…lo que quieras, lo juro…p-pero sólo…” Yunho estaba completamente desesperado. Por más que trataba de librarse del amarre de los licántropos era incapaz de hacerlo. Junsu nunca dejó de mirarlo, ni siquiera cuando sintió a Changmin a tan sólo pasos de su cuerpo y de pronto, Yunho observó las lágrimas de sangre recorrer su pálido rostro y sintió su corazón romperse en mil pedazos al ser incapaz de detenerlo…

“Oh, ya es tarde querido Yunho, pero no temas. Una vez que ésta sanguijuela este muerta tu sangre volverá a ser pura de nuevo. Volverás a donde realmente perteneces, al lado de tu estirpe”



Changmin no dudó ni un segundo más y atravesó el pecho de Junsu con uno de sus brazos, sus largas y macizas garras perforándolo en tan sólo un instante. Los ojos de Junsu se abrieron como dos platos al sentir las garras perforarlo. Su espalda se arqueó y escupió un chorro de sangre; las garras destrozando y machacando todos sus interiores en el dolor más infernal que aturdió todos sus sentidos. El veneno de las garras de Changmin esparciéndose por todo su cuerpo en la peor de las formas: Junsu sentía más de un millón de agujas ardientes desgarrando todas sus entrañas…



Retiró el brazo con gracia, observando complacido la sangre que adornaba sus garras; un verdadero trofeo de guerra. Escuchó los jadeos de dolor del vampiro: por su boca corría un hilillo de sangre, y las heridas expuestas de su pecho estaban comenzando a formar un charco de sangre a su alrededor. La excitación de los licántropos ante su imposición se hizo notoria en un estruendo que remeció todo el bosque: aullidos y alabanzas aclamando su nombre. Si, ya lo había conseguido y por fin llegaba la hora de su venganza. Ahora, la era de los lobos comenzaba…



Yunho vio la secuencia de imágenes en cámara lenta. El brazo de Changmin atravesando a Junsu, sus músculos desgarrarse y la sangre fluir de su cuerpo en una violenta explosión, chorreando a borbotones, y sus ojos…encontrándose en una última mirada antes de cerrarse, y…fue todo. La magnitud de la situación, lo que esto significaba…la vida de Junsu siendo arrebatada ante sus propios ojos. No, no podía permitirlo…no podía permitir que otra persona fuese arrebatada de su vida por culpa de Changmin. no lo haría…jamás lo perdería…no se lo arrebatarían, no esta vez…

En ese instante, Yunho sintió como si su propia alma fuese arrebatada de su cuerpo y prácticamente se desvaneció, cerrando sus ojos y agachando la cabeza en un intento desesperado por borrar la imagen de su mente. Todo lo que podía sentir alrededor suyo era oscuridad…y de pronto, se encontró envuelto en una especie de trance. Sintió su desesperación calar hasta lo más hondo de su ser y entonces, pudo sentir un rugido…algo dentro de su ser que se alzaba como un volcán, cargándolo con una energía que jamás sintió en toda su vida. Observó a una figura, una silueta con facciones humanoides y ojos disparejos: uno oscuro y el otro resplandeciente, aunque irreconocible para la visión de Yunho. Lo vio transformarse en un enorme lobo hecho de fuego oscuro, y las llamas…encendieron algo dentro de Yunho que tronó por todo su cuerpo, una fuerza completamente descomunal desbordándose hasta por sus poros.



‘Mátalos a todos…’

El pensamiento lo cargó de energía, y cuando Yunho volvió a abrir los ojos ya no era el mismo…



Los licántropos que lo tenían apresado comenzaron a percatarse del repentino cambio en él. Yunho se mantenía en la misma posición, aún con la cabeza agachada. Todo su cabello caía rebelde sobre su rostro, cubriendo sus facciones. Súbitamente su cuerpo pareció vibrar, como si hubiese sido sacudido por una descarga eléctrica, y de pronto…una oscura energía comenzó a formarse alrededor de su cuerpo.

“¡S-Señor…a-algo le ocurre al alpha Yunho!” uno de los licántropos balbuceó al momento que Changmin iba a dar la última estocada con sus garras, capturando su atención. Inmediatamente volteó su rostro en su dirección y se petrificó al ver los ojos de Yunho mirándolo fijamente mientras una creciente energía irradiaba de su cuerpo, amenazando con arrasar con todo a su paso. Yunho…tenía ambos ojos de tonalidades distintas. Su ojo derecho se había oscurecido completamente mientras que su ojo izquierdo…se había tornado de un color plateado, un plateado incandescente…

“N-No, es imposible…” Changmin trató de avanzar hacia él, inseguro de cómo proceder, pero fue interrumpido por su súbita voz que sonó…completamente trastornada, fuera de sí. Aquella persona que tenía al frente no era Yunho, Changmin estaba seguro de ello. Aquella persona…era una abominación.

“Consume…’Black Sun Rising’”

Toda la energía del cuerpo de Yunho se transformó en enormes llamaradas de un fuego oscuro, tan oscuro como la misma noche, y los licántropos que tenían sujetado su cuerpo fueron incinerados en tan sólo un segundo.

Changmin observó con horror la escena e inmediatamente tomó la lanza del suelo cuando se percató del avance de Yunho, su oscura energía irradiando de su cuerpo con cada paso que daba. Él lo ignoró y se volteó en dirección a Junsu, quien aún se encontraba sujetado por el licántropo. Junsu estaba desvanecido; tenía el pecho casi expuesto, los agujeros de sus heridas chorreando sangre a borbotones. Al ver el estado de Yunho, el licántropo inmediatamente lo soltó y Yunho hábilmente evitó su caída, cargándolo entre sus brazos. Changmin aprovechó que Yunho se encontraba de espaldas y corrió hacia él, dispuesto a atravesarlo con la lanza. Inmediatamente la energía del cuerpo de Yunho se transformó en una pared de fuego azabache, amenazando con quemar a Changmin apenas intentó aproximarse.

“¿Q-Que es lo que has hecho?” Changmin masculló, indignado, cuando Yunho se volteó. Volvió a ignorarlo y sólo se concentró en Junsu y en su energía. Aún estaba vivo…pero su vida se escapaba con aterradora velocidad.



Jaejoong se percató del descuido de sus opresores. Ante el impacto de la escena, lo habían soltado y casi al instante pudo notar el brillo desvanecerse de las cadenas. Al parecer, el efecto sólo se mantenía si los licántropos le transmitían su energía. Era ahora o nunca…

“Retirada” su voz fue tan sólo un murmullo y en un instante, todos los vampiros junto con él se habían desvanecido en explosión de niebla, dejando a Changmin y a sus tropas más que perplejos.



Finalmente, Yunho giró su rostro para encarar a Changmin. Él aún estaba completamente perplejo ante semejante cambio en él, una parte suya paralizada por el miedo al sentir que Yunho perfectamente podía matarlo…y sólo pudo contemplarlo en silencio.

“Los mataré a todos”

Fue lo último que dijo antes de echar a correr hacia el bosque con Junsu entre sus brazos. Casi al instante sus llamas oscuras comenzaron a incinerar todo lo que encontraron a su paso. Ambos líderes del norte y del sur ordenaron la retirada inmediata, obligando a Changmin a retirar sus tropas antes de que más licántropos fuesen incinerados por el fuego.





xXx






Ya en la colonia, Ji Hae fue la primera en cuestionar a Changmin. Ella había observado la escena desde muy atrás, la aglomeración de licántropos apenas dejándola ver el panorama…pero definitivamente había observado las llamas creadas por su hermano y luego aquel incendio.

A pesar de que sabía que Changmin no estaba con muy buena disposición para atenderla, Yunho era su hermano y el…responsable de que casi la mitad de las tropas murieran calcinadas y ella tenía que saber la verdad.

“Señor” Ji Hae se acercó a Changmin, quien estaba encorvado en el borde de su cama, cubriendo su rostro con sus manos.

“Sé que quizás no es un buen momento, pero…necesito entender…cómo es posible que mi hermano haya podido causar semejante desastre”

Changmin lanzó un suspiro. A pesar de que había ordenado que no quería que nadie lo molestara, Ji Hae era la hermana de Yunho y no podía negarle el derecho de saber.

“Estoy tan perplejo como lo estás tú, Ji Hae” sus manos abandonaron su rostro y él lentamente levantó su rostro para mirarla. “Tu hermano ya es casi un híbrido, yo lo percibí apenas pude contemplar sus ojos, pero a pesar de ello…Yunho es diferente”

“¿Diferente?” cuestionó y él asintió

“Es posible que…Yunho no sea un licántropo común y corriente, y que haya nacido con un…potencial dentro de él, claramente siendo activado para un fin especifico”

Ji Hae se quedó en silencio un segundo, meditando sus palabras antes de continuar.

“¿Pero… cómo Yunho ha podido activar aquel poder si ni siquiera ha completado el hibridaje?”

“Eso…fue lo que más me impactó, pero creo que tengo una teoría. Quizás…la fuerza con la que Yunho deseaba salvar a ese vampiro de alguna manera lo llevó a activar la única forma con la que podría vencernos, pero…estoy seguro que no recordará nada de ello. Tu hermano se encontraba en trance, estaba completamente fuera de si, era como si…la parte oscura de su ser hubiese tomado control de su cuerpo. Si mal no lo recuerdo: ‘Black Sun Rising’ fueron las palabras que pronunció. Ese…debe ser el verdadero nombre de su potencial”

“¡P-Pero señor…esas palabras ni siquiera están en nuestro idioma!” exclamó ella, levantando las manos. Aún no podía creer que Yunho todos estos años hubiese guardado semejante potencial dormido dentro de su ser. Aquella imagen de su hermano rodeado por las llamas negras aún le daba escalofríos, parecía tan…aterradoramente imponente, como una verdadera bestia furiosa.

“Si, estoy perfectamente consciente de ello, pero quizás al tratarse de una habilidad no sea tan raro. No tengo mucho conocimiento en lo que es hechizos y habilidades, por ahí es donde tenemos que empezar” lanzó un suspiro y Ji Hae arqueó una ceja, ladeando un poco su cuello. Changmin esbozó una triste sonrisa, Ji Hae tenía ciertos gestos que reflejaban mucho a su hermano.

“Hay que seguir el rastro de Yunho, Ji Hae. Con él nuevamente de vuelta podremos averiguar más acerca de aquella habilidad. Estoy seguro que he oído algo parecido en alguna parte, una vieja leyenda…que cuenta nuestro orígenes: el ascenso y caída del primer licántropo, él podía controlar el fuego…lo llevaba en la sangre, sólo así pudo mitigar la expansión de los vampiros. Debo indagar más…realmente no tengo la certeza de ello, necesito más información”

“Lo más probable es que Yunho se convierta en un híbrido si es que logra salvarle la vida a ese vampiro…” murmuró, siendo su voz casi un susurro.

“Me temo Ji Hae que ese…será el mayor problema”





xXx






“¡Les digo que era fuego, un verdadero fuego oscuro como la misma noche! La bestia lo hizo aparecer con sus propias manos”

Jaejoong exclamó, ofuscado, ante los siete líderes de la orden de vampiros. Tenía que hacerse responsable por la considerable pérdida de vampiros que había tenido la guerra, y ahora todos los ojos estaban puestos en él.

“El fuego oscuro de la bestia” la voz de Daimon, el cabecilla de la Orden, retumbó en salón de reuniones, ácida y tajante. Sus siete compañeros estaban sentados a lo largo de la gran mesa, todos mirando a Jaejoong con ojos acusadores. Daimon no estaba muy convencido de la idea de la guerra, de hecho, siempre tuvo sus dudas con respecto a Junsu y su potencial, pero el desenlace había sido completamente nefasto. Él sabía lo que la gente había comenzado a murmurar por las calles de la metrópolis. Hablaban…de una vieja leyenda de aquellas bestias, y de una profecía. Pasó una mano por su cabello, frustrado, al volver a hablarle.

“No hemos sacado absolutamente nada en claro de la guerra. De hecho, perdimos muchos más reclutas de los que teníamos en mente y ahora…resulta que tu futura unión es secuestrada por el licántropo del líder de la colonia del bosque” su mirada se clavó en Jaejoong, fulminante.

“Era mentira… ¿No es así? Junsu jamás hipnotizó al licántropo, ellos…estaban juntos de antes y tú los descubriste”

Jaejoong abrió los ojos de par en par, sorprendido….y por un momento no supo qué decir, completamente perplejo al percatarse de que Daimon había descifrado el engaño de un viaje.

“El silencio otorga” Daimon fue más rápido, y Jaejoong maldijo su propio comportamiento. Este no era el momento para mostrar indecisión, tenía que mantenerse fuerte.

“Podría hacer que te apresen Jaejoong, por habernos mentido” Daimon le lanzó dagas con la mirada, su rostro comprimido. “Tus fines no están justificando los medios”

“Y-Yo…sólo estoy velando por nuestro futuro. Si sometemos a los licántropos y logramos la hegemonía significaría el fin de la represión. Volveremos a reinar en la tierra humana”

Algunos murmullos surgieron ante sus palabras, más de la mitad del consejo simpatizaba con sus palabras y querían a Jaejoong en la Orden, como uno más. Si hubiese sido por Daimon…Jaejoong habría quedado exiliado por traición al haber mentido y provocado más muertes de la necesarias, pero había algo de verdad en sus palabras. Si lograban capturar al vampiro, sería un señuelo directo al licántropo que tanta polémica había causado. Su captura podría traerles grandes beneficios.

“Bueno, nada de eso importa ahora…lo importante es que traigas a tu vampiro de vuelta”

“¿Señor?” Jaejoong estaba más que perplejo, creyó que lo costaría mucho más lograr el apoyo de la orden para seguirle el paso a Junsu.

“Ya me oíste, y quiero que apreses al licántropo también. Será…interesante saber qué clase de potencial guarda dentro, pero vas a necesitar otro tipo de ayuda para capturarlo y por ende…te voy a dar un lugar aquí, dentro de la Orden”

“S-Señor” Jaejoong abrió los ojos, sorprendido. Jamás pensó que se le otorgaría el privilegio de sentarse con la hegemonía vampírica. “Yo…estaré eternamente agradecido por semejante honor, y a sus órdenes” bajó la cabeza, agradeciendo. Acataría cualquier orden que le dieran si le brindaban el apoyo necesario para rastrear a Junsu y traerlo de vuelta. El desgraciado no se iba a librar de él. No, las iba a pagar todas...

“Te abriremos el puente, Jaejoong” le dijo, haciendo una ademán con la mano mientras Jaejoong subía el rostro para mirarlo. “La Orden del infierno estará mas que dispuesta a interceder por nosotros si ofrecemos algunas piezas”

“¿D-Demonios, señor?” Jaejoong sintió una fuerte opresión en el pecho al sentir la ausencia de Yoochun calándole hasta lo más hondo. Cómo…le hubiese gustado que él estuviera a su lado para apoyarlo…

“Uno de los señores del infierno” Daimon le sonrió, sus colmillos resplandeciendo. “Nunca olvides Jaejoong, que entre monstruos nos entendemos”


-o-


Koiko: Ok, sé que fue un poco más corto pero voy a actualizar más seguido esa es buena noticia. Prometo que todo, absolutamente todo va a ser aclarado en los caps que siguen. No, no planeo hacer a Yunho un especie de Dios o algo por el estilo (aunque para mí ya lo es en todo los sentidos xd) pero su desarrollo es crucial para la trama y lo que tengo en mente :3 así que sigan conmigo. Todos los comentarios son amor y me inspiran ♥ gracias por leer!

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD