Yoochun suspiró, apoyándose contra la pared. Buen trabajo, Romeo, buena forma de arruinarlo todo.
Business Affairs - Cap. 10
junio 24, 2015
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“- Sí, lo entiendo perfectamente. - Asintió Yoochun
sabiamente. - Sexo sin compromiso con tu hermoso secretario. Es muy complejo.”
Yunho suspiró, trataba de dirigir su atención a las hojas en frente de
él. En momentos como estos, cuando tenía que leer contratos de seis páginas, es
cuando realmente odiaba ser el gerente. Estaba cansado, no lograba concentrarse
y seguía releyendo la misma frase una y otra vez.
Y el hecho de que, en el fondo de su mente, seguía escuchando los
gemidos de Jaejoong debajo de él no ayudaba en absoluto.
Finalmente, llegó a la última página. Las páginas anteriores estaban
cubiertas de tinta roja llenas de correcciones. Agarró un bolígrafo negro para
firmar su nombre y se dio cuenta de que la tinta estaba seca en la punta.
Gruñó y tiró el bolígrafo a la basura, pasándose una mano por el pelo. Maldita
sea, concéntrate, se dijo a sí mismo mientras tomaba una segunda pluma.
Rápidamente firmó su nombre y luego apartó las hojas dejando caer su cabeza
hacia abajo en la mesa con un gemido pesado.
- Bien, bien, alguien ha sido travieso últimamente. - Dijo una voz
burlona interrumpiendo el silencio de su oficina. Yunho miró hacia arriba.
- Vete a la mierda Yoochun.
- Estás un poco irritable hoy ¿no? - Preguntó Yoochun alegremente
sentándose al lado de Yunho.
Yunho rodó los ojos. - Estoy cansado, déjame en paz.
- Cansado, ¿eh? ¿Qué hiciste ayer que te agotó tanto?
Sus palabras estaban llenas de doble sentido. Yunho levantó una ceja. -
¿Qué?
Yoochun rodó los ojos. - Oh vamos, ya sé lo que pasó. ¡Ahora cuéntame!
Quiero detalles.
Los ojos de Yunho se achicaron. - No tengo idea de lo que estás
hablando.
- Tú y Jaejoong, ayer, durante la hora del almuerzo... ¿Te suena de
algo?
Yunho se acomodó con nerviosismo. - ¿C-cómo es que...?
- Changmin entró aquí y los escuchó a los dos. - Le dijo Yoochun con una
sonrisa ligera. Yunho palideció y Yoochun agregó. - Pero no te preocupes, él
puso una señal sobre la puerta para mantener a la gente alejada.
- Jesucristo. - Murmuró Yunho. - Yo sabía que era una mala idea.
- Changmin es un niño grande, no es como si lo hubieras asustado ni
nada, relájate. - Dijo Yoochun. - Ahora date prisa y cuéntame ¿Jaejoong es
atractivo desnudo?
- Es mi negocio privado. - Dijo Yunho. Hizo una pausa y luego continuó.
- Más caliente que cuando lleva ropa.
- ¿Te gustó? - Preguntó Yoochun, moviendo las cejas.
Yunho resopló. - Sí. Ahora deja de hacerme preguntas.
- ¿Vas a hacerlo de nuevo? - Siguió Yoochun.
- Creí haberte dicho que pararas. - Dijo Yunho. - Y no lo sé.
Probablemente.
- ¿Qué quieres decir? ¿”Probablemente”? - Repitió Yoochun. - Es un sí o
un no.
- ¡Es complejo, ¿ok?! - Gritó Yunho.
- Sí, lo entiendo perfectamente. - Asintió Yoochun sabiamente. - Sexo
sin compromiso con tu hermoso secretario. Es muy complejo.
- No es así - Insistió Yunho hundiendo la cabeza entre las manos. - Es
como si… Ayer yo sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, y sigo diciéndome
a mí mismo que no lo volveré a hacer. Pero aún ahora sé que cuando él venga a
mí la próxima vez, no seré capaz de resistirme a él. Él es... Él es tan... -
Decía Yunho con torpeza. - ¿Entiendes?
- Sí, entiendo.
Un incómodo silencio cayó entre los dos antes de que Yoochun preguntara.
- ¿Te sientes culpable?
Yunho se masajeó sus sienes. - No lo sé. Sí. Quizás. Anoche estaba
aterrorizado de ir a casa y ver a Sooyeon. Pensé que iba a ver algo, los
botones mal abrochados de mi camisa o mis labios hinchados o que podía oler su
olor en mí...
- Lleva buena colonia. - Comentó Yoochun. - Debo preguntarle dónde lo
compra.
Yunho arrugó la nariz. - Huele bien en él. - Aclaró Yunho. - No puedo
imaginar si la ocuparas tú. Es demasiado...
- ¿Femenina? - Preguntó Yoochun para luego echarse a reír. - Lo sé. Pero
creo que quedaría buena en Changmin.
Yunho frunció sus cejas en modo de sospecha. - ¿Y por qué le comprarías
una colonia a Changmin?
Yoochun se detuvo. - Yo... Yo no… Solo estaba diciendo.
- Hm - Murmuró Yunho aun sospechando. Siempre había sido consciente en
la forma en que Yoochun coqueteaba y bromeaba con Changmin (que tendría que
estar ciego para no darse cuenta) pero últimamente estaba empezando a pensar
que había algo más en juego. Pero decidió dejarlo por ahora. - De todos modos,
¿no deberías estar haciendo algo útil en este momento?
Yoochun refunfuñó algo en voz baja. - Sí, sí. Te veré en la reunión de
la junta más tarde, ¿no?
Yunho asintió. - Sí, nos vemos allí.
--------------
Jaejoong, con el teléfono entre la oreja y el hombro, anotaba unas cosas
en un pedazo de papel. - Uh-huh, ¿tres y media? No hay problema, se lo haré
saber a Yunho-sshi.
Yunho se apoyó en el borde de su escritorio. Llevaba una carpeta bajo el
brazo. Jaejoong dejó que sus ojos se perdieran en el cuerpo de Yunho y se
distrajo momentáneamente.
- S-sí, sólo pregunte en recepción y le darán direcciones. Muy bien,
gracias por su tiempo.
- Oye - Dijo Yunho cuando Jaejoong colgó.
- Oye - Sonrió Jaejoong. - ¿Qué pasa? Tú... ¿Quieres algo? - Preguntó.
Su voz casi como un ronroneo y la forma en que humedeció sus labios fue
demasiado sugerente.
Yunho se sonrojó. - No, yo... tenemos que asistir a una reunión de la
junta. Sólo tendrás que tomar algunas notas para mí, ¿de acuerdo?
- Claro. - Dijo Jaejoong. - ¿De qué es la reunión?
Yunho se encogió de hombros. - Sólo una reunión de personal en general.
En gran parte es que todos los demás se quejarán conmigo.
- Suena divertido. - Dijo Jaejoong echándose a reír.
- Oh créeme, es una estupidez. - Respondió Yunho secamente. - Bueno,
vamos.
---------------
Quince minutos más tarde, cuando Yunho estaba tratando de escuchar a Lee
Sooman quejarse sobre los injustos salarios, se dio cuenta de que había sido
una mala decisión traer a Jaejoong con él. Ya era bastante difícil concentrarse
en el lloriqueo de Sooman normalmente, y ahora, el hecho de que la mano de
Jaejoong no dejaba de acariciar su pierna cada vez más arriba con cada minuto
que pasaba lo hacía más difícil. Yunho sabía que estaría mintiendo si dijera
que había oído una sola palabra de Lee Sooman.
Donghae, el jefe de finanzas, tranquilizó a Sooman con algunas cifras y
jergas contables, y Yunho aclaró su garganta.
- Bien, así que el siguiente tema en la agenda es sobre el
e-estacionamiento. - Yunho tartamudeó cuando los dedos de Jaejoong se
arrastraron hasta la parte superior de su muslo. Su pulgar frotando en
círculos.
Yoochun le lanzó una mirada extraña a Yunho y se hizo cargo. - Sí,
Siwon, creo que tú mencionaste algo acerca de esto en la reunión del mes
pasado, ¿no?
Yunho se desconectó del tema cuando la palma de Jae comenzó a moverse a
lo largo de su entrepierna sobre sus pantalones, dándole una mirada dura.
Jaejoong estaba escribiendo notas con esmero y no estaba prestándole ninguna
atención a Yunho, como si no le estuviera frotando nada por debajo de la mesa.
- Jaejoong - Susurró Yunho. No obtuvo respuesta. - Jaejoong, ¡detente!
- Yunho-sshi - Dijo Yoochun - ¿Hay algo que te gustaría agregar?
Los ojos de Yunho se centraron en Yoochun y forzó una sonrisa. - No, gracias.
- Está bien, entonces ¿vamos a pasar al siguiente tema? - Sugirió
Yoochun, mirando a Yunho extrañamente.
De alguna manera, Yunho logró soportar toda la hora de la reunión. No
había sido un trabajo fácil centrarse en lo que hablaban cuando las manos de
Jaejoong estaban tocando cada centímetro de su cuerpo, pero Yoochun había
tomado el control de la reunión en su mayor parte y antes de irse, Yunho le
articuló un “Gracias“
Yoochun simplemente levantó una ceja y negó con la cabeza un poco. Los
trabajadores salieron en fila, y antes de que él también se fuera, le guiñó un
ojo por encima del hombro y cerró la puerta de la habitación detrás de él.
Yunho no perdió el tiempo. Gruñendo por lo bajo, agarró a Jaejoong por
el cuello y lo tiró hacia arriba, aplastando sus labios. Los labios de Jaejoong
se abrieron al instante y Yunho metió su lengua en la garganta del otro,
mordiendo sus labios.
Las manos de Jaejoong se aferraron a los hombros de Yunho, doblando su
cuerpo contra el de su jefe. Maulló suavemente sobre los labios de Yunho y
luego, sus labios salieron arrastrando de su boca y bajaron por su cuello,
mordiendo con dureza su yugular.
- Tú y tus bromas, Jaejoong - Murmuró, jalando el cuerpo de Jaejoong
hacia arriba y sosteniéndolo del trasero. - ¿Estás tratando de hacer que me
despidan?
- Tú eres el gerente, ¿quién va a despedirte? - Señaló Jaejoong.
La mano de Yunho se enroscó en su pelo, dolorosamente apretada, y tiró
de él. Un gemido salió de los labios de Jae con un sonido más que satisfactorio.
- Pero, ¿en medio de una reunión? ¿Crees que es inteligente? Joder, Jae.
- Gimió - Estás loco.
Jaejoong sonrió y, con agilidad, comenzó a desabotonarle la camisa a
Yunho. - Pero te gusta, ¿no? Necesitas un poco de vida salvaje. Volver a la
casa de esa perra de esposa cada noche debe ser un trabajo duro. Como he dicho,
Yunnie... - Se pasó la lengua por los labios, empujando la camisa de los
hombros de Yunho. - Todo es para aliviar el estrés.
Yunho ahuecó las mejillas de Jaejoong y le ladeó la cabeza hacia atrás,
haciendo que sus labios volvieran a su cuello. Mordió y succionó y luego mordió
un poco más, ensuciando con chupones imposibles de ocultar. Jaejoong envolvió
sus brazos alrededor de la cintura de Yunho, arqueando en su cuerpo.
- Tú creas más estrés del que alivias. - Dijo Yunho, sus manos tirando
de la camisa de Jae sobre su cabeza. Una vez hecho esto, sus labios se cerraron
alrededor de uno de los pezones mientras sus manos se deslizaban hacia abajo a
la banda de los pantalones de su secretario.
- No hay nada de estresante en esto. - Dijo Jaejoong, sin resistirse a
cómo Yunho le sacaba sus vaqueros y calzoncillos, hasta que él quedó de pie
completamente desnudo. - Nadie tiene que saber una cosa. Así que cállate y
folla conmigo, ¿de acuerdo?
Las manos de Yunho se apretaron alrededor de sus hombros y lo empujaron
hacia atrás. Jaejoong se tambaleó, pero antes de que pudiera recuperar el
equilibrio las manos de Yunho se encontraban en él de nuevo, golpeándolo contra
la ventana.
- Eres una puta. - Le susurró Yunho al oído mientras empujaba a Jae,
presionando su frente desnuda contra el frío cristal. Jaejoong gimió, la
sensación del frío vidrio sobre su miembro adolorido. - Cualquier persona en la
calle puede verte ahora mismo.
Jaejoong trató de decir algo, pero lo único que salió fue un
ininteligible revoltijo de sonidos mientras se arqueaba insistentemente contra
la ventana. Las manos de Yunho se arrastraban por su espalda y buscaban a
tientas sus nalgas, masajeando la piel.
- Yunho - Gimió Jaejoong, yendo hacia la mano de Yunho. - Por favor,
Dios, date prisa.
- Eres tan impaciente. - Bromeó Yunho a la ligera. - Tan ansioso de
tener tu interior lleno con mi miembro.
Jaejoong sólo podía gemir su acuerdo.
- Te veías tan bien el otro día - Murmuró Yunho. - Con mi semen goteando
de tu agujero. Desplazándose por tus muslos, y apenas te dabas cuenta de la
puta que te veías.
- Mierda - Suspiró Jaejoong tomando su miembro, pero Yunho fue más
rápido. Él agarró las muñecas de Jaejoong y las sujetó sobre su cabeza.
- ¿Te gusta cuando te llamo puta, no? - Preguntó Yunho, sintiéndose casi
mareado por el poder que tenía sobre Jaejoong en este momento.
- No. - Negó Jaejoong débilmente.
- Mentiroso. - Susurró Yunho. - Te encanta. Quieres que te penetre, que
te diga cosas sucias y luego que te penetre más fuerte y duro hasta que no
puedas sacarme de tu mente durante horas. Y tal vez, cuando sales del trabajo,
te vas a casa con un bonito novio, ¿no?
- No - Volvió a negar Jaejoong.
- Yo creo que sí - Insistió Yunho. - Y cuando te pregunta cómo ha sido
tu día, tú le dices que estuvo bien, olvidando mencionar la parte cuando tu
jefe te tenía inclinado sobre su escritorio, su grueso miembro dentro de ti y
haciendo que gimieras su nombre.
- Yunho…
- Pero cuando tu novio te penetra - Susurró Yunho. - Cuando te tiene
así, tú piensas en mí, ¿cierto? De lo bien que me muevo, de lo mucho que deseas
abrir las piernas y susurrarme las cosas sucias que debo hacerte.
- Sí, Dios, por favor - Gimió Jaejoong y comenzó a empujar su cuerpo
desesperadamente contra la ventana, desesperado por algún tipo de fricción. -
Mierda, Yunho, tómame.
Yunho humedeció dos de sus dedos en saliva y luego se deslizó entre las
nalgas de Jaejoong, haciendo círculos. Jaejoong empujó hacia atrás los dígitos
de Yunho deslizándolos ligeramente hacia su próstata. El cuerpo de Jaejoong se
sacudió y Yunho lo presionó con más fuerza contra la ventana.
- Tú ya estás aflojado - Comentó Yunho. - Me alegro que tu novio te haya
preparado para mí.
- No hay ningún novio. - Susurró Jaejoong con los ojos cerrados por la
agitación. - Anoche, aah...
Su frase se perdió en un gemido cuando un tercer dedo se unió a los
otros dos. - ¿Anoche? - Dijo Yunho para que siguiera.
- Yo... soñé contigo - Consiguió decir Jaejoong mientras los espasmos
seguían por su cuerpo cuando Yunho tocó su próstata de nuevo. - Me desperté...
tan caliente... vibrador…
Las frases inconexas hicieron un claro sentido en la mente de Yunho
haciendo que de sus labios se escapara un sonido gutural. Imaginar a Jaejoong
con un vibrador, con la cabeza hacia atrás gimiendo el nombre de Yunho una y
otra vez no era sano para nadie.
- Vine equipado esta vez. - Le dijo Yunho metiendo la mano en el
bolsillo trasero de sus pantalones y sacando un tubo de lubricante. Abrió la
cremallera de sus pantalones y sacó su doloroso miembro duro.
- Si seguimos a este ritmo, nunca voy a ser capaz de sentarme de nuevo.
- Bromeó Jaejoong, un poco sin aliento mientras la punta de la erección
de Yunho tocaba su entrada.
- Con que puedas utilizar tu espalda, estoy bien. - Respondió Yunho. -
De rodillas funcionaría también, no soy quisquilloso.
Jaejoong dio un suspiro tembloroso y se apretó contra el miembro de
Yunho. Yunho retrocedió, alejándose de Jae y Jaejoong gimió.
- Si no estás dentro de mí en tres segundos, me voy a poner mi ropa. -
Advirtió Jaejoong. - El...
Antes de que pudiera terminar sus palabras, Yunho se metió en él,
llenándolo completamente. Jaejoong gimió al sentir la deliciosa quemadura extendiéndose
por su columna vertebral y los músculos cerrándose alrededor de Yunho.
- ¿Feliz ahora? - Preguntó Yunho moviéndose a un ritmo increíblemente
lento. Apenas salía una pulgada antes de meterse de nuevo. Jaejoong dejó
escapar un sollozo de frustración, sus caderas se movían inútilmente contra
Yunho, tratando de tentarlo a moverse más rápido.
- Sería más feliz si me das lo que quiero. - Respondió Jaejoong. Sus
muñecas seguían por encima de su cabeza. Yunho simplemente se rio en voz baja.
- ¿Y cómo se supone que voy a saber lo que quieres? ¿Acaso puedo leer tu
mente? - Le preguntó. Sus embestidas (si se podían llamar así) eran cada
vez más lentas.
Jaejoong gimió. Una molestia evidente en su tono. - Solo estás hablando
estupideces. - Lo acusó. - Presumiendo de fuertes y duras estocadas y diciendo
que harás que me corra, pero ahora estás empujando contra mí como si
necesitaras un maldito reemplazo de cadera.
- ¿Quién se corrió en mi escritorio ayer? - Bromeó Yunho y Jaejoong tuvo
la decencia de sonrojarse.
- Eres malo. - Murmuró Jaejoong, aún no se le había quitado la vergüenza
de haber tenido que lamer su propio semen del escritorio de Yunho.
- Fue sexy la limpieza que hiciste en mi teclado con tu lengua. - Sonrió
Yunho.
- ¡Oh, por el amor de Dios, deja de ser un idiota y simplemente sigue
moviéndote! - Gritó Jaejoong y la longitud de Yunho desapareció dentro de
Jaejoong por un momento.
- Nnh - Suspiró Jaejoong. Echó la cabeza hacia atrás sobre el hombro de
Yunho cuando Yunho finalmente comenzó a moverse, embistiendo contra él sin
descanso. Yunho soltó las muñecas de Jae para sujetar sus caderas y mantenerlo
estable mientras mecía sus propias caderas en las profundidades de su
secretario.
Jaejoong estaba atrapado entre la ventana y el cuerpo de Yunho, y sus
dedos raspaban la superficie lisa del vidrio. Su cuerpo se sacudía hacia atrás
cada vez que Yunho entraba y salía de su cuerpo. Un golpeteo suave llenó la
habitación junto con su respiración pesada cada vez que Yunho golpeaba contra
él.
- Mierda, ¿cómo estás tan apretado? - Murmuró Yunho girando la cabeza
hacia un lado y logrando capturar los labios de Jaejoong con los suyos, dejando
que el mayor dominara el beso. Jaejoong envolvió una mano alrededor de su
propio miembro, bombeando al compás de los empujes de Yunho.
- Aah, Y-Yunho - Ronroneó. Su lengua se entrelazó con la de Yunho una
vez más, y trató de respirar. Trataba de mantener la cabeza por encima de las
olas de placer que invadían su cuerpo cuando las manos de Yunho acariciaban sus
caderas y jugaban con sus pezones, pero no pudo. Se estremeció en los brazos de
Yunho, la punta de su erección en su mano deslizándose sobre la piel tensa.
Yunho movía su miembro hacia Jaejoong con especial dureza y Jae se
tambaleó hacia delante golpeando contra la ventana. Sus ojos se abrieron y se
vio reflejado en los edificios altos en todo el camino, los coches y las
personas que se desplazaban por debajo de él y un trozo de cielo arriba. Gimió
sin soltar el miembro de su mano, pensando en todos los peatones que podrían
levantar la vista y verlo.
Dios mío, no levantes la vista, no mires hacia arriba.
- Jae - Murmuró Yunho en voz baja. - Jaejoong, maldición, oh...
- Nnh, m-más, por favor, Yunho... Estoy casi... Aah - Jadeó Jaejoong
retorciéndose en la boca de Yunho. Yunho agarró una de sus piernas y la subió,
sosteniéndola contra la ventana en un ángulo de noventa grados. Jaejoong gimió
cuando Yunho lo penetró más profundo, rozando su próstata en un mismo
movimiento.
Jaejoong gimió, su voz resonando en los oídos de Yunho. Yunho se quedó
con una mano en la pierna de Jae y la otra en su cabello, obligándolo a poner
su cara contra el cristal mientras sus caderas aceleraban haciendo que el sudor
se deslizara por la parte de atrás de su cuello.
- Yo no... No quiero que esto termine. - Murmuró Yunho, sus músculos
retorciéndose al sentir a Jaejoong apretándose alrededor de él. - Pero no
p-puedo...
- Mmm, me... uuh - Gimió de nuevo Jaejoong, con la intención de formar
una comprensible oración pero no pudiendo del todo. Le temblaba la mano, el
ritmo estaba disminuyendo pero de igual manera se sacudía su miembro.
- Mierda, me... Mmh - Gimió Yunho, y entonces se vino, corriéndose
dentro de Jae. Jaejoong gimió mientras Yunho se retiraba, todavía
desesperadamente duro.
- Yunho, por favor...
Yunho se puso de rodillas y dio vuelta a Jae, envolviendo rápidamente su
miembro. Jaejoong echó la cabeza hacia atrás, haciendo una mueca cuando golpeó
el vidrio, pero el dolor fue rápidamente olvidado cuando cuatro dedos se deslizaron
por su entrada buscando su próstata.
Sólo tomó unos pocos minutos para que Yunho llevara a Jaejoong al borde
tragándose el semen de Jae y frotando suavemente sus muslos mientras el mayor
llegaba a su orgasmo.
Yunho se puso de pie cuando Jaejoong se dejó caer contra el vidrio,
respirando pesadamente. Jaejoong se inclinó hacia delante para envolver sus
brazos alrededor de Yunho en un abrazo, pero antes de que él pudiera, Yunho se
apartó. Le dio la espalda a Jaejoong mientras metía su miembro blando de vuelta
a sus pantalones y se los abrochó.
La realidad de la situación golpeó a Jaejoong como una tonelada de
ladrillos. Esta "relación" que tenía con Yunho no era una relación,
era... Era un asunto de negocios, y los términos “sin condiciones” habían
significado, literalmente, sin condiciones. No había abrazos después del sexo o
besos suaves o tomadas de mano.
Bueno, no era como si no hubiera sabido eso desde el principio. Él había
sido quien lo había propuesto. Pero, si era honesto, él había esperado algo,
mínimo un abrazo post-coital o una pizca de afecto. Con un suspiro, Jaejoong
recogió su ropa esparcida y se puso de pie. Él no dijo nada, ni Yunho.
Frío. Impersonal.
De pronto se sintió extrañamente sucio.
----------------
Cuando la reunión terminó, Yoochun inmediatamente fue a buscar a
Changmin. Había hecho reservas en un restaurante agradable que Changmin había
mencionado una vez y ya tenía una historia para que Changmin fuera con él. Se
supone que él había organizado una cita para una chica, pero, lamentablemente,
ella tuvo que cancelar a último minuto.
Había planeado todo con precisión. Llevaría a Changmin a ese lugar y se
reirían un rato. Abriría las puertas para él y le acomodaría su silla. Sería
adorable y caballeroso y todas las cosas que hacían caer las bragas de las
mujeres.
Y luego, cuando Changmin se estuviera riendo de una broma cursi que
había hecho, él se apoyaría sobre la mesa y capturaría sus labios en un beso
inesperado. Los ojos de Changmin se ampliarían y se relajaría durante el beso,
entrelazaría los dedos en el cabello de Yoochun y...
Yoochun se sacudió a sí mismo para volver a la realidad, una leve
sonrisa se extendía por su cara. Dio vuelta en el
pasillo y se detuvo al ver a Changmin esperando el ascensor, Kyuhyun, uno de
los trabajadores de Yoochun, estaba a su lado.
Sus cejas se fruncieron cuando vio a Kyuhyun acercándose a Changmin,
hablándole animadamente con una sonrisa. Kyuhyun le puso una mano en el hombro
a Changmin y luego le metió un pedazo de papel en el bolsillo, guiñándole un
ojo. Se fue contoneándose por el pasillo en dirección opuesta y, echando humo,
Yoochun asaltó a Changmin.
- ¿Y?
Changmin se volvió para mirar a Yoochun, confundido. - Oh, hola Chunnie.
- No me digas “hola Chunnie” ¿Qué fue eso?
- ¿Qué fue qué? - Preguntó Changmin, parpadeando.
- ¡Ese coqueteo con Kyuhyun!
- No estaba coqueteando con Kyuhyun - Dijo Changmin, frunciendo las
cejas.
- Sí estabas. Él te estaba tocando y siendo todo... Todo un
aprovechador. - Insistió Yoochun.
- Tú eres un aprovechador todo el tiempo. - Señaló Changmin.
- Se me permite ser aprovechador con ustedes. - Dijo Yoochun. - Él no.
- ¿Quién lo dice? - Preguntó Changmin, levantando una ceja. - E incluso
si él está coqueteando conmigo, ¿cómo que es
asunto tuyo?
Yoochun no vaciló. - Porque yo te conozco lo suficiente para saber
cuándo estás cometiendo un error, y Kyuhyun es un error.
- ¡No pasa nada, por el amor de dios! - Resopló Changmin cruzando los
brazos sobre el pecho. - Y vamos a ver si lo entiendo, Yoochun, mi vida no es
tu vida, ¿de acuerdo? No metas tu fea nariz en donde no nadie la necesita.
- Entonces, ¿qué? ¿Ahora no se me permite cuidar de ti? - Preguntó
Yoochun, entrecerrando los ojos.
- Tienes permitido cuidarme - Dijo Changmin. - ¡Solo deja de actuar como
mi posesivo hermano mayor! Puedo cuidarme yo solo.
- ¡Oh, al diablo! - Susurró Yoochun antes de estrellar a Changmin contra
la pared y besarlo.
Los ojos de Changmin estaban muy abiertos por la sorpresa, sus manos
colgando sin fuerzas a los costados cuando Yoochun separó sus labios. La
sensación de sus lenguas entrelazándose rompió a Changmin de su ensueño y
empujó a Yoochun lejos de él, jadeando.
Yoochun simplemente gruñó y juntó sus cuerpos de nuevo, su lengua
desapareciendo en la garganta de Changmin. Sus manos se posaron en las caderas
del joven, y le mordió el labio inferior suavemente.
Changmin cerró los ojos y comenzó a responder, lento pero sin duda, su
lengua se deslizaba voluntariamente contra la de Yoochun. Yoochun gimió, ahuecando
las mejillas de Changmin, inclinando un poco la cabeza hacia la izquierda. Sus
movimientos eran lentos hasta que el beso fue tan abrumadoramente sensual y
suave que Changmin no podía soportarlo.
Se separó de Yoochun y lo miró a los ojos. Yoochun lo miró y Changmin
salió corriendo por el pasillo.
Yoochun suspiró, apoyándose contra la pared. Buen trabajo, Romeo, buena forma de arruinarlo todo.
Business Affairs - Cap. 9
junio 24, 2015
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“Si te hace sentir mejor, apuesto a que podría
llevarte a mi escritorio y darte un buen sexo. - Ofreció Yoochun con una
sonrisa.”
La mañana de Yunho transcurrió en un montón de papeleo y llamadas
telefónicas, ya que contrariamente a la impresión que Yoochun daba a menudo,
ellos tenían un montón de trabajo. A él le gustaba estar ocupado, así mantenía
su mente libre de cosas. Jaejoong, sensuales labios, sexo oral por debajo de la
mesa. Sí, ese tipo de cosas.
La hora del almuerzo llegó, pero él decidió trabajar en su hora libre.
Tenía que prepararse para una presentación importante para la próxima
conferencia, y él sólo tenía la mitad del trabajo hecho. Si se saltaba el
almuerzo, probablemente podría conseguir terminarlo.
Pero sus planes se toparon con un problema llamado Kim Jaejoong.
- ¿No vas a comer? - Le preguntó su secretario y, como un hábito, cerró
la puerta tras él.
Yunho negó con la cabeza. - Tengo que terminar este trabajo.
- Vas a trabajar mejor si te tomas un descanso. - Respondió Jaejoong. -
Deja que tu mente descanse un poco.
Yunho se encogió de hombros. - Voy a estar bien.
Jaejoong se encaramó en el escritorio de Yunho y se dio la vuelta, sus
piernas formando un ángulo de noventa grados. - Insisto - Dijo casi ronroneando.
Una expresión de pánico se formó en el rostro de Yunho mientras observaba a Jae
moviendo varias pilas de archivos.
Pero cuando Jaejoong agarró la corbata de Yunho corriéndose más adelante
y juntando sus labios, Yunho pensó al diablo los archivos.
Yunho ahuecó las mejillas de Jaejoong y se inclinó hacia arriba,
profundizando el beso en la boca de su secretario. Jaejoong miraba con
admiración recostándose sobre sus codos. Yunho no tuvo más remedio que ponerse
de pie para mantener sus labios conectados terminando entre las piernas
abiertas de Jae, con las manos sobre el borde del escritorio.
- ¿Qué me estás haciendo? - Preguntó Yunho superficialmente cuando se
separaron para recobrar el aliento. Jaejoong inclinó su cabeza hacia atrás y
los labios de Yunho cayeron en la tentación de marcar la piel, morder y
pellizcar cada centímetro a su alcance.
- Enseñándote cómo vivir. - Respondió Jaejoong sin soltar a la corbata
de Yunho. Atrapó los labios de Yunho en otro beso ardiente mientras empezaba a
deshacerse de su camisa, descubriéndose los hombros.
Yunho gimió en el beso, sus manos volaron a las caderas de Jaejoong. Sus
pulgares dibujaron círculos sobre la piel suave, y antes de que pudiera
evitarlo, sus manos viajaban al pecho y luego hacia sus pezones.
- Yunho. - Suspiró Jaejoong. Un gemido deslizándose por sus labios
mientras Yunho pellizcaba su pezón derecho retorciéndolo con fuerza. Maldijo al
aire cuando la boca de Yunho se cerró en su otro pezón, tirando de él con los
dientes y mordisqueando juguetonamente. Jaejoong arqueaba su espalda con cada
toque de Yunho, manteniendo sus ojos cerrados.
- Dios, Jae, deberías ser ilegal. - Murmuró Yunho mientras desabrochaba
el pantalón de su secretario. Jaejoong levantó las caderas de la mesa y Yunho
sacó sus pantalones, su propio miembro en crecimiento se apretaba con los
pantalones dolorosamente. Sus manos se movieron hacia abajo, acariciando sus
muslos y luego se movieron hacia sus nalgas. Jaejoong se retorció y soltó un
sonido bajo.
Yunho no perdió tiempo en tirar de los calzoncillos de Jae, se deleitaba
con el sonido que había conseguido cuando sus dedos apenas rozaron la punta del
miembro de Jaejoong. Jaejoong movió sus caderas, y cuando Yunho cerró su mano
alrededor de la base de su miembro, se desplomó de nuevo sobre el escritorio,
derribando el sostenedor de la pluma y el borde del teclado clavándose en su
hombro. Yunho miró las líneas de letras al azar que se escribían en la pantalla
del ordenador, pero cuando los gemidos de Jaejoong llenaron la oficina mientras
Yunho lo masturbaba, no pudo no prestarles atención.
- Yunho - Jadeó Jaejoong. - Detente.
Yunho apretó con más fuerza. - ¿Por qué? ¿No es esto lo que quieres?
- No - Dijo Jaejoong. - Quiero más.
Yunho levantó una ceja divertidamente. - ¿El acuerdo no era satisfacerme
a mí? ¿Y ahora tú estás pidiendo cosas?
- Es para tu beneficio. - Argumentó Jaejoong, esforzándose por no
empujar la mano de Yunho. Aunque eso se hizo difícil cuando una parte de esa
mano se sumergió muy cerca de su bolas.
- ¿Entonces cómo?
- ¿Prefieres masturbarme? - Logró decir Jaejoong entre maullidos. - ¿O
penetrarme?
- Buen punto. - Susurró Yunho, y antes de que Jaejoong pudiera
reaccionar, las manos de Yunho se movieron encontrando su entrada y arrastrando
un dedo en ella.
Jaejoong gimió ante la intrusión, sus músculos débilmente protestando
contra los dedos secos de Yunho. - Mierda.
- Estoy recién empezando. - Respondió Yunho con una sonrisa mientras su
dedo entraba y salía de aquella profundidad. Los muslos de Jaejoong temblaban
mientras se agarraba los tobillos.
- Por favor - Gimió, echando la cabeza hacia un lado.
- Oh, Dios. - Murmuró Yunho, inclinándose hacia delante para presionar
sus labios contra los de Jae. Su boca estaba sucia y húmeda y la boca de
Jaejoong estaba permanentemente abierta por los gemidos. Yunho deslizó otro
dedo en el apretado calor.
- Apúrate. - Le dijo Jaejoong entrecortadamente: - Tienes una reunión en
cuarenta minutos.
Yunho resopló. - Tiempo de sobra, relájate. - Respondió, uniéndose un
tercer dedo a los otros dos. Jaejoong dio un suspiro tembloroso, moviéndose
sobre el escritorio en un desesperado intento de hacer que los dedos de Yunho
llegaran más profundo.
- Es suficiente, por favor, solo hazlo. - Le rogó Jaejoong. Los dedos de
Yunho lo estaban llevando a la locura.
Un escalofrío recorrió la espalda de Yunho, pura lujuria pulsando a
través de sus venas. Nunca había estado tan desesperado por hacerle esto a
nadie, pero ahora, su boca se secaba ante la idea de penetrar a Jaejoong,
fuerte y rápido contra el escritorio. No pudo evitar preguntarse cómo sonaría
cuando su secretario gritara su nombre.
- Jesucristo. - Susurró Yunho. Dio un paso atrás de la mesa de trabajo,
y Jaejoong se quejó cuando los dedos de Yunho lo dejaron. Miró con ojos
nebulosos cómo Yunho se quitaba la camisa, dejando la corbata colgando de su
cuello, y luego su pantalones, cayendo junto a sus pies. Jaejoong se humedeció
los labios involuntariamente cuando los bóxers de Yunho se deslizaron por sus
caderas, y luego antes de que pudiera pensar “mierda, el estereotipos sobre los
asiáticos y los penes pequeños no es cierto en absoluto”, el cuerpo de Yunho
estaba contra el suyo de nuevo.
Las manos de Yunho estaban por todas partes, se deslizaban hacia arriba
por el pecho y jugaban con sus pezones, luego contra su trasero, masajeándolo,
y con su boca trazando un camino a lo largo de su mandíbula, por debajo de su
cuello, a través de sus clavículas y las puntas de sus dedos hundiéndose en sus
caderas. Jaejoong sólo podía aferrarse a la espalda de Yunho cuando los
sentimientos alcanzaron sus sentidos, todo su mundo se redujo a la piel de
Yunho rozando la suya.
- Por favor, por favor, mierda. - Maulló poniendo sus tobillos alrededor
de la cintura de Yunho, los talones clavados en su espalda. Su erección rozó
contra la de Yunho y su jefe gimió, apretando las manos en sus caderas.
Jaejoong se apoyó sobre los codos de nuevo, jugando con la corbata de Yunho y
repartiendo besos por su hombro y bajando poco a poco, hacia sus pezones.
- Eres malo para mí. - Susurró Yunho. Puso su cuerpo más cerca al
trasero de Jaejoong mientras frotaba la cabeza de su pene contra el agujero del
mayor. - Yo era un buen hombre antes de conocerte.
- No te estoy obligando a nada. - Argumentó Jaejoong, pero sus acciones
parecían demostrar lo contrario mientras se acercaba más al cuerpo de Yunho.
Yunho se rio, bajo y gutural. - No, supongo que no lo haces. - Entonces
se movió hacia delante de una sola vez.
Jaejoong gimió y sus brazos se soltaron de la espalda de Yunho, cayendo
todo su cuerpo sobre su espalda. Lápices y lo que parecía una grapadora se
clavaron en sus hombros, pero Jae estaba demasiado distraído por Yunho como
para ponerles atención. Los labios de Yunho estaban contra su oído, su aliento
caliente contra el lóbulo de Jae jadeando. Estaba inmóvil y dentro de Jaejoong.
- Nnh, Yunho… - Dijo Jaejoong, sus ojos cerrados. - Muévete, muévete.
Yunho se deslizó y luego empujó de nuevo hacia adelante. Jaejoong gimió.
El sexo seco no era precisamente cómodo. Pero tampoco era exactamente virgen,
además la mano bombeando sobre su pene era lo suficiente para equilibrar.
- Mierda, eres tan… Mierda. - Maldijo Yunho. No podía controlar sus
embestidas que comenzaron a ser más rápidas, el sonido de sus pieles chocando
llenaba toda su oficina. Las manos de Jae escarbaron en su espalda por un
momento antes de que le clavara sus uñas en la piel. Yunho silbó y estrelló su
miembro más fuerte, deleitándose con el gemido que obtuvo como respuesta.
- Aah... hhn, Yunho… Con más fuerza, oh Dios...
Yunho gruñó, el sonido enviando emociones a través de Jaejoong. El
computador emitió un pitido cuando Jaejoong goleó la parte superior del
teclado, pero a Yunho no le importaba si se ha eliminaban todos los archivos en
su disco duro en ese momento. Él agarró la cintura de Jae y le dio la vuelta.
- ¿Qué mier… Oh...
La protesta de Jaejoong fue cortada cuando Yunho le tomó sus manos y
rodillas antes de entrar de nuevo en él. El nuevo ángulo hacía que su miembro
llegara más profundo. Jaejoong maldijo, sus brazos temblaban mientras luchaba
por mantenerse. Yunho golpeó una de las nalgas de Jae, acariciando la piel
mientras que la otra mano recorría toda la espalda de Jaejoong.
- Y-Yunho, oh... haah. - Jadeó Jaejoong, arqueando la espalda cuando
Yunho dio una palmada en su trasero de nuevo.
- Mierda - Gimió Yunho, mirando con asombro cómo su miembro desaparecía
en las profundidades de Jae. Empujó sus caderas hacia delante más rápido, y los
gemidos de Jaejoong se intensificaron. - Eres tan estrecho.
Jaejoong sonrió y apretó los músculos alrededor del miembro de Yunho. Un
grito ininteligible dejó los labios de Yunho y cayó hacia delante, el pecho
rozó contra la espalda sudorosa de Jaejoong.
- ¿Estás tratando de matarme? - Le preguntó en voz baja mientras se
retiraba y reanudaba su empuje, más rápido, más fuerte, tratando de que
Jaejoong sintiera la mitad del placer que él estaba sintiendo. Sus manos se
aferraron a las caderas de Jaejoong lo suficiente fuerte para dejar moretones y
luego se deslizó hacia abajo, masajeando sus nalgas.
- Mierda, mierda, mierda. - Dijo Jaejoong, empujando hacia atrás contra
el miembro de Yunho. Su rostro apretado contra el escritorio y no le importó
tener un clip impregnado en su frente.
Yunho se alejó de las nalgas de Jaejoong, ignorando la desesperada
súplica del mayor. Observó el agujero de Jaejoong abrirse y cerrarse. - ¡Yunho,
no pares!
Yunho cedió, entrando de nuevo en el cuerpo de Jae y haciendo una nota
mental para burlarse de su secretario la próxima vez.
Mierda, ¿ya estoy pensando en la próxima vez? Ni siquiera debió haber
ocurrido una primera vez. Esto es engaño, esto está mal, esto es...
- Mierda, Yunho, justo ahí, ¡oh!
Un espasmo recorrió el cuerpo de Jaejoong cuando Yunho golpeó su
próstata. Sus rodillas temblaban mientras embestía dentro y fuera el flexible
cuerpo de Jae.
- Yunho, Yunho, oh, dios, me vengo, ¡NNG! - Ronroneó Jaejoong, haciendo
que sus muslos temblaran.
- Vamos, Jaejoong. - Susurró Yunho, inclinándose hasta que sus dientes
estaban contra su oreja. - Solo vente y ya.
Con eso, Jaejoong se vino gritando el nombre de Yunho y lanzando
salpicaduras de líquido blanco contra el escritorio, manchando los papeles y el
teclado. Yunho maldijo entre dientes cuando los músculos de Jae se contrajeron
casi dolorosamente y lo hicieron llegar casi al final.
Empujó débilmente unas cuantas veces más antes de retirarse y colapsar
en su silla de oficina, mirando con los ojos entrecerrados cómo un rastro de su
semen se deslizaba hacia abajo por la parte interna del muslo de Jaejoong.
No tenía ni idea de qué decir. “Maldita sea, eres excelente” O tal vez,
“Mierda, acabo de engañar a mi esposa” O, "¡Fuera de mi oficina!", o
“¿Vamos por una segunda vuelta?”
A medida que sus ojos pasaron sobre los escombros de su oficina, se
conformó con decir - Sabes que tienes que limpiar esto, ¿verdad?
--------------------
Changmin caminó hacia su escritorio, oyó el inconfundible sonido de sexo
proveniente de la oficina de Yunho, y se dio la vuelta poniendo un cartel en la
puerta del departamento que decía: “Problemas eléctricos. Peligro, no entre”.
Una vez hecho eso, se dirigió por el pasillo hasta el departamento de Yoochun.
Cuando entró, algunos de los trabajadores que lo conocían lo saludaron
con la mano y él les devolvió el saludo. No se molestó en llamar a la puerta
del despacho de Yoochun, solo la abrió y entró como si fuera su oficina.
- ¿Minnie? ¿Qué haces aquí? - Preguntó Yoochun sorprendido.
- El Yunjae está teniendo sexo. - Dijo sin rodeos. - Es un poco difícil
trabajar con “¡Oh, Yunho! ¡Más duro, más profundo!
Yoochun movió sus cejas. - ¿Te da malos pensamientos acerca de Yunho?
Changmin rodó los ojos y se acomodó en la silla frente a la mesa de
Yoochun. - Totalmente. Estoy tan celoso.
- Si te hace sentir mejor, apuesto a que podría llevarte a mi escritorio
y darte un buen sexo. - Ofreció Yoochun con una sonrisa.
- Oh jaja, sí, eso sería genial.- Dijo Changmin secamente. - Por favor, Yoochun,
He estado fantaseando con tu miembro grueso y atractivo por mucho tiempo.
La sonrisa de Yoochun se convirtió en una mueca mientras se inclinaba
sobre la mesa, con los labios a pulgadas de los de Changmin. - Dame un beso y
veamos a dónde llega.
Changmin levantó una ceja. - ¿Es otro truco?
Yoochun tomó la mejilla de Changmin, y se acercó más. Changmin sentía
los labios de Yoochun muy cerca, casi rozando contra los suyos y su aliento
atrapado en su garganta.
- No. - Susurró Yoochun, su aliento soplando en la boca de Changmin. Las
manos de Changmin apretaban el apoyabrazos de la silla. Inclinó la cabeza,
esperando los labios de Yoochun para besarlo.
El espacio entre sus labios no se acortó y luego Yoochun se
apartó, riéndose.
- ¡A la mierda! - Gritó Changmin poniéndose en pie. - Prefiero escuchar
a Jaejoong gimiendo que tener que lidiar con esto.
- ¡Yo también te amo! -Gritó Yoochun mientras Changmin cerraba la puerta detrás de él.
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