Angel
Titulo: Angel
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy
Género: Lemon
Pareja: JaeSu
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy
Género: Lemon
Pareja: JaeSu
Te bastó sólo una mirada para amarlo. Con su traje impecablemente blanco y su sonrisa radiante, creíste que realmente era un ángel quien salía de la iglesia, temprano ese domingo. En silencio lo observaste hablar con el sacerdote, mientras más gente se reunía fuera del templo, frente a la cafetería en la que te encontrabas.
Tomando un sorbo de tu café seguiste mirándolo, fascinado por ese joven de blanco traje y hermosa sonrisa que había salido del culto del domingo.
No pudiste evitar una sonrisa amarga ante la ironía de la situación. ¿Qué pensaría ese desconocido si te viera en esos momentos? ¿Sentiría lástima, repulsión? ¿Se daría cuenta, por el aspecto de tu ropa y el olor a alcohol que emanaba de tu cuerpo que pasaste la noche en uno de esos clubes de mala muerte, donde la gente va a emborracharse y tener sexo descaradamente? ¿Te juzgaría por tu apariencia se molestaría en saber algo más de ti?
Con curiosidad viste como el chico se despedía de un grupo de señoras antes de cruzar la calle y caminar directo a la puerta de la cafetería. Tu corazón comenzó a latir fuerte, y de pronto te sentiste muy pequeño, demasiado insignificante.
El ángel entró al local, pidió un jugo e el mesón y luego se sentó en una mesa frente a la tuya. Ahora, más de cerca, podías apreciar realmente cada detalle de su rostro, y fascinarte más con su sonrisa. Llevaba el cabello corto pulcramente, la camisa bien planchada, la sonrisa perfecta. Sus ojos miraban distraídamente por la ventana, y no supiste si fue un efecto de la luz, o si realmente viste un tinte de melancolía en su mirada.
Él aún no se había dado cuenta de tu presencia, o si lo había hecho, entonces decidió solo ignorarte. Después de todo, vistiendo enteramente de negro y sentado en el rincón más oscuro de la cafetería eras fácil de ignorar.
Después de unos minutos de observarlo, decidiste terminar tu café y levantarte a pagar la cuenta. Estabas levantándote de la mesa cuando él finalmente fijó su mirada en ti, y por una fracción de segundo viste en sus ojos interés. Pero sólo duró por un segundo, pues luego él volvía a mirar por la ventana, como lejos del mundo.
Lentamente te acercaste a pagar la cuenta, y saliste de la cafetería. Antes de caminar calle abajo te volteaste a ver cómo el chico tomaba tranquilamente su jugo.
♥♥♥♥♥
La semana siguiente, a la misma hora, estabas de nuevo en la cafetería, con tu ropa negra habitual, pero ésta vez no había rastros de alcohol en ella, ni en tu aliento.
Con paciencia –algo que te faltaba la mayoría de las veces- esperaste que el culto terminara, y al menos verlo salir de la iglesia. Si tenías mucha suerte él vendría a tomar un jugo de nuevo.
Pasaron los minutos, la gente comenzó a salir del templo, pero por más que esperabas, él no aparecía.
‘Tal vez ya salió y no lo noté’ , pensaste, pero pronto desechaste la idea, pues definitivamente este chico no era alguien fácil de ignorar.
Decidido, saliste de la cafetería luego de haber pagado la cuenta por tu café, y cruzaste la calle, dirigiendo tus pasos a ese lugar desconocido para ti. No quedaba mucha gente en la entrada, así que no recibiste tantas miradas reprobatorias por tu atuendo inapropiado para entrar en casa de Dios; a paso firme llegaste al interior de la iglesia, enfrentándote a un montón de bancos alineados perfectamente por todo el lugar, solo dejando entre filas un pequeño pasillo para que la gente llegara al altar.
Tus ojos vagaron por el recinto hasta toparse con la figura del joven arrodillado en uno de los primeros bancos, al parecer rezando. Un loco impulso te llevó hasta su lugar, y a pesar de que sentías que te había visto, seguía rezando tranquilamente, absorto en su mundo.
Sin saber qué más hacer –no tenías un plan, en primer lugar- te pusiste a caminar por alrededor, viendo los cuadros en las paredes, y esos resplandores extraños que había en el lugar, producto de los tragaluces de colores. No entendías como un joven como tú (supusiste que él tenía tu edad, quizá un poco menor, 17 o 18) podía gustar de pasar su tiempo en ese lugar, un domingo en la mañana, adonde asistía mayoritariamente gente mayor, a escuchar a un sacerdote hablar del pecado por más de una hora… No, realmente no entendía cómo a un joven podía agradarle venir ahí.
Podías entender a jóvenes como tú, que buscaban la diversión y un poco de cariño, aunque fuera por una noche…
Caminaste unos pasos de nuevo hacia el altar, y notaste como el chico seguía ignorando tu presencia. Ridículo, te sentías realmente ridículo en ese lugar, esperando que u chico te mirara. Un sólo chico, sabiendo que esa misma noche en un club podrías tener a quien quisieras, sin perseguir a nadie.
Mordiéndote el labio inferior te volteaste hacia la salida y comenzaste a caminar, decidido, intentando no darle importancia al asunto. Fingiendo que ese ser que se quedaba a tus espaldas no te había cautivado ni un poco. Pretendiendo que al salir de la iglesia, quizás un par de minutos –horas, días, semanas…- más tarde, podrías olvidar su sonrisa y ese tinte de melancolía en su mirada.
Una vez fuera de templo, te quedaste mirando alrededor, sin saber muy bien qué hacer. Nunca habías sentido así por alguien, nunca alguien te había interesado tanto como para seguirlo. Nunca la imagen de alguien se había quedado en tu memoria por tanto tiempo, aún habiéndolo visto un par de veces…
Sólo pasaron unos minutos antes que sintieras pasos detrás de ti, y luego una mano en tu brazo. Te volteaste rápidamente y, sí, hay estaba él, tan blanco y radiante como siempre, pero nuevamente algo había en sus ojos. Algo que te consumía, como si esa mirada quisiera decirte algo, hacerte sentir algo, y no pudieras descifrar qué.
“Disculpa… ¿puedes decirme qué hora es?” su voz era más tierna y suave de lo que esperabas, y a pesar de que no tenías reloj, algo en tu interior te gritaba que probablemente a él no le interesaba saber la hora.
Algo en tu interior quería que así fuera.
Su mano seguía en tu brazo, y cuando fue conciente de esto, la deslizó suavemente hacia abajo, hasta volver a su posición al lado de su cuerpo. La piel que su mano había tocado ardía.
Le estabas mirando ansiosamente, hambrientamente, y no estabas seguro si él se daba cuenta de esto. Sin embargo, tu corazón se aceleró cuando notaste que te devolvía una mirada con dejos de esos mismos sentimientos, y en el fondo, de nuevo esa tristeza que hacía que su mirada fuera especial.
Por un momento creíste que tus ojos te engañaban, no querías equivocarte con este chico, pero luego, pensando en que realmente no tenías nada que perder, pues de todas maneras tu vida diaria era un completo riesgo, dijiste las palabras que pugnaban por salir de tu boca.
“Quieres venir conmigo a mi departamento?”
♥♥♥♥♥
No supiste realmente cómo, pero veinte minutos después luchabas pro encontrar la llave correcta a tu departamento, mientras el chico –JunSu, le preguntaste de camino- esperaba pacientemente, mirando alrededor.
En tu cabeza te preguntabas cómo, por qué había aceptado venir contigo. Tal vez era demasiado inocente como para descubrir la clara indirecta de ‘Vamos a tener sexo’ en tus palabras, o quizás sí había entendido, y aceptado.
Cuando por fin encontraste las llaves y abriste la puerta, ambos pasaron a tu sencillo pero ordenado hogar. Hace un año que vivías solo, así que la privacidad no era problema.
“Umm… Siéntate, voy a traer jugo” le dijiste, algo nervioso, indicándole el sofá. Él sólo sonrió y asintió, dirigiéndose adonde le indicaste.
Un par de minutos más tarde te uniste a él en el sofá, trayendo dos vasos de jugo. Aún pensabas en qué decirle cuando una frase suya te dejó sin palabras.
“No sé como hacer esto… Es mi primera vez…”
Por un momento te quedaste mirando su rostro algo nervioso, y luego pronunciaste la pregunta que te rondaba la cabeza. “¿Por qué aceptaste venir conmigo?
“Por qué me invitaste, en primer lugar?”
Un incómodo silencio siguió a sus palabras. Tu corazón comenzaba a latir más y más fuerte en tu pecho, a cada segundo que pasaba. “Tú sabes por qué te invité…”
“Y tú sabes por qué vine…” el tono de su voz había bajado de intensidad, a un volumen en que se confundía con tu elaborada respiración.
El brillo en sus ojos ahora era distinto, la melancolía había sido reemplazada por algo diferente, algo que conocías bien. Su mirada era una invitación, y no dudaste en tomarla, acercando tu cuerpo sólo u poco al suyo. Lo suficiente como para poder oler de cerca su aroma. Manzana…
“JaeJoong…” fue un susurro, y ese mismo aliento que usó para llamarte quedó atrapado en tu boca cuando capturaste sus labios en un beso. Podías sentir la torpeza en sus movimientos, y el hecho de que todo esto fuera nuevo para él lo hacía más excitante para ti.
Suavemente tomaste sus manos, que descansaban a ambos lados de su cuerpo, y las posaste sobre tu pecho, incitándolo a que te acariciara, sin importarte que se diera cuenta del frenético latido de tu corazón.
Sus manos, inseguras, bajaron por tu pecho, lentamente, y una oleada de ansiedad se apoderó de tu cuerpo de repente. Por un momento sentiste como si fuera la primera vez que alguien te tocara así.
Subiste una mano a su mejilla, y cuando su palma bajó por sobre tu pezón derecho, un gemido de sorpresa y placer abandonó tus labios, perdiéndose en los suyos; en la palma de tu mano sentiste como su mejilla ardía, sonrojada.
Su respiración chocaba más seguidamente contra tu rostro, y sus manos a vagar más ansiosamente por tu torso. Con la mente nublada por todo lo que estaba pasando –y lo que pasaría después- bajaste tus labios a saborear su cuello, y aunque sabías el efecto que tendría en JunSu, el escalofrío placentero de todas formas arrasó tu cuerpo cuando el chico gimió cerca de tu oído.
Ya con menos trabas tomaste una de sus manos y la llevaste directamente a que acariciara tu entrepierna por sobre tus pantalones, jadeando profusamente cuando sus finos dedos recorrieron toda la extensión de tu semi-despierto miembro.
Sus caricias no eran para nada como las que acostumbrabas a recibir de tus amantes anónimos –nunca lograbas recordar sus nombres, ni lo necesitabas tampoco- pero te encontraste deseando aún más de sus caricias lentas y exploratorias. La suavidad y torpeza con que luchaba contra el cierre de tu pantalón, extrañamente te encantaba.
Cuando por fin logró bajar el dichoso cierre, lo detuviste, y tomaste su mano para llevarlo sin decir ni una palabra a tu habitación.
Sin que tuvieras que decirle nada, JunSu se había recostado sobre tu cama, y a pesar de que aún tenías muchas preguntas que él necesitaba responder, decidiste dejarlas a un lado y concentrarte en la pasión que comenzabas a ver en sus ojos.
Otro día podrían hablar.
Lentamente te posicionaste sobre su cuerpo, no si antes haberle quitado la chaqueta blanca y la camisa, tirándolas a un rincón de la habitación.
Sus labios encontraron tu cuello, y sentiste que te derretías con la forma en que saboreaba tu piel; ya tus gemidos escapaban libres de tu boca, mezclándose con los suyos cuando movías tus caderas para frotar su erección con la tuya.
El chico de pronto posó sus brazos rodeando tu delgada figura, y hundió su rostro en tu cuello. Confundido, esperaste unos segundos hasta que él volvió a mirarte, y de nuevo te quedaste sin habla. Sus ojos estaban llenos de tanto sentimiento indescifrable que era doloroso.
“No quiero olvidar esta noche…” dijo, y te sonó a súplica. Sin saber de dónde había salido tal gesto de tu cuerpo, le besaste tiernamente la frente y luego las dos mejillas, para finalmente dedicarle una de tus pequeñas sonrisas, esperando que hubiera sido respuesta suficiente.
Él retomó la tarea de besar tu cuello, y pronto ambos terminaban de quitarse el resto de ropa de encima. Esperabas que él estuviera avergonzado al estar expuesto frente a ti, pero por el contrario, se mostraba seguro de sí mismo cuando lo llamaste a que se recostara sobre tu cuerpo. Al momento en que tu piel entró en contacto con la suya, dejaste escapar aire que no sabías que estabas reteniendo, y sentiste que todo alrededor se calentaba –¿o era tu propio cuerpo?.
Por momentos que ojalá hubieran sido décadas, pero que si lo fueron nunca serían suficientes, tus manos vagaron por su cuerpo, acariciando, complaciendo, explorando y descubriendo qué puntos eran más sensibles que otros. JunSu tratando de estabilizar su respiración era lo más sexy que hubieras visto en toda tu vida, y pronto te encontraste perdiendo el control de tus acciones, solo llevado por el deseo.
Una sutil capa de sudor comenzó a cubrir sus cuerpos, y esa sensación de piel afiebrada contra la tuya hacía tu mente nublarse. Estabas moviendo tus caderas circularmente, aplicando un poco de presión contra las suyas para aliviar un poco el deseo de ambos, y ya JunSu gemía desesperado, aun cuando recién habían comenzado.
Con un poco de dificultad te separaste de él, y te arrodillaste a su lado en la cama. Él mantenía los ojos cerrados, las mejillas rojas y los labios entreabiertos inhalando y exhalando agitadamente. Con un poco de ayuda le hiciste sentarse, y una vez más acercando tu cuerpo al suyo, llevaste tu mano a su abdomen. Casi podías sentir el deseo que ardía en su piel, la necesidad que lo tocases. JunSu apoyó su frente sobre tu hombro mientras tu mano bajaba más por su abdomen, y sentías su cuerpo tensarse. Tu propio miembro goteaba pre-semen sobre las sábanas.
Tímidamente él tomó tu erección con una mano, y dudando un poco, comenzó a bombearla, acariciarla despacio, como una lenta y deliciosa tortura.
“Nnn… JunSu…” le susurraste al oído, recibiendo un gemido de respuesta. Las caricias en tu miembro no te dejaban pensar bien, sin embargo lograste ganar suficiente cordura como para guiar una de tus manos a su sexo, para darle placer también. Casi no podías creer que fuera real, que alguien pudiera hacerte sentir que era tu primera vez; sentir que el aire se iba de tus pulmones, que cualquier caricia encendía tu cuerpo como mil llamas.
De alguna manera, momentos más tarde lo tenías sobre tu cuerpo, besándote ardientemente. Con cuidado separaste tus piernas, dejándolo a él entre ellas. Un rubor intenso cubrió la mayor parte de su cara cuado entendió el mensaje, y se separó un poco de ti, esperando.
De un cajón al lado de la cama sacaste un pequeño tubito de lubricante, y luego de esparcir un poco en sus manos y en las tuyas, lo dejaste a un lado. Él te miró, confundido.
“Aplícalo sobre ti” y le apuntaste su miembro. Él asintió, con la mirada aún nublada de deseo, y comenzó a hacer como le dijiste. Mientras, con la seguridad que da la costumbre, llevaste tus dedos a tu entrada, para prepararte.
JunSu jadeaba al observar como tres de tus dedos se perdían en tu interior, y momentos después, sin que tuvieras que decirle nada, JunSu ya estaba posicionado entre tus piernas, mirándote con súplica. Tú asentiste, y entonces sentiste como la punta de su miembro rozaba tu piel. Desde tu posición podías apreciar el bien formado cuerpo del chico, y la tierna mirada de concentración que tenía en esos momentos.
De a poco comenzó a introducirse en ti, y dado que su miembro era mucho más voluminoso que tres de tus dedos, no pudiste evitar que un jadeo de sorpresa y un poco de dolor saliera de tus labios, su mirada se posó en ti, preocupada, y tú solo le sonreíste para borrar la preocupación de sus ojos. Él estaba siendo muy gentil contigo, penetrándote lentamente para asegurarse de que estuvieras bien, a pesar de que podías ver que estaba intentando con todas sus fuerzas mantener el control de su cuerpo debido al inmenso placer que estaba sintiendo.
Luego de unos minutos, le dijiste que continuara, y él esperó verte a los ojos para obedecer y comenzar a moverse dentro de ti, creando una fricción exquisita. Solo en un principio tuviste que guiarlo un poco sobre como moverse, para luego tener que morderte los labios para no gemir demasiado fuerte. Sus movimientos te estaban volviendo loco.
Su rostro, con los ojos cerrados y jadeando profusamente, se escondió cerca de tu cuello a medida que aumentaba la velocidad y la fuerza, y tus brazos rodearon su cuerpo, perlado por el sudor. Cerca de tu oído, el chico no podía dejar de susurrar tu nombre, desesperado, y depositar pequeños besos en tu cuello. Tú no podías pensar, menos aún cuando la punta de su miembro comenzó a arremeter contra tu próstata, haciéndote ver estrellas.
Lo abrazaste más fuerte contra tu cuerpo, sintiendo sus labios contra tu piel, y comenzaste a sentir tu orgasmo cerca…
Los gemidos ahogados salían libres de tu boca, mezclándose con los suyos.
Y cuado JunSu mordió desesperadamente tu hombro, lo sentiste liberar su semen en tu interior, aún moviéndose dentro de ti; el sólo hecho de escucharlo terminar casi te hace irte también. Con él aún jadeando sobre tu cuerpo, tomaste tu propio miembro para acariciarlo, y solo te bastó un momento para terminar también, manchando tu mano y los estómagos de ambos.
No supiste en qué momento él se había levantado para buscar algo con que limpiarlos a los dos; solo supiste que un par de minutos después, él dormía con la cabeza recostada sobre tu pecho, y tus brazos rodeando su cuerpo.
Con las últimas fuerzas que te quedaban antes de dormir, acercaste tus labios a su oído y susurraste, con una ternura que no sabías tener. “Te conozco de hace tan poco, pero ya siento que te amo…”
No supiste si te había respondido algo, o siquiera si te había escuchado, porque pronto el sueño te venció…
♥♥♥♥♥
A la mañana siguiente, cuando despertaste, él ya no estaba a tu lado. Sentiste una oleada de decepción, aunque sabías que JunSu ya no tenía motivos para quedarse.
Sin apuro saliste de tu habitación, y una extraña emoción te invadió cuando lo viste parado cerca de tu ventana, mirando hacia fuera.
“JunSu…?”
Él se volteó, te sonrió, haciendo que tu corazón volviera a golpear desesperado contra tu pecho, y se acercó a ti, con un sobre verde y uno blanco en la mano.
Lo miraste con curiosidad, y él solo sonrió.
“Para ti” dijo, y te entregó ambos papeles. “Cuando me vaya, lee el verde. El sobre blanco sólo puedes leerlo mañana, ok?” sus palabras eran muy serias, y tu no entendías nada. “Por favor?”
Sentiste tu corazón derretirse ante su tono de voz, y asentiste, recibiendo las cartas.
Solo pudiste besarlo un par de veces más antes de que JunSu anunciara que debía irse, pues su familia estaría preocupada por él. Comprensible, pensaste.
En la puerta de tu departamento, te dedicó una última sonrisa cálida antes de despedirse de ti y caminar alejándose.
Ya solo, te dirigiste a tu cama y contemplaste las dos cartas. Nunca fuiste de las personas que gustara de seguir órdenes, pero por alguna razón quisiste hacerle caso, y echándole una ultima mirada al sobre blanco, lo guardaste en tu mesita de noche, para voltear tu curiosidad al sobre verde.
La letra con la que había escrito parecía apresurada, un poco caótica, pero no incomprensible.
‘JaeJoong:
Lo primero que quiero decirte es ‘gracias’. Desde que te vi, algo me dijo que eras diferente a lo que mostrabas al exterior, y no me equivoqué.
Gracias por permitirme conocerte.
Tal vez te tome por sorpresa, pero tengo muchas ganas de decirte que te amo. Puede sonar estúpido, pero nadie me había hecho sentir así, y sólo podría catalogarlo como amor. Jaejoongie…te amo, mil veces te amo!
No se qué más decirte, espero verte pronto! ♥
P.D: No ocultes la hermosa sonrisa que tienes!
-JunSu- ’
Una sonrisa gigante se formó en tu rostro al terminar de leer la carta, y la observaste unos segundos más antes de volver a guardarla. Ahora más que nunca deseabas que fuera domingo de nuevo, y poder verlo…
♥♥♥♥♥
A pesar de que te sentías con menos ánimo que de costumbre, no lograbas conciliar el sueño. Desde que JunSu se había ido, sólo habías vagado por tu departamento, haciendo nada, pensando en la noche anterior y en volver a verlo. Ahora, cuando eran cerca de las 3 de la mañana, no podías dormir.
Con mirada aburrida observaste a tu izquierda, y con decisión sacaste la carta del cajón. Técnicamente, eran las 3 de la mañana del día siguiente, ¿o no? Sonreíste.
Con cuidado rompiste un costado del sobre para poder extraer la carta, y notaste que tenía la misma letra algo temblorosa de la carta anterior. Una sonrisa se formó en tus labios al recordar su sonrisa al despedirse de ti. Con toda seguridad el próximo domingo estarías ahí mismo, esperando verlo aunque sea un segundo…
Te acomodaste de nuevo en tu cama, y sin que la sonrisa desapareciera de tus labios, comenzaste a leer su carta.
‘JaeJoong- ah…
Espero que me hayas hecho caso y hayas leído la otra carta primero. Si?
Hay tantas cosas que quiero decirte en este momento, mientras duermes cerca de mí. veo tu rostro tranquilo, y deseo que me traspases un poco de esa tranquilidad; me hace falta ahora…
Al principio pensé en sólo irme, y no decirte nada, no escribirte nada. Pese que así sería mejor. Pero mi corazón aún late tan acelerado al pensar en lo que dijiste ayer… No sé si de verdad lo sentías, pero de todas maneras gracias por decirlo. ‘te conozco de hace tan poco, pero ya siento que te amo’ también para ti.
Como te decía, pensé en no escribirte nada, pero no pude aceptar la idea de que si no lo hacía nunca sabrías que desde que te vi ese día en la cafetería que no podía olvidarte. Nuca sabrías que te convertiste en el primer amor de mi ida –por más infantil y estúpido que suene. Y nunca sabrías que soy una persona muy egoísta… pero no me arrepentiré.
Presiento que no querrás que me vaya, pero si estás leyendo esto es por que ya no estoy contigo. Es extraño pensar que me marcharé teniéndote a mi lado ahora, durmiendo pacíficamente.
Ahora, JaeJoong, quiero que me hagas caso en una última cosa y quemes esta carta.
Puede que en un futuro me olvides, así que preferiría que te quedaras con el recuerdo mío que dejo en la primera carta que leíste.
Espero que lo hagas…
-JunSu-’
Al terminar de leer, no pudiste evitar esa sensación de que se estaba despidiendo para siempre en esa carta, y un sentimiento de profundo abatimiento inundó tus sentidos. Solo pudiste sentirte mejor cuando te dijiste a ti mismo que el próximo domingo le irías a ver, y te encontrarías con su cara de sorpresa al verte ahí, esperándolo, buscándolo, en un mudo acto que signifique que te importa, que de verdad te importa y quieres amarlo, quieres creer que esto si puede llegar a algo.
♥♥♥♥♥
Ya llevabas un mes yendo al mismo lugar esperando verlo, sin éxito. Empezabas a perder la esperanza cuando decidiste que esperar sentado no te llevaría a ningún lado. Decidido saliste de la cafetería y caminaste afuera de la iglesia, y cuando la gente empezó a salir, te acercaste aun grupo de señoras y, sin darle importancia a la mirada reprobatoria que le daban a tu apariencia, les preguntaste si conocían a JunSu.
Las señoras se quedaron calladas un momento, con una mirada aproblemada.
Al ver que ninguna te contestaba, insististe. “Necesito verlo”
Una de ellas, compadeciéndote de tu tono suplicante, asintió.
♥♥♥♥♥
Aún no lo podías creer –no lo querías creer- cuando entraste por los pasillos impecablemente blancos, siguiendo a la mujer que amablemente se había ofrecido a llevarte a ver a JunSu.
A pesar de que sabías que pronto lo verías luego de 1 mes, no podías sentirte feliz. Estabas preocupado, nervioso. Tu corazón se apretaba cada vez más.
Un paso, otro, otro… tus pies solo te llevaban, pues tu mente estaba en otro lado. Estaba con JunSu, esa noche, sosteniéndolo firme en tus brazos.
Sin darte cuenta estabas frente a una puerta, y la señora te dijo que pasaras. Una lágrima cayó por tu mejilla a momento en que visualizaste su cuerpo, delgadísimo, postrado en una cama. Una cantidad dolorosa, insoportable de tubos lo conectaban a distintas máquinas, y tu no entendías nada, tu mente daba vueltas; querías cerrar los ojos y que todo fuera un mal sueño.
Desesperado miraste atrás, a la mujer, pero ella ya no se veía por ninguna parte. Estabas solo con él.
Con voz temblorosa pronunciaste su nombre, y aunque no esperabas que lo escuchara, JunSu abrió lentamente los ojos, y te miró con una mezcla de sorpresa y amargura.
Con una mano pálida sacó el tubo que le impedía hablar y, con una lágrima que caía por su rostro, habló. “No quería que me vieras así…”
“¿De qué hablas, JunSu!? ¿Qué pasa…?” no querías levantar la voz, pero estabas desesperado. Tu corazón golpeaba dolorosamente contra tu pecho.
“Voy a morir…”
No querías que dijera eso, pero sentías que era verdad. Y no querías creerlo. Te acercaste más a él y tomaste su mano, y el sonrió, débil pero hermosamente.
“Te dije que quería que te quedaras con el recuerdo mío de la carta que dejé…”
“Tonto…” y las lágrimas comenzaron a caer furiosamente de tus ojos. “Yo también… te amo…”
él acarició tu cabello llorando en silencio, mientras tú llorabas desamparadamente a los pies de su cama…
♥♥♥♥♥
Ya casi un año había pasado desde su muerte, y aún ahora no podías dejar de culparte por no haberle preguntado nada esa misma noche, por haber dejado la conversación para otro día –un día que nuca llegó. Aun no te perdonabas no haber visto en sus ojos que quería saber lo que era amar antes de morir.
La carta que te dio –la que te dijo que guardaras- aun permanecía en tu mesita de noche.
Nunca supiste su apellido, ni donde vivía, o si tenía familia. No supiste por qué te eligió a ti, y sólo pudiste experimentar la mínima parte de su dolor en sus últimos días, sujetando su mano, susurrándole suaves palabras mientras la vida se iba de su cuerpo.
Si supiste su nombre por supuesto –aun lo gemías y llorabas en las noches- pero a pesar de eso…
…a pesar de eso siempre lo recordarías como tu ángel, el que te salvó en todas las formas en que alguien puede ser salvado, y lo más importante.
Quien te enseñó a amar.
Eternal Love

Titulo: Eternal Love
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy
Pareja: YunJae
Género: Lemon
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy
Pareja: YunJae
Género: Lemon
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Mientras miraba por la ventana la gente pasar por las calles, sentía su mirada fija en mí. Aunque no lo había visto por cerca de 6 años, nada había cambiado en él; sus ojos, sus labios, su aroma… todo seguía igual, perfecto…
Luego de tomar aire y calmarme, voltee y mi mirada se encontró con la suya. Por un momento el tiempo pareció detenerse solo para los dos, para que nos perdiéramos en la mirada del otro, para que reviviéramos los momentos que pasamos juntos…
-JaeJoong? – JunSu habló a mi lado, sacándome de mis cavilaciones – estás callado, pasa algo?
-Nada, Su… - traté de sonar convincente, pero al parecer no lo logré, pues esas miradas de preocupación seguían en los rostros de mis ex-compañeros de TVXQ.
-Si no te tomas tu café, se va a enfriar… - esta vez fue el turno de ChangMin para hablar.
Yo solo asentí con mi cabeza, tomando un sorbo del liquido. La mirada de YunHo aun estaba pegada a mí, mas intensa que nunca.
-Siento el ambiente un poco tenso~… no nos hemos reunido así en varios años, acaso no están contentos? – preguntó YooChun, sentado a mi lado, palmeándome el hombro.
-Yo si estoy contento…- escuche la voz de YunHo, en un tono tan suave… como el que se repetía en mi mente a cada segundo durante estos últimos años de distanciamiento; solo que ahora era real… todo era real…
-Bien! Es un comienzo~~ - rieron JunSu y YooChun. ChangMin solo sonrió dándole otra mascada a una de sus donas. La gente que pasaba cerca de nuestra mesa en la cafetería se nos quedaba mirando, pero no importaba.
Después de que dejáramos TVXQ, cada uno se fue por su lado; YunHo a Japón, JunSu y Chun a USA, ChangMin aquí en Korea y yo… aquí en Seoul. Y, a pesar de lo que todos puedan pensar, no supe de YunHo, hasta ahora. Ya para todos los chicos era sabido que YunHo y yo, después de ser ‘casi-novios’ durante nuestra carrera como TVXQ, cuando nos separamos, todo quedó en nada. Todas las palabras dulces, todos los casi-besos, los casi-te amo quedaron inconclusos, esperando quizás una oportunidad… pero en vano esperé todo este tiempo una llamada de su parte, un mensaje en mi mail, algo que me diera a conocer que aun pensaba en mi, pero nada de eso pasó.
Pronto deje mis esperanzas de lado. Seguí con mi vida, aunque nunca volví a sentir por nadie mas ese sentimiento tan profundo… que aun estaba guardado en el fondo de mi corazón para YunHo.
Un funesto día una de mis hermanas tuvo un accidente… un terrible accidente y, aunque los doctores hicieron lo que pudieron, ni ella ni su esposo se salvaron. Toda mi familia lloró a mares su muerte, y sintieron en su corazón el peso de su partida; pero más aun sentimos la tristeza por HanSaeng, mi pequeña sobrina. Tenía solo 5 años de edad, y ya era huérfana… Mi madre estaba dispuesta a tomar la responsabilidad de cuidarla, pero yo me ofrecí. Después de todo, vivía –y aun vivo- solo y mi trabajo me daba dinero suficiente como para mantenerme a mí y a la niña. Mi madre se mostró reacia al principio, pues no quería hacerme cargar a mí con esa responsabilidad, pero luego de mucho insistir, cedió. Durante estos últimos 5 años ella me ha hecho compañía, y yo la cuido. Es realmente como la hija que nunca tendré; ella aprendió a decirme Appa, y a decirles Omma a todas mis hermanas, y a ninguno de nosotros nos molesta en absoluto.
-Hyung… tu celular está sonando…- me dice ChangMin, alertándome. De inmediato lo saco de mi bolsillo y contesto, viendo antes de quien se trata:
-Hola?
-Appa… donde estas… dice con voz somnolienta
-Con unos amigos, linda. Estas aburrida? Donde está Omma?
-En la cocina, haciendo galletas, aunque…- baja la voz para no ser oída por nadie mas [i]- las tuyas son mucho mejores, Appa~
-No te preocupes, finge que te gustan. Cuando llegue a casa te prepararé algo delicioso~ pero con una condición…
-Cual?
-Que me des un graaaaaaaaaaaan abrazo~
-Eso es fácil! Trato hecho~
-Bien. Pórtate bien con Omma hasta que llegue, ok?
-Si, Appa! Pero no te olvides que prometiste llevarme al templo…
-Al… templo…? – intenté recordar mi promesa, con mucha dificultad, hasta que luego vino a mi memoria. Le había prometido a Hannie llevarla al templo para que escribiera sus deseos en un papel y luego colgarlos en una rama de bambú. Creo que se debía a una festividad de Japón de la que escuchó hablar en la escuela, pero no estoy muy seguro. – Para lo de los deseos?
-Si!! No lo olvides! Es importante, Appa!!
-Ok, no lo olvidaré… Te quiero! Nos vemos!
Corté, sintiendo de pronto muchas miradas sobre mí. Guardé mi celular y los enfrenté, con expresión confundida. Esperaba que me dijeran algo, acaso tenia algo en la cara?
-No sabia que tenías una hija…-finalmente YooChun habló, un poco serio.
-Emm… si… de hecho, si…- no me molesté en contar toda la historia. YooChun pareció sorprendido; también los demás. Un silencio aun mas incomodo tomó lugar, y todos esperábamos que alguien dijera algo, lo que sea…
-AWWWW, YA NO SOY HIJO UNICO~~~!!! – gritó ChangMin, llamando la atención de casi todos los presentes, y haciendo gestos de melodrama.
JunSu no podía parar de reír. YooChun sonreía ante la situación. Yo me sentía mas aliviado ahora gracias a la broma de Min. Y YunHo… parecía pensativo, distante…
Conversamos un rato mas, contando de nuestras vidas, hasta que ya fue hora de irme, o si no ya no podría llevar a Hannie al templo. Me despedí de los chicos, prometiéndoles que saldría con ellos uno de estos días. Con una última mirada me alejé de la cafetería, con el corazón aun mas pesado que antes; como si el amor que sentía por YunHo ahora se hubiera multiplicado dolorosamente.
Las preguntas que tantas veces me hice, y que pensé que ya había enterrado para siempre en el recuerdo, volvieron a renacer, con aun mas fuerza: ¿Por qué YunHo me dejó así como así? ¿Acaso no sentía nada por mí? ¿Acaso era solo un juego de fanservice para él? ¿Por qué nunca me llamó ni trató de comunicarse conmigo?
Sin darme cuenta llegué a mi casa, encontrándome con mi hija esperándome, lista para salir, y JinHee viendo televisión con ella.
-Appa!! Llegaste! – Saltó a mis brazos muy contenta – Vamonos, antes que se haga tarde!
-No ha parado de hablar de la famosa festividad esa… como se llamaba?
-Tanabata, Omma! Es la celebración de Tanabata~!
-Ah, si. –sonrió mi hermana a su sobrina, depositando un beso en su mejilla antes de levantase del sofá y acercarse a mi.
-Me voy ahora, hermanito. Diviértanse – con una suave sonrisa se despidió de ambos una vez más y salio de la casa.
-Bien! Vamonos!! – grito HanSaeng tirando de mi brazo para salir de la casa también.
De camino al templo, en el auto, sentí como la mirada de mi hija se posaba en mí insistentemente de vez en cuando, lo que me indicaba que quería decirme algo. Mientras esperaba que el semáforo cambiara, la enfrenté.
-Pasa algo?
Ella pareció dudar un momento, mirando por la ventana, pero luego volvió con una respuesta.
-Appa, tu te has enamorado alguna vez?
La miré incrédulo un segundo, pues no creí que me preguntara algo así. En sus grandes ojos se reflejaba la curiosidad y, más que nada, las ansias de obtener una respuesta a su pregunta, así que decidí no mentir y solo decir la verdad.
-Si, una vez. Fue hace mucho mucho tiempo… cuando aún pertenecía a TVXQ…
-Ah… entonces…
-Entonces?
-No, nada – me sonrió, haciendo como si nada pasara. Su tierna mirada de niña me decía que me estaba ocultando algo…
º~º~º~º~º~º~º~º~º
Demasiado temprano para mi gusto, sentí el pequeño cuerpecito de mi hija saltar a mi cama, despertándome. Metí mi cabeza aun mas bajo la almohada, pero su vocecita me llamaba a despertar y comenzar el día:
-Appa~! Un joven te llama. Dice que es un viejo amigo tuyo… de TVXQ creo… Te traigo aquí el teléfono!- aun somnoliento me incorporo, tomo el teléfono y, no sin antes darle un beso de buenos días a HanSaeng, contesto:
-Hola…?
-JaeJoong…
-YunHo?
-HanSaeng es un lindo nombre… tu lo elegiste? –dice algo serio; puedo saberlo por el tono de su voz.
-Emmm… no… su mamá lo hizo… por qué lo preguntas? A que debo tu llamada? – tal vez soné un poco cortante, pero de veras me parecía muy extraña su acción. ¿Por qué llamar ahora, cuando tuvo 6 años para haberlo hecho?
-Nada, solo… quiero verte. Necesitamos hablar- su voz parecía muy seria.
-Y de qué, si puedo saber?
-De muchas cosas, BooJae…
-Que extraño… suena ese sobrenombre después de tanto tiempo…- dije fingiendo naturalidad, aunque la verdad es que escuchar ese apodo de sus labios hace que mi corazón vuelva a latir fuerte, que mi piel vuelva a ansiar tener los brazos de YunHo abrazándome fuerte…
Mis mejillas se tiñen un poco de rosado, cosa que no pasa desapercibida para Hannie, aunque no dice nada al respecto y solo sigue sentada a mi lado en la cama.
-Te molesta que te llame así?
-No, puedes llamarme como quieras…
-Ok… entonces, podemos vernos?
-Creo que si… donde?
-No te preocupes. Yo te paso a buscar… como a las 6?
-Ok, entonces nos vemos.
-Si, bye!
Corté el teléfono y me encontré con la carita de duda de Hannie.
-Quien era él, Appa?
-Un amigo, linda. De cuando estaba en TVXQ. Hace tiempo que no hablamos, y quería que saliéramos hoy en la noche. No importa?
-Nops! Para nada. De hecho… Appa, quería ir a la casa de la abuela hoy… JinHee Omma prometió llevar a SunKyung para que jugáramos…
SunKyung es la hija de mi hermana JinHee. Debe tener casi la misma edad que HanSaeng, por lo que se llevan muy bien.
-Ah si? Y que planes tienen?
-Omma nos va a llevar al parque de diversiones, luego a arrendar películas, comprar palomitas de maíz y quedarnos a dormir en la casa de la abuela~
Dudé un momento, solo para verla hacer ese pucherito adorable con su labio inferior, y accedí, solo con la condición de que mañana JinHee tendría que venir a dejarla no muy tarde.
-Gracias Appa~~! . - Me dijo abrazándome y llenándome de besos. Cuando logre quitármela de encima –no sin antes hacerle cosquillas y robarle unos cuantos besos yo también- la dejé ir a prepararse, pues mi hermana vendría a buscarla, por lo que supe, pronto.
º~º~º~º~º~º~º~º~º
A las 5:30 ya estoy listo. Los nervios me carcomen y no me dejan en paz. La casa está muy silenciosa, demasiado para mi gusto, y eso me incomoda. El hecho de que HanSaeng haya tenido planes justo para esta noche me parece una coincidencia muy grande. No es que me moleste, pero es demasiado perfecto…
No es que piense que va a pasar algo, porque no es así!
Me siento en el sofá, viendo de nuevo la hora, descubriendo que solo han pasado 5 minutos. Mis mejillas arden, y decido no seguir pensando en lo que puede pasar, porque, de hecho, nada va a pasar. Solo vamos a hablar. Me levanto y voy a mirarme al espejo de nuevo. Al parecer todo está en orden, excepto el palpitar de mi corazón que parece querer salirse por mi garganta.
Repaso el orden de la casa, preocupándome de los más mínimos detalles, de modo que YunHo lo vea todo perfecto.
No se ni por qué me preocupo tanto de eso…
Me frustra un poco el hecho de seguir amándolo tanto, deseándolo tanto, a pesar de que han pasado 6 años y ninguna llamada… seguramente el ya no siente nada por mi… sin embargo, de que quiere hablarme, entonces?
De pronto suena –por fin- el timbre y me apresuro a abrir, sin parecer demasiado apresurado, claro está.
El rostro sonriente de YunHo me saluda, tan guapo como siempre. Viste una simple camisa celeste y unos jeans negros. Muy casual, como la camiseta rosado pálido y los jeans que yo estoy vistiendo.
-Hola, llegué muy temprano?
-No, pasa.
El mira a su alrededor como inspeccionando, o buscando algo. Yo lo miro confuso, esperando su pregunta.
-Y la niña?
-Con su tía…
-Estas solo? Y tu esposa?
-Mi… que?
-Esposa. La madre de HanSaeng.
-Ahhh… no, Hannie no es mi verdadera hija…- rió un poco ante su cara de confusión –Es la hija de mi difunta hermana y su esposo. Yo decidí hacerme cargo, así que es mi hija ahora…
Intenté sintetizar lo más posible la historia, y él pareció entender. De hecho, parecía un tanto aliviado.
-Quieres… pasar y sentarte un rato? –pregunté tímidamente. Él asintió y entonces comencé a caminar delante de él. Ambos nos sentamos en el mismo sofá, y comenzamos a platicar de cosas triviales. Supe que él estaba trabajando en una importante empresa de Japón pero, debido a que habían inaugurado recientemente una sucursal en Korea, YunHo había pedido el traslado. Por eso aun no tenía una casa del todo decente, y tenia que conformarse con dormir en algún hotel –por supuesto pagado por la empresa- hasta que su casa -también pagada por la empresa- estuviera lista.
Minutos más tarde me pide que le muestre la casa. Empiezo por llevarlo a la cocina, el comedor, luego a la habitación de Hannie y por ultimo a la mía. Durante todo el trayecto permanecimos muy callados. Al llegar a mi habitación, prendí la luz y esperé que dijera algo. De pronto sentí como daba unos pasos para acercarse a mí, y luego puso sus brazos alrededor de mi cuerpo, pegando su pecho a mi espalda y descansando su barbilla en mi hombro. Todos mis músculos se tensaron, mi corazón se aceleró, mis manos comenzaron a sudar frío.
-No sabes cuanto extrañé abrazarte así… extrañé tu aroma… - su voz era nada mas que un susurro; acercó su rostro a mi cabello respirando suavemente. Mis rodillas parecían no querer sostener el peso de mi cuerpo… - Te extrañé tanto…
-…-mi voz no quería reaccionar, a pesar de que mi mente si quería decir muchas cosas. Tomando todo el valor que me fue posible, me separé dando un paso adelante y, apretando los puños, hablé, sin voltearme a verlo –Entonces… por qué nunca llamaste? Por qué no supe de ti hasta ahora? Si tanto me extrañabas… porque no intentaste comunicarte conmigo?
Intenté que mi voz sonara normal, pero al final estaba casi conteniendo las lágrimas, un poco de frustración, un poco de amargura… me mordí el labio inferior para retener los sollozos y esperé una respuesta. Una respuesta a las preguntas que quería hacer desde ya varios años.
-Porque… tenia miedo…- hizo una pequeña pausa, que pareció una eternidad, luego continuo, con voz tranquila. –mientras estábamos en TVXQ, podíamos estar todo el tiempo que quisiéramos juntos, y estábamos a salvo… la gente solo podía especular. Pero una vez que nos separamos, tuve miedo de lo que vendría, por eso me fui… pensé que pronto olvidaríamos todo, y podríamos seguir con nuestras vidas… - de nuevo se calló un momento, acercándose un poco más a mi –Pero yo no pude… lo intenté, y mucho, pero no pude dejar de arrepentirme por nunca haberte dicho que te amaba, más que a un amigo. Nunca deje de arrepentirme por haber dejado pasar el tiempo… intenté llamarte, pero ya habían pasado 2 años, y pensé que ya no querrías saber de mí…
-Y por qué piensas que ahora sí quiero saber de ti…? – dije con voz cortada por las lagrimas. Sus palabras me estaban doliendo más de lo que pensé…
-Porque… en realidad, no lo se. Solo siento aquí, en mi corazón, que eres tú con quien quiero estar, y me gustaría creer que yo también soy el indicado para ti…
Suavemente posó sus manos en mis hombros, haciendo un pequeño esfuerzo para voltear mi cuerpo y así quedar de frente a mí. Con toda calma una mano alcanzó mi mejilla, acariciándola suavemente.
-Te amo, JaeJoong. Si no te lo dije antes, lo siento, pero es verdad. Te amo con toda mi alma, con todo mi corazón. Y… de lo que quería hablarte… lo que quería pedirte era otra oportunidad para demostrarte lo mucho que te amo…
Una última lágrima escapó de mis ojos cuando los cerré, como queriendo retener así todas las palabras dichas por YunHo. Guardarlas para mí, para remendar así mi corazón roto…
Su aliento ahora chocaba con mis labios, y me sentí como un adolescente de 15 años esperando que le dieran su primer beso… después de todo, si era mi primer beso con YunHo…
Su otra mano llegó hasta mi cintura, y me sostuvo firme, cerca de su cuerpo, acortando cada vez más la distancia entre nosotros. Muy lentamente terminó de acercar su rostro, hasta que nuestras narices se tocaron. El contacto de nuestra piel fue algo indescriptible, como una descarga eléctrica. Como alargando el preámbulo, YunHo acaricio mi mejilla al tiempo que rozaba su nariz con la mía, muy delicadamente, como si temiera que pudiera romperme.
En un momento sentí sus labios justo sobre los míos, aunque sin tocarse aun. Exhalé un leve suspiro de nerviosismo, y entonces sentí el contacto… sus labios por fin tocaban los míos, muy suave, casi un roce, pero lo suficiente para hacerme experimentar mil cosas distintas.
YunHo movía su cabeza como en cámara lenta, acariciando mis labios con los suyos, en un juego delicioso. De pronto lo sentí alejarse, y abrí los ojos para ver qué pasaba, negándome a creer que eso había sido todo. A través de mis ojos semiabiertos pude ver como YunHo me miraba intensamente, para después murmurar “Jae, te amo tanto…” antes de acercarse, esta vez decididamente, y besarme en los labios.
Percibí tanta pasión en ese beso, tanto amor, que me hacía estremecer. Como pude respondí la acción, moviendo mis labios mientras nuestros sabores se mezclaban. De alguna forma sentí como si conociera su sabor, aunque jamás nos habíamos besado en la vida; menos un beso tan… desesperado…
El aliento comenzó a faltarnos, entonces nos separamos, sin dejar de mirarnos. Sentía que debía decir algo, aunque no se me ocurría muy bien que decir en una situación como ésta. Todo era tan nuevo, sin embargo tan familiar…
En una fracción de segundo recordé todas las veces que estuvimos a punto de un beso, pero que algo siempre nos detenía. Ahora no. Todo había sido muy real…
-Eso… quiere decir que si tengo otra oportunidad?- me preguntó en voz baja, apoyando su frente en la mía y tomándome de nuevo por la cintura. Su respiración aun era un poco laboriosa…
Sus manos pronto se abrieron camino bajo mi camiseta, palpando tímidamente la piel que encontraban a su paso. Cerré mis ojos un momento, intentando asimilar todas las sensaciones que estaba experimentando, y que arrasaban con cada célula de mi cuerpo.
Mi mente me decía que no debía caer tan fácilmente, sin embargo mi corazón y mi cuerpo me pedían a gritos estar con YunHo. Que solo me dejara llevar…
Su calor me invade, como si cada centímetro de su piel estuviera en llamas y me quemara.
YunHo me rodea más con sus brazos, pegándome a su pecho.
-Estas temblando…- dice con voz suave, y solo entonces me doy cuenta de que es cierto.
Recibir un beso del amor de tu vida no es algo común y corriente, menos si no lo haz visto en tanto tiempo…
Él deposita un tierno beso en mi frente y muy sutilmente me lleva hasta el borde de la cama, en donde nos detenemos y permanecemos inmóviles un momento.
Entiendo lo que el quiere, porque yo también lo deseo. Lo he deseado desde el día en que lo conocí, desde que me enamoré perdidamente de él…
Y ahora podía hacerse realidad.
Con paciencia me separé de él, empujando un poco, y me senté en la cama, sin despegar mi mirada de la suya.
Con mis manos aun temblorosas alcancé el botón de mi pantalón y lo desabroché. Mi acción parece asombrarlo ya que por varios minutos se queda inmóvil. Luego da un paso hacia mí, seguido de otros más, hasta que ya está frente a mí. Aun mirándolo, me recuesto completamente en la cama, y él no tarda en recostarse sobre mi. Sus labios buscan los míos desesperadamente, y mis manos comienzan a hurgar por su cuerpo. Cuando alcanzo la parte baja de su espalda, él se incorpora y se quita la camiseta, desabrochando también sus pantalones luego. En sus ojos se refleja el mas puro deseo.
Antes de cubrir mi cuerpo con el suyo de nuevo, me quita la camiseta también, y cuando ya está sobre mí, comienza a atacar mi cuello. Cada vez que su lengua toca mi sensible piel, un gemido escapa de mis labios inevitablemente.
YunHo pronto comienza a mover sus caderas contra las mías, frotando su ya endurecido miembro con el mío. Una de mis manos baja hasta su pantalón, y sin dudarlo se abre camino bajo sus bóxer, YunHo se queda inmóvil, esperando…
Con mi pulgar palpo la punta de su miembro, encontrándolo mojado y muy duro. Con el resto de mis dedos recorrí toda su extensión, haciéndolo jadear profusamente.
Poco después empecé a bombear su erección, siguiendo un ritmo ni muy rápido ni muy lento, solo cuidando que no llegara a su clímax.
No aún, eso tiene que ser dentro de mí…
-Dime que me amas… Boo… NNnn… por favor… - me pidió entre jadeos.
-Te amo, Yunnie…- respondí, usando el tono de voz más sexy que pude articular. – Hazme el amor, Yunnie…
Esto último lo dije casi susurrando, soltando su miembro para así usar mis dos manos en la tarea de remover el resto de ropa que me quedaba. YunHo hizo lo mismo, y se quedó contemplando mi cuerpo largo rato antes de susurrar un “te amo” y posicionarse entre mis piernas.
Tal vez debería haber sentido miedo, pero no lo hice. Confiaba ciegamente en YunHo, y en el amor que, ahora sabía que ambos sentíamos.
Antes de entrar en mí, rozó la punta varias veces con mi entrada, lo que me desesperaba. Entonces, suavemente empezó a introducirse, muy despacio, pero de todos modos el dolor que sentía era casi increíble, como si me partiera en dos.
A medida que se introducía más, comenzaba a sentir algo distinto. Como si necesitara más, que me llenara más; ya no importaba el dolor, pues era algo adictivo, dolía, pero inexplicablemente se sentía delicioso.
Cuando su miembro estuvo completamente en mi interior, esperó un momento a que me acostumbrara, pero yo no quería esperar. Moví mis caderas contra su cuerpo, haciéndolo gemir.
-NNnn… se siente tan… estrecho… me encantas…- murmuró besándome en los labios y comenzando el vaivén, llenando de a poco la habitación de gemidos.
Mi cuerpo ya estaba sudado, al igual que el suyo, y nuestra piel, afiebrada. Sus mejillas estaban levemente rojas, y mostraba su ceño fruncido, con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, jadeando mientras intentaba penetrarme aun mas profundo.
Mi miembro estaba atrapado entre nuestros cuerpos, por lo que sufría cierto tipo de fricción, que mandaba oleadas de placer a mi cuerpo.
El ritmo se hizo frenético, irregular, y a mi mente le costaba pensar. Solo podía sentir, sentir el infinito placer que me estaba proporcionando YunHo. Con una de sus manos tomó mi miembro, y entonces ya no pude más. Solo me acarició unas cuantas veces antes de que terminara, derramándome en su mano y exhalando un gran gemido. Pocos segundos después el se vino en mi interior, llenándome con su semilla.
Ahora en la habitación solo se escuchaban nuestros jadeos, intentos de recuperar el aliento.
Antes de salirse de mi interior, YunHo depositó un beso sobre mis labios y se recostó a mi lado, abriendo la cama para que ambos yaciéramos bajo el cobertor.
Me sentía agotado pero feliz.
Inmensamente feliz…
º~º~º~º~º~º~º~º~º
Cuando desperté, la luz que entraba por la ventana me cegó, y me tomó varios minutos poder ver a mi alrededor. Intenté moverme, pero YunHo tenía uno de sus brazos alrededor de mi cintura, posesivamente, mientras dormía. No pude evitar formar una sonrisa ante la escena. Aun dormido hundió su rostro en mi cuello, haciéndome sentir su respiración sobre mi piel. Era una sensación deliciosa.
Una suave vibración se oyó desde el suelo. Estiré el brazo y tomé mis pantalones, sacando luego mi celular de un bolsillo. Estaba a punto de contestar cuando me di cuenta de que no era una llamada, sino un mensaje.
“Appa:
Omma me contó sobre YunHo oppa, por eso era tan importante ir a pedir mi deseo al templo.
No me gusta ver esa mirada de tristeza en tus ojos, Appa
A veces solo hay que pedir un deseo…
Si es cierto que este dia los deseos se cumplen, espero que se cumpla el mío
Y eso es que tu y YunHo oppa puedan ser felices. ~Hannie~
p.d: no te enfades con Omma por haberme contado de lo tuyo con YunHo >,p.d2: no me importa tener otro Appa ;D!
p.d3: el celular de Omma no es tan lindo como el tuio <3 style="font-style: italic;">A veces, lo único que hay que hacer es pedir un deseo...
Si, los milagros sí existen
Y los amores eternos también…3>
Catch You

Titulo: Catch You
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy & Dajeong
Pareja: JaeSu
Rating: NC-17
Genero: Romance, Sex
Advertencias: Sexo explicito
Resumen: JaeJoong vuelve antes de sus vacaciones, y encuentra a JunSu también en la casa. Agréguenle a eso una gran tensión sexual entre ambos. Lo demás imagínenselo.
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy & Dajeong
Pareja: JaeSu
Rating: NC-17
Genero: Romance, Sex
Advertencias: Sexo explicito
Resumen: JaeJoong vuelve antes de sus vacaciones, y encuentra a JunSu también en la casa. Agréguenle a eso una gran tensión sexual entre ambos. Lo demás imagínenselo.
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Los días de vacaciones ya casi llegaban a su fin, y los miembros de TVXQ aun estaban de visita con sus familias, disfrutando este tiempo libre que tan pocas veces se les concedía. El mayor iba camino al departamento en un taxi, de vuelta a su vida normal, debido a que la nostalgia por el departamento que había sido su hogar estos últimos años había podido mas que su deseo de pasar tiempo lejos del trabajo.
Las calles estaban prácticamente vacías, solo uno que otro auto transitaba, calmadamente. Aun era temprano, así que tenía todo el día para prepararles una sorpresa a sus amigos cuando llegaran mañana. JaeJoong pensó en prepararles una deliciosa comida para recibirlos, aprovechando que él llegaría un día antes.
Cuando el taxi llegó a su destino, le pagó al chofer y se apresuró a subir por el ascensor con su bolso. La impaciencia casi se lo comía. Sacó sus llaves y abrió la puerta, dando un gran suspiro cuando se vio adentro de su 'hogar'. Tiró el bolso al suelo y caminó hacia la cocina, y se llevó un gran susto al ver que en realidad no estaba solo: JunSu se encontraba sentado en el suelo, sin camiseta, y al parecer jugando PlayStation.
JunSu miro asombrado al recién llegado, ambos sorprendidos de ver al otro ahí. Se le quedó mirando un momento, hasta que lo alertó un ruido tremendo proveniente del televisor al ser estrellado el auto el cual manejaba JunSu con el mando, leyéndose en la pantalla "GAME OVER"
-Hyung... ¿que haces aquí? - dejo el control a un lado y se levanto viendo como los ojos de JaeJoong recorrían entero su cuerpo - ehh... siento la vestimenta... hacia calor y pensé que estaría solo asta mañana - saco su lengua perdiéndose en la habitación en busca de ropa dejando a JaeJoong callado en el pasillo en la misma pose que entro.
Después de unos minutos de quedarse estático, el mayor siguió a JunSu a la habitación, viendo cómo éste buscaba alguna camisa para ponerse, sin mucho éxito porque casi todas las que tenía las había llevado en sus vacaciones y ahora venían todas sucias en su bolso. Jae se acercó a su cajonera y sacó una camiseta cualquiera, la cual sacudió en su mano llamando la atención de JunSu, al tiempo que esbozaba una traviesa sonrisa.
-Aquí tengo una a mano... te la presto?? - preguntó moviendo la camiseta en frente de JunSu.
JunSu sonrió nervioso, realmente jamás espero encontrarse en la casa con alguien y menos con JaeJoong, se había ido antes para darse ese día para el mismo y aclarar su mente pero, con el ahí no podría hacerlo
- gracias... - intento tomarla pero JaeJoong la alejo de un tiron mientras sonreía maléficamente, JunSu lo miro intrigado para luego esbozar una sonrisa- me la darás o te gusta que este así? - no sabia por qué había preguntado eso, pero realmente quería escuchar esa respuesta.
-No, JunSu... la verdad no me gusta que estés así...- dijo viendo la cara de decepción de JunSu y aclarando un poco sus pensamientos. Sonrió mas pronunciadamente y, luego de una pausa, continuó- porque... la parte que mas me encanta de tu cuerpo aún sigue cubierta por ropa...
Se acercó hasta que quedó exactamente frente a Xiah, y tiró la camiseta al suelo, ante la atenta mirada de su amigo, quien al principio se sorprendió, luego cambio su expresión a una de ironía.
- No me parece bien que digas eso Hyung...- para sorpresa de JaeJoong tomo la camisa y se la puso pasando por su lado mientras sonreía, Se detuvo en la puerta antes de salir y dijo.- JaeJoong... no te saldrá tan fácil como piensas - cerro la puerta aun no pudiendo creer lo que acababa de hacer ... estaba provocando a su hyung y lo peor de todo es que le gustaba demasiado sentir ese poder - mientras meditaba eso se fue por un baso de agua para despejar su mente... ese no seria un día como los otros.
JaeJoong se quedó ahí parado sin moverse, escuchando cómo la puerta se cerraba tras de si. Estaba shokeado, cuando creía que tenia a JunSu en sus manos, se le volvía a escapar... y justo ahora que estaban solos y tenia esa preciada oportunidad...
Decidido salió de la habitación hacia la cocina, pero esta vez con un plan distinto. Pasó al lado de Xiah sin prestar atención y abrió el refrigerador, sacando de él unas cuantas cerezas. Luego de ponerlas en un plato fue hasta el sofá y se sentó, comenzando a probar uno de los rojos y pequeños frutos, saboreando el jugo que derramaban y disfrutando su dulce sabor. Mientras jugaba con su lengua lamiendo la fruta, miró de reojo a su amigo, quien había quedado al parecer inmóvil con el vaso de agua en la mano.
JunSu se quedo inmóvil mirando a JaeJoong jugando con la fruta... sabia que quería hacerlo caer con eso pero el no se la daría fácil, aunque le estaba costando mucho pues la imagen que tenia frente a si superaba mucho a su imaginación. Decidió dejar el vaso en la mesa o lo rompería en cualquier segundo y se acercó sentándose en el sillón y tratando de pensar en otra cosa, fingió ver la televisión pero sin perder detalle de cada fruta que era devorada por esa boca
- Hyung...- después de unos momento decidió hablar - deberías aprender a comer - esto shockeo a JaeJoong. mirando sorprendido a JunSu, quien rió ante esta reacción , al ver su rostro de pregunta acercó su dedo a la comisura de sus labios y los paso- estas todo manchado- llevó ese dedo a su boca saboreándolo- vaya... si que saben bien...
Jae sonrió y vio como JunSu se llevaba el dedo a la boca. Tomó otra cereza y se la llevó a la boca, haciendo que el jugo escurriera intencionalmente por la comisura de sus labios hasta su barbilla.
-Si sabe tan bien... entonces por que no sigues limpiándome? - dijo con voz sensual, lamiéndose los labios, los cuales lucían mas rojos de lo normal debido a las cerezas.
JunSu trago saliva al ver eso , estaba a punto de caer pero miro hacia otro lado reprimiendo sus ganas.
- estas lo bastante grande para limpiarte solo, o no hyung? - una risa malvada cruzo su rostro, aun no entendía que estaba pasando con el, pero JaeJoong sacaba eso de el: su lado desatado y desinhibid. Miro un segundo la cara de frustración del mayor, si seguía así la situación no sabia cuanto podría controlarse, pero quería llegar al límite. Ya no tenía nada que perder.
Habiéndose recuperado de la frustración de fallar de nuevo con JunSu, se limpió la barbilla y se acomodó en el sofá. Tomó el control remoto y cambió de canal, dejándolo en un programa de vida animal bastante aburrido. No le puso atención al canal, en cambio se quitó la camiseta y se desabrochó los pantalones, cómo si fuera lo mas normal del mundo. Al sentir la mirada de JunSu clavada en él, sonrió inocentemente y contestó:
-Es que, como tu mismo dijiste, hace calor... especialmente en esta habitación... no crees?
Eso fue lo último que pudo soportar JunSu. Mirándolo por unos segundo murmuro, con la voz mas baja y sensual que Jae jamás le había escuchado a su amigo.
- ganaste ...- no le dio ni un segundo para reaccionar porque luego de decir eso se lanzo encima besándolo apasionadamente y tocando su cuerpo en busca de un contacto desesperado, aun entre besos puso sentir la sonrisa triunfante de JaeJoong, pero en ese momento no le importo, solo quería seguir probando esos labios dulces a causa de la fruta .
JaeJoong al sentir a JunSu sobre su cuerpo, de inmediato comenzó a tocar su piel, atrayéndolo hacia sí y sintiendo su desesperación y deseo. Con habilidad le quitó la camiseta, arrojándola al piso y descubriendo su bronceada piel. Se separaron un momento jadeando, y Jae, en un movimiento rápido, obligó a JunSu a yacer de espaldas en el sofá, siendo él ahora quien se encontraba posicionado a horcajadas sobre él, sentado exactamente sobre su miembro. Le sonrió provocativamente y con sus manos tomo las muñecas del menor, manteniéndolas firmes sobre su cabeza. Luego bajo sus labios hasta el cuello de Xiah y depositó un calido beso, seguido de la húmeda sensación de su legua recorriendo su piel, haciéndolo gemir.
JunSu solo podía dejarse llevar por la placentera lengua de JaeJoong. No le gustaba estar preso entre sus manos pero debía admitir que se estaba sintiendo condenadamente bien.
- hyung...- los gemidos escapaban de su boca, mas al sentir al mayor haciendo presión sobre sus caderas. No aguantando mas se soltó del agarre llevando sus manos a la espalda de JaeJoong y la acarició en toda su extensión mientras besaba su cuello. Todo se volvía cada vez mas rápido y mas fogoso así que tomaron un respiro para mirarse a los ojos, JunSu podía ver una mirada de triunfo en el mayor el cual intentaba armonizar su respiración
- Tan bien se siente.....haber....ganado?- intento normalizar su respiración también, sin quitar sus vista de los ojos de JaeJoong.
-Sii... No sabes cuanto...- respondió jadeando placenteramente y acomodándose mejor sobre la erección de JunSu, la cual se sentía cada vez más dura bajo su cuerpo...Lo besó nuevamente en los labios, para luego separarse y levantar sólo un poco sus caderas, sintiendo un quejido de protesta por parte de JunSu al perder el intimo contacto - Te gusta? - preguntó volviendo a sentarse sobre Xiah, pero ésta vez friccionando su cuerpo sobre las caderas del menor, provocándole más gemidos.
-Me gusta.. pero sabes qué me gustaría mas?- acercó su boca al lobulo de JaeJoong pasando su lengua lentamente - me gustaría que no nos estorbara tanta ropa... - empezó a colar sus manos por entre los pantalones del mayor hasta que encontró lo que buscaba, sacando completamente su erección de los pantalones y empezó a masajearla, viendo como el rostro de Jae se perdía en el placer y empezaba a mover sus caderas encima de JunSu - esto.... mh... esta mejor...- ambos seguían un buen ritmo por un rato, hasta que Hero lo detuvo, haciendo que el menor lo mirara buscando una explicación.
-Si quisiera masturbarme lo haría yo mismo, Su... lo que quiero es otra cosa... algo que tu puedes darme...-dijo posando su mano descaradamente en la erección de JunSu, acariciándola muy suavemente, pero lo suficiente para que el menor tuviera que morderse los labios para no gemir.
JaeJoong se levantó de encima de JunSu y, ya estando de pie, se quitó lo que le quedaba de ropa ante la intensa mirada de Xiah. Cuando estuvo desnudo, se lamió los labios y se recostó en el otro lado del sofá, con las rodillas flectadas, y cuando JunSu se incorporó confundido a ver que intentaba Jae, éste abrió las piernas, dejando ambos brazos sobre su cabeza, en una posición de entrega total.
La cabeza de JunSu fue un lío al ver a su hyung tan dispuesto, sabia lo que debía hacer, pero aun así jamás lo había hecho y estaba muy nervioso, estaba a pasos de arrepentirse pero Hero al ver la cara de confusión en JunSu se preocupó por lo que se apresuro en hacer algo que lo trajera de vuelta.
-JunSu ah...- susurró suavemente cerca de su rostro- no te detengas ahora...- continuó bajando la voz, hasta hacerla casi un jadeo...- ...no ahora que te necesito dentro de mi... y se que tu también lo deseas...
Depositó un beso en su mejilla, siguiendo hasta sus labios, los cuales devoró con aún mas pasión, obteniendo de a poco respuesta por parte de JunSu. Abrazándolo por la espalda lo atrajo hacia sí, notando un leve rechazo aún, pero que poco a poco fue disipándose.
JunSu aun con miedo siguió la voz de Hero el cual le decía que hacer, pero antes de seguir cualquier cosa le hablo
- hyung.... yo... yo jamas... yo.. - no pudo continuar ya que fue callado por los labios hambrientos de el mayor el cual le quitaba los pantalones con los bóxer mientras masajeaba su ahora libre erección. Mientras cerraba los ojos pudo escuchar claramente a Jae hablándole de nuevo, en un susurro.
-eso... es lo que lo hace.... mas interesante.....- y sin dejar su labor lo fue guiando a su entrada mientras los gemidos de JunSu se hacían mas fuertes.
El miembro de JunSu se fue introduciendo de a poco en Jae, dándole esa sensación de placer indescriptible que sólo conseguía en esa parte de su cuerpo. La expresión de JunSu era deliciosa: sus ojos fuertemente cerrados y las mejillas arrebatadas de rojo, mientras exhalaba profundos gemidos. Ahora sí, con la cordura que le quedaba, se sentó sobre JunSu, pero ésta vez siendo penetrado por él hasta el fondo. Gimió por el exquisito placer que sentía, y comenzó a mover sus caderas arriba y abajo, haciendo que el miembro de JunSu entrara y saliera de su cuerpo, nunca abandonándole por completo.
El menor pasaba sus manos por la espalda de JaeJoong, bajando por sus piernas, tocando cada centímetro de su piel.
-hyu..... Hyung.... - la sensación era indescriptible, era algo que jamás imagino, podía sentirse apresado placenteramente por ese calor que lo envolvía - mas....- tomo a JaeJoong del trasero para ayudarse y darle mas impulso mientras ambos gemían sin control- ha.... - sintió su mano ser llevada hasta el miembro endurecido de Hero, y sin dudarlo ni un segundo se dispuso a darle placer con una mano aun sobre la suya la cual le marcaba el ritmo.
-Mmmm....- gimió mas fuerte el mayor sintiendo la mano de JunSu moverse acariciando su erección. Movió sus caderas mas rápido, haciendo que llegara aun mas al fondo, y se deleitó al oír cómo los gemidos de JunSu aumentaban de volumen también - JunSu... ahhh.... - comenzó a suplicar, casi inconscientemente, para que le diera mas placer.
Jalo de su cabello a JaeJoong con la mano que tenia libre dejándole libre acceso a su cuello y dándole pequeños mordiscos y respirando fuertemente sobre el
- ya no... - ya ni siquiera podía articular palabras, lo único que quería es que Hero se moviera aun mas rápido - mas... mas rápido... - ya no le importaba nada, su mano iba cada vez mas rápido llevándolos a los dos a un estado de máximo placer.
Sus caderas comenzaron a moverse de manera irregular, y su mente se puso en blanco. Gimiendo desesperadamente y haciendo su ultimo esfuerzo, JaeJoong hizo que JunSu le penetrara mas rápido, pero sólo bastaron unos cuantos minutos para que el menor exhalara un gran gemido, derramando toda su semilla en el interior de Jae. Éste sólo necesitó unos segundos, para llegar al clímax también, inundando la mano de ambos con su semen.
Con pesadez cayó encima del cuerpo de Xiah, jadeando profusamente para recuperar el aliento. Podía sentir cómo su corazón y hasta el de Xiah golpeaban contra su pecho.
JunSu intento recuperar el aliento después de todo lo ocurrido
- eso.... es algo... que jamás ......me imagine....- miro el techo unos momentos sintiéndose aun dentro de JaeJoong y a este sobre el - gracias.... - no se atrevía a mirarlo a los ojos aun y no estaba seguro de que decir pero supo que ese gracias decía muchas cosas mas. Observó a Hero sobre el sonreírle tiernamente para después besarle suavemente los labios y apoyar su cabeza en su hombro. Luego de un momento decidió salir de esa posición, y se levantó con cuidado, haciendo así que el miembro de JunSu le abandonara. Se recostó a su lado, haciendo buen uso del poco espacio que el sofá les proporcionaba.
-No tienes que darme las gracias... era algo que ambos necesitábamos, o no?
-Eso... eso muy cierto - JunSu lo abrazó por la cintura - ya no podíamos mas con esto... es algo que tenia que pasar - le sacó la lengua restándole importancia - supongo que esto no cambia las cosas... o si?
-Claro que no... yo sigo siendo el mas bello de aquí - le sacó la lengua también, bromeando- Aunque probablemente esto es algo que nunca voy a poder olvidar, y espero que tu tampoco lo olvides...
-el mas lindo de aquí? - se sentó de golpe mirándolo incrédulo - eso si que no te lo permito, Kim JaeJoong, sabes que el mas lindo soy yo -vio a JaeJoong tomar sus bóxer del suelo y salir corriendo e hizo lo mismo corriendo detrás de el. Fue en eso que sintieron el ruido de la puerta abrirse y se quedaron mirando quietos en la posición que estaban, JaeJoong apunto de correr y JunSu detrás con las manos estiradas poniéndose pálidos al ver a todos los demás con cara de pregunta.
-Uds... Que hacen?? - preguntó el líder frunciendo el ceño al ver a su Jae medio desnudo con JunSu en las mismas condiciones.
-Yunnie ah!! JunSu me está acosando!!- dijo riendo y abrazándose a su novio.
Bastó solo que dijera eso para que YunHo inmediatamente le restara importancia a la situación. Conociendo a Jae y a JunSu, seguramente otra pelea sin sentido.
-Chun!! ...- se lanzó al cuello de YooChun abrazándolo- te extrañe mucho!! - miro a JaeJoong de reojo viendo como este le devolvía la mirada.
-será mejor que se vistan- escuchó a ChangMin pasando por su lado hacia el living - al verlo pasar recordaron el desastre que habían dejado en ese lugar así que se apresuraron a detenerlo pero ya era tarde. Min miró la ropa y luego a ellos. Sonrió y se metió en la cocina murmurando.
-Parece que para otras vacaciones.... tendré que venirme un día antes... -ambos se miraron y se pusieron a reír… al parecer ese ya no sería un secreto de dos... sino de tres...
Please be mine Cap 22
marzo 31, 2009
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Suerte
Afuera de la discoteca…
Yoochun: realmente has cambiado…viniendo hasta estos lugares
Yunho: cambiar? ^ ^ ¿Quién eres tu para decir eso?
Yoochun: ….yo se… que no soy nadie para decirte esto, pero eso es la verdad
Yunho: que verdad? Que sabes tú acerca de la verdad…
En aquel tiempo yo te ame de verdad y tu solo me engañaste.
Te entregue todo mi corazon y mi cuerpo… todo para que? Sólo para que jugaras conmigo?
Yoochun: …
Yunho: *enojado*te conté todos mis problemas, aun las cosas que había ocultado, las cosas que me herían… aun así… aquella vez no volteaste ni siquiera una vez …a pesar de que te llamaba, tan divertido fue jugar conmigo?*ironico*
Yoochun: no digas eso, yunho yo sólo…*triste*
En eso aparece un automóvil… del cual baja un hombre vestido correctamente.
Padre de yunho:*golpea el rostro de yunho*
que haces aquí, no sabes lo preocupada que esta tu madre.
Padre de yunho:* Toma del brazo a yunho * regresamos ahora mismo
Yunho: *mirada triste*
Yoochun: yunho… espera… yo *toma el brazo de yunho*
Yunho tenía los ojos triste parecía que iba a llorar…
Yoochun: yunho…*lo suelta*
Padre de yunho: vamonos *tirando de él*
Su padre lo metió en el coche.
El auto se alejaba mientras que yoochun corría pero no podía alcanzarlo.
Yoochun: Porque siempre acabamos asi*apretando el puño*
…………………………………………………………………………………………….
--En la calle
Jae: últimamente me he dado cuenta que soy muy débil, pensaba que ya me había vuelto fuerte pero… el que yunho … //////
No puedo ser débil.
--------------------------------flash back----------------------------------------------------
Desde que era pequeño siempre había peleado, los niños de mi cuadra siempre se burlaban de mí, porque no tenía padre y mi familia era pobre.
Niños: miren ahí esta el bastardo hahaha, es un niño tonto por eso lo ha dejado su padre.
Jae: *camina rápido*
Niños: niño tonto… *tirandole piedras*
--llegando a casa
Madre de jae: ¿jae joong de donde has venido? ¿Has estado jugando futbol con tus amigos?
Jae: ^^ siii
Madre de jae: ayy jae joong que hare contigo mmmm bueno ... y que tal ganarón ^^?
No podía decirle nada, me preocupaba que se pusiera triste y se enfermara.
Desde que recuerdo mi madre ha sido débil, pero a pesar de eso trabajaba duro, cuidando de mí y de la florería que teníamos.
Ella siempre a sido hermosa igual que aquella flores que ella cuidaba, la florería estaba llena de gente mamá pensaba que era por el cuidado de aquellas flores, pero yo sabía que era aquel encanto que ella tiene.
Mi primer amor, fue mi madre.
Aquella tarde regresaba del colegio cuando escuche aquella conversación.
Señora 1: Escuchaste de aquella tienda, la florista es muy guapa por eso vienen muchos hombres.
Señora 2: Yo odio esa tienda, mi esposo dice que compra las flores para mí pero de seguro es por aquella mujer, debe ser muy hábil seduciendo a los hombres, de seguro por eso su marido la abandonó por ser asi.
Ella también tiene un hijo bastardo, ya le prohibi a mi hijo que se juntara con él.
Señora 1: tanto asi… la debes de odiar de verdad hahaha
Señora 2: es lo que se gana por ser así
Jae: … son asquerosas, mujeres horribles *sacando la lengua*feas
*corre*
Senora 1: y este niño tan malcriado *exaltada*
-- en la calle
Esos niños eran el reflejo de sus madres, ellos no me odiaban por ser pobre o no tener padre, me odiaban por ser hijo de mi madre.
Jae: *corriendo* Mamá nunca dejare que me molesten otra vez…
Desde ahí comenze a pelearme, con cualquiera que hablara mal de mí o de mi madre, me volvi fuerte y los niños nunca más se metieron conmigo, pero mamá cada vez se ponía peor,su enfermedad avanzaba ,ya no podía cuidar de la florería asi que vendimos el negocio.
....…………fin del flash back………....
Jae: Me volvere fuerte… no me venceras otra vez yunho.
Ahora quelo pienso, ayer estaba deprimido, pero no era como para desmayarme. Mmmm bueno por suerte yoochun fue el que se encargo de mí.
o.o fue yoochun… me molestará de seguro o me recordara siempre que el me rescato T.T esto no es suerte.
--------- lo que realmente pasó---------------jae no lo puedes recordar--- -_-u -
--En el baño
Yoochun: vamos jae, lavate te llevare a tu casa
Jae: … si*arreglandose*
Yoochun: yo esperare afuera *sale*
Y divisa a lo lejos al Profesor Lee son ma
Yoochun: O.O El profesor de ed. Física *se esconde*
(El es una leyenda en lo que castigos se trata, pero jae esta dentro, si lo ve asi el preguntara o hasta talves nos acuse con el director y llamar a su madre, además el pantalón de jae esta…) que hago parece que viene hacia aquí.
yo te protegere jae… *serio*
Entra rápidamente y empuja a jae en uno de los baños y lo esconde
Jae: que pasa?*cogiendole del brazo* ahhhh * Pum/golpe seco*
Yoochun: espera ahí jae, no salgas hasta que yo te avise.
Prof. Lee son ma: *entra apurado* que hace un estudiante aquí, ¿tienes permiso?
Yoochun: yo… lo que pasa es que ^^u
Prof. Lee son ma:*grrrr/le estaba sonando la panza*>.< src="http://fbdfenix.foroes.net/users/25/69/81/smiles/654320.gif" alt="">*totalmente inconciente*
Prof. Lee son ma: ¿qué pasa?*grrrrrr*
Yoochun: nada señor es solo que a mi tambien me esta empezando a doler el estomago.
Prof. Lee son ma: ptffff* gas * da igual sal de aquí ahora
Yoochun: si señor *tapandose la nariz*
Cargando a jae en la espalda yoochun se lo lleva
……………………………………jae jejeje ^^u……………………………………….
jae: Yunho… ¬////¬* cuando pienso en él me hierve la sangre.
" eres delicioso"
desgraciado >////< src="http://fbdfenix.foroes.net/users/25/69/81/smiles/158190.gif" alt="">
O_O ¿qué es esto?
Jae joong se sorprende al ver toda la cocina llena cajas de manzanas
Madre de jae: traje esto de la casa de al lado, me dieron muchas… ^^
Jae: te la dio el vecino de al lado ô_ô, el dueño de la tienda.
Madre de jae: si ^^ fue muy amable ayer como me aburría de estar en la casa, ya que tu te habias ido a la casa de yoochun, me puse a conversar con el vecino, ahh y justo cuando le estaba contando acerca de lo que hablamos el otro día, ¿te acuerdas? De que el jugo de manzana era bueno para la salud, el vecino se acordo de que ayer parece que le entregaron por error unas cajas de más y me las regalo no crees que tengo suerte
Jae: si
Madre de jae: si, tuve mucha suerte estas cosas no pasan a menudo.
Jae: si ^^* (viejooooo^^******... aunque no toda es su culpa
-----------------------------------flash back----------------------------------------------------------
cuando tenía 8
Madre de jae: oh señor cartero de verdad me enviaron estas rosas. pero... no tiene remitente
cartero: bueno... es que...////
jae: ^^*sonrisa diabolica* bueno señor cartero talves hubo una equivocación, talves esas flores son para la casa vecina no?
cartero: no lo creo, porque yo...^^u*mirando a jae*
jae: *mirada de convicto recien salido de prision*
cartero: aahhhh siiii (como puede dar tanto miedo un niño de 8 años) talves .... Disculpe las molestias
------
Madre de jae: asi que me gane 10 sacos de arroz en un sorteo? ni siquiera me acordaba que hubiera participado ^^
Dueño de la tienda de abarrotes: si ... jejeje seguro que no recuerda ^^
jae: mmm ahora que lo recuerdo yo me inscribi, ^^ gracias por el premio.*cerrando la puerta*
Dueño de la tienda de abarrotes: pero*pone el pie*todavía tengo tiempo no podría invitarme una bebida ??
Madre de jae: claro, que desconsiderada soy ... ya vuelve sientese en la sala por favor*se va*
Dueño de la tienda de abarrotes: ^^ tu eres su hijo verdad? que niño más simpatico*jalandole las mejillas*
jae: jejejeje si lo soy *baja la cabeza*
pero no soy nada simpatico*levanta la cabeza*
Dueño de la tienda de abarrotes:ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh*grita como chica*
madre de jae: que paso? o.ô??
jae: nada mamá el señor dijo que se acordo que había dejado algo pendiente, parece que era importante ^^
madre de jae: ohh que pena, fue tan amable trayendonos el premio hasta aquí
jae: si muy amable.... jejeje
desde ahi la casa de jae se hizo famosa y casi nadie la visita salvo aquello ingenuos que todavía no conocen la historia, con el tiempo se le conocio con el nombre de la casa de jaecky(por chucky XD) el niño maldito.
---------------------------------------------------------------------------------------------------
Madre de jae: Pero aunque haya tenido suerte hay que agradecerle por el gesto, asi que le haré un pastel al vecino que te parece *cortando manzanas*
Jae: ahh entonces permiteme llevarselo asi yo tambien podre agradecerselo ^^*(hahahaha
asi jae se olvida por un momento de lo que había pasado... pero el lunes esta cercano y otra vez las clases empezarán, ¿podrá otra vez ver a yunho a la cara?
jae: O.O ahhhh
¿¿¿???
Please be mine Cap 21
marzo 30, 2009
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Recuerdos parte 7 : Anhelo
Regrese a la casa un poco inseguro, toque el timbre
Ding dong *timbre*
Y quien me abrio la puerta fue ella.
Sulin: joven *sorprendiendose*
Entre sin verla a los ojos, lo menos que quería era conversar con aquella mujer.
Sulin: joven yoochun, yo lo siento.
Yoochun: …*sube las escaleras*
Sulin: por favor no le diga nada a su madre.Yo renunciare al trabajo, lo prometo.
Yoochun: * mirandola sorprendido*…
Tu y mi padre son unos manipuladores de mierda, son tal para cual* tono despectivo*
Sulin: O_O *sorprendida*
Subí las escaleras hasta llegar a mi cuarto, me cambie y espere a que mi padre regresara si es que todo estaba bien mamá ya habría regresado de viaje y podría aclarar todo con ella.
--En la sala
Yo estaba sentado aun pensativo pero seguro de mi decisión.
Mamá por favor perdoname…
………………………………………………………………………………………….....
Era de noche cuando ellos llegaron, mi madre se veia contenta (porque tenía que ser asi)
Mamá de yoochun: Hola hijo ¿como estas? ^ ^ …….
Se veia contenta hablando de su viaje, mi padre solo atinaba a verme, supongo que estaba pensando en que si iba soltar todo o no.
Yoochun: mamá… tengo que hablar contigo de algo importante por favor ven conmigo
Señor Park: tu madre ahora esta cansada, mañana hablaras con ella.*mirandolo fijamente a los ojos*
Yoochun: mamá quiero hablar contigo*tomandola de la mano*
Señor Park: yoochun, tu madre esta cansada como para oir cosas que no son importantes, recuerda su estado.*subiendo su tono de voz*
Yoochun: es importante…es algo que ella debe saber *serio*
Señor Park: yoochun…*grita*
Madre de yoochun: Para… si mi hijo quiere decirme algo creo que puedo escucharlo*firmemente*
Señor Park: … *soprendido se va al dormitorio*
Entonces le conte todo a mamá, ella solo me miraba no me preguntaba nada, solo me veía, creo que aun no podia asimilar lo que habia pasado, su cara estaba tan palida…
Mamá: *sentandose en el sofá*
Yoochun: mamá ¿estas bien?
Entonces la vi llorar… cada lágrima, la recuerdo bien.
Mamá: como pudo… como pudo hacerlo
Sus ojos tenían lagrimas… lagrimas que oprimian mi pecho , mientras que el estaba en el dormitorio esperando lo peor.
Mamá fue directa con él, la seguí pero sabia que ahora era un problema entre ellos, la seguí solo para ver que ella estuviera bien, increíblemente mamá no era como mi padre pensaba, ni una vez ella bajo la mirada o lloró delante de él, de alguna manera sabía que ella era más fuerte de lo demostraba.
Asi la imagen de nuestra perfecta familia fue echada abajo.
Sulin aparecio pero no dijo nada sólo bajo la cabeza, mamá paso junto a su lado y le dijo
“siento pena por ti, mujeres como tú que nunca tuvieron orgullo, nunca sabrán lo que es ser una mujer digna”
Mamá salio de la casa y me llevo con ella, aun cuando estaba atrás mi padre llamándola no volteo ni una sola vez, siguió adelante conmigo.
No fuí al colegio en una semana, por el momento viviamos en un hotel.
--En un hotel
Madre de yoochun: yoochun, ha pasado una semana. Hay algo que debo decirte. Pronto tendremos que viajar a Estados unidos, viviremos junto a tu tía.
Yoochun: … esta bien
Dije esas palabras pero sin pensarlas, yo todavía quería aclarar las cosas con yunho
Fui a pasear un rato, todavía era temprano
Yoochun: Quiero ver a yunho
Fui a su escuela, quería saber como estaba, aunque yo le había dicho que ya no debíamos vernos, lo cierto es que solo pensaba en él, aunque no pudiera hablarle quería verlo.
*Subiendose a un arbol*
Yoochun: aun es temprano, de aquí se ve todo el patio y la puerta.
Tendre que esperar…
me quede dormido -_-u
Yoochun: ahh qué hora es?*viendo su reloj* Van a ser las 3:00pm.
Ufff menos mal.
Tu tu tun tu tu tun*salida*
Pasaron 45 min y no salia.
Yoochun: ¿será que no me fije bien? o…
Esas eran sus compañeras, les preguntare.
*baja*
Yoochun: disculpen señoritas ^^ me podrían decir si yunho ¿vino al colegio hoy?
Chicas 2,3 y 4: el chico moe * ¬ *…
Chica 1: si me acuerdo de tí ¬_¬ (mi celular T.T…), por tu culpa no pude salir con senpai, mi celular cayó a la pista y lo destrozo un camión, sabes cuanto me costo conseguir su número T.T.
Chicas 2,3 y 4: lo sentimos *abrazo grupal * T.T
Yoochun: lo siento no sabía ^^u( lo tiré sin pensar…), pero de verdad necesito saber si yunho vino clases o no
Chica 1: ¬¬ * no se con que cara nos pides favores, si la otra vez te portas…
Yoochun: *ojos tiernos * por favor…
Chica 1, 2 ,3 y 4: *sangrado nasal* (@_@ este chico es demasiado lindo)
Chica 1: -////-u bueno esta bien… (Otra vez caí en el juego de este chico, soy muy simpleT///T)
Si quieres saber yunho no ha venido a clases durante 1 semana entera y la excusa que a dado es que estaba enfermo, nosotras hemos querido visitarlo. Pero no sabemos donde vive.
Yoochun: yunho esta enfermo? O_O
Chica 1: si, al menos eso es lo que nos han dicho los profesores pero no sabemos que enfermedad es…
Yoochun: Por favor no le digan que pregunte por él.
*corre velozmente*
Chica 1: espera, no nos agradecerás?? Talves un helado o algo asi?
Yoochun ya estaba lejos
Chica1: me siento estafada T-T otra vez…
Chica 2,3 y 4: *poniendo la mano en el hombro de su amiga*
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
*Corriendo por la calles*
Yoochun: (yunho, no puede ser que estes mal, te paso algo?... estas tan mal que no pudiste ir a la prepa…no, Dios por favor que este bien)
--Casa de los jung
Yoochun: he corrido hasta aquí, pero ahora que haré ahora yunho se pondrá peor si me ve. ¿Que haré?
Atine a sentarme en la vereda frente a la casa de yunho, y la lluvia comenzó a caer.
Madre de yunho: ¿Yoochun?
Que haces aquí esta lloviendo, pasa a la casa
Yoochun: oh señora O_O
---dentro de la casa
Madre de yunho: hace tiempo que no vienes por aquí, te ha pasado algo
Yoochun: … mis padres se están separando
Madre de yunho: O_O oh lo siento no sabía. Pero ahora entiendo porque no viniste a visitar antes a yunho.
Yoochun: yunho… esta enfermo?*preocupado*
Madre de yunho: se podría decir que si pero no es una enfermedad física, verás el tiene depresión.
Yoochun: ¿depresión?
Madre de yunho: desde hace una semana no quiere salir de su cuarto, solo se pone a llorar y a las justas come, al parecer que tuvo problemas con alguien, pero no me quiere decir…
Yoochun:… (Fue mi culpa)
Madre de yunho: Talves fueron los problemas con su padre, el ahora mismo esta de viaje, le avise que estaba mal pero el no piensa regresar hasta que termine sus asuntos.
El doctor solo le receto medicamentos… pero el no mejora, no se que hacer
El era tan alegre, verlo asi… me causa mucho dolor*llora*
Yoochun: lo siento (perdoneme)
Madre de yunho: talves si tu vas a visitarlo; talves yunho se mejore, por favor ve a verlo. Seguro se pondra contento* aguantando las lágrimas *
Yoochun: señora, yo no…
Madre de yunho: le avisare ahora mismo ^^ seguro se animará.
Yoochun: yo no puedo verlo, por favor no le diga nada.
El se pondrá peor si me ve.*hablando bajo*
Madre de yunho: ¿acaso se han peleado?
Yunho: mamá *grita*
Madre de yunho: yunho…
Yoochun: me tengo que ir, lo siento.
Madre de yunho: espera yoochun…
Yoochun: por favor no le diga nada.*sale de la casa*
…………………………………………………………………………………………….
Madre de yunho: *subiendo las escaleras* (¿por qué esta tan extraño yoochun?)
¿Estás bien yunho?
Yunho: mamá…
Madre de yunho: ¿qué pasa? ¿Te duele algo?
Yunho: tengo hambre…
Madre de yunho: hambre? Jeje hambre?
*abranzandolo* hambre jajaja ahora mismo te cocinare *llanto de felicidad*
Yunho: mamá (yoochun nunca más me lastimaras… nunca más)
Madre de yunho: ya regreso ^///^ *corre rápido*
Yunho: ok (nunca más)
--en la cocina
Madre de yunho: lala lala ♫ zanahorias, zanahorias *cortando*
un momento… ô_ôno le dije a yunho que vino yoochun.
(Talves no sea prundente que le diga que vino yoochun, talves tuvieron problemas, lo mejor es que no me meta dejare que ellos lo solucionen)
…………………………………………………………………………………………….
Yoochun: todo es mi culpa…
Todo… yo hice yunho se enfermara, yo fui el culpable.
Yo le dije que ya no quería verlo, le dije que ya no nos veríamos porque no quería lastimarlo pero… pero… eso no era lo que yo realmente quería...
Yo quería… yo sólo quería estar con él.
A pesar de los problemas que tuve con mi padre, en esta semana lo único que he hecho es preocuparme por yunho, sólo por él.
Y recien me di cuenta de que amaba a yunho, siempre lo había amado… y ahora el no estaba mi lado, pero ya era tarde el me odiaría de seguro…
Yoochun: soy un tonto… *llorando* aquella vez ¿por qué estaba confundido?... no, no era confunsion sólo tenía miedo a amarlo y que el amara…no tenía confianza en mí y no confie en él.
Y ahora que lo sé no puedo hacer nada, le hice daño a yunho. Soy un tonto…
Estuve más de una hora en aquel parque, mi rostro sentía la frialdad de cada gota*mirando al cielo*
Yoochun: alguna vez seré perdonado realmente meresco que me perdonen?
Yunho perdón… lo lamento tanto…
Mis lágrimas se confundían con la lluvia que caía.
¿¿??: Otra vez aquí, que suerte justo quería encontrate para devolverte el cambio de la otra vez.
Yoochun: vayanse
¿¿??: ¿Quién te crees? somos más, chico, esta no te las vas a acabar.*golpeandolo*
Ellos se desquitaron conmigo, no pude defenderme o más bien no quise hacerlo.
La lluvia caía más fuerte, aunque poco me importaba estaba cansado y decidí sentarme en un negocio que estaba cerrado.
Y entonces lo conocí… aquella persona que me pudo darme esperanza otra vez, esa persona especial.
“Jae: hola bishonen… también te han dado una golpiza? Pensé que los niños bonitos no peleaban ^^
… … … ”
--En el hotel
Madre de yoochun: ¿yoochun donde has estado? ¿Qué te paso? ¿Por qué estas golpeado?
Yoochun: mamá yo…
Asi decidí quedarme en Japón al principio a mamá le preocupo que estuviera solo, pero creo que el verme tan convencido hizo que ella me dejara.
Mamá se divorció de mi padre y decidio viajar a Estados unidos con su hermana, no quería vivir cerca de él, porque asi como puedes amar a alguien con todo el corazón, tambien puedes odiarlo de igual manera, esa lección la aprendi de la peor forma.
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