KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Why / empty?: Cap. 5

Camino nocturno (Vol. I)


Yunho tembloroso miro como aquella puerta al fin se abría frente a él. Tras la puerta entreabierta pudo observar atentamente e impactado a Jaejoong quien de su boca expulsaba una humareda gris y molesta que cubría todo el aire de aquel olor a tabaco.

El rostro de Jaejoong se mostraba turbado e hinchado por haber estado gran tiempo llorando. Su voz, con la que habló al ver a Yunho, sonó temblorosa pero molesta:

— ¿Qué haces aquí a estás horas? ¿Qué es lo que quieres?  — aún sin abrir por completo la puerta asomo su oscura cabellera.

— ¡Estaba preocupado! ¿Por qué no comienzo yo a realizarte las preguntas? — preguntó Yunho intranquilo mientras su mano se colaba entre la puerta y súbitamente sostuvo el rostro hinchado de Jaejoong — ¿Qué a pasado en tu cara? — rodeo con sus dedos cada una de sus abuhadas mejillas y sus gruesos labios quedaron en forma redonda por la presión de sus dedos.

Jaejoong intento librarse de la mano mientras fruncía el ceño, y Yunho sólo obtuvo silencio como respuesta a su pregunta.
Alarmado por aquella ocultación dio un firme empujón a la puerta principal, empujando con su cuerpo a Jaejoong.

Jaejoong se quejó al ser "arrastrado" por Yunho al interior del apartamento:
— ¡Ah! ¡Detente! ¿No ves que me duele? — tocando sutilmente su cuerpo desinflado y ahora débil. Movió su mano y se llevo el fino cigarrillo de nuevo a los labios.

Yunho cerro la puerta principal tras él — ¿Qué te duele? — le preguntó ahora que estaban solos en la pequeña habitación llamada "casa".

— ¡TODO! — gritó Jaejoong irritado, y el humo salio de su adolescente boca — ¿Recuerdas cuando me hablaste de los sueños, justo en este mismo sitio? —  le preguntó. Yunho recordaba con claridad haber hablado con él de los sueños y aspiraciones — Ahora sé que se han borrado todos los sueños que tenia — confirmó Jaejoong apenado — Estoy cansado, y ni siquiera sé que haces aquí ... — le miró tratando de cuestionarle con sus ojos de búho, a la vez en la que apagaba su cigarrillo definitivamente.

— Te lo he dicho ..., estoy preocupado, Jaejoong — contestó Yunho con sinceridad — desde que te vi con esos chicos, cuando estábamos hoy en el restaurante ... — relató recordando aquella pasada situación en la que Jaejoong había sido llamado por aquel grupo de personas maliciosas — Sabia que algo no andaba bien ... No me equivoco, ¿verdad? —

Jaejoong sonrió— ¿Ahora tienes un sexto sentido? —  le preguntó con desdén, se acomodo sobre la baja cama y suspiro al sentir su cuerpo doblarse.

—  ¿Qué te duele? — le volvió a preguntar Yunho, observando aún en pie como Jaejoong levantaba levemente su ropa.

Desde su posición Yunho pudo observar su costado, que se veía oscurecido por un cardenal.

— ¿Qué te a pasado? — preocupado se acerco, pero Jaejoong se apresuro a cubrirse de nuevo.

— Nada que no esperase .... — contestó y alzo su vista para ver el rostro confuso de Yunho.

— ¿Qué significa eso? —

— ¡Él vino ha buscarme hasta el restaurante! No soy una persona débil, pero tampoco soy estúpido ... — bufó de pronto presionado por la mirada de Yunho.

— Me dijiste que lo habías solucionado, ...en ese momento volviste a la mesa como si nada sucediera. Pero te encontraste con esos tipos después ¿verdad? —

Jaejoong aún sentado, volvió a alzar la mirada, y asintió a la pregunta. — Solo con uno de ellos — musitó.

— ¿Qué fue lo que sucedió? — le preguntó Yunho disgustado.

— Él me dio lo que hay sobre la mesa — Jaejoong señalo lo que había en la mesa que se encontraba no muy lejos de su posición, justamente al lado del lecho. Como una clara contestación, unos vistosos y arrugados billetes se amontonaban en aquella pequeña mesa — No he podido contarlos, pero parece haber sido generoso conmigo, creo que nunca antes me habían dado tanto dinero, y simplemente acabaron en mi mano. Cuando llegue a casa los deje sobre la mesa creyendo que seria capaz de contarlos, pero extrañamente solo quiero descansar ... Ese cabrón me ha hecho daño — abrazo con sus brazos su cuerpo dolido, y suspiro.

Yunho intento tomar aire, pero toda aquella habitación tenia el oxigeno contaminado de nicotina, que ahora sin duda le calmaría.

— ¿Me mentiste? Iba a ayudarte, pero esta tarde tú volviste a sentarte junto a mi habiendo quedado a escondidas después para hacer las mismas cosas de antes — le reprendió, pero Jaejoong hacia tiempo que había desviado su mirada para ignorarle  —  Parece que realmente te gusta lo que hacen contigo, es chico llamado Park ya me aviso, será verdad que no podrás cambiar nunca .... que disfrutas de que desconocidos te jodan por solo un poco de dinero—

Tras esa frase, Jaejoong pisoteo sin consideración el pie de Yunho, el cual aplasto con su talón hasta hacer sonar un crujido bajo este.
Yunho pronuncio un fuerte "Ah" por el dolor de aquel inesperado pisotón mientras perdía un poco el equilibrio.

 — ¡Sí puedo cambiar! Pero tú eres igual que los demás.  —  Jaejoong se defendió aún sentado, mostrando su rostro molesto por aquellas inesperadas frases de Yunho  — Todos estáis enfermos. Dijiste en el restaurante que te parecía hermoso, y conozco a los personajes como tú. — gritó — ¿Eres mi amigo? ¿Crees que me creo el cuento de que me viste en la calle y te encariñaste conmigo? ¿Sólo recibo tu compasión?. No eres diferente a los demás, y cuando menos me lo espere estarás encima de mi, yo ya he vivido eso antes. Así ... que ¿por qué no terminamos esto rápido? — le preguntó a la vez en la que hábilmente con sus manos se desprendía de su oscura ropa superior.

El torso delgado, plano y blanco de Jaejoong quedo tan descubierto como su gran herida morada en el costado.
Sus asalmonados pezones eran indudablemente llamativos en una piel tan nívea, y Yunho no pudo evitar percatarse de ellos.

Se puso de cuclillas para llegar al asentado Jaejoong, ahora "semi-desnudo", y detuvo sus manos que estaban desabotonando los pantalones.
 — Jaejoong, sólo estoy enfadado por que sinceramente quería ayudarte — explicó

Ambos habían explotado, y debido a las finas paredes de aquella pequeña habitación muchos podrían haber escuchado sus recientes reprimendas.

— Las cosas que has dicho antes ... — Jaejoong pareció susurra aquellas palabras con dolor — no digas nunca más esas cosas de mí. No disfrutó de que me hagan daño. Solo hace falta que me digas puta y pisotear mi orgullo masculino para ser como todos los demás —

— No podría ser como las personas que he visto a tu alrededor, por mucho que lo intentara ... seria difícil igualarlas — Yunho embozo una sonrisa con sus labios cerrados, una sonrisa tan dulce que durante unos segundos Jaejoong quedó anonadado. Nunca antes había visto una sonrisa tan servicial.

— Dejame ver que te hizo ... — le dijo, por lo que Jaejoong le mostró su descubierto costado.



Una contusión de gran envergadura teñía la clara piel de Jaejoong en un tono marrón, tan grotesco como doloroso, que marcada desde bajo sus costillas hasta llegar bajo sus pantalones, impidiendo ver a Yunho hasta donde llegaba aquella magulladura.

Con las yemas de sus dedos rozo aquel color purpura y musitó: — ¿Ese tipo quiere morir? —.

— Esta bien así. Realmente no quiero que acabes en algún problema por algo irrelevante — Jaejoong intento apartarse, pero las manos de Yunho alcanzaron de nuevo aquel hematoma.

— ¿Irrelevante? — preguntó incrédulo a la vez en la que hacia una leve presión con sus dedos sobre el moratón, escuchando el sufrido quejido de Jaejoong  — ¿No tiene suficiente con tenerte que ademas debe golpearte? — preguntó enfurecido. Ni el dinero que hacia un momento había visto sobre la mesa podía pagar dicha acción.

— Eres un chico sensato, Yunho, por ello no entiendes a este tipo de personas —  comentó convencido.

— Entonces explicame como son esa especie de personas para que los entienda ... —
Yunho paso sus dedos por aquella herida, como si sus caricias pudieran aliviar algo de aquel desazonado dolor.

— Las bestias siempre se comportan como tal. Les complace hacerlo de este modo, creo. Supongo que todos tienen sus deseos, ¿Acaso tú no los tienes? —

Yunho paro de acariciarle intimidado por su pregunta:— Por supuesto, pero hacer daño a alguien en contra de su voluntad no es uno de ellos —

Jaejoong no había sentido nunca sobre su cuerpo unas yemas tan delicadas como las que tenia las manos jóvenes y grandes de Yunho.

— ¿Cómo te hizo esto? — le preguntó de pronto, despertando a Jaejoong de sus pensamientos.

En lugar de contestarle con palabras, le hizo saber como le creo aquello dándole un golpe en el brazo con su empuñada mano.

— ¡Auch! — se quejó — ¿Con sus manos? — Yunho se sorprendió, pues creía que la contusión fue creada con algún objeto.

— Si te fijas detenidamente podrás ver claramente que no es un cardenal completo, es como moretón junto a moretón. Parece un hermoso mosaico de color purpura y verde — suspiro Jaejoong mientras continuaba comentando:— Él es un chico fuerte, es mas corpulento que yo, por lo que sentirlo encima es como si te asfixiaras. Ya le viste ... —

— Es desagradable.— indicó Yunho refiriéndose al chico de aspecto aterrador que ya había tenido el disgusto de ver aquella tarde— Echate ...Es mejor que estés tumbado — con su mano obligo a Jaejoong a tumbarse sobre la cama donde hacia un momento estaba sentado. Ahora, extendido de lado, observo al preocupado Yunho.

 — ¡No estoy convaleciente! ... Sé cuidarme sólo — protestó con la mitad de su rostro apoyado sobre la almohada — Es tarde, y seguro que tus padres estarán preocupados por ti, Yunho —

Era cierto que la noche ya había caído hacia mucho tiempo, pero Yunho ignoro aquello y osadamente cambió la conversación tras ver de nuevo el cuerpo descubierto y el rostro hinchado de Jaejoong:

— ¿Cómo fue? — se sentó despacio sobre la cama.

— Eres realmente cruel ... Querer que te lo relate ... — Jaejoong entrono sus ojos mirándole con malicia — Tumbate junto a mi— le invitó mientras palmeaba con su mano el lado libre de la estrecha cama — No voy a hacerte nada — añadió al ver el rostro cauto de Yunho, quien al final cedió dejándose caer sobre la incómoda cama, quedando boca arriba junto al chico pelinegro, que comenzaba a hablar de nuevo:

 — Ellos sólo lo hacen para burlarse, o sentir su ego superior. A todos nos gusta sentirnos superiores aunque sea solo por un momento. — relató con voz baja ahora que su oyente estaba tan cerca de él sobre la cama. — GangJa, quien es llamado así por su brío y fortaleza, no es diferente a los demás desdichados, quienes son cortos no solo de mente ...  — comentó con doble sentido, por lo que Yunho no pudo evitar reír sutilmente — Sinceramente él da miedo, y ya sabes que no soy un cobarde ... pero no pude negarme cuando me dijo, en el exterior del restaurante, donde me esperaba hoy ...  — se justifico Jaejoong mientras sus ojos volvieron a adquirir aquella falsa inocencia.

— Yunho, sé que decidí tomar otro camino, y me cuesta decirte que quizás resulte difícil tomar ese nuevo camino. Cuando alguien te dice que va a cambiar, seguramente te este mintiendo .... Es algo complejo cambiar. —

— Me hubiese gustado pensar que tus heridas fueron causadas por que forcejeaste, no por que te dejaste hacer algo así ... ¿Qué piensas cuando te hacen estas cosas?  — preguntó Yunho tumbado inmóvil, ya que se encontraba algo incomodo de estar sobre su cama, aunque solo estaban manteniendo una simple conversación.

—  ¿De que me sirve forcejear? Hubiese acabado más malherido, por mucho que me duela decirlo. Él iba directo a lo que quería, sin distracciones. Por algo me había citado. Su propia dominante iniciativa. Y cuando me preguntas que es lo que pienso en esos momentos en los que una persona tan desagradable de une a mi, podría contestarte sin equivocarme, que ya no pienso en nada — respondió seguro —  suelo cerrar mi ojos fuertemente — dijo Jaejoong mientras cerraba sus ojos de ese mismo modo, arrugando levemente sus parpados  — y dejo mi mente en blanco. Por mucho dolor que sienta, gruñidos y palabras que escuche, mi mente queda desconectada durante un tiempo en el que incluso mis gemidos parecen ser ajenos a mi —  Jaejoong tomó aire antes de continuar relatando mientras mantenía sus ojos cerrados.

Nunca antes había contado esos pensamientos a alguien, pero aquellos últimos días Yunho era sin duda un buen oído donde hablar y aliviarse, quizás era debido a que Yunho no se dejaba guiar por los comentarios maliciosos de los demás, siempre estaba dispuesto a escuchar antes de hablar.

— Hoy, él debió pensar que gemía sutilmente, así que con su cruda voz me gritó mientras su hinchado bálano, su grotesca punta, me había traspasado hacia tiempo —

Mientras lo relataba con sus ojos cerrados, Jaejoong era capaz de sentir de nuevo aquel sucio y venoso miembro hundirse entre su piel, su grasiento cuerpo sobre él, con su aliento asfixiante, gritándole con su fuerte voz y golpeándole con su dura mano  — "¿Eres inútil? ¿No sabes gritar mas fuerte?" — imitó su voz — Me consolare pensando que me golpeo por que le gustaba mi preciosa voz, y no quería dejar de escucharla ¿No crees?— preguntó Jaejoong, a la vez en la que abría de nuevo sus ojos encontrándose junto a él a Yunho inmóvil.

—¿Yunho? — le llamó, pero sus ojos estaban ya cerrados.

Yunho, quien había estado sospechosamente callado, se había quedado dormido junto a él, y su boca había comenzado a abrirse de par en par. Había caído en un sueño profundo ....

— ¿Piensas que te estoy contando un "lindo cuento" para quedarte dormido como un bebé? — preguntó Jaejoong incrédulo, pero Yunho parecía ser incapaz de despertar de su letargo sobre la cama.  — Eres increíble, ¿respondo a tus preguntas y te quedas dormido? — suspiro sin ser capaz de despertarlo, sintiéndose aún mas incapaz al ver como la saliva de Yunho caía por una de las comisuras de sus labios.

— ¿Vas a quedarte esta noche conmigo, Yunho? — le preguntó de manera picará junto a él en la cama, sabiendo que no obtendría respuesta suya — Gracias por venir, Yunho ... — susurró agradecido antes de que, al apagar las luces, la oscuridad les invadiera.



Why / empty?: Cap. 5.2

Camino diurno (Vol. I)



Cuando Yunho abrió sus ojos, la mañana ya había comenzado, y nada más "activar" su visión puedo observar aquel lugar donde nunca antes había amanecido.   Su cansancio la noche anterior le había hecho quedarse completamente dormido. Cuando despertó, aún en la ajena cama, respiro profundamente y pudo oler un dulzón aroma ...

— Yunho-ah, ya era hora de que te levantarás ....—  se escucho con claridad, pues era tan pequeño el apartamento de Jaejoong que la cocina podría estar encima de la cama.

Desde su posición en la cama, podía ver enfrente la figura oscura de Jaejoong, quien dándole la espalda parecía estar cocinando algo que olía realmente bien.

— No recuerdo haberme quedado dormido. — dijo Yunho avergonzado mientras se incorporaba en la cama, levantándose de esta  — Lo siento. Quedarme aquí toda noche no era lo que esperaba. Seguro que estarán preocupados por mi — suspiro, se acomodo la ropa con la que se había quedado dormido y se dirigió hacia Jaejoong — No quiero molestarte —

Aquella era una faceta del pelinegro que nunca antes Yunho había tenido ocasión de observar, por un instante se pregunto si alguien había tenido la ocasión de ver a Jaejoong tan natural como se mostraba en ese momento. Sin su protestón y rebelde aspecto. Su pecho ya se encontraba cubierto de nuevo y su rostro ya no estaba tan inflamado como la noche anterior, al descansar su tez ahora se veía mucho mas fina. Sus inmensos ojos estaban atentos a los fogones, y por su pelo desordenado se intuía que nada mas despertar había ido a preparar algo que llevarse a la boca.

— Estoy preparando Gim Gui para desayunar.  Pero ... no esta saliendo muy bien — le comentó, mientras movía las algas secas sobre la pequeña plancha. Parecía un chico bastante torpe en ello a pesar de estar viendo solo ... cosa que le hizo soltar una risotada avergonzado: — A Neung Mi, se le da mucho mejor. Por mucho que se esforzó en enseñarme continua siendo complicado para mi. Supongo que iré mejorando. — se encogió de hombros — Te aconsejo que vayas mas a menudo al restaurante de Neung Mi, pero puedes quedarte esta vez aquí para desayunar. — los ojos de ambos se encontraron durante un momento, por lo que Jaejoong afirmó: — Yunho, tu cara parece estar pidiendo una porción de arroz, espero que hayas traído dinero para pagar el desayuno — bromeó fingiendo una cara seria.

Yunho se encontraba junto a él, observando como hervía el arroz mientras cocinaba en su minúscula cocina, y el incomodo silencio apareció entre ambos.

— ¿Sabias que ese tal Park, el de ayer — comentó Yunho rompiendo el firme mutismo  —  esta enamorado de ti? Al menos eso me confesó cuando nos dejaste ayer a solas —

Jaejoong no pudo evitar sonreír: — Siempre intenta halagarme, eso está bien, pero ... "enamorado" no es el termino que utilizaría para ese "manos largas" Además es un chico hablando sobre otro chico, no debería ir diciendo cosas tan vergonzosas como "estar enamorado" — comenzó a llenar los tazones con sigilo — Increíblemente, solo sé su sobrenombre, nunca me dijo su nombre completo. No creo que una persona "enamorada" se lamentaría y avergonzaría. Pero debo reconocer que es el único que a pesar de ser molesto se puede soportar. Diría que es el único amable —

Extrañamente la respuesta de Jaejoong disgustó a Yunho <<. ¿Amable? .>> pensó escéptico
— ¿Cuantas veces tú y él habéis tenido sexo? —

— ¿Eh? ¿Celoso? — Jaejoong le miró confuso y extrañado por aquella repentina pregunta, pero Yunho parecia extremadamente serio — Muchas veces. — respondió — Pero basta de importunarme con tus preguntas, Yunho, anoche mientras contestaba a tus indecentes preguntas te quedaste dormido ¿recuerdas? ... — Jaejoong le miro indignado — pero aún con ello, me alegro de que vinieras a verme .... — comentó de pronto, terminando de cocinar un simple y escaso desayuno— Es la primera vez que he estado en la cama con alguien que no me ha ordenado ponerme a cuatro patas, abrir mis piernas, o lamer su entrepierna  —sonrió afligido — Si me lo hubieses ordenado tú no me hubiese opuesto — cambio la sonrisa a una traviesa mientras miraba atentamente la reacción de Yunho junto a él, quien increíblemente se ruborizo.

— Deja de burlarte de mi, Jaejoong — le gritó — y ponte hielo, o extiende alguna pomada sobre el hematoma de anoche ... — le recordó señalando su costado.

— No te preocupes más por mi, Yunho — suspiró moviéndose hacia la mesa que se encontraba en el suelo, dejando los dos tazones sobre ella.

— Esta vez no te desviaras del camino, Jaejoong. Me encargare de ello ... — Yunho se sentó sobre el suelo e hizo acopio de los finos palillos. Iba a desayunar junto a él, pero sí pasaba mas tiempo con Jaejoong acabaría loco por sus frases directas e indiscretas. Sin duda, Jaejoong era un chico singular, pero Yunho iba muy enserio cuando afirmó que no dejaría que volviera a desviarse del camino.

El día anterior Jaejoong había caminado de nuevo fuera de su nuevo destino, y había caído de nuevo en las zarpas de aquello que le habían hecho creer que era, pero Yunho no dejaría que su amigo se volviese a perder ...


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Mientras estaban reunidos, un grupo de chicos hablaban a viva voz en uno de los sombríos callejones. Aquella mezcla de feroces y ruidosas jóvenes voces hacían eco en todo aquel desdichado lugar donde pasaban aquel tiempo. GangJa, el chico temible de voz grave, piel grasa, labios arrugados y ojos rasgados e insignificantes, escupía como palabras un relato que los demás chicos escuchaban con cierto interés, ya que curiosos preguntaron sobre ello.

— Ayes fuimos contigo al restaurante, y vimos como lograste quedar con él — le animó uno de ellos.

— Sí. Jaejoong tiene temperamento, quizás es lo mejor en él. Si fuese demasiado dócil, seria realmente aburrido. Pero, tampoco es tan complicado de obtener. — comentó como si fuese una nimiedad— Imaginaros, yo estaba furioso ayer, y cuando le golpeé se atrevió a insultarme .... —

— Todos dicen que tiene la lengua afilada — comentó uno de ellos — A mi también me insulto — apostillo otro del corrillo.

— Sin lugar a dudas tiene las peores palabras en la punta de su lengua. — continuo diciendo el apodado GangJa — Sí fuese una chica seria mucho mas divertido, pero debo reconocer que esa belleza tiene sus puntos positivos. Yo seria incapaz de golpear a una chica aunque ella fuese una zorra, en cambio, Jaejoong es un chico. Golpearle se vuelve más ameno. Es divertido verle llorar, pues parece tan indócil que sus lagrimas solo te logran excitar más cuando se retuerce bajo tu cuerpo. —

— ¿No acabó en el hospital? — preguntó uno de ellos con voz zumbona — Oh, pobre ... — rió otro de aquellos que escuchaban su relato

— No soy tan horrible. — contestó sonriendo con sus inmundos labios, sabiendo que mentía al decirlo — Me dio pena a pesar de que maldecía más que gimotear. Me dio lastima Jaejoong cuando al terminar su respiración era dificultosa, se encontraba casi afónico, su cuerpo endeble y sudado, y su rostro estaba hinchado por el llanto. Así que le di bastante recompensa, no se merecía ese dinero ... pero todo perro necesita su premio, ¿verdad?. Además, sé que mantendrá su hocico cerrado, por lo que no me debo de preocuparme por si mi chica descubre algo  — agregó.

— Jaejoong también tiene pareja, por lo que se rumorea ... — comentó con voz temblorosa uno de los allí presentes en la banda.

GanJa comenzó a reír:— Imposible. ¿Qué chica estaría dispuesta a estar con un tipo como él, haciendo los favores que hace? Es hermoso, pero ese perro es todo menos fiel, y a las mujeres les gusta los hombres fieles — comentó, como si él fuese aquello llamado leal, cuando presumía con ellos de sus camufladas relaciones.

— No es una chica. — continuó informando.

— ¿A que te refieres? —

— No es una chica, ya que dicen que ven salir a un chico de casa de Jaejoong, y pasan tiempo juntos últimamente. — comenzó a describir con ímpetu: — Él tiene la piel atezada, pero no oscura. Rostro marcado, ovalado, pequeño y hermoso.  El cabello castaño oscuro, y es más alto que Jaejoong, pero casi de su misma edad. Creo que está en un grupo de baile en una calle cercana ... ¿Yunho? ... ¿Jung? Creo que se llama así ... — dudo durante unos segundos, y continuó: — Dicen que dejo de hablarse con algunos de sus amigos de infancia por estar junto a Jaejoong ... eso es romántico ¿verdad? —

— ¡¿Qué significa eso?! —chilló GangJa inesperadamente, abrió sus ojos tanto que por un segundo parecían ser redondos — Me gaste mas de 180,000 wones por compasión a ese perro, y el mal nacido se acuesta con otros tipos gratis — gruño fuera de sí

— Sí ... Tiene una buena relación con él, si son pareja no me extrañaría que se dejase tocar por él sin cobrar ni un misero won — todos los allí presentes comenzaron a murmurar irritados, pues más de uno había gastado algún dinero ahorrado por solo aprovecharse de Jaejoong.

— Voy a matarlo — afirmó seguro GangJa, todos le miraron asombrados cuando él hizo crujir sus dedos — Sí bien tiene tiempo para follar con un tipo gratis bien podrá hacerlo gratis con todos nosotros. Ya sé como me las va a pagar, — amenazó como si tuviese a Jaejoong enfrente — y ya veremos donde esta ese tal Yunho para protegerte ... —


Cuando Dices Annyeong: Cap 15.1

— ¿Qué te propones? — le preguntó Junsu — Continuo molesto contigo ... — intentó mantener de nuevo una expresión seria.
— ¿Qué me propongo? — se preguntó Yoochun en voz alta — Voy a cambiar las cosas ... — confirmó mirando a Junsu a los ojos. — Dirígete a mi apartamento — le ordenó al conductor, quien con cara de disgusto no pudo evitar acatar las ordenes y dirigir el vehículo hacia el apartamento de Yoochun, con ambos pasajeros en su interior.

Nada más terminar el corto trayecto, la voz del manager resonó en el automóvil antes de que Yoochun y Junsu se apeara de el.
— Espero que sepas lo que estas haciendo — le dijo a modo de aviso, sin poder evitar mostrar preocupación en su rostro.
— Por supuesto que soy consciente, tú solo encargate de posponer el trabajo de hoy. Tengo cosas importantes que hacer ahora ... — contestó Yoochun antes de salir del vehículo seguido por Junsu, quien le miraba impaciente:
— ¿Qué es tan importante? — le preguntó sin rodeos — ¿Hablar conmigo? ¿Enserio? — Junsu no puedo evitar sonreír desconfiado, siguió de manera rápida a Yoochun quien le guiaba hacia el portal del apartamento, y por último a su interior ...


— No deberías de haber dejado tus obligaciones de hoy, ya que podíamos encontrarnos mañana — le aconsejo Junsu con sensatez una vez en el interior de ese lugar ya común para él.
— La cuestión es que debe ser hoy — contestó directamente Yoochun, sin desearlo mostró su voz alterada. El mañana era sin duda incierto en ese instante.
— Creí que me habías dicho todo hace poco en el parque, por cierto ... bastante vergonzoso — Junsu paso su mano por la mejillas para comprobar que no se encontraba ningún sonrojo en sus pómulos al recordar la conversación realmente bochornosa por las sutiles confesiones del mayor.
— Acomodate — le invitó, señalando con la palma de su mano el lustroso sofá.
Junsu asintió y se acomodo pensado que Yoochun haría lo mismo, por lo contrario, Yoochun se disponía a marchar del salón donde se encontraban.
— Hey, ¿Adonde vas? — Junsu dio un salto y se levanto del sofá — ¿Qué es todo este misterio, Yoochun? Puedes ser sincero conmigo ... — sus ojos oscuros se vieron tan grandes como brillantes en una cara de forma V tan engañosamente inocente.

Yoochun le miró en silencio durante unos segundos y aclaro su garganta; aún no sabia si seria capaz de ayudar a Junsu sabiendo que el menor de ambos ignoraba ingenuamente el destino, y ahora que le pedía sinceridad con aquellos cándidos ojos parecía incapaz de saber como empezar a hablar:

— Esta tarde, nada más terminar el rodaje, fui directamente en tu búsqueda. —  comenzó a hablar Yoochun mientras caminaba hacia su habitación, tras sus pasos fue un inquieto y curioso Junsu que le acompaño hasta el interior mientras le escuchaba con atención:
—  Estaba preocupado por que no parabas de eludirme sin saber el motivo. — le recordó relatando su inquietud. — Aunque no debería de haber estado tan alarmado ..., ya que como muchas veces te he dicho, eres muy previsible Junsu  — Yoochun le sonrió burlón con sus gruesos labios, y sus dedos se dirigieron a los botones de la chaqueta de su traje, la cual se quito dejando ordenadamente sobre la cama  — tus enojos de niño no se mantienen mucho tiempo .... — mantuvo su sonrisa mientras desabotonaba los botones de la camisa, por lo que Junsu fue incapaz de quejarse o protestar cuando el mayor se deshizo de la fina vestimenta y su delgado torso quedo desnudo frente a él  — Aun recuerdo como huías anteriormente cuando te toque, y después regresaste implorando que te acariciase de nuevo ¿Lo recuerdas?  — continuó hablando con naturalidad mientras ahora sus manos se dirigían a su oscuro pantalón.

— ¿Crees que se olvida algo así? — atino a contestar Junsu, pues recordaba demasiado bien ese primer tedioso momento, pero ahora no podía pensar en más cosas, pues la sangre dejo de bombear su corazón cuando observo la osadía de Yoochun al desprenderse de su ropa con tanta facilidad, y le detuvo antes que de hiciese lo mismo con sus pantalones. —¿Esto era lo "importante" que tenias que hacer? ¿Qué demonios estás haciendo? —
— ¿Oh? — confuso Yoochun paró, pensó en la situación y sonrió de forma cómica — Sinceramente, eres un pervertido, Junsu ¿Qué es lo que piensa tu mente inquieta? — pareció reír exageradamente de forma silenciosamente, lo que irrito al menor, buenos motivos tenia su pregunta y su espontanea parálisis en el corazón  — Tras terminar de trabajar no he podido tomarme una buena ducha, y es algo que necesito hacer. Por ello te dije que me aguardaras en el salón ... pero no hay modo de que me escuches. Esperame aquí si lo deseas. No te marches. — le avisó por último mientras le señalaba con el dedo y se introducía en el aseo contiguo que tenia su fabulosa y sombría habitación.

— De acuerdo — gritó Junsu escuchando la voz ya algo lejana de Yoochun añadir:
— De todos modos, no pienso tardar mucho ... — y el sonido del agua fluyendo inundo el silencio.


Al despojarse de la demás ropa e introducirse en la cálida ducha, no pudo evitar recordar con cierta diversión el rostro de Junsu hacia solo unos instantes, donde pudo notar que realmente estaba alterado. Junsu sabia que siempre podría bromear, pero después de todo lo sucedido en aquel tiempo, no podía ser lo mismo ... Toda broma se volvía un tanto peligrosa.

El agua estaba demasiado caliente para pensar, Yoochun hizo rodar la válvula y dejo que el agua fluyera mas fría, necesitaba pensar con claridad sobre lo que podía hacer para impedir que al día siguiente algo aconteciese a Junsu.
<<. Quizás solo tengo que pedir que se quede conmigo mañana, pero creo que retenerlo no será algo tan sencillo. ¿Encerrarle en una habitación como en una especie de thriller? ... no creo que sea una de las soluciones, pero si que le mantendría seguro .>> pensó mientras el agua caía directamente sobre su cabeza, pero aquello no era suficiente para que esta se abriera y dejase fluir una buena idea. Todos comentan que una buena ducha despeja la mente, pero a él solo lograba que esta se inundase.

De pronto sus pensamientos fueron turbados por la molesta voz de Junsu, quien hablaba desde la habitación contigua a viva voz:

— Después de que te marcharas esta tarde en el parque, fui corriendo a detenerte ... Sabes que te detuve por que no quería que te marcharas, ¿verdad? — le preguntó.
Yoochun suspiro — Sí — <<. No digas esas cosas ... sin aún encontrarte la solución .>> desanimadamente apoyo su cabeza sobre los azulejos de la pared de la ducha, continuando escuchando la reveladora y confesa voz de Junsu a lo lejos.
— Tras tus últimas palabras en el parque, no me quede tranquilo. Nunca eres tan enigmático, en cambio, en este último tiempo eres todo un misterio para mi. — Junsu sonó aun mas cerca, justo en la entrada del aseo — ¿Cómo una persona a la que se conoce de tanto tiempo logra convertirse en un enigma? — preguntó.
— Para mi es todo lo contrario, cada vez eres mas claro y trasparente, Junsu. — habló entre la corriente de agua — Quizás antes ya eras transparente para mi, pero ahora, sin duda puedo ver a través de ti. Cosas que antes no sabia, o que no había probado ... Todo este tiempo parece que fuese para descubrir o experimentar algo, y no sé por que a pasado, solo sé que me siento dichoso, bien — mucho mejor de lo que se sentía estar desnudo bajo la templada agua en ese momento  — No sé por que te dije todas esas cosas ebrio — se justifico escuchando su propio eco — Seguramente, me atemoriza esto  ... —

Yoochun miro por la cristalera de la ducha, donde podía observar perfectamente el exterior a pesar de estar dentro de ella. — ¿Por que no entras al baño?— le preguntó al observar la sombra de Junsu justo enfrente de la puerta del aseo, como haciendo el intento de entrar y a hurtadillas observarle.

Tras la pregunta de Yoochun, la sombra de Junsu desapareció de forma rápida, al igual que si hubiese sido descubierto y rápidamente volviera a su casto lugar.



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Junsu observo el dormitorio de Yoochun mientras este continuaba aseándose. Ya había estado en esa estancia varias veces, últimamente quizás más de lo que debería, era allí donde las estimulantes manos del mayor habían hecho una función mas allá de tocar las numerosas teclas del piano, a pesar de lo apenado que se sentía Junsu al recordar aquello también descubrió que Yoochun nunca había recibido nada a cambio de su parte. Quizás había sido demasiado egoísta para devolverle sus caricias.

El impoluto escritorio le llamo de pronto la atención, y le distrajo un instante de sus pensamientos. El sonido del agua ceso, pero Junsu ya se había acercado al escritorio atraído por aquel pequeño cuaderno similar a un reducido diario. No imaginaba a Yoochun escribiendo algo en el, salvo alguna canción u horario.
Junsu era consciente de que no estaba bien tomarlo y mucho menos echarle un vistazo sin permiso, de todos modos paso su mano por el dorso de aquel cuaderno dispuesto a curiosear sus paginas, pero el goteo de algo sobre su mano se lo impidió.

De pronto unas pequeñas gotas empaparon el dorso de su mano, alzo su vista hasta encontrarse a Yoochun tras él, empapado en pequeñas gotas. Los cabellos en la frente de Yoochun goteaban y aquellas brillantes gotas trasparentes caían justo sobre su mano, aquella que quito inmediatamente al ser descubierto.

— ¿Qué haces? Sabia que no podía dejarte solo ... ¿Estás fisgoneando mis cosas? — le preguntó haciendo que el menor se sobresaltara.
— Sólo llamo mi atención ... — intentó explicar defendiéndose.
— Escribo cosas muy intimas en el. — sonrió al ver que los ojos de Junsu se llenaron de aún mas curiosidad por aquello — No voy a dejar que lo veas — Yoochun lo aparto de sus manos moviendo aquel cuaderno sobre la mesa.
— ¡¿Por qué?! — pregunto Junsu indignado. Su voz aflautada hizo daño a los oídos del mayor— ¡Ves! a esto me refiero con "enigmático". Si no me lo quieres decir ... — su voz era tan veloz y aguda que Yoochun se vio en la obligación de hacer que aquellas quejas cesaran, no seria capaz de que Junsu leyera todo aquello que había sido incapaz de decirle con palabras, y ganar su posición en demente y cobarde.

Sin terminar su frase Junsu se vio acallado por los labios mojados de Yoochun, en un beso tan púdico como suave que duro sólo un corto instante.
— Deja de hablar ... — susurro Yoochun nada mas apartar sus labios, logrado despistarle completamente.

Junsu atónito echo un vistazo al cuerpo descubierto y calado que estaba junto a él. Una toalla blanca había cubierto su cintura y otra se encontraba sobre sus hombros desnudos. Sus cabellos negros se había echo un amasijo, y sus dulces ojos oscuros acabaron tan despejados que resaltaba enormemente sus pestañas largas y pupilas negras.

El reciente beso había dejado los labios de Junsu mojados y frescos. Antes su corazón se había paralizado, pero ahora parecía incapaz de mantenerse quieto ni un instante, ni tan siquiera cuando comenzó a hablar, su musculo era incapaz de paraba de retumbar:
 — Antes estaba pensando que ... este tiempo, has estado muy atento a mi. Yoochun, siento no haber correspondido esa atención —
— Esta bien ... — sin mostrar importancia se sentó sobre el extremo de la cama, con miedo de que sus pies descalzos le jugasen una mala pasada.
— Esa vez ..., cuando dije que me gustabas ¿Lo recuerdas?. Lo decía enserio, no lo comente por el calor del momento, ni era una chanza — Junsu se acercó.
— Yo tampoco bromeo — aseguró Yoochun alzando su vista.
— Tú siempre estas bromeando — Junsu comenzó a reír, mientras su manos llegaron a los hombros del asentado Yoochun, tomo la toalla que tenia en ellos y la deslizo sobre su cabeza, secando sus húmedos cabellos.
— No lo hago ahora.— confirmó y le miró sorprendido por su reciente acción, tan extrañamente intima como sacudir sus cabellos,  y le avisó:  — Si esto lo haces para que te deje leer el cuaderno ... —
Junsu negó con su cabeza.— ¿Entonces has dejado todas las cosas para pasar este tiempo "importante" conmigo? — le preguntó
—  Intento remendar mis palabras. — sinceramente quería hacer tiempo con él, aquella víspera pasada, que ya había vivido, era muy diferente al que experimentaba ahora. Las segundas oportunidades eran especialmente dulces y didácticas, algo nuevo que antes no había, quizás era esta la moraleja.
— "Intento remendar". Últimamente tú siempre intentas algo que yo nunca entiendo — continuo la conversación el menor, terminando de sacudir los cabellos, dejando estos completamente desordenados.
— Debes aprender esto, nunca puedes entender todo de alguien, siempre habrá algo que tu mente no podrá alcanzar a entender — se puso en pie, y su piel pálida parecía ser brillante con toda esa resbaladiza humedad.

— Quizás me puedas ayudar a entender algunas cosas ... En el parque, tu frase al despedirte de mi fue algo así como "Mañana sera un día difícil, quiero que te cuides" — el mayor quedo inmovilizado al recordar aquella frase que ilógicamente había dicho— ¿Qué sabes de mañana? — esperaba esa pregunta.
— De mañana ... Sé todas las cosas que no vas a hacer mañana — le contestó — Tienes que marcharte a Icheon ¿verdad? —
Él recodaba todo de aquel día, todo aquello que también tenia apuntado, la hora, el lugar, todo cuanto había escuchado, todo cuanto había sido informado.
—  ¿Cómo sabes lo que voy a hacer? — Junsu abrió sus ojos cómico, sorprendido — Me das mucho miedo, Yoochun.— dio unos pasos hacia atrás, y los bajos tacones de sus zapatos masculinos resonaron en el parqué de la habitación.
— No te burles. Simplemente te escuche decir eso ... — mintió.
— Marchare mañana a la madrugada, tengo trabajo que hacer en Yeonsu-gu antes de regresar de nuevo a mi horario en el teatro; cuando termine seré el hombre mas feliz del mundo — sabiendo que no había terminado nunca todo aquello, esa frase fue como hacer arder el corazón de Yoochun

— Oh, hablando sobre ello, hemos dejado que oscurezca demasiado ... creo que es hora de que ... — el mayor le sostuvo de la muñeca antes de que hiciese algún movimiento para marcharse.
— He dicho que no vas a hacer nada de eso. No vas a ir a ninguna parte, Junsu — le comunicó con gran seriedad, a pesar de su casi desnudez.
— No soy tan irresponsable como tú — comentó Junsu de forma irónica, recordando como anteriormente había sido capaz de cancelar todo.
— He sido responsable mucho años ... — se excusó— es hora de hacer algo incorrecto.— sus labios formaron una media sonrisa poco común en él.
— Me voy. Mañana puedes telefonear, si quieres ¿Esta bien? — se apuro en decir.
—  ¡No esta bien!  Junsu-ah ... — su voz alterada volvió a su garganta. Aquello le estaba desesperando, y aun tenia tiempo para encerrarle como un prisionero,  bien parecía ser esa una buena idea en aquellos momentos en el que se escapaba de sus dedos.
— ¡Quedate esta noche! He dejado todas mis cosas de hoy, y es cierto que he sido irresponsable, recompensa mis desvelos por ti — aquello hizo dudar al menor, quien aun sentía su muñeca mojada por el reciente amarre — Además, no voy a dejar que tu enorme trasero salga de la habitación, lo sabes ¿verdad? —
— No digas eso. Euhaha  — Junsu dejo escapar de nuevo su singular risotada al escuchar aquella última frase.
Yoochun quedo un tiempo mirándole cuando observo su sonrisa: — ¿Cómo puedo besarte cuando sonríes de esa manera tan inmensa? Se podrían ver tus rosadas encías a kilómetros —
La sonrisa de Junsu llegaba a ser tan amplia como la de un niño, y al escuchar aquella pregunta sus labios se cerraron de pronto. Los ojos risueños de Junsu quedaron tan lascivos que la inocencia se perdió en su repentina seriedad, tenia  ese modo tan drástico de cambiar su desbocada personalidad.
— Mejor así — confirmó Yoochun pudiendo de ese modo acercar sus labios a los suyos y besarle con fluidez, no era la primera vez que lo hacia, por lo que ya no era tan vergonzoso, ademas de ser cálidamente correspondido, haciendo que el menor olvidara su marcha en aquel instante.

Había rozado los labios de muchas personas, pero Yoochun pudo sentir especialmente lo mullido que eran los labios gruesos de Junsu sobre sus labios igualmente voluminosos. A pesar de ser Junsu un hombre, sus labios eran especialmente delicados, cosa que hacia tiempo ignoraba que pudiese sentir sobre los suyos.
Rozar su algo mas carnoso labio superior era sin duda un deleite, esa abultada carne que lamió con énfasis cuando sus bocas se desunieron. Rodeo con ambas manos frías sus tiernas e insignificantes mejillas cálidas como el vapor de la ducha hacia un tiempo, acercando a su vez su cuerpo descubierto y húmedo al cuerpo vestido de Junsu.
— Mi ropa ..., me vas a empapar. — se quejó despacio al sentir como su ropa empezaba a adquirir un tono mas oscuro por la aproximación del mayor.
— ¿Cual es el problema? — Yoochun impresionado le preguntó — ¿Aun tienes tiempo para pensar en eso? — observando sus labios enrojecidos de contorno color carmín, parecía increíble que tuviese tiempo para pensar en sandeces como lo era que su ropa se humedeciese, cuando era otro el problema lo que comenzaba a generarse bajo esa ropa de la que tanto se quejaba.

Yoochun acerco indignado sus manos a la vestimenta de Junsu, impacientemente y con agilidad se deshizo de aquellas inservibles ropas, al menos dejando su tersa parte superior descubierta mientras él continuaba inmóvil justo en mitad de aquella habitación.
— Junsu, no sé lo que haces tú con las personas que te gustan, pero esto es lo que hago yo cuando alguien me interesa — murmuro ronco — Sabes lo que trato de decirte ¿verdad? —
Si Junsu no lograba entenderlo ahora que su pecho estaba desnudo en mitad de la habitación y Yoochun estaba desvestido frente a él con solo aquella toalla presente, seria que realmente Junsu era incapaz de pensar o había abandonado su mente adulta en esos instantes.
— Sí — contestó afirmando:  — ¡Claro que entiendo! ...— Junsu parecía ofendido. Poso ambas manos sobre los hombros de Yoochun y le arrastro, empujando a este sin previo a aviso hacia la cama, por último hizo presión sobre sus hombros y lo sentó al borde de la cama.

— ¿Q-Q-Que haces, Junsu? — casi tartamudeo cuando fue obligado a sentarse inesperadamente.
— ¿Eh? ... “Lo que hago con la gente que me gusta”, has dicho que no lo sabes — le recordó.
Como antes pensó, quizás debía recompensarle, ya que antes siempre se había dejado llevar por los impulsos del mayor, era oportuno tener los suyos propios. No tenia gran ansia por aquella situación, pero desde que sus entrañas palpitaban recientemente al observar y rozar la piel de Yoochun veía la necesidad.


Cuando Dices Annyeong: Cap 15.2

— ¿Q-Q-Que haces, Junsu? — casi tartamudeo cuando fue obligado sin previo aviso a sentarse sobre el borde de la cama.
— ¿Eh? ... “Lo que hago con la gente que me gusta”, has dicho que no lo sabes — le recordó Junsu.

Se acomodo sentándose sobre una de las piernas desnudas de Yoochun, dejando su cubierto y orondo trasero presionado sobre su muslo izquierdo.
— Me has hecho esto algunas veces, así que tampoco tiene que ser muy difícil — susurró al comienzo algo inseguro. Deslizo su mano entre las piernas desnudas de Yoochun y sus dedos desaparecieron de su visión al ser tapados por la toalla que aun cubría la intimidad del mayor.

Su mano se sumergió bajo aquella blanca toalla, y sus yemas llegaron al tacto claro y distintivo de la carne inflada y ardiente que ya se encontraba entre sus piernas .
— Estás rígido — confirmó mirándole fijamente a la vez en la que sus dedos rodearon a ciegas su miembro.
— Si estas encima miá es inevitable estarlo — contestó siéndose incapaz de no mostrar su gesto modificado al ser rodeado por sus finos dedos.
Sus mejillas se llenaron de vida, e intento no mostrar el placer que comenzaba a rodear toda su cintura.
— Nunca pensé en tu necesidad, siendo yo también hombre debería haber pensado en ello en aquellos momentos, pero erá vergonzoso —  comenzó a comentar mientras su mano habia comenzado a deslizarse, ahora mas intensamente, sobre su cada vez más firme y agrandado sexo, por lo que Yoochun no pudo evitar soltar un sutil quejido por sus labios cuando sus ojos se entornaron y su imaginación jugo con su mente, donde aquel voluminoso trasero sentado sobre su muslo bien podía estar en el centro.

—  Cuando esto es al revés, tu rostro luce diferente a como es ahora— Junsu no pudo evitar reír al observar las muecas del mayor cuando su mano le agitaba cruelmente, dejando ver solo el movimiento pasmoso de la toalla.
Yoochun le miro de reojo — No te burles — suspiro, dejándose caer definitivamente de espaladas sobre cama cuando sintió que aquello se estaba volviendo insoportable.
— Te he visto poner muchas caras, pero nunca esa ¿De verdad te gusta? — le preguntó Junsu desde arriba, mostrando unos ojos increíblemente redondos que después se recudieron a dos rayas cuando sonrió al observar todas aquellas divertidas caras de placer de Yoochun.
— A ti también te gustó ... — afirmó Yoochun aún mas ronco que al comienzo.
— A mi me gusta por que es diferente, muy diferente cuando se trata de tus palmas. — su mano se detuvo justo cuando Yoochun mas se había habituado a ella.  — Ya te dije que era algo que no podía sentir por mi mismo aunque lo hiciese de la misma forma, pero también dudo de que cualquier otra persona se comparara. Se sentía demasiado cálido y distinto, creo que por que se trata de Yoochun quien lo hacia. Aunque suene una locura, eres el que hacia que mi sangre corriera veloz, como nunca antes — se "desconecto" de su pierna y se dejo caer junto a él en la cama.

— Aunque suene una locura..., me pasa lo mismo, Junsu — confirmó moviendo su cabeza hacia un lado para encontrarse el rostro de Junsu completamente sonrosado — Te quiero y no me preguntes por qué o como, por que no sé la respuesta a ninguna de esas preguntas. Antes, podía pasar tiempo sin ti, trabajar sin ti, estar semanas sin saber de ti, y me arrepiento mucho de eso .... — no pudo mas que sentirse afligido ¿Sólo fue capaz de darse cuenta de ello cuando ya no estaba? — Ahora sólo quería pasar mas tiempo contigo y me he desviado completamente. Me has hecho olvidar todo lo que tenia que hacer, lo que quería hacer, las cosas que tenia que solucionar, y también me has hecho desesperar, como ahora — aún sentía aquel agradable calor en su miembro a pesar de que hacia tiempo que nada le envolvía. Resopló cuando se dio cuenta de que era incapaz de continuar hablando con Junsu a su lado, con su torso plano desprovisto de cualquier camisa, tan llamativo y explorable que no pudo evitar dejar de lado toda su perorata para besar dulcemente su clavícula, la cual delineo perfectamente con su rosácea lengua.

Junsu intimo su cuerpo aproximándose al mayor de ambos. Increíblemente estando ambos tan cerca la vergüenza y el pudor desaparecía casi completamente, y a pesar de que la toalla de Yoochun había perdido todo amarre y había sido retirada, no parecía importar cuando estaba cubierto por la piel de Junsu, ya tan próximo a él que podía escuchar toda respiración procedente de su ahogada boca.

— Yoochun, me estoy muriendo de la vergüenza. — atinó a comentar enrojecido cuando el mayor removió sus pantalones y todo lo demás  —  ¿Sabes lo que se siente morir de vergüenza? En el comienzo de tu estomago percibes un dolor punzante que logra trasladarse hasta la garganta, y el corazón duele tanto que parece pesar exageradamente. — se cubrió el rostro con ambas manos cuando quedo complemente desnudo —  Eso es lo que se siente con la vergüenza .... —
Junsu sentía que aquella gran habitación se hacia cada vez mas pequeña y el aire escaseaba incapaz de respirar ya con normalidad: — Nunca he tenido relaciones con hombres — comentó de pronto mostrando su preocupación cuando sitio el cuerpo desnudo y delgado de Yoochun sobre él.
Yoochun le miro impresionado:  — ¡Eso si que es una noticia! Siempre pensé que tuviste ese tipo de relaciones ... — sonrió burlón.
— ¡¿Eres estúpido?! — le chilló Junsu desde abajo, incapaz ya de poder rebatirle como antes — Nunca — volvió a mencionar. Sus cabellos cortos y oscuros fueron acariciados por una de las manos libres del mayor mientras con la otra se apoyaba sobre la cama y se mantenía sobre Junsu. Le acaricio como si fuese una adorable mascota, aunque solo quería tranquilizarlo.
— Otra cosa que descubro —  comentó — Sabrás que yo tampoco he tenido este tiempo de relaciones ... — se sinceró — pero ...  qué mas da ese dato en este instante — se acerco y le volvió a besar febrilmente, correspondido por Junsu quien se dejó llevar introduciendo su lengua entre sus rojizos y llamativos labios.
— No tienes ni idea...  — replicó con voz aguda pero sofocada por el reciente beso. Con ambas manos se aferro a cada uno de los brazos de Yoochun. — Ah ... — gimió repentinamente apretando sus dedos sobre su piel cuando sintió aquel inapropiado roce de su miembro con el despierto falo de su compañero.
— Supongo que no tiene mucha dificultad en estos momentos ... ¿verdad? — viendo la situación en la que ambos se encontraban, si seguían aunque sólo fuese besándose arderían en descontrol.
— Seria incapaz de hacerte daño — le volvió a tranquilizar. Siempre preocupado por que Junsu no sufriera, no se veía en la posición de hacerle algún daño.
— Eso no me reconforta mucho — angustiado subió sus manos por sus suaves brazos hasta llegar a los hombros, donde una vez allí se sujeto dulcemente mientras abría un poco más sutilmente sus piernas, donde entre estas se encontraba el cuerpo del mayor.

Yoochun se inclino y con su frente toco la del menor que ardía como si tuviese una fuerte fiebre, la cual empezó a sudar sutilmente cuando las manos de Yoochun recorrieron íntimamente y sin restricciones toda su piel.
— Antes ni tan siquiera soñé con acariciarte. Pero ahora, es la acción mas placentera que e hecho en mi vida — susurro acercando sus labios al odio de Junsu, logrando que la piel del menor se volviese erizada bajo sus dedos.

Junsu gimió cuando la ágil mano libre del mayor se perdió entre sus nalgas para solamente acariciarle.
— Tus cuerdas vocales, son realmente buenas — rió al escuchar su reciente gemido.
Junsu se acerco al cuello del mayor y mordió inesperadamente su gruesa nuez, que hacia largo rato veía mover en lo alto cuando Yoochun tragaba saliva con ávidez. Aquel mordisco hizo que Yoochun soltara un alarido. Fingiendo enojó oprimió con fuerza su mano en una de las nalgas del menor — ¡Es enorme! — se burlo sin poder dejar de reír. Junsu rasgo sus ojos fingidamente enfadado por el comentario, entre abrió sus labios y dejo salir su ensalivada lengua cuando sintió como prontamente el dígito mas fino y pequeño de Yoochun rozaba ya el centro de su virginal entrada entre sus perfectas posaderas.

 — Puedo contar tus latidos desde aquí, los escucho tan fuerte que casi me parece escuchar como fluye la sangre — afirmó deleitándose del silencio de la tenue habitación donde solo se escuchaba su vivo cuerpo latir y su agitada voz suspirar.
Cuando el meñique tras sus contactos y roces se introdujo recto de golpe, Junsu se vio extremadamente molesto.
— ¿Qué se siente? — le preguntó.
Junsu rotó sus oscuros ojos — Es extraño — contestó
— ¿No sientes placer? — le volvió interrogar.
— Es molesto — comentó simplemente. Descontento por la contestación, retiro el meñique, introduciendo completamente el indice — Ah .. Ah ... espera — el rostro de Junsu cambio completamente, intento incorporarse pero Yoochun se lo impidió — Estoy seguro de que así no se hace ... — le avisó. Haciendo caso omiso, y encendido por aquella reacción del menor, introdujo con extrema dificultad el dedo medio, que se adjunto con el otro dígito en el estrecho interior.

Los ruidos de su boca mostraron una sensual queja cuando los dos secos dedos del mayor se movieron en el interior húmedo y caliente con fuerza, en un vaivén similar al que realizaría con su miembro.
— Viéndote así ... eres perfecto ... sexy — susurro al ver como el cuerpo de Junsu brillaba por el sudor que sin querer estaba comenzado a escurrir por su figura debido al ardiente clima, cada vez que los dedos se movían con menos dificultad el cuerpo de este también se movia, tomando una forma aún mas grande que anteriormente.

— No me dejes, Yoochun — suplico de pronto. Por un momento de espejismo, Yoochun pudo observar como la sangre comenzaba a salir de la redonda nariz de Junsu, de su carnosa boca ... Todo aquel fluido lograba invadir su rostro, ahora morado, en un grotesco rojo escarlata. "No me dejes" parecía ser un imploró de salvación entre sus brazos, él día estaba tan cerca como la mañana que se aproximaba ...
—  No te voy a dejar, Junsu  — le aseguro, sin dejar de acariciar su interior se inclinó besando de nuevo sus labios y después sus mejillas, ahora de nuevo limpias. Su imaginación le hacia ver ese tipo de cosas, como el cuerpo de Junsu sobre el asfalto los primeros días sin él.
— Hablo seriamente ... Te quiero — le confesó excitado cuando Yooochun toco con las puntas de sus dedos una zona remota en su interior. — Ah, por favor, hazlo ya — suspiró — Te lo ruego — los ojos de Junsu se humedecieron. Yoochun se atrevió a introducir su dedo anular junto a sus otros dos dígitos, percatándose de que todos cabían en su interior.
 Junsu gimió al sentir aquel tercer compañero — Hazlo ya — le exigió besandole.
—  No puedo — le comunicó, sacando sus tres dedos de aquella cueva.
—  Por favor, da igual que sea sólo con tus dedos, pero continua — Sabia que Junsu había perdido el control completamente debido al frenesí. Su sexual imploro hicieron inevitable que Yoochun se acomodara entre sus dos firmes piernas, aun incapaz de sosegar sus preocupaciones.
—  Necesito ... Necesito que ... — comenzó a decir cerca de sus labios, mientras ya su hinchada punta rozaba su umbral.
— Es incomodo — dijo Junsu con su voz casi en el llanto.
Con su mano rodeó la mejilla para que se centrara: —  Necesito que me lo prometas — le dijo Yoochun de pronto, sintiéndose débil e incapaz de mantener aquella posición por mucho tiempo.
—¿Q-Qué es? Te-Te prometeré todo lo que quieras.  — gritó convencido.
—  Quedate mañana — le pidió, pero Junsu apenas pensó en la respuesta, directamente gritó: — ¡Sí! — pues ya poco le importaba la responsabilidad.
—  Toda la mañana acá conmigo ... — le continuo comunicando.
Junsu asintió con su cabeza a la vez en la que sentía su mano sobre la mejilla: — Lo haré, lo haré, toda la mañana contigo. — gimió cuando aquella punta se abrio paso entre sus carnes.
—  No te moverás de esta cama — Yoochun observó como Junsu afirmaba de nuevo con su cabeza:
—  No me moveré ni un instante — prometió mientras sentía como al afirmar de nuevo otro movimiento por parte de Yoochun hacia que este se hundiera un poco mas en su interior, lo suficiente como para desesperarse.
—  Prometeme ... Promete. No iras a tu horario — le musitó.
—  Sí — aulló Junsu con su voz aguda — Te lo prometo. No iré a ningún lado — sintió como ya aquel rosado bálano había desparecido en su interior — Te quiero, por favor ... lo necesito ...  — le lloró apenas sin darse cuenta. Yoochun sentía su miembro palpitar, por lo que comprendía perfectamente la necesidad del menor.
Ahora, habiendo escuchado aquella promesa, sentía su corazón mas relajado.
—  Estas tan desesperado ... — le susurro Yoochun mirando sus ojos deseosos como los suyos.
—  ¡¡Micky!! — le gritó de pronto, aquel inesperado apodo hizo que Yoochun fuese capaz de recordar muchas cosas al ser llamado de ese modo — ¿El pequeño Chunnie no entra? ¿Acaso tiene miedo? — le preguntó volviendo a sus jocosos comentarios, intentando alterar y alentar completamente al mayor para que terminara de hundirse en él — Las chicas te dicen cosas sucias, ¿yo también tengo que hacerlo, o qué? — le pregunto malhumorado. Si apretaba un poco mas el edredón de la cama sin duda lo rompería.
— Mierda — despotrico Yoochun incapaz de aguantar más, y sumergió por completo su pene en tan apretado lugar. Nada mas realizar aquella acción Junsu soltó un ruidoso sollozo. Cuando Yoochun se movió se percato de que aquel gimoteo iba acompañado a sus movimientos, cuando acelero Junsu estrepitosamente comenzó a gimotear entrecortado.

— Escandaloso — gruño sin evitar sacar un ronquido de placer al sentir tan angosto lugar apretarle dulcemente. Nunca antes se había sentido tan envuelto como en aquel instante en el que con una estocada más deslumbraba el mismo cielo que seguramente también vería Junsu con sus ojos cerrados.

— Junsu ... — le susurro amablemente a la vez en la que con su mano intentaba limpiar las finas lagrimas que salían de unos ojos firmemente cerrados, como si fuese un crío.
Sentir el placentero mecer rápido en su interior y el sonido grotesco del chapoteo de aquel erótico movimiento no le ayudaba mucho, le perturbaba completamente incluso cuando el dolor adueñaba gran parte de sus músculos.
Una convulsión por parte del cuerpo del menor apretó terriblemente la zona baja de ambos. Junsu dejo escapar un pesado suspiro tras el cual murmuro dócilmente con su voz afónica: — Lo siento ...— al observar como sin desearlo había finalizado, derramando su intimo liquido blanco sobre su plano abdomen.
Por mucho que el pelinegro intentara mantener su ritmo como antes, aun con aquella escena ante sus ojos, ya se hacia insoportable tener que volverse a hundir en aquella asfixiante y deleitosa cavidad junto a aquellos jadeos de aquel otro tendido, finalmente arrojando sin desearlo su liquida esencia en aquel ultimo impacto.  — Lo siento —  imitó cuando sitio que había empapado extrañamente es oscuro interior.

— Demasiado evidente tu estrepitoso final — concluyó un sofocado Junsu — Se siente húmedo, seguro que en tu habitación tienes preservativos, pero no sé por que tienes que ser tan desconsiderado conmigo —
— Lo siento — reiteró Yoochun — Para ser la primera vez, no esta mal. Nunca me imagine hacer algo así contigo, así que no tenia ningún expectativa — dar un salto en el tiempo para hacer esto, no había sido su idea inicial. Acerco su mano a los pañuelos mas cercanos que tenia en su habitación, con el que limpio el vientre del menor — Pero ni tan siquiera te has o te he tocado ¿cómo a pasado esto? — le preguntó terminando de quitar todo rastro.
— Te movías demasiado deprisa — se justificó, intento acomodar correctamente su cabeza sobre la almohada de la ahora desecha cama— y eso que siempre pensé que al bailar tus movimientos de caderas eran realmente nefastos — no pudo hacer mas que reírse, mientras se instalaba definitivamente en el interior de la cama, entre sus limpias sabanas, cubriéndose.
— Y Junsu tiene una bonita voz para todo lo que se propone, pero quizás demasiado volumen— continuó su juego.
— ¡Callate! Sabia que te burlarías... debería haber leído tu "diario secreto" — dijo con cierto retintín.

Yoochun se acomodo junto a él en la cama e imito su chillona voz:— ¡¡Micky!!  —
— Eres tonto ... — le golpeó el desnudo hombro. Después cerro sus ojos y bufó.
— ¿Estas cansado?  — le pregunto Yoochun preocupado.
 — Estoy derrotado. No es muy agradable — contestó tumbándose hacia un lado, viendo así enfrente el rostro de Yoochun entre la sutil luz.
— Al final te quedas esta noche ...  — antes eso parecía imposible  — ¿Recuerdas tu promesa? ...  — le recordó.
—  Sí ... — le respondió.
Aquello tranquilizo a Yoochun <<. Quizás no necesite encerrarlo ... .>> pensó con ironía: — Yo recuerdo algún "te quiero" —
Junsu ruborizo entre el salado sudor casi seco de sus mejillas — Sólo deje salir directamente por la boca lo que en ese momento pensaba — confesó — Así que esta bien si te quedas un tiempo más a mi lado, se siente extraño, pero se siente muy bien ... — sonrió de forma amplia.
— Yo también me siento bien estando a tu lado, así que mañana quedate ...  — le recordó de nuevo
— Si, sí  — contestó pesadamente  — Si eso te hace dormir tranquilo ...  —


No se había quedado dormido en el acto, pero cuando paso un tiempo sus ojos se cerraron, y Junsu termino adormecido entre las sabanas.
— Esto a sido como una revelación, Junsu-ah — le habló Yoochun, aunque sabia que Junsu ya estaba comenzando su primer sueño — Ahora realmente soy incapaz de dejarte ir ... Pero mañana todo ira bien.—


A Ciegas

Título: A Ciegas 
Pareja: YunJae 
Género: Slash, SongFic
Extensión: OneShot  
Reseña: JaeJoong abandonara a YunHo…   
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De la canción “A ciegas” del trio mexicano Reik… dedicado a mi hermana Soledad una gran fan  del trio. 

 “Nunca imagine 
Encontrarme aquí 
Despidiéndome de ti”

- Yunnie adiós cuídate mucho. Tosiste
- No JaeJoongie no llores quiero verte sonreír por favor no llenes con lágrimas ese hermoso rostro, yo te amare siempre.

“No me digas por favor 
Que olvidar será mejor 
Vivirás por siempre en mis recuerdos”

 - No Yunnie… tú debes de olvidarme, tienes que seguir con la vida que tienes no llenes tu vida con recuerdos dolorosos, olvídalos yo estoy mejor así.
- JaeJoong jamás hare eso, prefiero desaparecer para siempre que olvidarte.

“Pero tiemblo solamente con pensar 
Que te tengo que soltar 
Que recorreré sin ti la vida”

Hoy el frio cala más en mi piel yo aquí parado en la azotea, el viento me despeina y pensar en tus palabas me dan ganas de morir y una lagrima sale de mis ojos y recorre mi mejilla hasta llegar a mis labios, no, no quiero ese adiós. NO LO QUIERO.

“A ciegas, perdido 
Se detiene mi respiración 
Duele ver que tu futuro 
No combina, conmigo 
Y no quiere comprender mi corazón”

Porque tenemos que separarnos, ¿porque?, es que no lo comprendo y no lo quiero comprender esto es tan cruel ahora me doy cuenta que el amor no fue suficiente para nosotros, yo simplemente no puedo dejarte ir, no quiero dejarte ir.

“Para que fingir 
Si sabes como yo 
Que este sueño terminó 
Somos fuego que se enfrió 
El tiempo nos desvaneció 
Y se ha borrado todo lo que fuimos”

Te veo sonreír mientras caminamos por el parque, me sonríes, pero sé que también te duele, yo hago mi mejor sonrisa pero de nuevo una lagrima sale la limpio rápidamente antes de que te des cuenta, odio todo, odio mi vida, odio al tiempo, odio el pasado y te odio a ti.
JaeJoong por separarte de mí te odio.

“Pero tiemblas solamente con pensar 
Que me tienes que soltar 
Que recorrerás sin mí la vida”

Lo sé a ti también te duele, te duele dejarme, te escuche cuando te deje en tu cuarto apenas salí y comenzaste a llorar dijiste mi nombre mientras lloraba y yo no pude más me arrodille en tu puerta, sin que me vieras, comencé a llorar y a pedir que no me dejaras, lloraste mucho hasta que te quedaste dormido.
- Por favor JaeJoong no me dejes

“A ciegas, perdido 
Se detiene mi respiración 
Duele ver que tu futuro 
No combina, conmigo 
Y no quiere comprender mi corazón”

Porque tienes que dejarme ir, no me bastaran los recuerdos yo quiero que te quedes, no te vayas, porque me dejas es que acaso tú ya no me amas, si es eso dímelo, dímelo, dime que me odias pero quiero que te quedes.

“Bésame una vez más 
Y nunca mires atrás”

Este es nuestro último beso, te beso tan tiernamente como nuestro primer beso, una lagrima recorre tu mejilla sin querer el beso se hace más profundo.
- Te amo. Dices y tus ojos se cierran, dejaste de respirar yo te abrazo y te apego más a mi pecho, comienzo a llorar el pitido de la maquina se hace constante indicando que ya te fuiste que ya no estás conmigo.

“Duele ver que tu futuro 
No combina, conmigo 
Y no quiere comprender mi corazón 
Si vivimos tanto tiempo este amor”

Hoy es el día definitivo, el día que realmente te vas quisiera volver a tenerte cerca sentir tu cálido aliento cerca de mí, escuchar tu corazón latir mientras duermo, la ceremonia a terminado y la gente ha comenzado a irse, nuestros amigos dicen que vaya con ellos, pero hoy quiero quedarme más tiempo contigo, llevo parado ya dos horas después de que se fueron ya todos, la lluvia ha comenzado a caer es realmente frio, comencé a llorar porque ahora se siente más real, ahora ya no estas para decirme que no me moje que me resfriare realmente te extraño, por favor vuelve conmigo, caigo de rodillas frente a tu tumba.

- Te amo JaeJoong… adiós amor.

Realmente ahora nuestros caminos se separaron pero espero que pronto se vuelva a juntar…

True Love

Título: True Love
Autor: Kim Pam Dara
Pareja: JaeMin
Género: Slash, Drama Angst
Extensión: OneShot
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Mi nombre es Shim Changmin, estoy en 2º año de preparatoria. Mi vida era normal más o menos hace un año, pero cambio por completo, se preguntaran como lo hizo, bueno aquí les va la historia. Era el día que empezaría la preparatoria, llegue al instituto y de inmediato vi a mi mejor amigo Kim Junsu, aunque él sea un poco molesto es una buena persona y es la única persona que me conoce bien. Como era de esperarse todas las chicas se enamoraron de Junsu y de mi, bueno era algo que nos había sucedido desde que estábamos en 2º de primaria… (Se rasca la cabeza) y no nos impresionaba más al contrario a mi me incomodaba, bueno a Junsu…da igual, la cosa es que cuando estaba bajando al baño al salir de este me tope con un chico muy extraño que no paraba de mirarme a los ojos, eso me ponía nervioso y hambriento a la vez.

Al acabar el descanso, yo me preguntaba porque ese chico me había mirado de ese modo, bueno… Al acabar el primer día de clases, como era de esperarse, Junsu y yo habíamos recibido cajas de chocolates; cuando íbamos de salida, vimos al mismo chico sombrío que se encontraba cruzando la calle, y nuevamente su mirada la tenía clavada en mí

– ¿Qué le pasa a ese chico?-pregunte renegando

– Changmin, ¿Quién era ese muchacho?-me dijo Junsu

– No lo sé, y no quiero saber-me fui caminando olvidando a Junsu en la puerta del instituto

– Changmin espérame

Yo llegue a mi casa, tenía muchos pensamiento que pasaban por mi mente, yo quería que mi vida este igual a lo que estaban en ese momento y que cualquier decisión que tomara tendría que ser detenidamente pensada y analizada en todas las posibilidades que podrían ocurrir ya que con cualquier decisión mi vida cambiaria tanto para bien como para mal. Al día siguiente mi padre me había dejado una nota “Changmin, debes ir al restaurant que está cerca de mi oficina, debemos hablar sobre un asunto muy importante”. Yo me preguntaba que era tan importante para que mi padre quisiera verme después de clases. Al llegar al colegio Junsu me jalo y me llevo a la terraza

– ¿Qué pasa hyung? Nos vamos a perder la clase-mire mi reloj-yo me voy

– Espera, lo que tengo que hablar contigo es más importante que matemáticas, y además tú siempre sacas buenas notas al igual que yo

– pues a mí me importa más matemáticas que las tonterías que me dirás hyung-Junsu se acercó a mi oído para susúrrame algo

– Ya sé porque ese chico te mira de esa forma-yo abrí mis ojos de la sorpresa

– ¿Por qué hyung? Dímelo

Junsu rápidamente corrió a nuestra aula, fui tras él en busca de la respuesta. En el descanso, trate de que Junsu me dijera porqué el chico sombrío me miraba de esa forma, pero Junsu no abrió su boca; seguí insistiéndole hasta la salida, pero tuve que irme rápido para ir al encuentro con mi padre. Al llegar al restaurante empecé a pensar sobre la respuesta que quería tanto, pero no llegaba a una conclusión, y en mi mente llegaron otro tipo de pensamientos como: ¿Por qué mi padre me habrá citado aquí? Tal vez… (Miró su celular y sus ojos se pusieron llorosos) pues no creo que lo haya recordado, si hasta yo casi lo olvido, (mira el menú) ya tengo hambre donde estará mi padre (se mira al espejo y se le viene la imagen de ese chico que tal mirada llegaba hasta el alma) que extraño hoy no lo vi, pero creo que es mejor así.

Mi padre iba entrando al restaurante con una mujer, pensaba que quería presentarme ya que tal vez se trataba de un cliente muy importante para la compañía de mi padre. Cuando los dos se sentaron a la mesa la señora me miro y me sonrió, después de tal gesto pensé que era porque tal vez la mujer tenía una hija y tal vez querían casarnos… es normal en el mundo de los negocios, pero eso no pasaría mientras que siguiera vivo. Mi padre tomo mi mano y miro a esa mujer

– Changmin, estamos aquí celebrando una ocasión especial-yo lo mire feliz

– Padre, no lo olvidaste después de todo-en ese instante entro el joven sombrío y se sentó en la mesa-¿Qué haces tú aquí?-la señora toma su mano- Padre ¿Qué pasa, por qué están estas personas aquí?

– Hijo-tomó la mano de la señora- me voy a casar, ella será tu madre de ahora en adelante

– ¿Qué? Pensé que te habías acordado del día que es hoy-mis ojos se pusieron llorosos a causa de la gran decepción que mi padre me había provocado

– ¿Acordarme? Sobre que, no te entiendo-volteé la mesa de la furia que sentía

– lo sabía, sabía que no te acordarías, ¿Sabes acaso que día es hoy?-no había reacción alguna de mi padre- pues el día de hoy fue cuando mi madre murió, y tú ni siquiera te acordaste de ella, y me traes a otra mujer para reemplazarla-lo miré con ira-yo me voy-y salí disparado como bala del lugar para alejarme de ese que se había convertido en un extraño para mí

Mientras que mi padre se disculpa por lo sucedido, trató de hacer como si nada hubiera pasado y trató de hablar con el chico sombrío

– hola ¿Cómo te llamas?

– ¿Cómo esta? Mi nombre es Kim Jaejoong-miró al piso y se controló a sí mismo-¿Señor no irá a buscar a su hijo? Creo que él lo necesita en un día como este

– él va a estar bien no te preocupes, es un niño caprichoso que siempre quiere que haga su voluntad

– Señor…-tomó aire-lo siento, fue un gusto conocerlo pero me debo ir

Jaejoong salió corriendo en mi búsqueda, mientras que yo estaba al pie de la tumba de mi madre, y me quede allí hasta que anocheció, mis ojos estaban muy hinchados por tanto llorar, iba camino a casa y sentí que alguien me estaba mirando fijamente; pero aparentemente no había nadie en el lugar pero al darme la vuelta vi a ese muchacho cual mirada me llegaba hasta el alma, una mirada que me hacia acordar a…

– Por fin te encuentro- me abrazó- ¿Dónde andabas?-pero lo ignora y sigue mi camino-eres un ingrato, y yo preocupándome por ti, eres malo con tu hermano mayor-lo volteé hacia la pared

– no vuelvas a decir tal estupidez, tú y yo no somos absolutamente nada, ¿Crees que dejare que mi padre despose a tu madre? No mientras yo recuerde a mi madre-Jaejoong me abrazó-¿Qué haces?

– Yo sé cómo te sientes, pero no hay nada que podamos hacer- lo empuje

– Tú no comprendes nada, solo eres un tonto-Jaejoong me sujetó-déjame irme

– Yo también perdí a mi padre pero quiero ver feliz a mi madre

– tu situación no es igual a la mía, cómo has podido ver mi padre ni siquiera se acuerda cuando murió mi madre-Jaejoong me dio una cachetada-¿Quién te has creído para golpearme?

– Tú por lo menos viviste feliz con ella, la conociste te dio amor y te regalaba sonrisas desde el fondo de su corazón-Jaejoong suspiro en ese instante- yo nunca tuve amor, agradece lo que tienes-lo mire con un poco de confusión-vamos a tu casa

Mientras íbamos camino a mi casa, en mi mente vagaban las palabras que él me había dicho, ya que ni sabia porque lo dijo, pero supuse que su padre lo había abandonado o algo por el estilo, pero no le iba a preguntar a un extraño tal cosa y mucho menos a alguien que me acosaba entonces quise preguntarle sobre el tema pero de la nada me empujo hacia la pared (*tipo Dangerous love*) debo admitir que me puse nervioso

–Déjame ir, me siento incomodo con esto-trate de liberarme pero él me sujetó de las manos-déjame ir por favor

– No sabes mi nombre, así que no te dejare ir-me sorprendió su reacción

– Entonces dímelo y se arregla el asunto-me miro sonriendo

– ¿Qué me darás para que te diga mi nombre y te deje ir?

– Lo que tú quieras solo dilo-entonces recordé sobre las decisiones que debía pensar antes de efectuarlas-hare algo que pueda hacer, y que sea fácil-me miro feliz

– lo que quiero es esto-sus labios se juntaron con los míos, sentí algo como si fuera miel o algo dulce y fue como si el tiempo se hubiera cortado por unos 10 segundos, no sabía lo que fue todo eso-¿te gusto?-después que reaccione le di una patada y me fui corriendo a mi casa




Al llegar a mi casa, corrí de inmediato a mi cuarto le puse llave y mire al techo y lo único que se me venía a la mente era ese momento, cuando sus labios y los míos se unieron por unos 10 segundos. Al día siguiente, Junsu había entrado a mi cuarto y me miró ya que me había dormido con la mano en mis labios; cuando desperté encontré a Junsu mirando mis labios como para besarme, salte de mi cama tapándome la boca

– ¿Qué pasa Changmin? No te voy a besa-al oír esas palabras, recordé lo sucedido ayer, a Junsu le parecía un poco extraño mi comportamiento-¿Por qué estas tan nervioso?

– ¿Yo? Yo estoy normal-lo empuje fuera de mi cuarto-vamos a tomar desayuno

– Ya tuviste tu primer beso ¿verdad?-me tape la boca de la impresión-¿con quién? Dímelo

– No, yo no-entonces me fui corriendo al baño-¿Qué hago? ¿Se lo digo a Junsu?-Junsu toco la puerta-no puedo decírtelo, lo siento hyung

– Changmin… está bien, pero no te sientas mal, yo estaré contigo-Salí del baño directo a abrazar a Junsu-Changmin vamos-me ayudó a pararme-vamos a pasear, tal vez así te olvides del asunto

Así que toda la mañana y tarde me fui de paseo con Junsu, en ese momento estaba tan agradecido de tenerlo como amigo. Al llegar a mi casa, todas las luces estaban apagadas, mi vecina salió y me dijo que mi padre le había dejado esa dirección para mí; Junsu me acompañó, su casa era cerca del lugar, cuando llegamos al lugar decidí decirle a Junsu lo que había pasado

– Hyung… sobre lo de esta mañana-tome aire-alguien ayer me robo mi primer beso

– ¿Cómo fue?

– hyung ese no es el problema, el problema fue quien me lo dio

Le dije todo lo que había pasado a Junsu, él no dijo ninguna palabra, entramos a esa casa pero al entrar vimos a ese chico que no paraba de sonreírme, así que me pare de tras de Junsu como un niño de cinco años; pero había un problema en esa casa, veía las cosas de mi casa por todo lugar hasta unas fotos de mi madre, en ese instante me olvide de todo y empecé a caminar alrededor de esa casa y vi a mi padre hablando por teléfono. Antes de hablar con mi padre le pedí a Junsu que se fuera a su casa, entonces entre en la habitación donde mi padre terminaba de hablar por teléfono

– Padre… ¿Qué hacen nuestras cosas aquí?-me miro un poco molesto

–Nos mudamos, ve a acomodar tus cosas-cerré la puerta-ve a tu cuarto

– Entonces te vas a casar con esa mujer-lo mire con mis ojos llorosos-la vida continua, yo necesito a una mujer y tú necesitas a una madre-empecé a llorar

– Yo ya tengo una madre

–Comprende, tu madre ya murió

– No es así, mi madre está viva… está viva en mi corazón- lo mire- pero… ¡aparentemente en el tuyo ya murió hace mucho!-me dio un golpe

– No te atrevas a hablarme de ese modo, yo nunca la he olvidado-fui hacia la puerta, la abrí mire por última vez a mi padre

–Padre, tú olvidaste a mi madre desde el momento que ella murió

Fui a la sala donde se encontraban las fotos de mi madre, las tome y me fui corriendo a la calle, trate de llegar a la casa de Junsu pero estaba completamente perdido. Me fui a sentar a un parque había cerca de allí, empezó a llover y alguien me abrazó, era ese chico, lo empuje y me aleje de él, al corre me había cortado la pierna con un fierro, me caí y las fotos de mi madre empezaron a mojarse. Ese chico sombrío se acerco, metió las fotos dentro de su chaqueta y tarto de alzarme pero yo no lo deje

– déjame, devuélveme las fotos-saco una la miro y sonrió-que ves, dámela

– Eres igual a tu madre-me cargo-no seas orgulloso, además vamos a vivir juntos, debemos llevarnos bien, no crees

– ¿Por qué… por qué… me… besaste?-lo mire muy atento

– Ah eso… -se río-fue porque te veías tierno e indefenso y no pude resistirme como ahora-me tape la boca y me miro fijamente a los ojos-además me gustas, te quiero para mí solo

En ese momento fingí que me había desmayado. Al día siguiente me levante en mi cuarto y al lado mío se encontraban las fotos de mi madre; al salir de mi habitación me encontré con mi padre, pero una mano salió de una habitación y me jalo para dentro. Era la habitación de un muchacho, el cual nunca había visto antes. Miro a los costados y me tapo la boca, después de un tiempo me destapo la boca y se sentó.

– Hola-me lo dijo como si nada-ya estas a salvo

– ¿Quién eres? Lo siento, pero…-no sabía que más decirle, y él se empezó a reír-sinceramente no sé quién eres, no es broma

– me llamo Jung Yunho soy tu segundo hermanastro-me tambaleé-no te asustes, soy confiable y muy amigable

– si eres mi hermanastro ¿Dónde has estado todo este tiempo? Nunca te he visto-el miro a la pared y luego me miro

– eso es fácil de explicar, bueno mi madre se caso primero con mi padre y luego se caso con otro. Cuando mis padres se divorciaron quedaron en el acuerdo de que mi madre me cuidaría hasta mis doce y luego me iría a vivir con mi padre a los E.E.U.U. pero como mi madre se volverá a casar mi padre me mando aquí para estar con ella.

– Entonces él no es tu hermano-me miro y me abrazo-que significa el abrazo

Después de un tiempo tal vez descubriría el significado del abrazo. Mientras que ya era lunes y los tres teníamos que ir juntos al colegio, en el camino al colegio mi acosador (Jaejoong XD) trataba de abrazarme pero yo iba como pollito de tras de Yunho quien era el único que podía controlar a el acosador de menores. Cuando llegue al colegio le conté todo a Junsu, y él creyó que estaba loco, y que mi vida sería un problema; en algo estaba en lo cierto, en que mi vida sería un problema que sería difícil de adaptarse.

En el descanso los dos no paraban de mirarme, bueno de Yunho diría que era más de protección y lo de Jaejoong era más acoso. Había llegado el día de la boda, entro la novia, la ceremonia había terminado; en la fiesta yo me fui a respirar por los prados que habían en el lugar de repente apareció ese chico que ya había vivido conmigo dos semanas y no me había dicho su nombre después del hecho que aun me ponía confuso.

– Changmin, siempre he querido tener un hermanito como tú-me abrazo-eres tan adorable

–ya le quitaste la virginidad a mis labios pero no me has dicho tu nombre

– Pero bien que te gusto el beso, ¿quieres otro?-me puse nervioso y él se rio-pero tienes razón, no te he dicho mi nombre y parte del trato era ese. Bueno mi nombre es Kim Jaejoong

– Tú eres ese famoso Kim Jaejoong que enamora a todas las chicas-me miro un poco apenado-y no te atrevas a negarlo

– no lo negare pero… creo que alguien esta celoso-entonces empezó a molestarme-dime que me quieres o que me amas, que te cuesta-lo empuje-¿dije algo malo?

– lo dijiste todo mal, no te soporto, te odio porque por tu culpa mi vida cambio

Me fui corriendo, llegue a la casa, me fui a mi cuarto y llore sobre mi cama; alguien toco la puerta y pensé que era Jaejoong pero era Yunho, igual no le abrí la puerta pero él entro por las ventanas, vino a mí y me abrazo y llore junto a él hasta que amaneció y fue la primera vez que me alegre de tener un hermanastro, gracias Yunho-hyung. Al día siguiente tome un bus y llegue a la tumba de mi madre, donde al llegar encontré flores recién cambiadas y la tumba de mi madre estaba perfumada, me pare inmediatamente para ver quien había ido y vi un auto negreo que se alejaba pensé que era mi padre. Cuando llegue a la casa, vi el auto de mi padre y entre desesperadamente para preguntarle si él había visitado la tumba de mi madre. Al entrar a la oficina de mi padre, lo vi muy desesperado y un poco preocupado, me preguntaba si era un buen momento para hablar con él pero debía hacerlo para salir de dudas.

– Padre-golpee la puerta-¿puedo hablar contigo un momento?

– No, Changmin ahora no es buen momento, sal-no me moví-que salgas te digo

– no, lo que debo hablar con usted padre es muy importante-lo mire directamente a los ojos-¿hoy fue a la tumba de mi madre?-me empujo-responda, por favor

– No-lo mire buscando una respuesta más clara-dije que no, no fui y ahora sal-lo sujete de los brazos

– padre, padre dígame la verdad, no se lo diré a nadie-me empujo hacia la mesa y me golpeé la frente, la cual empezó a sangrar-ya veo, usted no sabe lo que es amar-respire para no llorar-¿usted ama a alguien más que no sea usted? ¿Alguna vez amo a mi madre?-me fui corriendo de la ofician con el miedo de escuchar la respuesta

Al salir de la oficina, me fui corriendo hacia la calle descalzo y con la frente sangrante, pero con el dolor que sentía mi corazón no me di cuenta de nada. Llegue a la tumba de mi madre y me puse a llorar por casi una hora y cuando me tranquilice comencé a hable con mi madre

– Madre, madre…-empecé a llorar de nuevo-¿mi padre alguna vez la amo? ¿Cómo se enamoro de alguien así? Yo no puedo vivir con él, ahora se volvió a casar y no sé si la ama o es para que yo no crezca sin una madre-empezó a llover-madre, no llores, estaré bien, te lo prometo, no volveré a llorar y… ¿Sabes cuanta falta me haces? Yo…

Me desmaye a causa de que mi frente sángrate y mis pies descalzos, al momento de caer al suelo vi a un muchacho que corrió a mi auxilio. Creo que después de dos horas me levante en un lugar que no conocía y allí estaba… mi ángel de la guardia, era ese chico que me había robado mi primer beso, era a quien le había dicho que le odiaba pero igual fue a buscarme ¿acaso esto se llama amor? Tendré que averiguarlo. Pero donde estaré, me da nervios de estar solo con él en un lugar que no conozco y ya era de noche-Jaejoong se iba acercando a Changmin-¿Por qué se acerca? No lo sé pero tengo miedo pero a la vez no, no sé lo que siento. Junsu donde estas cuando te necesito, y Jaejoong se iba acercando poco a poco, cada paso que daba sentía que mi corazón iba a explotar; era una extraña sensación que nunca había sentido.

– Jaejoong ¿Dónde estamos?-me miro y me dio una vaso de leche

– No te preocupes, estas a salvo-me dio un golpe en el brazo-eres un tonto, como se te ocurre irte descalzo y con tu frente sangrante a la calle. Bueno, más bien te encontré y te traje al departamento de mi padre

– y… ¿Dónde está él? Quisiera saludarlo-Jaejoong cambio su sonrisa por lagrimas-¿ocurre algo?

– no es nada, toma la leche y descasa un poco más, que volveremos más tarde a casa

– No pienso volver a ese lugar-me miro muy triste

– debemos ir, tu padre nos espera

– ¿él? Nunca, él no ama a nadie, es un desalmado, él no amaba ni ama a mi madre, no quiere a tu madre, no me quiere a mí, es un… -me dio una cachetada-¿Qué? Pensé que tú me protegías y tratabas de entender mis sentimientos

– Eso trato, pero no hables de tu padre de esa manera-sonó su celular, era Yunho-debo contestar, sino él nos va amatar (lo iba a matar a él)-debemos volver ahora

– Me voy, no pienso volver a esa casa, iré a la casa de Junsu-el me cargo-¿Qué haces? Esto es ilegal, me llevas contra mi voluntad, diré que me estas secuestrando

– si lo haces, te pondré un vestido de mujer, una peluca y diré que eres mi esposa

Y así estuvimos en todo el camino hasta que llegamos a la casa. Cuando entramos Yunho corrió a abrazarme y luego a reñir a Jaejoong, pero él no reacciono y subió a su cuarto sin decir nada; me sentía culpable ya que a veces digo cosas hirientes que en mi mente no lo son, tal vez tendría que disculparme, pero con lo raro que es tal vez quiera que haga algo raro para que me perdone, pero ya que, cuando iba subiendo a su cuarto me puse muy nervioso al no estar seguro de que decirle, cuando golpee la puerta, él me abrió

– si Changmin, ¿Qué quieres?-me puse muy rojo-¿pasa algo?

– los siento, si dije algo que te lastimo te pido perdón, es que a veces digo estupideces-me abrazo-¿Jaejoong?-se había desmayado

Caímos al suelo, tenía fiebre así que lo metí a su cuarto, donde cada minuto que pasaba su fiebre iba aumentado poco a poco, entonces me preocupe por él me puse mis zapatos y lo cargue en mi espalda. Fui corriendo lo más rápido que pude al hospital pero una de mis agujetas estaban desatadas y fue cuando me caí y se abrió la herida de mi frente pero ni cuenta me di en ese momento, lo único que estaba en mi mente era llegar al hospital. Cuando llegue al hospital, prácticamente grite por ayuda, inmediatamente vinieron los médicos pero como vieron que mi frente sangraba me atendieron pero les grite que mi Hyung necesitaba la ayuda médica que yo estaría bien. Rápidamente le quitaron el pijama y me pidieron que pasara un trapo mojado por todo su cuerpo para controlar la fiebre. Al momento de pasar el trapo por su cuerpo a mi mente venia los recuerdos de cuando él me salvo y que el único que se había portado mal era yo; de repente empezó a balbucear mi nombre lo decía de una manera que… fue algo tan especial que ni las palabras describirán lo que sentía ¿a eso se le llamaba emoción o amor? Pase toda la noche junto con él tratando de quitarle la fiebre hasta que me quede dormido ante la camilla donde Jaejoong-hyung se encontraba, de repente sentí una mano pasar mi cabeza e iba avanzando por mi espalda

– Hyung-lo abrase- ya te levantaste-empecé a llorar-gracias Dios

– Min, ¿estuviste toda la noche aquí?

– bueno… si-me pare y vio mi frente toda manchada con sangre

– se te abrió de nuevo, ¿fue por mi culpa? Lo siento-le tape la boca

– hyung me toca hablar, yo soy el que debe pedir perdón, Hyung perdón por haberme portado mal contigo pero todo lo que paso me altero-me volteo hacia la cama-y… bueno lo siento, sinceramente prometo tratarte mejor en el futuro

– No estás nervioso ¿Por qué?-me miró fijamente a los ojos

– Porque debería estarlo-se rio-dije algo malo, no?

– No, creo que dijiste la mejor respuesta del mundo-miro su reloj-mejor vamos a casa, que debemos ir al colegio

– Tú no puedes ir en tu estado-me abrazó

– Pero si has hecho un gran trabajo cuidándome, estoy mejor-me cargo-ves ya estoy mejor

Entonces fuimos al colegio, en todo el camino no podía quitar mis ojos de encima de Jaejoong, creo que era ese sentimiento que las madre sienten cuando sus hijos se sienten mal o era ese sentimiento… ese cuando una persona que te importa porque la amas se puso mal, bueno no lo sé, todos los sentimientos hacia él que en primer lugar pensé que era un acosador. Cuando llegamos al colegio todas las chicas corrieron donde Jaejoong y así alejándome de él, en ese momento me sentí tan enojado que fui y me lleve

– Changmin ¿estás celoso? Si quieres no dejare que se me acerquen-lo mire feo

– no estoy celoso, como puedo estar celoso de un chico, eso sería raro, pero puedo comprender que tú estés enamorado de mi, solo hay que verme soy tan adorable y lindo-cuando llegamos a su aula me roso y murmullo en mi oído

– Min eso se llama amor-me sorprendió tanto que me quede mudo

En el descanso subí al techo del colegio para poder pensar más claro, pero mis ideas se hacían más dispersas y abstractas; así que decidí ir después del colegio a la tumba de mi madre allí siempre pensaba más claro y pasaban cosas que me ayudaban a darme cuenta de algunas cosas. Cuando llegue a la tumba vi a un muchacho dejando flores en la tumba de mi madre, así que me acerque a él y lo vi de frente

– disculpa ¿Quién eres? Acaso algún pariente de mi madre-lo mire muy serio

– Mi nombre es Park Yoochun, y si soy pariente de ella, soy su hijo-me miro de pies a cabeza-¿Tú eres Changmin?-lo mire extrañado ya que él sabía mi nombre

– sí, soy yo, pero que dijiste hace un momento, no estoy seguro pero te escuche decir ¿Que eres el hijo de mi madre? Como puede ser eso posible, si yo soy hijo único

– bueno, ya sabrás porque tus padres se separaron-abrí mis ojos y negué con la cabeza-Changmin, nuestra madre no es mala, pero ella se harto de tu padre y de la vida que llevaba con él, así que ella se divorcio de tu padre y se casó con mi padre, mi padre fue su primer amor y me tuvieron en secreto, luego de un tiempo te mintieron de que ella había muerto por eso seguro de pequeño nunca visitaste la tumba de mamá. Ella murió hace 3 años
– ¿todo esto es verdad? Ella me abandono, por culpa de mi padre y a mi madre no le importe en lo absoluto-empecé a llorar-ella me abandono, ni siquiera me dijo que estaba viva para que alguna vez la visitara, ¿a caso ella me amaba?-Yoochun me dio una bofetada
– no digas tonterías, ella te amó con todo su corazón, para ella lo más difícil fue alejarse de ti y no poder abrazarte y mimarte
– No, lo siento Hyung, pero no puedo perdonarla ni a mi padre me voy-me agarro-suéltame, necesito estar solo
– Changmin me preocupas, te llevo a tu casa, ¿Dónde es?
– te dije que me voy

Por las cuestiones de la vida Yoochun sabia karate, entonces un movimiento me durmió; luego de un momento me levante en un raro lugar, donde Yoochun y Jaejoong se encontraban mirándome, esperando a que me levantara, entonces di un salto por la sorpresa de encontrarme con Jaejoong en ese lugar.

– Yoochun-nnie que hace él aquí-lo mire un poco raro

– Fue el primer contacto que encontré en tu celular-Jaejoong me vio y corrió hacia mí para abrazarme-¿Dije algo bueno?-yo le mire feo

– Changmin ¿yo soy tu primer contacto? Pensé que era Junsu o Yunho, después de todo si me quieres-lo mire y lo empuje

– Como dijiste, mi primer contacto es Junsu y el segundo es Yunho y el tercero eres tú, lo siento Jaejoong pero tú no significas casi nada en mi vida-mire a Yoochun-¿Dónde estamos?

– En mi casa, mi padre es doctor y te atendió-lo mire desesperado

– ¿Dónde está tu padre?

– ¿para qué lo quieres ver?

– quiero hablar con él, sobre cosas que me preocupan y llaman la atención

Así que Yoochun me llevo a ver a su padre, su padre se veía como el tipo ideal con el que mi madre siempre soñó, al momento de entrar el señor me miro de pies a cabeza y empezó a llorar, me puse muy nervioso, y vacilé el querer preguntarle todo lo que había pasado entre él y mi madre, pero, mi interés era más grande que mi miedo y pena.

– Señor Park, soy Shim Changmin y…-fui interrumpido por él

–No hace falta muchacho, yo sé bien quién eres-saco unas fotos de su cajón-esto era el tesoro más preciado por EunHye-las vi y eran fotos de mí y mi madre-te pareces mucho a ella
– Gracias señor pero estoy aquí para que me diga toda la historia entre usted y mi madre
– me imaginaba que a eso has venido hasta aquí-suspiró-tu madre y yo nos conocimos en el colegio, nos íbamos a casar, pero la familia de tu padre y la de tu madre habían hecho un acuerdo, así que se casaron, pero tu madre y yo seguíamos viéndonos, y después de un tiempo tu madre se embarazó e hizo magia para que no se dé cuenta de que lo estaba y tuvimos a Yoochun, y lo mantuvimos en secreto, luego de dos años se volvió a embarazar pero decidimos mentirle a tu padre diciéndole que eres su hijo. Tu padre se entero de todo excepto de que tu no eras su hijo, y obligo a tu madre a marcharse y no dejarla acercase a ti
– disculpe, pero, entonces usted es… ¿Mi padre?-me caí al suelo-responda por favor
– Changmin… yo… soy… tu padre-me abrazó-lo siento por no habértelo dicho pero fue por el bien de tu madre y también el tuyo

– no lo puedo creer, no puedo…

Me fui corriendo al parque para encontrarme con Junsu, cuando llegue, Junsu me abrazo muy fuerte, y entonces le conté todo lo que había pasado. Junsu me invitó a dormir en su casa, durante toda la noche no pude dormir a causa de saber toda la verdad; al día siguiente me levante temprano y fui a esa casa para recoger mis pertenencia para irme a vivir con mi verdadero padre, así que entre e hice mis maletas, al momento de salir de esa casa me encontré con ese hombre al que solía conocer como mi padre.

– ¿A dónde vas?-no le respondí-respóndeme de una vez

– me voy lejos de aquí, me voy a vivir con mi verdadero padre

– ¿tu verdadero padre? Pero ese soy yo, entra de una vez a la casa, me estoy cansando de tus juegos
– esto no es un juego señor, me voy lejos

– Este niño-levanto su mano para golpearme pero llego mi ángel guardián-¿Qué haces Jaejoong? Suéltame, no ves que este niño se quiere ir

– señor, él debe ir con su verdadero padre, déjelo ir-me miraron los dos-vete Changmin-entonces él fue golpeado mientras yo escapaba

Cuando llegue a la casa de mi padre, fui muy bien recibido por Yoochun y mi padre. Luego de algunos días nos fuimos al extranjero para iniciar una vida nueva, fue difícil para mí, tuve que despedirme de Junsu, Yunho y Jaejoong pero sabía que los volvería a ver después de un tiempo… y también tal vez con el tiempo olvidaría mis sentimientos hacia a él, a quien yo sé muy bien que odio por robarme mi primer beso y porque había hecho crecer este sentimiento indescriptible dentro mío, espero que pueda olvidar este sentimiento por Jaejoong mi acosador

Después de 2 años

Por fin había llegado a Seúl después de haber vivido por dos años en el extranjero, hace dos años mi vida sufrió cambios trascendentales, me había enterado que mi padre no era mi padre, supe que otra era mi familia, y sobre todo, hubo alguien que me había robado mi primer beso y con el cual nació en mi el amor hacia él pero a la vez lo odiaba. Antes de llegar a Seúl había llamado a Junsu para que me recogiera del aeropuerto, y allí estaba parado junto a la cabina telefónica Junsu junto a Yunho, pero había algo raro allí, él no estaba, no lo podía ver en ningún lado, no estaba mi acosador, mi ángel protector, no estaba mi Jaejoong por ningún lado.

– Junsu-lo abrace lo más fuerte que pude-Yunho-lo abrace-¿Dónde está Jaejoong? Se me hace raro que él no esté aquí llenándome de besos y abrazándome como frenético-los dos se miraron muy serios y un tanto tristes-¿pasa algo? Dímelo Junsu

– Esto es un poco delicado Changmin, pero debemos decírtelo, hace un año Jaejoong desapareció, nadie sabe dónde está, tratamos de encontrarlo pero no pudimos, lo siento-me caí al suelo y mire a Junsu muy enojado-realmente lo sentimos

– Pero Junsu…antes de irme te dije que cuidaras de él en mi ausencia ¿Por qué no lo hiciste?-entonces mire a Yunho-y tú hyung, ¿Qué hiciste para protegerlo? Tú vivías en la misma casa

– Changmin cálmate, te contare todo lo que paso

Fuimos al departamento de Junsu, donde me dieron los afiches que colocaron para encontrarlo, me dieron un poco de té para que mis nervios se calmaran, entonces Yunho miro a Junsu, luego ellos dos me miraron a mí como para decirme que era hora de saber que había pasado

– Changmin-me dijo con una voz temblorosa Yunho, casi como dudándolo en decírmelo-esto es muy fuerte para mí, un día de marzo, Jaejoong discutió con el señor Shim, en realidad no sé sobre que estaban discutiendo pero Jaejoong se enojo y salió corriendo de la casa, lo seguí pero me perdí en la calle, así que llame a Junsu para que me ayude a buscarlo

– cuando Yunho me llamo vi a Jaejoong cruzando la calle cuando un auto lo atropellado, Salí corriendo de mi casa pero el cuerpo de Jaejoong ya no se encontraba allí

Al escuchar lo que había pasado, algo me parecía muy extraño, creí que la respuesta la tenía mi padrastro, pero Junsu me dijo que lo había interrogado y que mi padrastro no sabía nada al respecto. Era algo raro, debía encontrarlo, no tenerlo a mi lado era como asfixiarme pues aquel sentimiento que había nacido en mí en aquel entonces había crecido haciéndose más fuerte en los dos últimos años. Pasaron dos meses y no había tenido ninguna información sobre el paradero de Jaejoong, empezaba a acabarse mi esperanza de encontrarlo, así fue pasando el tiempo y ya era un año desde que me entere de que Jaejoong había desaparecido; finalmente mi esperanza se acabo y decidí olvidarme de él ya que recordarlo se me hacia cada vez más difícil y doloroso

Estábamos Yunho, Junsu y yo en el departamento de Junsu esperando el año nuevo, en este año debía comenzar la universidad; había decidido con Junsu ir a la misma universidad en la que estudiaban Yoochun y Yunho. Eran los primeros días de marzo cuando entre a la facultad de medicina, sería un nuevo comienzo en mi vida después de haber decidido abandonar la búsqueda de mi persona especial. En el descanso fui al aula de Yoochun-hyung porque él tenía mi almuerzo, cuando iba entrando, lo vi en el tercer piso, era él, era Jaejoong, cuando subí rápidamente para encontrarlo pero ya no estaba allí. Llegue al departamento, me tire al piso y vi el techo recordando a la persona que vi en el tercer piso, tal vez era una ilusión o alguien que se parecía físicamente a él, la única cosa que tenía muy clara en mi mente era en que debía encontrar a ese chico para verificar si era mi Jaejoong-hyung. Así que al día siguiente fui a la facultad de Yoochun pero no lo encontré, al ser el ultimo en salir de la facultad me fui muy tarde, empezó a llover y allí estaba, en la parada del bus, era Jaejoong; él cruzó la calle y lo empecé a seguir, y obviamente se dio cuenta de eso así que me tumbo al piso

– niño, que es lo que quieres, acaso eres un espía de los Lee-me asuste pero a la vez me dio una sensación de que era él

– Eres tú, eres tú mi Hyung que siempre dice tonterías-le pasé mi mano por toda su cara y luego lo abracé-por fin te encuentro

– ¿te conozco? ¿Digo tonterías? ¿A quién llamas Hyung?-retiró con fuerza mis manos de su espalda-no sé quien diablos eres, pero no te acerques a mí de nuevo si quieres vivir-me asuste un poco-¿me entiendes?
– Hyung ¿realmente no sabes quien soy yo?-le tome las manos e hice que las pasara por mi cara-mírame, soy yo, soy tu hermanito menor…soy Changmin

– yo no tengo hermanos-retiro sus manos de mi cara-además yo no conozco niñitos como tú

– ¿niñitos como yo? Y si podría saber como son los niñitos como yo

– niños tontos que son hijitos de papá, pensé que eras un espía de la familia Lee pero eres tan inepto que ni para eso sirves

–perdón, pero, tú… ¡TÚ NO ERES, NO ERES MI HYUNG! Mi Hyung no era tan idiota como tú, él nunca diría cosas que podrían herir a otro-se cayo una lagrima que corría por mi mejilla-eres el peor idiota que me encontrado en la vida

– ¿la niñita esta llorando? Haber si de una buena vez maduras y creces, y te alejas de mí. Niño tonto-él se dio la vuelta dejándome tirado en la calle

Llegue al departamento todo mojado, Junsu al verme en tal estado corrió hacia mí y me abrazó; entonces le conté todo lo que había sucedido con aquel tipo que era tan parecido a Jaejoong en el exterior pero tan diferente en el interior. Me fui a mi cuarto a meditar sobre aquel tipo que era el tipo mas tonto que se había cruzado en mi vida, lo odiaba tanto por tener la apariencia de Jaejoong pero ser un total imbécil, lo odiaba, lo odiaba con todo mi corazón

Tenía que tomar una decisión, a la persona que había en la facultad de arquitectura sin dudas era Jaejoong, no sé qué debo hacer él fue como un hermano para mi hasta que aquel sentimiento al que le había temido por muchos años había llegado a mi corazón; así que decidí hacer una reunión con Yunho, Junsu y Yoochun para que me ayuden a llevarlo contra su voluntad a nuestra antigua casa y mostrarle cosas que le haría recordar. Por la mañana lo encontramos camino a la universidad, entonces saltamos todos encima de él y lo sedamos, lo llevamos a nuestra antigua casa, allí lo pusimos en su cuarto y fue cuando él se despertó

– Jaejoong-todos lo abrazamos-ya estás en casa-le dijo Yunho con una dulzura que nunca se la había visto usar con él

– Suéltenme fenómenos-nos lanzo a todos al suelo-¿Dónde estoy?

– Jaejoong hyung-lo tome del brazo-esta es tu casa

– Tú de nuevo-me miro con una frialdad-me secuestraste porque me parezco a ese tal Jaejoong, niño, ya te dije que yo no soy

– claro que res tu-le dijo Yoochun-no has cambiado casi nada a pesar de los años

– Yoochun tiene razón-Junsu lo miro-eres el mismo que acosaba a Changmin en la secundaria

– ¿Yo? Nunca acosaría a alguien y mucho menos a alguien que no conozco-me señalaron para que él supiera que yo era Changmin-¿Él? Mucho menos acosaría a un mocoso como él

Después de un tiempo, no hubo reacción alguna de parte de Jaejoong, así que pensamos que de verdad no era Jaejoong, pero Yunho recordó que Jaejoong era alérgico a las plumas, así que usamos una pluma para hacerle cosquillas e inmediatamente le aparecieron ronchas. Ya era de noche, y Jaejoong seguía igual, entonces alguien golpeo las puertas, eran los nuevos amigos de Jaejoong que lo habían ido a rescatarlo, cuando salieron todos a la fuga, fuimos todos tras ellos, se iban alejando. Entonces recordé sobre las decisiones que debían ser analizadas porque cambiarían mi vida, entonces salte y derive a Jaejoong justo donde él me había robado mi primer beso

– Jaejoong-hyung ¿te acuerdas de esta calle?-entonces lo mire fijamente a los ojos-¿te acuerdas?

– No-me miró confundido-me duele la cabeza-lo mire a los ojos, y allí estaba esos ojos que llenaban de felicidad a mi alma

– Hyung, aquí paso algo que determino todo entre nosotros dos-miró y tocó la pared-fue algo que me trajo de vuelta para buscarte

– ¿Qué fue?

Fue entonces cuando fui yo quien lo volteo hacia la pared y entonces repetimos aquel beso, aquel beso que fue al principio un recuerdo que jamás quise recordar, pero en ese momento de mi vida me di cuenta que era el más preciado y amado recuerdo que tenia

Entonces Jaejoong me dijo después del beso que todos sus recuerdos pasaron por sus ojos

– Hyung, esto es difícil de decir pero debo hacerlo-me miró con esos ojos que me hacían recordar a mi madre-Hyung yo te amo, después de aquel beso mis sentimientos florecieron, me fui con el fin de olvidarlos pero todo fue un fracaso, yo solo…-Jaejoong me abrazó

– Changmin, yo también te amo

Después de habernos encontrado de nuevo y de haberle confesado mis sentimientos fuimos felices, aun que a veces Jaejoong me molesta para que le vuelva a decir mis sentimientos, pero yo no le hago caso, y de todas las decisiones que no debí tomar como volver del extranjero por seguir a mi corazón por un amor descabellado me llevaron directo a la felicidad supongo que esto es el verdadero amor hacer cosas locas por las personas que amas aunque también lo odias hasta la medula, si no mírenme a mi.