KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Eu ainda te amo cap 4

Los dos están muy cerca con una gran sonrisa y se besan. Un beso largo. Con leves gemidos y caricias. YunHo bajó hasta el cuello para dar besos, mordiscos y lamidas. Jaejoong sólo podría inclinar la cabeza ligeramente hacia un lado, dejando más espacio para el moreno. Jae cerró los ojos para disfrutar de este momento, mientras acariciaba la parte posterior de Yunho.

- Yunnie~..-El moreno sacó la camiseta del mayor, y comenzó a besar cada parte de su pecho desnudo.- Aquí ... aquí no... YunHo .. en lo cuarto .... vamos al cuarto ...- Yunho sin pensarlo dos veces toma a su JaeBoo entre sus brazos y lo lleva al dormitorio.

- ¿Dónde está la habitación?

Jae mostró con su dedo donde estaba la habitación. YunHo pone al pelinegro poco a poco en la cama. Y un beso en los labios, dando un mordisco leve en el labio inferior cuando están separados.

- Te amo Joongie.- Con una voz sexy habló en la oreja de Jae, dando al final un mordisco y chupando el lóbulo de su oreja.

- Te amo Yunnie.- Jae con un rápido movimiento se quita la blusa.
El moreno mira los ojos de su Joongie con mucha lujuria, y lo besa otra vez para luego pasar a su cuello y luego el pezón dando chupones.

- Yun... ahh YunHo Mmm.- su Yunnie pasó a su otro pezón, y con un ligero movimiento de caderas provocando que se froten sus miembros.

- Hmm Joongie ahhh..- Jae estaba ahora en la parte superior de Yunho. El mayor pasa la punta de sus dedos por el abdomen del menor, haciéndolo sentir pequeña cosquillas eléctricas de placer, hasta llegar al borde de sus pantalones y desabrochando lentamente con ojos de lujuria, le saca los pantalones y los tira en un rincón. Jae comienza a besar y lamer el pecho del menor. - Mmm... Jae... ahh..- YunHo siente un ligero dolor en el cuello. Se dio cuenta de que era JaeJoong que estaba chupando fuerte en la zona que dolía.

- Sé que también tienes un anillo.... pero esto también servirá para marcar y que nadie piense que el anillo es un anillo simple. -Y sus labios se encuentran en un beso muy sexy. YunHo agarró a Jae para tenerlo más cerca, dejando al pelinegro completamente sobre él. Yunho y Jae cierran los ojos cuando sentían a sus miembros ya duros chocar en una fuerte presión.- Ahhh...JaeJoongie.

- Yun..ahhh..- Jae se sienta, mirando el gran volumen en la ropa interior del moreno. Mueve la mano lentamente en el miembro del más joven.

- Ahh.. Joon...Mmm...Jae..- YunHo no aguantó más de tanta excitación cambiando de posición, quedando él arriba. Toma los pantalones y ropa interior del mayor, dejándolo completamente desnudo. Dejando su miembro a toda su disposición. El moreno sonríe y se va frente a Jae y lo besa .- Te amo Jae.

- También te amo YunHo. - Jae le da un beso de nuevo y pasa sus manos por la espalda del más joven, dejando algunos arañazos.

YunHo va al vientre de su Joongie y lo besa varias veces, mientras que prueba cada pedacito de piel, hasta llegar a la entrepierna de Jae.

- Ahh..Yunnie...Mmm.- Jae sólo podía decir eso al sentir la boca caliente de su moreno en su miembro. La boca de Yunho subió y bajó lentamente. Un tiempo despues.- Pa...para por favor.... No quiero terminar ahora.- Yunho obedece, sonríe al ver la cara del mayor con tanta excitación. Jae empuja al otro para que pueda permanecer en cima ahora.

- Mi turno... - Jae sonrió y sus labios se unen en un romántico y tierno beso. Después pasa al cuello dando algunas lamidas, besos y chupones - Sentí tanto tu... falta Yunnie~.- con un tono muy sexy, dando besos en el vientre del menor.

- Yo ... yo también ... Boo ~- Jae alcanza su meta, toma la ropa interior, dejando a ambos completamente desnudos, y rápidamente se lo introduce en la boca. - Mmm..Jae..ahhh.- JaeJoong comienza a moverse más rápido, succionando, besando y lamiendo a lo largo de su longitud.- Joo...Joongie..mejor..Mmm... pa...parar...no voy a....a soportar...Ahhh.

Jae para y queda de frente con YunHo.

- Yunnie... ahh.. quiero ser tuyo ... otra vez.
- Y yo quiero que seas mío.

YunHo está ahora sobre Jae, con una cara muy excitada.
- Joongie ..Hmm tienes lubricante?

- No Yunnie ... con quién lo usaría? Si la persona que lo utiliza no estaba aquí?
- No hay problema ..- YunHo da tres de sus dedos a Jae para lubricarlos con su propia saliva. Jae los toma, y lame muy sensualmente, dejando al moreno aún más excitado. Hero termina y YunHo introduce uno de ellos en su entrada.

- Mmm..Yunnie..ahh – Dijo Jae con el placer y con el dolor. YunHo pone otro dedo y moviéndolos en círculos para que el mayor se dilatase. Igual se quejaba mucho, un poco de dolor, y más por el placer que le dio el moreno. Cuando ya estaba acostumbrado introdujo el tercero.- Ahhh... más...más Yunnie.- Al oír esto Yunho sacó sus dedos y se posiciona con su miembro en la entrada de Jae y entra poco a poco.- Duele YunHo... Mmm.- U-Know ya dentro del mayor se quedó inmóvil y besó a Jae para que olvidara el dolor un poco. Después de unos segundos el moreno se da cuenta de que el pelinegro estaba más tranquilo y sin dolor, y comenzó a moverse lentamente.

- Ahhh Boo... eres tan apretado...Mmm.- Con una voz muy excitada.
- Mmm Yun..Yunnie.. más .... más rápido ...

YunHo comienza a moverse más rápido, como Jae le pidió, dando empujones más fuertes y más exactos en el punto más sensible del mayor. El mas joven tomó el miembro de Jae para darle más placer y compensar el dolor que sentía antes.

- Ahh Yun..Ho..- Y jala al moreno más cerca para poder besarlo.

- Joon...Joongie..Mmm.- Después de que rompen el beso, YunHo besa el cuello de Jae, mientras lo masturba y embiste. Jae jala fuerte el pelo del menor y con la otra mano acaricia la parte posterior de lo moreno, moviendo sus caderas también.

Después de unos minutos de estos movimientos de placer que conducen a la locura, sienten que ya estaban en sus límites, Yunho da algunos golpes y llena el interior del pelinegro. Y Jae al sentir que llenaba su interior con su semilla, termina en la mano de Yunho y en sus vientres.

- Te amo Yunnie.

- Te amo Joongie.- YunHo sale del interior del mayor y lame sus semillas en el vientre de su amado- Eres delicioso Boo.- Un beso en los labios del pelinegro y en la frente, luego se acuesta en su lado. Jae pone su cabeza en el pecho del moreno y lo abraza.
- YunHo?
- Hmm?

- ¿Cuánto tiempo te quedarás?
- No lo sé .. unas horas más ... pero no puedo llegar a casa demasiado tarde, si no tendré problemas ... ¿por qué?
- No es nada ... Sólo quería saber cuánto tiempo más de felicidad tendré contigo hoy. Podemos descansar un poco antes de limpiar?

- Claro .- Jae se acerca a YunHo, y ambos están en reposo unos minutos. El moreno le acaricia el hombro y el brazo. Aunque Jae acaricia el pecho del más joven.
- Echo de menos esos momentos Yun.
- Jae pervertido Jaja... pero yo también.- Los dos ríen.

Amante Casual parte 1

EL AMANTE CASUAL

La noche era fría, el abrigo de una tela muy gruesa se ceñía a mi cuerpo de forma perfecta; caminé por las calles oscurecidas sin apuro, mis zapatos resonaban sobre el asfalto de manera rítmica y suave.

Llegué a mi destino; un bar que había frecuentado desde hacía ya algún tiempo, convirtiéndome así en un cliente frecuente, al cual nunca llegaba acompañado, pero tampoco salía solo.

Muchos podría pensar que era una persona promiscua y que terminaba acostándome con todas las personas que conocía, sin embargo no era así; la mayoría de las veces si terminábamos en la cama, pero a algunos solo les daba una noche de plática y compañía.

El lugar estaba iluminado cálidamente, la suave luz daba una sensación acogedora, que junto con la música relajada y lenta, hacía de aquél lugar algo sumamente atrayente.

No había mucha gente, podría decirse que era porque la media noche casi llegaba, pero en realidad, se debía a que era miércoles, mitad de semana, un día laboral.

Me senté en uno de los taburetes frente a la barra, el barman Yunho me sonrió inmediatamente al verme, acercándose y preparando mi trago de siempre frente a mí, después fue a atender a otro cliente mientras yo bebía, sintiendo como el líquido alcoholizado recorría mi garganta, dejando una fresca sensación.

Un sonido proveniente de la entrada daba a entender que otra persona había ingresado a mi lugar favorito.

Seguí bebiendo mi trago sin prisa, saboreando esa mezcla entre un sabor dulce y amargo; Yunho volvió a acercarse, comenzando una plática ligera y por decirlo de alguna manera, superficial. Él y yo, en un principio sentimos atracción el uno por el otro y a pesar de que compartimos una noche, eso fue lo único que bastó para comprender que lo nuestro no llegaría más allá. De manera diferente a como me había pasado con otros de mis amantes casuales, Jung Yunho pasó a ser un muy buen amigo.

De repente la conversación se detuvo, el chico de cabello negro fue bajando su tono de voz hasta que desapareció en el aire; sonriendo cortésmente miraba hacía donde creí estaba yo, pero pude darme cuenta que en realidad su mirada estaba elevada en alguien sentado a mi lado izquierdo y sólo pude notarlo cuando las manos de dicho sujeto se a poyaron en la barra.

Siempre examinaba las manos y esta no fue la excepción; la piel del dorso era (a la vista) suave y tersa; las uñas bien cortadas, alargados dedos daban una sensación muy estética, masculinas, parecían fuertes y cálidas.

Yunho se había retirado discretamente, no sin antes haber dejado la bebida requerida por aquél extraño, de quien aún no conocía su rostro.

Llevé mis ojos a su tez, el cual era bien proporcionado; ojos cafés, profundos, de mirada tierna y juguetona; piel acanelada, suave y limpia; sus cabellos color chocolate caían un poco antes de sus hombros, brillantes y sedosos; en cierto momento, no sé por qué, quise hundir y pasar mis dedos entre ellos; por otra parte, las cejas gruesas y masculinas se situaban debajo de algunos cabellos rebeldes, una afilada nariz se situaba en el medio de su rostro y sobre todo esos labios, que se veían secos, como si tuviesen una sed sin saciar, finos y de color rosado.

Me sonrió levemente, posando sus ojos en mi mirada, sujetando con una mano su trago que había estado reposando en la barra siendo ignorado; llevó el vaso de material transparente a sus labios, humedeciéndolos y dándoles más suavidad junto con una sutil brillantez debido al líquido.

- Changmin - dijo con voz algo alegre aquél joven que era más alto que yo.

- Jaejoong - respondí con un leve movimiento de cabeza. Había algo en ese joven que llamaba la atención, que me provocaba curiosidad.

La noche pasó tranquilamente, algunos creerían que más rápido de lo normal, pero no, simplemente fue ligera, acompañada de sonrisas discretas y una charla, si bien no superficial, tampoco muy profunda.

Pasadas algunas horas llegó el momento para irse, en realidad yo no sabía cuáles eran los planes de Changmin, pues no mostraba una actitud de irse solo pero tampoco hacía invitación alguna.

Mis pensamientos vagaban hacia otra dirección, hasta que el chico de mirada café posó su mano sobre la mía con cautela.

- ¿Quieres venir conmigo? - preguntó en un susurro, parecía inseguro, casi como si temiese que yo reaccionara mal y me fuera de ahí sin decir más.

- Si - me limité a decir, levantándome al mismo tiempo que Changmin de los lugares en los cuales, hasta ese momento, habíamos estado sentados.

Fuimos a su departamento, algo que nunca había hecho, pues la mayoría de las veces, con mis amantes casuales iba a un hotel.

El lugar donde vivía era amplio y de un decorado sobrio e igualmente balanceado.

La habitación era acogedora, me senté al borde de la cama junto con Changmin quien se quedó observándome, casi analizándome durante unos momentos, para después posar su mano derecha en mi mejilla, acercándose lentamente a mi rostro, besándome suavemente. Profundicé el beso, humedeciendo esos delgados labios, queriendo saciar esa sed.

Aquél atractivo joven me recostó en esa mullida cama, quedando yo abajo y él entre mis piernas.

Me acariciaba con cuidado, besándome ocasionalmente con ternura, lamiendo mis labios, bajando hasta mi cuello, acariciándolo con su lengua y mordiendo sensualmente.

Yo por mi parte no perdía el tiempo, hundía mis dedos en esos sedosos cabellos, acariciaba su espalda por encima de la camisa blanca, pero cuando esto no fue suficiente llevé mis manos a los botones de aquella blanca tela, abriéndola, dejando ver poco a poco esa piel acanelada y esos músculos bien torneados y evidentes.

Pronto ambos nos vimos despojados de la ropa de la parte de arriba, lancé un gemido cuando los labios de ese nuevo amante atraparon uno de mis pezones, torturándolo mientras que con sus manos acariciaba los costados de mi abdomen, palpándome las costillas, provocándome placer.

No quise quedarme atrás, y tomando impulso cambié las posiciones, quedando yo sobre él chico más alto quien me miró algo sorprendido, pero pronto su expresión fue sustituida por una sonrisa traviesa al mismo tiempo que colocaba sus manos calientes sobre mi espalda, acariciándola en toda su extensión con movimientos sensuales, fuertes pero sin ser bruscos buscando algún punto sensible con el cual pudiese hacerme gemir.

Yo no perdí el tiempo, mientras movía mi cadera rozando su sexo ya despierto ataqué sus labios con besos un tanto ansiosos, de sus labios a su mandíbula hasta ese cuello que comenzaba a tentarme probándolo con mi lengua, saboreándolo junto con una sensual mordida; y sonreí triunfal al escuchar un gemido más sonoro que los anteriores.

Podía sentir claramente su excitación, el calor que emanaba de su piel con cada movimiento y beso, ese contacto tan íntimo lo hacía todo más ardiente y concupiscente aumentando nuestra pasión.

Nuevamente él tomó el control, aprisionando mi cuerpo con el suyo, bajando su mano hasta mi pantalón desabrochándolo con habilidad colando su mano debajo, no solo de ellos, sino también de mi ropa interior, masajeando mi masculinidad mientras yo respondía con sonoros gemidos debido a la atención que tanto ansiaba esa parte de mi cuerpo.

La habitación acumulaba el calor de exudaban nuestros cuerpos; la atmosfera era tan sensual, erótica, provocativa, ansiosa, romántica, necesitada el uno de otro; la suave textura de las sabanas revueltas, impregnadas de la creciente pasión, de la delgada capa de sudor que envolvía nuestros cuerpos; su ser quemaba mi alma, hasta un punto el cual yo no podía llegar a entender.

Mi boca saboreó su boca, humedeciendo sus labios y al poco tiempo adquirieron un color rojo; estaban hinchados debido a tan exigentes besos.

Necesitaba dárselo todo, mi ser, mi piel, mi respiración agitada, cada gemido y palabra, quería darle su nombre que escapaba de mi boca como un susurro, un grito apasionado con cada movimiento, quería y lo haría...

Ya no portábamos ropa alguna, nuestras pieles se tocaba en su total plenitud, en su textura y calor; Changmin tomó mi rostro con una de sus manos dándome a saborear sus dedos los cuales lamí gustoso mientras encontraba un punto sensible de mi cuello arrancándome un gemido que se ahogó en mi garganta.

Una vez ya bien húmedos retiró sus dígitos; claramente pude sentir como el primero se introducía en mi entrada causándome una sensación de incomodidad y algo dolorosa, pero después del segundo comencé a sentir el placer que iba en aumento.

¿Por qué? ¿Por qué era tan diferente a otras ocasiones o más bien a otros amantes casuales? ¿Por qué él, que aunque no lo haya mencionado sé que es más joven que yo? ¿Por qué esa mirada achocolatada me hacía estremecer como ninguna otra lo había hecho?

Puedo sentir ese sentimiento que se agolpa en mi pecho agitado como un caballo salvaje, sin riendas, sin restricciones, tan poderoso, tan violentamente como un huracán, asfixiándome, haciendo que lo necesite y desee con más ansias.

¡Qué tonto soy! Este no es momento para buscar respuestas a esas preguntas que rondan en mi cabeza, no cuando esa piel canela se roza con la mía y esas manos tocan los puntos erógenos de mi cuerpo haciéndolo estremecer, cuando esos labios buscan los míos una vez más después de tantas que son imposibles de contar, cuando sus dedos se retiran y dan paso a su masculinidad dándome sensaciones contradictorias como el dolor y el placer.

Lo siento tan latente, tan erguido y caliente dentro de mí y a pesar de estar preparado gemí; acarició el interior de mis muslos para tranquilizarme, adentrándose poco a poco, despacio hasta lo más profundo de mí ser.

Rodeé con mis piernas sus caderas, dándole a entender con esto que podía moverse y en cuanto lo hizo llevé mis brazos a su espalda.

Nuestros gemidos se hicieron más fuertes al igual que sus movimientos y por ende el placer que se acumulaba, orillándonos hacia un final compartido, para sentir el mismo éxtasis y... tal vez... solo tal vez... el mismo principio.

Sentía su cuerpo vibrante sobre el mío con celeridad incesante, esos cabellos pegados a su rostro debido al sudor era demasiado, pero a la vez poco; quería más, más de esa persona a la cual me entregaba, de ese cuerpo.

Llegamos al momento culminante, todo había acabado, sentí su esencia caliente y densa dentro de mi cuerpo mientras que yo manchaba su bien esculpido vientre con la mía; las corrientes eléctricas recorrían mi cuerpo haciéndolo temblar en deliciosos espasmos involuntarios que de apoco se disolvían.

Era diferente en todos los sentidos, había una conexión, pues si bien, nunca busqué la compañía de otro para llenar un vacío (al contrario de ellos conmigo) ahora, estando con él me sentía más que completo, era algo tan concreto, algo a lo que denominan amor.

Dicen que el amor es una acción, algo que solamente así se llama cuando decides amar a alguien, sin condiciones, dando todo sin esperar nada a cambio. Yo lo había decidido esa noche, en la que vi a Changmin detenidamente en ese bar, decidí amarle aunque yo mismo me lo haya querido negar, pero, ¿Ahora? ¿Él había hecho lo mismo? Sentí tristeza al creer que no.

En cuanto Changmin salió de mi interior y se recostó junto a mí en esa cama revuelta me dispuse a irme, pero en cuanto estuve a punto de hacerlo, una mano me detuvo por el brazo de manera firme pero sin ser violento.

- ¿A dónde vas? - preguntó curioso Changmin sin soltarme.

- Debo irme... no quiero ser... inconveniente... - fue lo único que se me ocurrió decir.

- ¿Crees que eres un objeto? - preguntó con tono indignado - ¿Una persona sin importancia? –

- No... lo que pasa es que... - me interrumpí. ¿Qué iba a decir? ¿Qué sólo esperaba ser otro amante de ocasión? No supe que decirle, simplemente volví a sentarme en la orilla de la cama mientras Changmin seguía sosteniéndome como si temiese que me diera a la fuga, pronto su agarre perdió fuerza hasta soltarme por completo, no me moví, fue cuando sentí como se desplazaba, acercándose a mi rodeándome con sus brazos por la espalda dándome su calor lo cual consiguió tensarme pero poco a poco conseguí relajarme ante tan inesperado contacto, mi corazón latió agitadamente cuando el recargó su cabeza en mi hombro escondiendo en él su rostro.

- Yo... nunca había hecho algo como esto - por instinto quise voltear a ver su rostro debido a la magnitud de sus palabras, el cual podría jurar estaba totalmente sonrojado, pero no me lo permitió. - Se que esto podrá sonar algo repentino... pero... - sonaba tan vulnerable que no quise esperar a que terminara de hablar, así que me abalancé sobre él besándole con abandono y ternura sintiendo como me correspondía.

Unos momentos después nos separamos, sintiendo nuestras respiraciones nuevamente agitadas debido a la falta de oxigeno, sin decir algo mas Changmin me regresó a la cama, situándome a su lado derecho, mirándome a los ojos mientras me abrazaba uniendo nuestros cuerpos aun desnudos lo más posible, enredando ligeramente nuestras piernas, haciendo que yo descansara mi cabeza en su pecho con lo cual podía escuchar claramente su corazón como si fuese el mío.

La noche había llegado una vez más, como hacia tantas veces me encontraba sentado frente a la barra de mi bar favorito, mirando con una ligera sonrisa mi copa la cual balanceaba de manera suave y descuidada con la mano.

- ¿Te diviertes soñando? - me preguntó burlonamente Yunho mientras sacaba unas copas de refinado cristal y las enfilaba sirviendo varios tragos diferentes para un grupo de clientes que recién ordenaban.

- No estoy soñando, mas bien, recuerdo el más agradable de mis encuentros - respondí bebiendo.

- Oh... al parecer tu dulce sueño ha llegado - replicó sin borrar esa sonrisa mientras como siempre discretamente se alejaba de donde yo estaba.

No pude evitar sonreír ante aquel acto y sobre todo ante ese comentario, pues Changmin no era un sueño, era la realidad, mi realidad.

Cuando estuvo frente a mí, me tomó por el rostro y me besó con amor y pasión.

Amante Casual

Titulo: Amante Casual
Autor: Shim Ji Kyung
Pareja: MinJae
Género: Slash, Lemon
Extensión: TwoShot
-----

Parte 1
Parte 2

Boys Over Flowers cap 1

-Si hubiera sabido que el colegio Shinwa era tan interesante los hubiera acompañado- DongHae limpia una de las mesas del restauran que había terminado de quedar desocupada, YooBin estaba sentada en una de las sillas de la barra de frente a la puerta de entrada limpiando unos vasos y ChangMin estaba parado detrás de la barra ordenando los vasos que su prima limpiaba-¿pero me imagino que esa chica está bien?

-Bueno cuando la dejamos en el hospital el médico dijo que tenía fuertes golpes- la morena terminó de limpiar su último vaso y dejó el pañuelo sobre la barra-esos tipos están locos aun no puedo creer que quisieran lazar a esa chica por la azotea.

-Ese es un colegio para niños ricos- ChangMin se montó por sobre el mostrador pasándose al otro lado y sentando en la silla junto a su prima-¿Qué esperabas encontrar?

-Pues no lo sé, buenos modales, chicas arreglando sus uñas, chicos jugando Golf que se yo…cualquier cosa menos un grupo de dementes desquiciados.

-Todo es culpa del F4-los tres chicos se giraron hacia donde provenía esa voz encontrándose con la chica que ChangMin y YooBin había salvado- en el colegio se tiene que hace lo que ellos digan.

-TaeYeon-Unnie- la morena se puso de pie recibiendo a la chica la cual estaba escoltada por dos chicos- ¿Cómo es que ya saliste del hospital?

-El médico dice que podía volver a mi casa-las tres personas entraron al restaurante sentándose en una de las mesas-solo me ordenaron guardar reposo, ero antes quise venir a agradecerles lo que hicieron por mí.

-No tienes nada que agradecer cualquier persona con neuronas y pantalones bien puesto haría lo mismo- ChangMin le sonreía tranquilamente a la chica- ¿quieren algo de beber?

-Agua

-Soda

-Helado

-Té

-Limonada

-Yo quiero Jugo-ChangMin se regreso a la parte trasera de la barra a preparar lo que sus invitados le habían pedido, YooBin juntó otra mesa y DongHae puso el letrero de cerrado en la puerta, total a esa hora no tendrían más clientes-aquí tienen- el mayor sirvió las cosas y se sentó en una silla-¿Por qué te trataron así Taeyeon-Nuna?

-Yo…desafíe al F4 y tuve que pagar las consecuencias.

-¿Perdonen mí ignorancia pero que es rayos es el F4?

TaeYeon arrugaba el regazo de su falda mientras veía fijamente sus piernas-El F4 son los cuatro herederos mas ricos de Corea del Sur, sus padres son los fundadores del colegio Elite por eso dentro de este se hace lo que el F4 quiere.

-Pero siempre pensé que el Elite solo le pertenecía al grupo “Shinwa” de ahí el hecho de que se le conozca con ese nombre.

-Lo que ocurre es que debido al hecho de que el principal donador de recursos para el colegio es la corporación Shinwa, por este motivo las otras tres empresas se mantienen al margen.

-Eso suena aterrador…no entiendo porque lo profesores no dicen nada.

-Nadie se atreve a meterse, cualquiera que rete las órdenes del F4 sufre las consecuencias.

-¿Y qué fue lo que tú hiciste para que te hicieran algo así?

-Le grite en la cara a YunHo-Sumbae que no era la gran cosa y no tenía derecho de hace lo que hacía, las consecuencias fueron que casi me matan.

-Nuna…cuando dices YunHo… ¿te refieres a Jung YunHo?... ¿verdad?

-Si…no me digas que lo conoces ChangMin.

Flash Back

-Nosotros somos el F4- cuando ChangMin se giro se encontró con cuatro chicos que lo miraban fijamente.

-¿Quién eres tú?

-Me llamo Jung YunHo…y tú, te puedes dar por muerto.

Fin del Flash Back

-¡¡¡Shim ChangMin!!!- Yoobin movía al menor de un lado al otro para que este reaccionara-aquí en el mundo terrenal habemos personas que estamos hablando contigo, regresa a la tierra.

-Quieres dejar de exagerar Noona- ChangMin estaba viendo fijamente a su prima mientras esta sonreía con maldad- conocí a Jung YunHo cuando iba de regreso por la caja de comida, me dijo que podía darme por muerto- ChangMin vio como aquella chica ponía su mano tapando su boca y se le aguaban los ojos- pero cálmate Noona yo no estudio en ese colegio de locos así que no me puede tocar…además quiero ver que lo intente y le vuelo todos los dientes.

-De verdad que los envidio, desearía poner tener la valentía que tienen ustedes-TaeYeon se quedo con ellos toda la tarde, la verdad es que ayudar en una tienda de comida y pasar un día distinto le gusto bastante, era divertido hacer algo distinto además de que sintió que por fin podía hacer algo útil- estoy muerta- la chica se dejo caer en una de las sillas, estaba realmente cansada-por primera vez en mi vida hago algo así…es genial.

-Jajajaja pues la verdad que es extraño ver a alguien de tu posición haciendo estas cosas- DongHae le extendió un vaso con agua bien fría el cual la chica tomo y bebió a gusto, YooBin limpiaba la tienda antes de cerrar y ChangMin cerraba la caja de aquel día para terminar y poderse ir a casa- bueno nos vemos mañana chicos- TaeYeon subió al auto de su familia el cual la había estado esperando fuera de la tienda toda la tarde, DongHae solo entro en la puerta de junto de la tienda subiendo a su departamento y ChangMin y YooBin caminaban tranquilos por la calle rumbo a su casa, lo que ninguno de ellos se imagina era el hecho de que eran fotografiados rigurosamente por una persona.

~Ex~ cap 2

~ ¡Aish! ¡¡y este idiota que me decía que nadie leería mi blog!!, no saben lo emocionado que estoy al leer sus respuestas (y saber que no estoy escribiéndole al vacío…) ¡ya me falta un poco menos para robarle el trono a Lady Gaga! ~

-Rah-rah-ah-ah-ah Roma, Roma-ma GaGa ohh la la~ - Tarareaba “Bad romance” aquel muchacho que se encontraba en su mundo, comenzando a escribir la segunda entrada de aquel nuevo blog.

- ¿Qué demonios te pasa ahora? – el chico de cabellos castaños leía un libro de anatomía, sentado sobre la cama.

- Nada~ ¡Me respondieron! Soy tan feliz~ voy a ser una estrella~ - comentaba entusiasmado sin prestarle atención al tono de burla de aquel otro muchacho.

- Si JaeJoong…si tú te conviertes en “estrella” yo me cambio de sexo – Murmuró el muchacho dándole la vuelta a la página que acababa de leer.

Sin tomar en cuenta aquel último comentario JaeJoong se sumergió en la pantalla de aquella laptop, tecleando con rapidez cada letra.

~ Revisemos los resultados…para todos aquellos que eligieron la alternativa A, les digo…si, tuve ganas de llorar como magdalena y de meterme al cuarto para nunca más salir, vivir como un ermitaño sin siquiera bañarme y morir sobre mi inmundicia, pero no fue eso lo que opté por hacer.

Para quienes eligieron la alternativa B, ¡Están locos!, ¡¿A quién se le ocurre destruir un celular en perfecto estado?! (ganas de golpear a quienes eligieron B) y es obvio que no tengo la personalidad como para armar un escándalo.

Con respecto a la C…si no tengo personalidad como para armarle un escándalo ¿Creen que puedo ir a su casa y pedirle explicaciones?...es obvio que no…además su madre me da como miedito, nunca le caí bien a la señora.

Y ¡Felicitaciones! Para quienes eligieron la alternativa D, si, es la mas estúpida y sin sentido de todas, se nota que quienes eligieron esa opción me están empezando a conocer.

Esa noche regresé a mi hogar con la clara idea de recuperarlo a cualquier precio. Al día siguiente, en el ensayo de nuestra ceremonia de graduación, estábamos todos formados en la sala de ceremonias preparándonos para el acto que se llevaría a cabo en unas semanas. Volví a verlo…lo busqué con la mirada y lo encontré demasiado cerca de uno de nuestros compañeros, Kim Junsu, hasta un idiota como yo notaría que sus roces, sus sonrisas y toqueteos esporádicos significaban algo más que simple amistad…Me sentí como la peor escoria del universo entero, como basura desechable…¿Desde hace cuanto me estaría engañando con aquel cara de…cara de…?...era apuesto, no tenía defectos que yo pudiese agrandar, así que me aferré a que su nariz era un poco mas grande de lo común y su trasero parecía que iba a estallar en cualquier momento, Mi apodo para él fue “Narigón poto grande”…no tengo mucha imaginación que digamos así que eso fue un logro.

Mis ojos no se podían apartar de ellos, Yunho sonreía de una manera que nunca antes había visto, de una forma en que nunca me había sonreído antes. Una puñalada directo al corazón, desvié un poco la mirada…me estaba empezando a doler verlos felices. Entonces vi a un joven apoyado contra la pared en la entrada del salón, era alto, más que el resto, pero nunca antes lo había visto en clases. Seguí el camino de sus ojos y llegué a aquellos dos, los estaba viendo…y en su mirada encontré el reflejo de mi dolor y mi pesar. Lo primero que pensé fue “¿Con cuántos me engaña este desgraciado?”Entonces decidí observar por un poco más, solo un poco más…Noté que al ver a Yunho la mirada del muchacho se llenaba de ira, rabia, furia, como si en cualquier momento le fuese a saltar encima a golpes, en cambio, al ver a Junsu sus ojos se enternecían…el dolor aparecía nuevamente.

Comprendí lo que sucedía, tan imbécil no soy (por si es lo que pensaban), Aquel chico sentía algo por Junsu, lo mismo que yo sentía por Yunho.

Al terminar aquel ensayo, el chico se escondió detrás de una de las cortinas, vi como la nueva parejita dejaba el lugar tomados de la mano…¡De la mano!, cuando a mi ni siquiera me dejaba caminar a su lado estando en público ¡¿Es que acaso tenía lepra?!. Quise patear aquel gigantesco trasero hasta dejarlo completamente plano, pero como ustedes y yo sabemos…no tengo la personalidad necesaria.

Esperé a que todos se fueran, todos menos aquel muchacho. Él no notó mi presencia y no lo culpo, muy pocas veces me notan en un lugar, debe ser porque no hablo mucho…soy mas bien callado con gente extraña (de nuevo desviándome del tema), la cosa es que cuando estaba por salir del lugar me acerque y toque su espalda.

- ¡Mierda! – gritó el chico, volteándose con rapidez.

- Holas…- fue un milagro que me escuchase, a penas yo pude oír mi propia voz.

- ¡Por la misma mierda! ¿Te crees fantasma? Hijo de la gran put* (no apoyo el lenguaje obsceno)- me gritaba alterado…tal vez…solo tal vez le asusté.

- ¿Alguna vez te has acostado con mi mamá como para saber que es put*? – de verdad me enfada cuando me insultan (y si, dije una grosería pero el caso lo ameritaba).

- ¿Qué? – me miraba incrédulo. – Como sea – se volteó y siguió su camino.

- ¿Eres novio de Junsu?...¿Cómo te llamas? – caminé con prisa hasta llegar a su lado.

El chico se detuvo, me observó de pies a cabeza y esbozó una sonrisa.

- Pues obviamente ya no lo soy ¿no crees?...y mi nombre no es de tu incumbencia – era arrogante, demasiado para mi gusto.

- Bueno Shim ChangMin, un gusto conocerte exnovio de Junsu – Caminé hasta ganarme frente a él, apoyando mi espalda contra la puerta, impidiéndole la huida.

- ¿Cómo diablos? – Alzó una ceja, deteniendo sus pasos.

- Pues…- señalé el bordado de su delantal de laboratorio y sonreí. – Ahí lo dice, pareces genio pero…las cosas no siempre son lo que parecen – no sabía cómo ni mucho menos porqué, pero hablaba con naturalidad frente a ese chico.

- ¿Tu quién eres? – apoyó una de sus manos contra la puerta, acercándose tal vez demasiado, se notaba la diferencia de estaturas, él era más alto.

- Kim JaeJoong – traté de actuar normal, pero me incomodaba su cercanía.

-…repito la pregunta ¿Quién eres? - ¿de verdad no me conocía? Me pregunté esa vez.

- El exnovio de Yunho – repetí nuevamente, está vez pronunciando perfectamente cada palabra.

- ¿Ese imbécil tenía novio?- con si quiera oír su nombre la expresión de Changmin cambió de inmediato…se volvió fría..

- Ehh…si…- así comprobé que nadie conocía de mi existencia, Yunho se había encargado de que nadie se enterara de nuestro noviazgo…eso dolió un poquito (en realidad dolió como el carajo).

- Déjame adivinar…quieres formar un club de los abandonados ¿no?...- acercó su rostro, susurrándome lo siguiente al oído. – No tengo interés de eso…así que te agradecería que no me hablaras nunca más…ahora quítate – al ver que no me movía y que lo miraba fijamente, golpeó la puerta con su puño, demasiado cerca de mi rostro.- Que te quites.

Me hice a un lado…ese chico era demasiado agresivo, iba enserio… si no me quitaba me golpearía, aún así, no desistiría de mis planes y antes de que saliera me atreví a enfrontarlo una vez más.

- Yo…yo…no quiero formar un club de abandonados ni nada por el estilo – ChangMin me ignoraba y estaba a punto de salir por completo del lugar. - ¡Quiero recuperar a Yunho!...quiero que vuelva conmigo…para eso necesito tu ayuda…Así tu recuperarías a Junsu…Por favor ayúdame, sin ti no creo poder lograrlo – dejé de lado mi orgullo (ni que tuviera mucho) y le rogué.

- Estás loco – volteó a verme, estaba riendo…se reía de mi. –Ellos ya no nos quieren y tal vez nunca lo hicieron… ¿Por qué deberíamos luchar por ellos? – recuerdo tan bien su carcajada tan llena de resignación.

- Pues…Pues…Porque aún los amamos…lo vi en tus ojos, cuando lo mirabas…aún lo quieres – esperaba estar en lo correcto, lo deseaba con todo el corazón, necesitaba su ayuda.

- Maldito loco – se salió de la sala, riendo y burlándose de mí.

Pues así recuerdo ese primer encuentro con Shim ChangMin, aquel bastardo insensible…maldito idiota, malvado, cruel, mocoso arrogante….si eso fue lo que pensé aquella vez…vaya primera impresión.

No me rendí, averigüé que iba dos años mas abajo que nosotros, pero seguramente saltaría un curso, debido a su inteligencia…y un carajo, de nada te sirve ser tan inteligente si tratas así a las personas…o es que ¿fui muy molestoso?, como sea, no tenía porque reaccionar así. Pues también me dijeron que fue novio de Junsu por 6 meses o algo así y que terminaron de la nada, ya que ahora la parejita del momento eran Yunho y Junsu…cosa curiosa, todos pensaban que Yunnie era soltero…nadie sabia nada con respecto a este ser mortal llamado Jaejoong…de hecho cuando se los preguntaba me respondían con un “¿y quien carajos es JaeJoong” o “¿ese chico está en nuestro colegio?”…no soy nada popular como podrán notar.

Averigüé que ChangMin iba en segundo año, el salón 2-A…y desde entonces me sentaba todos los días fuera de su salón, esperándole. A cada que salía a receso, o ya para irse a su casa, me veía apoyado contra la pared esperándole…como han de esperarse el muy bastardo me ignoraba y seguía su camino, pero me convertí en su sombra, a donde sea que él fuese ahí estaba yo, mirándole.

Una tarde en que lo seguía camino a su casa, noté que lo había perdido de vista, ¿Qué tan tonto podía ser como para ni siquiera poder acosarlo apropiadamente?...pues bastante, con la mente llena de pensamientos idiotas (estaba pensando en Yunho).

Comencé a buscarlo con la mirada, pero ni rastros de su presencia, de la nada sentí como me sujetaban por la espalda y una mano cubría mi boca, intenté gritar pero me era imposible. Pensé que estaba siendo secuestrado y que pedirían rescate…el cual mis padres no pagarían, me preferirían muerto…o en sus palabras “me sacrificarían por la causa” (igual los amo), también pensé que sería brutalmente asesinado…o violado y después asesinado. La persona que me estaba secuestrando me arrojó contra la pared de un callejón y me acorraló con su cuerpo…era definitivo, me violaría y me asesinaría.

- Por favor señor…no me mate…vióleme si quiere pero no me mate – imploré por mi vida con los ojos cerrados.

- … ¿Qué manera es esa de defenderte?... ¿Prefieres ser violado? – Abrí los ojos y le vi…era ChangMin quién me acorralaba con su cuerpo contra aquella pared, y quien se reía a carcajadas.

Lo contemplé un momento con asombro, el miedo inexplicablemente se esfumó en un instante…me sentía a salvo y eso que ni siquiera conocía bien al muchacho. Su sonrisa era diferente a la de aquella vez, ésta tenía cierto parecido a la sonrisa inocente de un niño…Pero que estoy diciendo…si era un niñato, apenas tendría unos 16 años.

- ¡Cruel!...¡eres muy cruel!- solté una lágrima al comprender la realidad, aunque el miedo había desaparecido, aún permanecía aquella sensación de haber pasado por algo traumatizante. – Pensé que…pensé que… - lo miré con reproche.

- Pensaste ¿que?, te veías bastante dispuesto a dejar que te violaran – se apegó más a mi cuerpo, prácticamente eliminando todo el espacio existente entre nosotros.

- A…Aléjate… - lo empujé un poco, sentirlo tan cerca…era demasiado extraño.

- Te ayudaré… - me dejó libre y apoyó su espalda contra la pared. – Te ayudaré con Yunho…se nota que lo amas mucho y se nota que si no te ayudo te tendré como acosador el resto de mis días – cerró sus ojos aún sonriendo…recuerdo bien esa sonrisa…una nostálgica.

- ¿Enserio lo harás? – de un impulso me gané frente a él, mirándole con emoción, casi como un cachorrito agitándole la cola a su amo.- también quieres recuperar a Junsu - .

- Te ayudaré y eso es todo…dime genio ¿Cuál es tu plan?- Comenzó a caminar, yo le seguí…de verdad parecía un cachorro.

- Oh pues…pensaba que tú podrías ir a por Junsu y yo tratar de recuperar a Yunho…y… - Callé al recibir su mirada, la verdad me puso un poco nervioso.

- Mal…sabes, Yunho parece del tipo posesivo...del tipo que se interesaría en algo si se lo quitan o…si ya está ocupado – creo que entendí lo que quiso decir con “ocupado”. – Así que…- su mirada seguía sobre mí y ya me estaba incomodando. – Olvídalo…no entiendes es como preguntarle a una rata, y la rata entendería mas…tú solo sígueme la corriente – Comenzó a caminar con rapidez, dejándome atrás.

Demoré unos 2 o 3 minutos en comprender su insulto, pero ya no me importaba, por qué no estaba solo, ahora tenía la ayuda de ChangMin, lo que no sabía en ese entonces, era que su ayuda me confundiría de sobremanera.

Al día siguiente en otro de los ensayos (que esta vez se llevaba acabo en el patio, ya que practicábamos la entrada) los volví a ver juntos a Yunho y Junsu…ni siquiera intentaban disimular frente a mí…yo sabía que no le importaba demasiado a Yunho, pero ¿Tan poco?...nunca pensé que fuera así. Me senté en uno de los bancos del patio y los miré, observé su felicidad, sus caricias, sus risas, los observé una vez y otra y otra vez, no era capaz de dejar de verlos…envidiando su relación, una que yo no logré construir en un año…quería llorar, de verdad estaba al borde de las lágrimas, si no hubiese sido por aquella voz que me distrajo en ese momento.

- ¡JaeJoong! – recuerdo que pegué un saltito por la sorpresa y miré hacia todos los lados, pero no vi a nadie, al menos a nadie que me estuviese llamando.

“Genial, además de idiota ahora estoy loco, buena noticia para mis padres…un psiquiátrico es mas barato que una universidad” Pensé en aquella oportunidad, pero aquella voz siguió gritando mi nombre.

- ¡JaeJoong! ¡Kim JaeJoong! – volví a mirar, pero solo estaban los chicos de último curso y ninguno de ellos me miraba, de hecho estaban todos mirando hacia arriba.

- ¡¿Qué es esto?!...¿No es ese ChangMin del salón 2-A?- Preguntó una chica.

- Si…es él…pero ¿Qué hace allí arriba en la azotea? – Todos miraban un tanto confundidos.

Me paré de inmediato y mire hacia la azotea, desde allí ChangMin me saludó con una gran sonrisa, agitando sus brazos, tratando de llamar mi atención. Lo observé anonadado, ¿Qué demonios hacía allí arriba? ¿Tenía complejo de ave o de superman?...o es que…¡¿Acaso pensaría en suicidarse por el abandono de Junsu?!, esas ideas me vinieron a la mente e intenté detenerlo.

- ¡No!...¡No lo hagas! – Grité también agitando mis manos. – ¡Profesor deténgalo! – supliqué a nuestro maestro quien solo se encogió de hombros.

- ¡Ya no puedo soportarlo! ¡Así es como me siento y quiero que todos lo sepan! – se acercó a la rejilla de la azotea y puso sus pies en dos de sus agujeros.

- ¡No lo hagas! ¡No seas tonto! – grité con todas mis fuerzas notando las consecuencias con el dolor que se hizo presente en mi garganta.

Todos los alumnos de último año nos miraban con curiosidad y a la vez impacientes, sin embargo ninguno de ellos hacía algo para detenerle.

- ¡Quiero que todos lo sepan! – Gritó una última vez.

- ¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo! – Exclamé al ver que se agachaba, parecía que tomaba impulso para dejarse caer al vació.

En vez de eso lo que dejó caer fue un telón, mi grito se detuvo y mis ojos se clavaron en las palabras que llevaba impresas.


“TE AMO KIM JAEJOONG, ERES MÍO Y SOLO MÍO”

Los gritos no se hicieron esperar, las niñas chillaban con un tanto de envidia, al parecer el muchacho era popular, algunos tipos me miraban con algo de incredulidad, otros con celos…la cosa era que todo el mundo me miraba…en ese momento deseé que me tragara la tierra.

Volteé para salir del lugar lo más rápido posible, entonces me encontré con su mirada…Yunho me estaba viendo, luego de ignorarme desde que me dejó, volvía a fijar sus ojos en mí, noté que Junsu no quitaba la mirada de aquella azotea, con una sonrisa irónica en el rostro, luego me miró de pies a cabeza con aires de desprecio.

¿Este era el plan de Changmin?... ¿Acaso podría funcionar?...en ese entonces no sabía la respuesta de estas preguntas, solo me sentía confundido…si confundido y no entendía porqué. Yunho me miraba con intriga y eso debería alegrarme, pero no lo hacía del todo.

No pude ordenar los pensamientos en mi cabeza, ya que unas manos sujetaron mi rostro, unos dedos acariciaron mis mejillas. ChangMin estaba frente a mí, respirando de manera agitada, de seguro bajó corriendo desde la azotea. Ese muchacho me atrajo hacia su cuerpo, acarició mis labios y con rapidez unió nuestras bocas.

Fuertes latidos escaparon de mi corazón, ¿Era necesario ese beso?...en mi opinión bastaba con aquel telón. Sus labios, cálidos y suaves se movían contra los míos que permanecían quietos por la sorpresa…por un minuto pensé que las abejas habían vuelto a atacar mi pecho…las sentía dentro…aquella sensación que solo me había provocado Yunho volvía a estar presente y aunque duró solo por un segundo fue muy intensa… mientras duró aquel beso me olvidé del resto.

Los gritos del profesor me trajeron de vuelta a la realidad.

- ¡Mocosos indecentes! ¿Que se creen que es esto? ¿Un prostíbulo o una institución educacional? – se acercaba con una vara entre sus manos.

- ¡¿Por qué hiciste eso?! – le reclamé en voz baja, para que solo él pudiese oírme.

- Sólo sígueme la corriente…esto ya comienza a funcionar, míralo – susurró demasiado cerca, pasando a rozar con sus labios parte del lóbulo de mi oído.

Pude sentir la calidez producto del sonrojo en mis mejillas…¡Mocoso insolente!, ¿Cómo se atrevía a hacerme sentir de esa forma?. Volteé el rostro al tratar de ocultar el rubor, encontrándome nuevamente con la mirada recelosa de Jung Yunho, por impulso desvié la mirada, tratando de esconderme de él, bajé la cabeza y apoyé la frente en el pecho de ChangMin, pude sentir el fuerte y constante latido de su corazón.

El profesor se nos acercaba cada vez más y más dispuesto a darnos la golpiza del año, pero fue detenido por el presidente de la clase.

- Profesor…no se preocupe yo me encargo de ellos, déjemelos a mí – Se acercó a nosotros y sujetó mi muñeca, alejándome de ChangMin y arrastrándome por el patio.

¿Adivinan quien es el presidente de la clase y uno de los mejores y más brillantes estudiantes del colegio?...les daré opciones nuevamente:

a) Bi Rain.
b) Brad Pitt.
c) Michael Jackson.
d) Tú hermana.
e) Jung Yunho.
f) Justin bieber.


¡Eso es todo por hoy! Ya me tengo que ir, mañana tengo examen…y aunque ya es inútil estudiar (porque de todas formas reprobaré) ¡haré el intento!, nos vemos~.


0 comentarios Publicado por Kim JaeJoong en 19/6/2010 19:15:00 PM

~Ex~ cap 3

~ ¡Hola de nuevo! Me alegra saber que aún me leen y no se hayan aburrido de mi estúpida forma de ser y de las tontas situaciones en las que me meto…pero bueno después de todo creé este blog para no olvidar todo lo que me sucedió y si a ustedes les divierte mi desgracia, yo encantado les sigo escribiendo (vaya que poseen morbo).~

JaeJoong escribía ya la tercera entrada de su blog, que para la sorpresa del chico que le acompañaba siempre, aún no había terminado siendo un total y completo fracaso.

- De verdad no entiendo como a alguien le pueden interesar esas cosas… - el muchacho de piel bronceada se sentó a un lado de nuestro escritor, leyendo lo que comenzaba a escribir en aquel mismo instante.

- Pues es gente a la que le interesa lo que me sucedió…y ¡no mires que es privado! – Contestó JaeJoong mientras empujaba al chico.

- ¿Privado?...si lo puede leer medio mundo.

- ¡Medio mundo menos tú! – aquel peli negro un tanto exaltado le gritó al chico que ahora se encontraba leyendo un libro despreocupadamente. – Aish y ahora me ignoras…pues ni que me importara – aquellas amargas palabras salieron de entre los labios de nuestro blogger mientras comenzaba a escribir nuevamente.

~ Regresando a lo nuestro…y dejando de lado a una molesta mosca….Revisemos las respuestas una vez más. Para quienes escogieron la alternativa A…¡JA! Ya quisieran (ya quisiera yo también)…bueno nunca está de más soñar con el único hombre que logra que hasta beber agua de una botella parezca sexy…pero en este caso no es la correcta (muy a mi pesar y al de ustedes también).

Por si alguien siquiera pensó en la opción B…¡JAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Brad Pitt, si claro y yo soy Leonardo Di Caprio…bueno algunos dicen que me parezco (solo que mas asiático y con menos gracia), pero esa tampoco es la alternativa correcta.

Aquellos quienes eligieron la letra C…Les aconsejo que vayan a un psicólogo, si quieren les recomiendo el mío…¡por dios! El pobre ya esta muerto ¿Cómo creen que podría arrastrarme a través del patio? ¿Haciendo el moonwalk desde su ataúd de oro?...incorrecta.

La D…ni siquiera la discutamos, fue un mal chiste que me pegó un comercial de cervezas…no quiero faltarle el respeto a sus hermanas, de hecho, tengo muchas así que entiendo la molestia de esta alternativa, lo siento.

Y quienes eligieron la alternativa E ¡Bingo!, nada mas y nada menos que Jung Yunho, ¿Se veía mas posible Michael Jackson no?.

(nota: ni siquiera discutamos la última opción…digamos que fue un momento de confusión)

Pues imaginen mi sorpresa al darme cuenta que mi novio…Exnovio (como molesta ese “ex”) me arrastraba fuera del lugar. Minutos mas tardé soltó mi mano bruscamente y sujeto mi mentón.

- Esta es la única y la última vez que te ayudo a salir de algo como esto ¿entendiste?- Se oía como siempre, sereno y controlado, pero algo en su mirada me daba a entender todo lo contrario.

- ¿Po…por qué lo hiciste? – de verdad me intrigaba la respuesta.

En nuestro año de noviazgo jamás me había ayudado a salir de problemas con los profesores, es más, jamás siquiera mostró señales de preocupación cuando me castigaban por llegar tarde a clases o por olvidar la tarea…entonces ¿Por qué ahora si? y ¿Por qué tan de repente?.

- No tengo por qué darte explicaciones – levantaba mi rostro ejerciendo demasiada presión sobre mi quijada.

Me lastimaba, me estaba haciendo daño pero no podía moverme, solo le veía a los ojos intentando encontrar alguna respuesta, alguna señal, quizás también buscando un poco de amor…pero fui incapaz de comprender su mirada y mucho menos sus actos. Se acercaba cada vez más y más hasta que nuestros rostros quedaron a centímetros de distancia.

- Suéltalo – una voz me sacó de aquel trance.

Era el muchacho del 2-A…empujó a Yunho y me sostuvo entre sus brazos. Yo que no entendía que demonios pasaba, solo observé la escena (que ahora que lo pienso mejor parecía sacada de una novela mexicana) sin poder articular una palabra.

- No te metas donde no te llaman mocoso – Yunho sonreía, pero aún sentía algo extraño en él.

- Me meto porque JaeJoong es mi novio…no vuelvas a ponerle una mano encima ¿me oíste? – en ese entonces le miré y pensé que el chiquillo era un muy buen actor, se notaba furioso y podía sentir en su abrazo como se contraían sus músculos por la ira.

- Pues hago lo que se me dé la gana y si quiero le pongo las manos encima – se acercó a nosotros.

En ese momento tuve que sostener a Changmin por el brazo, sentía que de no hacerlo se armaría una pelea.

- ¡Hey Yunho! – aquel chico, Junsu, estaba a unos metros de distancia, mirando con reproche a mi Exnovio (¡por fin lo dije bien!).

Changmin sujetó mi mano y me sacó del lugar sin pensarlo, sin quererlo volví la mirada y los noté que ambos nos estaban viendo. ¿Qué sucedía?, ¿Por qué actuaron de esa forma?...eso pensaba ya que no entendía nada, tal vez me había perdido de algo en algún momento.

Changmin me arrastró hasta una de las salas ya vacías, sostuvo mi rostro entre sus manos y acarició mi mentón ya que estaba un poco rojo por la presión ejercida por…ya saben quién.

- Es un poco idiota tu exnovio – me miró directamente a los ojos y una sonrisa maliciosa tomó forma en sus labios.

- Ahh…si…yo… - estaba demasiado nervioso y todo porque se encontraba a centímetros de distancia y aún tocaba mi rostro.

- ¿El ratón te comió la lengua? – soltó una carcajada y se alejó para tomar un bolso y colocárselo en la espalda. – Vamos niño mudo – se me acercó nuevamente y para mi sorpresa sujetó mi mano entrelazando nuestros dedos.

De esta forma me sacó del colegio, a unas cuadras se detuvo y compró un par de helados. Nos sentamos en el césped de una plaza cercana, él colocó uno de los helados en el lugar de la irritación y me hizo sostenerlo…era la primera vez que alguien me trataba de esa forma, me sentí agradecido pero el silencio era la única alternativa…no conocía otra. Nuevamente me sentí a salvo a su lado.

- No deberías dejar que nadie te trate de esta forma – dijo mientras se llevaba el helado a la boca.

- Ahh…lo sé, pero nunca lo había visto actuar así… - desvié la mirada, no podía mirarlo por mucho tiempo…sentía vergüenza, tal vez vergüenza por ser tan débil e incapaz de defenderme.

- ¿De verdad lo amas tanto?.

El silencio reinó por un par de segundos, la respuesta ya no parecía tan obvia después de todo…y esto me dejó aún mas confundido.

- Si, lo amo – Contesté al fin y al cabo, dejando el helado sobre el pasto.

- ¿Porqué? – Sin necesidad de estarle viendo pude sentir que sus ojos se clavaban en mi rostro.

¿Qué significaba esa pregunta?...¿es que acaso debería existir un porqué para amar a alguien?. Pues la verdad lo amaba porque era la única persona con la que me sentía acompañado, lo sé comprendo la ironía, sé que nunca me valoró ni me prestó atención pero por más que me ignorase al estar con él no me sentía solo en el mundo.

Esa era mi respuesta, pero no la dije en voz alta ya que pensé que le parecería algo ridículo y desesperado. Fijé la mirada en una pareja que pasaba frente a nosotros, la mujer llevaba en brazos a un bebé recién nacido y el hombre parecía la persona más afortunada y feliz del mundo. Me dejé llevar por mis pensamientos y me encerré dejando la realidad de lado, solo quería ese tipo de felicidad…la de aquella pareja.

Al sentir la calidez de unos labios sobre la piel de mi cuello volví a la realidad, abrí los ojos de par en par mientras sentía como mi corazón comenzaba a latir con más fuerza y rapidez…pude sentir una especie de adrenalina proveniente de algún lugar dentro de mi pecho, mordí mi labio conteniendo el deseo que se comenzaba a hacer presente. Pero ¿Por qué Changmin se comportaba de esa forma? Mi respuesta inmediata fue que solo se estaba burlando o talvez probando que tan fuerte era mi amor hacia Yunho.

- ¿Qué…qué crees que estas haciendo? – solté las palabras demasiado rápido, mi mente se estaba nublando, quería alejarlo de mi…pero simplemente no podía.

- No estoy haciendo nada – susurro a mi oído mientras su cálido aliento parecía quemar mi piel. - ¿Qué crees que significa amar a alguien? – sus labios recorrían mi mentón acariciando la marca del agarre de Yunho.

- Yo…yo… - mi respiración era irregular, sentía calor demasiado calor y eso que era un día frío.

Pude notar su sonrisa irónica antes de que sus labios alcanzaran los míos. Quise golpearlo…sólo se estaba burlando de mi…como si no fuera suficiente toda la mierd* que estaba enfrentando, pero para qué les voy a mentir, no lo golpeé, de hecho me quedé tan quieto como una muñeca de trapo.

Al principio no fue mas que un roce, nuestros labios unidos y ya. Al segundo pude oír el molesto sonido de su risita antes de que mordiese mi labio aprovechando el momento para besarme con todas las de la ley. Fue algo extraño, era el primer chico a parte de Yunho con quien me besaba, pero se sentía completamente diferente…su lengua parecía conocer de memoria el camino a recorrer. Ni siquiera traté de resistirme al sentir como se ganaba sobre mi y me obligaba a caer de espaldas sobre el césped, se sentía tan bien…acaricié su mejilla con una mano y con la otra lo atraje más hacia mi para profundizar el beso, ahora le correspondía y desaseaba recorrer aquella cavidad, dejandome llevar por el ritmo impuesto por su lengua.

Me sentía tan caliente abochornado (¡Caliente! Con tan solo recordarlo me sonrojo) no pensaba, solo seguía mis instintos, los que me guiaban a besarlo, acariciarlo y recorrer toda su piel.

- Vaya, si no supiera que lo amas, pensaría que te gusto… - murmuró mientras apoyaba sus manos sobre el pasto, interrumpiendo el beso y dejándose caer de espaldas a mi lado, su respiración era agitada al igual que la mía.

- ¿No…no vas a seguir? – aun no me explico cómo es que la vergüenza me abandonó con tanta rapidez.

¡¿NO VAS A SEGUIR?! ¡ME MALDIGO A MI MISMO POR SER TAN ESTÚPIDO!.


- Ya se fue… - se sentó y señaló hacia la izquierda.

- ¿Quién se fue? – me senté y miré en la dirección señalada, para encontrarme con un chico que llevaba nuestro uniforme.

- Yunho… ¿Quién más? – me miró un tanto extrañado a punto de largarse a reír.

“¡¡¡POR TODAS LAS PUT*S DEL INFIERNO!!!” (Aún no apoyo el lenguaje obsceno, pero eso es lo que pensé). En ese momento comprendí su comportamiento tan extraño, su cercanía y aquel besó que me dejó más baboso que perro con rabia…es que ¿Qué otra cosa podría ser? ¿Que yo le gustase?...¡JA! por favor, ChangMin tendría que ser la madre teresa como para compadecerse al extremo de que llegase a desarrollar alguna especie de sentimiento amoroso hacia mi.

¡AHH! De tan solo recordarlo quiero gorlpearmeeeeeee~

El pelinegro azotó la cabeza con bastante fuerza contra la mesita en la que se apoyaba para escribir en aquella laptop, soltando un quejido a causa del dolor.

- Estás mas loco de lo que pensaba – su acompañante se encontraba viendo televisión, pero fue distraído por aquella reacción tan poco común.

Para su sorpresa fue totalmente ignorado, ya que el joven escritor volvió a lo suyo con rapidez.

~ Les informo que si me golpeé y…¡Auch! Si que dolió pero no se preocupen, mi neurona sigue en pie…en fin a lo que iba…

- Claro Yunho…y…nos vio eso es bueno – traté de encubrir la situación esperando que no fuese tan astuto como parecía.

La verdad no sé si me descubrió o no, porqué solo se rió sin prestarme mucha atención y luego se puso de píe extendiéndome su mano. La tomé y tiró de mí, me encontraba de pie y demasiado cerca de aquel niño que parecía jugar conmigo como si yo fuese un títere. Al notar que no había soltado su mano, me aparté y comencé a caminar por mi cuenta alejándome de él. Todo aquello era demasiado, mi corazón aun no se calmaba y el calor aún era intenso.

- ¿Adónde vas? – gritó tras de mí.

- Me voy a casa – le respondí sin si quiera voltear.

- Y dime… ¿Con qué planeas pagar el bus?- su voz sonaba mas arrogante que de costumbre.

- ¡No es asunto tuyo! – grité esta vez dejando notar mi estado de irritación y volteándome a verle, recordé que había dejado mi mochila y por ende mi billetera en el salón.

Para mi sorpresa se encontraba justo a mis espaldas, se me acercó con una sonrisa maliciosa en el rostro, sujetó mis caderas y me acerco a su cuerpo. Acortó la distancia entre nuestros rostros dejándome sentir su respiración. Y el calor aumentó una vez más, les juro que en mi mente sonaba la cancioncita esta * que vengan los bomberos que me estoy quemando*, todo empeoró cuando sentí como una de sus manos se introducía con cuidado dentro de uno de los bolsillos de mi pantalón…cerré los ojos y dejé escapar un suspiro.

- No…no toques ahí… - Mordí mi labio sin abrir los ojos.

Entonces sentí como unas monedas caían en mi bolsillo…al mismo tiempo en que sentí como un ejército de personas pasaba pisoteando lo poco y nada que me quedaba de dignidad.

- No te preocupes…no te tocaré ahí…no por ahora…mañana me puedes pagar con tu cuerpo – murmuró para luego seguir su camino en dirección contraria y dejarme atrás.

5…

4…

3…

2…

1…

Una de las carcajadas más molestas inundó aquella plaza, ChangMin estalló de la risa, ni siquiera podía mantenerse de pie, tuvo que apoyarse contra un árbol para mantener el equilibrio, parecía que se iba a ahogar…la risa ni siquiera le permitía respirar con normalidad.

- ¡MALDITO IMBECIL! – grité con todo el aire acumulado en mis pulmones para luego darme media vuelta y caminar en dirección contraria.

- JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA – era todo lo que oía de su parte mientras me alejaba. –JAJAJAJAJAJ de…de… ¿De verdad no quieres que te toque ahí? JAJAJAJAJAJAJA –en ese momento deseé que se ahogara con su propia saliva y que su muerte fuese conocida por todo el mundo, “La muerte más estúpida” diría en los diarios a la mañana siguiente.

- ¡Que te den! – no me detuve en ningún instante.

- JAJAJAJAJAJA ¡pues ven a darme! JAJAJAJAJAJA - ¿es que acaso daba tanta risa?....¿verdad que no?.

Lo único que hice fue levantar mi mano y enseñarle el dedo de en medio, apresuré el paso y salí de aquel lugar lo más rápido posible.

Caminé hasta que lo perdí de vista, pero imaginaba que aún estaría disfrutando del ridículo que acababa de hacer. Sentí un tirón en mi muñeca y al mirar para ver de quien se trataba me encontré con una persona que llevaba nuestro uniforme, no miré su rostro directamente ya que pensé que de seguro era el imbécil que venía a disfrutar aún mas de mi cara de payaso…tendría que empezar a cobrarle por la entretención.

- Suéltame imbécil…no quiero que me vuelvas a tocar – dije seriamente, pensando que era el risueño.

- Vaya…así que va enserio – Me respondió una voz que no era la de Changmin.

Sentí un frío que me congeló hasta el alma, era Yunho, lo miré aún sin creer del todo que fuese él…quizás Dios me estaba poniendo a prueba…si de seguro era eso. De seguro estaba sentado en su gran trono celestial, rodeado de sus ángeles y riéndose de mi pensando “Veamos cuanto puede durar la cordura te de este pobre diablo” Pues ¡puedes mandar a uno de tus ángeles a besarme el bendito trasero!.

¿Qué creen que pasó a continuación?...ya saben como funciona el sistema:

a) Me besó.
b) Me golpeó.
c) Me besó y después me golpeó.
d) Me preguntó en donde había comprado esos pantalones que hacían que mi trasero se viera así de firme.
e) Me declaró su amor y me llevó a su casa en donde nuestros deseos se apoderaron de nuestros cuerpos, volvimos a estar juntos.



Bueno, ya me tengo que ir…está a punto de comenzar America´s Next Top Model y ¡no me lo pierdo por nada del mundo! (y mi mamá que aún no cree que soy gay…pobrecita), recuerden díganme que piensan que pasó, se cuidan bye bye~.



0 comentarios Publicado por Kim JaeJoong en 22/6/2010 00:01:00 AM

Police Love: ¡¡FORBIDDEN!! cap 3

Aún con el papel entre sus manos corrió a la oficina de su tío a mostrarle su nueva hazaña.

- ¡Inspector! - Gritó al tiempo que abría la puerta.

- Changmin, ¿a qué se debe esta entrada tan sorpresiva e impulsiva a mi oficina?- Preguntó Yunho desconcertado.

- Lo- lo siento, Inspector- Dijo un avergonzado Changmin. Había entrado con tanta prisa sin antes golpear, que no se había dado cuenta de que la oficina del Inspector Yunho estaba ocupaba con dos personas más dentro, una era el Comandante y el otro, era un oficial, si bien nunca lo había visto antes, dio por seguro que su cara no se le olvidaría tan fácilmente.

- Y bien, si tanta es la prisa por decir algo, joven detective, será mejor que lo diga para que no se le olvide. - Había hablado el Comandante.

- Okey. Lo que quería decir, es que anoche estuve leyendo estos papeles- Dijo poniendo sobre la mesa los informes. - Son los informes del ladrón Kuguar, los leí todos. Uno por uno. Pero hubo uno que llamó mi atención de inmediato, y fue este, el caso número 19. - Dijo pasándole el informe al Comandante.

- Si mal no recuerdo este fue el caso donde estuvo involucrada la reina de España, ¿no es así? - Preguntó el Comandante al momento que le pasaba los informes a Yunho, después de haberle echado una rápida mirada.

- ¡Exacto! - Exclamó Changmin.

- La verdad, no le veo lo emocionante a esto. Fue un caso en el cual nosotros salimos ganando y, notablemente, el ladrón perdió. - Dijo el Comandante.

- Sí, lo sé. Pero la duda es ¿por qué razón el ladrón se echó para atrás en el último minuto?. Todos aquí sabemos que la guardia que había no era la suficiente como para escoltar a una reina, y, está de más decir que la reina portaba una muy importante joya en su cuello ¿no es cierto?. - Dijo Changmin, dándose cuenta que tenía la atención de los tres caballeros que estaban allí.

- Aún no le veo lo sospechoso, Changmin. - Había dicho Yunho.

- Supe que Ustedes, como escoltaban una reina, le pusieron una emboscada al ladrón, porque sabían que actuaría ese día ¿no?.

- Sí, le habíamos puesto una emboscada, tal como dicen estos informes. - Respondió el Comandante.

- Y supongo que la noticia de la emboscada no la sabían nadie más, excepto los policías, ¿cierto? - Preguntó Changmin.

- Sólo algunos. No todos los policías sabían de esta emboscada, solo los que actuarían en conjunto con la emboscada. - Dijo, esta vez, Yunho.

- Más sospechoso aún. Pues bien, si yo fuera el ladrón, no hubiera desperdiciado esta oportunidad. Sinceramente con poca escolta, una reina transportando una joya de miles de millones y además, supuestamente, no teniendo la menor idea de que me tenían una emboscada, hubiera actuado sin pensarlo dos veces. ¿ No lo creen? - Dijo Changmin.

- Bueno, ahora que lo dices ... En realidad suena un poco sospechoso todo esto - Dijo Yunho poniéndose a pensar seriamente.

Changmin esbozó una sonrisa al ver que su tío estaba comprendiendo su deducción.

- Entonces, ¿qué es lo que nos tratas de decir?. ¿Que ahora el ladrón también puede ver el futuro y leer mentes? - Preguntó el Comandante.

- Puede ser una alternativa. Pero encuentro mucho más razonable la posibilidad de que se haya colado en el cuartel y haya visto estos archivos. Si una vez fácilmente se coló en una de sus fiestas, Comandante. ¿Por qué no tomar la posibilidad de que se haya colado a este mismo cuartel? - Dijo Changmin levantando una ceja.

- Ya entiendo. Oficial, vaya inmediatamente a la oficina donde se llevó a cabo el informe de esa emboscada y por favor interrogue a todos los oficiales, Inspectores y Mayores que tuvieron algo que ver con ese caso, por favor - Ordenó el Comandante.

- A la orden, Señor.- Dijo el Oficial y salió de la oficina.

- Realmente, creo que tomé la desición correcta al hacerlo llamar y que nos ayudara con este caso, Detective Changmin - Dijo el Comandante dándole unos golpecitos en la espalda a Changmin. Yunho solo se limitó a sonreír con la sonrisa más llena de orgullo que tenía.

- Muchas gracias, Comandante. Me resulta muy grato saber que les soy de gran ayuda. - Dijo Changmin riendo como cuando a un niño chico se lo felicita por una buena nota.

- Bueno, entonces si no hay nada más que hacer aquí, me retiro. - Dijo el Comandante arreglándose la chaqueta. - Inspector Yunho, en cuanto termine de hacer lo que le pedí, le solicito que vaya a hablar con el Oficial para que le explique sobre los resultados de la interrogación. - Y cerró la puerta saliendo hacia el pasillo.

- Estuviste genial, Changmin - Dijo Yunho chasconeándole el pelo, como lo hacía cuando era un niño chico.

- Gracias, tío. Por cierto, ¿que cosa te pidió que hicieras el Comandante? - Preguntó Changmin ordenándose el cabello desordenado.

- Bueno, antes de que entraras así tan de improviso, el Comandante vino a mi oficina, porque encontraron a otra mujer que fue víctima de una violación de este tipo. Y quería que yo me encargara de la interrogación. - Dijo Yunho prendiendo un cigarrillo.

- ¿Ha vuelto a violar a una persona? - Dijo Changmin apartando el humo del cigarrillo de su cara.

- Lo siento, se me olvida que no te gusta el humo del cigarro - Dijo Yunho apagando el cigarro.

- No, no te preocupes. ¿Puedo ir contigo a esa interrogación? - Preguntó Changmin con un cierto brillo en sus ojos.

- Está bien. Supongo que nos servirás de mucha ayuda - Dijo Yunho sacando su gorro de la perchera y saliendo de la habitación.

- Gracias. - Dijo Changmin siguiendo a Yunho por el pasillo.

Una vez que ambos salieron del cuartel, se subieron a uno de los autos de policía que habían estacionados fuera. Yunho se sentó al volante y Changmin al lado de este. Se le notaba la emoción en la cara.

- ¿Emocionado, Changmin? - Preguntó Yunho encendiendo el motor.

- La verdad es que sí. Me emociona la idea de que ahora mismo vayamos a nuestra primera pista que nos dará una localización más exacta de este tal Kuguar.

- No te emociones demasiado, te puedes defraudar. Como te dije antes, estas víctimas son lo bastante raras, no hemos podido sacarles ninguna información a ninguna. - Dijo Yunho mirando por el retrovisor.

- No sé, siento que hoy si que podremos averiguar algo.

- Eso espero. Por cierto, me impresionó la forma con la que te luciste hoy día, Changmin.

- Muchas gracias, la verdad, tengo que confesarte que cuando ayer me contaste la historia en tu oficina, algo me quedó dando vueltas en la cabeza. ¿Por qué razón no robó esa joya?. Oportunidades como esas no se dan dos veces ¿no crees?

- Ahá. - Dijo Yunho con la vista fija en frente.

- Bien, como dije hoy, si yo fuera el ladrón, no dudaría ni dos veces en robar esa joya, después de todo ya tenía la suficiente experiencia como para robar algo con tan poca vigilancia. Es por eso, que anoche, cuando llegué a tu casa y me puse a leer los informes me emocioné mucho cuando leí la parte que decía que la emboscada no había sido necesaria. Tú no me habías comentado nada sobre esta. Entonces, si es como nosotros pensamos y el ladrón tuvo acceso a estos papeles, se aclararían las cosas. Porque podríamos pensar que al saber sobre su "secreto" el ladrón no tenía más remedio que elegir entre dos opciones. La primera era intentar robar esa joya y arriesgarse a ser capturado, o, la segunda era esperar a que la guardia estuviera baja y no arriesgarse a ser capturado. Después de todo, estaba su libertad en juego.

- Aún sigo soprendido. No sé como razonaste todo eso con solo leer el informe. No me extraña que estes siendo reconocido como el mejor de los Detectives de la capital.

Changmin ante tal comentario solo se limitó a sonreír. La verdad, estaba prácticamente cumpliendo su sueño de ser reconocido mundialmente como un buen detective, y que mejor que empezar por la capital, por su propio país.
Yunho encendió la radio del vehículo, Changmin aprovechó ese momento para mirar por la ventana. Hace tanto tiempo que no veía esos pasajes, la plaza principal, la iglesia donde le gustaría casarse, negocios que siempre visitaba cuando era pequeño y que aún estaban en pie. Recordar todo aquello hacía que sintiera una cierta nostalgia.



Cuando llegaron a la Comisaría de la comuna, se bajaron y entraron. Era la primera vez que Changmin estaba ahí, habían inaugurado esa comisaría hace poco, así que lo único que hacía era seguir a su tío.

- Buenas días, Inspector - Decían la mayoría de los oficiales acompañado de un movimiento de cabeza.

- Buenos días, Oficiales - Respondía Yunho cuando lo saludaban.

Entraron a una sala, lo suficientemente grande como para construir una casa entera. Al medio de la sala había un mesón redondo, al parecer era como el centro de informaciones de la comisaría. A Changmin no le estrañó que hubiera un centro de informaciones en ese lugar, era tan grande que hasta el mismo Comandante podría perderse ahí dentro.

- Buenos días señorita - Saludó Yunho acercándose al mesón- vengo de parte del Comandante del cuartel general. Me envieron para llevar a cabo un interrogatorio.

- Adelante, Inspector. Esta es la llave y su credencial para ingresar.

- Muchas gracias - Respondió Yunho acompañando las palabras con un movimiento de cabeza.

Entraron en una de las tantas puertas que había. Se notaba que el lugar lo habían construido hace poco, tenía tecnología muy avanzada, además, la arquitectura del lugar era como la de los edificios que hacen en las películas de ciencia ficción de ahora. Yunho puso la credencial en una ranura que había en el borde de la puerta y esta se abrió automáticamente.

Al entrar, lo primero que vieron fueron una mesa en el centro de la habitación y una mujer sentada. Changmin pudo apreciar la belleza de la mujer, la verdad, es que solo era una jovencita, pero aún así tenía ciertos rasgos que hacían notar el principio de una mujer adulta.

- Buenos días, señorita. Soy el Inspector Yunho, encargado de la interrogación y este - dijo señalando a Changmin - es el Detective Changmin.

Los ojos de la mujer se fijaron en Changmin. Tenía un gesto de indeferencia en su mirada, que hizo saber a Changmin que la jóven no iba a cooperar mucho.

- Según sabemos, fue víctima de una violación del ladrón Kuguar - Dijo Yunho haciendo que se perdiera el contacto visual entre Changmin y la mujer.

- No sé de qué rayos me está hablando - Respondió la jóven.

- Por favor, le pido su coolaboración en ...

- Escuche, no me trajeron aquí para responder a preguntas de una situación inventada - Dijo la mujer comenzando a indignarse.

- ¿Dice que Usted no fue víctima de una violación? - Preguntó Changmin.

- Por supuesto que no, y la verdad no sé de donde saca tanta tontera la policía.

- Unos oficiales la encontraron a Usted desnuda en una cama de la Taberna de este sector - Dijo Yunho un poco irritado- y tenemos testigos que dicen haberla visto a Usted y a Kuguar subiendo hacia esa habitación.

La mujer se sonrojó un poco por las palabras del Inspector - Bueno, es verdad que tuve ... algo con él, pero la policía me acusa de haber sido víctima de violación, y eso es una completa farsa. - Dijo alzándo un poco la voz.

- Entonces, ¿kuguar no fue el que la intentó seducir y la llevó a la cama a la fuerza? - Preguntó Changmin.

- Por supuesto que no "intentó" seducirme. Lo hizo por completo. Incluso podría decirles que fui yo la que tomó la iniciativa.

Yunho y Changmin se miraron extrañados. ¿Podría ser que esta vez Kuguar saliera inocente?, o que, peor aún, ¿resultaba que él había sido víctima de ciertos encantos?. ¿Kuguar siendo seducido y no seduciendo? No. Eso no podía ser.

- Señorita ... - Dijo Yunho mirando el expediente.

- Eun Kyung - Dijo la jóven.

- Gracias. Señorita Eun Kyung, ¿tenía Usted conocimiento de que este hombre es un ladrón de joyas, y que por tanto, es una persona peligrosa?

- No tenía idea.

- Lo que me lleva a pensar que tampoco sabía que ya había violado a otras personas anteriormente.

- Para que mentirle, Inspector, no sabía que andaba un ladrón de joyas suelto por los alrededores.

- Me parece extraño - Dijo Changmin tomando un lápiz en sus manos y jugando con el - que una persona tan jóven y hermosa como Usted ande sola en las calles o peor, de taberna en taberna acostándose con gente a la primera son ninguna seguridad.

- Si quiere hablar de mi vida privada, le digo desde ya que no contestaré nada, además, puedo perfectamente hablar con mi abogado y ...

- ¿Se va a casar? - Preguntó Changmin dejando el lápiz sobre la mesa y poniéndose serio.

- ¿Disculpe? - Dijo la mujer con cara de ofendida.

- Le pregunto por si se va a casar, señorita. Porque una mujer con ese anillo tan caro, de seguro lo recibió de parte de su novio. ¿Me equivoco?.

- Este anillo me lo regaló mi madre, es una joya muy valiosa que pasa de generación en generación en mi familia. - Dijo tacando el anillo, como si se lo fueran a quitar.

- ¿Una joya muy valiosa dice? - Changmin esbozó una sonrisa burlona. - Me parece más extraño aún, que Usted, jóven y hermosa, como dije anteriormente, proveniente de una familia rica y con una joya de tal valor en su poder no esté al tanto de que anda un ladrón suelto, y nada menos que un ladrón de joyas. ¿Me puede explicar eso?, por favor. Porque, digo, de seguro por último su familia tuvo que advertirle algo, ¿no?

La mujer comenzó a ponerse nerviosa, abría y cerraba la boca para intentar decir algo, pero al parecer no encontraba las palabras.

- Usted nos estpa ocultando algo, y por su propio bien, le rogaría que nos explicara ese "algo". - Dijo Changmin finalmente echándose para atrás en la silla, apoyándose totalmente en el respaldo.

- Yo ... yo ....

La puerta automática se abrió de pronto a sus espaldas.

- Inspector, tiene que regresar inmediatamente al cuartel general con el Detective Changmin, órdenes del Comandante - Dijo el oficial.

Changmin reconoció al oficial, era el que había estado en la oficina de su tío con el Comandante esa mañana.

- Nos vamos inmediatamente, muchas gracias Oficial. - Dijo Yunho, y acto seguido el Oficial salió de la habitación, cerrándose la puerta tras suyo.

Changmin se volvió rápidamente hacia la jóven y le volvió a clavar su mirada acusadora.

- Será mejor que se vayan señores, no creo que quisieran un reto por parte del Comandante, por el tono de voz de aquel Oficial, parecía algo grave ¿no? - Dijo la jóven. Al parecer había recobrado su confianza al cien por ciento de nuevo.

- Creo que la interrogación llega hasta aquí por esta vez. Pero le ruego que se vaya preparando para nuestro próximo encuentro - Dijo Yunho.

Changmin y Yunho se pararon de las sillas y salieron por la puerta, donde fuera los esperaba el Oficial, el cual, antes de que la puerta se cerrara, alcanzó a enviar una mirada de preocupación a la jóven, y esta, devolviéndole solo una sonrisa.

- ¡Maldita sea! - Dijo Changmin una vez se hubo cerrado la puerta. - Estuvimos tan cerca de saber algo, ahora de seguro estará inventando una historia para decirnos en nuestra próxima reunión.



- Por la cara que tienes, creo que no traes buenas noticias - Dijo recostado en la orilla del tejado mirando hacia el cielo.

- Y tú por la cara que tienes, veo que disfrutas todo lo que haces. - Dijo acercándose a su amigo que estaba en el techo.

- Por supuesto que lo disfruto - Se sentó y dobló una rodilla y puso un brazo sobre esta para darse apoyo, luego miró su manzana roja y le dio un mordisco.

- Necesito que bajes, tengo que hablar contigo, Yoochun.

- ¿Qué ocurre?, ¿tuviste problemas en tu trabajo y vienes a desahogarte conmigo? - Dijo Yoochun bajando del techo de un salto.

- Me extraña que digas eso, sabes que todos los problemas que tengo en el trabajo son culpa tuya.

- Lo sé. Pero no puedo hacer nada respecto a eso, y te consta. Por eso te he dicho muchas veces que dejes ese maldito trabajo, odio saber que eres reprendido por mi culpa.

- Pero no haces nada para evitarlo. Bueno, eso no importa, de cualquier forma, creo que estamos en aprietos.

- ¿Estamos?. ¿Esto nos incluye a los dos? - Preguntó Yoochun caminando bajo la luz de la luna.

- Sí, de alguna forma estamos los dos involucrados - Dijo siguiendo a su amigo.

- ¿Hubo problemas con la jóven? - Preguntó Yoochun pateando una piedra que había en el camino, no muy interesado de lo que estaban hablando, como si todo fuera una mera rutina.

- No, como siempre no hubo problemas con eso. Logré convencer a la mujer, créeme, no dirá nada, lo que me preocupa es otra cosa ... ¿podrías siquiera prestarme un poco de atención? - Dijo al ver que Yoochun comenzaba a jugar con un perro.

- Okey, lo siento - Yoochun soltó al perro y quedó frente a frente con su amigo.

- Llegó un nuevo Detective al cuartel general, al parecer, es el sobrino del Inspector Yunho.

- ¿Te preocupas por un nuevo Detective, Jae? Recuerda que han pasado más de cinco Detectives por ese cuartel en los últimos tres meses, y ninguno ha sido como para preocuparnos - Dijo Yoochun volviéndo a jugar con el perro que corría alrededor de él pidiendo su atención.

- Este es diferente, créeme. Descubrió lo que pasó con la reina de España en menos de un día.

- ¿A qué te refieres con "descubrió"?

- El Comandante me hizo interrogar a todos los Oficiales que estuvieron involucrados en ese caso. El Detective creía que tú te habías infiltrado en el cuartel general como aquella vez en la fiesta del Comandante.

- Pero no supieron nada, ¿cierto? - Preguntó Yoochun dejando al perro de lado y centrando toda su atención en Jaejoong.

- No, obviamente como yo estaba a cargo de la interrogación no podía interrogarme a mí mismo, así que me he pasado por alto.

- De modo que el Detective no tiene la menor idea de que fuiste tú quien me mostró lo de la emboscada - Dijo Yoochun con una sonrisa en su cara al tiempo que se tomaba el mentón.

- Ni tampoco sabe que yo fui el que te dio la entrada para que pudieras pasar a la fiesta aquella vez y que te hiciste pasar por mí.- Jaejoong se sentó en una banca que había en el camino.

- No fue difícil, te conozco desde que éramos pequeños, sé todos tus movimientos y tus caras, además como eras nuevo, nadie te conocía del todo. - Dijo Yoochun sentándose al lado de su amigo.

De pronto, Yoochun comenzó a reír de la nada haciendo que Jaejoong lo quedara mirando extrañado.

- ¿Qué te sucede Yoochun?, ¿qué es tan gracioso?

- Por fin un rival a mi nivel, veremos qué tan bien lo sigue haciendo este tal Detective, ¿cómo dices que se llama?

- Creo que su nombre es Changmin.

- Changmin - Repitió Yoochun - veremos qué tan bien juegas al gato y al ratón, Changmin.

- ¿Qué es lo que haras, Yoochun? - Preguntó Jaejoong con la curiosidad comiéndolo por dentro.

- Pretendo mandarle un pequeño obsequio, algo básico, solo para ver contra quien me enfrento. Así puedo mostrarle que a diferencia de las películas, en la vida real, el mal es el que siempre gana.



Jaejoong recordó lo que le había dicho Yoochun la noche anterior en el momento que le pasaba la carta al Inspector Yunho.

- Quiero que la lea Inspector - Dijo el Comandante - Nos llegó en la mañana, un poco después de que Ustedes se fueran a la interrogación. Por cierto, ¿pudieron sacar algo de información de la muchacha?

- Nada Comandante, al igual que las demás, no tenía ninguna disposición en ayudar. - Respondía Yunho mientras abría la carta.

- Que mal. Bueno, me lo esperaba de todas formas. - Dijo el Comandante sentándose en su escritorio y tomándose la cabeza en señal de cansancio.

- ¡Pero ... ¿Qué es esto?! - Exclamó Yunho sosteniéndo la carta entre sus manos.

Dentro del sobre venía un papel blanco con algunas letras escritas en él, decía lo siguiente:

ÑD ODJLD GH ÑD PRFKH
VH HPYXHÑYH HP OLV VXHQRU
B ÑD EHÑÑHCD VH GLEXMD
HP XP GHVWHÑÑR OLVWHULRVR SHUR FHUWHUR

OL DÑOD GHVSÑLHJD VX LPVWLPWR
B FRUUH SRU HÑ XPLYHUVR
OLHPWUDV XP HPRUOH ÑXFHUR
ÑH VXVXUUD WLHUPDV SDÑDEUDV

OH VXOHUMR HP HÑ VLÑHPFLR
B OLV ODPRV DFDULFLDP XPD URVD
TXH DFXPDGD SRU ÑD EULVD
VH OHFH HP HÑ IÑRULGR MDUGLP

- ¿Qué se supone que es esto? - Preguntó Yunho terminando de ver el papel y pasándoselo a Changmin

- Eso es justamente lo que quiero que averigue - Dijo el Comandante arreglándose la gorra.- Esto puede ser una carta de amenaza, Inspector. Me gustaría que la inspeccionara y tratara de averiguar que significan todos esos garabatos.

- No lo creo - Dijo Changmin dejando la carta a un lado y tomando el sobre - Si se fijan bien, aquí en el sobre pone remitente - Dijo entregándole el sobre al Comandante.

- RAGUOC - Leyó el Comandante en voz alta. - ¿Qué rayos significa eso?

- No lo sé aún, pero si yo fuera la persona que mandó la amenaza, en primer lugar no hubiera puesto remitente. Segundo, si se dan cuenta, la carta está escrita con garabatos o algún tipo de código, no creo que nadie que quiera amenazar a alguien se tome el tiempo de escribirlo en clave, yo más bien, hubiera escrito un mensaje corto y preciso, para intimidar a mi víctima. Y tercero, para mí, esto no es más que un simple juego, una especie de reto, una persona manda un mensaje cifrado para reírse de nosotros. - Changmin sentía que el corazón se le aceleraba. Era cierto, este tipo de cosas le producían una cierta emoción, después de todo, llegar a la verdad de las cosas era su hobbie número uno.

- ¿Entonces nos intentas decir que no nos preocupemos de esta carta?, ¿que la pasemos por alto? - Dijo el Comandante un poco enojado.

- Por supuesto que no, Comandante. Un reto, algo de vida o muerte o un simple juego, siempre son bienvenidos para mí. Además, después de todo, no tengo nada mejor que hacer, en la interogación con la muchacha no nos fue muy bien, y creo que esta carta es obra de Kuguar nuevamente.

- ¡¿Obra de Kuguar?! - Exclamaron Yunho y el Comandante al mismo tiempo.

- ¿Qué le hace pensar eso? - Dijo el Oficial, que hasta entonces no había abierto la boca ni para decir pío.

Changmin acababa de caer en la cuenta que el Oficial se encontraba con ellos, aunque había sido él que los había ido a buscar y el que les había pasado la carta. No era de esas personas que se hacen notar o que sobresalen de las demás después de todo. - No lo sé, instinto de Detective. Creo - Dijo Changmin mirando a Jaejoong fijamente.

- Entonces no tendremos otra alternativa que confiar en su "instinto" y su buena capacidad de Detective y dejarle esta carta en sus manos. - Dijo el Comandante parándose de la silla y extendiéndole la carta y el sobre a Changmin.

- Muchas gracias, Comandante. - Dijo Changmin recibiéndole ambas cosas. - Si no le importa, prefiero ir a casa a descifrar todo esto, tengo una cierta fijación por decirlo así, con resolver las cosas ahí.

- No se preocupe, Usted vaya donde le sea más cómodo. Pero debe tener en cuenta que apenas sepa algo de esa carta, nosotros debemos ser las primeras personas en saberlo, ¿de acuerdo?

- Entendido - Dijo Changmin sonriendo.

Yunho y Changmin salieron de la oficina del Comandante. Caminaron por el pasillo y bajaron la escalera hasta llegar a la puerta de la oficina del Inspector Yunho.

- ¿De verdad vas a hacerte cargo del caso, Changmin? - Preguntó Yunho antes de abrir la puerta y entrar a su oficina.

- Preferiría que en casos así me dijeras que me apoyas y que confías en lo que hago.

- Por supuesto que te apoyo y que confío. Pero sabes que es un ladrón, y no cualquiera, uno muy difícil de atrapar. Y a veces me da miedo que estés metido en algo tan peligroso ...

- Tío, sólo es descifrar una carta. Relájate. - Dijo Changmin con una mirada tierna. Sabía que su tío estaba preocupado por él, no quería que le pasara nada.

- Tienes razón, lo siento. - Dijo Yunho chasconeando a su sobrino. - Ahora vamos, te iré a dejar a la casa para que puedas trabajar.

- No es necesario, quisiera irme solo mejor. Ya sabes, me gusta pensar mientras camino.

- Pero ¿recuerdas bien el camino a casa?

- Sí. Cuando el policía me fue a dejar, vi algunos de los puntos estratégicos que veía cuando era pequeño, me ayudaré con eso. No te preocupes.

- Bueno, cualquier cosa puedes llamarme, iré a verte inmediatamente.

- Gracias. Adiós. - Dijo Changmin con un movimiento de mano y caminando hacia la entrada.

- Adiós.- Alcanzó a decir Yunho antes de que Changmin desapareciera por la puerta.



"Raguoc, Raguoc" iba pensando Changmin mientras caminaba, de algo le sonaba ese nombre, estaba seguro. Una vez más miró la carta que tenía en las manos, "puede ser un idioma, pero ¿cuál?, tantos idiomas en el mundo. Empezó con los básicos, claramente no era coreano, tampoco podía ser español ni inglés. Sin embargo, podría ser una especie de lengua de algún pueblo en específico. Aún así, quedaba en las mismas, tantos pueblos para empezar a investigar, además, no conocía todos las lenguas, tendría que llegar a casa y volver a leer los expedientes de Kuguar. Por lo menos así sabría donde había nacido el ladrón y tendría un sector más reducido para buscar los idiomas. O quizá no fuera un idioma, podría ser una especie de código, en todo caso, eso tendría más sentido.

ÑD ODJLD GH ÑD PRFKH
VH HPYXHÑYH HP OLV VXHQRU
B ÑD EHÑÑHCD VH GLEXMD
HP XP GHVWHÑÑR OLVWHULRVR SHUR FHUWHUR

OL DÑOD GHVSÑLHJD VX LPVWLPWR
B FRUUH SRU HÑ XPLYHUVR
OLHPWUDV XP HPRUOH ÑXFHUR
ÑH VXVXUUD WLHUPDV SDÑDEUDV

OH VXOHUMR HP HÑ VLÑHPFLR
B OLV ODPRV DFDULFLDP XPD URVD
TXH DFXPDGD SRU ÑD EULVD
VH OHFH HP HÑ IÑRULGR MDUGLP

Las palabras ahí escritas tenían más pinta de ser un código que un idioma de todas formas, pero no podía eliminar ninguna posibilidad, si fuera un idioma, tendría que haberlos escrito en su forma fonética, pero aún así, algunas de las palabras escritas serían casi imposible de pronunciar.
Changmin se rascó la cabeza mirando hacia el cielo. "Realmente este ladrón no es normal", pensó. Desvió la mirada hacia la derecha y vio la iglesia, el tercer punto estratégico de camino a casa de su tío. Al parecer ya no le faltaba tanto, llevaba más de la mitad del trayecto y aún no podía descifrar ni siquiera una letra del mensaje. Esto realmente lo estaba frustrando un poco.

- ¡Hey! ¡Aléjate de mi hija!

Changmin escuchó el grito, provenía de un supermercado cerca de donde se encontraba, se dirigió ahí para ver de que se trataba.

- ¡Alguien por favor! ¡Ayuda!, ¡el acosador está escapando! - gritaba una señora mientras abrazaba a una niña de unos 18 años.

"El acosador" sonó como eco en su cabeza, "¿podría ser...?"

- Señora, ¿hacia donde se dirigió el acosador? - Preguntó Changmin acercándose a la señora.

- Por allá - Dijo apuntando en dirección a la iglesia.

Changmin siguió con la mirada el dedo de la señora. En medio de toda la gente vio correr a un sujeto en dirección a la iglesia, sin pensarlo dos veces se puso a correr tras él.

El tipo se dio cuenta de que alguien lo seguía y se metió por uno de los pasajes que había atrás de la calle de la iglesia. "Maldito, no escaparás" se decía Changmin mientras seguía corriendo tras él. Llegó al pasaje, pero una vez hubo doblado en la esquina para meterse dentro del pasaje, se llevó una sorpresa, no había nadie excepto un mendigo fisgoneando en un basurero. Changmin automáticamente recordó lo que había leído en los expedientes, "Kuguar: un maestro de los difraces".

- Puedes engañar al olfato de la policía, pero no al de un Detective. Aún hueles a crimen - Dijo sonriendo Changmin.

El mendigo solo miró de reojo a Changmin.

- No sé de qué me hablas joven - Dijo el mendigo volteando, dándole la espalda a Changmin y comenzando a avanzar.

- Ya te lo dije, no me engañas. Supongo que sabes de sobra que al final de este pasaje no hay salida. - Dijo Changmin haciendo que el mendigo se detuviera. - Además, por muy rápido que puedas cambiarte de ropa, es imposible cambiarse los zapatos. Y según lo que veo, tus zapatos están llenos de barro, es curioso, ¿sabes?, porque la plaza por la que acabo de pasar corriendo para llegar hasta aquí, también estaba llena de barro, Kuguar.

- Con que el olfato de un Detective, ¿eh? - Dijo Yoochun sacándose el disfraz, aún de espaldas a Changmin.

- Admítelo, no tienes escapatoria. Esta vez, gano yo. - Dijo Changmin aguantando la risa de satisfacción que tenía por dentro.

- Já, no cantes victoria antes de tiempo, joven Detective. ¿Quién dijo que no tenía un as bajo la manga?

- ¿Un ... as? - Dijo Changmin con un tono algo preocupado.

- Me extraña que aún no te des cuenta, ¿o es que tu olfato de Detective tiene tiempo límite?. - Dijo Yoochun- Si no te has dado cuenta, estás solo. No tienes refuerzos, y supongo que sabes que ni siquiera una escuadra de Detectives con olfatos supersónico ha podido capturarme, ¿qué te hace pensar que tú lo harás?

- No tienes ningún lugar donde ir, estás entre esa pared ... y yo. Y aunque yo esté solo, tú también lo estás. La diferencia es que yo no estoy siendo apuntado con un arma. Cualquier paso en falso que des, tiro del gatillo. - Dijo Changmin sosteniendo la pistola firme entre sus manos.

"asdf" pensó Yoochun, realmente no había visto que el muchacho llevaba un arma. Aunque, eso poco importaba, mientras lo entretenía con su cháchara inservible, había repasado mentalmente por lo menos unas veinte veces el camino que tenía que seguir para salir de ahí, como tantas otra veces. Pero debía admitir, que hablar con ese tipo, lo estaba entreteniendo bastante.

- Con que un arma, y si se puede saber, ¿qué te hace pensar que no estoy solo?. Además, ¿cómo sabes que no tengo un chaleco antibalas debajo? - Preguntó Yoochun, aún de espaldas, pero ahora, tenía sus manos metidas en los bolsillos delanteros del pantalón.

- ¡Pon las manos en alto! - Gritó Changmin, si bien lo hizo para parecer enojado y dispuesto a disparar, también lo hizo para ver su suerte y esperar a que alguien cerca los haya escuchado. Porque, ¿a quién engañaba? nunca había disparado un arma.- Por favor, ¿un ladrón como tú trabajando en equipo? no me lo creo. Y lo del chaleco, escucha, soy jóven, pero no nací ayer, nadie puede andar con dos tipos de ropa arriba y además un chaleco antibala y verse así de flaco.

- ¿Es un cumplido? - Sonrió Yoochun ahora con las manos sobre la cabeza.

- Date vuelta. - Ordenó Changmin.

Lentamente Yoochun comenzó a darse vuelta, aún con las manos sobre la cabeza. La oscuridad del pasaje no dejaba ver bien a Changmin, por lo que tuvo que ordenarle que avanzara. Yoochun empezó a avanzar, también lentamente, tampoco quería hacer un movimiento brusco y hacer que el chico disparara.

Changmin quedó paralizado en cuanto la luz comenzó a tocar el rostro de Yoochun. "¡Imposible!" se decía así mismo. ¿Qué era esto?, ¿qué es lo que le pasaba?, su cuerpo no quería recibir órdenes de moverse, al contrario, por más que intentó no sorprenderse, su rostro como manejado por una fuerza propia, no pudo dejar de esbozar una cara de sopresa. No podía creerlo, la luz hacía que los ojos negros del ladrón parecieran serenos y profundos, aún cuando un gesto de completo orgullo emanaba de ellos. Y su boca, semi abierta, con unos labios gruesos y un poco morados, (¿morados?, sí, así se veían) que dejaban ver un poco los dientes perfectamente alineados dentro de su boca.

- Supongo que tienes licencia para disparar eso, ¿cierto?. No esperarás que crea que sí la tienes, supongo. - Dijo Yoochun haciendo que Changmin despertara como de un sueño. Changmin sólo podía mirar el suelo, intentando hallar la respuesta a sus pensamientos.

Yoochun al ver que el chico estaba como medio aturdido, decidió que era su oportunidad para escapar, sin embargo, algo le decía que se quedara.

- Hey, ¿te encuentras bien? - preguntó Yoochun mientras bajaba las manos lentamente de la cabeza.

Iba a dar el primer paso para acercarse a Changmin, cuando escuchó un grito.

- ¡Changmin!

Era Yunho, llegaba justo a tiempo, o eso es lo que pensaba él. En el momento en que vio a Kuguar, soltó el primer disparo, pero como muchas otras veces, falló. Yoochun ya estaba arriba del techo sano y salvo. Yunho no iba a perder el tiempo siguiendo a Yoochun. Esta vez no. Se acercó a Changmin que aún no se había movido de su posición, aún seguía con los brazos tiesos, con el arma firme entre las manos y con la mirada como petrificada en el suelo.

- Changmin, ¿estás bien? - Preguntó Yunho acercándose a su sobrino y tocándole un hombro.

- T-tío - Respondió, por fin rompiendo el contacto visual con el suelo.

- ¡¿Estás bien, Changmin?! - Gritaba Yunho tomándolo de la cabeza y moviéndosela un poco.

- Sí, Estoy bien. - Dijo Changmin.

"¿Qué rayos fue todo eso?, ¿porqué maldita razón se había quedado tan petrificado?". Changmin no dejaba de pensar en eso, sólo en esas dos preguntas. Aún así, se dio cuenta de que su tío aún no se convencía del todo que se encontraba bien (y es que realmente no lo estaba) así es que tuvo que dejar todas sus dudas a un lado y cambiar la cara. Aparentar.

- Tío, ¿cómo me encontraste? - Preguntó tratando de sonar lo más normal que podía.

- Ya van a ser casi las siete de la tarde, estaba preocupado por tí, así es que llamé a la casa, pero nadie contestaba. Llamé a los vecinos para ver si por último uno de ellos te habían visto llegar y me dijeron que no. Así es que me preocupé y le pedí permiso al Comandante para salir a buscarte.

- Oh, ya veo - Dijo Changmin.

- Changmin, ¿cómo fue que diste con Kuguar en un lugar así? - Preguntó Yunho. Ya habían salido del pasaje, ahora ambos se dirigían al auto que estaba estacionado frente a la iglesia.

- Iba pasando cerca de ese supermercado, cuando de pronto, escuché a una señora gritar y vi a un sujeto corriendo. Lo seguí hasta este callejón, y fue cuando me di cuenta de que era Kuguar.

- Me alegro de que no te haya pasado nada. Me asusté mucho cuando vi que estabas ahí parado casi sin reacción alguna. Pero estás bien y eso es lo importante. Por lo menos ahora ya lo conoces, no es difícil olvidar su cara. - Dijo Yunho mientras abría la puerta del auto y se sentaba en el.

- ¿Por qué lo dices? - Preguntó Changmin de un salto.

- Por su cara, tiene marcado la palabra crimen en su rostro. Y su mirada ... ¡Dios! Como la odio, esa mirada despectiva y superior que tiene, solo hace que me den ganas de dispararle de una vez.

Por un momento Changmin pensó que había encontrado la respuesta a su problema, pero toda la ilusión se desmoronó en un instante. "Mirada despectiva y superior" Eso no es lo que había visto Changmin, definitivamente no era eso. "En su rostro marcada la palabra crimen" bueno, quizá si, según él, todos los ladrones tenían ese rostro, pero no es justamente lo que había visto en ese momento.
Quizá todo había sido una broma de su mente, quizá solo estaba cansado, después de todo, había caminado toda la tarde y no había parado de pensar en ese mensaje. "¡El mensaje!" pensó y rápidamente lo sacó de su bolsillo. Si en algún debía estar la respuesta era ahí.

- ¿Aún no descubres de que se trata, verdad? - Preguntó su tío.

- La verdad es que no. Pero creo que con un día más puedo resolverlo. - Dijo Changmin sin despegar la mirada del papel.

- No deberías leer mientras viajas, te puedes marear.

- No te preocupes, tengo buen equilibrio.

- De todos modos, ya llegamos. Vamos, abajo. - Dijo Yunho soltándole el cinturón de seguridad.

Changmin volvió a guardar el papel en su bolsillo. Vaya, después de todo el trayecto de la iglesia a la casa era realmente corto.

- Bueno, te dejo aquí Changmin. Yo tengo que volver al cuartel, hubo un asalto en el negocio cerca del lugar y el Comandante quiere que me encargue. Creo que llegaré algo tarde a la casa otra vez, así es que ahí en la cocina hay cosas para comer. Nos vemos. - Se despidió Yunho encendiendo el motor del auto.

- Adiós tío. - Dijo Changmin antes de darse la vuelta y caminar hacia le entrada de la casa.

Una vez dentro, lo primero que hizo fue entrar a la pieza de su tío, sacar todos los diccionarios de idiomas que tenía y ponerse a descifrar ese mensaje en su habitación.
Decidió que no se dormiría hasta que terminara de descifrar ese mensaje por completo.

Se instaló en su cama, con un cuaderno, lápiz, libros, la carta con el sobre e incluso, una calculadora. Volvió a ver esos símbolos tan extraños que tenía frente a él.

ÑD ODJLD GH ÑD PRFKH
VH HPYXHÑYH HP OLV VXHQRU
B ÑD EHÑÑHCD VH GLEXMD
HP XP GHVWHÑÑR OLVWHULRVR SHUR FHUWHUR

OL DÑOD GHVSÑLHJD VX LPVWLPWR
B FRUUH SRU HÑ XPLYHUVR
OLHPWUDV XP HPRUOH ÑXFHUR
ÑH VXVXUUD WLHUPDV SDÑDEUDV

OH VXOHUMR HP HÑ VLÑHPFLR
B OLV ODPRV DFDULFLDP XPD URVD
TXH DFXPDGD SRU ÑD EULVD
VH OHFH HP HÑ IÑRULGR MDUGLP

¿Cómo había sido capaz ese ladrón de haber creado algo así?, Quizá por primera vez su instinto de Detective había fallado y eso no era obra del ladrón.
Pero de algo estaba seguro, tampoco podía ser una carta de amezada, así que por último se sacaba una alternativa de encima. Además, la carta firmaba "RAGUOC", se dio cuenta que lo primero que tenía que hacer era ver quién era el remitente de la carta. Ya tenía una parte por donde empezar. Sacó el primer diccionario que encontró sobre la cama "Diccionario de coreano-búlgaro". Buscó la palabra y nada, esa palabra no existía en ese idioma, y tampoco había nada parecido con las letras de la carta.
Tomó el segundo libro "Diccionario de coreano-irlandés".

Nada.

Changmin se dió cuenta de que sería una larga noche.