KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Unexpected Love cap 4

Junsu se dejó caer pesadamente en la cama. Todo había sucedido tan rápido. La amiga de Junho, Sunghee parecía muy molesta, cuando se acercó le exigía saber si la quería… y de pronto se había visto atrapado entre los fuertes brazos de su hermano, incluso ahora, aun podía sentir sus brazos rodeándole. Después los flashes de las cámaras le deslumbraron y las personas que identificó como reporteros, se reunieron a su alrededor, empujando, buscando acercarse. Se vio guiado junto a su hermano, entre la multitud, por los encargados de la seguridad y Boomi, la jefa de su hermano, hacía el auto. Ahora yacía en su cama tratando de encontrarle algún sentido a todo aquello. Lo que más le dolía era el silencio de su hermano, le había ignorando todo el trayecto a casa, ni siquiera le había mirado al subir a su habitación. ¿Por qué lo había hecho? Suspirando sacó el anillo jugando con el. ¿Por qué su hermano lo había abrazado en ese momento? ¿Acaso no era para Sunghee el anillo? ¿Entonces, por qué no simplemente le respondió? Toda la noche estuvo inquieto sin poder conciliar el sueño.

A la mañana siguiente ni siquiera quería ver a su hermano. Permaneció en su cama tratando de decidir qué hacer. Finalmente se armó de valor para bajar y preparar el desayuno. No levanto la mirada cuando le escuchó bajar y permaneció en silencio mientras terminaba de servir la comida y se sentaba frente a él.
- Te propongo algo.- La voz de Junho interrumpió el silencio, levantó la mirada a regañadientes. -Ayúdame con esto y a cambio podrás quedarte aquí.- Ni siquiera había hecho el intento de mirarlo.
- ¿Piensas comprarme de esa manera?- Le miró molesto.
- Si no te parece bien, ¿por qué no te vas a vivir con tu amigos?, ¿no habías dicho que vivían aquí?- Por fin había levantado la mirada.
- Soy tu hermano.- Exclamó sin poder creer lo que le decía.
- Haz lo que quieras.- Indiferente se puso de pie.
- ¿Qué tengo que hacer?- Preguntó resignado, después de todo era su hermano. El hospedaje no era el verdadero problema, tenía razón, tenía a sus amigos. Lo que le molestaba era su actitud.
- Te lo diré después.- Le miró escondiendo una sonrisa de satisfacción.
-¿Al menos piensas decirme qué fue lo que sucedió?- Pidió poniéndose de pie.
- No es tu problema.- Respondió cortante dispuesto a irse.
- ¿No es mi problema?, si fuera así no me pedirías esto, eres mi hermano, creo que tengo derecho a saberlo.- Exigió serio. -¿Acaso no es esa la chica a la que pensabas pedirle matrimonio?
- Tengo trabajo.- Finalizó dándole la espalda.

Después de terminar el trabajo encargado: limpiar, limpiar y limpiar, salió a caminar para intentar despejar un poco su mente. Jamás se había imaginado que el vivir con su hermano fuera tan estresante. ¿En dónde habían quedado aquellos días en los que lo daba todo por él? ¿Cuándo sonreían felices, jugando? Suspiró pesadamente mientras recorría el pequeño lago. No había pasado por ahí desde el día en que había llegado por primera vez a aquella casa. Ya se había alejado bastante de la casa cuando escuchó un ruido de algo moviéndose a su izquierda. Había escuchado lo mismo aquella vez. Se acercó cauteloso y encontró un pequeño bulto tembloroso y blanco.
- Hola amiguito.- Susurró acercando lentamente su mano para no asustar al animal, al sentir su toque el animal levantó la mirada temeroso.-Así que eras tú quien me asustó aquella vez.- Comentó sonriente acariciando su cabeza para darle confianza, el cachorro no tardo en tranquilizarse y comenzó a mover el rabo. -Creo que te llamaré Shaki.- Le dijo pensativo antes de tomarlo en brazos, definitivamente no podía volver a dejarlo ahí.
De regreso ya había olvidado completamente lo sucedido, ni siquiera se había dado cuenta del paso del tiempo, para cuando llegó a casa ya era tarde y justamente su hermano iba llegando.
- Volviste muy pronto.- Dijo sorprendido, cerrando la puerta trasera aún con el cachorro entre sus brazos.
- ¿Qué es eso?- Preguntó señalando el bulto blanco ignorando su pregunta.
- Shaki.- Respondió mirando al cachorro. -Lo acabo de encontrar.
- Devuélvelo.- Sentenció serio.
- Pero…
- No quiero perros en la casa.- Le interrumpió decidido.
- Perdió a su mamá, no tiene a nadie.- Aclaró con mirada suplicante que su hermano pareció ignorar. -Igual que yo.- Agregó en un susurro bajando la mirada resignado y herido.
El corazón de Junho sintió una punzada, le miró conmovido.
- Tendrás que hacerte cargo de él tu sólo, no quiero ver la casa sucia.- Accedió finalmente sin mirarle.
- ¿De verdad?- Los ojos de Junsu brillaron.
- Ya dije que me gusta ver todo impecable.- Insistió evitando el abrazo del menor.- Algo fuera de su lugar y se va.
- Por supuesto.- Asintió feliz -¿Escuchaste Shaki?, puedes quedarte.- Le dijo feliz al animal logrando arrancar una suave sonrisa en el rostro de Junho quien le observó subir las escaleras sin bajar al cachorro.- Vamos, te enseñaré tu nuevo cuarto.
- Por cierto, en dos días iremos a una entrevista.- Dijo sin mirarle.
- ¿Entrevista?- Su voz tembló un poco. -Junho, jamás he estado en una entrevista.- Justificó asustado.
- No te preocupes, yo hablaré.- Dijo antes de salir al jardín.
Junsu miró nervioso a Shaki pensando en la entrevista, el cachorro al darse cuenta se acercó y lamió su mejilla haciéndole olvidar todo, Junsu sonrió conmovido y lo estrechó un poco.
- Será mejor que te demos un baño.- Observó dirigiéndose al cuarto de baño, una buena ducha le ayudaría a relajarse después de todo.

- Dongie, Dongie- Eunhyuk entró corriendo a la casa agitando un periódico.
- ¿Qué sucede?- Preguntó desconcertado.
- Todos nuestros problemas están solucionados.- Sonrió. –Mira.- Le enseñó el periódico.
- Pero si es Junsu.- Exclamó sorprendido. -¿Es hermano de Junho?- Le miró sin poder creerlo, Eunhyuk asintió. -¿Del famoso Kim Junho?
- Así es, ¿qué te parece si le hacemos una visita?
- Seguro.- Asintió besándolo.
Se pusieron en camino y pronto se encontraron frente a una gran casa. Donghae fue quien tocó el timbre. Como esperaban su pequeño amigo abrió la puerta.
- Felicidades por haber encontrado a tu hermano perdido.- Dijeron al unísono tendiéndole un pequeño ramo de flores.
- No queríamos venir con las manos vacías y solo se nos ocurrió eso.- Confesó Eunhyuk encogiéndose de hombros, Junsu simplemente los miraba sin poder creer que estuvieran ahí después de cómo le habían tratado. -La última vez no tuvimos tiempo de hablar, lo siento.
- ¿No nos invitas a pasar?- Preguntó Donghae pasando sin invitación seguido por Eunhyuk. -Que grosero.
- ¿Cómo me encontraron?- Preguntó conteniéndose.
- Eunhyuk tiene sus contactos.- Sonrió orgulloso Donghae tomando el brazo del mencionado. -Vaya, es enorme, ¿en dónde duerme Junho?- Miró con curiosidad la escalera pero Junsu se interpuso apretando los puños.
- ¿De verdad eres su hermano?- Le miró atentamente Eunhyuk.
- Por supuesto, ¿no notas el parecido?- Respondió Donghae. -¿Por qué no nos lo habías dicho antes?- Hizo un puchero mirándole ofendido.
- Suficiente, largo.- Gritó lanzándoles las flores. Ambos jóvenes brincaron.
- Espera, ¿por qué no hablamos?- Le detuvo Eunhyuk antes de que se lanzara sobre Donghae.
- ¿Hablar?, ni siquiera pueden ser considerados amigos.- Gritó realmente molesto.
- Junsu, lo sentimos.- Se apresuró a disculparse Donghae.
- ¿Cuánto queda?- Le interrumpió.
- ¿De qué?- Le miró inocente.
- De mis ahorros, de la casa de mi madre, aún no puedo creer que me hayan engañado y la hayan vendido, ¿acaso no respetan nada?, era mi madre, no tenía a donde ir.- Por fin se había desahogado de todo lo que había tenido que pasar. A pesar de eso sintió un nudo en la garganta y las lágrimas luchaban por salir pero logró contenerlas.
- Lo sentimos Junsu, es lo único que podemos decir.- Dijo cabizbajo Eunhyuk.
- ¿Sólo eso?- Le miró con odio.
- Estábamos en problemas, querían matarme porque no había devuelto el dinero que había pedido prestado.- Se justificó serio.
- Pues no habría sido una gran pérdida, ¿cómo pudieron hacerme eso?
- Ya dijimos que lo sentimos.
- Además, gracias a nosotros encontraste a tu hermano, es un famoso actor y jugador de baseball.- Agregó Donghae orgulloso.- Muy rico, creo que el que gana eres tú.
- No puedo creerlo.- Dijo decidiendo que había escuchado suficiente.
Finalmente cuando había logrado deshacerse de sus ‘amigos’ y se dedicaba nuevamente a completar la lista de deberes que le había dejado su adorado hermano el timbre volvió a sonar.
Alguien con traje le esperaba en la puerta y sin dar muchas explicaciones le guió al auto y ahora se encontraba camino a un lugar desconocido. Su celular comenzó a sonar.
- ¿En dónde estas?- Preguntó su hermano molesto.
- No lo sé.- Respondió un poco asustado.
- ¿Cómo no lo sabes?
- Se supone que voy con un tal Minhwa- Dijo recordando aquel extraño nombre que creía haber escuchado antes, solo que no lograba recordarlo.
- ¿Minhwa?
El auto se detuvo indicándole que ya habían llegado.
- Lo siento, tengo que colgar.
- No te atrevas, espera…- Junsu no alcanzó a escuchar el resto, el chofer ahora se encontraba manteniendo la puerta abierta para que bajara. Colgó y guardó el celular. Preguntándose en donde se encontraba.
- Sígame.- Le indicó el chofer, Junsu le siguió nervioso.
- Por fin volvemos a vernos Junsu.- Le recibió un señor mayor, usaba lentes y le miraba desde el sofá, serio. Junsu le miró con curiosidad, ¿cómo era que sabía su nombre?

Junho se apresuró a llegar a su auto, era lo que menos quería que sucediera, si algo se había pospuesto desde la llegada de Junsu, era mantenerle alejado de aquel señor. No supo bien como llegó, pero en poco tiempo se encontraba frente a la casa de su abuelo. Sin tocar, entró.
- Junsu.- El aludido dio un respingo y le miró.- Nos vamos.- Sin dar más explicaciones le tomó de la mano.
- ¿Qué?, pero…- Comenzó a protestar siendo arrastrado por su hermano.
- ¿Por qué no nos los dijiste?, ¿crees que el periódico es la forma correcta de enterarnos de su regreso?- Le recriminó una señora con largo cabello plateado.
- ¿Secuestrarlo fue lo único que se les ocurrió?- Espetó mirando a su abuelo.
- No nos dejaste opción.- Explicó impasible.
- Por supuesto, nunca la tienes.- Sin decir más salió de la habitación.
- Espera Junho.- Intentó detenerle su abuela pero él la ignoró.
Salió con paso apresurado de la casa seguido por un desconcertado y silencioso Junsu.
- ¿Quiénes son?- Preguntó usando un tono suave debido a la expresión tensa en el rostro de su hermano, quería saber que era lo que había sucedido y porque le conocían.- Sabía mi nombre.
- Nuestros abuelos.- Respondió cortante.
- ¿De verdad?- Le miró sorprendido, tenía abuelos. -Entonces debimos quedarnos.
- Créeme, quieres estar lo más alejado de ellos.- Dijo mirándole de reojo.
- ¿De qué hablas?, no deberías hablar así de ellos.- Le reprochó serio.
- No hables de lo que no sabes.- Le cortó.
- Es tu familia, podrías ser más educado, no harías mal en valorarla, ¿no fueron ellos los que te cuidaron todo este tiempo?- Miró al frente pensativo. -Es lo menos que…- Un brusco frenar del auto le interrumpió, miró desconcertado a su hermano.
- Baja.- Dijo sin mirarle.
- ¿Qué?- Le miró sorprendido.
- He dicho que bajes, puedes seguir hablando sólo.- Por fin le miró, molesto.
Sin poder creerlo y realmente furioso por el comportamiento tan infantil de su hermano, se quitó el cinturón y bajó del auto, azotando la puerta. Para su sorpresa Junho no tardo en alejarse sin siquiera pensarlo. Permaneció un momento de pie mirando en la dirección en la que se había alejado el auto. Eso era el colmo. Maldiciendo a su hermano comenzó a caminar bajando por las escaleras más cercanas.

Se había alejado bastante y se sentía más tranquilo, ¿cómo se atrevía a pedirle que fuera amable después de lo que le habían hecho pasar?, para su abuelo no existía otra palabra que no fuera trabajar duro. Sin embargo pronto comenzó a preocuparse y a mirar ansioso por el retrovisor pero no le encontró. Se detuvo un momento pensativo y al final decidió volver al lugar en donde le había dejado. Al llegar bajó para buscarlo pero no se veía en ningún lugar cercano, preocupado marcó su número pero no obtuvo respuesta. Resignado volvió a casa, con la esperanza de encontrarle ahí. Condujo más rápido de lo normal para llegar pronto pero una vez en casa se percató preocupado de que no estaba ahí siendo recibido únicamente por Shaki, quien le miraba con curiosidad como preguntando en donde se encontraba su dueño.
Miró nervioso su reloj, ya era tarde y Junsu aún no volvía, la culpa le invadió, ¿qué haría si algo le sucedía? Ansioso miraba por la ventana pero nada, intentó distraerse mirando el televisor pero sólo aumento sus nervios. Finalmente salió mirando de vez en cuando el camino. Miró nuevamente el reloj, las 12:30. Al levantar la vista vio una sombra y su corazón se aceleró. Al comprobar que se trataba de su hermano regresó corriendo a la casa, por alguna razón no quería mostrarse débil ante Junsu.

Arrastrando los pies llegó por fin a la casa, entró aún maldiciendo, estaba cansado y adolorido. Subió con pesadez las escaleras y entró, azotando la puerta, a su cuarto. Después de cambiarse se recostó dispuesto a descansar pero le fue imposible, ni siquiera la dulce mirada de Shaki lograba tranquilizarle. Estaba furioso con Junho, sólo podía ver su expresión indiferente al dejarle. Decidido se incorporó y comenzó a guardar sus cosas. Eso había sido más que suficiente, hacía todo lo que le pedía y él le agradecía de esa forma. Estaba harto y no pensaba soportarle ni un segundo más. Una vez guardó todo dentro de su maleta salió molesto de la casa, con Shaki en brazos decidido a no volver.


Siguiente

Regret

Título: Regret
Autor: Red Chaos
Pareja: Yunjae, Hosu, Yoosu
Género: Angst, Romántico
Extensión: Oneshot


------------------


Lento y silencioso apoyó su cuerpo sobre el muro del departamento. Acercó su oreja a la puerta y lo que oyó destrozó su corazón tan súbitamente que por momentos olvidó como respirar. Cerró sus ojos con fuerza, deseando desesperadamente que en cuanto los abriera todo fuera una burda mentira, un chiste, como esos que solía compartir con su Yunnie ah.



O mejor dicho, su ex Yunnie ah.



Pasó sus pálidas y delicadas manos por su rostro, tan fuertemente que un gemido adolorido terminó por escapar de sus labios. Aún así continuó, pensando que aquel dolor era nada comparado con el que abundaba en su corazón. Uno dolor tan tortuoso, tan doloroso que por segundos deseaba dejar de existir para que no lo absorbiera por completo. Sentía tanto dolor en su interior que todo lo demás le resultaba igual de doloroso; Comer, dormir, reír… vivir.

Y lo peor de todo era que todo lo causó él mismo. Todo era su culpa, su maldita culpa. Esa que lo torturaba, enviándole imágenes a su mente tan frecuentemente que llegó a pensar que en realidad podía verlo, y no simplemente imaginarlo, como a todos esos sueños llenos de pasión que protagonizaba con su amor. Llenos de tanto amor y confort, que todo lo demás le parecía una absurda irrealidad tan fría como su corazón después de dejarlo.



Porque esa era la verdad. Su verdad.



Había roto con Yunho.



Tan despiadadamente que no podía evitar sentirse como un completo villano. Y realmente lo era… Dejó a su Yunnie ah cuando ambos estaban tan absurdamente enamorados que no podían pensar siquiera en comer si no tenían al otro a su lado. Y lo había dejado así, llorando preguntando el por qué tan desesperadamente que le partió el corazón.

Pero se lo merecía, lo sabía, y no quería remediar su culpa. Sentía que era una forma de mantenerlo unido a su Yunnie-ah, que después se distanció tanto que por poco y dejaba la banda.




De eso hacía más de ocho meses. Mas sólo bastaron seis para que Yunho le olvidara… y odiaba tanto ese hecho como odiaba no tenerlo para él, a su lado, como antes…




Oyó entonces un gemido, y su corazón se oprimió tan dolorosamente que no pudo evitar un par de lágrimas que traviesas recorrieron libremente su pálida piel. Ahí estaba su Yunnie ah, haciéndole el amor a Junsu… su novio desde hacía poco más de dos meses. Un novio al cual le entregaba todo su valioso y maravilloso amor, a quien protegía, cuidaba y mimaba, a quien sus brazos rodeaban y su aliento acariciaba, quien salía de sus hermosos labios al suspirar, quien escuchaba sus “te amo” con esa risa que reconfortaba hasta el corazón más frío, quien tenía su maravilloso cuerpo por las noches, a quien sus ojos buscaban entre las multitudes, en quien pensaba cuando sus ojos se abrían al despertar, a quien hacía sentir la persona más querida de todo el mundo. Tal y como él mismo sintió cuando lo tuvo… en aquel tiempo al que necesitaba aferrarse desesperadamente; Temía que si lo dejaba ir, se llevaría su consciencia, y su alma…



Pero ya no podía hacer nada. Junsu estaba tan enamorado de su líder que de sólo pensar en separarlos se sentía la persona más ruin y miserable existente. Con solo mirar los ojos de éste se podía apreciar el amor tan apasionado e incontrolable que sentía por Yunho, así como el que él seguía sintiendo en secreto, llorando cuando se hallaba solo, siendo sus únicos testigos la noche y las paredes que rodeaban su habitación.




- ¡Ah! ¡Yunnie! Te…ahhh… ¡Te amo! ¡Te amo!




Una silenciosa lágrima se deslizó por su mejilla, a la vez que una sonrisa triste y derrotada adornaba sus carnosos y rosados labios. Mordió su labio inferior y oprimió sus manos, encolerizado, causándose más de una herida; Estaba siendo patético.

Decidió alejarse del lugar antes de romper en llanto, así que suavemente se retiró, observando repetidas veces la puerta que ocultaba sus deseos, y torturas. Se dirigió al balcón que llegaba a todas las habitaciones y se sentó en el piso, ocultando su hermoso rostro entre sus brazos, dejando a sus cristalinas lágrimas recorrer libremente su piel, desapareciendo sobre su pijama blanco favorito.



No notó cuanto tiempo estuvo en esa posición, y no le interesó, hasta que sintió como alguien habría una ventana y apoyaba sus brazos sobre el barandal, observando la hermosa luna llena en todo su esplendor. Subió su mirada y su corazón se encogió nuevamente; Era Yunho, con una simple bata corta ajustada que marcaba todo su hermoso cuerpo, mientras su oscura mirada estaba fija en la increíble belleza del astro blanco, sonriente, feliz. Totalmente opuesto a su estado.

Se levanto suavemente y se le acercó, con cuidado de no estropear su perfecta concentración. Sonrió tímidamente entonces, sentándose nuevamente en el piso a tan solo unos metros del cuerpo del menor.




- ¿Es hermosa, no crees?




Asintió en respuesta. Yunho siempre amó la luna, solía salir a verla cuando sus encuentros apasionados culminaban…

Aun así, no se entristeció. Yunho le hablaba suavemente, casi como acariciándole, y eso le quitaba importancia a todo lo demás.



- Sí.



Ambos sonrieron, mas el menor seguía sin mirarle. Estaba tan enfocado y concentrado en la luna que por momentos creyó que le hablaba a esta, y no a él.





- Siempre me ha gustado salir a verla por las noches, sobretodo con una vista como ésta.

- Lo sé –sonrió tímidamente, sintiendo sus cabellos ser despeinados por la cálida brisa- ¿Y Junsu? –inquirió, sintiendo como su garganta se cerraba al momento de preguntárselo-

- Está durmiendo –sonrió hermosamente, despeinando sus cabellos- No se sintió capaz de levantarse y ver la luna conmigo. Es un débil.

- He….





Callaron. El silencio reino en el lugar por los siguientes diez minutos en los que ambos estaban concentrados observando; Yunho la luna, y Jaejoong mirándolo a él. Sentían la brisa jugar con sus cabellos y refrescarles la piel, y Jae estaba tan enfrascado mirándole que apenas notó cuando el menor le habló:





- ¿Te arrepientes?





La pregunta lo dejó tan desconcertado que sólo fue capaz de abrir la boca, más fue interrumpido por la juguetona y maravillosa risa de Yunho.





- Ha, olvídalo, no sé ni que hablo. La luna me hechizó y arrebató mi increíble agudeza.





Ambos rieron suavemente. Jaejoong entonces comprendió la pregunta, ya que era la misma que le hacía el mismo Yunho los primeros tres meses luego de terminar. Y sí, se arrepentía. Se arrepentía enormemente de haber roto con el porque no quería hacer pública su relación… Cuando su hermoso Yunnie lo único que quería era mostrarle al mundo lo mucho que le amaba… Se arrepentía de haberle dicho que no le amaba y que debían terminar, se arrepentía de negar la maravillosa relación que mantenía a escondidas hasta de sus amigos... Pero por sobre todo, se arrepentía de no haberse arrepentido antes. Cuando aun había oportunidad.





- Más de lo que alguna vez me he arrepentido de algo.





Yunho volteó su rostro y por fin le miró. Una suave sonrisa adornó entonces su perfecto rostro, y el corazón de Jae latió tan rápidamente que por segundos pensó que moriría.





- Bueno, más vale tarde que nunca, ¿no?





Luego rió, y Jae sintió que no había sonido más hermoso existente. Rió también entonces, levantándose y acercándose paulatinamente al más alto. Éste sonrió, extendiendo sus brazos, invitándole a refugiarse entre ellos. El mayor sonrió como bobo, acurrucándose entre las fuertes extremidades que tanto hacía en falta. Con la esperanza revoloteando fieramente en su interior.

Quedaron en aquella posición por minutos, cuando Jae vio como la mirada de su Yunnie se perdía por la ventana, hacia su habitación. Donde Junsu dormía.

Comprendió entonces que aquel abrazo y el cariño con que lo trataba Yunho no era porque quería retomar su amor, si no como una manera de decirle que ya lo había olvidado.



Juró oír su corazón resquebrajarse.





Abrazó con fuerza el cuerpo del menor, aferrándose desesperadamente a sus ropajes. Hundió su rostro en la curvatura de su cuello y, silenciosamente, comenzó a sollozar.





- ¿No hay vuelta atrás, verdad?





Yunho reprimió un sollozo como pudo. Realmente le lastimaba ver a su Boo de aquella manera, pero también comprendía que si no lo hacía, su amigo nunca lo dejaría ir. Como comprendió, hacía más o menos un mes, cuando lo descubrió espiándolo, mientras hacía el amor con su Junsu.

Y ya no le dolía tanto. Sufrió increíblemente después de la ruptura que creyó que nunca más hallaría un poco de felicidad. Pero lo hizo, y la encontró con Junsu. Con ese talentoso, inmaduro y hermoso Junsu que descansaba tranquilamente en la cama que ahora compartían, después de haberle hecho el amor.

Y le costó, de verdad que si, sobretodo porque su ahora novio, antes de empezar a salir, estaba igual de destrozado que él por su ruptura con Yoochun.



Decidieron intentarlo juntos, y no podía estar mas contento con aquella decisión.



Era feliz, realmente lo era. Pero su felicidad no podría estar completa si su amigo y primer amor no dejaba de sufrir por él.





- No.





Oyó a Jaejoong llorar y no pudo evitar seguirle. Le dolía, de verdad que le dolía verle así, tan desolado y miserable… Como estuvo alguna vez el mismo, luego de terminar con su Boo. Lo abrazó con fuerza, sintiendo como las lagrimas del mayor empapaban su bata. Acarició su cabello, sus mejillas, y, alejándolo, besó suavemente su mejilla. Era una despedida. Jae lo sabía, pero terminó por agarrarse tan fuerte del mayor que se sentía morir si le soltaba.





- Te amo.





Yunho cerró sus ojos al oírlo, y las lágrimas que lucho por reprimir comenzaron a escapar con libertad, mientras sostenía fuertemente el cuerpo del mayor.





- Lo sé.

- ¿Lo amas?





No quería saberlo, porque en realidad ya conocía la respuesta. Aún así, sintió que necesitaba oírlo de sus labios.





- Más que a mi vida.





Cerró sus ojos mientras una sonrisa derrotada adornaba su bello y afeminado rostro. Se alejó del menor y, suavemente, besó sus labios. Sonrió ampliamente entonces, sintiendo las lágrimas caer a cascadas por sus pálidas mejillas. Era una despedida.





- Adiós, Boo.





Sabía que seguiría viéndolo, que seguirían siendo los buenos amigos que siempre fueron, y que no podía renunciar a la banda por un dolor que el mismo se provocó. Debía dejarlo ir, y aunque su alma quedase en el camino, lo haría. Lo dejaría ser feliz.

Por que lo amaba. Profunda e irrevocablemente, amaba y necesitaba cada parte de Yunho como si fuera el aire que respiraba. Y el dejarlo ir lo demostraba; más que cualquier palabra de cariño, más que cualquier regalo… Lo amaba, por eso lo estaba dejando ir.





- Adiós, Yunnie ah…







Fin

Ámame por favor

Título: Ámame por favor
Autor: Hina Uchiha
Pareja: Yunjae, Jaemin
Género: Universo Alterno, Angst
Extensión: Oneshot
Advertencia: Muerte de varios personajes


------------------


Versión Changmin

-Mhmm -Gimió de nuevo para después morder su labio para acallar su próximo gemido.-

-No hagas eso… Quiero escucharte… -Un gemido inundo su garganta, mientras remarcaba más el chupetón que le había dejado tiempo atrás en el cuello, marcándolo como suyo de nuevo, mientras seguía embistiéndolo- ¡Oh, por dios!… Sigues tan estrecho como siempre…. –Le susurra en el oído y este da un gemido más alto.

-¡Oh, Min!- posó sus manos en los hombros del moreno y cerró sus ojos para hacer una de las gloriosas caras llenas de éxtasis que tanto calentaban al chico.

Como le amaba, amaba sus gemidos, amaba sus sonrojos… Amaba todo de él, aunque solo fuera por unos minutos… Sabía que lo tendría que regresar tarde o temprano, así era siempre, el se encargaba de sanar las heridas que otro le causaba… Odiaba a ese sujeto, que lo hiciera llorar por las noches, pero a la vez se lo agradecía, ya que sin esas lágrimas causadas por él, su querido rubio no vendría a los brazos de su dongsaeng, realmente como lo amaba, aunque supiera que es de otro… Aunque supiera que tal vez mientras él le embestía seguramente su hyung… él pensara en otra persona, en aquél que le hacía llorar, en aquél aunque le doliera pronunciar…. El único al que tenía en su corazón y al que siempre amaría.

Una última embestida y todo terminaría, corriéndose dentro de él, para después dar otras dos embestidas más y su amado hyung se correría entre el vientre de él y el suyo.

Ambos cayeron rendidos y el más joven salía lentamente y con cuidado de su hyung, lo amaba tanto como para dañarlo, no se lo perdonaría por nada en el mundo.

-Min… -El chico le miró y vio que su hyung ya se había quedado dormido.-

-Te amo… JaeJoong -Susurró para después acercársele más y dormir a su lado.-


Versión Yunho [Unas dos horas antes]

El sentimiento de como sentirse cada vez era confuso, desde hace tiempo que otra persona había llegado a su corazón… Estaba confundido, tener una relación medio secreta con su pequeño Boo le hacía sentir realmente bien, lleno… Completo… Pero esa chica había llegado a su corazón, no sabía ni como había llegado a empezar a gustarle, peor aún… Amarle.

Había comenzado a sentir que amaba más a aquella chica que a su Boo… Todo se tornaba más difícil, desde que hizo su pequeño error a escondidas de su Boo… Quedaba con ella por las noches, le marcaba y mandaba mensajes en la mañana y en la noche con ella… Hasta le había propuesto un noviazgo y ella gustosa acepto… En ese momento no había pensado, no recordaba que el ya tenía a una persona a la cual cuidar, proteger y amar, todo lo había hecho sin pensar, podría haberle dicho a su Boo unas semanas después de que supo que amaba a esa chica que rompieran… Pero no lo hizo, por el simple hecho de que no quería alejarse de su amigo, su compañero, por celos… Porque así era, el pensar que su, por ahora novio estuviera con otra persona que no fuera el… Le hacía sentir un profundo enojo, posesivo… El era posesivo solo con él.

-Yunnie… -Le habló de nuevo el rubio con mirada preocupada y un poco triste.

-¿Uh? Lo siento Jae, estaba sumido en mis pensamientos –Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de su Boo.

-Está bien… Yo solo quería decirte que la cena está servida, Yoochun y Junsu salieron y Chagmin está en su cuarto, más al rato bajara -Dijo eso para después salir de la sala e ingresar a la cocina, el sabía perfectamente que su Jae estaba triste, él era de las personas que pedía atención y el se la había negado hace un momento, se paró y se fue a posicionar atrás de Jae.

-Mmhmm… Eso significa que por el momento estamos solos… -Puso su barbilla en el hombro de Jae y pasó sus manos por su cintura, haciendo su típico abrazo, tomándolo de nuevo como una chica… Grave error, Jae se lo reprocharía… Pero no fue así, simplemente se quedó parado y Yunho lo notó, empezó a colar su mano por debajo de la camisa de este –Jae… ¿Hace cuánto que no lo hacemos?– Era verdad… No le había dicho ni una sola palabra de afecto o hacerlo suyo por las noches… Sintió como su Jae se tensó y acercó su nariz para inhalar el aroma que emitía Jae… Para después darse cuenta del pequeño chupetón casi ya no visible que tenía en su cuello -¡¿Qué es esto?!- El pudo haberle dejado esa marca, pero ya era demasiado tiempo como para haber quedado aún.

-Yunho yo… -Sin darle tiempo de decir algo, Yunho le quitó la camisa.

-¡¿TENIENDO AVENTURITAS EEH?! ¡QUÉ, YA NO TE SATISFAGO! ¡¿CÓMO PUDISTE HACERLO JAE?! –Le gritó, estaba cegado… Los celos eran demasiado. -¡PUES PARA QUE SE TE QUITE, TE LO HARÉ AQUÍ MISMO!, ¡Y A LA FUERZA, AUNQUE NO QUIERAS! ¡AVER SI ASÍ SE TE QUITAN TUS AVENTURITAS! –Se comenzó a desabrochar el pantalón mientras arrinconaba a Jae en una esquina, quitó de golpe el pantalón que en ese momento traía Jaejoong, después paró en seco… Miró el cómo le veía Jae, le veía con tristeza… Y a la vez asustado un poco, ahí pudo notar que sus ojos estaban rojos… De seguro había llorado antes de hacer la comida o durante el periodo que lo hizo, mientras que el ni cuenta se había dado.

-Jae yo… -Se acomodo el pantalón y vio que Jae se movía solo para levantarse –Lo…. Yo…. –No dijo nada más y salió corriendo de la casa… Quería estar solo en esos momentos, cuando de repente escuchó que su celular vibraba, aún lo tenía en su bolsillo trasero, lo miró y reconoció el número para después tomar el celular. -Hola mi amor… -Dijo un poco agitado.

-¿Yunho? ¿Qué sucede? ¿Por qué no contestabas? –Una voz femenina se escuchó en el otro lado de la conversación.


Versión Jaejoong [Historia completa]

De nuevo llorando en el frío cuarto ahora solo… Todo gracias al estar enamorado… ¿Cómo me pudo pasar esto?

Tenía la felicidad en mis manos… Y me fue arrebatada por una chica… Por una chica que ni siquiera conozco y que ella también está totalmente enamorada… De la misma persona a la que yo amo, desde hace tiempo noté que los chicos también me atraían… Todo era tan raro, otra lágrima cae más de mis ojos que de seguro ahora deben estar rojos e hinchados por tanto llorar.

Todo comenzó una tarde… En la que Yunnie y yo estábamos sentados en el sofá, en ese momento el me dijo que saldría, ya que lo ocupaban en el trabajo, un empleado nuevo llegaría, así que tenía que ir a enseñarle las instalaciones, lo deje ir… No llegó en toda la noche.

Cuando lo vi al día siguiente, ya que me había quedado a dormir en el sillón, tenía ropa nueva… Le pregunté el porqué llegaba tan tarde y él solo respondió:

“Lo siento Boo… Pero después llegó el jefe de la empresa y nos pusimos a tomar, no le podía decir que no a su invitación aunque quisiera.”

No le tomé importancia y le perdoné… Pero… No solo ese día no llego a la casa… Cada día estaba menos, decía que era demasiado trabajo, me sentía fatal…

Un día, mientras que el estaba dormido su celular comenzó a sonar, yo me desperté y contesté, esperando a que la otra persona hablara, como lo solía hacer Yunho.

“Yunho, mi amor, ¿puedes venir ahorita? Es que…” No escuché lo demás y colgué… Miré aterrorizado el celular… ¿Yunho me estaba engañando?... Inmediatamente busqué sus mensajes… Y las contestaciones… Él me engañaba y yo no sabía nada…

Esa tarde lloré como nunca… Mientras el dormía, yo me puse a llorar en el que antes era mi cuarto, ya que había cinco cuartos, vivíamos con nuestros amigos desde la secundaria y no cambiaríamos ese hogar por nada, bueno eso haría yo.

Sentí como abrían la puerta y se adentraban lentamente, pensé que era él, mi amado Yunho, que venía a ver como estaba o algo parecido… Pero no… Fue el pequeño de todos, al que consideraba el más querido porque siempre estaba ahí para mí… Mi pequeño llamado Changmin, me sequé rápido las lágrimas con mis manos y retiré la mirada cuando sentí que solo me miraba a mí.

-Hyung… ¿Qué ocurre?... –Me preguntó y se sentó al lado mío mientras tomaba mi mano y la acariciaba tiernamente.

-Na... Nada Min, ¿Dónde está Yunho? –Le pregunté mientras notaba que el separaba violentamente su mano de la mía.

-El… Él salió, dijo que vendría mañana… Que te avisara que tendría junta. -Junta… Esa palabra resonaba en mi cabeza, sabía la verdad, él no iría a esa “junta” iría a verla a ella, a aquella chica que tenía de amante, ¿Por qué le pasaba eso?... Que el recordara había sido bueno toda su vida… Todo lo que quería era un poco de amor… Lo había tenido y se le escapó de las manos, de nuevo lágrimas brotaban de mis ojos, no las podía detener, por inercia le dije a Min que saliera… No quería que me viera en ese estado, pero no lo hizo, simplemente me abrazó y yo correspondí el abrazo.

-Hyung… No llores… Me destrozas el alma… En serio… ¿Qué ocurre con Yunho?... -Note que su voz se quebraba y puso un pequeño énfasis en Yunho… ¿El… sabía?... No lo aguanté más y le conté, le conté todo lo que sabía y lo que pensaba, eso hizo que mi alma se liberara un poco, me sentí a gusto que fuera él al que le contara… Ese día noté… Que mi pequeño Min había madurado mucho, una pequeña sonrisa se posó en mis labios.

-Hyung… Yo… Como decirlo… Yo… Tú… -Era extraño que tartamudeara tanto, así que le puse toda la atención posible -Te amo –Me dijo eso y yo quedé en shock ¿Cómo era posible que dijera eso? De repente sentí que sus labios estaban sobre los míos, el beso era lento, tímido y a la vez un poco torpe… Seguía en shock, no podía procesar nada, de repente paro.

-Tú… Olvídalo conmigo… Aunque sea solo un rato, dame el placer de estar contigo y tú por mientras tendrás otra cosa en que pensar hyung… Por favor… -Me dijo, no sé cómo pero esa vez me hizo el amor… Y no solo esa noche, cada vez que Yunho salía para ver a esa mujer… Min estaba a mi lado.

Soy un idiota, juego con dos corazones, con el mío y con el de Min.

Después de un tiempo Yunho supo que estaba también con otra persona… Volví a llorar cuando me lo dijo en mi cara, sí, también estaba asustado, pero la tristeza me inundaba más, ¿Cómo puede ser que me reclame cuando él también lo hace?

Y de nuevo fui a dar en la cama con Changmin después de eso…

-Te amo Jaejoong –Susurró y se acercó más a mí.

-Yo también te amo Min –Me quedé sorprendido por lo que mi voz había producido, creo que… Estoy comenzando a amarlo… Pensándolo bien, los amo a los dos.

¿Qué puedo hacer?

Solo miro el techo mientras escucho la respiración de mi niño, tan inocente… No debí de haber comenzado esto, porque sé que en el interior de mi corazón si Yunho olvida a esa chica con el tiempo… Iré con él y dejaré a mi Min atrás.

Mi cabeza procesa imágenes… Veo a Yunho diciéndome que regrese con el… Pero… También a Changmin llorando, diciendo que no lo deje…. De nuevo la pregunta que siempre ronda en mi cabeza ¿Qué hago?

El sueño me invade y caigo dormido.


Versión Hina

Jaejoong se levanta y mira a Changmin, sonríe levemente y se para a tomar una ducha, se queda pensativo por el sueño que tuvo a media noche, cuando termina de ducharse entra al comedor para preparar el desayuno de cada integrante, cuando estuvo a punto de terminar escucha que abren la puerta y suspira.

Son Junsu y Yoochun que vienen entrando de su supuesta ida al cine a media noche, que realmente iban a un hotel porque no querían que escucharan los gemidos del delfín.

-Hola umma. –Llega riendo Junsu y se sienta en el comedor junto a Yoochun.

-¿Qué haces de comer? Realmente tengo hambre… -Se queja Yoochun.

-Que bueno, porque ya terminé. –Pone un plato en el centro donde se pueden observar muchos onigiris, de repente se escucha el gruñir del estómago de Yoochun.

-Jajaja vamos, coman. –Dice JaeJoong y los mira mientras ellos comienzan a comer.

-¿No piensas comer Jae? -Pregunta el ratón mientras devora la comida.

-No, no tengo tanto apetito el día de hoy. –Les sonríe a ambos y se para del asiento. -Ahora vengo. –Se levanta y se dirige al estudio de grabación, mientras que ellos siguen comiendo restándole importancia.

Pasaron unos cuantos minutos y después se escucho que abrían la puerta.

-¿Dónde estabas, Yunho? –Pregunta el Delfín.

-Junta de trabajo, lo típico. –Se sienta en la silla y toma un onigiri para comenzar a comerlo. -¿Y ustedes? Porque ayer que me fui ya ustedes se habían ido. –Ambos se sonrojan.

-Cambiando de tema… ¿No crees que ya son suficientes juntas? Estas descuidando un poco a Jaejoong –Dice Junsu mientras toma de su jugo de naranja y Yoochun le mira sorprendido, ese era el tema que hablaron en la noche, ellos ya habían notado el perfume de mujer que a veces tenía la camisa de Yunho, pero cuando él se la quitaba uno de los dos iba y la lavaba para que Jaejoong no se diera cuenta y sufriera, pero ellos no sabían que él estaba enterado y aparte ya tenía a alguien con quien llorar.

-El trabajo es trabajo. –Miró a otro lado y de nuevo se escucho el sonido de una puerta abriendo y pasos.

-¿Dónde está Jaejoong? –Se escuchó la voz de Changmin entrando y mirando con cierto rencor a Yunho.

-Hizo la comida y después entró al estudio. –Dijo Yoochun mientras volteaba para ver de reojo a Changmin ya que estaba de espaldas.

-Ya veo… -A paso lento fue hacia el estudio y tocó cuatro veces para que después saliera un Jaejoong mirándole sonriente –Me alegro que estés bien… -Le susurró y le dio una enorme sonrisa, realmente se alegraba de que su Jae estuviera feliz.

-¿Ya comiste? –Preguntó Jaejoong pasando a su lado para comenzar a caminar.

-No, estaba esperándote. –Dijo Changmin para tomarle de la mano y cuando casi llegaron al comedor se soltaron rápidamente.

-Umma~ tu comida estuvo deliciosa –Junsu se paró y abrazó a Jaejoong, mientras este le correspondía abrazándole mas fuerte.

-Aww Junsu~ no me había dado cuenta que habías crecido tanto~, mi hijo ya no es un niño pequeño~ ahora es todo un hombre con trasero enorme, tu madre está orgulloso de ti. -Dijo con un tono burlón pero a la vez verdadero, Jae.

-¿Y no estás orgulloso de tu hijo más guapo?-Se juntó a la pequeña broma Yoochun, usualmente jugaban así.

-Claro~! También estoy orgulloso de mi hija más guapa que se parece a mí –Soltó a Junsu y abrazó también fuertemente a Yoochun, mientras que un pequeño gemido de fastidio sonó. –Oh, cierto; iré a dar un paseo –Sonrió y empezó a caminar hacia la puerta.

-Hyung, te acompaño. –Dijo Changmin pero Jae negó con la cabeza.

-Quiero estar solo. –Sonrió y le beso la mejilla. –Los quiero~ bye byee~! –Cerró la puerta y solo se escucharon los pasos del cómo se alejaba.

-Umma es rara. –Comentó Junsu y tres de ellos rieron, mientras uno aún miraba la puerta en la que Jae había salido.


Versión Changmin

Habían pasado horas de que Jae había salido del departamento… Él no se tardaba tanto para dar un paseo, al parecer Yunho también lo notó, porque caminaba en círculos por la casa, aunque tal vez este así por no ver a su amante… Siento que en cualquier momento podría saltar arriba de él y golpearlo… Y vengar todas las lágrimas innecesarias de mi querido hyung, escucho como suena el teléfono y contesto.

-¿Bueno? –Espero que respondan en la otra línea, pero solo se escucha una respiración y el paso de los carros.

-Min, pon el altavoz por favor. –Era Jae, su voz se escuchaba un poco entrecortada.

-Hyung ¿Ocurre algo malo? –Soné demasiado preocupado y todos los chicos se acercaron.

-¡Haz lo que te digo! –Me grita… Nunca lo había escuchado tan desesperado, pongo el altavoz y espero a que diga algo.

-Chicos, los quiero a todos pero no aguanto más… Yo… No puedo… Simplemente no puedo. –Escucho su voz que se está quebrando, todos miramos horrorizados el teléfono.

-Jae, ¿Qué tratas de decirnos? –Pregunta Junsu mientras toma la mano de Yoochun.

-Es un adiós mi querido niño delfín. –Su voz a cambiado… Quedo en shock.

-¿Qué tratas de decir? –Pregunta Yunho.

-Yunho… Lo sé todo, sé que estabas con esa chica… Y no me digas que no, los vi y ella te habló al celular… Lo sé todo. –Yunho veía con miedo el teléfono, lágrimas recorrían mis mejillas.

-Hyung, ¿dónde estas? –Por fin logro decirlo.

-Mi amor… Gracias por hacerme sentir bien, realmente comencé a amarte pero… No tanto como a Yunho, yo sé que… No podré hacerlo… Realmente lo siento, el no poder corresponder tus sentimientos… -Escucho como solloza y Junsu grita.

-HYUNG, ¡HYUNG! NO HAGAS NINGUNA TONTERIA POR FAVOR. –Ruega Junsu mientras escucho una pequeña risa de Jaejoong.

-Lo siento chicos… Los quiero –Escucho viento… Como cuando cae algo, probablemente el celular, después gritos de muchas personas… Y las bocinas de los carros… Posiblemente él… Unos minutos más tarde suena el teléfono de la casa, Junsu contesta y comienza a llorar.

-¿Qué ocurre? –Le pregunta Yoochun mirándolo mientras lo abrazaba fuertemente.

-Jae… Jae… Se aventó de un puente… Él… Él esta…. Muerto –Mis lágrimas salían más rápido y comencé sollozar mientras golpeaba el suelo, vi como Yunho estaba en shock y me acerqué rápidamente a él y le di un puñetazo en el estómago, sentí como Yoochun me separaba de él y como Junsu seguía llorando… Después no escuche nada, al parecer había caído desmayado.

Cuando desperté, miré a mi alrededor y vi que estaba en mi cuarto, me paré y abrí poco a poco la puerta, vi que Junsu estaba como ido en el sillón, mientras Yunho hablaba por teléfono avisando a los familiares de Jae, pensé que todo había sido una pesadilla, el no ver a mi Jae sonriendo de nuevo… Es simplemente inimaginable.

Me fui al baño y abrí el agua de la tina, esperé hasta que se llenara y me adentré ahí.

Olvidándome de todos los demás, amigos, familia, conocidos… Lo único que tenía en mente era:

¿Qué más daba vivir si él ya no estaría ahí?

Ámame por favor...

Fin


Underground cap 15 final

Déjame con la duda, bebé.


No es que quisiera dejarlo con la duda, pero también quería zafar ante tal situación incómoda.

Le repetí de excusa lo que decía la grabación, resaltando que tenía que ser lo más pronto posible a la comisaría para declarar. Lo dejé como un perro desvalido en la alfombra de mi departamento, mirándome atónito por como me marchaba sin explicarle todo.

Llegó a la comisaría, donde le preguntó a la secretaria donde tenía que ir. Cuando se iba dirigiendo a la sala de testimonios sentía como la mirada de varios policías lo miraban con desprecio, giró la perilla de la puerta, encontrándose con Changmin y Yoochun hablando cada uno desde la punta de la sala de brazos cruzados.

- Tome asiento por favor. - le indicó el más alto.

- Pf... Changminnie, ¿por qué tanta formalidad?

- Vamos a andarle sin rodeos, - golpeó la mesa - usted es uno de los sospechosos, y está acusado de cómplice y confabular junto al señor Jung Yunho.

- ¡¿Ah?! - encorvó un lado de su labio superior hacia arriba.

- Escuchaste bien. Jaejoong, si declaras ahora, tu condena se puede reducir de manera importante...

- No, no, no. - negó ladeando su cabeza de un lado al otro - A mi me llamaron a declarar, además, ¿qué tengo que ver yo? ¡¿Qué pruebas tienen contra mí?!

- Hay testigos que dicen que usted estaba encargado del tráfico de cadáveres entre el hospital y la empresa de sepelios. Ahora mismo hay oficiales que están dirigiéndose a su casa para investigar junto con una orden del juez.

- Por favor, Jaejoong, pénsalo. - se dirigió a la puerta llamando a Yoochun con la mano.

- ¡Yo no tengo nada que ver! - se paró de la silla golpeando la mesa con ambos puños - Además... además... - comenzó a dar vueltas alrededor - Si de verdad fuera un sospechoso fuerte, hubieran ido a mi casa y me hubieran arrestado, eso quiere decir... quiere decir que puedo irme de aquí cuando quiera. Y, no hablaré sin un abogado.


Jaejoong alejó a Yoochun de la puerta, tomándolo del hombro, salió de la sala y prontamente de la comisaría, sin antes mirar atrás y dedicarle una sonrisa de victoria.


Este tipo va a hacer lo que sea para mandarme en cana, pero no se le va a ser tan fácil, y menos creando pruebas falsas. Además, que le quedé bien en claro, que Junsu es solo mío.

Junsu.

Ya estaba bajando las escaleras hacia el subterráneo cuando recordó que unos oficiales irían a revisar su departamento, tenía que decirle que no dijera una sola palabra. Sacó el celular de su bolsillo para marcar el número de su novio.

- ¡La puta madre que te parió!

Claro, estaba bajo tierra, no tenía señal, y no iba a subir a llamar, ya había llegado el tren. Si tomaba las conexiones correctas, podría llegar antes que el móvil, pero... ¡¿y si no llegaba a tiempo?!


~


Departamento de Jaejoong.

12:03


Estaba en la cocina haciendo un intento de hot cakes, mientras su mente todavía procesaba que Yunho estaba en la cárcel que llevó a que se enchastrara mientras batía la mezcla. Puteó al cielo, a la tierra y al horizonte. Paró la batidora y se quitó la camiseta dejándola a un lado de la repisa.


- Pf... Tengo un olor a sexo, mejor me voy a tener que bañar...


Dejó la fallida receta dentro del fregadero y se dirigió a la ducha. Giró la perilla del agua cuando sintió que golpeaban fuertemente la puerta.


- ¿Jaeboo? ¿Mi amor sos vos? - se aproximó a la puerta amagando a abrir.

- ¡Venimos a buscar al Kim Jaejoong, tenemos un pedido del juez!

¡¿Ah?! ¡En que mierda se metió ahora este!


Lo primero que pensó es en abrir, pero para qué, al no encontrarlo seguramente lo llevarían preso a él. Miró para todos los puntos cardinales buscando una salida de ese quinto piso. Y no, no había otra que salir por la puerta. Aunque trepar balcón abajo no era mala idea, es más, no sería algo difícil, en la secundaria era bueno en los deportes.


No lo volvió a pensar, tomó una mochila con sus cosas y documentos que creería eran importantes para Jaejoong y comenzó a treparse sobre el balcón cuando sintió que empezaban a forzar la puerta, haciendo que casi se cayera. Pero no sucedió gracias a que estaba tomándose del suelo del balcón con ambas manos. Pisó con el pie derecho el barandal del balcón de abajo, y agachándose un poco, logró ingresar intacto. Para su sorpresa el departamento de abajo estaba vacío.

Si hubiera sabido, me hubiera mudado acá mismo.


Revolvió su cabeza y abrió el ventanal para entrar al departamento desconocido visualizando rápidamente la puerta a la libertad. Sus pies tomaron velocidad y salieron de ese lugar escaleras abajo. Corrió, corrió haciendo que su aliento se agitara, bajó hacia el subterráneo e hizo la cola para los boletos.

¿Desde cuando estaba escapando como fugitivo?

No lo sabía, pero su adrenalina fluía libremente y no iba a pararse justo ahora cuando el juego recién empezaba.

Tomó su boleto y se apresuró a bajar al siguiente tren a paso apresurado haciendo que se chocara con varias personas. Aunque una iba a igual paso, no podía ser tan descortés y le susurró un pequeño "Lo siento".

Ah no...


Esa voz la reconocería en cualquier lugar del universo, se dio vuelta y tomó a la persona del brazo.


- ¡Junsu!

- ¿Jae?... - se dio vuelta encontrándose con él.

- La puta madre que te parió... yo corriendo como pelotudo para allá... Para. ¡¿Qué haces semidesnudo acá?! ¡¿Te agarró de vuelta ese Yoochun?!

- No, nada que ver, ¡el que tiene que preguntar acá soy yo! - lo empuja una persona desde atrás - ¡Vino la policía al departamento! ¡Te estaban buscando! ¡Ahora si que me tenés que explicar!

- Pará la moto Junsu, primero salgamos de acá, estamos en medio de las escaleras.


Jaejoong lo tomó de la mano y le hizo seguir bajando hacia un costado donde no había gente, acercándosele un poco para hablar debido al ruido.


- Escúchame, la policía cree que yo estoy metido en un tráfico de cadáveres, por eso me andan buscando, pero yo no tengo nada que ver, te juro.

- Te creo lo que querás, pero Jae, ¡yo no quiero que me arresten!

- Ni a vos ni a mí nos van a arrestar, solamente, tenemos que estar por un tiempo en algún lado donde no nos encuentren y ya van a retirar los cargos al no tener pruebas. Yo soy el principal sospechoso, por que como mi... bueno, él tuvo unos cargos por asesinato pero salió en libertad condicional. Entonces estos policías piensan que estoy implicado, ¿me entendés?

- Si te entiendo, no hace falta que me expliques, Dios santo... ¿a dónde vamos ahora? A mi casa ni a tu casa podemos...-

- ¡Ya sé! - lo tomó de la mano y comenzó a correr.


Subieron a uno de los trenes y se sentaron en un par de asientos vacíos. Jaejoong se sentó del lado de la ventanilla mirando las paredes, mientras Junsu lo observaba con intriga, total, ningún lado al cual había ido con él eran malos, bueno, algunos.

El vagón se vació poco a poco entre paradas y el tiempo iba concurriendo lentamente, por último el subterráneo hizo su última parada. El menor notó que el doctor se había dormido y lo despertó con un beso en la mejilla.


- Jaeboo~ estamos en la última parada...

- Mh... ¿Acaso un ángel me ha despertado? - se estira un poco - Pero si me ha despertado el ángel más bonito de Dios... - le roba un beso a su novio.

- ¡Tsst! ¡Que te re contra! - el calor se acumuló en sus mejillas - Dale, levántate. - le dio una palmada en la pierna.


Jaejoong rezongó un poco y al final se levantó lentamente tomando la mano de Junsu para salir de la estación.

Comenzaron a caminar como sin rumbo por las veredas, apreciando el sol que caía entre las hojas de los árboles.


- Jae...

- ¿Mh?

- ¿A dónde vamos?

- Ya llegamos.


Se frenó en una de las casas del vecindario, tenía una fachada blanca con una hermosa puerta de madera tallada. Jaejoong tocó tres veces y un señor de cabellos canosos abrió la puerta, observando maravillado el rostro del mayor abrazándolo al instante.


- Ehem... Papá, si nos vimos en Navidad, tampoco la cosa... - apartó un poco al anciano de sí con cuidado - Este... este es Junsu - lo señaló con la mano metiendo su otra mano en el bolsillo.

Junsu le saludó con una reverencia.

¿Papá?


~


Salió de la ducha con una toalla en la cintura y una en su mano. Se encontró con Junsu sentado sobre su antigua cama mirándole de arriba a abajo.


- Jaejoong, yo... este... me siento un poco incómodo acá.

- No pasa nada Junsu... - se acercó a él secándose el cabello con una toalla. - Mi papá ya no es así. Confía en mí un poco, ¿sí?

- Yo confió en vos, pero sería más seguro ir a otro lado...

- Escúchame, - se colocó en cuclillas frente a él mirándolo a los ojos. - Lo ultimo que van a pensar esos uniformados es que nos escondemos acá. Es demasiado obvio, además ellos creen que no veo a mi padre desde hace años. - le dio un pequeño beso en la frente.


La noche poco a poco estaba cayendo y estaban los tres juntos sentados cenando en el comedor cuando tocaron la puerta.


- Deja, ya voy yo. - se dirigió a su padre.

- No, no, ya voy yo. - a paso lento se dirigió a la puerta que estaba en la otra sala.


Disculpe las molestias señor Kim, ¿se encuentra su hijo en casa?


Junsu soltó el tenedor sin darse cuenta al sentir la voz de Yoochun.

Jaejoong le tapó la boca y le indicó que subieran a la habitación de manera que los visitantes no se dieran cuenta.


- ¿Quiénes son ustedes?

- Somos los agentes Shim y Park, ¿se encuentra Jaejoong en casa?

- Ah, ¿mi hijo? No he sabido nada de él hace mucho...

- Oh, está bien. Queríamos entregarle esta carta, ya que él es cercano al señor Kim Junsu para que se lo entregase. Cualquier cosa llámeme si sabe algo de él. - le entregó un sobre junto a una tarjeta.

- Está bien, adiós.


- ¡Jaejoong! ¡Bajá, ya se fueron! - gritó el señor mientras caminaba lentamente de vuelta a la mesa.

- ¿Qué querían? - bajó de la mano de Junsu.

- Darte un sobre. No me preguntaron nada, que cosa rara... - tiró el paquete sobre la mesa.

- A ver... - comenzó a abrir el sobre.

- Ah, dijeron que era para él. - se sentó lentamente señalando a Junsu.

- Pf... Me retiraron los cargos, viste te dije. - miró a Junsu de lado que aún seguía callado.


El más joven le quitó el sobre de las manos al notar que todavía quedaba algo adentro, sacando unos cuantos papeles.

Pasó la vista por arriba y abrió sus ojos tan grandes como sus párpados se lo permitieron y dejó caer las hojas al suelo.


- ¿Tenés manteca en los dedos Junsu? - levantó los papeles del suelo.

- J-Jaejoong...

- ¿Qué es esto? - le dio una leída por encima - ¡ME ESTÁS CARGANDO!


Eran unos papeles de traslado de bienes.

Yunho había transferido todo el negocio de sepelios y derechos a la cuenta de Junsu, ya que ahora estaría en la cárcel por unos 104 años, porque el jurado no quiso darle simplemente cadena perpetua por los varios cargos que presentó su caso. Y no quería cargar con algo de lo que después tendría que pagar por impuestos a la corte.


~


Almacén de sepelios Kim.

23:14


- Así que todo esto ahora es tuyo... - caminaba entre los cajones vacíos tomando a Junsu de la cintura.

- Al parecer... al final mis esfuerzos dieron frutos.

- ¿Planeaste todo esto bad boy?

- Mh... Es secreto. - se quedaron un segundo en silencio - Jaeboo~

- ¿Ah? - su novio lo tomó de la corbata.

- ¿Alguna vez lo has echo en uno de estos? - lo empujó dentro de un cajón.



Fin.

*Engaño*

Título: *Engaño*
Autor: Yukisan
Pareja: Yunjae, Homin
Género: Romántico, Slash
Extensión: Oneshot

Nota: es mi primer fic por eso es cortico y talvez no muy bueno espero les guste y si les gusta algo le haré konti *o*!!



------------------


Me encuentro viendo la lluvia caer, las parejas tomadas de la mano corriendo para refugiarse del agua, no puedo evitar pensar en los momentos que salíamos juntos a divertirnos en el parque cuando sabíamos que había poca gente la cual nos pudiera reconocer, tu siempre preocupado por la reputación del grupo, siempre poniendo por delante el “que dirá la gente”, nunca te importe y eso me lo demostraste aquel día que me engañaste con el que yo creía era mi amigo para mi desgracia los encontré a los dos juntos en la cama y sin ropa, no pude retener mis lagrimas al verlos ahí y lo único que pude pensar fue en salir lo mas rápido de ese lugar, pero tu te diste cuenta de mi presencia, me miraste con lágrimas en tus ojos “lágrimas de cocodrilo, por que si no pensabas en hacerme daño jamás me hubieras engañado de esa manera” Salí corriendo del cuarto escuchando como me llamabas y salías tras de mí, corrí hasta llegar al parque donde nos hicimos novios, traté de regresar a casa con mi madre, hice todo lo que pude para renunciar al grupo sin embargo nuestro “amado” manager no me dejo, diciendo que tengo un contrato que cumplir y que soy una parte fundamental del grupo, como te odio Jung Yunho no sabes realmente cuanto te odio por todo lo que me haces sufrir.

Han pasado ya seis meses desde aquel día, seis largos meses en los que he estado sin ti, llorando amargamente en las noches siendo consolado por mi gran amigo del alma, mi soulmate no se que haría sin él y aun mas cuando tu y ese traidor tratan de acercarse a mi de pedirme perdón por lo que hicieron, pero ya el daño esta hecho y esto no se los pienso perdonar. Hoy se escogerán las parejas que deberán promocionar nuestro nuevo disco y a uno de nosotros le tocara ir solo, ruego y rezo al cielo para que no me toque con ninguno de esos dos traidores, deseo llorar por mi mala suerte me ha tocado hacer la promoción contigo, pareces realmente feliz pero al ver mi rostro bajas el tuyo, puedes notar la desilusión en mis ojos, lo desagradable que me resulta el estar nuevamente cerca a tu lado me duele y me trae aquellos dolorosos recuerdos.

Durante el viaje saco mi reproductor de música para distraerme, ignorarte y olvidarme que eres tu el que se encuentra a mi lado, tratas de tomar mi mano pero la quito rápidamente y te doy la espalda, pasados algunos minutos escucho tu voz pidiéndome perdón, me dices que se dejaron llevar por el momento, “si claro, después de verlos juntos me entere que solo un mes después de tu y yo ser novios, empezaron a salir” le subo todo el volumen a la música no quiero escucharte, solo me haces daño, más del que me has hecho siento mis parpados pesados y al cabo de un rato caigo en los brazos de Morfeo. Al llegar a nuestro destino me levanto y salgo rápidamente del avión, inmediatamente busco y subo a la van que la empresa nos contrato, sentándome lejos de ti, puedo darme cuenta que te duele como te trato, te duele que solo te hable cuando es algo del grupo o solo en entrevistas, esto y mucho más es lo que te mereces. Llegamos al hotel, nos dan las llaves de nuestro cuarto, en verdad creo que la suerte no esta de mi lado, de todas las habitaciones que hay, nos toca en la misma y en la misma cama, ya que las demás se encontraban ocupadas solo quedaba esta con cama matrimonial, estoy muy agotado por el viaje aun así me doy un baño y salgo sin decirte a donde, deseo estar el menor tiempo posible a tu lado.

Dentro de poco anochecerá. Observo las luces de la ciudad, empieza a llover y yo sigo sin moverme de este lugar, no me importa resfriarme, siento unos brazos que me rodean e inmediatamente distingo tu olor y trato de soltarme pero eres mas fuerte que yo y no me lo permites lo único que haces es voltearme para darte la cara, te veo a los ojos me pides que te perdone que te de una oportunidad no puedo evitar llorar, aún te sigo amando, pero tengo el recuerdo fresco de cuando te encontré con Changmin en la cama. Duele Yunho y no sabes cuanto, si deseas podemos ser solo amigos, tal vez no los de antes mucho menos novios pero es lo único que te puedo ofrecer, me voy dejándote solo y mi corazón me pide a gritos que me quede a tu lado y te consuele como siempre hacia cuando terminabas con alguna de tus novias, esta vez no será así, no puedes saber cuanto sufrí yo por tu culpa, ¡¡esto y muchos más te mereces Yunho!!.

Salgo con amigos a discotecas y aún así no puedo olvidarte, pero ante ti y los demás me he vuelto frío y distante, esta noche estoy solo en casa, salgo a la cocina a buscar algo de comer todo esta oscuro, no recuerdo haber apagado las luces, al llegar al comedor encuentro la mesa ordenada con flores y velas, escucho pasos que se acercan tras de mi, volteo y te veo a ti, ¿tú hiciste todo esto? , nuevamente me pides perdón, le has pedido el favor a los demás de dejarnos solos para poder hablar tranquilamente, mis lágrimas empiezan a caer, tengo duda de volver contigo y me lastimes nuevamente, pero esas dudas se van cuando te arrodillas ante mi con un pequeño cofre en tus manos ¿acaso será….? Yunnie, mi Yunnie me está pidiendo matrimonio (*o*) esperas mi respuesta, estoy tan sorprendido y feliz que las palabras no salen de mi boca a cambio me lanzo a tu cuello y después beso tus labios.

La noche pasa entre besos y caricias, recuperando el tiempo perdido, sin darnos cuenta terminamos en el suelo totalmente desnudos, extrañe todo de ti, tus caricias, tus labios, tu olor, tu cuerpo... Absolutamente todo, te amo Yunho y estoy seguro esta vez si podremos ser felices juntos y nada nos separara, soy vencido por el sueño, al despertar lo haré al lado de mi Yunnie y así será todas las mañanas.

Un patito feo

Titulo: Un patito feo
Autor: AnSaGuCa
Pareja: YooSu
Género: Romance, Tragedia
Extensión: Oneshot
Advertencia: Muerte de un personaje

Nota: La historia fue tomada de una obra de teatro llamada “autopsia a un copo de nieve” que trata sobre el maltrato familiar. ¡Vayan al teatro!

Resumen: Había una vez un patito al que todos molestaban por ser torpe y feo. Un día, cansado del constante rechazo de sus compañeros decidió ir a otro estanque… el patito se adentro en aquel oscuro estanque y se ahogó…

------

Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3


*Ya que se hizo un nuevo capítulo, el oneshot ha pasado a ser cap 1 y tener su propia entrada.

Un gran amor cap 5

Al siguiente día todos se levantaron muy animados de verdad que habían dormido bien, todos se arreglaron y salieron de las habitaciones encontrándose con Mar en uno de los pasillos de la mansión.

- Oppas, nunas ya despertaron, no me pude presentar personalmente ayer mucho gusto - Mar hizo una reverencia- espero que nos podamos llevar muy bien- sonrió de una manera tan hermosa que todos sintieron una tranquilidad inmensa.
- Será un placer trabajar con usted- respondieron todos al unísono cosa que hizo reír a Mar.
- Les han dicho que todos son muy monos – todos se sonrojaron ante el comentario- por favor no me traten de usted me hace sentir mayor y como pueden ver soy menor que ustedes y aunque sea como un jefe en la empresa trátenme como a su donsaeng OK?
- Si volvieron a responder todos- pensamiento de Mar: “definitivamente todos estos chicos son divertidos”
- Oppas, nunas, Ángel me mandó a buscarlos estamos esperándolos para desayunar síganme por favor.

Todos la siguieron sin decir una palabra salieron por una puerta y entraron a un salón con una gran mesa donde ya estaban sentados los otros 5 muchachos junto con Ángel. Mar se sentó al pie de su hermano Alec mientras que los chicos fueron tomando asiento.

- Espero que hayan podido dormir bien- habló Ángel a la mitad del desayuno
- En realidad si muchas gracias por su hospitalidad- habló Yunho.
- En verdad tienen una casa hermosa y con un buen gusto- habló Heechul.
- Esta siempre a tu orden- sonrió coqueto Christopher y le guiño el ojo a Heechul cosa que lo hizo sonrojar.
- Christopher deja de ser coqueto por favor- le molesto Michael.
- Tranquilo además a Heechul hyung no le molesta verdad Heechul hyung? – Heechul rió nerviosamente y le respondió – claro que no.
- Yunho shi? – Lo llamo Ángel- veo que todos ustedes se llevan muy bien a si sean de diferentes grupos.
- En realidad entrenamos juntos para mi son como mi familia en verdad nos tenemos mucho afecto entre todos- respondió Yunho con una gran sonrisa.
- Es realmente placentero ver que se llevan bien- respondió Ángel con una gran sonrisa
- Ángel Oppa- interrumpió Tiffany llamando la atención de todos- ¿puedo hacerle una pregunta?
- Claro Tiffany dime.
- Porque esta mansión es tan grande si solo viven ustedes 7?- Mar dejo salir un pequeña sonrisa y respondió por Ángel.
- No se sabe cuando vamos a tener invitados nuna, además los 7 tenemos gustos particulares y la casa esta diseñada para atender nuestras necesidades o no es así hermanito? – ahora dirigiéndose Ángel.
- Mar tiene razón Tiffany, bueno creo que ya que terminaron de desayunar querrán ir a sus hogares a asearse, sus managers los están esperando nos vemos en la tarde- Ángel y su familia despidieron a los chicos y volvieron ala mansión.


Ángel tu sabías que nos iban a dar protegidos a Alec y a mí? –pregunto Mar.
- Si lo sabía hermanita y sé que no estas de acuerdo pero es el destino, no podemos cambiarlo lo sabes.
- Además de que te preocupas Mar nosotros los vamos a ayudar total nuestra misión es permanecer al lado tuyo y el de Alec- interrumpió Luna con una gran sonrisa.
- Si ustedes lo dicen, voy a mi cuarto realmente no entiendo como soportar los sentimientos de esos cinco chicos- dijo Mar un poco cansada.
- Ya veras que es fácil ese es tu vínculo con ellos- le ánimo Christopher.
- Bueno solo quiero descansar un poco nos vemos mas tarde- Mar se retiró dejando a los otros 6 chicos un poco preocupados.


Siguiente