KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Blind cap 17

“¿A dónde irás después del almuerzo?”

“Iré a hacer unos cuantos recados y después iré a la casa de Junsu a darle este viejo celular. Ya habrá regresado del estudio fotográfico para entonces.”

“¿Lograste que lo arreglaran?”

“No, mi amigo solo pudo recuperar algunas cosas del chip.”

“¿Cómo qué?”

“Fotos y quizá la mitad de los números en la agenda telefónica,” dijo Yunho entre dientes. “traté de poner el chip en mi propio celular, pero solo se vieron algunas fotos y algunos números.”

“¿Qué fotografías?”

Yunho regresó su taza de café al plato y alcanzó su bolsillo. Changmin sorbió un poco de su propio café mientras veía como Yunho remplazaba el chip de su teléfono por el chip del teléfono que Junsu le había dado.”

“Solo algunas fotos de Micky,” informó Yunho. “pero hallé algo curioso en las imágenes.”

“¿Qué es?” Changmin tenía una gran curiosidad.

Yunho le dio su teléfono a Changmin. “el cabello de Micky está tan corto en estas imágenes comparado con su actual largo, hasta los hombros.”

Changmin sostuvo el teléfono a una distancia adecuada y examinó las imágenes. La persona sonriendo a la cámara se veía tan lindo y apuesto que Changmin pudo sentir el ritmo de su corazón acelerarse.

“Tal vez son fotos viejas,” Changmin trató de concentrarse en la conversación.

“Eso es lo mismo que yo pensé, pero tengo una de las fotografías ampliada. Mira esto.” Yunho sacó una imagen de un tamaño regular de la bolsa de su chamarra.

Changmin tomó la fotografía y la analizó. Quería masturbarse con esa encantadora sonrisa y esos ojos bellamente entrecerrados.

“¿No lo ves cierto?” Yunho interrumpió los pensamientos del joven hombre ya que Changmin estaba obviamente perdido en su propio mundo.

“¿Ver qué?” parpadeó Changmin.

“La manera en la que viste al chico en la imagen me preocupa. Él es el prospecto amoroso de Junsu, Changmin.”

Changmin frunció el ceño “¿soy tan obvio?”

“No tan obvio como yo, supongo.” Suspiró Yunho.

“¿Qué es esto?; ¿algún tipo de película? ¿Cómo es que repentinamente puedo sentirme atraído a Micky después de verlo sin la mascarilla? ¿Cómo es que, de todas las personas, repentinamente te gustó el prometido de Micky?” exclamó el joven hombre, pasando frustradamente una de sus manos por su cabello. Las personas sentadas a su alrededor les dedicaban miradas extrañas.

“¿Crees que Junsu se dé cuenta?”

“Se dio cuenta de ti mirando a Jaejoong.”

“Pero la pregunta más importante es si él se dará cuenta de ti viendo a Micky.”

“Tal vez piense que lo estoy ayudando a observar a Micky. Dejaré de verlo,” Changmin hizo una pausa. “trataré.”

“Tratar, no será suficiente.”

Las cejas de Changmin se fruncieron. “de regreso al tema. ¿Por qué ampliaste esta imagen?”

“La amplié y hay algo particular en esta específica esquina; está un poco borrosa pero puedes ver el calendario colgado detrás de él, hay una X marcada en cada uno de los días de las primeras dos filas. Las X’s terminan en el día 22.”



“Marca cada día con forme pasan los días. Las X’ s terminan en el 22, ¿eso significa que la fotografía fue tomada ese mismo día? ¿El teléfono no tiene información de cuándo y a qué hora fueron tomadas estas fotografías?”

“El teléfono estaba destrozado. Esa parte de las fotografías fue irrecuperable.” Informó Yunho.

Changmin miró su reloj notando la fecha de hoy. “no creo que sea posible que su cabello haya crecido tanto, en tan poco tiempo.”

“Eso es lo mismo que yo pensé.”

Changmin pensó en ello. Después dijo. “¿crees que él sea un Micky falso?”

“Posiblemente” dijo Yunho entre dientes.

“Pero. . . ¿Por qué?”

“Aun sigo preguntándome eso. Tengo muchos otros casos que seguir, ¿sabes?, a diferencia de ti, yo aun necesito trabajar.”

“Hey, no por nada me maté trabajando para graduarme antes y convertirme en doctor, ahora lo estoy disfrutando mientras tú sufres porque abandonaste la escuela.”

Yunho giró sus ojos, y tomó el reloj de Changmin. “debo irme. Junsu me lanzara otro de sus berrinches si llego tarde y no me pagan por soportarlos.”

“¿Aun hace berrinches? Pensé que habían acabado hace un tiempo.”

Yunho suspiró mientras se levantaba, “solo por Micky.”

■■■■■

“¡Micky!”

Kyuhyun se dio la vuelta para ver quien había gritado aquel nombre. Vio al dueño de la voz y agradeció el que sus compañeros de clase acabaran de dar vuelta en la esquina.

“Doctor Shim, Hola.” Kyuhyun cambió su voz inmediatamente.

“Soy de tu edad. Solo llámame Changmin.” Sonrió el más alto.

¿Acaso Junsu le había dicho a Changmin la edad de Yoochun?

Kyuhyun alzó su cabeza y sus ojos brillaron con admiración, “¿de verdad? Eres tan joven. ¿Y ya eres doctor?”

“Tuve suerte” estaba siendo modesto y Kyuhyun no podía hacer nada más que admirarlo más.

“Desearía ser así de listo.” Dijo el joven hombre mientras comenzaba a caminar lejos de la escuela. (Antes de que cualquier profesor o compañero viera a Kyuhyun.)

“Junsu me dijo que trabajabas de medio tiempo en esta escuela” Changmin echó un rápido vistazo a su mochila. Kyuhyun se dijo a si mismo que era normal en cualquiera (que fuera un estudiante) cargar una mochila.

“Sí”

Era mejor decir lo mínimo posible junto a este genio.

“Me gusta tu nuevo corte de cabello,” Changmin trató de iniciar una nueva conversación. También notó que el corte de cabello actual de Micky parecía ser del mismo largo al de la fotografía que Yunho le había mostrado hace algunas horas. Esto le recordó el por qué había venido a buscar a Micky en primer lugar. (Ciertamente no era porque quería verlo.)

“Gracias,” Kyuhyun sonrió nerviosamente mientras tocaba su cabello. La diferencia (entre ahora y cuando Junsu hizo un comentario acerca de su cabello) era que Kyuhyun estaba inconscientemente arreglando su cabello, esperando que no se viera como si acabara de despertase.

“Así que, ¿Qué es lo que hace tu hermano?” era otro tema para cubrir el silencio.

“Está buscando un trabajo en este momento.”

“Debe ser difícil para él,” murmuró Changmin.

Kyuhyun siempre se sentía sensible cuando hablaba de su hermano. “Si, esas estúpidas personas siempre tan superficiales; muchos le han negado el trabajo debido a su. . . apariencia. No es su culpa.”

Changmin no pasó desapercibida la amargura en la voz del hombre. “Lo siento”

Kyuhyun parpadeó y miró a Changmin. “¿Por qué?”

“Por ser superficial” respondió, refiriéndose a que él también había discriminado un poco a Yoochun. (Aun que él no lo hizo tan obvio como Junsu.)

Kyuhyun suspiró mientras lo veía, “está bien, hemos aprendido a aceptarlo. No podemos cambiar a otras personas. Por lo menos la mayoría de las personas son lo suficientemente decentes para no decir nada. Es peor cuando encontramos personas que hacen caras de disgusto o dan adjetivos indeseados.

“Una cara de disgusto o un adjetivo indeseado causa un daño más grande a su autoestima que diez personas que pretenden ignorar su cicatriz.”

“Realmente no puedes culparlas. Ellas no están en nuestra posición, por lo que no se dan cuenta de cuánto lastima.” Kyuhyun miró al suelo y pateó una botella que estaba en su camino. “Hyung una vez dijo que probablemente seriamos tan superficiales como ellos si no tuviera esa cicatriz en la cara o si no tuviera un hermano como él. Pero el mundo no es tan malo, ¿sabes? ¡Porque también hay gente como Jaejoong!”

Se veía infantil, como para ser la persona que había cuidado tan bien de Junsu, en la isla, quien había esperado pacientemente fuera del consultorio del doctor y quien cuidadosamente tomó la mano de Junsu para guiarlo fuera.

“Trataré de cambiar mi forma de ver las cosas de ahora en adelante.” Changmin sintió que tenía que hacer esa promesa.

Kyuhyun lo vio y sonrió feliz. Changmin olvidó como respirar.


“¡Gracias!” entonces se detuvo sonriendo y Changmin se lamento por no tener una cámara en la mano. Con el ceño fruncido Kyuhyun agregó. “si tan solo las otras personas fueran como tú.”

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*desmayo de emoción!!* les dejo el titulo de sig. Cap.

Capitulo 18: “No estoy ciego, Changmin.”

Gracias por leer!

Love is a Force of Nature. Cap 22

“Percepción”

Desearía que esto pudiera haber sido de cualquier otra forma
Pero es que yo simplemente no sé, no sé que más puedo hacer…
[Every day is exactly the same, Nine Inch Nails]


Junsu estaba sentado cerca de su ventanal mirando a Yunho dormir. Había sido lo más cuidadoso posible en no despertarlo, después de todo aún quedaba algo de noche y no tenía sueño, pero sabía que Yunho necesitaba recuperar fuerzas.

Esbozó una sonrisa al observar la tranquilidad de su rostro, la sabana apenas cubría su cintura y tenía el pelo aún mojado. Junsu observó casi en trance como su pecho subía y bajaba, su respiración armónica siendo el único sonido percibidle en la quietud de su habitación.

Dirigió la mirada hacia el ventanal, corriendo las cortinas con sus manos para observar el paisaje. Inmediatamente percibió que el amanecer estaba cerca y eso…indicaba que su tiempo con Yunho había llegado a su fin. En eso estaba, completamente sumido en sus pensamientos, cuando lo escuchó moverse sobre la cama.

“Junsu…” susurró con voz somnolienta, abriendo sus ojos y buscándolo con la mirada.

“Yunho” le dijo, sonriendo al observarlo bostezar. “No quería despertarte”

“¿Está amaneciendo, cierto?” Yunho le preguntó, sentándose en la cama y mirando hacia el ventanal.

“Aún no, pero ya no falta mucho” Junsu le contestó en voz baja, levantándose de la silla y caminando hasta la cama, deteniéndose a pasos de ella

“Ven…” Yunho acercó su mano a la suya, extendiéndosela. Junsu la tomó y se abalanzó a él, sentándose sobre su regazo y rodeando los brazos alrededor de su cuello, refugiando su rostro en el.

“No te vayas Yunho…no me dejes…” susurró, sintiendo su pecho contraerse. El apego que había establecido con Yunho parecía haber cobrado vida y ahora le reclamaba, Junsu se sentía horriblemente dependiente. Sin poder contenerse, se aferró con más fuerza a su cuerpo, las lágrimas deslizándose por su rostro.

“Junsu, mírame” Yunho le dijo, acariciando su espalda con sus manos. Junsu asintió, retirando su rostro de su cuello y mirándolo a los ojos.

“Tranquilo, no voy a dejarte. Ya no falta mucho… ¿Puedes sentirlo? Nuestras sangres…quemando con fuerza. Está creciendo Junsu, se hace más fuerte y con una vez más que lo hagamos habrá terminado” Yunho le sonrió, llevando las manos a su rostro y limpiando sus lágrimas ensangrentadas

“Si, puedo sentirlo…” le susurró, acercando sus labios a los suyos. “Lo siento quemándome en las venas y atormentándome cada vez que estás lejos…”

“Cómo quisiera poder terminar ahora el ritual y llevarte conmigo a donde nadie nos encontrará jamás” Yunho volvió a capturar sus labios, besándolo mientras sentía como las manos de Junsu se encargaban de retirar la sabana de su cuerpo para así poder sentir su piel contra la suya. Arrojó la sabana en menos de un segundo y volvió a rodear los brazos alrededor de su cuello. Yunho lentamente se extendió hacia atrás, desplomándose en la cama con él colgado a su cuello. Junsu comenzó a restregarse contra él, y Yunho inmediatamente sintió su cuerpo en llamas, endureciéndose apenas Junsu había comenzado con el contacto mientras continuaban besándose.

Junsu se percató de la rígida erección de Yunho nuevamente presionada contra su abdomen y lanzó un gemido dentro de su boca, separándose de sus labios para susurrarle.

“Yunho” dirigió su boca hasta su oído, jugando con su lóbulo. “Estás duro de nuevo…”

“J-Junsu, detente” balbuceó cuando Junsu le lanzó una sonrisa maliciosa y lentamente descendió la cabeza hasta su erección.

“N-No tenemos tiempo para—” fue interrumpido por un ronco gemido escapándose de sus labios al sentir que Junsu envolvía su erección, masajeándolo con su lengua y lamiendo la punta al sacarlo de ella.

“Lo siento, no te escuché… ¿Qué has dicho?” Junsu levantó la mirada hasta encontrarse con sus ojos. El fulgor dorado de los ojos de Yunho había regresado y sabía que...su lobo interno había despertado y estaba listo para devorarlo…

“Ven” gruñó, y estaba a punto de atraerlo hacia sí cuando lo observó levantarse de la cama.

“Yunho, creo que no tenemos tiempo para esto” Junsu sonrió. Amaba tentar a Yunho, amaba despertar todos sus instintos animales y transformarlo en la…bestia que era.

Lanzó una risita, y estaba por voltearse cuando sintió el olor de la sangre invadir sus fosas nasales. Yunho había abierto una herida en su muñeca y ahora dejaba caer pequeñas gotas de su sangre sobre su torso.

“Y-Yunho…” Junsu miró casi en trance como las gotas de sangre se deslizaban por su cuerpo, descendiendo por su perfecto abdomen y yendo aún más abajo...y la sed, comenzó a nublar cada uno de sus pensamientos…

“Debo irme ya” Yunho le sonrió, levantándose y buscando sus pantalones. Al instante Junsu se acercó a él, empujándolo a la cama y trepando a su regazo, lamiendo su torso como si estuviese deshidratado.

“D-Dios…Yun…ho…” Junsu gimió contra su piel, lamiendo cada gota de sangre que descendía por su abdomen y sintiendo como su sangre quemaba cada rincón de su cuerpo y lo excitaba al punto que ya no podía aguantar más.

“¿Mm?” Yunho volvió a sonreír, lamiendo la herida de su muñeca y cerrándola al instante. Sabía que una vez que Junsu probaba su sangre…enloquecía y terminaba rogándole que lo penetrara. Dirigió su erección a su entrada, rozándola e introduciendo sólo la punta de ella, causando que Junsu volviera a gemir y se retorciera sobre su regazo.

“Hazlo…” dijo en casi un jadeo. “H-Hazme tuyo Yunho…a-ahora…” Junsu cerró sus ojos, lanzando un agudo gemido al sentir el miembro de Yunho deslizándose hacia adentro.

Yunho inmediatamente aferró sus manos a sus caderas, jadeando ante lo caliente y estrecho que estaba y desplomando su cabeza sobre la almohada, lanzando reiterados gemidos al sentir que Junsu aumentaba el ritmo y lo montaba con mucha más velocidad, gimiendo su nombre en esa voz tan melodiosa que lo hacía perder toda la razón que le quedaba…

Yunho buscó nuevamente sus labios, levantando su rostro para capturarlos, pero Junsu inmediatamente dirigió sus labios a su cuello y le clavó los colmillos, buscando desesperado más de aquel elixir que lo volvía completamente loco. La punzada de dolor no tardó en desvanecerse; Yunho arqueó sus caderas hacia arriba, penetrándolo hasta el fondo y Junsu lanzó un agudo gemido, separándose de la herida e incapaz de reprimir los reiterados gemidos que escapaban de sus labios al sentir que Yunho se enterraba hasta el fondo de su cuerpo, mientras su sangre volvía a trastornar cada pensamiento de su cabeza.

Yunho se sentó en la cama, refugiando su rostro en su cuello y sus manos se aferraron a su cadera, levantándolo para nuevamente dejarlo caer sobre su miembro.

“¡AHHHH...YUNHO!” gritó al sentirlo enterrarse hasta el fondo de su cuerpo e inmediatamente sintió los dientes de Yunho desgarrar su cuello, volviendo a beber de su sangre mientras sus ojos dorados resplandecían al sentir que Junsu y él eran nuevamente uno…



Continuaron así por lo que para ellos les pareció una eternidad, demasiado perdidos en el trance…y cuando finalmente alcanzaron el clímax, el sol estaba a pocos minutos de salir.

Junsu descansaba su cabeza sobre el pecho de Yunho mientras él trataba de regular su agitada respiración. Podía escuchar el frenético latido cardiaco de Yunho volviendo lentamente a la normalidad y el sonido era más que apacible. Lanzó un suspiro mientras sus manos delineaban cariñosamente su marcado abdomen.

“Desearía que no tuvieses que irte” le susurró, algo apenado.

“Volveremos a vernos muy pronto, eso te lo aseguro. La luna llena ya esta cerca… ¿puedes sentir su energía?” le preguntó, acercando una de sus manos a la suya y entrelazando sus dedos.

“A decir verdad si” Junsu cerró sus ojos, apretando la mano de Yunho y concentrándose. Sentía como si…la energía de Yunho estuviese pronta a aumentar en intensidad…

“Entonces ya ha comenzado” le susurró. “Lo que hemos hecho ya está a punto de finalizar, por lo que…estoy en la obligación de preguntarte. Junsu, ¿Estás seguro de esto? Estamos a punto de terminar el ritual, pero si te arrepientes ahora y no vuelves a probar mi sangre podrás revertirlo y mi sangre eventualmente abandonará tu cuerpo, podrás…unirte a Jaejoong sin problemas” Yunho lanzó un suspiro y Junsu inmediatamente levantó su cabeza de su pecho para mirarlo.

“¿Pero qué cosas dices Yunho? Cómo si no supieras que yo estoy—” dijo, pero se vio seriamente interrumpido al ver que Yunho lentamente acercaba nuevamente sus labios a los suyos.

“¿Tú…estás…?”

“Perdido y—” se detuvo al sentir sus labios sólo a centímetros. “Completamente enamorado de ti…y ser uno contigo es lo único que quiero en esta vida” Yunho le sonrió, capturando sus labios en un suave beso, mordiendo su labio inferior al romperlo.

“Me alegra escuchar eso. Aunque de todas formas te hubiese secuestrado si me hubieses dicho que no estabas seguro” Yunho lanzó una risita, levantándose de la cama mientras Junsu se enredaba en las sabanas y lo observaba vestirse.

“¿Hay un…demonio viviendo aquí, cierto?” Yunho le preguntó al terminar de abrochar sus pantalones, volviendo a mirarlo.

“Si, Yoochun. ¿Cómo lo sabes?” Junsu lo cuestionó, reprimiendo un bostezo. El cansancio rápidamente apoderándose de su cuerpo.

“Puedo olerlo…pero es muy curioso que no se haya dado cuenta de mi presencia. Los demonios son muy sensibles a cambios de energía, y te aseguro que lo que acabamos de hacer debió haber desprendido una enorme cantidad de ella”

“No sé, quizás estaba ocupado. Últimamente Jaejoong le ha asignado bastantes quehaceres, a veces siento que abusa de él sólo porque es su mayordomo” comentó, girando su cuerpo para mirarlo. Yunho lentamente se acercó al ventanal, mirando hacia el exterior.

“¿Qué…sabes acerca de ese tal Jaejoong?” le preguntó.

“No mucho, aparte de que es un sádico y trabaja traficando criaturas” resopló.

“¿Nadie te ha contado algo sobre él que te haya llamado la atención?”

“Es curioso que lo menciones” comentó, lanzando un suspiro. “Hace un tiempo atrás tuve la oportunidad de hablar con una sirena. Es una larga historia…así que bueno, cuento corto, el asunto es el siguiente: Me dijo que…Jaejoong estaba en una situación muy parecida a la mía y que la clave para solucionar la guerra residía en él y en otra persona”

“Changmin” musitó Yunho y Junsu lo miró extrañado.

“¿Changmin?” preguntó, arqueando una ceja.

“Changmin me contó que Jaejoong y él habían tenido un pasado, y que él había sido quien asesinó a la ex líder de la comunidad de lobos del bosque” contestó, lanzando un suspiro y volviendo a caminar hasta la cama. Junsu inmediatamente se sentó al borde de ella, mirándolo con una expresión algo sorprendida.

“¿La asesinó?” preguntó y lo observó asentir. “Pero… ¿por qué razón lo haría?”

“No estoy muy seguro, pero tiene sentido. Si te pones a pensar, Changmin y Jaejoong siempre han sido los que han fomentando el odio mutuo entre vampiros y licántropos. Quizás…la razón por la que fomenten los conflictos es porque…tengan una especie de pasado que los vincule o algo haya pasado entre ellos que los haga odiarse y por ende, descarguen su odio queriendo eliminar a la raza del otro” le dijo, acariciando su rostro con sus manos. “Claro que es sólo una suposición, porque no puedo confirmar nada”

“Entonces, ¿tú crees que cuando la sirena me dijo que Jaejoong estaba en una situación muy parecida a la mía se debe a que…también se enamoró de un licántropo?”

“Si, es factible…salvo por un detalle, hay algo que llama mi atención. Cuando entré a esta mansión inmediatamente pude darme cuenta de que aquí vivía otro vampiro y un demonio. Pero…sus esencias no estaban diferenciadas la una de la otra, me explico…era como si fuesen una sola” Yunho lanzó un suspiro, sentándose a su lado mientras Junsu volvía a entrelazar sus manos.

“¿Qué sus esencias no están diferenciadas?” Junsu lo miró sorprendido, arqueando una ceja. “¿Cómo podría ser eso posible?”

“Si un licántropo nos encontrara juntos sabría que ya hemos cruzado la línea, porque nuestras esencias pierden su propia identidad y comienzan a mezclarse, siendo solamente una al finalizar el hibridaje”

“¿Estás insinuando…lo que creo que insinúas?”

“Estoy casi seguro que Jaejoong ha probado la sangre de aquel demonio, y él a su vez ha probado la suya. Sus esencias…casi no se distinguen”

“¿Qué, acaso el hibridaje entre vampiros y demonios es posible?” Junsu abrió sus ojos de par en par, perplejo ante las declaraciones de Yunho. Pero tenía sentido, tenía mucho sentido…e incluso explicaba por qué Yoochun había cambiado de actitud tan drásticamente…

“Es poco común, porque generalmente los demonios tienden a ser criaturas solitarias, pero si. La unión con sangre no es ningún juego, establece un vínculo tan profundo que une ambas naturalezas, mezclando también las propias habilidades”

“Yunho, el sol…” lo interrumpió. Junsu inmediatamente pudo percibir los rayos del sol acercándose peligrosamente, el alba a sólo un par de minutos. Su cuerpo le estaba exigiendo que entrase al letargo.

“Si, lo sé” lanzó un suspiro, girando su rostro para mirarlo. “Vuelve al bosque, un día antes de la fecha que Jaejoong eligió para su unión. Yo sabré cuando estés cerca y estaré preparado…porque una vez que terminemos el ritual tendremos que huir, no podremos regresar” Yunho lo abrazó, estrechándolo en sus brazos para luego liberarlo y acercar sus labios a los suyos.

“Prométeme que…todo va a salir bien…” le dijo Junsu, mirándolo con ojos anhelantes

“Hasta el momento hemos tenido suerte, esperemos que…nos siga acompañando y podamos terminar el ritual con éxito” Junsu acortó la distancia que los separaba, besándolo mientras una de sus manos se posaba alrededor de su cuello y acariciaba sus cabellos.

“Te amo…” le susurró Yunho al separarse. “Cuídate mucho y recuerda que nadie debe probar tu sangre”

“También te amo, ten mucho cuidado al salir” Yunho le sonrió, levantándose de la cama y caminando hasta el ventanal.

“Nos vemos” le lanzó una última sonrisa antes de retirar el pestillo del ventanal y lanzarse hacia el suelo. Al instante Junsu caminó al ventanal, cerrándolo y observándolo perderse entre los matorrales.

Junsu lanzó un suspiro, cerrando las cortinas e inmediatamente su habitación entró en penumbras. Su cuerpo…le estaba rogando descanso, así que sin perder un segundo más de tiempo se desplomó sobre la cama, sonriendo y enredándose en las sabanas. Siendo invadido por la esencia de Yunho que aún yacía impregnada sobre su cama...



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Ji Hae esperó a que Yunho regresara a la colonia y estuviese ocupado entrenando lobos novatos para visitar a Changmin. Meditando bastante la situación antes de decidirse a hablar…

“Señor” susurró al asomar su cabeza por la madriguera.

“¡Ah, Ji Hae!” exclamó Changmin, sonriéndole y haciéndole una seña con la mano para que entrara. “Pasa, hace tiempo que no te veía… ¿Cómo has estado?”

“Bien, ya sabe…” contestó, aún nerviosa. Changmin tenía ese aire de soberbia que ponía nervioso a cualquiera. “Entrenando”

“Me alegro, tienes que fortalecerte para la guerra” le dijo, dejando los planos a un lado y girando su rostro para mirarla. “Ahora, dime. ¿Qué es lo que te trae por acá?”

“Si, bueno…yo quería hablarle de Yunho” contestó, su voz siendo casi un susurro.

“Claro, ¿Qué pasa con mi Alpha?”

“Sé que probablemente me va a odiar cuando le informe a usted sobre esto, pero…no puedo permitir que siga” murmuró y Changmin inmediatamente se paró de su asiento.

“¿Qué es lo que…no puedes permitir que siga?” él la miró fijamente a los ojos, escudriñándola con la mirada, y Ji Hae mordió su labio inferior con nerviosismo.

“Y-Yunho…ha estado viendo a alguien a espaldas suyas” balbuceó, desviando abruptamente la mirada de los quemantes ojos escudriñantes de su líder.

“¿Qué?” exclamó, sobresaltando a Ji Hae con la repentina alza en el tono de voz. “¿Cómo que ha estado viendo a alguien a mis espaldas?”

“Lo que escuchó. Lo he visto salir a horarios extraños y bueno…estoy en la obligación de informárselo”

“¿A quién ha estado viendo? ¿Es de aquí, de la colonia?” Changmin alzó aún más la voz, comenzando a sulfurarse. No podía creer que Yunho lo estuviese traicionando después de todo lo que había hecho por él, después de todos los privilegios que tenía, y a tan sólo días de su unión…

“No, no es de la colonia”

“¿Entonces de dónde es, de qué colonia de hombres lobo?” El rostro de Changmin pareció iluminarse por un segundo, como si hubiese vislumbrado la respuesta.

“No, no me lo digas…ya lo sé. Ha vuelto al sur a buscarlo, ¿No es así? Después de todo este tiempo…qué diablos, conozco su temperamento y en cierto modo sabía que no se quedaría de brazos cruzados”

“No, no…nada de eso, o por lo menos que yo sepa” Ji Hae negó con la cabeza, tragando saliva. “Y es que ese es el problema, señor…la persona que Yunho ve no es—” se detuvo, incapaz de continuar. Quizás…había cometido un error y contarle a Changmin había sido demasiado apresurado, pero ya era demasiado tarde. Changmin inmediatamente se acercó a ella y la tomó del brazo, su indignación evidenciándose en las duras facciones del rostro.

“Habla” masculló. “Quiero saberlo ahora” Changmin le apretó el brazo, mirándola desafiante. Ji Hae inmediatamente desvió la mirada y suspiró. Mentirle al líder era considerado como traición, ya no podía callar…había cruzado la línea.

“Es…un vampiro, Yunho ha estado viendo a un vampiro”

Changmin se quedó mirándola completamente en blanco, como si no procesara sus palabras, tardando unos segundos antes de comenzar a tratar de comprender…

“N-No…” balbuceó. “Eso no es posible, tú debes estar equivocada. Yunho jamás traicionaría a la colonia, él me lo demostró cuando aceptó mi voluntad y se transformó en alpha. No lo haría, ni menos con un—”

“Yo lo conocí, estuvo en la pelea de Yunho contra Sheik” Ji Hae lo interrumpió, decidida a no dar marcha atrás y confesarle todo lo que había presenciado.

“Cuéntame todo lo que sabes, y no omitas ningún detalle” Changmin suspiró y se dio la media vuelta, caminando hasta su cama y sentándose al borde de ella, llevando sus manos a su rostro, agobiado. No era posible, simplemente no podía procesar que semejante traición hubiese ocurrido frente a sus narices. ¿Desde cuánto tiempo Yunho se había estado riendo en su cara, haciéndole creer que todo estaba bien cuando en el fondo se andaba revolcando con una sanguijuela? Yunho era su alpha, su arma secreta, su futura unión y compañero para la vida…y ahora, ahora…

“Yunho al parecer lo conocía de antes, pero no estoy segura de donde. Lo he visto abandonar la madriguera en la mitad de la noche y el hecho…no dejó de llamarme la atención. Yo hasta ayer no estaba segura de nada, hasta que nuevamente volvió a abandonar la madriguera y decidí seguirlo. Lo seguí hasta una enorme mansión hacia el norte…donde termina nuestro territorio. Fue en ese entonces cuando vi al vampiro, le abrió el ventanal y lo dejó entrar…confirmando todas mis sospechas” Ji Hae sintió una terrible opresión en el pecho al confesarle a Changmin lo que había visto. Se sentía…horriblemente mal por haber traicionado a Yunho, pero aún tenía presente la promesa que le había hecho a su padre, la promesa de velar por el bienestar y la prosperidad de la colonia cueste lo que cueste…

“¿Se está…enamorando de ese vampiro?” Changmin le preguntó de frentón, su voz…cargada de dolor y amargura. Este era su fin, el fin de todos los planes y la grandeza que tenia pensado para la colonia del bosque. Changmin vio todos sus planes y sueños derrumbándose en segundos y la ira, y la sed de venganza tronaron por sus venas; su lobo interno rugiendo en agonía y demandándole la sangre de Yunho entre sus garras…

Ji Hae asintió con la cabeza, apenada e incapaz de mirar a Changmin a los ojos mientras volvía a hablar.

“Yo…nunca lo había visto así, es evidente que está completamente trastornado y sólo quiero…velar por el futuro de la colonia”

“El nombre, necesito saber su nombre…” Changmin se levantó, caminando hasta la mesa, tomando uno de sus lápices en sus manos y trazando unos dibujos sobre los planos, la mencionada mansión le llamaba la atención. Ji Hae lo observó dibujar en completo silencio, Changmin parecía estar señalando la frontera del bosque, trazando una especie de equis en los planos y escribiendo datos que Ji Hae no pudo descifrar.

“Junsu, Kim Junsu”

“¿Junsu has dicho?” Changmin abrió los ojos de par en par. El nombre le parecía horriblemente familiar hasta que lo recordó. Era…la futura unión de Jaejoong…

“Hiciste muy bien en decírmelo Ji Hae, no puedo estar más orgulloso de ti. Es una lástima que no seas tan fuerte como tu hermano, de lo contrario…podría unirme a ti” Ji Hae sintió un escalofrío erizarle el vello de la piel al escuchar aquellas palabras de su líder que parecieron casi cariñosas, su voz…sonando dulce tan sólo por un segundo para luego recuperar el rostro estoico y la mirada analítica que lo caracterizaba.

“¿Qué es lo que…hará con Yunho?” Ji Hae mordió su labio inferior. No quería que Changmin lastimara a su hermano, pero descifrar lo que pasaba por su cabeza era como tratar de encontrar una aguja en un pajal…

“Una emboscada por supuesto, necesito ver con mis propios ojos al vampiro con el que se involucra” masculló, volviendo a mirarla. “Puedes retirarte, yo te llamaré luego para informarte los pasos a seguir” le hizo una seña con la mano y justo cuando ella estaba por abandonar la madriguera le susurró.

“Ji Hae…no te atrevas a contarle a Yunho acerca de mis planes, de lo contrario…me veré en la obligación de matarlos a ambos”

Ji Hae asintió, y sin voltear a mirarlo se marchó, demasiado sobrepasada con la magnitud de sus actos…



xXx



Pasaron unos minutos y Changmin ya tenía reunido a los licántropos más antiguos de la colonia. Todos estaban alineados en fila, esperando sus órdenes.

“Nuestro macho Alpha, Jung Yunho, ha cometido la peor traición a la sangre…por lo que vamos a realizarle una emboscada. Kim Junsu es el blanco, un vampiro con el que se me ha informado que se involucra. Quiero…su cabeza en bandeja de plata…”

Destiny

Título: Destiny.
Autor: Eunkyo
Pareja: YooSu
Género: Slash, Romance.
Extensión: One-Shot
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Junsu lloraba desconsoladamente frente al sepulcro de sus padres, habían fallecido hace ya un año en un accidente automovilístico; pero el pequeño Kim se negaba a aceptar la gran perdida. Cada día iba al cementerio, les llevaba flores nuevas y le era inevitable el derramar lágrimas, él se sentía culpable de semejante tragedia.
Kim Junsu y Kim JunHo, eran hermanos gemelos y ambos habían quedado bajo el cuidado de sus tíos.

Su comportamiento cambio drásticamente, antes era un chico alegre e hiperactivo, que le gustaba salir y jugar futbol con sus amigos; ahora se comportaba de una manera sobria y un tanto amargada. JunHo no estaba mejor, pero intentaba salir y recuperarse de la perdida, porque él era consciente que era lo que sus padres querían.
Apoyaba a Junsu y lo motivaba a que siguiera en el equipo de soccer, aunque no lo quiso así.

Kim Junsu encontró un nuevo refugio en la biblioteca; comenzó a ir todos los días después de clases. Y esa tarde lluviosa conoció a un chico que le cambiaria su suerte.
El chico de profundos ojos negros lo miro momentáneamente, dejando a Junsu hipnotizado con la perfección que su rostro mostraba. Los ojos oscuros como una noche sin estrella alguna, los labios gruesos y rojos – tan apetecibles que se mostraban, que él mismo relamió los suyos sin ser consciente de ello –, la clara y sincera sonrisa esbozada en el instante en que sus miradas se cruzaran. Junsu quería saber su nombre, quería saber sobre él.

No volvió a verlo, sino un mes después, un martes exactamente un mes después. Se encontraba leyendo distraídamente, porque estaba al pendiente de si arribaba el susodicho. Lo vio pasar el umbral de la puerta y su corazón se acelero, de tal manera que pensó que podría morir ahí mismo. El joven se dirigió con la señorita que registraba todo, entregándole un par de libros y pidiendo otros más para leer ahí.

Lo miro desde su lugar, prestándole atención a cada movimiento que hacía. “Aquí tiene joven Park” escucho decir a la bibliotecaria en apenas un susurro… “Joven Park” comenzó a sonar en su cabeza, retumbando casi tan fuerte como los latidos presurosos de su corazón.

Park se ubico justo en frente de la mesa donde Kim fingía leer; y dejo de respirar por un instante, la brisa entro y llego a Junsu el grato olor del perfume del pelinegro, que estaba justo frente a él. Regreso en sí, cuando sintió su mirada puesta sobre él.

Pasaban los días y seguía observándolo desde el que se hizo su lugar favorito de la biblioteca. Iba cada fin de semana, a visitar el sepulcro de sus padres, ya no lloraba igual, ahora sonreía con una paz que lo embargaba sin saber el lugar de su procedencia. Les contaba sobre Park, sobre sus ganas de hablar con él, de conocerlo.

JunHo noto el cambio y se entero de la existencia del pelinegro también; le agradeció a sus padres por enviarle ese ‘ángel’ que lo hizo volver a sonreír.
Paso otros dos meses, cuando por fin Junsu había acumulado la fuerza necesaria para abordarlo; pero fue Park quien dio el primer paso aquel martes de diciembre, los primeros fríos ya habían hecho presencia y ambos sonrieron al cruzar miradas a la llegada de Kim, quien se sorprendió de encontrarlo en su lugar de planta.

Se acerco con un nerviosismo que le hacía que temblaran sus rodillas; estaba decidido a hablarle y oyó su voz profunda y grave, hablarle: “Hola…” sonrió con calidez y Junsu se sintió desfallecer. “Hola, soy…” y no pudo terminar porque fue interrumpido por el pelinegro: “Junsu, no es así?” asintió sonrojándose ligeramente. “Tu nombre es..?” le pregunto con ese dejo de timidez en la voz. “Park Yoochun, mucho gusto” e hizo una pequeña venia con la cabeza. El castaño sonrió ampliamente y de igual manera hizo una corta venia. “Puedo sentarme aquí?” cuestiono dudoso. “Claro, y dime que es lo que haces siempre aquí, en lugar de salir?” Junsu se acomodo a su lado, e intento explicar su situación.

Nunca pensó que Yoochun se convertiría alguien con el que pudiese volver a reír como lo hacía tiempo atrás, se volvió algo incontrolable el deseo de estar a su lado. Siempre se veían en la biblioteca y de ahí partían a otro sitio para tener una especie de cita… en ocasiones era el pelinegro quien iba por Junsu a su escuela, para ir a comer o llevarlo a casa.

Conoció a JunHo y hablo con él sobre Junsu, el gemelo Kim, sabía que existía algo entre ellos, aunque tal vez no fueran muy conscientes de ello. Pero quiso saberlo y se lo pregunto sin rodeos, “Yoochun, te gusta mi hermano, verdad?” el pelinegro se atraganto con el trago de refresco que tenia, sonrió nervioso y sintió su rostro enrojecer cono hacia tiempo no pasaba.
“Ejemm, pues seré sincero contigo, si me gusta y hare todo lo posible porque él sea feliz” Fue sincero y no mentía en nada, lo quería de verdad, lo quería para estar a su lado para toda la vida.
“Me alegro de que Junsu tenga alguien en su vida, alguien que lo ha hecho volver a sonreír, confió en ti, eres alguien que se ha ganado mi confianza y la de mis tíos” JunHo se avergonzó, pues se estaba comportando como un padre sobreprotector, pero no podía evitarlo, para él el castaño era su pequeño hermano, aunque tan solo por un par de minutos. Yoochun había logrado sonreír ante tales palabras, comprendía el porqué se comportaba así, el hubiese hecho lo mismo si hubiera pasado por algo tan difícil. Yoochun mismo lo hubiese hecho con Yoohwan, su hermano menor… y lo hará el día que lleve a alguien.
“Pero no sé, si a Junsu le guste, tú qué crees?” le pregunto pues quería saber si el castaño le habría comentado algo.
“La verdad, no te diré lo que me ha dicho… pero sé que tienes ya un lugar en su corazón, solo no quiero que lo dañes, de acuerdo?” dijo en tono serio, y el pelinegro supo que nunca lo haría y se lo hizo saber: “Yo no pienso dañarlo, es alguien que llego a mi vida para hacerme y hacerlo feliz” respondió seguro de lo que sentía por el castaño.

El tiempo siguió su curso, como el rio que no detiene el paso de sus aguas; ambos chicos pasaban todo el día juntos, porque Junsu había salido de vacaciones en el colegio… y Yoochun por su parte de la universidad; así que como si estuviera todo planeado por el destino, se encontraban en el pequeño café, al cual acostumbraban ir, casi a diario. Camino a él, ambos podían escuchar sus corazones latir intensamente, todo estaba predispuesto…ambos lo sabían y lo negaban aun.

Tomaron asiento, uno junto al otro, mirándose fijamente por unos segundos…. Como aquella vez primera, aquella que basto para saber que se amarían aun sin conocer sus nombres…. Sus rostros se tiñeron de carmesí y desviaron la mirada. Ordenaron sus bebidas calientes, pues el clima tan frio, no dejaba para beber otra cosa. El silencio no era nada incomodo, todo lo contrario parecía unirlos más, acercarlos, se hablaban a través de él. El pelinegro suspiro, ese suspiro basto para acelerar el ritmo cardiaco del castaño. “Junsu-ah, desde la primera vez que te vi, lo supe, mis pasos me llevaron a ti; todo en ti me atrajo aun sin saber tu nombre, aun sin conocerte comencé a amarte… es como si, el destino lo tuviera contemplado desde que naciéramos, unir nuestras vidas en el tiempo en que más necesitábamos de alguien. Te amo Junsu-ah… y nunca me había sentido así, nunca en la vida había querido a alguien, había necesitado de una persona para respirar, para vivir… te convertiste en mi vida, tienes mi corazón y no podría seguir aquí sin ti…” Junsu miraba anonado y con un tremendo sonrojo en su bello rostro, lo amaba de igual manera…. Y solo conseguía memorizar cada palabra, cada gesto que el pelinegro hacia. Quería conservarlos para siempre en su mente… “Kim Junsu, quiero pedirte que seas mi novio, el dueño de este amor, el único que en mi vida amare… aceptas?” Termino de hablar, ansioso por la repuesta del castaño, que no llegaba rápidamente… entro en shock cuando sintió la tibieza y calidez de esos labios de azúcar hacer presión en los propios. Sus brazos rodeando el cuello de Yoochun, los del pelinegro se movieron con torpeza y rodearon la exquisita cintura de su ahora novio. Respondió a ese beso, con parsimonia, con todo ese amor que tenia para darle, rompieron el beso cuando necesitaron tomar oxigeno para seguir viviendo. Pero el oxigeno que necesitaban, era la existencia del otro. “Yoochun-ah, y-yo te he pensado de un modo inconfesable, de una manera inexplicable, de una forma inusual, te pienso con la incoherencia de mi pensamiento, con las conspiración de mi conciencia, te pienso con mis distintos estados de ánimo, que son bastantes, te pienso planeada e improvisadamente, te pienso con tu ausencia y presencia, te pienso con argumentos y sin ellos, te pienso sin razones ni fundamentos, te pienso involuntariamente, por impulso, inconsecuencia, por deseo, y por no desearlo también, ilógica y desenfrenadamente te pienso. Te pienso sin importarme un por qué, te pienso con lo mejor y peor de mi, te pienso sin tiempos ni limites, te pienso sin cuestionármelo, te pienso aún cuando digo que no lo hago, te pienso cuando olvido la razón para pensar en ti...y Te amo, te amo porque sé que esto estaba escrito desde antes, porque he esperado por ti…por este amor, que nos invade desde las entrañas… que nos llena y nos gratifica la vida…que nos hizo volver a sonreír a ambos…llegaste cuando más te necesitaba, cuando caía en un mundo gris…llegaste y lo iluminaste todo, te amo, no solo hoy, sino para siempre, Park Yoochun”

Ambos se contemplaron nuevamente a los ojos, fijamente, con todo el amor que guardaban ya declarado, con ternura infinita y comenzaron un nuevo ciclo en esa vida, que el destino ya había escrito que pese a las pérdidas que tuviesen, iban a lograr encontrar la felicidad en el momento en que menos pensaron…en el día cualquiera que ninguno de los dos, sabía lo que significaría estar ahí.

Fin C:

XIADAY 2012 en CHILE ❤

Clic en la imagen D:

Fanfic

Título: Fanfic
Autor: AdiJung
Pareja: YunJae
Género: Lemon
Extensión: Oneshot

“Bueno, esta imagen me hizo….ahm….¿cómo decirlo? Pues sí, escribir este fic…..espero les guste
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Era un día como cualquier otro, normal, aburrido, incierto.

Muchos podrían….no….mala palabra…..desean vivir eternamente…..creyendo que tal vez es lo mejor, saber cómo va cambiando el mundo a su alrededor, cómo va evolucionando el ser humano, etc, pero lo cierto es, que nada de eso es divertido, me refiero a que con el paso del tiempo te das cuenta que las cosas que creías divertidas ya no lo son, las personas que conoces y llegas a querer envejecen y mueren.

Ahora ya no me preocupa el dinero, tengo muchas empresas y acciones por todo el mundo, todas con diferentes cuentas pero que al final terminan en mi cartera, tengo ya 148 años en total, 26 años de apariencia.

No recuerdo cómo ni quién me hizo lo que soy, y ni me importa.

Pude haber ayudado a algunas de esas personas, hacer que se quedaran, que vivieran eternamente como lo hago yo, pero hubiera sido un gran desperdicio, con el tiempo me hubieran reclamado, me hubiera arrepentido, hubieran pasado muchas cosas…..prefiero estar solo.

O al menos eso creía….hasta que te vi…..fue un día muy “x” para mí, como cualquier otro, tomando despreocupadamente un poco de aire en el parque, observando a las personas pasar, todos ellos ignorantes de mi naturaleza, la humanidad no ha cambiado mucho en el tiempo en el que he estado viviendo. Entonces pasó…..apareciste de la nada corriendo al lado de tu mascota, un Siberian Husky, hermoso animal, hermosa raza….mi mirada te siguió por sí sola mientras pasabas frente a mí, los segundos que pasaste frente a mi han sido los mejores de toda mi vida….escuchar tus latidos, la sangre corriendo por tus venas, tu olor….ah….tu exquisito olor, una mezcla de tu colonia….eso me divirtió ¿Colonia para salir a correr? Jajaja este chico era único…..tu sudor….que no estabas bañado en él, pero aun así se notaba….y tu esencia misma….la mejor que he olido en décadas…..habían inundado mis fosas nasales…..me habían hecho adicto a ti en un instante….

He de ser sincero, me enfurecí, me hacías descontrolarme como nadie, un humano, una simple existencia en el mundo me provocaba todo eso, quise levantarme y tomar tu sangre en ese mismo instante, importándome poco la gente, importándome poco o nada todo, pero extrañamente no quería herirte, no quería hacerte daño, soy un vampiro un tanto extraño, nunca me ha gustado herir a nadie, ni siquiera en los primeros años, esos años en donde la sed que sentía era insaciable, pero no por eso era blando ni sentimental, para nada, tomo lo que quiero cuando quiero, nada más, así que creí que sería divertido cazarte….sacar un poco el vampiro que soy, es decir, acecharte, cazarte, asustarte un poco….beber tu sangre y…si puedo detenerme…..y si en verdad lo quiero….hacerte mi consorte….en términos simples.

Ese era el plan principal, pero ahora, frente a ti, no me atrevo a tocarte, a herirte, te seguí durante todo el día:

-Fuiste a correr al parque (obviamente) con tu perro, se llama Taepoong, he escuchado de tus propios labios y voz…una magnífica voz….el nombre. Al contrario de ti, el perro si notó mi presencia, trató de advertirte, pero no escuchaste, mejor.

-Fuiste al gimnasio, te gusta ejercitarte, ahí mismo te diste un baño y te cambiaste, estabas limpio, haciendo tu olor mas embriagador para mí, desgraciado.

-Fuiste a la Universidad, ahí supe que no tendrías más de 22 años, por el grado en el que ibas. Siempre acompañado de Taepoong, que te protege, bien.

-Por la noche trabajas en un bar como mesero, es un lugar de mala muerte, supongo que necesitas dinero para sus estudios, no te preocupes bebé, no será por mucho tiempo, además de que no me gustan las miradas libidinosas sobre tu persona, incluso de tu jefe, todos te quieren en su cama, lo pude notar, eso jamás.

-Hasta que al fin, al llegar la noche, llegas a tu departamento, en un barrio pobre, un depa demasiado sencillo, simplemente una cocina, un cuarto y un baño, es todo, y eso del tamaño de un cubículo.

Te miré desde la ventana sacarte la mochila y la chaqueta, yendo directamente al baño a asearte un poco, quitándote el olor a cigarro y alcohol, sales limpio, con los pantalones de tu pijama ya puestos y una camisa de tirantes, sonrío, te ves más apetecible, no haces nada más, ni Taepoong, no comes nada ni haces nada, simplemente te hechas sobre tu cama mientras que Taepoong lo hace cerca de la puerta, cuidándote, cayendo ambos dormidos al instante, lo sabía, desde hace rato estabas cansado.

Entré decidido a tomar tu sangre, decidido a hacerte mi acompañante, pero ahora, frente a ti, no me atrevo, estás tan calmado durmiendo, soñando, ignorando la amenaza que está a tu lado, mi imagen puede ser inocente, pero no lo soy, te ves tan fuerte…y tan débil……me acerco y aspiro tu aroma….definitivamente el mejor de todos.



Despierta…..por favor despierta…..huye……intenta huir…..será en vano, lo sé, porque ya me he decidido, serás mío…….cuando te atrape….lucha….lucha contra mí…..defiéndete…..hazme saber que no quieres que te haga lo que pienso hacerte…….grita….grita lo más fuerte que puedas…..pide ayuda….tal vez alguien pueda ayudarte y evitarlo……despierta……hazlo……

Te mueves, pero no has despertado, has quedado boca arriba, con la cabeza ligeramente hacia un lado, mostrándome tu perfecto cuello y el latido de la vena en él……mala idea……me cuesta controlarme…..ya no….no puedo…..

Parece que sabes que hay algo mal…..tu latido se acelera….te mueves inquieto….algo sobre tu cama atrae mi atención, sonrío y lo tomo antes de que despiertes, abres los ojos un poco….los abres totalmente…..

-¿Qué….?

Pero no te dejo terminar, con tu cinta negra, que me demuestra que sabes defenderte, te he colocado una mordaza….no puedes hablar ….luchas….no puedes contra mí….lástima…..me miras desafiante, pero al ver en tus pupilas sé que tienes miedo, sostengo tus muñecas con mis manos, no es difícil.





Sonrío, miras a Taepoong de reojo, no te ayudará, puedo controlarlo. La ansiedad ondeó a través de ti, tu ritmo cardíaco tomo velocidad cuando te deslizaba hacia mi tu corazón se sacudió con fuerza por el pensamiento que podría ser un vampiro, todo el mundo sabía de nosotros, pero sólo unos cuantos nos identificaban, vivían sin temor ya que nosotros no atacábamos a nadie sin ninguna razón, al parecer tú sabías reconocernos, sospechabas que tenía la intención de morderte, intentaste apartarte pero mi agarre no te lo permitió.

Mis acciones fueron más atentas que brusco, mi mano se ahuecó por detrás de tu cabeza, te aparté el pelo deslizándolo hasta hacerte girar la cabeza para dejar expuesto tu cuello, olías tan bien, rocé mi mejilla contra la tuya, mientras ataba tus manos detrás de tu espalda.

-Soy Kim Jaejoong- te susurré al oído, haciéndote estremecer, tus mejillas se ruborizaron.–No quiero hacerte daño…- Una mirada de sorpresa cruzó tu cara antes de que tus cejas se arrugaran juntándose–….Yunho……- te sorprendiste al saber que conocía tu nombre, no fue difícil. Lamí tu cuello con deseo, jadeaste mientras tu mirada se enfocaba en mí, luchabas…..pero accedías

Mi visión cayó hasta tu bien formado abdomen, lo acaricié sin vergüenza, te estremeciste y negaste con la cabeza, pero tu cuerpo te traicionaba, tus pezones inmediatamente se endurecieron y tu sexo comenzó a latir, podía sentirlo, te asustaste por tu reacción, trataste de alejarme, sin éxito.

-Confía en mí….- te dije con una voz ronca.

-Eres un vampiro- Te escuché decir en tu mente, sonreí.

-Lo soy- te contesté de igual forma, continuando con lo mío.

La sensación de mi lengua desplazándose por tu piel parecía un adelanto de lo que quería hacerte en lugares más íntimos, era sensual, seductor y erótico. Cuando por fin llegué a mi propósito un rubor se extendió por toda tu cara, cerraste los ojos.

-No….no te dejaré….-me dijiste, intentando una vez más liberarte.

Sonreí, mi brazo acudió alrededor de tu espalda y to deslizó contra mí, inmovilizando tu cuerpo contra el mío, tus ojos notaron en mí el hambre y el deseo que se reflejaba en mi mirada.

-Escucho tu corazón palpitando, Yunho, quieres esto tanto como yo- te dije, evitaste mi mirada.- Déjame entrar en tu mente….dame permiso….-te dije, quería saber qué pensabas exactamente, no de un modo superficial.

-¿Por qué?....- preguntaste, sabía a qué te referías, y no iba a engañarte.

-Serás mío, hoy te tendré- respondí sinceramente, tu cuerpo se tensó al instante, pero contrario a lo que esperaba, tus latidos parecían felices, como si hubieras estado esperando por esto.

-No dejaré que me tengas…- mentiroso.

-No necesito tu permiso para tenerte- te dije, y era verdad, te quería y punto, mis manos te tomaron de la cintura, deslizándose por tu pecho y estómago, te removiste, negándote, sonreí, te enfureciste por ello, te quedaste quieto, interesante, no me demostrarías debilidad, no me importa.

-No puedes tenerme…-dijiste una vez más mentalmente.

-Te opones a mí aun cuando sabes que te poseeré… no sólo físicamente, también tu alma será mía- Mi mano se deslizó hacia abajo, decidida.

Te dejé sentir toda la lujuria y deseo que emanaba de mí, incluso el deseo de probar tu sangre, nuestras respiraciones se alteraron a la par, nuestros sexos golpeando uno contra otro debido a mis movimientos, no lo notaste, y si lo hiciste no te importó, arqueaste tu cuello, ofreciéndomelo, mi agarre en tu nuca se hizo más firme, manteniéndote quieto, la bestia en mí estaba a punto de desatarse, y no podría hacer nada al respecto.

Unos golpes en tu puerta nos hicieron girar la mirada a ambos, vi un rayo de esperanza en tus pupilas, tu viste molestia y cólera en las mías. Esa voz….la voz llamándote se me hacía familiar….te tensaste….sentiste miedo….un vampiro…..otro vampiro en tu puerta….voltee a verte sorprendido….así que no era el único detrás de ti ¿cierto?....tu reacción hacia aquélla voz me explicó todo….yo estaba siendo gentil….aquél ya lo había intentado…..me enfurecí….no sé cómo escapaste de él….por el latido de tu corazón supe que te había lastimado físicamente, el cuerpo no engaña….ahora entiendo por qué no estabas tan sorprendido de verme ahí, no somos los únicos que te deseamos….pero al parecer…..soy el único con el que reaccionas así sin siquiera saber por qué.

-Serás mío para protegerte…..y te protegeré- te dije sonriendo, me miraste asustado.

El vampiro ahí afuera desistió, pero volvería. “Vampiro mediocre” pensé, de ser un buen cazador, habría notado que Yunho estaba ahí dentro….conmigo…..y entonces ambos hubiéramos luchado por él.

Moví mi lengua por tu cuello otra vez, levanté tu cuerpo para que tu erección tocara con la mía, hasta que escuché una alteración en tu respiración y el latir apresurado de tu corazón. Moví mis labios por tu garganta, cerraste los ojos y arqueaste tu espalda, magnífico, nunca antes con nadie me había puesto de esa manera, y al parecer tú tampoco, tu cuerpo reaccionaba por sí solo, pidiendo más, y te lo daría, ya hace rato que te había dejado como viniste al mundo, no lo notaste, te sonrojaste al saberte desnudo frente a mí, atado de manos, con una mordaza en tu cuello, tan sexy y tan inocente a la vez.

-Eres tan perfecto- te dije mientras deslizaba un dedo profundamente en tu interior, cerraste los ojos y te arqueaste hacia atrás, empujando contra mí, suspirando de placer, interesante, aprisioné tu musculoso muslo mientras jugaba con mi dedo, pude oler la satisfacción y el deseo emanando de ti, ahora eran dos dedos los que empujaban contra ti, te agitaste, deseando más.

Te pasé la lengua una vez más por tu cuello, esperando el momento perfecto para morder, aún no, vibraste aún más entre mis brazos, te alcé las caderas, lentamente, probando, y sin previo aviso, me hundí en ti con tanta fuerza, gemiste contra la mordaza, apretaste los ojos, me dejaste moverme a mi antojo poco a poco, entrelazaste tus piernas con las mías, te limitabas a respirar y a dejarte llevar, eras mío.

Te moviste, incitándome a ir más rápido.

-Mírame- Te dije hundiéndome una vez más en ti- Déjame ver tus ojos.

Para sorpresa de ambos, obedeciste, sabías que disfrutaba tanto como tú. Te besaba por todos lados con pasión, anhelé mucho más de ti, desesperado ya por tenerte por completo, moviéndome más, más rápido, más fuerte, gemías para mí, sólo para mí.

Ambos estábamos cerca, así que me apresuré a decir el conjuro que te ataría a mí para siempre, besé tu frente y susurré “Mía la mente de este ser”, una fuerte embestida, besé tu pecho a la altura de tu corazón, “Mío el corazón que le da vida”, bajé hasta tu sexo sin detener mis movimientos, “Mío en la intimidad compartida”, te quité la mordaza de tus labios, tus gemidos escaparon libremente, sólo unos momentos, antes de tomar tus labios prisioneros con los míos, “Mío este ser para amar por siempre”, gritaste, habías llegado al clímax, te seguí enseguida, eras mío, lo eras. “



FIN




-¿Eso es todo?

La voz detrás suyo lo hizo exaltarse asustado mientras trataba de ocultar lo escrito anteriormente.

-Yun….Yunho…¿Qué haces aquí?- preguntó asustado y avergonzado.

-He estado aquí todo el rato- dijo Yunho con una cara decepcionada mientras se sentaba frente a él, dejándose caer en la silla- ¿Así acaba la historia?

-Eh….yo…..

-Qué decepción- dijo Yunho- ¿qué sentido tiene si acaba así? Es decir, la historia se inspira en una imagen de internet, después hay un vampiro que me acosa, luego se mete a mi casa para prácticamente violarme, pero antes de eso aparece otro vampiro psicópata que estaba detrás de mí, pero se va así no más, y de la nada termino ofreciéndome en bandeja de plata al primer vampiro…..¿qué clase de historia es esa?- preguntó Yunho.

-Bueno…yo….este…..

-Hubieras puesto, no sé, que me resistía más al vampiro, que se enojaba y que me secuestraba…..o que en verdad ambos vampiros se peleaban por mí…..o que al menos no me viera como un facilote que se entrega al primero que le habla bonito…..¿no crees?

-Yo…

-Pero no te preocupes, yo puedo arreglar todo lo que faltó- dijo sonriendo perversamente.

-¿Q…qué quieres decir?

-Que pondremos en práctica tu historia…..JaeBoo….-Jaejoong abrió los ojos ante la sorpresa- Pero esta vez….seré yo quien te enseñe cómo le hace un vampiro para tener lo que desea…- dijo Yunho acercándose peligrosamente a Jaejoong, quedando muy cerca de su rostro.

-¿Qué?

-Podemos jugar….verás cómo es tener quieto a una persona en una cama……le pediré a Yoochun que en una media hora nos toque la puerta…..y entonces sabrás cómo se pelean dos personas por una sola….pobre de Yoochun….pero tú elegiste la historia……te demostraré eso….y unas cuantas cosas más….-la sonrisa de Yunho se amplió.

Jaejoong iba a protestar, pero Yunho lo cargo en brazos llevándolo a su habitación con prisa….sabía que esta noche no dormiría…..y que amanecería adolorido…..todo por escribir un fanfic sin precaución.

Soledad

Título: Soledad
Pareja principal: Jaemin
Parejas Secundarias: Homin, Yoomin, Yoosu, Yoosu
Género: Angst, Lemmon, Violencia, AU
Estado: Terminado
Advertencia: Muerte de personajes
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Soledad - Prólogo

Una sonrisa apareció en mi rostro al ver aquel edificio, después de mucho tiempo de esfuerzo por fin lograría trabajar en aquella compañía.

Entre con aquel traje, que aunque me molestaba era necesario, me quede con la boca abierta al entrar, aquel lugar era un lujo total.

-El jefe quiere verte- La voz de aquella asistente me saco de mis pensamientos y solo la seguí, se paro frente a un escritorio y le susurro algo, a lo que supongo que era su secretaría del presidente y ella asintió.

-Señor el nuevo empleado esta aquí- Dijo a través de un intercomunicador, y se pudo escuchar una voz masculina con un “adelante” –Shim Changmin, puedes pasar-

Yo solo asentí y lentamente abrí la puerta, siempre había sido un chico tímido por lo cual entre despacio.

-Siéntate- La voz de mí ahora jefe se escucho, pero no podía verlo, ya que estaba de espaldas y solo podía ver el respaldo de su silla, por lo cual tome asiento frente al escritorio –Creí que no te volvería a ver Changmin, has crecido mucho-

Aquellas palabras me desconcentraron ¿Me conocía? Pero aquella respuesta fue contestadla al girar aquella silla, quedando de frente con aquel hombre.

En ese momento entre en shock, intente decir algo, pero solo salían balbuceos, podía sentir como mi cuerpo temblaba

-A mí también me alegra verte- pude escuchar su tono irónico en aquellas palabras, pero no me importo, yo solo quería salir de ahí.

-Yu… Yunho- No pude decir más, su nombre fue lo que escapo de mis labios.

Pude ver cómo iba a decir algo más, pero la voz de su secretaria lo interrumpió

-Disculpe, pero el señor Park quiere hablar con usted-

-Dígale que estoy ocupado
-

No se escucho más y una vez más se quedo viéndome con una sonrisa que me ponía los nervios de punta.

-Has crecido mucho Min, y hasta puedo jurar que estas más algo que yo- Podía sentir su mirada recorrer mi cuerpo y eso hizo que me pusiera más nervioso- Eso sí, no has cambiado nada, sigues igual de tímido-

Aquellas palabras hicieron eco en mi cabeza y recupere mi compostura, no dejaría que se volviera a burlar de mí.

-De que quieres hablar-

Pude ver la confusión en su rostro debido a mi cambio de actitud.

-Bueno, solo quería platicar, cuando vi tu nombre en la lista quise volver a verte-

-Lo siento Yunho, pero si no es por algo profesional no quiero que hablemos, lo que paso entre nosotros fue hace mucho tiempo y es mejor no mezclar lo profesional con lo personal
- Pude ver su cara de estupefacción y supe que había logrado mi objetivo, le había enseñado que no era más aquel niño de 19 años –Así que si no tienes nada que decirme me voy-

Estaba dispuesta a salir de ahí cuando la puerta se abrió inesperadamente

­-Yunho necesito que…-

Aquella persona que había entrado inesperadamente a la oficina calló al quedarse frente a frente conmigo, y fue cuando me di cuenta que el destino realmente me odiaba

-Min-

-Chun-


Fue lo último que pudimos decir al vernos después de 12 años, pero el gritó de Jaejoong nos distrajo.

-¡Yoochun! - ambos nos tapamos los oídos, cuando quería, Yunho podía ser muy escandaloso- Te dije que estaba ocupado, ahora siéntate- Yoochun tomo siento a un lado de mi.

-Yo los dejo solos- Me disponía a pararme cuando nuevamente fui detenido.

-Tú también siéntate- Me disponía a reclamar, pero no me dejo- Ya que Yoochun interrumpió- Pude ver como lo fulminaba con la mirada y Chun tan solo se encogió en su lugar- Hablaremos de trabajo, ahora que es tan importante para que entres así en mi oficina-

-Bueno yo solo necesitaba los papeles de la hotelería-

Ante aquello Yunho lo volvió a fulminar con la mirada, pero no dijo nada, se paró de su asiento y fue a un archivador.

-Has crecido mucho Min- Voltee y me encontré con un sonriente Yoochun.

-Si me lo han dicho mucho­

-¿A sí? - Yo asentí

-Este día ha sido de puros reencuentros-

Nuestras miradas nuevamente se cruzaron y me di cuenta que aun después de tanto tiempo sus ojos mantenían aquella tristeza.

-Min yo quería…-

-No importa Hyung- Lo interrumpí- Eso fue hace mucho- Un suspiro salió de sus labios

-Gracias- pude sentir su mano en mi mejilla y cerré los ojos dejándome llevar por la sensación, hasta que un carraspeo hizo que los abriera.

Frente a nosotros estaba un muy molesta Yunho, y eso hizo que Yoochun me soltará.

-¿Se conocen? -

Los 2 asentimos automáticamente

-Somos amigos- Le dije y pude ver como Yoochun sonreía

-Amigos desde que teníamos 5 años- Y nuevamente nuestras miradas de conectaron

-Bien toma- Yunho dejo los papeles sobre el escritorio- Ahora largo-

Yoochun asintió

-Ahora podre trabajar- Se puso de pie e hizo una reverencia a Yunho, y luego otra a mí.

-Hyung ¿Podemos hablar? Tengo algo que decirte- El asintió y miro a Yunho

-Cuando termines de hablar con él búscame, estaré con Junsu- Yo asentí y el salió de la oficina.

-A sí que son amigos­- La voz de Yunho me saco de mi mundo gire mi vista hacia él y asentí, un suspiro salió de mis labios esta sería una larga charla

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Una vez que logré salir de aquella oficina me dirigí donde se encontraba Junsu, y de paso compre un ramo de flores, y ahí estaba Yoochun frente a una lapida, donde estaba inscrito el nombre de “Kim Junsu”

De los ojos de Yoochun salían lágrimas mientras dejaba un ramo sobre la lapida.

Las cosas no siempre fueron así, los 3 éramos muy unidos Junsu Yoochun y Yo fuimos los mejores amigos y nuestros años juntos fueron de lo mejor, lástima que no todo dura para siempre.