KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Love Potion

Título: Love Potion
Autor: Leena
Pareja: YunJae, YooSu
Género: Romance, Lemon, Drama
Estado: Proceso
Resumen: Jaejoong cae bajo los efecto de un hechizo, pero... ¿Es real? ¿O se debe buscar una cura?
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Capitulo 1

Love Potion Cap. 1

Hechizo

Yoochun detuvo sus pasos y se quedó mirando el local por unos segundos, aunque le parecía un poco extraño recordó el por qué estaba ahí y sin pensarlo mucho, entró a la tienda. Segundos después estaba arrepentido de haberlo hecho. Pero la chica que atendía dicha tienda posó sus ojos en él y Yoochun supo que ya no podía escapar. Por un momento no se movió, era como si su cuerpo hubieran perdido fuerza y voluntad y lo único que podía hacer era mantener la mirada de aquella mujer, que parecía sorprendida por su presencia allí. Yoochun se obligó a apartar la mirada con rapidez, pero la imagen de la mujer aun estaba en él. Pálida, con exceso de maquillaje y un cabello tan largo que no podía ver su fin debido a la estantería que se encontraba delante de la chica.

Pero de una cosa estaba seguro: nunca más volvería a seguir los consejos de Changmin. ¿Dónde tenía la cabeza cuando lo mandó ahí? El lugar era tan tétrico que podría jurar que vio cosas volando. Echó una mirada al local, tan exuberante como la chica que lo atendía, habían vitrinas por todas partes, objetos colgando y lo peor de todo, no había luz. Todo lo que había eran velas dispersas por el lugar que le daban una luminosidad aun más terrorífica. El aroma a incienso se intensificó más a medida que avanzaba, hasta que logró llegar donde la chica.

- Disculpe…yo… - Yoochun no sabía cómo empezar, ni siquiera sabía por qué estaba ahí. Su mente de repente se había quedado en blanco - me gustaría… - se detuvo nuevamente al ver como la chica alzaba una ceja, curiosa. - no es nada, disculpa. – se dio vuelta con la intención de irse de aquel lugar extraño, pero la voz de la mujer sonó, profunda, tanto que podría parecer un susurro.

- Si te vas ahora de aquí, esa persona no te olvidará jamás… - Yoochun dio media vuelta, estático.

- ¿Co-como?

- Sólo dime lo que quieres, muchacho… - él arqueó sus cejas ante el trato que recibía de aquella chica que parecía de su edad – dímelo, y te aseguro que tu dilema se resolverá.

- Yo… no tengo ningún problema – contradijo él, escéptico ¿de verdad esa chica…?

- Te vas, lejos… y vas a dejar a esa persona sufriendo por ti… - volvió a susurrar.

Yoochun entrecerró los ojos, y los cerró brevemente cuando un escalofrió recorrió su espalda ¿Cómo diablos esa chica sabía eso? No podía ser cierto… ¿acaso había sido todo esto obra de Changmin? No… nadie sabía que él se iba, no aun, ni siquiera Changmin.

- Le prometiste que te quedarías a su lado, pase lo que pase. Siempre. – la mujer se dio vuelta y tomó varios frascos pequeños para colocarlos frente a Yoochun que estaba completamente petrificado por las palabras de la mujer. – Pero después de tan… tan poco tiempo tienes que dejarlo – la extraña volteó varios líquidos en uno solo, con cuidado – va a quedar destrozado. Yo lo sé – sentenció. Y Yoochun no pudo más que creer en sus palabras.

- Entonces…dime qué debo hacer. – pidió.

……………..


Yoochun no sabía qué hacer, estaba desesperado. Odiaba las separaciones, las despedidas, estar lejos de las personas que quiere y sobre todo, odia romper sus promesas. Pero estaba más allá de su poder, él no podía hacer nada. Debía dejar a Jaejoong, no podía estar con él… ya no. Iría a vivir al otro lado del mundo, jamás podrían tener algo con él así… sollozó al recordar que nunca pudo concretar esa relación, sea lo que sea que tenga con Jaejoong, no es una relación concreta. Pero lo quería… es más, lo amaba.

Limpió sus lágrimas, y recordó la conversación que había tenido con Changmin la noche anterior, estaban borrachos, y él le había soltado a su alto amigo, algo así como que debía dejar a su novia pero no sabía cómo. Su amigo sólo se rió a carcajadas.

- Lo sabía… nunca duras – le había dicho

- No molestes.

- Pero sé cómo puedes dejarla fácilmente, si… sin que ninguno sufra – había murmurado en su estado delirante.

- Cállate.

- ¡Es serio! No pierdes nada… mañana a primera hora te mando un mensaje con lo que debes hacer.

Y eso había sido todo, a la mañana siguiente Yoochun ni siquiera recordaba que algo así había pasado hasta que recibió el mensaje de su amigo, con la dirección de un local. Eso había sido todo.

Yoochun suspiró, con el frasco que le había dado esa mujer extraña en sus manos, a simple vista parecía una muestra de algún perfume, pero no lo era, bufó. No sabía si lo que hacía estaba bien, pero la mujer había acertado en cosas imposibles de saber. No le quedaba más que confiar. Nada podía ser peor que ver a Jaejoong destrozado, y si había algo que podía evitar que eso pasara, entonces lo haría.

Se dispuso en ir a buscar a Jaejoong, había cosas que sólo podía hacer ese día. Entonces comenzó a repasar todo lo que tenía que hacer. La mujer le había dicho que aquel brebaje haría el dolor “menos intenso y más rápido de olvidar”, en resumen. Debía encontrar el momento adecuado para dárselo a Jaejoong. Pero las palabras de la mujer volvieron a resonar en él “No tiene que beberlo en tu presencia. Una vez que lo beba, no debe volver a verte más”

………….

Yunho maldijo, otra vez y otra vez y otra vez… sólo él tiene tan mala suerte para tocarle menudo compañero de cuarto.

Volvió a patear el cadáver que estaba a orillas de su cama, esta vez con menos suavidad, tratando de que reviviera, pero no hubo caso.

- ¡YAH! ¡No de nuevo! – gritó.

- Hyung… no tan ruidoso… - susurró el cadáver.

- ¡Sal de mi perímetro, Changmin!

- No hasta que me des… - a Yunho le tiritó un ojo –…comida… dame. – Yunho empujó con más fuerza a Changmin haciendo que éste quedara boca arriba, y despertara, o algo así.

Era la segunda vez que despertaba con su compañero de cuarto botado al lado de su cama, totalmente inconsciente, y era la segunda vez que salía de la cama pisándolo. Para la próxima no responde.

- ¿Por qué tanta agresividad por la mañana, eh? – interrogó algo irritado Changmin, sobándose la frente, ya que la cabeza comenzaba a pesarle.

- ¿Qué hacías durmiendo en el piso? – interrogó Yunho viendo como el más alto se levantaba tambaleándose.

- ¿Qué acaso no puedo? – Changmin bufó, dando por cerrado el tema y se dirigió al baño.

Yunho quería seguir reclamándole pero no le iba a estar gritando de un lugar a otro. Suspiró de igual modo. Otro día más empezaba, y empezaba igual que siempre: riñéndose con Changmin. Ya era una rutina, hasta se sentía hogareño. Y sonrió sin saber bien por qué, pero la verdad era que Changmin era la persona más cercana para él en aquel lugar. No sólo porque eran compañeros de cuarto, sino porque había aprendido a conocerlo y se dio cuenta de que no era como los típicos chicos que suelen ir a esas prestigiosas escuelas. Aunque a veces lo sacara de sus casillas, era una buena persona…

Aun así, Yunho prefería no estar ahí. Él hubiera preferido quedarse en su antigua escuela y terminar ahí sus estudios, pero sus padres habían querido mandarlo a la mejor escuela de Seúl, a pesar del esfuerzo económico que eso les significara, habían querido darle aquello a su hijo, y no había vuelta atrás, por más que Yunho trató de disuadirlos.

El año pasado había sido difícil, tener que llegar a adaptarse a todo aquello había sido un poco complicado, y como le decía Changmin, él no colocaba mucho de su parte. Pero él estaba ahí para estudiar, y no quería defraudar a sus padres, quería ser el mejor. No podía tener distracciones como el común de los adolescentes en ese lugar que se preocupaban de todo menos de sus estudios. Y ahora que empezaba un nuevo y último año de escuela, quería estar cien por ciento concentrado. Y así… se preparó para empezar con un nuevo día de clases.

La mañana pasó sin sucesos…, eso, hasta el almuerzo.

……..

Ring ring….

El móvil de Changmin sonaba y sonaba durante esa mañana, pero por más que quisiera no podía contestar ¡estaban en clases! No entendía como Yoochun insistía sabiendo la hora que era, pero entonces recordó lo extraño que estaba su amigo estos días y le dieron ganas de contestar, pero no podía, no con el profesor dando clases. Vio la hora, faltaban poco más de 15 minutos para el descanso. ¿Podría esperarse Yoochun ese rato?

Minutos después, él ya estaba que perdía la paciencia, cuando el profesor por fin los dejó salir, salió del aula y lo primero que hizo fue llamar a su amigo.

- ¿Qué pasa Yoochun?

- Changmin… por fin te encuentro. Escucha… hice lo que me dijiste.

- ¿En serio? Y… ¿Qué tal? – preguntó de lo más curioso, jamás creyó que fuera.

- Si algo malo le pasa a Jaejoong, será tú culpa ¿escuchaste?

- ¿De qué hablas?

- Queda bajo tu responsabilidad… no me falles.

- Espero Yoochun… habla claro, no entiendo nada de lo que dices.

- Me voy esta tarde, parto a…Londres.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- Sólo te puedo decir eso… Changmin, quédate atento ¿bien? Debo colgar ahora…

- ¡Espera! ¿Dónde estás?

- Voy hacia allá, debo juntarme con Jaejoong… - a Changmin le empezaron a encajar las piezas. – por cierto, no le intentes aclarar nada a Jaejoong si te pregunta.

- ¿Él lo sabe, que te vas?

- Ahora lo sabrá.

Y Changmin pudo entender la preocupación de Yoochun, dejaría a Jaejoong… eso era grave. Después de todo, no era un amorío el que tenía que dejar como le hizo creer la pasada noche. Jaejoong volvería a sentirse dejado de lado… solo.

- Que te vaya bien Yoochun. – no tuvo más que decir Changmin.

Después de colgar, la conversación aun le daba vueltas ¿Por qué Yoochun tuvo que irse así, sin decirle a nadie? A parte de eso, existía la preocupación de Jaejoong, él no iba a reaccionar muy bien, tal vez en uno de sus ataques hasta siga a Yoochun y cuando lo encuentre, lo mataría. O solo le daría unos golpes, pero libre no se las llevará.

Changmin recordó el consejo que le dio a su amigo la pasada noche y estuvo a punto vomitar su merienda al darse cuenta que Yoochun le había hecho caso e iba a usar aquello en Jaejoong. ¿Qué fue lo que Yoochun consiguió en aquella tienda? “Si algo malo le pasa a Jaejoong, será tú culpa” ¿lo era? Y segundo… ¿Qué diablos iba a hacer Yoochun?

Miró su reloj, el descanso había terminado hace cinco minutos. Agradeció a sus largas piernas una vez que se disculpó por llegar atrasado con el profesor. Una vez dentro de la sala, buscó a Yoochun, pero no estaba, por supuesto. Lo curioso era que al lado del puesto de este, si estaba Jaejoong, y se notaba con normalidad.

Changmin supo que sólo era cosa de tiempo.

Para el almuerzo, hizo algo que no debió hacer…

Estaba en su habitual mesa, sentado sólo con Junsu, ya que ni Yoochun ni Jaejoong se habían presentado con ellos como era la costumbre. A lo lejos, divisó a Yunho sentado solo con su hermana, como siempre.

- Que le habrá pasado a los otros dos… - escuchó como Junsu hacia un berrinche.

- ¿Eh… qué no lo sabes?

- ¿Saber qué? – Changmin no le halló nada de malo contarle a Junsu, más que mal, él también era amigo de Yoochun, y además al siguiente día toda la escuela lo sabría.

- Yoochun se fue, a Londres – dijo Changmin sin mayor rodeo.

- ¡Yah, Changmin ah! Se serio… - dijo- ¡No mientas! – chilló pensando que solo era otra broma de su amigo.

- No lo hago… se fue Junsu… - le dijo, y contempló como por unos segundos no hubo reacción por parte del otro, ni siquiera un pestañeo – partió a Londres ya. – agregó.

- ¿Qué? – le escuchó a penas susurrar después de un momento - ¿Cómo que se fue?

Changmin no supo que decir al observar como los ojos del mayor se aguaban.

- Responde Changmin, como que se fue – repitió más fuerte.

- Lo acabo de saber recién hoy, Junsu… no sé si ya se fue o está por irse.

- No, no puede irse – Junsu se levantó de su asiento con rapidez. Changmin lo miró sin saber que hacer - ¿Cómo… por qué…? – balbuceó, parecía que estaba hablando mas consigo mismo.

- No lo sé, también estoy confundido. – Junsu lo miró fijamente al escuchar su voz.

- ¡No puede haberse ido! ¡NO! – gritó haciendo que todos voltearan a verlo, apartó bruscamente la mirada y salió corriendo.

- ¡Junsu, espe-…! – se detuvo al ver más lejos, en el pasillo, a Yoochun caminando con rapidez a no sabía dónde. Miró a Junsu que se perdía a lo lejos y luego a Yoochun.

- Changmin… ¿Qué le pasó a Junsu? – escuchó una voz tras él.

- No lo sé Yunho… por favor, puedes ir a verlo, necesito hacer algo – hablaba Changmin moviéndose en dirección por donde había pasado a Yoochun.

- ¿Cómo?

- Ve a ver a Junsu, no se encuentra bien… ¡te alcanzo al rato!

- Bi- bien… - susurró Yunho al ver como Changmin salía corriendo.

Yunho miró a su alrededor, buscando a Junsu, pero de este ya no se veía rastro. Siguió el camino por donde lo había visto irse, pero una vez que llegó al corredor no supo donde ir. Intentó recordar el cuarto de Junsu pero no se acordaba del número. Pero no importaba ya que creía recordar el camino. Yunho se dispuso a ir a buscarlo ahí… al chico lo había visto alterado, era mejor que fuera a ver como estaba.

……..

Jaejoong había estado toda la mañana tratando de encontrar a Yoochun. Primero no había llegado a las clases, y después, cuando lo fue a buscar a su cuarto, no estaba durmiendo como creía que estaría.

- ¿Junsu, has visto a Yoochun?

- No ¿Por qué, no ha ido a clases?

- No, en toda la mañana no lo he visto.

- ¡Ah! – Suspiró Junsu - ¡Ese Yoochun, de seguro se escapó con alguna chica por ahí!

Jaejoong sintió como su pecho se oprimía, pero no dijo nada. A pesar de que Jaejoong y Junsu eran compañeros de cuarto, amigos y confidentes, no le había contado nada acerca de la especial relación que estaba llevando con Yoochun por estos días, ni a él ni a nadie.

Aun así, las palabras de su amigo habían hecho huella en él ¿y si era cierto? ¿Qué más podría estar haciendo Yoochun? La hora de almuerzo había llegado y aun no había lo había visto. Justo cuando comenzaba a desesperarse y buscar las posibles candidatas que podrían estar con Yoochun, sonó su móvil. Se apresuró a contestar al ver que era Yoochun.

- ¡Yoochun! ¿Dónde estás? – trató de no sonar tan desesperado. Sabiendo que no lo consiguió.

- Tuve que salir, lo siento ¿Dónde estás?

- Voy a almorzar ahora ¿tú vas?

- No puedo…Jaejoong…, estoy en la puerta de tu cuarto ¿puedes venir? Necesito contarte algo.

- ¿Ahora?

- Sí, ven rápido. Te estoy esperando.

- Está bien, voy enseguida. – contestó Jaejoong, teniendo un mal presentimiento, Yoochun se notaba nervioso.

Jaejoong corrió y cuando estaba llegando vio a Yoochun afirmado en la puerta de su dormitorio. Su corazón se aceleró aun más que con la carrera.

- Jaejoong, escucha… - comenzó Yoochun cuando llegó a su lado.

- Mejor entremos – recomendó Jae al ver el rostro de Yoochun que lo preocupó aun más.

- No… es breve. Está bien aquí – Yoochun lo miró a los ojos y se aguantó las ganas de besarlo. Todo esto tenía que ser lo menos doloroso posible. – Escucha… tengo que ausentarme unos días de la escuela, debo atender unos asuntos familiares – mintió Yoochun, pero era lo mejor, si decía la verdad, Jaejoong no lo iba a dejar salir jamás.

- ¿Sucedió algo grave? ¿Quieres que te acompañe? – Yoochun agachó la mirada, sintiendo como las lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos.

- No… descuida, no es nada grave. Debo irme de inmediato… sólo vine a entregarte esto. – le entregó una pequeña bolsa que llevaba consigo.

- ¿Qué es esto?

- Un pequeño regalo, ábrelo cuando me haya ido.

- ¿Por qué? ¿No puedo abrirlo ahora?

- Le quitaría la magia… - sonrío – además, debo irme enseguida.

- Oh… bien, no demores mucho en volver – bromeó Jaejoong. Yoochun nunca había sentido que una sonrisa fuera tan difícil de hacer.

Después de despedirse, y ver como Yoochun desaparecía como un rayo, Jaejoong entró a la pieza impaciente por abrir el presente de Yoochun. Dentro había una caja, y lo primero que vio fue un sobre o ¿una carta? Acaso aquello era ¿una carta de amor con todos sus sentimiento y penas contándole lo mucho que lo echaría de menos esos días sin él? Sonrió como tonto por aquel pensamiento. Y sonrío aun más al ver sus bombones favoritos junto con la carta. Como lo echaría de menos…

Abrió la caja de bombones y se sorprendió al solo ver tres bombones. Ese Yoochun… ¿Qué no se había aguantado? Se echó un bombón a la boca y después de diez segundos ya no quedaban más. Los bombones tenían un sabor aun mejor que de costumbre. Pues bien, entendía porque Yoochun le había dejado sólo tres.

Luego, abrió la carta con impaciencia. Comenzó a leer.

Jaejoong:

Voy a ser breve. No voy a volver por un buen tiempo. Tengo que marcharme con urgencia al extranjero, lejos de Corea, no sé cuando vuelva. Lamento dejarte de esta forma, sin haberte contado nada antes, pero hubiera sido muy doloroso y angustiante cara a cara. Puedes pensar que soy cobarde, tal vez lo sea…pero todo lo hice pensando en ti, no quiero que sufras por mí. Jaejoong, no te aferres a mí, sigue con tu vida, eres una persona excelente, capaz de conseguir lo que quieras, se que serás exitoso.


Por favor… cuídate, espero que cuando nos volvamos a ver seas una persona feliz.


Yoochun.


Jaejoong estaba estático, la carta había sido corta y no se había demorado nada en leerla, aun así, no entendía nada de lo que decía. Poco a poco fue tomando conciencia. ¿Yoochun no volvería? ¿Se fue del país y lo dejó solo?

Se afirmó en la pared y se dejó caer. Mirando a la nada, dejó su mente en blanco, cuando siente una lágrima resbalar por su rostro. La secó, y volvió a tomar la carta, la leyó nuevamente y nada más leer la primera frase las lágrimas no dejaban de salir. Yoochun se había ido. Y no volvería. Releyó la carta hasta que sus ojos no pudieron más debido a la nubosidad producida por las lágrimas. Tiró la carta lejos y dejó que sus lágrimas fluyeran, no sentía fuerza ni para secarlas.

¿Por qué lo había dejado, por qué? De entre todas las personas, no él. Él que le había prometido quedarse a su lado, él… Jaejoong dejó de pensar, y limpió sus lágrimas rápidamente. Aun estaba a tiempo, aun podía correr donde Yoochun y rogarle que lo llevara con él… era imposible que Yoochun haya tomado algún vuelo tan pronto. Pero vio la carta tirada en el piso ¿Qué sacaría? Yoochun no lo quería con él, ni siquiera había mostrado un poco de aprecio en esa carta de despedida, ninguna palabra de cariño. Y él no estaría rogando por éste.

Jae volvió a secar su rostro, sintiendo angustia dentro de sí, pero el dolor… no era tan grande como tenía que ser. Tal vez sea el shock, pensó. Y antes de que pudiera meditar más sobre el tema, la puerta se abrió de golpe.

- Junsu estás…- pronuncio el recién llegado, que detuvo sus palabras al verlo sentado ahí en el piso.

Jaejoong levantó la mirada, y se topó con aquellos ojos café que lo miraban con preocupación y extrañeza. Respiró hondo y un agradable aroma llegó hasta el, cerró los ojos por breves segundos y cuando los volvió a abrir delante de él estaban la persona más hermosa que había visto jamás. Sintió una explosión en su pecho.

- Oh…. Disculpa… yo… - Yunho se detuvo al ver el rostro del chico - ¿Es-estas bien? – preguntó con cautela, sino se equivocaba aquel era Jaejoong ¿o Yoochun?

Jaejoong tapó su rostro, intentando secar las lágrimas, al sentir como aquel guapo chico lo miraba y él antes estaba llorando. Debe verse espantoso. Intentó recomponerse antes de volver a mostrase.

- Sí yo… estoy bien – dijo mientras se levantaba, y se colocaba de medio lado para que el chico no le pudiera ver bien su rostro.

Yunho lo miró con curiosidad, cuando entró su expresión era de completa oscuridad, y ahora está delante de él sonrojado. ¿Estaría enfermo, debería llevarlo a la enfermería?

- Este… ¿Junsu no ha venido por aquí? – le preguntó Yunho, esperando de que esta si fuera su habitación. Ya llevaba buen rato buscándolo.

- ¿Junsu? –Jaejoong lo miró directamente a los ojos - ¿Por qué quieres a Junsu? – Yunho abrió los ojos al ver como de su tímido estado pasaba a uno exaltado, como si algo le hubiera molestado.

- ¿Es esta su habitación? – arqueó una ceja.

- Sí…

Yunho bufó derrotado. – Bien… disculpa por haber entrado así…, adiós.

- ¡No! Espera… - Jaejoong reaccionó sin pensar, acercándose a él y tendiéndole la mano – Jaejoong, un gusto. – Yunho recibió el saludo.

- Jung Yunho…

“Yunho” pensó Jaejoong “Como… como me pudo pasar esto a mí, ah… no puedo callarlo…”

El príncipe de Hielo cap 3

"Volviendo a vivir"

25 años más tarde
La vida de Yunho ya no ha sido la misma desde que perdió el contacto con Jae.
Lo buscó por cielo, mar y tierra, y nada, es como si se lo hubiera tragado la tierra.
En estos 25 años Yunho, se casó, si, con una mujer y tuvieron un hijo el que ahora tiene 18 años y es médico.

Yunho
Miraba detenidamente el álbum de fotos de él con Jae. Aun se preguntaba qué es lo que había pasado con él, por qué había escapado, no encontraba alguna respuesta.
Ahora estaba separado, no pudo mas, el recuerdo de Jae sigue tan vivo como el primer día que lo conoció.

-- papá qué haces? -- le interrumpe su hijo
-- oh! Changmin ¿qué haces por acá? --
-- vine a verte, no te has aparecido por la casa, me tenías preocupado, mamá ha estado preguntando por ti
-- a si? -- normalmente, ella no preguntaba por mí, hasta me aborrecía, ya que conoce mi pasado.
-- hijo ¿cómo va tu relación con Yoochun? -- Changmin lo miró con sorpresa, no sabía que su padre se había enterado de su condición sexual-- no te preocupes hijo, te entiendo, y te doy mi aprobación.
-- Gracias papá, con Yoochun estamos bien, todo va perfecto -- estaba muy feliz, ya que su padre no lo discriminó. -- Bueno, me tengo que ir, hoy llega el médico que ha estado fuera del país por casi 25 años, y le daremos la bienvenida., te acuerdas del que te hablé, que había congelado a su hijo? -- Yunho trataba de recordar
-- mmm.. .algo me acuerdo, ese tipo loco, ¿y cómo le fue? -- preguntaba sin mucho interés
-- pues bien, el es un genio, y viene con su hijo, claro que hay que hacerles unos chequeos y ver si todo está OK -- Yunho lo miraba incrédulo, algo en él le decía que su vida nuevamente iba a cambiar.

Changmin

--ahora si me voy, que estés bien padre, cuídate...

Ya se acercaba la hora en la que iba a llegar el Doctor Kim, más que verlo a él, quería conocer a su hijo, que tiene su misma edad, más detalle de su vida no sabe, solo eso ha escuchado.

-- Yoochun? -- al teléfono
-- oh! Min ¿dónde estás? -- se escuchaba algo agitado
-- voy camino al hospital, hoy llega el doctor del que te conté
-- Ah es verdad, lo había olvidado
-- Yoochun! vas a venir a buscarme? -- preguntaba Changmin
-- Creo que voy a estar algo ocupado, Junsu me ha llamado y dice que necesita decirme algo -- a Changmin eso no le gustaba mucho, últimamente, piensa que Junsu y Yoochun tienen algo.
-- bueno, que la pases bien -- y colgó, si, estaba celoso, celoso de Junsu, y de que su novio le prestara tanta atención a Junsu, más que a él.

Cuando llegó a la sala, estaban todos reunidos, lo primero que vio al medio del salón rodeado de gente, fue a un chico joven, de pelo negro y tez muy blanca, como la nieve.

--Es el ser más bello que he visto --pensaba para sí mismo. Una voz lo sacó de sus pensamientos.
--Changmin ah, haz llegado al fin -- le decía la doctora TaeYeon
-- Disculpen la demora, un gusto conocerlo Sr.Kim,
-- Un gusto joven --
-- te presento a Jaejoong, Changmin, el hijo del Sr Kim --señaló Taeyeon
- Mucho gusto Jaejoong -- si, es el hombre más bello, pero en su mirada hay tristeza, algo que no puedo describir bien.

Jaejoong
Entre tanta gente, no hay nadie a quien conozca, sino a mi padre ¿por qué estoy así?
El joven Changmin, mientras más lo miro, me parece más familiar, es algo que no puedo explicar.

No me siento muy bien, por lo cual me excuso y me retiro para irme a mi depto a descansar, mi padre aun no me explica lo que ha pasado, quiero saberlo, quiero saber de mi pasado , todo, quiero recordar, necesito recordar.

Cuando ya me iba escucho que me llaman
--Jaejoong -- volteo y era Changmin
--¿Ya te vas?, me gustaría que conversáramos -- decía un entusiasmado Changmin
-- hoy no puedo, estoy algo cansado pero quizás mañana si
-- Me parece bien, entonces mañana paso por ti -- le decía mientras se alejaba de Jaejoong

Este chico, es realmente mono, pensó Jaejoong, y luego se fue.
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Changmin mientras tanto intentaba comunicarse con Yoochun, quien no le respondía, no le cabían dudas, realmente lo engañaba con Junsu, si con Junsu. Decidió llamar a Junsu, pero este tampoco contestó.

Sin embargo Changmin, estaba tan contento de haber conocido a Jaejoong que Yoochun había pasado totalmente a segundo plano, su centro de atención ahora era Jaejoong.
Fue amor a primera vista, por parte de los 2.


3 Meses después

Estos meses Changmin ha estado saliendo con Jaejoong y han formado una profunda relación y hoy es el día más importante para Changmin porque se lo va a presentar a su padre

-- papá recuerda ser puntual, te quiero presentar a alguien -- le decía un emocionado Changmin. -- nosotros ya vamos en camino
-- lo sé, ya estoy llegando -- le decía Yunho, su padre mientras conducía
-- Ok, nosotros vamos para allá -- mientras Changmin conducía tomaba la mano de Jaejoong, mientras este último le sonreía

Pasados 10 minutos llegó Changmin junto a Jae al restaurant, en el cual ya se encontraba Yunho esperando, se aproximaban a la mesa tomados de la mano, importándoles poco la mirada gente.

--Papá!! -- le llamó Changmin
-- Hijo has llegado --
-- Te presento a Jaejoong, mi novio --

Yunho simplemente, se quedó sin palabras....

Continuara...

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¿Qué les pareció?
De ahora en adelante será JaeMin y también YunJae!
Espero que les haya gustado!!!

Se Solicita Novio Cap 2

El Intento de lo Inexorable.





—¿Te gusto, verdad?


La televisión ese día lo primero que le mostró fue a Kim Hyun Joong, sonriendo, coqueteando, siendo simplemente perfecto. El líder de SS501 podía jactarse con facilidad que ese era uno de los anuncios publicitarios que mejor lo hacían ver.





—¿Es por que soy súper atractivo?





¿Y que esperaba? El anuncio había sido creado por su empresa, el trabajo de YunHo era lograr que todo fuera perfecto. La idea ingeniosa, el carisma plasmado y solo faltaba el modelo ideal.





—¿Te parezco adorable, cierto?





Solo bastaba con haber observado Déjavù, el particular video musical y había pasado casi de manera automática. Jung YunHo había encontrado a su marca de publicidad perfecta, el líder de SS501 era su meta para el nuevo anuncio en sus manos.



—¡Ah! Es por que soy famoso.



Y Joong había resultado tal y como lo había visualizado, perfecto para ese anuncio, hace bastante tiempo que habían filmado, se habían creado otras versiones similares en otras locaciones y otras circunstancias con Hyun Joong y seguía teniendo el mismo efecto.El mismo efecto que tantos premios en el campo publicitario le había otorgado. Kim Hyun Joong había sido otro de sus aciertos, eso había dicho su padre.





—Why, not?





El comercial terminó con la reluciente sonrisa del castaño luego de dos segundos se decidió por apagar el televisor, masajeando un poco su sien y con un extraño dolor de cabeza, dolor gracias a su adorado primo.YunHo no era un hombre estúpido. Por supuesto que no.





El mismo día le había prohibido a HeeChul extender esas copias y por supuesto había retenido el celular recién adquirido bajo su poder. Apenas se lo había quitado y lo había apagado, YunHo por una parte temía encenderlo y ver que alguien de verdad se había atrevido a contestar a esa estupidez de Chul.








—¡Yunnie!





YunHo suspiró





.—Chul ¿Cuántas veces debo decirte que te anuncies antes de entrar?


—Devuélveme el celular.


—No.


—Pero…


—He dicho que no.





HeeChul apretó sus puños. Miró desafiante a su primo y sonrió, movió unas cuantas hebras de su cabello rubio tras la oreja y colocó una mano sobre el escritorio.





—Escucha Jung YunHo, o me devuelves el celular o te atienes a las consecuencias.





YunHo sonrió descaradamente, recostándose sobre la silla tras el escritorio.





—Eso me gustaría verlo.





HeeChul emitió un grito de exasperación antes de lanzarse sobre el más alto, aprovechó que se encontraba sentado para poder revisar sus bolsillos con rapidez, YunHo solo reía divertido, mientras veía como Chul metía las manos en su leva.





—¡¿Dónde lo tienes?!


—¿De verdad creíste que lo traería a la oficina?





Kim levantó la cabeza con fuerza, para lograr que el cabello no tapara sus ojos, se encontraba casi sobre Jung, mirándolo directamente a los ojos y con las manos en la cintura de YunHo, acostumbrados a esa cercanía, ninguno de los dos se inmutó.





—Devuélveme el celular.


—Ni loco.


—Es por tu propio bien, Yunnie.


—Créeme, Chul. Tenemos conceptos muy diferentes de lo que ‘Bien’ significa.





HeeChul se acercó más, la mirada desafiante y sus narices casi rosándose.





—Hijo, ¿A que no adivinas a quien he traído a visitarte?Su madre, igual que siempre, entró sin avisar.





Hábilmente los dos solo giraron sus rostros para ver a Heyon en la entrada junto a un muchacho de cabello castaño, YunHo no supo muy bien que pasó después, su madre le envió una mirada de reproche, el muchacho castaño levantó una ceja y HeeChul casi de inmediato arrugó el entrecejo, lanzándose sobre él, abrazándolo con fuerza.…





Había algo aquí que no le daba buena espina.





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-¿Tienes la canción?


—Aún no.


—¿Y se puede saber que está esperando el señor?


—Inspiración.YooChun luego de eso colgó la llamada y desconectó el teléfono.





Se asomó en el balcón de su departamento y suspiró.El celular marcaba las nueve de la mañana y aunque había un frío de horrores decidió no entrar por un abrigo, el buzo esperó lo cubriera por un buen rato. Miró su celular una vez más y marcó llamar, no pasaron más de dos segundos y volvió a cerrar la llamada.Eso, mis queridos amigos, se llama cobardía.





Por que YooChun ni siquiera se atrevía a llevar el celular a su oído para ver si le contestaban o no.





No se atrevía, todavía no. Vio a una pareja pasar de la mano, entre susurros y risas.No es que el buscara el amor, pero ¡Diablos! Que no se acostaba con alguien casi desde el año pasado. Y eso era ya exageradamente mucho que decir.





Mando todo al carajo y volvió a presionar llamar, solo que en esta ocasión, si llevó el celular hasta su oído.Una vez y mandó a buzón.





—¡Demonios!





Lanzó el celular sobre su cama y paso una mano por su rostro, al fin tomaba la decisión ¿Y para que?





Suspiró largamente y decidió relajarse, un buen baño y esperaba aclarar sus ideas, por que YooChun lo sospechaba.…Si no era ahora, no sería nunca.





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-¿Cómo está?





El Doctor frente a ChangMin guardó su estetoscopio y suspiró.





—La verdad no muy bien. Sarah es ya mayor y al parecer todo es cosa de la edad, el cansancio y demás. Hijo la verdad yo estaría preparado para lo peor.





—Pero ¿No hay forma?… Alguna operación, algo.


—Solo has de sus días los mejores, esta comprobado que la alegría, las sonrisas son a veces mejor que cualquier medicina.





Cinco minutos después, acompañado por una de las sirvientas, el Doctor abandonó la mansión.





ChangMin se quedó en el pasillo con la mirada perdida, se sentía tan solo, sus padres para variar una vez más estaban por Praga haciendo quien sabe que, los había llamado, dejado mensajes, enviado correos.





Y ellos ni siquiera se enteraban del estado de Sarah.Su nana estaba en sus últimos días y ChangMin entonces si se quedaría completamente solo.Tomo aire para sus pulmones abrió la puerta y sonrió.





—Nana~ Dijo el Doctor que debes alimentarte mejor. ChangMin dibujó un pequeño puchero en sus labios, sentándose sobre la cama, cerca de las piernas de la anciana mujer,





—Min, mi pequeño, no intentes sonreír para mi. Yo se que no estoy bien.





—No Nana, te pondrás bien. Yo lo se.


—Min… ¿Sabes que es lo único que te pido?


—Lo que quieras Nana, yo te consigo el mundo si así lo quieres.





La mujer sonrió débilmente, acariciando los cabellos del menor.


—Sé feliz, Min. Rodéate de amigos, quiere y se querido. Nadie es feliz en medio de la soledad, todos necesitamos siempre a alguien, no tiene que ser precisamente una pareja, basta con que sea un amigo o pariente. Siempre se necesita alguien para apoyarse, para hablar para llorar, para aconsejar.





—Yo ya te tengo a ti, Nana.





ChangMin se recostó levemente, apoyando la cabeza sobre las piernas de Sarah, intentando que de esa manera no notara su batalla interna por no llorar.





—Yo pronto me iré Min, no quiero que te quedes solo. Por favor… Sé feliz, es todo lo que te pido.





ChangMin mordió su labio inferior. Decidió no darle la contraria a la mujer y asintió.





—Sabes que nunca he estado rodeado de gente precisamente, pero tengo un amigo, un gran amigo, en unos días lo traeré para que te conozca.





—¿En serio, Min?





—Si, Nana quiero él conozca a la persona más importante en mi vida, a mi segunda madre.Sarah sonrió, pero ChangMin no la pudo ver, una lágrima ya se le había escapado de los ojos.





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-Que asco, este jugo es horrible.





YunHo observó como el castaño desconocido realizaba una mueca infantil y dejaba la taza sobre la mesa una vez más. Lo vio limpiarse con una servilleta y YunHo una vez más pensó que no sabía por que exactamente se encontraba en esa cafetería con el muchacho desconocido que llevaba por nombre ‘JaeJoong’





—No es jugo, es té. ¿En verdad eres coreano?





—Claro que lo soy, pero he viajado mucho y cuando no me gusta algo simplemente lo evito, así que imagino que de pequeño no me gustó y simplemente no me lo volvieron a dar.



YunHo rodó los ojos y pensó, que ese muchacho era lo más insoportable que había conocido en su vida. HeeChul tenía razón. Y odiaba tener que admitirlo, pero aún así seguía en desacuerdo con la idea de los anuncios.



Fue dos minutos después que ahora JaeJoong tenía una copa de helado en su poder.



—Eres muy caballero ¿Sabías?



YunHo se sorprendió.



—¿Disculpa?





—No eres mi tipo, YunHo.





-Demasiado caballero, demasiado educado, demasiado correcto. No me gusta nada de ti





JaeJoong jugaba con la cuchara del helado mientras lo veía directamente a los ojos, con aquella sonrisa en el rostro. ¿Es que ese muchacho estaba loco? Todo eso eran cosas que otras personas valoraban demasiado en él.





–Te sientas con demasiada elegancia, usas palabras educadas todo el tiempo, bebes el té como si fueras el Rey de Inglaterra y para rematar, eres el típico niño heredero que ya trabaja para las empresas de su padre. Complaciendo a todos, haciendo feliz a todos. Es más, apuesto lo que quieras a que incluso tienes una fundación de ayuda a quien sabe quien.





—Por lo menos yo, puedo hacer feliz a otras personas aparte de mí.





Esta bien, quizá eso no había sido lo más educado que pudo haber dicho, pero YunHo ya sentía incluso algo burbujeante en su estómago que no era precisamente atracción, más bien podía denominarlo el poder abstracto de la aversión.Eso es, JaeJoong era la aversión andante.



—¿Qué acabas de decir?



JaeJoong lucía indignado. YunHo no pudo sino sonreír, esto era increíble.





—¿Qué sucede? ¿Acaso solo tu puedes disque analizar a los demás?





—Yo hago lo que me da la gana, pero no tienes ningún derecho a decirme que…





—Mira aversión andante





JaeJoong de inmediato arrugó el entrecejo





–Si bien soy caballero, educado y todo lo que acabas de decir, no por eso me voy a quedar callado mientras hablas estupidez tras estupidez todo el tiempo.





—¡Mira Jung YunHo que te quede claro que…! ¿A dónde vas?



YunHo ya se había levantado de su asiento, dejando un par de billetes sobre la mesa, para cancelar la cuenta. Tomo su leva sobre el otro asiento y sonrió.



—Me aburriste. Me voy.





—¡Oye, espera! ¿Quién te crees para irte así como así?





—Mmh… No lo sé, quizá una persona ocupada que debe regresar a su trabajo.





JaeJoong se quedó sin palabras, miró a su alrededor y en cuanto notó la mirada de los demás sobre él, decidió no quedarse ahí e ir tras YunHo. Tomo la chaqueta en sus manos y logró jalarlo del brazo.





—Que te quede algo bien claro, yo no he aceptado esto del compromiso así que bien puedo mandar todo al demonio si me da la gana.





—¿Y quien te dijo a ti que me importa?JaeJoong volvió a sentirse enojado.





—¿Es por tu primo?— Sonrisa descarada por parte de Jae, soltó el brazo del más alto y acomodó su cabello





–Ya veo, no eres tan perfecto como pareces, al parecer te va el incesto ¿No?





—Oh Dios… Eres tan estúpido…JaeJoong estuvo a punto de contestar, pero el celular de YunHo sonó y JaeJoong solo se vió resignado a esperar





-.‘¿De quien crees que es este número, Yunnie? ¡Lo encontré! Y a estas alturas ya no hay nada que puedas hacer.Con amor, Chul’





—¡A la…!





YunHo observó a JaeJoong y decidió callar, HeeChul lo había encontrado, había encontrado el celular, tenía que ir tras él de inmediato. Guardo el celular en su bolsillo y trato de calmarse, especialmente por que había perdido con facilidad la paciencia gracias a Kim JaeJoong





–Tengo que irme.





—¿A dónde?





—No te interesa.





—Soy tu prometido





JaeJoong notó como YunHo reanudaba su paso hasta su auto, había algo que le molestaba, YunHo lo ignoraba por completo, ni por un instante Jung había notado su belleza y eso era algo casi imposible.





—¿Ahora si lo eres? Yo que tu me negaba y me ponía hacer berrinche para que no te casaran con alguien tan educado, caballeroso y amable como yo





Abrió la puerta de su auto notando como JaeJoong se encontraba justo a un lado de él.





—¿No piensas llevarme?





—Por supuesto que no, trajiste tu carro.





—Pero… ¿Y si yo quiero que me lleves?





—Pues te quedas con las ganas.Una sonrisa y Jung YunHo arrancó.





JaeJoong se quedó estático, sin palabras, sin pensamientos.¡¿Qué demonios acababa de suceder?!No lo miraba, no lo registraba y de paso lo trataba mal. No es que realmente especial, pero Jung YunHo sería la primera persona en ignorar el hecho de que JaeJoong era casi un regalo divino para la vista de cualquiera. ¿Qué es lo quería? Que se le desnudara para que empezara a valorarlo?!.





—¡Imbécil!-Gritó con fuerza, a consciencia de que YunHo a esa distancia ya no lo oiría, apretó sus puños y empezó a caminar hacía su convertible. Con el entrecejo arrugado y por primera vez en la vida molesto, muy molesto en verdad.





—Hijo, quiero que hoy conozcas a Heyon Jung, es la mamá del muchacho que te hablé. Te aseguró que si conoces a YunHo inevitablemente piensas en él como el príncipe sacado de un cuento, es realmente encantador. Perfecto en todo el sentido de la palabra, ya verás que cuando lo conozcas me vas a dar las gracias por comprometerte con él.





¿Encantador? ¿Casi un Príncipe? ¿Perfecto? Puras patrañas. JaeJoong lo había decidido, jamás en su vida. Por nada del mundo. Se metería con un sujeto así, nunca sería capaz de convivir con alguien como él, mucho menos por el resto de su vida.





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JunSu caminaba por los pasillos de la elegante empresa, robándose varias miradas y suspiros, pero concentrado como iba en escribir un mensaje para su mamá y hermano ni siquiera se daba cuenta.





Mir sin embargo solo sonreía a ratos. Hablaba con una secretaria y luego de unos segundos ya se encontraban dentro de la sala de juntas.No estaba seguro de agradecer o no.El hecho de tener tanto trabajo supuestamente era algo bueno, pero teniendo aquellas ganas irrefrenables por dejarlo todo atrás eso no servía.





Nueva campaña publicitaria, ahora en cambio sobre autos. Cerró su celular y suspiró le hastiaban este tipo de reuniones.Recordó entonces la hoja en su bolsillo y sacó su celular.Vio el número registrado bajo ‘JY’ sin saber todavía si se trataba del YunHo que había conocido, no sabiendo siquiera si llamar o no.





Después de todo, como personaje publico no podía simplemente exponerse así como así.





—Muy buenos días, siento el retraso.





Y volvió a suceder, la entrada elegante, la amable sonrisa en sus labios. YunHo se encontraba una vez más frente a sus ojos. ¿Qué hacía el aquí?





—Soy Jung YunHo y seré el encargado de todo lo que respecta a la campaña publicitaria. Espero que podamos trabajar a gusto.YunHo se sentó justo enfrente de él.





JunSu sintió incluso una sonrisa aflorar repentinamente en sus labios, había mucha gente dentro de la sala de juntas, los dueños de la marca, los auspiciantes, gente de la empresa y por supuesto los demás personajes a parte de él que formarían parte de la nueva imagen.…





Aún así, YunHo notó su presencia y lo reconoció.Primero se sorprendió pero luego de eso le sonrió, asintió en forma de saludo y JunSu no pudo evitar imitar aquel gesto, tan solo para no verse tan patéticamente feliz por volverlo a ver.





—¿Conoces al príncipe Jung?





El susurro de Mir lo so sacó de todo embelesamiento.





—¿Es un príncipe?





—No, es su apodo. Todo el mundo anhela poder comprometerse o comprometer a su uno de sus hijos o hijas con él.





—¿Tan popular es?





—Estudio en el extranjero, habla varios idiomas, ha ganado muchos premios, le gusta el deporte, el baile. Su apariencia ayuda demasiado. En fin… Todo un lujo de virtudes y por supuesto desde hace unos años que ya viene trabajando aquí así que nadie duda en que será el próximo sucesor a la presidencia.





Mir lucía indiferente mientras le hablaba y leía el contrato en sus manos.





—¿Cómo sabes tanto de él?





—Todo el mundo lo sabe, JunSu. Es de lo único que hablan las mujeres en las fiestas de sociedad a las que nunca vas, de él y Kim JaeJoong y por que ninguno de los dos se dedica a ser modelo.





JunSu observó a YunHo una vez más. El hombre ahora hablaba con los representantes de la empresa de automóviles, JunSu solo estaba ocupando asiento ahí, por que Mir siempre se encargaba de todo, pero hoy más que nunca se alegraba de estar ahí.





YunHo repentinamente levantó la mirada y le volvió a sonreír.JunSu sonrió igual.





Definitivamente iría más seguido a esas aburridas reuniones que al parecer a YunHo tanto le gustaban.








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HeeChul estaba convencido, deberían darle un reconocimiento por tan buen primo que es.





Aunque le había costado deshacerse de YunHo, empezando por que le había sorprendido que hubiera llegado casi de inmediato apenas le mandó el mensaje.





Pero había bastado con un ‘¿No tienes una reunión justo ahora?’ para que Jung YunHo le enviara una dura mirada y se marchara de inmediato.Observó el celular en sus manos y sonrió.Bastantes llamadas, suficientes mensajes, pero pocos los escogidos.Y es que tampoco es como si de repente fuera a escoger a cualquiera como futuro candidato para su primo. HeeChul les devolvía la llamada, los interrogaba, se tomaba su primera impresión y los citaba para un día ‘X’ sus favoritos hasta ahora eran aquel sujeto de voz realmente absorbente y seductora.





Y ese muchacho con voz llena de indiferencia como si estuviera haciendo un trato o algo similar.





El primero por que denotaba seducción y el segundo por que denotaba misterio.





Si, definitivamente estaba contento con todo, con casi todo, por que ver a Kim JaeJoong esa mañana no había sido del todo bueno.





Le había sorprendido que el muchacho se apareciera en la oficina junto a la mamá de YunHo, pensó por un momento que JaeJoong no se lo haría tan fácil a sus padres para aceptar el compromiso.





Pero ahí había estado y por lo poco que le había dicho Yunnie, había sido realmente insoportable.En definitiva, debía ayudar a su primo antes de que la fecha de la boda se les viniera encima.





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Daban las ocho de la noche en punto cuando la familia Kim arribó en la residencia Jung.





JaeJoong llegó acompañado por sus padres, mostrando a la perfección lo poco que le agradaba la situación. JaeJoong no tenía la menor intención de volver a ver a YunHo. Por nada del mundo.





La empleada los condujo hacía el salón, y por un momento se sorprendió.





YunHo tenía un brazo apoyado sobre la base superior de la chimenea, con una copa con vino en las manos, hablando animadamente con un sonriente HeeChul quien a ratos parecía hacer comentarios fuera de lugar ya que YunHo se ponía serio pero de inmediato HeeChul tocaba su rostro, nariz o simplemente lo abrazaba.





Y YunHo parecía calmarse.Si YunHo fuera su prometido en serio, solo si lo fuera, definitivamente marcaría distancia entre esos dos. Si YunHo fuera su prometido de verdad, esa cercanía le molestaría. Se suponía que eran primos, no hermanos, no amantes.





Entonces ¿Por qué se la pasaban todo el tiempo juntos? ¿Por qué YunHo le sonreía solo a él? JaeJoong arrugó el entrecejo. Eso no le gustaba.





—Oh… Mira quienes han llegado.





Heyon arrastró a su esposo consigo y JaeJoong apenas notó que sus padres entablaban una conversación de negocios con los padres de YunHo, con un educado permiso se alejó. Aprovechó el hecho de pasar desapercibido para los dos muchachos cerca de la chimenea, tomo un poco de Champagne que le fue ofrecido y sonrió.Abrazó a YunHo por la espalda y amplió aún más su sonrisa.





—¿Y como ha estado la parejita incestuosa?





—¿Parejita incestuosa?





—Ignóralo, Chul…





Extrañamente, JaeJoong sintió el aroma de YunHo tan cerca gracias al abrazo, que le fue imposible no admitir que Jung tenía buen gusto para las fragancias.





—¿Puedes soltarme?





YunHo sonó reacio, JaeJoong solo se pegó más.





—¿Por qué? ¿Tu primo se pone celoso?





HeeChul contrario a lo que esperaba solamente rió bajamente.





—Eres muy bipolar aversión andante, hace unas horas dijiste que no era para nada tu tipo ¿Y ahora vienes y me abrazas?





YunHo se soltó con movimientos leves que dejaron a JaeJoong sorprendido por lo delicado que fue al rechazar con obviedad su abrazo





–La gente como tu… No me agrada.





JaeJoong solo pudo sacudir un poco su cabello y sonreír.





—¿Acaso te estás vengando? ¿Es por lo que dije en la mañana?





—No soy tan infantil como tu, aversión. Así que mira con que te entretienes. Disfruta de la residencia Jung, pero por favor hazlo lejos de mí. Vámonos Chul.





JaeJoong volvió a indignarse, a molestarse y morder su labio inferior.¡¿Quién demonios se creía ese idiota?!





Lo vio alejarse con su sonriente primo hacía la piscina, quien seguramente con aquellas palmadas en la espalda lo felicitaba por haberlo tratado así. Recordó repentinamente la nota que había leído ayer y que para su mala suerte ese mismo día nunca le habían contestado.¿Es que acaso estaba pasando por una mala racha de suerte?





Pidió otra copa con Champagne y decidido a hacerle la vida imposible a su prometido los siguió.





—Chul, por favor ya detén todo esto.





—Pero Yunnie…





—No es bueno, y si te sale algún maniático.





—¿Y si no?





JaeJoong entonces se detuvo. Se quedó tras la pequeña puerta observando como YunHo y HeeChul conversaban frente a la piscina. ¿De que estaban hablando?





—Escucha no es agradable que la gente vaya por ahí leyendo que ando urgido por encontrar a alguien con tal de no casarme.





—Si lo dices así suena feo, Yunnie.





“¿Yunnie? Pero que apodo más ridículo y cursi” JaeJoong rodó los ojos, asomando levemente la cabeza para poder verlos. YunHo miraba a HeeChul mientras este jugaba con el contenido en su copa.





—Kim HeeChul el tema de ‘Se solicita Novio’ muere aquí ¿De acuerdo?





—¿Piensas casarte con el insoportable ese?





—Es el que mi madre ha elegido, si ella cree que es conveniente…





—¡Ella también puede equivocarse!





JaeJoong inconscientemente apretó los puños. ¿Es que de verdad esos dos se traían algo?





—Chul…





—Solo dos.





—¿Qué?





—Solo dos citas y prometo que el tema muere ahí, por favor Yunnie. No vas a ser feliz con el engreído de JaeJoong, date la oportunidad de enamorarte otra vez.





“¿Otra vez? Un momento, ¿Se solicita novio?”



JaeJoong tapó su boca y volvió a esconderse tras la puerta solo para evitar ser visto



“¿Acaso JY es Jung YunHo?”



Una sonrisa divertida quedó plasmada en sus labios



Mira tu… Jung YunHo resultaste más divertido de lo que pensaba.”



—Y volvemos con lo del amor… Chul ya te he dicho que…



—¡Esta bien, como sea! No te vuelvas a enamorar, pero te aseguro que cualquiera de esos dos es cien veces mejor que el ‘YoYo’ que tienes por prometido.



YunHo suspiró.



—¿Solo dos?



HeeChul sonrió.



—Si, solo dos. No más, lo prometo.



—…Esta bien, pero SOLO dos.



—¡¡Si!!— HeeChul no lo dudo, soltó la copa en sus manos y se abrazó a YunHo con fuerza quien solo le devolvió el abrazo con una mirada resignada



—¡Eres lo máximo Yunnie!



JaeJoong se alejó, regresó a la chimenea y arrugó el entrecejo.¿Cómo se atrevía? ¿Quién demonios se creía ese tal HeeChul para considerar a cualquiera mejor que él? ¿Cómo se atrevían? ¿Es que acaso ese par no sabía que cualquiera moriría por estar en el lugar de Jung YunHo en estos momentos?



No señor, esta humillación no la dejaba pasar tan fácilmente.No iba a liberar tan fácilmente a YunHo de él, no le iba a hacer las cosas tan fáciles.Después de todo ¿Qué pensaría el padre del correcto Jung YunHo si se enterara que su hijo anda publicando por toda la ciudad que le urge encontrar a alguien con quien compartir cama?



Que en pocas palabras eso era, modificado, pero eso era al fin y al cabo.Observó a HeeChul entrar a la casa, hablando por celular, YunHo no lo seguía así que supuso que seguía en la piscina.



Respiró profundo y decidió fingir indiferencia, arregló su cabello y sonrió.YunHo bebía un poco de Champagne mirando a la piscina.



Oh… Sería tan bueno lanzarlo a la piscina.



—¿Qué quieres?



Si, se sorprendió un poco ante la voz de Jung, especialmente por que creía que no lo había notado. ¿Acaso hace un rato cuando lo abrazó también se había percatado de su presencia?



¿Entonces… Se había dejado abrazar? Imposible, si hubiera sido así, no hubiera insistido tanto en que se alejara después.



—¿Qué? ¿Acaso no puedo hacerle compañía a mi prometido?YunHo sonrió



–En serio… ¿No te les caíste de los brazos a tus padres? Esa bipolaridad tuya no puede ser buena.



—No, Yunnie



A JaeJoong no pudo sino quemarle la lengua al llamarlo así



–Si me les hubiera caído no tendría este rostro tan perfecto que tengo.YunHo rodó los ojos y aparentemente no le molestó que lo llamara así, seguramente HeeChul no era el único que lo apodaba así. JaeJoong movió un poco sus labios, tenía entonces un nuevo deber. Buscarle un apodo a YunHo, uno que solo él pudiera usar.



—En fin… ¿Qué quieres?

—Venía a proponerte algo

.—¿Tu? ¿Y eso?

—Ya vez…



Yo también puedo llegar a ser todo un hombre de negocios como mi futuro esposo.JaeJoong le quitó de las manos la copa con Champagne y bebió lo que quedaba, consiente que no le quedaba mucho tiempo antes de que HeeChul regresara.

—¿Y se puede saber que es?
—Seamos amigos.
—¿Disculpa?
—Eso, que seamos amigos, antes de casarnos o siquiera comprometernos creo que mínimo deberíamos llevarnos bien.

YunHo rió abiertamente, por unos largos diez segundos.

—Ya en serio… ¿Qué es?
—¿Es que no me entiendes? Eso, quiero que seamos amigos

YunHo enarcó una ceja

—Es que yo necesito que seamos amigos

JaeJoong se acercó, arreglando la leva de YunHo como si la confianza entre los dos existiera

—Por que yo necesito sentir lastima por alguien de vez en cuando, de lo contrario seria una persona demasiado fría.

YunHo entonces volvió a reír. Y justo cuando Jae estaba a punto de pensar que había sido una mala idea, YunHo estiró su mano, JaeJoong solo observó la mano del más alto y luego regresó su mirada aquellos afilados ojos.

—Esta bien. Pero te advierto algo Kim JaeJoong, te voy a cambiar.
—¿Qué?
—Voy a cambiarte, es mi propósito de este mes. Que dejes de ser el niño mimado, engreído, frívolo, egoísta que eres y te vuelvas más humano y créeme soy bueno en eso.

JaeJoong le devolvió la sonrisa y estrechó sus manos.

—Como quieras, YunHo. Pero no te será fácil, muchos lo han intentado.
—Yo no pierdo JaeJoong. Y con respecto a eso de la amistad… Me intriga verdaderamente lo que realmente quieres hacer.

YunHo le quitó la copa vacía de las manos y camino de regresó al interior de la mansión.JaeJoong no pudo evitar sonreír una vez más. Todavía lo recordaba, el dichoso papel en aquel poste de luz que había leído.

Si Jung YunHo pensaba siquiera en cambiarlo estaba muy equivocado, primero lo cambiaba él a YunHo, que YunHo a él.Por que el era Kim JaeJoong y punto.Y ningún Jung YunHo, por muy perfecto que fuera se atrevería a sustentar que fue su amigo sin haberse enamorado después de él.

Esa después de todo era la razón por la que Jae no tenía amigos, todos, absolutamente todos hasta ahora se terminaban enamorando de él.…Y Jung YunHo no sería la excepción.Mucho no tendría que hacer, al final, siempre caían a sus pies.


NOTA: Por cierto lo del comercial al principio del fic es cierto, es un comercial de Kim Hyun Joong que me dejo embobada con solo verlo, por eso no pude evitar mencionarlo. Si no me equivoco es de Samsung Card, asi que si gustan pueden verlo en Youtube, sino me equivoco creo que ya hay por ahí uno subtitulado al español, pero tan solo supongo han de ser un par de palabras mas a las que mencione. Sorry por la mega nota, pero es un comercial que vale la pena ver. XD

Tradición Familiar Cap 1

Y MinHo está muy enamorado.




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Era su primer día de clases, en su nuevo instituto.

Llegaba asustado con la mirada perdida, tenía quince años y era su primer día en el instituto. ¿Su hermano? El muy insensible ya estaba de lo más campante junto a todo su sequito disfrutando de su popularidad y siendo tan él.

—¿Ya vieron a Siwon este año? Está en el patio central. Demostrándole al Instituto entero por que es bueno regresar a Clases— La muchacha que venía hablando sonrió y sus amigas hablaron al unísono con ella –Para verlo a él.

Las muchachas rieron y MinHo decidió solo continuar.

La gente de a poco se iba aglomerando y al final para cuando estuvo cerca de las escaleras pudo ver con claridad como su hermano sentado en el centro de todos verificaba quien sabe que en el celular. Un muchacho rubio se encontraba a lado de Siwon y otro castaño también les hacía compañía.

El resto, en su mayoría chicas, solamente los observaban, pendiente de si se les movía aunque sea un cabello.

—Una verdadera idiotez ¿Cierto?

MinHo giró hacia su derecha, donde un chico más alto que él solamente observa a los tres con resignación. Esa fue la primera vez que lo vio. Su perfil sencillo, sus labios, sus ojos. MinHo creyó haberse paralizado en ese preciso instante.

—¿Estas bien?
—¿Eh?— MinHo lució asustado, se había quedado viendo al muchacho y sus mejillas de inmediato se sonrojaron –Si… Solo me sorprendiste…
—Déjame adivinar… ¿Admirador de alguno de esos tres?

—Por supuesto que no— MinHo hizo una mueca de disgusto y el muchacho a su lado sonrió brevemente –Soy Choi MinHo, mucho gusto.
—Igual, soy Shim ChangMin. Dijiste ¿Choi? ¿Acaso eres hermano de Siwon?
—…Desgraciadamente, si.

—Pues esos dos, alado de tu hermano son Kim JunSu y Kim JaeJoong. Mis hermanos.

Siwon de inmediato se pregunto si ChangMin sería igual de popular. En ese momento notó que el muchacho llevaba una boina sobre la cabeza y acababa de ponerse unas gafas, retrocedía brevemente y agachaba la cabeza.

—¿Sucede algo, ChangMin?
—Me tengo que ir.

—Hermanito querido— El tal JaeJoong se había levantado, caminado hasta ellos y sonreído de una manera descarada, de una manera que era obvio había robado más de un suspiro —¿Por qué no aceptas que llevas en la sangre ser popular?

JaeJoong despojó de las gafas y la boina al menor.

Y las chicas estallaron en suspiros y gritos.

—¡¡Oppa!!
—¡ChangMin Oppa!
—¡Te extrañamos!

ChangMin se había molestado, le había quitado de las manos las cosas al rubio y se había marchado sin siquiera despedirse. MinHo únicamente lo observo alejarse con su propio grupo de seguidores atrás. MinHo suponía que ChangMin odiaba llamar la atención. Entonces dedujo que si alguien se enteraba de que era hermano de Siwon le pasaría lo mismo.

Tenía que huir, y pedirle después a Siwon que fingieran no conocerse.

—¡MinHo!

Siwon tan imprudente como siempre, acababa de dejar su idea de pasar desapercibido en el olvido. Todos lo miraron, Siwon se acercó, lo abrazó, sonrió y en cuanto tuvo a JaeJoong y JunSu alado, saludándolo y presentándose. MinHo supo que tenía su destino marcado. Miró hacía atrás y lastimosamente.

…Shim ChangMin ya no estaba a la vista.



..::..::..::..




—Me lo he pensado mejor. Ya no quiero casarme.

MinHo dejó de escribir en su laptop, levantó la mirada y decidió cerrarla por un momento mientras apoyaba la quijada sobre su mano. Una pequeña sonrisa afloró en sus labios. Y ChangMin enfrente de él únicamente intentaba mantener su firme posición.

—ChangMin… Quieres cancelar la boda por ¿Quinta vez?
—Tú no entiendes, mis hermanos primero van a poner el grito en el cielo y luego no van a querer casarse jamás, solo para que yo no lo haga.
—Pero tú quieres casarte conmigo. Así que harás todo lo posible.

ChangMin entrecerró los ojos.

—¿Cuándo dejaste de ser ese niño tímido y dulce que se sonrojaba?
—Cuando conocía un pervertido llamado Shim ChangMin.
—Como sea. Tenemos veinte años y…
—Y estas usando las excusas de JaeJoong ¿Verdad?

Shim desvió la mirada.

—Bueno…
—¿No se los has dicho?
—MinHo no ha habido la oportunidad.
—Perfecto.

Choi volvió a abrir la laptop y ChangMin supuso que se había enojado. Rodó los ojos por lo infantil que podía ser a veces MinHo, lo observó tipiar unas cuantas palabras, pero lo que lo termino por intrigar fue cuando luego de unos segundos el muchacho le sonrió abiertamente.

—Listo. Ya se enteraron.
—¿Qué? ¿De que hablas?

ChangMin giró la laptop de inmediato solo para ver la pantalla en que las letras ‘Mensaje Enviado’ se reflejaba con fuerza. Logró hacer clic en el link adecuado, solo para ver el pequeño mensaje de:

ChangMin y yo nos vamos a casar.
Hagan lo que hagan, digan lo que digan.
Es una decisión tomada.
MinHo <.3




MinHo le sonrió, ChangMin cerró la laptop y se levantó de su asiento, por instinto el menor de los hermanos Choi miró de un lado a otro solo para hallar el mejor lugar a la hora de huir. Shim lo agarró de la camisa y lo levantó de su asiento.

—Te va a costar recompensarme mucho por esto.

La sonrisa en ChangMin y MinHo supo que eso era mejor que hacer deberes.

Los labios de ChangMin lo embelesaron demasiado rápido y cuando la mano de ChangMin tocó la piel de su espalda, bajo la camisa. MinHo supo que eso iba mejor de lo que esperaba. Retrocedieron torpemente, chocando entre la silla, el escritorio, y la mesita de noche.

ChangMin entre risas y besos apenas susurraba un ligero ‘Torpe’ pero MinHo en esos momento lo único que podía hacer era reír bajamente y morder el labio inferior de ChangMin. Finalmente cuando MinHo pudo sentir la cama con sus piernas tomo del pantalón a Shim y lo hizo girar lo suficiente como para que con un pequeño empujón cayera de espaldas a la cama.

—Mi turno…

La sonrisa traviesa en Choi logró romper las barreras de ChangMin, tenía un secreto por alguna razón, Shim ChangMin tenía cierta debilidad con su sonrisa. Pero MinHo sabía que no era el momento para analizarlo. Se sacó la camisa de algodón con facilidad y se colocó sobre las piernas de ChangMin con la misma sonrisa de hace unos minutos.

—¿Pusiste seguro, MinHo? Te recuerdo que mi mamá esta en la casa.
—Si… Creo que si…

MinHo levantó lentamente la camisa de ChangMin, lo suficiente como para que su abdomen quedara a la vista. Sus labios se acercaron de inmediato, logrando el contacto adecuado, el suficiente como para que Shim suspirara varias veces unos cuantos gemidos.

—Un momento… ¿Crees?

ChangMin cerró los ojos, MinHo mordía sus abdominales, agarrando la poca piel que podía con sus labios y cuando escuchó a MinHo jugar con la hebilla de su cinturón. Un gemido más sonoro salió de sus labios.

—Hijo se que estas con MinHo pero necesito saber donde están… Tus… Hermanos…

La puerta se había abierto. MinHo de inmediato levanto la cabeza, moviendo sus cabellos en el proceso. ChangMin ni siquiera lo dudó, se sentó como pudo, bajando su camisa y sin fijarse que con su impulso el menor caía directamente al piso.

—¡Auch!

—Mamá… Yo… Estábamos estudiando.
—¿Estudiando? Según recuerdo estas estudiando Administración no Medicina.— La mirada de su mamá se dirigió a MinHo, y ChangMin de inmediato le lanzo la camisa.
—Señora yo le explico…

MinHo se había puesto la camisa lo suficientemente rápido como ChangMin lo deseaba pero esa mirada como lo suponía no era buena. MinHo se había acercado, y ChangMin lo había tomado del brazo.

—No te atrevas.
—Pero es tu mamá debe saberlo.
—¿Qué debo saber?
—Lo que sucede es que…

—¡No te atrevas! Se lo diré yo con calma y paciencia.
—¿Saber que?
—Pero no me vas a dejar estar presente y debo estarlo.
—He dicho que no MinHo, no es el momento.
—¡¿El momento de que?!

El grito de su mamá, la insistencia de MinHo y ChangMin terminó por explotar.

—¡Me voy a casar, demonios!

Su madre abrió los ojos sorprendida, llevó una mano a su boca e incluso retrocedió un par de pasos. MinHo giró con lentitud, ChangMin respiraba algo agitado y sus puños apretados por la presión no eran algo precisamente bueno.

—Bueno, no se lo dijiste con calma y paciencia precisamente ¿Ves? Me hubieras dejado decírselo yo.

ChangMin lo miró con indignación, mordió su labio inferior y estaba a punto de tomar una almohada para golpear a MinHo en la cabeza cuando el almohadazo llegó a su propia cabeza cortesía de su mamá.

—¡Shim ChangMin! ¿Cómo puedes arrastrar el lindo de MinHo a un matrimonio siendo tan jóvenes?— Y su madre seguía golpeándolo, tanto que tuvo que empezar a huir, a pesar de que su madre lo seguía y MinHo sorprendido únicamente observaba.

—Pero… Pero… ¡Yo soy tu hijo!
—Tengo un pervertido por hijo, que convence a jovencitos para tenerlos esposados a su cama todo el tiempo.
—¡¿Qué?! ¡Yo jamás he hecho eso, mamá!

MinHo se sentó en la cama, abrió su celular y empezó a jugar un rato. Mientras la mamá de ChangMin se calmaba pasaría un largo rato. Por esa y muchas razones era bueno ganarse a las suegras. Hubo una ocasión en la que ChangMin lo miró y MinHo únicamente levantó el pulgar susurrando bajamente.

—…Fighting

Oh, MinHo amaba a su suegra.


+—+—+—+—+


A JaeJoong ocasionalmente no le gustaba conducir, pero si debía hacerlo, pues lo haría. Lo único malo de todo eso era que tenía conducir de regreso a Seúl y conducir de una ciudad a otra siempre le resultaba demasiado cansado.

El celular vibró repentinamente, lo tomó con una mano y con la otra procuro sostener el volante, intercalaba su mirada entra la pantalla y el camino. Por suerte y no había mucho transito en la carretera ese día. Observó un correo de MinHo y arrugó el entrecejo sorprendido.

¿Qué querría tan repentinamente?

Los ojos se estacionaron en la pantalla en cuanto abrió el mensaje. Ese muchachito insolente. No podía ser cierto. ChangMin se lo hubiera dicho. Y dado el caso… ¡Son demasiado jóvenes!

El golpe le anunció el choque.

El celular fue a dar al volante y gracias a su cinturón, no fue más que un breve sacudón. Levantó la cabeza un poco mareado por el brusco movimiento y observó con horror que el carro se le había apagado. Intentó encenderlo un par de veces pero de nada sirvió, JaeJoong miró de un lado a otro, estaba en medio de la nada.

Se bajó del auto, azotando la puerta, intentó encender el celular pero debido al golpe ya no encendía. Maldito celular caro y tan delicado. Un carro paso y JaeJoong estiró el brazo para llamar su atención y sin embargo no se detuvo. Y así pasaron tres carros más.

—¡Todo es tu culpa Choi MinHo!

Le gritó al celular y suspiró derrotado. Un camión algo grande hizo su aparición y JaeJoong hizo su último intento, estiró el brazo y a diferencia de las veces anteriores en esta ocasión el auto se detuvo.

JaeJoong sonrió, del auto se bajo un muchacho de cabello oscuro, vistiendo tan solo una camisa sin mangas, demasiado pegada al cuerpo y un pantalón en cambio demasiado flojo. Inevitablemente Kim recorrió con la mirada al más alto.

—¿Problemas?
—¿Eh?
—¿Por qué me hiciste de la mano entonces?

—Oh, si. Se apagó.

¿Actuó como un verdadero estúpido? Pues si, únicamente señalo el auto y el muchacho que acababa de bajarse del auto únicamente le hizo una señal para que abriera el capot de su auto. Lo cual fue un tanto difícil considerando el hecho de que se había estrellado contra un árbol.

JaeJoong siempre creyó que encontrar un mecánico sexy, eso solo pasaba en las películas o series. Su cabeza se ladeó un poco mientras veía al hombre intentar mover el carro un poco. En el intento de empujar el carro los músculos en los brazos descubiertos del muchacho se hicieron todavía más notorios.

JaeJoong sacudió la cabeza. Estúpido mecánico sexy. ¿Por qué era mecánico, no?

—Lo siento, no puedo hacer mucho. Necesitarías llevarlo al taller.
—¿Eh? ¿Quiere decir que no va a arrancar?
—Pues no, puedo arrastrar tu carro hasta mi taller si quieres.
—¡¿Entonces si eres mecánico?!

El hombre sonrió y Jae tosió indiferente, había sonado muy impulsivo.

—Si. ¿Te llevo?

JaeJoong inconscientemente volvió a ver esos músculos y otra vez volvió a reprochar a su cerebro por estar aparentemente dormido y no poder concentrarse en que el hombre aquel era un completo desconocido.

—Me harías un gran favor, gracias.
—De nada. Por cierto mi nombre es YunHo ¿Y tú?
—JaeJoong, Kim JaeJoong.

YunHo le sonrió, mientras iba al auto por una especie de polea. JaeJoong respiró hondo. ¿Qué le estaba pasando? Debía concentrar sus pensamientos en Siwon, el idiota ese que fuera lo que fuera era su pareja.

Oh, y por supuesto en los idiotas esos que tenían la loca idea de querer casarse.

—JaeJoong ¿Podrías sostener el otro lado de la polea?

Kim asintió y en cuanto vio los músculos de YunHo trabajar, haciendo el nudo que amarraría su auto al de él con fuerza. Nuevamente volvió a respirar hondo y repetir únicamente ‘Siwon, Siwon, Choi Siwon’

¿Qué le sucedía?

Eran solo unos estupendos Tríceps, él también los tenía. Y por supuesto que Siwon también.

¿Por qué los de ese sujeto serían mejor?

—Listo.

YunHo se enderezó y JaeJoong únicamente suspiró.

Oh, demonios. Tenía además, una asombrosa sonrisa.


+—+—+—+


JunSu siempre prefería hacerlo en lugares públicos.

Por que probablemente el escándalo era menos.

—¿Me estas hablando en serio?

El muchacho enfrente de él, acababa de arrugar el entrecejo y colocar una mueca de disgusto en el rostro. JunSu prefirió por el momento jugar con su copa de helado, por lo menos hasta que el muchacho decidiera asimilar la situación.

—JunSu te estoy hablando ¿Me estás terminando?
—Solo creo que ya no te quiero de la misma forma y prefiero que nos hagamos daño.
—¿Hagamos?— Joon rió bebió un poco de su café y volvió a mirar al rostro del muchacho de cabello negro —¿Te estas burlando de mi?

—Joon no exageres.

—¿Ahora de quien te enamoraste?
—Las cosas no son así.
—¿No lo son? Me vas a decir que no te paso lo mismo conmigo cuando nos conocimos y por eso dejaste al idiota en turno de ese entonces.

—Te estas portando cruel.
—¿Cruel o realista?
—Tómalo como quieras. Me cansé de ti Joon, y ahora no estoy siendo realista sino cruel ¿Entiendes la diferencia?

Con el poco orgullo y dignidad que le quedaba Joon se levantó de la mesa y salió del restaurante. JunSu solamente suspiró y siguió comiendo de su helado. No le gustaba este tipo de escenitas.

JunSu no era una persona cruel o egoísta ni mucho menos le gustaban las relaciones Open Mind, tal cual mantenían Jae y Siwon. La idea de ir compartiendo a la persona que quería no le gustaba demasiado.

Su único problema era ser demasiado enamoradizo.

Se enamoraba con facilidad y se desencantaba con la misma rapidez. ¿Capricho? No era precisamente una persona caprichosa. Únicamente tenía un corazón tan grande como para creerse enamorado varias veces.

Observó a la viuda HangIn entrar al restaurante del brazo de un muchacho muy apuesto y joven. Que estaba seguro no era ningún hijo o sobrino. El cabello oscuro algo alborotado, la sonrisa de seductor y varios novios celosos en el restaurante debido a que sus noviecitas no despegaban la mirada de aquel hombre lo hizo sonreír.

La viuda HangIn no era vieja, sus treinta y tantos si cargaba, pero ese muchacho seguramente no pasaba de los veinte cinco. Por eso amaba a esa mujer, su ídolo para ser más específicos. Pagó la cuenta y decidió que más tarde hablaría con la mujer para ver que tan bien le fue en su cita.

Lastimosamente no pudo ver bien al nuevo prospecto puesto que el sombrero y las gafas lo ocultaban bien, pero en cuanto tomaron asiento el muchacho se deshizo de ambas cosas y JunSu lleno de curiosidad decidió acercarse a saludar.

El sonido de su celular lo distrajo.

El mensaje lo hizo olvidar de su pequeña distracción.

Y velozmente salió del lugar. Shim ChangMin lo tenia que escuchar.


+—+—+—+


—¡Auch! Mamá… Mamá basta, que no no soy un niño pequeño.

Rye lanzó a su hijo en el diván y su esposo arrugó el entrecejo confundido, mientras veía como un tranquilo MinHo entraba tras ellos. El hombre se levantó de su asiento y se acercó a ChangMin quien sobaba su oreja adolorida debido al jalón constante que había recibido de su mamá.

—¿Qué sucede, Rye?
—¡Que este muchachito piensa casarse y ni ‘Pio’ nos ha dicho!
—¿Qué tu, que? ¡Shim ChangMin!

Shim volvió a sentirse como hace un rato. ¿Por qué nadie le decía nada a MinHo? ¡Él había sido él de la idea!

—Todo esto tiene una explicación, padre.

—¿Explicación? Admitimos tu relación con MinHo por que te consideramos a pesar de ser el menor el más consciente de todos, por que tratamos de entenderte. ¿Pero de ahí a casarte? ¿Has perdido la razón? Ni siquiera te has graduado como profesional.

—Además… ¿Se te ha olvidado nuestra tradición familiar?
—Se pueden calmar. Hablan como si JaeJoong y JunSu nunca hubieran salido con nadie.
—Ellos ya están a punto de graduarse y tú tienes apenas veintiuno.

—Señores, yo se que esto puede parecer una locura, pero lo hemos pensado bien. No es una decisión tomada al azar.
—Oh, MinHo lindo. No es tu culpa que ChangMin te haya llenado de ilusiones, él sabe a la perfección nuestra tradición.

ChangMin miró a su madre, luego a MinHo y las miradas de madre a hijo que se lanzaban. Luego miró a su padre con aquella expresión de que apoyaba enteramente a Rye, y ChangMin únicamente suspiró. Tenía la batalla perdida. En ese cuento, MinHo era el pobre niño que no sabía nada de la vida y él, el insensible aprovechado.

…Se notaba que no lo conocían.

—Bueno, basta. En todo caso no hay mucho que hablar. ChangMin conoce de nuestra tradición familiar y por nada del mundo se va a dejar pasar esto por alto. Así que no hay nada que discutir.

—Pero señor…
—MinHo, es mi última palabra. Si JaeJoong y JunSu no se casan o comprometen antes. No hay boda para ustedes.


+—+—+—+—+


—Pues mi gente dice que demoraran mucho en terminar de reparar tu auto.

JaeJoong suspiró ¿Qué tan fuerte puede haber sido el golpe? Prefirió no preguntar.

—¿Vas a dejarlo?
—Supongo, pero no cargo efectivo. ¿Lo puedo dejar?
—Claro suficiente garantía con tu auto.
—De acuerdo entonces yo estoy llamando para cuando lo tengan listo.

—De acuerdo ¿Vives en Seúl, cierto?
—Si.

JaeJoong estiró su mano y YunHo apretó la suya con fuerza a modo de despedida. Muy a lo occidental sinceramente, pero luego de eso, JaeJoong únicamente agarró su maleta, celular y papeles. Con la firme decisión de tomar un taxi y llegar a casa cuanto antes.

—Oh, y hay un agregado especial de veinte dólares por el aventón hasta acá.
—¡¿Vas a cobrarme por haberme traído?!
—Si.
—Eres un…

JaeJoong mordió su labio inferior, observó la sonrisa en YunHo y prefirió callar, tomó su maleta y giró dispuesto a salir de ahí.

—Si quieres puedo llevarte.
JaeJoong giró —¿En serio?
—Solo serían diez dólares más.
—¡Imbécil!

YunHo sonrió al verlo salir con la maleta y el rostro indignado. Miró el cielo y supuso que empezaría a llover.

—¿Quién era?
—Un niño rico.
YeSung sonrió –Te encantan los niños ricos ¿Verdad Hyung?
—No es mi culpa, siempre me los termino encontrando. Ahora vamos a trabajar.

YeSung solamente le quito la gorra que acababa de colocarse y YunHo decidió dejársela quitar, observó al muchacho acercarse a los demás que admiraban el carro tan lujoso que el tal JaeJoong acababa de dejar, y por un momento pensó que sino fuera por cierto muchachito brinquillo que no veía desde hace días.

…Quizá ese tal JaeJoong le hubiera llamado mucho la atención.


+—+—+—+


—¿Sabes lo que es un Gigoló?

YooChun sonrió.

Miró su reflejo en el espejo y suspiró largamente mientras empezaba a desvestirse y Mir a su lado únicamente guardaba la ropa en cada uno de los cajones.

—No soy un Gigoló, Mir. Únicamente ofrezco mi compañía a las mujeres que se sienten solas y quieren salir por ahí a divertirse.
—¿Hay alguna diferencia?
—No me acuesto con ellas— Mir enarcó una ceja y YooChun corrigió –…No con todas.

—Como sea ya está la comida ¿Vas a cenar?
—Primero me voy a dar una ducha.

Mir asintió y contó mentalmente hasta treinta, calculando el momento exacto en que el agua caería sobre el cuerpo de Park.

—¡¡Mir!!
—Oh, olvide decirte Hyung, la casera volvió a castigarnos quitándonos el agua caliente por una semana.
—¿Qué? ¿Y ahora por que?

YooChun se asomó, con el cabello un poco mojado.

—Por que nos atrasamos otra vez con el pago del arriendo.
—¡Demonios! Pero si antes de subir le vine pagando.
—Exacto, antes de subir. Ella nos cancelo el agua caliente a las siete de la mañana, poco después de que saliste.

—¿Y por que no me lo dijiste?
—Por que me gusta verte sufrir.

Mir sonrió y salió corriendo de la habitación de YooChun quien ya había intentando echarle un poco de agua. Se encamino a la cocina a servir la comida y sonrió brevemente. Le agradaba demasiado esa convivencia y sino fuera por que apenas tiene diecisiete años y es demasiado joven para trabajar.

Hace mucho que hubiera intentado ayudar a su hermano con los gastos.


+—+—+—+—+


—¿Dónde estuviste?

Siwon se levantó del asiento y se acercó a un cansado JaeJoong que acababa de entrar a la residencia Kim. Jae recorrió con la mirada el lugar y pudo observar que por la presencia de sus padres y los de Siwon, ChangMin y MinHo eran el tema de conversación.

Dejó que Siwon le entregara sus pertenencias a la empleada y sonrió brevemente cuando notó la preocupación en sus facciones.

—Solo se me daño el carro y tuve que dejarlo en el taller, nada grave.
—Bien ¿Ya te enteraste?
—Por supuesto que si.

—¡Ya llegue!

JunSu entró repentinamente con las llaves del auto todavía en sus manos y observando a JaeJoong algo sorprendido, puesto que el muchacho lucía muy cansado. Y por el estado en que su cabello castaño se encontraba suponía no se había visto en el espejo por mucho rato.

—Que bueno que ya están todos, tomen asiento.

Fue el cabeza de familia de los Choi quien invitó a todos a sentarse.

—No hay de que preocuparse, ellos no se van a casar.

—¿Por qué lo dices Siwon?
—Una de las tradiciones familiares de ChangMin es que no puede casarse sin que sus hermanos mayores lo hagan antes. JunSu acaba de terminar con Joon y JaeJoong y yo pues… Por supuesto que ni de cerca a algo parecido.

JaeJoong bajó la mirada, en parte Siwon tenía razón. Pero en parte esas palabras dolían también. Por que sencillamente él si quería a Siwon, y Siwon como se lo había dicho mil veces. No se ataba a nadie.

—¿Entonces hay de que preocuparse?
—Por supuesto que no.


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—Habrá que apurarse con lo de conseguirles entretenimiento futuro a tus hermanos.

ChangMin miró a MinHo quien sostenía en sus manos una lata de soda, ambos sentados en el jardín de la mansión, permanecían cual acusados esperando el veredicto de sus familias. ChangMin sonrió y abrazó al menor contra su cuerpo.

—Jae está con tu hermano.

—¿Y? Siwon tiene la maldición de ser demasiado Open Mind, así que no nos puede ayudar.
—Pero Jae lo quiere.
—¿Y? Mi hermano también lo quiere, pero estoy seguro que nunca se han querido lo suficiente.

—¿Y crees que tu hermano va a dejar que así de fácil le quites a Jae?
—De él también nos podemos encargar.
—Pero…

—ChangMin… Casi estoy seguro de lo que nos van a decir que no.
—¿De verdad me quieres tanto? ¿De verdad te quieres unir a mi vida para siempre?
—¿Lo dudas todavía?

ChangMin observó el rostro de MinHo y más como impulso que como muestra de cariño, acarició aquel rostro con lentitud. Cerró los ojos y pudo sentir que MinHo lo hacía también.

—Hagámoslo.

A MinHo prácticamente le brillaron los ojos.

—¿Aquí? Nuestros padres pueden salir en cualquier momento y suficiente con la escenita que le dimos hoy a tu mamá.
—No hablaba de eso, pequeño pervertido. No se como te pueden considerar la victima.

—Por que soy demasiado lindo.
—Como sea, me refería a que hagamos hasta lo último para casarnos. El fin justifica los medios ¿No?

MinHo volvió a brillar, sonrió deslumbrantemente y agarró a ChangMin por el cuello, con el único objetivo de poder besarlo una vez más. Por que sus besos eran estupendos y a MinHo le encantaban.

—Haber pequeños pervertidos, se calman.

Siwon apareció. Con una pequeña sonrisa en el rostro y MinHo rodó los ojos, no necesitaba ir hasta el salón para saber la respuesta. Pero no importaba. Por que a partir de ahora comenzaría la cuenta regresiva para los vacíos corazones de aquellos tres.



..::..::..::..



—Niños…

JaeJoong levantó la mirada, con sus nueve años recién cumplidos siempre se había jactado de ser un buen hermano mayor, y como tal se encontraba en el parque junto al pequeño JunSu, quien con sus ocho años en la espalda corría tras el balón. JaeJoong únicamente leía su libro y miraba a ratos al menor solo para vigilar que no se cayera.

—Papá… ¿Sucede algo?
JunSu se les unió de inmediato y Ohn acarició con amor los cabellos sus hijos —¿Recuerdan a mi amiga Rye?
—Si.

—Pues ella ha venido al parque conmigo ¿No les molesta?
—Por supuesto que no.
—No papi.

Vieron a la mujer bajar del auto, cogiendo de la mano a un niño pequeño que miraba con curiosidad el lugar.

—¿Quién es ese niño, papá?
—Su nombre es ChangMin, y es el hijo de Rye. Tiene siete años, casi su edad.
—¡Si! Alguien más con quien jugar futbol.

JunSu salió corriendo hacia donde se encontraban los dos y Ohn observó con una sonrisa en el rostro como JunSu le hablaba con esa energía tan propia en él al menor. Sintió la mano de Jae sujetar la suya y de inmediato regreso la mirada a su hijo mayor.

—¿Qué sucede Jae?
—¿Cuándo nos vas a decir que Rye es tu nueva novia?

Ohn se vio sorprendido. JaeJoong siempre había sido un niño muy persuasivo, pero en esta ocasión, verdaderamente lo había dejado sin palabras.

—Mira el es mi hermano mayor, JaeJoong. Pero todos le dicen Jae.
—Mucho gusto. Shim ChangMin.
—¿Qué les parece si jugamos un poco de futbol?
—Su, sabes que no me gusta el futbol.

—De acuerdo, de acuerdo ¿Qué tal las escondidas?
—Me parece bien ¿Tu que dices, Min?
—No se contar hasta número muy altos, pero acepto.

Los niños se alejaron corriendo, Rye tomó de la mano a Ohn y él únicamente le sonrió. —¿Cuándo se los vas a decir?
—En unos días, ya creo que no les va a sorprender tanto.
—Yo también se lo diré en unos días a Min.

Desde esas manos entrelazadas, en el dedo anular de Rye un hermoso anillo de compromiso resplandecía.



Tradición Familiar


Titulo: Tradición Familiar
Autor: NeSLY
Parejas: YunJae — YooSu — ChangMinho — SiChul
Género: Romance, Friendship, AU
Estado: Terminado

Resumen:
ChangMin estoy profundamente enamorado de ti… Y ya lo he pensado demasiado, quiero casarme contigo, no me importa donde, solo quiero saber que me perteneces tanto como yo a ti…
El problema MinHo, no radica si quiero o no… Es solo que hay una tradición en mi familia que la verdad…No me importa haré lo que sea.
Soy el menor y si mis hermanos no se casan o siquiera comprometen antes, yo no puedo casarme.
¿Estas bromeando?
…No.
Entonces… Habrá que buscar un par de ingenuos y listo.
MinHo no creo que buscarles a cualquier estúpido que se pase por la calle a mis hermanos sea la mejor solución. Además te recuerdo que uno de ellos ya tiene pareja y…
ChangMin, ¿Quieres casarte conmigo o no?Si, pero…
Listo entonces. Problema solucionado, ahora solo hay que buscar a los estúpidos, perdón a tus futuros cuñados.
Por que si esperamos a que el idiota noviecito de tu hermano se comprometa en serio me hago viejo esperando.
En primer lugar el idiota noviecito de mi hermano es tu hermano y en segundo ¿Estas escuchando alguna de mis negaciones?
Claro que no, lo único que me interesó fue tu ‘Si’ en respuesta a mi propuesta de matrimonio.
Odio tu estúpida sonrisa de satisfacción.
Así te enamoraste de mí.

Ilusiones Rotas

Título: Ilusiones Rotas
Autor: MySoulmate [Milaya & Mai]
Género: Lemon/Lime
Pareja: Soulmate
Extensión: Serial
Nota: La letra normal son las percepciones de Jae y la cursiva de Chunnie.

Capitulo 1