Tradición Familiar.Cap 9

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Es fácil encontrar un amor, lo difícil es convivir con ello.





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Las cosas no habían resultado de la manera que esperaba.



Por que el amor para MinHo hasta la fecha, suponía que no era como en las películas. Más bien pensaba que era bastante simple, te enamorabas, se enamoraban de ti. Y el resto sucedía en una relativa calma constante que no variaba en casi nada.



Pero cuando ChangMin apareció esa mañana, tomando sus manos y mirándolo a los ojos, con una sonrisa abrumante en los labios, diciendo que le contaría algo muy importante por que era su mejor amigo.



El primer ‘crack’ en el corazón de MinHo se dejó escuchar.



Por que admitámoslo ser llamado ‘Mejor amigo’ es la mejor forma de darse cuenta que un sentimiento es unilateral y que no avanza ni para un lado ni para otro, y que mucho menos planea progresar.



Lo siguiente había sido más bien como si ChangMin planeara maltratar a su corazón como si de una maratón se tratara, por que con su más bella sonrisa, había susurrado un ligero.



‘Rain me ha invitado a irme de vacaciones con él. Estaremos dos semanas juntos, fuera del país. Será grandioso y necesito que me ayudes diciéndole a mis padres que somos nosotros quienes nos vamos juntos. Ya saben no me conviene que sepan que salgo con Rain, todavía estamos en el Instituto y como él es mayor y todo eso… ¿Qué dices, me ayudas?



Cruel…



No había otra palabra para describir aquella petición por parte de ChangMin, MinHo había tragado duro y finalmente con un pequeño suspiro había terminado aceptando. Por que finalmente no había nada más que pudiera hacer.



…ChangMin parecía tan enamorado de Rain en ese entonces.



—Un niño como tú no debería beber.



Cuando levantó la mirada y observó al hombre que se sentó a su lado, con una expresión seria en el rostro y levantando la mano para que le sirvieran un vaso a él, MinHo se paralizó. Por que aquel hombre hizo que su piel se erizara por completo, y no está seguro del por que.



Y permanecieron así, por un largo rato ambos en silencio sin cruzar palabra alguna, sentados frente a esa carreta ambulante que les brindaba licor y un poco de carne a la parrilla. MinHo lo observó ligeramente y pensó, que aquel sujeto era en verdad atractivo.



—¿Por qué un niño como tú bebe como si tuviera problemas de adultos?

—Por que quizá los tengo.

—Mmh… Lo dudó.



El castaño bebió el contenido de su vaso de una sola y MinHo lo observó todavía un poco más. Sus facciones y sus expresiones algo vacías.



—Acabo de perder a mi mejor amigo/persona a la que amo. Le dije que lo apoyaba si él era feliz y él se montó en un avión muy lejos de mí a continuar con sus estudios. ¿Se parecen tus problemas a los míos?



MinHo dibujó una sonrisa en los labios y asintió.



—Se parecen, mucho. Yo soy muy estúpido, por que yo estoy encubriendo a mi amigo/persona a la que amo, diciéndole a sus padres que está viajando conmigo cuando en realidad está en sabrá Dios donde con Rain.



El hombre a su lado sonrió, un poco más compresivamente y colocó una mano en su hombro en señal de apoyo.



—Quizá debamos montar un club para ‘Imbéciles enamorados unilateralmente’

—Sería un club muy popular.



MinHo lo miró, con una pequeña sonrisa resignada, muy parecida a la de aquel desconocido.



—Jung YunHo, Mucho gusto.

—Choi MinHo, igualmente…



Fueron unos segundos, la sonrisa de YunHo pareció un poco más sincera, pero luego de eso Jung suspiró y volvió a beber un poco más, debido a eso, MinHo optó por levantar su vaso también, pero velozmente YunHo tomó su mano y lo detuvo.



—Un consejo MinHo, aún eres muy joven para tomar el mal vicio de beber. Mejor háblame de tu amigo/persona a la que amas y desquítate de él contándome todos sus defectos. ¿Bien?



MinHo exhaló un poco, con una sonrisa en los labios y pensando por un momento. Que la propuesta de YunHo era una excelente idea.





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JaeJoong cerró la puerta de su casa sin fuerzas.



Se arrimó en la puerta y miró descuidadamente el interior de la misma como si de repente no la conociera o no supiera por que se encontraba ahí. Mantenía una expresión autista en sus facciones incapaz de reflejar algo.



Cerró los ojos y apoyó la cabeza en aquella puerta de roble. Recordando las fuertes manos de YunHo sobre su brazo, espalda, y cuerpo. Acariciando cada espacio de su piel que alguna vez solo Siwon tocó.



Por que YunHo lo besó, lo abrazó y se adueñó de todo su ser, de una manera casi indescriptible que no está muy seguro como llegó a suceder. Por que para cuando se dio cuenta de lo que sucedía.



Él ya se encontraba sobre el sillón en la oficina de YunHo, por que en ese momento besaba los labios de YunHo con una pasión desenfrenada que en ese momento no quiso detener y que de algún modo no se arrepiente por haberse dejado llevar.



Suspiró, con todo el aire que había podido reunir y sonrió.



No por que le hubiera sido infiel a Siwon, aunque no estaba completamente seguro de si contaba como una infidelidad o no por lo ‘abierta’ que era su relación. Sino más bien por que estar con YunHo había sido algo tan… Placentero.



Que apenas tenía una hora desde que se alejaron y ya sentía la necesidad de volver a besarlo, de abrazarlo, de estar con él. Y aunque no estaba seguro de si en ese instante eso estaba bien o no. Volvió a abrir los ojos.



Con el corazón agitado JaeJoong empezó a subir las escaleras para poder darse una ducha y luego dormir, para por lo menos permitir que las horas lograran borrar esa sonrisa tonta en sus labios, que seguramente reflejaban la palabra ‘traición’ con intensidad.













YooChun llegó con varias fundas blancas al departamento.



Con las compras de la semana entre sus manso, algo cansado dejó las cosas sobre el mesón, abriendo las puertas de la nevera para poder empezar a guardar todo, extrañado por la razón que Mir no lo hubiera acompañado esa tarde.



La puerta de una de las habitaciones siendo abierta, y el sonido de los pasos tranquilos, más aquella fragancia que llegó hasta su nariz lo hizo levantar la cabeza un poco y mirar a su hermano menor salir, vestido demasiado bien como para una salida cotidiana.



—¿Para donde vas Mir?



Supo que no era algo bueno cuando Mir suspiró y pareció no querer mirarlo directamente a los ojos. Y prefiriendo observar su reflejo en el espejo.



—ChangMin llamó, hoy es la cena de la subasta.

—Oh, ¿Vas a ir entonces?

—¿No es obvio?



YooChun negó levemente mientras su hermano tomaba las llaves sobre el mesón y prefería no mirarlo directamente a los ojos, YooChun aprovechó para tomarlo por la mano y lograr de esa manera que lo observara.



—Por favor, Mir. No olvides lo que te dije, no te ilusiones con él. MinHo y ChangMin están comprometidos. Quieren casarse a costa de lo que sea, incluso de su propia familia y no sé si eso está bien o mal, pero lo por lo menos su cariño mutuo es sincero.



Soltó lentamente la mano de su hermano menor, él asintió suavemente y luego de eso salió de la habitación con una tranquilidad pasmosa que arrancó un suspiró en YooChun. Uno que rogaba por que Mir escuchara sus palabras.













Trabajar con HeeChul no es difícil.



Siwon lo sabe, por que HeeChul es bueno en su trabajo, es eficiente y claramente una persona muy capaz. Sus años en el extranjero no han sido en vano. Y algo que particularmente le agrada.



Es el hecho de que HeeChul prefiera venir a su oficina y revisar los informes ahí, en vez de su propia oficina, por que de algún modo siente que lo extraña y quiere creer que es así. A más de la maravillosa ventaja de poder sentirlo cerca y observarlo un poco más.



—¿Sucede algo?



HeeChul ha levantado la mirada, con una sonrisa en sus labios y por un momento Siwon se plantea la idea de que amar a alguien como a HeeChul no puede ser sano por ningún lado. Por que nunca será correspondido y con el tiempo la herida en su corazón solo se hará más grande.



—No, solo pensaba en que deberías ocupar un poco más tu oficina.

—¿Te molesta que esté aquí?



—Mmh… No, pero…

—Entonces me quedo. Ambos nos hacemos compañía de esta forma.



Le vuelve a sonreír, regresando la mirada a sus propios papeles y concentrado una vez más en su trabajo, Siwon solo puede pensar seriamente en que alejar a HeeChul es lo más adecuado. Cerrar esa cicatriz y decidirse a olvidarlo de una vez por todas.



Tal vez comenzar un relación seria con JaeJoong y probablemente casarse en unos años más, cuando HeeChul fuera apenas un recuerdo dentro de él. Pero la sola idea le parece absurdo. Por que al tenerlo tan cerca le es imposible no querer al menos besarlo.



…Todo es tan patético.



¿Cómo se puede querer tanto a una persona? ¿Cómo puede no corresponderle?



Oh, claro. Por que si hablamos de amores sinceros, profundos y duraderos. Jung YunHo le lleva una gran ventaja. Por que es él, quien conoce a HeeChul desde que son niños, es él quien lleva más tiempo esperando por que HeeChul decida enamorarse.



Es YunHo quien tiene más oportunidades.



…No importa cuanto Siwon amé a HeeChul, YunHo siempre será el ganador.



Luego piensa en JaeJoong, en que el mayor de los Kim antes lo miraba con unos ojos que prácticamente reflejaban devoción, y que en comparación. Ahora más parece que estuvieran juntos por costumbre, por que es así desde hace años. Y por que no ha habido la oportunidad de comenzar una relación con alguien más.



Siwon supone que probablemente su amor por HeeChul sea el culpable.



Deja los papeles sobre el escritorio y masajea un poco su sien. Por que de pronto siente un peso muy fuerte sobre la espalda, y por que además siente el estrés de su vida personal y el trabajo, mezclándose de una forma inadecuada.



—¿Te sientes mal?

—Un poco estresado.



Ni siquiera le sorprende, es más, incluso hasta lo sospechó desde que escuchó a HeeChul levantarse de su lugar. Siente las manos de él sobre su hombro. Masajeando con fuerza y lentitud en los lugares adecuados.



Haciéndolo cerrar los ojos y dejando que sus fuerzas bajen un poco y los hombros se relajen de una manera esperada ante el tacto por parte de él. Por que HeeChul se ha apoderado de su mundo, de una manera que ni él mismo imagina.



—Deberías descansar un poco más, Siwie…

—Tu presencia me estresa, Chul. No te imaginas cuanto.



—Eso es cruel, Siwon.



En ese momento Choi no lo nota, pero HeeChul ha sonreído forzadamente, con la mirada un poco perdida en la puerta de la oficina, como si aquel comentario en realidad hubiera dolido.



—Tu eres aún más cruel, Chul.



Y esas palabras estaban llenas de verdad, HeeChul lo sabía, por eso prefirió no hablar más. Por que esas palabras sonaban claramente a un ‘Te amo tanto…’ que le provocó escalofríos en todo su ser.













—¡JunSu! ¿Qué te he dicho de andar comiendo antes de la cena?



Kim sonrió divertido, y como un niño pequeño le sacó la lengua a la mujer que vestía el uniforme de empleada y era unos cuantos años mayor a él. Llevó el chocolate a su boca y se sentó frente al mesón, observando a la mujer desenvolverse dentro de la cocina.



—Ne, YooHi~

—¿Si?

—¿Cómo se siente estar enamorado?



La mujer levantó una ceja, dejando de cortar las verduras en sus manos y miró al muchacho frente a ella con mucha relevancia. Por que conocía al menor, y sabía de lo mucho que le gustaba disfrutar de su juventud y huir del amor.



—¿Por qué la pregunta JunSu?

—Tengo curiosidad…



JunSu le dio otra mordida a su chocolate, con una sonrisa juguetona en los labios, de esas que dicen a gritos que por dentro se siente la persona más feliz del mundo y nada ni nadie podrá cambiar aquello.



—Pues… Estar enamorado es… No estoy muy segura, pero supongo que cuando llega, todos lo sentimos, simplemente lo sabemos, es instinto humano. Es el calor en tu pecho, tu alegría por verlo, tu vacío interior al extrañarlo. Es hallar un complemento demasiado perfecto sin el cual ya no puedes estar. Por que sencillamente funcionan demasiado bien juntos.



Cuando JunSu dejó el chocolate sobre el mesón con una enorme sonrisa en sus labios. Con una respiración honda y profunda. Llenándose de esperanzas y buenos sentimientos. YooHi supo que ‘eso’ había pasado. Finalmente había sucedido, JunSu se había enamorado.



—Oh, te quiero tanto mi YooHi.



La apretó entre sus brazos, besando su mejilla, y ella rió divertida ante ese gesto, pensando que su marido y sus hijos probablemente se encelarían al verla de esa forma con el menor.



Pero contenta, muy contenta. De que finalmente el muchacho que tan lejano parecía al compromiso finalmente hubiera encontrado a su ‘complemento’ de que sonriera de esa forma que solo sonríen los enamorados. Suponiendo que esa persona debía ser muy especial.



—¿Quién es JunSu?

—¿Quién es ‘quien’?

—Vamos… No te hagas el tonto.



JunSu rió brevemente, volviendo a sentarse frente a ella y partiendo un poco del chocolate con sus dedos, levantando la mirada al escuchar los pasos un poco arrastrados de su hermano menor al entrar a la cocina.



JaeJoong rascaba un poco su cabeza, alborotando sus cabellos y con su ropa para dormir algo desordenada.



—¿Jae?

—Dormí demasiado, creo que ya mismo anochece.



Inusitadamente el mayor se acercó a la nevera por un poco de agua helada, bostezando con tranquilidad y despidiendo un aura de paz y tranquilidad que hace mucho JunSu no veía en él.



—¿Y bien JunSu? ¿Quién es?

—¿Quién es ‘quien’?



YooHi rodó los ojos y suspiró.



—La persona de la que JunSu está enamorado.

—¿Te has enamorado?



Y fue como si de repente todo el sueño se le hubiera quitado a JaeJoong, apoyándose en el mesón junto a la mujer, y ahora ambos observando fijamente al menor, esperando por supuesto una respuesta concreta.



—Es YooChun.



JaeJoong movió un poco su cabeza.



—¿El muchacho del piano? El apuesto… Wow, pero ¿Estás seguro de que es amor?

—No estoy seguro, pero… Eso creo.

—¿Y están saliendo?



La pregunta de YooHi fue validad, JaeJoong asintió de acuerdo y curioso por lo mismo, mientras que JunSu en un inesperado nerviosismo bajó la mirada y asintió levemente.



—…Si. Desde el día de la subasta.

—¡Oh, por fin! Mi hermanito se ha enamorado.



JaeJoong lo abrazó con fuerza, con demasiada tal vez, pero JunSu no renegó y YooHi se dedicó a aplaudir con una gran sonrisa en sus labios.



—Vaya… ¿Por qué tanto entusiasmo?



La voz de Siwon y el cuerpo entero de JaeJoong se tensó, se alejó de su hermano y miró a Siwon, con una sonrisa extraña en sus labios y alejándose un poco cuando Siwon se acercó a besarlo en la boca, pero finalmente sus labios se encontraron y JaeJoong se vio incapaz de negarse, por que ellos después de todo estaban juntos.



—¿Cómo te ha ido hoy?

—Oh… Bien, si muy bien.



Los brazos de Siwon lo rodearon, en un extraño abrazo que sinceramente lo incomodo un poco, JunSu lo notó sentado desde aquel asiento frente al mesón, mordiendo un poco de chocolate, por el momento Kim prefirió callar.













MinHo se agachó un poco en su asiento.



Sintiéndose como un verdadero niño idiota al estar ahí, frente a la casa de YooChun. Observando como ChangMin apoyado en su propio auto saludaba con una pequeña sonrisa en sus labios al hermano menor de Park.



Y no es como si los estuviera espiando, claro que no. Pero tan solo necesitaba cerciorarse de que las cosas marcharan bien. Mir subió al auto y por un momento mientras ChangMin se colocaba el cinturón de seguridad a MinHo le pareció notar que arrugaba el entrecejo.



Pero finalmente Mir dijo algo y ChangMin sonrió, negando levemente y conversando de algo que hizo sonreír al menor. ChangMin arrancó el auto, conduciendo con una mano en el volante y otra mano cerca de su sien.



“Solo por seguridad”



Se repetía mentalmente lo mismo cada cierto tiempo, arrancó a una distancia prudente. Sabiendo de memoria el lugar al que irían a cenar, solo los observaría por un tiempo, un tiempo nada más.



Por que sabía que si ChangMin lo descubría, probablemente eso le traería demasiados problemas. Que en este momento, no le convenía tener. Por que su relación estaba demasiado bien.













El sonido incesante de las teclas y YunHo decidió mejor apagar el televisor.



La oscuridad de la noche entraba por el balcón de su departamento, y en ese momento recostado sobre su cama mientras HeeChul a su lado continuaba rodeado de papeles, observándolos de vez en cuando y escribiendo cada tanto en su laptop, le hizo entender que no podría simplemente dormir.



—Oye, Chul… ¿A tú familia no le importa que casi ni vayas a dormir?



HeeChul levantó la mirada por primera vez de la pantalla y sonrió.



—¿Me estás echando Yunnie?

—Sabes que no, Chul. Es solo que acabas de llegar del extranjero y duermes conmigo prácticamente todas las noches… Yo te extrañaría, eres alguien fácil de extrañar.



Kim dejó escapar una pequeña risa, una fresca y llena de un entusiasmo que contagió a YunHo de una maravillosa forma. HeeChul lo tomó por la barbilla y se agachó un poco hacía él. YunHo ni siquiera lo dudó, levantándose un poco de su lugar y juntando sus labios en un corto pero dulce beso.



…De eso que solo HeeChul sabía darle.



YunHo jugó con aquellos labios, dejando que lo embriagaran por completo, con movimientos suaves, lentos y tentadores. Entonces HeeChul jalo un poco de su labio inferior y sonrió. A HeeChul le encantaba hacer eso, y a YunHo parecía no molestarle.



—Por mi no te preocupes, Yunnie. Mis padres te aman y saben que estoy perfectamente cuidado junto a ti.



El susurro por parte de HeeChul le arrancó una pequeña sonrisa. Kim volvió a concentrarse en la laptop y YunHo suspiró.



—De acuerdo, creo que no podré dormir si te amaneces trabajando así lo mejor será que me desvele contigo y te ayude con lo que pueda. Iré a prepara un poco de café.



HeeChul levantó la mirada una vez más y esbozó una corta sonrisa mientras veía a Jung levantarse de la cama.



—Eres un amor, Yunnie.

—Lo sé, Chul. Lo sé. Lo que no sé es como aún no te enamoras de mí.

—Eso solo el tiempo lo dirá.



YunHo rodó los ojos y caminó hasta la cocina, hirviendo un poco de agua. Buscando entre la estantería los dos pequeños jarros blancos y un poco de café y azúcar. Concentrado en lo que hacía, terminó velozmente.



Esperando tan solo por que el agua terminará de hervir, se apoyó en el mesón de la cocina, con los brazos cruzados y recordando de pronto a JaeJoong, dejando que su solo recuerdo e robara una pequeña sonrisa.



JaeJoong era demasiado inconstante muchas veces. Era incluso un misterio. Le había atraído desde el primer momento en que lo vio, por que era apuesto, bien vestido y era algo imposible de ignorar. Pero le había atraído, como le pudo haber atraído cualquier persona en la calle.



Le divertía su comportamiento algo desorbitado y sus impulsos. Su inconcebible visión del mundo y esperaba por que JaeJoong fuese feliz algún día. Pero mientras tanto merecía divertirse.



Si, él estaba enamorado de HeeChul. Pero eso no quitaba el hecho de que JaeJoong pudiera proporcionarle un nuevo mundo ante sus ojos, un nuevo mundo que es como una puerta que se abre con cada amante diferente.



Y JaeJoong tenía un algo que definitivamente era interesante. Supuso que el muchacho no lo buscaría más, por que creía estar todavía enamorado de Siwon. Cosa que YunHo sinceramente lo dudaba demasiado, pero tampoco se iba a dedicaría a demostrarle lo contrario.



…Por que sencillamente no quería sentimientos involucrados de por medio.



Así que esperaría, esperaría por que JaeJoong diera el primer paso, por que solo si JaeJoong así lo deseaba lo buscaría y entonces las cosas tomarían su rumbo normal. Pero si JaeJoong no lo buscaba más, él entendería.



…Por que probablemente Kim JaeJoong se acobardaría.



El sonido algo fastidioso de la cantina y YunHo giró para apagar la hornilla, terminando de servir las dos tazas con café caliente y respirando profundo ante el agradable aroma en esa fría noche.



—Los café están listos.

—Gracias, Yunnie.



HeeChul le sonrió en agradecimiento, regalándole apenas una corta mirada antes de regresar a la laptop y beber el caliente café. Quiso contarle sobre lo suyo con JaeJoong esa tarde, pero luego lo desertó, pensando que HeeChul jamás le había contado de sus salidas o aventuras con otras personas.



…Y con ese último pensamiento, YunHo suspiró. Decidiendo concentrarse un poco más en HeeChul una vez más.















Mir probó el delicioso espagueti y la mueca en su rostro reflejó lo mucho que le había encantado su decisión. ChangMin frente a él, complacido con que el muchacho disfrutara tanto como él de la comida.



—YooChun es muy inútil para muchas cosas, incluso para cocinar. Pero lo único que hace bien son los espaguetis, pero estos… Son casi excepcionales, incluso un poco mejor que los de mi hermano.



ChangMin sonrió ante eso y bebió un poco de agua.



Sintiendo que la sonrisa en sus labios desaparecía y la molestia en su interior aumentaba en cuanto divisó a MinHo a unas mesas de ellos, tratando de esconderse. ¿Es que acaso lo creía un estúpido como para no darse cuenta de él?



Era molesto, muy molesto que MinHo le demostrara ese tipo de desconfianza. Que casi rayaba en lo ridículo, y que incluso hasta lastimaba. Por que él jamás desconfiaría de MinHo, por que lo amaba, y sabía que MinHo lo amaba lo suficiente como para dañar su maravillosa relación con algo tan pobre y vil como una ‘aventura’



—ChangMin… ¿No te sientes a gusto conmigo?

—¿Eh? No, Mir. No es eso. Es solo que…



Suspiró brevemente, pasando una mano por su rostro y decidiendo que no arruinaría la noche de Mir, por sus problemas con su MinHo, Por que… Oh, si. Era oficial, TIENEN problemas. Desde el preciso momento en que MinHo decidió salir de su casa y seguirlo, ellos ya tienen un problema que resolver.



—¿Qué es?

—MinHo que es un verdadero idiota.



Mir sonrió un poco, rascando su nuca algo incómodo con la mención del menor de los Choi, pero al mismo tiempo repitiéndose mentalmente una y otra vez las palabras de su hermano mayor. ‘Por que ChangMin, no era para él’



—¿Discutieron?

—No, pero lo vamos a hacer.



ChangMin sacudió un poco su cabeza y luego sonrió. Intentando aminorar el pesado ambiente que él mismo había creado.



—Lo siento, no debería estar hablando mis problemas con MinHo. Mejor disfrutemos de la cena. ¿Bien?

—Si, Hyung.



Luego de unos segundos desvió su mirada hacía unos asientos más atrás y ver a MinHo solo le arrancó un suspiro más. Entonces mejor decidió concentrarse en su conversación con Mir y luego de eso llevarlo a la pequeña plaza del arte.



Para lograr distraerse un poco también.













JunSu escribió un mensaje de texto.



Uno muy corto y cursi a la vez, uno que releyó siquiera unas cuatro veces antes de asegurarse que decía lo necesario y que no estaba sonando exagerado. Pero su cabeza no podía pensar correctamente en esos momentos, por que la sonrisa en sus labios y el nombre de YooChun en el destinatario hacían latir su corazón vorazmente.



Finalmente y mordiendo su labio inferior, JunSu se decidió. Presionó la tecla verde que brillaba graciosamente y cerró los ojos con fuerza cuando el aviso de ‘Mensaje enviado’ se mostró.



Por que ya no había marcha atrás, y sentí que muchas cosas estaban cambiando en él.













El celular vibró e incluso se movió un poco.



YooChun se levantó y miró el celular sobre la mesita de noche junto a su cama, el nombre de JunSu aparecía y desaparecía, durante todo el momento en que el pequeño timbre sonó y logró aquella sonrisa en Park.



Por el momento, YooChun decidió olvidar lo preocupado que se sentía por su hermano menor y abrió el celular para poder presionar la tecla central y poder leer el mensaje corto que Kim le había enviado.





‘Te extraño. ¿Me extrañas tú a mí?

Quizá te estoy amando demasiado. ¿Eso está mal acaso?’

La sonrisa en sus labios aumentó.



Sus dedos se movieron casi de inmediato sobre las teclas de su celular, y cuando finalmente pudo leer el mensaje que acababa de escribir levantó una ceja, por que era prácticamente imposible que él escribirá algo así, por más que de un simple trabajo se tratara.



Pensó que lo que había escrito era perfecto, y convencido en que solo había sido un ataque de inspiración, presionar ‘enviar’ y cerró los ojos, justificando su actitud bajó la máscara de que solo se trataba de un trabajo más.



Dejó el celular sobre la mesita una vez más y se recostó en la cama, tapando sus ojos con el antebrazo izquierdo. Queriendo convencerse de que esas palabras en el mensaje no podía ser reales.



“Si está mal, entonces ambos estamos muy mal.

Por que estoy extrañándote demasiado, por que te estoy amándote demasiado.

Y por que no quiero hacer nada por evitar aquello.”















—Muchas gracias por la cena.



Mir sonrió y ChangMin asintió, con las manos dentro de los bolsillos y un pequeño suspiro en sus labios.



—En realidad la cena la pagaron los organizadores de la subasta, pero gracias por haberme soportado.

—Fue agradable cenar contigo, Hyung.



ChangMin tenía que darle un gran merito al muchacho, por a pesar de todo seguir siendo así de amable, y sonreírle de la misma forma.



—Gracias, Mir. Nos vemos otro día.

—Igualmente.



Cuando el menor giró para poder entrar en su edificio, ChangMin giró, caminando de regreso para su auto, pero la voz de Mir una vez más lo hizo girar hacia él y su sonrisa deslumbrante de esa noche.



—Cuando quieras hablar otra vez, cuenta conmigo. Puedo escucharte todo lo que quieras.



Mir entonces levantó sus dedos pulgares, amplió su sonrisa y se marchó, perdiéndose en el interior de su edificio, sin observar la sonrisa graciosa que había logrado robarle a Shim.



Decididamente ChangMin se apoyó en su auto y cerró los ojos. Esperando el tiempo necesario como para que Mir o alguien los escuchara, y finalmente levantó la voz.



—¡¿Piensas que soy idiota o que?! ¡Sal de una vez MinHo!



El carácter fuerte de ChangMin no era una novedad para absolutamente nadie, por eso, casi de inmediato. MinHo bajó de su auto, varios metros alejado del auto de ChangMin y agachó la cabeza con pasos lentos y poco firmes.



—Min… Yo…

—¿Qué clase de pantomima es está? ¿Por qué has estado siguiéndonos?

—Soy un idiota lo sé es que…



ChangMin levantó sus manos, pidiéndole que mejor se callara, y por el bien de ambos al parecer MinHo decidió obedecer.



—Esto no es una infantilidad, o por lo menos nuestra relación para mi NO lo es. ¿Tú crees que casarnos para mi es por diversión? ¿Que hacer todo lo que estamos haciendo para estar juntos es solo por que me da la gana?



MinHo apretó sus propias manos, decidiendo no acercarse más.



—Yo te amo MinHo, más de lo que he amado a alguien en mi vida. Estoy arriesgando tanto por ti. Mi familia, mi vida, mi fututo. Y el hecho de que desconfíes de mí, de esta forma tan… Idiota. Me lastima. Por que no crees en mí y en lo único que puedo pensar es que no me amas lo suficiente, no me conoces… Por que en las cosas sencillas, se ven las verdades. Y quizá nos estamos equivocando con esto de la boda.



Su mirada se levantó veloz, entre asustada y preocupada, pero en esta ocasión ChangMin fue demasiado veloz, se subió al auto sin mirarlo una sola vez. Y MinHo se quedó ahí, aún pasmado por aquellas palabras.



Con una mano en el pecho y pensando en que realidad eso no podía estar pasando.













—Señores pasajeros, sean ustedes bienvenidos a Corea.



La azafata dio sus últimas palabras luego de su diminuto discurso de bienvenida, mezclado con oportunos consejos. Rain levantó la mirada de su revista y se quitó los audífonos blancos para poder mirar por la ventana como la gente daba la orden para acercarse y dejar a los pasajeros bajar.



No pisaba Corea probablemente desde hace unos tres años o más. Desde que fue a trabajar para una Universidad extranjera. Respiró profundo, conforme de saberse una vez más pisando su país natal.



Consciente de poder recuperar viejas amistades y poder instalarse una vez más en el lugar al que por tantos años perteneció.













El reloj movió su manecilla del minutero una vez más y YunHo suspiró.



Apoyando la quijada en su mano izquierda y rayando su cuaderno deliberadamente, no muy concentrado en su trabajo el día de hoy, por que mientras los mecánicos se dedicaban a los suyo, extrañamente él había perdido casi por completo las ganas de trabajar.



La puerta de su oficina se abrió. En un primer lugar pensó que se trataba de HeeChul, pero cuando el rostro algo indeciso de JaeJoong apareció, impulsivamente YunHo se levantó de su asiento, esperando por que JaeJoong fuera el primero en hablar.



Sin embargo el silencio los rodeó. Por unos buenos minutos en los que YunHo perdió la cuenta, pero que fue roto cuando JaeJoong tosió levemente y desvió la mirada de sus ojos.





—Yo… Estaba pensando en invitarte a almorzar. Si es que tienes tiempo.



YunHo sonrió, por que esa falsa indiferencia en JaeJoong era tan inverosímil como decir que HeeChul amaba la rutina. Tomó las llaves y el celular sobre su escritorio y se acercó levemente.



—Tengo tiempo, aceptó la invitación.



JaeJoong lo miró, confundido de si debía a o no contradecir el hecho de que sus palabras habían sido una invitación. Pero YunHo solo se acercó. Y lo tomó por el brazo empezando a jalarlo hacía la salida del taller como si nada sucediera.



Feliz, principalmente, por que JaeJoong había decidido dar el primer paso.





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MinHo había desarrollado una especie de apego y ‘relación’ por YunHo.



Por que él era tan atento, buen amigo, buen consejero. Que MinHo sufría por que mucha veces no sabía si lo que sentía por él era admiración, amor o un apego fraternal por sentirlo casi como un hermano mayor.



—Pareces desconcentrado.

—Estoy pensando mucho. En muchas cosas.



YunHo sonrió sentándose frente a él, en el sillón dentro de la casa de MinHo y sonriendo por el rostro confundido que Choi dejaba ver.



—Joven MinHo. Es el Joven ChangMin al teléfono.



Una de las empleadas se acercó, con el teléfono inalámbrico en las manos y por supuesto MinHo asintió tomando el pequeño aparato ante la fija mirada de YunHo, que pretendía analizar sus gestos en ese momento.



—¿Si?

—MinHo que bueno que te encuentro en tu casa. ¿Te parece si salimos, vamos al cine o algo?



—¿No ibas a salir hoy con Rain?

—Bueno… Si, pero se le presentó un inconveniente y no pudo. Así que pensé que tu y yo podríamos salir, como hace mucho que no nos…



—¿Piensas que soy algo así como un repuesto solo por que te confesé que estoy enamorado de ti?

—Que no… Yo no… Bueno… No quería que pensaras eso.



La voz de ChangMin había sonado tan baja en ese momento que para MinHo fue imposible no suspirar, y hubiera aceptado de no ser por que tenía a Jung YunHo frente a él, y por que había aprendido gracias a él, que no por que amara a alguien, debía ponerlo a él siempre como una prioridad.



—Esta bien, ChangMin. Creo que yo me exalté. No te preocupes, pero de todas formas no puedo. Ya tengo un compromiso.

—Oh, ya veo… Entonces para otra ocasión será.



—Si, nos vemos mañana en el instituto adiós.

—¿No vas a Salir con ese tipo, verdad?

—Adiós ChangMin.



Y entonces colgó, soltando el último suspiro de ese día, por que luego una sonrisa se plasmó en sus labios. Y YunHo lo miraba, sonriendo orgulloso. Sus manos soltaron el teléfono en sus manos en el momento en que inesperadamente YunHo se acercó.



…Y lo besó.



Pero él, asombrado solo lo miró.



—¿Por qué hiciste eso YunHo?

—Por que merecías un premio, me siento muy orgulloso de ti, MinHo.



Luego de eso, ambos salieron de su casa. Dispuestos a comenzar ese viaje de tres días a la playa que YunHo había organizado para él, para que al menos disfrutara de sus últimos días de vacaciones antes de que las clases empezaran y volviera a ver a ChangMin.
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1 comentarios:

  1. Anónimo5/17/2012

    Por fiiiiiiiiiiiiiii continualoooo TwT lo haz dejado en lo mas interesante adasdadas ♥ esta buenazo! FELICITACIONES POR TU FIC! amo cada pareja y cada personaje que estas incluyendo :333 continualoooo

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