Nota de RUKI: Se recomienda leer primero el fic y luego escuchar el audio
Título: Only for Me
Autora: Xini2Fisa
Couple: YunJae
Extensión: OneShot
Género: Asesinato
-¿Cómo te
sientes?
-Bien
-Bien… –El doctor suspiro –Te voy a hacer la pregunta
más clara… ¿Cómo te sientes después de haber asesinado a tus mejores amigos?
–las miradas de Jaejoong y del doctor se encontraron.
***FLASHBACK***
Yoochun y
Jaejoong siempre han sido los mejores amigos desde la infancia, prácticamente
habían crecido juntos y se querían como hermanos.
Al llegar a la
universidad un tercero se unió a ellos, su nombre era Kim Junsu, que desde un
principio se ganó la amistad de los mayores.
Con el tiempo
entre Yoochun y Junsu creció un sentimiento mucho más grande que la amistad y
Jaejoong aceptó felizmente la relación de ambos chicos.
Jaejoong, Yoochun
y Junsu siempre salían juntos, todo a su alrededor eran risas y bromas, pero
con el tiempo las salidas de a tres se volvieron de a dos. Yoochun y Junsu
empezaron a tener salidas más privadas; Vivian juntos y con el tiempo Jaejoong
se empezó a sentirse ignorado por ellos.
***************************************
Jaejoong estaba
en su habitación pasando el rato, su salida con sus amigos se canceló ya que
estos querían tener una tarde para ellos solos.
Te dejarán solo…
-¿Quién dijo eso?
–Jaejoong se levantó sobre saltado de su cama.
Ellos te abandonarán…
-¿Quién está
ahí?… si es una broma… es de mal gusto –Comenzó a buscar por toda su habitación
la fuente de la voz.
Todos te abandonarán…
-¡Sal de donde estés!
–Gritó.
Esa fue la
primera vez que Jaejoong escuchó la voz en su mente; no le contó a nadie ya que
pensaba que lo tratarían de loco.
Seguía escuchando
las voces, pero el tan solo decidió ignorarlas.
*****************
El tiempo pasaba
y las salidas de Yoochun y Junsu sin Jaejoong aumentaban y con esto también las
voces, las cuales siempre repetían lo mismo “te abandonarán, estarás solo…”.
Las noches eran
un tormento, no dormía, pasaba toda la noche dando vueltas por su habitación,
las voces no lo dejaban en paz, su estado de salud se estaba debilitando como
también lo hacía su estado mental.
-Por favor déjame
en paz- Jaejoong estaba sentado en su cama con ambas manos en la cabeza – ¿Qué
quieres de mi?
Ellos se van a deshacer de ti…
-No... Ellos son
mis amigos… nunca lo harán –sollozó cubriéndose la cara con sus manos.
No tienes amigos… yo soy tu única
amistad
-¡Basta!... por
favor para…
Deshazte de ellos antes que ellos de
ti…
-¡NO!
¡HAZLO!
-¡NO! –Jaejoong
no paraba de llorar, se jalaba el cabello y la cabeza no paraba de darle
vueltas.
Tu puedes Jaejoong
La mente de
Jaejoong colapsó, no sabía quién era ni donde estaba, su mente estaba en blanco
y no sabía lo que hacía. Se puso de pie y salió de su hogar, se dirigió al
jardín de este y del garaje saco un hacha.
Disfrutarás hacer esto…
Una sonrisa diabólica se formó en su rostro.
Con hacha en mano
se dirigió a la casa que compartían sus mejores amigos, la cual para su suerte
estaba a unas cuantas cuadras de la suya.
Al llegar, se
tomó su tiempo para tocar, escondió el hacha tras su espalda, preparó una de
sus mejores sonrisas y toco el timbre.
Luego de unos
segundos Junsu abrió la puerta
-Jae… ¿Qué haces aquí tan tarde? –Preguntó el menor
muy preocupado por la visita tan inesperada de su amigo a altas horas de la
noche.
-Nada… puedo
pasar
-Claro adelante
–Junsu se hizo a un lado para que Jaejoong entrara a la casa y este caminó intentado cubrir el
hacha con su cuerpo.
-¿Dónde está
Yoochun? – Jaejoong preguntó cuando
llego a la sala de estar.
-Está en el baño,
si quieres hablar con él lo puedo llamar
-Por favor
llámalo
-Espera un
momento -El menor se dirigió al segundo
piso, segundos más tarde llegó acompañado de su novio.
-Jaejoong amigo –
lo saludó eufórico Yoochun – ¿Pasó algo?
-Eh?... no nada
–sonrió –Junsu ¿Puedes traerme una taza de té por favor? –le habló al menor
-Por supuesto –se
dirigió a la cocina
-Y bien Jae… ¿Qué
te trae por aquí?
-Nada en especial
-mmm… como tu
digas
El teléfono de la
sala comenzó a sonar y Yoochun contestó dándole la espalda a Jaejoong
Es tu oportunidad… aprovecha
Jae se acercó
lentamente y sacó el hacha de su “escondite”
-tan solo eran
casas publi… -Yoochun colgó, pero no alcanzó a terminar la oración ya que
Jaejoong le enterró el hacha en la caja torácica cuando este se dio vuelta –Jae...
Jaejoong –Yoochun cayó lentamente, su ropa estaba bañada en sangre mientras
Jaejoong tan solo sonreía diabólicamente.
Volvió a elevar
el hacha en el aire para volverla a enterrar en el cuerpo de su amigo.
Junsu entró a la
habitación presenciando la horrible escena, su mirada y la de su novio se
cruzaron y Jaejoong enterró el hacha a
la altura de su cuello. Un chorro de sangre manchó toda la pared, salpicando
también el rostro y la ropa de Jaejoong.
Está detrás de ti
Jaejoong volvió a
tomar el hacha, se dio vuelta y miro a Junsu quien aun no salía de su estado de
shock, pero al ver que su amigo se estaba acercando, salió corriendo hacia la
cocina.
-Vamos Junsu…
esto va a ser muy entretenido –dijo entrando a la cocina, dejando un camino de
sangre con su hacha.
-¡Aléjate de mí!
–grito Junsu alejándose de su agresor. Intento huir, pero al hacerlo tropezó y
Jaejoong aprovechó para cortarle a la altura de las rodillas
–AAAAAAAAAAAAAAHH!! –gritó desesperadamente, la sangre corría por sus piernas,
sus rodillas estaban totalmente destrozadas y el dolor era insoportable,
sacando fuerzas se empezó a arrastrar por el suelo dejando un camino de sangre.
Su rostro reflejaba miedo y desesperación.
-Nos vamos a
divertir… vas a ir donde esta Yoochun –sonrió
-Por favor…
ahhhh!!!!...detente Jae –lloraba Junsu
-Ustedes se
buscaron esto –Su mirada era fría –Ustedes me abandonaron
-Jae… -las
lágrimas caían por su rostro –eres… nuestro amigo
-CALLATE! –gritó,
levantando el hacha al aire y dejándola caer con fuerzas sobre la cabeza del
menor dejándolo sin vida inmediatamente.
La policía llegó
a la hora después del asesinato, llevándose a Jaejoong preso.
La justicia lo
internó en el hospital siquiátrico luego de haberle hecho varios exámenes
mentales y haberle diagnosticado Esquizofrenia.
***FIN
FLASHBACK***
-No siento nada…
no siento dolor ni pena por haberlos matado.
-¿Acaso no los
querías? –El doctor se levantó de su asiento y se acercó a donde estaba
Jaejoong
-No los quiero… a
la única persona que quiero es a ti… Yunho –ambos jóvenes compartieron miradas
dulces.
El doctor Jung
Yunho y el paciente Kim Jaejoong han tenido una relación amorosa desde que el
segundo llegó al hospital siquiátrico. Se podría decir que el tiempo que
Jaejoong pasaba con Yunho eran los únicos momentos de lucidez del mayor.
Desde la llegada
de Kim, Yunho decidió ayudarlo a sobre poner su enfermedad mental, siempre
estando a su lado y a su disposición.
Su amor era un
amor secreto, nadie en el hospital sabía que mantenían una relación más allá de
doctor-paciente. Pero aun así el amor que se tenían era verdadero e incondicional.
*****************************************
Jaejoong se
encontraba en la parte más lejana del jardín del hospital, su rostro demostraba
cansancio, como siempre las voces y susurros no lo dejaban descansar y se
sentía muy mal. No paraba de murmurar palabras incomprensibles, movía sus manos
y pies hacia todas las direcciones.
-Jaejoong –Yunho
apareció por detrás, haciendo volver a Kim al mundo real – ¿Te has tomado tus
medicamentos? –se sentó junto a Jae que estaba debajo de un gran árbol.
-De que me sirve,
las voces nunca me dejaran en paz –Su rostro estaba sudado y su respiración
agitada. Yunho abrazo cariñosamente a Jaejoong, colocando su cabeza a la altura
de su pecho
-Todo va a estar
bien –acariciaba su cabello –sigue con el tratamiento y verás que ellas ya no
te molestaran… siempre estaré a tu lado ayudándote
-Te amo –susurró
Jaejoong
-Yo también te
amo y por eso nunca te dejaré solo, se que la esquizofrenia no tiene cura, pero
sabremos sobre llevarla –ambos se quedaron así por un tiempo, disfrutando de la
compañía del otro. Ellos siempre trataban de aprovechar al máximo los tiempos
de lucidez del mayor.
***************************************
Los días pasaban
y el tratamiento de Jaejoong estaba dando buenos resultados.
Yunho y él
siempre compartían momentos de amor, besándose, abrazándose, etc., pero siempre
a escondidas.
Un día llegó un nuevo paciente el cual estaría a
cargo de Yunho, su nombre era Shim Changmin, paciente con bipolaridad.
Esta noticia no
le agradó para nada a Kim, si bien el amaba a Yunho, también era muy posesivo
con él; siempre que llegaba un nuevo paciente a cargo de Yunho, Jaejoong se
encargaba de hacerle la vida imposible dentro del hospital, muchas veces llegando a agredirlos físicamente.
Por esta razón
Jaejoong era el único paciente de Jung, pero como su tratamiento estaba dando
buenos resultados, el director del hospital decidió darle otro paciente más al
menor.
Pronto Yunho se olvidará de ti
Esas eran las
palabras que constantemente escuchaba Jaejoong
-¡Cállate! –esa
simple palabra era la que siempre repetía como respuesta.
Los días pasaban
y el tiempo que compartía con Yunho se habían reducido notablemente, el nuevo
paciente estaba siendo un estorbo.
El y Changmin se
conocían, la habitación del segundo estaba cerca de la suya. Habían conversado
varias veces mientras estaban en el jardín del hospital con los demás paciente.
La actitud
cambiante de Changmin a veces traía problemas; podía estar de lo más agradable
con Jaejoong y de un momento a otro se volvía salvaje, llegando agredir al
mayor y cuando eso sucedía los médicos acudían de inmediato para separarlos y
sedar a Shim.
**********************************************
Jaejoong se
encontraba solo en el jardín, en el
mismo lugar que siempre ocupaba. El sol brillaba, en el cielo no había
ni una nube
-Sabia que
estarías aquí –dijo Yunho sentándose a su lado bajo el árbol.
-Ya no me vienes
a ver como antes –dijo fríamente Jaejoong sin dirigirle la mirada.
-He estado muy
ocupado últimamente y no he tenido tiempo para salir de la oficina.
Pronto te quedarás completamente solo
-Cállate –murmuró
Jae –nunca estaré solo…
-No lo estarás
–hablo Yunho, había oído todo lo que dijo Jaejoong –Yo siempre estaré aquí, te
lo he dicho millones de veces, no importa lo que las voces te digan, nunca te
dejaré.
-Estos días me
has dejado solo…
-Es algo que no
puedo evitar, he tenido mucho trabajo
Pronto él te cambiara por Changmin
-Pronto me
cambiarás por Changmin –repitió
-¿Cómo puedes
decir eso? –Lo abrazó –sabes que mi corazón te pertenece, no te cambiare por
nadie.
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo –
Yunho besó sus labios, fue beso suave, con este se demostraban el amor que sentían
por el otro
****************************************
Jaejoong paseaba
por los pasillos del hospital caminando hacia la oficina de Yunho, hoy día le
tocaba revisión. Su tratamiento avanzaba favorablemente y esto lo hacía muy
feliz, pero tenía que tener cuidado, cualquier emoción fuerte podía mandar todo
lo avanzado al drenaje.
Estaba a unos
cuantos metros de la oficina de Yunho, cuando la puerta de esta se abrió y
Changmin salió muy contento seguido por Yunho quien también sonreía, al parecer
algo interesante había pasado dentro de la habitación.
Esta situación
molestó a Jaejoong, quien se dio media vuelta y se dirigió a su habitación, sin
impórtale que tenía que ser atendido.
Te dije, el ya te cambio
Entró a su
habitación dando un fuerte portazo y se lanzó a su cama
-Mentira…
Acaso no viste como sonreían… es obvio
que algo pasó entre ellos
-No es cierto…
Ellos tuvieron sexo…
-¡NO!
Y Yunho lo disfrutó...
-¡Cállate!... el
tan solo hace el amor conmigo…
Eso es lo que tú crees… el cuerpo de
Changmin estaba sudado, mientras era embestido por Yunho… yo lo sé… ¿acaso no
escuchaste como gemían con descontrol?
-¡Basta! –En la
mente de Jaejoong comenzaron a aparecer imágenes de Yunho teniendo relaciones
con el menor, podía oír sus gemidos –Basta –sollozó
Estuvo encerrado
todo el día es su habitación, no dejaba que nadie entrara, ni siquiera cuando
Yunho fue a esta a buscarlo por el chequeo médico. Todo el día estuvo luchando
una batalla en su mente, la cual estaba perdiendo.
Entrando la noche
intentó conciliar el sueño, pero le fue imposible, en su mente aun estaban las
imágenes de Yunho y Changmin que el mismo
había creado.
Él te lo va a quitar…
-¡Cállate!
–Gritó, lanzando el florero que estaba en su velador contra la blanca pared
–Nadie me quita lo que es mío.
Eso es lo que tú crees… Shim Changmin
te lo quitará, Yunho tan solo está jugando contigo
-¡Eso es mentira!
El me ama, su corazón me pertenece –Gritaba a la vacía habitación –el dijo que
siempre estaría a mi lado… ¡EL LO DIJO!
Jae, tu estas solo, la única persona
que está a tu lado… soy yo
Jaejoong se sentó
en la cama, sus manos sujetaban su cabeza.
-Él está conmigo…
él siempre estará a mi lado no dejaré que nadie nos separe –Decía agitado.
¿Y qué piensas hacer para que eso no
suceda?
-Dime qué puedo
hacer
Tu sabes que hacer… deshacerte del
estorbo, de la misma forma que lo hiciste con tus amigos
Jaejoong se puso
de pie y se dirigió a la puerta de la habitación. Todos los pacientes dormían,
tan solo tenía que ser cuidadoso de que los doctores en turno ni los guardias
lo atraparan. Salió de su habitación y con paso firme camino por los oscuros
pasillos del hospital.
En el transcurso
del camino por su mente iban pasando miles de imágenes o más bien dicho
recuerdos de como mato a sus mejores amigos, una siniestra sonrisa apareció en
su rostro y su respiración se volvió más agitada...
Luego de unos
minutos llego a la habitación de Shim Changmin, su mirada resaltaba odio y sed
de matar.
Con facilidad forzó
la puerta y pudo entrar. Vio al menor
dormir plácidamente y algo en su interior le dijo que lo que estaba a punto de
hacer estaba mal.
¡No te arrepientas ahora!
Recuerda que él es tu enemigo, el te
quiere robar lo que es tuyo.
-cállate –susurro,
su mirada volvió a ser maliciosa.
Se acercó
lentamente a la cama del menor, con su mano acaricio suavemente el rostro de
este y tocó su cabello, hasta que llegó a la almohada, lentamente saco esta de
su lugar.
Con almohada en
mano, subió a la cama, colocando sus piernas a cada lado del cuerpo de Changmin
y volvió a admirar su rostro dormido.
-Despierta –susurró
melosamente, moviéndolo un poco, haciendo que Changmin abriera lentamente sus
ojos
-Hyu… hyung ¿qué haces aquí? –preguntó medio dormido
-Nada… tan solo
vine a decirte adiós
- ¿Qué? ... ¿Por… -no alcanzó a terminar la oración. Con
un rápido movimiento Jaejoong colocó la almohada en su rostro ejerciendo
fuerza.
Changmin movía
sus piernas intentando quitar a su agresor de encima. Pero Jae tenía bien
sujetas sus piernas al cuerpo del menor imposibilitando los movimientos bruscos
que lo podrían haber sacado de encima de Shim.
Las manos de
Changmin rasguñaban el rostro blanco de Jaejoong
produciéndole heridas con sus uñas, pero este no se inmuto, tan solo ejerció más
fuerza.
-¡Muere! ¡Muere! ¡Muere!
–repetía una y otra vez. Los gritos de Changmin eran ahogados por la almohada.
Lentamente su cuerpo perdía la fuerza, sus piernas dejaron de moverse y sus
brazos cayeron a cada lado de su cuerpo.
Jaejoong retiró lentamente
la almohada del rostro del menor, lo había conseguido, había matado a Shim
Changmin.
Dejo su “arma” a un lado y
se dirigió a la salida sin antes echar un vistazo al cuerpo inerte de su
víctima. Cerró la puerta y se apoyo en esta.
No fue tan difícil como
pensabas ¿o no?... ¿Cómo te sientes?
-Me siento bien –su
respiración era agitada –me… siento magnifico –comenzó a reír diabólicamente.
Me alegro
-Ahora nadie nos podrá
separar… Yunho y yo estaremos juntos para siempre –su rostro reflejo
tranquilidad.
Eso es lo que tú crees
-¿Qué quieres decir?
En este mundo van a
existir cientos de personas que van a querer separarlos
-los matare… los matare a
todos
¿Tú crees que esa es la
solución?
-Ayúdame… dime qué puedo
hacer.
Lleva a Yunho a un mundo donde tan solo estén
ustedes dos… haz que su corazón sea para siempre tuyo y de nadie más… sabes a
lo que me refiero.
-Si… lo se
Entonces… ¿Qué esperas?
Caminó rápidamente por los
pasillos del hospital, saliendo de la sección de los pacientes, para dirigirse
en donde estaban las habitaciones de los doctores, para ser mas especifico,
donde estaba la habitación de Yunho. No necesito forzar la puerta para entrar,
hace tiempo que Yunho le dio una copia de la llave de la habitación.
Abrió la puerta
lentamente, entro a la habitación de su amado y cerró la puerta con llave.
Vio a Yunho dormir, se
acercó lentamente, se subió a la cama y comenzó a acariciar su rostro, bajando
por su cuello, acariciando su pecho, se inclino un poco y comenzó a repartir
besos por el rostro y cuello de Yunho, quien al sentirlo se despertó de
inmediato.
-JaeBoo… ¿qué haces aquí?
– preguntó dejándose llevar por los besos depositados en su cuello.
-Hace tiempo que no
pasamos una noche juntos y no me podía dormir, así que vine a ver si me podías
acariciar para conciliar el sueño –dijo lujuriosamente sin dejar de repartir
besos.
-Sabes que hago todo lo
que tú quieres –rápidamente cambio las posiciones quedando el arriba de
Jaejoong. Besó sus labios apasionadamente. Sus manos recorrían todo el cuerpo
de Jae por debajo de su ropa, pero este tampoco se quedaba atrás.
Poco a poco se fueron deshaciendo
de la molesta ropa, hasta quedar completamente desnudos.
Yunho acariciaba el
miembro de Jaejoong haciéndolo soltar varios gemidos que eran apagados por los
labios de Yunho.
Jaejoong abrió mucha más
sus piernas, Yunho se acomodó mejor entre ellas y empezó a mover sus caderas
simulando embestidas.
-Aaaah!... Yun…Yunho… te
necesito adentro –gemía Jae cuando sentía el miembro de Yunho rozar su entrada.
-Hace tiempo que no lo
hacemos, debes estar muy apretado
-Y que esperas para
abrirme –Yunho rio un poco, y le dio 3 dedos a lamer. Jaejoong los lamió
gustosamente como si de una paleta se tratara. Cuando los dedos estuvieron bien
húmedos los dirigió a la entrada de Jaejoong, entrándolos uno por uno –AH! –se
quejo Kim.
-Calma ya pasara –beso sus
labios amorosamente mientras movía los dedos en el interior de su amado. Cuando
vio que ya estaba bien preparado saco los dedos y dirigió su erguido miembro a
la pequeña entrada de Jae.
Al sentir la punta
entrando a su interior automáticamente coloco sus piernas en la cintura de Yunho,
ayudándolo así a penetrarlo
-Te dije que estarías
apretado –soltó cuando ya estaba completamente dentro del mayor
-No esperes a que me
acostumbre… muévete ahora… aah!
Yunho obedeció las
palabras de su amor y comenzó a moverse, rápido y fuerte, golpeando reiteradas
veces, ese punto que vuelve loco a Jaejoong.
-Ahí!!… justo ahí… aahh~… más
rápido… más fuerte –los gemidos inundaron toda la habitación.}
-aah~… Jae… - La estrechez
de Jaejoong le daba un placer asombroso al menor. Yunho quería que Jae
disfrutara aun más, así que dirigió su mano al miembro desatendido de Kim y
comenzó a masturbarlo a la misma velocidad y fuerza que las embestidas.
Se besaron lujuriosamente
apagando sus gemidos, enredando sus
lenguas con pasión, robándose el poco
aire que tenían y luchando por el control.
Al poco tiempo alcanzaron
el orgasmo juntos, Yunho dentro de Jaejoong y este en la mano y parte del torso
de ambos.
Se volvieron a besar pero
estaba vez con más calma antes de que Yunho saliera de su interior y se
acomodara en su cama abrazando la pequeña cintura de Jae.
Es hora Jaejoong
-Espérame un poco, vuelo
enseguida –Jae se levantó de la cama dejando a un somnoliento Yunho. Se dirigió
a uno de los mueble de la habitación, como esta estaba oscura Yunho no podía
ver lo que Jaejoong estaba haciendo, además sus ojos lentamente comenzaron a cerrarse.
Jaejoong sabia por parte
de Yunho que los médicos tenían permitido tener algún tipo de cuchillo o navaja
para defenderse de los pacientes agresivos si la situación lo amerita. Buscó y
buscó por los cajones hasta que por fin encontró una navaja suiza de 10
centímetros.
La tomó entro sus manos y
volvió a sonreír maliciosamente. Volvió hacia la cama y se coloco encima de Yunho,
quien el sueño le estaba ganando.
Besó sus labios, su
cuello, lamió su pecho, bajando a la altura de su miembro y le dio una sola
lamida, para luego volver a posicionarse en las caderas de Yunho.
-Veo que quieres el
segundo round –Yunho rio, mantenía sus ojos cerrados, tan solo se dedicaba a
disfrutar las caricias que le proporcionaba Jaejoong.
-Yunho… ¿tú me amas?
-Por supuesto que te amo
-¿Siempre estaremos
juntos?
-Siempre Jae… siempre,
toda la vida
Pero tú sabes que eso no
pasará si no terminas tu trabajo
- Tu corazón me pertenece
–pero esto no fue una pregunta, fue una afirmación; Jae acariciaba el pecho de
su amante a la altura de su corazón.
-Sí, te pertenece…
-Lo sé… -con su mano
derecha apuñalo a Yunho justo en el pecho –Tu corazón siempre me pertenecerá –enterró
mas la navaja y depositó un leve beso en los labios de Jung.
Yunho tenía los ojos muy
abiertos, sin poder creer lo que estaba
pasando.
-Jae… Jaejoong… que… que
estás haciendo – De su boca comenzó a salir demasiada sangre y Jae tan solo
enterraba más y más la navaja.
-Tu corazón me pertenece…
tan solo estoy tomando lo que es mío –Susurró sobre los labios cubiertos de
sangre de Yunho. Comenzó a abrir el pecho con la navaja –No dejare que nadie lo
tomo…
-AAHHH!… Jae… deten…
–Yunho apretaba los dientes por el dolor y no paraba de escupir sangre.
Jae con las pupilas
dilatadas y una sonrisa adornando su rostro seguía abriendo más y más la
herida, llenándose de la sangre de Yunho. Hizo un corte a lo largo dejando al
descubierto su corazón que estaba dejando de latir.
-Esto me pertenece –le
decía a Yunho, quien a estas alturas su vista se comenzaba a nublar, su
respiración era pausada y su piel perdía color y calor –Te amo Yunho, pero no
dejare que nadie tenga tu corazón y tampoco puedo dejar que nos separen… de
esta forma tú y yo estaremos junto para siempre –sonrió, saco la navaja y con
sus manos arrancó el corazón del cuerpo de Yunho quien presencio esta escena –Yunho
dime que me amas – susurró abrazando posesivamente el corazón.
-te…te a… amo – Dijo con
las pocas fuerzas que le quedaban, estas fueron las últimas palabras de Jung Yunho
antes de morir, en su rostro se podía presenciar un camino de lagrimas.
A la mañana siguiente los
doctores encontraron los cuerpos de Shim Changmin y Jung Yunho.
Jaejoong aun mantenía el
corazón de Yunho en sus manos cuando lo encontraron sentado en su cama con las
pupilas dilatas y cubierto de sangre.
Kim Jaejoong fue designado
a una de las habitaciones de máxima seguridad del hospital, encerrado con
camisa de fuerza y vigilado las 24 horas del día por un médico y un guardia.
Muchos dirían que Jaejoong
debe sufrir ahí adentro, sin poder ver la luz del sol, sin poder respirar el
aire fresco de afuera y sin poder recibir visitas de sus familiares.
Muchos dirían que Kim Jaejoong
se había quedado completamente solo, pero se equivocan, el no estaba solo… a su
lado estaba Jung Yunho…
Fin.