Actua n° 158

Actualizaciones agregadas

JaeMin:
Loving you is my sin Cap. 4 al 6

HoMin:
Un sasengfan

MinSu:
Eyaculación precoz

YunJae:
Inalcanzable Cap. 4

Parejas Varias:
Our Destiny [Yunjae, Yoomin] Cap. 4 al 6
**Sociedad [YunJae - YooSu] Cap. 9 al 11 (Completo)
**Love is a Force of Nature [JaeSu - JaeChun - HoMin - HoSu] Cap. 55 al 57

Love is a Force of Nature. Cap 55

“Ajuste”

Qué desafortunado para ti
Esto me hace tu Dios…
[Don’t Say A Word, Sonata Arctica]



“Yunho” Ji Hae apenas articuló al tratar de seguirle el paso corriendo por el oscuro bosque. Yunho no se inmutó; incluso con la ensangrentada figura de Heechul entre sus brazos era rápido…y sus pasos no flaqueaban ante la adversidad del terreno. Ji Hae no estaba muy acostumbrada a correr en su forma humana sin transformarse a lobo, pero debido a las circunstancias poco pudo protestar, Yunho simplemente se había echado a correr  sin decir más.
“Yunho”  trató de nuevo y esta vez consiguió un descenso en la corrida. Yunho apenas volteó a mirarla; la sangre de Heechul comenzaba a escurrir de sus brazos y le bajaba por la piel como una verdadera serpiente carmesí, siseante.
“Ji Hae” murmuró, poniendo sus pasos a un alto. Ji Hae jadeó pesadamente al pararse finalmente a su lado, evitando a toda costa su mirada para no sentirse más amedrentada de lo que estaba. Pero era su hermano, Yunho era su hermano después de todo…no podía sentir miedo de su hermano incluso en aquel oscuro estado. Yunho había regresado por ella después de todo, a pesar de todo lo que le había provocado…tanto daño…
“Yo…” comenzó y Yunho frunció el ceño. Ji Hae respiró profundo y se forzó a subir la mirada y enfrentar el infierno de sus iris.
“Quería pedirte perdón por todo lo que te hice. Fui infantil e irracional, pero—”
“¿Recuerdas lo que nuestro padre solía decir de los lobos?” Yunho la cortó, sus ojos apagándose al perderse quizás en una infinidad de recuerdos. Ji Hae arqueó ambas cejas, confusa ante el súbito cambio de tema, pero de pronto el eco de la voz de su padre llego hasta su mente, casi como si lo hubiese traído el viento…
“Los lobos se casan de por vida” ella murmuró, bajando abruptamente la mirada. Sabía que en el estado en que Yunho se encontraba lo menos que podía esperar de él sería irracionalidad, sin embargo la solemnidad de sus palabras no dejaba de sorprenderla.
“Los lobos se casan de por vida” Yunho repitió, asintiendo con la cabeza. “Yo era tan sólo un niño, tan sólo un niño y jamás me habría hecho sentido…hasta ahora. Si tomas a un lobo es como un matrimonio: el lobo será parte de ti y tú serás parte de él, ambos cambiarán irrevocablemente”
“Yunho—” Ji Hae trató nuevamente pero Yunho la interrumpió.
“He muerto, Ji Hae. Mi corazón late y bombea sangre, pero es…negra y corroe mis venas. El negro ahora es parte de mi vida, impregna mi pelaje y atormenta mis días” las brasas sangrientas de Yunho buscaron la mirada de Ji Hae con insistencia, escudriñantes.
“He muerto y nada de lo que pasó anteriormente importa. Yo sé por qué lo hiciste pero eso es pasado, todo quedó en el pasado” su mirada volvió a concentrarse en el bosque y con un último movimiento de cabeza Yunho se dio impulso y echó a correr nuevamente por las arboledas. Ji Hae  tardó unos segundos en volver a retomar la carrera, procesando la línea que Yunho había creado en su vida. Para él ya todo estaba olvidado, había un antes y después en su vida y ahora…un enorme agujero con la pérdida de su unión verdadera, Heechul. El daño era irreparable y permanecería envuelto de sombras hasta que la muerte le otorgara la paz eterna,  llevándolo a reunirse con su par. Un costo casi trágico para generar el cambio en el tratado y la aprobación de los híbridos. Sin duda alguna, todos los costos estaban llenos de sangre…

xXx



“¡Es Yunho, su Excelencia! ¡Ha regresado!” Hina volteó abruptamente la cabeza de la híbrido a la que ayudaba a curar ante el grito que provino desde la entrada a la colonia. El barullo se hizo sentir al instante y varios licántropos e híbridos comenzaron a amontonarse, bloqueándole la visión. Ella maldijo entre dientes mientras se levantaba y dejaba la híbrido dormida en la improvisada enfermería que habían armado post guerra para moverse en dirección al tumulto. Se abrió paso entre sus hermanos y los lobos, escuchando suspiros y exclamaciones ante lo que parecía ser el regreso de Yunho, pero nada…absolutamente nada pudo compararse con la visión de su líder cuando finalmente su figura apareció ante sus ojos. Parecía llevar un manto oscuro por aura; jadeante y con los ojos inyectados en sangre. La figura impávida de Heechul yacía entre sus brazos, ensangrentada y envuelta en la media capa que una vez adornó los brazos de Yunho. Ji Hae le cubría las espaldas, jadeante a su vez pero incapaz de subir la mirada, silenciosa como sombra. Yunho divisó a Hina e inmediatamente se acercó, sus jadeos erráticos como prueba del esfuerzo que había hecho.
“Sálvalo” Yunho murmuró, casi con un hilo de voz y con el sudor haciendo brillar su piel.
“No me importa cuál sea el costo, pero por favor…devuélvemelo…” los ojos de Yunho se humedecieron casi al instante al suplicarle. Hina abrió los ojos de par en par, sin duda jamás se habría esperado un panorama de este nivel pero ya nada podía ser hecho. No le respondió, tan sólo le hizo un ademán con la cabeza para que regresaran a su nueva madriguera ahora en la colonia del bosque, dispersando a la multitud para no tener ojos escudriñantes ante un asunto de semejante delicadez. Murmullos y abruptos sollozos se hicieron audibles cuando Yunho atravesaba los campos de la colonia del bosque con la figura de Heechul ensangrentada. Ya lo habían reconocido…después de todo, la mayoría de los que estaban en la colonia eran lobos y podían reconocer cuando la muerte se llevaba a un par y dejaba al otro igual de muerto pero en vida. ‘De la noche’…Hina había escuchado a una de sus múltiples almas susurrar en la matanza, el último tormento del lobo. La visión de ello era peor que cualquier palabra: los infernales ojos rojos y la sangre negra que corroía su pérdida alma. ‘Este no puede ser el costo’…pensó cuando por fin atravesaron el umbral de la caverna, caminando con pasos raudos hacia el lecho cubierto de pieles; ‘Es demasiado desgarrador.’
“Déjalo sobre la cama” le dijo mientras se arremangaba las mangas de su blusa de seda y Yunho depositaba el cuerpo inerte de Heechul sobre las pieles, mirándola con ojos expectantes. Hina lanzó un suspiro ante la pálida visión de Heechul, pero cuando levantó la media capa de su torso y observó los macabros orificios en carne abierta y la estampa de oscura  energía que aún fluía por la piel, supo que el daño había sido infligido con magia…’La magia del averno.’
“Ha sido un demonio” susurró al posar sus dedos sobre las heridas, apenas rozando. “Y ha sido uno muy fuerte…de lo contrario la energía de Heechul lo habría sanado”
“No pude hacer nada” Yunho contuvo el sollozo que amenazó con volver a destrozarlo, mordiendo su labio inferior.
“T-Traté…traté de curarlo…pero ni siquiera mi saliva fue capaz de regenerar las heridas y Heechul…Heechul…” su voz se apagó mientras llevaba una mano hasta su boca para evitar sollozar. Hina sintió la opresión en el pecho cortándole la voz, jamás había observado a Yunho tan destrozado y apenas pudo mirarlo de reojo.
“Fue una vida por otra vida: el último recurso. Es un maleficio que destruye al demonio por completo pero que a la vez destruye a su agresor. Sólo los ángeles pueden contrarrestar semejantes energías” Hina volvió a observar las heridas de Heechul: las entrañas se le divisaban allí donde la carne había sido cercenada y la sangre coagulada se pegaba a su piel como verdaderas sanguijuelas oscuras. Volvió a suspirar, percibiendo la impaciencia de Yunho a sus espaldas y la ansiedad que acompañaba a su ahora corrompida aura.
“Veré lo que puedo hacer…” apenas susurró, haciendo contacto con sus propias energías que se encendieron en las yemas de sus dedos. Hina introdujo sus propios dedos en los orificios sangrantes de Heechul con el gruñido bajo de Yunho  ante la acción, y sus ojos se emblanquecieron en el trance al revivir en tan sólo un segundo la pelea: sintió la angustia de Heechul, las llamas consumiendo al demonio y finalmente…el maleficio que fue capaz de abrirle la piel como si de garras se trataran. Su propia energía se encendió en un violento estruendo y comenzó a fluir por todo el cuerpo de Heechul en  abruptas corrientes mientras Hina perdía el control en la vorágine de emociones y súbitamente era arrastrada…poseída y envuelta en tentáculos de fuego albo cuando quiso hacer contacto con su pérdida alma. El magenta había desaparecido por completo para ser remplazado por brillantes centellas blancas y cuando Hina volteó a mirar a Yunho, él ni siquiera fue capaz de hablar…
“Yun” esa voz…y los iris blancos centellantes hablaban por si solos. Yunho trató de articular pero estaba petrificado, tan sorprendido de volverlo a escuchar que no podía encontrar su propia voz…ni su fuerza.
“No tengo mucho tiempo” Heechul en el cuerpo de Hina se acercó hacia él y le tomó la mano. Yunho sintió el calor…lo sintió a través de la piel y no atinó a más que estrechar la figura de Hina entre sus brazos.
“Vuelve a mi…” cuando encontró su voz estaba llorando nuevamente, y las lagrímas empapaban la cabellera platinada. Las manos lo envolvieron en el abrazo y el calor lo cobijó en un gesto tan de antaño: era su Heechul, realmente lo era…y lo necesitaba de vuelta.
“No puedo” Heechul susurró contra su figura, los dedos yendo a perderse entre los mechones de Yunho.
“Era mi destino”
Yunho sollozó con fuerza, incapaz de contener más su dolor. Se aferró con fuerza a la escueta figura de Hina, completamente roto e irracional.
“Tu destino está conmigo” Yunho balbuceó entre sollozos, podía sentir el calor que lo envolvía lentamente comenzando a decrecer y se aterró, apegando la figura a la suya aún más. Necesitaba sentirlo, necesitaba saber que aún estaba ahí, aunque fuese un atisbo, aunque fuese un susurro…’Heechul…’
“Yunho, mi amor” los labios le rozaron el oído y Yunho tembló, volviendo a sollozar. “Cuando el momento llegue voy a volver por ti, te lo juro. Volveremos a ser uno”
“Llévame contigo” Yunho murmuró, deshaciendo el abrazo para mirar a Heechul a los ojos pero el blanco incandescente comenzaba a difuminarse.
“N-No… ¡HEECHUL!”
“Te amo…” sintió esos labios sobre los suyos, sus labios, tan sólo un segundo y luego se evaporó junto con la luz y el calor. Yunho soltó a Hina y ella tosió violentamente, pestañeando reiteradamente mientras el magenta teñía sus ojos y recuperaba su cuerpo. Observo el dejo de las lágrimas en el rostro de Yunho al recuperar la compostura y se sentó en la orilla de la cama, súbitamente exhausta.
“Se manifestó, ¿No es así?” Hina le preguntó lo evidente, observarlo asentir sin decir más.
“No puedo hacer que vuelva…Heechul ya cruzó el umbral, está en un plano que no puedo tocar”
“Eres una mujer maldita” Yunho recuperó la compostura, limpiando el rastro de las agrias lágrimas con el dorso de su mano. “Tienes control sobre la muerte. Dime cuál es el costo y lo pagaré”
“Creo que no me has entendido” suspiró, pasando una mano por sus cabellos y notando la humedad en los mechones. ‘Las lágrimas de Yunho…’ pensó y se le encogió el pecho al saber que Heechul se había manifestado para despedirse.
“Heechul no está a mi alcance. Ya ha llegado al cielo y ahora descansa eternamente…está fuera de mis límites y su manifestación en mi cuerpo implica que su alma es inalcanzable”
Yunho no le respondió, tan sólo miró con ojos muertos la impávida figura de Heechul sobre el lecho de pieles. Hina se alzó de la cama para dejarle espacio, un silencioso entendimiento pasando entre ambos al observar la figura de Yunho nivelarse hasta el cuerpo inerte, volviendo a cubrir sus heridas con la capa ensangrentada y agachando el rostro, enterrándolo en la curvatura de su cuello. No lo escuchó sollozar, sólo el tracto húmedo de sus silenciosas lágrimas empapando la media capa de piel mientras su cuerpo apenas se estremecía en el dolor. Hina se volteó, comenzando a caminar hacia la salida pero no sin antes susurrarle.
“Voy a ordenar que nadie lo moleste, Excelencia…pero será tan sólo por unas horas. Hay caos afuera y la Resistencia necesita de su liderazgo”
“No será necesario” Yunho habló en voz baja, el sonido amortiguado por la capa de piel.
 “Tengo a un vampiro que quemar”

xXx



Ningún licántropo habría sido capaz de parar su fuerza, por mucha energía que poseyera; esta criatura peleaba con fuerzas que no eran naturales y que iban más allá de la comprensión. Changmin peleó arduamente, digno de su título de líder, y a pesar de tener el desgaste y las heridas propinadas por Jaejoong previamente. Llevó su cuerpo al límite al lanzar más golpes, pero los del demonio fueron más duros. Era evidente que el demonio tenía en mente que sufriera hasta el cansancio, porque jamás ocupó sus energías para torturarlo, tan sólo la brutal fuerza de su mandoble. Con semejante ritmo el cansancio comenzó a hacerse evidenciable en Changmin, sus zarpazos comenzando a hacerse mucho más lentos y demorándose más en bloquear las mortales estocadas. Finalmente, el demonio se percató de la brecha y lanzó un ataque furioso electrificado con energías violáceas alrededor del metal que obligó a Changmin a retroceder. Cuando el demonio arrinconó a Changmin hasta la pared, le atravesó  el hombro y el gutural alarido retumbó por la habitación. Changmin cayó al suelo, su espalda apoyada contra la pared y la sangre comenzando a manar de su hombro destrozado, observando a su agresor sacudir la vaina y salpicar las gotas de sangre por el lugar.
“E-Engendro” masculló, apretando los dientes. “¡TERMINA DE UNA VEZ!” bramó, jadeando y llevando una mano a presionar la herida en carne abierta de su hombro, la sangre escurriéndose por sus dedos cual rio torrentoso.
“Lo haré lento y angustiante…es lo menos que te mereces” su voz sonaba tan gutural y raspada que Changmin no pudo evitar sentir un estremecimiento, desviando los ojos de la horrible criatura y fijándolos en el suelo. Si lo que quería era torturarlo…lo soportaría, no le daría la satisfacción de suplicar…eso nunca. Observó cómo nuevas corrientes de energía purpura comenzaba a reptar por sus garras, y con un solo ademán las dirigió hasta su cuerpo: las energías se cerraron en torno a sus extremidades y de un sólo tirón Changmin fue jalado del suelo y encadenado a la pared por la compresión de aquellas energías que ahora tenían la consistencia de verdaderas cuerdas, tensando y comprimiendo su piel. A pesar de la captura, Changmin no se inmutó y continuó con el rostro estoico, la sangre escurriéndose y comenzando a bañar su torso de rojo. Las cuerdas se tensaron, la fuerza incrementándose…y Changmin mordió su labio inferior con fuerza para evitar quejarse cuando sintió su piel cediendo ante el amarre, la carne comenzando a abrirse lentamente ante la presión…
“Te voy a desollar…y luego haré una alfombra con tu piel. A Jaejoong siempre le gustó coleccionar piel” abrió los ojos de par en par cuando vio la vaina de metal acercarse a su piel pero se había prometido a si mismo que lo soportaría. No le daría la satisfacción al engendro de obtener lo que quería: denigrarlo y hacerlo gritar. La hoja se deslizó por su brazo derecho, haciendo apenas un corte rápido para luego ir trazando un camino directo hacia su muñeca. Cuando el demonio giró la hoja abruptamente, tiró con ella el rectángulo de piel y Changmin gruñó, sintiendo el sabor de la sangre en su boca al clavar los dientes para evitar gritar. La piel translucida cayó el suelo y Changmin mitigó un nuevo quejido al sentir la brisa fresca ardiéndole contra la nueva carne abierta. Incapaz de leer las facciones del demonio, la hoja de su espada hizo contacto con más piel en un nuevo corte ahora directo a su torso. El dolor fue más fuerte esta vez, la piel comenzando a ceder de a poco…pero cuando estaba a punto de removerla, la hoja se detuvo y el demonio giró su cabeza hacia el ventanal. Changmin jadeó, la compresión y la pérdida de sangre comenzaban a agotarlo y, aún confundido por la súbita detención, volteó la mirada hacia el ventanal que no tardó en romperse en mil pedazos con una figura ascendiendo en un remolino de fuego negro para quedar a metros de sus cuerpos: Yunho.

“Vaya, vaya, vaya” Yunho articuló, deshaciendo el fuego que lo envolvió en tan sólo un segundo.
“Si no es Park Yoochun, el mayordomo exiliado que ha regresado a salvar a su amo. Qué romántico”
Y fue como si encendieran una luz dentro de su cabeza. Changmin abrió los ojos de par en par, mirando al demonio que tenía al frente y luego a Yunho. Este…era el joven de ojos violáceos que acompañaba en todo a la sanguijuela, su mayordomo…un demonio atado a él que ahora volvía para vengarlo. ‘Más que su mayordomo’…pensó, al evocar las palabras de Jaejoong y al pensar en el ímpetu que tenía el demonio por salvarlo. Lo escuchó lanzar un gruñido, retirando la espada del cuerpo de Changmin y volteando para encarar a Yunho.
“Jung Yunho” dijo, la gélida cortesía prácticamente palpable en su voz gutural. “Si sabes lo que te conviene regresarías a tu colonia con tu gente. Tengo un asunto pendiente aquí con el que fue tu líder” ni su imponente forma de demonio ni su voz inmutaron a Yunho, quien ahora tenía unos verdaderos pozos de sangre por ojos y una densa aura expeliendo por sus poros. Algo en él había cambiado, y lo había vuelto aterradoramente fuerte...más aún de lo que era antes; Yoochun lo pudo percibir. Algo oscuro y desgarrador corría por sus venas: su lobo interno ahora era una bestia herida y despiadada.
“Y yo tengo un asunto pendiente con el que fue tu amo” Yunho replicó, arqueando una ceja al observar las energías violáceas que rodeaban la impávida figura de Jaejoong en un atento por acelerar la regeneración de sus heridas.
“¿Ah sí?” Yoochun levantó la espada y la movió en dirección a Yunho. “Qué lástima, y yo que quería jugar con tu ex líder un poco…lamentable” y en un parpadeo tenía la espada enterrada en el torso de Changmin; el tosió violentamente cuando la espada lo perforó y las energías se disiparon, cayendo al suelo de bruces con la sangre escurriéndose a borbotones de su cuerpo, no tardando en formar un charco a su alrededor. La hoja ensangrentada se movió de nuevo, esta vez a enfrentar a Yunho quien ni siquiera se inmutó al observar el golpe.
“No creas que te lo voy hacer fácil” le advirtió y Yunho lanzó un bufido.
“Como si tuviera algo que perder” masculló y las llamas negras comenzaron a emanar y a reptarle por la piel como verdaderas serpientes. Sus ojos rojos se encendieron cual brasas y las chispas negras fueron a repartirse por todo el salón; las llamas expandiéndose y comenzando a lamer lo que encontraban a su paso. Yoochun maldijo entre dientes mientras se lanzaba contra Yunho quien bloqueó su ataque con apenas un movimiento de su mano; levantando una pared de fuego negro que repelió por completo a su figura. Yoochun jadeó, sintiendo como un millón de agujas punzantes lo repelían. No podía tocarlo, ese fuego…no era un fuego normal, ese fuego…tenía vida propia, escuchaba y respondía a su dueño. Ese fuego podía dañarlo, y Yoochun no entendía cómo había sido posible que Yunho hubiese obtenido semejante cantidad de poder. ¿Qué es lo que…realmente era…? Maldijo nuevamente, llegar a Yunho parecía casi imposible sin resultar herido…y se aterró cuando observó la figura de Jaejoong en el suelo y las llamas negras comenzando a reptar cerca de su figura, amenazando con quemarle la piel…
“¡NO!” Yoochun exclamó, desviando su atención de atacar a Yunho para apresurarse hacia la figura de Jaejoong, cuando un remolino de fuego negro le cerró el paso hacia su figura, las llamas negras fieras y siseantes como verdaderas cobrar con afilados colmillos dispuestos a quemar hasta la última fibra de su piel…
“Kim Jaejoong tiene que pagar” Yunho hablaba con calma, como si el todo el infierno que había creado lo tuviese sin cuidado.
“Me quitó a lo que más he amado…y ahora, voy a equiparar” movió la mano y las llamas rodeando la figura de Jaejoong mutaron en tan sólo un segundo y fueron a rodear la forma de demonio de Yoochun, atrapándolo en un torbellino negro. Apenas había un espacio entre el fuego y él; Yoochun podía sentir la fuerza de sus llamas, podía sentir esa energía. Estaba seguro que esas llamas negras serían capaces de purificarlo, esto…estaba más allá de lo que alguna vez pudo pensar que sería. No sabía cómo, ni por qué, pero no podía tocar  ni herir a Yunho, sus energías salían rebotadas al tocar su fuego. De alguna forma…este Lobo de Fuego había mutado y ahora…podía detener su fuerza.

Jaejoong abrió los ojos, sentía el cuerpo pesado y un calor…un calor ardiente comenzando a sofocarlo. Pestañeo reiteradamente para darse cuenta de que estaba en el salón…pero todo se encontraba en llamas, llamas negras que reptaban por los muros y comenzaban a consumir su mansión. Sus ojos se adaptaron a la luz y entonces lo vio…parado entre un círculo de llamas negras: un demonio…con escamas violáceas y las orbes centellantes… ¿Podría ser…?
“Y-Yoo-chun…” apenas articuló pero Yoochun pudo escucharlo, posando sus ojos en el trémulo cuerpo de Jaejoong que hacia ademán de sentarse.
“¡JAEJOONG, NO!” fue demasiado tarde; las llamas que tenía alrededor del cuerpo se cerraron en torno su figura. Yoochun lanzó un alarido tan brutal que retumbó por toda la mansión. Yunho tan sólo miraba las llamas lamerle las escamas con ojos muertos; sólo con esto vengaría la muerte de Heechul ante el macabro plan de Jaejoong. Matando al demonio que amaba…equipararía las cosas y lo dejaría muriendo en el dolor. Jaejoong, horrorizado, se dispuso a pararse pero aún estaba muy débil y las llamas que tenían cerca parecían estar atentas a sus movimientos…reptando hacia su figura y llegando a lamerle los ropajes.
“¡YOOCHUN!” gritó, los ojos humedecidos en sangrientas lágrimas mientras Yoochun se removía y lanzaba estocadas contra las llamas que a la vez se le ceñían con más fuerza al cuerpo, llegando a calar dentro de las escamas y abriéndole heridas. Yoochun ya no veía salida; Jaejoong se retorcía al tratar de escapar de las llamas pero todo a su alrededor comenzaba a transformarse en una hoguera y Yunho…estaba entre todas sus llamas; enormes serpientes negras brotándole desde el cuerpo y yendo a quemar todo a su paso; ‘Arpías del fuego…sus hijas…’

El fuego se incrementó, cerrándose en contra y comenzando a sofocarlo. Yoochun supo que no podría resistir más en el remolino negro, así que…como último recurso, evocó sus propias energías, centellas violáceas llegando a contrarrestar en algo el negro para abrir el portal al mundo de los mortales. Lo que logró conectar fue suficiente y el hueco se abrió ante sus ojos, los edificios de la noche de Seúl como luciérnagas en la noche, y dejó que su energía lo guiara…tratando de llegar hasta Jaejoong. Yunho gruñó al observar el portal y las llamas negras fueron a perseguirlos, pero las centellas ya habían rodeado ambos cuerpos y la desintegración fue instantánea, desaparecieron de su vista para caer en el suelo de la morada de Yoochun; él retorciéndose en el suelo, convulsionando al volver a su forma humana y con prácticamente toda la piel quemada, en carne viva y Jaejoong a su lado, jadeando al sentir las quemaduras aun ardiéndole y las heridas que le habían provocado. Esto no era el final, no estaban a salvo y Yoochun lo sabía. De alguna forma sabía que él los cazaría…y nunca olvidaría lo que Jaejoong le quitó. De alguna forma…sus días comenzaban a estar contados…


-o-



Koiko: Atraso magno, lo sé…perdónenme, pero ya estamos a final de semestre y tenía que poner todo de mi parte para salvar mis ramos. Por fortuna me quedan sólo dos exámenes y seré libre para terminar la historia :’) estuve muy estancada con esto, es que todo está en mi mente pero sacarlo a palabras me ha resultado bastante complejo, pero la buena noticia es que días atrás la musa ha vuelto a mí y he podido avanzar :D confió en que finalmente pueda plasmar todo lo que tengo adentro y dar el golpe final, jeje.
A las que siguen conmigo, ya saben que tienen todos mis implementos de guerra en su posesión x) todas están expectantes con respecto a Changmin y yo tan sólo puedo decirles que tendrán que esperar al próximo capi :B
Comentarios alimentan a mi Musa que está estancada y necesita amor u.u muchísimas gracias por leer!

Love is a Force of Nature. Cap 56

“Reposición”

El cuello y luego la cadena
La cabeza es colgada en vergüenza…
[My Twin, Katatonia]




“Interesante” Yunho musitó al observar la desaparición, notando ya como las llamas comenzaban a consumir toda lo que encontraban a su alrededor y la ostentosa mansión de Jaejoong se caía a pedazos con cada lengua de fuego azabache que desprendía de su piel. Un ruido capturó su atención, una tenue tos…casi como un lamento y sólo en ese instante Yunho pudo percatarse de la figura de Changmin. Había logrado respaldar la espalda contra uno de los muros pero el fuego ya estaba llegando con aterradora velocidad hacia donde yacía su figura. Yunho arqueó una ceja; Changmin tenía el hombro completamente destrozado y del torso le manaba sangre pero aún se mantenía con vida. Caminó finalmente hasta el lugar donde se encontraba, las serpientes de fuego siguiendo cada uno de sus pasos y manteniéndolo a flote en los lugares que el suelo se había desintegrado.
“Changmin” le dijo, escudriñando el rostro comprimido y jadeante del que alguna vez fue su líder.
“¿L-Lo…mataste?” fue lo que pudo murmurar, luego tan sólo tosió con violencia y más sangre le brotó del pecho.
“Logró teletransportarse...no importa, por lo menos no podrá recuperarse del todo de sus heridas. Les voy a dar unos días de paz, será una bonita persecución” Yunho observó el desgaste de Changmin con detención. Estaba cerca, muy cerca de la muerte, y de pronto se preguntó si debería dejarlo para que fuera calcinado…
“Tengo algo que pedirte” Changmin articuló, con la voz raspada y la respiración errática. Llevo una mano a su pecho para tratar de contener la hemorragia, gotas de sudor se resbalaban por su frente al estar frente a tanto calor…era sofocante…
“Habla”
“No quiero morir calcinado en este infierno. Dame…la piedad” sus ojos exhaustos subieron a enfrentar las iracundas orbes. Yunho lo meditó por un segundo: Changmin había hecho mucho daño y en parte era responsable también por la muerte de Heechul. Si tan sólo…lo hubiese dejado tomar otro destino…pero a estas alturas, y con la extraña paz que poseían sus facciones…supuso que había hecho catarsis, que había tomado consciencia…y que quizas, realmente estaba arrepentido. Un suspiró escapo de sus labios mientras alargaba sus venenosas garras en una sóla moción.
“Si es tu último deseo te lo voy a conceder” murmuró, bajando hacia su nivel y llegando una de sus filosas garras hasta el nivel de su cuello. Changmin no se inmutó, ni siquiera un atisbo de temor ante lo que le esperaba. Yunho sólo pudo escuchar sus tenues susurros antes de decidirse a atacar.
“Perdóname por no haberte dado…la vida que te merecías….pero estoy seguro que cuando el momento llegue…tendrás paz, Yunho…tendrás tu paz…” Yunho no supo en qué momento comenzó a llorar, tan sólo se percató de ello cuando las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. Sus garras temblaron al nivel del cuello de su ex líder y se sintió titubear, su propio fuego crispándose alrededor de su figura. ¿Perdonarlo? Yunho sintió su bestia comenzando a luchar por el autocontrol al rugirle la injusticia de lo que había sido su vida, todos los años que estuvo bajo su autoridad y sobre todo…cuando lo dejó incompleto al separarlo de su Sangre. Changmin habría muerto por las manos de Heechul, Yunho y su bestia lo sabían bien…bañarse con su sangre era tan sólo el primer tributo que le daría.
No le respondió y lo observó cerrar los ojos. Yunho casi se sintió omnipotente al tener el completo control; su mano derecha casi expectante al separarla tan sólo un poco de su piel. Sin dar marcha atrás después de esto…porque un Lobo de la Noche sólo conoce la muerte. En su corazón no existía la compasión, sólo el dolor y la rabia…la desesperación; Changmin moriría y con él su tiranía. Todos los años sometidos ante el yugo de Changmin relampaguearon por su mente y fue en ese entonces cuando sus ojos muertos se cerraron y cargó: las garras deslizándose por su cuello tan rápidas como un parpadeo y la cabeza de Shim Changmin, ex líder del bosque, rodó por el suelo mientras que la sangre comenzaba a brotar desde su cercenado y abierto cuello. Yunho no dudó ni un segundo más y se  rodeó de su propio fuego, dejando que las llamas lo envolvieran en un torbellino que se alzó con fuerza cual cometa para transportarlo nuevamente a las entrañas de la colonia del bosque.

xXx




Yunho sintió la conmoción en torno al torbellino de fuego negro en cuanto apareció dentro de la colonia del bosque. Disipó el fuego y más suspiros y murmullos  se escucharon en cuanto a su aspecto. Yunho escuchó los susurros de su gente comenzando acercarse, los “¡Padre!” que articulaban cuando podían observarlo con detención, su aspecto…siendo un completo desastre con el torso salpicado de la sangre de Changmin al haberlo decapitado.
“Excelencia” Hina se apresuró a su figura, calmando a sus hermanos con palabras reconfortantes; que su líder había retornado para tomar finalmente su lugar. Yunho la observó con ojos cansados, sentía el cansancio calándole hasta los huesos y el hueco dentro de su corazón aún sangrante al saber que todavía tenía que enterrar a Heechul…
“He regresado, hijos” fue lo que dijo al sacar la voz, lanzando un suspiro y todas las voces a su alrededor murieron para escucharlo.
“Y voy a asumir el cargo que tanta sangre me ha costado. Pero he cumplido y los híbridos serán aceptados en el nuevo tratado” las vitoreas y los aplausos se hicieron audibles apenas pronunció aquellas palabras. Los lobos e hibridos sobrevivientes se regocijaban al saber que una nueva era venía a manos del liderazgo de Yunho. Su sola presencia allí, vivo…latente y con el fuego en las venas les daba ánimos y fe para seguir a pesar de las pérdidas. Hina llegó a su lado, poniéndole una mano sobre los hombros.
“¿Cómo te fue?” le preguntó, ojos magentas brillosos contra su mirada sangrienta.
“Camina conmigo, Hina. Llévame a ver a mi Sangre” ella asintió. Mientras caminaban Yunho bajaba el rostro, asentía ante las palabras de apoyo, y saludaba con la mano a su gente. Había compasión en sus ojos, Yunho lo sabía…ellos estaban al tanto de la gran pérdida que lo afectaba y de alguna forma era su manera de decirle que estaban con él, que no lo abandonarían.
“Kim Jaejoong escapó al mundo de los mortales. Me enfrenté contra su mayordomo demonio…y logró teletransportarlos. Los herí con mi fuego pero lograron escapar” Hina giró el rostro para mirarlo; la voz de Yunho no expresaba ninguna emoción mientras continuaba hablando.
“Changmin estaba allí, pude darme cuenta de que había herido de muerte a Jaejoong…el vampiro habría muerto si el demonio no hubiese llegado. Se enfrentó a Changmin y lo hirió…luego expandí el fuego por la mansión y le concedí la piedad a Changmin”
“La nube negra de humo proviene de la mansión de Jaejoong” Hina articuló y Yunho asintió.
“Mi fuego no se expandirá al bosque, yo lo controlo y está localizado. Tenía que quemar ese maldito lugar. Y con respecto a Jaejoong…lo voy a cazar, pero no ahora…estoy muy cansado”
Yunho suspiró y Hina casi pudo sentir  el peso que lo estaba agobiando sobre sus hombros.
“Limpíe las heridas del cuerpo de Heechul y lo envolví en sedas, la gente del sur fue muy amable y quiso venir a rendirle honores junto con el centenar de híbridos que lo claman a su vez como una figura fraterna,  es por eso que la madriguera está llena de flores” ella le explicó mientras caminaban hacia las entrañas de la madriguera. Yunho abrió los ojos en sorpresa al observar todos los ramos de flores de múltiples colores que adornaban el lugar. Se le hizo un nudo en la garganta cuando fijó la vista en la figura inerta envuelta en sedas blancas. Caminó despacio hasta la cama, el olor a flores prácticamente inundando sus sentidos y allí estaba, más perfecto que nunca. Hina probablemente le había cepillado el cabello porque los mechones rojizos cascadeaban por sus hombros, sedosos y brillantes. Sus facciones ahora estaban limpias y llevaba las serpientes ornamentadas de plata ensartadas en los hombros. Yunho casi podía ver las escamas resplandeciendo con cada uno de sus movimientos…
“Oh, Chul…” susurró, nivelándose hasta su figura y tomando una pálida mano entre la suya.
“Si tan sólo me hubieses escuchado…si tan sólo te hubieses quedado en la madriguera…” llevó la mano de Heechul hasta su rostro, cerrando los ojos y reprimiendo un nuevo sollozo. Nada le había dolido tanto como esto…era un dolor tan desgarrante que Yunho sentía que le abrían las entrañas y le trituraban el corazón. Sus labios rozaron la fría piel del dorso de su mano para depositar un beso antes de susurrarle.
“Pero no habrías sido tú si lo hubieses hecho. No habría sido el Heechul magnifico que se llevó mi corazón con él. Sé que la muerte no es el final…y te voy a esperar, amor mio…voy a esperar hasta que vuelvas por mí. No tendremos un para siempre, lo nuestro será infinito” Yunho soltó su mano y se acercó hasta depositar un suave beso en los labios ya azulados. Luego con sumo cuidado tomó la figura de Heechul envuelta en seda entre sus brazos y dirigió la mirada a Hina, quien se había quedado parada en la entrada de la madriguera para darle privacidad.
“Me llevaré su cuerpo. Quiero darle los honores que se merece y lo llevaré a descansar a nuestro lugar favorito. Cuando regrese quiero hablar con Taemin, asi que dile que me espere aquí en la madriguera” ella asintió y observó cómo Yunho utilizaba sus propias llamas para envolverse en un torbellino negro que salió disparado de la madriguera como un verdadero cometa. Hina tan sólo percibió el calor de las llamas y luego se habían disipado…sin duda alguna el poder de Yunho había mutado y ahora estaba a su completa disposición; Yunho podía moldear y controlar las llamas con tan sólo una órden de sus manos. Quizás…haberse transformado en un Lobo de la Noche le había cohesionado las fortalezas, como una forma de defensa ante el dolor persistente que lo agobiaba con la partida de Heechul.
“Hina” la voz de Dakho la sobresalta y cuando volteó el rostro lo encontró a sus espaldas, el ceño fruncido escudriñando sus facciones.
“Me asustaste” ella susurró, lanzando un suspiro.
“Supe del regreso de Yunho. ¿Cómo…está?” la inseguridad de sus palabras hablaba por si sola, y es que prácticamente cada persona que estaba en la colonia tenía la misma pregunta en la punta de la lengua.
“Mal, pero creo que ya lo está asumiendo” Hina tomó su mano y lo condujo adentro de la madriguera, hasta la mesa con cuatro sillas de madera donde ambos se sentaron.
“Todo lo que ha pasado…debió haberlo devastado” Dakho suspiró y llevó su mano libre hasta sus cabellos, el cansancio ya tornándose evidente en sus facciones.
“Si, pero por lo menos su voluntad está intacta. Debo ir en búsqueda de Taemin, de seguro Yunho planea viajar a la sede de la Resistencia para ejecutar los cambios en el tratado”
“Supongo que ahora veremos a un nuevo Yunho” Dakho le comentó y Hina asintió.
“Presiento que esto es tan sólo el comienzo”

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Hyukjae esperó a que la muchacha reaccionara. Habían regresado a la mansión, su nuevo hogar, y Junsu le había permitido un poco de privacidad con su nueva hija. Se veía que estaba molesto, y si era honesto consigo mismo Hyukjae aún no tenía claro por qué la había convertido…tan sólo fue algo dentro de la solemnidad de sus palabras que logró hacerlo actuar por instinto.
Los ojos castaños pestañearon reiteradamente antes de hacer contacto con la mirada de Hyukjae. La primera reacción de la joven fue sentarse de abrupto y llevar las manos a sus oídos, lanzando un quejido de disgusto.
“Tranquila” Hyukjae llevó sus manos a las de ella, retirándolas suavemente de su rostro. “Tu percepción ha cambiado, es todo. No tengas miedo”
Ella examinó las facciones de Hyukjae con ojos bien abiertos, apenas pudiendo procesar en dónde estaba y lo que realmente había pasado, los recuerdos revoloteándole por la mente en un verdadero espiral.
“Tú…” susurró, aún consternada. “¿Tú… me convertiste, no es asi? Soy—”
“Una de nosotros, eres…una vampiresa” Hyukjae asintió, observando el rostro de la joven relajarse repentinamente.
“¿Qué te hizo…cambiar de opinión?” ella lo cuestionó mientras cerraba los ojos, tratando de acomodar su mente ante la explosión de sonidos lejanos que podía percibir…
“No lo sé, tan sólo fue un impulso” Hyukjae se encogió de hombros. “Tú me dijiste que podías ver más allá…y eso, bueno…es valioso en un simple mortal”
“No puedo controlar las visiones” articuló, sus ojos volviendo a retomar el contacto con Hyukjae.
“Tan sólo van y vienen, y muchas veces no tienen mucho sentido”
“Y supongo que me contarás…qué fue lo que viste en mi compañero” él la examinó detenidamente. La joven simplemente sonrió.
“Primero quisiera saber el nombre de mi… ¿Padre?” cuestionó medio sonriendo, y Hyukjae negó con la cabeza, sonriendo ante lo bizarro que sonaba.
“Creador” la corrigió. “Soy tu creador o Sire, ambos términos sirven. Me llamo Hyukjae, Lee Hyukjae”
“Lee Jieun, es un…verdadero honor” ella le tendió la mano y Hyukjae la tomó, algo divertido ante la incomodidad del momento. Observó a Jieun desplomarse nuevamente sobre la cama con un suspiro escapando de sus labios.
“Tengo sed…y siento la cabeza abombada” confesó, frunciendo el ceño. Hyukjae tan sólo lanzó una risita.
“Te traeré algo de beber, por lo visto aún no estás en condiciones de salir a cazar conmigo, pero antes…quisiera que contestaras mi pregunta Jieun, estoy bastante intrigado”
“Ah, si…tu compañero” cerró los ojos por un segundo al tratar de evocar las imágenes a su mente. Cuando los abrió tenía el rostro de Hyukjae observándole expectante.
“¿Has notado algún cambio en él, algún cambio abrupto…casi inexplicable?”
Hyukjae abrió los ojos de par en par ante la pregunta. Pensó y lo primero que se le vino a la cabeza fueron las ansias abismales que sentía Junsu por matar.
“Si, Junsu está aferrado a la idea de vivir el vampirismo al máximo y matar a destajos. Él antes era muy bueno controlando sus impulsos, pero ahora…está distinto”
“De seguro no fue decisión propia. Hay algo en él que está mal, está infectado con veneno de lobo…”
“¿Infectado?” Hyukjae inquirió.
“Si, es como si tuviera un parasito dentro de su cuerpo, un parasito aullante…la imagen no fue muy clara pero apenas me miró yo supe que algo andaba mal. Luego mi visión se tornó borrosa y tan sólo vi oscuridad, enormes fauces acechantes y garras empapadas. No es un buen presagio…por un segundo me sentí muerta mientras lo evidenciaba”
Hyukjae procesó sus palabras, tratando de guardarlas en su mente para hacerles algun tipo de sentido. Había algo que lo seguía clavando, el susurro de la muchacha…
“Dijiste que me iba a quedar solo… ¿Viste algo más?” Jieun suspiró, haciendo un esfuerzo titánico por mantener sus ojos abiertos y no dejarse arrastrar.
“Por lógica más que nada. Si tu vampiro está infectado, el veneno de alguna u otra forma lo arrastrará a la fuente de infección”
‘Yunho…’ Hyukjae pensó amargamente, apresurándose a hablar antes que Jieun perdiera la consciencia.
“Dime cómo ayudarlo” Hyukjae le suplicó, llevando una de sus manos a sus hombros para removerla suavemente, capturando nuevamente su atención.
“Dime cómo…quitarle el veneno del cuerpo”
“No sé…es muy confuso, pero presiento que es algo que debe hacer él…esas fauces y garras que vi…puede ser un enfrentamiento, o un choque…de cualquier forma, es tu compañero el que tiene que quitarse el veneno del cuerpo. Lo más seguro es que tenga que…matar a su agresor”
“¿Matarlo?” Hyukjae de pronto visualizó el fuego negro y se  le erizó la piel de la nuca.
“Matarlo…” ella susurró. “Matar al que lo infectó para purificar su sangre. La noche se alzará al llorar sangre y las garras volverán de nuevo” la última frase pareció un desvario, luego Jieun perdió la consciencia y cayó de nuevo en el profundo sueño. Hyukjae no entendía prácticamente nada, sólo sabía que el cambio en Junsu había sido algo anormal…pero llegar a pensar que estaba infectado y que tendría que…pelear…esa la sola idea le parecía bastante improbable. Suspiró, arropando a Jieun y luego abandonando la habitación para buscar a Junsu. De seguro seguía enfadado por su nueva  creación, y Hyukjae decidió guardarse estas revelaciones para sí mismo. Junsu definitivamente no le encontraría sentido a las palabras…si tampoco le hacían sentido a él. Esto era un asunto que debía ser manejado con mucho cuidado, porque…si estas visiones que Jieun percibía llegaban a tener sentido…Hyukjae no se imaginaba los problemas que podrían llegar a caer sobre ellos.

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“Vaya, esto si que es una sorpresa” Junsu curvó los labios apenas observó la figura de Dragan asomarse por el salón pero no estaba solo…a su lado, un vampiro con un largo abrigo negro escudriñaba expectante su morada…con unos perforantes ojos blancos tan penetrantes como Junsu los recordaba. Junsu se acomodó mejor en su sillón de tercipelo rojo, las llamas de la hoguera chispeando al consumir la madera mientras Dragan y su compañero se acercaban a su lado.
“Daimon de la Orden de Vampiros” Junsu articuló, bajando la cabeza cuando los tuvo a una distancia prudente. “Es un verdadero honor”
“Kim Junsu” Daimon imitó el gesto, bajando la cabeza. “Y pensar que cuando nos conocimos jamás pensé que lograrías llegar tan lejos. He oído rumores sobre tu reputación…los vampiros de la ciudad ya parecen reconocerte. Has logrado hacer del tráfico un arte, o eso es lo que comentan” Daimon lanzó una risita mientras Junsu les hacia un ademan con la mano para que tomaran asiento al frente suyo. Fue el turno de Dragan para hablar.
“Daimon es un viejo amigo, ambos nos hemos mantenido en contacto por décadas ya, sobre todo en lo que involucra el tráfico de sangre. Ya sabe de todas tus proezas”
“¿Proezas?” Junsu lanzó una risita, dejando descansar la espalda sobre el magnífico sillón. “Tan sólo han sido incentivos, Dragan. Incentivos que no han dejado huellas”
“Modesto, para alguien a quien se le conoce como ‘Señor Sangriento’ y que actualmente es el mayor proveedor de sangre en Seúl. Dime, Junsu… ¿Cómo has hecho para escapar de las garras?”
“Los lobos tienen sus propios problemas” Junsu se encogió de hombros, resoplando.
“Y mientras no los resuelvan vamos a seguir tomando vidas tanto como se nos de la gana. Francamente, la limitación del consumo es una verdadera porquería” Daimon sonrió ante las palabras de Junsu, definitivamente el muchacho había cambiado y ahora brillaba como la criatura de la oscuridad que era. Un nuevo cambio que tan sólo los beneficiaria, por seguro.
“Supongo que no estás al tanto de lo que ha sucedido en la dimensión oculta. Una verdadera masacre entre bestias” Daimon le dijo y Junsu arqueó ambas cejas, la curiosidad evidenciándose en sus facciones.
“Es una de las razones por la que he tenido que, muy a mi pesar, abandonar mi morada y refugiarme en Seúl, un lugar más estable para nuestro linaje. Los siete de la Orden se han dispersado, todos azuzados por el miedo que les provocó ver nuestra sede de la Orden en la metrópolis reducida a cenizas por un fuego…oh, un maldito fuego, ¡horrendo!. En todos mis años de vida jamás había visto algo así: ese fuego era una verdadera criatura con brazos y tentáculos y serpientes chispeantes. Un verdadero demonio que consumió hasta el último ladrillo de la edificación, por lo que nosotros nos vimos en la obligación de escapar. La dimensión oculta ya no es segura para nosotros,  ni para ningún vampiro en realidad que tenga intenciones de alzarse contra los nuevos tratados establecidos. No es lugar para vampiros, oh no…sobre todo por la aparición de ese engendro de ojos sangrientos defendiendo a su supuesta ‘progenie’ y sus creencias. Los curiosos que han logrado verlo dicen que una sola mirada a sus ojos es capaz de hacer que mueran tus palabras. Y no solo redujo nuestra sede a cenizas, la mansión de Kim  Jaejoong, que hasta el momento permanece desaparecido…probablemente muerto también por el fuego, fue derrumbada hasta los cimientos. Jaejoong me había dicho, la última vez que  conversamos, que su plan para someter a la licantropía esta vez no fallaría…pero como todas las ideas de Jaejoong, tarde o temprano fueron derrumbadas. El panorama allá es realmente caótico y nada…es seguro”
Junsu se quedó en silencio, meditando todas las palabras que Daimon había articulado. Sabía de la guerra entre licántropos, en efecto…esa misma guerra había mandado tropas y tropas de lobos de la Resistencia a la dimensión oculta y les había jugado a favor para cazar y matar a destajos, llenando sus bolsillos de dinero y saciando su abismante sed de sangre. Sólo algo lo inquietaba…la mención de aquel engendro de ojos sangrientos con el fuego negro no podía ser otro más que Yunho. Y si quemó la mansión de Jaejoong y quemó la sede de la Orden de vampiros…eso sólo podía significar que algún tipo de resentimiento en contra de los vampiros había nacido. Realmente no podría imaginarse en qué escenario se habría producido la guerra, pero algo…definitivamente gatilló semejante panorama. La respuesta…quizás vendría con el tiempo, susurrada por alguno de sus secuaces, pero por ahora tan sólo podía estar seguro que era algo oscuro…muy oscuro.
“Terrible, de verdad. Una verdadera lástima” Junsu hizo un ademán con la mano, lanzando un suspiro. “Realmente lamento los daños a la propiedad, de seguro algo horrible pasó cuando estaban en la pelea para hacer reaccionar así al…engendro” Dragan escudriñaba cada gesto y palabra que Junsu articulaba, en búsqueda de alguna señal o algún indicio que le indicaran que había descifrado lo que pasaba. Mas su rostro era una verdadera máscara de piedra, con ojos grises más indescifrables que nunca.
“Ha sido lamentable todo lo que ha pasado, pero eso no quiere decir que nos quedaremos de brazos cruzados. La Orden de vampiros debe levantarse de nuevo y ahora…necesitamos gente con convicciones, y con el coraje suficiente para ejecutar los cambios” Daimon fijó la vista en Junsu, quien le asintió con un dejo de curiosidad alumbrándole el rostro, animándolo a proseguir.
“Si he venido hasta tu morada, Kim Junsu, es porque me han llegado comentarios muy buenos referente a tu estatus como vampiro aquí en Seúl. Los vampiros recurren a ti para el tráfico de sangre, y tú…sin embargo, ahora estás propagando que ya no debería haber limitaciones y que los vampiros deberían empezar a matar y a alimentarse solos como lo hacíamos siglos atrás al estar en constante pugna con las bestias. ¿Todavía mantienes…esa forma de pensar?”
“Por supuesto” Junsu lanzó una risita, enderezándose del sillón. “¿Por qué depender de una bolsa con sangre cuando nuestras fuentes de alimento están allá afuera y con tan sólo un conjuro de nuestros ojos los podemos volver sumisos y moldeables? Los lobos han sido reducidos, yo diría que en una cantidad bastante alta, porque en todas mis cacerías no me he topado con ninguno”
“Y es por ese mismo pensamiento que quiero que te conviertas en uno de nosotros, Kim Junsu” Daimon le sonrió y Junsu pudo atisbar el brillo de sus filosos caninos.
“Vampiros como tú, con un pensamiento radical…son los que nos pueden sacar de la represión y nos pueden llevar de vuelta a los siglos de oro, cuando nos mimetizábamos entre los mortales, bailábamos y disfrutábamos en sus fiestas, y nos alimentábamos de su sangre por las noches, sin ninguna bestia detrás para cazarnos y erradicar nuestras prácticas. Los siglos de oro, sin duda alguna”
“La Orden de vampiros está dispersa” Junsu inquirió y Daimon asintió.
“Pero no muerta, tan sólo…tenemos que volver a empezar, y con un personaje tan bien inculcado en la aristocracia vampírica de Seúl…no nos costará trabajo volver a poner las cosas en marcha”
“No sé hasta qué punto podamos inculcar cambios” Junsu se encogió de hombros y luego volvió a hablar. “Pero la idea de volver a los siglos de oro que tu comentas es simplemente irresistible. La idea de poder beber libremente de un mortal y disfrutar…nuestra inmortalidad me parece que es más derecho que lujo,  y creo que…ya es hora de salir de las sombras”
“Entonces, mi estimado… ¿Tenemos un trato?” Daimon le sonrió, acercándose y tendiéndole una mano. Junsu reflejó su sonrisa mientras la estrechaba.
“Cuenta conmigo”





-o-



Koiko: Lo sé…me he tardado la vida en subir el capítulo pero es que he conseguido un trabajo de verano y me consume todo el tiempo y cuando llego a casa estoy cansada y he tenido poco tiempo para escribir así que…esto va lento pero seguro eh! Que no voy a abandonar y este año si o si termino la historia, lo juro xD Espero que todas mis lectoras hayan tenido unas felices fiestas, hayan brindado por un año mejor y les deseo todo el éxito del mundo para lo que se les venga! En lo personal este año para mi fue fatal pero tengo todas mis fichas puestas  en el 2014, con una nueva historia y más one-shots para todas! Yay :3
Volviendo a la historia: sé que varias me van a repudiar por lo que le hice a Changmin cuando había dado esperanzas de que viviría. En mi defensa debo decir que varios  de mis autores favoritos han matado a mis bias y he vivido con ello xd pero la razón de peso es que necesito poner en la mesa que Yunho no es el mismo y que su bestia…bueno no voy a adelantar pero va a jugar nuevamente un papel mucho más duro acá. Así que bueno, ustedes ya deberían saber mi estilo, esto está lleno de sangre, muerte, intrigas, guerra de intereses y todo revuelto en esta gran pared que es la novela. Además quiéranme un poquito…regresé a Junsu y su nueva faceta jeje, además Jieun también juega un papel con su percepción paranormal…así que esto se viene fuerte con ese presagio: si ya tienen una pista de lo que podría pasar es que es exactamente a lo que iremos jeje.
Por si no lo notaron, estoy trabajando en una serie de one-shots para “Cielo sin estrellas” (la verdad no sé a dónde voy con eso, sólo son ideas que vienen a mi mente y que tengo que plasmar) básicamente es angst pero espero darle un giro como siempre…así que échenme porras con eso también y las amaré aún más.
Es eso, todas las que siguen conmigo tienen mi corazón, mi yelmo y mi cota de malla…y al final de la historia les daré hasta mi lanza jaja xd Gracias por leer y todos los comentarios animan a mi Musa a seguir :’)

Love is a Force of Nature. Cap 57

“Casi Humanos”

Perdí mi corazón y lo enterré en profundidades
Bajo el mar de hierro..
[Crystal Ball, Keane]


“¿Querías verme, Yunho?” Ji Hae avanzó algo insegura hasta donde yacía la figura de su hermano, sentado en el borde de la cama en la improvisada madriguera que Hina había tomado como lugar de descanso. Yunho tenía la mirada clavada en el suelo y tiraba de los mechones de piel que cubrían la cama en un gesto bastante ausente. Subió el rostro para mirarla y Ji Hae tuvo que contener el suspiro; esos ojos rojos cargados de sangre podían transportar a cualquiera directo a las penas del infierno.
“Si, aún espero a Taemin pero Hina me ha dicho que se encuentra ayudando en las curaciones. Hay algo que tengo que pedirte hermana, acércate” le hizo un ademán con la mano y Ji Hae asintió, caminando los pasos restantes hacia su figura, parándose a su lado y con la curiosidad evidenciándose en su rostro.
“Sé que…las cosas no han estado muy bien entre nosotros” Yunho comenzó y Ji Hae mordió su labio inferior, agachando la mirada y sintiendo la culpa tensándole las entrañas.
“Pero quiero que sepas que yo no guardo ningún rencor alguno. Todo lo que pasó…es pasado, como te lo comenté antes, tan sólo quiero que…volvamos a confiar nuevamente, como antes” Yunho le tomó la mano y Ji Hae le abrió los ojos, sorprendida con el gesto pero sobre todo conmovida. Estaba consciente de todo el daño y sufrimiento que le causó a Yunho en su momento, pero ahora…Yunho parecía haber hecho una gran separación en su vida, dejando atrás lo que fue para asimilar su presente y su…futuro. Sonrió, apretando su mano, y luego se lanzó a sus brazos, incapaz de contenerlo más. Yunho la estrechó de vuelta, rodeándola con sus brazos y suspirando. La había extrañado, por supuesto que sí, Ji Hae era también su sangre fraterna, era su pequeña y adorada hermana…y a pesar de todo, Yunho sabía que todo lo que hizo fue por las duras enseñanzas que su padre le inculcó. Ya no la culpaba de nada, todo había quedado en el pasado.
“Yunho-oppa…” susurró y Yunho sintió las lágrimas humedecer su figura mientras ella lo estrechaba con más fuerza.
“No llores, Ji Hae. Ya no habrán más lágrimas…necesito que seas fuerte, que saques la fuerza que sé que también fluye por tus venas para asumir el cargo que estoy por asignarte”
“¿Cargo?” Ji Hae se separó un poco de sus brazos, mirándolo a los ojos y esta vez ya no sintiéndose tan intimidada por las iracundas orbes. Yunho era su hermano, y a pesar de todos los conflictos la había perdonado. Ya habían alcanzado su paz y ahora él cargaba con el estigma de haber perdido a su otra mitad, a su complemento…convirtiéndose en un lobo errante, solitario; ‘De la Noche’, envuelto en el luto eterno e incapaz de unir su sangre a otra persona. Lo menos que podía hacer por él era apoyarlo.
“Apenas llegue Taemin vamos a viajar a la Resistencia. Quiero que vengas conmigo, Ji Hae…quiero que seas mi Loba Mayor” Yunho le sonrió, tan sólo una pequeña curvatura de sus labios pero para Ji Hae fue suficiente. Con todo el dolor que lo agobiaba Yunho ahora tomaba las riendas de su nuevo cargo, y Ji Hae se aseguraría de no volver a fallarle…jamás.
“Para mí no habría honor más grande que ese” Ji Hae sonrió, radiante, y volvió a estrechar a su hermano. Taemin los encontró asi, abrazados, cuando se hizo presente en la madriguera.
“Excelencia” articuló, parado en la entrada y esperando por su respuesta. Ji Hae se separó de su hermano y Yunho le hizo un gesto a Taemin para que se acercara.
“Justo a tiempo, Taemin. Acababa de proclamar a Ji Hae como la nueva Loba Mayor” Taemin abrió los ojos de par en par e inmediatamente hizo una pequeña reverencia ante ella, articulando.
“Será un verdadero honor servir al lado de usted, Loba Mayor” mantuvo la cabeza agachada hasta que Ji Hae se acercó hasta su figura y le puso una mano en el hombro. Cuando Taemin subió el rostro, no pudo evitar ruborizarse ante la sonrisa que adornaba su rostro.
“Está bien, Taemin…no tienes que ser tan formal estando solos. Yo…soy nueva en esto, y tú ya fuiste Lobo Mayor, estaría muy agradecida si me transmites tus conocimientos”
“Estoy a su disposición” volvió a bajar el rostro y Ji Hae le palmeó el hombro, volteándose para mirar a Yunho y esperar sus palabras.
“Bien, está resuelto entonces” Yunho se paró de la cama y Taemin no pudo evitar notar que el fuego que fluia por sus venas casi se podía sentir al estar en su presencia.
“Hina vendrá pronto a abrirnos el portal y presiento…que tendremos una agenda bastante apretada” Yunho clavó los ojos en Taemin y el inmediatamente balbuceó.
“Reuniones con cada uno de los representantes de la Resistencia de otras localidades. Todos…quieren ver al ‘Padre’ del Nuevo Orden y observar el fuego con sus propios ojos”
“Y lo verán, claro que lo verán. Cualquiera que se niegue incluso tendrá el placer de morir por una de mis hijas” Yunho avanzó hasta la salida de la madriguera y Taemin y Ji Hae abrieron los ojos de par en par cuando una llama de fuego comenzó a reptarle por el brazo derecho hasta terminar enroscada en su cuello. Ambos…podían jugar que la llamarada en el cuello de Yunho alzó un rostro propio y siseó cual cobra…dejando sólo chispas a su alrededor.




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“¿Podrás encargarte de todo?” Yunho le preguntó a Hina cuando ella los encontró en el camino. Ella ya había estado hablando con los híbridos, comenzando a fomentar que abandonaran sus madrigueras bajo tierra y que se asentaran en la colonia del bosque junto a sus nuevos hermanos, tal como Yunho se lo había comentado. Sonrió y asintió con la cabeza, sus largos mechones platinados cascadeando por sus hombros ante el gesto.
“Claro que sí, admito que con los lobos del bosque la cantidad de gente que tendré que asistir será mucho más grande de la que acostumbro, pero es parte de las nuevas eras” Yunho le asintió y su mirada se perdió por lo recovecos de la colonia del bosque, escaneando los puestos de curación improvisados y el ir y venir de lobos y híbridos que ahora se mezclaban y ayudaban como iguales…tal como se había propuesto y finalmente logrado. Vislumbó una negra cabellera aproximándose con rapidez hacia dónde se encontraba y no tardó en percatarse de que se trataba de Siwon.
“¡Excelencia!” lo escuchó gritar al abrirse paso. Yunho le hizo un gesto con la mano mientras él avanzaba con pasos raudos a su encuentro.
“Me enteré de tu nuevo rumbo” Siwon comentó al llegar y Yunho asintió.
“Es hora de inculcar los cambios definitivos, y supongo que tú estás coordinando la partida de vuelta al norte” Yunho lo miró a los ojos, notando como Siwon evitaba su mirada. Ya comenzaba a acostumbrarse a esa tendencia que la gente adoptaba cuando lo tenía al frente: los ojos del infierno eran el estigma del Lobo de la Noche, el sabueso que llevaba el luto por dentro y por fuera y que lo convertía en solitario y errante. Siwon llevó una mano a su cuello, luciendo algo nervioso pero quizás era tan sólo producto de su nuevo aspecto…
“Si, estamos afinando los últimos detalles. Curaciones a los norteños y esperando que la manada se reponga para poder marchar nuevamente. Sooyoung está algo inquieta y quiere volver pronto, su fecha de alumbramiento se acerca y quiere que el cachorro nazca en el norte”
“Comprensible” Yunho volvió a asentir y luego se acercó un poco más a Siwon, posando una mano en su hombro. Lo sintió sobresaltarse un poco, pero luego se calmó. Aún evitaba su mirada.
“Hina quedará a cargo de la nueva colonia del bosque y Dakho será el encargado de velar por mis tierras del sur. Necesito que estés en constante contacto con ellos, es probable que yo tenga que estar un tiempo en Seúl…supervisando que los cambios se efectúen y velando por la seguridad de los humanos. Si algo llegase a ocurrir, cualquier complicación…Hina es mi intermediaria directa, pero de todas formas yo estaré rondando por las dos dimensiones”
“Lo entiendo” Siwon alzó la mirada tratando de mantener el contacto visual mientras hablaba. “Y como tu alpha en el Norte seguiré velando por mis pares…estoy seguro que tu voz se cumplirá sin ningun problema Yunho, ya...le has probado a todos tu fuerza” Siwon le devolvió el gesto, posando su mano derecha sobre su hombro y Yunho curvó los labios tan sólo un segundo antes de susurrar.
“He pagado el costo más caro por ello” su mano abandonó el hombro de Siwon y él hizo lo mismo; sintiendo casi como si el aire se hubiese tornado más denso con su susurro…todo su desgarro y sufrimiento embotellado dentro de esas iris sangrientas dignas de una abominación. Pero Siwon sabía que no era una abominación…era el Padre de los lobos y de los híbridos, su reencarnación; había perdido prácticamente la vida para generar los cambios y ahora…nada lo detendría hasta que obtuviese el completo control para garantizar un futuro pacifico. Lo observó voltear la mirada hasta Hina, quien parecía estar esperando por su aprobación.
“Espero regresar para verte con tu cachorro en brazos” Yunho le dijo, curvando los labios en el atisbo de una pequeña sonrisa antes de asentirle a Hina quien comenzó a concentrar sus energías en torno a sus manos. Siwon observó cómo ella cortaba el aire con cristales magentas que abrieron una grieta en la atmósfera y de pronto…el cielo azulado y las edificaciones ostentosas de Seúl fueron vislumbradas de a poco. Los cristales magentas comenzaron a rodear los cuerpos de Yunho, Ji Hae y Taemin: en menos de un segundo habían desaparecido, engullidos por la grieta que desapareció de la vista.
“Wow…” Siwon susurró, aún perplejo. Jamás había visto una apertura de portal en directo y prácticamente le había quitado al aliento.
“Tú también puedes regresar a Seúl un dia de estos” Hina le sonrió, con los ojos magentas brillosos y centellantes producto de la energía que aún le vibraba en el torrente. “Es tan sólo cuestión que lo pidas”
“Lo pensaré…quizás visite a Yunho un día de estos en la sede, pero por ahora tengo que velar por mis norteños”
“Debemos cuidarnos mutuamente, sólo asi el futuro por el que Yunho tanto sangró podrá hacerse realidad”
“Es curioso” Siwon lanzó una risita mientras comenzaban a caminar hacia las improvisadas enfermerías. Hina lo miró, arqueándole una ceja.
“Jamás habría pensado que terminaría concordando con una mujer maldita…ni menos trabajando a su lado como una igual”
“¿Y eso te molesta?” Hina le preguntó, algo divertida pero él negó con la cabeza.
“Me sorprende. Yo mismo he cambiado…siento que Yunho me cambió, y asi como me cambió a mi fue cambiando la manera de pensar de todos…sacando las vendas de los ojos y planteando lo evidente: peleábamos por causar innecesarias,  cuando juntos somos más fuertes”
“Y eso, mi estimado, es lo que Yunho debe plantear a su vez alla en el mundo de los mortales. Y no sólo eso…ahora debe luchar nuevamente contra otra amenaza: los vampiros que acechan las calles y matan a destajos, el principal problema de la Resistencia”
“Si…aún le queda tanto por hacer, tan sólo lamento que haya tenido que perder a Heechul de su lado. Heechul…le daba a Yunho cierto balance y ahora que lo ha perdido, carga con la cruz de ser un Lobo de la Noche y vivir con el desgarro”
“Sin duda haber perdido a Heechul trastornó a Yunho por completo, pero de alguna manera…creo que lo está asimilando. Su poder incluso ha cambiado…mutando junto con su nueva forma. Creo que Yunho ha aceptado su destino, y tal como lo escuché susurrar…velará por sus hijos y esperará por su hora. Ese…es su nuevo propósito en la vida”
“A veces me pregunto cuán lejos podrá llegar…cuántos cambios podrá inculcar…” Siwon se detuvo ante un puesto de curación, volteando para mirar a Hina. Ella simplemente sonrió.
“Como el nuevo Padre, está también en su destino descubrirlo. La única certeza que tenemos es que de la mano de Yunho…viene el comienzo de una nueva era”


xXx



“Jamás pensé que pondría un pie dentro de este lugar…y mírame ahora, entrando como su líder” Yunho le susurró a Ji Hae mientras dos robustos licántropos bajaban la cabeza ante su presencia y  le abrían las puertas. Los tres entraron con pasos raudos, Taemin apresurándose para quedar adelante y comenzar a guiar el camino hacia las entrañas de la edificación.
“Creo que ninguno de los dos podría haber imaginado cómo íbamos a terminar” Ji Hae le susurró a su hermano; sus ojos escaneando los pasillos estrechos por los que estaban siendo guiados, dignos de un verdadero laberinto. Caminaron hasta que finalmente la estrechez y curvaturas de los pasillos revelarón una imponente cámara.
“Bienvenidos al Salón del Fuego” Taemin les dijo, haciéndose a un lado para dejar avanzar a Yunho y Ji Hae. Yunho abrió los ojos de par en par al vislumbrar las antorchas de fuego azulado, vibrantes y resplandecientes reflejándose contra el mármol negro del suelo y brindándole a la sala un brillo de zafiros místico, acompañando la imponencia que poseía el salón. Avanzó hasta la larga mesa, llegando hasta la madera y volviendo a sorprenderse al pasar una mano por el barniz y vislumbrar los relieves de los continentes y los nombres de los países grabados sobre ella. Parecía ser una mesa digna para coordinar planes y estrategias, y cuando Yunho llegó  a la cabecera…la imagen de la majestuosa silla lo encandiló. Las enormes fauces talladas en los bordes parecían estar a punto de atacar: la madera brillando y resplandeciendo con la luz de las llamas a su alrededor.
“Ahora es su silla, Excelencia” escuchó el susurró de Taemin a sus espaldas. Yunho sintió como si lo hubiesen traído de vuelta a la realidad, demasiado embobado en la perfección de semejante silla  digna de un trono. Se acercó a ella aún con inseguridad, y cuando hizo ademán de sentarse miró a Ji Hae, quien tan sólo le asintió. Al sentarse y dejar descansar sus manos en las cabezas de los lobos, Yunho no pudo evitar sentirse como lo que la gente decía que era: como un verdadero regente de un nuevo mundo.
Taemin observó a Yunho sentado en la silla y un estremecimiento lo recorrió de pies a cabeza al estar consciente de que esa imagen ya había sido revelada ante sus ojos. Taemin rara vez soñaba…pero cuando lo hacía, el sueño era acompañado con una verdadera premonición. Se le apretó el pecho al hacer eco de la última conversación que tuvo con Kyuhyun; él prácticamente había estado consciente de su muerte…
“Taemin” la voz de Yunho lo sacó de su inconsciente. Taemin lo miró a los ojos, expectante. “Supongo que debo tener muchas cosas por hacer…”
“¡P-Por supuesto!” balbuceó, bajando la cabeza. “Voy a ponerme en contacto con los licántropos del consejo para coordinar sus nuevas reuniones. Con su permiso” hizo una reverencia y desapareció por los pasillos con pasos raudos.
“¿Tú crees que lleguemos a acostumbrarnos aquí de nuevo?” Ji Hae le preguntó a su hermano, sus ojos posados en los relieves de los continentes sobre la mesa. Yunho observó atentamente como ella delineaba las tierras con las yemas de sus dedos antes de contestar.
“No planeo quedarme aquí por siempre. Debo velar por estas tierras y las ocultas a la vez”
“Seúl…” Ji Hae susurró. “Será nuestro hogar por ahora”
“Hasta tomar las riendas de las cosas supongo  que lo será” Yunho se levantó de la silla, caminando hasta su hermana que aún rozaba la madera de la enorme mesa en un gesto bastante ausente. Cuando le puso una mano en el hombro ella se sobresaltó, mirándolo a los ojos.
“Se fuerte, Ji Hae. Nunca olvides que en mi ausencia tu voz será mi voz”
“Pero estás aquí ahora” ella balbuceó, aún confusa pero suponiendo que su hermano tan sólo estaba recordándole las obligaciones que conllevaba su nuevo rango. Yunho no le contestó y tan sólo caminó en silencio hasta la entrada. Cuando abandonó el salón,  Ji Hae percibió la abrupta perturbación del ambiente y el cambio: las llamas con centellas azuladas se fueron apagando hasta resplandecer con el mismo fuego azabache que le recorría el torrente.

xXx



El día resultó ser más exhaustivo que incluso una tarde de entrenamientos. Yunho tuvo que recibir a cada uno de los líderes de la Resistencia, todos de distintos países y con distintas visiones. Aunque toda reunión terminaba con la misma reacción cuando Yunho hacía nacer de su mano derecha una llama de fuego negra: el ‘Padre’ que resbalaba de sus labios desde sus distintas lenguas y que era traducido a Yunho por medio de intermediarios. Luego de ello, presentar el nuevo tratado y explicar los términos de paz era un juego de niños…cada palabra que salía de los labios de Yunho se convertía en ley tan sólo por haber generado esa pequeña muestra de poder. Inculcar las nuevas creencias tomaría tiempo, Yunho lo sabía…pero las bases ya habían sido impuestas y ahora era tan sólo cuestión de tiempo para que las nuevas generaciones supieran de la existencia de los híbridos como nueva raza y no como aberración.
“Hemos finalizado por hoy, Excelencia” Taemin bajó el rostro ante Yunho, quien se removía ya incomodo en la silla. Habían sido demasiadas horas repitiendo lo mismo y el cansancio ya le había entumecido los miembros.
“Creí que no terminaría nunca” Yunho suspiró, levantándose y estirando sus músculos, haciendo una mueca ante lo tenso que se sentía. Taemin observaba cada una de sus mociones con ojos atentos, expectante a cualquier orden o mandato, inmediatamente comenzando a seguirlo cuando Yunho hizo ademán de abandonar el salón.
“Hizo un muy buen trabajo, Excelencia. Los líderes han quedado más que conformes y lo seguirán” Yunho escuchaba la voz de Taemin alagar su desempeño detrás mientras ambos se perdían por los estrechos pasillos de la Resistencia, hasta la parte interna y más privada donde yacían las recamaras. Ascendieron por unas escaleras de caracol hasta la torre del Lobo, donde los nuevos aposentos de Yunho lo aguardaban. Había dos robustos licántropos en las enormes puertas de madera, que bajaron la cabeza de abrupto al reconocerlo y le abrieron la puerta. Ante él, la amplia instancia se reveló en toda su majestad: la chimenea con el fuego ya encendido chisporroteante brindando un calor hogareño a la habitación que de por sí parecía fría. A la derecha yacía una enorme estantería llena de libros que por el polvo que los recubría parecían estar intactos quizás de años. El comedor era de caoba barnizada, con una mesa cuadrada y cuatro sillas talladas con el mismo diseño del salón: los lobos y sus fauces acechantes listas para atacar. La cama era amplia, y estaba cubierta de pieles…cosa que a Yunho le provocó un nudo en el estómago. El lecho le recordaba a su antigua cama en la colonia de híbridos, y lo primero que atinó a hacer fue caminar hacia la cama y enterrar los dedos en la piel.
“Espero que la habitación sea de su agrado” la voz de Taemin lo trajo de vuelta, pero tan sólo un poco…parte de él aún está perdida en la nostalgia, parte de él aún podía observar la figura de Heechul dormida en el lecho cubierto de pieles, su largo cabello rojizo cascadeandole por los hombros como verdaderas serpientes escarlatas…
“Es acogedora” Yunho murmuró, el suspiro escapando de sus labios sin poder contenerlo.
“La habitación de Ji Hae está cruzando el pasillo, es la del fondo. Yo estaré en las estancias de abajo, la torre del Lobo sólo es para el Líder y su Lobo Mayor” Taemin hizo una pequeña reverencia ante Yunho, dispuesto a retirarse al verlo tan absorto, pero cuando hizo ademán de girarse la voz de Yunho lo detuvo.
“Aún no confió plenamente en ti, Taemin” el tono de su voz prácticamente le heló la sangre y Taemin fue incapaz de voltear a mirar a su líder.
“Así que si planeas hacer algo para cumplir la voluntad de Kyuhyun, sólo te diré una cosa: mis serpientes de fuego me reptan por el cuerpo por las noches...y morir calcinado es una de las peores muertes” su voz eran tan sombría y áspera que Taemin no encontró el habla. Tan sólo pudo volver hacer otra reverencia antes de salir de su habitación prácticamente despavorido. Sabía que Yunho tenía sus razones para desconfiar…pero la parte desalmada que llevaba al ser un Lobo de la Noche estaba también al acecho, y no dudaría un segundo en liberarla. Él era el Padre y a partir de ahora cualquiera que estuviera ante su presencia debería pensar bien antes de siquiera hablar…




-o-



Koiko: Sé que me tardé de nuevo pero vengo llegando de mis vacaciones y como buenas vacaciones estuve desconectada de todo. Sé que es corto pero necesitaba plantear el nuevo papel de Yunho en la Resistencia junto con sus obligaciones. Próximo capi ya sabremos del Jaechun y muchas otras sorpresas jeje


Sociedad - Cap. 9

Te lo dije…


Flashback…

Changmin sale más que apresurado hacia el salón de Minho, pues ha quedado con él para acompañarlo a su casa. Mientras lo veo irse, alguien se para frente a mí. Era Taemin.

-¿Qué quieres?-Le pregunte de forma fría

-¡Vaya! como son las personas. Al principio del día me hablabas como otro de tus amigos y ahora no puedes ni verme- Me decía mientras me sonreía burlescamente

-Eso era antes de saber que eras un idiota obsesionado- Sin hacerle mucho caso tome mi mochila y camine a la salida

-Jajajaja sí que eres divertido- Me alcanzo y cerró la puerta

-Déjame salir- Cada vez me irritaba más

-Mira, solo te dejare algo bien claro- Se cruzó de brazos- Si tu interfieres con mi Minho y yo, tu sufrirás- Me lo decía en tono “amenazador”

-Jajajaja claro ¿y que harás? ¿Arañarme? Por favor mejor aléjate de ellos antes de que salgas más lastimado- Le decía mientras lo apartaba de la puerta y la abría, dispuesto a salir

-Sí que eres tonto- Me detuve para escucharlo- No se puede hacer sufrir solo con golpes- Después de escucharlo salí y cerré la puerta.

Fin Flashback

-¿¡Que quieres decir con eso!?- Le gritaba Donghae mientras se levantaba de su asiento

-Nada… simplemente le recuerdo a Jaejoong una linda platica que tuvimos, bueno, debo irme- Se dio la vuelta para salir pero Minho lo alcanzo y lo detuvo

-¿Porque?...

-Porque él está interviniendo con nosotros- Le decía Taemin mientras lo veía con una mirada dulce

-Taemin…-Minho demostraba algo con su mirada, decepción

-Mejor dime tu, porque te quedaste con Changmin ¿eh? ¿Acaso no soy lo suficientemente bueno?- Le preguntaba mientras estaba a punto de llorar

-Sabes que no es así… Tae… tu eres como mi hermano… entiéndelo, por favor, ya no te hagas más daño…- Le pedía Minho mientras acariciaba su mejilla

-Está bien- aparto la mano de Minho- ¡me olvidare entonces de ti y todo lo que hemos vivido juntos!- Taemin se soltó a llorar y antes de que Minho pudiese detenerlo, el salió corriendo por el pasillo

-No puedo creer que haya sido ese chico- Decía Wookie desde su asiento

-Sí, ni yo me lo imaginaba- Le decía Donghae mientras se volvía a sentar

-Jaejoong… yo…disculpa, fue todo por mi culpa-Minho regreso a mi lado y me miraba con los ojos acuosos

-No, no es tu culpa, creo que de cierta manera fue también mi culpa, no debí retarlo…

-¡JAEJOONG!... esto es malo…- Siwon llego masque agitado al salón

-¿Q-que… sucede?-Tenía miedo de saber

-Jae…- apenas llegaba Heechul- lo siento, llegamos demasiado tarde, el director ya estaba en el despacho

-¡¿Qué?!- Estaba a punto de llorar

-Hyung, el director ya vio los volantes, ahora está intentando localizar a Yunho- Me decía Yoochun mientras se sentaba a mi lado

No pude evitarlo y comencé a llorar, inmediatamente Yoochun me abrazo mientras Wookie intentaba consolarme. Nadie decía nada. Llore un rato hasta que llego Changmin…

-Chicos, no encontré nada más en la escuela… ¿Jaejoong? ¿Qué tienes?- Me preguntaba mientras se acercaba a mi

-El… director…- Sollozaba aun entre los brazos de Yoochun

-¡Jaejoong! Qué horror, encontrarte así ¿estás bien?- La voz de una chica llego a mis oídos

-¿Vi-Victoria?- me separe un poco de Yoochun y seque mis lagrimas

-Si…- Changmin nos veía raro a los dos- ¿cómo se conocen?... bueno no importa, ella es mi mejor amiga y apenas comienza a estudiar aquí- Me decía Changmin

-Eso no importa ahora, Jaejoong ¿porque estas así?- Me preguntaba Victoria mientras se arrodillaba frente a mí y tomaba mis manos

-Es que…- Intente calmarme para poder hablar con ella

-Haber alumnos ¿son de esta clase?- Nos preguntaba uno de los profesores

-No, ya nos retiramos- Le decía Siwon mientras jalaba a Hee

Me levante junto con Yoochun y fui a mi clase. Al llegar al salón, no estaba Taemin. Me senté en mi banca y me recosté en ella. Realmente no tenía ganas de hacer nada, solo quería estar en casa y que todo se arreglara. Pero mi suerte no era buena.

No hice absolutamente nada en las clases. Ni siquiera salí a tomar el almuerzo, Yoochun y Changmin insistieron pero no tuvieron resultado. En todo el día no vi a Yunho y mucho menos al director. Terminaron las clases y yo me dirigí solo a mi casa. En el camino surgieron las múltiples preguntas sobre que le habría pasado a Yunho ¿Y si lo corrieron por mi culpa? ¿Ya le habría arruinado su trabajo?

Llegue a casa, me cambie y me acosté en mi cama a escuchar música. Seguía sin tener hambre, sin pensarlo, me quede dormido y fui despertado por un mensaje. Me levante y revise la hora 3:26am. Me extraño el mensaje a esa hora y al revisarlo, quería volver a llorar.

“Amor ¿estas despierto? Estoy en la puerta de


Tu casa ¿podemos hablar?”


Sin pensarlo dos veces corrí a la puerta y la abrí. Efectivamente, ahí estaba Yunho, sentado en los escalones de la entrada.

-Yunnie…- Le decía desde la puerta

-Jaeboo…

Se levantó y camino hacia donde estaba. Cuando ya estaba cerca me abrazo. Yo me aferre a su pecho y comencé a llorar

-Shhh… tranquilo… no llores, mi bello ángel, no lo hagas- Me decía mientras me abrazaba más fuerte

-Yunnie… perdóname… perdón…-Le decía entre sollozos, me separo de él y comenzó a secar mis lagrimas

-No, no pidas disculpas…- Beso mi frente- ¿puedo pasar?

-S-si…- Me hice a un lado y el entro a la sala y se sentó. Cerré la puerta y lo seguí

-P-Perdón…- Me acerque y me quede a la orilla del sillón

-No es tu culpa- Suspiro y pasó sus dos manos por su cara, se veía estresado

-Pero si yo no te hubiese pedido la oportunidad…

-Oye, ya te lo dije ¿no? Es culpa mía, no tuya- Me contesto un poco irritado para después recargarse en el sillón

-¿Y que pasara?- Le preguntaba mientras me acercaba a el

-No lo sé, el director estaba muy enojado y decía incoherencias- Jalo mis manos y me sentó en sus piernas para abrázame

-¿Y si nos corren a los dos?- Me recargue en su pecho, intentando no llorar

-Solo me correrán a mí, no dejare que manchen tu historial académico- Me decía mientras acariciaba mi cabello

-¿Y tú? ¿Es que acaso tu carrera no importa?- No me dijo nada, simplemente me beso

-Jaeboo~… probablemente ya no podremos estar los dos en una misma escuela…

-Entonces… ¿nos van a separar?- Levante mi vista y lo vi, quería llorar

-Si…- Cerro sus ojos y suspiro

-¿Te olvidaras de mí?- Las lágrimas comenzaron a salir

-No, claro que no. Te quiero demasiado, nunca podría olvidarte- Secaba las lágrimas que caían de mis mejillas

-¡No quiero que te vayas!- Y de nuevo comencé a llorar

-No hay opción amor, no podemos hacer nada- Me escondió en su pecho y yo me aferre más a el

-Quédate... por favor… solo esta noche…- Pedía entre sollozos, esperando tener resultado

-Solo esta noche, Jaejoong…

Me levante de sillón y tome su mano. Caminamos hacia mi cuarto y cuando llegamos se quitó la chamarra que llevaba junto con sus zapatos y se acostó. Hice lo mismo que él y me acosté de frente a él. Inmediatamente el me abrazo y me susurro en mi oído antes de dormirse.

-Jaejoong… mi amor, todo saldrá bien, solo promete no llorar más, Te amo- Termino su frase mientras me besaba la frente y se quedaba dormido.

Me quede ahí acostado observándolo dormir. No quería dormir, sentía que si lo hacía a la mañana siguiente ya no estaría a mi lado. Pero mi día había sido cansado y sin querer me quede dormido. A la mañana siguiente fui despertado por el molesto despertador. Lo apago e inmediatamente volteo y ya no está Yunho, pero en su lugar hay una nota.

“Jaejoong:


Mi querido Boo, me duele tanto el saber que nos separaran, por eso me fui antes de que despertaras, no podría ver esa hermosa sonrisa con la que despertarías por última vez, sería muy doloroso para ambos, por eso decidí huir de esta manera.


Espero que lo entiendas y no llores más por mi culpa, no sería justo.


Prometo jamás olvidarte, así como sé que tú tampoco lo harás. Sigue con tu vida, eres muy guapo y talentoso como para quedarte con un viejo profesor como yo. Ojala lo entiendas.


Sin más que decir me despido, esto no será un adiós sino un hasta luego.


Te amo mi querido alumno Kim”


No pude evitarlo y llore ¿Porque tenía que ser así?

Sin ganas de hacer algo me preparo y salgo a la escuela, después de todo debo seguir. En el camino me encontré con los chicos como siempre y caminamos juntos a la escuela pero no hablamos para nada. Llegamos y las mismas miradas de ayer están sobre mí. Sin más camino y entro al salón, pero para mi sorpresa, Taemin ya está ahí. En este momento desearía golpearlo y decir cuanto lo odio… pero no soy así.

Paso por un lado suyo y me siento, me doy la vuelta para ignorarlo, pero al parecer él quiere seguir jodiendome la vida.

-Jaejoong… sobre lo que paso…-Me voltee y lo mire serio

-¿Qué quieres? No crees que ya fue suficiente… -Hable con un tono bastante elevado

-Por eso es que quiero disculparme…- Me miraba con suplica

-¡Y crees que con eso Yunho va a regresar!- Me levante enojado de mi lugar y Taemin hizo lo mismo. Se acercó a mí y tomo mis brazos

-¡No! ¡Pero quiero ayudar a que se quede!

Estaba tan enojado por lo que me estaba diciendo ¿cómo demonios tenía el valor para decir tantas tonterías? Mi cuerpo reacciono solo, tome sus manos y lo avente al suelo. Cuando estaba en el suelo me cerque a él y lo tome por el cuello de su camisa

-Escúchame bien, no quiero saber nada de ti, no te me vuelvas a acercar…

-¡Taemin! ¡Jaejoong no! Suéltalo-Los dos volteamos a la puerta y era Victoria la que se acercaba corriendo a donde estábamos nosotros

-Jaejoong ¿qué te pasa?- Me gritaba mientras me jalaba de los hombros.

Solté a Taemin y me fui del salón, no quería ver la escenita que me armarían. Perdí todo el día en la azotea escuchando música. Todo era de cierta forma tranquilo hasta que apareció de nuevo Taemin junto con Victoria y Changmin

-Hyung, tenemos que hablar- Me decía Taemin

-No tengo nada que hablar contigo- Le decía mientras me levantaba dispuesto a irme, pero Victoria me tomo de la mano

-Jaejoong, por favor escúchalo- Me decía Changmin desde atrás

-… ¿Qué demonios quieren?- Les pregunte de mala gana mientras me zafaba del agarre de Victoria

-Jaejoong, te debo una disculpa, por mi culpa, mis celos… yo no quería que pasara esto, no pensé que lo correrían… Perdóname Jaejoong ¡por favor déjame ayudar a arreglar el problema!

-¿Porque debería? Te has comportado como un completo idiota y ahora por tu culpa mi Yunnie se ha ido ¡no podre verlo! ¿No lo entiendes?- Comenzaban a acumularse las lágrimas- Además ¿qué me asegura que en verdad lo harás? ¿Cómo sé que no me mientes?

-¡Él no lo hace!- Me grito Victoria- Jaejoong, se lo que ha hecho, pero también sé que te está diciendo la verdad, por favor deja que te ayude

-Hyung, aun no le creo del todo lo que me ha dicho, pero sé que no miente cuando dice que quiere ayudar con Yunho, déjalo intentar por favor- Me decía seriamente Changmin

Los observe a los tres un momento, no sabía si confiar o no, a causa de los celos de Taemin había sucedido todo esto. Tenía miedo de confiar, pero tampoco sabía qué hacer para tener de nuevo a Yunho.

-Pero después no quiero saber nada mas de ti ¿entiendes?- Le decía muy seriamente a Taemin mientras lo miraba

-Lo prometo…-Hizo una venia- gracias hyung

-Bueno entonces ¡a empezar el plan!- Decía alegremente Victoria mientras jalaba a Taemin de la mano

-Vamos Jaejoong, es hora de comenzar- Me decía Changmin mientras tomaba mi mano y me jalaba

Llegamos a uno de los salones de uso múltiple y ahí estaban todos los chicos conversando entre ellos. Al acercarnos más me di cuenta de que estaban haciendo pancartas y volantes

-¿Para qué es todo esto?- Les pregunte

-Para mostrar nuestro descontento con lo que ha estado haciendo el director- Me decía Heechul como si nada, me acerque y tome una pancarta

-¡Todas hablan sobre lo de Yunho y yo!- Los mira a todos, esperando una respuesta

-Así es y créeme cuando te digo que no somos los únicos en descontento- Me decía Eunhyuk

-A que te refieres…

-Muchos alumnos se han enterado de tu problema y obviamente están en desacuerdo- Me interrumpió Yesung

-Y como nosotros somos los más cercanos a todo este rollo decidimos hacer todo esto- Le siguió Sungmin mientras me mostraba su cartel

-Entonces hoy los divulgaremos y mañana todos los alumnos que nos están apoyando le reclamaremos al director- Me decía gloriosamente Kyu

-Y todo esto fue idea de Taemin- Me decía con una sonrisa Wookie

-¿Es… enserio?- Le preguntaba a Taemin mientras volteaba a verlo, el solo me sonrió tímidamente

-Te dije que te quería ayudar- Me regaño Victoria

-Gracias… enserio muchas gracias chicos- Le decía mientras sonreía

-Bueno, pues ya que estas aquí ¿qué tal si nos ayudas?- Me decía Siwon mientras me pasaba un papel y colores

Toda la mañana estuvimos haciendo carteles y en la tarde, con ayuda del profesor Leeteuk y Andy, repartimos todos los carteles por la escuela. Cuando terminamos nuestra laboriosa tarea nos fuimos a casa. Cuando llegue a la mía deje mis cosas en mi cuarto tome un baño y cene. No podía dormir, estaba emocionado por lo que pasaría mañana, que tal si no funcionaba. Decidí que era mejor no pensar más en el tema y me quede dormido. A la mañana siguiente me levante y fui a la escuela como siempre, pero esta vez al llegar en la puerta estaba todo un caos, los chicos que nos ayudarían ya estaban afuera de la escuela reclamando al director por lo que había hecho. Cuando por fin logramos entrar, en la puerta del despacho estaban los chicos junto con los profesores molestando al director, el cual al verme me hizo entrar a su oficina sacando a todos.

-¿Se puede saber porque ha hecho tanto alboroto en mi escuela, señor Kim?- Hablaba furiosamente mientras se sentaba en su silla

-Yo no he hecho nada profesor, con todo respeto a sido usted- Me cruce de brazos frente a su escritorio

-¡Yo! ¡Pero que tonterías dice!- Golpeo bastante furioso su escritorio, haciendo que me sobresaltara un poco

-Ninguna, usted corrió a uno de los profesores favoritos solo por tener una relación y ahora corre a su sustituto por que se enamoró ¿Qué esperaba? El alumnado entro en descontento por cuenta propia- Intentaba mantener mi actitud ruda, aunque realmente moría de miedo

-¿Se está escuchando? Lo que usted me está diciendo es una tontería- Se recargo en el respaldo de su silla y me miro fríamente

-¡No lo es!- Estaba desesperado, levante el tono de mi voz y puse mis manos a mis costados- Dígame ¿es una tontería el enamorarse, es que acaso usted nunca se ha enamorado?- Mi voz comenzaba a quebrarse

-Si lo he hecho señor Kim, y sobre todo a su edad, pero quiero que entienda algo.- Recargo sus manos en el escritorio y calmo su tono de voz- Si los alumnos son ya distraídos por cuenta propia ¿se imagina como serian si su profesor fuera su novio? Yo no busco herir a mis alumnos, al contrario, solo quiero que sean mejores.- Me quede callado y bastante sorprendido, solo estaba viendo mi punto de vista, nunca tome en cuenta las razones del director- Por eso quiero despedir a Yunho, no porque no me agrade su relación, sino porque lo veo como un gran distractor para la clase, en específico usted.- Se levantó de su silla y se acercó a mi

-Profesor, por favor deje que Yunho se quede, si es necesario cambiare de clase y tomare música con otro profesor. -Me sentía débil y cada vez mis ganas de llorar aumentaban- Pero por favor no lo transfiera, deje que por lo menos lo vea en los descansos ¡Por favor!- Le suplicaba al director mientras él me miraba con duda

Se mantuvo en silencio bastante tiempo. Giro por su oficina a paso lento y finalmente volvió a su lugar, en el cual una vez se sentó en su silla me miro tranquilamente dejando ir un largo suspiro

-Está bien señor Kim… lo pensare, pero por favor dígale a sus compañeros que dejen el escandalo

-¿Lo promete?- Le preguntaba mientras me paraba frente a el

-Solo si promete no bajar de calificación y por supuesto, no promueve revueltas entre los alumnos

-¡Lo prometo!- Le decía felizmente mientras me lanzaba a abrazarlo por arriba de sus escritorio- ¡Muchas gracias director!- Salí corriendo de su oficina y fui en busca de mis amigos

Corría lleno de felicidad pues al final lo habíamos conseguido y también me di cuenta de lo equivocados que estábamos con el director. Realmente no era una mala persona, simplemente malentendimos por completo sus intenciones. A lo lejos visualice el salón en el que se habían quedado de ver los chicos con el profesor Leeteuk, aumente la velocidad de mi trote y llegue abriendo de golpe la puerta.

-¡Chicos!- Les grite a todos que estaban en el salón esperando junto con Leeteuk-¡El director no lo va a transferir!- Gritaba felizmente mientras entraba respirando un poco agitado

Inmediatamente todos se levantaron y corrieron a abrazarme y decirme que tan felices estaban. Después de contarles todo lo sucedido el profesor Leeteuk nos mandó a nuestras aulas para que no perdiéramos más clases. El día transcurrió y termino como suelen terminar los demás días, pero a diferencia de otros días, hoy estaba más que feliz. Yunho y yo no estaríamos separados. Podríamos estar juntos.