o’ - lantern


Título: o’ - lantern
Autor: Himenie
Género: Horror
Extensión: Oneshot
[Special Halloween 2014]


Dicen que hay una noche en la que una nueva puerta se abre, y no es originalmente una puerta de conexión fatídica, salvo que des con la puerta equivocada, o eso decían.

Las festividades relacionadas con la ‘noche del terror’ son leyendas pasadas aliñadas con la mentira del presente. Él pensaba que todo eso era una exportación de otra cultura, de la cual su país nunca había sido participe completamente.

¿Qué podía ser para él la noche de Halloween? Simplemente una opción para una fiesta completamente estrafalaria y oscura que la gente realizaba. Visto de ese modo, era algo bastante singular. Changmin debería estar agradecido de que aquella invención le permitiese pasar ahora un agradable momento en la acogedora casa de Jaejoong.

Podría decirse que, cualquier escusa servía para que Jaejoong realizase una de esas sofocantes fiestas... Incluso le habían advertido a Changmin que debía acudir disfrazado de algún “ser de ultratumba”, pero él prefirió presentarse con la ropa habitual de su armario. No se sintió tan extraño, pues en la fiesta habían otros invitados que no llevaban disfraz alguno, como Yunho, quien le saludo muy apáticamente en un lado del atestado salón.

— Hola, Changmin. ¿A ti también te obligó a venir? — le preguntó Yunho en un murmullo.

— Jaejoong sabe como convencer a la gente ¡Mira todo el gentío que tiene metido en su casa! — señaló la habitación abarrotada de personas que hablaban en gritos y reían escandalosamente — A todo esto, ¿dónde esta el anfitrión? — dio un vistazo al salón, pero ni rastro de Jaejoong, sólo una tenebrosa decoración.

— No lo sé… pero por allí viene alguien que debe saberlo…—
Yunho señaló al hombre que, ataviado con una gruesa chaqueta oscura y unos sobresalientes y falsos colmillos, se acercaba con una amplia sonrisa en los labios.

— Jun-Junsu … Qué diablos… —
Changmin fue incapaz de contener una carcajada cuando le vio aparecer.

— ¿Diablo? Creí que quedaría bastante evidente que soy Drácula — explicó nada más detenerse frente a ambos y dando una ligera vuelta sobre sí mismo para exponerse. No era un disfraz al uso, pues sólo tenía unos colmillos con los que interpretar el papel.

— ¿Drácula? ¿No crees que sea bastante obvio en ti? — añadió Yunho.

Junsu miró a ambos de arriba abajo — ¿Por qué no vais disfrazados? Como os vea Jaejoong, ¡Ah! Él se va a enfadar tanto que comenzaréis a temer esta noche de verdad… — advirtió.

Changmin encogió los hombros, y alzó la voz para ser escuchado entre todos aquellos gritos: — No creo que sea algo infantil eso de disfrazarse, pues he visto a cada persona… que más que un traje de terror parecía un traje completamente erótico. Pero no tenía intención de disfrazarme. En realidad quería hundir la fiesta de Jaejoong, pero veo que no soy el único que lo pensó…— echó una mirada a Yunho, y este se defendió:

— No tenía ningún disfraz. —

— Lo bueno de tener un disfraz es todas las posibilidades que te da. — comenzó a decir Junsu con entusiasmo — No sabes cuánta gente me ha pedido que le muerda… —

Aigoo…— suspiró Changmin cuando divisó al anfitrión entre los asistentes — Deberíais ver eso…, es todo lo contrario a un ángel — les comentó a ambos, mientras todos redirigían sus miradas a Jaejoong, que parecía correr hacia ellos con unos rápidos pasos que hacían que se alzara y volara aquel enorme abrigo de llamativos símbolos estampados de negro sobre blanco. Portaba en su mano un tridente de color negro, y sobre su cabeza, entre sus cabellos, dos pequeños cuernos del mismo color que estaban enganchados en una diadema (cinta).

— ¡Maldito sea! Yoochun llega tarde — exclamó cuando se detuvo frente a sus compañeros, mirando con rencor a Yunho y Changmin — Como aparezca sin disfraz, como vosotros dos, cogeré sus sesos, los cortare y picare con las afiladas puntas de mi tridente. ¡Ese maldito traidor! — arrugó su entrecejo y comenzó a bufar.

— Eres un demonio — apostilló Yunho.

Jaejoong le dirigió una rápida mirada: — ¡Oh! Qué listo, a juzgar por tu disfraz, Yunho, tú eres… ¿un vagabundo? — finalizó con su irritante tono de broma.

Changmin soltó una risotada: — Eso ha tenido gracia —

— Sabía que Junsu no me iba a fallar — Jaejoong rodeó con su brazo los hombros de Junsu (como en un abrazo de eterna amistad) — y bien que sabía que vendría con esta temática —

— ¡No quería parecer tan obvio! — Junsu formó un puchero con sus labios de colmillos. (era el segundo de la noche que había intuido su disfraz de ‘chupa sangre’ )

— Espero que especialmente vosotros tres os emborrachéis — les animó Jaejoong — ¡Adrede le puse un montón de veneno al licor! — sonrió deforma demoníaca, como su disfraz.

— ¡Menuda bienvenida tan acogedora! — ironizó el menor de todos.

Jaejoong echó un vistazo a todos su demás amigos invitados, quienes parecían pasarlo excesivamente bien — Sé que estáis deseando tocarme los cuernos, incluso mi cola… — enseñó rápidamente que bajo el abrigo tenía una cola que daba el toque final a su moderno disfraz camuflado — pero tengo cosas que hacer ahora, ¡cómo esperar a ese idiota! —

— ¿No será ese ‘idiota’ que recién entró por la puerta? — le preguntó Yunho.

Efectivamente la puerta del apartamento de Jaejoong se abrió de nuevo y acogió a un nuevo invitado, quien parecía entrar con temor a las represarías por su retraso.

— ¡Yoochun! ¡Comenzaba a preocuparme! —exclamó el anfitrión acercándose con la velocidad de una liebre, mientras los otros tres curiosos le siguieron los pasos.

— Lo siento. Fue un largo viaje de regreso —
Yoochun tenía la frente sudorosa, y asía en una de sus manos una pequeña bolsa de duro papel. No iba disfrazado, pero parecía recién sacado de alguna revista de moda con su holgada parte superior blanca y aquel sombreo oscuro que cubría parte de su pelo negro.

— Dijiste que ayer regresarías, y no faltarías a la fiesta — le recordó Jaejoong.

— Me encantan tus fiestas sin sentido, sabes que no faltaría a ella. — le tranquilizó — Pero, fue un duro camino de regreso a Corea. Aun así, no me olvide de traerte un regalo — alzó la bolsa que llevaba consigo, y los ojos de Jaejoong se iluminaron como dos luces de faro.

Agarró deprisa aquella bolsa y sacó de su interior una pequeña figura, un poco más grande que su mano — Oh, maldita seas, Yoochun. — se quejó como un niño mimado — Pensé que sería algo mejor, ya que recién llegas de Estados Unidos. Bien podrías haberme traído un buen automóvil nuevo de esos que hay por allá —

— Eso es mucho pedir ¿no? —

Los demás (Changmin, Junsu y Yunho) se acercaron más para ver aquel souvenir.

Se trataba de una calabaza de plata con unos destellos anaranjados. Tenía la típica “cara de Jack” que las calabazas de Halloween suelen tener. Con aquella enfurecida mirada que parecían ser dos escuadras. Tenía el interior hueco, por lo que seguramente servía para encenderla con una vela que se encontraría en el interior de su boca. Lo que la hacía más común a la festividad en la que estaban.

— Se ve bastante bonita — dijo Junsu, adorando aquel brillo que desprendía el objeto entre las manos de Jaejoong.

— Es una tontería. Pero teniendo en cuenta la fiesta en la que estamos… has sido bastante acertado, Yoochun — le felicitó Changmin.

— ¿Verdad? Además era toda una reliquia. No sabes cuánto se peleaban por ella. —

Debido a las palabras de Yoochun (entre las voces de los demás invitados) el anfitrión se sintió un poco más motivado, además, viendo más atentamente aquel objeto descubrió que era bastante especial, y empezó a gustarle.

— Es preciosa, es una mezcla extraña entre una calabaza y una calavera. — dijo ya convencido — Además, sabes que en el fondo me encantan estas cosas – tenía devoción por los objetos que estilizaran un apartamento tan lujoso como el suyo — La dejaré en un muy buen lugar en la fiesta, zombi — soltó por último mientras se marchaba a otra parte del salón.

— No voy de zombi…— le corrigió Yoochun entre ofendido y chistoso.

— Por esas ojeras que llevas, yo diría que eso pareces…—
comentó Changmin con una de sus frases hirientes.

— Fue un viaje largo y tedioso. — se defendió, moviendo el cuello cansado.

— De todas maneras, me alegro de que vinieses. — Junsu se frotó los manos — Quiero que pruebes algo que Jaejoong a preparado para la fiesta, es un ramyeon con fideos udon, que parecen unos gusanos sacados de la tierra…. Tengo ganas de ver como te los tragas —

Yoochun negó con la cabeza, estaba demasiado cansado para comenzar a comer udon.

— ¡Yo iré! ¿Donde está ese ramyeon? — se apuntó rápidamente Changmin.


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Yunho y Yoochun se aproximaron a la ostentosa mesa que había en uno de los rincones del blanco salón. Encima de ésta, Jaejoong había situado el objeto que recibió como regalo.

Ahora el anfitrión estaba subido sobre la mesa central de cristal, con ánimo de atención, mientras gritaba fingiendo una voz demoníaca:

— ¡Esta es una noche aterradora! Y sé lo que estáis pensando, y sí, soy el mismísimo Diablo, por lo que adelante… hacer cualquier trato conmigo —

Yoochun y Yunho escucharon atentos toda aquella ‘atrayente actuación’.

— Parece un adolescente. Jaejoong es tan… escandaloso… — Yunho se cubrió los ojos con una de sus grandes manos y meneó la cabeza, completamente avergonzado.

— Lo he visto peor… mucho peor… — confesó Yoochun.

Una vez más dirigieron la mirada al objeto que había sobre la cercana mesa,
(apartando la vista de aquel hombre de la mesa central).

— Realmente se ve un objeto valioso. Hipnotiza… —
Yunho hizo referencia a la calabaza plateada, mientras la miraba con sus rasgados ojos.

Yoochun sacó de uno de los bolsillos de su pantalón, un encendedor que siempre portaba y lo utilizó para, de forma cuidadosa, encender el interior de la figura:

— Es preciosa. Creo que me enamoré nada más verla. —

La pequeña calabaza desprendía ahora un color fuego que salía de su sonrisa fantasmal.


La voz de Jaejoong seguía inundando su propio salón:

— Dicen, leyendas y mitos de otros siglos y sitios, que hoy es la noche en que las puertas de otros mundos se abren… Yo no sé si eso será verdad, pero estoy seguro de que si se referían a alguna puerta, esa debía ser la puerta de mi casa… Pues no hay nada más terrorífico que veros a todos aquí —

De pronto las luces se apagaron, y todos los presentes lanzaron una pequeña exclamación de sobresalto, seguido de unas risas cuando las luces se encendieron una vez más.

— No os preocupéis es un efecto que yo mismo planeé — les tranquilizó Jaejoong mientras bajaba finalmente de la mesa. Pues ya había recibido toda la atención que deseaba….


En aquel lapsus de oscuridad, Yunho había perdido de vista a su acompañante.

— ¿Dónde está Yoochun? — como una potente bala Jaejoong se había aproximado a Yunho — Quería beber con él antes de que desapareciese — dijo.

Yunho miró hacía todos los lados. — No lo sé. — contestó extrañado — Yo estaba hablando con él, pero… nos distrajimos con tu ‘discurso’ y se fue. Ni le vi marcharse… —

Jaejoong suspiró disgustado: — ¿Enserio? ¡Oh! No es hombre de fiar, seguro que se fue a entretenerse en otras cosas… Aquí hay muchas cosas que distraen… — sonrió.

— Es cierto… —
El apartamento olía a alcohol, y se escuchaba un gran número de voces como un zumbido.

— ¿Quieres beber conmigo? —
Le preguntó ofreciéndole un vaso, como un diablo que ofrece un contrato.


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Changmin se había apuntado a comer lo que habían servido en una de las mesas. Engullía los largos y gruesos fideos udon de forma similar a un ave adsorbiendo gusanos.

— ¡Qué asco! ¡¿De verdad te cabe más comida en los carrillos?! — Junsu estaba intentando, desde hacía un largo tiempo, que Changmin se alejase de esa mesa — Eres tan infantil —

Changmin terminó de masticar y le miró con los ojos hundidos en sus llenas mejillas. — Ser descrito como “infantil” por los labios de Junsu, suena como un insulto —

Junsu comenzó a reír, no parecía ofendido por las palabras de Changmin, más bien se había distraído por la boca del menor — Límpiate esa boca, Changmin-ah — le advirtió entre risas.

La aparición repentina de un tercero hicieron que los snacks que Changmin se había llevado a la boca quedasen obstruidos en su garganta, tosiendo con dificultad a la vez en la que gritaba:

— ¡Ah! Anss… ¡Qué susto!. Yoochun, ¿quieres que te mate? Es la noche perfecta, te aviso —

Yoochun apareció entre Junsu y Changmin con una cara sutilmente pálida.
— Me voy… — comunicó con flojedad.

— ¿Te vas? – asustado Junsu abrió su boca con colmillos — Jaejoong se va a enfadar contigo… — intentó detenerle.

— No me encuentro bien…— dijo el pelinegro con la cara más color nieve que hace unos segundos. Tornándose sus labios de rojo vino a un color salmón pálido.

— ¿Enserio? ¿Qué te sucede? — el menor de todos mostró preocupación, tanta que incluso dejo de comer (aunque todo estaba delicioso).

— Sólo deseo regresar a casa y descansar —
La voz de Yoochun se apagó con aquella última frase.

— Eso suena mal…— Changmin cambió su gestó a disgusto

Mientras, Junsu se encontraba distraído por lo nuevo que acontecía en el salón: — y eso se ve mal…. — dijo al ver ‘eso’ en lo que todos los asistente fijaron su atención.

Al ver la escena que tenía lugar en el centro de la iluminada sala.


Se trataba de Jaejoong, el anfitrión, que daba de nuevo un ‘espectáculo’ especial en su particular fiesta. Con su abrigo largo, que cubría parte de sus piernas danzarinas, bailaba en círculos con su cuerpo rodeado por los brazos de un sonrojado Yunho, embriagado por las bebidas que el ‘demonio’ le había ofrecido. Parecían bailar con torpeza, mientras Jaejoong sostenía un delgado cigarrillo entre sus labios con mucha dificultad.

Todos parecían reír con aquella escena y vitorear con silbidos y aplausos.

— Ah, ¡Hyung! ¡Yunho! ¿Qué crees que estás haciendo? — comenzó a preguntar Changmin mientras se acercaba con sus largas piernas hacía aquellos dos ‘estúpidos’ — Me estás abochornando — continuó dirigiéndose a Yunho con una mirada inquisitiva, y apartándole los brazos del cuerpo del fingido y falso ‘espectro’.

— Jaejoong es un demonio, él me obligo. Díselo… Díselo, Jaejoong — se intentó justificar Yunho mientras le obligaba a que explicase toda aquella situación.

El anfitrión apagó el cigarrillo, lo tiró al suelo y se relamió los labios: — Yo tengo el poder de hacer pecar a las personas, Changmin, y tú también eres un demonio, así que no me sermones poniendo cara de querubín, eres tan mentiroso — rió.

Changmin suspiró disgustado: — Ven, hyung — redirigió a Yunho hasta otra zona del salón para que lograse recomponerse del calor que desprendían sus atezadas mejillas.


A todo esto, Junsu se acercó rápidamente a Jaejoong.

— Junsu… Oh… Tienes la boca tan roja, seguro que has hincado los dientes por allá. —

— Jaejoong, no tienes remedio — le sermoneó — Yoochun se marchó, o al menos eso nos ha dicho. — le comunicó — Al parecer no se encontraba bien, y eso parecía, pues tenía la cara tan blanca como la sábana de un fantasma —

— Así que Yoochun me ha dejado solo... — cruzó sus brazos — Nunca puedo confiar en él, y siempre termino haciéndolo. — pareció enfadarse consigo mismo. Después miró la mesa que se encontraba en uno de los rincones — Parece que se ha ido y se llevó su estúpido regalo con él. — señaló, pues la figura con forma de calabaza ya no estaba sobre la mesa — ¡¿Por qué?! Ya me había acostumbrado a ver la cara de esa hortaliza —


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La fiesta continuó a pesar de algún contratiempo. El anfitrión era bastante astuto, y sabía como retener a esos invitados que hacia tiempo que no veía, como eran Yunho, Changmin y Junsu, por lo que les obligó a quedarse en la fiesta hasta el final.

Incluso cuando todos los demás se habían marchado con una alta sobredosis de diversión, aquellos tres seguían en el desértico salón. En la sala sólo quedaban los restos de la fiesta.

Changmin se sentó cansado sobre el larguirucho sofá de cuero, y Jaejoong le siguió, sentándose a su lado y abrazándole de imprevisto a modo de hacerle exasperar.

— No me gusta que me abraces — dijo el menor incomodo,
e intentándoselo quitar de encima sin mucho éxito.

Yunho se cubrió de nuevo con el blazer y tenía todas las intenciones de marcharse.

— ¿Dónde crees que vas? — preguntó Jaejoong amenazante, lanzando una mirada desde el sofá. Nunca pensaron que aquel camuflado y moderno traje de diablo quedaría tan bien con la personalidad del mayor. Incluso Junsu tuvo que ‘morderse la lengua’ cuando iba a decir “Yo también me voy”. Callándose, y quedándose mudo como si le hubiesen metido ajos en la boca.

— Ha terminado la fiesta — contestó Yunho — Sólo nos retienes a nosotros, como siempre. Todos tus amigos se han ido ya. Seguro que quieres que te ayudemos con este desastre. Y eso si que sería terrorífico — sonrió mientras sujetaba entre sus manos el tirador (manilla) de la puerta, abriéndola para marcharse definitivamente del apartamento. Pero una persona estaba tras el umbral, y un pequeño sobresalto azotó el corazón paralizado de Yunho.

— Yoochun… — balbuceó.

Todos dirigieron su mirada a la puerta, donde efectivamente se encontraba el reaparecido Yoochun (que anteriormente se había marchado en plena celebración). Iba igual vestido que antes, pero ahora tenía colgada en su cintura, anudada en su cinturón, aquella figura de plata con forma de calabaza, iluminada con un ardiente fuego en su interior.

— ¿Regresaste? — Jaejoong se emocionó, pero no dejó de abrazar el duro cuerpo de Changmin (pues le encantaba ver como el menor, con cara de ‘niño mayor’, se enfurecía cada vez más) — Pero… todos se han ido —

Yoochun movió la cabeza sin darle mucha importancia al dato de que la fiesta estaba terminada. Además, parecía haber esperado a que sólo aquellos cuatro estuviesen solos.

Yunho se retiró de la puerta, y curioso, volvió a sumergirse en el interior del apartamento.

— ¿Te encuentras mejor? — le preguntó Junsu, con un tono dulcemente preocupado, mientras observaba como Yoochun se introducía finalmente en el salón, y se sentaba sobre uno de los cómodos y minimalistas sillones de Jaejoong.

— Sí — contestó secamente. Sentado posó sus codos sobre las rodillas. — Creo que podemos tener un tiempo más para alguna historia, ¿no? — sugirió con sus perfilados ojos negros.

— ¿Una historia de terror? ¡Qué estupidez! — masculló Changmin.

Jaejoong se apartó de este y le dio un firme golpe en el brazo, como represaría.

— ¡No! Puede ser algo muy divertido. — dijo animado de que su fiesta no tuviese fin — No hemos realizado nada como eso. Y ¿qué sería de una fiesta de terror sin una historia? Estoy deseando saber que saldrá de la mente de Yoochun —

Yunho asintió a favor. Ya no le parecía tan mala idea eso de quedarse, e incluso se sentó en el sofá junto a los demás, expectante por aquella historia...

Yoochun sonrió — Os la contare en primera persona. Como un cuento que ‘auto-relato’. — tocó con sus dedos la calabaza que portaba en su cintura y comenzó a relatar:


Cuando me fui a trabajar al extranjero, nunca pensé que podía llegar a ser de ese modo. Y no me refiero al trabajo, me refiero a mi mismo. — su voz cambió al tiempo que se sumergía en la historia — Odiaba a mi jefe de una manera descomunal. Él me trataba como su esclavo, y yo era un imbécil vasallo que debía soportar un contrato por un mísero sueldo. La empresa iba bien, ¡claro que iba bien!. Era tan importante como el dinero que recaudaba ese estúpido director. — gruñó — Un día, me mandó a llamar a su despacho, donde estaba con su irradiante ropa y sus accesorios de oro colgando de sus muñecas, cuello y manos. Él se lamento de que dejase mi país, y me comunicó que quizás lo mejor era que regresase: “No haces nada que sea realmente útil” me dijo descaradamente. — Yoochun fingió los diálogos con empeño — “Además, la empresa gano este ultimo año una importante suma de dinero que ahora quiero celebrar contigo, antes de que te marches definitivamente”. Su voz era agria y sus ojos azules como el mar eran realmente irritantes. — apretó sus manos — Tomó una botella de importante vino, de esos que tenía en la vitrina de su lujoso despacho, y lo descorchó con un viejo sacacorchos que saco de su bolsillo. — todos parecían escucharle con atención, incluso Changmin. —Todo esto lo hizo delante de mí, también eso de llenar las copas y ofrecerme una, “Espero que consigas otro trabajo, aunque sinceramente, lo dudo mucho” me dijo. — los ojos de Yoochun se enfurecieron mientras relataba la historia — Mis labios se crisparon, mi mano se hizo un puño, y con él tiré la copa de su grasienta mano, seguidamente le proferí un gran puñetazo que le hizo tambalearse hasta caer al suelo. Nunca había tenido tanta rabia en mi interior, tanta ira y cólera junta, tanto odio hacia una misma persona. — Junsu contuvo el aliento al escucharle — Vi el sacacorchos que se encontraba en el suelo debido a la caída del jefe, lo tomé en mis manos y me arrodillé junto a su cuerpo dolorido por la caída y el golpe. Me maldijo con su orgullo, y pareció mirarme con esos ojos azules llenos de arrogancia y asco.

Respiró profundamente, absorbiendo el aire y cerrando sus ojos, ahora como dos simples rayas en su rostro. Yoochun no parecía ser él mismo. Abrió los ojos y siguió relatándolo mientras con una de sus manos apretaba fuertemente aquella ardiente calabaza.

No lo pensé mucho, algo en mi estaba realmente mal, pues no sentí ninguna pena ni remordimiento al clavar el sacacorchos en uno de sus ojos. — Yunho puso una expresión de horror, y Jaejoong comenzó a reír, ¡esa historia era macabra! — Los sacacorchos tienen un rizo y terminan en una afilada punta de metal, como sabéis, es como el que se utilizó esta noche para abrir las copas que sirvieron a todos — señaló un sacacorchos que se encontraba encima de la mesa, y todos dirigieron su mirada al objeto.

Continuó con pasión la historia: — Clavar eso en un ojo, ¡ah! es entre fascinante y repulsivo. El sacacorchos saca el corcho de una botella, pero quizás desconocíais que también es capaz de sacar un ojo de su cuenca. Y yo se lo saqué a él aunque éste pataleaba y gritaba locamente. — sonrió — Eran unos gritos agonizantes, como los de una tortura. Aunque… quitar un ojo es quizás una macabra tortura.

—Una gran tortura — añadió Jaejoong como diablo.

Su ojo salió con dificultad, no fue sencillo, incluso traspasando todas esas membranas fue complicado hacer que aquello viscoso saliese. Y con él salió un montón de venas enganchadas a su piel. Comencé a reír, pero mi risa se ocultó entre sus grotescos gritos, que parecía que nadie podía escuchar. La sangre surgió de forma incesante. Finalmente él se desmayó patéticamente, con su ojo colgando sobre su mejilla. Y yo clavé el sacacorchos, como si se tratase de un cuchillo, en su cuello. Hundiendo el punzante metal en una de esas venas del rugoso cuello.

Junsu tragó saliva y todos empezaron a desear saber más.

Respire con dificultad. Sabía que el jefe estaba muerto, incluso sin tomarle el pulso. Sabía que lo estaba por todo ese mar de sangre que inundaba el suelo laminado. Yo estaba sudando, y todavía seguía arrodillado junto a él. Justo en ese momento sucedido algo insólito, increíble. Entenderé que no lo creyerais... —

— Es una historia — recordó Changmin.

— Si, eso es — Yoochun sonrió cínicamente inflando las mejillas. Y continuó:

Pero emergió un ser, algo oscuro que parecía ascender del suelo, y que quedó frente a mí. No era algo bueno. Sabes por el frio que recorre la sala y por lo tenebroso y grande de aquello, que no es algo bueno. El diablo había aparecido, y no se parecía nada a ti — señaló al disfrazado Jaejoong — Era más grande que una muralla, y tan vaporoso como la niebla, rodeado de humeante tono negro. Su cabeza encapuchada no dejaba a la vista su cara. — describió con la mirada absorta de los otros cuatro — Era como la mismísima parca. Sólo que no tenía ninguna guadaña, y bajo su capucha se podía distinguir dos pequeños salientes, que serían sus cuernos. Él habló mi idioma, pues creo que es capaz de hablar cualquier idioma. Su voz era grave y acuosa, como si estuviese bajo el agua. “Vas a morir” me dijo claramente. Yo estaba temblando de miedo. Seguro que ningún asesino, excepto yo, había visto cosa semejante. “Vas a morir y vengo a llevarte conmigo” — Yoochun fingió perfectamente una voz rasposa — Me defendí tartamudeantemente “No hice nada”. Aún tenía en mis manos aquel sacacorchos ensangrentado, por lo que mi frase sólo logró que una terrorífica risa sin gracia escapase de aquel diablo. “Vendrás conmigo, hasta allá debajo, de donde he salido” — Jaejoong se recostó sobre el sofá, impresionado por la oculta habilidad de relatar que tenía Yoochun — El jefe, desangrándose junto a mi, era un devoto, al menos eso decía ser. Un católico, que no predicaba la bondad, y que tenía siempre consigo una cruz de oro tan costosa que pocos podían permitirse comprar, e incluso tocar. Con la esperanza de que aún llevase aquella cruz colgada de su sangrante cuello, abrí su camisa gris con mis temblorosos dedos. Observé aquella cadena de plata en la que colgaba la cruz de oro. Se la quité de un firme y fuerte estirón — gesticuló con las manos — y le tiré aquella cruz a aquel ser endiablado y oscuro, con la esperanza de que ‘el bien y el mal’ fuese algo literal. Y así fue. Nada más tirar aquella cruz sobre su humeante cuerpo, dio un ligero y levitado paso hacia atrás. “Deseo que me dejes” le grite con los ojos húmedos del terror “No quiero ir a ese lugar al que llamas infierno. Nunca quiero ir allí. Nunca iré a allí. Si tengo alma, ésta se quedara conmigo. No voy a ir a un lugar al que no pertenezco.” — exclamó apasionadamente Yoochun, moviendo sus gruesos labios al relatar — Pareció decir “Así será” como un trato, asintiendo con su enorme cabeza. Y después, descendió con su cuerpo efímero hacia el suelo, desapareciendo al fin.

Hizo una breve pausa, y al observar que Junsu, Yunho, Jaejoong y Changmin estaban a la espera de una continuación, Yoochun prosiguió la singular historia:

Yo no sabía si aquello era simplemente mi delirio, o de verdad eso que parecía ser un diablo me había visitado. Logré escapar y huir de mi delito con gran dificultad. Pero tal y como me había avisado la inesperada ‘visita’, mis días con vida fueron realmente cortos, y a los pocos días de huir, morí. El órgano que más necesitaba se paró, se estrujó dentro de mi pecho, y se marchitó en una cruel parada cardiaca que me dejó muerto en uno de los callejones de la ciudad norte americana, lejos de Corea. Mi alma ascendió al cielo, y de allí fue expulsaba. Descendió al infierno, y de allí fue ignorada. Mi alma quedó en un paréntesis en el que era incapaz de subir por todos mis pecados, y de bajar por mi ruego y trato con el diablo. Pues así, mi alma se situó en aquella oscura parte entre los dos mundos. Un sitio tan oscuro como un túnel interminable, donde otras almas de la misma desgracia sufre una ceguera infinita, condenados a vivir sin ningún rumbo. La única luz que podemos tener, es esa misma que nos dan en nuestro cuerpo, como una antorcha, nos guiamos por el fuego fatuo. Pero bien existe una noche en la que una brecha se abre entre el mundo oscuro que menciono, y el mundo vivo en el que vivís, y esa noche es esta. Dejamos caer nuestra alma con alguna forma, un objeto. Gracias a que alguien iluminó el interior de mi cuerpo, como una linterna humana, yo tomé el suyo. Y ahora estoy aquí. Condenado a lo que hice en vida, hacerlo en muerte.

Parecía haber concluido, pues un largo silenció atacó en el desordenado salón.

Un miedo se hizo espacio entre los asistentes, que eran incapaces de hablar, excepto uno:

— ¡Wow! ¡Qué historia, Yoochun! — comenzó a aplaudir Jaejoong mientras se levantaba.

Yoochun tenía la mirada perdida. Después de terminar de hablar quedó sentado y rígido como una roca, y el sombrero que vestía logró que el rostro se ensombreciese más.

Abrió un poco su boca, a la vez en la que Jaejoong se acercaba a él. El interior de ésta estaba tenuemente iluminado por una luz rojiza que desprendía una llama en su paladar. (Donde colgaba la úvula, ahora se encontraba aquel extraño foco de luz).

Jaejoong se percató de aquel destello — ¿Cómo lograste ponerte eso en el interior de la boca? — le preguntó, inclinándose y acercando sus dedos a los labios del pelinegro.

— ¡Jaejoong! — exclamó Yunho, quien defensivo se levantó del sofá e hizo el ademán de apartar la mano del anfitrión, pero demasiado tarde...

Los dedos Jaejoong fueron presionados por los blancos dientes de Yoochun cuando este último cerró su fuerte y decisiva boca, con intención de hacer sangrar los pálidos dedos.

— ¡Ah! ¡Mierda! — se quejó cubriéndose los dedos malheridos con la mano opuesta.

Changmin y Junsu también quedaron de pie en el centro del salón tras presenciar aquello.

— No eres Yoochun ¿verdad? — le preguntó Junsu arqueando con miedo las suaves cejas.

— ¿No? — el pelinegro se levantó con su delgadas piernas.
Ni tan siquiera era capaz de erguirse completamente.
Y en su rostro comenzaba a crearse unos tonos negros.

— Si es una broma, realmente no tiene mucha gracia en este momento — replicó Changmin, mientras observaba como una de las manos de Yoochun ‘robaba’ rápidamente el sacacorchos encima de la mesa, junto a una de las vidriosas botellas semitransparentes de la fiesta.

No era un cuchillo, era una herramienta mucho más pequeña y mucho menos hiriente, pero después de aquella espeluznante historia, aquel objeto parecía ser tan temible como un par de esas inmensas tijeras afiladas.

Cuando Yoochun se abalanzó sobre los compañeros, en lugar de defenderse como el ‘vampiro’ que fingía ser, Junsu optó por intentar ser protegido por el más cercano.

— ¡Yunho! — exclamó cuando el cuerpo de Yoochun se lanzó sobre él, y aquel sacacorchos de afilado extremo se clavó de forma decisiva en su descubierta clavícula, aunque solo se introdujo unos centímetros — ¡Ah! ¡Uh!— exclamó y ululó repetidamente, mientras Yunho (con su ancho cuerpo como artillería) dio un fuerte empujón al descontrolado hombre al que ya apenas podía reconocer por sus actos...

Eso sirvió como huida para todos.

Jaejoong ya había comenzado a correr, arrastrando consigo a Yunho, quien fue incapaz de poder ayudar más a Junsu, quedándose relegado junto a Changmin, y dividiéndose así en dos grupos, que no llegarían relativamente lejos en el interior del apartamento…


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Changmin guió velozmente a Junsu hasta el aseo, cerrando la puerta y apoyándose sobre ésta expulsando una sofocada respiración, e intentando volver a rehacer el control en su tembloroso cuerpo. Incluso el sudor hizo que sus mullidas mejillas brillasen con ganas.

Junsu le miraba con sus ojos terminados en línea, y su redondeada nariz sonrosada como una flor: — Yoochun desprende un olor extraño. Era bastante perceptible cuando se abalanzó sobre mí. — comentó cubriéndose la herida con una de sus manos mientras Changmin comenzaba a revisar todos los productos de cuidado que Jaejoong parecía coleccionar en el aseo.

Le llevó un tiempo encontrar finalmente una especie de botiquín, bastante pequeño y escaso en uno de los cajones. Al menos quería limpiar la superficie de la insignificante herida que Junsu tenia bajo su cuello, la cual había sangrado débilmente debido a que no era profunda.

— Es un olor similar a la calabaza asada — matizó el menor.
(Sabiendo mucho sobre olores de comida)

Junsu se sentó sobre el wáter (único objeto similar a un asiento)— También comenzó a surgir unos huecos extraños en su cara, como si estuviese comiéndose las comisuras de la boca— se mordió los labios y resopló cuando un escozor invadió su herida al ser oxigenada inesperadamente y sin reparo por el algodón que sostenía Changmin.

— Muy similar a los huecos que hacen en esas ridículas calabazas de Halloween — volvió a sugerir Changmin. Él parecía estar guiando las pistas a una sola respuesta...

— “Linterna humana”, él dijo algo así como “Gracias a que alguien iluminó el interior de mi cuerpo, yo tomé el suyo” — recordó Junsu levantando uno de sus dedos mientras rebotaba su timbrada voz en el espacio casi ‘acústico’ del aseo.

— Yoochun iluminó esa calabaza de plata que regalo a Jaejoong antes de irse de la fiesta, o eso creo... — volvió a subrayar.

— ¿Crees que hay alguna conexión en esto? ¿Algo así como una maldición? ¡Infantil, Changmin! — volvió a adjudicarle aquel adjetivo y Changmin apretó con malicia la herida.

— ¡Da igual! Yo le cogería ese maldito regalo…— sugirió el menor, terminando de empapar el algodón de sangre — Es extraño que Yoochun te haga esto, si fueses un vampiro de verdad, disfrutarías viendo esto – dijo enseñándole aquel liquido rojizo que el cuerpo expulsaba.

Junsu sonrió preocupado — Yoochun nunca antes me había hecho daño... No de esta manera… ¿Entonces se la quitamos? — preguntó, recibiendo así una afirmación a su pregunta.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Jaejoong guió con tirones a Yunho hasta la habitación, y ambos se introdujeron en el armario.

Por un momento el moreno de ambos pensó que todo eso entusiasmaba a Jaejoong, quien había elegido ese escondite como si se tratase de alguna barata película de terror.

— Crees que es momento de apretarme — se quejó.
La cavidad era estrecha y recubierta por montañas de prendas del mayor.
Uno junto al otro intentaban hacerse un hueco en aquel asfixiante lugar.

— Me late tanto el corazón. — confesó Yunho— Reconozco que estoy asustado, y tu armario no es de ayuda — (con toda esa oscuridad que les rodeaba era más que obvio que aquel era el peor lugar donde intentar esconderse de una amenaza).

— ¡Ni qué esta fuese la primera vez que entras en mi armario! — lanzó Jaejoong.

La poca luz que se filtraba en el interior del armario dejó al descubierto su silueta con aquellos cuernos pequeños de su disfraz. ¡Oh! Sí que era un demonio de verdad.

— Te estás confundiendo de hombre — Yunho encontró con sus manos la diadema endemoniada de Jaejoong, se la quitó y la tiró entre el montón de ropa en penumbra.

— Shhh — Jaejoong hizo un sonido con su boca para que callase, pues comenzaba a escuchar unos pasos allá fuera, en la habitación, aproximándose con cierta cautela...

— ¿Es esto una idea vuestra? — preguntó Yunho — Estáis logrando que este atemorizado—

— No era este mi plan — le contestó el anfitrión. (Todo esto entre murmullos casi inaudibles)

Los pasos se detuvieron. Eso no era buena señal, así que Jaejoong se posicionó sobre la ropa.
Las puertas del armario se abrieron de par en par y la repentina luz cegó durante unos segundos a Yunho, mientras Jaejoong tomaba acopió de todo su ‘modo ataque’.

— ¡Kooo! — exclamó como un hombre de taekwondo, a la par que la punta de sus masculinos zapatos salía del armario y se hundían en la entrepierna de Yoochun.

— ¡¡¡Ah!!! — aulló Yoochun con la cara desfigurada por el dolor.
Agarró a Jaejoong firmemente por el cabello, y lo extrajo en volandas del armario, hasta dejarle bajo sus pies, expuesto por la potente luz blanca de su habitación.

— Yoo…Chun — suspiró asustado, sintiendo las yemas del pelinegro hundiéndose en su cráneo. Nunca ninguno de ellos había visto una expresión tan amenazadora en los ojos negros de Yoochun. Su rostro comenzaba a oscurecerse en algunas zonas.

— Será divertido… — le avisó — Ya lo hice una vez. “Condenado a lo que hice en vida, hacerlo en muerte”— repitió el final de su historia alzando en su mano libre aquel sacacorchos amenazante, con el que remarcó su amenaza.

— ¡Jaejoong! — vociferó el moreno.

Oportunamente Changmin ya tenía decidido el cometido de su plan ideado en el aseo, éste era simple: “Quitarle esa calabaza”. Cuando escuchó el escándalo generado en una de las habitaciones corrió hacia ella sin dudarlo, seguido por Junsu. Ambos llegaron a tiempo, y observaron la situación tan peligrosa que tenía lugar en la habitación.

Podían ver como la pequeña calabaza de plata colgaba sobre la cadera inexistente de Yoochun, anudada sobre su cinturón. Changmin se acercó por detrás y con habilidad tiró de la figura y la arrancó de su atadura.

El pelinegro se volteó al instante, soltando a Jaejoong.

— ¡No! — exclamó enfurecido al ver como Changmin pasaba de un lanzamiento aquel importante objeto redondo a Junsu, como si se tratase de una pelota de baloncesto.

Junsu, en el umbral de la puerta, interceptó y atrapó la calabaza con sus manos, y con rapidez sopló el interior de su abierta boca para apagar el fuego encendido en su cavidad.

La figura se apagó y junto a ella el cuerpo de Yoochun, cayendo sobre el suelo como un títere sin huesos y adquiriendo un aspecto cada vez más corriente y habitual.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Changmin y Yunho salieron del apartamento de Jaejoong después de que éste repitiera una y otra vez que él se ocuparía de Yoochun. Incluso le había acomodado en la cama de su a habitación, y había desgastado su voz repitiendo a los ‘invitados’ que Yoochun se encontraba bien, y que sólo necesitaba descansar. Junsu prefirió quedarse también en el apartamento.

Ambos, por lo contrario, decidieron dudosamente irse. Debían regresar a sus apartamentos, y las calles de regreso estaban oscuras en la noche que aún tenía lugar en las adoquinadas calles. Changmin se acurrucó bajo su chaqueta otoñal y miró el rostro pensante de Yunho mientras caminaban al mismo tiempo por las húmedas calles.

— ¿Qué piensas, Yunho? — le preguntó al fin.

— Jaejoong tiene dinero suficiente para montar tal espectáculo, — contestó con la mano en el mentón (Changmin le imitó) — Yoochun es un buen actor y a Junsu le encanta meterse en todo lo que hagan esos dos. Son unos tres malditos sádicos. Jaejoong quería que su fiesta fuese realmente de terror —

— Parecía muy real… —

Yunho rió — Pero todo parecía extrañamente premeditado. — le dijo metiéndose las manos en los bolsillos delanteros de los pantalones — El regalo, solos nosotros cinco, el sacacorchos tan preparado en su sitio y además, tú y yo no hemos sido heridos de ninguna forma — le recordó.

Era cierto, Jaejoong y Junsu fueron los únicos ‘heridos’, por decirlo de algún modo.

—Prefiero las cosas así… — sonrió el menor — De todas maneras, yo no estoy tan seguro de lo que a pasado. — movió la cabeza desconfiado — Sólo sé que prefiero no volver a hablar con Yoochun durante una temporada… —

Yunho contestó: — Yo también — riendo.
Había sido una experiencia demasiado intensa, y no quería reconocer que tuvo miedo.


Ahora Changmin volvía a preguntarse qué podía ser para él la noche de Halloween. Antes simplemente una opción para una fiesta completamente estrafalaria y oscura que la gente realizaba. Pero ahora comenzaba a creer (fuese la historia mentira o no) que algo podía ocurrir en aquella noche: como resurgir las almas inconclusa y atrapadas, capaces de tocar este mundo en esta misma noche, o quizás no, y todo era parte de una broma… No lo sabía.


- FIN -

Actua n° 152

Tengo un poco de tiempo para actualizar publicaré lo que pueda. El próximo fin de semana no tendré qué hacer, así que se comenzará a actualizar como antes :'D

Traducción:
-Scut Hamsters [Jaemin (principal) ChunJae] Cap. 11

JaeMin:
-¡¿Con quién se queda?! Cap. 6

HoMin:
-Siguen ahí

YunJae:
-A pesar de todo… TE AMO Prólogo

Parejas Varias:
-El Tren [MinSu, YunJae] Cap. 16
-Días de luna llena [YunJae – MinSu – Yoochun] Cap. 3
-Dicen que el amor es ciego [Yunjae, Yoosu] Cap. 19

Dicen que el amor es ciego - Cap. 19

JUICIO


…………….Sala de corte justicia……………
30 de enero del 2012

En la sala se encuentran los tres jueces, la fiscal, el acusado y su abogado, y público o familiares del acusado.

La fiscal inicia con sus descargos…

La fiscalía acusa al sr. Kim Jaejoong como autor intelectual del intento de asesinato hacia el sr. Jung ocurrido el día 15 de enero a las 11 de la mañana y solicita quince años de cárcel para el acusado.

Presenta como pruebas:

1. Un video donde se muestra la primera declaración que realiza el acusado Kim Jaejoong después del intento de asesinato que sufrió el sr. Jung. Durante esta declaración el acusado indica no haber conocido al señor Han Shin Ho (francotirador) ni haber cruzado palabras con él, sin embargo la fiscalía muestra dos videos adicionales donde se puede ver claramente al acusado Kim Jaejoong entablando una conversación con el sr. Han Shin Ho.

Fragmento del video inicial.
-Gracias por asistir sr. Jaejoong
-Podría decirnos si ha visto a esta persona antes –mostrando una foto del francotirador Han Shin Ho.
-No, no lo conozco. No lo había visto antes.

2. Presenta un fragmente de la conversación de uno de los videos donde fue captado el acusado Kim Jaejoong junto a su cómplice Han Shin Ho.

-entonces el hotel queda hacia el lado izquierdo.
-Si
-El sr. Jung me dirás a qué hora lo puedo encontrar.
-Tengo entendido que va a venir la siguiente semana.

3. Se muestra un deposito a nombre del señor Han Shin Ho por el monto de diez mil dólares realizados por el acusado Kim Jaejoong.

4. Se interroga al señor Han Shin Ho como testigo y este indica como autor intelectual del intento de asesinato al acusado Kim Jaejoong.

“Kim Jaejoong, me señalo quien era el sr. Jung y su hijo para poder llevar a cabo nuestro plan, además de indicarme cada parte del hotel y la manera de evitar las cámaras…”

5. Se interroga al acusado pero este guarda absoluto silencio, prueba de que el que calla otorga.

Por su parte la defensa refuta las pruebas anteriores…

1. Si bien es cierto que el acusado negó conocer al sr. Han Shin Ho, no lo hizo deliberadamente, la foto que se muestra en el video es muy diferente a la apariencia actual que tiene el sr. Han Shin Ho. Por lo mismo cualquier otra persona en su lugar hubiera negado conocerlo.

2. Son muchas las personas que se han hospedado en el hotel Polaris, todas estas personas saben la dirección, además siendo el hotel un negocio sería ilógico que las personas que una vez estuvieron hospedadas en ese hotel no lo recomienden.

3. Con respecto al depósito, este no fue realizado por mi cliente, esto se puede corroborar a través del video de seguridad de la agencia donde fue depositado el dinero. Como se puede apreciar el día y la hora del depósito el acusado Kim Jaejoong no aparece en el video.

4. Con respecto a la declaración realizada por el sr. Han Shin Ho, no puede ser tomada en cuenta ya que la credibilidad del testigo es nula debido a anteriores procesos que ya ha tenido

5. Mi cliente en estos momentos no se encuentra emocionalmente bien y para dar fe a ello presento un informe psicológico.

Los jueces decidieron tomar un breve receso mientras deliberaban la situación del acusado.

Por su parte Yoochun había dado lo mejor de sí por evitar que su amigo fuera a la cárcel sin embargo no estaba del todo seguro que la situación marchara bien es por eso que tenía una carta sobre la manga para rescatar a su amigo en el último minuto.

-Hey Yoochun amigo

Volteando – Oh Choi Ming Guk… wuau como has cambiado casi ni te reconozco

-Ahora soy juez

-Mírate, tú que eras un vago en el colegio

-Eso no es cierto

-Sé que no debería preguntarte, pero podrías adelantarme el veredicto de mi caso

-Me pones en aprietos, pero por ser tú te voy a dar la mala noticia

-Entonces eso quiere decir que van a dictaminar que es culpable

-Sí, todas las pruebas nos muestran su culpabilidad

………………La corte entra en sesión…………………

Habiendo presentado sus descargos ambas partes se va a dictaminar la situación del acusado.

El sr. Kim Jaejoong quien es acusado de…

Disculpe su señoría… -hablo Yoochun interrumpiendo al juez que estaba dando su veredicto- mi cliente es inocente y estas son las pruebas que lo demuestran… -entregando unos documentos al juzgado y a la fiscal.

-Como puede ser esto posible… -dijeron conjuntamente la fiscal y el juez- mirando completamente asombrados a Jaejoong.

……………………………..

POV´S Jaejoong

Yo acabo de enterarme por Yoochun que Yunho, mi novio, me está denunciando por haber intentado matar a su padre, Ya han pasado más de dos horas y yo aún estoy en shock no puedo creer que la persona que decía amarme me esté ocasionando tal dolor.

Aunque he intentado parar mis lágrimas no he podido hacerlo, mi yunnie el amor de mi vida desconfía de mi de esa manera y eso me duele tanto, como fue capaz de hacerme esto a mí me digo echado en el piso de mi sala con Hompit a mi lado.

Chunnie ya llego pero yo sigo en la misma posición tuvo que sacarme de mi letargo, enviarme a la ducha y escoger mi vestimenta para el juicio.

-Debido a que el sr. Jung está moviendo sus influencias para atrapar al culpable están acelerando el juicio y hoy mismo van a dictaminar si eres culpable o inocente.

No respondí y solo trate de apurarme.

-Traje una silla de ruedas para que sea más fácil movilizarte con tu pie fracturado.

-Está bien dije sin ganas.

Cuando llegamos al juzgado todo fue más difícil aun, por momentos sentía que me desvanecía, que todo era una maldita pesadilla. Mientras Yoochun hacia todo lo posible por salvarme, mi mente divaga pensando en una única persona, lo vi en el estrado, me dolió tanto tenerlo tan cerca y no poder abrazarlo o reclamarle que mis ojos se aguaron sin poder evitarlo.

Estaba tan concentrado en mi pena y mi dolor que tarde en reaccionar ante las palabras de mi amigo Yoochun.

El sr. Kim Jaejoong quien es acusado de…

Disculpe su señoría… -hablo Yoochun interrumpiendo al juez que estaba dando su veredicto- mi cliente es inocente y le rogaría que me permitiera unos minutos más para demostrarlo.
Tiene solo 5 minutos abogado… -dijo el juez

Primero quiero disculparme con mi amigo Jaejoong por no haber sido un buen abogado para él, porque de serlo no estaría cayendo tan bajo y revelando un secreto que prometí llevarme a la tumba. Lo lamento sinceramente amigo pero no puedo quedarme de brazos cruzados y ver qué vas a la cárcel por algo que no cometiste.

Cuando quise decir algo ya era demasiado tarde solo pude llorar y gritar.

-No tenías derecho a hacerlo Yoochun, yo confié en ti. No tenías derecho a defraudarme tú también… -dije golpeándole en el pecho.

Sabía que con la revelación de mi secreto saldría libre, sin embargo verme tan débil ante Yunho clavo un puñal más en mi corazón.

Días De Luna Llena - Cap. 3

MISTERIOSO AMOR

Al girar al llamado Jaejoong se encontró con el rostro del apuesto rey.
͞ Oh….joven rey.

͞ No...me llames así ….soy Yoochun – el rey espero a que Jaejoong lo diga – bien … dilo di mi nombre…


͞ Yoochun …- al decirlo logro una sonrisa por parte del joven rey .

͞ ¿Puedes leer mi fortuna?


͞ Ummm podría pero ya debo irme el viejo Heechul me retara si no me doy prisa – ante la mirada de Yoochun coloco sus cartas en esa pañoleta color rojo y termino por atar el nudo.

͞ Te atreves a desobedecer al rey de este pueblo ….- dijo incrédulo.

͞ ¡Ah!... no es mi intención es solo que …antes de obedecerle obedezco a quien gracias  a sus cuidados estoy frente a usted … y ese es el abuelo Heechul – termino con una sonrisa que el rey no podía ver…mas solo sus preciosos ojos alargándose un poco.


͞ Entonces …podría ver tu rostro …por lo menos hoy…

͞ No …

͞ ¿Qué puedo hacer … porque no me dejas contemplar tu rostro completo? -
o Suspiro hondo dándole la espalda.

͞ creo que habla mucho con el viejo Heechul sería extraño que aun ignore la razón – Jaejoong hizo una pausa y Yoochun giro a verlo.


***


͞ Changmin se encontraba a unos treinta pasos de Jaejoong sujetando su péndulo de cristal moviéndose de un lado a otro pensativo sin notar siquiera que el rey había salido del castillo – ahhh – suspiro – por qué no puedo entenderte ¿umh? …soy tan malo con el péndulo…

͞ Hablas con ese artilugio antiguo …- dijo Junsu observando con detalle cada objeto en la mesa de Changmin – ¿sirven o son trucos?...

͞ Ahora puedo entenderte….Hay un tonto frente a mi…- dijo guardando al péndulo en su pecho .


͞ ¿Eh?...- Junsu miro detrás suyo a lo que Changmin pensó “si es un tonto aun sin verlo”


͞ Puedes leer mi suerte…


͞ Si pero ya no puedo debo irme …- recién en ese instante levanto la mirada y se encontró con ese rostro familiar , era aquel sujeto que siempre acompaña a Yoochun - …aunque usted es un guardia real ¿verdad?

͞ Si soy el más cercano al rey.


͞ Aaa ¡claro que puedo leer su suerte! – palmeo la silla junto a el – siéntese – le indico – bien sepárelas en tres …ahora cual derecha izquierda …bien …- Junsu observaba con detalle como repartía las cartas mirando sus manos de color canela y a la vez solo miraba su pañoleta con curiosidad ¿Cómo son sus labios , su nariz , sus mejillas?, realmente es tan puro y virginal como dijo el viejo Heechul.

͞ ¿los aspirantes a guardia también salen esta noche?

͞ Sí .. ellos también …

͞ Bien , en tu pasado …- empezó a descifrar sus cartas de tarot.

͞ No , el futuro quiero saber el futuro el pasado ya lo viví – Changmin asintió –  Liperanza indica que jajajjaa...


͞ Que pasa porque ríes …

͞ Nada disculpe ,indica que eres una persona con mucha dulzura esperando a dársela a su pareja , el enano rojo…ummm el enano esta solo usted no tiene ni siquiera un amante con quien pasar las noches ahora entiendo porque está esperando a dar dulzura.


Junsu hizo un puchero – y no llega nadie a mi vida ….- pregunto.

͞ espere espere …la luna azul … esta carta me gusta.

͞ porque …


͞ mmm está indica que está escondido o ese sentimiento que nace dentro suyo aun es tan inocente que no sale a relucir ni siquiera usted se ha dado cuenta de ese sentimiento que es tan fácil de deducir en otras personas…la última – Junsu coloco su mano encima de la de Changmin con nerviosismo – ¿quiere que pare?

͞ No… solo hazlo despacio tengo miedo de alguna mala noticia …- Changmin giro la carta sonriendo.

͞ Li Amore ….el cumplimiento del amor, está enamorado y aun no lo sabe ¿es usted tan misterioso consigo mismo acaso?- Junsu se tiño de un suave sonrojo .

͞ Ooo…ese hombre es….- Changmin diviso a lo lejos  a Yunho -...Adiós iré con Jaejoong …..

͞ No puedes está hablando con el rey …


͞ Los gitanos somos almas libres sin restricciones  ¿no lo sabía?

͞ Si lo fueran no llevarían ese velo cubriéndoles el rostro cuidando que nadie te vea.

͞ Usted no sabe nada de su significado.

͞ qué pasa si te lo quito – Junsu se acercó a Changmin retándolo quien retrocedió unos pasos.

͞ Tu rey … pregúntele a su rey que es lo que le ha ofrecido al viejo Heechul o tal vez que es lo que el viejo Heechul le ha ofrecido, por unas sucias monedas de oro …


͞ ¿Sabías que todos viven por esas sucias monedas? ustedes hacen lo que hacen incluso matan por ellas…

͞ ¿Eh? – Changmin rio incrédulo - …matar…

͞ Sí, mi madre siempre me lo decía los gitanos roban , mienten incluso matan por unas monedas de oro …para poder comer…


͞ Es mejor que estar detrás del rey comiendo lo que a él le sobra si hablamos de matar ¿no era acaso su madre quien recibía a su padre luego de una guerra? Si volvía entero a cuantos soldados cree que despedazo …nuestra sangre está más limpia que la de ustedes …

͞ Odio a los gitanos ladinos – alzo la voz un tanto.


͞ Jajajaa pues parece que su rey no y mientras nos deje quedarnos lo que usted diga no importa … - lleno sus palabras  con todo el sarcasmo posible - ..con su permiso respetable guardia real.

**

͞ Es hora de irnos … Jaejoong …Jae – Changmin llegaba agitado sosteniendo su velo , Jaejoong se extrañó un poco y presintiendo algo se despidió de una vez.

͞ Con su permiso…….Yoochun – tomo la mano de Changmin y este lo jalo en dirección a donde había visto a Yunho.

͞ ya no está aaaa maldición …- siguió buscando con la mirada entre toda la gente alborotada en sus quehaceres.


͞ ¿A quién buscamos?

͞ Al hombre de la luna llena el hombre que se desvanece en tu memoria… lo vi Jaejoong .

El Tren - Cap. 16

La demanda en contra de Lee So Man iniciada por la fiscalía y de la que estaba hecho cargo Yoochun fue ganada con éxito. Se iniciaron dos procesos, uno por malversación de fondos y falsificación de documentos para un estamento público y otro por parte de los miembros de la compañía del teatro Joseon que fueron estafados en sus haberes durante 14 meses.

Tras haber recabado toda la información de cada actor y miembro del staff, Yoochun pudo construir un caso sólido y lo presentó ante el ministerio de relaciones laborales. Tras analizar el informe y los documentos el juez llamó a audiencia a todos los involucrados.

A pesar de tener todas las evidencias en contra, descaradamente aquel hombre se declaró inocente e intentó hacer una contrademanda por difamación y calumnias. Se refirió despectivamente a los artistas y dejó en claro que su trabajo no merecía lo que los demandantes estaban pidiendo ante el juez, pues en ninguno de los estrenos habían llenado la sala del teatro.

Los demandantes declararon más tarde, poniendo en evidencia las condiciones engañosas con las que habían sido llevados a trabajar, el mal trato y las malas condiciones del sitio de trabajo, obviamente el juez falló a favor de ellos, por lo qué, el viejo tuvo que pagar el sueldo acordado con el personal, que no se había cancelado, o estaba incompleto más intereses por el retraso, pagar las pólizas de seguro social que les debía por ley, y los beneficios que los trabajadores de tiempo completo merecen.

La suma era una cantidad importante, sin embargo después de cancelar los haberes, el viejo siguió viviendo como un magnate por lo que todos se convencieron de una vez que el viejo Lee So Man solo era un estafador de mierda.

La tarde en la que recibió su paga Junsu se sintió tan contento y aliviado, tenía muchos pendientes con una parte del dinero, llamó a Changmin, desde una cabina pública de teléfono, para verse en su café favorito tras el trabajo.

- Changmin ah……..aquí………..-sonriente como ya era su costumbre levantó su brazo para llamar a su espectacular modelo moreno-.

- Junsu…..cómo te fue?...-mientras tomaba asiento y colocaba sus cosas en la silla restante-.

- Todo ha salido bien, Yoochun es lo máximo.

- Te he llamado todo el día, y no me contestas que rayos pasó con tu teléfono?.

- He olvidado cargarle batería…..-hizo un gesto de niño travieso-.

- Eres un adulto Junsu, cuando vas a aprender a ser más ordenado…………-si tomábamos en cuenta los antecedentes pues, nunca Junsu lograría ser ordenado…..-.

- Deja de regañarme……….lo importante es que ganamos y nos han pagado lo que se nos debía, y con muchas cosas más que aparentemente teníamos derecho, Yoochun se encargará de administrar esa situación y ver que se cumpla todo lo que el juez ha ordenado………hasta seguro de salud tengo ahora……..

- Cuanto me alegro, ya vez te dije que Yoochun era el mejor……….

- Sí, sin embargo fue difícil, hemos estado luchando desde el del otoño y el inicio del invierno.

- Que harás ahora que eres rico, me dejarás?.........jajaja

- Idiota………..-mirando muy feo al más alto-….no la verdad es que lo primero que debo hacer es devolverte tu dinero, lo que me has dado en calidad de préstamo,…….bueno lo que te robé en realidad –su cabeza bajó igual que el tono de su voz-………toma aquí están 3810 dólares, puedes contarlos…-mientras extendía un típico sobre blanco y rectangular con el dinero-.

- Junsu…….detente, detente, detente………..-mientras hacía ademanes de “stop” con las manos-…no voy a aceptar ese dinero, sé en qué lo usaste, yo no te lo estaba pidiendo. Además de donde sacaste que son 3810?...........

- Los 3010 que usé para pagar por el expediente, los 400 que le diste a mi casera por el arriendo que debía y los 400 que dejaste en mi mesa por el “polvo” de esa noche………-la lista de Junsu hizo sonrojar a Changmin en un instante-. (Hemos de recordar que Junsu es muy rencoroso………tengo pruebas……)

- Junsu………..vaya que tienes buena memoria………pero yo no…….

- Vamos acepta, acepta y cura mi consciencia, vamos hazlo por mí, permíteme aliviarme……sí?…..-los ojitos vidriosos y la postura de sus manos en versión de súplica vencieron a Changmin quien tuvo que recibir el dichoso sobre, y con gracia pensó que si no estuviera enamorado hubiera pensado que la cara de Junsu era muy graciosa porque era muy boba-.

- Esta bien, pero cómo este dinero es mío ahora, haré lo que quiera con él, y sabes lo que haré?, te llevaré de fin de semana a un lugar muy lindo…………..

- Ehhhhh!!!!! Está bien, me gusta la idea.

Ese fin de semana no asistieron al gimnasio cómo era su costumbre.

Changmin decidió mostrarle a Junsu una parte de sí mismo que había ocultado desde que su padre decidió que la ingeniería civil sería lo que le acompañaría de por vida. Lo que en realidad le hubiera gustado hacer para vivir.

Montados en el hermoso sedan plateado del más alto (sí, niñas Changmin si tiene auto pero no lo usa de lunes a viernes por el tráfico horroroso de Seúl), viajaban al amanecer del sábado. Claro después de haber batallado 30 minutos para meter en la caja de trasporte al recién llegado Tiger, que se quedó con la vecina de un piso más abajo y que era yaoista de profesión, estuvo más que encantada de cuidar al minino y le brillaban los ojos al ver a la pareja tan dispareja y sexy de sus vecinos.

- Puedes decirme para que son esas cajas que has puesto en el maletero del auto?, tengo muchísima curiosidad………

- Es una sorpresa……….

- Esto es más que eso, cierto?, tus ojos se han iluminado más de lo común con esta idea, vamos habla……….

- Voy a cumplir un sueño que tuve cuando era adolescente………..la verdad es que yo no soñaba con ser ingeniero civil……….

- Es cierto me dijiste que te interesaba la fotografía………

- Quería ser fotógrafo paisajista……..al lugar dónde vamos la nieve aún no se ha ido del todo, hay un lugar muy especial en la propiedad de mis padres que me acompañarás a fotografiar.

- Tus padres???..........pero no estarán ellos ahí???.......... Changmin si va a haber problemas no deberíamos ir………….

- Junsu bájale a la preocupación excesiva, mis padres están reflexionando nuestra situación en casa. Supe por las personas del servicio que en realidad están muy preocupados. Pero nada puedo hacer.

Junsu miró con un poco de culpa a su amante mientras hablaba con tanta ligereza de ese tema tan delicado. Sin embargo tuvo que sonreír al haber sido invitado a participar en la aventura de Changmin de cumplir su sueño de juventud. Él había sido una de esas pocas privilegiadas personas que pueden vivir de lo que siempre soñaron ser, no se imaginaba hacer otra cosa que no fuera bailar, por eso su corazón dolió al escuchar que su amado solo probaría un instante de su sueño, mientras vivía de algo que no le satisfacía por completo.

El viaje a Busan duró un par de horas, el clima no era tan frío ya. El hielo se estaba derritiendo y riachuelos de agua fresca corrían por la pequeña ladera que formaba el terreno de la propiedad, era un sitio magnífico en realidad. El sendero tras la modesta casa campestre se adivinaba por los troncos que sobresalían de la nieve ligera, estos se perdían en medio de un bosquecito de árboles sin hojas, del suelo estaba empezando a emerger la hierba verde poco a poco. Desde la ventana Junsu observaba con su típica expresión de asombro, la boca abierta y pareciendo muy bobo.

- Te gusta?........

- Es maravilloso……….no podríamos vivir aquí????...........-sus palabras salieron sin pensarlo mucho como de costumbre, tras haber hablado se golpeó  mentalmente por el desliz-.

- Te gustaría vivir aquí?.....-muy sorprendido-.

- Claro……………

- No podrías ir a trabajar todos los días………….

- No me refería a “ahora”…………….-Junsu calló pensando en la frase de la madre de Changmin “………..hijo debes reflexionar…………..no quieres una familia normal?, una hermosa esposa, hijos……..piensas que así es una manera aceptable de envejecer……”y se sitió desesperanzado-………

- Junsu?........estás hablando de cuando seamos “viejitos”………Junsu…-su tono se llenó de preocupación cuando la cabeza de su rubio lunático permanecía agachada-.

- En realidad quieres estar conmigo todo ese tiempo…………….??? -la pregunta fue dejada en el aire con mucho dolor….-.

- La verdad es que todo depende de ti………..y de lo que suceda cuando encuentres a quién estas buscando……

- Tu también…?.....

- Tu también qué?......

- Tu también piensas que estoy buscando a Emily para volver con ella………? –Junsu meneó la cabeza en desaprobación por la errónea idea de las personas que conocían su historia-.

- Entonces para que la buscas………..no entiendo……

- Changmin, cómo crees que volvería con ella, ni siquiera tuviera el derecho de ponerme de pie frente a ella. Quiero encontrarla para ponerme de rodillas frente a ella y pedirle perdón por ser un cobarde y no defenderla de mi madre. Por ponerla en peligro. Por arruinar su vida. Por no ser capaz de cumplirle la promesa de hacerla feliz. Para eso es que quiero verla sólo una vez más.

Te amo a ti………y aunque no quería pensar en eso, porque tengo miedo………….no es bueno hacerse ilusiones antes de hora……….., la verdad es que no es bueno hacerse ilusiones nunca……….., pero yo no podría negarte que me encantaría vivir mucho tiempo contigo, todo el tiempo que tu quisieras estar conmigo…………..

Junsu no esperó lo que vería a continuación, el rostro joven y hermoso del moreno, brillar literalmente, una sonrisa plena, absoluta y sincera era el centro, unas lágrimas preciosas lo surcaban, lo vio acercarse sus pasos firmes y serenos. Se sorprendió sobremanera y para cuando quiso articular alguna palabra los labios delicados de su amante le llenaban la boca con pasión y ternura.

Las palabras de acaba de oír eran las que jamás habría soñado de nadie. Las que tenía miedo de que nunca las pronunciaría Junsu, era la confirmación de que el rubiecito pequeño, lunático, pervertido, despistado, desordenado, amor de su vida, podía ser suyo para siempre y no ser solo un préstamo macabro del destino. No pudo contener la plenitud de su felicidad y el exceso se convirtió en lágrimas que salieron sin que pudiera pararlas, tampoco es que hubiera necesidad.

Mientras besaba al rubio lo apretó en un abrazo posesivo, toda su enorme mano se enredó en los cabellos mientras la otra apretaba la espalda, cuando hubo calmado su necesidad lo levantó del suelo y empezó a girar contento como un niño mientras el otro se reía de su loca y dispareja manera. Cuando el desequilibrio los venció cayeron a la alfombra muertos de la risa. Felices como no habían pensado serlo nunca.

- Gracias………..

- De qué…………-preguntaba el rubio mientras limpiaba y se bebía de su índice los restos de las muestras líquidas de la felicidad de Changmin-.

- Por existir……….-un beso dulce más fue regalado y el otro escapó de sus brazos-.

- Yo creo que hay muchas fotos que deben ser tomadas, el ambiente se presta……….apresúrate Changmin ah!!!!!

Tras acomodar las maletas en una de las dos habitaciones de la casa. Tomaron el equipo de fotografía de Changmin que valga comentar era increíble, sofisticado, especializado en paisajes con varios accesorios que Junsu desconocía su funcionamiento y que había sido comprado un par de días antes, con el dinero que le había pagado.

Changmin amaba cada detalle de ese bosque donde había pasado varios periodos de su infancia, eran los mejores años de su vida. Se pasaron todo el resto de la mañana juntos. Junsu solo miraba a su moreno ser el mismo, los ángulos de cada toma eran tan cuidadosamente elegidos, era muy minucioso, pero los resultados era magníficos. Quién hubiera pensado unos meses atrás que él podría siquiera soñar con un momento como este. Mientras reflexionaba no dejaba de escuchar, los cliks de la cámara, sin embargo en algún momento sintió una sensación cálida seguida de los sonidos. Era la mirada color chocolate del más alto, no se había dado cuenta de que ahora él mismo era objeto de las tomas del fotógrafo. Rio y empezó a esconderse.

Las fotografías de Junsu distraído y pensativo sin duda serían las mejores de su colección. Era a pesar de su edad muy lindo como un niño. Sabiendo que el sendero que estaba marcado era el único que llevaba a la cascada, hizo espantar a Junsu para que siga corriendo, era muy fácil hacer que el rubio haga lo que él quería, era muy fácil de convencer. Bueno él era muy buen para manipular.

Al final de la carrera llegaron a la entrada de una gruta empotrada en la piedra de la montaña, en medio del bosque.

- Qué es este lugar Changmin……?

- Es el lugar especial al que hemos venido……..

- Ohhhhhh hay algo más?, qué esperamos………

Con cuidado entraron cargando todo el equipo, el espacio interno de la gruta no era tan grande como Changmin recordaba, sin embargo no era que el espacio se haya reducido, era él quién había crecido (y vaya que lo ha hecho……..1,90 recuerden y esos brazos…….oh).

Dentro de la gruta habrían 10 metros cuadrados más o menos, las paredes estaban formadas por estalactitas cristalinas en un raro color azul, las aristas de las mismas reflejaban débilmente la luz que entraba por el techo de la gruta abierto en el centro un par de metros en una grieta por la que colgaban unos pocos musgos, increíblemente dentro la temperatura era más alta que en el exterior. Un riachuelo con su cauce continuaba hiriendo la roca negra mientras se hundía nuevamente dentro de la tierra por el centro de la gruta. Un ligero vapor se desprendía del agua tibia.

- Esto es aún más hermoso que el bosque……….Changmin ah……..

- Verdad?………….ahora ayúdame, las fotos de aquí serán magníficas……….

Entonces Junsu el ayudante oficial del fotógrafo se puso en labor, “que si pon esto allí, la luz más a la derecha, no, no más a la izquierda, un poco más arriba, por qué eres tan pequeño, no pongas tu mano allí”, etc, etc. Si no lo amara como lo hacía  y estuviera dispuesto a hacer lo que fuera por él, rápidamente hubiera llegado a la conclusión de que su moreno talla L, era un verdadero tirano.

El fotógrafo estaba tan ensimismado que había hablado de las propiedades físicas y químicas de la gruta sin parar durante 3 horas seguidas, a pesar de entender muy poco Junsu escuchaba con atención, haciendo comentarios geniales como, ahhhh, ohhh……., etc.

Pasadas las 2 de la tarde y con estómago gruñendo 3 metros a la redonda volvieron a la casita de campo. Sin esperar que se calentara adecuadamente la comida llenaron sus desesperados estómagos, satisfechos se pusieron a mirar en la computadora el fruto del trabajo de ese día. Changmin estaba realmente contento, decidieron salir una vez más sin embargo una ligera nevada final no permitió que puedan irse, el frío aumentó y prendieron el fuego.

Rayos y truenos se sumaron a la nevada, uno cayó cerca de la casa, y la energía eléctrica se fue.

- Vaya el ambiente se ha puesto muy romántico………..

- Así no podremos dormir en la habitación, el sistema de calefacción es mitad eléctrico, tu enorme trasero podría congelarse……….

- Y tu cabeza también, ya que está tan arriba…………-respondió Junsu sacándole la lengua por burlarse de su orgullo masculino-.

- Será mejor dormir junto a la chimenea……..-sin embargo la expresión en el rostro moreno implicaba que no era para “dormir” en lo absoluto que quería estar cerca del fuego-.

- Eres un poco aburrido, lo sabías?........-entendiendo todas las voldeminescas intenciones-.

- Ahhh así que quieres un poco de diversión………..y cómo qué se te ocurre……….

- Es que acaso eres bobo o qué?.........no tienes un poco de imaginación………

- Si preguntas por mi imaginación, te arrepentirás luego…….

- Oh………