[CONCURSO] YIN - YANG

Hemos vuelto con estos nuevos temas para el deleite de las lectoras, lamento la ausencia pero la vida no es siempre lo que uno desea, he tenido que trabajar y estudiar mas de lo que hubiera deseado.

Bueno, este concurso es DOBLE....como lee DOBLE, por lo tanto tienen DOBLE oportunidad de ganar...!!!

Tenemos entonces:

1.- DETECTIVE MITOLÓGICO - protagonista YOOCHUN
Este concurso trata exclusivamente de MITOLOGÍA CHILENA, con esto queremos desafiar especialmente a las participantes extranjeras  a que conozcan parte de nuestras narraciones tradicionales y se familiaricen con los seres fantásticos que habitan nuestro largo territorio. Y para que las amigas nacionales participen y se empapen de las tradiciones que poco a poco se pierden con el avance de la tecnología.
 Ahora lo importante, el tema mitológico deben mezclarlo con casos detectivescos, o sea, pueden usar al protagonista como un detective que investiga un caso (Ej: serie Grimm o Supernatural) o el protagonista puede ser un ser mitológico que cause un caso, estas son solo ideas todo queda abierto a su imaginación. 

Algunos Link's de interés:

2.- FRIENDSHIP - Protagonista JAEJOONG
Aquí es mas bien tema libre, o sea, el protagonista puede o no estar en pareja o estar en la friend zone, también pueden optar por una amistad de lo mas pura y pasar a una enfermiza. Todo como el tema anterior queda sujeta a la interpretación el escritor. 

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Las bases como siempre son las siguientes:

-PUEDEN PARTICIPAR EN AMBOS CONCURSOS!!
-El protagonista debe ser YOOCHUN en el caso de DETECTIVE MITOLÓGICO y JAEJOONG en el caso de FRIENDSHIP. El co-protagonista debe ser parte de DBSK/JYJ. 
-Puede ser en primera o tercera persona.
- El fic debe ser oneshot y debe incluir una foto con el nombre del fic y del autor. Las medidas de la imagen a incluir son 460 (ancho) x 300 (alto) Pixeles con resolución de 1000
-Recuerden revisar la REDACCIÓN Y FALTAS ORTOGRÁFICAS. El mal uso de estos conceptos podría descalificar un fic. No esta permitido el uso de iconos a no ser que sea necesario (mensajes de texto o chat), tampoco lo esta el acorte de palabras por ejemplo "xq , cmo estas etc" y deben recordar que el dialogo va entre guiones.
- Deben ocupar los diminutivos de los personajes (Jae, Su, Chunnie etc) solo en los diálogos, cuando estén relatando la historia deben colocar el nombre completo (Jaejoong, Junsu etc).
-Se permiten las malas palabras, violación, asesinato, muerte del personaje principal etc.

-DEVOLVERÉ SIN FALTA AQUELLOS RELATOS QUE ME SEAN IMPOSIBLES DE LEER PARA SU CORRECCIÓN, si en esta segunda oportunidad no se ven cambios el fic será automáticamente DESCALIFICADO. Pidan ayuda a un amigo para revisar el uso de signos de puntuación.

-Deben enviar el fic en un archivo Word, y la imagen adjuntarla a mi correo (suelta, no dentro del word)

El premio como ya va siendo costumbre sera publicidad de su Fic en nuestro blog y ser portada de Facebook. Ademas aquellos fics que cumplan con la ortografía y redacción serán premiados con el "sello de redacción".

¿Cómo concursar?
Para participar solo deben dejar un comentario en este post con los siguientes datos (Ej.):

Autor : RUKI
Tema: Detective mitológico y/o Friendship
Pareja: YooSu

Si participan en ambos concursos en el item TEMA deben especificar si participaran en los dos o en uno solo, en el caso que se inscriban en los 2 y solo sean capaces de realizar un solo fic's informen en los comentarios para eliminar el tema sobrante. 

El fic ganador será escogido por votación popular siempre y cuando lleguen un mínimo de 10 fics a mi correo de lo contrario serán escogidos por los jueces habituales Yuuki, Mayo y Reita.

Se les recuerda que los jueces están capacitados para DEVOLVER EL RELATO A LA AUTORA PIDIENDO LA CORRECCIÓN DEL FIC.

El plazo de entrega de los fics es hasta el
23 de Mayo (a las 1am) como siempre deben enviarlos a mi mail Ruki.dark.mind@hotmail.com

Cualquier duda o consulta deje un post en esta entrada, la responderé a la brevedad.
RUKI~

Participantes

Autor: Meguri

Tema: Detective Mitológico
Pareja: Yoomin


Autor: Grizly

Tema: Detective mitologico/ Friendship
Pareja:Yoomin/ Yunjae



Autor: MaryMinRin

Tema: Friendship
Parejas: JaeMin (unilateral) MinChun


Actua n° 159

Hola a todos. Uff, hace mucho no se hacía actualización. Quisimos avivar el blog con un concurso y aún hay poquitos postulantes pero muchas gracias por participar. Solo ustedes siguen manteniendo vivo el blog, sin sus visitas y fanfics esto estaría bastante desértico. Bueno, aún hay tiempo para que más se agreguen al concurso. Para quienes no han leído la entrada consiste en dos concursos, friendship y mitología chilena.

[CONCURSO] YIN - YANG


HoMin:
-Lluvia de estrellas Cap. 6

JaeMin:
-Sin alas que protejan Cap. 32
-Inocencia nivel: Changmin (COMPLETO)
-Loving you is my sin Cap. 7 al 9

YunJae:
-Enemigo Cap. 1

MinSu:
-Síndrome Psicótico Leve
-Eyaculación en Sueño

HoSu:
-Bonjour mi pequeño Segunda parte (COMPLETO)

Parejas Varias:
-Sí me tenías [YooSu, YunJae,  ChangMinho] Cap. 4
-Cántame antes de dormir [YooMin, JaeMin] Cap. 9 y 10
-Because I Love You, I Have to Forget You [Yoomin, Jaemin, Yoosu] Prólogo y Cap. 1
-Heart Sounds [ChunJae, MinJae, 2U] Prólogo y Cap. 1
-Our Destiny [Yunjae, Yoomin] Cap. 7 al 9
-Love is a Force of Nature [JaeSu - JaeChun - HoMin - HoSu] Cap. 58 al 60

Love is a Force of Nature. Cap 58

“Sangre por Sangre”

Te juro que no soy el Diablo…
[Devil, Staind]




Humo…fue el primer olor que inundó sus sentidos apenas percibió que las garras del letargo soltaban el amarre sobre su cuerpo. Jaejoong lanzó un quejido, aun incapaz de abrir los ojos. Quizás ya había llegado al infierno y cuando abriera los ojos sería nuevamente calcinado en un círculo eterno, prisionero y condenado al sufrimiento. Pero no sentía ese calor abrasador de la mansión, no percibía las llamas lamiéndole los ropajes, esas llamas negras que tenían vida: horribles arpías que subían y bajaban por su cuerpo. Apenas tenía recuerdos intermitentes, tan sólo sabía que debería haber muerto y de alguna extraña forma aún se sentía corpóreo, o algo así. Fue en ese entonces, cuando aún luchaba por tratar de recuperar el control sobre sus miembros, cuando la imagen de un demonio le relampagueó de abrupto la mente: Yoochun. Pego un salto y sintió el ardor en algunas zonas de su cuerpo; sus ojos se abrieron al quejarse esta vez más fuerte y se dio cuenta de que estaba tendido sobre una cama. La habitación apenas tenía un velador y una pequeña ventana por la cual se colaban rastros de luz nocturna, lo demás era tan sólo oscuridad. Jaejoong observó las heridas de su cuerpo: abiertas en carne viva y rojizas, quemaduras expuestas sobre sus brazos y muslos. Lentamente Jaejoong se sentó en la cama: sus heridas ya no sangraban, pero no tenían ninguna intención de cicatrizar, seguían igual de rojas y enardecidas, casi idénticas a la persona que se las propinó…

El sonido de la puerta lo vuelve a tomar por sorpresa, y al voltear la mirada lo encuentra allí: con el cabello azabache enmarañado y los ojos violentas resplandecientes…’Yoochun…’

“Hey” Yoochun caminó despacio hasta su cama, su rostro comprimiéndose al observar las heridas. “Debí suponer que también te pasaría…”

“Chun…nie” Jaejoong apenas pudo articular, el dolor de su cuerpo junto con la impresión de volver a verlo luego de tanto tiempo lo paralizó por completo, pero cuando intentó alzar una mano hasta su cuerpo la mano de Yoochun la atrapó primero, tomándola entre la suya.

“No te esfuerces” le susurró luego de depositar un beso en su mano. “Estás herido y aún no estoy en condiciones para sanarte”

“¿Dónde…estamos?” Jaejoong volvió a entrecerrar los ojos. De pronto sintió el cansancio arrastrarlo nuevamente a la oscuridad con aterradora velocidad, el ardor de sus heridas expandiéndose como un lento veneno por su torrente…

“A salvo” Yoochun posó una mano sobre sus cabellos, empujando los mechones humedecidos de su frente. Fue un gesto tan de antaño que Jaejoong sintió las lágrimas comprimirle la garganta. Tenía tanto que decirle…pero de alguna enfermiza manera no podía articular palabra. Estaba exhausto y febril.

“E-El..lobo…”

“Shhh” Yoochun acarició sus cabellos con delicadeza. “Ya habrá tiempo para aclarar las cosas, por ahora sólo tienes que descansar”

Jaejoong quiso protestar, pero cuando hizo ademan de abrir la boca perdió el último dejo de consciencia que le quedaba y volvió a quedar sumido en la oscuridad.




Recuperó la consciencia al sentir un líquido cálido y reconfortante escurriéndose por sus labios entreabiertos. Tosió un poco, pero cuando reconoció el sabor de la sangre humana sus ojos se abrieron como dos platos y su boca se curvó para beber más. Yoochun se encontraba sentado en el borde de su cama y vertía la sangre desde una jarra de porcelana hasta su boca. Llevaba una camisa blanca con los primeros botones abiertos y a pesar de que lucía cansado, sus facciones no demostraban algún signo de malestar. Jaejoong bebió con avidez toda la sangre, y cuando terminó fue capaz de sentarse en la cama con ayuda de él. Le agradeció cuando retiró la jarra, observando ahora las heridas de su cuerpo. Las quemaduras de sus brazos se habían coagulado formando en su piel una masa entre negra y café oxidado, como si tuviera una especie de sanguijuela pegada al cuerpo…al parecer, estas quemaduras eran distintas a las heridas normales…

“Se tardarán más en cicatrizar” Yoochun interrumpió sus pensamientos, ya lo había leído como libro. “Las mías están igual”

“Increíble” Jaejoong musitó. “Aun no puedo creer que hayas logrado sacarme de ese lugar” lo miró a los ojos y Yoochun lanzó un suspiro. De pronto Jaejoong comprendió que Yoochun aún parecía desgastado por esa batalla en particular.

“Creí que moriríamos allí en esa mansión. Si mi energía no hubiese sido lo suficientemente rápida el fuego nos habría consumido a ambos” Jaejoong acercó su mano a la suya, apretándola con suavidad. Yoochun le devolvió el gesto y entrelazó sus dedos, ambos mirándose a los ojos, verdaderamente mirándose de nuevo luego de meses de separación.

“Aun no entiendo cómo fuiste capaz de volver…” Jaejoong le susurró, reconfortándose en todo lo que significaba estar de nuevo al lado de Yoochun y esta vez sin nada que pudiese detenerlos para vivir su vida.

“Yo tampoco creí que podría, pero supongo que algo de mis energías quedó latente sobre tus venas y fue lo suficientemente fuerte como para dejarme regresar a ti”

“Si creo que…siempre lo supe, siempre te sentí…a pesar de la distancia” Jaejoong esbozó una sonrisa, llevando una de sus manos a acariciar el rostro de Yoochun. Yoochun puso su mano sobre la suya y ambos se quedaron en silencio unos segundos, tan sólo bebiendo de la imagen del otro. Yoochun fue el primero en hablar.

“Es el futuro el que importa ahora, supongo que sabes que ese lobo no va a descansar hasta encontrarnos” retiró la mano de Jaejoong de su rostro para entrelazarla a la suya a la vez, apretando sus dedos.

“Lo sé” Jaejoong lanzó un suspiro. “Yo estaba bastante trastornado pero ahora soy otro. He logrado purgar mis demonios pero sé que con mi ambición volvi a destrozar otra vida por lo que…estoy dispuesto a enfrentarlo”

“Puedo sentir tu cambio” Yoochun le asintió. “Pero en esa batalla no estarás solo. Peleare a tu lado, como debió haber sido siempre. Después de todo, eres mi unión”

“¿Soy…tu unión?” Jaejoong sonrió, sus iris topacio resplandeciendo al terminar de hablarle. “Creí que nunca finalizamos el vínculo”

“Nunca es tarde” Yoochun reflejó su sonrisa. “Si estás dispuesto a abandonar tu pasado como vampiro y---“ no pudo continuar la frase porque Jaejoong se lanzó a sus brazos.

“Aun si mi destino es morir, quiero hacerlo siendo completamente tuyo. No tengo alma para ofrecerte pero puedes reclamar lo que siempre te perteneció: mi sangre y mi corazón…”

Yoochun lo estrechó con fuerza, separándolo un poco de su cuerpo para tomar su rostro entre sus manos, lentamente acercándolo hasta su nivel.

“Demonio…” le susurró antes de acortar la distancia y fundirse con sus labios. Jaejoong respondió al beso con urgencia, abriendo la boca para dejar que la lengua de Yoochun lo acariciaría y comenzara a nublar poco a poco cada uno de sus sentidos. Lo había extrañado tanto que casi lanza un quejido famélico al sentirse más hambriento que nunca. Yoochun se abalanzó hacia su figura y Jaejoong se sintió nuevamente empujado hacia la cama, pero no le importó. Había fantaseado con este momento en muchas noches de angustia, y ahora que su Yoochunnie por fin estaba a su lado nada le importaba más que él, sólo él…y su nueva vida juntos.

"Tranquilo..." Yoochun le susurró cuando sintió que Jaejoong ponía las manos sobre sus hombros y revertía sus posiciones, comenzando a desabrochar los botones de su camisa. "Aun estas malherido"

"¿Crees que me importa?" sus ojos resplandecían con lujuria cuando de un solo tirón lo despojo de su camisa y tuvo ante el su perfecto torso. Yoochun no necesitó más palabras y lo atrajo hacia si para capturar sus labios. Jaeejong jadeo y se apretó contra su cuerpo al sentir la lengua de Yoochun rozar sus colmillos. Ese pequeño enrosque de su lengua abrió una herida y las gotas de sangre ardiente terminaron de descontrolarlo. Le clavó los colmillos de un solo movimiento mientras Yoochun se quejaba contra su boca y sus manos se aferraban con fuerza a su cuerpo, apegándolo más a él. Jaejoong casi había olvidado su sabor, fuerte y adictivo...exótico, tan distinto a las otras sangres y dios...tan ardiente. Gimió de gusto en una plegaria por mas y sintió las manos de Yoochun serpentear por su torso, despojándolo de los rastros de sus ropajes. Rompió el beso solo para mirarlo a los ojos antes de hundir su cabeza en su cuello y respirarlo. Dejó que su lengua y sus besos le demostraran lo mucho que lo había extrañado antes de llegar al punto donde se desbordaba su deseo: su vena yugula. Sus labios se cerraron contra su pulso mientras sus colmillos desgarraban la piel y la sangre explotaba en su boca. Yoochun se quejó audiblemente, sus manos clavándose en sus costados para apalear el dolor. Jaejoong se restregaba contra su cuerpo, buscando desesperado sentirlo mientras la sangre le hervía en la garganta y encendía su torrente. Yoochun le concedió lo que buscaba, arqueando las caderas hacia arriba y presionándose en contra de su parte baja. Jaejoong sintió la fricción: su erección presionándose a él y gritó, rompiendo el beso, lo deseaba tanto que estaba temblando...

Yoochun lamió los rastros de sangre que habían escurrido de su cuello, subiendo hasta alcanzar el nivel de sus labios.

"Jae..." le susurró, volviendo a arquear sus caderas y lo escucho gimotear.

"D-Deja de torturarme Chunnie...si no tengo dentro te juro que voy a enloquecer..." sus jadeos fueron el detonante. Yoochun mando al diablo todo y utilizo sus energías para acabar con los ropajes que les estorbaban a ambos. La fricción de sus cuerpos desnudos entre besos y abrazos cada vez se tornaba más frenética. Yoochun palpo la herida de su cuello que aun chorreaba sangre para empapar sus dedos. Jaejoong lo miro con anticipación y alzo sus caderas para facilitarle el trabajo. Yoochun fue despacio, sus manos acariciando y masajeando la carne, deleitándose con los pequeños gimoteos que Jaejoong dejaba escapar antes de llevar los dedos a su destino. Deslizo uno dentro y Jaejoong se removió en contra, excitado y febril. Yoochun comenzó a apurar sus movimientos mientras observaba como Jaejoong comenzaba a seguir el ritmo con sus caderas. Parecía un títere jadeante y verlo así, tan entregado despertó hasta el último instinto de posesión de su demonio. Yoochun retiró sus dedos de abrupto y dejo caer el cuerpo de Jaejoong sobre su miembro hinchado y pulsante, atravesando sus paredes con el grito de Jaejoong como la más hermosa sinfonía. Yoochun gruñó al alargar sus garras, y lucho por mantenerse a un ritmo suave, pero Jaejoong inmediatamente lo persuadió, tomando las riendas del ritmo aferrando las manos a su cintura y agitando sus caderas en contra, comenzando a montarlo y a perder el control, sintiendo como el miembro de Yoochun rozaba, empujaba y golpeaba dentro, llevándolo a la cúspide del deseo, a donde perdía hasta la última pisca de razón...

"¡Ah...ah...C-Chunnie..mhm-ah!" Jaejoong ya no tenía control de sus gemidos, estaba completamente perdido en el frenesí, embriagado en cada ardiente embiste que Yoochun le daba.

"Más...¡ah! Por favor...más..."

"J-Jae..." Yoochun gruñó al sentir el compás de esas pecaminosas caderas seguirlo, gotas de sudor perlado se escurrían por sus cuerpos en el apogeo de la pasión. Yoochun enroscó las manos por el cuello de Jaejoong, trayéndolo hasta su nivel para cazar sus labios y beber de su miel. Jaejoong gimió con fuerza, el movimiento provoco que Yoochun se enterrara tan profundo dentro que Jaejoong casi no lo creyó posible, pero le provocó una erupción de gemidos que trató de sofocar en vano contra sus labios. Cuando los labios de Yoochun descendieron y atrapó la carne de su cuello entre sus dientes, Jaejoong gritó.

"¡SI! Muérdeme Chunnie..." fue todo lo que le tomó para sacar al demonio. Yoochun mordió con fuerza y desgarró la piel. La gélida sangre le empapó la boca y bebió con gusto al escuchar los pesados jadeos de Jaejoong. Yoochun escuchó el clamor de su bestia y su energía se concentró en la herida abierta, las ondas violáceas comenzando a viajar por el torrente. Con un último embiste ardiente, Yoochun derramó su semilla dentro, garras arañando la piel, y fue todo: la explosión de energía dentro de su cuerpo junto con el último embiste arrastraron a Jaejoong al orgasmo más profundo al colapsar contra su pecho con su semilla salpicada sobre su torso. Jaejoong jadeo mientras los brazos de Yoochun se cerraban contra su cuerpo, refugiado. Fue en ese entonces que Jaejoong sintió la energía dentro de su cuerpo: la sintió subiendo desde la punta de sus pies hasta reptar hasta su pecho. Tentáculos de energía violácea se cerraron contra su pecho y un dolor desgarrante lo ataco. Se aferró a Yoochun con fuerza para tratar de apalear en algo mientras trataba de encontrar su voz

"Chunnie" Jaejoong articuló con la voz entrecortada. "Algo me sucede"

"Estas cambiando, amor" Yoochun le susurró, llevando las manos a acariciar sus cabellos. "Estas cambiando..." y fue como si la energía reaccionara con esas palabras. Jaejoong sintió como dos manos invisibles le apretaban el corazón y su visión comenzó a nublarse entre cada shock que lo sacudía. Se le tensó hasta el último nervio del cuerpo, y cuando pudo recuperar la visión ya no se encontraba en la habitación, ahora...todo estaba en llamas. 'El averno' pensó pasmado cuando observo las llamaradas que fluían por las piedras, apenas se podía distinguir algo entre semejante calor, tan solo los alaridos y gritos que parecían venir de todas partes. Jaejoong se sintió etéreo, como si estuviese dentro de una burbuja observando todo el sufrimiento de millones de cuerpos desfigurados, caras sin nombres, humanos sin sombra...todos desmembrados, mutilados, despellejados por sus eternos carceleros: demonios. Los vio a todos al mismo tiempo: demonios con enormes cuernos y fuego en la piel, demonios con el cuerpo cubierto de escamas y con cabezas deformes reptilianas. Demonios hasta con forma humana, ofreciendo la salvación para ver quien caía y poder torturarlo más. Todos con tan solo un fin en mente: el sufrimiento.

¿"Crees que un demonio es capaz de amar?" Jaejoong escuchó la voz y se sobresaltó. Cuando giró el rostro hacia la voz, una luz resplandeciente lo cegó y le ardió en la piel. El resplandor reveló a una persona de tés brillante, cabello largo y del color del fuego y unas enormes alas blancas que lo mantenían a flote y ajeno a todo el sufrimiento. Cuando los iris de diamantes se posaron sobre sus ojos, Jaejoong lo reconoció: Heechul.

"Tú..." Jaejoong apenas pudo articular, el calor y la impresión de verlo lo tenían completamente pasmado.

"Mira a tu alrededor y responde mi pregunta" el resplandor de Heechul era cegador y lastimaba su piel. Jaejoong, confundido, solo tuvo el sufrimiento ante sus ojos, todo ese dolor...

"Yo tampoco soy ningún santo" le replicó y lo escuchó lanzar una risita.

"Aceptar al demonio no te hará más fuerte. Sangre por Sangre, Kim Jaejoong" y de pronto un látigo dorado había aparecido en sus manos. Jaejoong vio a Yoochun materializarse ante el ángel y su látigo cargó con un abrupto movimiento. Las fibras doradas se enroscaron en su cuello y su cabeza voló por los aires y aterrizó ante sus pies. Jaejoong gritó, horrorizado, pero cuando quiso cargar contra él, este se evaporo ante sus ojos y ante el apareció la forma de demonio de Yoochun, que lo atravesó con sus garras de un sólo ademan. Jaejoong lanzó un horroroso alarido al sentir sus interiores desgarrándose, pero justo cuando creyó que sería arrastrado al sufrimiento eterno, todo desapareció y la oscuridad lo succionó.




"Amor" Jaejoong escuchó el dulce susurro de Yoochun y fue en su búsqueda. Todos sus miembros le dolían pero se liberó de las garras de ese mundo oscuro y se arrastró a la consciencia, se arrastró de vuelta a sus brazos. Cuando abrió los ojos, Yoochun le sonrió y lo besó con dulzura.

"Sabía que lo lograrías" le dijo luego de depositar un beso en sus cabellos. "Sabía que volverías a mi"

"Siempre" Jaejoong reflejó su sonrisa. Tenía el cuerpo resentido y cuando quiso sentarse se dio cuenta de que estaba desnudo. Inmediatamente se acurrucó contra la figura de Yoochun a su lado y suspiró contra su cuello.

"Fue horrible" murmuró. "De verdad pensé que moriría allí dentro"

"Lo sé" Yoochun lo estrechó, comenzando a mecerlo contra su cuerpo. "Pero ya tienes mis ojos, eso significa que mi demonio te posee ahora a su vez. ¿Te mostro algo en particular?"

"Me mostro tu muerte a manos de Kim Heechul. Era un ángel y tenía un látigo dorado, vi cómo te cortaba la cabeza y yo---" no pudo continuar porque el sollozo le comprimió la garganta. Sentía la imagen tan vivida que le estremecía la piel.

"Tranquilo" Yoochun lo apegó más a su cuerpo. "Mi demonio especialista en mostrar los horrores más puros”

"Sangre por sangre" Jaejoong musitó. "¿Sera una advertencia?"

“Con las energías nunca se sabe, Pero descuida, nos aseguraremos de que la única sangre que corra sea la suya"



xXx




Yunho estaba tendido sobre la cama, con las manos enredadas en los mechones de piel en un gesto bastante ausente. Conciliar el sueño parecía una tarea casi titánica, más aun en esa cama tan ajena para él y con la ausencia de Heechul carcomiendo sus interiores; como un millar de agujas pinchando bajo su piel, arañando y desgarrando dentro. Las imágenes de su muerte y sus últimas palabras no dejaban de acecharlo. Todo había sido su culpa….si hubiese sido lo suficientemente fuerte para imponer su voluntad contra la de Heechul, forzándolo a quedarse dentro de la colonia nada…malo hubiese pasado y ahora estarían juntos, estarían…felices con su nuevo futuro. Cerró los ojos de abrupto y las lágrimas le humedecieron el rostro, no había forma de alejar a los fantasmas. Nada le había dolido tanto como esto…y Yunho estaba seguro que nada le dolería de esta forma. Si tan sólo hubiese una forma…alguna manera de terminar con el eco de su voz, y el desgarro de su separación. Yunho había escuchado comentar del sufrimiento del lobo de la noche, cuando todo lo que puedes ver es oscuridad. Negro, negro...no hay salida. En toda su desesperación una idea cruzó por su mente: la razón por la que estaba en agonía era porque Heechul había muerto…pero si él…moría también, entonces todo el sufrimiento terminaría y volverían a estar juntos. Se sentó abruptamente en la cama, retirando las cubiertas de piel de su torso desnudo. De alguna manera, el pensamiento lo había electrificado con una ansiedad que no había sentido en años. Todo…ya estaba arreglado, había transmitido su voluntad a los líderes de la Resistencia y su voz era considerada como ley; los híbridos por fin podían caminar a la luz del día sin ser acechados; Yunho hasta había logrado someter a la Orden de vampiros, excluyéndola al quemar su edificación en la tierra paralela para probar qué sucedería si algún vampiro se atrevía a desobedecer el nuevo tratado. ‘Ji Hae será mi voz…Ji Hae podrá guiarlos…’ Yunho pensó y concentró su fuerza en sus manos; alargando sus enormes y macizas garras. ‘No puedo seguir así…no puedo soportarlo…’ llevó su mano derecha hasta su muñeca izquierda descubierta, las garras apenas rozando la piel. Yunho cerró los ojos y apretó la mandíbula: su mano cayó y dibujó un trazo mortífero que delineó sus venas. La carne se abrió y un rio de sangre carmesí comenzó a brotar desde sus expuestas venas. Jadeó, observando prácticamente en trance como la sangre brotaba de su muñeca y comenzaba a empapar las blancas sábanas. Se dispuso a hacer lo mismo con su mano derecha, llevando sus ensangrentadas garras a su nivel, cuando de pronto una voz lo sobresaltó.

“Si haces eso nunca podrás reencontrarte con él” Yunho subió el rostro para ver una luz resplandeciente en el medio de su habitación. La luz lentamente comenzó a tomar forma humanoide y una mujer de cabellos dorados y brillantes ojos verdes apareció ante sus ojos. Yunho lanzó un suspiro, jamás podría olvidar esa voz…

“Nayna” susurró, agachando el rostro, incapaz de encarar al hada de brillo resplandeciente. No cuando tenía tanta oscuridad dentro...

“Yunho” ella se aproximó hasta la cama, tomando la muñeca abierta de Yunho entre sus manos y cubriéndola con las suyas. La herida inmediatamente se cerró con un destello de oro, pero Yunho se mantenía igual de estoico, rehusándose a subir la mirada.

“No puedo creer que quisieras atentar contra tu vida, menos con todo lo que se te ha sido otorgado últimamente” sus ojos verdes fueron a escudriñar sus facciones, pero Yunho se mantenía igual de inmutable.

“Tú…no tienes idea de lo que siento, no tienes idea lo mucho que me duele. Heechul ha muerto, Nayna. Heechul—”

“Sé lo que ha pasado, ya lo he visto. Pero Heechul dio la vida por ti, se sacrificó porque te amaba y confiaba en que tú guiarías a la gente a un nuevo futuro. Y dime… ¿Así es cómo vas a pagarle? Tirando todo a la basura y haciendo lo contrario a su voluntad…terminando con tu vida. Así nunca van a estar juntos, la única forma de reunirte con Heechul es muriendo cuando tu hora llegue y no antes” ella llevó la mano hasta el mentón de Yunho, subiendo su rostro hasta que pudo hacer contacto con sus ojos. Yunho mordió su labio inferior, sentía sus ojos humedecidos ante la irracionalidad de sus actos, pero en el estado que se encontraba realmente no había visto ninguna otra salida.

“T-Todo esto…es demasiado para mí, Nayna…” y fue todo, Yunho se quebró por completo, con su sollozo rugiendo impotente, casi como un trueno no acompañado de un relámpago. Se abrazó a ella con fuerza. Todo el dolor que sentía lo estaba sofocando y simplemente ya no podía reprimir más.

“Oh, Yunho…” Nayna lo estrechó y fue a acariciar sus cabellos, escuchando sus sollozos con el corazón comprimido. Todo el sufrimiento de Yunho estaba a flor de piel y ella prácticamente podía revivir todo su desgarro.

“Necesitas calma Yunho, necesitas aprender a dominar tus nuevas emociones, y sobre todo…aprender de tu nuevo potencial. Ese fuego moldeable que me han mostrado tus auras y que aún está inestable”

“¿C-Cómo?” Yunho le preguntó entre sollozos. “¿Cómo puedo tener calma si estoy muriendo por dentro?”

“Con un receso” ella le susurró y Yunho abrió los ojos de par en par, separándose de sus brazos para mirarla a los ojos.

“¿Un…receso?”

“Vendrás conmigo Yunho, al santuario de las hadas. Allí…tendrás paz y todo el tiempo del mundo para sanar y conectarte de nuevo con tu bestia herida”

“El santuario de las hadas” Yunho repitió, asimilando la información. Sabia de por si que las hadas vivían en otro plano, ajeno a la dimensión paralela y a la tierra y que a veces se dejaban ver dentro de las tierras pero no siempre. Los vampiros las acechaban y les robaban la luz, por lo que ellas debían de tener mucho cuidado…cuando se hacían visibles eran cazadas cual ganado.

“¿Por cuánto…tiempo?” le preguntó, limpiando sus lágrimas con el dorso de su mano.

“El tiempo que sea necesario. Hablaré con Ji Hae para dejarla al tanto de tu nuevo paradero, pero la decisión ya está tomada. Hemos visto tu dolor y tu oscuridad, sabemos todo lo que has sufrido y lo menos que podemos hacer es mostrarte la forma de purgar tus demonios. Te brindaremos un lugar de paz y lejos de todas las controversias para que puedas volver a reconectarte. Para ser el Padre, Yunho, y vencer a la oscuridad necesitar tener calma y volver a cohesionarte” Yunho tenía un millón de protestas en su cabeza, pero todas murieron al sentirse envuelto por una luz completamente resplandeciente. Se sintió etéreo, liviano…y de un momento a otro estaba flotando en la habitación, envuelto en el resplandor. La luz se incrementó y un millón de partículas doradas lo envolvieron y luego…su cuarto desapareció y se encontró tendido sobre el césped bajo el amparo del cielo más azulado que alguna vez pudo observar…



-o-


Koiko: Volvemos a girar mis lectores. Nuevo cambio con Yunnie tocando fondo y yéndose a una especie de “Rehab” y los Soulmates consumando su vínculo finalmente pero no exentos de polémicas…¿Será una profecía o qué? Hagan sus apuestas :B
Sólo me queda agradecer a todas las que me siguen leyendo y me comentan sus reacciones. Por ustedes superé el bloqueó y pude seguir escribiendo viento en popa yaaaay :D

Love is a Force of Nature. Cap 59

“Ausencia de Luz”

Deseo…
Tu carne
Nosotros somos:
Frios.
[Cold, Static X]



“La noche es nuestro nuevo día” Hyukjae escuchó a Junsu susurrarle a Daimon, que ahora lo seguía cual sombra desde que Junsu proclamó que ahora estaban dentro de la Orden de vampiros. Casi no habían intercambiado palabra, desde la conversión de Jieun, Junsu parecía estar cada vez más trastornado con la idea de expandir el consumo libre de sangre por todos los alrededores. Y con la llegada de Daimon a la mansión, llegaron a la vez sus amistades, y de pronto su morada idílica se transformó en un verdadero cuartel de operaciones. Si era sincero consigo mismo, siempre supo que Junsu tenía el potencial suficiente para comenzar a mover masas en torno a sus propios ideales. Algo así como si él tuviera alas más grandes y más majestuosas que los demás, y fuese capaz de encandilar al punto de hacer ver las cosas a otros como él, a través de sus ojos. Esto no era un cambio reciente, Hyukjae recuerda que el Junsu de antaño, el Junsu mortal, siempre estuvo lleno de esa efervescencia y ese optimismo capaz de llevarte a ver las cosas un poco más a su manera, tan sólo que ahora…y con todo lo que conllevaba el vampirismo, esa cualidad simplemente se exacerbó y lo terminó convirtiendo en el ‘Señor Sangriento’.




Ahora iban rumbo a una verdadera cacería y esta iba a ser una de las grandes. Iban a irrumpir dentro de un auditorio lleno de políticos discutiendo nuevas propuestas, e iban a drenar y celebrar a su antojo. Hyukjae observaba a Junsu por el rabillo del ojo, sus ojos nunca dejando de escudriñarlo. Iba vestido con un largo abrigo color escarlata y llevaba del brazo a Daimon, riéndose de vez en cuando cuando el vampiro ancestral le contaba alguna anécdota. Jieun se mantenía al lado de Hyukjae, observando todo a su alrededor con ojos expectantes. Esta iba ser su primera cacería oficial, ya que sólo habían salido una vez antes pero en privado y Hyukjae la hizo alimentarse de un mendigo, negándose a exponerla a las llamadas ‘fiestas de sangre’ que se llevaban a cabo últimamente con más frecuencia. Dragan y Sivela lideraban la progresión, luego estaban Junsu y Daimon, más atrás Hyukjae con Jieun y finalmente Daesung, Yoongwon y Jinki junto con la comitiva restante proveniente de la Orden de vampiros y más conocidos de Daimon.

“Estás inquieto” Jieun le susurró mientras ambos saltaban al mismo tiempo un tejado camuflados entre las sombras. Hyukjae desvió el rostro para mirarla, el suspiro escapando de sus labios prácticamente incontenible.

“Estas son palabras mayores, Jieun” Hyukjae la miró a los ojos, el ceño frunciéndose ante la preocupación que corroía sus entrañas.

“Estamos atentando frente a autoridades…si algo sale mal, la exposición del vampirismo como raza podría salir a la luz”

“¿Te preocupa el descontrol?” ella lo escudriñó con la mirada y Hyukjae se encogió de hombros.

“No lo sé, estoy consciente de que vamos a entrar en plan de embrujar a todos los presentes para convertirlos en marionetas pero están también…los lobos. Es cierto que últimamente no los hemos visto merodear pero eso no significa que no estén alerta”

“Te preocupa el enfrentamiento, entonces” ella lo miró a los ojos y Hyukjae asintió.

“No es que este insinuando que no somos capaces de lidiar contra ellos, es tan sólo que…no me gusta la manera en que estamos llevando nuestro nuevo ‘consumo’ de sangre. Es despiadado e irracional, y créeme…tengo un mal presentimiento con esto” Hyukjae volvió a desviar los ojos de Jieun hacia Junsu, su risa completamente audible ante la quietud de la noche. Daimon lo miraba con ojos brillosos, sus colmillos asomándose al curvarle una sonrisa. Hyukjae sintió un verdadero peso en las entrañas, esa cercanía no le gustaba nada…

“Tranquilo” Jieun le puso una mano en el hombro, retornando la atención de Hyukjae nuevamente hacia ella. “Hay muchos más vampiros aquí, y supongo que todos saben lo que hacen”

“No todos” Hyukjae negó con la cabeza. “Los demás, ésta…comitiva de Daimon, simplemente está influenciada por sus palabras. Son como un séquito sediento de sangre. Créeme, Jieun…la idea de intervenir en estas circunstancias no me gusta nada”

“Te pudiste haber negado” ella inquirió. Hyukjae tan sólo suspiró.

“Junsu es mi creador y no…puedo negarle nada”

“Bien, entonces…demos un buen espectáculo, supongo” ella se arrimó a su brazo derecho, acercándose a su figura mientras observaba los pares más adelante comenzando a iniciar el descenso. El auditorio se divisaba a lo lejos, estando el camino que llevaba a la entrada rodeado de árboles que le daban un toque perfectamente acogedor. Cuando ya estuvieron todos en tierra firme, Junsu fue el primero en apresurarse a hablar.

“Bien, espero que todos hayan traído sus antifaces. A esta hora los políticos ya deben haber terminado la reunión, por lo que la fiesta y el cocktail de bienvenida deben estar ya en progreso. No hay tiempo que perder, lo importante es tenerlos bajo control lo más rápido posible” Junsu hizo un ademán con su mano, indicando que comenzaran la marcha. Hyukjae sacó del bolsillo de su chaqueta un antifaz negro y se le colocó en el rostro, observando a Jieun y a sus compañeros hacer lo mismo. Si les daba algo de crédito, por lo menos habían tenido la decencia de escoger una fiesta de celebración post acuerdos al estilo victoriana, donde los presentes podían usar antifaces para charlar y no temer por la exposición de su verdadera identidad. Un acierto, sin duda, porque Hyukjae estaba seguro que además de ellos más vampiros plagarían la zona, atisbantes y expectantes cual sombras al acecho.



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"¡Loba Mayor, Loba Mayor!" los golpes frenéticos sacaron a Ji Hae de su siesta asignada. Abruptamente se sentó en la cama, restregándose los ojos.

"Puedes pasar" articuló, aun somnolienta. Todavía no se acostumbrada a dormir en el día y aun dormitaba de noche cuando se podía. Taemin entró en la habitación con el rostro congestionado y los rizos revueltos.

"¿Qué ocurre?" ella le preguntó mientras lo observaba regular su respiración.

"Hay un aviso de una reunión de políticos en el auditorio de Seúl que puede ser núcleo conflictivo. Fui a avisarle a Yunho, su Excelencia, pero cuando abrí la puerta la habitación estaba desierta y tan solo había una luciérnaga" Taemin parecía a punto de colapsar. Ji Hae se puso de pie, cubriéndose con una bata larga y luego haciéndole un ademan con la mano a Taemin para que la siguiera. Esa luciérnaga que Taemin había mencionado le había dado una idea…

Cuando llegaron a la habitación de Yunho, Ji Hae observó la cama deshecha y las sabanas empapadas de sangre. Abrió los ojos de par en par, horrorizada, pero luego la luciérnaga revoloteando por el lugar capturó su atención. Suspiró de alivio al reconocerla y supo que Yunho se encontraba en buenas manos, así que se acercó a Taemin y le dijo.

"Quiero que alistes una patrulla de híbridos. Tú y yo iremos personalmente a inspeccionar el lugar. En cualquier ausencia del líder yo soy su voz así que más vale que te apresures" Ji Hae le dio una palmada en el hombro y Taemin asintió, desapareciendo por las escaleras hacia abajo.

"Ya puedes transformarte, Nayna. Sé que estas detrás de esto, ahora dime... ¿A dónde te has llevado a mi hermano?"



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Evadir a los guardias fue un juego de niños. Daimon y Junsu encabezaban la progresión y Hyukjae casi pudo vislumbrar el brillo en las orbes grisáceas de Junsu cuando dejó en trance al guardia que tenía al frente. El otro no tardó en caer ante el embrujo de Daimon y ambos les abrieron las puertas al gran salón del auditorio. La muchedumbre que los recibió prácticamente aturdió los sentidos de Hyukjae; era casi un millar de pulsaciones que le retumbaban por el cuerpo y lo incitaban…litros y litros de sangre caliente bombeando por sus cuerpos, y el sólo hecho de entrar comenzó a gatillar la fiebre. El techo del auditorio, de varios metros de altura, estaba adornado de brillantes candelabros con lágrimas de cristal, uno tras otro alineados en perfecta sincronía. La sala principal del auditorio había sido acondicionada para la ocasión, con tradicionales mesas de comedor junto a las paredes del lugar repletas de un sin número de comida. Los mozos revoloteaban entre la gente con sus relucientes bandejas de plata llevando tragos, bocadillos y otras delicias mientras los políticos se mezclaban con la gente importante de la ciudad y por supuesto, más invitados. Hyukjae inmediatamente fijó la atención en los enormes ventanales de las paredes. El visillo que los cubría era tan translucido que fácilmente dejaba ver el cristal, y mientras se percataba de este detalle pudo darse cuenta de la seña que le hizo Junsu a Daimon, también en dirección a los ventanales. Al parecer, algo de conexión les quedaba porque Junsu pareció leer sus pensamientos desde el reflejo de sus ojos…

“Vamos a probar algo” el susurro de Junsu fue captado por todo el grupo. “¿Ven el cristal del ventanal? El visillo se ve tan delgado que apenas lo cubre…quiero que todos fijen su hipnosis en cada uno de los ventanales. Si tenemos suerte, los atraeremos igual que polillas a la luz”

Intercambiaron miradas de entendimiento, y mientras que la multitud parecía estar completamente ajena de sus nuevos invitados, muy lentamente los hijos de la oscuridad comenzaron a ejercer su efecto. Las miradas se concentraron, los ojos se encendieron…y de pronto, los rostros humanos comenzaron a desviar la mirada hacia los ventanales. Primero fueron tan sólo unos pocos, los más distraídos…pero luego de unos minutos hasta los más absortos en las conversaciones fueron arrastrados por esa fuerza magnética que los hacía voltear el rostro. Junsu sonrió, radiante, y le regaló una de sus sonrisas a Hyukjae antes de hacer un gesto con la mano y comenzar a avanzar. Los humanos se habían transformado en verdaderas marionetas, y cuando Junsu hizo girar al primero que encontró a su paso el grupo de vampiros rompió en carcajadas.

“¿Dónde están sus protectores ahora?” se mofó, forzando al humano a agacharse ante su figura. Luego, Junsu lo tomó por el cabello y le arqueó la cabeza, sus colmillos expandiéndose ante la mirada de excitación de su séquito.

“Hagamos historia…” susurró y los colmillos descendieron hasta romper la piel, la sangre chorreando a borbotones. Fue todo lo que el grupo pudo aguantar, hasta Hyukjae flaqueó ante la excitación y se dejó llevar por la fiebre y el frenesí que recorría el torrente de cada uno de sus compañeros. Las risas y la excitación no tardaron en hacerse notar, mientras la música era retomaba por Daesung, quien controlaba a los músicos humanos para que siguieran tocando mientras el danzaba con una mujer con el cuello abierto y le lamía la sangre de vez en cuando.




Toda la comida de las mesas había sido tirada al suelo, ahora en su lugar había cuerpos con poca ropa, y la sangre salpicada se escurría por la madera y caía a manchar el suelo del salón. Jieun se mantenía cerca de Hyukjae, esforzándose por controlar la fiebre mientras su creador se alimentaba de la muñeca de un hombre. Cuando se sació, le curó la herida y lo obligó a sentarse en un rincón, pero al parecer era el único que se había molestado en curar su herida: el auditorio rápidamente comenzaba a transformarse en un mar de sangre.

“Aliméntate” Hyukjae tiró del brazo a Jieun hasta el nivel del hombre. “Saciará la sed y te mantendrá alerta” observaba el panorama con ojos apagados, sus ojos perfilados en rojo lentamente volviendo a la normalidad. Jieun tan sólo asintió, cabizbaja, llevando una de sus pálidas manos a la muñeca derecha del hombre, apenas succionando con sus colmillos, aún insegura. Ella tampoco compartía esta idea de matanza, y el espectáculo era más crudo de lo que había tenido en mente.

“¿Qué haremos ahora?” ella le preguntó, cerrando la herida de su víctima y luego levantándose, mirando a Hyukjae a los ojos, quien se encogió de hombros.

“Vigilar” susurró, haciéndole un ademán con la cabeza. “Y dejarlos divertirse” sus ojos fueron directo a Junsu, quien ya había fijado toda su atención en el grupo de políticos. Los tenían a todos reunidos, sentados en el suelo formando un círculo como si fuesen un montón de niños escuchando a su profesor. Hyukjae rápidamente se percató de que era una especie de ruleta rusa: Junsu se movía alrededor del grupo de políticos, serpenteando su camino mientras que Daimon, el vampiro ancestral, posaba sus ojos de mármol en cada uno de sus movimientos. Con una seña indicando el elegido, Junsu lo tomaba de la mano y lo acercaba hasta él. Daimon lo interrogaba y él respondía, y como buen titiritero luego lo hacía exponer su garganta ante él. La sangre seguía manando mientras Junsu daba saltitos alrededor de ellos y el vampiro elegía a otro de los políticos. De seguro le estaba sacando información sobre el gobierno: planes, políticas de salud, estado financiero, crisis…cualquier cosa que los llevara más cerca de poder reducir la acechante vigilia de la licantropía. La ruleta rusa continúo con la estridente risa de Junsu acompañando el compás de sus movimientos.

Pero casi como por arte de magia, apenas Hyukjae pensó en la posibilidad de licántropos…la turba apareció. Las puertas fueron derrumbadas de un sólo golpe y un grupo de cuatro jóvenes se hizo paso ante el chillido agudo de algunos vampiros que seguían alimentándose. Una joven de largo cabello castaño y ojos oscuros lideraba la progresión, junto con un joven de cabello castaño claro y ojos miel. Detrás suyo la acompañaban una pareja de personas con ojos tan resplandecientes que parecían cegar. Eran menos de los que Hyukjae se esperaba que hubiesen llegado…considerando que tenían a veinte vampiros completamente alimentados y listos para el contraataque…

“Taemin, la barrera” ella articuló y el joven a su lado asintió, comenzando a emitir un profundo aullido que retumbó en todo el auditorio. De pronto, Hyukjae abrió los ojos de par en par al percatarse que desde las ondas del aullido comenzaba a aparecer un velo casi translucido, expandiéndose hasta rodear por completo el auditorio.

“Vaya” Junsu fue el primero en hablar, dejando a sus mortales de lado. Daimon lo siguió y toda la progresión de vampiros comenzó a dejar de lado los cuerpos para volver a alinearse los unos junto a los otros, en torno a Junsu.

“Pero si no es Jung Ji Hae la que tengo ante mis ojos” le sonrió, dejándole ver sus ensangrentados colmillos, pero ella tan sólo mantuvo la expresión estoica.

“Así que los rumores son ciertos y ya has abrazado tu condición, Kim Junsu” Ji Hae hablaba con gélida cortesía. Un rasgo que a Junsu, muy a su propio pesar, le recordó a su hermano.

“Es mi naturaleza” Junsu curvó los labios, dejando el sentimiento de familiaridad atrás. “Ahora, si fueras tan amable de dejarnos terminar…” hizo un ademán con la mano pero fue interrumpido por su voz.

“Eso quisieras. Kim Junsu, se te acusa de romper el tratado que rige entre vampiros y licántropos. Ríndete ahora o tendrás que enfrentarte a las consecuencias” ella lo miró a los ojos, con un gruñido bajo escapándose de sus labios al alargar sus húmedas y venenosas garras. En ese momento, Junsu se dio cuenta del par que le guardaba las espaldas. Tenían los ojos resplandecientes, pero ese resplandor era familiar. Iris plateados…hombre y mujer…eran híbridos, híbridos que estaban ahora sirviendo ante la causa, la defensa de los humanos. Eso…sí que significaba un cambio. Si la guerra entre licántropos había sido un éxito y los híbridos habían sido aceptados… ¿Dónde estaban sus líderes? ¿Dónde estaban…los supuestos ‘Padres’?

Ya tendría tiempo de meditarlo a fondo, ahora tenían que actuar rápido.

“Lo siento cariño, pero la única que tendrá que enfrentar las consecuencias serás tú. Hermanos…terminemos nuestra historia” la frase fue suficiente para elevar los ánimos de sus compañeros vampiros. Algunos se elevaron, con la fuerza de la sangre humana exacerbando sus cualidades y fueron directo hacia el grupo en la entrada. Junsu prefirió las sombras, cubriéndose de ellas y yendo directo hacia la supuesta líder, Ji Hae. Ella predijo sus movimientos con una facilidad aterradora, y se hizo a un lado cuando Junsu quiso golpearla. Observó con horror como el licántropo a sus espaldas se transformaba en un enorme lobo de pelaje gris y la vampiresa trepaba a su lomo, sacando de su espalda un arco resplandeciente. La bestia comenzó a moverse con agilidad por el auditorio mientras ella disparaba las flechas. No eran comunes y corrientes, Junsu lo sabía bien, ya que donde acertaban provocaban que el vampiro cayera y comenzara a retorcerse, clamando por el ardor de su piel. Poco más pudo analizar, porque Ji Hae ya había adivinado su posición y ahora cargaba contra él con venenosas garras. Junsu maldijo entre dientes al no haber traído sus nuevas Sais de plata mientras continuaba esquivándola y volviendo a camuflarse.

“Junsu” la voz de Daimon se escuchaba lo suficientemente cerca. No estaba peleando, pero observaba con ojos atentos como Hyukjae se enfrentaba al joven de cabellos miel y los híbridos se encargaban de los demás como si fuesen pájaros en una simple cacería.

“Ya he reunido suficiente información, nuestro trabajo termina aquí” y con ese último susurro se camufló, dejándose envolver por la oscuridad. Junsu maldijo de nuevo cuando una de las garras de Ji Hae le rozó el brazo y sintió el escozor. Siseó para llamar la atención de sus pares y movió la cabeza en señal a la ventana.

“Esto…es sólo el comienzo, Ji Hae” fue lo que le dijo y Ji Hae gruñó, lanzando un zarpazo que sólo atravesó aire. Todos los vampiros ya habían desaparecido de su alcance, y el grupo se dedicó a rematar a los caídos: ocho de veinte…un número no menor considerando lo improvisada que había sido la emboscada. Pero con la noticia de la partida de Yunho…todo estaba patas para arriba y ahora con la amenaza de Junsu y la matanza, Ji Hae realmente no sabía cómo iniciar el plan de contingencia.

“Han estado magníficos” le susurró a los dos híbridos y a Taemin. “Y este ataque tan horrendo definitivamente confirma nuestras sospechas: Kim Junsu se ha convertido en un vampiro rebelde” Ji Hae pasó una mano por su cabello, lanzando un suspiro. Extrañaba el apoyo y soporte de Yunho a sus espaldas, pero estaba consciente de que en el estado en que Yunho se encontraba no habría sido capaz de enfrentar una noticia así, de saber que ahora un nuevo asesino acechaba Seul y no era nada más ni nada menos que Junsu, el vampiro por el que fue capaz de arriesgar tanto…sobre todo con ya todo el peso que acarreaba a sus espaldas por la pérdida de Heechul. El retiro sin duda era la opción más sana…por lo menos por un tiempo. Yunho se lo merecía después de todo, y ha depositado toda su confianza en ella, confianza que ahora tendrá que alimentar su coraje para enfrentar las nuevas adversidades.

“Hay sobrevivientes” la voz de Taemin la devuelve al panorama. Se encontraba agachado frente a un joven con el cuello abierto que luchaba por normalizar su respiración. Ji Hae inmediatamente se acercó.

“Vamos a iniciar las curaciones. Voy a contactar a la sede y a pedir algunos refuerzos, de seguro licántropos podrán venir a cubrir la zona y cerrar las heridas de los caídos” Taemin le asintió, disipando la barrera que cubrió al auditorio durante el enfrentamiento, devolviendo los vidrios y mesas rotas a su lugar…todo en perfecto estado, como si nada hubiese pasado.


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Koiko: Me voy nuevamente a la playita asi que decidí dejarlas con esto antes de partir  ¿Qué les pareció la cacería? Esto fue tan sólo un adelanto de lo que se viene…así que vayan prendiendo motores para más sangre y más garras. Ahora sí que vamos a desarrollar el vampirismo como es: sangriento y despiadado, sin piedad. Pero también debo recalcar que no todos los vampiros son asi..Hyukjae y Jieun van a plantear esa diferencia. Otra cosa, aquí en el mundo de los humanos los lobos desarrollan otra habilidad: la barrera que lanzó Taemin para evitar las destrucciones de propiedades. Supuse que si iban a pelear en el mundo real, debían tener algún arma para no dejar rastros, después de todo los lobos son los protectores de la humanidad. Todo en esta historia tiene su tiempo, es una novela después de todo :D Nuevamente gracias a mis lectoras por darse el tiempo y dejarme un comentario, siguen alimentando el combustible de mi musa. Gracias por leer

Love is a Force of Nature. Cap 60

“Sangre Mala”

Se esconde en la oscuridad
Como la vena marchita…
[Love is not enough, Nine Inch Nails]



“Déjame revisar esa herida” Hyukjae le insistió a Junsu, siguiéndolo escaleras arriba. Él tan sólo lanzó un bufido, haciéndole el quite y dirigiéndose a su habitación, completamente ofuscado. Sabía que Hyukjae era insistente y que no se lo sacaría de encima tan fácilmente, así que cuando lo vio en la entrada finalmente se rindió.

“No es nada grave…” le dijo pero Hyukjae negó con la cabeza, acercándose hasta su figura y observando el corte de su brazo con detención.

“La garra sólo me rasgó la tela, apenas tocó piel” siguió hablando mientras Hyukjae hurgaba entre la tela para vislumbrar la herida. Era un tajo pequeño, pero estaba enrojecido por el fuerte veneno. Un poco más de profundidad y se abría expandido por su torrente con facilidad.

“Tuviste suerte” Hyukjae lo miró a los ojos, pero Junsu evitaba el contacto visual. Llevó una mano hasta su mentón, forzando a los iris grises a mirarlo.

“¿Por qué ya no regresas a mí?” Hyukjae no había tenido la oportunidad de encararlo, porque últimamente Junsu iba y venía por las noches, traficando y llenándose de más sangre. Últimamente se había transformado en la sombra de Daimon y ya…no tenían ni siquiera privacidad. Hyukjae temía que la llegada de Jieun en sus vidas también había sido un factor desequilibrante.

“He estado ocupado…” Junsu se mordió el labio inferior y Hyukjae pudo ver que guardaba algo, que tenía algo más que decir pero lo estaba ocultando, y eso sólo confirmó sus sospechas.

“Claro, siendo la marioneta de Daimon” Hyukjae le disparó y Junsu lo miró con el ceño fruncido, retirando el brazo que Hyukjae tenía agarrado con brusquedad.

“Yo no soy marioneta de nadie” masculló.

“¡Sí que lo eres!” Hyujae le contrarrestó. “Estamos llenos vampiros desconocidos que dicen seguir a la famosa Orden de Vampiros, y este último tiempo no hemos hecho nada más que matar. Este enfrentamiento que tuvimos es sólo el comienzo, Junsu. Esto está a punto de salirse de control”

“¡¿Y si no te gusta por qué no te marchas, entonces?!” Junsu le disparó. Estaba tan ofuscado por su enfrentamiento previo con la hermana de Yunho que los reproches de Hyukjae habían logrado cabrearlo más.

“Te informo que este es mi estilo de vida ahora. Estamos haciendo avances, los vampiros están dejando sus escondites y están comenzando a oír de nosotros, y de lo que queremos hacer. Déjame decirte que yo no le tengo miedo a un montón de perros falderos…”

“Y yo que pensé que estabas extraño por Jieun” Hyukjae lanzó un suspiro, incapaz de procesar las palabras que Junsu le había espetado.

“Si no me voy…es porque prometí estar a tu lado siempre. Y por si lo has olvidado, tú me creaste…mi destino está en tus manos. Si quieres que me marche, tan sólo tienes que ordenarlo” la amargura de sus palabras logró calar en Junsu, quien inmediatamente se arrepintió de haber descargado su ira en Hyukjae. Él no tenía la culpa, y sólo estaba preocupado por su bienestar…como siempre. Al verlo darle la espalda, Junsu inmediatamente reaccionó y lo tomó de la muñeca.

“Hyukkie” susurró, apenas audible. “Espera…no te vayas”

Hyukjae volteó a mirarlo, y cuando hizo contacto con sus ojos ya no vio el brillo iracundo y sangriento que cargaba a diario, ahora…su mirada se había suavizado, y parecía deslumbrar con aires de antaño.

“Perdona, me pasé de la raya contigo…es que todo el enfrentamiento me puso mal. Ver a la perra de Ji Hae allí, altanera y enfrentándome, dándoselas de no sé qué…ha sido duro, pero el problema no eres tú, sé que tan sólo quieres que esté bien” Junsu le acarició la mano, lentamente tirándolo hacia sí. Cuando sus frentes chocaron, Hyukjae suspiró y cerró los ojos.

“Sólo quiero protegerte, Junsu…no quiero que te pierdas, que olvides quién eres”

“Estás aquí para recordármelo, mi cable a tierra”

“Siempre que no me alejes…” Hyukaje abrió los ojos y la sonrisa en el rostro de Junsu se incrementó.

“Sabes que no” Junsu acortó la distancia que lo separaba de sus labios y lo besó. Hyukjae suspiró en sorpresa, habían pasado varias semanas desde la última vez que había tenido algo de intimidad con Junsu, pero al verlo tomar la iniciativa finalmente se rindió. Junsu lo atrajo hacia su cuerpo y nuevamente, el tiempo se detuvo entre sus brazos. Entre mordidas de sangre, jadeos y gruñidos de placer…Hyukjae retuvo las últimas palabras de Junsu en su cabeza, y con la fría miel de su sangre humedeciendo sus besos supo que nuevamente estaba preso, y que nunca dudaría de él. Le parecía hasta curioso cómo él había dado la idea de atraer a los mortales como polillas a la luz, siendo que Junsu ejercía el mismo efecto con él y sin ningún embrujo de por medio.

Luego, cuando eran todo un atado de miembros y Hyukjae se lo comentó, Junsu lanzó una risita y le dijo.

“No hay que ser hechicero para ejercer este tipo de magia…”


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“Disculpa la demora, Hina. Hemos tenido una jornada bastante atareada tratando de reducir el impacto del ataque de los vampiros al auditorio” Ji Hae entró al Salón del Fuego con pasos raudos. Hina la estaba esperando sentada en una de las sillas, observando los relieves de los continentes tallados en la mesa con detención. La toga negra que ahora llevaba parecía susurrar con cada uno de sus movimientos mientras ella volteaba la cabeza para recibirla.

“Me imagino” Hina se levantó cuando Ji Hae llegó, tomando sus manos entre las suyas. “Vine de inmediato apenas el mensajero me informó. Malas noticias, me temo” Ji Hae le asintió y luego hizo un gesto para que volviera a tomar asiento, tomando ella un lugar a su lado.

“Oscuras, muy oscuras. Se han confirmado todas nuestras sospechas: Kim Junsu se ha convertido en el nuevo líder rebelde del movimiento sanguinario. Anoche impedimos que siguiera el baño de sangre. Fueron capaces de atacar un lugar con políticos y gente importante de la sociedad. No sé qué es lo que pretenden…pero no es nada bueno”

“Nada bueno, sin duda alguna” Hina lanzó un suspiro, sus ojos magentas posándose en Ji Hae.“Hubiese sido más terrible si nuestro líder, Yunho, lo hubiese visto con sus propios ojos. Quizás…esta reclusión por parte de las hadas no fue tan espontanea. Yo pienso que ellas ya lo habían visto en sus luces”

“Pienso lo mismo” Ji Hae asintió, recordando la visita de Nayna y la explicación de sus razones. ‘Yunho está mal, todo de él está mal. Hay mucho odio dentro de su corrompida alma, mucho dolor…y mucha sed de sangre. Para ser el Padre que todos esperan que sea primero tiene que purgar todo lo malo’. Ji Hae aún se preguntaba qué era lo que Nayna y las hadas tenían en mente, pero estaba segura que Yunho no podía estar en mejores manos.

“¿Y bueno….cuál es esa petición que tienes en mente?” Hina la escudriñó con la mirada y Ji Hae retomó su atención hacia ella.

“Los híbridos que nos acompañaron hicieron un magnífico trabajo en la cacería, tal y como me prometiste los que residían en Seul fueron contactados y respondieron al llamado, pero me temo que no será suficiente…vamos a necesitar patrullas”

“Lo suponía” Hina lanzó un suspiro. “Y también lo de Junsu. Llámalo un presentimiento o como quieras, pero…de alguna u otra forma sabía que no se iba a quedar de brazos cruzados”

“Hay muchos vampiros que lo siguen” Ji Hae se encogió de hombros. “Supongo que pudo persuadir a sus pares y se ve que no están conformes con nuestras reglas. Por suerte ninguno de los políticos fue herido de gravedad, hubieses visto la carnicería que habían montado…” movió la cabeza de un lado a otro, como si quisiese alejar a los demonios de su cabeza. Hina la miró apenada; sabía que estos revuelos entre vampiros no traerían nada bueno.

“Descuida, Ji Hae. Los híbridos acudirán, yo misma me aseguraré de ello, tan sólo tengo que pedirte una cosa” Ji Hae le asintió, instándola a que hablara.

“Dales algo a que alabar” Hina le dijo, desviando la mirada desde ella hasta la enorme silla vacía que ocupaba la cabecera: la silla del Líder.

“Los híbridos no olvidan, y muchos aún lamentan la ausencia de Heechul, el Esposo. He oído que aquí abajo tienen un lugar especial dónde yacen las estatuas de los líderes pasados. Si pudieses hacer algo…quizás un monumento, dónde los híbridos pudiesen guardar sus respetos. La gente necesita algo a que aferrarse, y Heechul para ellos siempre será una conexión directa hacia Yunho”

“Claro, cómo no lo pensé antes” el rostro de Ji Hae se iluminó. “Yunho también se pondría muy contento de saberlo, y estoy segura que alegrará su regreso”

“¿Taemin no ha podido ver nada en sueños?” Hina le preguntó. Ji Hae negó con la cabeza.

“No, y eso que tiene la presencia de Yunho latente para tratar de recibir un atisbo que indique algo…pero bueno, su partida aún está fresca”

“Le tomará tiempo” la expresión de Hina se relajó. “Pero cuando vuelva será más fácil. Ahora sólo hay que encargarnos de contener esta…rebeldía, para que cuando regrese no tenga que hacer tanto”

“Si Junsu no entiende por las buenas…tendrá que entender por las malas. Hay vidas de inocentes en juego, ya es tiempo de tomar medidas”

“Ahora sí que estás sonando como tu hermano” Hina le sonrió y ella y Ji Hae intercambiaron unas risitas con el fuego azabache resplandeciendo en el salón.


xXx



Yunho no podía creer que tanta belleza fuese posible. Si bien siempre había estado en contacto con la naturaleza y con el bosque, jamás había tenido acceso a las verdaderas entrañas de la tierra. Nayna lo llevó a través de prados verdes y brillantes hasta el fondo del suelo. Lo condujo por túneles de tierra viva; donde las enredaderas se movían, y el viento susurraba palabras coherentes, susurraba su nombre…como si le estuviese dando la bienvenida.

“Esta es la fuente de vida misma” escuchó a Nayna murmurar cuando con un movimiento de su mano la tierra se partió en dos y el suelo a sus pies se transformó en alfombras de musgo aterciopelado. Yunho podía percibir la lengua de la tierra, mientras Nayna avanzaba cada uno de sus pasos revelaba algo nuevo. La naturaleza se abría ante sus ojos, y junto con ella comenzó a vislumbrar la presencia de las luciérnagas. Primero tan sólo fue un resplandor entre las hojas, pero luego las pudo distinguir con perfecta claridad. Algunas lo observaban desde los matorrales, otras salían a su encuentro montadas sobre conejos, mapaches, zorros y varios otros mamíferos que salían a su encuentro. Las vio volando sobre su cabeza, montadas en águilas tan grandes que prácticamente podían tapar el sol con su figura.

“Mis hermanas te conocen bien, Yunho” Nayna le susurró, esbozando una sonrisa. “Están bendiciendo cada uno de tus pasos”

“¿A dónde me llevas?” Yunho se encontró preguntándole cuando observó los árboles moverse. Cuando vio rostros esculpidos en la corteza; con ojos llenos de sabia y la boca inmutable hablarle ‘Yunho’ le susurraban. ‘Padre de las Llamas’

“A verla a Ella” Nayna se detuvo de abrupto ante un enorme roble con el follaje más amplio y majestuoso que Yunho había visto. Se acercó hasta la corteza y pasó los dedos por la madera; ésta resplandeció ante el contacto y de pronto, el roble abrió los ojos.

“¿Quién va?” lo escuchó musitar, el sonido tan tosco y denso que prácticamente parecía cortar el aire.

“Nayna, hija de la tierra. He venido a ver a su Majestuosidad” Nayna se arrodilló ante el roble. Yunho se estremeció cuando los ojos duros se clavaron en su mirada.

“Tú” el sonido retumbó dentro de su cabeza como un gong. “Veo sangre y fuego en tu mirada. Su Majestuosidad espera por ti” las hojas del roble se agitaron con más fuerza apenas pronunció esas palabras y de un segundo a otro estaban envueltos por un torbellino de follaje verde. Yunho nuevamente se sintió etéreo, con el aliento atrapado en su garganta cuando comenzaron a elevarse, y en un parpadeo estaban de vuelta en tierra firme…sólo que ahora se encontraban frente a enorme montaña con una cascada. La bruma humedeciéndolos por completo ante la fuerza del agua.

“Su Majestuosidad adora el agua” Nayna le dijo, acercándose hasta la caída misma. Yunho estuvo a punto de detenerla, aterrado de que la fuerza del agua la arrastrara con ella, pero apenas su figura tomó contacto con el agua la corriente se detuvo. Nayna aferró una de sus manos a Yunho y lo tiró hacia dentro, atravesando el agua y directo hacia una cueva subterránea. Para su sorpresa, estaba completamente seco.

“Increíble” Yunho musitó y Nayna lanzó una risita.

“Es cansador mojarse cada vez que requerimos de su Majestuosidad. Ya casi llegamos” Nayna lo condujo a través de un túnel que al parecer, recorría las entrañas de la montaña que los cobijaba. El camino estaba iluminado por una especie de fosforescencia que Yunho reconoció como las mismas luces que desprendían las hadas cuando adoptaban formas de verdaderas luciérnagas. Yunho se acercó al resplandor e intentó tocarlas pero estas se desvanecieron entre sus dedos, sin embargo no dejaban de alumbrar. Llegaron al final de la cueva y Nayna se detuvo ante lo que parecía ser una grieta en la pared. No había salida, y la fosforescencia centellaba alrededor de la abertura. Justo cuando Yunho estaba por preguntarle a Nayna si era una especie de broma, ella musitó algo en una lengua que Yunho jamás había escuchado y la grieta se abrió ante sus ojos revelando la brillante luz del sol, casi como si Nayna hubiese abierto la montaña misma…

Pestañeando reiteradamente, más pasmado que nunca, Yunho observó un jardín lleno de flores y hierbas. Al centro había una cabaña cubierta de ese musgo esponjoso que había recibido a Yunho en primer lugar. El agua corría libre a través del verde; como verdaderas serpientes resplandecientes. Sobre el techo de la cabaña caía a su vez una pequeña cascada, el agua fluyendo y brindando aún más vida a su alrededor…

“Es…precioso” Yunho realmente no podía dejar de mencionarlo. Todo lo que había visto apenas Nayna lo teletransportó era tan bello y sagrado que lo hacía sentir fuera de lugar.

“Es un hechizo. Su Majestuosidad no puede salir al exterior, su sola exposición traería peligro porque posee la luz más brillante de todas. Por lo que ella trae la luz del sol y la vegetación a su lugar de descanso donde escucha a la tierra hablar”




Mientras avanzaban, la grieta se cerró tan suavemente detrás de ellos que Yunho casi no pudo notarlo, estaba demasiado absorto en todo lo que tenía ante sus ojos.

“Ni siquiera la mitad de estas flores son nativas de Corea. Su majestuosidad puede ver a través de la tierra y los árboles, y escuchar las conversaciones de los animales”

Yunho se agachó para tocar una flor de pétalos cónicos y brillante color naranjo con purpura que se abrió ante el como una verdadera mariposa con múltiples alas.

“Creo que la he visto antes en un libro de mi madre…” Yunho le dijo, esbozando una sonrisa al acariciar los pétalos de la flor.

“Me alegra que estés disfrutando mi jardín” dijo una voz que para Yunho sonó como campanas en una mañana primaveral, cuando no tienes nada más que hacer que sentarte a ver pasar el tiempo en paz. Cuando volteó a mirar se encontró con la mujer más hermosa que alguna vez pudo contemplar. Estaba parada en la entrada de su pequeña cabaña; una mano apoyada en el respaldo de la puerta y la otra en la frente, cubriéndose de los rayos del sol. Tenía unos ojos que reflejaban al mar más negro, pero tan brillantes que prácticamente no se notaba la oscuridad. Su piel era blanca como la leche y su cabello negro le cascadeaba como un rio azabache hasta los tobillos. Yunho tardó un momento en darse cuenta de que ella tan sólo llevaba un sencillo vestido verde. Sin embargo, no era su apariencia en si la que la hacía verdaderamente hermosa, era la luz que se movía con sus movimientos, casi como si la tierra misma le hiciera una reverencia a ella y solamente a ella. Incluso las flores parecían estar atentas a ella, asintiendo ante cada uno de sus pasos, aunque ella quizás ni siquiera lo notara. La sonrisa amable que le regaló a Yunho hablaba de un calor genuino y un amor que profesaba a cada quien se topara en su camino. Yunho sintió como si estuviese contemplando a su propia madre, y la madre de su madre…y todas las madres en una. Se sintió como si hubiese vuelto a casa luego de un largo viaje…y estaba seguro que Nayna sentía lo mismo.

“H-Hola” Yunho le dijo cuándo pudo encontrar su voz, haciendo una leve reverencia pero sin dejar de mirarla, no quería dejar de mirarla. Ella misma le transmitía paz y silenciaba a su bestia; era una sensación…demasiado buena como para perderla tan rápido.

“Su majestuosidad…” murmuró inmediatamente, no queriendo ser irrespetuoso. Ella simplemente rio.

“Preferiría que me llamaras Titania” sonrió. “Después de todo estoy ante el Padre de las llamas. La Reencarnación de Akela” Yunho abrió los ojos de par en par, volviendo a agachar el rostro.

“Soy Yunho” musitó y su risa volvió a resonar como campanas melodiosas.

“Lo sé y tu modestia habla por ti mismo, Jung Yunho. Acércate” Titania hizo un ademan con su ano y Yunho se movió por inercia. Era imposible negarse al estar ante la que parecía ser la Reina de las Hadas. Yunho avanzó inseguro y se detuvo a pasos de la cabaña. Titania se acercó hacia él y lentamente, comenzó a evocar una reverencia.

“Te está bendiciendo” la voz de Nayna sonaba distante, o quizás Yunho estaba demasiado sorprendido con el gesto que no podía percibir nada más.

“Titania, Reina de las Hadas, bendice tu camino, Jung Yunho. Desde ahora caminarás con la gracia y protección de las hadas…desde ahora, nuestra luz contrastará la oscuridad”

“Nayna lo ha dicho todo, como una de las mejores de su clase” Titania se alzó ante Yunho y llevó una mano hasta él, tomándola entre la suya. Su contacto viajó por el torrente de Yunho con un hormigueo reconfortante.

“Veamos si lo que me ha susurrado la tierra es cierto…” abruptamente, Yunho sintió un dolor punzante en su muñeca. Cuando bajó la vista, Titania había abierto una herida y la sangre…la sangre que comenzó a brotar de ella se tornó de un color negro, denso y viscoso cual petróleo…

“Sangre mala” ella susurró y cuando sus dedos tocaron la sangre esta se evaporó con un verdadero siseo de cobra, shockeando a Yunho por completo.

“Es esto lo que te tiene mal” ella le dijo, haciendo un ademan hacia donde había estado su herida.

“Un Lobo de la Noche está cubierto en negro y no conoce más que oscuridad. Ahora mismo estás dentro de un profundo pozo, Jung Yunho, y tus llamas no pueden brillar. La sangre mala corre por tus venas y no te deja sanar…es la cruz que el Lobo de la Noche debe cargar al perder a su Sangre verdadera. Pero la tierra me ha hablado de ti…las hojas y los arboles del bosque te han visto pelear y te han visto sangrar. Has perdido la vida para generar los cambios y has brindando un balance en una larga disputa pero esto…me temo que ha abierto otra grieta y tendrás que luchar. Es por eso que vas a quedarte aquí, conmigo y yo voy a purgar toda esa sangre que te corroe”

“¿Cómo?” Yunho se limitó a preguntar y observó el destello en los ojos de ónix antes de que volviera hablar.

“Sangrándote, es la única manera de que salga la sangre mala. Pero déjame advertirte…sacando la sangre mala sólo disminuiremos tu angustia y te devolveremos el centro, pero de ningún modo podremos acallar a tu bestia. Sin su Sangre, la bestia se vuelve despiadada y no dudará en hacer lo que se le plazca. Entre hombre y bestia no podemos intervenir y eso, mi querido Yunho, me temo que será tu más difícil tarea”

“Estoy consciente de ello” Yunho le asintió. Lo sabía perfectamente…pero también sabía que no sería la primera vez que batallaba con su bestia. Esto tan sólo era otra de sus complicaciones y de lo que conllevaba ser el ‘Lobo de Fuego’.

“¿Entonces, estás listo?” Titania lo miró a los ojos y Yunho le asintió. Ella abrió la puerta de la cabaña y le hizo un ademán a Yunho para que entrara, quien no dudó en avanzar. Luego, se dirigió a Nayna que aún se encontraba en la entrada.

“Ve a buscar lo que te he pedido. A estas alturas ya deben estar purificadas y listas para sangrarlo”


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Koiko: Nuevo capi y se nos viene marzo encima y con ello entro de nuevo a la universidad u.u pero no se preocupen que esto sigue igual :D siempre he sido buena organizándome y cuando la musa llama se le es concedido su tiempo jaja :3 ¿Qué les pareció Titania y el mundo de las hadas? Traté de hacerlo lo más hermoso posible en este retiro de Yunho que como ven, va a recibir un poco de ayudita para estar mejor :’) mientras en el mundo de los humanos…bueno, Ji Hae se verá obligada a tomar las riendas! Oh si :B
Gracias nuevamente a todas mis lectoras, a las que me comentar y las silentes también. Por ustedes sigo adelante con esta enorme novela. Wow…60 capis, de verdad no sabría decir cuántos más serán pero aun me quedan cosas por saldar…jiji.