Actualización N° 193

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Quiero pedir disculpas por no actualizar el fin de semana pasado, pero tuve problemas con mi wifi que no pude solucionar hasta ahora. 

Por favor no se olviden de comentar, ni de enviar sus fic's a nuestro correo.

HoMin / MinHo:
-10 años Cap. 6

SuMin / MinSu:
-Aisenai aishitai Cap. 5

JaeMin / MinJae:
-Existencias Entrelazadas Cap. 17

Parejas Varias:
-El pasado nunca muere [MinSu & YunJae] Cap. 5
-El príncipe de los bárbaros [MinSu & YunJae] Cap. 5
-Insano [JaeChunSu, YooSu, ChunJae] Cap. 8

RUKI

Existencias Entrelazadas - Cap. 17

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"Ansias"

(Narrado x Jae)

Sentía mi cuerpo pesado, no quería abrir mis ojos pero necesitaba ver a mi pequeño ángel y por más que me esforzaba para abrirlos no podía, estos pesaban demasiado, quería verlo, tenía esa necesidad de saber que él estaba bien, quería creer que todo lo que paso era un mal sueño y al abrir los ojos me encontrara en aquella habitación del instituto y al levantarme encontrarme con aquella mirada que alteraba todos mis sentidos volviéndome loco, ChangMin era lo único que hacía que mi mundo girara y mi existencia ya no fuera tan vacía.

-JAE….-

Escuche el grito de ChangMin que me hizo abrir los ojos tan rápido importándome muy poco el dolor que sentí al hacerlo, trate de incorporarme pero algo sostenía mis manos, no podía creer, me tenían encadenado contra el muro, trate de zafarme pero por más fuerza que utilizaba las cadenas no cedían, no sé cuánto tiempo estuve tratando de zafarme pero mi cuerpo ya no podía la energía me faltaba deje caer todo mi cuerpo, tendría que ver otra opción para quitarme esas malditas cosas que odie desde un principio, observe donde me encontraba, era una habitación pequeña alumbrada tenuemente por la poca luz que desprendía la luna, solo había una pequeña cama y una mesa con un recipiente de agua sobre esta, era una típica escena de una película donde el protagonista es secuestrado por los malditos hombres que quieren una gran cantidad de dinero, pero sabía que mis secuestradores si así les podía llamar no querían dinero y no sé qué final podía esperar de esto.

-JAE…-

Volví a escuchar el grito de ChangMin desesperado, pero las malditas cadenas lastimaban mis manos cada vez que trataba de quitármelas.

-CHANGMIN…-grite desesperado

Es lo único que podía hacer más bien es lo único que me permitían hacer estas estúpidas cadenas.

-JAE ¿DONDE ESTAS?.... POR FAVOR…- la voz de mi ángel se escuchaba desesperada

-CHANGMIN TRANQUILO… IRE POR TI PERO TANQUILIZATE-

Necesitaba tranquilizarme yo también para poder concentrarme y salir de esto para poder buscar a mi ángel.

De nuevo empecé a forcejear con las cadenas, pero de que material estaban hechas por más que utilizara mis fuerzas demoniacas no cedían.

-Con un demonio porque no se zafan- dije frustrado

-Por más que lo intentes no se zafaran Jae, las cadenas están hechas con un material resistente a la fuerza de un demonio-

YooChun se encontraba recargado en la puerta de aquella habitación mirándome seriamente

-¿Dónde está ChangMin?-

Pregunte mirándolo seriamente, lo único que quería era verlo a él y lo demás no me importaba.

-No te preocupes pronto lo veras- fue su respuesta y desapareció

No podía aguantar más, cada instante que pasaba un hueco en mi pecho se hacía cada vez más grande no me explicaba que demonios estaba pasando y eso era frustrante.

No sé cuánto tiempo había pasado pero me encontraba en la pequeña cama sentado viendo hacia la nada, extrañamente me había desconectado de la realidad y me había sumergido en los recuerdos que hace poco había recuperado, esas carisias, aquellas palabras, su sonrisa, su cuerpo… sonreí al recordarlo, era ChangMin cuando éramos más joven, recuerdo que se enojaba porque siempre me la pasaba abrasado de él, pero para mí el era todo en aquel entonces y ahora nada ha cambiado el sigue siendo mi todo.

Pequeñas gotas de agua empezaron a recorrer mis mejillas, las tome con mi mano y observe esta como si fuera la primera vez que lloraba.

-Pensé que el estúpido angelito que llego al inframundo había quedado atrás, pero veo que me equivoque, Jae sigues siendo el mismo sentimental de antes-

Y ahí estaba de nuevo YooChun, recargado en la puerta con ese aire de grandeza que tanto odiaba.

-Chunnie no quiero estar aquí me aterra este lugar- mi voz sonó tan infantil que YooChun me miro extrañado

-¿Crees que con eso vas a hacer que te saque de aquí?- después de unos minutos respondió

-Chunnie por favor no quiero estar aquí… por favor Chunnie sácame de aquí te prometo que are lo que quieras-

Mientras las palabras salían de mi boca mi cuerpo se contraía por los pequeños espasmos que me estaba causando el llanto que con cada palabra se hacía cada vez más fuerte.

-Chunnie por favor…- me arrodille en la cama y estire mis manos para tratar de alcanzarlo

YooChun inconscientemente se fue acercando a mí tomando mis manos.

-¿Harás lo que yo te pida?- pregunto mirando seriamente

-Si Chunnie hare lo que tú quieras- respondí

YooChun saco una pequeña llave de sus bolcillos abriendo los grilletes que mantenían mis manos apresadas.

-Gracias Chunnie…-

Me lance hacia el abrasándolo, escondiendo mi rostro en su cuello sonriendo como un niño pequeño.

-Vamos casi es hora de iniciar con todo esto- murmuro apartándome de el

Asentí levantándome de la cama y tomándolo de la mano como un niño pequeño.

La puerta se abrió por sí sola, segándome la luz que entraba pero aun así caminamos como si nada, observe mi alrededor, no era lo que yo esperaba, era una casa muy elegante sus colores eran alegres y los muebles eran modernos, no sé porque me sorprendía, viniendo de YooChun todo lo que lo rodeaba era perfecto y moderno siempre odia quedarse estancado en la antigüedad o como él decía cuando su padre aun adornaba su residencia con aquellos cuadros de eras pasadas, “Odio lo de antaño y por eso odio a mi padre por ser tan antiguo” después de ese comentario reía de su propia broma hacia su progenitor. Ahora comprendía porque quería que los tres planos se juntaran en uno mismo, el quería que la era de su padre desapareciera y poder comenzar con su nueva era, una nueva era moderna y a su forma de vista perfecta.

Caminamos por un largo pasillo, al final de este se encontraba una estancia muy amplia donde varias personas se encontraban reunidas, más bien eran demonios, el aura en esa habitación era muy pesada, oscura y fuerte. Pero si poníamos atención en algunas auras podía sentir a los ángeles que se encontraban ahí con el mismo deseo de los demonios, ser libres y poder disfrutar de los placeres que solo los humanos poseían.

-Vamos Jae, no puedes asistir a la reunión con esas ropas- hablo YooChun señalando el uniforme que portaba del inframundo

Yo solo asentí y seguí su camino, entramos a otra habitación que juraría que le pertenecía a el por el decorado y el gran piano de cola que se encontraba frente al gran ventanal, a YooChun siempre le había gustado tocar aquel instrumento y cada vez que se escapaba de la vigilancia de sus padres tocaba un viejo piano que se encontraba en una de las habitaciones olvidadas del inframundo.

Me quede parado a la mitad de la habitación mientras que el buscaba algo en lo que suponía era el closet.

-Chunnie, ¿confías en mi?- pregunte

-Si Jae…- respondió aun buscando algo en el closet

-¿Por qué? Si soy un demonio-

-No lo eres Jae, tu eres un hibrido, y confió en ti porque fuiste el único que me enseño a ver las cosas de una forma diferente, recuerdas aquella vez que salimos a uno de los campos de almas- asentí- recuerdo que todas aquellas almas se lamentaban por los errores que habían cometido en su vida, pero tú solo los mirabas enfadado y me dijiste “ellos no se arrepienten de nada, mira YooChun aquella alma que se mantiene con los ojos cerrados y sin lamentarse, esa alma es la única que esta arrepentida de sus actos pero sabe que no ganara nada lamentándose así que solo cierra los ojos y recuerda aquellos momentos en los que fue feliz en vida para hacer su estadía aquí más fácil”. Sin decir nada mas te acercaste a aquella alma y la tomaste del hombre susurrándole algo en el oído y aquella alma te miro y sonrió…. Jae ¿Qué le dijiste para que esa alma sonriera en un lugar como ese?-

-Lo que él quería escuchar, que su amado lo perdonaba por haberlo dejado solo y por los errores que cometió antes de quitarse la vida, y que aunque el hubiera muerto su amado lo seguía recordando con una sonrisa en los labios- respondí acorándome de aquella alma

-Vez Jae, tú no eres un demonio porque puedes ver ese lado puro de las personas, y así como tu una vez confiaste en mi ahora me toca a mí- sonrió pasándome un traje de gala.

YooChun sonrió una vez mas y salió de la habitación, era la primera vez que lo escuchaba ser sincero y algo dentro de mi me hacía sentir culpable por lo que tenía planeado hacer pero si era necesario acabar con esa idea que YooChun tenía de mi por proteger a ChangMin lo haría sin importarme las consecuencias.

Me vestí rápidamente y camine por toda la habitación concentrado en sentir el aura de mi ángel y como si el supiera que lo estaba buscando el aura de ChangMin se hizo más fuerte abrasando mi cuerpo cálidamente haciéndome sentir esa paz que solo él podía ofrecerme.

-ChangMin, mi ChangMin…- murmure con los ojos cerrados dejándome envolver por ese cálido sentimiento que nacía en mi pecho con solo pensar en el.

-Es hora de irnos- YooChun entro a la habitación mirándome de pies a cabeza

Sonreí muy a mi pesar solo tenía que fingir un poco mas y poder estar al lado de ChangMin.

Salimos de la habitación, de nuevo caminamos por aquel pasillo pero esta vez no nos dirigíamos a la estancia si no caminamos para el lado contrario, el aura de ChangMin se hacía cada vez más fuerte y mi corazón latía a mil por hora si no me equivocaba estábamos caminando hacia donde se encontraba el y con cada paso mi plan se estaba yendo al diablo ya que lo único que quería era verlo.

Nos detuvimos frente a una puerta de gran dimensión, podría jurar que era una réplica de las puertas del inframundo pero más pequeñas, YooChun las abrió lentamente y ahí mi corazón dejo de latir.

Frente a mí se encontraba mi razón de existir recostado en aquella cama siendo prisionero de aquellos grilletes que mantenían sus tobillos inmóviles, su aura era demasiado fuerte ya que su verdadero forma angelical había salido haciendo que esta se manifestara con todo su resplandor, se mantenía con los ojos cerrados mientras que sus alas cubrían su torso desnudo, mi cuerpo ardió de coraje al verlo así, pero tenía que aguantar un poco más.

-Ya es hora pequeño angelito- YooChun se acerco a le tomándolo de la barbilla para que lo viera, en ese instante jure que esas manos serian destrozadas

ChangMin abrió sus ojos lentamente dedicándole una mirada que no pude descifrar y después voltio a verme haciendo que mi corazón se destrozara.

-Jae…- murmuro cerrando de nuevo sus ojos.



"Encadenados"

(Narrado x Min)

Estaba entre dormido oía los ruidos que a mi alrededor estaban pero no podría moverme, no sentir mi cuerpo, no podía abrir los ojos estaba desesperado, no sabía dónde me encontraba ni lo que había pasado, trataba de recordar y saber donde estaba pero lo único que veía en mi mente era el rostro de Jae, no recordaba nada mas, deseaba poder gritar, hablarle, sentir su mano firme contra la mía, su calidez, pero lo único que podría sentir era ese terrible frio que calaba hasta los huesos.

La oscuridad era temible no sé porque razón llegue a tenerle miedo… un ser de luz, un ser como yo no podría sentir miedo, en este momento me sentía como un humano, débil, impotente, sin fuerza, perdido en la nada, me recordaba a la muerte a lo que sentí aquella vez cuando era niño.

Algo en mi entendió por un momento en donde me encontraba, aunque cierta parte de mi mente quería negarlo, temía no solo por mi vida… en realidad el que me preocupaba era Jae…

Un extraño ruido hizo que mis ideas se dispersaran, quería salir de ese lugar sentirme fuerte y no indefenso, por primera vez en mi vida sentí dolor, un dolor físico tan fuerte que destrozaba mis tímpanos con mi propio grito.

El ardor en mis brazos, en cada una de mis extremidades, incluso en los dedos de las manos y pies, quería y sentía la necesidad de defenderme contra lo que fuera que me causara ese dolor, pero nada me respondía.

Desesperado y con mucho miedo sabiendo que lo único en lo que mi cuerpo reaccionaba era la voz y el que me podía sacar de esta situación era mi Jae, trate de tomar todo el aire posible que entrara a mis pulmones y grite, grite tan fuerte que mi garganta ardía. Gritaba su nombre desesperadamente una y otra vez sin importar el ardor que de pronto sentir en mis mejillas sin duda eran golpes en estas… Ante mi imaginación me veía sangrando y para exagerar con heridas tan grandes como mis piernas y brazos fuera de su lugar, era la única explicación que en ese momento tenia para que no me respondieran.

No sabía cuánto tiempo llevaba gritando mis labios estaban resecos y junto con mi garganta adoloridos, eso no estaba llevando a nada, deje de gritar por un momento a causa de la falta del aire pero la desesperación pudo más y lo único que podía hacer era gritar el nombre de Jae una y otra vez, gritar su nombre hasta quedarme sin voz.

Unas voces a lo lejos se comenzaron a escuchar, ruidos… ya no eran solo mis gritos, baje un poco la intensidad hasta que llegaron a ser susurros, para así intentar oír lo que esas voces decían.

- …. Seguir así, desátalo el no hará nada me encargare de él... – escuche una primera voz.

- Si llega tan solo a intentar levantarse de esa cama lo volveré a atar, ¿está claro?... – una segunda voz contesto a la primera.

El ruido ceso, no llegue a escuchar nada mas hasta que mis brazos fueron liberados y el sonido de las cadenas resonó al caer intente moverlas pero aun era inútil, algo mínimo pero que causo un gran interés en mi fue el pinchazo en mi mano, mis piernas aun seguían atados pero alguien me ayudo a sentarme creí reconocer el tacto sin duda era JunSu, pero no pude sostenerme sentí mi cuerpo caer en aquel lugar que ahora sentía suave.

- Min… vamos ayúdame, se que puedes oírme no parabas de gritar vamos abre los ojos…

Mis ojos se comenzaron a abrir pesadamente, no tenia las fuerzas necesarias para poder hacerlo, ni siquiera sabía por qué seguía vivo, todo dolía… a pesar de aquello mi mente ideaba un plan para poder salir de ahí, quizás JunSu me ayudaría a hacerlo, el había sido mi amigo desde que llegue al cielo y dudo que su conciencia angelical no quisiera ayudarme.

- Su… ¿Qué pasa? ¿Por qué estoy aquí?... dime Su, ayúdame

Susurre suplicante a aquel cuerpo que me sostenía, mi garganta estaba demasiado irritada que apenas eso podía salir, trate de mantener los ojos abiertos para mirar su rostro y hacer aun más insistente a aquella suplica, el no podía resistirse incluso sin necesidad de aquello Su ya había abogado por mi ante YooChun…

Una idea cruzo mi mente, por supuesto estaba así por que toda parte ángel que yo tenía estaba oculta, no sé qué pasaba me sentía en verdad como un humano y entonces comprendí.

Debo ser un ángel mostrarme tal cual soy para que esas heridas y sensaciones de dolor desaparezcan de mi cuerpo y quizás… solo quizás poder escapar de aquel lugar y encontrar a Jae… si, de pronto solo en aquello pude pensar.

Mi meta era encontrar a Jae y poder salir de aquel infierno, estaba seguro de que el también estaría haciendo lo posible para encontrarme y yo no me quedaría atrás.

Mire a JunSu mas fijamente, comenzaba a sentir aquella fuerza en mi interior, aquel poder angelical creció en mí aunque había algo más que no sabía identificar en mí, había un deseo que intente suprimir desde hace muchísimos años y ahora lo sentía más latente pero no, ahora no podía dejarlo salir.

Mis años de “abstinencia” ante la fuerza que tenia se fueron al caño, mis músculos se comenzaron a marcar en todo mi cuerpo y aquellos rastros de golpes habían desaparecido… y así de pronto sentí como los brazos de JunSu me atraparon con fuerza, él sabía que no tendría como defenderse, yo era un guardián, custodie por tantos años aquella puerta en el cielo y luche contra cada demonio poderoso que quería traspasarlas, JunSu no es más poderoso que esos demonios podría con el fácilmente, era la primera vez que pensaba en él como un oponente, como algo que destruir y para admitirlo aquello me causaba algo de molestia, había sido mi amigo y no quería traicionarlo aunque pensándolo, el lo había hecho primero, ya que mas daba lo que ahora podría suceder.

Mi cuerpo se fue transformando, todo mi ser había salido y ahora sonreía abiertamente abriendo mis ojos por completo con cierta sensación de excitación ante aquello a lo que venía.

Tome con fuerza las manos de JunSu doblando estas y con un sutil pero rápido y fuerte movimiento lo jale haciendo que este diera vuelta encima de mi cuerpo y cayera frente a mí, de espaldas.

En un segundo JunSu aun se encontraba en el suelo y yo de pie rodeado por cerca de 6 demonios y tres ángeles, no podía creer que más ángeles estuvieran metidos en todo esto, pero claro si JunSu estaba que no pudieran estar aun más.

No sentía miedo solo el ansia de que aquellos seres atacaran, no sabría si podría ganar pero la excitación ante la lucha era mucha, ataque a aquellos demonios primero, dando golpes por todos lados, tantos como podía por supuesto mi fuerza era mucho y pude con unos cuantos, los demonios eran tan tercos y orgullosos que no aceptaban ayuda por lo que atacan individualmente hasta que los ángeles fueron comenzando el ataque hacia mí, ellos sin duda tenían más estrategia y yo tan solo era uno… pronto me encontré de nuevo en aquella cama sujetado de piernas y brazos con fuerza, aunque forcejeaba no podía soltarme.

JunSu que estaba al lado de mi rostro mirándome suspiro negando, volviendo a tomar mis tobillos y muñecas con aquellos grilletes que parecían más poderosos que yo, comenzaba a sentirme débil aunque mi aura, mi ser comenzaba a luchar contra aquello estaba tan concentrado en mantenerme fuerte que no me di cuenta de que una calma y una sensación de tranquilidad se había desbordado por mi cuerpo, era claro que aquello solo Jae me lo podía hacer sentir.

- Ya es hora pequeño angelito.

Esa era la voz de YooChun, ese maldito demonio me tomo por la barbilla, quería ver a Jae por lo que no pude evitar abrir los ojos mirando a aquel demonio con tan repulsión, la distracción fue mucha mire a Jae directo a los ojos haciendo que todo el esfuerzo que había hecho por mantenerme fuerte se había ido y la debilidad se apodero de mi, mis ojos se volvieron a cerrar llevándome de nuevo a aquella oscuridad abrumadora que había luchado tanto por salir.

Insano - Cap. 8

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La conciencia de Jaejoong
Tomaron un baño juntos, entregándose de nuevo a la pasión, para Junsu fue su primera experiencia de ese tipo y se encontraba ensoñado, bajo los efectos del hechizo que Yoochun había echado sobre él, logrando que perdiera momentáneamente su capacidad de discernir lo correcto de lo incorrecto, el mayor de los dos se había dedicado a ser tierno, apasionado pero no pervertido, para que Junsu cediera de mejor forma, atrapado en aquella mentira y lo había logrado, el menor se encontraba atrapado en esa farsa
— Espera —lo llamó Yoochun cuando Junsu iba a retirarse del espejo, el aludido se detuvo, mirándolo a través de éste, el mayor se acercó a él, lo sujetó suavemente de los hombros y lo giró hacia él, miró arriba de su cabeza y con cuidado le acomodó el cabello que no había peinado bien, luego lo miró a los ojos, Junsu sonreía —Listo —él también sonrió y le dio un beso en los labios —Será mejor que nos vayamos
— Sí —respondió tranquilo, avanzó hacia la puerta de la habitación pero Yoochun lo sujetó de la muñeca, Junsu volteó
— Debemos decírselo a Jaejoong —dijo seriamente Yoochun aunque no tenía ninguna intención de que lo hicieran. Vio el gesto de duda de Junsu y sonrió para sus adentros
— No creo que sea lo correcto
— De acuerdo, pero igual terminaré con él —dijo decidido
— No —lo detuvo antes que dijera algo más —De momento no es conveniente, sigue sensible —dijo al recordar cómo incluso le había suplicado de rodillas
— ¿Quieres entonces que lo engañe? ¿o no volvemos a estar juntos hasta que no termine con él?
— No —interrumpió rápidamente —Quiero seguir contigo —dijo decidido, olvidando todo lo que había pasado, como si el Yoochun patán y maldito no existiera. Se acercó a él y se abrazó a su cuello de forma tierna —Claro que no te voy a rogar, si quieres que no volvamos a estar juntos lo entiendo, pero recuerda que yo también engaño a Hani, somos igual de terribles —dijo convencido, Yoochun sonrió ampliamente
— Entonces que sea un secreto —respondió entusiasmado, Junsu había hecho exactamente lo que él deseaba que hiciera —No puedes ser más tonto —pensó divertido
Salieron del Motel y Yoochun llevó a Junsu de regreso a su departamento, él no subió, se fue enseguida. Al entrar Junsu al departamento notó que todo estaba apagado, pasaba de la media noche, el tiempo se les había ido volando, habían tenido sexo dos veces en aquel Motel y habían dormido un poco. Llegó hasta su habitación y ahí sí pudo encender la luz, sonrió ampliamente al recordar aquella noche, sintió un cosquilleo por toda la piel, sus labios se sentían sedientos, extrañaba a Yoochun y su esencia
— Terminaré a Hani —pensó decidido —Pero no inmediatamente o Jaejoong sospechará —borró su sonrisa y recordó esas veces discutiendo con él por Yoochun, ahora él estaba ahí, a merced de Yoochun —No Junsu, no te ilusiones así, calcula el terreno, no me convertiré en un esclavo como Jaejoong, que ni siquiera es capaz de romper sus propias cadenas, no debes dejar que Yoochun haga de ti lo que quiera —meditó fríamente, se había dejado llevar por sus sentimientos desbordados, efectivamente amaba a Yoochun, pero aún no estaba gravemente enamorado como su compañero de piso y estaba decidido a continuar así
Jaejoong se levantó después de la una de la madrugada, se había quedado dormido en su habitación, escuchando música. Recordó que al irse a acostar Junsu no estaba en el departamento pero no le preocupó, incluso pensó que se había visto con su dizque novia, así que no sospechó de sus juergas con Yoochun
— ¿Habrá llegado? —se preguntó preocupado, fue hasta la habitación de Junsu caminando con cuidado e intentó abrir, pero la puerta estaba cerrada con seguro, signo de que efectivamente estaba dentro. Desde que habían estado juntos los tres en aquel malsano trío, Junsu siempre dormía con la puerta asegurada
Tranquilo ahora, Jaejoong fue a la cocina a tomar un vaso con agua y regresó a su habitación, se tumbó en la cama y comenzó a pensar en Yoochun, en lo decepcionado que estaba porque Junsu no había cedido aún a sus planes, Jaejoong no quería seguirle causando disgustos a su novio, Yoochun era lindo y seductor si se lo proponía, Jaejoong soñaba con el día en que él volviera a tratarlo bonito, pero eso había cambiado desde la primera vez que tuvieron sexo, la cual fue justo tres semanas antes del suceso sexual con Junsu
— Si tan solo fueras igual que entonces, incluso me regalaste flores —sonrió al recordar aquello —Ese día lo consideré tonto y femenino, pero ahora añoro esos detalles, extraño verte sonriendo a mi lado —dijo con voz bajita, sintiéndose infeliz, luego de unos momentos se sintió molesto —Todo es culpa de él, Junsu tiene la culpa, Yoochun lo desea más que a mí ¿Por qué? ¿Por qué? —se preguntó con enojo, siempre se había considerado el más guapo, el más sexy, que Yoochun prefiriera a Junsu le dañaba completamente el orgullo.
...
Ese día entró muy temprano en la Universidad, pasó por Hani para llevarla también, no vivían muy cerca uno del otro pero Junsu era muy caballeroso con ella, ahora más que nunca lo era, llevado por el sentido de culpa era más amable de lo normal, pero ella apenas si lo notó. Junsu se despidió de ella con un seco beso en la mejilla antes que ella lo besara en la boca, luego él se alejó a su clase sin que Hani se diera cuenta que cada vez Junsu soportaba menos tener que tocarla
No se distrajo mucho de sus clases, pero destellos de recuerdos de la noche anterior perturbaron su paz al estudiar, si cerraba un poco los ojos Yoochun aparecía ante él y lo llenaba de besos, de caricias, le hacía el amor mirándolo a los ojos, entregándole toda su pasión, su cuerpo, se estremecía solo de acordarse
— Basta Junsu, concéntrate —pensó mientras sonreía, se sentía feliz, a su alrededor nadie sabía, nadie sospechaba aquello que lo tenía tan contento, nadie excepto una persona.
Terminó su clase de historia contemporánea del arte y fue al traspatio con el pretexto de estudiar, sin embargo ahí se mensajearía con Yoochun, estaba ansioso por hacerlo, él le había prometido que se verían luego por la noche, para repetir lo que habían hecho la noche anterior
Junsu se sentó a la sombra de un árbol y sacó un libro de su mochila, seguido de su teléfono celular, pero algo que hizo sombra lo hizo voltear hacia arriba, encontrándose con la mirada tranquila de su amigo HyukJae
— Hola —saludó alegre, Junsu sonrió aunque con incomodidad, esperaba ya comenzar a mensajearse con Yoochun y había sido interrumpido
— Hola, ¿Qué te trae por aquí?
— Te seguí
— Ya me di cuenta —respondió con un poco de fastidio
— Junsu, ¿te pasa algo? —preguntó preocupado y sin ser invitado se sentó justo a su lado, mirándolo —Estás siendo hostil y tú no eres así —comentó con interés, mirando fijamente a su amigo. Junsu suspiró cancinamente
— Tengo una prueba que rendir y estoy estresado, es todo —mintió sintiéndose culpable, odiaba mentir pero no podía contarle a su amigo nada de lo que estaba pasando porque no se sentía orgulloso de ello
— Entiendo, entonces cuando acabe el semestre iremos al cine o algo ¿te parece? Te daré tu espacio —dijo amablemente y se puso de pie, Junsu asintió
— Me parece, te veo luego —respondió sin emoción alguna y fingió ver su libro luego de despedirse, cuando se aseguró que HyukJae ya no estaba cerca lo dejó a un lado y agarró el celular, sonrió ampliamente y mandó un mensaje a Yoochun
Saliendo de la Universidad fue a comer con Hani y después la llevó a su casa, el auto de Junsu no era el de las mejores condiciones y por eso no solía sacarlo frecuentemente, pero en su papel de novio perfecto lo estaba usando más de lo normal, luego de eso llevó el auto al edificio donde vivía, no subió al departamento, se fue directamente a agarrar el autobús y se dirigió a donde había quedado con Yoochun. Un motel a kilómetros de distancia, lejos de cualquier ruta que los conectara con Jaejoong o sus lugares habituales, el Motel era de mejor calidad que el de la noche anterior, la habitación era mucho más amplia y tenía Jacuzzi, cuando Junsu entró, Yoochun ya tenía todo preparado, Champagne para brindar y un ambiente de música instrumental
— Pasa —dijo amablemente cuando Junsu llegó, luego de cerrar la puerta se besaron, Junsu miró el carrito con la cubeta de cristal con hielo, dentro una botella de vino, luego miró a Yoochun con preocupación
— No bebo, lo sabes —comentó sin estar enojado, pero un poco confundido
— Sí, lo sé —respondió sonriendo —Pero éste es muy, muy suave, solo da un trago, quería que fuera significativo —dijo cautelosamente, acercándose a la botella, la sacó y abrió el corcho al estilo ceremonial, para que éste saltara y la espuma brotara. Yoochun sirvió en dos copas y dio una a Junsu
— ¿Por qué brindamos? —preguntó desconcertado, Yoochun se acercó a él y estiró sutilmente su copa hacia la de Junsu, las chocaron suavemente y el mayor bebió un sorbo pequeño, Junsu olió el contenido de la copa y bebió el sorbo más pequeño que pudo, haciendo un gesto de desagrado. Yoochun soltó una gran carcajada
— Dame eso, esto no es para ti —dijo amablemente, quitándole de la mano la copa y la dejó sobre la mesita, luego bebió otro sorbo de su copa —Brindamos por esto —estiró su brazo derecho hacia un lado para hacer una seña panorámica de la habitación —Por ti y por mí —dijo seductoramente, acerándose a Junsu, él lo miró tímidamente y se sonrojó, presa ya de aquel juego
— ¿Sabes? Me siento culpable —confesó avergonzado, Yoochun se acercó más y lo rodeó con un brazo, dándole sutilmente un beso sobre el cuello, estremeciéndolo
— ¿Ah sí? —preguntó sin interés, continuaba besando el cuello de Junsu, comenzando a excitarlo
— Curiosamente lo lamento más por Jaejoong que por Hani, ¿me estoy volviendo un misógino? —preguntó preocupado, Yoochun dejó su cuello y lo miró a los ojos, negó enseguida
— Es natural, a medida que descubres éste mundo sientes más insatisfacción hacia una mujer, pero solo es el plano sexual, no eres ningún misógino —explicó con sinceridad, quizás la única vez en todo ese tiempo que estaba siendo sincero en sus palabras, Junsu se sintió más tranquilo
— Gracias, tus palabras fueron muy dulces —dijo contento, le rodeó el cuello con ambos brazos y se besaron largo y tendido, avanzando hacia la cama, Yoochun seguía sin soltar su copa. Llegaron y Junsu descendió hasta sentarse mientras continuaban besándose, luego Yoochun se alejó dejándolo ahí sentado, se acercó a la mesita y surtió de nuevo su copa, esta vez casi llenándola del todo
— Tal vez tú no bebas, pero yo sí —dijo sonriendo, acercándose a la cama mientras con su mano desocupada desabotonaba su camisa, llegó hasta la cama con la camisa desabotonada del cuello al vientre, se acercó a Junsu y éste metió sus manos por las aberturas de la camisa, atrapó la cintura de Yoochun y le comenzó a besar el pecho descubierto, bajando al abdomen, repartió múltiples besos, Yoochun bebía algunos sorbos pequeños de su vino
— Me estorba tu ropa —dijo Junsu con un gesto de timidez, sacando el resto de la camisa de Yoochun que estaba atrapada bajo los pantalones. Pronto la prenda cayó completa al suelo, Junsu exploró con sus manos el pecho de Yoochun, mirándolo a los ojos, éste se agachó luego y se besaron apasionadamente. Junsu desabrochó los pantalones de Yoochun mientras se besaban y metió la mano bajo su ropa interior, sujetándole el miembro, ambos sonrieron
— Me enloqueces —dijo el mayor con voz apasionada, antes de robarle un caliente y húmedo beso, Junsu se fue acostando en la cama hasta que Yoochun se puso encima de sus caderas, el menor se quitó con urgencia la camisa y volvieron a besarse con pasión, hasta que Yoochun vertió del frío vino sobre el abdomen de Junsu, éste se sorprendió, exclamando un jadeo, se separaron —Así se disfruta mejor —sonrió con malicia, Junsu volvió a jadear, excitado
Yoochun se deslizó de las caderas a las piernas, aún sobre Junsu, vertió de nuevo de aquel líquido, ésta vez sobre el pecho de Junsu, quien volvió a exclamar un jadeo debido al frío. El mayor bebió un sorbo pero no lo tragó, se agachó hacia Junsu y lo besó, pasándole de aquel líquido, Junsu sintió el sabor del alcohol que tanto detestaba y frunció el entrecejo, pero sintiéndose excitado. El mayor dejó sus labios besando la barbilla, luego el cuello, el pecho, se deleitó de las tetillas duras y dulces de Junsu, el sabor a Champagne de su piel
— Nnnnhh Yoochun —jadeó excitado, sintiendo aquella boca experta, Yoochun comenzó a desabrocharle los pantalones, los bajó ligeramente y sacó el pene de Junsu por la abertura de la ropa interior, vertió lo último de la copa sobre el ombligo de Junsu y su miembro erecto, haciéndolo gemir. Se deshizo de la copa aventándola al suelo alfombrado, ésta no se rompió
Con sus dos manos ahora disponibles, Yoochun bajó hasta las pantorrillas de Junsu y le bajó los pantalones con urgencia, dejándole la ropa interior, con el miembro salido por la abertura, se agachó y le besó el abdomen, sorbió el líquido del ombligo de Junsu, succionando como chupón, haciéndolo jadear excitado, bajó más hacia el miembro y le dio varios lengüetazos, también algunos besos, le regaló caricias con la mano y finalmente lo metió a su boca, llevándolo a la gloria. Junsu bajó sus manos, atrapando la cabellera de Yoochun entre sus dedos, inclinó la cabeza hacia atrás y gimió, sintiendo su pene invadir la boca de Yoochun, era glorioso
Yoochun no le permitió culminar, sacó el miembro de su boca y terminó de desnudarse, hizo lo propio con la ropa interior del menor, Junsu lo observó a los ojos y le sonrió, Yoochun agarró ambas piernas de Junsu y se colocó en medio, llevó su pene a la entrada de Junsu y lo penetró sin preparación previa, la dureza del pene de Yoochun entrando por su ano le hizo sentir dolor, pero un dolor horrorosamente placentero, sonrió perdido de placer, se inclinó al frente y agarró el cuello de Yoochun, perdiéndose en un apasionado beso mientras el mayor comenzó a moverse con vaivenes fuertes y concisos, los gemidos de ambos retumbaban en las paredes
— Más, no pares —gimió aturdido, sintiéndose cada vez más ansioso —Más rápido —volvió a gemir, aferrándose aún a ese cuello, volvieron a besarse y Yoochun aceleró sus movimientos, a punto de explotar, corriéndose luego dentro de Junsu. Gimieron al mismo tiempo y luego se besaron candentemente
Yoochun se salió enseguida de Junsu y besó sus labios, luego su cuello, no prestó mucha atención al pecho ni al abdomen del menor, fue directo a sujetar su pene con una mano, comenzó a masturbarlo y seguido de eso le hizo sexo oral hasta que acabó en su boca, a Yoochun le gustaba el sabor de Junsu, no tenía vicios y se alimentaba adecuadamente, su semen era ejemplar. Subió de nuevo hasta sus labios y después cayó rendido en la cama, Junsu se abrazó de nuevo a él, pero ésta vez Yoochun no le permitió ser tan meloso como la otra noche, tampoco lo rechazó del todo
— Eres increíble —dijo Junsu ilusionado —Me llevas al cielo —sonrió bobamente y lo besó en los labios, luego volvió a su lado en la cama
— Y aún no probamos el Jacuzzi —respondió pícaramente el otro, lanzándose sobre Junsu comenzaron a besarse. Aún era pronto para su segunda ronda, pero Yoochun lo colmó de besos y caricias mientras esperaban por otra erección.
Así pasaron los días, Yoochun y Junsu se veían a escondidas, el mayor de ellos dos continuaba cumpliendo con Jaejoong, de vez en cuando tenían sexo y aunque Yoochun lo trataba con indiferencia le hacía notar que el plan continuaba, pero Jaejoong ya no sabía qué hacer para que funcionara, pero a Yoochun ya no le importaba porque él estaba actuando por su cuenta. La relación entre Jaejoong y Junsu parecía haber vuelto a la normalidad, pero Jaejoong no se sentía del todo cómodo con él, cada vez era más notorio que su novio actuaba ausente con él y el mayor sabía que era debido a que Yoochun no podía dejar de pensar en Junsu.
— Estuviste increíble —halagó Jaejoong a Yoochun, ambos acostados en el suelo de la habitación del menor de los dos, la casa se encontraba sola como casi siempre. Ambos desnudos, compartían un cigarrillo normal de tabaco, Jaejoong fue quien se lo terminó y se deshizo de la bachicha
— ¿No es de esperarse? Siempre estoy bien en esto —se auto halagó con poca modestia, Jaejoong sonrió ampliamente
— Sí, siempre —respondió contento, aunque habría querido llamarlo Mi amor, como solía hacer, pero ahora trataba de ser menos meloso ni maniaco para que su "novio" no se cansara de él nuevamente
— ¿Sabes? Me gustas más cuando no te comportas como una Zorra ofrecida —comentó sin tacto alguno, Jaejoong sonrió avergonzado, se levantó del suelo y miró desde ahí a Yoochun, éste levantó la mirada poco a poco, desde los pies hasta sus ojos, deteniéndose en su entrepierna flácida pero no menos apetitosa para él —¿Dónde vas?
— Tomaré un baño —contestó encogiéndose de hombros, pero en realidad deseaba que su novio lo siguiera, que cayera en las redes de su nueva seducción, pero Yoochun sabía esa táctica, sabía lo que Jaejoong trataba de hacer y tan solo reía en su mente, jamás caería en trucos que él también utilizaba
— Te espero, cuando salgas te llevo a casa —respondió tranquilamente, Jaejoong que esperaba que Yoochun lo siguiera al baño se sintió decepcionado, pero no dijo nada, se alejó de él, sabía dónde estaba el baño y todo lo demás —Idiota —pensó divertido.
— Maldita sea, quería que me saltara encima dentro del baño —pensó enojado, sintiéndose de nuevo poco sexy, sus mejores tácticas estaban fallando.
Salió de bañarse y Yoochun ya estaba vestido, se dieron un beso antes de salir de la casa del mayor, subieron al auto y el menor manejó con urgencia, como si tuviera prisa en llegar a algún lado
— Tengo un mal presentimiento —pensó Jaejoong — ¿Tanta prisa tiene por dejarme? ¿A dónde tiene que ir? ¿Se ve con alguien? —pensó con paranoia, pero no habló nada al respecto.
Llegaron al departamento y notaron que la puerta de la habitación de Junsu estaba cerrada, por lo que supusieron que estaba en casa, ocultándose como siempre
— Gracias por traerme
— De nada bebé —respondió con una sonrisa demasiado amable, Jaejoong volvió a sentir temor, lo miró a los ojos —Tenemos que hablar —dijo Yoochun con seriedad, poniéndolo en alerta, Jaejoong sintió su cuerpo temblar
— ¿Sobre qué? —preguntó nervioso
— Esto, ya no funciona para mí —contestó sin remordimiento —Quiero terminar contigo —dijo con seriedad
— ¿Terminar conmigo? ¿acaso andábamos? —preguntó indignado, se acercó a él, irritado y con angustia —No es verdad, dime que no —dijo con desesperación, lo agarró del cuello de la camisa — ¡Dime que es mentira! —gritó con horror, hace unos días ideaban un plan de atrapar a Junsu y ahora sin más lo terminaba, ¿Qué se creía?
— No hagas dramas —regañó molesto
Dentro de la habitación Junsu que estaba estudiando escuchó voces cuando Jaejoong gritó y se acercó a la puerta, pegando la oreja a ésta para oír
— ¡No puedes hacerme esto! Recuérdalo, todas tus promesas —se le quebró la voz y miró suplicante a Yoochun — ¿Acaso no significo nada para ti? Si muero por esto ¿no te importa? —preguntó indignado
Junsu se llevó ambas manos a la boca, no podía creer lo que oía, Yoochun estaba terminando con Jaejoong y como esperaba, no se lo estaba tomando a bien
— Yoochun te amo, por favor, no me dejes ¡No me dejes!
— Ya cállate —dijo molesto
— Es por él ¿verdad? ¿es por Junsu? No lo soportaré si es por él ¡Contesta! —gritó aturdido, nervioso. Junsu que escuchaba del otro lado se puso nervioso, si su compañero se intentaba quitar la vida de nuevo y ésta vez no fallaba, ya no habría marcha atrás y él se iba a sentir culpable de por vida, así que salió enseguida de la habitación
Yoochun y Jaejoong se giraron hacia esa dirección y lo vieron ahí de pie, luego el menor de los tres fue acercándose hasta ellos, Jaejoong lo miró con indignación
— ¿Están liados? —preguntó molesto, Junsu mintió moviendo la cabeza
— Ya no se griten —dijo preocupado, dirigió a Yoochun una mirada de preocupación y éste respondió fingiendo lo mismo
— Traidor —insultó enojado
— No es verdad —contestó Junsu sonriendo con timidez, acercándose a Jaejoong, lo cual lo puso muy nervioso, no sabía que intentaba hacer —Solo quiero… —lo miró a los ojos y estiró su mano derecha a su pecho, lo acarició con sutileza —Solo quiero que estés bien —susurró nervioso. Besó el pecho de Jaejoong sobre la ropa y enseguida éste volteó hacia Yoochun, quien sonreía con malicia
— Junsu, ¿Qué estás?... —intentó preguntar lo que sucedió pero Junsu no se lo permitió, cerró los ojos con fuerza y con una mano le sujetó el cuello, acercándose para besarlo, Jaejoong correspondió el beso, al principio mirando hacia Yoochun que se relamía los labios, excitado, luego cerró los ojos y se perdió entre los labios del menor
— ¿Qué me pasa? —pensó preocupado Junsu —Estoy besando a Jaejoong —sintió que el estómago se le revolvía, no porque fuera asqueroso besar a Jaejoong, la boca de su compañero era experta y deliciosa, pero no era por eso que sintió repulsión, sino por lo que estaba a punto de hacer
— Paren —dijo de pronto Yoochun, fingiendo que estaba desconcertado, los separó enseguida — ¿Por qué están besándose? —fingió celos, mirando hacia Junsu
— Yo estaba ciego —dijo como excusa Junsu —Esto es lo que siempre quise —mintió olímpicamente y casi sintió deseos de llorar, pero lo hacía por Jaejoong, para que no terminara tres metros bajo tierra
— ¿Estás seguro? —fingió preocupación, mirándolo, Jaejoong supo entonces que algo no estaba bien, era como si Yoochun y Junsu se hubieran visto más seguido de lo que él creía, parecían estar hablando un idioma que solo ellos dos entendían
— Sí —contestó Junsu secamente, se apartó de Yoochun y volvió con Jaejoong, se colocó frente a él y le besó el pecho sobre la ropa, descendiendo con besos sobre la tela de su camisa hasta hincarse frente a él, Jaejoong sonrió desconcertado pero igual se quitó la camisa y desabrochó sus pantalones. Junsu se concentró en bajarle los pantalones y la ropa interior, su miembro casi en su totalidad erecto, Junsu lo agarró con su mano y lo comenzó a lamer, dirigiendo una mirada hacia Yoochun, lo vio relamerse los labios, luego éste se acercó a Jaejoong mientras desabrochaba sus propios pantalones, se quitó todo rápidamente mientras Junsu le hacía sexo oral a Jaejoong, éste, desesperado no podía dejar de observar a Junsu
— ¿Cómo diablos aprendió hacer esto así? —pensó delirante, Junsu era muy bueno con su boca. Yoochun llegó hasta ellos y se colocó justo al lado de Jaejoong, se comenzaron a besar. Junsu sacó el miembro de su boca pero lo sostuvo igual con su mano, dirigiendo su boca hacia el de Yoochun. Como un experto alternó entre su boca y sus manos, dándole placer a los miembros de ambos, mientras ellos se besaban o tocaban sus pechos
— Junsu —suspiró Yoochun cuando éste sacó su pene de la boca, luego se levantó y besó a ambos, Yoochun trataba de fingir asombro cuando se moría por tirárselos a los dos, pero quería ver el ritmo que tomaba Junsu, que decisiones abordaría. Con Jaejoong compartía miradas como si quisiera transmitirle algo, pero el mayor de los tres estaba confundido, sin embargo la excitación le impedía pensar
— ¿Quién primero? —preguntó avergonzado, no sabía ni qué decir. Temblaba, estaba asustado, incluso más que la primera vez. Ambos se acercaron y besaron su rostro, acariciándolo, cada uno le dio un beso en la boca y se besaron ellos, Los dos mayores compartieron una mirada unos segundos antes de turnarse para quitarle la ropa a Junsu hasta desnudarlo, cada uno lamió un pezón y chupeteó un par de veces, haciéndolo jadear, apretar los puños, le temblaron las piernas, sintió las manos de ambos alrededor de su pene, cada uno lo agarró con dos dedos y le masturbó —Nnnh —jadeó nervioso, pero quería entregarse más, así que levantó las manos y sostuvo las cabezas de ambos, cada uno estaba a un costado de él, lamiéndole las orejas
Junsu cerró fuerte los ojos, sintiendo los besos de ambos, quienes abandonaron sus orejas y besaron luego cada lado de su cuello, tocándolo sin vergüenza, el menor sintió las cuatro manos por su cuerpo, torturándolo por la incertidumbre, ¿podría ser capaz de dejarse a merced por completo de Jaejoong? Con Yoochun lo había hecho muchas veces, pero con su compañero nunca, salvo lo que pasó entre los tres en el pasado. Yoochun se detuvo y detuvo a Jaejoong, agarró a Junsu de la muñeca y lo llevó hasta el sillón, sin sentir oposición
— Súbete —ordenó con sutileza y él obedeció, se subió hincado, de espaldas a ellos, se agarró del respaldo al inclinarse y respiró agitadamente, nervioso. Jaejoong miró hacia Yoochun y éste le cerró un ojo, el mayor se acercó y se comenzó a besar con Yoochun, luego éste le susurró en el oído —Te lo prometí, ¿recuerdas? —al separarse le cerró un ojo. Jaejoong sonrió conmovido, no por el tipo de promesa, sino por lo que significaba, entonces entendió todo, la ruptura era una farsa, pero no se lo dijo antes para que creyera que era cierta y así convencer más fácilmente a Junsu
Yoochun separó un poco las piernas de Junsu y le acarició las nalgas mientras le besaba la espalda, dejando un rastro húmedo, haciéndolo sentir un cosquilleo placentero desde el cuello hasta la baja espalda. El mayor continuó hacia abajo, chupeteó la piel de su rabadilla y comenzó a separarle los glúteos, posicionándose ahí, comenzó a prepararlo, usando su lengua, dando lengüetazos desinhibidos, Jaejoong miró excitado como Yoochun le lamía, mientras Junsu, completamente sonrojado cerró los ojos, entregándose a ese húmedo placer. Yoochun separó su boca y siguió acariciándole con los dedos, miró hacia Jaejoong y le pidió acercarse, él obedeció y no dudó en sustituirle con su lengua, Yoochun sonrió y se agachó, besando los glúteos de Junsu, acariciándole la espalda, Jaejoong llevó su mano al miembro del menor y comenzó a deslizar su mano por él, Junsu no dejaba de temblar, avergonzado
— Ya no —pensó agobiado, era placentero pero se sentía usado, tener sexo no le importaba, pero ese par llevaba todo más allá, se sentía dentro de una película para adultos, mientras esos dos jugaban así con su cuerpo, estaba avergonzado. Abrió los ojos cuando sintió ambas lenguas luchar una batalla campal por lubricarlo —Por favor, paren —suplicó con voz temblorosa, no resistiría más si continuaban torturándolo así. Yoochun obedeció al instante y detuvo a Jaejoong, el rastro de saliva que habían dejado era suficiente. Se acercó a Junsu y buscó su mirada, luego lo besó en la boca, haciendo con su mano una seña a Jaejoong de que continuara, éste se acercó más y luego agarró las caderas de Junsu para acomodarse, sujetó su miembro con la mano izquierda y con la derecha la deslizó de la cadera al glúteo, con su pulgar derecho acarició la entrada de Junsu y luego comenzó a penetrarlo, Junsu abrió los ojos, apretando el respaldo del sillón con sus manos, sintió extraño el pene de Jaejoong dentro de él, dirigió a Yoochun una mirada de angustia y él le sonrió
— Está bien, tranquilo —dijo con suavidad, luego le dio un beso dulce en los labios para calmarlo, miró de reojo a Jaejoong y éste comenzó con los vaivenes, Junsu no era tan estrecho como lo imaginó y sus gemidos eran más de placer que de dolor, entonces entendió que esos dos se entendían y que lo habían hecho muchas veces. Se sintió traicionado, pero no quiso pensar en eso, continuó penetrando a Junsu, quien miró a Yoochun fijamente — ¿Quieres que siga yo? —preguntó amablemente, acariciándole el rostro y Junsu asintió rápidamente, no quería a Jaejoong dentro de él, solo estaba siendo complaciente con Yoochun
Sin dilaciones Yoochun fue hacia atrás, besó a Jaejoong mientras éste daba las últimas estocadas, controlándose de no terminar, luego le pidió que se saliera, al hacerlo Junsu se relajó un poco, Yoochun hizo una seña a Jaejoong de que fuera hacia adelante y él obedeció, se encontró con el rostro de Junsu y le sonrió, pero él apartó su mirada, sintiendo como Yoochun se introducía en él, rápido y de a una, lo hizo gemir ahogadamente. Jaejoong se subió al sillón y se sentó en el respaldo, agarró las manos de Junsu y las apartó, se recorrió hasta estar frente a él y le colocó las manos sobre sus piernas para que se sostuviera, Junsu levantó la mirada y se observaron a los ojos, sin decir nada dejó que Jaejoong le metiera el pene en su boca, se agarró con fuerza de las piernas del mayor
Yoochun lo penetraba por el ano y Jaejoong por la boca, bajó la vista y sus lágrimas cayeron silenciosas, el mayor lo notó pero tan solo le acarició los cabellos. El resonar de sus gemidos de los tres fue como un canto para los oídos de Yoochun, por fin los tenía a los dos, siguiendo sus instrucciones como un par de perros. Compartió una mirada con Jaejoong a quien le mandó un beso y él le sonrió de vuelta, sintiendo que pronto acabaría, inclinó la cabeza hacia atrás y la apoyó en la pared, cerró los ojos sin dejar la cabeza de Junsu, que se movía rítmicamente de arriba hacia abajo
— Ah Junsu… —gimió placenteramente, sintiendo que se derramaba en su boca, cada brote le supo a gloria
— Sí, oh Junsu —exclamó Yoochun al culminar después de acelerar sus movimientos. Lo penetró dos veces suavemente aun después de haberse corrido y luego se salió. Junsu cayó en los brazos de Jaejoong y éste le levantó el rostro y se besaron, luego lo agarró de la cintura y Junsu se levantó, sentándose sobre las piernas de Jaejoong, de lado, continuaron besándose, Yoochun se acercó a ellos y se hincó en el sillón, agarró el miembro de Junsu y lo metió a su boca, no tardó mucho en ponerse erecto y le hizo sexo oral, mientras los acariciaba a ambos y ellos dos se besaban
Jaejoong apretó la mano de Junsu cuando este tuvo su orgasmo, separándose de sus labios, depositó su semilla en la boca de Yoochun, él comió gustoso y lamió su pene justo después. Jaejoong y Junsu se dieron el último beso, Yoochun se colocó justo a un lado del mayor, le atrajo para besarlo en la boca, luego hizo lo mismo con Junsu
— ¿Te gustó? —preguntó Yoochun al menor de los tres, fingiendo que le importaba, porque mientras le hubiera gustado a él, Junsu no le importaba
— Sí —mintió con una sonrisa tímida, se levantó de las piernas de Jaejoong y se bajó del sillón, el par de amantes lo miró atento —Deseo que se repita —sonrió, mostrando una mirada vacía — ¿Seguirán juntos? —preguntó preocupado —No quiero que tú… —miró fijamente a Jaejoong —No cometas locuras —dijo mirándolo con desesperación, por primera vez en su vida Jaejoong se sintió culpable, Junsu acababa de pasar por una humillación así debido a él
— No lo dejaré —dijo Yoochun como si se sintiera obligado a no dejar a Jaejoong —Pero es cierto lo que dijo Jae —ambos voltearon a mirar a Yoochun —Iba a dejarlo por ti —dijo descaradamente —Quería una relación contigo —al oír esas palabras Jaejoong sintió una tristeza amarga, pero en esos momentos se sintió incapaz de odiar a Junsu, por primera vez sintió una pequeña sensación de odio hacia Yoochun, por el contrario Junsu creyó esa farsa chantajista que Yoochun estaba utilizando para mantenerlo cooperando con aquel trío. El menor sonrió emocionado pero sin exagerar
— Lo lamento —dijo Junsu mirando a Jaejoong —Pero no te lo quitaré, lo prometo
— Sí —respondió a duras penas, luego tragó saliva duramente, apartó la mirada
— Tengo que… estudiar —se agachó por su ropa y volvió a su habitación sin despedirse, se encerró en ella y se vistió con otra ropa, suspiró cansado, cerró los ojos y sonrió —Lo dijo, le dijo a Jaejoong que está interesado en mí —Olvidó lo humillado que se sintió momentos atrás, ni siquiera fue necesario confesarle a Jaejoong que durante días habían estado viéndose a escondidas.
En cuanto Junsu cerró la puerta Jaejoong se giró hacia Yoochun, parecía molesto
— ¿Ibas a terminarme de verdad? —preguntó enojado pero bajando la voz
— No bebé —respondió sonriendo con descaro — ¿Pero viste que pronto cayó? ¿No fue excelente el sexo? —sin esperar respuesta se acercó a él y le dio un beso suave en los labios, acariciándole el rostro después —Te dije que nadie me gusta más que tú ¿no?
— Pero me quisiste terminar antes, dijiste que te aburro —dijo con tristeza, le volteó la cara, indignado, Yoochun soltó la risa, le gustaba que lo despreciaran porque amaba volver a recuperar el dominio
— Y no mentí —se sinceró, Jaejoong bufó enojado —Pero ahora eres interesante de nuevo… mi bebé —dijo con voz sensual, comenzando a besarle detrás de la oreja. Confundido Jaejoong lo detuvo
— Actuaste por tu cuenta ¿verdad? —lo miró con desconfianza y se agachó por su ropa, comenzando a vestirse
— Si me confiaba de ti jamás hubiera pasado esto —respondió usando el mismo tono bajo para que no los escucharan —Y resultó ¿no? ¿de qué te quejas? ¿o ya te arrepentiste?
— No lo sé —respondió confundido. Yoochun se bajó del sillón y sin vestirse se acercó a él, lo sujetó con fuerza del cabello, obligándolo a que lo viera —Me lastimas
— Déjalo si quieres, así nos dejas en paz, Junsu y yo estaremos bien sin ti, pero tú y yo no volveremos a tener nada jamás —amenazó enojado, Jaejoong lo miró con angustia, negando en silencio. Yoochun lo soltó poco a poco y sonrió — ¿Lo ves? Eres tú quien quiere estar conmigo, yo contigo ya no quiero nada, eres tan patético —sonrió con cinismo y lo alejó con desprecio, agarró su ropa y comenzó a vestirse, Jaejoong apretó los labios para no llorar
— Si nadie te gusta como yo según dices, ¿Qué tanto peleas lo mucho que deseas a Junsu? —reclamó confundido por sus contradicciones, Yoochun sonrió
— Tu cara, tu cuerpo, tu experiencia en la cama, eso es lo que me gusta más que nada de nadie —respondió sin dudar —Pero a Junsu aún no le robo su dignidad, no lo he humillado lo suficiente —dijo con descaro, Jaejoong sintió un escalofrío por todo su cuerpo, ¿Qué clase de basura de persona decía algo así? ¿De verdad estaba enamorado de alguien así? ¿Tan patético era que ya Yoochun se había cansado de humillarlo? No era su apariencia o lo que supiera hacer en el sexo, era el hecho de que Yoochun quería ver a las personas bajo sus pies para poder pisotear a todos
— Eres malvado —dijo confundido, lo miró con miedo por primera vez, Yoochun no soportó esa mirada y tronó la lengua en sus dientes, luego se acercó a él, Jaejoong temió que lo dañara y retrocedió un paso, pero Yoochun estiró su mano y lo agarró del hombro, lo atrajo hacia él en un abrazo cálido
— ¿Lo soy? —susurró cerca de su oído — ¿No hemos pasado lindos momentos juntos? —lo apartó un poco y luego le acarició la mejilla — ¿No viste lo mucho que nos divertimos?
— Estaba llorando —dijo Jaejoong cabizbajo
— ¿En verdad? —preguntó con media sonrisa
— ¿Sientes placer al humillar? —lo rodeó de los hombros y luego lo besó, Yoochun se abrazó de su cintura
— Sí, me excita —respondió con descaro — ¿Sientes lástima por Junsu? —preguntó cínicamente, Jaejoong sonrió
— No —se separó de él y lo vio a los ojos —Siento lástima por ti —contestó sinceramente, la expresión de Yoochun le causó satisfacción, se puso completamente serio, Jaejoong se mordió el labio inferior
Sonrió antes de darle la espalda y dirigirse a su habitación, Yoochun sonrió al mirarlo, compartieron mirada antes que la puerta se cerrara. De pronto Jaejoong se volvió más interesante a los ojos de Yoochun, quien se retiró ese día del departamento, satisfecho.



Nota de Autor. Gracias por leer y dejar sus comentarios. Junsu ha caído en las garras de Yoochun y sus sucios planes, pero ¿se dará cuenta de lo retorcido que se ha puesto todo? ¿Jaejoong lo salvará o hundirá más? Espero saber sus opiniones