Scut Hamsters - Cap. 12

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A la mañana siguiente un mensajero enviado por la madre de Seonbin dejó el empaque de dulces que se suponía Changmin recogería además de una carta de agradecimiento y montones de bocadillos adicionales como ‘recompensa’ por nuestro heroico acto al asistir la labor de parto de su hija, aunque de hecho nosotros sentimos ganas de estampar nuestras caras en direcciones al azar toda vez que aquellos momentos se recrean dentro de nuestras cabezas.

La sapiencia de este incidente es que, ahora Changmin puede presumirles a otros scuts lo distinta que se siente una vagina con un bebé adentro de una vagina sin uno.

Exceptuando el hecho de que no sabe cómo es una vagina en primer lugar.

“Así que la vagina es así…ella tiene cuatro hijos y aún así es tan estrecha, no me puedo ni imaginar las de las vírgenes.” Se preguntaba él inocentemente y con-total-naturalidad, desde la perspectiva de un inexperto y peligrosamente curioso estudiante, mientras yo intentaba con todas mis fuerzas no ahogarme con mi cococheese al escuchar aquello provenir de sus labios.

“Anda y trata de cogerte una.” Sugerí después de que ese pedazo de cococheese pasara por el pasaje correcto.

Él se sonrojó al percatarse de lo mal que su expresión había sonado. “Eso no es lo que quería decir…“ Hizo una pausa antes de preguntar con renuencia, “Pero…ahm…¿tú lo has hecho?”

“Seee.”

De algún modo era de esperarse que le tomara por sorpresa.

“¿Qué? ¡No me mires así como si no fuera de la forma que debería ser!” Solté un alarido.

“No, no, no…” Hizo un gesto con la mano antes de rápidamente girar la silla en la que estaba sentado de espaldas hacia mí, incapaz de replicarme.

Bueno, supuse que era mejor esa clase de silencio ya que anteriormente estábamos discutiendo si la letra de una canción ‘I got you under my skin’ implicaba a un hombre con Escabiosis (seee, la enfermedad cutánea. Aquellos urticantes bichos caminan bajo tu piel, ¿o no?). Afortunadamente nos detenemos antes de volvernos más estúpidos.

De cualquier modo, debido a que ha devuelto su atención a un libro de texto forense, yo de igual manera sigo leyendo un e-mail de Yoochun. Básicamente siempre es sobre nosotros intercambiando los habituales informes acerca de nuestras actividades diarias, aunque su ‘te extraño tanto Jae’ siempre me ha alegrado el día. Trato de acostumbrarme a la sensación de no ser correspondido, asimilando que el lloriquear y atosigarlo sin control únicamente lo alejarán más de mí. Conmigo actuando ecuánime él también está volviendo a ser como era antes, inclusive estuvo de acuerdo en ser mi compañero de cuarto otra vez a su regreso. La renovación habrá terminado para entonces y supongo que a Changmin no le importará volver a su antiguo cuarto.

El agradable silencio fue roto por el rugido de motores traspasando la ventana abierta. Aparentemente los autobuses que albergan al resto de los scuts y a sus niñeras (léase: departamento de residentes) han regresado y atraviesan la enorme y oxidada verja de nuestra residencia antes de estacionarse y dejar bajar a los pasajeros. Changmin se apresuró en terminar su barra de chocolate y tomó la caja de galletas para Kibum antes de precipitarse escaleras abajo.

Atesora mucho a ese niño, ¿no?

Apurado tipeé una respuesta para Yoochun y cerré la ventana para así poder observar la vista desde arriba con discreción. Fue gracias al mismo punto estratégico para espiar que yo (junto con mis otros, compañeros amantes de los chismes) logré atestiguar el beso de una estudiante de tercero a Yoochun el año pasado. Ni siquiera me hagan comenzarles a cotorrear sobre cómo mi mirada feroz la atravesó hasta la médula un día después (además de claro un fuerte choque de hombro-con-hombro). O lo ardiente que fue el sexo de reconciliación que Yoochun tuvo que darme para que dejaran de lloverle rabietas.

Ah bueno, al poco rato de seguir espiando como una amargada ama de casa finalmente diviso a Kibum, arrastrando su equipaje en tanto bromea con sus amigos. Él es de hecho un chico guapo. Hay algo en su pícara sonrisa y mejillas regordetas; que me hace pensar en la de cosas que le harían las chicas si fuera miembro de un grupo idol.

Lástima que en realidad no pueda escuchar nada así que no sé lo que Changmin le dijo cuando corrió en dirección a Kibum con el regalo y abrazó al más bajo emocionado. Probablemente algo como feliz cumpleaños ya que entonces le entregó el presente y una amplia sonrisa se extendió por todo el rostro de Kibum antes de abrazarse de nuevo.

Esos osos empalagosos, caray…

Changmin es del tipo que definitivamente tendrá problemas al lidiar con una enamorada o un amante, porque aunque él sea tímido e inseguro, siempre parece que estuviera enamorándose de todo el mundo.

Ambos chicos no estuvieron más dentro de mi campo visual conforme avanzaban hacia uno de los edificios de la residencia, aquel donde se encontraba el cuarto de Kibum. No sé que diablos estén haciendo pero después de más o menos una hora recibí un mensaje de texto de parte de Changmin:
::Hyung, Kibum y yo y algunos chicos más iremos a un restaurante, ¿te gustaría unírtenos? Kibum dice que él invita::

Oh-ho, así que ahora el niño me invitaría a pesar de lo mucho que me odia, ¿con qué fin el de verse por completo generoso y varonil frente a Changmin? Nah. ’ No gracias’ fue mi respuesta.

Así que, seee. Me quedé solo en mi dormitorio. Al principio estaba bien con ello, pero después del ocaso comencé a aburrirme. Pensando en ir a una tienda de abarrotes por algunos bocadillos, metí algo de efectivo en mi bolsillo (demasiado perezoso para llevar una gruesa billetera) y me dirigí escaleras abajo.

Traté de cantar 'Roccoco' de camino a fin de avivar el ambiente, no obstante mi tono se apagó al encontrarse mis ojos con unos magníficos que resultaron ser los de Siwon.

“Oh, Jaejoongie…” Él saludó.

“¡Siwon Hyung!” Yo daba saltitos en dirección suya como un conejito, un tanto asombrado de lo deslumbrante que se veía siempre y en todo lugar. “¿Qué estás haciendo aquí?”

“Tomé prestado un estetoscopio de un scut ayer…y olvidé devolvérselo…” Respondió con ambas manos en los bolsillos como todo un dandy boy. “Por cierto vi a Kibum y algunos otros chicos salir por el portón hace un rato. Él es tu compañero de clases ¿cierto?”

Casi olvido que Kibum está en el departamento de cirugía; estaba con él el día que Yunho me hizo suturar un cadáver. “Seee, van a un restaurante o algo así.”

“¿No vas con ellos?”

“Ah…no tengo ganas de comer…” Escogí una razón al azar.

“Ya veo…¿qué tal algo de beber, entonces? ¿Nosotros dos?”

Me quedé mudo por un buen rato a fin de captar la invitación.

Él no se refería a un café ¿o sí? Las palabras ‘Choi Siwon está invitándome a salir’ fueron coreadas dentro de mi cabeza en tanto yo trataba de minimizar el excesivo estiramiento en mis músculos faciales, intentando parecer digno. “Ah bueno…vamos…” Respondí, intentando aparentar frialdad aunque por dentro vitoreaba ‘Ven no soy tan perdedor como para merecer quedarme solo y con el ceño fruncido en mi oscura habitación’.

“De beber ya, ¿no acabas de volver?” Comenté y caminé a su lado sin mirarlo. “Y tendrás turno de guardia mañana.”

“No planeo emborracharme. Y debo cuidar de ti, ¿cierto?”

“¿Crees que soy débil con el alcohol? Ah, para tu información--”

Él pasa un brazo alrededor de mis hombros. “’Okay, chico fiestero…puedo confiar en ti.” Me arrulló, más como mimándome que a manera de burla, acercándome más a su lado. Ha pasado un muy buen tiempo desde la última vez que senti a un hombre con semejantes músculos –honestamente hasta Yoochun es demasiado delgado para mi tipo ideal.

No charlamos mucho de camino a su Volvo XC60-R color rojo en la estación de autobuses del campus. Él abrió la portezuela del coche como el caballero que siempre me pareció, y dejó que me sentara apropiadamente antes de ingresar por la puerta contraria y encender el vehículo.

"Entonces, dime a qué lugar te gustaría ir." dijo, pasándome una lata de Coca Cola de la guantera.

"Esta fue tu idea, tendrás algo en mente." Respondí antes de tomar un sorbo mientras observaba el elegante movimiento de sus brazos al conducir por el rabillo del ojo.

"Mmm...okay, ¿Qué prefieres entrar en calor o refrescarte un poco?"

Sabía a lo que se refería pero por qué lo decía de modo tan ambiguo. "¿Hablas de soba japonesa?"

Soltó una risa fresca y despreocupada. "Qué ocurrente. Déjame adivinar, ¿Red Panther?" nombró una discoteca.

"Err, odio los lugares muy concurridos y bulliciosos."

"¿En serio? Creí que eras del tipo que no para de saltar durante toda la noche."

"Si hablas de Nintendo Wii, seee. Discotecas, no."

Rió de nuevo, más alto.

"Dios, eres tan gracioso Jaejoongie. Okay, okay. Conozco un lugar más íntimo donde podemos relajarnos." Despeinó mi cabello entretanto yo una vez más pensaba en lo agradable de ser estrujado contra ese pecho con ese par de brazos y dedos vagando sin rumbo por mi piel  haciendo estragos por todo mi cuerpo y apuesto a que es mejor cogiendo que cierto escuálido ser.

El cual se estaba divirtiendo con el chico del cumpleaños en ese preciso instante, oh queeé.

Siwon frotó su barbilla, reflexionando sobre algo antes de preguntar, "Joongie. ¿Prefieres las cosas planeadas o las sorpresas?"

"Sorpresas. ¿De qué va todo esto?"

"Oh, entonces te agradará este lugar."

El lugar tomaba cerca de 45 minutos desde nuestra residencia y estaba bastante apartado si debo decirlo. Al principio pensé que él iba a raptarme y eso me puso los pelos de punta, pero luego vi una luz de neón azul, Orion. Solo unos cuantos coches iban y venían.

*
*

Choi Siwon es de hecho un hombre de buen gusto. Este lugar Orion no es malo en lo absoluto y totalmente de mi agrado. El interior es elegante (casi a oscuras, el escenario y el tenue resplandor azul de la decoración en el techo que recuerda al cielo estrellado son la única fuente de luz) la música es buena (una dama cantando algo de The Carpenters con un vestido de noche encarnado sobre el escenario). Los parroquianos son todos ejecutivos decentes y no detestables adolescentes saturando la vista con sus tetas y rostros descompuestos por el crack.

Nos acomodamos en un apartado y confortable asiento. Por como los empleados de aquí saludan a Siwon con un asentimiento asumo que es un cliente habitual.

"Por tu cara diría que te gusta el lugar." Siwon le da un ligero empujón a mi mejilla con la parte posterior de su dedo entretanto un mozo viene a traernos nuestras bebidas.

"¿Qué es?" Pregunto, examinando el liquido marrón y probando un poco solo para responderme a mí mismo, "Coñac."

"El soju o la cerveza no te satisfacerán, ¿o sí?"

"Dijiste que no me emborracharías."

"Dije que yo no me emborracharía."

"Malvado." Entrecierro los ojos aunque continúo bebiendo de cualquier modo. "Ah bueno sabe bien."

"Domaine de Buisson. Menciona los sabores."

Tomo un sorbo y paladeo la mixtura de sabores impregnados en mi lengua. "Lima...vainilla, regaliz, roble.”

"Seee, puedo ver que el alcohol barato y corriente está totalmente fuera de tu liga." Se ríe. "No todo el mundo puede distinguirlo tan bien." Él se refiere a este domee...Doma...cualquiera que sea la marca de este coñac.

Me termino la copa de un trago. "Bueno, con este no molestaré a mi compañero de cuarto con el repugnante olor más tarde..."

"Exacto." De la nada un mozo llega con otra copa. "Oh, este es mejor."

"Oye, ni siquiera has terminado la tuya."

"Me encanta verte disfrutar de ciertas cosas."

“¿Mi bancarrota cuenta?” Esta clase de lujos con certeza no les son permitidos a la gente común y corriente ni al dinero de sus bolsillos, no interesa que mi madre nunca me haya pedido nada para pagar mis tarjetas de crédito. Verán, esa es una de las pocas verguenzas que en realidad tengo.

“Omo, esto va por mi cuenta, tontito.”

“Estás loco.”

“Tú estás loco. Un scut suelta un‘¿Me la chupas?’ a todo el auditorio, donde incluso están los residentes. Definitivamente loco.” Se apoya en sus codos con estos sobre la mesa, observándome con una indescifrable sonrisa.

“Mierda, ¿recuerdas eso?” Tomo un sorbo. “Whoa, ¡¡curry!!”

Él se parte de risa a causa de mi repentina fascinación por la bebida. “Ese es un Carmen Merlin. En serio, estás muy familiarizado con los coñacs, ¿no es así?”

“¿De esa clase? No nada que ver.”

“La gente no suele gritar los sabores tan espontáneamente. Tienes talento.”

Extiendo la comisura de mis labios. “Ahora me haces pensar, si tan solo hubiera escogido ser un degustador de licores y no un doctor.”

“Aaww…solo faltan dos años, hwaiting.” Él frunce los labios y toma un sorbo de su copa. Me irrita que él beba tan lentamente mientras que a mí las copas siguen llegándome.

Para la tercera copa de Chateau de Beaulon, el que concluyo como mi favorito, comienzo a sentir que todo me da vueltas.

“Vas demasiado rápido, Joongie.” Él frota mi espalda cuando mi cabeza se sacude, mejor dicho casi casi colapsa sobre su hombro.

“Tú me envenenaste con esto en primer lugar. Y ni siquiera sé lo que tienes en mente.”

“Bueno, eres tan lindo y pensé que podrías ser más lindo si estás algo pasadito de copas.”

“¿¡Qué clase de razón de esa!?” Me inclino sobre su hombro en busca de apoyo en tanto su brazo se enrosca alrededor de mi cintura; ahora nosotros prácticamente estamos pegados el uno al otro como siameses. “Y yo…no estoy…pasadito. Pasadito es para chiiiccazzzz...”

No obstante me tomo otro trago. “Qué rico, ahora solo quisiera un rosbif al romero. Y esto sería perfecto.”

Él ahoga una risita, chocando ligeramente mi cabeza contra la suya. “Seee. O bulgogi.¿Quieres algo de comer?”

“No. Comer es malo para la piel.”

“Joongie, estás pasadito.”

“No lo estoy.”

“Lo estás.”

“Y qué. ¿No te parece bien? Ahora puedes aprovecharte de mí.”

Él ríe por lo bajo y con mucho cuidado consigue despegarse de mí. “Okay, me lo pensaré. Ahora si me disculpas, voy por algo que salve el día.” Él deja el reservado pero yo estoy demasiado indispuesto como para observar apropiadamente hacia donde va. Después de todo el lugar está demasiado oscuro. Cierro los ojos, peleando contra el mundo el cual parece estar de cabeza en tanto maldigo la posibilidad de que Siwon pueda ser parte de aquella gente que me desprecia y planee cautivarme antes de abandonarme aquí o en medio de la calle, sin decir palabra.

Mientras pienso en ello mi teléfono vibra.

Y aún puedo leer estas letras; no estoy tan pasadito, ¿ven?

Hay diez llamadas perdidas y cuatro mensajes de texto ya; todos ellos de Changmin. Aparentemente me perdí los anteriores tres.

Leo los tres anteriores en orden cronológico:
::Hyung, ¿dónde estás? No estás solo, ¿o sí?::

::Dejaste tu billetera. Dime si quieres que te la lleve::

::Por favor dime si llegas tarde a casa, estoy preocupado::

Y el más reciente es:

::Hyung, solo llámame ¿sí? ¿Dónde estás? Es tarde::

Dios, ¿por qué actúa como mi madre? Es tarde, es tarde, ¿¿¿es tarde??? Él no es quien decide mi hora de recreo y la definición del término ‘tarde’ para mí, yo no soy una menor de edad que requiera de orientación parental.

Demasiado tomado (ugh. Talvez de hecho si estoy algo pasadito) como para pensar en ello menos aún para tipear una respuesta, solo atino a hundir mi cabeza más profundamente en el sofá, cierro mis ojos, y…

…doy otro sorbo.

Siwon se toma un muy largo tiempo el muy puto, en serio. Casi caigo dormido justo en el mismo punto pero el drástico cambio de la música siendo reproducida me sobresalta. Esta pasa de una animada canción en francés a Tainted Love de como sea que se llame el tipo ese. Ni siquiera me percaté de cuándo bajó el telón, y ahora la dama de rojo que interpretó sobre el escenario hace un buen rato que no está por ningún lado.

La atmósfera sosegada y azul del entorno se desvanece en un instante; todas las luces de color azulado son apagadas mientras las rojas y amarillas centellean en diferentes direcciones, cargando al anteriormente elegante lugar de un tono procaz y seductor.

Entonces se abre el telón, revelando a cuatro tipos de negro traje y fedora. Estos comienzan a bailar al ritmo de la música. Sus cuerpos han sido bien entrenados y son muy flexibles; sin duda alguna un desempeño sin nada que señalar, nada mal.

El público vitorea y yo solo me doy cuenta de una cosa: aparte de la cantante anterior, todos los seres vivos que se hallan aquí son hombres.

Este únicamente es un espectáculo de baile y es de suponer que no haya nada de extraordinario en ello –aunque los bailarines de lugares como estos por lo general son mujeres-, pero de algún modo por cómo la audiencia masculina vulgarmente los aclama, pone cara de depredador hambriento, y ocasionalmente contiene el aliento como anticipándose, sé que algo anda mal.

Pero parece que el alcohol bloquea mis secuencias de lógica.

Solo cuando uno de los bailarines se quita la chaqueta y la lanza hacia el público capto lo que está pasando aquí.

Stripputamaretease masculino.

MIERDA.

Justo ahora no sé cómo sentirme. ¿Decepcionado? Tengan por seguro que no. ¿Molesto? Puede ser. ¿Excitado? Talvez. ¿Asustado? ¿Por quién me toman? Lo único que me molesta ahora mismo es que difícilmente puedo ver con todo en mi campo visual oscilando y multiplicándose, y no tengo la suficiente fuerza como para ponerme de pie o mantener la cabeza erguida, o siquiera vitorear. Ese Siwon debería saber que este espectáculo es por mucho más interesante que aquellos licores que me ha empujado por la boca.

O quizá no. Me encantan esos licores. Y aún no he visto si los rostros de los strippers son aceptables de acuerdo a mi gusto. Si uno de ellos se parece a Yoochun me lo tiraré justo aquí, justo ahora, comprometido a pagar la suma dejando mi calzoncillo Dior como garantía ya que carajo no traje la maldita billetera.

Bueno talvez sea algo bueno partiendo de que no estoy seguro de si mi moralidad es la suficiente como para impedirme usar la tarjeta de crédito (la cual es costeada por mi madre) para pagarle al puto. Esperen. A los putos no se les paga con tarjeta de crédito, ¿o sí? Gah.

Como fuera, nuevamente el alcohol me subyuga (y es frustrante que mi vaso esté vacío justo ahora); casi me desplomo sobre el sofá si no es por uno de los strippers el cual se quita la fedora y me hace literalmente saltar del asiento.

Es Changmin.

...¿¿lo es??

Uh. Me froto los ojos una y otra vez, intentando ajustar mi deteriorada visión. Los strippers están ahora acariciando sus cuerpos, ondulándose con fluidez y sacudiéndose más a medida que el ritmo enciende a todos en el lugar.

Once I ran to you...now I run from you...
This tainted love you've given...I give you all a boy could give you...

Despojándose de sus ropas, prenda por prenda dispersas por el piso. El público vitorea desenfrenadamente en tanto los cuatro strippers bajan del escenario y caminan en direcciones al azar, a fin de recolectar propinas tras entretenerlos de cerca o dejar que los pervertidos tengan contacto o una probada de su piel.

Habría pensado que el hecho de babear por putos es terriblemente degradante si no fuera por como se veía cierto puto. El mismo puto (o stripper, o lo que sea) está caminando ahora directo hacia mí mientras los otros pervertidos hambrientos tumultuosamente pifian de celos.

Ahora que está más cerca puedo sentir el alivio de que definitivamente no sea Changmin. No obstante su cruda imagen es similar. Alto, delgado, piel morena. Aunque le faltan la forma de sus labios y redondos ojos, mas simplemente lanza a este tipo a nuestro campus y todos los scuts se reirán de cómo Changmin y él se asemejan el uno al otro.

Excepto que este es increíblemente resbaloso.

Y eso no es nada bueno en mi actual estado. Con la cabeza pesada, de reacción lenta y mi visión dando vueltas, lo único en lo que puedo pensar ahora es en Changmin haciendo las cosas que este stripper está haciendo. Y se siente tan mal.

Pego más mi espalda contra el sofá mientras él se pone de rodillas sobre la mesa frente a mí. Mi cuerpo no puede responder de mejor forma que sudando y aspirando pesadamente al tiempo que él tira la camisa que anteriormente envolvía su torso. Las luces brillan sobre sus atractivos y medianamente tonificados músculos que se flexionan con cada movimiento.

Él se inclina más hacia mí y me observa encogerme obviamente divertido.

"¿Nervioso?" Susurra en mi oído. Yo salto e intento apartarme pero acabo tambaleándome para un costado debido a mi condición.

Él se ríe y me sirve de apoyo con su brazo. "Estás demasiado ebrio." Sonríe de una manera que Changmin nunca ha podido. Como si estar despechugado con únicamente una corbata de moño medio deshecha alrededor de su cuello no fuera suficiente, se sube al sofá, se sienta a horcajadas entre mis piernas y se inclina hacia adelante a fin de pasar su lengua por toda mi clavícula. Sus manos recorren y acarician mi pecho, las palmas trazando círculos alrededor de mis pezones mientras él se mece de manera seductora al ritmo de la música. Algo que Changmin nunca podría hacer incluso después de que Júpiter aterrice sobre Seúl.

Cierro mis ojos, intentando dejar de pensar en esa comparación sin objeto entre él y Changmin. No necesito reaccionar como una virgen ante el mero pensamiento de un Changmin culisuelto haciendo striptease en frente de mí. Es completamente absurdo decir que se siente mal, ¿qué hemos hecho, si no? Si deseo a Changmin puedo simplemente pedirlo en cualquier momento, si deseo a este puto él está disponible esta noche. Así que no hay nada duro sobre esto. Nada duro acerca de...

...¿Mi pene? Está duro.

Maldición.

Mierda mierda mierda mierda jodida mierda.

No estoy seguro de si quiero que este puto se vaya o se quede a hacer más al tiempo que gemidos comienzan a escaparse por mi garganta. La contradicción es, mi mano que se extiende para encontrarse con su pecho en tanto yo me voy alejando y con tartamudeos, suplicando que pare.

"Pero te gusta..." Susurra y se pega más a mí.

"S-solo ve con otra persona..." No puedo creer que sea yo quien sonara tan patético. Supongo que no sería así si tan solo este tipo se pareciera a Rain y no a Changmin.

Él se ríe y voltea en dirección a alguien más a mi lado. "Tienes razón. Es lindo."

Y entonces caigo en que Siwon ha estado a mi lado todo el tiempo, al parecer entretenido mirando cómo el puto me seduce.

"¡Siwon tú hijo de puta!" Suelto, débilmente estampo un puño contra su pecho. Él pone una cara de sorpresa y dolor ante la falta de honorífico.

"Solo disfruta, Joongie. Aquí tienes." Me pasa otra copa de coñac. Yo se la quito y bebo de un trago sin preguntar. El stripper sonríe ampliamente en tanto Siwon mete efectivo en la pretina de su pantalón.

A este paso en serio no me entero de nada; el entorno se desdibuja, los sonidos se distorsionan, únicamente humedad y calor atormentándome en lugares que ni siquiera puedo señalar.

Los ruidos que produzco, no sé a qué suenan. Me contoneo descoordinadamente al tiempo que la lascivia se convierte en lo único que me controla, mientras una mano frota mi entrepierna, liberando mi desesperación y la estruja efusivamente. Cierro herméticamente los ojos, boquiabierto, rendido al placer.

"Joongie..."

"Nnh..."

"Estás tocándote a ti mismo..."

"¿Lo...estoy...?"

Me doy cuenta de que es mi propia mano la que está pajeándome. Es mi propia mano frotando mi pezón.

"Seee, lo estás." Afirma.

"Ugh...Deténme."

"No, adelante. Te ves hermoso."

"En serio, Siwon...Mmhh...Mal, mal Hyung..."

"Continúa. Más fuerte."

Mi respiración se acelera, tanto como la suya, a la vez que el placer va en aumento y estalla acompañado de un débil jadeo. Y todo se oscurece.
*
*

“Ah, despertaste otra vez…” Una voz varonil pasa a través de mis oídos, una mano despeinanado mi cabello. “Pero aún no estás sobrio, o eso parece…”

Yo distraídamente gruño, demasiado cansado para formar una frase. Mi mirada fija no aparta los ojos del cielo tan oscuro como boca de lobo a través del cristal de la ventanilla. Se requiere de tiempo para que yo recupere mis sentidos.

Aparentemente estoy en el coche de Siwon, más sobrio que antes.

“Estamos de camino a la residencia. Si las puertas están cerradas iremos a mi departamento.” Decide.

“Mmh. Puedo arreglármelas…” Me refiero a que, esta no es la primera vez que vuelvo a casa a altas horas de la noche y trepar las puertas se ha vuelto una de mis habilidades.

El silencio nos interrumpió un buen rato antes de que Siwon soltara otras disimuladas risitas. “Fue divertido.” Pellizca mi mejilla .Las embarazosas escenas se reproducen en mi cabeza, haciéndome sentir que me ardía el rostro.

“¡¡Era un club de striptease!!” Chillo. Gracias a aquellos estupendos licores mi cabeza no sufre tanto como debiera. “Y tú me embriagaste a propósito así yo estaría demasiado débil para defenderme…”

“Omo, hablas como si te hubiera hecho algo malo…”

“Ugh...cierto. ¿Me violaste?”

“No.”

“Bien.” Cierro los ojos una vez más sin perderme a mí mismo en otro sueño. Al poco tiempo oigo el elegante chirrido causado por el freno el cual es accionado más que abruptamente.

“Hemos llegamos.” Me informa. “La entrada está abierta. ¿Puedes caminar?”

“Claro.” A trompicones encuentro la manija y abro la puerta, todavía con mis movimientos mal coordinados.

“Whoa, espera, espera.” Siwon se ríe por como lucho en ponerme de pie y rápidamente sale por la puerta contraria para que deje de tambalearme como un espantapájaros, al descansar mi brazo alrededor de su hombro mientras el suyo sirve de apoyo a mi cintura. Mi mente es coherente, pero no puedo evitar soltar risitas tontas al ver su rostro tan cercano al mío.

“Oh Hyung, si no fuera por esos maravillosos coñacs te habría pateado en la cara.”

“Mentiroso, te gustó el show. Estabas fuera de control cuando el bailarín te tocó.”

El recuerdo de mí pajeándome frente a él me averguenza enormemente. Yo lo empujo haciendo un puchero. “Es en serio estás enfermo.” Lo insulto.

Él únicamente sonríe.

Entramos caminando al jardín de la residencia con nuestros cuerpos pegados el uno al otro; sonriendo ampliamente solo por un corto tiempo antes de que un tipo alto se alzara por encima de la hilera de bancas hechas de ladrilllo, sus ojos abiertos como platos al mirarnos.

“Heeyy Changmin…” Sonrío.

Él se me acerca apresuradamente y no devuelve la sonrisa, en lugar de eso me toma de la muñeca, apartándome de Siwon. Me tambaleo un poco y debo sostenerme en él por apoyo.

“Como un Hyung no deberías hacerle esto…” Estoy un poco sorprendido por la declaración que de repente escupe. Por un buen rato Siwon y yo nos limitamos a mirar al recién emergido fenómeno con el entrecejo fruncido, en el caso de Siwon su sonrisa ni siquiera vacila.

“¿Hacerle qué? Solo estábamos divirtiéndonos.” Siwon levanta las dos cejas.

“Esto...esto no está bien. ¡Está borracho! Debe levantarse mañana temprano…“

“¿No puedo confiar en ti para eso? O vengo a levantarlo yo, ¿qué te parece eso?”

Changmin inspira una breve inhalación cuando Siwon le lanza un guiño, ignorándolo por completo. “No estoy bromeando." Él enfatiza su punto. "Ya es tarde y—“

“Okay, suficiente, ya cállate.” Lo corto y me aparto de su lado. “No te preocupes por él, Hyung. La pasé bien, gracias.” Me di la vuelta tras despedirme de Siwon y con indiferencia dejarlos, en dirección a mi cuarto.

No sé qué se dicen el uno al otro después de eso pero Changmin me alcanza con premura.

“¿Dónde has estado? Estaba muy preocupado…ya pasan de la 1 am, ¿qué hacías con él?” Coge mi mano pero yo le aparto de un manotazo.

“¿Te piensas que como tú no estabas aquí yo no podría encontrar a alguien con quien salir? ¿Ya que soy socialmente retardado y mi mundo gira alrededor tuyo y de Yoochun solamente?” Estallo al tiempo que trato de caminar más rápido no importando qué tan mal esté mi equilibrio debido a la influencia del alcohol.

“¡Hyung! ¡Yo nunca pienso así de ti!“

“Entonces deja de actuar como un viejo mezquino, me averguenzas frente a Siwon. Preocupándote por algo tan simple como esto como si yo fuera una especie de adolescente, arruinas mi buen humor de antes, ¿sabes eso?”

“Hyung, yo…volví a casa y tú no estabas aquí, solo tu billetera, y cómo crees que yo—“

“Oh cierra la puta boca. Tú prácticamente no eres nadie para mí así que deja de entrometerte en mis asuntos personales. Eso me molesta tanto carajo.”

Él no continúa el debate, solo me sigue en silencio hasta nuestra habitación.

*
*


Me tumbo en la cama y clavo la mirada al techo, en ocasiones vuelvo mi atención hacia Changmin el cual está frente a la mesa, concentrado en un libro. No hemos hablado ni una palabra. Sin embargo una buena ducha me ha ayudado a despejar la mente y en consecuencia me lleva a algunas reflexiones, no interesa lo exhausto que esté mi cuerpo todavía por el loco evento.

Estuvo de locos seee, pero ahora parece no importarme.

Me pregunto si Changmin estaba esperando por mí afuera. Ahora que lo pienso, era tarde y era de suponer que las puertas ya estuvieran cerradas...bueno, yo no estaba completamente sobrio, no podía darme cuenta de donde estaba y qué estaba haciendo en ese momento. Hace mucho frío incluso ahora dentro de la habitación, por no mencionar afuera. Y ahora, él está usando una chompa bastante gruesa–él nunca usa chompas aquí-, y casi deja caer la cabeza sobre el escritorio una que otra vez. Yo...odio pensar que ha esperado por mí afuera, y...

Hay algunas preguntas que al parecer no pueden salir de mi boca. Pero entonces otra vez no puedo dormir con todos estos pensamientos.

Me levanto de la cama lentamente, con cuidado de no hacer ningún ruido. Él estornuda al mismo tiempo así que falla en notar cuando me le aproximo y quedo de pie tras él, observando lo que hace.

Está leyendo un libro de texto forense mientras escribe algunas notas en un trozo de papel.

Dominado por un repentino sentimiento de…no sé…¿culpa? ¿lástima? (aunque no estoy seguro de si soy alguien quien pueda sentir culpa o lástima) me inclino hacia delante y contra su espalda, los brazos cruzados sobre su pecho y apoyo mi barbilla por encima de su cabeza. Él se sacude por la sorpresa y vuelve su rostro para verme, solo para encontrarse con la palma de mi mano empujando un costado de este, apremiándolo a mirar en la otra dirección. No estoy seguro de si soy capaz de verlo a la cara en ese momento por lo que solo fijo mi mirada en el libro de texto frente a él.

“Fiebre.” Acoto al sentir la inusual temperatura. Justo como pensaba, no se ve demasiado bien.

“E-está bien…ya tomé paracetamol…” Dice, una mano tirando de mi muñeca con vacilación.

Por un buen rato el silencio ocupa todo el espacio entre nosotros, y si bien no se siente incómodo, por dentro estoy librando una batalla para dejar salir una cierta palabra de mis labios.

“Creo…que fui grosero.”

“Ah…uhm…eso…”

“¿Por qué no te has acostado?” Interrumpo su línea sabiendo lo extraño que debe ser proseguir con el tema.

“Los finales se acercan…“ Él responde, tímidamente frotando la parte posterior de su mano sobre su hombro. “Forenses no toma tanto tiempo como cirugía.”

“Mmmm. Pero ahora debes dormir.”

“Lo hare pronto…”

“Ahora.”

Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento. Yo simplemente no puedo decir eso.

Le quito el lapicero de la mano lo tomo por el brazo para hacer que deje la silla. Es gracioso lo callado y obediente que es cuando lo empujo por la espalda con ambas manos y lo acomodo sobre la cama. Sus ojos que se niegan a encontrarse con los míos sueltan chispas de sorpresa al unírmele bajo la misma manta.

“Hyung, tú…”

“¿Qué? Debo sacar provecho de tu fiebre. Es una noche fría.”

Él suelta una risita con timidez. “Puedes contagiarte…”

“Mi nutrición me hace immune al virus así que no te preocupes.” Respondo un absurdo y el sonríe ampliamente con sus ojos asimétricos, como diciendo ‘Oh seee chococheese. Cierto.’

Me recuesto sobre uno de mis costados, encarándolo. Es como cuando nos encontrábamos dentro del autobús en Iksan, solo que ahora más cómodos ya que no dependemos de un pedazo de frazada y algunos cojines que le den cara al duro piso metálico.

Mi mano encuentra la suya en mi cintura. “Tu mano está muy fría.” Digo.

“Lo siento…” Pensando que no es agradable para mí, quita la aterida mano no obstante yo la atrapo con rapidez y la situo sobre mi mejilla, apretando ligeramente para hacerle saber que intento compartir la calidez. “¿Está bien?” Pregunto, luciendo inseguro.

“¿Se siente bien?” Pregunto de vuelta. Créeme sé lo extraños que podemos parecer justo ahora.

Él asiente con una tímida sonrisa, frotando su palma contra mi mejilla con el rostro emocionado de un niño. Yo reprimo una sonrisa y después de un rato permitiéndole disfrutar de la cortesía, me muevo más cerca a fin de sentir más de su presencia. Su brazo responde pronto, tímido y gentil.

“Changmin-ah...sabes que cuando digo algo, a veces no lo digo en serio, ¿verdad?” Murmuro contra el tejido de su chompa, no pudiendo hacer qeu mi voz se oiga tan audible como quisiera.

“…lo sé.”

“…qué bueno es oír eso.”

Al poco tiempo de cerrar los ojos los abro de nuevo, a fin de ver su apacible rostro al dormir. Ligeramente entreabiertos y resecos labios se ven tan intrigantes como siempre, pestañas reposan en su piel tan suaves como miel. Es en serio, ¿cómo pude pensar que un puto podía parecérsele?

Él es mucho más lindo.




[Continuará]

Notas de la Autora:
Ah, y solo en caso de que alguien no conozca la cancion del striptease y quiera conocerla, es:


Y esta es la primera primeraprimera vez que pregunto esto: ¡díganme que piensan! xD

1 comentarios:

  1. pamsasa12/07/2014

    kyaaajae solo puede imaginarse a Changmin em esa clase de momentos...kyaaaaaaaa quiero otro capitulo el final fue tan tierno.....

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