Scut Hamsters - Cap. 13

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 “Nnh…Changmin-ah…sigue…sigue moviéndote…”

“¿Es ahí…?”

“Seee…te gusta hacerlo por detrás, ¿no…?” Inclino mi cabeza un poco para observar detenidamente las arreboladas orejas y mejillas. “¿Así no puedo verte? ¿O así no tienes que verme?” Indago con una afectada sonrisa que pronto se desvanece debido a la insoportable sensación que emite su carne.

“No, no es eso…” su respiración se hace pesada sobre mi oído. Viendo cómo sus párpados aletean y se conturban cada vez que su cuerpo caliente me penetra con mayor profundidad solo hace que mi salvaje lujuria empeore.

“¿No te gusta así…?” Pregunta entre gemidos y un tinte de inseguridad.

“Abrázame más fuerte…”

Estrecha sus brazos alrededor mío en tanto sigue empujando sus caderas desde atrás, pegando su rostro a mi hombro por reflejo mientras lo hace.

“Me gusta cuando haces eso…” Comento al tiempo que remuevo mi espalda más profundamente hacia su pecho; acorralándolo contra la pared. Los dos nos recostamos sobre nuestros propios costados; yo por delante, enroscando una de mis piernas alrededor de la suya a fin de darle mayor acceso.

“¿Así…?” Su rostro choca con mi piel otra vez, ahora frotándose por toda la parte superior de mi columna vertebral.

“Mmm… “

“Hyung, dime si duele…”

“No, no para nada, más rápido Min…más rápido, más fuerte…” Mi mano se extiende para acunar su nalga, haciendo un rápido recorrido por su carne, al tiempo que lo empujo más fuerte dentro de mí.

La respuesta que obtengo son aquellos pecaminosos, adictivos sonidos provenientes de esa garganta suya.

“Te estás…te estás haciendo mejor en esto, ¿sabes…?” Me aferro a un mechón de su cabello, presionando su cuello en lo más profundo de mi boca.

Los sonidos obscenos de succión y pieles entrechocándose llenan la habitación.

“E-Estoy tan cerca, Hyung…”

“Quédate ahí, te quiero dentro…”

Mis dedos viajan hasta sus labios, rozando sus dientes. Él conoce la súplica dentro de mis ojos.

“La última vez…nnhh…te hice daño…” Él embiste más rápido.

“No me importa, Min…solo hazlo…tan fuerte como puedas, solo…con fuerza…”

Dolor y placer son inseparables en tanto su ritmo se acelera; sus quejidos se tornan desesperados, sus dedos se hunden en lo profundo de mi carne. Me aferro a la sábana de la cama y libero un grito de gozo cuando la lava ardiente me invade, junto con el exquisito tormento de sus dientes desgarrando la piel de mi nuca.

“Changmin-ah, haz eso de nuevo, ¡hazlo ahí…!” Me escucho tan perdido y en estado de pánico cuando él libera mi piel. Todavía respirando entrecortadamente y convulsionando a causa del orgasmo, él diligentemente responde lamiendo y besando el punto que acaba de abandonar y continúa dejando pequeñas mordidas en este con suavidad, mientras su mano encuentra mi aún-duro miembro y consiente la tirantez.

Yo descaradamente me retuerzo, como poseído, resistiendo todas esas cosas que él hace.

“Aah…mmh…oh Dios…Min…”

Aprende rápido. La manera en la que me estruja como ningún otro, tan despiadadamente, como si no me diera oportunidad de siquiera normalizar mi respiración. Al alcanzar yo el clímax él hace los rituales de siempre –abrazarme, besar mi mejilla, mi oído, mi cabello como si me denegara el estallar entretanto me dice que necesita más.

El anteriormente caótico dormitorio se hunde en el silencio, ningún ruido aparte del de nuestras agitadas respiraciones.

Y el sonido de los labios de Changmin contra la herida de mi nuca.

“Honestamente…eso fue sorprendente…” Me doy la vuelta, encarándolo, observando como el rojo se retira de su rostro.

“¿Por qué?”

“Esta es la primera vez que me lo pides…normalmente soy yo quien siempre quiere primero.”

“Seee…l…lo siento...”

Yo frunzo el ceño y abofeteo su mejilla con suavidad, acabando con su mirada de culpa.

“Tonto, lo disfruté.”

*

*

La vida en el campus pasa con normalidad, yo con mi círculo infinito de guardias-debates-turnos nocturnos-presentaciones de casos y Changmin con su patrón de cadáveres por violación-asesinato-abuso en forenses. La renovación de su antiguo cuarto ha terminado pero supongo que no hay razón para que él se mude antes de que Yoochun vuelva.

Últimamente ha estado un tanto ocupado (se quedó dormido sobre la mesa una vez), para la próxima semana tendrá la lista de exámenes finales programada forzosamente. Su departamento no toma tanto tiempo como el mío por lo que rotará a otro más pronto de lo que yo lo haré.

Hablando de forenses, una vez le pregunté por qué no olía tan ranoso como antes, y al parecer había estado duchándose en el baño de forenses (el cual se rumora como poseído) y lavado los trajes ahí. Tantos problemas que debe atravesar solo para mantener nuestra habitación con un olor decente, ah bueno…

Por otra parte, nadie en el departamento de cirugía parece buscarse un pleito conmigo como antes, excepto por una camada de llorones y malvados roedores (léase: niños) que seguido aparecen aquí y allá. Para con tal situación Yunho comentó un día:

“Sabes, al menos ya no te peleas con los niños. Me siento muy feliz por ese avance.”

Oh créeme él no se veía feliz en lo absoluto. ¡Y soy capaz de suturar ahora! Después de suturar la horrorosa piel de ese cadáver por horas, practicarle lo mismo a gente viva se siente como un juego de niños (se volvieron locos durante el proceso anestésico, aunque pronto cerraron la boca) Pero de cualquier manera Yunho no me felicitó por ello, en lugar de eso hizo observaciones acerca de mi actitud para con los roedores por medio de indirectas.
.
Sin embargo, al darme cuenta de que le debo el privilegio en la muerte de Anhee, decidí expresar mi gratitud el otro día.

Él parpadeó, como preguntando ‘¿Mañana será el Apocalipsis?’ al deslizar yo una lata de café en el bolsillo de su traje.

“¿Está envenenado?” preguntó, inexpresivo.

“Sí. Warfarina.”

Todavía mirándome fijamente, abrió la lata y le dio palmaditas a mi cabeza.

A veces, cuando lo veo escribiendo registros médicos con tanta seriedad en medio de la guardia, con el entrecejo fruncido y acomodando la posición de sus gafas una y otra vez, o al verlo tratar de confortar a determinados pacientes de un modo más bien seco (ya que, seee, él no es exactamente del tipo que suelta palabras bonitas) un extraño sentimiento emerge.

“¿Qué clase de sentimiento?” Changmin preguntó al confesárselo una noche en nuestra habitación.

“Es como si quisiera comprarle caramelos.”

“¿…caramelos?”

“Sí. No lo sé…¿para darle color a su cara de lejía, supongo?”

Changmin estalló en su distintiva risa como si yo estuviera bromeando, y comentó de manera burlona que a mí en realidad me agradaba el emperador Yeti pero era demasiado orgulloso como para admitirlo. Sufrió mi buen nudillo en su cabeza por esa valiente opinión.

Entonces de la nada dijo, “Hyung…nos graduaremos juntos, ¿verdad?”

Dejé de oprimir su cabeza con mis nudillos momentáneamente solo para darle otro duro golpe.

“¡Aún quedan dos años y medio para irnos!” Le ladro. “¡Y tú me recuerdas que Yoochun no se graduará con nosotros!”

“¿Por qué? ¿Por el retraso?”

Asentí con total desamparo.

“No te preocupes por eso, oí que en algunos casos cuando muchos estudiantes desaprobaron o se retrasaron en cierto departamento, pudieron agruparse para recuperar durante las vacaciones…“ Dijo.

Mis ojos se iluminaron. “¿Oh? Eso significa que debo rezar para que un montón de estudiantes no pase cirugía, ¿eso es lo que quieres decir?”

Soltamos risitas malévolas.

“Pero bueno…“ Proseguí, “Aparte de eso, odio la sola idea de la graduación.”

“¿Por qué?” Preguntó, seriamente.

“Es como si las cosas más aterradoras comenzaran desde ahí. Ya sea la especialización postgrado o trabajar como doctores de verdad…”

“No está en tus planes continuar con tus estudios, ¿o sí?”

“No estoy seguro. Quizá no. ¿Tú?”

“No estoy seguro tampoco, no sé si pueda permitírmelo...”

“Ah tienes razón…será costoso.”

Changmin tarareó como estando de acuerdo y caviló por un momento antes de decir, “Aunque sería agradable si podemos…ya sabes…trabajar en una pequeña clínica juntos, lejos de la agitada ciudad…” Su lapicero giraba entre sus dedos mientras lo decía.

“Ese tipo de sueño es tan tú, no sé por qué.” Yo suelto otra risita. “Bueno, eso suena agradable. Vivirás tu vida pacíficamente y…ah, la gente del pueblo te amará. A , quiero decir. No estoy  seguro de si a mí.”

“Aw, ¡la gente te amará, Hyung!”

“¿Bromeas? ¡Podría hacer que quemen mi casa!”

Él deja escapar otra carcajada. “¿De qué estás hablando?”

“Vamos, es difícil para mí incluso fingir un rostro amable, podría meterme en problemas.”

“En ese caso…” Él saca una bolsa de plástico con algo colorido de su cajón. “Ten.”

Caramelos.

“¿…para darle color a mi cara de lejía?” Pregunté.

Él asintió, reprimiendo una sonrisa.

…y a cambio recibió mis nudillos por eso.


*

*

Esta mañana solté un chillido al ver el nombre de Siwon en la lista de los residentes de esta noche, lo cual significa que este sería con alta probabilidad el turno nocturno menos aburrido de todos, sobre todo en lo referente a la vista. Porque hasta la fecha, como resultado de mi mala suerte, cuatro de mis siete turnos nocturnos fueron con Jung Yunho y ninguno con Siwon –casi llegué a pensar que Yunho era un agente de la CIA que me espiaba o un Shinigami que  bloqueaba mis bendiciones terrenales (okay quizá eso fuera demasiado)

De cualquier forma, no es como si planeara otra noche calentorra (de otro modo habría llevado mis calzoncillos Dior de la suerte) pero creo que Siwon no me examinará acerca de los tipos de heridas y fracturas y cómo tratarlas y blablabla, a diferencia de cierta persona. Él me dejará adorar ese cuerpo bien hecho suyo, o…

“Sabes…la gente puede ver esos chupetones desde lejos.”

…comenzará a hablar sucio.

Volteo hacia mi izquierda, para encontrarlo de brazos cruzados sobre su pecho, observando a las enfermeras depositar a una víctima de accidente por motocicleta en el carro.

“Bueno, eres el primero en comentarlo. ¿Seguro que no estabas observándome demasiado?”

“Quizá lo estaba. Okay, sobre ese.” Señala al paciente de nuevo ingreso.

Tras una breve evaluación primaria, él decide que el caso no es potencialmente mortal y empieza a reducir el cúbito fracturado del tipo en tanto yo vendo las otras lesiones en su cuerpo, sentándome cómodamente junto a él mientras lo hago.

Oh Dios, esta clase de actividad nunca se ha sentido tan entretenida.

Al poco rato de limpiar los cortes en la cara del paciente con solución salina, me doy cuenta de que el tipo está demasiado callado comparado a otros pacientes con el mismo caso.

“¿Estás seguro de que está bien?” Le pregunto a Siwon con cautela.

“Le di morfina.”

Le lanzo una mirada de asombro ante el uso innecesario de tan fuertes analgésicos. “¿Tenías…?”

“Es más fácil si se calla.”

Acabada la primera capa de vendaje, Siwon me dice que prepare el rollo de yeso seco para inmovilizar el brazo del tipo.

“¿Has hecho eso?” pregunta.

“…una vez.”

“Tu turno.”

Yo me burlo, comentando cómo él y Yunho no son diferentes. Pero entonces pensándolo mejor, es su trabajo orientar a los scuts, en especial a uno tan inútil como yo, así que supongo el equivocado era yo por no desear experiencia alguna. Y a decir verdad, después de hacer esa clase de tareas tantas veces, no se sienten tan repugnantes como solían hacerlo.

Siwon se quita los guantes y lava sus manos mientras yo cambio los míos manchados de sangre por un par de guantes nuevos, antes de que nos sentemos lado a lado, de cara al carro.

Me pasa un rollo de yeso el cual ha sido sumergido en agua. “Sabes cómo hacerlo ¿verdad?” Acerca su silla más a mí, anulando la distancia entre nuestros costados. Sé que él no haría esto sin un motivo oculto, y al desplazarse una mano por la cara interna de mi muslo, me percato de que dejar mis manos llenas del blanco y cremoso yeso no es realmente una sabia decisión por el momento.

Contento de que el paciente esté inconsciente de su entorno, lo más probable debido a la morfina que le ha sido administrada en una mayor dosis de la habitual.

“Ah, debí haber sabido lo enfermo que estás.” Le susurro cuando él masajea aquel punto una pulgada lejos de mi ingle.

“Esto es el hospital. El sitio para la gente enferma.” Él sonríe con un aire de suficiencia.

No estoy seguro de si cooperar con su mala conducta o no, pero antes de que tome cualquier decisión, una larga rama se mete a la sala sin permiso.

Siwon retira su mano rápidamente.

“Changmin, ¿¡qué estás haciendo aquí!?” Pregunto con bastante brusquedad, tal vez oyéndome molesto, pero a decir verdad solo estoy sorprendido.

“Tengo un turno nocturno al igual que tú.” Responde. Junto a él ingresa una mujer en silla de ruedas, el rostro hinchado y con moretones. Él ubica a la mujer en una esquina y comienza a hacerle preguntas en voz baja, ignorando mi presencia y la de Siwon.

“Sabes dongsaeng, las otras salas están vacías, para una mejor privacidad del paciente…” Siwon sugiere. A diferencia mía, su cara no muestra emoción alguna.

“No, por favor…prefiero estar con mucha gente…” La mujer, quien parece estar en estado de miedo, suplica.

“Lo sé, Nuna…no se preocupe nosotros cuidaremos de usted.” Changmin la consuela, echándonos un vistazo y continúa con su trabajo.

Considerando la comodidad de la mujer, no tengo más opción que darle pausa a mis quejas. Sigo con mi tarea (más concentrado ya que la mano de Siwon se encuentra cortésmente oculta entre sus piernas) en tanto Changmin prosigue con la suya. Él termina antes que yo y abandona la sala.

Pensé que finalmente había vuelto al edificio de forenses, pero entonces irrumpe por segunda vez, solo, y simplemente se sienta en un rincón con un libro, haciendo caso omiso de mi mirada llena de disgusto. Siwon aún no muestra señales de incomodidad incluso después de notar cuán abiertamente Changmin nos observa.

Al fin termino con el yeso y Siwon empuja el carro del paciente fuera de sala. En breve le lanzo una mirada asesina a la rama quien ha sido como una patada en el culo todo este tiempo.

“¡Min! ¡Estás interrumpiendo mi momento feliz con Siwon!” Protesto con un sonoro murmullo.

“¡Debes tener cuidado con él!” Susurra de vuelta.

“Oh por favor, ¡Lo conozco mejor que tú!”

“Créeme Hyung…¡deberías ver cómo te mira!”

Pongo los ojos en blanco ante su pobre razonamiento antes de soltar una larga, e irritada exhalación. “Okay, así que se calienta conmigo, ¿¡y qué!? No es como si tú nunca lo hicieras, deja de tratarlo como si fuera la gran cosa.”

No puede encontrar ni una palabra para rebatirme, al parecer impactado por mi acusación. No estoy lastimándolo okay, solo intento que tome consciencia de la realidad de que ni yo ni mi entorno somos puros e inocentes, así que su idea de ‘los pervertidos son peligrosos’ debería ser modificada. Si he de cuidarme de que Siwon me observe con lujuria, entonces ¿qué debería hacer con Changmin? ¿Llamar a la policía?

Inflo mis mejillas y dejo la sala. Él no me sigue.

La unidad de emergencia está bastante tranquila esta noche, lo cual es algo bueno. Quedan seis horas antes de que pueda retirarme a mi habitación y tener un descanso, así que espero nada tedioso ocurra durante ese intervalo.

Acelero un poco la velocidad de mis piernas a lo largo del silencioso pasillo, pasando por el lavabo, el servicio, y el almacén. De repente una mano tira de mi muñeca.

“¡Siwon Hyung!“

"Sshh.” Él me empuja con brusquedad hasta uno de los almacenes más cercanos y cierra la puerta.

El cuarto es casi mortal para un claustrofóbico, y yo debería tener cuidado de no chocar mis codos contra las hileras de propiedades en medicamentos.

No obstante Siwon me acorrala como un semental desbocado, su boca toda sobre mí, la habría estrellado de golpe contra la mía si no lo hubiera evitado.

“¡Hyung!”

“¿Qué…? No me digas que nunca pensaste en algo así con este lugar.”

“¿¡Estás demente!?“

“Relájate, mucha gasa, mucho algodón, montones de…cosas divertidas…” Él recorre con su nariz mi cuello y tironea de mi traje blanco hacia abajo al tiempo que yo intento apartarlo de un empujón.

“Dios, dame un respiro…”

“Perdona, no puedo.” Él desabrocha mis pantalones y jala hasta abajo.

Ahora estoy expuesto. Echo la culpa a mis hormonas por tan rápida reacción.

“Ah tú bastardo enfermo y calenturiento…una de esas enfermeras petaconas estará aquí pronto para recoger la gasa en existencia y si ella nos ve mierda--mmmhhh…”

Él presiona la palma de su mano contra mis labios. No sé desde cuando una botella de alcohol está en la otra, pero antes de que me las arregle para objetar sobre algo vierte el contenido frío como el hielo en la punta de mi longitud. Me sacudo por la sensación y choco mi espalda duro contra el muro en tanto él presiona la palma de su mano con más fuerza a fin de amortiguar mi alarido.

“¿Ves...? Montones de cosas divertidas…”

“¡H-hijo de puta! Tú—mmphh…”

“Sshh no tan alto…veamos quién es más rápido, Joongie…¿yo haciendo que acabes o esa enfermera petacona?

Finalmente al liberar mi adormecida boca, él se pone de rodillas frente a mí y comienza a masturbarme.

“Siwon, esperma por todo mi pantalón me meterá en problemas, te lo advierto…”

“Sé cómo mantenerte limpio…” Introduce casi toda mi longitud dentro de su boca.

Me siento tan muerto.

Bueno, no sé qué hay de malo en esto. Mi cuerpo reacciona como debería; la mamada de Siwon es sensacional y estoy duro como una roca, llegado al punto en el que debería sofocarme para ser  menos ruidoso. Sin embargo no se siente bien; hay algo fuera de lugar, algo con lo que no me siento cómodo. No puedo señalar donde y definitivamente no es por causa del lugar.

En ese instante una enfermera toca la puerta, forzándonos a parar en pleno y actuar como si nada pasara. Suspiro de alivio.

*

*

Siwon fue a una intervención después de eso, mientas tanto yo retornaba a la sala anterior. Changmin todavía estaba allí. Recorrió mi cabello, mi rostro y mis pantalones en una mirada rápida sin decir ni una palabra. No sé en qué estaba pensando.

Creo que estaba preocupado (seee, él es esa clase de persona), porque después de que Siwon no estuviera por ningún lado de la unidad de emergencias, regresó a forenses.

A las 6 am termina mi turno. Vuelvo a mi habitación, tomo una ducha y me autosepulto pacíficamente dentro de mi cama. Tras contemplar si me salto clases o no el día de hoy, me percato de que un nuevo mensaje ha aparecido en mi laptop.

Al ver que el nombre del remitente es Yoochun, leo el contenido emocionado.

¡Hey, Jaesmine!

Al parecer estaré en Corea unas semanas antes. La investigación terminó un poco antes de lo previsto y los profesores nos ofrecieron unirnos a otra investigación para llenar la brecha de tiempo. Pero resulta que el tema no es muy interesante para mí que digamos así que prefiero volver a casa; lo cual es bueno de cierto modo, créeme todo aquí es condenadamente caro. Todavía no estoy seguro de cuando exactamente estaré allá, lo más pronto puede ser en una semana. Si hay una nueva rotación para entonces, eso significa que…¡te veré pronto compañero de cuarto! *abrazos*^_^

Ps: de lo contrario esperaré hasta que haya una nueva rotación, en la casa de mi padre. (mis padres prefieren la segunda opción, me extrañan tanto y es que Yohwan solo juega con chicas por estos días)

[Continuará] 












¡¡¡¡¡¡¡¡Helllooooo!!!!!!!!

En caso de que te hayas preguntado “¿Qué rayos..? ¿Me perdí de algo?” al comienzo del capítulo 13, bueno…esto es de lo que te perdiste xDD ¡¡disfruta!! xD


Capítulo 13 - 1/2
(capítulo extra)


No fue nada extraordinario, comenzó con una noche tranquila mientras estábamos ocupados con una de nuestras nocturnas actividades de rutina, haciendo las tareas de otras personas por dinero en el caso de Changmin y leyendo historietas al azar en el mío. No obstante la calma se hizo añicos al yo proferir un chillido cuando por accidente toqué algo dentro de nuestro mueble compartido, lo que resultó ser un DVD de la película de terror, Una llamada perdida.

Cogí el estuche con ayuda de mis dedos pulgar e índice lleno de miedo y asqueado a la vez, gracias a la imagen de la carátula la de un horrendo ser con agujeros en el rostro en reemplazo de sus ojos.

“¿¡Por qué rayos guardas esa cosa en nuestra habitación!?” Estallo ante el único acusado al que puedo culpar.

El susodicho, de reacción lenta como es usual, no podía captar el estado en el que me encontraba. “Donghae me lo prestó…¿por qué?” Preguntó libre de toda culpa.

“No dejes por ahí esta clase de cosas como si nada, ¡se me hiela la sangre!”

Changmin sonrió y se dio prisa en tomar el objeto de mi mano antes de cuidadosamente guardarlo entre sus libros dentro de su bolso. “Lo siento…” Suelta una risita. “No sabía que odiabas estas clase de cosas, quiero decir…no tienes ningún problema en caminar solo por la noche.”

“Bueno por lo general no creería que semejantes criaturas puedan aparecer de la nada.” Me refería al escalofriante espectro en la tapa. “Pero una vez que observo la visualización…no sale de mi cabeza.”

Él deja salir un largo, ‘Aaa…’ mientras asiente, captando mi punto. “Está bien…ahora que lo sé, la próxima vez seré más cuidadoso…”

Resoplo de mala gana y vuelvo a la cama estampando mis pisadas al andar, leyendo el siguiente volumen de la historieta que acabo de escoger.

Y por consiguiente es de suponer que estemos sumidos en el silencio, concentrándonos. Sin embargo, no mucho después de eso un cierto ruido interrumpió nuestra tan-ansiada concentración. Al menos en un estado en el cual uno ha sido sensibilizado por las imágenes del reparto de El Aro y Ju-on, las cosas más simples no parecerán tan simples.

“Changmin-ah. Deja de hacer eso.”

“¿Qué cosa?”

“Ese ‘crack crack’ con tus pantuflas.”

“No estoy usando pantuflas.”

Me volví para asegurarme de que fuera cierto, y lo era. “Uhm…me refiero a ese sonido que haces con las uñas de los pies.” Me corregí.

“¿…uñas de los pies?”

“Lo que sea, ¡¡¡simplemente deja de hacer ese ruido!!!”

“Ah está bien, está bien…”

Unos cuantos minutos pasaron conmigo sintiéndome paranoico de aquellas que yo pensaba eran alucinaciones auditivas, al escuchar vagos ruidos sordos y sonidos de pasos, como si algo estuviera caminando debajo de nosotros.

“Changmin-ah, ¿oíste eso?”

“¿Oír qué, Hyung?”

Changmin me miró fijamente preocupado, y puesto que él acababa de escribir un párrafo sobre Esquizofrenia Paranoide un día antes, conocía la razón de aquella mirada.

“…Olvídalo.” Me contuve. “Creo que estaba-¡¡¡¡AAAAARRGGH!!!!”

Impactado por mi grito repentino, él se levanta de su asiento y se me acerca, a mí que alzo mis piernas con rapidez y me arrebujo entre mis almohadas. “¡¡Hyung!! ¿¡Qué pasó!?” Demandó precavidamente.

“¡¡Alguien rozó mi pie!!”

“¿Eh? Déjame ver…” Él se arrodilla para revisar bajo mi cama pero yo tiro de su camiseta, impidiéndoselo.

“¡¡No-no-no no mires, Min!!”

“¿Por qué…?”

“¡Esta es la parte donde ella sale de ahí abajo y arrastra tu cabeza directo a la nada!”

Él se queda inmóvil por un rato antes de sacudir su cabeza a causa de la risa contenida, poniendo cara de pena ante mi hiperactiva imaginación.

“Oh mi adorable Hyung…estás muy cansado, ¿no? Te haré algo para tomar…” Se encamina hacia la puerta.

“¡Oye! ¡No me dejes solo!”

“Jejeje…está bien está bien, ven conmigo entonces…”

Estaba por ponerme de pie y seguirlo con cautela, pero tan pronto como mis pies tocaron el suelo salté en estado de shock cuando una pequeña, criatura negra con cola salió a toda velocidad debajo de mi cama al espacio tras el closet.

“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MIN, ES UNA RATA!!!!!!!!!!!!!!”

“¿Eh? ¿¡Dónde!?”

“ES LA MALDITA LEPTOSPIROSIS ¿¿¿¡¡¡CÓMO PUDO ACABAR AQUÍ!!!???”

“¿¿¡¡Dónde!!??”

“D-d-detrás del closet…”

Changmin caminó lentamente hasta el closet y lo golpeó repetidas veces con su pierna. Nada pasó.

“¿Estás seguro, Hyung?” Frunció el entrecejo y golpeteó el closet de nuevo para asegurarse.

“¿¿¡¡Crees que estoy alucinando!!??”

Justo después de que la criatura recorriera otro camino hasta el estante de libros junto a mi mesa, y yo casi desgarro mis cuerdas vocales en tanto me resguardo a mí mismo estando de pie sobre la cama, agitando las manos histéricamente como un pulpo.

“Hyung, cálmate…no…”

“¡¡¡ES PORQUE DEJASTE LA VENTANA ABIERTA ESTA TARDE!!!”

“Ah…“

“TE DIJE QUE NO LO HICIERAS, ¿¡VERDAD!?”

“L…lo olvidé…”

La rata mutante incluso hace caer la pila de libros al tiempo que Changmin solo puede quedarse en su sitio parado e inútil.

“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GAAAAAAAAAAAARRGHHHH!!!!!!!!!!”

“Ahm…yo creo que…deberíamos…”

“M-M-Min, revisa mi cajón, tengo pegamento para ratas, ¡r-revisa el cajón…!

Estaba a punto de hacer lo que le decía cuando la rata se escapó otra vez.

“¡¡¡CHANGMIN TÚ ESTÚPIDO, SE METIÓ AL BAÑO!!!”

“E-e-está bien Hyung puedo atraparla, es solo una rata, no muerde…”

“¿¿Solo es una rata?? ¿¿No muerde?? ¡VIH, H5N1, VPH, Hepatitis B, VEB, no muerden pero hay una razón por la cual son un peligro para la raza humana!” Le grité al aire y me bajé de la cama antes de correr hacia la puerta con una almohada entre mis brazos.

“¡Lidia con eso esta noche! ¡Dormiré en la habitación de alguien más!”

*

*

Como si en serio tuviera a ‘alguien más’…

…aparte de cierto tipo quien está vociferando ante mi repentina presencia con exagerada emoción.

“Joongita…lo sé cariño, lo sé. Todas esas noches llenas de deseo por mí de alguna forma se han vuelto insoportables esta noche…”

Los labios de cierta persona forman una trompita con dirección a mi rostro.

“Agh…apártate.”

“Ni te fijes en el ignorante de Yesung y únicamente deja que nuestra ardiente pasión nos funda en una sola entidad sagrada…AUCH.”

“Esas manos.”

“¿¡Yoochun pudo y yo no!?” Junsu formó otro puchero mientras su autista compañero de cuarto Yesung solo observaba por el rabillo del ojo, para nada interesado, para nada envuelto pero a quién le importa.

Ignoré su protesta y me abrí paso hasta su cama (¿cómo sabía cuál? Él tenía su propia foto impresa en la almohada) puse mi almohada y me acurruqué cómodamente allí. Él no mostró objeción ninguna hacia mi descaro y únicamente reanudó lo que estaba haciendo con una laptop.

“¿Qué le pasa a tu habitación?” Preguntó antes de empujarse un trozo de galleta al interior de su boca y masticarla ruidosamente.

“Ese estúpido Changmin dejó la ventana abierta y ahora una rata nos aterroriza.”

Él se ríe como un tarado, aplaudiendo con las manos. “Entonces ¿dónde está Minito?”

“Él no le teme a la rata así que está haciéndose responsable.”

“Ooo…kay siendo así, ya llevo puestos los boxers y una camisa de botones así será más fácil de—“

“Olvídalo.”

Junsu respondió con un ‘hmmph.’

La habitación estuvo calmada por un rato hasta que una risa histérica escapó de él y Yesung, haciendo que volviera la cabeza por curiosidad ante la aparentemente divertida conmoción.

“Chicos ¿qué están haciendo?” Pregunté.

“Estoy chateando con Yunissimo. Mira. Le envié esta obra maestra creación mía.” Me mostró una imagen en su laptop, de un par de recién casados cuyos rostros fueron fotoshopeados con el suyo y el de Yunho. “Poco después de eso él me respondió con esto.”

Una gota de sudor deja su rastro desde mi frente. La réplica era la misma imagen, pero la cara de Junsu estaba decorada infantilmente con orejas de animal, bigote, acné, popó, junto con una flecha señalándolo, escrito ‘Mono’ en pincel rosa.

“Espera. ¿Yunho el androide mecánico hizo esto?”

Junsu asintió con una amplia sonrisa.

(Okay, así que ahora Yunho ha evolucionado de Yeti. Al menos algunos androides son geniales, a diferencia de los Yetis esos rústicos mamíferos de cuestionable existencia)

“¿¿¿¡¡¡¡Cómo puede ser!!!!??? ¿¿¿¡¡Qué diablos les pasa al ozono y a los bosques tropicales!!???” Aullé.

Quiero decir, Yunho, Yunho como Jung Yunho, el residente de cirugía Jung Yunho, ¿¿¿¡¡¡el que-solía-ser-el-emperador-Yeti-pero-ahora-es-el-androide Jung Yunho!!!???

“De hecho es serio y algo frío…” Junsu sonrió. “Pero puedes bromear con él. Intenta añadirlo en YM. Rara vez está en línea pero cuando chateamos hasta intercambiamos memes de K-pop.”

Me quedo con la boca abierta en tanto trato de procesar aquella nueva información.

“Ah, y él siempre termina la conversación con líneas como esta, ‘Está bien, está bien, ahora ve a estudiar.’ ,omo creo que estoy enamorándome maaaaassss…” Junsu chilló y con entusiasmo tipeó en su laptop.

Yo parpadeé varias veces y sin prestar mucha atención cogí una revista que se encontraba tirada en el piso y comencé a leer para matar el tiempo.

Media hora o más había pasado desde que dejé mi habitación, cuando comencé a preguntarme si a Changmin le estaba yendo bien con el intruso mamífero de color negro. Al comienzo pensé en dormir en el cuarto de Junsu, pero de alguna forma no pude evitar sentir una punzada de lástima hacia ese compañero de habitación mío el cual bien podría ya haberse infectado de leptospirosis para entonces.

Quizás debiera comprobar si sigue con vida.

Por lo que me despedí de Junsu (él se quejó, ‘¿¡Por qué!? Ni siquiera nos hemos dado un beso de buenas noches) y me arrastré perezosamente hasta mi cuarto.

Bueno, afortunadamente Changmin sigue vivo; únicamente que solo y fuera de la habitación, sentado en el piso con las piernas flexionadas contra su pecho estilo pordiosero, sosteniendo un celular.

Él pareció quedarse sin palabras cuando nuestras miradas se encontraron.

“¿P…pensaba que dormirías en el cuarto de Junsu…?” Preguntó con vacilación.

“Vine a ver si atrapaste a la rata. ¿Cómo te fue?”

“Bueno…me presté una trampa para ratones de Yeonhee.”

“¿Funcionó?

“Seee.”

“Entonces ¿por qué sigues aquí?”

Sin esperar por su respuesta, giré la perilla y empujé la puerta para abrirla. Changmin rápidamente se puso de pie y me siguió.

Allí, en el piso, una jaula trampa de alambre para ratas estaba ubicada justo en el centro. Una pequeña rata tan grande como el puño de un niño corría frenéticamente dentro de esta, su nariz olfateando y soltando chillidos.

Eeeeww.

Me percaté de que Changmin permanecía detrás mío, casi pegado a mi espalda.

“Aish…apresúrate Min, ¿toma eso y tíralo por algún lado!” Le di en el codo con el mío y toda mi piel como de gallina.

“Oh…claro.”

Él se aproximó a la jaula muy lentamente.

“Date prisa, no le temes a la rata, ¿o sí?”

“N…no…”

Se inclinó y estiró el brazo hasta tocar la jaula. Casi advierto en su mano un leve estremecimiento, pero justo cuando eso sucede alguien abre la puerta de golpe y con cierta brusquedad, haciendo que saltemos de la impresión.

“¿Dónde está el compañero?”

Kim Kibum. Una mano en la cintura.

Sin perder más tiempo entra y toma la jaula de la rata despreocupadamente, suspirando mientras reprime una sonrisa como si se tratara de un héroe fuera de lugar.

“Omo, niño grande, ¿me llamaste solo para deshacerte de esta inofensiva criatura?”

Más que inquieto, Changmin asintió y le sonrió con los ojos tan finos como delgadas líneas. “Lo siento, Kibummie…”

“Me debes un ramen mañana.”

Y dejó la habitación.

*

*

Como un niño que acaba de obtener una D en un examen, Changmin se sentó en la cama con la cabeza gacha, anticipando con sumisión mis demás reacciones aparte de unas pocas humillantes risitas que no pude ocultar previamente. Mis labios se prolongaron formando una sonrisa en tanto yo pasaba un trapeador empapado en cloro firmemente por el piso y así atenuar cualquier rastro del sucio mamífero.

Después de un rato en completo silencio (y mucho autocontrol de mi parte para no regodearme a su costa despiadadamente) finalmente expresé mi opinión, “Podrías haberme dicho que también le tenías miedo.”

“Uhm…estarías más asustado si te lo hubiera dicho...”

En serio, siento la necesidad de pellizcar sus mejillas.

“Bueno, para futuros imprevistos…” Dejo el trapeador de vuelta en el baño y lavo mis manos con más cuidado del habitual. “Revisa el mueble. Estoy seguro de que guardo un tubo de pegamento para roedores en algún sitio...”

Changmin se apresuró en hacer lo que yo le decía como si se tratara de la orden de un rey.

“¿Está ahí?”

Él negó con la cabeza aunque seguía buscando.

“Ah, o quizá en el primer cajón de por ahí…” Señalé a mi mesa.

Tiró del cajón y hurgó por todo el contenido mientras yo buscaba el artículo dentro de mi closet. Al no encontrar nada allí, me volví hacia él.

Y me di cuenta de que estaba mirando una foto, aparentemente pasmado como si se tratara de algo insólito. Me incliné por encima de él para ver lo que estaba sosteniendo y resultó que era mi vieja foto con Fuwa, la tomada por Yoochun.

“Oh…me veía lindo ahí, ¿cierto?” Sonreí con orgullo. Parecía como si no creyera que incluso yo pude verme casiinocente alguna vez.

“¿Cómo…?”

“Es de Yoochun.”

“¿…de Yoochun?”

“La encontré por accidente un día y casi la tiro. Esta imagen me pone un poco triste, ¿sabes? ¿Por qué siquiera tomó una foto mía de esta forma? Si quería una podía simplemente tomarla en cualquier momento, en lugar de hacerlo así tan cándidamente…”

Él no profirió comentario alguno por lo que continué con mi arrastrada diatriba. Después de todo necesitaba sacármelo del pecho.

Por supuesto le di la espalda, pretendiendo estar ocupado con el estante de los libros a fin de ocultar mi miserable rostro lo más posible.

“Sé que puedo sonar muy creído, pero si fueras él, no tomarías la cándida imagen de alguien ni la mantendrías en secreto por tanto tiempo, si no lo amaras secreta y desesperadamente, ¿verdad?”

No obtuve la respuesta directamente; de seguro él ni siquiera oyó mi relato. Solo después de que yo repitiera la última palabra él se mostró de acuerdo, “…Seee, no lo haría.”

“Pensaba que esta clase de cosas cursis solo existían en las historietas. Bueno, tal vez estoy equivocado, pero no puedo evitar pensar que Yoochun una vez me amó aunque ahora él ya—“

Mi línea fue cortada mientras él me abrazaba por detrás, envolviéndome en su cálido y palpitante pecho.

“¡C-Changmin-ah…!”

Era de suponer que le gritara, ¿cómo podía desdeñar mi sincera confesión de corazón a corazón por un pensamiento lujurioso?

No obstante se sintió tan bien que me volví dócil.

Pegándome a su cuerpo, él retrocedió hasta llegar a su cama y se sentó en esta conmigo desplazándome torpemente sobre su regazo. La humedad de entre sus resecos labios asaltó mi cuello y nuca en tanto sus brazos mantenían sujeta mi cintura contra la suya, insistente y precipitada sin darme la oportunidad de estabilizarme.

“Min…” Mi nariz se roza con su pómulo, nuestros labios estaban a pocos centímetros los unos de los otros pero sabíamos demasiado bien que hacer para que no se encontraran. “Min no estabas escuchándome…“

Como si se ocultara de mi vista, frotó su rostro contra mi hombro, dejando castos besos infinidad de veces.

“Sí lo estaba…” su voz murmuraba sobre mi camisa. Sus manos me recorrían por todas partes.

“Nnhh…qué cruel, tu mente estaba llena de esto mientras yo con tanta seriedad te estaba confesando mi fallido roma—“

“Hyung, basta…deja de hablar…”

Únicamente pude responderle con gemidos en tanto su mano se deslizaba dentro de mis pantalones.


[Fin del capítulo 13-1/2]



4 comentarios:

  1. Anónimo1/09/2015

    muy bueno el capitulo pero no me justa la actitud de jae acostarse con min solo por ser compañeros de cuarto o por remplazar a yoochun mientras que llega y ahora con siwon no toma los sentimientos de min y min que siente con todo esto no lo comprendo que pasara cuando llegue yoochun a serse a un lado y ya me gustaría que jae sintiera celos por min.

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  2. Esto era justo lo que necesitaba! Mi dosis de Jaemin cual heroína! Joder muero de amor por ese bobo que se preocupa, cuida y ama con locura a JJ! Sabía que con Siwon no lo sentiría igual, y es que lo suyo con Shim ya paso de solo encuentros sexuales porque aunque el nobse haya dado cuenta ya no sólo piensa en su placer sino que disfruta sabiendo que es el placer de él, y el bobo que le sigue el juego de que la foto es de Yoochun cuando sabe que es de él! </333 Esperaré por el próximo!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Creo que han pasado como dos año, pero sigo releyendo este fic, buscando siempre que haya algo nuevo. Lo lei ya en ingles hace un tiempo, pero no es igual... sin embargo los sentimientos que te produce, sí, y con mas potencia cuando es en español. El amor de Changmin a JaeJoong es tan dolorosamente lindo y cruel... ya los quiero bien joder

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