
Autora: Aritsuki
Género: Romance, Slash
Pareja: HoSu
Extención: Oneshot
Yunho abrió la puerta de su apartamento con el brazo que le quedaba libre y se encontró con Junki que le esperaba en la entrada, dándole la bienvenida mientras agitaba su cola de un lado a otro, alegremente.
- ¡Ay, mi perro bonitooo! ¿Quién te quiere a ti, eh? ¿¡Quién te quiere a ti, mi lobo preciosoooo!? – Yunho se deshacía en elogios a su husky siberiano mientras lo acariciaba todo el lomo.
-¡Quieres más al perro que a mí! – se oyó gritar desde el fondo del salón.
Junki se subió a dos patas apoyándose con las delanteras en el pecho de su amo, olisqueándole la ropa y la caja que llevaba en su mano izquierda.
- No, pequeño, eso no es para ti, es para mí otro cachorro – dijo bajándole de su torso - ¡¡Junsu-sshiiiii~!!
Entró al salón con una amplia sonrisa en sus labios, y se encontró al menor sentado al revés, con los pies arriba, las piernas apoyadas en el respaldo del sofá y su cabeza colgando del asiento, jugando a la consola.
- ¿Y esta nueva manera de jugar a la play?
- Changmin me dijo que sólo así conseguiría ver la puerta que me hace falta para pasar de pantalla.
- Changmin ya no sabe qué inventarse para tomarte el pelo – le contestó ahogando una carcajada.
Junsu apartó por fin la mirada del televisor cuando divisó la caja que llevaba Yunho, y adoptó una postura normal en el sofá, tirando el mando y abriendo los ojos como platos, como un niño pequeño ilusionado.
-¿¡Qué cosas ricas me traes!? – dijo pestañeando rápidamente y mostrando su cara más tierna.
-¡Cha-cháan! – abrió la caja de bombones y la dejó frente a su chico en la mesita de café que había delante del sofá.
-¡BOMBONEEES! ¡Por estas cosas son las que te quiero tantoo! – Exclamó cogiendo uno al azar - ¡Por cierto! A ver si le dices a tu amiguito Jaejoong que me preste un día a mi Yoochun, que desde que están juntos no me le deja ni ver! –añadió con la boca llena de chocolate y ya seleccionando el que iba a ser su segundo bombón.
-Tu Yoochun, tu Yoochun… ¿para qué quieres a Yoochun teniéndome a mí? – le contestó sentándose a su lado.
-¡Es mi mejor amigo, Yunho! Además necesito que me acompañe a comprarme ropa, que sabes que es el único que sabe vestirme…
-¿Y para qué quieres ropa teniéndome a mí…? – le susurró en el oído acercando sus labios al cuello de Junsu, provocándole un escalofrío en la nuca, a lo que se alejó de él tumbándose en el sofá.
-¡Te vas a enterar! – gritó Yunho, tirándose encima de su novio mientras este reía y gritaba como si le estuvieran matando, moviéndose de un lado a otro para evitar que Yunho le robara un beso.
Rodaron de tal manera que acabaron cayendo al suelo, dejando a Junsu bajo Yunho, a su merced.
Yunho sonreía con malicia, acercándose a su rostro para, por fin, propinarle el beso que andaba buscando, pero Junsu, a tientas, agarró un bombón de la caja y lo metió en la boca de Yunho, impidiéndole nada más que masticar.
- ¡Argg! ¡De licor! – dijo con la boca llena y arrugando la nariz.
- ¡Mi favorito! – exclamó Junsu atrapando su nuca con las manos y acercándole precipitadamente a su boca, para poder saborear con su lengua el bombón de los labios del otro.
Dulce. Su boca, sus labios, su lengua, su saliva eran dulces. Incluso más que el sabor a bombón de licor que inundaba el beso.
Dulce. Como la tarde que pasaron entrelazando sus bocas hasta no quedan rastro del bombón.
Dulce. Como el amor que se procesaban.












