Insano - Cap. 11

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¿Locura o Cordura?


Lo llevó al departamento cuando le dieron por fin el alta, Junsu no vio a su novia en todo ese tiempo, se dedicó a estar atento a su compañero de piso, el mayor se sintió de mejor ánimo, incluso quiso cocinar, aunque se dio cuenta que Junsu se deshizo de todos los cuchillos del hogar, así que solo podía cocinar si no tenía que cortar. Se conformaron con una pasta sazonada con especias


  • Toma —dijo Junsu a Jaejoong cuando le sirvió un vaso con agua, llevándoselo a su habitación. El mayor sonrió, se sentía bien justo a Junsu, él lo cuidaba y lo trataba como un pequeño hermano


  • Gracias —respondió tranquilo, miró el semblante de Junsu, él rebuscaba entre las sábanas limpias del clóset, cogió una limpia y se la llevó al mayor


  • Descansa —habló con amabilidad y caminó hacia la puerta, pero Jaejoong lo detuvo, entonces él volteó, se miraron a los ojos


  • Quédate, duerme conmigo esta noche —pidió con un extraño sonrojo que a Junsu solo le causó preocupación


  • Lo siento yo…


  • Solo esta noche, por favor —suplicó casi con lágrimas en los ojos, Junsu temió dos cosas distintas entre sí y estaba confundido


Lo primero que sospechó es que Jaejoong realmente estuviera temeroso y desprotegido, y que eso lo llevaría a cometer alguna otra locura, aún había espejo en su habitación, y si lo rompía podía usar los fragmentos como arma. Lo segundo que sospechaba es que estuviera usando su último intento de suicidio como pretexto para manipularlo, para que de alguna forma cediera ante él en ausencia de Yoochun. Cualquiera de las dos posibilidades eran fuertes para Junsu, que tragó saliva con dureza y decidió arriesgarse, así que sonrió


  • Está bien, iré a vestirme —consintió en hacer caso a su primera sospecha, no quería dejarlo solo en la primera noche ahí


Junsu fue a su habitación, se puso algo de ropa cómoda para dormir, apagó la luz y fue a la habitación contigua, su compañero estaba acostado, boca arriba, al verlo le sonrió, se movió en la cama aunque había espacio pero le hizo aún más a Junsu, él apagó la luz de la habitación y se metió bajo las sábanas, lo más alejado posible de él. Se quedaron callados unos momentos


  • Gracias Junsu —rompió el hielo— Me has cuidado


  • No es nada —respondió amablemente y cerró los ojos, dispuesto a dormir


  • Quisiera agradecerte de otra forma —su voz, sonó como un eco extraño, Junsu lo veía venir pero no hizo nada por detenerlo, sintió la mano de Jaejoong colarse por debajo de su ropa interior y sostenerle el miembro. Ni siquiera supo cuando se acercó lo suficiente, pero el mayor aún estaba acostado boca arriba, con la mano derecha ocupada en su miembro, provocándole una erección


  • No es necesario —gimió Junsu, mordiéndose después el labio, miró hacia abajo, sus pupilas se habían acostumbrado a la oscuridad, observó la mano del mayor agitándose de arriba hacia abajo, por debajo de las sábanas, miró a su lado y Jaejoong se masturbaba también, con la mano izquierda, ambos al mismo ritmo


Jaejoong se mordió el labio con fuerza y luego exclamó un gemido, se había corrido justo después de Junsu, le soltó el miembro al menor y se limpió la mano, también soltó su pene y lo limpió. Sus ropas, perfectamente acomodadas no parecían haber vivido ninguna tribulación


  • Ya duérmete —pidió Junsu sintiéndose culpable, se sintió peor que Yoochun, aprovechándose así de la necesidad de atención de su compañero. Se giró hasta darle la espalda y mirar la fría pared, pero instantes después sintió los brazos de Jaejoong en torno a su cintura, su rostro pegado a la espalda, no hizo nada por librarse y lo dejó abrazarse así a su cuerpo, cerró los ojos e inevitablemente se quedó dormido.


La mañana siguiente Junsu se despertó muy temprano y antes que Jaejoong lo hiciera también, salió de la habitación de su compañero, tomó un baño y fue luego a la cocina, comió algo ligero antes de prepararse para ir a la escuela, tomó sus cosas, las llaves del auto y fue por su novia, como cada mañana. A la hora del almuerzo, Junsu y Hani fueron a la cafetería de la escuela, mientras ella le hablaba de temas triviales él fingía ponerle atención, ni siquiera notó cuando ella intentó tomarle la mano por encima de la mesa, no notó cuando ella lo miró con desconfianza y apenas se dio cuenta que ella estaba enojada cuando levantó la voz


  • Amor, te estoy hablando —regañó molesta, cruzándose de brazos


  • Te escucho —respondió secamente, luego intentó sonreír, pero sus pensamientos estaban tan inmersos en Jaejoong y Yoochun que no pudo fingir bien, ella suspiró


  • ¿Son los exámenes? ¿Problemas en tu casa? Puedes contármelo, pero no finjas que estás bien —dijo preocupada, volvió a intentar tomar su mano, esta vez él se dio cuenta y la sujetó


  • Estoy bien —mintió, pero esta vez tuvo más suerte y ella le creyó —Sí, son los exámenes —sonrió y le besó el dorso de la mano, luego se la soltó, casi con frialdad


  • Ven a mi casa saliendo de clases, no están mis papás —dijo con emoción— Estudiemos juntos


  • Sí —respondió por inercia, luego se levantó de la silla, ella lo observó fijamente, volviendo a pensar que algo le sucedía y no quería contárselo. Hani se levantó de la silla también y fue hacia él, colocándose al frente le rodeó el cuello con los brazos y lo besó en los labios


Junsu abrió más los ojos por la sorpresa, ellos no solían ser la clase de parejas que se daban muestras de cariño por todos lados, miró a su alrededor y sintió como si algunas miradas lo acusaran por no reaccionar como “hombre”, así que sin remedio la tomó por la cintura y la besó, tratando de ser apasionado pero no podía, cada vez sentía menos por ella, no le provocaba nada. Al separarse ella sonrió, lo abrazó y le habló al oído


  • Te amo —susurró con dulzura


Por primera vez la culpa fue insoportable para Junsu, aunque ella se lo decía seguido, aunque ella lo amara, él jamás era cariñoso con ella, ni siquiera cuando comenzaron a salir, cuando al menos la curiosidad lo hacía actuar como un novio normal


  • Ya es tarde, ve a clase —fue su respuesta, seca. Hani lo soltó y le miró a los ojos, sonrió con tristeza y se fue— Perdón, yo no… —pensó, aunque habría querido decírselo de una vez, ni siquiera entendía porque seguía con ella, tampoco entendía como ella no lo abandonaba, ella se estaba convirtiendo para él en una costumbre y nada más.


Volvió a pensar en Yoochun, en como usaba como objeto sexual a Jaejoong, entonces él era igual, usando a Hani como objeto de la apariencia y nada más. Junsu pagó la cuenta y se marchó, no notó a Eunhyuk que estaba sentado en otra de las mesas, su amigo lo había visto estando con Hani, incluso a la distancia percibió su frialdad, y cuando ella pasó a su lado y vio sus ojos a punto de llorar se preguntó si algo sucedía con su amigo, hacía días que ni siquiera hablaba con él




Con un nuevo intento para probar suerte, Jaejoong fue a casa de Yoochun, llamó con insistencia a la puerta pero nadie abrió, como siempre que iba. Sintió deseos de llorar, de golpear esa puerta y derrumbarla, se sentía angustiado, pensando en él, en sus ojos mirándolo con deseo, en sus manos tocándolo con pasión, lo necesitaba, por muy maldito y bastardo que fuera, por mucho que en dos ocasiones atentó contra su salud, desesperado por su abandono. Jaejoong estaba al borde de la locura


  • ¡Yoochun! —gritó con angustia, jalándose el cabello, mirando hacia una de las ventanas del segundo piso— ¡Ábreme! Necesito verte —insistió, sintiendo deseos de llorar. Un par de curiosos asomó la cabeza por las ventanas de su casa— ¡No me ignores! —volvió a gritar, entonces la puerta por fin se abrió


Hecho una furia Yoochun salió, sin darle tiempo a nada lo jaló con fuerza del brazo y lo metió a la casa, aventándolo hacia el interior, luego cerró la puerta, mirándolo con tanto enojo que Jaejoong retrocedió un paso, con miedo


  • ¿Qué te sucede imbécil? Haciendo escenitas —preguntó enojado— Te había ignorado porque solo eras un desesperado durmiendo afuera de la casa como perro, pero estos escándalos no los toleraré, estás advertido —sentenció con dureza, Jaejoong tragó saliva, con tristeza


  • Perdóname, no sabía que más hacer —se disculpó agachando la cabeza


  • No me importa, ahora lárgate de mi casa


  • ¡No! —respondió enseguida, levantó la mirada y lo observó — ¿Por qué estás haciendo esto? Ni siquiera explicaste nada, simplemente te escondiste, estábamos tan bien los tres


  • Porque me aburrieron —contestó secamente, sin entrar en detalles, aunque estaba mintiendo, no quería contarle lo de Jeju


  • Pero era lo que querías


  • No —contradijo mientras una sonrisa retorcida aparecía en sus labios —Yo quería a Junsu muerto a mis pies, como una zorrita, igual que tú —se rio un poco— Pero creo que él es más fuerte que tú


  • Lo es —respondió Jaejoong. Tenía puesta una camisa de mangas largas, para cubrir los vendajes de su último intento de suicido, pero ante Yoochun se recorrió la tela y le mostró las muñecas, una con el vendaje, Yoochun borró enseguida su sonrisa, miró fijamente la herida cubierta y levantó los ojos, topándose con la mirada llorosa del otro


  • ¿Eres tan idiota? —preguntó molesto, y quizás por primera vez asustado


  • Es porque no puedo dejar de amarte —sonrió con amargura— Pero él es bueno conmigo y yo soy una basura —comenzó a llorar— Debería morir, no te sirvo y a él solo le doy problemas —cubrió su rostro con ambas manos, Yoochun empuñó su mano derecha, quedándose quieto, su respiración agitada


Lo curioso del amor retorcido es que no sabes en que momento nace o muere, pero eres testigo de lo que a su paso deja. En esos momentos Yoochun supo que la vida de Jaejoong era más importante para él de lo que quisiera admitir, pero se quedó de pie, mirando llorar ahogadamente a ese patético y destruido individuo. Le excitó verlo así, derrumbado, a sus pies emocionalmente, su exacerbado ego lo llevó a pensar en lo perfecto que Jaejoong resultaba a su vista en esos momentos


  • Eres tan patético —espetó mientras sonreía, acercándose a él, Jaejoong destapó su rostro y lo miró con sorpresa. Yoochun llegó hasta él y le agarró el rostro por el mentón, apretando los dedos contra sus mejillas —Mi pobre y patético bebé —con su otra mano le acarició el cabello y Jaejoong cerró los ojos, cuando Yoochun le sostuvo con fuerza y tiró hacia atrás, el mayor entreabrió los labios y sonrió, sintiendo pronto la lengua de Yoochun dentro de él, antes que ambos compartieron un húmedo y sucio beso


Se lo llevó al sillón más cercano y tuvieron sexo, rudo, salvaje. Yoochun no se molestó en no dejar marcas en su piel, en ser violento, escuchando con placer los gemidos del otro, agradecido con él, por volver a formar parte de sus deseos, se dejó hacer cuanto Yoochun quiso, le permitió todo. Lloró al final del acto, había deseado tanto eso que en esos momentos estaba en la gloria


Yoochun lo observó tirado en el sillón, desnudo, lamiéndose la herida de una mordida en su brazo, cual gato, Yoochun se acercó y lo sujetó con fuerza del mentón, le dio un beso profundo, buscando con descaro sus amígdalas, la saliva escurrió por las comisuras de los labios de Jaejoong y cuando se separaron lo miró con amor, embelesado


  • Te extrañé mucho —dijo Jaejoong alucinado, Yoochun lo miró con indiferencia, se colocó la ropa enseguida, también había extrañado el sexo con él, pero no dijo nada


  • Patético, siempre lo serás —se encogió de hombros, Jaejoong lo miró en silencio detenidamente, luego sonrió


  • Me encanta cuando dices eso —dijo sinceramente, Yoochun enarcó una ceja, sorprendido, esa bipolaridad en Jaejoong a veces lo desquiciaba


  • ¿Te gusta eso? —el otro asintió


  • Al principio me sentía mal, después se volvió… —mordió su labio inferior y lo miró a los ojos. Yoochun se acercó hasta él, se sentó a su lado en el sillón y le acarició la mejilla


  • ¿Te gusta que te llame zorrita? —Jaejoong sonrió, luego asintió— No cabe duda —sonrió con desprecio— Eres una puta barata —levantó su mano y le dio una bofetada, el mayor jadeo, mirándolo luego con los ojos perdidos, Yoochun se acercó y le lamió la mejilla herida, haciéndolo sonreír, bajó su mano hasta el trasero y le apretó la carne, con fuerza, haciéndolo gemir, luego le dio una fuerte nalgada


  • Fóllame otra vez —suplicó con urgencia, pero Yoochun solo sonrió


  • Lárgate de mi casa —espetó con desprecio


  • No, volverás a desaparecer —dijo con tristeza. Yoochun se levantó del sillón


  • ¿Quieres que volvamos? —preguntó luego de pensarlo unos segundos, Jaejoong rápidamente se puso de pie y asintió


  • Sí mi amor, si quiero —dijo con emoción


  • Convenceremos a Junsu de nuevo —sonrió entusiasmado, si continuaba esperando a que él volviera terminaría perdiendo, pero si usaba de nuevo a Jaejoong entonces la posibilidad era grande


  • Lo que tú quieras —se acercó hasta él y lo abrazó— ¿Sabes? Me gusta mucho a mí también, quiero mucho a Junsu —dijo sinceramente, a Yoochun le extrañó que dijera eso pero no comentó nada


  • Tengo una idea… —sonrió de nuevo, separando a Jaejoong de él, este lo observó fijamente, en espera de escuchar aquella idea.




Cuando Hani dejó el libro justo a su lado en la cama, estiró los músculos, miró hacia el otro lado de la habitación y Junsu estaba sentado en el suelo, leyendo un libro, bostezaba de vez en cuando, hasta que cansado talló sus ojos


  • ¿Tienes hambre? —preguntó ella desde la cama, luego se levantó, él elevó la mirada y solo negó en silencio, luego volvió a su libro— Descansa un poco —dijo al llegar hasta él, sin su permiso le quitó el libro y lo cerró, él la miró enojado


  • Me perdiste la página —dijo con fastidio


  • Lo siento —respondió al instante al ver su gesto de enojo, Junsu le quitó de nuevo el libro y lo apartó de los dos


  • No importa —dijo amablemente y le sonrió


  • ¿Sabes? Necesitas relajarte —sugirió con una sonrisa, se colocó justo atrás de él, hincada, apoyó las manos en sus hombros y comenzó a darle un masaje, Junsu cerró los ojos al instante— Estás súper tenso amor —observó preocupada, los músculos de él estaban tensos, hechos nudos


  • Un poco —contestó, comenzando a relajarse. En su mente miles de ideas lo mantenían tenso, el temor de que Jaejoong se quitara la vida, o que sucumbiera de nuevo y fuera tras Yoochun. Además el estrés de no querer admitir que lo extrañaba, que deseaba estar con él


Sus labios, sus manos, esos ojos arrogantes mirándolo y diciéndole “Eres mío”, su cuerpo, sobre el suyo, dominándolo, demostrando el poder que tenía sobre él, ese poder de seducción tan fuerte que le robaba los sentidos. Sin darse cuenta Junsu estaba pensando demasiado en Yoochun, en sus recuerdos de él haciéndolo suyo, entonces no pudo evitarlo y tuvo una erección, no por el buen masaje de su novia, sino por aquellos recuerdos que lo atormentaban


Hani se detuvo de pronto y Junsu abrió los ojos, se topó con la mirada inquisidora que su novia le mostró, ligeramente inclinada hacia él, en su costado


  • Junsu —dijo en voz baja y su mirada viajó discretamente hacia su entrepierna, él lo notó y también miró, sonrojándose enseguida. Hani se apartó de su espalda y aún hincada cerca de su hombro le sonrió


  • Lo siento —se disculpó Junsu enseguida, intentando alejarse de ella, pero fue inútil, las delicadas manos en torno a su cuello y los labios ofreciéndole un beso no lo dejaron moverse, tardó en responder pero la besó, lento, con duda, sin notar lo feliz que ella estaba


Junsu era el primer novio de Hani, en toda su vida siempre se dedicó a vivir las exigencias de sus estrictos padres, absorta en los estudios. Cuando su amigo Juno le dijo que tenía un hermano soltero y que deseaba presentárselo no dudó en aceptar, pidió permiso a sus padres para salir con él y ellos confiaron en Junsu enseguida, un muchacho guapo e inteligente, amable y atento, de buena familia, así que decidieron que era momento de dejarla tener novio


Las amigas de Hani siempre le contaban sus anécdotas con los novios, a veces, en la intimidad del momento, al calor de algunos besos, ellos siempre terminaban con erección, y aunque no siempre tenían relaciones sexuales con ellos, a veces un jugueteo con la mano era la solución, algo perfectamente normal, según le contaban, pero a ella jamás le pasó con Junsu, su novio era más bien del tipo “voy a respetarte”, pero aunque a veces se besaban apasionadamente, aunque él le acariciaba más bien de forma torpe y ella intentaba ser un poco más atrevida, Junsu nunca experimentó lo que sus amigas le contaban sobre sus novios. Hani llegó incluso a pensar que tal vez ella era el problema, quizás para Junsu no era una chica sexy ni interesante y que estaba con ella solo para no aburrirse demasiado


Pero ahora estaba feliz, en lo que ella creía un inocente masaje, se había convertido en algo erótico para su novio y pudo por fin provocarle algo de interés. Pero ella ignoraba todo detrás de aquella erección, ella ignoraba que durante las noches de pensamientos tormentosos, Junsu se masturbaba pensando en hombres, específicamente un hombre, del que estaba irremediablemente enamorado, ella ignoraba que un par de veces él, a quien consideraba el más respetuoso de los hombres, se sumía en un torbellino de pasión con dos de ellos, ella ignoraba que al calor de la renuncia de la razón, Junsu se dejaba poseer, que entregaba su cuerpo, dejándose dominar por los deseos más sucios de dos personas a las que en un tiempo consideró sus mejores amigos, a quienes ahora solo podía ver como dos personas que dependían de él y a los que su novio comenzaba también a depender


La mano izquierda de Hani bajó de su cuello hasta el abdomen, dudó un poco y luego sin remedio le acarició la entrepierna, por encima del pantalón, Junsu reaccionó y cortó abruptamente el beso, alejándola sutilmente de él


  • ¿Qué pasa? —preguntó ella preocupada, él desvió la mirada y sonrió nervioso


  • Yo no… perdóname, no está bien —contestó dudando, luego la miró de reojo, ella sonrió tímidamente y se acercó de nuevo, le tomó el rostro entre las manos y besó suave sus labios, luego lo miró


  • Está bien… llevamos mucho tiempo juntos —dijo con voz baja, le dio otro beso y luego se abrazó a él, dejándole caer el peso de su cuerpo. Junsu hizo un esfuerzo por no irse hacia atrás y la sujetó de la cintura, hundiendo su rostro entre el cuello y el hombro de ella, cerró los ojos


  • Hani, yo…


  • Quiero hacer el amor contigo —susurró con esfuerzo, el rostro sonrojado, pero abrazándose a su espalda con nerviosismo, Junsu sintió el temblor de su cuerpo, la culpa volvió a él, pero por alguna razón el olor de su perfume le recordó a Jaejoong y un espasmo extraño lo hizo temblar. Recordó la boca del mayor, regalándole placer mientras sus ojos inquisidores miraban los suyos, preguntándole sin palabras si estaba disfrutando el acto


  • ¿Estás segura? —preguntó en medio de un jadeo. No la deseaba, pero los recuerdos de su compañero de piso profanando su cuerpo con aquella boca experta comenzó por excitarlo


Junsu la separó de él, solo para tomarla suavemente del rostro y robarle un apasionado beso que la dejó sin aliento. Se levantaron del suelo y Junsu la llevó rápido hacia la cama, comenzó a besarle el cuello mientras bajaban al colchón, no sintió deseo alguno de besarle más, comenzó en cambio por quitarle la ropa, pero al tenerla desnuda no miró su cuerpo, evitó también mirar sus ojos, pero los ojos brillosos de ella no dejaban de mirarlo. Junsu se desnudó más rápido de lo que hizo con ella, bajó un poco más y le besó con pasión, jadearon al separarse luego que el aire terminó


  • Junsu —suspiró nerviosa, él la tocó más bien por compromiso que por querer disfrutar de su tersa y cálida piel. Extrañó la piel varonil de Yoochun, áspera y caliente, extrañó las manos de él, tocándole sin pudor, en cambio se topó con las manos de ella, explorando tímidamente su pecho, mientras él bajaba y le sostenía las piernas, separándolas lentamente —Sé amable —pidió con miedo, él solo sonrió


Se había acostado con dos mujeres antes que con ella, con la primera disfrutó mucho, había sido su primera vez, era adolescente y la pubertad es mala amiga, lo habían hecho en el salón donde guardaban los balones de la escuela, fue rápido y él se corrió precozmente, como les solía suceder a la mayoría de hombres cuando lo hacían por primera vez siendo tan jóvenes. Con la segunda lo hizo en tres ocasiones, ella era mayor que él, con más experiencia, la primera vez que la hizo suya fue en casa de ella, a diferencia de la primera, se tomó su tiempo, intentó experimentar otras cosas, pero disfrutó menos; la segunda vez con la segunda mujer fue un desastre, pagaron un Motel nada alentador, ella fue más bien fría y lo aburrió; la tercera y última vez con ella fue el día que terminaron, Junsu se dio cuenta que para excitarse con una mujer necesitaba de mucho previo y concentración, sabía que eso solo podía significar una cosa, pero se lo negó a él mismo, no pudo aceptarlo hasta el día en que junto con Yoochun y Jaejoong experimentó realmente lo que era estar excitado


Exclamó un fuerte quejido de dolor cuando él se introdujo, pese a que fue cuidadoso, lento, le miró la frente llena de sudor y sintió compasión por ella, se agachó y le ofreció un beso sincero. Se besaron mientras él intentaba balancearse lentamente, hasta que el dolor la hizo apretar los labios, cerrar los ojos con fuerza, se abrazó a su espalda y hundió las uñas en la carne, sutilmente, el ligero dolor que Junsu sintió extrañamente lo excitó, se agachó hasta su oreja y susurró


  • Ayúdame —pidió amablemente— Muévete… —sujetó con mayor firmeza sus piernas y le movió con sutileza la cadera para darle indicación. Junsu pensó en el dolor que le estaba ocasionando y que si él hacía todo el esfuerzo quizás la lastimaría más; se sintió desesperado, si de él dependiera sería hosco y rudo, pero estaba conteniéndose


Se movió con vaivenes precisos pero suaves, sintiendo que ella movía su cadera, buscando junto a la pelvis del otro el movimiento perfecto. Los pensamientos de Junsu no abandonaron del todo a Hani, pero se concentró en no perder la erección debido al poco interés que tenía por aquella húmeda y apretada vagina, recordó aquella vez con Yoochun en el baño, cuando fue rudo en Jeju, se sintió enfermo pero en esos momentos era lo que más le excitaba. Pensó también en aquella vez con Jaejoong, haciéndole un oral por el simple hecho de sentirse solo, devastado. Recordó aquellas veces con los dos aprovechándose de su cuerpo, cuando los tres, perdidos entre el placer y el morbo realizaban tríos


No duró en realidad mucho, se corrió dentro con ímpetu, sintiendo como ella le apretaba con toda su fuerza la espalda, escuchó su placentero y doloroso gemido cerca de su oído. El también gimió, esforzándose por no nombrar a Yoochun, los labios de su novia lo buscaron enseguida y se besaron pausadamente, intercambiando respiraciones agitadas, el aliento cálido, la humedad de la boca del otro. Al separarse Junsu buscó la mirada de Hani, vio las lágrimas que se resbalaban por sus mejillas, subió su mano y las secó, luego le dio un beso justo abajo del pómulo


  • ¿Estás bien? —preguntó preocupado, ella asintió, entonces con cuidado salió de ella, ambos jadearon al separarse


Junsu se acostó a su lado y ella buscó sus brazos, pero él se los cedió por breves segundos, luego la apartó, la chica lo miró con duda, pero él parecía haber recuperado la frialdad que le mostró esa mañana en la cafetería


  • Es tarde, debo irme —dijo con indiferencia, la miró a los ojos, ni siquiera sintió un poco de curiosidad por su cuerpo desnudo, no le interesaba si era atractivo o no


  • Está bien —respondió sin remedio, él se acercó a ella y le besó suave en los labios, luego le sonrió, esforzándose por ser amable y atento, pero realmente no había cosa que deseara más en esos momentos que marcharse rápido de esa casa, si se quedaba más tiempo ahí la culpa lo mataría


Junsu se levantó de la cama y comenzó a vestirse tranquilamente, no quería mostrarse ansioso por irse frente a Hani, volteó luego hacia la cama y la vio moverse del lugar donde la había dejado, observó las sábanas, mezclada con el semen y sus fluidos había sangre


  • ¿Tienes el periodo? —preguntó un poco confundido, cuando le quitó la ropa no vio ninguna toalla sanitaria. Avergonzada Hani se giró hacia él y agachó la cabeza, tenía el rostro completamente sonrojado


Junsu lo entendió entonces y se sintió estúpido por no haberse dado cuenta antes, cuando la penetró no pensó en la causa del esfuerzo inicial, el llanto, las muestras de dolor, los gemidos ahogados, tensos. Le había robado su primera vez a una chica por la cual ya lo único que sentía era culpa o lástima, a la que no sabía cómo terminar, quería deshacerse de ella y no había podido, en cambio la hizo suya sin siquiera haberlo deseado, pese a que sabía que ella lo amaba, que se esforzaba por hacerlo sentir bien. La culpa fue peor que nunca, aflojó la mirada y observó la tímida figura, fue hacia el otro lado de la cama y se sentó a su lado, la estrechó entre sus brazos y le besó la mejilla, ella se abrazó cálidamente a él y lloró sobre su hombro, pero no era tristeza, era la felicidad que no cabía dentro.


Salió de la casa lo más deprisa que pudo, afuera ya era de noche, condujo rápidamente, angustiado, desesperado, tenso, hasta que llegó al departamento, estacionó el auto pero no bajó de él. Las lágrimas salieron rápido y no las secó hasta que sintió todas ellas en la barbilla, enojado golpeó un par de veces el volante, luego lloró con desesperación apoyando la frente sobre el claxon sin apretar demasiado, las manos apretando las orillas del volante


  • Imbécil —recriminó con furia. Se aprovechó de la confusión, del miedo, de la incertidumbre, tal cual le sucedió a él, cuando Yoochun le robó su primera experiencia anal. Aunque su novia se lo había pedido, él se aprovechó de eso debido a su excitación, a la erección que le provocaron unos simples recuerdos —Nunca me lo perdonaré —pensó mientras levantaba la cabeza del volante, vio sus ojos a través del retrovisor, estaban vacíos, sin vida


Subió al departamento, al entrar vio a Jaejoong en la cocina, abriendo un vaso de comida instantánea, su compañero estaba radiante, sonriendo a más no poder, al verlo se acercó rápido y lo abrazó, Junsu permaneció inmóvil, el mayor sintió la frialdad y se separó, lo miró a los ojos


  • ¿Qué te pasa? —preguntó preocupado


  • Nada —mintió rápido —Iré a mi habitación —sonrió antes de avanzar hacia donde había dicho, pero Jaejoong no se conformó con esa respuesta y entró en la habitación con él, Junsu no se opuso


  • No te ves bien ¿estás enfermando? —levantó la mano y le tocó la frente, la temperatura estaba normal


  • Solo estoy cansado, dormiré —dijo con voz seca, se apartó de él y sin pedirle que se fuera se cambió de ropa, Jaejoong lo observó de pies a cabeza, y antes que Junsu se colocara la camisa le dio la espalda, el mayor vio las marcas rojas, lo que las uñas de Hani dejaron en él


  • Vaya, vaya —expresó sorprendido, Junsu se colocó la camisa con la que dormía y volteó a verlo, sin entender


  • ¿Qué?


  • Tu espalda —dijo con burla— Parece que una gatita te arañó —sonrió con saña, pero eso molestó a Junsu, enojado se acercó rápido hacia él y le sujetó las solapas de la camisa, mirándolo fija y duramente a los ojos —Oye, tranquilo


  • No la llames gatita —dijo molesto, Jaejoong sonrió


  • Era un decir, por esas marcas —defendió tranquilamente, Junsu lo soltó y se alejó de él, Jaejoong sonrió de nuevo, con burla —Por fin te la follaste —continuó con el tema, Junsu volteó un poco hacia él, lo miró con desprecio


  • Cállate


  • No te preocupes, es normal, es tu novia —se encogió de hombros —Y yo sé compartir, ya lo has comprobado —le guiñó un ojo, Junsu solo lo ignoró de nuevo


  • Quiero dormir, vete de mi habitación por favor —pidió aun con rastro de amabilidad, pero el otro no obedeció, se acercó hasta su espalda y le rodeó la cintura con ambos brazos, Junsu no se apartó


  • ¿Te quieres quitar el mal sabor? —preguntó con emoción— Fóllame a mí —repartió un beso en su espalda, Junsu sintió un escalofrío por todo el cuerpo —Tómame, penétrame, quiero sentirte… —dio otro beso en su espalda, Junsu cerró los ojos


  • No —respondió convencido, entonces abrió los ojos y lo apartó


  • Te lo pierdes —dijo encogiéndose de hombros, se alejó hasta la puerta, a Junsu le extrañó la falta de insistencia pero no preguntó que pasaba —Descansa cariño —le lanzó un beso y salió, cerrando la puerta, Junsu suspiró pesadamente, quizás esa noche tardaría mucho en poder conciliar el sueño.




Al día siguiente faltó a la escuela, cuando Hani le mandó un mensaje dijo que no se sentía bien pero que no era necesario lo fuera a visitar saliendo de la escuela, no la quería contagiar y temía tener gripe, así que ella no insistió en ir luego para cuidar de él. Jaejoong salió temprano, incluso antes que Junsu saliera de su habitación, cuando lo hizo no procuró saber si su compañero estaba o no en casa


Junsu fue a la cocina y se preparó un café bastante suave, no tomaba mucho y cuando lo hacía siempre era así, suave y con mucha azúcar. Se sentó a la mesa con su simple café, sin nada para comer, pensativo miró hacia la nada, sosteniendo el aza de la taza, su bebida se enfrió y no tuvo consciencia del tiempo que pasó, pudo reaccionar cuando la puerta del departamento se abrió y entró Jaejoong, el menor salió de su trance y volteó hacia él, pero su compañero no iba solo, Yoochun lo acompañaba


Al verlo, Junsu experimentó un enojo tal que se levantó enseguida de la mesa, miró con desprecio al no invitado, mientras que a Jaejoong le dirigió una mirada llena de decepción, el mayor ya ni siquiera traía la venda en la muñeca, podía ver desde la distancia la cicatriz que dejó


  • Eres increíble —dijo a su compañero, mientras movía la cabeza en negativa— ¿Qué necesita hacer ese idiota para que entiendas? ¿Cuántas veces volverás del Hospital eh? —gritó, pero más que enojado estaba nervioso, tener a Yoochun frente mirándole de aquella manera le turbó todos los sentidos


No hubo respuesta de parte de ninguno, agobiado Junsu se dejó caer de nuevo en la silla, tapó su rostro con ambas manos y se agachó hasta quedar sus codos sobre la mesa, luego deslizó las manos hasta su cabeza y se sujetó el cabello


  • Ya no puedo —sollozó— Estoy cansado —moviendo la cabeza a los lados se soltó el cabello y los miró. Jaejoong tragó saliva y rápido se acercó a él, lo abrazó con fuerza, sosteniéndole de la cabeza, lo atrajo hacia él, Junsu apoyó su rostro en el pecho de su compañero y lo abrazó por la cintura


Yoochun miró aquella escena y se sorprendió, era como si entre ellos dos se hubiera formado un fuerte lazo en el tiempo que él no los vio, luego sonrió, situación más conveniente para él no había podido pedir


  • Calma —sonrió el mayor, casi con amor maternal— Míralo Junsu, es el hombre que amamos —lo soltó lentamente y Junsu miró hacia Yoochun, la mirada fija y penetrante que compartieron le puso la piel de gallina al menor— ¿No nos extrañas? —se agachó un poco hacia él y le besó la comisura de los labios, Junsu cerró los ojos y aspiró suavemente


  • Jaejoong… no… —suspiró de nuevo y abrió los ojos, se topó con la mirada del mayor, los ojos amorosos que vio en él lo hicieron estremecer, cerró sus ojos otra vez y buscó sus labios, el mayor los tomó, lentamente, disfrutando cada aliento, en medio de la batalla de sus lenguas abrió los ojos y miró a Yoochun, él sonrió, observando cómo se devoraban los labios, su bebé había hecho buen trabajo, Junsu mantenía los ojos cerrados, apretando con fuerza los párpados, luchando por no excitarse pero fue imposible


Jaejoong lo sostuvo de los hombros sin dejar de besarse y lo levantó de la silla, lo atrajo con dominio y le abrazó, Junsu levantó su mano izquierda y le sostuvo de la nuca, sus cuerpos comenzaron a rozarse y Yoochun sonrió lascivamente, se mordió el labio inferior, deseando verlos desnudarse, quería ser el mejor espectador de aquel acto apasionado, carnal. Se tocó la entrepierna por encima del pantalón, ya estaba duro


El menor se separó un poco para poder resoplar, pero Jaejoong lo volvió a tomar por la boca, besándole con necesidad, con pasión, Junsu emitió un jadeo y lo empujó sutilmente por el pecho, Jaejoong lo soltó y le permitió alejarse un paso, su compañero se llevó una mano a la boca y lo miró con los ojos muy abiertos, respiraba agitado


  • Basta —susurró nervioso


  • ¿Por qué me rechazas? Si me deseas tanto como yo a ti —sonrió casi con ternura, Yoochun miraba todo en silencio, sin moverse. Junsu paseó la mirada por la figura inmóvil del otro, luego miró de nuevo a su compañero y tragó saliva


  • Necesitas ayuda psicológica —respondió sin pensarlo mucho, Jaejoong se sorprendió y no pudo evitar reír, Yoochun sonrió con burla— Dependes del sexo, de él, de todos menos de ti mismo —espetó con coraje, nervioso, pero temía verse reflejado en la misma situación. Apenas el día anterior tuvo sexo con su novia por la mera necesidad fisiológica que le provocó un recuerdo sexual con aquellos dos que ahora tenía cerca


  • Lo que necesito es esto… —dijo sonriendo con descaro, no intentó acercarse de nuevo a Junsu, sino que fue hacia Yoochun, se colocó a su espalda y apoyó una mano sobre su pecho, deslizándola suavemente por la zona, luego acercó su boca a la oreja y le lamió el lóbulo, sin dejar de mirar a Junsu, él tragó saliva — ¿No lo necesitas tú? —sonrió mientras su otra mano bajó, colocándose encima de la hebilla del pantalón de Yoochun, comenzó por desabrocharlo


Junsu giró la cabeza hacia otro lado y respiró agitado, nervioso, escuchando los sonidos que surgían de desabrochar el cinturón, quitarlo y dejarlo en el suelo. El menor de los tres volteó de nuevo, lentamente, mirando las manos de Jaejoong quitarle la camisa a Yoochun, tirándola al suelo. Se ocupó del pantalón, lo sacó luego de quitarle los zapatos, dejándolo tan solo en ropa interior, los ojos de Yoochun lo miraban atento a cualquier acción, Junsu observaba los movimientos de su compañero de piso, deseando por fin que terminara, quería vez a Yoochun desnudo por completo, ver su pene erecto, tal cual lograba ver a través de la ropa interior blanca. Trago saliva con dureza


Jaejoong se detuvo antes de ir hacia la ropa interior, agarró a Yoochun de la mano y lo jaló hacia él, sin dejar de mirar a Junsu, le guiñó un ojo


  • Ven —dijo con voz suave, sensual, comenzando a avanzar hacia su habitación, llevándose a Yoochun con él, Junsu negó en silencio, pero perdido, excitado


  • Regresa —respondió con voz seca —No vuelvas con él —confundido por sus emociones Junsu derramó un par de lágrimas, su cuerpo deseaba con todas sus ganas ir tras ellos dos, acostarse con ellos, dejarse llevar, pero su razón le gritaba que no, que ir sería el principio del fin


Pero Junsu ya no podía salvar a Jaejoong, ni siquiera era capaz de evitar su propia destrucción, avanzó hacia la habitación, cuando entró Yoochun besaba a Jaejoong, estrechándolo contra su cuerpo, el otro jadeaba, dejándose tocar, Junsu tragó saliva, recordó lo sucedido en la isla de Jeju, lo que el bastardo le hizo, lo que intentó hacer, como lo trató, estaba enojado, deseaba destrozarle el rostro, acabar con él, robarle ese ego y esa arrogancia que lo excitaba y molestaba al mismo tiempo, sin embargo se quedó quieto, observando a los dos


Se dieron cuenta que los observaba cuando dejaron de besarse, Yoochun le agarró el cabello a Jaejoong con poca sutileza y le jaló la cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello, el cual no dudó en devorarlo a besos, chupeteando también, pronto su mano derecha le acarició el pecho por debajo de la ropa, luego se introdujo por debajo de su pantalón y le acarició, Jaejoong jadeó, mirando hacia Junsu le sonrió


  • Junsu —estiró su mano hacia él, suplicando, el aludido estiró también su mano y tan solo rozó sus dedos. Yoochun agarró la cara de Jaejoong por el mentón y le obligó a voltear, tomó sus labios con rudeza, mirando hacia Junsu, tan fijamente que el menor se hipnotizó, ya no había razón que pudiera ganar, se dejaría llevar por sus más primarios instintos


Avanzó hacia ellos, Yoochun estiró su mano y le tocó el rostro, la caricia hizo que Junsu cerrara los ojos, su corazón se aceleró y se sintió tan desgraciado que supo ya no había vuelta atrás. Al abrirlos se topó con la sonrisa de Jaejoong, el menor no dudó un segundo más y le sujetó el rostro con ambas manos, lo besó enseguida, un beso ahogado, necesitado, apasionado, urgente


Yoochun rio para sus adentros, no sabía si lograría que Junsu perdiera por completo su dignidad pero ese era un buen principio. Los miró besarse con tanta pasión que se excitó más, mientras Junsu le desabrochaba los botones de la camisa, él se hincó para ayudarle a quitarse los zapatos, luego fue hacia la bragueta y la abrió, sacó su pene por la abertura y lo llevó a su boca, mientras sus manos le desabrochaban el botón y tiraban hacia abajo. Jaejoong jadeó sobre los labios de Junsu, excitado, sintiendo la boca húmeda y experta de Yoochun, quien no tardó en hacer una pequeña pausa para quitarle el resto de la ropa interior


Cuando Junsu quitó la camisa y la aventó, fue directo hacia su pezón izquierdo y lo comenzó a lamer, a jugar la lengua de arriba hacia abajo, mientras con dos dedos de su mano masajeaba el otro, apretándolo, jalándolo. Jaejoong jadeó, completamente perdido, Yoochun lo hizo terminar, sus piernas temblaron pero el otro lo sostuvo, Junsu dejó su pecho, miró a Yoochun llevárselo hacia la cama


Jaejoong se acostó boca arriba y Yoochun le abrió las piernas, los pies sobre la cama y las rodillas alzadas, flexionadas, se hincó a su lado, mirando hacia Junsu mientras se metía dos dedos a la boca, los humedeció lo suficiente, luego se inclinó hacia la entrepierna del mayor y dejó caer un hilo de saliva sobre su entrada, esparció todo con sus dedos húmedos, acariciándolo, lo hizo jadear, Junsu miró embelesado, los dedos de Yoochun se introdujeron en su ano y jugueteó dentro, Jaejoong rio, luego jadeó


  • Sí, así —dijo mientras sonreía, miró hacia Junsu y se relamió los labios —Ven


Junsu miró atento y comenzó a quitarse la ropa, Yoochun sonrió emocionado, Junsu observaba fijamente a Jaejoong, sus ojos mostraban deseo, no podía negarlo, aunque parecía temeroso de formar parte, él supo que Junsu se moría de ganas por unirse


Yoochun sacó sus dedos y pidió a Jaejoong levantarse, él obedeció, se giró sobre la cama y se colocó de bruces, mirando hacia la cabecera, el menor de los dos quedó donde mismo, hincado junto a su cadera, le separó los glúteos y volvió a dejar caer saliva, de nuevo la esparció con los dedos, redondeando el aro con su índice derecho, mientras la mano izquierda le sujetó el pene y dio un par de jalones, haciéndolo gemir


  • Acércate —dijo por fin Yoochun, luego que no había hablado para nada—


Junsu lo miró unos instantes, oír su voz lo hizo detenerse un poco, las imágenes de lo sucedido en la isla de Jeju fueron más nítidas que antes, sintió que su estómago se contraía, su corazón se aceleró. Yoochun comprendió que quizás estaba arrepintiéndose, pero en lugar de mostrarse enojado decidió seguir el juego, incitarlo


  • Vamos Junsu, te desea —dijo mientras le acariciaba ambos glúteos con las manos, separándolos, con ambos pulgares le acarició la entrada, luego los introdujo y abrió estirando, separando ambos dedos, Jaejoong gimió


El pene de Junsu goteó un poco, estaba excitado, pero existía una especie de quiebre entre su cuerpo y su mente, por segundos temió perder la razón, tragó saliva con dureza, se relamió los labios y se acarició la entrepierna, pero no se movió. Yoochun continuó sin molestarse, soltó a Jaejoong y se acostó en la cama, cerca de los pies del mayor, el costado izquierdo de Yoochun tocaba los pies de Jaejoong y el costado derecho estaba hacia Junsu, entonces subió su pie derecho y lo giró un poco hacia Jaejoong, le acarició los glúteos con el pie


  • Fóllatelo —ordenó con una sonrisa cínica— Sé que lo deseas, él te desea


  • Sí, fóllame… —suplicó Jaejoong en medio de un jadeo— Por favor —su voz, casi llorosa confundió a Junsu, se sintió perturbado


Yoochun volvió a sonreír, dirigió su pie hacia el medio y con el dedo pulgar le acarició la entrada, el menor de los tres se relamió los labios, mirando como Yoochun le acariciaba y lo hacía jadear, después lo introdujo un poco y empujó hacia delante, movió su pie y por consiguiente Jaejoong movió sus caderas. Junsu no lo soportó más, se acercó a la cama, Yoochun sacó su dedo pulgar del pie de la entrada de Jaejoong y se apartó, dejándole el camino libre, el menor no tardó ni un poco, tampoco jugueteó con el mayor, simplemente se hincó atrás de él y se introdujo en un solo movimiento


Comenzó a penetrarlo con deseo, con una pasión que nunca había mostrado, agarrándose a sus caderas, se empujó con fuerza, Jaejoong gemía sonriendo ampliamente, había deseado durante mucho tiempo ser penetrado por Junsu, convertirse en su objeto de deseo. Yoochun se excitó como nunca lo había hecho, siempre deseó verlos así, Jaejoong dominado por Junsu, como una zorra necesitada, el de mediana edad no dudó en acercarse al menor y besarle en la boca, sediento de sus besos, Junsu le correspondió de forma salvaje, intentando vengarse, mordiéndolo, buscando dañarlo con los dientes, pero Yoochun solo se excitaba más


  • Más fuerte —ordenó Yoochun al dejarle los labios, Junsu lo miró con coraje, retándolo, y arremetió con mayor fuerza, Jaejoong gemía fuerte, perdido de placer —Más —pidió de nuevo, con la mano derecha le dio una fuerte nalgada al mayor que lo hizo jadear, Junsu lo miró con coraje, aunque Jaejoong pareció disfrutar de aquel golpe


Yoochun acababa de descubrir el día anterior que Jaejoong disfrutaba ser golpeado de esa forma, y no dudó en seguirlo haciendo. Nalgueó un par de veces más y dejó caer saliva entre la unión del pene de Junsu y el ano de Jaejoong, el menor ya no lo miró con enojo y continuó las estocadas


  • Junsu —jadeó Jaejoong— Córrete adentro —ordenó mientras gemía, Junsu que estaba a punto de correrse obedeció, arremetió con violencia en los últimos vaivenes y se corrió dentro


Le salió semen como nunca le había salido y el orgasmo fue tan intenso que gimió con los ojos cerrados con fuerza, apretando con sus manos la carne bajo ellas, arremetió lentamente un par de veces más tras correrse y luego se salió, el mayor no perdió oportunidad en voltearse, aprovechando que Junsu continuaba hincado le agarró el pene y se lo metió a la boca, llevándolo hasta el delirio, su glande inflamado y sensible sintió aquella intromisión aún más placentera que el coito


  • Estuvieron increíbles —alabó Yoochun, luego aplaudió un poco, Jaejoong sonrió emocionado, alegre de haber dado un buen espectáculo para el hombre que amaba, el que alguna vez le dijo que le mató cualquier interés por él— Eres tan hermoso bebé —se acercó al mayor y le tomó el rostro casi con dulzura, le dio un beso en los labios


  • Faltas tú mi amor —respondió en tono infantil, avanzó sobre la cama a gatas y se acercó, Yoochun estaba de pie fuera de la cama, Jaejoong agarró su miembro y comenzó a lamerlo, mirándolo a los ojos, el otro lo miraba también, sonriendo, pero luego lo apartó de él


  • Gírate —ordenó y el otro obedeció rápido, le ofreció su culo y Yoochun no lo rechazó, le agarró las caderas y se introdujo, comenzó las estocadas, mientras miraba a Junsu, el menor se acercó a ellos, se colocó al lado de Yoochun, se miraron a los ojos y luego los cerraron, comenzando a besarse, ésta vez Junsu más tranquilo, no quiso lastimarlo, solo besarlo


Mientras le daba un beso húmedo y profundo a Yoochun, la mano derecha de Junsu le acarició el trasero a Jaejoong, hundiendo la punta de los dedos en la carne, el mayor gemía con pasión, Yoochun estaba tocando esos puntos sensibles que solo él lograba alcanzar. Luego de dejar de acariciar a Jaejoong, con esa misma mano Junsu le acarició los testículos a Yoochun, apretando ligeramente, jalándolos, haciéndolo sentir mayor excitación, entonces se corrió dentro de Jaejoong hasta la última gota


Continuaron besándose mientras Yoochun se salía de Jaejoong, el mayor hizo con él lo mismo que con Junsu, cuando sacó el pene de Yoochun de su boca se levantó y los acompañó, el del medio dejó los labios de Junsu y besó a Jaejoong, luego cuando acabaron el mayor besó al menor, al terminar se abrazó a su cuello, sonriendo


  • Gracias —dijo infantilmente, pero Junsu no respondió, solo se relamió los labios y luego lo apartó, miró hacia Yoochun


  • Si vuelve a intentar matarse, te mataré antes a ti… —sentenció con voz fría, sorprendiendo a ambos, la mirada de Junsu estaba casi perdida. No hubo respuesta de parte de Yoochun. —Mi amor… —sonrió cínicamente y se acercó a él, dándole un beso sobre los labios, luego volteó hacia Jaejoong, le sonrió y besó su mejilla. Junsu se apartó de ambos y salió de la habitación


Jaejoong y Yoochun compartieron una mirada de desconcierto, ninguno de los dos sabía qué diablos había sido eso, pero ambos tuvieron esa sensación de escalofrío. Aquella amenaza fue tan real como extraña, pero habían entendido que aquella era una especie de reconciliación, Junsu estaba aceptando de nuevo un trío con ellos, de momento era lo único que a Yoochun le importaba y sonrió, lo había logrado, Junsu estaba a merced de ellos dos nuevamente

N/A. Hola :) a partir de ahora comienza la transformación de Junsu... ¿Qué creen que pasará? ¿Se volverá desquiciado como Yoochun? ¿O sumiso como Jaejoong? Déjenme sus comentarios por favor, muchas gracias por leer mi historia. Sus comentarios en el Blog de lala siempre los leo, muchas gracias de verdad, también pueden escribirme a getaway360@gmail.com si lo desean. ¡Hasta pronto!

6 comentarios:

  1. No puedo creer que Junsu haya caído de nuevo -_- me dan ganas de darle unos buenos golpes

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  2. Junsu fue tan debil... Aishhh nooooo cayó ante ellos. Yo quiero que sea él el tormento de Yoochun. Pero creo que le fanta coraje es demaciado blando. Amo a Yoochun asi de manipulador, perverso y dominante juro que siii, pero en esta historia quiero que pague un poquis sus karmas. No, lancerdad es que quiero verlo posecivo, celoso y arrepentido. Enamorado y bulnerable. Veee lo que haces niña me pongo incoherente con esto.

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  3. Junsu fue tan debil... Aishhh nooooo cayó ante ellos. Yo quiero que sea él el tormento de Yoochun. Pero creo que le fanta coraje es demaciado blando. Amo a Yoochun asi de manipulador, perverso y dominante juro que siii, pero en esta historia quiero que pague un poquis sus karmas. No, lancerdad es que quiero verlo posecivo, celoso y arrepentido. Enamorado y bulnerable. Veee lo que haces niña me pongo incoherente con esto.

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  4. No sé porque siento que Junsu se volverá loco o.o terminará matando a alguien, lol

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  5. Que fuerte!!! ahora Junsu ya cayó y fuerte!!

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  6. Que fuerte!!! ahora Junsu ya cayó y fuerte!!

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