Soy yo - Cap. 1

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"Si tan solo lo supieras.....el que se muere por tenerte.....soy yo."

Lo estoy haciendo de nuevo. Yo sé que no sirve de nada más que para alimentar mis falsas esperanzas. Es algo que simplemente no puedo evitar hacer. ¿Qué carta será ésta? ¿La número 100? ¿Por cuánto tiempo más seguiré con esto? ¿Escribir poemas y cartas al que jamás los leerá? No te puedes imaginar cuántas veces he soñado con el momento en el que te confiese los sentimientos escondidos en mi corazón. Ese hermoso momento en el que me dices que sientes lo mismo por mí. Después, te acercas lentamente a mi rostro y terminamos compartiendo nuestro primer beso. Pero claro, eso solo podría pasar en mis sueños. Quizás tú ni siquiera sabes que existo. De cualquier forma, ¿por qué lo harías? No hay nada realmente especial en mí. No soy inteligente, me distraigo fácilmente y tampoco soy lindo.

El sonido de las puertas de la cafetería al ser abiertas me saca de mis pensamientos. Mi cabeza voltea a tiempo para ver al que me deja sin habla. Una vez más, mis orbes oscuros se llenan con tu perfecta imagen. De nuevo puedo sentir esa ya familiar sensación en mí pecho. Los latidos de mi corazón incrementan su velocidad. Casi me siento desfallecer cuando esa hermosa sonrisa tuya aparece en tu rostro, causando que tus ojos se cierren de manera desigual pero que era un peligroso detonante para mi pobre corazón. No te puedes imaginar lo que ese simple gesto provoca en mí. Pero la persona que te hace sonreír no soy yo. Te veo caminar hacia aquel tipo quien te sonríe y te hace señas para que te vayas con él. Una vez que te sientes a su lado, coloca uno de sus brazos alrededor de tus hombros. Veo con celos a aquel tipo quien se ha atrevido a darte un beso en la mejilla. Él puede hablarte, besarte e inclusive tocarte cuando quiera y yo solo puedo observar desde donde estoy. Dejo salir un suspiro cuando siento el toque familiar de una mano posándose sobre mi hombro. Se de quien se trata sin tener que verlo. Solo conozco a una persona quien tiene ese particular aroma dulce a fresas. Volteo a ver la hermosa sonrisa de mi mejor amigo a quien considero como un hermano.

- Hola Jae.
- Junsu, ¿por qué tienes esa expresión tan triste? - solo puedo suspirar como respuesta. - Es por Changmin, ¿cierto? - asiento con la cabeza pero sigo sin decir nada. - ¿Por qué no le hablas? Digo, has estado enamorado de él por cuanto, ¿tres años? ¿No crees que sea hora de que te le confieses?
- No es tan sencillo. - le digo mientras veo como él se ríe junto con sus amigos.
- No sería tan difícil si al menos lo intentaras.
- ¿Cuál es el punto? Él ni siquiera sabe que existo.
- Bueno, habrá que hacer algo para cambiar eso. - Yoochun me sonríe mientras coloca un plato con una rebanada de pastel de chocolate delante de mí. Él es mi otro mejor amigo a quien, al igual que a Jaejoong, también considero mi hermano.
- Alguna sugerencia Yoochun? - le pregunta Jae.
- Bueno, estuve pensando mucho en ello, y al final te inscribí en el concurso de talento este viernes. - Abrí mis ojos en shock.
- ¡¿Qué hiciste qué?! ¿Por qué?
- Es una buena manera de hacer que él te vea.
- ¡No sólo él pero también la escuela entera! Además, ni siquiera tengo un talento.
- ¿Cómo puedes decir eso? Todos somos buenos en algo. Sólo tenemos que encontrar tu talento especial. - le dijo el pelinegro.
- Jae....- miré esperanzado a mi amigo.
- De hecho, yo creo que la idea de Yoochun es bastante buena.
- ¡Pero yo no tengo un talento!
- Por eso no te preocupes, nosotros te vamos a ayudar. ¿Verdad Yoochun? - asiente en respuesta - Tenemos 4 días para encontrar y practicar tu talento especial. - el rubio coloca su mano nuevamente en el hombro del menor. - Todo va a estar bien. Vamos a estar ahí para ti y, ¿quién sabe? No solo llames la atención a Changmin, sino que puede que incluso ganes el concurso. - Dejó salir un nuevo suspiro.
- Supongo que no tengo más opción que hacerlo. Puede que incluso sea divertido.
- ¡Ese es el espíritu!  - le dice el pelinegro - Ahora que eso ya está resuelto, es mejor que empecemos a comer antes de que suene la campana.

Mientras llevaba un pedazo de pastel a mi boca,  observé como Changmin seguía riendo y bromeando con sus amigos. Tal vez, sólo tal vez, este concurso lo podría ayudar con él. Sonrió ante la idea y continuó comiendo su postre.

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- Esto no puede estar pasando. - decía el cobrizo mientras descansaba su frente en la mesa.

Hace unos momentos, la presidenta del consejo estudiantil,  Jung Krystal, anunció a través del comunicador que todos los participantes del concurso de talentos deberían presentarse mañana en el auditorio a las audiciones. Deberán pasar dichas audiciones para que su participación en el concurso fuera válida.

- ¿Ahora que voy a hacer? - Junsu les preguntó a sus amigos con la esperanza de que le dieran algún consejo.
- Bueno, todavía tenemos hoy. Yo creo que podemos tener algo listo para mañana. - le decía un optimista Jaejoong.
- Jae tiene razón. Es más, ¿por qué no vamos hoy a tu casa? Estoy seguro de que entre los tres se nos ocurrirá algo.

Asiento con la cabeza pero aún me siento nervioso. No quiero hacer el ridículo delante de toda la escuela. Mucho menos delante de Changmin.

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- Esto no está funcionando chicos. - les digo mientras dejo que mi cuerpo se deslice al suelo. - Lo hemos intentado casi todo. Aceptémoslo, no soy bueno en nada.
- No digas eso Junsu. Todos somos buenos en algo. Es solo que ese talento tuyo sigue escondido. - le decía Jaejoong mientras masajeaba los hombros del menor para liberarlo de un poco de estrés. - Tenemos que seguir buscando.
- Pero Jae, las audiciones son mañana.
- ¿Y?
- Yo creo que deberíamos rendirnos.
- No digas eso Junsu. Esto ya no es por ese concurso, esto es para ti. Tú siempre te subestimas diciendo que no eres lo suficientemente bueno en nada. Si pudieras verte de la forma en que nosotros te vemos, te darías cuenta de la increíble persona que eres.
- Jaejoong tiene razón. Eres inseguro y la verdad,  no sé para qué. Con sólo ser tú mismo hace que te sobresalgas de los demás. Si me lo preguntarás, no podría negar que te encuentro muy lindo. - Junsu deja salir una pequeña sonrisa.
- Estoy de acuerdo con Yoochun. Eres muy lindo. Apuesto a que si tuvieras más confianza en ti mismo y le hablaras a Changmin, él vería la hermosa personalidad que tienes y de la que no se podría comparar con la de nadie más en el mundo. Él estaría consiente de que tal joya no puede conseguirse en ninguna otra parte y que sería el tonto más grande del mundo si deja ir tan valioso tesoro.
- ¿Ustedes realmente creen eso? - ambos chicos asienten afirmativamente. Sintiéndose conmovido por sus palabras, se limpia las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos. - Gracias. Ustedes son los mejores. No sé qué haría si no fuera por ustedes.
- No tienes que agradecernos Susu. Lo hacemos porque realmente nos importas. Eres como nuestro pequeño hermano. - el rubio lo abrazaba fuertemente.
- ¿Por qué no nos tomamos un pequeño descanso? Conozco un lugar en donde nos divertiremos mucho.
- Suena bien. ¿Qué dices Su? ¿Vendrás con nosotros?  - le pregunta el rubio.
- ¿A dónde iremos?
- No te preocupes. Estoy seguro de que les encantará. - le respondió un alegre pelinegro.
- Supongo que una pequeña distracción no nos vendría mal - le dijo Junsu.
- No se arrepentirán. - les dijo Yoochun.

Después de tomar sus cosas, salieron de la casa de Junsu y partieron al lugar donde Yoochun los llevaba.

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- ¡Omo! ¡Esto es realmente genial! - dijo un fascinado Junsu mientras observaba todo el equipo con la que contaba la habitación.
- Y todavía no hemos empezado. - le sonrió el pelinegro a la vez que encendía una máquina y una televisión plasma comenzara su descenso de donde originalmente estaba posada. La televisión se encendió y automáticamente el programa de karaoke se inició. Yoochun conectó el micrófono inalámbrico por USB a la pantalla y regresó a donde lo esperaban sus amigos. - ¿Alguna vez habían hecho karaoke?
- Sólo en mi casa. - le respondió el rubio.
- Yo también.
- Bueno, la cuestión es divertirse. - una sonrisa cruzó por su rostro. - Y ya sé que canción quiero cantar.

Se acercó a la pantalla y empezó a teclear en el teclado táctil de esta. Ambos chicos empezaron a reír cuando reconocieron la canción Gee! de las Girls' Generation. No sólo Yoochun cantaba, sino que también bailaba al ritmo de la canción. La forma en la que lograba igualar a la perfección la coreografía, le hacía pensar al cobrizo que Yoochun seguramente lo había hecho antes. Cuando la canción terminó, Junsu y Jaejoong empezaron a aplaudirle al pelinegro quien se reverenciaba ante ellos.

- Claramente has hecho esta canción antes. - le dijo el cobrizo.
- ¿Quién no ha intentado bailar esa canción? ¡Es increíblemente pegajosa! Ahora, ¿quién sigue?
- ¡Yo! ¡Sigo yo! - Jaejoong toma emocionado el micrófono que le tendía Yoochun y tras teclear unas cuantas palabras, el pegajoso ritmo de Paparazzi de Kan Mi Yeon llenó la habitación.
- ¿Qué tienen ustedes con las canciones de chicas? - se reía Junsu cuando Jae terminaba su canción.
- ¡Es divertido! ¡Vamos inténtalo!  - el rubio le pasó el micrófono.
- ¿Pero qué canción canto?  
- La que tú quieras. Recuerda que el chiste es divertirse. - le contestó el rubio.
- No me sé muchas canciones.
- Entonces intenta algo que sabes. ¿Cuál es tu grupo favorito?
- DBSK.
- ¡Waaa! ¿En serio? ¡Los amo! - respondieron al unísono Jae y Yoochun.
- Ue Kyang Kyang! - Se rió el menor - Con razón son Soulmate. ¡Hasta hablan al mismo tiempo! - los mencionados se miraron avergonzados. - Creo que ya sé lo que quiero cantar.

Sonrió para sí mismo cuando tecleó el título de Hug de DBSK en la pantalla. Tras aclararse la garganta, la dulce melodía se esparcía por el aire a la vez que Junsu empezaba a cantar. Cerró sus ojos para perderse entre la letra de la canción. No pudo evitar imaginarse el rostro de un sonriente Changmin mientras que su voz seguía perdiéndose con el aire. Cuando la canción llegó a su fin, volvió a abrir sus ojos, sorprendiéndose al ver que tanto Yoochun como Jaejoong se encontraban mirándolo en shock. Las miradas inmóviles de sus amigos lo ponían nervioso.

- ¿Qué sucede? ¿Tan mal estuve? - ambos parecían salir de su estado de shock con las palabras del menor.
- Junsu....- fue lo único que pudo decir el rubio.
- Wow. - siguió el pelinegro.
- ¿Eh? - preguntó un confundido cobrizo.
- Junsu.... ¡creo que ya encontramos tu talento! - gritó emocionado el rubio.
- ¿Qué talento? - preguntó confundido.
- Susu-ah, ¡puedes cantar! - exclamó Yoochun.
- Se equivocan. Yo no....
- No lo hagas. Ya sé lo que vas a decir. Estás por decir algo como "No puedo cantar, no puedo bailar y no sé hacer nada bien." Incluso si dices que no, ambos estamos de testigos de que tienes una voz increíble.
- Jae tiene razón Su. De verdad puedes cantar. Deberías intentar cantar algo para el concurso.
- ¿Creen que pueda hacerlo? Hablo de.... ¿cantar frente a toda la escuela?
- ¡Claro que puedes hacerlo! Además,  ambos estaremos ahí para apoyarte. - le animó el pelinegro.
- Teniendo en cuenta que no tengo opción,  supongo que lo podría intentar.
- ¡Con esa voz tuya estoy seguro de que al público le gustará! - le dijo el rubio.
- Aún no he pasado la audición.
- Lo harás. Deja atrás esos malos pensamientos. Recuerda,  todo esto es para ayudarte a tener más confianza en ti mismo.
- Jae tiene razón. Es hora de que empieces a valorarte más,  salir de las sombras y empezar a brillar para que todo el mundo vea. - le sonrió el pelinegro.
- Ustedes en serio me van a hacer llorar algún día. - ambos le sonreían. - Ahora sólo falta escoger una canción para la audición y otra para el concurso.
- ¿Qué tal algo para Changmin? - El rubio bromeaba con el menor.
- ¡Hyung! - El cobrizo se sonrojó por el comentario del mayor.
- ¿Qué? No es como si no hubieras estado pensando en él mientras cantabas Hug hace unos momentos. ¡Inclusive estabas sonriendo! - podía sentir su rostro volverse aún más rojo.
- Tal vez...- dijo avergonzado - Está bien. Si lo hice.
- Te sugiero que cantes una canción suave para la audición y una vocalmente más difícil para el concurso. Si trabajaras mejor tu voz, apuesto a que podrías lograr alcanzar notas muy altas sin problemas.
- Si ustedes lo ponen de esa manera, entonces voy a practicar mucho.
- ¿Alguna canción que te llame la atención cantar? - le preguntó Jae. El menor lo pensó unos momentos y después sonrió.
- Para la audición voy a cantar On & On de DBSK y para el concurso...será una sorpresa.
- ¿Qué? ¿No nos vas a decir? - el cobrizo negó ante las preguntas del pelinegro.
- Quiero que sea una sorpresa.
- ¿Eso quiere decir que de verdad estás contemplando en cantarle algo a Changmin? – el menor sólo podía asentir avergonzado. - ¡Lo sabía!  - Exclamó un emocionado rubio.
- Pero no estoy seguro si va a ir al concurso o no. - Dijo el cobrizo.
- No te preocupes por eso Susu-ah. Él va a estar ahí.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro? - Le preguntó Junsu.
- Créeme, lo sé.

Y vaya que lo sabía.

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Junsu se encontraba parado justo al lado de sus amigos. Esperaban con ansias a que la presidenta Krystal terminara de pegar los resultados de las audiciones. Una vez terminada su labor, ella les sonrió y se retiró. Los tres se amontonaron tratando de alcanzar a ver los nombres plasmados en aquella hoja. Los nombres estaban por orden de presentación. Los tres terminaron de leer cuando el nombre de Junsu apareció al final de la hoja. No sólo había pasado la audición, sino que también sería la última presentación. Estaba agradecido por no tener que ser el primero. Quería tener al menos un poco de tiempo para agarrar confianza antes de salir al escenario. Estaba muy agradecido y hasta en cierto punto, emocionado.

- ¡Te dije que lo lograrías! Estoy muy feliz por ti. - le sonrió el rubio.
- Reservaron lo mejor para el final. - le dijo Yoochun. - ¡Es perfecto! Apuesto a que podrás confesarle tus sentimientos a Changmin. Y si tomamos en cuenta que eres el último, será mucho más especial.
- Yo creo que tienes buenas posibilidades de ganarte no sólo el corazón de Changmin, sino que el concurso también. - añadió el rubio.
- Daré lo mejor de mí. No importa si gano o no el concurso. He decidido que sólo quiero que esa persona sepa de lo que siente mi corazón por él. - sonrió avergonzado.  - Quiero confesarle mis sentimientos a través de una canción que escogí especialmente para él. No pretendo decir su nombre ni nada. Así que probablemente no sabrá que la canción es para él. Por ahora solo quiero que sepa que estoy enamorado y cuando obtenga el valor suficiente, se lo diré directamente.

Sus amigos asintieron. Ambos sabían que el menor realmente estaba intentando ser más valiente para poder luchar por lo que quería. Para ellos, el que Junsu les dijera eso era una clara señal de que estaba dispuesto a intentarlo. "Pequeños pasos a la vez." Se notaba su avance al decir que quería continuar en el concurso. Eso era una buena señal. Él podía hacerlo. Ellos sabían que podía.

- Bueno, vayamos a la cafetería. ¡Estoy hambriento! - Dijo Yoochun.

Los tres se dirigieron en dirección a donde se encontraba la cafetería y tomaron asiento en su mesa de siempre. Estaban desempacando sus almuerzos cuando un chico se les acercó y le sonrió a Jaejoong.

- ¡Hola Jae! ¿Qué me cuentas?
- ¡Hola Yunho! ¡Me alegra que pudieras venir! Siéntate con nosotros. - El pelirrojo asintió y tomó asiento a lado del rubio.
- Chicos, él es Yunho. Va en mi clase de baile. Yunho, ellos son Yoochun y Junsu.
- Es un gusto conocerlos chicos. - les sonrió amablemente.
- Igualmente. - Dijeron al unísono.
- Espero que no les moleste que coma hoy con ustedes.
- Para nada. No es molestia. - le respondió Yoochun
- Es agradable conocer gente nueva. - Añadió Junsu.
- Hablando de gente nueva, también invité a un amigo con nosotros. Como olvidó su almuerzo en casa, fue a comprarse algo. Oh! Ahí viene. - Alzó la mano para indicarle a su amigo por donde lo esperaban.

Había muchos chicos que venían en su dirección, pero uno en particular sobresalía de los demás. Junsu podía sentir cómo su corazón aceleraba sus latidos con la visión de Changmin. "Él no estará caminando para acá, ¿verdad?" pensó para sí. Perdió todo pensamiento cuándo Changmin se detuvo a lado de Yunho y les sonrió.

- Hola chicos. Soy Changmin y también soy el mejor amigo de Yunho. - hizo una reverencia en respeto hacia sus hyungs.
- Es un placer conocerte Changmin. Mi nombre es Jaejoong. - el rubio le dijo.
- Soy Yoochun y él es Junsu. - el más alto les sonrió y asintió.
- Es un placer conocerlos. - Tomó asiento a lado de Yunho, pero dado a su posición, también quedaba al lado contrario de Junsu.

El menor estaba tratando de actuar lo más tranquilo posible delante de él, pero no era nada sencillo. Más que nada por el hecho de tenerlo a sólo centímetros de distancia. El saber eso hacía que su corazón latiera con más fuerza. Él era mucho más guapo de cerca. Gracias a eso, el menor podía apreciar mejor sus facciones. La madurez lo estaba convirtiendo en todo un hombre, aunque eso no le impedía conservar rasgos faciales de su niñez. Su alta y delgada figura, sumado a las facciones de su rostro, lo convertía en un exquisito espécimen de hombre.

Rápidamente bajó la mirada hacia su plato de comida, evitando así perderse entre los orbes oscuros que habían girado en su dirección y que ahora lo miraban curiosos. Temía que Changmin se hubiera dado cuenta de que lo había estado observando, aun cuando lo hacía a través del rabillo del ojo. No quería que él creyera que era algún tipo de stalker. Jaejoong debió percibir su nerviosismo porque empezó una conversación entre todos, aligerando así el ambiente. Junsu estaba realmente agradecido de tener de amigo a alguien tan divertido y amigable como Jae. En poco tiempo, había logrado tenerlos al borde de lágrimas por tanta risa. Empezó a compartir sus historias vergonzosas de sus clases de baile y un avergonzado Yunho les dijo de la vez en que tenía que hacer unos movimientos que requerían mucha flexibilidad pero qué de tanto esfuerzo, acabó por romper sus pantalones. Como no tenía un extra par, tuvo que pedirle prestado su uniforme al conserje de la escuela para poder regresar a su casa. Para suerte de Yunho, las clases de baile eran en la tarde y no muchas personas llegaron a verlo. Eso sí, sus compañeros de baile, e inclusive el maestro, se dieron la risa de sus vidas. Junsu no se pudo contener y terminó riendo su risa tan característica.

- Ue kyang kyang! - ante el sonido de su delfinezca risa, los demás estallaron en más risas.
- Junsu-ah, tienes una risa bastante curiosa. - le dijo Yunho.

El menor sintió su rostro enrojecerse. Era conocido por tener una risa parecida a los sonidos que hacía un delfín. Se sentía un poco avergonzado por habérselo dado a conocer a Yunho y a Changmin.

- Perdón. Me dejé llevar. Es que Yunho hyung es muy divertido. - el mayor le sonrió.
- Yo creo que tu risa es bastante linda. - no fue Yunho quien lo había dicho, sino Changmin. No sólo eso, también le sonreía tiernamente.

Si el comentario de Yunho lo había hecho sonrojar, ahora sentía que su rostro ardía y que su corazón amenazaba con estallarle. Comenzó a reír nerviosamente. Jaejoong y Yoochun compartían la misma sonrisa, parecían estarse aguantando de no ponerse a gritar como fanboys emocionados.

- Gracias. - fue lo único que salió de su boca tras haberse calmado un poco.
- De nada. - le sonreía.
- Oye chicos, ¿ustedes van a ir al concurso de talento este viernes? - les preguntó Yoochun.
- Yo creo que sí. Changmin y yo estábamos planeando en ir juntos. ¿Quieren ir con nosotros? - los demás asintieron emocionados.
- De hecho, Junsu va a participar y queríamos ir a animarlo. - les dijo Jae.
- ¿En serio? ¡Que padre! Yo también quería participar pero después de ese incidente con mis pantalones, pues la verdad las ganas se me quitaron. La verdad es que no quiero pasar por eso de nuevo, y menos en público. - comentó avergonzado Yunho.
- ¿Y qué vas a hacer? - le preguntó curioso Changmin a Junsu.
- Estoy planeando en cantar una canción. - le contestó un poco nervioso.
- No sabía que podías cantar,  ¡es asombroso! - le sonrió el menor. Estaba agradecido de estar sentado porque seguramente se hubiera caído directito al suelo si hubiera estado de pie.
- ¿Qué vas a cantar Junsu? - le preguntó Yunho.
- ¡No ha querido decirnos! Sigue diciendo que es un secreto. - se quejó el rubio.
- ¿Con que un secreto eh? - mirando a Junsu quien solo asintió en respuesta - Supongo que ya lo sabremos el viernes. - le sonrió el mayor.
- Y estaremos ahí para animarte. - agregó un sonriente  Changmin. ¿Qué había dicho? ¿De verdad le había dicho que iba a estar ahí para animarlo? ¿De verdad iba a estar ahí? - Te lo agradecería mucho. Gracias. - le regresó una tímida sonrisa.
- Omo! ¿Tan tarde ya? - todos voltearon a ver al rubio. - ¡Tenemos clase en 5 minutos!
- Supongo que ya nos tenemos que ir. - Yoochun les dijo. Los demás asintieron y se levantaron de sus asientos.
- ¡Nos vemos después chicos! - se despidió Yunho de ellos con una sonrisa.
- ¡Los esperamos el viernes después de clases! ¡Adiós! - se despidió el menor de ellos. Antes de irse detrás de Yunho, le dedicó una última sonrisa a Junsu.
- Waaa! ¡Changmin acaba de sonreírte! - un emocionado grito vino por parte del rubio mientras caminaban de regreso a su salón. Junsu sólo pudo sonrojarse.

Seguía sin poder creer que tan solo unos momentos atrás tuvo al mismísimo Shim Changmin delante suyo. Parecía producto de una de sus tantas fantasías con el menor. Pero no, esto era la realidad. Las pequeñas marcas en sus muñecas eran prueba de ello. Y es que mientras almorzaba con ellos, en varias ocasiones se había pellizcado las muñecas por debajo de la mesa para comprobar si de verdad todo eso no era producto de su imaginación. Sonará algo tonto pero de verdad lo había hecho. No todos los días podías tener al hombre de tus sueños hablándote y sonriéndote de esa manera que derrite a cualquiera. Es obvio que lo primero que pensarás es en sí no es solo una cruel broma de tu subconsciente. Quería comprobar la veracidad del asunto y pues pellizcarse fue lo primero que se le ocurrió.

- No sólo eso. ¡Incluso le dijo que iría al concurso a animarlo! - añadió el pelinegro. Ante eso el ligero rubor en sus mejillas se tornó visiblemente más rojo.

El menor sabía que haber tenido a Yunho y a Changmin comiendo con ellos había sido idea de Jaejoong. No sabía lo cierto que había estado el rubio cuando le dijo que Changmin iba a estar ahí en el concurso. Por algún motivo, había logrado mantener la compostura y no dejarse desmayar ante su amor platónico de tanto tiempo. Ok...tal vez desmayarse era un poco exagerado, pero seguramente la rojez en sus mejillas hubiera delatado sus sentimientos al más alto. No quería que el menor supiera de sus sentimientos hasta que estuviera listo para confesarse. Pero gracias al rubio, sus planes han cambiado. Conociendo el hecho de que Changmin iba a apoyarlo en el concurso, decidió que se confesaría ese mismo día. Temía que si Changmin le seguía hablando en forma amistosa, sería la única forma en la que él podría verlo, como un amigo y ya.

Después de que llegaran al aula y de estar sentados en sus respectivos asientos, el menor volteó a ver a sus dos amigos.

- Chicos... - ambos voltearon a verlo curiosos. - He decidido que le confesare mis sentimientos a Changmin este viernes después de mi presentación. - Lo dijo en voz baja de modo que solo ellos podían escucharlo. Ambos intercambiaron miradas sorprendidas.
- ¿Estás seguro? - le preguntó el rubio. El menor sonrió ligeramente y asintió.
- Tengo miedo de que si continúo hablándole en forma amistosa, sólo podrá verme cómo un amigo. El concurso es en tres días. Si voy a hacer esto,  necesito practicar mucho. - sus amigos le sonrieron de manera comprensiva.
- Sólo procura no esforzarte demasiado, ¿ok? - el menor asintió.
- No se preocupen, conozco mis límites. Yo sé cuándo es hora de parar.

Estuvieron de acuerdo con él. Sabían lo importante que era esto para el menor. Era un movimiento bastante valiente por parte del cobrizo, ellos honestamente deseaban que todo saliera bien para su pequeño "hermano". Con eso arreglado, regresó la mirada hacia el frente de la clase. Justamente iba entrando el profesor para dar inicio a la clase.

El menor estaba consciente de que tenía mucho qué hacer. Antes, sólo había pensado en aprenderse la canción para el concurso y ya. Ahora las cosas dieron un giro inesperado. Tenía que trabajar extra duro para que su canción sonara lo mejor posible. Tenía que arrasar con cada nota si quería transmitir sus sentimientos a través de ella. Changmin iba a estar ahí,  no sólo eso, iría a apoyarlo. Quería impresionarlo, dejarlo realmente impresionado. Sonará un tanto cursi, pero quería que su voz fuera capaz de mover el corazón de Changmin hacia su dirección. Después, le diría los sentimientos que su corazón guardaba. Tanto que hacer y poco tiempo para ello. Aunque si al final lograba conquistar el corazón de Changmin, todo habría valido la pena.

4 comentarios:

  1. Anónimo9/14/2016

    Hermoso, queremos ver que tal le va en la presentación...

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  2. Me ha encantado, creo q debería dar un giro y cantar algo sexy XD, pero si quiere ser amoroso y cantar algo suave También lo apoyo C:

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  3. Es muy hermoso espero que junsu logre su cometido y que changmin acepte los sentimientos de junsu

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  4. Que hermoso, Junsu va con todo por Changmin, donde quedo lo penoso, jajaja...

    Gracias!!!

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