KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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She’s Gone

Titulo: She’s Gone
Autor: Aki
Pareja: YooSu
Género: Lemon
Extensión: Oneshot
N/A: Para mejor atmósfera escuchen la canción de G.Dragon “She’s gone”.
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“Hay un rumor extraño de un tipo que fue a todas partes para encontrar a alguien”

“Hay un rumor extraño de un chico que se desvaneció con un grito en la noche hace unos días”


Sintió su propia respiración agitada de tanto pelear contra aquella cuerda que lo sujetaba recelosamente contra la silla.

Estaba aterrado, asustado, confundido.

Y cada vez que intentaba gritar pidiendo ayuda se sentía ahogar por aquella mordaza que cubría su boca. ¿Que podía hacer entonces?

No había nada que hacer.

No sabía cómo salirse de esa.

Estaba perdido.

Y estaba el hecho de que no sabía cuánto tiempo había estado en ese lugar atrapado, pero tenía hambre y sueño. El forcejear incansablemente lo desgastaba y no quería dormir, no sabía lo que podría pasar una vez cerrase los ojos.

Pero no fue necesario esperar a dormir para que la bestia apareciera verdad?

Alzó la mirada hasta detenerla en aquella figura escondida por las sombras. Y podía imaginarse cualquier sádico sujeto, o una fan extremadamente dañada de su cerebro pero jamás hubiera logrado imaginar algo como ello.

El temor que hasta en esos momentos le habían predominado se esfumaron con solo mirarlo entrar,… si… al mirar ese elegante traje que le recordó la época victoriana, y esa pálida piel que brillaba con la poca luz de la luna que lograban filtrarse por la reja, había quedado hechizado por su simple elegancia.

Se sintió algo inseguro y nervioso.

Y lo observó caminar con suavidad y cinismo hasta él.

Y justo cuando sintió aquella fría mano tocar su piel se dio cuenta de que se encontraba más que perdido en aquella situación. Pero en esos momentos ya no podía hacer nada más que perderse en esos profundos y sensuales ojos.

Lo había hechizado, ya incluso había olvidado que se encontraba atado de las manos en un estúpido, frió y oscuro cuarto de quien sabe dónde.

Sintió entonces su boca libre de aquella maldita mordaza que retenía su voz.

- Por qué? - articulo temeroso, dudoso de la posible casualidad.

Casualidad?, podría ser aquello casualidad? O simplemente Kim Junsu era demasiado ignorante y tonto. Porque un secuestro no es ni remotamente cercano a la casualidad.

Pero se sentía extremadamente confundido por estar justo frente a quien jamás creyó siquiera acercarse un centímetro.

-…- pero una sonrisa sarcástica fue su única respuesta devolviéndolo a su terrible realidad.

Y forcejeó nuevamente lastimándose los brazos y dejando libre un pequeño gemido causado por el dolor.

-Tranquilo, no queremos que lastimes ese hermoso cuerpo.- escuchó susurrar cerca de su oído, sintiendo como su propia piel se erizaba por sentir su aliento chocar contra su piel y sintió como sus mejillas se sonrojaban hasta tal punto que eran visibles fácilmente ante aquella oscuridad.

Pero no se dio cuenta cuando la mano de aquel chico fue a parar hasta sus labios.

Se sorprendió de su tacto, se sorprendió de sentir como delineaba el contorno de sus labios con sus dedos. Simplemente le pareció increíble.

Fijó su mirada en los ojos brillosos de su secuestrador. Intentando comprender su actitud, sus intenciones.

Y no encontró nada más que una mirada que… simplemente lo confundió.

- Por qué?.- preguntó de nuevo.

-No tiene porque haber un por qué cierto? – sonrió acercándose a su rostro.

Dejándose hechizar por su sensualidad se dejo llevar y termino de acercar sus labios hasta él sin saber que lo que había hecho era darle una invitación para que se acercara y lo tocara, y lo supo porque tras ese roce de labios sintió la sonrisa formarse en el otro. Y eso lo asustó por que no estaba seguro de lo que había hecho ni como decirle que no era lo que pensaba.

Se separo a bruscamente desviando la mirada hasta el rincón más oscuro y alejado de ellos, creyendo ser incapaz de volver a mirarlo sin sentirse atraído por aquel embriagante chico.

-Lo .. lo siento… yo..humm.- quería disculparse pero fue interrumpido al sentir aquellos carnosos labios bajar por su cuello, besando, lamiendo, deteniéndose hasta donde cuello y hombros se unen para atacar violentamente esa parte blanca de piel y succionando hasta formar una especie de chupetín.

-Yo.. no me disculpare..- sentenció entre beso y lamida sintiendo el cuerpo del menor temblar.- debes entender…

Pero se perdió en el tibio cuerpo que lo enloquecía sin terminar de completar sus explicaciones.

Así que sin poder seguir con aquellas malditas ganas por hacerlo suyo lo atacó devorando ansiosamente sus labios, en un beso que no era ni remotamente suave ni delicado. Quería saborearlo, degustarlo, grabarse ese sabor a dulce que el otro poseía ignorando por completo si Junsu estaba en desacuerdo con ello. Pero diablos jamás sintió resistencia del pequeño y hasta creyó que le devolvía cada uno de los voraces besos.

Y eso solo incrementaba el deseo por poder poseerlo.

- entender… qué.- preguntó entre jadeos queditos, sintiéndose avergonzado por aquella situación tan increíble e incoherente.

Pero esa boca, dios esa boca no lo dejaba razonar y no solo se sintió prisionero de unas molestas cuerdas, si no del deseo intermitente que comenzaban a apoderarse de su cuerpo.

Y como era de esperar no obtuvo respuesta, y si la obtuvo no la escucho porque la adrenalina comenzaba a nublarle los sentidos.

Los toques de su mano fría contra su torso ahora descubierto no aminoraban el deseo por sumergirse y dejarse llevar por la locura y el placer de aquello.

Y no es que se estuviera resistiendo, porque no podía, ni quería.

-Diablos Yoochun!.- gritó al sentir una fuerte mordida en su pezón, dejando a un lado el hecho de lo informal en como se había referido a su Hyung.- ahh-

Y dejándose tan solo en sentir cada una de esas carisias, en sentir como aquellas grandes pero finas manos se deslizaban por debajo de sus pantalones acariciando descaradamente su anatomía, y sin saber interpretar aquella mirada que lo torturaba con una pregunta muda.

Y solo supo asentir levemente tratando de ocultar su vergüenza… y su descaro. Mientras su anatomía ya desnuda era devorada por unos carnosos labios que solo jugaban con la poca lucidez y cordura que aun poseía.

Pero al diablo todo aquello.

Porque el tener el reflejo de aquellos ojos negros que jamás lo habían mirado y que ahora prácticamente comían cada parte de su piel y de su cuerpo hacían valer la pena de ser secuestrado aun importando poco lo que pase después.

Pero ya nada importaba a esas alturas donde Kim Junsu se dejaba seducir por su sínico y sensual secuestrador.

Y podía decir claramente que jamás había sentido carisias como esas en su corta vida, y se sentía completamente perdido por el deseo y la lujuria que aquel personaje comenzaba a explotar claramente en él, y sabía manejarlo, sabía utilizarlo, y a él no le quedaban mas esperanzas de alguna clase de ayuda y tampoco sentía las ganas de ser liberado.

No cuando tras meses de mirarlo de reojo, casi como un fan acosador y deseando que por mera casualidad volteara a verlo aunque sea una mísera fracción de segundo lo tenía de aquella manera, aunque no en la mejor de las circunstancias.

Supo que estaba completamente perdido desde el momento que lo vio parado frente a él, porque jamás se resistiría a un personaje como le resultaba Park Yoochun.

Aunque aun quedaba la incógnita del Por qué, por qué él?

No pudo evitar arquear la espalda mientras su mirada se veía nublada por ese cosquilleo intenso y placentero que recorría toda su columna vertebral, ese era el éxtasis, el orgasmo más largo que hubiera experimentado.

-Eres delicioso…- susurró contra sus labios dándole un poco de su propio sabor, pero esa boca, esos labios lejos de detenerse dieron contra su oído y no pudo recordar sensación mas agradable y placentera que sentir a ese cretino respirar fuerte contra su oreja.

El pelinegro se alejó por un momento de aquel delirante cuello solo para mirarlo unos segundos sonriéndole con indescriptible cinismo al notar la lujuria y la pasión dibujada en los ojos de su rehén, haciéndole saber que eso no esta ni cerca de terminar.

Esperaba mas, pedía mas, quería mas de aquel delicado y dulce cuerpo que llevaba semanas interminables deseando, sin apartar sus penetrantes y oscuros ojos se sentó a horcajadas sobre el regazo de Junsu, rozando su trasero contra la nuevamente despierta hombría del otro.

-te gusta?- y movió su trasero empujándolo contra él, recibiendo como respuesta un inigualable gemido gatunal tan cargado de pasión, y mientras el otro echaba su cabeza hacia atrás devoro su mandíbula con besos y lamidas.

Con aquellos besos y entre aquellas falsas embestidas que daba Yoochun contra su cuerpo y las increíbles ganas de venirse, sus brazos fueron liberados de aquellas apretadas cuerdas.

Pero lejos de lo que cualquier persona en su sana sensatez haría y con sus manos emocionadas por su recuperada libertad cayeron una contra el sedoso cabello negro y la otra contra la nuca de aquel delirante personaje.

Ya no había nada que pudiera hacer contra ese hecho, había sido literalmente devorado por el lobo y solo quedaba dejarse al caluroso infierno al que se dirigía.

Y de un solo jalón sintió su cuerpo alzado por el otro hasta sentirse chocar contra el frió mármol de la pared y tal parecía que su cuerpo tenía instinto propio ya que inconscientemente había enrollado sus piernas en la cintura del otro y por dios que no se reprochaba. Las manos del mayor presionaron con mayor avidez su trasero juntándolo y empujándolo contra su ya notorio problema.

Y como si estuvieran faltos de tiempo buscó propiamente con sus manos aquel bulto palpitante que tanto deseaba.

-ahmm..- aquel gemido golpeó contra sus oídos con una bestial fuerza que se sintió a si mismo retorcerse contra aquel duro cemento.

¿Cuánto tiempo le tomaría para poder sentirlo?

Pero fue mas el tiempo de formular aquella pregunta que el sentir su cuerpo desnudo por las rápidas y calientes manos del pelinegro y solo deseo que llegara mas rápido a aquel punto por que las sensaciones y las ganas de sentirlo dentro lo mataban.

-Sabes… sabes dónde está el punto g?.- dijo presionando una parte que le desencajó y le hizo cerrar fuertemente los ojos mientras se mordía tratando de retener un muy escandaloso gemido.

-aaaa….- embriagado por aquel intenso placer que le hacía sentir en el mismo paraíso o nirvana o como diablos le dijeran se arqueó un poco contra la pared- .. por dios hazlo…

Se escuchó suplicar desesperado importándole poco que no fuera preparado, e ignorando que aquello podría doler…

Luego un rápido e intenso dolor.

Porque si que dolía como el demonio.

El mayor se inclinó un poco sobre el, empujando su miembro un poco mas dentro de él tan solo con el simple hecho de inclinarse y arrancándole un leve quejido del menor, tratando de distraerle de su posición le sonrió tranquilizadoramente mientras acariciaba con delicadeza su rostro, y eso lo desencajo, porque ya no era el irónico y cínico muchacho que lo había tenido secuestrado, y digo había, porque con su reciente libertad bien podría apartase y salir corriendo.

Pero eso era perderse del placer carnal que el otro le ofrecía.

Y estaría loco si lo rechazara.

Podía ver en sus ojos eso, que tan tontamente no había podido descifrar antes en el mayor y podía jurar que se sentía feliz.

-Be… bésame.-Pedía descaradamente porque necesitaba besarlo, moría por besarlo y mientras se agarraba de sus anchos hombros queriendo aguatar tanto placer Yoochun se adelantó hacia el acariciando apenas sus labios contra los de él y se sintió empujarse el mismo contra Yoochun

Y entonces sintió su propia vida huir de su cuerpo.

Las embestidas fueron tortuosamente lentas, deliberadamente suaves y sintió sus uñas clavarse en la espalda del otro, estaba seguro que tanto placer era un pecado, pero entonces el sería el mayor pecador del mundo.

Y tan rápido como comenzó a moverse y mientras la profundidad de las embestidas se acrecentaba dejó escapar gemidos cargados de placer, y entre cosas que jamás pensó, logro escuchar claramente aquellas que el otro le decía y que tan tontamente comenzaba a creer.

Y comprendió entonces que no solo había sido secuestrado… sino también había sido capturado su corazón, y eso estaba seguro nunca lo liberaría.

Y que la razón por la que lo había traído hasta ese inhóspito cuarto a hacerle lo que le hizo no fue más que por los malditos celos.

“Hay un rumor extraño de un tipo que fue a todas partes para encontrar a alguien”

“Hay un rumor extraño de un chico que se desvaneció con un grito en la noche hace unos días”


Fin

Por siempre Juntos

Titulo: Por siempre Juntos
Autor: Aki
Pareja: HoMin
Género: Slash
Extensión: Ones-hot
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Todo era diferente ahora, algunas cosas habían cambiado, él había cambiado.
Pero sabía que él no tenía la culpa.
Y tampoco los culpaba a ellos.
Si debía culpar a alguien… el destino tendría la culpa.


- Estas más delgado.- sonrió tristemente dándose cuenta de ello.
-Lo sé.- respondió secamente. ¿Cómo no podría saberlo, si todo el mundo se encargaba de recordárselo?. Debía admitir que en un principio no lo había notado, aun tratándose de su propio cuerpo, pero entonces escucho las críticas, si, las hermosas criticas que ahora se encargaban de atormentarlo.

“Su semblante es triste, ha perdido mucho peso, sin duda es el más afectado de todos”- escucho de aquella reportera.

Y aquellas palabras aun se encontraban guardadas en su mente, y como las odiaba, si hasta había destruido su departamento en ese arranque de furia. No quería ser visto como la víctima, aquella que solo recuerdan para compadecerla.
Entonces comenzaron a llegar las cartas de las fans.
Pidiéndole, rogándole, a veces hasta regañándolo y diciéndole que comiera bien, que se cuidara, que pensara en su familia… en sus amigos.
Pero nadie lo sabía.
Nadie sabía cómo se sentía en verdad.

- Deberías comer mejor.- sonrió irónicamente, ¿Cuántas veces había escuchado eso?
-Lo hago hyung.- estaba cansado de todo ello, pero no podía evitarlo. No es que no comiera lo suficiente, es solo que estaba perdiendo el gusto por ello.
-Changmin…
-Estoy bien hyung.- mintió. Aunque era más una mentira para si mismo

No quería admitirlo pero…

“Estaba a punto de romperse en pedazos”.

- solo… es que extraño todo - Los extrañaba, extrañaba las risas, las peleas, las bromas, extrañaba los imparables entrenamientos, los escenarios, cantar junto a ellos …
Extrañaba toda su vida pasada.
Y como poder evitarlo.
Los extrañaba a ellos también.
Y ninguna persona, entendería lo que realmente le costaba vivir tan alejado de ellos.
Podrían decir miles de cosas y jamás estarían tan cerca de la verdad.
- Entonces, porque te niegas a verlos.
- … sabes que estoy ocupado.
- mientes.- otra sonrisa desganada, cuantas veces tendrían esa charla?
Es la tercera vez que se encuentran y siempre terminan diciendo lo mismo.
- Yunho...- se levanto del sillón y miro a través de la traslucida ventana.- lo sabes mejor que nadie…
Y esperaba que terminara yéndose como las veces anteriores. Decepcionado por su orgullo y por su necedad. Esperaba que se fuera a refugiar a los brazos de Jaejoong, diciéndole que lo intento.
Esperaba que terminara abandonándolo como los demás.
Porque así se sentía.
Abandonado, traicionado, desechado.
Y creía que sus hyungs tal vez no lo necesitaban.
Si después de todo no les importo lo que pasara con él. No les importo abandonarlo y dejarlo a su suerte.
-Cuanto tiempo crees que puedes seguir así?.- pregunto molesto.
-Estoy bien.- desvió la mirada, algo que antes era imposible.
Changmin desviaba la mirada.
- Ya basta Changmin.- se acerco a él.- que ganas haciéndote el fuerte? Sabes que todos nosotros estamos pasando lo mismo, no eres el único al que le afecta-Grito molesto.
-Si, pero no fui yo el que decidió demandar a la compañía- respondió sin pensarlo, maldiciéndose casi inmediatamente por la estupidez que acababa de decir. Agacho la mirada.
Yunho retrocedió unos pasos, volviendo a dibujar esa sonrisa tan forzada y cansada.
-Tal vez no hayamos sido los que demandamos… pero si somos los que abandonamos a nuestros amigos, no te parece que hicimos algo peor que lo que hicieron ellos Changmin?
Sintió ese vacío en su interior. Claro que lo sabía.
-Ya basta hyung.- respondió alejándose, tratando de no quebrase enfrente de él.
Porque lo último que deseaba era llorar en su presencia
-Ya vete.
-Quieres que me vaya?- pregunto enarcando una ceja de incredulidad.
-Vete hyung.- volvió a repetir.
Apretó los puños, se sentía peor de lo que de por sí ya estaba, y lo escucho alejarse.
Levanto la mirada solo para ver la figura de su hyung desaparecer por el departamento.
Perdiéndose, alejándose y sintió que algo había hecho click en su interior dándose cuenta de otro error.

Dejarlo ir.

Se deslizo por la pared, cayendo al suelo lentamente, dejando escapar pequeños quejidos, dejándose al llanto que tanto trataba de reprimir frente a Yunho.
Estaba cansado.
Y su hyung no lo comprendía. No entendía que todo para él era lo doble de difícil que para los demás. Y estaba cansado, de esforzarse, de luchar y dejar su vida en cada cosa cuando lo único que recibía eran críticas. Porque en comparación de sus hyungs, el no tenia tanto talento como Junsu, ni gracia como Yoochun, mucho menos el físico de Jaejoong.
No tuvo más opción. Sm lo había presionado tanto que casi lo asfixiaba, y como podía decirle eso a ellos? Si lo habían dejado solo, ofreciéndolo abiertamente a los tiburones.
Entonces comenzaron su guerra.
Una de dimes y diretes.
Una donde no quería participar y aun así termino más que involucrado.
Y lo peor de todo.
Una donde no podía irse al lado de los buenos.
Al menos todo estaba bien porque los dos permanecían unidos.
Porque permanecía a su lado.
Pero entonces todo empeoro.
Todo cambio.
Él cambio.
Y como olvidar aquella sensación de pérdida cuando Yunho comenzó a grabar su Drama, y entonces término perdiéndolo a él.
Ya no tenía más opción, ya no tenía como defenderse.
Aceptar aquel papel como protagonista fue repentino, algo que jamás había esperado, y que se presentaba abiertamente ante sus ojos.
Una oportunidad de zafarse a la continua rutina que se había convertido su vida.

Debía admitir que le sirvió, aunque sea un poco, y comenzó a llenarse de trabajo imparable, de nuevo, aun cuando viajar constantemente le robaba sus energías y todo su tiempo.
Pero fue una oportunidad que pedía muchos sacrificios.
Y todo tiene un precio.
Uno de ellos era no volver a verlos.
Tal vez era traicionarlos, porque así sintió que hacía.
Pero que más podía hacer.
Si desde un comienzo lo habían destinado a morir en aquel medio.
Le habían dado una muerte prematura a su carrera.
Y no podía permitirlo. Porque habían más personas detrás de ese sueño. No era solo él. No era solo Changmin.

Y ahora se daba cuenta de algo más.
Había perdido todo. Todo.
Ya no había nada más.
Estaba perdido.
Y no podía gritar.
No podía pedir ayuda.
No podía salirse de eso. No podía correr.
Estaba hundido hasta el cuello, y quien sabe cuando terminaría de ahogarse.
Aun así no culpaba a nadie, ni siquiera a si mismo.
Simplemente era el destino.
El que deseaba verlo acabado y destrozado.
Y por qué no? si así lo quería eso tendría.
Se levanto torpemente de su lugar, dirigiéndose al pequeño mueble de la sala y abrió la puerta más grande sacando una botella de vino y una copa.
Paso horas bebiéndose aquella botella y las demás que había.
Entendió que se había convertido en un muñeco de la sm, un vil títere que manejaban a su antojo.
En eso se había convertido Shim Changmin.
Acaso sus hyung entenderían eso?
Acaso Yunho podría imaginar los grandes errores que a cometido y podría perdonarlo?
Estaba harto.
Harto de no poder defenderse, de no poder decir a la prensa y a sus amigos que él pensaba como ellos, que el también deseaba zafarse de ese estúpido contrato que ahora no solo lo condenaba a trabajar por trece años, si no que lo obligaba a distanciarse de sus amigos, de sus compañeros, de su familia.
Porque no lo sabían?
Dbsk se había convertido en su familia.
Aventó la botella en uno más de sus arranques de rabia, botando la botella contra la pared y salpicándose de la oscura sustancia de esta y esparciendo los vidrios por la alfombra
Grito, grito como nunca, aventando todo a su alrededor.
Rompiendo los estúpidos cuadros que supuestamente tendrían que calmar su soledad con sus magníficos colores, y entonces lo encontró.
Aquel periódico con el titular en grande. ”Tvxq conquista nuevamente a sus fans” Uno de los logros más grandes de su vida, cuando regresaron a Corea y atraparon a todos con MIROTIC, fue grandioso, sorprendente, magnifico.
Y vio su rostro en aquella fotografía, junto a todos sus amigos, junto a él.
Y vio la sonrisa de Yunho.
-No te vayas.- grito- no te vayas.
Espesas lágrimas brotaron manchando el papel.
-No te vayas Yunho, no me dejes, no como ellos.
Y tomo aquella hoja grisácea entre sus brazos, apretándola fuertemente, tratando de impedir que aquellos hermosos momentos se escaparan de su mente otra vez.
-No te vayas, yo lo siento Hyung… lo siento, yo de verdad lo siento.
-Maldición Changmin!!!.- levanto la mirada, y lo vio de pie frente a él-que diablos estás haciendo?
Lo vio parado frente a él.
Asustado?
Y quiso huir, levantarse y correr, esconderse en algún lugar, cualquiera, no importaba donde, pero no quería ver la mirada de Yunho.
No quería que lo viera tan destrozado.
No quería que lo viera en ese estado, donde no quedaba nada de su orgullo, nada de su actitud, nada de él.
Pero no pudo, su cuerpo no respondía, no podía moverse, se sentía clavado al suelo y pegado a ese tonto periódico.
Era humillante.
Sin duda había tocado fondo. Ya todo estaba perdido.
-Eres un idiota, un tonto.- escucho en un susurro, sin percatarse de en que momento su líder había llorado.
No, Yunho aun seguía llorando.
Y sintió los brazos de su hyung rodearlo, brindándole un calor que lo hacía sentir mejor, y que calmaba su corazón.
-Diablos Min eres un idiota.
-Lo siento hyung.- logro pronunciar por fin, entre los gimoteos, logro pronunciarlo.
-No Changmin, yo lo siento.- susurraba sin dejar de envolverlo entre sus brazos, correspondiéndole y aferrándose a su ropa.
No quería dejarlo, no esta vez.
No quería dejarlo ir otra vez.
No lo soportaría.
-todo estará bien,… todo estará bien.- escuchaba su voz, meciéndolo, tranquilizándolo.- todo estará bien Chagmin.
-perdón hyung.- se disculpo, mientras cerraba los ojos, dejándose llevar por las suaves caricias de Yunho.
-porque te disculpas?.. heee, porque te disculpas pequeño?.
-Por hacer que te quedes conmigo.- murmuro – yo lo siento, no quería que pasaras por esto.
-Entonces con quién crees que debería estar?.
- con Jaejoong hyung.
-No Changmin, si no estuviera contigo, no podría soportar todo esto, porque sabes.. .- callo antes de pronunciar lo de más.
- que hyung?- pregunto intrigado por el repentino silencio del otro.
-Por qué…..- depósito un suave beso sobre sus fríos labios.- Por que te quiero, más que a nada en el mundo.
Changmin sonrió ante tal respuesta.
Ahora lo sabía.

- - - - - - - -

Abrió los ojos, mirando la blanca cortina que se mecía por el viento, se sentía ligero, por primera vez, aunque los ojos le dolieran por el llanto del día anterior, y percibió un dulce aroma, uno que no sentía desde hace algunos meses.
Y escucho unas risas que desde hace mucho añoraba.
Se levanto apresurado dirigiéndose a la cocina.
Pero se detuvo antes de abrir la puerta.
-No es un sueño verdad?- y no quería que fuera uno, eso sería demasiado cruel.
-claro que no lo es.- escucho detrás de él.
-Huyng.- sonrió sinceramente por primera vez desde hace mucho.
-Vamos Changmin, que me muero de hambre.- ordeno abriendo la puerta mientras lo tomaba de la mano.
Entraron a la sala, encontrando a Junsu junto a Yoochun peleando por un panecillo, y a Jae con la comida sobre la mesa.
Ambos sintieron que el corazón se les encogía de Felicidad.
Estaban de nuevo Juntos.
Los cinco…
- Que hacen aquí?- pregunto contento.
-Pues que no has escuchado ese dicho “ si la montaña no va a ti, tu ve a la montaña”?, así que como tu no querías ir a vernos tuvimos que venir nosotros.- explico rápidamente Yoochun.
-Además de que me preocupaba verte tan delgado, si sigues así vas a desaparecer.- sentencio Jae.
-Lo siento hyung, pero es que extraño tus comidas.-
-No, yo vine a reclamarte por qué no fuiste a mi presentación en la obra.- Reprocho Junsu cruzándose de brazos, como lo extrañaba.
-lo siento hyung.- sonrió contento por el adorable puchero que su hyung le daba y casi olvidaba.
Tomo asiento junto a Yunho, sonriendo y mirando aquella escena que se obligaría a tatuar en la retina de sus ojos.
Estaba bien de esa forma, así, como siempre debería estar.
Que más daba la Sm, si podía estar junto a esas personas tan especiales, si podía estar de nuevo con su familia…
Y al lado de su líder.
Fin….

Capitulo extra.
No sabía que mas hacer, cada vez lo perdía más.
Y no quería.
No estaba dispuesto a verlo destrozado.
No a Changmin.
Entonces regreso al departamento, encontrándose con algo que no deseaba, algo que lo atemorizo y le hizo darse cuenta de algo.
Algo tan aterrador.
Lo vio destrozado, perdido, abandonado. Vio como las gruesas, húmedas y amargas lágrimas recorrían por sus mejillas.
Su pequeño Changmin estaba sumergido en la soledad.
Corrió a su lado, rodeándolo con sus brazos y sujetándolo para no dejarlo caer en ese abismo oscuro que amenazaba con alejarlo de su lado.
No, no permitiría que se llevara a Changmin.
No lo permitiría jamás.
-Está bien todo está bien, Min todo va a estar bien.- susurraba.
Y sintió las ganas de decirle cuanto lo amaba.
Porque sentía que aquellas palabras lo rescatarían y lo regresarían al lugar donde pertenecía.
-te quiero más que a nada en el mundo.
Y lo vio sonreír, como hace mucho no lo hacía, era un alivio, un alivio para su corazón, casi sentía como si una gran roca se apartara de su pecho dejándole camino libre para respirar.
No podía creer que todo se reducía solo a eso.
Solo a un Te quiero.
Arrullo toda la noche a su pequeño, viéndolo dormir, perdiéndose en su rostro tan dulce y de niño que aun poseía.
Y robándole de vez en cuando un beso fugas.
Ese era su pequeño, ese que todo mundo amaba, y al que todo mundo esperaba.
Escucho la canción de su celular sonar, era momento verdad?
- bueno.- susurro.
-Yunho?, como esta?
-bien Jae, todo está bien ahora.
-Eso me alegra… entonces… podemos ir?.
-Claro Jae, eso estaría bien.
-Yunho?
-Que sucede?
-Y que pasara ahora?
- Lo que suceda no importa recuerda:
“Por siempre juntos”

Fin