She’s Gone

4 comentarios
Titulo: She’s Gone
Autor: Aki
Pareja: YooSu
Género: Lemon
Extensión: Oneshot
N/A: Para mejor atmósfera escuchen la canción de G.Dragon “She’s gone”.
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“Hay un rumor extraño de un tipo que fue a todas partes para encontrar a alguien”

“Hay un rumor extraño de un chico que se desvaneció con un grito en la noche hace unos días”


Sintió su propia respiración agitada de tanto pelear contra aquella cuerda que lo sujetaba recelosamente contra la silla.

Estaba aterrado, asustado, confundido.

Y cada vez que intentaba gritar pidiendo ayuda se sentía ahogar por aquella mordaza que cubría su boca. ¿Que podía hacer entonces?

No había nada que hacer.

No sabía cómo salirse de esa.

Estaba perdido.

Y estaba el hecho de que no sabía cuánto tiempo había estado en ese lugar atrapado, pero tenía hambre y sueño. El forcejear incansablemente lo desgastaba y no quería dormir, no sabía lo que podría pasar una vez cerrase los ojos.

Pero no fue necesario esperar a dormir para que la bestia apareciera verdad?

Alzó la mirada hasta detenerla en aquella figura escondida por las sombras. Y podía imaginarse cualquier sádico sujeto, o una fan extremadamente dañada de su cerebro pero jamás hubiera logrado imaginar algo como ello.

El temor que hasta en esos momentos le habían predominado se esfumaron con solo mirarlo entrar,… si… al mirar ese elegante traje que le recordó la época victoriana, y esa pálida piel que brillaba con la poca luz de la luna que lograban filtrarse por la reja, había quedado hechizado por su simple elegancia.

Se sintió algo inseguro y nervioso.

Y lo observó caminar con suavidad y cinismo hasta él.

Y justo cuando sintió aquella fría mano tocar su piel se dio cuenta de que se encontraba más que perdido en aquella situación. Pero en esos momentos ya no podía hacer nada más que perderse en esos profundos y sensuales ojos.

Lo había hechizado, ya incluso había olvidado que se encontraba atado de las manos en un estúpido, frió y oscuro cuarto de quien sabe dónde.

Sintió entonces su boca libre de aquella maldita mordaza que retenía su voz.

- Por qué? - articulo temeroso, dudoso de la posible casualidad.

Casualidad?, podría ser aquello casualidad? O simplemente Kim Junsu era demasiado ignorante y tonto. Porque un secuestro no es ni remotamente cercano a la casualidad.

Pero se sentía extremadamente confundido por estar justo frente a quien jamás creyó siquiera acercarse un centímetro.

-…- pero una sonrisa sarcástica fue su única respuesta devolviéndolo a su terrible realidad.

Y forcejeó nuevamente lastimándose los brazos y dejando libre un pequeño gemido causado por el dolor.

-Tranquilo, no queremos que lastimes ese hermoso cuerpo.- escuchó susurrar cerca de su oído, sintiendo como su propia piel se erizaba por sentir su aliento chocar contra su piel y sintió como sus mejillas se sonrojaban hasta tal punto que eran visibles fácilmente ante aquella oscuridad.

Pero no se dio cuenta cuando la mano de aquel chico fue a parar hasta sus labios.

Se sorprendió de su tacto, se sorprendió de sentir como delineaba el contorno de sus labios con sus dedos. Simplemente le pareció increíble.

Fijó su mirada en los ojos brillosos de su secuestrador. Intentando comprender su actitud, sus intenciones.

Y no encontró nada más que una mirada que… simplemente lo confundió.

- Por qué?.- preguntó de nuevo.

-No tiene porque haber un por qué cierto? – sonrió acercándose a su rostro.

Dejándose hechizar por su sensualidad se dejo llevar y termino de acercar sus labios hasta él sin saber que lo que había hecho era darle una invitación para que se acercara y lo tocara, y lo supo porque tras ese roce de labios sintió la sonrisa formarse en el otro. Y eso lo asustó por que no estaba seguro de lo que había hecho ni como decirle que no era lo que pensaba.

Se separo a bruscamente desviando la mirada hasta el rincón más oscuro y alejado de ellos, creyendo ser incapaz de volver a mirarlo sin sentirse atraído por aquel embriagante chico.

-Lo .. lo siento… yo..humm.- quería disculparse pero fue interrumpido al sentir aquellos carnosos labios bajar por su cuello, besando, lamiendo, deteniéndose hasta donde cuello y hombros se unen para atacar violentamente esa parte blanca de piel y succionando hasta formar una especie de chupetín.

-Yo.. no me disculpare..- sentenció entre beso y lamida sintiendo el cuerpo del menor temblar.- debes entender…

Pero se perdió en el tibio cuerpo que lo enloquecía sin terminar de completar sus explicaciones.

Así que sin poder seguir con aquellas malditas ganas por hacerlo suyo lo atacó devorando ansiosamente sus labios, en un beso que no era ni remotamente suave ni delicado. Quería saborearlo, degustarlo, grabarse ese sabor a dulce que el otro poseía ignorando por completo si Junsu estaba en desacuerdo con ello. Pero diablos jamás sintió resistencia del pequeño y hasta creyó que le devolvía cada uno de los voraces besos.

Y eso solo incrementaba el deseo por poder poseerlo.

- entender… qué.- preguntó entre jadeos queditos, sintiéndose avergonzado por aquella situación tan increíble e incoherente.

Pero esa boca, dios esa boca no lo dejaba razonar y no solo se sintió prisionero de unas molestas cuerdas, si no del deseo intermitente que comenzaban a apoderarse de su cuerpo.

Y como era de esperar no obtuvo respuesta, y si la obtuvo no la escucho porque la adrenalina comenzaba a nublarle los sentidos.

Los toques de su mano fría contra su torso ahora descubierto no aminoraban el deseo por sumergirse y dejarse llevar por la locura y el placer de aquello.

Y no es que se estuviera resistiendo, porque no podía, ni quería.

-Diablos Yoochun!.- gritó al sentir una fuerte mordida en su pezón, dejando a un lado el hecho de lo informal en como se había referido a su Hyung.- ahh-

Y dejándose tan solo en sentir cada una de esas carisias, en sentir como aquellas grandes pero finas manos se deslizaban por debajo de sus pantalones acariciando descaradamente su anatomía, y sin saber interpretar aquella mirada que lo torturaba con una pregunta muda.

Y solo supo asentir levemente tratando de ocultar su vergüenza… y su descaro. Mientras su anatomía ya desnuda era devorada por unos carnosos labios que solo jugaban con la poca lucidez y cordura que aun poseía.

Pero al diablo todo aquello.

Porque el tener el reflejo de aquellos ojos negros que jamás lo habían mirado y que ahora prácticamente comían cada parte de su piel y de su cuerpo hacían valer la pena de ser secuestrado aun importando poco lo que pase después.

Pero ya nada importaba a esas alturas donde Kim Junsu se dejaba seducir por su sínico y sensual secuestrador.

Y podía decir claramente que jamás había sentido carisias como esas en su corta vida, y se sentía completamente perdido por el deseo y la lujuria que aquel personaje comenzaba a explotar claramente en él, y sabía manejarlo, sabía utilizarlo, y a él no le quedaban mas esperanzas de alguna clase de ayuda y tampoco sentía las ganas de ser liberado.

No cuando tras meses de mirarlo de reojo, casi como un fan acosador y deseando que por mera casualidad volteara a verlo aunque sea una mísera fracción de segundo lo tenía de aquella manera, aunque no en la mejor de las circunstancias.

Supo que estaba completamente perdido desde el momento que lo vio parado frente a él, porque jamás se resistiría a un personaje como le resultaba Park Yoochun.

Aunque aun quedaba la incógnita del Por qué, por qué él?

No pudo evitar arquear la espalda mientras su mirada se veía nublada por ese cosquilleo intenso y placentero que recorría toda su columna vertebral, ese era el éxtasis, el orgasmo más largo que hubiera experimentado.

-Eres delicioso…- susurró contra sus labios dándole un poco de su propio sabor, pero esa boca, esos labios lejos de detenerse dieron contra su oído y no pudo recordar sensación mas agradable y placentera que sentir a ese cretino respirar fuerte contra su oreja.

El pelinegro se alejó por un momento de aquel delirante cuello solo para mirarlo unos segundos sonriéndole con indescriptible cinismo al notar la lujuria y la pasión dibujada en los ojos de su rehén, haciéndole saber que eso no esta ni cerca de terminar.

Esperaba mas, pedía mas, quería mas de aquel delicado y dulce cuerpo que llevaba semanas interminables deseando, sin apartar sus penetrantes y oscuros ojos se sentó a horcajadas sobre el regazo de Junsu, rozando su trasero contra la nuevamente despierta hombría del otro.

-te gusta?- y movió su trasero empujándolo contra él, recibiendo como respuesta un inigualable gemido gatunal tan cargado de pasión, y mientras el otro echaba su cabeza hacia atrás devoro su mandíbula con besos y lamidas.

Con aquellos besos y entre aquellas falsas embestidas que daba Yoochun contra su cuerpo y las increíbles ganas de venirse, sus brazos fueron liberados de aquellas apretadas cuerdas.

Pero lejos de lo que cualquier persona en su sana sensatez haría y con sus manos emocionadas por su recuperada libertad cayeron una contra el sedoso cabello negro y la otra contra la nuca de aquel delirante personaje.

Ya no había nada que pudiera hacer contra ese hecho, había sido literalmente devorado por el lobo y solo quedaba dejarse al caluroso infierno al que se dirigía.

Y de un solo jalón sintió su cuerpo alzado por el otro hasta sentirse chocar contra el frió mármol de la pared y tal parecía que su cuerpo tenía instinto propio ya que inconscientemente había enrollado sus piernas en la cintura del otro y por dios que no se reprochaba. Las manos del mayor presionaron con mayor avidez su trasero juntándolo y empujándolo contra su ya notorio problema.

Y como si estuvieran faltos de tiempo buscó propiamente con sus manos aquel bulto palpitante que tanto deseaba.

-ahmm..- aquel gemido golpeó contra sus oídos con una bestial fuerza que se sintió a si mismo retorcerse contra aquel duro cemento.

¿Cuánto tiempo le tomaría para poder sentirlo?

Pero fue mas el tiempo de formular aquella pregunta que el sentir su cuerpo desnudo por las rápidas y calientes manos del pelinegro y solo deseo que llegara mas rápido a aquel punto por que las sensaciones y las ganas de sentirlo dentro lo mataban.

-Sabes… sabes dónde está el punto g?.- dijo presionando una parte que le desencajó y le hizo cerrar fuertemente los ojos mientras se mordía tratando de retener un muy escandaloso gemido.

-aaaa….- embriagado por aquel intenso placer que le hacía sentir en el mismo paraíso o nirvana o como diablos le dijeran se arqueó un poco contra la pared- .. por dios hazlo…

Se escuchó suplicar desesperado importándole poco que no fuera preparado, e ignorando que aquello podría doler…

Luego un rápido e intenso dolor.

Porque si que dolía como el demonio.

El mayor se inclinó un poco sobre el, empujando su miembro un poco mas dentro de él tan solo con el simple hecho de inclinarse y arrancándole un leve quejido del menor, tratando de distraerle de su posición le sonrió tranquilizadoramente mientras acariciaba con delicadeza su rostro, y eso lo desencajo, porque ya no era el irónico y cínico muchacho que lo había tenido secuestrado, y digo había, porque con su reciente libertad bien podría apartase y salir corriendo.

Pero eso era perderse del placer carnal que el otro le ofrecía.

Y estaría loco si lo rechazara.

Podía ver en sus ojos eso, que tan tontamente no había podido descifrar antes en el mayor y podía jurar que se sentía feliz.

-Be… bésame.-Pedía descaradamente porque necesitaba besarlo, moría por besarlo y mientras se agarraba de sus anchos hombros queriendo aguatar tanto placer Yoochun se adelantó hacia el acariciando apenas sus labios contra los de él y se sintió empujarse el mismo contra Yoochun

Y entonces sintió su propia vida huir de su cuerpo.

Las embestidas fueron tortuosamente lentas, deliberadamente suaves y sintió sus uñas clavarse en la espalda del otro, estaba seguro que tanto placer era un pecado, pero entonces el sería el mayor pecador del mundo.

Y tan rápido como comenzó a moverse y mientras la profundidad de las embestidas se acrecentaba dejó escapar gemidos cargados de placer, y entre cosas que jamás pensó, logro escuchar claramente aquellas que el otro le decía y que tan tontamente comenzaba a creer.

Y comprendió entonces que no solo había sido secuestrado… sino también había sido capturado su corazón, y eso estaba seguro nunca lo liberaría.

Y que la razón por la que lo había traído hasta ese inhóspito cuarto a hacerle lo que le hizo no fue más que por los malditos celos.

“Hay un rumor extraño de un tipo que fue a todas partes para encontrar a alguien”

“Hay un rumor extraño de un chico que se desvaneció con un grito en la noche hace unos días”


Fin

4 comentarios:

  1. moneiba6/09/2010

    oh por dios que fuerte y yo entiendo a junsu jajajajajajjaja

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  2. Anónimo6/09/2010

    *Q* me desangre en el tecladooo
    yoosu pornosoooooooooooooooooooooooooooo
    wuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa junsu amarradoooo
    Oh my god sun!!!! wua me aloco que lemon
    me gusto el fic!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1
    wuaaaaaaaaaaayoosuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!

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  3. ohh magnifico!!
    zuper hiper mega sexual!!
    me encanto!!

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  4. carotonkis9/09/2011

    woooow me encanto!!!
    estuvo de lo mas genial y libidinoso :L
    como amo esta parejita dios!! que cosas
    la vdd me fascino tu manera de narrarlo
    me gustaria leer otro fic tuyo si que si

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