Uñas Negras

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Título: Uñas negras
Autor: 1216Dalex
Pareja: SuChun (Mención YunJae) 
Género: Lime, AU, Fantasía. 
Extensión: Oneshot
Advertencia: Gore, Sadismo, Violación. 

Reseña: 
No sé si alguna vez te ha sucedido esto…
Imagina que estas durmiendo tranquilamente en tu cama, el abanico o aire acondicionado, haciendo la atmosfera placentera para ti… sé que te gusta dormir ¿A quién no? Es unos de los placeres más grandes que te puede dar la vida. Es un ritual el donde el cuerpo descansa, debe ser un pecado que alguien lo interrumpa… pero siempre llega alguien o algo y… bueno te despierta. Ahora… solo piensa que lo que te despierta no es nada más que un peso inexistente sobre ti… un peso que no te permite moverte, ni gritar, ni despertar… Sé que te ha pasado… porque es lo más normal…
Pero aunque no lo creas más normal es que cuando estés solo escuches que alguien te llama… Los grandes científicos dicen que eso significa que tu cerebro esta en bien funcionamiento y que estas “cuerdo”…

Pero te aseguro que para Yoochun nada de esto fue normal….

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Tengo mucho sueño.
Mire el reloj de mi celular y vi que marcaba las 02:49 de la madrugada. No había podido dormir para nada. Me trate de girar encima del colchón inflable en donde estoy supuestamente durmiendo. Trate de cerrar mis ojos esperando por fin conciliar el sueño, realice una oración de nuevo, para ver si era eso, al fin me estaba quedando dormido, cuando escucho un alto ronquido proveniente de mi hermano. Este fin de semana no era como cualquiera, ya había salido de vacaciones de la escuela y tendríamos un mes de descanso, así que mi hermano me ofreció quedarme en la casa que él y su mejor amigo compartían. Alegando que era muy aburrido pasar todos los días con su amigo. Su casa era sencilla pero costosa, nueva y en un lugar apartado. Había muy pocas casas en el lugar pero la gente se podía ver en los alrededores.
Ayer nos habíamos quedado viendo películas hasta tarde, vimos una película de Disney, en donde llore. Puede resultar bobo, pero ver cómo le cortan las alas a maléfica y que después todo el mundo la odie por querer un poco de venganza era injusto. Soy un muchacho inmaduro de 17 años que esperaban. Después de eso el mejor amigo de mi hermano Yunho, se estaba quedando dormido así que mi hermano Jaejoong, decidió cambiar un poco más el ambiente y ponerlo algo más tenebroso. Empezamos a ver Dracula... fue asombroso. Me dio un poco de tristeza al ver como mina reencarnaba para encontrarse con su amado en todas sus vidas.
Me moví un poco en el colchón inflable, ocasionando un extraño ruido, no podía dormir y me provoco ver mi celular de nuevo, ya marcaban las 3:04... 
Recordé como ayer yo plácidamente estaba durmiendo en la cama grande con Yunho y  como Jaejoong dormía en el incómodo colchón inflable... fue una noche tranquila, sin ronquidos de Jaejoong. Pero hoy el muy cobarde de mi hyung quiso dormir con su amigo. Asegurando que "algo" lo estaba molestando mientras dormía. Si aja como no. Excusas para dormir con su Yunho. ¿Cuantos años creen que tengo? ¿10?
 De repente siento un olor desagradable... ¿Alguien se tiro una flatulencia?
Quede en la esquina del colchón medio muerto por el olor. Es todo un show dormir con estos dos... la próxima vez... si es que la hay, me acostare en la cama. ¡Sea como sea!
Trate de cerrar mis ojos y esta vez abrazando mi almohada... Quiero dormirme ya. Pensé. Mañana llegaría a mi casa y a volverme esclavo de mi mama, una vez más. Triste realidad. Bostece un poco esta ves anhelando que por favor una pisquita de sueño viniera a mí.
Poco a poco empecé a quedarme dormido en una posición algo incomoda... mi cabeza sobre mi brazo, sabría que mañana me iba a doler todo.
Poco a poco mis pensamientos se fueron apagando y me sentía cómodo... por fin caería dormido.
- Yoochun... – Una voz que no conocía me llamaba, que era eso. Mis sentidos se avivaron, el sueño se disipo en un segundo e inmediatamente como si estuviera grabado en mi cerebro, una oración a los cielos salió de mis labios. La recitaba rápido y bajo. Con voz temblorosa pero lo suficientemente bajo para que mi hermano y su amigo no escucharan. En mi pueblo se decía que si a mitad de la noche tú escuchabas que te llamaban, agárrate de algo, porque la muerte te está llamando. En solo pensar en esto sentí que se me erizaba la piel. Apreté fuerte las sabanas y sentí que todo se ponía frio. Sera de esto de lo que hablaba Jaejoong... En su piso... ¿vivía la muerte?
Con un poco de valentía pase mis manos por el ahora extenso colchón para encontrar mi celular perdido... entre la negrura lo divise y vi la hora. 03:24... el tiempo corría demasiado rápido cuando sentías que te estabas muriendo.
Trate de entretenerme con el celular, tratando de olvidar lo ocurrido antes...
Tenía varios chats abiertos del día anterior, de Changmin y de Sunny una chica molestosa del colegio.
A pesar de la hora, abrí el chat de Changmin para contarle lo sucedido. Para mi sorpresa inmediatamente Changmin contesto "No seaaaaas, Yoochun. Duerme que jodes"
El siempre de confortable.
Me acorde que había dejado mis audífonos en la mesita de alado. Me estire un poco y el incómodo colchón haciendo ruido, me despertó un poco más de lo que ya estaba. Busque y busque, no los encontraba... Mis audífonos que había dejado en la mesa... no estaban. Me asuste un poco.
Que más daba... ¿qué haría? Algo de interesante encontraría... lose.
Me puse a trastear el celular y ver que encontraba de bueno. Pero nada... ¿Porque mi celular resultaba tan aburrido ahora que necesitaba entretenerme?
Cerré los ojos un poco y trate de tranquilizarme... era lo mejor... contar ovejas o algo.
Agarre las sabanas y me envolví con ellas. Me puse la sabana hasta la cabeza y me acosté boca a abajo, el colchón seguía haciendo un montón de ruido pero mi hermano y su amigo seguían durmiendo como niños.
Trate de relajarme a pesar de todo y usar de escudo las sabanas. Después de todo era una bobería... como iba a ser que la muerte me viniera a buscar. Sería una total maldad de parte de ella. Mira que llevarse a prácticamente un niño de 17 años, es una total crueldad, aún estoy empezando a vivir... ni siquiera he dado mi primer beso. Mis ojos podían ver la luz amarilla proveniente del reloj electrónico marcando las 3:33... no había pasado nada de tiempo desde que lo vi por última vez... dentro de dos horas amanecería y podría dormir de nuevo, usando esto como impulso trate de dormir, si un espíritu o algo quería molestarme este lo haría a la media noche, no cuando ya estuviera por amanecer. Me relaje por fin y poco a poco sentí que el sueño de nuevo venía a mí, le di gracias a Dios que por fin podría descansar para mañana bueno regresar a la espantosa rutina. Mi respiración se relajó y cuando pensé que me iba a quedar dormido...
Un calambre se extendió por todo mi cuerpo y sentí que todo se me adormecía, un frio se instaló en mi espalda y un peso me aplastaba, sacándome el aire que tenía retenido... trate de mover mi mano para girarme, pero fue imposible, no podía, no podía... pero algo que si pude hacer fue abrir mis ojos, pero aun así veía todo borroso, la luz amarilla del reloj parpadeaba pero aun así la sabana me bloqueaba la visión. Me queje porque el peso de mi espalda se movía y me dolía. Era como cuando se te tiraban encima y te aplastaban. ¿Era alguna broma de parte de mi hermano y su amigo? Una broma que me adormeció el cuerpo y tampoco me permitía gritar. Trate de moverme, pero era como si estuviera atado, me era imposible todo en ese momento menos la vista que a pesar de que era borrosa podía ver algo. La luz del reloj de repente se apagó... y sentí un miedo horrible ¿Por qué me tenía que ocurrir eso a mí? Un olor fuerte a azufre me inundo y trate de encogerme, aunque no podía moverme. El fuerte olor a azufre me estaba mareando, escuche una risita cerca de mi oído y me dio ganas de llorar. A lo que sea que están jugando por favor paren... Esta vez cerré mis ojos y empecé a orar de nuevo... Dios escúchame...
- Eso no sirve... - Escuche una voz ronca  muy cerca de mí... Quiero que esta pesadilla termine ya, ¡Ya! - Tan pequeño, tan puro, tan virgen... - Sentí una viscosidad en mi oreja y un olor a sangre. ¿Qué me había pasado por mi oreja? - Mi lengua... - El podía leer mis pensamientos...  La viscosidad  de su lengua había traspasado la sabana, cerré mas mis ojos y yo sabía que allá en los cielos me ayudarían... así que seguí rezando. Sentí un aliento extremadamente frio sobre mi espalda, acompañado de un dolor pulsante, desde mi cuello hasta mis glúteos, sentí como un filo, rompía las sabanas y pequeñas partes de mi piel. Con lo que sea que estuviera arañándome me dolía, como si vertieran alcohol en una herida. Quería gritar de dolor, quería quejarme y llorar, pero yo estaba estático en mi lugar, aun con esa fuerza extraña sin permitirme moverme.
- Cariño, lo siento muchísimo - Su espantosa y chillona voz de nuevo salió - ¿Te duele? - El no solo había rasgado la sabana, si no también la parte de atrás de mi camisa... dejando mi espalda al frio y a su vista, presiono el filo de ese objeto con el que me cortaba, mi espalda baja... y dolió. ¡Déjame gritar! ¡Por Favor! - Yo solo quiero ver tu piel... y porque no... Saborear un poco de tu sangre… Abusar un poco de tu cuerpo - Entonces, sentí ese pedazo de carne pegajoso sobre mi espalda, y ardía... ardía... como el infierno - No cariño... Mis lamidas son gloria... a comparación del infierno... - Con sutileza el susurro y siguió presionando su lengua a mi espalda... Mi herida abierta dolía... y esa cosa chupaba mi espalda, mordisqueaba mi espalda, él me está comiendo... me está despedazando - Demasiado rico.... Ammmh - El gimió, sobre mi espalda. ¿Qué clase de enfermo era esa cosa? Simulando embestidas sobre mi... chupando mi cuello... Absorbiendo mí sangre... Gimiendo ¿Que era? ¿Un demonio lujurioso? - Yo te he visto... Ummmm eres precioso... No me pude resistir cuando te vi... ahhh tú me llamas y yo llego hacia ti... Ammm.... - Quería llorar... Quiero... ¿Qué hago? Él se frota contra mí... Chupa mi espalda... Me toca... Quiero... Quiero...
Ayúdenme.
Quiero moverme... me duele el cuerpo... huele a sangre.
Tengo miedo... miedo a quedarme dormido y no despertar.
Miedo de quedarme dormido como lo estoy haciendo. Mis parpados pesan y él se seguía frotando sobre mi cuerpo aumentando el ritmo y sosteniéndose de mis hombros... Me mese como para quedarme dormido - Ammm algún día te llevare conmigo... - Sentí su boca en mi cuello, dejándome un beso en mi cuerpo. Un roce que me dejo caer dormido.

~

Sentí un golpe en mis costillas... además de que había amanecido con un terrible dolor de espalda... mi hermano tenía la osadía de patearme.
- Flojo... Despierta. Son las 11 de la mañana y tengo que llevarte donde mamá - El seguía empujándome con el pie y yo sin querer despertar...
- ¿Hacia tanto calor de noche? - La voz de Yunho llego a mis oídos y trate de levantarme... Yunho era amigo de mi hermano. No mío.
- Porque... - me dolía todo - ¿Porque lo dices? - Me estire un poco tratando de levantarme del piso.
- Te quitaste la camisa y supongo debes haberla tirado en algún lugar... Porque no la veo - Mire hacia Yunho, él se movía alrededor del cuarto tratando de buscar mi camisa de dormir. Me levante y camine hacia el baño.
- ¡MAMA ME VA A MATAR! - Jaejoong grito y corrió hacia mí, me agarro de la espalda y me queje - ¡YUNHO EL MALDITO BOTIQUIN! - El grito desesperado... Yo sinceramente aun no entendía.
- ¿Que paso Jae...? -Vi como volteaba hacia mí y después como abría los ojos - ¡Dios! Voy... - corrió hacia el baño pasando por mi lado, lo escuche hablar desde el baño - Jae... eso es por dormir en el piso...
- No creo... Dios... - Jae presiono algún lugar de mi espalda que me hizo quejarme de dolor - Tiene muchos...
- Muchos ¡Que! - Grite. ¿Que tenía en la espalda?
- Moretones... - Jae dijo preocupado - ¿Dormiste demasiado mal? - Jae me giro y quede frente a él.
-Demasiado... - Suspire... todo me dolía. Es como si un elefante se me hubiera dormido encima.
- Mamá me va a matar... - Palideció y puso en su rostro su mano en forma dramática.
- No hay parches, ni curitas... - Y Jaejoong se puso del color de la pared. Blanco. - Hay que comprarlas... Yoochun ven conmigo. - Yunho me ofreció una camiseta blanca - Por allí mismo... aprovecho y lo llevo donde Junsu...
- ¡Que! - Jae abrió los ojos - Tu amigo raro... ¡No! - Me costaba un poco ponerme la camisa, Jae siguió palideciendo si era posible, se acercó a mí y me ayudo a ponerme la camisa.
- Oh... vamos... es buen doctor. - Yunho busco las llaves del auto - Además su clínica está cerca y no creo que me cobre - Lo último lo dijo con algo de simpleza.
- Espero no le haga nada a mi niño... - Jae me abrazo y si ahora... era su niño. Después de que me dejo durmiendo en el piso.
Yunho se dirigió al auto, llevándome consigo, arranco el auto y sinceramente hasta sentarme dolía. Soy menor de edad... así que Yunho respondería por mí en lo que fuera.
No paso mucho tiempo... hasta llegar a la modesta y lujosa clínica. Yunho bajo y el ayudo a bajarme.
Entramos y vimos que había unos cuantos pacientes.
Yunho se acercó al mostrador e intercambio algunas palabras con la secretaria. Ella con un rubor en las mejillas salió directo a donde se encontraba el doctor.
¡Ja! Si supiera que es gay y que le gusta ir abajo.
Reí un poco.
Yunho tranquilo se acercó a mi lado y me sonrió.
La secretaria que antes lo atendió se sentó y una enferma se acercó a nosotros.
- Puede venir por aquí... - Yunho le dio algún papeleo y mis datos personales... No me gustaba nada las clínicas, ni los hospitales. Eran fríos y olían raro.
La enfermera le hizo ojitos a Yunho y nos guio por el largo pasillo. Podía ver como la enfermera tenía un extraño caminar en un intento inútil de verse sexy. Yunho me miro y soltó una risita, yo solo mostré una cara de asco y seguí  caminando hasta que la enfermera nos dejó en una pequeña sala de espera.
- Pueden esperar aquí hasta que el doctor termine con su paciente - la sala de espera se ve sencilla, con sillones negros y paredes blancas, una pequeña palmera en la esquina y un cuadro de ellas en la pared del fondo.
- Al que decoro la habitación le deben gustar las palmeras - dije mirando alrededor y sentándome en el sofá. Quejándome un poco.
- El doctor Kim personalmente decoro la habitación - La enfermera le sonrió a Yunho sin mirar ni siquiera mi malestar y salió con su caminado extraño.
- Eres popular... - le mire, mientras Yunho ponía un cojín en mi espalda.
- Para mí mala fortuna... - Me miro y me guiño un ojo. Jaejoong es temible celoso.
Solo reí, quejándome un poco del dolor que había en mi espalda y tampoco me podía sentar bien. No sé de donde carajos provenía ese dolor que cargaba en mi trasero.
Esperamos casi por 15 minutos, empecé a ojear las revistas que habían en la sala de espera, Football y videojuegos era el tema. Parecía más bien que el doctor atendía en su mayoría a niños y hombres, porque realmente no me imaginaba a una mujer sentada en la sala de estar leyendo estas clases de revistas y rodeada de palmeras. Si yo hubiera sido mujer por mucho que me doliera el trasero, hubiera salido huyendo hacia otro hospital. Esperar es horrible para una mujer, mi mamá odiaba los bancos y todo en donde estuviera implicado una espera.
- No puedo creer que solo por estar acostado en el piso, hayas amanecido con la espalda tan rojiza y llena de moretones  - Yunho miraba hacia mi lado, sin poder creérselo - Es como si Jaejoong te hubiera dado una paliza o como si un montón de cosas te hubieran caído encima - Yunho tenía razón, lo más extraño de todo es que yo no recordaba absolutamente nada de lo pasado anoche y eso es lo que más me asusta.
Cerré mis ojos y trate de recostarme en los cojines, mi espalda aun dolía y no sé porque. Yunho me miraba preocupado aun impaciente por que el doctor no aparecía. Me estaba quedando dormido, el frio del aire acondicionado hizo que mis manos se pusieran heladas y mi garganta ardiera, pude escuchar como Yunho pasaba las hojas de alguna revista y al instante escuche el rechinar de una puerta. Unos tacones sonando y la voz de una mujer. ¿El doctor Kim es mujer? Abrí mis ojos y voltee hacia la puerta.
- Gracias... - la ancianita le agradeció al joven doctor
- Eso es todo. - Un hombre Joven apareció detrás de la señora, cabello negro peinado hacia atrás y de porte elegante. Los tacones que escuche anteriormente seguramente provenían de esos caros y lustrosos zapatos que el hombre tenía. Debía de ser más bajo aun así yo con mis 17 años seguro y le pasaba en altura, Jaejoong envidiaba eso de mí. Según el, yo era un enano, pero un enano que le pasaba en altura incluso a él. Yunho es una excepción. Él es una torre Eiffel.
El hombre joven tenía su bata blanca puesta y una nariz redonda, pero con todo y eso se veía elegante con su camisa manga larga azulada. Él es de esas clases de personas que cuando las ves por las calles te dan ganas de abrazarlas.
Se despidió de la señora en tono gentil e inmediatamente su vista se dirigió a Yunho. Ignorándome a mí. Al parecer su amigo es más importante. Genial. ¿Ahora todo el mundo me ignoraría, incluso el doctor?
- Yunho amigo... - el hombre dejo mostrar su sonrisa blanca y sus ojos se volvieron dos gotas de chocolate, muy tierno para ser verdad, llego hacia Yunho con una sonrisa de oreja a oreja, vi como Yunho se levantaba de su puesto y le abrazaba. Se nota la comodidad entre ellos. Comodidad de la que yo no formaba parte. Ellos entablaron una pequeña conversación... ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho? ¿Jaejoong? Olvidándose de mí y de mi horrible dolor de espalda. Pude ver lo amable que el hombre en bata lucia, digno de un amigo de Yunho y la verdad, no sé porque a mi hermano no le agradaba. Trate de llamar la atención, en serio que me dolía y me ardía la espalda, es como si de la nada solo de ver al doctor, me hubiera puesto más grave. Me moví y solté un quejido. Nada. Esta vez trate de moverme un poco más brusco y solté un quejido más alto. Inmediatamente el pequeño doctor volteo hacia mí, mi quejido fue como una alarma para el que es un doctor... o eso pensé.
Sus ojos achocolatados se oscurecieron mientras me veían y una sonrisa torcida apareció en su ya no tan bonita cara. Me sentí helado y me asuste. Eso me estaba recordando algo importante que yo voluntariamente había olvidado.
- Oh cierto Junsu... él es el pequeño hermano de Jaejoong - Yunho trato de acomodarme las almohadas, yo baje el rostro un poco asustado, no sin antes percatarme que el señor Junsu había cambiado su expresión aterradora a una de total preocupación - ¿Lo recuerdas? - ¿Recordarme? Voltee inmediatamente hacia él, y el sonrió hacia mi aun con su extraña preocupación en el rostro.
- ¿Cómo olvidarlo? - De que habla...
El doctor llamo a unas de las enfermeras y le dijo que trajera una silla de ruedas. Cuando la silla de ruedas estuvo frente a mi Yunho se acercó para sentarme y el doctor también se acercó. Cuando lo sentí encima mío tratando de alzarme del sillón, un escalofrío recorrió mi cuerpo... y todo me empezó a doler. Y él me susurro al oído, con una voz diferente, con una voz que anoche me hizo estremecerme y llorar de angustia...
- ¿Cómo olvidarte...? - Pego sus labios a mi oreja y yo cerré los ojos, me sujete de sus hombros y me paso en la silla de ruedas sin problemas. Quería decir algo pero no podía. Me atacaron los nervios y ese señor lo sabía. Me miraba como cuando en esos documentales, aparecían los tigres a comerse a su presa, así de feroz, lo único diferente y que pude darme cuenta es que él lo haría con calma. El me comería cuando estuviera solo, cuando fuera de noche, cuando él quisiera.
- Yoochun que pasa... - La voz de Yunho me trajo a la realidad... y al parecer a ese señor también. Porque su hambrienta aura, la cambio a una de total amabilidad. ¿Sufría de múltiples personalidades?
- Nada - en un susurro ahogado y nervioso pude articular esa sola palabra.
Me llevaron hasta el cuarto donde el doctor atendía y Yunho entro conmigo. Gracias a Dios entro conmigo... si hubiera estado solo. Creo y me muero. Y lo digo en serio.
Yunho explico lo que tenía. De la nada esos moretones habían aparecido  y me dolían a montones.
El señor Junsu con una sonrisa que seguro engaña a cualquiera dijo...
- ¿Puedes quitarte la camisa? - su sonrisa se extendió. ¡Pedófilo! Grite para mis adentros. Y con lentitud me quite la camisa, Yunho me ayudo a lo último y pude notar que Junsu no quito su mirada de mi frio rostro. Respetaba eso.
El me examino la espalda y yo apenas podía moverme. En serio parecía mas como si un elefante hubiera dormido encima mío y no el...
Yo sabía que era él y él sabía que yo recordaba.
Me pidió caminar.
Trate de caminar pero el espantoso dolor de mi columna no me dejaba dar un paso, en cambio perdí el equilibrio y casi caigo. Si no hubiera sido por unas frías manos que sujetaron mi cintura, seguro si no es por el señor Junsu, me hubiera golpeado duro contra el piso. Me estremecí y recordé cuando con algún objeto filoso me había traspasado la piel ayer. Y me marie, de solo recordar el espantoso olor a azufre, combinado con el olor metálico de la sangre, me dio un fuerte dolor de cabeza y mis piernas se debilitaron, alcance a ver la turbia sonrisa de Junsu y todo se volvió negro, la voz alterada de Yunho y Junsu diciéndome....
- Todo estará bien... mi pequeño - fue lo único que escuche.

~

Desperté.
Estaba en una habitación blanca... no había nadie. Tenía una mascarilla puesta y el olor a medicamento llegaba a mis narices. Pude ver más claro y vi que me encontraba en un cuarto. Pero que había pasado...
De repente veo que la puerta se abre y entra Jaejoong con un pañuelo en la mano y rostro preocupado.
-Niño... - el me llamo y yo voltee, viendo sus ojos negros llorando... - te desmayaste del dolor eso fue todo... no sabemos cómo explicar los moretones y las fracturas - el sollozo - Yo jamás te... te haría daño.... - Yo alce mi mano, ya más ligera  y sin dolor, hasta su rostro - Entiendes... - él puso su mano sobre la mía y la apretó... cerro sus ojos y luego me miro - ¿Yunho... - y yo negué rápidamente, Yunho jamás me haría daño... Jae suspiro - No sé cómo explicarle esto a mama... tu padre me molera a golpes - Jaejoong es mi medio hermano, mi mama se divorció del padre de Jaejoong y pasaron 3 años cuando se casó con mi padre - Yo iré a hablar con ella, Yunho... yo rompí con el... yo pensé que... él te había hecho daño... - el me miro y su llanto que había cesado, empezó de nuevo...
-Ti... e... nes que... volver... - el medicamento me tenía embobado, Jaejoong me dio un beso en la frente y asintió.
- Cuando todo pase, le llamare y me disculpare... Yo le quiero... pero te quiero más a ti, eres mi prioridad enano- Jae volvió a darme un beso en la frente - las enfermeras cuidaran de ti, mientras trato de explicarle todo a mamá - él estaba saliendo... cuando dijo - Junsu también pasara como en media hora a verte... Sabes el te conoce desde que eras pequeño… él no es tan malo después de todo... - me sonrió y salió.
Me quede perplejo. JUNSU.
No.
Jaejoong.... vuelve. Solloce. Vuelve.
No quiero que Junsu venga.
Sentí miedo de lo que me pudiera hacer...
Miedo.
Mis articulaciones se sentían bien... ya nada dolía... podía darme golpes y era poco el dolor. El medicamento que me aplicaban hacia que me sintiera así. Pero no podían quitarme el miedo.
Si me llevaba conmigo el palo ese con los medicamentos seguro podría salir del hospital sin problemas... lo complicado era salir sin que nadie me viera. Pasaron minutos y trate de moverme para salir, me había decido. Con esfuerzo me senté en la camilla y puse mis pies en el frio piso. Trate de impulsarme hacia adelante aferrándome al tubo donde los medicamentos estaban colgados, cuando por fin empecé a levantarme unas manos frías se sujetaron a mi cintura sentándome de nuevo en la camilla, el apoyo su cabeza en la curvatura de mis hombros y yo cerré los ojos con miedo.
- ¿A dónde vas, preciosura? - ¿Cuando llego? ¿Cómo abrió la puerta, sin hacer ruido? Como Junsu llego allí... - No puedes escapar de mi... lo sabes verdad... - el olfateo mis hombros y mordió la piel en ellos, yo grite... pero no me escuche. Había comenzado.
El me acostó en la camilla de nuevo. Podía verle el rostro. Su bata blanca y su nombre impreso en ella. Dr. Kim Junsu. Su cabello negro más despeinado, su lindo rostro y esa sonrisa desquiciada.
El me beso... yo me rendía a su voluntad. Fue como si su cara colonia fuera droga o los medicamentos estuvieran alterados. Yo buscando lógica.
Su beso es lento y lujurioso, mueve sus labios absorbiendo cada pedazo de mis labios y se posiciona encima de mí. Con un dedo el empuja mis piernas, abriéndolas y el acomodándose en el espacio que dejaron. No podía respirar... sentía que me iba a quedar sin aire... y él se separa... y besa mi cuello... lo lame y deja marcas suavemente lo mordisquea y un suspiro escapa de mis labios - No soy tan mayor como piensas... - dice respirando pesadamente en mi cuello - Soy menor que tu hermano... - El solo soltó una pequeña risa y sus caderas empezaron a frotarse contra las mías, hacia olas con su cuerpo, el toco mi muslo y levanto la bata de hospital que yo tenia hasta mis caderas, dejando la mitad de mi cuerpo al desnudo, empezó frotando la tela de su pantalón, contra mi desnuda extensión. Temblé de miedo y excitación. El paro. Y con suavidad se quitó la bata blanca de su cuerpo.... - no me gusta el blanco... a mí me va el negro - y alzo su camisa, dejando su pecho al desnudo. Bajo la cremallera de su pantalón, en donde salía su erguida y orgullosa extensión. Él se empezó a masturbar sobre mi vista y mientras lo hacía, empezó a chupar sus dedos... uno por uno. Dándome cuenta de sus uñas negras, que hace un momento tenían un color natural. Dejo su miembro tranquilo y alzo una de mis piernas hasta su hombro. Su sonrisa macabra apareció y llevo sus dedos hasta mí, adentrándose uno por uno en mi pasaje, que la noche anterior el había ultrajado, mientras yo yacía inconsciente, por el dolor provocado. El sin esperar mucho se perfilo en mí, entrando poco a poco. Mi pulso acelerado me hizo ver borroso y lo último que pude ver... fue sus uñas negras arañando mi piel.

3 comentarios:

  1. Waaaa esto esta buenisimo! Habia leido Junchun antes pero este te quedo genial, tiene segunda parte cierto? Espero que la tengaaaaa

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  2. Waaaa esto esta buenisimo! Habia leido Junchun antes pero este te quedo genial, tiene segunda parte cierto? Espero que la tengaaaaa

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  3. A ver como es que no había leido este???? Pobre de mi ratón(¡.¡) Junsu se paso(》.《) lo lastimó y no hizo por hacerlo sentir bien solo lo uso. Me encantaría que lo extiendas porque hay cosas que estan mas que geniales aquí. Definitivamente no es justi que nos dejes con un YunJae roto por algo que Yunho no hizo. Y a un Chunnie casi que traumado por ser violado por...¿Junsu es un demonio??? Él solo desea el cuerpo de Mi Chunie? No se van a enamorar????. Bueno tambien fue genial que sacaras el lindo sentido del humot troleadorsillo de mi guapo Chunnie.

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