KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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Simplemente ChangWook

Título: Simplemente ChangWook
Autor: Katoo
Pareja: ChangMin x RyeoWook
Género: Slash
Extensión: Twoshot
Advertencia: Malas palabras
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Volver a Corea

Título: Volver a Corea
Autor: Yakimo
Pareja: ChangKyu (Changmin x Kyuhyun)
Género: Lemon
Extensión: Oneshot.
Nota: Changmin comienza hablando de la Kyuline pero en realidad Minho no tiene mucho que ver en el Fanfic.
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Finalmente regresamos a Corea, que suerte, estaba a punto de llegar al límite de mi paciencia, no digo que Japón no sea un país al cual ya sienta como parte de mi vida, pero ahí no están ellos, los extraño mucho, creí que si hablábamos todos los días por teléfono la lejanía no pesaría tanto, también creí que si estaba con Yunho no me sentiría solo y así fue en un principio, pero lo siento Yunho, no me bastaba ya tenerte sólo a ti. ¿Te dolería saber esto? Me imagino que sí, a mi me dolería saber que no te basta solo tenerme a mí. No te lo dije pero sé que lo sabes, sabes que necesito a mis amigos, que son tan importantes para mí como lo eres tú. ¿Por qué estás tan serio? ¿Te molestó que dijera que no quería ir a ese programa de variedades porque ya había planes de regresar a Corea? Me mirabas y sonreías, tu sonrisa era tan forzada… si no quieres sonreír no lo hagas, me quieres para ti solo, es egocéntrico de mi parte afirmarlo pero es que estoy convencido de eso. ¿Crees que no he notado la cara que pones en los conciertos de SM? Siempre me buscas, siempre me quieres a tu lado, detestas el hecho de que Minho me abrase y me siga, tanto como detestas que yo busque a Kyuhyun, que quiera estar con ellos, que sea a Kyuhyun a quien quiera a mi lado ¿Tienes miedo de algo?... Desde que Jae se fue has querido que ocupe su lugar, no soy Jae, Yunho, no soy tu esposa, sólo soy tu compañero de grupo, tu amigo, tu hermano. No hay ser al que admire más que a ti, pero eso es irrelevante a querer ser de tu propiedad. Cuando estabas con Jae, yo ya los tenía a ellos. Lo único malo en todo esto es que tus celos, tu miedo a que mis sentimientos hacia ellos puedan crecer no están del todo equivocados.
Cuando llegamos al departamento me metí en mi habitación, apenas llegué a mi cama marqué el número de Kyuhyun.

-¡¡Changmin ah~!! –escuchaba su voz al otro lado de la línea, una voz digital tan parecida a la que escucho cuando está frente a mí. Siempre he admirado su voz, soy su fan, lo confieso, su voz me debilita de una forma casi mágica.
-sí…
-¿Ya llegaste?
-sí, acabamos de llegar –me estiré recostado en la cama, me dolía la espalda –estoy muy cansado.
-ah… -Kyuhyun hiso silencio del otro lado, cuando estuve a punto de hablar, él contestó -¿entonces no podremos vernos hoy?
Sonreí, si tuviera un poco de energía, aunque sea la mínima para ponerme de pié habría ido a su encuentro, Dios, lo extrañaba tanto, deseaba tanto mirarlo, platicar con él, retarlo a un duelo de Mortal Kombat o sólo… -desayunemos juntos mañana ¿sí?
-… ¿ya comiste?
-comí un poco en el avión… ahora sólo quiero dormir… -escuché un suspiro de decepción.
-Está bien, entonces ¿nos vemos mañana en la cafetería de siempre?
-Por supuesto.
-¿A las… 10am, está bien? Después podríamos ir a visitar a Shinee a Inkigayo.
-Buena idea… te veré mañana, saranghae.
-saranghae.
Colgué el teléfono, y vi la hora, apenas eran las 9pm, Kyu podría fácilmente creer que le mentía, que no quería salir con él, pero… ¿en qué mundo podría negarme a salir con Kyuhyun?

El despertador sonó, marcaba las 8am, debía levantarme ya, joder, mis ojos no se abrían, si lograba quedar debajo del chorro de agua de la ducha podría continuar con mi vida. Como pude me puse de pié, abrí el agua fría, siempre he odiado bañarme con agua fría pero no tenía opción, o me despertaba o me despertaba.
-¡¡waaaaaaa, está muy fría!! ¡¡rápido, rápido, la calienteeee!!

La misión “despertar” fue un éxito, ahora sólo debía preocuparme por elegir un buen atuendo para mi cita… digo reunión amistosa, amo engañarme a mí mismo.
-Changmin, te levantaste muy temprano –¿Había despertado a Yunho? La próxima vez debería hacer menos ruido, lo miré, estaba bajo el marco de la puerta bostezando, se tallaba los ojos como un niño pequeño.
-sí –proseguí con mi trabajo.
-¿vas a salir?
-sí, pensaba ir a visitar a Shinee, se presentarán hoy en Inkigayo.
-ah… buena idea, yo también voy.
Lo miré dubitativo, definitivamente su presencia estaba fuera de mis planes, él lo notó.
-¿puedo ir?
Le sonreí con falsedad asintiendo con la cabeza, no está de más decir que Yunho puede leer como un libro todos mis gestos, se cruzó de brazos y me miró interrogativo.
-¿pero?
-¿eh…?
-¿No hay un pero? ¡pefecto! Entonces espérame, iré contigo.
-agh… sí hay un pero.
Yunho sonríe con socarronería.
-Iré con Kyuhyun, iremos a desayunar y de ahí pasaremos al foro de Inkigayo.
-¿Y por qué no lo habías dicho?
Alcé los hombros, no podía decirle que era porque creía que se enojaría, él rodó los ojos y salió de la habitación, cuando salió sólo lo escuche decir: por lo menos podré dormir un poco más.

Eran ya las 10:15 am ¿cómo pudo hacérseme tarde? Entré con rapidez y busqué en las mesas, es un lugar muy exclusivo, por lo mismo nunca hay tanta gente… Ahí estaba, tomando agua mientras miraba por la ventana, la cafetería está localizada en la terraza de un edificio, por lo que la vista es muy bella.
Me acerqué casi sin darme cuenta de la estúpida sonrisa que se dibujaba en mi rostro, él sintió mi presencia y viró su mirada hacia mí, instantáneamente sonrió, no sé si mi sonrisa sería tan extensa como la de él, sólo sé que no podía dejar de hacerlo. Kyu se puso de pié antes de que yo rompiera la distancia por completo, se acercó a mí y me abrazó, yo le correspondí, nos quedamos así por 5 segundos. Cuando nos separamos mis ojos buscaron inconscientemente los suyos, no fue difícil hacer contacto porque él pareció pensar lo mismo.

Nos sentamos a la mesa, la comida no tardó en llegar puesto que Kyu ya había pedido algunos platillos que tanto a mí como a él nos gustaban. Siempre nos han dicho que tenemos mucho en común, que nos parecemos mucho, a nosotros no nos molesta, creo que hasta llega a ser divertido, y es que es por las cosas que tenemos en común que somos tan unidos.

-¿Adivina qué? –preguntó Kyu a mitad del desayuno.
Como yo tenía comida en la boca sólo me digné a levantar las cejas en muda pregunta. Kyu sacó unos boletos para el concierto de Shinwa que sería esta noche, sonreí.
-Joooo ¿encerio, ya lo tenías planeado?
-jaja pues no, la verdad es que tu boleto se lo quité a Ye Sung, ya se lo había regalado pero…

Reí estruendosamente, estaba feliz, iríamos al concierto de Shinwa después de visitar a Minho, nos esperaba un buen día.

El desayuno fue agradable, Kyuhyun es muy ocurrente, nunca cambia, me presumía todas las maldades que ha hecho, como si sostuviéramos una especie de competencia o algo así. Terminamos de comer y nos subimos a su auto, llegamos a Inkigayo, ahí estaba Shinee, Minho corrió a abrazarme en cuanto me vió. Yunho también ya había llegado.
Yunho y Kyu se saludaron con amabilidad, la relación de ellos dos es casi mero formalismo, se caen bien pero creo que Yunho es demasiado aterrador para Kyu.

El concierto de Shinwa fue increíble, he sido su fan desde antes de que tvxq debutara, una chica me regalo un lightstick para apoyarlos como todo un fanático. Terminó el concierto ya avanzada la noche.
-Ya es tarde ¿porqué no nos quedamos en un hotel? –preguntó Kyu mirando el cielo oscuro.
Sonreí con picardía para molestarlo -¿qué tienes en mente, pervertido?
-Sólo digo que cerca de aquí hay un hotel muy cómodo y sería mejor que tener que conducir hasta tu casa y después hasta la mía, podría quedarme dormido en el camino… ¡¡no me mires así!!
-jajaja, está bien… ¿está cerca de aquí?
-aja~~ ¿vamos entonces?
-ok.
Nos subimos al auto, mientras Kyu manejaba, yo aproveché para llamar a Yunho. Como supuse se oía molesto, me recriminó el no haberle avisado antes, que la hora no era pretexto y que debía descansar si quería rendir para nuestras próximas presentaciones. Al final le colgué de improviso, no me gustaba que me regañaran, menos cuando se ponía en el papel de mi papá.

El cuarto era grande, con dos camas tamaño matrimonial para garantizar la comodidad de los huéspedes, había un mini refrigerador y un mini bar. Me dirigí de inmediato al refrigerador, para mi mala suerte sólo había bebidas.
-¿Quieres una cerveza? –le pregunté a Kyu, quien permanecía sentado en una de las camas y me miraba con interés desde su lugar.
-mmm… ok, lánzala.
Así lo hice, estuve a punto abrir una cuando…
-deja esa, acabémonos ésta primero –abrió la lata y bebió de ella.

Fingiendo molestia dejé la lata que llevaba en las manos sobre un mueble y me acerqué a Kyu, él me observaba todo el tiempo mientras bebía de la lata, me senté junto a él. Me extendió la cerveza con un gesto inocente, la tomé entre mi mano y bebí de ella, estaba fría, era muy refrescante. Kyuhyun me observó con una sonrisa complaciente mientras cruzaba sus piernas y apoyaba su cabeza en su brazo, que a su vez era apoyado en sus piernas. Parecía observar algo en mí con mucho interés. Incliné mi cabeza un poco.

-¿Qué tanto ves?
Su sonrisa se ensanchó -¿está rica?
-Tú también la probaste ¿te gustó?
Pareció pensar minuciosamente en la respuesta –No está mal, aunque… podría estar mejor.
Se acercó un poco a mí
-¿me das? –Esa frase erizó mi piel, sabía perfectamente lo que significaba, no era la primera vez que pedía que le “diera” algo y casi siempre su petición representaba una acción sumamente literal.

Me llevé la lata a la boca, guardé una poco de líquido dentro sin pasarlo y acercándolo del cuello, él abrió su boca a la vez que no dejaba de observar la mía, junté su boca con la mía y le di de beber la cerveza, al momento de tocar sus labios mis ojos se cerraron automáticamente, él tragó el líquido y tomando entre su puño mi camisa comenzó a acariciar mis labios con los suyos. Dios, cómo había extrañado esto, ¿cómo pude vivir todo este tiempo sin Kyuhyun?
El beso se hizo más pasional, ni siquiera sé si lo profundicé yo o lo hizo él, pero su lengua, que hace un segundo sólo rosaba con su punta la punta de la mía, ahora se internaba sin vergüenza lo más dentro que podía.
Tomé su mano que empuñaba mi camisa y enredé sus dedos entre los míos, lo empujé lentamente con mi cuerpo haciéndole recostar sobre la cama. No dejé de besarlo en ningún momento, me resultaba imposible, necesitaba de eso, necesitaba yo también internarme en su boca, rosar su lengua con la mía, llevé mi mano a su mentón haciéndole saber que deseaba su boquita inmóvil, sólo para autosatisfacerme y beber de su saliva, comenzamos a gemir y a respirar con agitación, mi mano se detuvo en su pecho. Alejé mi boca de la suya y enterré mi rostro en su cuello, él enredó los dedos de su mano libre entre mis cabellos. Mis labios apenas rosaban su cuello, comencé a darle pequeños besos en su piel sintiendo como Kyu inclinaba su cabeza para darme más espacio, amaba esos sonidos que salía de su garganta, su hermosa voz gimiendo es tan perfecta como cuando lo escucho cantar.

No pudiendo evitarlo más probé su piel apenas con la punta de mi lengua, así la recorrí hasta llegar a su oreja, ese era unos de sus puntos más sensibles, y ese gemido me hizo recordarlo.
-ah~ Changmin –Abrió las piernas y oprimiendo mis nalgas juntó mi entrepierna con la suya, sacándome sonidos que en cualquier otra ocasión me habrían parecido vergonzosos.
Comenzó a mover las caderas rosando una y otra vez mi sexo contra el suyo lo que me produjo hacerlo yo también casi inconscientemente.
-k…kyu… ah~
Kyu me tomó del mentón y acercándome a él volvió a besarme, sus manos se enroscaron en mi cuello.

Introduje una mano debajo de su camisa, tentando con suavidad su estómago, de pronto sus besos se volvieron más salvajes, casi mostraban necesidad, me separé de sus labios y capturé entre mi boca su barbilla para después dirigirme a su estómago donde a pesar de desear acariciar, casi rosar su piel con mis labios, la urgencia y el calor me llevó incluso a morderlo, acto que más que dolerle lo llenó de placer.

Podía sentir su hombría ya bastante despierta, bajé hasta llegar a ella y como si me llenara de curiosidad la rosé con la yema de los dedos, Kyuhyun dobló una rodilla como por inercia, lo que me causó una mescla y gracia y ternura, reí levemente.

-¡Changmin! –me recriminó, estiró su mano hacia mi rostro que ya estaba perlado de sudor, me acerqué y acomodé mi mejilla sobre su palma, él comenzó a acariciar, recorriendo varias veces mis labios donde yo tomaba su dedo entre mi boca y le daba suaves lamidas. –Te amo Changmin. –susurró, yo cerré los ojos debido al sentimiento que me inundó al escucharlo, hice un gesto nostálgico y el sonrió, yo también lo amaba y él lo sabía muy bien. Lo besé con suavidad, lentamente como al mismo tiempo lentamente le abría el pantalón y lo bajaba, me arrodille, al separarme de sus labios él continuó con los ojos cerrados. Le quité por completo el pantalón, su miembro se mostraba totalmente despierto por debajo de su ropa interior, me acerqué a su sexo y le di besos cortos a lo largo de su extensión, Kyu jugaba con mis cabellos enroscándolos entre sus dedos.
Cuando iba a bajar la prenda, él me detuvo.
-Espera Minnie, se sentó y se quitó su propia camisa, me perdí en su cuerpo por unos segundos, mi gesto debió ser gracioso porque Kyu rio avergonzado. Después dirigió sus manos hacia mí y abrió mi camisa para quitarla luego, pasó sus dedos por todo mi torso mostrando especial interés en mi pecho, el cual besó y lamió con tranquilidad y sensualidad. ¿Quién demonios dijo que para excitarse necesitabas que las caricias fueran desesperadas?

Mientras se entretenía en mi pecho sus manos buscaron mi entrepierna, la rosó una y otra vez, la frotaba primero con la mano después su boca bajó hasta ella y comenzó a lamer y hacer presión con los labios y los dientes aun sobre el pantalón. Bajó las prendas, todas de una sola vez y observó mi miembro, como quien admira una pieza de arte. Lo introdujo en su boca y solté el gemido más profundo que haya soltado antes, me cubrí la boca, sentir su lengua rosando mi miembro era más de lo que podría soportar, me masturbaba con su boca hasta sacar el líquido eyaculatorio que bebió con completo gusto succionando la punta hasta dejarla sin rastro de semen.

Me dejé caer en la cama, mi cabello se pegaba a mi frente y mi cuerpo brillaba por el sudor, su estado no estaba mejor, como parecía no poder reponerme, Kyuhyun me llamó con una vocesita caprichosa.

-Changmin~~ -Lo miré y él me hizo una señal con la mirada hacia su entrepierna tan erecta que era imposible ya dejarla desatendida. Acostándome de costado extendí una mano hacia él la cual tomó, lo jalé hacia mí y él se recostó enfrente dándome la espalda, me acerqué lo más que la ley de la física me lo permitía y bajé sus bóxer, tomé entre mi mano su miembro y comencé a bombearlo, primero lentamente, después aumentando la intensidad a cada segundo. Sus gemido se escuchaban silenciosos bebido a que su rostro estaba semi escondido entre la almohada, yo besaba su cuello y detrás de su oreja. Un grito de placer y el temblor en su cuerpo me hizo saber que había llegado al climax, su miembro desprendió tirones de semen pintando mi mano de un bello color blanco. El cuerpo de Kyuhyun estaba muy agitado, su pecho subía y bajaba con rapidez, llevé mi mano a mi boca y lamí el líquido espeso hasta limpiarla por completo, él me miraba con los ojos semi abiertos, acaricié sus mejillas, su nariz, su boca, su cuello, despejé su frente de esos cabellos que se le pegaban a su hermosa piel, tan blanca y perlada. Él también acariciaba mi cuello con el dorso de su mano y de sus dedos. Lo besé nuevamente, lentamente, el movimiento de mi lengua era apenas perceptible, apenas un rose en la punta de la suya. Nos quedamos recostados uno frente al otro hasta que el sueño no nos permitió ver más de aquello que a los ojos de cada uno era lo más hermoso que pudiéramos contemplar.

Ahora regreso a Japón a proseguir con las presentaciones, Yunho duerme a mi lado en el avión. Miro por la ventana, no hay más que nubes, saco mi celular y vuelvo a leer el último mensaje que Kyuhyun me mandó poco antes de subir al avión: “Te estaré esperando, no tardes mucho. Te amo. Atte tu Kyuhyun” Sonreí, no solíamos ser cursis ni románticos, por la misma razón no supe en qué momento inició todo. Lo único que sé es que ya quiero volver a Corea.

El indicado

Título: El indicado.
Autor: Maxalime
Pareja: YunHo & HeeChul
Género: Romance
Extensión: Drabble
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HeeChul estiró el brazo y tomó la mano de YunHo.

Este solo sonrió desganado.
—¿Otra vez?
—Si Chul, otra vez.
—Pronto entenderán Yunnie.
—Nunca entenderán, nunca lo harán Chul.

Kim bajó el rostro; ya no sabia que decir, así que solo se acercó más a YunHo y subió sus piernas sobre las del menor.

—Te amo Yunnie—rodeó el tostado cuello y se perdió en aquella sensual curva.

Sin saber que alguien yacía detrás de él.
Unos ojos le miraron esperando una reacción, y YunHo supo que el abrazar la espalda de HeeChul o no, significaba la toma de una importante decisión.
Dudó un momento, congelando su mano sobre su muslo, pero una voz tierna y llena de dolor fingido le susurró en su lóbulo.


—¿Tú no?
Y entonces lo abrazó, y JaeJoong retiró la mirada de inmediato. YunHo ya había elegido.
—También te amo Chul, te amo mucho.
HeeChul sonrió, no quería reconocerlo pero estaba aliviado.


Día tras día temía que YunHo hiciera caso a las recomendaciones de sus amigos y lo dejara.
Porque desde que comenzaron su relación siempre había sido así; todos decían que YunHo necesitaba alguien dulce y que no tuviera reparo en decirle un montón de cursilerías el día entero, que lo cuidara y que no fuera posesivo porque el Jung era muy social, que estuviera allí cuando lo necesitara y que pudiera escuchar tranquilamente las muchas explicaciones que el despistado de un YunHo enamorado puede dar.
Y ese alguien no era HeeChul.
A HeeChul le destinaban alguien despreocupado y no muy apasionado ni celoso, alguien que pudiera aguantar sus jueguitos de besar en los labios a quien le pongan enfrente.
Y por supuesto, ese alguien no era YunHo.
Porque no sabían que con YunHo era diferente, que solo con él los labios ajenos y el fanservice perdían su encanto, que le podría decir un montón de cosas lindas mientras el menor escucha música, que lo cuidaría mordiendo a todo aquel que intentara tocarlo.
No lo sabían, no sabían lo mucho que lo amaba y lo imposible que era el dejarlo.
YunHo besó el pelo castaño y largo de HeeChul viendo como JaeJoong se marchaba.
Ese día, apenas unos instantes atrás su querido amigo y miembro de su grupo se le había declarado, con los labios húmedos y el corazón desbocado.


"No puede ser— había dicho—lo tuyo con Heechul...tú y yo deberíamos estar juntos."





Y lo sabia.


Sabia que sus personalidades congeniaban como aquellas piezas que armaba de pequeño; donde lo que uno no tenia al otro le sobraba, y terminaban formando una unión de almas perfecto.


Incluso su alrededor lo sabía; JaeJoong era el mejor para él, la persona con la que seria capaz de estar hasta un millón de años. Lo sabia, nunca lo ignoró.


Pero era aquel a quien tenia en brazos quien lo enamoró.


Con su belleza casi irreal, sus berrinches y sus dramas; lo amaba.
HeeChul no era el mejor, tampoco hacia la pareja más linda a su lado.
Quizá no era el indicado, pero era al que quería. Era al que quería a su lado para siempre.
Porque a veces las parejas más perfectas, no son las que mejor lucen juntas.

Fin

Una pareja

Título: Una pareja
Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoRella (YunHo y HeeChul)
Género: Romance
Extensión: One-Shot
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—HeeChul, HeeBoom va a ir ¿no hay problema?—YunHo movía sus ojos nerviosamente, de HeeChul al piso, y del piso nuevamente hacia HeeChul.


—¿HeeBoom?—el Kim agitó sus pestañas confundido.


—Si, mi novia...


—¡Aah!, ¡la bocazas!—y chasqueo los dedos.


—¡Chul!


—Perdón Yunnie, pero ya sabes que a ciertas personas solo las conozco por apodos—hizo un puchero—lo siento ¿si?


—Esta bien, esta bien—alejó la mano del mayor que había comenzado a acariciarle el pelo—pero a lo que me refiero es, ¿no hay problema?, ¿no te incomoda?—se mordió los labios.


HeeChul odiaba cuando no tenia toda la atención sobre su persona, y él ya antes le había dicho que saldrían juntos y solos, joder.


—Hmm, pues no—YunHo suspiro aliviado—no me incomoda pero si me molesta, cuando esta ella ¡no me volteas a ver ni una sola vez!, ¿sabes como se siente eso? ¡no, no lo sabes, porque yo siempre te miro y me preocupo por ti Yunnie!—y tuvo que respirar mucho después—así que no, ¡no y no!, llámame cuando podamos salir solos.


Dio media vuelta, amaba a YunHo pero se daría su lugar, oh si.


—Por favor, Cinderella.


Y algo, precipitadamente se detuvo.





—No puedo creerlo, ¡no puedo creerlo!


—Quiero ese, ¡oh aquel también es bonito!—y la chica corría de un lado de la tienda al otro, dando a la encargada varios vestidos.


—Señorita...


—¿Si?—los ojos brillantes se dirigieron a la joven.


—No, nada—se resignó la encargada.


—Esta muy feliz ¿no?


—YunHo, dime por favor—Kim tomó con fuerza los hombros de su amigo—¿como diablos piensas pagar eso?—y señaló con un pequeño cabezazo hacia HeeBoom quien recitaba "Este, este, ¡oh y aquellos cuatro también!".


—Digamos,...que no voy a comer por algunos dias—tragó fuerte.


—Pero eso no seria novedad...—se miraron.


Ohoh.






—¡Nos vamos!—precipitadamente HeeBom apareció y comenzó a jalar el brazo de Jung hacia la salida.


—¿Ehh?, ¿porque?


—No hay nada lindo, nada. ¡Ahora a una joyería ¿si?!


HeeChul observó como el rostro deseoso de la joven hizo mella en YunHo.


—O-ok.


Y envidio aquel poder que HeeBoom poseía sobre su amigo, porque tratándose de él...


—Chul, ¿vienes?


Asintió.


Porque tratándose de él, todo era muy distinto.






Las puertas de cristal se alzaban imponentes, como advirtiendo a todos que no cualquiera podía entrar, solo los que tuvieran la frente bien en alto.


—HeeBoom, ¿segura?—YunHo miró la puerta doble de nuevo, y secretamente apretó su cartera bajo el suéter.


Dolería.


—Por supuesto que si, ¿porque?


—No no, no es nada.


—HeeChul—llamó la joven mientras atravesaban el intimidante marco—¿no tenias nada que hacer verdad?


Sinceramente, eso sorprendió a Kim. La sonrisa cautivante de Park se había por un momento, vuelto una mueca cruel y desquiciada. HeeChul sabia que esa niña no podía ser tan dulce como aparentaba, pero tampoco tan...


—Falsa.


—¿Eh?—la mirada inocente volvio—YunHo, tienes amigos muy peculiares—y soltó una risotada que a HeeChul le torturó los oídos.


—Bueno HeeBoom, elige lo que quieras—Kim sonrió, al Jung le costó decir esas palabras.


—¡Vale!—y desapareció tras los mostradores de vidrio.


—Bastante pesada tu novia la verdad—expresó apenas Park salio de su vista, había pensado acerca de decirlo o no. HeeChul no quería que YunHo creyera que solo buscaba tirarle tierra a su novia, pero entonces recordó.


Kim HeeChul nunca se guardaba lo que pensaba, por duro que fuera.


—Si, lo se—se dejo caer en uno de los sofás de cuero negro, el cual crujio—es solo...que no encuentro la manera de dejarla.


—¿Porque?—le daba la vuelta a su anillo, mientras algo se desesperó dentro suyo.


—Porque no quiero.


La mirada de HeeChul pudo decir todo a la de YunHo en ese instante.


—Chul—tomó una mano del Kim entre las suyas—puede que no me entiendas, tú no has tenido a nadie nunca—HeeChul arrugó el entrecejo—pero, yo...se siente lindo tener a alguien.


Kim se soltó y YunHo desvió la mirada.


—Osea que no quieres a HeeBoom...


—Ni un poquito.


La respuesta rápida estremeció al mayor, nunca se imaginó que su YunHo inocente y bobo como lo consideraba, fuera capaz de algo así.


—¿De verdad?, ¿no la quieres...nada?—algo amargo se posó en sus labios. Si YunHo no quería a HeeBoom a pesar de salir con ella, ¿como podía pensar que algún día podría llegar a quererlo a él?


—Chul—lo miró a los ojos—la quise, la quise mucho—HeeChul evitó su mirada—pero algo ha cambiado y yo...—la mano de YunHo subió por el brazo, luego bajó y apresó la mano de Kim.


—YunHo...


—Tengo algo que decirte Chul. Yo...


—¿Buscan algo en especial?—un joven encargado había mirado a los dos adolescentes sentados en los sillones, ninguno parecía interesado en las joyas así que llegó a la conclusión de que eran vagos y su tono fue exigente. Al no recibir respuesta apretó sus manos contra si—¿no hay nada?


—¿Eh?


—¿Que si no les interesa comprar nada?


HeeChul miró al piso inexplicablemente, Jung lo miró a él.


—Muestrenos—y sonrió.


—De acuerdo—el encargado tuvo que aceptar que esa sonrisa le hizo perder todo enojo.




—Tenemos plata, oro, piedras preciosas, etc. y como es obvio aquí encontraran desde anillos usuales hasta medallones para los pies—el joven mostraba las relucientes joyas orgulloso—¿desean adquirir algo en especifico?


HeeChul no entendía porque YunHo miraba con tanto interés todo lo que le mostraban, sabia que Jung era muy humilde y sencillo, además la única razón por la que estaban allí era HeeBoom y ellos no parecían tener gustos similares.


—En realidad—carraspeo—busco algo para ambos—señaló a HeeChul y a si mismo—usted diga.


El encargado vio al mayor por unos instantes, luego bajo la mirada y pareció recordar que tenia algo especial escondido entre sus estantes.


—Lo tengo—dijo.


—Yunnie—jaló levemente la manga del suéter gris—¿que haces?


—Tranquilo—murmuró y posó una mano sobre la de HeeChul. Kim se estremeció. Muy cálido.


—¡Aqui están!, justo lo que necesitan—el joven llegó con una sonrisa de oreja a oreja, y descubrió una caja alargada y plateada—les van a encantar.


Y antes de que YunHo pudiera suspirar, puesto que el simple empaque ya lo había hechizado, el encargado abrió la tenue cajita.


—¿Eh?


—Son hermosos, ¿verdad?—un terciopelo blanco enmarcaba dos anillos de oro blanco brillante,"Amour" recitaba una discreta inscripción en cada uno—vienen con una cadena también, para colgárselos al cuello—y extendió una ligera cadena, igual de un magnifico oro blanco.


HeeChul por poco hace lo que nunca en su vida había hecho; tartamudear.


—Demelos.


—¡¿Qué?!


—De acuerdo.


—Yunnie ¿que demonios?—lo jaló bruscamente para que lo mirara, YunHo se encontraba contando sus billetes.


Pero no respondió, solo lo miró como sin entender y luego HeeChul comprendió. Eran para HeeBoom y él, seguro.


Entonces se sintió tonto, ¿porque iba YunHo a comprar algo así para ambos?, eran anillos de pareja después de todo.


Y ellos, no eran una.


—Aquí tiene, en la caja le cobraran—le entregó una bolsa gruesa de plástico con la insignia de la tienda.


—Gracias—vio el precio y sintió algo de alivio, porque al menos podía pagarlo.


—¡YunHo, nos vamos!, no hay nada lindo aquí tampoco.


Y Kim vio correr a YunHo hacia la caja mientras luchaba para que HeeBoon no lo viera.


Horror.






—¡No puedo creerlo, estamos a mitad de Seúl y no encontré nada digno de mi!


HeeChul rodó los ojos por enésima vez, ¿como pudo ser tan ciego para tragarse el cuento de que esa niña era una inocente?


—Sera luego, tranquila—YunHo pasó el brazo por detrás del cuello de Park—pero por hoy, es todo.


—Muy cierto—se volteo deshaciendo el agarre—bye HeeChul.


—Adios.


—Ah, HeeBoom—la mirada de YunHo no gustó a la chica, nerviosa pero determinada—vete sola por hoy ¿si?, HeeChul vive más lejos y su barrio no tiene luz por fallas de la compañía. Tu casa esta muy cerca.


Cuando YunHo agitó la mano y comenzó a alejarse, la sonrisa de lado en la cara de HeeBoom flaqueó.


Mucho.





—¿De donde has sacado tú que mi barrio no tiene luz?


Caminaban lentamente, sin prisas, uno al lado del otro mientras la luna los bañaba quedamente.


—HeeBoom no habría querido de no ser así, ya sabes como es—y continuo pateando la pequeña piedrita que logró anclar desde el inicio del trayecto—se pone como gorila.


—Pero igual, no vivo tan lejos—sonrio al imaginarse a la dulce Park con su perfecta sonrisa llena de pelos—y por supuesto, no soy una chica que necesita protección.


Los ojos de YunHo se incrustaron en los de HeeChul bruscamente, tiernos y fríos, profundos y burlones. Se detuvieron.


—Eso ya lo se—se acercó, e inclinándose un poco posó sus labios sobre los rosados de Kim.


HeeChul se estremeció, por eso YunHo llevó una mano a su cuello y lo apretó levemente. Labio con labio se acariciaron y el mayor saboreo por primera vez el ramen que tanto odiaba que YunHo comiera.


Y fue agradable, y tierno. Muy cálido.


—¿Qué significa esto?—murmuró HeeChul apenas se separaron. Jung acariciaba una mejilla blanca con deleite.


—¿Y tú que crees?—metio la mano en su bolsillo por un momento y de ella sacó la cajita plateada de los anillos—son para nosotros. Tuyo y mio—abrio la caja y tomó el anillo más delgado, luego acaricio la mano de HeeChul quien dejó que la tomara suavemente—eres mio, Kim HeeChul—susurró y colocó la joya en el dedo índice izquierdo—te quiero.


Su mente se había lavado por completo, estaba allí, su sueño diciendo justo las palabras que quería.


—¿Me tengo que poner yo el anillo?—puso un puchero.


—¡Claro que no!—sonrio y tomó el anillo sobrante para colocarlo en el índice izquierdo de Jung—y tú eres completamente mio Jung YunHo y—apresó las mejillas de YunHo para tirar de ellas cruelmente—¡¿como que "me quieres"?! ¡carajo!, ¡¿como que "me quieres"?!, ¡yo te amo!—y dicho esto se lanzó a los labios gruesos rodeando el cuello con sus brazos.


—Yo también te amo solo que...


—Eres idiota.


—Poquito.


—Y por eso te amo—se abrazó fuerte. Era perfecto, era ideal, un sueño completo.


Completo y podrido.


—¿Que va a pasar con HeeBoom?—preguntó con la cabeza enterrada en el pecho del otro.


Lo sabia. Si YunHo le pedía ser su amante, lo haría. Si le decía que había sido una broma, lo perdonaría. Si se lo follaba y nunca más le volvía a hablar, lo seguiría amando.


No tenia remedio alguno.


—Terminare con ella como es obvio, ¿que pensabas?—YunHo miró su rostro visiblemente sorprendido. HeeChul sonrió.


—Que seria plato de segunda mesa.


—Idiota—acaricio el pelo semilargo—solo a ti se te puede ocurrir algo así, ¿has estado viendo muchas películas?


HeeChul volvió a sonreír al estilo gatuno.


—Pues si, ¿quieres que representemos una de las ultimas?


—No quiero ni pensar que tipo de películas ves...


—Las que están bajo tu sillón.


—Por eso decía.


Inconscientemente, la mano de YunHo viajó sobreponiéndose a todo, logrando tomar la de HeeChul apenas iniciaron la marcha. Dos destellos de oro blanco los siguió por toda la noche, un"Amour".


Ahora si, eran toda una pareja.




—¡Hablale ahora mismo a HeeBoom, Jung YunHo!


—¡Ok, ok!