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Quédate conmigo
Título: Quédate conmigo.
Autor: Nowaki Girl.
Pareja: Principalmente Yoosu *Aunque hay varias parejas más*.
Género: Slash, Lime, Lemon.
Eestado: Proceso.
Advertencia: Algunas malas palabras y posible muerte de un personaje.
Reseña: Todo cambia para Junsu cuando dos chicos nuevos llegan a su clase. Uno de ellos, será su primer amor y el otro el amor de su vida.
Las cosas no serán fáciles puesto que dos personas más llegarán a alterar nuevamente las cosas. Aún más de lo que ya estaba.
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Condena
Título: Condena.
Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoMin.
Género: Romance.
Extensión: One-Shot.
Reseña: Ambos, mutuamente, representan la condena eterna del otro.
Una condena húmeda y lasciva.
El sonido se hacia tenue paso a paso. Mantuvo como pudo el equilibrio, y cogió despreocupado las llaves, que indicaban que no, que no iba tomado, que estaba lo suficientemente lúcido como para manejar un automóvil. En vez de llegar en taxi como en realidad lo había hecho.
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Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoMin.
Género: Romance.
Extensión: One-Shot.
Reseña: Ambos, mutuamente, representan la condena eterna del otro.
Una condena húmeda y lasciva.
El sonido se hacia tenue paso a paso. Mantuvo como pudo el equilibrio, y cogió despreocupado las llaves, que indicaban que no, que no iba tomado, que estaba lo suficientemente lúcido como para manejar un automóvil. En vez de llegar en taxi como en realidad lo había hecho.
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Suspiró pesadamente cuando descubrió la puerta cerrada; el sueño ligero se vería interrumpido por el ruido.
—Mierda.
Y sin más, decidió salir y acabar por meter la pata por completo de una vez por todas.
Cogió la chaqueta que cinco minutos antes había aventado en el sofá, dejó las llaves en la repisa nuevamente, y salio, sabiendo perfectamente a donde iría a parar.
Iría a ensuciarse. Solo un poco más.
—¿Estás ahí?—preguntó por la bocina al tiempo que presionaba el botón. Tenia llave, pero no el tino suficiente para lograr ocuparla en la cerradura.—Soy yo.
—En un momento—la voz, adormilada pero sexy le aseguró la noche.
Y un dolor comenzó a crecer en su entrepierna.
"En un momento...lo tendrás".
—Adelante.
Una sonrisa, y YunHo se preguntó el porque de una formalidad innecesaria, ¿no podía lanzarse a sus labios y ya?
—Perdon por molestar.
—Nunca lo haces. Tranquilo.
El anfitrión subió un escalón pero el brazo de YunHo lo detuvo.
—¿Me ayudas?
Sonrió de nuevo.
—Pareces un bebé.
—Soy un bebé.
—¿Un bebé borracho?
Las manos, una sobre el hombro y la otra sobre esta, el aliento a alcohol golpeando la cara de ChangMin salvajemente.
—Cuando tomas lo haces bien, ¿eh?
—Por supuesto.
Llegaron al apartamento y los zapatos quedaron fuera.
—De nuevo, lo siento.
Shim no contestó, sentó a YunHo en su sofá y fue directo a su habitación, Jung pudo ver entre el pequeño hueco la cama de ChangMin, aquella cama que habían manchado con sus pecaminosos deseos desde hacia ya mucho tiempo.
—Toma. Tu pijama de turno, la dejaste la última vez.
—Gracias—y antes de que lograra cogerla entre manos, ChangMin apretó fuerte uno de sus hombros.
—¿Quieres hacerlo?—y fue directo, y en realidad le importaba una mierda lo que YunHo pudiera decirle, porque ya se encontraba mordiéndole los labios, y succionandolos.
Buscando sus pezones y apretándolos, preguntándose como es que pudo aguantar sin mientras subían las escaleras.
YunHo actuaba torpe, con el alcohol golpeando sus venas, y la boca de ChangMin exigiendole más.
Él no necesitaba hacerlo, pero sabia que ChangMin si.
—¿Te dejó?
—Justo antes de casarnos—murmuró con los labios frente a la cremallera del Jung—¿puedes creerlo?, luego de dos años—y la bajó, aunque sinceramente YunHo dudó de eso. Parecía que en realidad se la había arrancado.
—Me dijiste que no la amabas...
—Y así fue. Pero igual, dejarme casi con el pastel de bodas en la boca...es muy de putas.
ChangMin rió y YunHo apretó su cabeza hacia abajo mientras le bajaba el pantalón.
—Puro desenfunde. "Soy joven Minnie, quiero disfrutar antes de atarme. Pero voy a regresar a ti". Cuando regrese va a estar tan follada que tendrá un agujero en lugar de un coño, no gracias.
YunHo escuchaba y no. Quería escuchar, pero no era sencillo si tenia la boca de Shim entre las piernas.
—¿Y tú?, ¿como vas con BoA?
Se tardó en contestar cuando un jadeo atravesó su garganta, producto de una lamida gruesa en toda la extensión de su miembro.
—Ahh...bien, es decir...aún seguimos tratando.
—¿De tener un hijo?
—Más bien...de fingir que nos amamos.
ChangMin atrapó todo su pene en su boca de sopetón, y no tuvo más remedio que hacer la cabeza hacia atrás y perderse.
Eso era demasiado.
—No me digas que aún no follas con BoA—formó la boca de Shim entre lamidas largas.
—Para nada. Somos amigos, lo sabes.
Y por fin un leve mordisco, y la semilla del Jung se encontró manchando la boca de Shim.
—Lo siento, yo...
—Callate. Vamos, quítate todo.
Las manos temblorosas de YunHo trataron de viajar a su camisa, saco y el pantalón que yacía aún en las pantorrillas para hacerlos desaparecer. Pero no pudo.
—Dejalo—una mano y un movimiento, y ya se encontraba desnudo bajo el cuerpo de ChangMin—¿eres tan torpe siempre?
—Solo cuando tomo.
—Claro—se desnudó a si mismo, el cuerpo de YunHo extendido sobre el sofá caliente, esperando por él y su gran polla—no lo hemos hecho aquí nunca, ¿verdad?
Los ojos de Jung brillaron, recordando noches y mediosdías compartidos con aquel joven de arrogante sonrisa.
—No, nunca.
—Es hora de dejar marca aquí tambien—y buscó sus labios de nuevo, hurgando entre la carne exquisita de los muslos, separando las piernas que tímidas pero entregadas se dejaban hacer.
—YunHo.
—¿Hmm?—musitó apenas, al sentir el aliento suave en el cuello.
—Sabes que si pudiera casarme contigo lo haría, ¿verdad?
—Si. Y sabes que yo también.
—Así es.
Y se perdió de nuevo, en el aroma sin irse del alcohol, el sudor y el pecado conjugados.
Con el esposo de su hermana, con su mejor amigo desde siempre, a quien no necesitaba decirle nada para que le entendiera.
—Sabes lo que siento aunque no lo diga.
—No me molestaria escucharlo de vez en cuando.
—Imbécil...
Su adicción eterna, su perdición y su cura.
El culpable de todas sus condenas.
—Mierda.
Y sin más, decidió salir y acabar por meter la pata por completo de una vez por todas.
Cogió la chaqueta que cinco minutos antes había aventado en el sofá, dejó las llaves en la repisa nuevamente, y salio, sabiendo perfectamente a donde iría a parar.
Iría a ensuciarse. Solo un poco más.
—¿Estás ahí?—preguntó por la bocina al tiempo que presionaba el botón. Tenia llave, pero no el tino suficiente para lograr ocuparla en la cerradura.—Soy yo.
—En un momento—la voz, adormilada pero sexy le aseguró la noche.
Y un dolor comenzó a crecer en su entrepierna.
"En un momento...lo tendrás".
—Adelante.
Una sonrisa, y YunHo se preguntó el porque de una formalidad innecesaria, ¿no podía lanzarse a sus labios y ya?
—Perdon por molestar.
—Nunca lo haces. Tranquilo.
El anfitrión subió un escalón pero el brazo de YunHo lo detuvo.
—¿Me ayudas?
Sonrió de nuevo.
—Pareces un bebé.
—Soy un bebé.
—¿Un bebé borracho?
Las manos, una sobre el hombro y la otra sobre esta, el aliento a alcohol golpeando la cara de ChangMin salvajemente.
—Cuando tomas lo haces bien, ¿eh?
—Por supuesto.
Llegaron al apartamento y los zapatos quedaron fuera.
—De nuevo, lo siento.
Shim no contestó, sentó a YunHo en su sofá y fue directo a su habitación, Jung pudo ver entre el pequeño hueco la cama de ChangMin, aquella cama que habían manchado con sus pecaminosos deseos desde hacia ya mucho tiempo.
—Toma. Tu pijama de turno, la dejaste la última vez.
—Gracias—y antes de que lograra cogerla entre manos, ChangMin apretó fuerte uno de sus hombros.
—¿Quieres hacerlo?—y fue directo, y en realidad le importaba una mierda lo que YunHo pudiera decirle, porque ya se encontraba mordiéndole los labios, y succionandolos.
Buscando sus pezones y apretándolos, preguntándose como es que pudo aguantar sin mientras subían las escaleras.
YunHo actuaba torpe, con el alcohol golpeando sus venas, y la boca de ChangMin exigiendole más.
Él no necesitaba hacerlo, pero sabia que ChangMin si.
—¿Te dejó?
—Justo antes de casarnos—murmuró con los labios frente a la cremallera del Jung—¿puedes creerlo?, luego de dos años—y la bajó, aunque sinceramente YunHo dudó de eso. Parecía que en realidad se la había arrancado.
—Me dijiste que no la amabas...
—Y así fue. Pero igual, dejarme casi con el pastel de bodas en la boca...es muy de putas.
ChangMin rió y YunHo apretó su cabeza hacia abajo mientras le bajaba el pantalón.
—Puro desenfunde. "Soy joven Minnie, quiero disfrutar antes de atarme. Pero voy a regresar a ti". Cuando regrese va a estar tan follada que tendrá un agujero en lugar de un coño, no gracias.
YunHo escuchaba y no. Quería escuchar, pero no era sencillo si tenia la boca de Shim entre las piernas.
—¿Y tú?, ¿como vas con BoA?
Se tardó en contestar cuando un jadeo atravesó su garganta, producto de una lamida gruesa en toda la extensión de su miembro.
—Ahh...bien, es decir...aún seguimos tratando.
—¿De tener un hijo?
—Más bien...de fingir que nos amamos.
ChangMin atrapó todo su pene en su boca de sopetón, y no tuvo más remedio que hacer la cabeza hacia atrás y perderse.
Eso era demasiado.
—No me digas que aún no follas con BoA—formó la boca de Shim entre lamidas largas.
—Para nada. Somos amigos, lo sabes.
Y por fin un leve mordisco, y la semilla del Jung se encontró manchando la boca de Shim.
—Lo siento, yo...
—Callate. Vamos, quítate todo.
Las manos temblorosas de YunHo trataron de viajar a su camisa, saco y el pantalón que yacía aún en las pantorrillas para hacerlos desaparecer. Pero no pudo.
—Dejalo—una mano y un movimiento, y ya se encontraba desnudo bajo el cuerpo de ChangMin—¿eres tan torpe siempre?
—Solo cuando tomo.
—Claro—se desnudó a si mismo, el cuerpo de YunHo extendido sobre el sofá caliente, esperando por él y su gran polla—no lo hemos hecho aquí nunca, ¿verdad?
Los ojos de Jung brillaron, recordando noches y mediosdías compartidos con aquel joven de arrogante sonrisa.
—No, nunca.
—Es hora de dejar marca aquí tambien—y buscó sus labios de nuevo, hurgando entre la carne exquisita de los muslos, separando las piernas que tímidas pero entregadas se dejaban hacer.
—YunHo.
—¿Hmm?—musitó apenas, al sentir el aliento suave en el cuello.
—Sabes que si pudiera casarme contigo lo haría, ¿verdad?
—Si. Y sabes que yo también.
—Así es.
Y se perdió de nuevo, en el aroma sin irse del alcohol, el sudor y el pecado conjugados.
Con el esposo de su hermana, con su mejor amigo desde siempre, a quien no necesitaba decirle nada para que le entendiera.
—Sabes lo que siento aunque no lo diga.
—No me molestaria escucharlo de vez en cuando.
—Imbécil...
Su adicción eterna, su perdición y su cura.
El culpable de todas sus condenas.
Sorry
Corrió lo más rápido que pudo, el viento rasgaba la carne de sus piernas, embutidas en el pantalón corto pegado al cuerpo que utilizaba para las clases de educación física todos los martes.
Amaba los martes, porque era el mejor en educación física. Eso era lo único en lo que era bueno.
Eso y en cagarla.
Atravesó los vestidores con el pecho caliente, pasando a uno que otro estudiante del turno vespertino.
Sus esbeltos y preciosos muslos estaban bañados en sudor haciéndolo todavía más agradable a la vista de cualquiera.
Percibió un par de miradas sobre su cuerpo, "Quiero follarte" decían.
Tanto hombres como mujeres eran apresados por la sensualidad de sus muslos.
Lo ignoró. Tenía un asunto más importante por el momento.
Arribó por fin al gimnasio, que parecía completamente vacio en un primer vistazo, sin embargo avanzó un paso y unos sollozos lo tomaron por sorpresa.
El cuerpo de YooChun yacía sobre una de las gradas, sufriendo pequeños temblores gracias al llanto.
Su boca fue muy lenta y los pasos de Park muy rápidos.
Antes de que se pudiera reponer de su indulgente carrera, los pálidos brazos de su mejor amigo ya se encontraban arrollando su cuerpo, exigiendo respuesta al tacto.
—Me dejó, YunHo—oyó entre los suspiros y temblores—se deshizo de mí como si fuera un objeto.
La palma de hombre de YunHo se posó sobre la frágil espalda del Park, YunHo admiró como la tez estaba más blanca de lo normal y los ojos rojos. Debido a eso, el pelo negro lucia aún más hermoso.
—Tranquilo—besó la frente, de piel fría y desolada.
YooChun lloraba porque JunSu lo había abandonado igual y como se abandona a un perro sin haberle dado de comer ni una vez.
YunHo había salido con JunSu primero, hasta que YooChun apareció, con sus perfectas pestañas negras y largas.
JunSu nunca le prestó atención, pero Park se le restregó como un animal en celo. YunHo no evitó nada.
No le importaba que pasara lo de siempre.
Que de repente el cuerpo y tiempo de YunHo se viera robado por alguien que no era YooChun, entonces el menor tomaba cartas en el asunto y seducía a la novia o novio en turno.
Cuando se trataba de una mujer era bastante sencillo al punto de resultar ridículo, ellas caían a los blancos brazos sin que YooChun tuviera que hacer esfuerzo alguno, ellas esperaban que YunHo sacara dientes y garras para pelear por ellas, obteniendo una hinchazón de ego a consecuencia. No sucedía.
Entonces YooChun se aburría y terminaba con ellas tiempo después.
Porque a pesar de todo, lo único que quería era pasar todo su tiempo con YunHo.
Con los hombres era más difícil, pues todos quedaban encantados por la dulzura de Jung YunHo.
Mas aún con eso, YooChun logró apartar a Mir y al bonito de RyeoWook de los brazos del Jung. Y claro, a JunSu.
DooJoon y SiWon no cedieron, le hicieron hincapiés horribles y le llamaron de la peor forma, YooChun se dejó humillar frente a ellos, por ellos. Y los malditos no lo aceptaron.
Se convirtieron en los dos novios que más tiempo conservaron a Jung YunHo.
SiWon ocho meses, y DooJoon un año. Y ambas relaciones se rompieron por causas que permitieron que la amistad perdurara.
SiWon obtuvo el titulo de presidente estudiantil, DooJoon se inmiscuyó en el atletismo. Dejaron de tener el tiempo que merecía un preciso novio. Rompieron para terminar bien.
YooChun apostaba a que YunHo había querido a ambos de verdad, se enfurruñaba y pataleaba, vociferando que no le gustaba el hecho de no ser el único en la tierra en tener su amor.
—Eres a quien más amo, ¿no es eso suficiente?—murmuraba cansado YunHo, cuando la rabieta perdía el control.
—Quizá ahora digas eso, pero cuando no estoy enojado tú agregas "Eres a quien más amo...luego de mi madre, mis hermanos y mi padre"—unos golpes débiles en su pecho—y yo si te amo YunHo, más que a mi mamá, que a mi papá, más incluso que a mi mismo...
Y era entonces cuando el frágil cuerpo de YooChun caía en sus brazos, y él tomaba los labios enrojecidos, que se le ofrecían cándidos y entregados.
YooChun no se dejaba besar por nadie más que por YunHo, sin importar a cuantos tuviera que seducir para alejarlos de su hombre.
YunHo oía al día al menos tres "Te amo" por parte del menor, siempre respondía "Yo más".
YooChun quería que YunHo lo hiciera suyo por completo de una vez. Lo pedía cada cumpleaños, importándole una mierda si YunHo tenía pareja o no.
El cumpleaños de YooChun no se contaba dentro del tiempo, ese día YunHo se olvidaba de sus propias restricciones y hacía todo lo que el menor pedía.
—Regálame una de tus camisas—pidió mirando a YunHo terminar un apunte.
— ¿Cuál?, ¿mi favorita?—alzó el rostro y preguntó naturalmente.
YunHo era suyo, estaba a su disposición y hacia todo lo que pidiera ese día.
Todo. Sin quejas.
—La que sea, pero tuya.
La sonrisa de YooChun, ese día brillaba como una estrella recién nacida.
—De acuerdo—ese día, YunHo ni siquiera se aseguraba de que su pareja de turno no estuviera cerca. Se aproximaba sin vacilar a los labios húmedos de YooChun y los oprimía lento. Apenas rozando sus labios un poco, sin llamar a la lascivia.
El cuerpo de Park se estremecía, ansioso por sentir más.
—Feliz cumpleaños—murmuraba luego.
Los 4 de Junio YooChun era extremadamente feliz.
Luego, todo volvía a la normalidad, con YunHo ignorando sus suplicas de volverse una pareja formal de una vez.
YooChun no entendía el porque YunHo huía de él de esa manera, ya se había planteado la posibilidad de que realmente no lo amara y estuviera jugando con él. Pero no, imposible.
YunHo se había vuelto ya, tan transparente a sus ojos que no podía creer algo así.
Solo, no sabía las razones de su comportamiento.
Encontró rara la sensación de tener a YooChun en sus brazos llorando por alguien que no era él.
¿Acaso su Chunnie había desarrollado sentimientos por el Kim?
JunSu fue también un novio con trayectoria larga en Jung YunHo; seis meses.
Antes de ser capturado por el demonio Park YooChun, quien temió más que antes debido a la belleza del Kim, de esa boca tierna que se perdía en un puchero y el cuerpo, bien proporcionado. JunSu robó un día un beso a los labios de YunHo frente a YooChun.
Entonces Park comenzó a verlo como un rival a temer.
JunSu declinó todas sus ofertas, hasta que una llamó su atención.
"Satisfaceré todas tus necesidades".
— ¿Qué?
YooChun citaba a JunSu luego de cada clase, ofreciéndole una cosa nueva cada vez.
En las clases se la pasaba tratando de averiguar que tipo de cosa podría atraer a JunSu para que este se alejara de su YunHo.
Perdería su puesto en el cuadro de honor ese semestre, pero no a YunHo. Ni su tiempo con él.
—Lo que dije—la voz de YooChun obtenía una determinación absoluta cuando el enunciado contenía la palabra "YunHo" en medio—satisfaceré cada una de tus necesidades si sales conmigo y te olvidas de YunHo, por estúpida que sea. Lo hare.
JunSu miró a sus ojos ladeando la cabeza, se acercó peligrosamente.
—Todo, ¿entiendes?, si es así acepto.
—Entiendo.
A la hora siguiente que era la de Algebra, JunSu y YooChun ya salían oficialmente juntos, YunHo fue abandonado por su novio en turno frente a todos los de su curso.
Afianzó el agarre sobre la espalda de su mejor amigo, suspirando un poco.
¿Porque el corazón le pesaba?, ¿acaso porque pensó que YooChun lo amaría siempre?
Se guardó un "Si" para sus adentros. Como él amaría siempre a YooChun, quizá supuso que YooChun lo amaría como tal, siempre.
El menor llorando en sus brazos no le había dicho nada al respecto.
Él tampoco había dicho nada acerca de sus rechazos y sus huidas.
Amar demasiado, era la respuesta.
Se conocía bien, si accedía a los lloriqueos de YooChun de volverse novios de una vez, seria capaz de comerse al menor con tal de que nadie lo viera, de que nadie lo tocara, de que nadie pudiera desearlo.
Amaba como aquel ser de piel nívea se desvivía por hacerlo sentir feliz y pleno, por ser solo él su foco de atención.
Cerró los ojos, los sollozos de YooChun perdieron fuerza.
Nadie nunca en la relación de YunHo y YooChun, había significado un peligro. Ni una vez.
Pero al parecer, Kim JunSu ahora entraba en el juego.
— ¿Ya?—cuestionó dulce haciendo que YooChun lo mirara y tomando ambos hombros con sus palmas.
—Si...algo—comenzó a tallarse los ojos, que yacían rojos y húmedos.
—No hagas eso, te dañas.
—Pero no tengo nada con que secarme...—YooChun calló.
Los labios de YunHo se oprimieron con dulzura sobre sus parpados, ambos. Robando los retazos de lágrimas de las pestañas y de la carne tibia.
— ¿Mejor?
—Si—se puso de puntitas y besó los labios del mayor—gracias.
YunHo se removió visiblemente incomodo, y dejando espacio entre su cuerpo y el de YooChun. Espacio que hacia mucho no existía y que Park sintió raro como una punzada al pecho.
—Deberíamos dejar de hacer esto—murmuró, mostrando una sonrisa triste que el menor nunca había visto.
— ¿El que?—dio un paso, matando la horrible distancia que había creado el otro. Pero apenas lo logró el mayor dio uno atrás, creando otra.
—Comprendo que pueda ser difícil deshacerse de esto, que son ya muchos años y nos hemos acostumbrado—YunHo tomó las manos blanquecinas del menor, apretándolas por los nudillos—pero si amas a alguien más que a mi, lo mejor será terminar esto.
"¿Porque dices eso?", quería preguntar YooChun, o quizá un "¿Porque me miras así?" serviría más en esa situación. Todas las preguntas contenían un "¿Porque?". YunHo era el único estúpido en esa ecuación así que no tenía que contestar nada.
Bajó la mirada y soltó un manotazo a los brazos de YunHo que lo alejaban de su cuerpo, se abrazó a la cintura delgada con fuerza, ignorando que el mayor hiciera el amago de soltarse.
—No seas imbécil.
—Yo siempre he sido así—YunHo dejó caer el mentón sobre su cabello, suspirando para luego rendirse y rodear su espalda.
—JunSu rompió conmigo...
—Ya lo se.
— ¡Déjame terminar!—apretó el plano estomago para impedir que el otro hablara—rompió conmigo porque quiere volver contigo...
YunHo bajó el rostro para mirarlo. Parpadear. Y soltarse.
—Voy a decirle que si entonces—concluyó con suavidad dirigiéndose a la salida del gimnasio.
—YunHo...—el mayor paró. Reconociendo el tono en la voz— ¿en verdad quieres seguir con esto?, yo te amo, tú me amas, ¡no somos Romeo y Julieta para pensar que solo terminaremos en tragedia!, confía en mí...
YooChun no lo vio pero YunHo se mordió el labio, a punto de traicionarse a si mismo.
El pensar que su adorado Chunnie podía enamorarse y llorar por alguien que no era él le había movido todo. Le había hecho pensar "¿Porque no?".
YunHo se dio vuelta lentamente, con su sonrisa de lado y el lunar más resplandeciente que nunca. Más hermoso.
YooChun se aguantó las ganas que tenía de correr y besarlo, morderlo y si fuera posible arrancarle ese lunar exquisito de la piel.
—Puede que terminemos en tragedia...pero ya no me importa.
Y fue YunHo quien corrió hacia él—en realidad caminó, tardándose una eternidad—pero fue quien el primer paso.
O el segundo. Pero lo dio.
Las manos de YooChun rodearon la ancha espalda y sus pies se pusieron en puntas por inercia, YunHo era tan alto. Era su hombre, aquel que lo cuidaba de la gripe con sus besos de labios llenos de pastillas medicas.
Park recordó cuanto odiaba la medicina, y que YunHo se la daba de lengua a lengua cuando la necesitaba, haciendo delicioso el proceso.
—Yunnie, estoy enfermo.
— ¿De que?—besó la amplia frente, necesitando de unos cuatro besos para cubrirla toda de su saliva.
YooChun subió los pies sobre los de YunHo, haciendo que este pasara los dedos por el contorno de su trasero y besara su cuello.
—De amor—sonrió.
—Fin—
Yo insisto en que esto es producto de divagaciones mías, perdón por traerlo~♥
"Álgebra", "ecuación", ¿se dieron cuenta?
Ya me traume con eso de que no entiendo las matemáticas. PLOP~~♥
Gracias por leer♥
Amor
JunSu acomodó el florero, finalizando su perfecta comida.
Sonrió hacía su creación; kimchi y ramen. Nada sorprendente pero comestible.
Cruzó el comedor, yendo hacía la sala donde el niño de cabello color ébano yacía tirado de panza viendo un programa de televisión.
—YooHee, ya está lista la comida—indicó cariñoso, acariciando los cabellos del pequeño de cuatro años.
—Enseguida voy—los ojos oscuros ni siquiera se despegaron del televisor; un hombre vestido de oso trataba de brincar la cuerda. JunSu entendió y sonrió, volviéndose hacía las escaleras que dirigían a las habitaciones de la casa.
— ¡Amor, ya está lista la comida!
— ¡Voy!
Otra sonrisa se depositó lánguida en sus labios.
YunHo siempre ocupaba la misma palabra de tres letras.
Desistió de sentarse así que cuando transcurrieron tres minutos corrió a tapar su ramen y kimchi hechos con tanto esfuerzo.
—YooHee, por favor háblale a YunHo—pidió al niño que iba ya a sentarse frente a la mesa. La maldita costumbre de YunHo de bajar cuando le placiera, hacía su aparición.
—Ok—y sus pasitos imitaron a los de un caballo a trote, llegó al inicio de las escaleras, tomó aire con fuerza y gritó— ¡amor!, ¡ya está lista la comida!
La saliva de JunSu se atoró, sintiéndola gruesa bajando por su garganta.
— ¡Amor!—repitió el hijo adoptivo de YunHo.
JunSu soltó el kimchi, caminó hacía YooHee quien seguía gritando con las palmas alrededor de los labios.
— ¡Amor, amor!...
—YooHee, tú deberías gritar "papá"—unos pequeños y estúpidos celos se instalaron en su pecho, reuniendo toda la paciencia para no ponerse en plan pesado.
—Pero tú le acabas de gritar "amor", ¿porque yo no puedo?—la cara del pequeño creó un puchero, JunSu se maldijo internamente.
—No es que no puedas pero...es que YunHo es tu papá, no tu...amor.
Se dio cuenta de sus propios dedos unidos y la cara esperando una explicación coherente de YooHee.
—Papá me ha dicho que me ama mucho...—continuo el pequeño, haciendo caer la nada buena excusa del Kim—y me ha dicho que te ama a ti también—las mejillas del mayor se sonrosaron—yo amo mucho a papá pero a ti...—Jung ladeo la cabeza levemente—la verdad es que a veces dudo.
Si fuera algo posible, su mandíbula hubiera tocado el piso, traspasado la moqueta y llegado al centro del planeta.
"¡Niño, yo cambie tus pañales!, ¡YunHo nunca hizo eso!" quiso gritar, pero su novio bajando las escaleras lo impidió todo.
— ¡A ver!, ¿quien de ustedes era el que gritaba "amor"?
— ¡Papá!—YooHee se lanzó a los brazos de YunHo, quien lo alzó mostrando su amplia sonrisa— ¡JunSu no quiere que te diga "amor"!
JunSu odió por primera vez la innata sinceridad de su casi-hijo-del-alma-y-del-corazón.
Bajó la mirada, escondiéndose del brillo divertido en los ojos del Jung mayor.
— ¿En serio?, pues no entiendo porque, yo los amo a los dos por igual—restregó la nariz juguetonamente contra la pequeña de YooHee y tomó la mano de JunSu, comenzando a caminar hacia el comedor—yo soy el amor de ambos, ¿ok?
—Ok—respondieron JunSu y YooHee al unisonó.
De alguna manera, JunSu se sintió más como otro hijo de YunHo, que como su amante de toda la vida.
Olvidar
La punta de sus dedos rozó el marco, y segundos después el sonido de la puerta al abrirse y cerrarse provocó que diera un brinquito. De inmediato volcó la foto hacia abajo y trató de que su mirada no destilara la consternación que sentía; recordar no era algo que podía permitirse.
—Ya llegue.
—Bienvenido.
ChangMin se acercó y oprimió sus labios contra la frente de YunHo, quien solo pudo suspirar gracias al alivio que lo embargó al momento.
—¿Cómo estuvo?
—Igual que siempre, flashes y perras danzando queriendo tocarme algo—se tumbó en el sillón, al lado de la silla en donde estaba el otro—¿y tú?, ¿estas disfrutando tu día libre?
YunHo no contestó pero sus ojos hablaron; no, se sentía demasiado solo como para disfrutarlo.
—Te extrañe.
Y eso no habría alarmado a ChangMin, a no ser que la lágrima que descendió por la mejilla no hubiera aparecido.
—YunHo, ¿estas bien?—abrazó al mayor de inmediato, preocupado por que por primera vez Jung no lo alejó murmurando un "Estoy bien" que no era cierto, sino que se dejó hacer y lo atrajo más a su cuerpo mientras varias lágrimas recorrían su piel.
—No, no estoy bien, tú...no vuelvas a dejarme.
No entendía, tan solo lo había dejado dos horas por mucho, incluso regresó en cuanto pudo rechazando la invitación de KyuHyun de comer luego de la sesion fotográfica. ¿Qué le ocurría a YunHo?
Recargó el mentón en el negro cabello y sus ojos volaron sin querer a una foto volteada, su mirada se cristalizó. Conocía ese marco, no tenía que ver la foto para saber de que se trataba, por que la dedicatoria que se mostraba detrás la delataba; "Para mi Bear, el tan adorado ser humano a quien no puedo amar más por que me es imposible, ya lo amo más que a mi mismo. Su Boo"
Y quiso romperlo, hacerlo polvo entre sus dedos, si el tan sólo verlo ponía mal a su Hyung, entonces lo haría, a pesar de saber que no podía por que seguía siendo algo preciado. Él seguía siendo algo preciado.
—No lo hagas ChangMin.
—Debí hacerlo la primera vez que ocurrió.
—Por favor no. Pronto no va a afectarme, lo prometo—levantó la húmeda carita para buscar los ojos de su amante, ¿cuantas veces atrás había hecho ya esa promesa?, no sabia pero tampoco dejaría de hacerla hasta que pudiera cumplirla—voy a olvidarle ChangMin, voy a hacerlo. Y tú vas a ayudarme.
Shim solo sonrió sin ganas, y besó delicado los gruesos y tibios labios de YunHo.
—Confío en que lo harás.
—Gracias.
Perdió su cabeza en el firme hombro del más alto, seria duro pero lo haría.
A pesar de que JaeJoong le dijo que nunca podría olvidarle, que nunca podría dejar de amarlo, él lo haría, lo lograría.
Por que era alguien fuerte, capaz y lleno de fuerza de voluntad.
Pero sobre todo, por que tenia a ChangMin al lado, sosteniendo su cabeza cuando sus propias fuerzas no eran suficientes, diciéndole que le esperaría hasta el día en que fuera solo suyo, y pudiera ver ese marco sin sentir tristeza, solo un profundo cariño pasado.
Por que también quería amar a ChangMin, tanto como ChangMin lo amaba a él.
—Te amo YunHo.
—Y yo a ti ChangMinie...
Si, irían avanzando, tan rápido como el tiempo se los permitiese.
El indicado
Título: El indicado.
Autor: Maxalime
Pareja: YunHo & HeeChul
Género: Romance
Extensión: Drabble
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Autor: Maxalime
Pareja: YunHo & HeeChul
Género: Romance
Extensión: Drabble
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HeeChul estiró el brazo y tomó la mano de YunHo.
Este solo sonrió desganado.
—¿Otra vez?
—Si Chul, otra vez.
—Pronto entenderán Yunnie.
—Nunca entenderán, nunca lo harán Chul.
Kim bajó el rostro; ya no sabia que decir, así que solo se acercó más a YunHo y subió sus piernas sobre las del menor.
—Te amo Yunnie—rodeó el tostado cuello y se perdió en aquella sensual curva.
Sin saber que alguien yacía detrás de él.
Unos ojos le miraron esperando una reacción, y YunHo supo que el abrazar la espalda de HeeChul o no, significaba la toma de una importante decisión.
Dudó un momento, congelando su mano sobre su muslo, pero una voz tierna y llena de dolor fingido le susurró en su lóbulo.
—¿Tú no?
Y entonces lo abrazó, y JaeJoong retiró la mirada de inmediato. YunHo ya había elegido.
—También te amo Chul, te amo mucho.
HeeChul sonrió, no quería reconocerlo pero estaba aliviado.
Día tras día temía que YunHo hiciera caso a las recomendaciones de sus amigos y lo dejara.
Porque desde que comenzaron su relación siempre había sido así; todos decían que YunHo necesitaba alguien dulce y que no tuviera reparo en decirle un montón de cursilerías el día entero, que lo cuidara y que no fuera posesivo porque el Jung era muy social, que estuviera allí cuando lo necesitara y que pudiera escuchar tranquilamente las muchas explicaciones que el despistado de un YunHo enamorado puede dar.
Y ese alguien no era HeeChul.
A HeeChul le destinaban alguien despreocupado y no muy apasionado ni celoso, alguien que pudiera aguantar sus jueguitos de besar en los labios a quien le pongan enfrente.
Y por supuesto, ese alguien no era YunHo.
Porque no sabían que con YunHo era diferente, que solo con él los labios ajenos y el fanservice perdían su encanto, que le podría decir un montón de cosas lindas mientras el menor escucha música, que lo cuidaría mordiendo a todo aquel que intentara tocarlo.
No lo sabían, no sabían lo mucho que lo amaba y lo imposible que era el dejarlo.
YunHo besó el pelo castaño y largo de HeeChul viendo como JaeJoong se marchaba.
Ese día, apenas unos instantes atrás su querido amigo y miembro de su grupo se le había declarado, con los labios húmedos y el corazón desbocado.
Y lo sabia.
Sabia que sus personalidades congeniaban como aquellas piezas que armaba de pequeño; donde lo que uno no tenia al otro le sobraba, y terminaban formando una unión de almas perfecto.
Incluso su alrededor lo sabía; JaeJoong era el mejor para él, la persona con la que seria capaz de estar hasta un millón de años. Lo sabia, nunca lo ignoró.
Pero era aquel a quien tenia en brazos quien lo enamoró.
Con su belleza casi irreal, sus berrinches y sus dramas; lo amaba.
HeeChul no era el mejor, tampoco hacia la pareja más linda a su lado.
Quizá no era el indicado, pero era al que quería. Era al que quería a su lado para siempre.
Porque a veces las parejas más perfectas, no son las que mejor lucen juntas.
Fin
Una pareja
Título: Una pareja
Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoRella (YunHo y HeeChul)
Género: Romance
Extensión: One-Shot
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Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoRella (YunHo y HeeChul)
Género: Romance
Extensión: One-Shot
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—HeeChul, HeeBoom va a ir ¿no hay problema?—YunHo movía sus ojos nerviosamente, de HeeChul al piso, y del piso nuevamente hacia HeeChul.
—¿HeeBoom?—el Kim agitó sus pestañas confundido.
—Si, mi novia...
—¡Aah!, ¡la bocazas!—y chasqueo los dedos.
—¡Chul!
—Perdón Yunnie, pero ya sabes que a ciertas personas solo las conozco por apodos—hizo un puchero—lo siento ¿si?
—Esta bien, esta bien—alejó la mano del mayor que había comenzado a acariciarle el pelo—pero a lo que me refiero es, ¿no hay problema?, ¿no te incomoda?—se mordió los labios.
HeeChul odiaba cuando no tenia toda la atención sobre su persona, y él ya antes le había dicho que saldrían juntos y solos, joder.
—Hmm, pues no—YunHo suspiro aliviado—no me incomoda pero si me molesta, cuando esta ella ¡no me volteas a ver ni una sola vez!, ¿sabes como se siente eso? ¡no, no lo sabes, porque yo siempre te miro y me preocupo por ti Yunnie!—y tuvo que respirar mucho después—así que no, ¡no y no!, llámame cuando podamos salir solos.
Dio media vuelta, amaba a YunHo pero se daría su lugar, oh si.
—Por favor, Cinderella.
Y algo, precipitadamente se detuvo.
—No puedo creerlo, ¡no puedo creerlo!
—Quiero ese, ¡oh aquel también es bonito!—y la chica corría de un lado de la tienda al otro, dando a la encargada varios vestidos.
—Señorita...
—¿Si?—los ojos brillantes se dirigieron a la joven.
—No, nada—se resignó la encargada.
—Esta muy feliz ¿no?
—YunHo, dime por favor—Kim tomó con fuerza los hombros de su amigo—¿como diablos piensas pagar eso?—y señaló con un pequeño cabezazo hacia HeeBoom quien recitaba "Este, este, ¡oh y aquellos cuatro también!".
—Digamos,...que no voy a comer por algunos dias—tragó fuerte.
—Pero eso no seria novedad...—se miraron.
Ohoh.
—¡Nos vamos!—precipitadamente HeeBom apareció y comenzó a jalar el brazo de Jung hacia la salida.
—¿Ehh?, ¿porque?
—No hay nada lindo, nada. ¡Ahora a una joyería ¿si?!
HeeChul observó como el rostro deseoso de la joven hizo mella en YunHo.
—O-ok.
Y envidio aquel poder que HeeBoom poseía sobre su amigo, porque tratándose de él...
—Chul, ¿vienes?
Asintió.
Porque tratándose de él, todo era muy distinto.
Las puertas de cristal se alzaban imponentes, como advirtiendo a todos que no cualquiera podía entrar, solo los que tuvieran la frente bien en alto.
—HeeBoom, ¿segura?—YunHo miró la puerta doble de nuevo, y secretamente apretó su cartera bajo el suéter.
Dolería.
—Por supuesto que si, ¿porque?
—No no, no es nada.
—HeeChul—llamó la joven mientras atravesaban el intimidante marco—¿no tenias nada que hacer verdad?
Sinceramente, eso sorprendió a Kim. La sonrisa cautivante de Park se había por un momento, vuelto una mueca cruel y desquiciada. HeeChul sabia que esa niña no podía ser tan dulce como aparentaba, pero tampoco tan...
—Falsa.
—¿Eh?—la mirada inocente volvio—YunHo, tienes amigos muy peculiares—y soltó una risotada que a HeeChul le torturó los oídos.
—Bueno HeeBoom, elige lo que quieras—Kim sonrió, al Jung le costó decir esas palabras.
—¡Vale!—y desapareció tras los mostradores de vidrio.
—Bastante pesada tu novia la verdad—expresó apenas Park salio de su vista, había pensado acerca de decirlo o no. HeeChul no quería que YunHo creyera que solo buscaba tirarle tierra a su novia, pero entonces recordó.
Kim HeeChul nunca se guardaba lo que pensaba, por duro que fuera.
—Si, lo se—se dejo caer en uno de los sofás de cuero negro, el cual crujio—es solo...que no encuentro la manera de dejarla.
—¿Porque?—le daba la vuelta a su anillo, mientras algo se desesperó dentro suyo.
—Porque no quiero.
La mirada de HeeChul pudo decir todo a la de YunHo en ese instante.
—Chul—tomó una mano del Kim entre las suyas—puede que no me entiendas, tú no has tenido a nadie nunca—HeeChul arrugó el entrecejo—pero, yo...se siente lindo tener a alguien.
Kim se soltó y YunHo desvió la mirada.
—Osea que no quieres a HeeBoom...
—Ni un poquito.
La respuesta rápida estremeció al mayor, nunca se imaginó que su YunHo inocente y bobo como lo consideraba, fuera capaz de algo así.
—¿De verdad?, ¿no la quieres...nada?—algo amargo se posó en sus labios. Si YunHo no quería a HeeBoom a pesar de salir con ella, ¿como podía pensar que algún día podría llegar a quererlo a él?
—Chul—lo miró a los ojos—la quise, la quise mucho—HeeChul evitó su mirada—pero algo ha cambiado y yo...—la mano de YunHo subió por el brazo, luego bajó y apresó la mano de Kim.
—YunHo...
—Tengo algo que decirte Chul. Yo...
—¿Buscan algo en especial?—un joven encargado había mirado a los dos adolescentes sentados en los sillones, ninguno parecía interesado en las joyas así que llegó a la conclusión de que eran vagos y su tono fue exigente. Al no recibir respuesta apretó sus manos contra si—¿no hay nada?
—¿Eh?
—¿Que si no les interesa comprar nada?
HeeChul miró al piso inexplicablemente, Jung lo miró a él.
—Muestrenos—y sonrió.
—De acuerdo—el encargado tuvo que aceptar que esa sonrisa le hizo perder todo enojo.
—Tenemos plata, oro, piedras preciosas, etc. y como es obvio aquí encontraran desde anillos usuales hasta medallones para los pies—el joven mostraba las relucientes joyas orgulloso—¿desean adquirir algo en especifico?
HeeChul no entendía porque YunHo miraba con tanto interés todo lo que le mostraban, sabia que Jung era muy humilde y sencillo, además la única razón por la que estaban allí era HeeBoom y ellos no parecían tener gustos similares.
—En realidad—carraspeo—busco algo para ambos—señaló a HeeChul y a si mismo—usted diga.
El encargado vio al mayor por unos instantes, luego bajo la mirada y pareció recordar que tenia algo especial escondido entre sus estantes.
—Lo tengo—dijo.
—Yunnie—jaló levemente la manga del suéter gris—¿que haces?
—Tranquilo—murmuró y posó una mano sobre la de HeeChul. Kim se estremeció. Muy cálido.
—¡Aqui están!, justo lo que necesitan—el joven llegó con una sonrisa de oreja a oreja, y descubrió una caja alargada y plateada—les van a encantar.
Y antes de que YunHo pudiera suspirar, puesto que el simple empaque ya lo había hechizado, el encargado abrió la tenue cajita.
—¿Eh?
—Son hermosos, ¿verdad?—un terciopelo blanco enmarcaba dos anillos de oro blanco brillante,"Amour" recitaba una discreta inscripción en cada uno—vienen con una cadena también, para colgárselos al cuello—y extendió una ligera cadena, igual de un magnifico oro blanco.
HeeChul por poco hace lo que nunca en su vida había hecho; tartamudear.
—Demelos.
—¡¿Qué?!
—De acuerdo.
—Yunnie ¿que demonios?—lo jaló bruscamente para que lo mirara, YunHo se encontraba contando sus billetes.
Pero no respondió, solo lo miró como sin entender y luego HeeChul comprendió. Eran para HeeBoom y él, seguro.
Entonces se sintió tonto, ¿porque iba YunHo a comprar algo así para ambos?, eran anillos de pareja después de todo.
Y ellos, no eran una.
—Aquí tiene, en la caja le cobraran—le entregó una bolsa gruesa de plástico con la insignia de la tienda.
—Gracias—vio el precio y sintió algo de alivio, porque al menos podía pagarlo.
—¡YunHo, nos vamos!, no hay nada lindo aquí tampoco.
Y Kim vio correr a YunHo hacia la caja mientras luchaba para que HeeBoon no lo viera.
Horror.
—¡No puedo creerlo, estamos a mitad de Seúl y no encontré nada digno de mi!
HeeChul rodó los ojos por enésima vez, ¿como pudo ser tan ciego para tragarse el cuento de que esa niña era una inocente?
—Sera luego, tranquila—YunHo pasó el brazo por detrás del cuello de Park—pero por hoy, es todo.
—Muy cierto—se volteo deshaciendo el agarre—bye HeeChul.
—Adios.
—Ah, HeeBoom—la mirada de YunHo no gustó a la chica, nerviosa pero determinada—vete sola por hoy ¿si?, HeeChul vive más lejos y su barrio no tiene luz por fallas de la compañía. Tu casa esta muy cerca.
Cuando YunHo agitó la mano y comenzó a alejarse, la sonrisa de lado en la cara de HeeBoom flaqueó.
Mucho.
—¿De donde has sacado tú que mi barrio no tiene luz?
Caminaban lentamente, sin prisas, uno al lado del otro mientras la luna los bañaba quedamente.
—HeeBoom no habría querido de no ser así, ya sabes como es—y continuo pateando la pequeña piedrita que logró anclar desde el inicio del trayecto—se pone como gorila.
—Pero igual, no vivo tan lejos—sonrio al imaginarse a la dulce Park con su perfecta sonrisa llena de pelos—y por supuesto, no soy una chica que necesita protección.
Los ojos de YunHo se incrustaron en los de HeeChul bruscamente, tiernos y fríos, profundos y burlones. Se detuvieron.
—Eso ya lo se—se acercó, e inclinándose un poco posó sus labios sobre los rosados de Kim.
HeeChul se estremeció, por eso YunHo llevó una mano a su cuello y lo apretó levemente. Labio con labio se acariciaron y el mayor saboreo por primera vez el ramen que tanto odiaba que YunHo comiera.
Y fue agradable, y tierno. Muy cálido.
—¿Qué significa esto?—murmuró HeeChul apenas se separaron. Jung acariciaba una mejilla blanca con deleite.
—¿Y tú que crees?—metio la mano en su bolsillo por un momento y de ella sacó la cajita plateada de los anillos—son para nosotros. Tuyo y mio—abrio la caja y tomó el anillo más delgado, luego acaricio la mano de HeeChul quien dejó que la tomara suavemente—eres mio, Kim HeeChul—susurró y colocó la joya en el dedo índice izquierdo—te quiero.
Su mente se había lavado por completo, estaba allí, su sueño diciendo justo las palabras que quería.
—¿Me tengo que poner yo el anillo?—puso un puchero.
—¡Claro que no!—sonrio y tomó el anillo sobrante para colocarlo en el índice izquierdo de Jung—y tú eres completamente mio Jung YunHo y—apresó las mejillas de YunHo para tirar de ellas cruelmente—¡¿como que "me quieres"?! ¡carajo!, ¡¿como que "me quieres"?!, ¡yo te amo!—y dicho esto se lanzó a los labios gruesos rodeando el cuello con sus brazos.
—Yo también te amo solo que...
—Eres idiota.
—Poquito.
—Y por eso te amo—se abrazó fuerte. Era perfecto, era ideal, un sueño completo.
Completo y podrido.
—¿Que va a pasar con HeeBoom?—preguntó con la cabeza enterrada en el pecho del otro.
Lo sabia. Si YunHo le pedía ser su amante, lo haría. Si le decía que había sido una broma, lo perdonaría. Si se lo follaba y nunca más le volvía a hablar, lo seguiría amando.
No tenia remedio alguno.
—Terminare con ella como es obvio, ¿que pensabas?—YunHo miró su rostro visiblemente sorprendido. HeeChul sonrió.
—Que seria plato de segunda mesa.
—Idiota—acaricio el pelo semilargo—solo a ti se te puede ocurrir algo así, ¿has estado viendo muchas películas?
HeeChul volvió a sonreír al estilo gatuno.
—Pues si, ¿quieres que representemos una de las ultimas?
—No quiero ni pensar que tipo de películas ves...
—Las que están bajo tu sillón.
—Por eso decía.
Inconscientemente, la mano de YunHo viajó sobreponiéndose a todo, logrando tomar la de HeeChul apenas iniciaron la marcha. Dos destellos de oro blanco los siguió por toda la noche, un"Amour".
Ahora si, eran toda una pareja.
—¡Hablale ahora mismo a HeeBoom, Jung YunHo!
—¡Ok, ok!
Eligiendo novio a mi hijo
Título: Eligiendo novio a mi hijo.
Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoMin
Género: Humor
Extensión: One-Shot
Autor: Maxalime (http://panciito-de-iwaki-ioay.blogspot.com/)
Pareja: HoMin
Género: Humor
Extensión: One-Shot
N/A: Esto es lo más bizarro que he escrito hasta ahora, así que no me hago responsable de nada (♥)
NOTA: En este One—Shot la lectora participa en el fanfic, y su personaje es nada más y nada menos la mamá de Jung YunHo.
¿No dije que era bizarro?
NOTA: En este One—Shot la lectora participa en el fanfic, y su personaje es nada más y nada menos la mamá de Jung YunHo.
¿No dije que era bizarro?
Tus largas uñas hacían ruido cuando chocaban contra el escritorio. YunHo se estaba tardando mucho.
"Quiero presentarte a mis pretendientes", había dicho antes de besar tu frente y darte una de esas sonrisas nerviosas que tanto le costaba mostrar.
"De acuerdo", susurraste apenas. YunHo ya se había ido y el motor de su carro ya sonaba.
"Niño tonto".
—Señora, ya llegó el joven.
—Gracias—te dedicó una reverencia y salio del cuarto. Ya, era el momento.
Te levantaste del sofá y, con el ruido de tus altas y finas zapatillas siguiéndote, ibas a abrir la puerta pero entonces esta se doblegó sin que la tocaras.
—¡Mama!
—YunHo, ¿que ocurre?—tu príncipito había llegado sudado y ajetrado—¿paso algo malo?
—No nada, solo espera ¿si?, ellos quieren darte la mejor impresión.
—Esta bien.
Y sumergió la cabeza detrás de la caoba nuevamente.
Si, tu hijo estaba loco.
—¡Hermosa y perfecta mamá de Jung Sexy YunHo!—reiste la ocurrencia de tu hijo—estamos aquí presentes para que tú, que eres tan sabia elijas a quien debe probar los labios de tu bebé por primera vez—y se tocó los labios dramáticamente.
—¡Yo ya lo bese!—gritó eufórico una voz tras la puerta.
—Solo en tus sueños YooChun, y eso no cuenta—replicó YunHo—observarlos bien, y no les creas todo ¿eh?, son unos expertos en esconder su feo yo—te indicó y luego sonrio—se que sabrás elegir bien mamá.
Y entonces la puerta se abrió, YunHo se sentó a tu lado en el sofá.
—Disfruta el show.
—Buenas tardes lady—sonrio de medio lado—busco a la progenitora de esta deliciosa criatura llamada Jung YunHo, ¿la ha visto por aquí?
Rodaste los ojos discretamente, el mismo truco.
—Si, la veo cada vez que hay un espejo cerca—el muchacho iba a abrir la boca—y no, no me digas que creíste que era la hermana menor de YunHo que ya hasta se me notan la patas de gallo, y a no ser que tus lentes no sirvan no hay justificación—y luego esa sonrisa se borró.
—¡Tomala!
—¡Callate!
—Mamá, ese era YooChun—señaló YunHo nervioso.
—Oh, cierto. Un gusto YooChun—extendiste la mano cortesmente—lamento no haber preguntado tu nombre, lo que pasa es que estaba muy ocupada ignorando tus mentiras.
—Park YooChun—torcio la boca, entonces quizá YunHo le llamó la atención y se obligó a sonreir—un placer—y haber dicho eso pudo ser tan difícil como aguantarse un gas. Lo sabias. Eras difícil.
—Sigamos—incitó Jung.
—Hola—una hermosa cara estaba frente a ti, sus rasgos eran delicados y femeninos, bien podía ser la hija perdida de algún alíen o un defecto de la naturaleza, pero estaba precioso. Lo hiciste notar.
—...
—Mamá...
—¿Hmmmmm?
—Has estado sosteniendo la barbilla de JaeJoong por dos minutos.
—Dos minutos, dos segundos—siguio Park, pasado su tick en los labios debido a que fueras inmune a su encanto.
—Lo examinaba—le diste una vuelta a todo el contorno de Kim, era delgado, mucho en realidad. Seria difícil que se embarazara, habría que enseñarle a alimentarse, viste su rostro de nuevo—esto—apuntaste a sus labios—¿brillo labial?
Kim de inmediato lamió sus labios, YunHo sudó frió.
—¿Usas brillo labial?
—Si.
—...
—No. Demasiado gay para ti querido—tomaste un hombro de YunHo con delicadeza—apuesto a que tiene la colección completa de Barby Girl, de chiquito quería ser como ella y solo le gustas porque te pareces al Ken que siempre quiso pero que nadie le compró. Además todos los viernes se ha de vestir de mujer y bailar canciones raras que hablen de lo mucho que te desea y añora. ¿Tienes hermanas verdad?
—Si. Nueve.
—Cariño, elegir a JaeJoong seria igual que haber elegido a la niña más gay de todo el barrio que tiene amistades en todos lados y ama el contacto fisico—volteaste a ver al Kim—perdón querido pero tú sabes, mi hijo es gay. Le gustan los hombres, no las nenas con pene—JaeJoong asintió comprensivo.
—Pero, ¿puedo ser su amigo para toda la vida y portarme lindo siempre esperando una oportunidad que nunca llegara?
—Bueno, si tú quieres.
JaeJoong fue a tomar asiento, sacó de su bolsa de mano una caja de maquillaje y comenzó a retocarse.
—¿Que más tenemos amor?
YunHo miró a los dos chicos que aún quedaban, uno dio un paso adelante.
—Hola, soy Kim JunSu—su sonrisa perfecta te deslumbró, su mirada tierna y su trasero grande eran increíbles. Perfecto.
—¡Eres perfecto!
—¿En serio?
—¡Si!, pero no puedes estar con mi YunHo—Kim hizo un puchero—a mi no me engañas cielo, puede que los demás se crean ese cuento de que eres torpe y tierno pero yo leo en tus pupilas—te acercaste a su rostro—"Soy un super seme y quiero joderme ese bello trasero que YunHo no tiene toda la noche, y luego hacerle..."—tu mirada se sorprendio—¿es eso posible?
—Mucho—rugio como gato en celo.
—Descartado.
—Solo queda uno, ¡pero mamá!, no tienes que examinarlo tú ya sabes quien es, es mi mejor amigo, el idiota que hizo que mis boxers
Pero ignoraste lo que decía tu hijo, caminaste decidida hacia la figura alta del joven arrogante que conocías desde que estaba en pañales, y jugaba al doctor con tu hijo.
—ChangMin.
—¿Que hay?—su sonrisa intacta de siempre, como si conociera el mundo al derecho y al revés.
—Mamá, hemos terminado, ya no hay pretendientes...
—¿Para que viniste ChangMin?—detuviste las palabras de YunHo. ChangMin te miró.
—Para que este idiota se calle de una vez.
—Si, mi hijo es muy idiota ¿que hizo?
—¡Mamá!
—Me dijo que nunca podría enamorarme—la mirada de Shim se escondió por un momento de la tuya. Eso olía a sinceridad.
—¿Y no tiene razón?, nunca has amado.
—Él no conoce a mi corazón.
—¿Y que dice tu corazón?
—Que lo amo a él.
La habitación se congeló.
—¡Por fin!—gritaron los tres olvidados pretendientes.
—¿Qué?—reaccionaste—¿no querían ustedes a mi Yunnie?
—Pues si—apuntó JaeJoong—pero preferíamos que de una vez este par se juntara.
—Me tienen cansado—se quejó YooChun—hay tanta tensión sexual entre ellos que incluso puedo olerla.
—Y, ¿a que huele?
...
—Entonces, ¿estás enamorado de YunHo?—JunSu soltó un chillido agudo al ser ignorado.
—Desde siempre.
—¿Qué piensas de él?
—Que es un imbécil, baboso, idiota, despistado, ingenuo, crédulo y poco brillante.
—¡ChangMin!
—Woow, estás enamorado hasta las patas—te limpiaste las lágrimas conmovida.
—¡Mamá!
—Entonces—comenzó los rodeos Shim, buscando la mano de YunHo lentamente—¿yo y YunHo?
—Por supuesto, solo una condición.
—¿Cuál?
—Sexo solo los viernes.
—¿Sexo?—YunHo se coloreo completo.
—De acuerdo—finalizó ChangMin, tomando su cintura posesivamente.
—Yo creí que diría "Hasta que se casen"—se te acercó YooChun mientras salias de la habitación dejando a los tórtolos solos.
—Que va, soy una madre moderna.
—Felicidades—recitaron JunSu y JaeJoong antes de salir de la habitación.
—¿Te cambiaste el color de labios Jae?
—Si.
—Solo me preocupa algo.
—¿Qué?—cuestionó Park tomando de su café, sentados en la sala de tu casa. YunHo y ChangMin se encontraban en la habitación, y JunSu con JaeJoong discutía acerca de la importancia de mantener unos labios brillantes y un trasero firme.
—¿Cuanto crees que tarde mi Yunnie en embarazar a ChangMin?—preguntaste para luego dar un largo sorbo a tu té.
YooChun miró el gran cuadro frente a él, misteriosamente Shim ChangMin si había logrado engañarte.
—No lo se, ¿cuanto será?
Mientras en la habitación, un ChangMin se comía a un YunHo a la carta.
LOL
Para siempre
Título: Para siempre.
Autor: Maxalime
Pareja: HoMin
Género: Slash, UA
Extensión: Drabble
Resumen:
ChangMin no quiere ser un príncipe.
Por ninguna razón.
Ninguna.
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Autor: Maxalime
Pareja: HoMin
Género: Slash, UA
Extensión: Drabble
Resumen:
ChangMin no quiere ser un príncipe.
Por ninguna razón.
Ninguna.
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Labios entreabiertos, ojos cerrados, mejillas rosas.
¿Que más puedes pedir YunHo?, ¿que otra hermosa cosa necesitas?
¿Es que no puedes estar satisfecho?
Nervioso, sudoroso y dudando, apartas a la tibia chica de tu cuerpo, y la mano que te abrazaba tiembla.
—No...—susurra ella—no...¿quieres besarme?
Las palabras se te atoran, y por miedo a decir una estupidez te contienes.
—Creo que no—supone entre triste y molesta, levanta la mano, parece que va a golpearte. Cierras los ojos y endureces la mejilla, si, te lo mereces.
Pero esperas y no ocurre nada, ella no ha podido hacerlo. Te ama, o al menos eso cree. Si, cree amarte, por eso ha dado media vuelta y tratara de olvidar tu nombre.
Tratara de olvidarse de Jung YunHo, el idiota que rechazó sus labios mucho antes de probarlos.
Al día siguiente en el instituto todos saben ya que han roto, de seguro desconocen la razón, pero tú sientes como si con la mirada te dijeran "Pobre idiota".
Y no podrías estar más de acuerdo.
Llegó el almuerzo y a pesar de ser el príncipe de la escuela, el más popular, tus habituales compañeros de juego solo te saludan con la mirada y en ningún momento llegan a invitarte a su mesa como sucedía prácticamente siempre.
Aunque nunca aceptaras, por supuesto.
Tu mesa era la de enmedio, la principal, la llamativa, donde se sentaban los demás príncipes, aunque tú fueras entre ellos como el rey.
—Lo hemos oido—soltó JunSu cuando te sentaste. Tal y como correspondía, enmedio de todos ellos.
—Que han roto—continuo YooChun—realmente lo sentimos.
Una mano se posó sobre la tensión de la tuya. La de Jae, que en silencio y con la preocupación de sus ojos te decía que estaría para ti.
Recorriste con la mirada a las personas sentadas a la mesa, tres príncipes y un plebeyo. O dicho más amable, un aspirante a príncipe.
Pero faltaba alguien, estaban JunSu y YooChun, JaeJoong y KaRam, el chico que te había implorado porque le instruyeras apenas pisó la escuela.
Faltaba él. El príncipe que no quería serlo. El joven guapo que no sentía que lo fuera, y la razón por la que siempre te sentabas en el centro.
Para tenerlo de frente y admirar en primera fila como maldecía a medio mundo.
—¿Donde está ChangMin?—soltaste de repente.
Pero el tono y la pregunta no pareció sorprender a nadie.
—En la azotea—informó YooChun mientras Karam limpiaba su rostro haciendo desaparecer a un sudor inexistente.—Al parecer esta ahuyentando a viejos fantasmas.
YooChun sonrió como diciendo "Si, se algo".
Y tú solo sonreíste desganado.
Era lo menos que querías hacer en ese momento, "ahuyentar fantasmas".
Pero aún así fuiste a la azotea, y dudaste en abrir la puerta.
Pero lo hiciste, y sin querer pareció como si no quisieras que se oyera que alguien había entrado.
—No deberías hacer eso—susurraste, avanzando por el cemento duro de aquel techo-piso—solo te provocara daño.
—No me convences—respondio ChangMin, dando otra gran calada al largo cigarro de tabaco fino.
—Los príncipes no fuman.
—Yo no soy un príncipe—replicó brusco—y si lo soy, no pedí serlo.
Te acercaste, y con parsimonia alejaste el cigarrillo besando sus labios. El humo se pasó a tu boca, y el sabor se hizo amargo.
—Mis padres quieren que me case con un príncipe.
ChangMin no dijo nada, solo bajó la mirada y lento apretó el cigarro contra el piso. Deshaciendolo.
—Así sera.
Y sus dedos tomaron los tuyos por sobre las mangas largas de tu suéter. Jaló un poco hacia abajo, haciendo que cayeras sentado a su lado en el suelo.
—Hace frió.
—Si.
Y pronto sus brazos te estrujaban, mientras el profundo olor a tabaco se iba regando por la ciudad, alejándose de ambos.
Lentamente.
Fin
Suavidad
Título: Suavidad.
Autor: Maxalime
Pareja: HoMin.
Género: Slash, AU
Extensión: One-Shot
Resumen:
Cuando ChangMin se enamoró de YunHo,
YunHo era suave.
Y esa sensación nunca se fue.
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Autor: Maxalime
Pareja: HoMin.
Género: Slash, AU
Extensión: One-Shot
Resumen:
Cuando ChangMin se enamoró de YunHo,
YunHo era suave.
Y esa sensación nunca se fue.
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La lluvia azotaba contra la cazadora que logró coger entre el ajetreo antes de salir de casa. Pero aún tenía frió, y al mismo tiempo no lo sentía.
Sus pies avanzaban a zancadas desesperadas y hábiles por las calles, alzando el agua que ya antes había caído desde el cielo. El corazón le golpeaba fuerte contra el cuerpo y sentía las mejillas heladas por el viento y la propia lluvia.
No importaba.
Ni siquiera importó cuando sintió el impacto en el lateral del rostro, enseguida se levantó y continuo la marcha.
Ya nada dolía, se sentía tan lejos de su cuerpo, como si este solo fuera el transporte para llegar a lo que calmaría a su alma.
Llegó por fin. Su mirada no perdió tiempo; bailo hasta encontrarlo. Un convertible rojo aparcado a un lado, mojándose sin remedio alguno.
Nada dentro.
Confundido se acercó al carro pero pronto su respiración fue cortada por un apretón desgarrador.
Llevó las manos a su estomago; allí estaban. Las manos de YunHo.
Apretándose contra él, creando un calor sofocante a pesar del frió, haciéndolo sentir seco aunque agua pura resbalaba por su rostro.
No se movió ni respiró. Ni un centímetro.
No confirmó con la vista si era o no YunHo. No lo necesitaba.
Eran sus manos, su altura, su olor, incluso la manera en como lo abrazaba por detrás lo delataba. Era él.
Lo sabía. Y sabía también que eso no duraría para siempre.
Calmó su respiración levemente, y decidió decir algo, tenia que decir algo. Pero no se le ocurría nada.
No se venían desde años y durante ese tiempo él no dejó de amarlo. Esa era una situación bastante delicada, ¿qué clase de diálogos preciosos tenia que usar para que aquello resultara tan mágico como en las películas?
No podía decir que los sentimientos en YunHo estaban intactos, porque en él no era así; lo amaba más. Más que aquella vez que decidieron separarse por el bien de ninguno.
Respiró y ese simple acto le pareció tortuoso. Sin embargo Jung no quiso que fuera él quien dijera esos diálogos sacados de cual película, por que habló. Y lo que dijo dejo a ChangMin estupefacto; era lo idóneo.
Como si esas palabras hubieran sido creadas para decirse de entre todos los momentos en ese, y de emerger de entre todos los labios en los suyos.
—Se siente diferente.
Y respiró más, aún con las palmas de Jung rodeándole la cintura. Si, se sentía diferente. Porque eran diferentes.
No estaban allí como los dos estudiantes de instituto torpes que habían sido años antes. Ahora eran hombres.
Hombres que seguían muy enamorados.
Shim hizo el amago de voltearse pero YunHo lo apretó más.
—Dimelo.
Y sabia que era, de que se trataba, a que iba. La lluvia nunca antes le había parecido tan traicionera.
—No funcionó.
YunHo ni se inmutó y continuo apretándolo.
ChangMin se resignó. Jamás podría ganarle.
—Que nos separáramos, no funcionó. Ahora solo quiero estar contigo y olvidar que cometimos aquella estupidez.
El agarre en su espalda se volvió dulce, y sintió calidez golpear contra su cuerpo; la respiración de YunHo calmándolo.
Todo estaba ya, bien.
Temeroso esperó resistiendo a voltearse. Pero lo hizo, y una sonrisa agradable le da la bienvenida.
—Cuanto tiempo.
ChangMin llevó a su pecho el rostro de YunHo y lo abrazó, con tanta urgencia que daba lo mismo si lo estrujaba demasiado. Quería sentirlo, y que YunHo lo sintiera. Con la certeza de que jamás volvería a irse.
La respiración de Jung golpeo contra su cuello, y se inmovilizaron, quedandose así un rato; con los ojos cerrados y el corazón desbocado. Entonces Shim alzó la mirada y lo vio. Sonrió.
—YunHo.
—¿Hmm?
—La vez que nos separamos, llovia ¿verdad?
El mayor se removió en sus brazos apegandose más, inquieto por lo que ChangMin pudiera decirle.
—Si...¿por?
—Porque esta vez también llueve pero, hay un arco iris.
YunHo se volvió luego que los labios de Shim rozaran levemente los suyos. Restregó la cara en el abrigo algo avergonzado, y admiró aquella curva de colores naturales.
—Si, eso significa que esta vez hay esperanza.
ChangMin no dijo nada y se apresuró a rodear la cintura de YunHo con más fuerza, buscando delicado los gruesos labios.
—Siempre la hubo—susurró antes de perderse en la fragancia y esencia del mayor.
Podían estar mojados, y cansados, llenos de aquel sofocante calor que provocan las emociones y agotados de los sentimientos ignorados.
Pero los labios de YunHo, nunca dejaron de ser tan cálidos y agradables. Suaves.
Y ChangMin lo supo en cuanto los suyos los besaron, presa de la delirante necesidad que causa estar enamorado.
Tanto tiempo, y tan puramente.
Fans
Las fans son mejores que yo, ¿verdad Yunnie?
Ellas pueden darte todo lo que yo quiero, pero no puedo otorgarte.
Ellas pueden gritar "¡Te amo YunHo!" a todo pulmón y nadie las mira feo o raro.
Las envidio. Ellas son mejor que yo.
Ellas pueden amarte y no tienen porque esconderlo.
Ellas desean abrazarte y tienen la seguridad de que podrías llegar a sentir algo, algún cosquilleo que indique que quizá has sido cautivado.
Yo puedo hacerlo, pero se que nunca llegaras a sentir nada.
Porque eres un hombre, al igual que yo.
¿Porque Yunnie?
¿Porque eres hombre?
¿Porque soy hombre?
¿Porque el mundo tiene que ser así?
Si les dijera que estoy enamorado irremediablemente de ti, ¿crees que me dejarían en paz?
¿Desde cuando el amor es tan dañino?
No soy una mujer, y lo sabes.
Tampoco tengo aires de macho, y lo sabes.
Soy tu mejor amigo. Pero ignoras lo que siento por ti.
A veces, me gustaría ser como esas chicas que te aclaman, que son muy felices con tan solo verte unos cuantos metros cerca y por encima de sus cabezas pisando un escenario.
Se que ellas no pueden sentirte realmente, no tienen la oportunidad de conocerte a fondo pero...
Siento que seria mejor que como estoy ahora.
Porque yo puedo sentirte Yunnie, porque yo puedo abrazarte y eso no hace más que aumentar mis deseos de hacerte mío. Solo mío.
Como si algún día pudiera lograr eso.
Ellas tienen más oportunidades que yo, aunque no quiera aceptarlo.
Ellas son chicas, y tú te les entregas en cuerpo y alma.
¿No va a tocarme ni un pedacito de ti?
Yo estoy cerca, pero me siento tan lejos.
Tan lejos de obtener lo que realmente quiero.
Últimamente he pensado que nadie puede llegar a ti, ya que las personas que tienen oportunidad, o no son aceptadas por ti, o bien no poseen el tiempo suficiente como para engancharte.
Y los que estamos cerca tuyo...
Somos hombres, y no hay ni una posibilidad de que nos aceptes.
¿Sabes?
No solo hablo por mí, sino por él.
Nuestro pequeño maknae, casi muere de vergüenza cuando me contó que te quería más que como un amigo.
Admitiré que me sorprendió, y sentí...
Miedo.
Porque ChangMin es más valiente que yo, es más atrevido que yo y sabe luchar.
Sera que, cuando se trata de obtenerte ¿todos son mejor que yo?
Incluso el pobre lloró cuando se enteró de que tendrías que besar a una actriz en tu nuevo drama.
Te ama de la manera más infantil que jamás he visto.
Y Su, a JunSu le gustaste durante mucho, pero solo pudo sacarte cuando YooChun le seducio.
¿Sabes de su relación Yunnie?
Claro que lo sabes.
Fuiste tú el que gritó; "¿Con otro hombre, están de broma?"
Luego te disculpaste, pero no retiraste lo dicho.
Para ti es raro, es inhumano, ¡casi antinatural!
Mis esperanzas se fueron al piso, pero afortunadamente ChangMinie descubrió que lo que sentía por ti no era más que una pura e infinita admiración y que eras como un amor intocable.
Intocable ¿eh?
¿Cuan intocable eres para mi Yunnie?
—JaeJoong...
El mayor dio un brinco en su asiento, y un temblor recorrió su cuerpo en un santiamén, ¿existía otra manera de reaccionar ante esa varonil voz?
—Ahh, ¿que sucede Yunnie?
—Toma, lo traje para ti. Estas muy cansado como para cocinar, ¿cierto? ahórrate ese esfuerzo hoy y comamos comida china—indicó el otro extendiendo el trabajado brazo para mostrar un empaque blanco, caliente y apetecible.
JaeJoong no pudo evitar el oleaje que arrasó en su cuerpo, haciéndolo palpitar de amor y calor. Su YunHo era tan dulce, que poco le importaba si era su amigo para siempre, con tal de que le siguiera tratando así.
—Gracias—sonrió, enajenado con el pequeño articulo aún sin tomarlo.
¿Desde cuando un empaque desechable de comida china era tan hermoso?
—Boo... ¿no vas a tomarlo?—el menor le vio divertido, preguntándose el significado de la mirada de su Hyung.
¿Era asombro?
¿Acaso el hermoso cantante principal de Dong Bang Shin Ki, nunca había visto un empaque de unicel?
—¡Ah!, si. Gracias.
Y lo tomó.
Asegurándose de rozar, aunque solo por un instante las yemas de sus dedos con las de YunHo, robando calor a esos pequeños trozos de piel. Calor que no sabia, le era ofrecido gratamente.
— ¿Que tanto haces?—preguntó curioso, recargando sus brazos sobre los hombros de JaeJoong— ¿es un diario?
—No es nada—minimizó las ventanas de la laptop y la cerró—dime, ¿como te fue en el set?
—Ahh...pues, tuve que aguantar la lengua de una desconocida hurgando mi boca. Y a ti, ¿como te fue?
— ¡Yunnie!—golpeó el hombro del otro y se levantó, visiblemente molesto por la nada agradable imagen que YunHo le había dado a imaginar.
—¿Que?, ¿acaso no me preguntaste que como me había ido?
—Pues si pero, no me has contestado. ¿Bien o mal?—hizo un puchero, que enfatizó a la perfección el tipo de respuesta
que quería.
—Hmmm...
¿Que le podría contestar YunHo?
"Me gustó el beso", ¿algo así?
Apretó los labios con fuerza, y esperó la respuesta.
Cualquiera que fuere, no podría ser la que en verdad quería, la que ansiaba su corazón que exigía tranquilidad.
—Horrible—musitó el menor, depositando un pequeño beso sobre la nariz del Kim—te extrañe demasiado.
Y el mayor solo pudo sonrojarse y asentir. Él también le había extrañado demasiado.
—Hey...—llamó Mickey, observando a la pareja que manaba miel por todos lados.
— ¿Que pasa?—preguntó JunSu entre sus piernas.
—Ellos, ¿cuanto crees que tardaran en darse cuenta?
—No se, mira que son muy lentos—se lamentó mientras se preguntaba el como era posible ser tan torpe.
—Les doy dos semanas.
—Es muy poco.
—¡Hey, Yunnie!—el mayor pedía piedad sobre los hombros de YunHo, que daba vueltas mareando a su cantante principal.
— ¡Waaaa!... agárrate.
—Tienes razón. Por lo menos, dos meses—aceptó YooChun.
Si, dos meses también era demasiado poco.
Fin
NOTA: Semes. En realidad YooChun quiso decir "meses".
Perdonenlo.
Dame más
Título: Dame más
Autor: Maxalime
Pareja: 2U, YunJae
Género: UA, Lemon
Estado: Proceso
Resumen:
YunHo nunca quizo ser bueno con él,
nunca pretendió hablarle.
Sin embargo todo se volcó, y cosas que jamás imaginó...
Ocurrieron.
Pero está JaeJoong, y el amor que ChangMin dice sentir.
YunHo adora a ChangMin, su hermano.
Tampoco puede decir que esta enamorado.
Pero simplemente, Park YooChun se convirtió en una
persona difícil de ignorar desde aquel día
en donde ignoró sus sentidos.
----
Capitulo 1
Autor: Maxalime
Pareja: 2U, YunJae
Género: UA, Lemon
Estado: Proceso
Resumen:
YunHo nunca quizo ser bueno con él,
nunca pretendió hablarle.
Sin embargo todo se volcó, y cosas que jamás imaginó...
Ocurrieron.
Pero está JaeJoong, y el amor que ChangMin dice sentir.
YunHo adora a ChangMin, su hermano.
Tampoco puede decir que esta enamorado.
Pero simplemente, Park YooChun se convirtió en una
persona difícil de ignorar desde aquel día
en donde ignoró sus sentidos.
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Capitulo 1
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