KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

Lluvia de estrellas - Cap. 5

Notas: 
-La canción de Changmin es Bed of Roses de Bon Jovi, les dejo el link del audio. Por favor lean con el audio en el momento indicado.
-En el capítulo anterior cometí un error, Changmin estudia en la preparatoria, no en la secundaria, pido una disculpa.
https://www.youtube.com/watch?v=mMXHK4hOdMo#aid=P9FmLSEE9Zo
Espero disfruten de éste capítulo.
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-¡Changmin ah, apresúrate, si llegamos tarde sargento Yunho nos colgara de la canasta de la cancha!

-Ya voy… adelántate si quieres, sólo voy a hacer algo rápido.

Con un gruñido impaciente, Yoon corrió fuera de los vestidores. Ya eran bien conocidos los castigos que imponía Yunho a quienes “no respetaran” su clase y a Yoon le daba pánico provocar a su profesor.

Changmin sacó de su mochila un toper envuelto en una funda de tela, se dirigió al aula de profesores. Como había calculado, su profesor de deportes ya no se encontraba en su sitio, ante la atenta mirada de algunos trabajadores, avanzó hacia el escritorio de Yunho y dejó el toper con la funda.

Llegó corriendo a la cancha deportiva, ya estaban hechos los equipos para un partido de Futbol americano.

-¡Este balón es su vida! –El profesor mostraba el balón en alto –Ya conocen las reglas, si lo llevan al lado del campo que les corresponde ganan tres puntos para su equipo. Haremos dos bloques, la mitad de la clase será para un juego masculino, la otra mitad para las chicas ¿entendieron?

Todos afirmaron en un grito de guerra.

-Hombres, los quiero a todos en el centro del campo ¡Rápido!

Todos se movieron, las chicas se sentaron alrededor del área de juego para disfrutar del partido, los hombres corrieron al centro, equipo contra equipo.

Changmin no sabía qué hacer, los equipos estaban formados y se había saltado las reglas. Observaba a su profesor dando las últimas indicaciones a los jugadores como si se tratara de un entrenador. Estaba seguro de que saldría castigado.

Camino a la salida del campo, Yunho se percató de la presencia de Changmin, su mirada inescrutable insistía en mantenerse sobre el chico, quien hizo una inclinación en disculpa.

-¿Se te pegaron las cobijas? ¿O es que hoy amaneciste con ganas de hacer ejercicios de resistencia? –Preguntaba de espaladas a su alumno -¡¿Listos?! –ante una respuesta afirmativa de los jugadores, el profesor sopló el silbato y el partido dio comienzo.

Changmin se mantuvo de pie detrás de Yunho, observando cómo se movía el partido con las indicaciones del profesor. Las chicas estallaban en carcajadas con cada jugada mal lograda. Por un momento agradeció llegar tarde, Yunho los animaba a seguir jugando a pesar de las fuertes caídas que resultaban entre cada tacleo.

-¿Qué haces aún aquí Changmin? Ya sabes lo que te toca, diez vueltas al campo, no olvides hacer tus ejercicios de calentamiento.

-Sí, señor –Qué distinto era ese hombre al que lo ayudó aquella noche, casi podía jurar que se habría encontrado con el amable gemelo de “sargento Yunho”, uno que gasta dinero desinteresadamente y adopta gatitos hambrientos. Sí, eso tendría más sentido, bromeó Changmin consigo mismo, un gemelo que usa el mismo bolso que mi profesor, que usa su misma ropa y su mismo corte de cabello, tiene su misma voz y su misma complexión… tal vez incluso su nombre sería el mismo, pero es su gemelo. Asintió con una sonrisa, mientras elaboraba sus ejercicios de estiramiento, ajeno a la mirada de reojo que le dirigía Yunho.

El grupo de chicos había terminado el juego, Changmin podía jurar que las chicas era más rudas, incluso se armó una pelea entre dos compañeras que desde hace días ya presumían de una enemistad. Changmin aprovechó la intervención de Yunho en la riña para tirarse al piso y hacer un esfuerzo por respirar. El estricto profesor le había exigido hacer una serie de lagartijas y abdominales después de las diez vueltas que amenazaban con quitarle el último aliento.

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-¿Y? ¿Quién quiere hablar? –La chicas responsables de la riña habían entrado detrás de Yunho a la sala de maestros. El profesor acercó dos sillas para que sus acompañantes tomaran asiento frente al escritorio.

-Ella comenzó –se quejó una, al instante la otra reclamó la acusación.

Yunho vio la funda sobre el escritorio, la abrió extrañado, pudo ver en el interior un toper y una nota sobre éste. Tomó la nota mientras las chicas se insultaban y se culpaban de algo que a grandes rasgos el joven profesor pudo entender. De pronto la nota era más interesante, en ella se leía lo siguiente: Profesor, esto se lo manda mi mamá en agradecimiento al gesto que tuvo la otra noche conmigo. Gracias por todo, atte: Shim Changmin. No había más, pero eso fue suficiente para hacer de ese un buen día.

El sonido de la silla al chocar con el piso alertó al hombre, una de las chicas se había puesto intempestivamente de pie en posición amenazante. Se gritaban una a la otra sobre el arrebato de un novio o algo por el estilo.

-¡Hey, cálmate! –ordenó Yunho a la chica que parecía a punto de darle un golpe a la que permanecía sentada.

-¡No, es que esta estúpida no sabe con quién se metió!

-¡Que te calmes! –alzó la voz. La chica, furiosa, cerró la boca –levanta la silla y siéntate, más vale que ninguna abra la boca.

Las jóvenes se sentaron en silencio, con sus rostros llenos de enfado y brazos cruzados.

-Bien, chicas… -dijo moderando la voz -¿son unas niñas? No vale la pena pelearse por los hombres, al final a él le gustará otra y ustedes terminaran con el recuerdo del enorme ridículo que hicieron frente a sus compañeros.

-¡Pero ella sabía…!

Yunho alzó la mano exigiendo silencio, la chica volvió a recargarse contra el respaldo con los brazos cruzados.

-¿De quién fue la idea de pelearse en mi clase? –Al verlas bajar la vista prosiguió –Si insisten en sortearse al novio a golpes entonces háganlo con disciplina –sonrió al notar el gesto extrañado de las alumnas – ¡un encuentro de Hapkido!

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Changmin guardaba sus cosas, las clases habían terminado y ese día Han no había podido asistir a la escuela. Las llaves del aula de música descansaban en una de las bolsas de su mochila, la profesora se las había dejado para que continuara practicando aunque ella no estuviera.

-Changmin ah ¿nos vamos? – Su amigo lo observaba sonriente.

-Tengo que practicar.

-Han no vino, no sabrá que te fuiste~~

-Ya sé, pero hizo que se lo prometiera, mejor otro día ¿sí?

-Changmin ah~~~ vamos a las maquinitas, hace mucho que no te doy una paliza.

-ja,ja,ja eso es porque eres muy malo.

-¡Bien!, pues quédate aquí, eres un nerd.

-No soy un nerd~~ -se quejó –Vamos cuando pase el festival.

Yoon alzó los hombros infantilmente.

-Nos vemos mañana.

-Adiooos nerd~~~

Su amigo se fue ante un bufido de Changmin, ya se había alejado mucho de Yoon debido a las prácticas, no era de extrañarse que su amigo se enojara con él. Caminó por los pasillos, a decir verdad no tenía ganas de practicar, eso podía hacerlo incluso en su casa ¿para qué quedarse él solo en un salón en medio de la nada? Se detuvo, el grupo de su profesor de deportes debía estar practicando a esas horas. La curiosidad le hizo dirigirse al aula de danza.

El salón estaba cerrado, pero por la ventana se podía ver un grupo grande de estudiantes moviéndose rítmicamente. Changmin pensó en lo bien que se veían los pasos, sin embargo, debido a que no alcanzaba a escuchar la música, resultaban un tanto graciosos. Ahí estaba Hyun Jong, intentaba cargar a una de sus compañeras, ahora comprendía el rencor de Han hacia el profesor Jung. Hyun Jong, por muy mal que le cayera, era uno de los alumnos favoritos de Han y el único compañero que tenía Changmin para el festival. Debido a que el profesor Jung se lo había llevado, ahora él tenía que lidiar con los humos de rivalidad de Han.

Entonces vio a Yunho, una estudiante se le había acercado y hablaba seriamente con ella, movía brazos y piernas mientras le explicaba los movimientos a seguir. El profesor Jung es admirable, pensó Changmin, todo lo hace bien y tiene muchos seguidores. Él había podido hablar muy poco con su profesor, a pesar de que éste último parecía necio en acercase a él, pero no debía tomárselo personal ¿o sí? Hace eso con todos sus alumnos. Sin embargo, mientras lo veía hablar con la chica, no encontraba la mirada que conoció la otra noche. Se golpeó mentalmente por creerse especial para Yunho, todo era culpa de Yoon y sus fastidiosas bromas. Ya estaba delirando, mejor se iría a casa.

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Yunho jugaba aburrido con el toper ya vacío, esperaba que Changmin fuera por él, pero ya había pasado un par de días y el niño no se había presentado. Temía tener que acercarse él. Por momentos se olvidaba de que ya era un adulto y no debía sentirse nervioso por alguien diez años menor, ¿dónde quedaba su hombría en todo esto? Se revolvió el cabello con frustración.

Y sin embargo sentía la necesidad de verlo.

-¿Todo bien profesor Jung?

Jung torció la boca, tal vez para ella todo estaría bien, Han podía pasar todo el día con Changmin sin levantar sospechas. Por un momento se sintió celoso de la profesora de música, ojalá a su alumno le gustara más el deporte. Alzó la vista con una sonrisa forzada –Todo bien.

-¿Ya comió?

-No.

-Vamos a hacer las paces, entonces –señaló la puerta con un movimiento de cabeza.

-¿eh?

-El otro día me pidió hacer las paces, pero no pude acompañarlo a comer porque estaba ocupada ¿recuerda? ¿Aquel día, fuera de mi aula de clases?

-ah… claro – Recordando la situación.

-Entonces…

-Mmm… -guardó el toper en uno de los cajones de su escritorio.

Han alzó las cejas en espera de una respuesta.

-Vamos –sonrió amable.

La mujer sonrió satisfecha y salieron de la sala. Debido a que no podían ausentarse por mucho tiempo decidieron comprar algo y comer en algún lugar de la escuela. Hablaron sobre su niñez, su vida en la secundaria, comparaban a sus alumnos con ellos mismos, reían con sus anécdotas embarazosas. Yunho se sorprendió de lo divertida que era Han, su vida estaba llena de todo tipo de aventuras. La llegada de Yunho a la escuela la había llenado de emoción, ellos eran jóvenes rodeados de maestros viejos, y a pesar de lo “mal portado” que era, la idea de competir contra él le resultó muy atractiva.

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Los alumnos de Yunho se despedían al terminar la práctica, ya estaba cerca el festival y no podía aceptar más errores por lo que terminó la práctica antes y se quedó con un par de aprendices que tenían problemas con los movimientos.

Detenía la música cada vez que veía un error y junto con ellos repetía el movimiento, si no era suficiente, ayudaba personalmente con la posición. Una vez repetidos los pasos que causaban conflicto se decidió a mostrar el baile completo para que aquellos pudieran satisfacer cualquier duda que quedara.

Yunho bailaba a la par que la música sonaba, sin notar que era observado desde detrás de la puerta que no se tomaron la molestia en cerrar. Changmin no dejaba de sorprenderse, los movimientos eran certeros, se notaban fáciles a pesar de la dificultad, bellos pero varoniles. Yunho brillaba con cada paso, derrochaba sensualidad natural. Pensó que la idea del baile como medio hipnótico podría ser un buen ensayo a desarrollar.

Changmin se sentía emocionado, había visto facetas de su profesor que nadie imaginaría, y por alguna razón se sentía feliz. Ya iba a mitad del camino hacia su casa, no podía dejar de pensar en Yunho, no quería, le excitaba recordarlo: sus miradas, sus palabras, su comportamiento… Marcó a su casa, con el pretexto de la práctica avisó que llegaría más tarde, su madre no tuvo otra opción que exigirle que cuando terminara el ensayo corriera a casa.

Retrocedió sobre sus pasos, la escuela se alzaba imponente frente a él, ya comenzaba a oscurecer y las luces a través de las ventanas estaban encendidas. Lo mejor sería esperar fuera de la reja, hacerlo parecer casual, total, su madre le había preguntado por el toper que le prestó al profesor de deportes y Changmin debía regresarlo.

Se recargó en la barda que marcaba los límites de la escuela y esperó. Habían pasado ya 30 minutos, alargaba el cuello por si alcanzaba a ver cuando Yunho estuviera saliendo. Dos siluetas se dirigían hacia la salida, no podía identificar quienes eran, la noche ya había caído. Su corazón comenzó a latir muy rápido. Cuando estaban cerca pudo identificar el uniforme escolar, se trataba de los dos compañeros que se habían quedado practicando con Yunho. Suspiró aliviado, a pesar de que fuera su maestro a quien esperaba, su lado tímido temía el momento en que llegara. Jugaba con los tirantes de su mochila mientras columpiaba su pie de atrás hacia delante, si no se iba pronto su mamá sería capaz de irlo a buscar.

De pronto escuchó risas, una voz femenina muy familiar hablaba animada sobre algo que Changmin no alcanzaba a entender. Se asomó, las dos figuras ya estaban muy cerca de la salida. La voz de Yunho le respondió a Han de forma divertida. Podía contemplarse un aura de comodidad en torno a la pareja, que estaba por demás el reconocer que se veían bien juntos.

Pasaron la reja y continuaron calle abajo, aún doblando la esquina se podía escuchar la risa fresca de Han y las palabras de Yunho como susurros. Changmin permaneció ahí, sin moverse, oculto de la misma forma en que lo estaba antes de verlos juntos, detrás de una gruesa rama frondosa que sobresalía a través de la barda. Sus manos se habían detenido, inmóviles en los tirantes de la mochila, su mirada se perdía en el piso y sus pies no se balanceaban más. Estaba seguro que aunque se hubiera mostrado, los profesores no lo habrían notado. Nunca se había percatado de lo molesta que era la risa de su maestra de música. Arrugó el entrecejo, algo en su interior incomodaba mucho, lo mejor habría sido no haber regresado…

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Changmin no había estado poniendo atención a las clases, no podía dejar de pensar en lo falso que era Yunho: juraba ser un profesor malvado y exigente, pero terminaba mostrándose amable con todos: con él, con Han… con sus alumnos de coreografía… con los gatos sin hogar… Entonces se sintió estúpido, Changmin no era especial para su profesor, Yunho era así con todos. Creyó ver algo distinto a lo que podía ver el resto del mundo pero al final solo había sido una ilusión, una que alimentaba día a día quien creía que era su mejor amigo. En todo caso quien había logrado hacerlo reír era Han, ellos se veían muy felices juntos.

Tropezó con sus propios pies, estaba en medio de una prueba de velocidad y cayó al piso con fuerza, nuevamente mostraba su torpeza en clase de deportes. Debido a la velocidad con que corría, las manos no pudieron soportarlo totalmente y se fue de cara contra el pavimento.

-Aléjense, regresen a la línea de partida –Pudo identificar la voz del profesor Jung, como siempre, dando órdenes. -¿Estás bien? –La mano de Yunho sobaba su espalda esperando respuesta.

El más joven se puso de pie ante la atenta mirada del maestro, cubría su rostro con el dorso del brazo derecho y prosiguió a alejarse fuera de la pista.

-¿A dónde vas? –Lo detuvo del brazo libre pero Changmin se liberó de un arrebato y continuó caminando -¡Shim Changmin te estoy hablando! –exigió con voz dura, como “Sargento Yunho” lo haría con cualquiera de sus alumnos.

Changmin se detuvo, todos sus compañeros observaban expectantes, nadie provocaba a “Sargento Yunho” y le quedaban ganas de volver a hacerlo y Changmin tampoco era uno de ellos, estaba enojado, muy enojado, pero eso no significaba que no lo respetara.

Yunho se acercó con gesto irritado, -Nunca debes darle la espalda a tus mayores ¿qué tipo de berrinche es este? -examinó la herida que tenía su alumno en la frente, se trataba de una raspón, sin mencionar el golpe que se dio.

-Sígueme – hizo un ademán con la cabeza. -¡Hyun Jong, estás a cargo! –El nombrado se acercó corriendo, tomó el cronómetro que le entregó Yunho y regresó con sus compañeros. Jung caminó fuera de la pista asegurándose de que Changmin lo siguiera.

El mayor siempre cargaba un botiquín de primeros auxilios, no era la primera vez que había tenido que curar daños causados en su hora de clases. Forzó a Changmin a sentarse en una de las gradas para los observadores y apenas poniendo fuerza, apartó el brazo con que el chico se cubría. –Eres un niño muy orgulloso, sabes que si te tocas con el brazo se puede infectar. –Prosiguió en limpiarle la herida de la frente con una gasa humedecida con alcohol. Changmin, con los ojos fuertemente apretados se mordía el labio y soltaba gemidos de dolor.

-Yah, si te muerdes así, vas a lastimarte- dijo con tono suave.

Changmin abrió los ojos, Yunho hacía inconscientes muecas de dolor, como si compartiera el sufrimiento. Por un momento sus ojos se encontraron; y Changmin la reconoció, esa mirada… ¿era la misma que mostraba a todos, o tenía un mensaje únicamente para él?

-Debe doler mucho ¿verdad? –Fue la varonil voz de Yunho la que habló… y sus labios capturaron la atención de su estudiante.

-Sí… duele… -Y no mentía, algo dolía pero no estaba seguro si eran los raspones en el cuerpo o algo más bien interno, pero dolía mucho. Quería explicárselo a su maestro, pero su vocabulario no contaba con las palabras aptas para describir aquella sensación. Era inteligente, sin embargo no dejaba de ser un adolescente, joven e inexperto. Estaba consciente de que a su edad era difícil sobrellevar los sentimientos y fácil ilusionarse con ellos. ¿Cómo podía hacérselo saber a Yunho para que él hiciera algo?

Changmin era como un libro que a pesar de todo, Yunho estaba aprendiendo a leer. Podía notarlo afligido, como si hubiera algo detrás del dolor físico, le preocupaba que sus palabras tuvieran un doble sentido. –No te preocupes, dejará de doler.

-¿Lo promete? –susurró Changmin bajando la mirada, sus mejillas se sonrojaron al cometer el atrevimiento de cerrar su mano sobre la que Yunho utilizaba para curarlo.

Algo revoloteó en el estómago de Yunho. El tacto de su mano suave y cálida mandaba exquisitas descargas a todo su cuerpo. La visión de un Changmin extrañamente tímido estaba provocando el sonrojo de su profesor. La mano que Changmin tocaba permaneció inmóvil, Yunho temía que el contacto se perdiera e hizo lo posible para no hacer ningún movimiento –Si no es así… te debo una hamburguesa. –bromeó Yunho y pudo volver a admirar los brillantes ojos de Changmin, así como disfrutar del sonrojo de sus mejillas.

-Si hace eso… todos comenzarán a hablar –se dibujó una tímida sonrisa en el juvenil rostro del chico. Sus dedos se movían casi imperceptibles, rosando el costado de la mano ajena.

Yunho no pudo impedir observar el tacto, sería imprudente girarla y entrelazar sus dedos con los de Min, pero estaba siendo víctima de esa creciente necesidad. -Entonces… ¿no debería invitarte nunca más? – volvió sus ojos hacia la tímida mirada.

Changmin ensanchó la sonrisa y su ojo derecho se entrecerró –No… muy seguido.

¿Qué pasaría si dejara de resistirse y en un arrebato le robara un beso a su alumno? Tragó saliva pesadamente, su boca de pronto se sintió sedienta.

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Yunho se estaba volviendo loco, ¿qué había sido todo eso? ¿Había coqueteado con su estudiante? Pero lo que más le sorprendió fue que de alguna forma se sintió correspondido, Changmin había respondido al coqueteo. Podía recordar el tacto de la mano de Min y una creciente agitación le invadió el raciocinio. Le hormigueaba la mano, necesitaba volver a sentirlo para terminar con esa ansiedad, lo peor de todo es que temía que se volviera adictivo.

Todo esto estaba mal, no debió darse el lujo, desde un inicio, a pensar en un niño. Yunho era un adulto, debía hacer justicia a sus 26 años de edad y no dejarse llevar por tentaciones… o sentimientos incomprendidos. No importaba cuánto analizara la razón de esas emociones, le gustaba Changmin, eso ya no estaba a discusión, la pregunta era “¿Por qué?” Su rostro era angelical, no perfecto, pero bello a fin de cuentas, sin embargo había vistos mejores; no podía ser eso. Su personalidad, fría y tímida a la vez, buscando en todo momento mantenerse alejado de él… pocas veces había logrado mantener una conversación con Changmin; eso tampoco podía ser. Tampoco era bueno en deportes, era débil tanto física como emocionalmente.

No había explicación del porqué de sus sentimientos pero estaba seguro que era necesario en su vida. Que le gustaba todo y nada a la vez, que su alma y su cuerpo pedían a gritos su tacto, su visión, su olor, su voz… Entonces supo que debía detenerse, si no hacía algo al respecto terminaría volviéndose loco y no era lo mejor para Changmin. Yunho no podía dejarse llevar por las emociones, porque Changmin era un niño y necesitaba una historia de amor inocente y pura, con una niña tímida y cariñosa que lo ilusionara, que caminara con él tomados de la mano y volviera su vida color rosa. No a un hombre con la mentalidad ya corrompida por la madurez, aquel que ya ha vivido amores y desamores, que conoce el placer de un buen beso y una excitante caricia.

En un momento de valentía tomó su celular y marcó un número que muy recientemente formaba parte de sus contactos, el móvil sonó tres veces y una voz femenina contestó del otro lado de la línea.

-Yobuseyo?

-¿Llamo al celular de Han?

-Ella habla ¿Jung Yunho?

-Sí… ¿estás libre ahora?

-Puede ser, ¿tienes una propuesta interesante?

-¿Quieres cenar conmigo?

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El festival llegó, había mucha actividad en la escuela. En el patio, los alumnos alzaban mesas de comida, de objetos y juegos. De aquí para allá corrían chicos caracterizados, los baños y vestidores estaban abarrotados: chicas pintándose para salir a escena, cambiándose de ropa, peinándose. Los profesores que participarían en la presentación anotaban a su grupo en una lista dirigida por el director.

-¿Está listo para la competencia, profesor Jung? –Le sonreía Han. Según la lista le tocaría a Yunho competir primero.

-Nací preparado señorita Han, espero que su derrota no presente problemas entre nosotros.

Han sonrió, le gustaba el espíritu competitivo de Yunho. La sonrisa apenas visible del profesor indicaba que sería una competencia amistosa, después celebrarían al ganador, con una comida en un restaurante que ella eligiera, en eso habían quedado cuando cenaron juntos.

El auditorio estaba listo para las presentaciones, Yunho se había separado de Han, ahora se encontraba con su grupo, debía coordinar todo, revisar la ropa y el maquillaje, entregar el disco con la música editada. La gente seguía entrando, padres y alumnos tomaban asiento, en poco tiempo se llenó la sala.

Las luces se apagaron, el público esperaba haciéndose recordar a través de cuchicheos. La luz, que sólo iluminaba el centro del escenario, mostró una chica de frente con la cabeza gacha y a un chico de espaldas al público, en la misma posición. Inició la música: Dangerous de Michael Jackson. La chica hizo un par de movimientos pausados al ritmo del tronar de dedos, el chico caminó en medio círculo hasta quedar detrás de ella, se acercó tronando los dedos y posteriormente haciendo un movimiento rápido colocó los brazos rodeando la cintura de su compañera. Siguió un juego rítmico de manos y pies. Se posicionaron uno junto al otro elaborando un casi perfecto baile coordinado al estilo Street dance. Antes de llegar a la mitad de la canción, cambió el tema al popular Thriller, del mismo cantante. La pareja al centro del escenario se vio de pronto rodeada por zombis que entraban por las esquinas con pasos cortos y rítmicos mientras inclinaban la cabeza hacia un lado cada que el ritmo lo marcaba. La pareja se vio mesclada entre los zombis moviéndose al mismo ritmo. El público gritaba y aplaudía. Los bailarines, con gesto siempre inmutable, movían las caderas, las manos, los hombros; se deslizaban de un lado a otro en grupo como una colonia de sardinas. En la emoción del momento, los jóvenes que observaban la coreografía saltaban y gritaban al cambio de género, carente de un cambio brusco, el grupo de Yunho bailaba ahora al ritmo de hip hop, uno de los alumnos con más experiencia se posicionó al frente mostrando pasos de dubstep. Así dio por terminado el equipo de “sargento Yunho”, ante los gritos y aplausos del público.

Yunho había estado dando indicaciones, al finalizar se acercó a ellos dándoles palabras de felicitación, lo habían hecho muy bien.

-Profesor, le hablan –dijo una chica con voz cantarina, señalaba a Han detrás del profesor. Todos soltaron expresiones de burla. Habían sido vistos juntos y circulaba el rumor de que mantenían una relación.

Yunho alzó una ceja mirándolos con desaprobación, al instante callaron. Rieron al escuchar de su profesor un “Hicieron un buen trabajo, tienen un punto extra”.

Cuando los chicos se dispersaron, Yunho se giró hacia Han.

-Pareces profesor de primaria –rio divertida, -¿No les pondrás una estrella en la frente?

-Lo haré cuando escuche que ganamos.

Han rio con más fuerza –No cantes victoria tan pronto “sargento Yunho”, Changmin es bueno en lo que hace.

-… claro… -Las palabras se fueron, escuchar su nombre le causaba conflicto, se sentía mal, sentía que la noche en que invitó a Han a cenar hubiera hecho algo malo. El rumor de Han y él ya había circulado por la escuela y probablemente Changmin ya lo había escuchado. Yunho sintió nauseas, pero sabía que aunque una parte de él no lo creía correcto, había sido lo mejor que pudo haber hecho.

Yunho observaba las demás presentaciones desde una esquina, fuera de bambalinas Changmin peleaba contra su corbata. Yunho cruzó su mirada con la visión del arma secreta de Han. Dudó en acercarse, fingiría no haberlo visto, es más, se movería de lugar para no tener que toparse con él…

-¿Tienes problemas con eso? – había perdido. Ahora esperaba que Changmin se diera la vuelta y perder el raciocinio al cruzar su mirada con la del más joven.

Changmin se giró intentando aún hacer que su corbata se viera decente.

-No… yo puedo solo –volvió a darle la espalda.

Yunho se cruzó de brazos esperando a sus espaldas, Changmin gruñó desesperado, cuando más quería mostrarse autosuficiente siempre quedaba en ridículo. Yunho sonrió enternecido, se colocó frente a Changmin y reemplazó los dedos de su alumno con los suyos. Mientras hacía el nudo con gran habilidad, Changmin procuraba mantener la mirada de lado, pero su autocontrol lo traicionaba y con timidez se sorprendía a sí mismo observado a su profesor.

Yunho sonrió mientras planchaba con sus dedos la corbata ya terminada –Te ves muy elegante… aunque… una corbata de moño te habría quedado mejor, o un listón…

-Gracias –bajó la mirada sonrojado.

Un silencio incómodo se presentó ante ellos, hasta que Yunho lo rompió –Y… ¿estás nervioso?

Changmin cabeceó afirmativo.

-Lo harás bien, Han tiene mucha confianza en ti.

Yunho notó cómo Changmin se tensaba y se golpeó mentalmente por haberla nombrado. –Bueno… Buena suerte.

-¡Profesor!

-¿Mmm? –preguntó, no había sido rápido en su huida.

-¿Es cierto lo que están diciendo? –Changmin lo observó en silencio por unos segundos, Yunho se mordió el labio ansioso. – ¿La profesora Han y usted… son novios?

Yunho se quedó mudo, había pensado en decir la verdad sin inmutarse si Changmin se lo preguntaba, sin embargo confiaba en que la posibilidad de que eso sucediera era 1 entre 100. Changmin tragaba saliva y le sudaban las manos, no era capaz de sostenerle la mirada al profesor Jung pero se mantenía expectante y un tanto temeroso por la respuesta. Yunho abrió la boca para decir algo…

-¡Profesor Jung! –El llamado de Hyun Jong hizo respirar a Yunho, el chico le hizo una señal con la mano indicándole que debía acercarse.

-Yo… tengo… ¡lo harás bien! –estaba a punto de salir corriendo cuando sintió la mano de Changmin afianzarse a su saco. No quería girarse, no quería responder esa pregunta, deseaba poder mentirle y después correr con Han y romperle el corazón, pero no era lo mejor, no debía ilusionarse con un niño, no terminaría bien para ninguno de los dos.

Se giró y su corazón se detuvo, había visto antes esa mirada, aquella noche cuando lo encontró en los columpios: Min dejaba de lado el orgullo, ahí estaba, con sus emociones a flor de piel, temía la respuesta pero esperaba saberla, Yunho podía leerlo en sus ojos. Titubeó por un momento, supo que ya no tenía salida cuando volvió a escuchar la pregunta.

-¿La profesora Han es su novia?

-… sí…

Se sostuvieron la mirada por cinco segundos hasta que Changmin respiró fuerte y profundo.

-¡Changmin! ¿Estás listo? –Irrumpió Han, se aseguró de que la ropa de su representado estuviera bien puesta, su peinado perfecto, la corbata limpia etc etc.

Yunho se mantuvo alejado, con la sensación de haber traicionado a Min.

-Bien, recuerda, concéntrate en la música y mantén la calma –indicaba la profesora sin reparar en la presencia de Yunho.

Changmin la miraba inexpresivo, lo presentaron en el altavoz y entró a escenario sin volver la vista hacia la pareja.

La luz iluminaba el micrófono que reposaba en su base en medio del escenario, Changmin cerró los ojos y lo apretó con fuerza. El sonido de la guitarra eléctrica silenció los murmullos de la gente. Después de los 35 segundos de intro de guitarra, Changmin inició con las primeras frases de Bed of roses

Sitting here wasted and wounded

At this old piano.
Su voz era apenas un murmullo.

Trying hard to capture the moment
this morning I don’t know.

Tomó con las dos manos la base del micrófono, sus ojos se cerraron con fuerza. Yunho se había acercado a la esquina del escenario, podía verlo de perfil, su voz distaba mucho con la de Bon Jovi, la de Changmin era suave.

Cause a bottle of vodka
 is still lodged in my head and
Some blond gave me nightmares
I think she’s still in my bed.
As I dream about movies they won’t
make of me when I’m dead.

A Yunho le gustaba, ¿qué le gustaba? No lo sabía… ¡todo! Ahora también su voz, suave, clara, controlada. Le gustaba mirarlo en el escenario… mucho, demasiado. Su estómago lo sentía.

With an ironclad fist… I wake up
and French kiss the morning.
While some marching band keeps
its own beat in my head while we’re talking.
About all of the things that I long to believe.
About love and the truth and what you mean to me
and the truth is baby you’re all that I need.

I wanna lay you down in a bed of roses.
For tonight I’ll sleep on a bed of nails
Ohh… I wanna be just as close as,
 the holy ghost is.
And lay you down on a bed of roses.

La emoción inyectada en la voz de Changmin conmovió a Yunho, las mariposas danzaban de su estómago a su garganta. Su cuerpo reaccionaba a la canción interpretada.

Well I’m so far way,
each step that I take is on my way home.
A king’s ransom in dimes
I’d given each night just to see
Through this payphone.

 Still I run out of time or it’s hard to get through.
Till the bird on the wire flies me back to you.

I’ll just close my eyes, and whisper.
Baby blind love is true.

I wanna lay you down in a bed of roses,
For tonight I’ll sleep on a bed of nails
Ohh, I wanna  be, just as close as,
the holy ghost is.
and lay you down, on a bed of roses.

Los ojos de Yunho se abrieron enormes, una emoción nunca antes sentida se alojó en su corazón, tuvo que tomarse el pecho, dolía. La música continuaba, la voz de Changmin se volvía cada vez más familiar.

Well, the hotel bar
hangover whiskey’s gone dry.
The barkeeper’s wig’s crooked
And she’s giving me the eyes.
Well I might have said yeah.
But I laughed so hard I think I died.

El solo de guitarra trajo el flashazo de la sonrisa de Changmin, en el fondo una marea de luces rojas parpadeantes, danzarinas. Su mano extendida hacia Yunho.

Now as you close your eyes,
Know I’ll be thinking about you.
While my mistress she calls me,
To stand in her spotlight again.
Tonight I won’t be alone,
But you know that don’t
Mean I’m not lonely.
 I’ve got nothing to prove,
For it’s you that I’d die to defend.

Yunho se sentía sofocado, alzaba la mirada hacia Changmin y su mente juguetona le mostraba a un hombre, un adulto que brillaba con luz propia.

I wanna lay you down in a bed of roses.
For tonight I’ll sleep on a bed of nails.
Ohh, I wanna be just as close as,
 the holy ghost is.
And lay you down…

I wanna lay you down in a bed of roses.
For tonight I’ll sleep on a bed of nails.
 I wanna be, just as close as,
 the holy ghost is.
And lay you down…

-Chang doll ah –susurró Yunho entre lágrimas.

…in a bed of roses.

Actua nº 133

[YuukiNii] ¡Hola~! Tiempo sin actualizar :v
Como sabrán algunas a mí me gusta el MinJae/JaeMin :v y pues les traigo un vídeo que de seguro más de alguna lo ha visto, pero que yo recién vi ayer *^* Se me ocurrió buscar Fanmade en Dailymotion porque en Youtube no ya lo he visto todo(?) Espero les guste ;_; a mi me partió el corazón... Siempre tan angst esta pareja.


[ Fanmade ] Just One Last Dance - Jaemin/Joongshim por kyumax
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Descontinuados:
En la última actualización olvidé avisar que ▲Maze dejará de ser traducido, quedándose en el capítulo 15 en español y el original-inglés en el 20. El motivo es que la Autora no tiene pensado por el momento seguir con la historia ya que ha pasado bastante tiempo. Yo leía la historia mediante se iba traduciendo y quedó en una parte muy desesperante por la situación SoulMate, Yunho y Junsu. Si desean que el fanfic se traduzca hasta el 20 aún sabiendo que no hay más continuación, dejen un comentario y lo hablaré con la traductora, aunque yo ya le había dicho que se quedara hasta donde quedó, pero los lectores también deben decidir.

Traducción:
- First Time [JaeMin-MinJae] Oneshot

YooMin:
- Oh! my lord - Cap. 4
- Todo Comienza con un Disparo - Cap. 4

YunJae / JaeHo:
- The story of my life  - Cap. 10
- Provocativa inocencia - Cap. 5

MinJae / JaeMin:
- Sentimientos Equivocados  - Cap. 7
- Mi estúpido Amor - Cap. 12 (Completo)
- An unexpected Chance
- You Should Be Mine - Cap. 6

HoMin:
- Lluvia de estrellas - Cap. 4

Parejas Varias:
- Extrañar en Silencio [YunJae, YooSu, ChangTae]  - Cap. 17 y 18
- Alta sociedad [YunJae, YooSu, ChangMinho]  - Cap. 7
- YunJae En Joseon [YunJae, YooSu] - Cap. 5

Y con esto concluimos la actualización de esta semana y la anterior :v Que tengan un lindo fin de semana y nos vemos en la próxima actualización.
No olviden comentar con respeto al autor.

Decisiones - Capitulo 3

Jaejoong abrió la puerta del salón suavemente, miró a ambas lados del pasillo y luego salió a el con cautela. Él estuvo actuando con el mismo cuidado desde el inicio de la semana.

Si te estás preguntando el por qué, la respuesta es fácil. Él solo está tratando de evitar a cierto chico alto y moreno. Tuvo éxito los dos días anteriores, pero él sabe que fue solo cuestión de suerte.

Asique ahí estaba él, caminando por el pasillo de la universidad cuando alguien lo llamó. No quiso 

voltear a ver, solo se congeló en el lugar.

Por fin te encuentro- Junsu habló acercándose por detrás. 

-¡Maldición Junsu! ¡No hagas eso! – dijo Jaejoong, volviendo a respirar.

-¿He? – Preguntó sin entender- ¿te estás escondiendo de Changmin de nuevo? - Dijo luego de considerar la situación.

-No lo hago.

-Claro, lo que digas- Junsu rodó los ojos- Entonces, es así de malo besando?- preguntó luego de unos segundos.

-¡Junsu!-Advirtió Jaejoong.

-Ok, ok. Bueno, sabes porque vine a buscarte. Estoy hambriento y me debes el almuerzo.-

Eso es cierto. Desde que él irrumpió en el departamento de Junsu a altas horas de la madrugada el fin de semana pasado, Junsu se negó a seguir hablando o tratando con él. Fue sólo después de que Jaejoong le prometiera muchas cosas ( entre ellas pagarle el almuerzo durante una semana) que ellos llegaron a buen término nuevamente.

-Lo sé. No es como si yo no hubiera pagado por el ayer. O el día anterior- dijo irónicamente - Ve primero, tengo que dejar algunas cosas en el armario y ya te alcanzo.

-Está bien, solo no te tardes. Y no intentes huir o esconderte - Junsu bromeó.

Jaejoong siguió caminando , más relajado.Pero al girar en la esquina del corredor vio a Changmin varios metros más adelante ,esperando por él, parado junto a su casillero. Se congeló por segunda vez ese día. Changmin en cambió avanzó unos pasos intentando llegar a él.

-¡Tú, violador!- Dijo reaccionando y apuntando a Changmin con el dedo- ¡no vengas!

- ¿Qué? violador? solo te besé!- Se sorprendió Changmin.

- Mmm sí, cierto- dijo y cubrió su boca fuertemente con ambas manos- Aun así no vengas, quédate ahí.-habló una vez más y cubrió su boca de nuevo.

-¿Es en serio? - preguntó alzando una ceja.

Un asentimiento frenético con la cabeza como respuesta.

- Solo déjame acercarme un poco - Dijo un poco nervioso, mirando a su alrededor.

Después de todo ellos estaban en el medio de uno de los corredores de la universidad, hablándose a unos 7 metros de distancia él uno del otro. Más parecía que se estuvieran gritando y eso estaba llamando la atención de otros estudiantes que pasaban por ahí.

Pero Jaejoong sacudió su cabeza en negación esta vez.

El otro ignoró la respuesta y avanzó unos cuantos pasos más.

-¡oye! ¿Qué crees que haces? yo dije "no".- Reprochó el de pelo negro. 

Changmin levanto ambas manos, como señal de que no iba a intentar nada.

-Solo... solo escucha lo que tengo que decir - pidió, mientras continuaba avanzando.

Jaejoong lo pensó un momento. Luego resopló con resignación y apoyó su espalda en la pared, mirando cualquier cosa pero no a Changmin. Solo tenía que esperar a que el otro hablara o lo dejara ir. 

-Me gustas- soltó el más joven- mucho. Lo digo en serio.

Jaejoong escuchó claramente, pero para su sorpresa esas palabras no le desagradaron, sino que produjeron un sentimiento cálido en su interior. Ahora sí levanto su vista hacia Changmin.Estudió su rostro esperando ver una mueca o una sonrisa burlona luego de esa declaración pero no fue así, Changmin estaba completamente serio. Él no estaba mintiendo, Jaejoong lo sabía. 

Volvió a apartar su mirada del más alto. Respiró profundamente unas veces para calmarse y aclararse antes de hablar.

-Si yo te gusto, ¿que hay sobre tratarme bien? - dijo finalmente- Sobre citas y esas cosas - preguntó sonrojándose.

Changmin se permitió una sonrisa. Después de todo, ver a Jaejoong nervioso y sonrojándose no era algo común. 

-Entonces, ¿estás diciendo que quieres que yo te invite a salir? - preguntó alegremente.

Jaejoong abrió los ojos en reconocimiento de lo que había dicho anteriormente. Él no había querido que sonara así.

-¡Por supuesto que no! ¡Olvídalo!- respondió rápidamente, recuperando su actitud altiva de siempre- ¡Nadie quiere salir contigo!, ¿entiendes?- Gritó.

Changmin sonrió incluso más. Él siempre encontraba divertidas todas las reacciones de Jaejoong, en su mayoría orgullosas y exageradas.

-Eres un mocoso estúpido y pesado- siguió gritándole Jaejoong mientras se alejaba por el corredor - Y además eres feo y...

Fue todo lo que Changmin alcanzó a oír mientras Jaejoong desaparecía de su campo de visión.


******


Jaejoong entró caminando en la cafetería como un zombi, totalmente perdido en sus pensamientos. Apenas prestando atención a las cosas alrededor de él. Llego hacia donde se encontraba Junsu más por inercia que por otra cosa y se dejó caer en la silla.

- Te tardaste. Ya ordené, para ambos.- Dijo Junsu, observando extrañando el comportamiento de su amigo.

-sí, está bien.- Fue todo lo que Jaejoong dijo y se quedó callado.

De hecho, los dos de ellos se quedaron completamente callados hasta que llegó la camarera con su orden. Jaejoong pensando en sus cosas y Junsu mirándolo inquisitivamente de vez en cuando, pensado que demonios estaría pasando por la mente del otro. 

Jaejoong apenas notó cuando pusieron la orden delante de él. Tomó los cubiertos pero no atinó a acercarlos a la comida, se quedó viéndola, espaciando nuevamente. Junsu ya estaba comenzando a cansarse de esa actitud.

-¿Estás bien?- le preguntó.

-sí-

-Pero algo pasó, ¿cierto?

Silencio. Junsu esperó un momento pero aun así, nada. Estaba por volver a preguntar cuando Jaejoong habló.

-Shim Changmin se me confesó. Justo ahora.

-Ya veo. Asique finalmente lo hizo, ¿eh?

Eso pareció despertar la curiosidad de Jaejoong, que volvió su atención a Junsu.

-¿Tú lo sabías?- preguntó-

- Bueno, ¿no era obvio? - Dijo, pero a ver la mirada que Jaejoong le dio continuó - ¡Vamos! él está pendiente de ti todo el tiempo. Y perdóname amigo mío pero tú no eres tan interesante. No eres interesante en absoluto- Agregó en tono de burla, intentando provocar algún tipo de reacción en el otro.

Pero no lo logró, todo lo que Jaejoong dijo fue un simple "oh" y volvió afijar su atención en la comida, como esperando encontrar una respuesta o alguna verdad absoluta ahí. 

Junsu suspiró, arto de esa situación. Él solo había esperado poder comer su almuerzo tranquilamente, tener una buena conversación con Jaejoong, reírse despreocupadamente. En fin, pasar un buen rato con su amigo. Pero al parecer no iba a ser así. Jaejoong definitivamente no era el de siempre en este momento y él comenzaba aburrirse.

-Entonces, ¿ustedes dos están saliendo ahora?- Le preguntó Junsu para provocarlo.

- ¿Qué? -

- Mmm solo pensé que desde que a ti te gusta él también ustedes podrían

- ¿¿¿Eres idiota??? ¡A mí no me gusta él! - Jaejoong chilló.

Sí, ese era el mismo Jaejoong que Junsu quería ver, por lo que siguió provocándolo un poco más. 

-¿En serio? ¿No lo haces? Es raro porque hablas de él el 70% del tiempo. "Shim Changmin esto, Shim Changmin lo otro"- Junsu imitó su voz. 

-¡¡Eso es porque lo odio!! ¡¡Lo odio, lo odio, lo odio!!- 

- ¿Estás seguro de que lo odias, Jaejoong? - Preguntó Junsu, completamente serio. 

******



Era tarde en la noche y Kim Jaejoong seguía practicando con su violín en unos de los auditorios de la facultad. 

Porque estaba demasiado concentrado en interpretar la melodía correctamente, no noto que había alguien más en el lugar. Fui recién cuando comenzó a guardar sus cosas que se dio cuenta de que Changmin estaba mirándolo, sentado en una de las butacas cercanas a la puerta. 

-La música Clásica no suena tan mal cuando tú la estas tocando- dijo éste cuando sus ojos se encontraron con los del violinista.

-Nunca suena mal- replicó Jaejoong secamente- solo es algo que tu nunca tendrás la capacidad de apreciar.

-Touché-

Jaejoong estaba realmente cansado. Después de todo él no había parado de hacer cosas en todo el día. Asique en este momento no quería lidiar con nada ni con nadie, menos con Changmin.

-¿Por qué estás aquí de todas formas? - Le preguntó de mala manera- ¿Acaso eres un acosador?

-No lo soy. Sólo me gusta estar cerca de ti. 

Jaejoong se sonrojó, ¿por qué Changmin tenía que ser tan descarado? .Pasó delante de Changmin sin siquiera mirarlo y salió al corredor, siendo seguido por el otro.

Ninguno de los dos dijo nada los primeros minutos mientras caminaban por el pasillo, fue recién cuando estuvieron en la calle que Jaejoong se volvió hacia el más alto.

-¿Piensas seguirme por mucho tiempo? ¿Estás planeando golpearme en la cabeza y secuestrarme o algo así?

- No es eso. Sólo me preguntaba si estuviste pensando en

-¿En qué? - Preguntó impaciente.

-En mis sentimientos por ti.

-No hay nada que pensar, ¡nada!

-¡Ouch! ¿Entonces no quieres ser mi ajusshi?

-¡Idiota! ¡Te dije que no soy un ajusshi!

-¿Pero quieres ser mío?

-¡NO!

- Ohhhh ¿Por qué no? - pregunto fingiendo un puchero- ¿sabes? Tendríamos mucha DIVERSIÓN juntos.

Jaejoong comenzó a golpear a Changmin en su pecho con ambas manos.

-¡Pervertido! - Le gritó - ¡Eres un mente sucia! 

-Oye, cálmate - dijo tomándolo por las muñecas -Yo solo dije diversión, tu eres el mente sucia. 

Changmin tiró de Jaejoong acercándolo más a él. Él no quería forzar un beso nuevamente, porque Jaejoong no se lo perdonaría. Pero quería mantenerlo cerca, sentirlo, hacerle comprender sus sentimientos. Por lo que solo se mantuvo contemplándolo, mirándolo intensamente.

Jaejoong se perdió en esa mirada. La forma en que Changmin lo miraba, la luz en su mirada...Él simplemente no quería alejarse en ese momento. Changmin levantó una de sus manos y acarició la mejilla de Jaejoong suavemente.

- Tú… tú...no -Jaejoong titubeó. 

Changmin sonrió ampliamente. Le encantaba la cercanía que había entre ellos en ese momento y más aun, le encantaba la forma en que Jaejoong se había sonrojado furiosamente por un sencillo acto como ese. 

*Adorable*- pensó.

Pero para su desgracia, Jaejoong malinterpretó su sonrisa como una burla y comenzó a sentirse molesto rápidamente.

-¡Suéltame!-exigió visiblemente enojado, tironeando hasta que se libro del agarre de Changmin- Estúpido mocoso, acosador, violador y pervertido! No vuelvas a tocarme- advirtió mientras se marchaba hecho una furia.

Changmin podría haberlo seguido pero no quería presionarlo más, si Jaejoong todavía no estaba listo él lo esperaría. Después de todo llevaba intentando hacer que Jaejoong sintiera algo por él durante mucho tiempo... como dos años. 

Quizás otro habría renunciado hace tiempo, pero no Changmin. A él le gusta Jaejoong demasiado. Incluso si él otro es infantil y orgulloso y hasta a veces agresivo, sí a Changmin todavía le gusta. Se puede decir que a Changmin le gusta todo sobre Jaejoong.

Y también, Changmin sabe qué desde hace tiempo él ya no es indiferente para Jaejoong. Puede ver la forma en que el otro se poner nervioso cuando él está cerca o se sonroja ante casi cualquier tipo de contacto entre ellos. Asique sí, él va a esperar por Jaejoong.

*solo un poco más, jae* - Changmin pensó mientras miraba la silueta de Jaejoong que se alejaba - * Solo un poco más*.


First Time

Título: First Time (Primera Vez)
Autor: jjoongiemax 
Traductor: Sasaoh
Personajes: MinJae – JaeMin
Género: Slash, AU
Extensión: Oneshot  
Resumen: Jaejoong vivía en un mundo sin sonidos. Su único sueño sería escuchar la voz de Changmin...
Advertencias: Montones y montones de fluff, también Jaejoong sordo.
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Desde que podía recordar, el mundo de Kim Jaejoong siempre había sido insonoro. Silencioso.

Pero luego de tantos años, ya se había acostumbrado. Estaba bien con ello. Lo muy poco de sonido que podía recordar, lo guardaba en su corazón. El recuerdo de pájaros piando en la mañana o el chisporroteo de la sartén en el desayuno o la voz de su madre cuando les cantaba a él y a sus hermanas antes de dormir.

Con aquellos recuerdos, no sentía arrepentimientos.

No fue hasta que lo vio a él... el guapo hombre que cantaba maravillosamente en el bar cada noche... que había maldecido el día en que perdió la audición. Jaejoong no podía escuchar una palabra de lo que el hombre había cantado, pero había podido leer los preciosos labios del hombre tan claramente mientras formaba las palabras y pudo ver los flashes de intensa emoción en su rostro. La expresión de dolor cuando cantaba sobre un corazón roto; la gentil sonrisa que se formó cuando cantaba sobre amor; la sonrisa maliciosa cuando cantaba sobre sexo.

Jaejoong lo consumió todo. Y desde aquella vez, había regresado a ese bar cada noche. Solo para ver al hombre cantar...

No había pasado mucho hasta que el hombre empezó a notarlo. Él vería como los ojos del más alto empezaban a buscarlo entre en la multitud, y luego Jaejoong se sonrojaría profundamente cuando los ojos del hombre se iluminaran a medida que ellos se posaran en él. El guapo hombre entonces sonreiría gentilmente, enseñando esos perfectos dientes.

Una noche el hombre se le acercó luego de la presentación de su banda. A pesar de su confianza en escena, el hombre era más bien tímido en persona, con lo que Jaejoong no podía evitar reír sobre la apariencia obviamente nerviosa del hombre. Sin embargo, el hombre más alto le sonrió, sacudió su mano y se presentó como Shim Changmin.

La sonrisa de Jaejoong se desvaneció ligeramente y su palpitante corazón empezó a doler cuando él de mala gana hizo señales de vuelta y vocalizo un saludo.

No es necesario decirlo, Changmin se sorprendió bastante de encontrar que su fan número uno, el que venía casi todas las noches a verlo a él y a su banda, era en realidad sordo. Jaejoong había quedado cabizbajo, temeroso de lo que el hombre pensaría de él, sabiendo que él en realidad no podía oír para nada la voz de Changmin. Traería consigo la pregunta, ¿por qué él vendría cada noche sólo a verlo?

 ¿Por qué vendría a ver a un cantante cuyas canciones no podía oír?  ¿En qué clase de fan lo convertía eso?

El hombre más alto, sin embargo, sólo sonrió tristemente y se acercó para levantar el mentón de Jaejoong con sus finos dedos. Luego él procedió a hacerle una pregunta, moviendo lentamente sus labios para que Jaejoong los leyera claramente, "¿Por qué?"

La mirada de Jaejoong nunca vaciló cuando contestó, sus manos moviéndose inconscientemente, haciendo señas al mismo tiempo que hablaba.

"Porque yo creo que te ves bellísimo cuando cantas. Es hermoso..."

En casi un instante, eso había sido suficiente para ganarse el corazón del cantante. No pasó mucho tiempo antes de que él se despertara cada mañana entre los largos brazos del hombre. No pasó mucho tiempo antes de que él recibiría miradas cálidas de ese hombre, suaves caricias y dulces besos. No pasó mucho tiempo antes de que ellos compartieran la frase 'Te amo' y pasaran interminables noches de pasión juntos.

Y no pasó mucho tiempo antes de que se convirtiera en el muso del hombre. La persona sobre la que había escrito cientos de canciones de amor; al que le cantaría durante las presentaciones, hasta que su voz quedara completamente desgastada, su rostro contraído de la emoción. Sus ojos iluminados con amor y alegría cada vez que veía a Jaejoong parado entre la multitud.

Pronto, las multitudes crecieron más y más y los pequeños bares se convirtieron en grandes domos. Pero mientras su amante se hacía más y más popular Jaejoong siempre estaba ahí. Mirándolo desde lejos, bebiendo en su belleza, incluso mientras su mundo se mantenía en silencio. Y sin importar donde se sentara, Changmin siempre lo encontraría. Incluso antes de estar en el escenario, sus ojos marrones buscarían al hermoso hombre.

Luego, sus ojos se encontrarían.

Compartirían una mirada de complicidad.

Y luego Changmin haría señas de la frase 'Te amo' con sus manos, antes de marchar entre el fuerte rugido de los fans.

Pero no importaba cuanto Changmin le decía que lo amaba. No importaba que supiera que cuando Changmin cantaba, él sólo lo cantaba para él. Jaejoong aún se sentía horriblemente culpable. Odiaba no poder escuchar la voz de Changmin. Una voz que sabía que era hermosa y radiante como Changmin de por sí mismo. Odiaba que no podía escuchar la preciosa música que Changmin creaba mientras rasgueaba las cuerdas de su guitarra o mientras sus finos dedos bailaban sobre el teclado.

Dolía que no podía disfrutar de la voz de Changmin como todos los demás. Y dolía más pensar que él no se merecía al cantante por ello.

¿Por qué alguien que creaba tan bellos sonidos querría estar con alguien que no podía comprender su belleza?

Pero cada vez que dudaba de sí mismo, Changmin rodaría los ojos y le daría un golpecito con su dedo en la frente antes de llevar al hermoso hombre dentro de su habitación. Su más alto amante entonces pasaría horas y horas mostrándole cuanto lo amaba. No a través de palabras, sino a través de su cuerpo.

Y a través de su cuerpo, Changmin le recordaría cuan hermoso era él. Tan solo cuan amable y cariñosa persona era. Y que no importaba que no pudiera escuchar porque Changmin lo amaba.

Aquel Changmin amándolo porque él había estado allí y lo había apoyado cuando nadie más lo hubiese hecho. Lo amaba porque él era Kim Jaejoong. Su fan número uno.

Y con aquello, Jaejoong dejó de ser tan duro consigo mismo, y estaba contento de ser el sostén número uno de su amante.

Las cosas cambiaron rápidamente. Y repentinamente su mundo se convirtió cien veces más brillante, cuando se enteró de que, a través de una costosa cirugía, él podría escuchar de nuevo...

Y sus ojos se llenaron de lágrimas, cuando su novio llegó a casa un día, diciéndole que había pagado por la costosa cirugía. El dinero había sido de sus numerosas presentaciones y trabajo duro...

El dinero que se había ganado cantando para él.

Mientras Changmin lo acercaba y pasaba sus dedos a través de su cabello amorosamente, él leyó sus labios: 'Quiero ser la primera persona que escuches cuando despiertes.'

Jaejoong sonrió, las lágrimas ahora caían libremente por sus mejillas. Dejó un gentil beso en la mejilla del cantante, antes de que sus labios se encontraran en un beso apasionado.

Pronto él podría escuchar la voz de Changmin. Sería capaz de escuchar aquellas canciones que él cantaba sólo para él.

Pero aquello no sería así.

El hombre más alto había estado furioso cuando se enteró de que la cirugía de Jaejoong iba a ocurrir durante la serie de conciertos que tendría a cientos de kilómetros de distancia. El cantante intentó encontrar maneras de salirse de ella o por lo menos, cancelar el último par de días del concierto para poder regresar a tiempo para la cirugía de Jaejoong.

Pero el bello hombre no tendría nada eso.

Él hizo señas a su amante, regañándolo, 'Tus fans realmente quieren verte. Tienes que ir.'

'Pero Jaejoong...' el hombre intentó hacer señas de vuelta. Él se había convertido en un experto del lenguaje de señas. No solo por Jaejoong mismo, sino de su propio estudio tan pronto empezaron a salir. Otra de las muchas cosas, que Jaejoong amaba de Changmin.

'Está bien Changmin. No te preocupes por mí. Por favor ve a estar con tus fans. Ellos te aman tanto.'

Luego le dio un rápido beso y sonrió alegremente, 'Además, seré capaz de escucharte tanto como quiera cuando vuelvas. No hay necesidad de apurarse...'

A regañadientes, Changmin accedió a ir. Pero prometió volver tan rápido como pudiese. Jaejoong rió por su rostro decepcionado pero extremadamente determinado cuando lo había dejado esa mañana.

La cirugía fue rápida y bastante indolora. Y cuando Jaejoong despertó por primera vez, pudo sentir la tela de los vendajes presionando contra sus orejas, aun previniendo que pudiera escuchar algo. La siguiente vez que despertó, los vendajes se habían ido...

... y por primera vez en muchos años, Jaejoong había despertado en un mundo lleno de sonido. Era tenue y aun completamente nuevo. Su mente estaba repentinamente llena de los zumbidos de la máquina, el viento soplando contra la ventana, el ruido que causaban las pisadas yendo y viniendo por el pasillo...

Instantáneamente sus ojos se llenaron de lágrimas. Había llegado inconscientemente a frotarse las orejas, con una gran sonrisa. No podía esperar a estar con su amante de nuevo. No podía esperar a ver aquel hermoso rostro otra vez.

Y aún más importante, no podía esperar a escuchar su voz por primera vez.

BRRR BRRR

Jaejoong se sacudió ante el sonido. ¿Qué era eso? Se giró hacia la izquierda para encontrar su celular descansando sobre la mesita de noche. El que usaba para mensajes de texto, ya que llamar a alguien era bastante inútil para él. Nunca había escuchado el sonido de un celular vibrando antes, entonces él fue bastante lento en agarrarlo.

Mientras habría el teléfono y presionaba responder, se sorprendió de ver el deslumbrante rostro de su amante, mirándolo.

Jadeó.

¿Cómo lo hizo...?

"Te lo dije, quería ser la primera persona que escucharas al despertar," la impecable voz del hombre sonó, sabiendo muy bien que pensaba Jaejoong antes de que lo dijera.

El hombre más pequeño ahogó un sollozo ya que el maldito se quebró mientras las lágrimas caían de sus ojos. Esa era la primera vez que escuchó a Changmin hablar. Y dios, era el más hermoso sonido que jamás hubiese deseado escuchar. Mientras lentamente guardaba para sí el rostro sudado de su amante, el cabello despeinado y el parpadeo de las luces en el fondo del vídeo, se dio cuenta desde donde lo estaba llamando Changmin.

Inmediatamente se quedó tieso.

"Jaejoong, pienso que mis fans deberían conocer oficialmente a la persona sobre la que siempre estoy cantando."

Jaejoong se sonrojó al mismo tiempo que su rostro fue mostrado a la expectativa audiencia, y él inmediatamente se escondió detrás de sus manos, tirando de sus sábanas contra su pecho.

Pudo escuchar la risa de Changmin, lo cual hizo que su corazón latiera fuertemente ante el precioso sonido, "No escondas tu rostro. Eres muy hermoso, Jaejoong-hyung."

No, no era así. ¡Se veía deshecho! Aun así, removió sus manos de mala gana, sus ahora sensibles orejas captaron el sonido de los jadeos y chillidos de la multitud, sabiendo que su rostro estaría en vídeo para que toda la audiencia lo viera.

"¿Ves? Ellos también piensan que eres hermoso."

"Pero Changmin, ¿por qué lo hiciste...?" el mayor preguntó, su voz le sonaba extremadamente extraña a sus oídos. No había escuchado su propia voz desde que era un niño. Y ahora, de repente se sentía avergonzado.

"Quería ser la primera persona que escucharas al despertar," dijo al mismo tiempo que pasaba la correa de la guitarra en su hombro, mientras sostenía el teléfono en una mano, "y quería ser la primera persona que cantara para ti también."

Jaejoong esnifó, sus ojos se llenaron con más lágrimas. Observó alegremente como su amante pasó el teléfono a uno de los miembros de su banda quien lo sostuvo, así Jaejoong podría ver el rostro de Changmin claramente. Mientras el hombre más alto hacía silencio hacia la multitud para que se callaran, se volteó hacia la cámara del teléfono, sus dedos rasgaron a lo largo de las cuerdas de su guitarra, y sonrió cálidamente:

"Kim Jaejoong, esta canción es para ti."

Y luego Changmin, le cantó. Y él lo pudo escuchar claramente. En verdad. Por primera vez.

Y Jaejoong supo entonces, nada jamás podría sonar más bello que aquello.

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N/A: Lo siento esto terminó bastante rápido (y estoy segura que los oídos de Jaejoong hubiesen tardado más en sanar especialmente de justo después de la cirugía, ^^ pero oh bueno). Y el videochat en el teléfono con Changmin y Jaejoong es similar a los videochats que Jaejoong tuvo con Junsu y Yoochun en su concierto.

Decisiones - Capitulo 1

Que no esté ahí, que no esté ahí-pensó cerrando fuertemente los ojos mientras caminaba frente al skatepark que quedaba a pocas cuadras de su departamento - Por favor no estés ahí
Pero una vez más su pedido no fue escuchado.

 —Ajusshi! — escuchó que alguien le gritaba pero no se volvió a ver. Él sabía demasiado bien de quién se trataba.

Ajusshi!!?? ajusshi!!?? solo tengo 23 — pensó con frustración.

 — ¿Por qué el traje? Vas a casarte o algo así? — insistió la persona.

Ok. Solía vestir de traje pero solo porque usar traje es elegante y formal. Después de todo él es un estudiante de música clásica y la música clásica se merece la vestidura formal y todo el respeto que uno pueda darle.

Pero él sabía, allí estaba al igual que siempre, como todos los días Shim Changmin para burlarse de él. Y no solamente tenía la desgracia de tener que encontrárselo en su barrio mientras hacía el recorrido a la universidad, sino que en la misma universidad.

El mocoso iba a una año menos que él y aun más, no compartían clases dado que Jaejoong aspiraba a ser un violinista mientras que lo de Changmin era el rock. Pero aún así Jaejoong sufría el desfortunio de toparse con él en los pasillos al menos unas dos veces al día.

Solo tengo que ignorarlo, seguir caminando e ignorarlo - pensó el morocho, tratando de concentrarse en cualquier otra cosa menos en las palabras dirigidas a él..

 —Dime, ¿por casualidad vas a cambiar de carrera? ya sabes, quizás te diste cuenta de que no tienes talento para la música y vas a seguir abogacía, ¿política tal vez?

Una nueva burla llegó y dio en el blanco. Esta vez toco el orgullo de Jaejoong , quién no pudo seguir ignorando a Changmin y se giró para enfrentarlo.

 —¿Te crees tan genial, verdad? Solo porque te vistes como un chico rebelde y practicas skateboard. — dijo fríamente  — Pero ... ¿no deberías madurar? no te quedan bien las cosas de niños.

La expresión de Changmin cambio al instante, tornándose completamente seria. 

 —Entonces ¿crees que hasta un niño puede hacerlo? —comento  — ¿que hay de ti?? si crees que es tan fácil, inténtalo  — dijo desafiante, mientras tomaba su skate y lo ofrecía a Jaejoong.

 —Por supuesto. — respondió con una sonrisa socarrona  — Solo mírame.  — Tomó el skate y se dirigió a la rampa.

Si Jaejoong quería mantener una apariencia despreocupada lo logró con creces, pero interiormente toda aquella situación no le gustaba nada. Después de todo el nunca había practicado ese deporte o otro parecido. O casi ningún deporte en general. 

Ya se encontraba en la parte superior de la rampa y para ser sinceros, la altura de ésta más la suya propia lo acojonaba un poco pero no podía dar marcha atrás ahora. No enfrente de Changmin, no después de que lo había desafiado. Asique más por orgullo que por otra cosa junto coraje y se lanzó.

bien.. bien voy bien -pensó temeroso-  no es difícil.

Pero el Skate comenzó a ganar velocidad y se hizo más difícil para Jaejoong mantener el control sobre este. Entro en pánico cuando las ruedas empezaron a desviarse pero no pudo hacer nada para evitar deslizarse del skate y termino cayendo, bajando rodando el trecho que quedaba de rampa.

 —JAJAJAJA Tan divertido! JAJAJAJA.  —  Sí, ese era Changmin doblándose de la risa.
Jaejoong lo fulminó con la mirada pero no atinó a decir nada.

 —Ya, ¿estas bien? — preguntó Changmin dejando de reír y acercándose con la mano extendida para ayudarlo a levantarse.

 — Estoy bien  — Dijo rechazando la ayuda y levantándose por cuenta propia  —No me duele nada. —solo el orgullo pensó.

Se sacudió el polvo y comprobó su traje, que afortunadamente no se había roto en ninguna parte. No supo ni encontró nada para decir, ni siquiera hizo contacto visual con Changmin. Opto por recoger su mochila en silencio y se alejo de ahí.


Estúpido Shim Changmin. Estúpido skate. Estúpido rock and roll

El rock no debería existir, aleja a la gante de la apreciación de la verdadera música, la música clásica

La música clásica es el lenguaje del alma, es rock es solo ruido, no debería existir. Changmin no debería existir

Estas y otras cosas pensaba Jaejoong mientas terminaba de hacer el recorrido a su universidad e ingresaba a la primer clase del día.

No fue sino hasta el final de la tarde cuando volvió a encontrarse con Changmin en uno de los pasillos. lo vio acercarse con esa sonrisa burlona que ya conocía demasiado bien.

 —¿Qué quieres mocoso? — preguntó cuando el otro se detuvo frente a él.

 —Oye! tranquilo! Solo quería comprobar si estas realmente bien. No tienes nada roto, ¿verdad? Ya sabes, cayendo de esa forma, a tu edad... —

Jaejoong rodó los ojos y decidió ignorar la respuesta.

 —De nuevo, ¿qué quieres mocoso? — repitió.

 —Esta noche me presentaré en un concurso con mi banda. Deberías ir e intentar aprender algo sobre música — Changmin provocó.

 —ppfffff ajajajajajaja ¿Ir a verte a ti? ¿Haciendo rock??? ajajajajaja sí como no aajajajajajaja —
 Espera un minuto... ¿una presentación? - pensó sonriendo, mientras un plan se formaba en su mente.




Changmin se asomo detrás del telón para mirar entre la gente que había llegado para ver las bandas.Tal como era de esperar, Jaejoong no estaba ahí. Por supuesto, Jaejoong nunca estaba ahí.

Paso una mano por su pelo y suspiro con frustración.

 —Changmin-sshi  — La voz del encargado del evento le llamó la atención —estarán en el escenario en 5 minutos, estén listos — le informó.

 —Bien. Yun ¿me pasas mi guitarra? está en la sala —pidió a uno de los miembros de la banda.

 —Errrrr… Changmin necesitas ver esto  — dijo unos segundos después su compañero, trayendo un objeto en su mano.

 —Qué hay de m... —comenzó a decir, pero no pudo completar la frase. Amplio los ojos, sintiéndose furioso. — ¿QUIEN DEMONIOS HIZO ESTO A MI GUITARRA!!!!!?


No lejos de allí dos figuras trataban de escabullirse sin ser vistas.

 —No deberías haber hecho eso jae, está mal — su amigo lo miró con desaprobación.

 —No sientas lastima de él, Junsu. Se lo merecía.

 —Simplemente podrías haberlo golpeado.

 — Él es más alto... y más fuerte. Quién crees que iba a salir perdiendo.

 —Aun así no deberías haber cortado las cuerdas de su guitarra.

 —¡Yah! Eres un llorón. Deja de quejarte y salgamos de aquí.

Ambos dejaron el lugar, sin darse cuenta de que alguien había escuchado su conversación.


Es lunes ahora. Dos días pasaron desde esa noche.

Una buena parte de los estudiantes de la universidad ya se habían enterado del atentado cometido sobre la guitarra de Changmin y estaban hablando de ello en la cafetería.

Jaejoong escuchaba con atención. Al parecer su hazaña había resultado bastante bien. Nadie los había visto a él o al Junsu en el lugar esa noche, ni cerca de allí. Nadie sospechaba de ellos, ni siquiera Changmin. Por supuesto que no, el mocoso era demasiado idiota, incluso para sumar dos más dos.

Sonrió satisfecho. Terminó de almorzar y se levantó para dirigirse a su armario a buscar su violín antes de ingresar a la siguiente clase. Sin embargó cuando estuvo cerca vio que la puerta de su casillero estaba ligeramente abierta. Sintiendo una corazonada se apresuro y tomo rápidamente el estuche del violín para comprobar que siguiera ahí. Sin embargo nunca podría haber estado preparado para lo que vio cuando lo abrió y miró dentro.

 —¿Qué… qué…? — Jaejoong no podía encontrar las palabras.

Su violín, su precioso violín había sido pintado con un horrible tono naranja .El nombre de solo una persona vino a su mente en ese momento…

 —VETE A LA MIERDA SHIM CHANGMIN!!!!! —