KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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Right Here, Right Now

Titulo: Right Here, Right Now
Autor: Kelyh
Género: Lemon
Pareja: SuJae
Extensión: Oneshot
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JaeJoong POV.

Es casi como una agonía permanente, sabes? No duermo apenas, me cuesta concentrarme en el trabajo y todo porque TÚ estás cerca de mí. ¿Sabes lo duro de encajar que es? Que de repente, de la noche a la mañana, sientas que te estás enamorando de un compañero... de un amigo!! Y sé que todos lo notáis que me pasa algo, pero ¿qué hago eh? No puedo terminar con esto de un día para otro, y lo peor... es que voy a volverme loco pues siento que si no te tuviera cerca, sería capaz de morir pronto.

Lo peor de todo, es que nadie se da cuenta de nada… aunque en parte mucho mejor para mí, claro. Así, quizá, pueda pasar más desapercibido que nadie puesto que como siempre he sido calladito, es como si no estuviera algunas veces. Y de hecho, muchas veces, si no digo nada o simplemente me quedo mirando la nada, es porque estoy pensando en ti. En las enormes ganas de tocarte, de tenerte, de besarte, de… de hacerte de todo que tengo. ¿Cuándo piensas darte cuenta? Igual nunca… igual tengo que tragarme todo esto que estoy sintiendo para que no te des cuenta, pero sé que lo harás algún día…

Lentamente, los días van pasando y no te percatas de nada de lo que está pasando, claro. Sigues totalmente en tu mundo, sin prestar atención a las pequeñas muestras de cariño que intento que te lleguen, pero que muchas veces se ven interrumpidas porque simplemente alguien te dice o hace algo más gracioso. Estoy cansado de todo esto, por eso creo que es mejor olvidarme de todo.

JunSu POV.

Y se cree que nadie se ha dado cuenta, pero todos lo hemos notado. A Jae Hyung le pasa algo, pero no nos lo dice. Simplemente hace como que todo va bien, pero ay… ¿Cuándo aprenderá que no nos puede engañar después de todos estos años? Estoy deseando llegar a casa solamente para hablar con él, pero parece ser que nuestra tediosa mañana de ensayos, entrevistas, y cosas varias no va a terminarse nunca.

En uno de los descansos, me acerco a hablar con Jae. Sé que espera que alguien se acerque. Se nota cuando se sienta en un rincón, esconde la mirada bajo ese flequillo rebelde y oscuro que tiene ahora, y cierra los ojos para hacernos creer que está durmiendo. Pero nada más lejos de la realidad. Está demasiado despierto, ya te digo.

-¿Hyung? ¿Estás bien?-pregunto mientras me siento delante suyo, viéndolo a los ojos en todo momento. No sé si vaya a contestarme pues últimamente ha estado algo distante conmigo, pero bueno… al menos tengo que intentarlo, ¿no?
-Su…no te preocupes, va todo bien.-dice sonriendo, intentando que le crea. Sabe que le va a costar que lo haga, pero aún y así lo intenta y no se rinde.
-No me mientas… ¿crees que no nos hemos dado cuenta o qué?
-¿De qué me hablas?-dice como si le temblara la voz…como… si hubiera descubierto un secreto guardado bajo llave…
-De que has estado raro estos días… sabemos que eres algo retraído, pero no con nosotros… y queremos saber qué te pasa… ¿me lo vas a contar?
-Ah…-suspira más tranquilo mientras continuaba mirándome a los ojos, sonriendo todavía levemente.-No es nada… solo estoy cansado, de verdad. ¡¡No te preocupes!!

En vista de que no va a decirme nada más, me levanto del suelo sonriendo como siempre y me doy la vuelta por donde he venido. Me siento en una de las sillas de la sala donde estamos y me pongo a jugar con la DS.

JaeJoong POV.

Casi muero cuando JunSu me ha preguntado aquello… creí que me había descubierto, aunque para mi suerte no lo ha hecho… ¡¡y me siento mucho mejor así!! No hubiera sabido qué decirle si me hubiera pillado… de todas formas, no creo poder ocultar esto durante mucho tiempo más… es prácticamente difícil viviendo todos juntos y con JunSu mirándome fijamente algunas veces, intentando interrogarme…¡¡Ahh!! Voy a volverme loco como no me haga escuchar pronto… aunque no sé como vaya a tomárselo…

Por lo pronto, escucho a lo lejos la voz de YunHo, informándonos de que podemos irnos a casa, así que recojo mis cosas mientras me levanto del suelo, me coloco la chaqueta y el Ipod a toda leche, y salgo el primero de allí. No es que quiera ir de arrogante o algo así, simplemente quiero salir el primero para dejar de estar cerca de él… porque me mata lentamente, por mucho que él no parece darse cuenta de nada... Siempre está en su mundo, y eso es lo que le hace ser tan intensamente tierno a mis ojos.

Llegamos a casa después de un viaje tranquilo pues cada uno parecía estar en un mundo aparte. Apagué la música y bajé de la furgoneta que nos llevaba a casa cada día después de trabajar, para que tuviéramos que tocar el coche lo menos posible ya que nadie quería que tuviéramos un accidente.

-Tengo hambreee~~-escuché a Changmin decir a mis espaldas. Y cuando me di la vuelta, tenía unos pucheros demasiado tiernos como para poder negarme a hacer la cena para todos.
-Vale, vale… haré la cena… pero déjame al menos que vaya a cambiarme de ropa y a dejar las cosas, ¿no?
-Sí, si… lo que tu digas anda, pero tengo hambre *__*

Suspiré mientras reía levemente y después fui a dejar las cosas a la habitación, cambiándome de ropa poco después. Realmente no tenía ganas de ponerme a hacer la cena, a veces preferiría que cualquiera se pusiera en mi lugar y de vez en cuando, hiciera algo, pero no había manera y ays… no podía negarme nunca. Los quería demasiado a todos.

JunSu POV.

Continuaba estando raro, y eso se podía notar a kilómetros. Al llegar a casa, aprovechando que había escuchado que iba a cambiarse, decidí decir lo mismo y de paso, me colé en su habitación. Hacía ya un tiempo que cada uno tenía su espacio, lo que hacia las cosas más fáciles en algunas ocasiones, sobre todo si no queríamos ser molestados por alguna simple razón.

Me planté delante de su puerta, llamé, y sin esperar una respuesta por su parte, entré en la habitación. No sé si para mi mala o buena suerte, lo primero que vi fue su espalda con aquel enorme tatuaje en negro que le había costado una buena bronca con Soo Man y YunHo, pero que tanto significado tenía para todos, pero sobre todo para él. Era demasiado grande, prácticamente de lado a lado de los hombros, y faena tenían los maquilladores para taparlo entero cuando tenía que hacer algo sin camiseta.

No pareció darse cuenta de nada puesto que, hasta que no se dio la vuelta, no fue cuando me vio. Enseguida vi como corría a ponerse una de sus camisetas y se le descolocaba el pelo, lo que le hacía parecer más interesante todavía. Percibí un ligero sonrojo en sus mejillas, ¿acaso le estaba incomodando?

-JunSu… ¿qué haces aquí? ¿Cuándo has entrado?
-Hace un rato, pero estabas de espaldas y no me has oído…

Volvió a sonreírme y entonces, fui yo quien se sonrojó levemente. ¿Qué pasaba conmigo y con aquella sonrisa tan… deslumbrante pero a la vez enigmática? Aix, no sabía desde cuando me gustaba aquella sonrisa… pero quizá era tiempo para descubrir cosas nuevas, no? Aunque… por un lado, no sabía hasta donde iba a ser capaz de llegar, quería al menos saber algo más.

-¿Querías algo? Tengo que terminar de cambiarme para ir a hacer la cena. Creo que estamos todos muertos de hambre, ¿no?
-Quiero saber qué te pasa, Hyung. No te voy a dejar que salgas a hacer la cena hasta que me lo digas, y me importa bien poco lo que diga Min desde el comedor. O me lo dices, o me quedo toda la noche encerrado contigo.

Tenía bien claro que hasta que no supiera lo que le estaba pasando, no iba a dejarle marcharse. Me senté en su cama, tirando de su mano para que hiciera lo mismo, y me lo quedé mirando profundamente a los ojos, esperando a que me dijera alguna cosa.

-No te gustaría saberlo, Su… de verdad que no.
-Prueba. Todavía no me conoces.

JaeJoong POV.

¿Se lo digo o no se lo digo? Me lo estaba preguntando todo el tiempo, pero bueno… no iba a perder nada, ¿verdad? Al fin y al cabo, las cosas iban a salir según lo esperado desde un principio: iba a decirme que lo sentía, pero que no había nada en él hacia mí. Pero si era así, ¿por qué me sentía tan mal?

-¿No vas a decirme nada?-preguntó mientras continuaba mirándome con aquella mirada tan intensa que, a decir verdad, pocas veces podíamos ver. Mucho menos cuando ahora no teníamos nada que hacer hasta dentro de unos pocos días.
-¿De verdad quieres saber la verdad? Créeme cuando te digo que no te va a gustar…
-Que me da igual!! O me lo dices o no sales de aquí, hyung.

Suspiré profundamente, cerré por un momento los ojos y cuando los volví a abrir, le miré directamente, sin ser capaz de apartar la mirada, y entonces hablé:

-Me gustas. ¿Contento? Ya tienes la verdad, ahora ya puedes pegarme, patalear, lloriquear… hacer lo que quieras.

Vi como se quedó en silencio, así que supuse que no era correspondido. Simplemente sonreí ligeramente y me levanté de la cama, revolviéndole el pelo y saliendo después mientras iba a la cocina, mordiéndome ligeramente los labios y empezando a hacer la cena para todos. Ahora iba a tener que quedarme con aquella duda pero JaeJoong, pensé para mí mismo, era algo a lo que te arriesgabas.

Después de tener la cena hecha y de haberlo arreglado todo, les dije que no iba a cenar, que no tenía hambre. Noté la preocupada y angustiosa mirada de JunSu sobre mí, pero no me volví para verle. Les dejé cenando, pidiéndoles por favor que recogieran luego la cocina y la mesa, y me fui a encerrar en la habitación, tirándome en la cama. Recuerdo que lloré en silencio, esperando que ninguno de los chicos me escuchara pues no me gustaba que me vieran de aquella manera. Dejé que todo lo que tenía retenido saliera, y después, creo recordar que me dormí.


JunSu POV.

Desde que Jae hyung me dijera como se sentía, han pasado como 3 meses. Durante estos tres meses, ha estado como evitando cualquier contacto físico conmigo. Yo sé perfectamente el motivo de eso… y quizá es hora de que le diga cómo me siento.

Durante estos tres meses y el distanciamiento que ha mantenido conmigo, lo único que ha conseguido ha sido que me quedé totalmente enamorado de él. Me ha costado, lo sé y lo reconozco, pero creo que va siendo hora de que le diga las cosas claras. Y será mejor aprovechar ahora que no queda nadie en casa. Solo él y yo. Quizá así me quiera escuchar, quien sabe…

Aprovechando que estaba en la cocina haciéndose algo de cenar, decidí aprovechar aquel momento para decirle las cosas claras. Al entrar, le vi de espaldas a mí por lo que pensé que mejor momento, no podía tener. Me acerqué en silencio, y cuando estuve a su altura, rodeé su cintura con mis brazos, apoyándome en su hombro.

-Jae… tenemos que hablar.

JaeJoong POV.

Cuando me dijo aquello, realmente presentí que iba a ser algo malo. Le tenía rodeándome la cintura, pero no me importaba pues llevaba 3 meses evitándolo, y aquello era algo bueno para mí. Suspiré, apagando los fogones y me di la vuelta, viéndolo a los ojos mientras una ligera sonrisa aparecía.

-¿Qué quieres?
-Aclararme… llevas tres meses sin decirme nada… y creo que ahora, es el momento en que yo te diga lo que pasa conmigo…
-Muy bien, adelante…

Vi como suspiraba y cerraba fuertemente sus ojos para luego volver a abrirlos, así que esperé a que me dijera algo, y sintiendo como mí corazón podía ir demasiado rápido muchas veces.

-Después de lo que me dijiste hace tres meses… y después de todo esto… bueno… que me gustas…

Después de que me dijera aquello, me quedé parado, prácticamente boquiabierto y sin tener nada más que decir. O sea… después de tres meses, ¿ahora me decía que le gustaba? Era casi como un milagro, ¿no? No sabía cómo reaccionar, pero antes de que pudiera marcharse de la cocina, prácticamente me lancé a él, devorando sus labios y pasando mis brazos por su cuello.

-Gracias… saranghe…

Vi como sonreía, con aquella dulce sonrisa que tanto me gustaba, y después como empezaba a corresponderme el beso, por lo que me dejé llevar, y me olvidé de todo.

A partir de aquí, narrador.

Una vez JunSu confesó lo que sentía, ambos jóvenes continuaron comiéndose a besos en la cocina, sintiendo como su pulso aumentaba demasiado rápido como para poder negar la evidencia, sintiéndose deseosos de caricias, de besos, de susurros, de amarse hasta no poder más. Ambos sabían que aquella, iba a ser la primera noche realmente juntos pues aprovechando que no había nadie en casa porque todos habían salido, podrían tener algo de intimidad. La pequeña luna sobre el cielo, iba a ser el único testigo.

Enseguida tuvieron que salir de la cocina, deseosos de ganas de más. Las manos del menor, JunSu, volaron enseguida a la espalda de Jae, el mayor de los dos, empezando a colarlas por dentro de la espalda, haciendo que el ahora rubio se estremeciera y no pudiera hacer otra cosa que continuar besando y mordiendo ligeramente aquellos labios que tantas veces había soñado con besar de la misma manera que ahora lo estaba haciendo.

-JunSu… ¿estás seguro de esto?
-Totalmente… sé que te quiero, que haría cualquier cosa por ti… y que prometo que esta será la mejor noche que puedas pasar.

Ante tales palabras, Jae no pudo evitar sonrojarse un poco pues siempre había sido bastante romántico, para qué negarlo. El mayor cogió la mano de JunSu y enseguida lo arrastró a su habitación, cerrando la puerta tras ellos y comiéndoselo a besos de nuevo mientras ahora era él quien colaba las manos por la espalda del menor, acariciándola en todo momento. Por su parte, JunSu rompía el beso para empezar a lamer sensualmente el lóbulo de Jae, bajando luego a su cuello, donde empezó a dejar pequeñas marcas rojas, a la vez que caminaba hacia atrás para caer en la cama de Jae, donde cambiaron papeles y Jae quedó boca arriba.

Sin decir nada, ambos continuaron con aquel juego de caricias donde pronto las camisetas acabaron en el suelo, sin importarles nada más que ellos dos y el momento que estaban compartiendo. Pronto los besos de JunSu descendieron por el pecho de Jae, haciéndolo jadear levemente mientras continuaba acariciando la espalda de JunSu, bajando lentamente sus manos para llegar a la cintura del menor, donde pronto coló una de sus manos bajo el pantalón de chándal color claro que llevaba. Notó como JunSu se estremecía también, lo que significaba que estaba haciendo lo correcto, así que continuó allí, acariciándole suavemente el trasero, apretándolo de vez en cuando, llevando después las manos hacia la parte delantera del menor, tocándolo ligeramente.

JunSu dejó escapar un pequeño grito de sorpresa, a lo que Jae solo reaccionó con más tocamientos, sin dejar de besarlo en ningún momento pues no quería separarse de aquellos labios jamás. A su vez, el menor hizo lo propio con Jae, pero siendo más directo y bajándole el pantalón directamente, viendo el claro estado del otro. Sonrió maliciosamente y lenta y delicadamente, empezó a lamer la punta, escuchando como pequeños jadeos y gemidos escapaban de la boca de Jae.

Al ver que no se oponía a lo que estaba haciendo, decidió continuar con lo que estaba haciendo, incrementando ahora el ritmo de su boca a la vez que Jae empezaba a gemir más alto que antes, dejando de hacer cualquier cosa pues el placer cegaba todos sus sentidos, haciendo que pequeños espasmos tuvieran lugar en su pálido cuerpo mientras intentaba aferrarse a alguna parte, acabando por clavarle las uñas en la espalda a JunSu.

-Au… me haces daño… no vuelvas a hacer eso…-jadeó mientras apartaba la boca del miembro de Jae, viéndolo a los ojos y besándolo de nuevo en los labios con algo de desespero, mordiéndole los labios como si quisiera castigarlo.
-Entonces… no tardes tanto, quieres? O me correré antes de tiempo… tú decides, Xiah JunSu.

Ante aquella pequeña frase de su hyung, JunSu introdujo uno de sus dedos en la entrada del mayor, empezando a prepararlo lentamente, sintiendo como Jae se curvaba ligeramente sobre la cama, por lo que decidió besarlo de nuevo, esta vez intentando ser algo más dulce pero desistiendo al ver que el propio Jae parecía querer algo más que un dulce beso, por lo que una batalla de lenguas tenía lugar a la vez que JunSu introducía otro de sus dedos en el interior de Jae, sintiendo que estaba prácticamente preparado.

Cuando creyó conveniente sacó aquellos dedos, viendo a Jae a los ojos como si estuviera buscando la confirmación que le hacía falta. Al ver como su hyung sonreía ligeramente mientras pequeñas gotas de sudor se formaban por todo su torso, se posicionó entre sus piernas, colocándoselas encima de los hombros para poder entrar mejor. Hecho esto, empezó a penetrarle con cuidado, viendo la expresión de dolor en el fino rostro de Jae. Estuvo a punto de echarse atrás, pero los pequeños jadeos y gemidos de Jae no le dejaron hacerlo. Pronto, cuando llegó al final del interior de su hyung, empezó a moverse lentamente, sujetándole las piernas encima de sus hombros.

Sentía como cada vez Jae dejaba a un lado los grititos de dolor para empezar a gemir de nuevo, cada vez más alto, cada vez con más placer recorriendo todo su cuerpo pues estar así era todo lo que quería. Empezó a moverse por las caderas para darle a entender a JunSu que podía moverse más rápido, así que eso hizo el menor. Empezó a incrementar el ritmo de sus embestidas mientras ambos sudaban prácticamente hasta por los ojos pues el ritmo era frenético por ambas partes. A su vez, JunSu empezó a masturbar a Jae de nuevo por lo que el cuerpo de Jae empezó a temblar de espasmos de placer. Aquello solo hizo que Jae llegara demasiado pronto al clímax, corriéndose en la mano de JunSu. Poco después, el menor lo hizo en el interior de su hyung, marcándolo como suyo por primera vez.

Cuando terminaron de gemir y jadear, sintiendo como sus respiraciones se controlaban de nuevo, JunSu salió de su interior y se dejó caer lentamente al lado de Jae, sonriéndole totalmente satisfecho. A su vez, Jae lo abrazó ligeramente, llenándole la cara de besos mientras sonreía totalmente feliz.

-Gracias… te amo, JunSu…-susurró sonriendo mientras se acurrucaba a su lado, sin soltarlo nunca.
-Yo también te amo, Jae… buenas noches…-susurró mientras cerraba los ojos para quedarse dormido al lado de Jae, sin importarle nada más.


Fin

Holding back the tears

Titulo: Holding back the tears
Autor: Kelyh
Parejas: aun no se sabe
Género: Slash o Lemon?
Estado: Proceso
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Prologo
Capitulo 1
Capitulo 2

Amor de sal

Título: Amor de sal
Extensión: One-Shot
Autor: Kelyh
Pareja: YooSu
Género: Slash
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A pesar del paso de los meses, todavía recuerdo todo sobre ti: tu olor, tus abrazos, tus besos, tu risa, tu sonrisa, tus lágrimas, tu pena, tu alegría. Sigue invadiendo mi mente todo lo que llego a ser capaz de recordar de ti puesto que he intentando que el doloroso recuerdo me deje tranquilo, ya que desapareciste de un día para otro, y todavía no me dijiste por qué. No dejaste ni una mísera carta de despedida. ¿Crees que es normal? Sé que no leerás esto nunca, que no te importa como se sienta alguien tan débil como yo…

Sentado en la triste mesa del salón, me pongo a recordar todos aquellos largos días en la playa, cuando salíamos los dos juntos cuando podíamos escaparnos de los demás chicos. Sabes? Momentos como esos no han vuelto a repetirse jamás, y no creo que lo hagan si no vuelves conmigo.
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Tres meses antes, en una pequeña playa, permanecimos sentados todo el día pues no teníamos nada mejor que hacer. Nos gustaba pasar el tiempo de aquella manera, y como era tu niño consentido, tan solo me dabas lo que yo te pedía.

Sé perfectamente que a veces no querías hacerlo porque estabas cansado o no tenías ganas, pero si yo te lo pedía, tú ibas conmigo donde hiciera falta. Aquella mañana, te pedí irnos a la playa todo el día, apagando los teléfonos y desconectándonos del mundo.

-Pero amor… ¿no crees que es demasiado? Podemos quemarnos o coger una insolación.-me dijiste, tratando de evitar que así nos fuéramos todo el día fuera de casa.
-Por favor, Yoochunnie… por favor!! Vaaa!! Solo vamos a estar nosotros dos!! Por favor… ¿Acaso no quieres estar todo el día conmigo? ¿Es eso?-pregunté poniendo pucheros, sabiendo que ante aquello no ibas a poder hacer nada pues siempre terminaban ganando ante tu razón.
-Ahhh~ está bien!! Iremos a la playa!!

Y así, partimos rumbo a la playa. No nos gustaban las multitudes pues siempre nos miraban mal, así que fuimos a parar a una de las calas más escondidas de la playa más cercana a casa. Aparcaste y sacamos todo lo necesario, aunque en realidad, a mí con tu presencia ya me bastaba.

-Vamos, vamos!!-dije mientras tiraba de tu mano, llevándote arrastras hacia la arena. Podía imaginar tu sonrisa por detrás mientras cargabas con todo. Siempre me dejaba llevar por la emoción e ilusión y no ayudaba en nada, pero me tenías así de consentido.
-Para, para, amor! Tenemos que dejar esto bien puesto antes de irnos al agua, eh?
-Por favoooor!! Que lo vas a colocar después en un minuto!!
-Ash… está bien! Venga entonces!

Nos quitamos las zapatillas y la camiseta, me colgaste de tu espalda y fuimos al agua, mojándonos por completo pues me tiraste en seco y te hundiste conmigo.

Continuamos jugando durante un rato en el agua y luego fuimos a sentarnos a la toalla, sin dejar de tirar de ti pues parecía que te costaba todo demasiado. Últimamente no parecías tener buen aspecto, pero quizá era que trabajabas demasiado.

Cuando comimos y la tarde empezó a caer, me acurruqué a tu lado mientras me pasabas los brazos por los hombros, pegándome a ti mientras sentía como me besabas el pelo. Sonreí ante aquel gesto tuyo. Me gustaba que hicieras eso, y no podía evitar sonrojarme un poco a pesar de que hacia dos meses que salíamos juntos.

De pronto, escuché como te ponías a cantar una melancólica canción que no había escuchado jamás. No sabía que compusieras pues éramos dos chicos normales, que trabajaban y estudiaban.

Cuando el mar, se comió al sol
tus mejillas conservaron su calor.

En la arena,tu y yo
y oleadas de caricias de los dos

Dejaste de cantar por un momento, mirándome dulcemente a los ojos mientras empezabas a acariciarme lentamente los brazos, haciéndome estremecer lentamente. A pesar de todo, no me quejé y dejé que continuaras mientras continuaba recostado sobre tu pecho, sintiendo como ahora me acariciabas la espalda suavemente, bajando hasta mi cintura.

Me dejaba hacer pues me tenías totalmente atrapado entre tus redes, así que no me quejé, mucho menos cuando sentí tus labios sobre los míos. A pesar de estar viviendo juntos, ahora hacia algún tiempo que no me besabas, por lo que aproveché y empecé a corresponder el beso.

Cuando en esa playa me enseñaste a amar
una marejada nos llevo a un lugar
dónde me quiero quedar...

Poco después, entre besos y caricias, me deshice entre tus brazos de nuevo, entregándote todo lo que tenía para darte desde hacia mucho tiempo. Aquel día, aprendí a amarte todavía más de lo que ya lo hacia, y deseé que aquellos días junto a ti no terminaran nunca. Deseé quedarme así para siempre, abrazado a ti en todo momento.

Toda historia tiene su final
que hoy se clava en mí nostalgia una vez más

Y aquí me tienes ahora, de nuevo tirado en el sofá, de nuevo pensando en ti y en todo lo que sucedió aquella tarde en la playa. No sé si aquello fue parte de tu despedida o qué, pero solo sé que a la mañana siguiente cuando desperté, tus cosas ya no estaban en ninguna parte. Busqué y busqué alguna nota que me indicara que todavía seguías conmigo, pero no pude encontrarla. ¿Por qué te fuiste así, Yoochun? Quiero suponer que tienes una razón bien grande… pero soy tan inocente, y sigo tan enamorado de ti, que no la encuentro ni entiendo.

En mi cara vuelven a rodar
lágrimas saladas sólo al recordar

Y mientras recuerdo todo esto, vuelvo a llorar como hago desde que me dejaste hace 90 días. 90 largos y oscuros días sin ti, sin tu sonrisa y abrazos, y tampoco sin tus sinceras noches de amor, de confesión, de cenas… Todos me preguntan por ti. Todos se preocupan por mí. Pero nadie sabe qué estuvimos haciendo nosotros aquel día en nuestra playa… solo yo sé perfectamente que unimos nuestras almas y corazones para volver a ser uno.

Que es en esa playa donde quiero estar
y sobre tu espalda un mapa dibujar
para volverte a encontrar

Y una vez más, los recuerdos me traicionan y vuelvo a recordar más cosas de aquella tarde en nuestra playa, aquel sitio tan mágico.
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Después de haber descansado un poco, sentí como dibujabas sobre mi espalda algo que no fui capaz de descifrar pues me carcomía no saber qué es. Me reí ligeramente pues se sentía como si me estuvieras haciendo cosquillas. Al ver que dejabas de hacerme dibujos en la espalda, te tumbé a ti sobre la toalla boca abajo, y me quedé sentado a tu lado. Empecé a dibujarte también cosas en la espalda, intentando hacer la forma de un mapa mientras marcaba algunos puntos con una X. Sabía que no iba a servir de mucho, pero era una forma divertida de pasar tiempo.

-Amor… ¿qué haces?-preguntaste mientras cerrabas los ojos al acomodarte en la toalla.
-Nada~ juego con tu espalda. Tú descansa si quieres, yo te despierto. Pero haga lo que haga, no te muevas, ¿vale?

Asentiste con la cabeza y continué dibujándote la espalda lentamente. Entonces tenía tantas ganas de saber qué pasaba realmente por tu cabeza, que no imaginaba nada de lo que iba a pasar.
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Me seco las lágrimas con rabia. Decidí que no iba a volver a llorar por todo esto, y lo sigo haciendo. Me levanto del sofá para ir al baño a lavarme la cara, pero entonces llaman al timbre. Sé que no será ninguno de ellos porque están ocupados con la universidad y el trabajo, así que me levanto arrastrando los pies.

Abro la puerta y, sin quererlo ni beberlo, te veo al otro lado de la puerta. Mis ojos empiezan a humedecerse mientras te veo con tu impasible sonrisa.

-Yoochun… ¿qué… qué haces aquí…?-pregunto mientras me tiembla la voz, sin moverme todavía de la puerta a pesar de verte con las maletas. Pareces más delgado y algo más pálido. Además, no veo ni rastro de tu melena… y enseguida me doy cuenta de que llevas un pañuelo en la cabeza.
-Me… me dejas pasar… JunSu?-preguntas mientras me miras con algo de tristeza a los ojos, siempre manteniendo la sonrisa en tu cara.-Creo… que tengo que explicarte el motivo de mi partida… y hablar sobre nosotros…

Me hago a un lado viendo que vas en serio y te cojo una de las maletas pues, sin saber por qué, se me antoja que eres más frágil que cuando te fuiste. Cierro la puerta a mis espaldas y veo como vas a sentarte al sofá, por lo que me dirijo a tu lado y me siento esperando a que digas alguna cosa, pues ese silencio incómodo me está cansando demasiado.

-JunSu… verás… si me fui hace tres meses sin decirte nada… fue porque hacia poco que me habían detectado un principio de cáncer…-susurraste sin atreverte a mirarme a la cara. Vi como te mordías los labios en todo momento y te frotabas nerviosamente las manos, así que te las cogí con dulzura. Ahora te entendía, aunque seguía esperando a que me explicaras más.-No quise decirte nada para no preocuparte por mi… porque no quería que me siguieras y me vieras en un estado tan lamentable como el que tengo ahora… perdóname… pero no pude hacer otra cosa… tuve que salir sin decirte nada… y regresar a EEUU para que me dieran el tratamiento…

Vi como te temblaba la voz al contarme todo aquello y te solté las manos para abrazarte suavemente después. Sentí como te aferrabas a mí, así que te acaricié suavemente la espalda y dejé que lloraras sin miedo.

-No te preocupes… tengo que reconocer que me enfadé mucho y lo he pasado mal todo este tiempo sin saber donde estabas… pero ahora te comprendo…-dije sonriéndote cuando te separé un poco de mi, secándote suavemente las lágrimas para que dejaras de llorar.- ¿Estás bien ahora? ¿Vas a tener que volver a tratamiento?
-No… me dijeron que todo había desaparecido… que ya estoy bien… pero que tengo que esperar a que pasen unos meses… además... tengo que dejar que crezca el pelo… mira lo espantoso que soy ahora…
-No eres espantoso, Chunnie.-dije sonriendo, viendo como volvías a recuperar tu sonrisa de antes y tus ojos se iluminaban un poco. Me acerqué lentamente a ti y te besé suavemente en los labios, sintiendo como me correspondías lentamente también.
-JunSu… puedo… puedo volver a vivir contigo…?
-Claro que sí.-contesté sonriendo felizmente-Nunca he dejado que nadie venga a vivir conmigo… porque mi corazón sigue siendo solo tuyo, Park Yoochun.
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Dos semanas después…

Donde la arena, nos envolvió
aun respira allí mi amor

Y ahora, permanezco sentado en la playa. En NUESTRA playa. Te abrazo. Me abrazas. Sonrío. Me sonríes. Te acaricio los brazos. Me acaricias el rostro. Te beso. Me besas. Susurro “te quiero”. Susurras “Te amo”.

Ahora sé con certeza que, por mucho que pasen los años, y por muchas cosas que nos quieran separan y logren hacerlo, siempre tendremos esta pequeña cala en la playa como testigo de todo lo que hemos pasado. Y también de cosas que están por llegar.

Fin

Don't let me go

Título: Don't let me go
Extensión: One-Shot
Autor: Kelyh
Pareja: HoMin
Género: Lemon
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Intento proseguir con el ritmo habitual de vida, intentando que nada de lo que empiezo a sentir me afecte, pero es del todo imposible pues siento que poco a poco, va a acabar desbordándome del todo.

Dormir, levantarme, desayunar, ensayar, volver a casa, ducharme, cenar, acostarme… todo es igual durante demasiado tiempo, sin poderlo evitar. Sé que todos tienen los ojos puestos en mí, porque soy el pequeño, porque siempre sonrío y hoy no lo hago, pero no lo puedo evitar. Te veo al lado de Jaejoong, sonriendo y haciéndole carantoñas, cosa que no puede evitar ponerme celoso del todo pues sé cuánto lo quieres a él, y no creo que sea de la misma manera en la que yo te quiero a ti de verdad.

Me siento en mi lado del sofá, entre Yoochun y tú, pero no pareces darte cuenta pues estás totalmente embobado acariciándole el pelo a Jae mientras él se recuesta encima de tu pecho, jugando con tus pulseras, haciendo tú lo mismo con ese colgante que dices que le queda tan bien.

Después, miro de reojo y veo como Yoochun y JunSu también se hacen carantoñas. Sé que, al ser impares, siempre me toca sobrar en alguna cosa, y desde hace unos meses, sobro en las dos parejas del grupo: el simpático YooSu y el sexy y dulce JaeHo. Y Changmin se queda totalmente solo… solo para cualquier cosa que requiera participación de cuatro, pues sé perfectamente que vosotros sois los preferidos de todas las fans.

Decido levantarme de donde estoy pues solo me siento incómodo, marchándome luego a tirarme encima de la cama, sin escuchar ningún tipo de movimiento a mis espaldas, ya que ninguno de los cuatro os habéis dado cuenta de que me he ido a dormir. Puede ser que continuar compartiendo habitación con vosotros me haga más daño, pero no puedo dejar que sospechéis de mí de ninguna manera, así que continuaré durmiendo en esta habitación.

Poco rato después de estar tirado en la cama, tratando de dormir, escucho murmullos en el salón. Sonrío tristemente para mi mismo, sintiendo que poco más os importo a los demás pues solo habéis notado que faltaba después de 15 minutos. No sé quien de los cuatro aparece en la habitación hasta que le escucho hablar: JunSu.

-¿Changminnie?-pregunta susurrando por si duermo, quedándome quieto en la cama para que no note nada. Poco después, oigo pasos acercándose a mi cama, y a JunSu sentarse en ella.-No me engañas… sé que estás despierto…
-Déjame… vuelve al salón con los demás, ¿quieres?
-Minnie…-susurra tristemente. Puedo notar su mirada clavada en mis ojos cerrados, pero no quiero abrirlos… sé que le estoy haciendo daño, pero soy incapaz de comportarme con normalidad pues odio quedarme solo.
-Vuelve con ellos, Su… por favor… quiero… quiero estar solo…-digo mientras abro los ojos, mirándolo directamente para que vea lo que necesito, sintiendo como las lágrimas quieren correr por mis ojos pero, como soy tan orgulloso, no las dejo pasar tan fácilmente.
-Changmin… tú odias estar solo… lo sabemos…-susurra intentando hacerme cambiar de opinión.
-Pues he cambiado de opinión, vale?? ¡¡Lárgate!!-chillo mientras lo miro ahora furioso a los ojos, apartándolo con la mirada de la que es mi cama.
-Lo… lo siento… buenas noches…-susurra tristemente mientras sale de la habitación. He podido notar la tristeza en sus ojos, en su voz, y sobretodo, he notado las ganas de llorar que tenía delante de mí. Sé cuánto me quiere JunSu, y yo lo quiero a él, pero estoy pagando mi cabreo con él, y aunque sé que no es justo, no puedo evitarlo.

Vuelvo a acomodarme en mi cama, acurrucándome como un niño mientras escucho sollozos en el salón y la voz de Yoochun tranquilizando a su niño. Nadie sabe lo que daría yo por poder estar entre los brazos del que es nuestro líder. Ni siquiera yo mismo sé cuándo he empezado a sentirme así de atraído por él, pero es algo que no puedo evitar…

Cuando vuelvo a abrir los ojos, el molestoso sol de la mañana entra por la ventana, así que me siento perezosamente en la cama, echando un vistazo en la habitación: JunSu durmiendo con Yoochun, así que supongo que el berrinche que le cause la noche anterior no tuvo que sentarle bien; Yoochun abrazando fuertemente a JunSu para que descanse tranquilo; Jaejoong durmiendo en su cama, con la misma cara que un niño pequeño, y mi YunHo… mi dulce YunHo duerme abrazado a un peluche que alguna de las fans de Cassiopeia le regaló después de un concierto. Me arranca una tierna sonrisa, provocando que aparezca un ligero sonrojo en mi rostro, haciendo que no pueda apartar la mirada de su persona, cautivándome. Poco después, me doy cuenta de la realidad. No puedo hacer nada para cambiar todo esto puesto que tendré que convivir con lo que siento durante mucho tiempo dentro de mí, sin poder hacer nada para dejarlo salir en ningún momento.

Después de un rato, miro y me doy cuenta de que todos empiezan a despertarse, así que vuelvo a acomodarme en mi cama para que ninguno sospeche que he estado despierto antes que los demás. Cierro los ojos, pero puedo escuchar como todos van despertando, así que empiezo a prestar atención a las conversaciones que puedan ir tomando lugar en la habitación semi soleada.

-Buenos días, Yunnie.-oigo que dice Jae, suponiendo que está sonriendo pues siempre lo hace por las mañanas cuando despierta.
-Buenos días, Joongie…

Después la habitación se queda en silencio, así que supongo que Yoochun y JunSu todavía no han despertado. Me extraña mucho, porque JunSu siempre es de los primeros que se levanta, armando jaleo… pero poco después, escucho la voz de Yoochun hablar, aunque algo afligido.

-Su… despierta, amor…
-Mhhh… tengo sueño… déjame Chunnie…
-Pero… JunSu… tenemos que levantarnos… venga…

Al escuchar todo esto, opto por abrir los ojos, sonriéndoles a todos mientras me siento en la cama y me revuelvo el pelo para intentar colocarlo en su sitio, como acostumbro a hacer casi cada mañana.

-Buenos días, Changmin.-dice Jae sonriéndome, sentado todavía en su cama.
-Buenos días, hyung.-contesto sonriendo, bostezando un poco y frotándome los ojos de cansancio.- ¿Todavía no ha despertado JunSu?
-No.-contesta Yoochun algo cortante, mirándome con lo que creo que es rabia reflejada en sus ojos.-Parece que continua teniendo sueño. O quizá sea que anoche alguien lo trató mal… quien sabe.
-Ya vale, Yoochun.-dice YunHo algo serio, viéndolo a los ojos, mirándome luego a mi.-Changmin, después tenemos que hablar tú y yo.
-Vale…-contesto mientras me levanto algo apenado, sabiendo la razón por la que JunSu está así, por qué Yoochun me odia en este momento, y por qué YunHo quiere hablar conmigo.

Mientras me acerco lentamente al armario, puedo sentir la mirada rabiosa de Yoochun clavada en mi espalda, a Jae y a YunHo conteniendo la respiración, y a JunSu sollozar bajo las sábanas. Suspiro y me doy la vuelta lentamente, mirándolos a todos.

-Lo siento, vale? No quería contestarle así a JunSu anoche.
-Pues lo hiciste, y está realmente dolido por tu culpa.-replica Yoochun mirándome bastante mal, y pudiendo comprenderle.
-Ya he pedido perdón, no? ¿Por qué estás tan enfadado conmigo? ¿Qué te he hecho a ti?
-¿¡Que qué has hecho!? ¡¡Has herido a MI novio!! ¿¡No te parece ese motivo suficiente de enfado!?
-¡¡Ya... ya basta!!-dice JunSu por debajo de las sábanas, sentándose mientras deja que las lágrimas sigan cayendo por sus ojos, viéndome a mi mientras se aferra a Yoochun.-Yoochun, cariño, déjalo, yo puedo arreglarlo solo.
-Pero JunSu…
-Shh, yo puedo hacerlo, de verdad. Confía en mi, vale? Por favor… dejadnos solos chicos.

Veo como todos salen de la habitación, con Yoochun algo reticente ya que no quiere dejar a JunSu conmigo, pero al final terminamos quedándonos solos en la habitación. Cierran la puerta a su paso, así que me alejo del armario y me siento en mi cama, dejando que las camas de los hyungs nos separen.

-JunSu… lo siento mucho… anoche… no quería contestarte así, de verdad.
-Tus razones tendrías, Changmin…-dice con una triste sonrisa mirándome a los ojos.-Tengo que decirte que me sentó fatal como me trataste anoche… pero puedo entender que tengas un mal día, así que no importa.
-Pero... JunSu… ¿vas a perdonarme así? Quiero decir… no es que esté desconforme con que me perdones… pero… pensé que, después de la contestación que te di anoche… no sé… ibas a tratarme de forma distinta…
-En eso tienes razón… pero sabes? Te quiero mucho, así que no me saca de nada estar enfadado contigo. No le hagas caso a Yoochun… luego hablaré con él, pero no te preocupes más, vale? Quedas perdonado del todo, así que… ¿me das un abrazo?

Sonreí, me levanté corriendo de la cama y me tiré encima de él, abrazándolo fuertemente mientras me estiraba con él. Al menos ya tenía arreglado uno de mis dos problemas, aunque todavía tenía que tener valor para hablar con YunHo.
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Al volver de los ensayos, nos vamos derechos a casa puesto que ya todo ha terminado por hoy. Jae se mete derecho en la cocina cuando llegamos, JunSu corre para ir a ducharse mientras Yoochun se tira en el sofá a leer un rato, YunHo se encierra en el cuarto de trabajo, y yo me quedo sin saber bien dónde ir.

A pesar de todo, decido armarme de valor e ir a donde está YunHo. Sé que todavía tenemos una charla pendiente, así que llamo a la puerta, espero la respuesta y después entro pues sé que no le gusta que le molesten.

-Hyung… creo que tenemos una charla pendiente…-susurro mientras me acerco a él sigilosamente para no molestarle, viendo que está trabajando en el próximo single, haciendo algunos arreglos a las letras.
-Lo sé. Siéntate por donde puedas, esto está siempre hecho un asco.

Cojo la silla y me acerco a él, sentándome a su lado, pudiendo leer algo de la letra mientras sonrío para mi mismo. Como casi siempre, Jae es quien compone las baladas más bonitas, y la partitura del piano acostumbra a hacerla Yoochun.

-Changmin… lo que hiciste anoche con JunSu no está bien.-dice mientras aparta la mirada de la hoja, clavándola en mis ojos mientras agacho un poco la cabeza pues me siento algo avergonzado.
-Ya lo sé, hyung… pero estaba irritado, eso es todo…-contesto mientras me muerdo un poco los labios, sabiendo que no puede imaginarse la razón de todo lo que me está pasando.
-Sabes que si algo te pasa, puedes contar conmigo, Changmin. No es necesario que le chilles a nadie, y menos a JunSu, que se sintió especialmente afectado por tu forma de hablarle.

Cuando me dijo aquello de que podía contar con él, me pregunté si de verdad era cierto que podía contarle todo lo que me pasaba, incluso si tenía que ver con el amor. Me atreví a preguntarle, aunque quizá lo que recibiera fuera una respuesta algo negativa, y quizá hiriente.

-Entonces… puedo contarte… que me estoy enamorando?
-Claro que sí, Changminnie.-dice sonriéndome, sin tener ni idea de qué o de quién estoy hablándole.- ¿De quién se trata?
-No… no querrás saberlo…
-Claro que sí!! Dímelo.

Suspiro y trago saliva antes de contárselo, preparándome para cualquier respuesta que pueda herirme, y mucho.

-Eres… eres tú, hyung…-contesto tímidamente mientras le miro a los ojos, sabiendo que no va a gustarle nada de nada saberlo. Inmediatamente después, tracto de llevar la situación hacia otro lado.-Pero tranquilo!! Sé que estás con Jae hyung desde hace tiempo, así que no necesito respuesta!! Es solo que como me has preguntado pu….

Me vi silenciado al tener sus labios sobre los míos, sintiendo como me estaba besando. Nadie sabía mejor que yo las ganas que tenía de que YunHo me besara, aunque no fuera por amor. Me daba igual si me quería utilizar; yo solo quería sentir sus besos.

Cuando nos tuvimos que separar por falta de aire, lo miré a los ojos y me pareció ver el brillo que tenían JunSu o Yoochun al ver que estaban enamorados el uno del otro. Me aparté un poco por si no era así, provocando después que el líder me abrazara y me pegara a su cuerpo con ganas, susurrándome al oído.

-Yo… no estoy con Jae… te lo puedo asegurar…-susurraba dulcemente, haciendo que me estremeciera un poco-Solo… tenemos esa actitud cariñosa, pero porque lo quiero mucho… sin embargo…por ti siento algo especial… te lo prometo…
-Algo… algo como qué…?-pregunté con algo de miedo, aferrándome a él, deseando que hiciera conmigo lo que quisiera.
-Algo como… amor…-contestó dulcemente en mi oído todavía, haciendo que me volviera loco prácticamente.-Te amo, Min… estoy enamorado de ti… desde hace algún tiempo…

Tuve que mirarle a los ojos para terminar de creerme aquello, pero cuando vi su sonrisa tan sincera, y aquellos ojos de amor, fui capaz de decirme interiormente que tenía el amor del líder, por lo que me acerqué a él y empecé a besarlo desesperadamente en los labios, pasando las manos por su nuca.

-Min… para… aquí… aquí no hay cama…-jadeó cuando dejé de besarlo, viendo como se mordía los labios, pensando que aquello lo hacia más sexy.
-Pues… vamos a la habitación… deprisa…

Lo cogí de la mano y tiré de él, arrastrándolo a la habitación pues lo necesitaba demasiado. Cuando entramos, lo tiré encima de la cama y me senté encima de su cadera, empezando a devorar sus labios con desespero mientras le levantaba la camiseta. Podía notar como él también estaba a gusto con aquello pues empezó a hacer lo mismo conmigo, así que luego le mordí ligeramente la oreja, arrancándole gemidos pequeños de placer.

-Mhhh… hazlo tú… -jadeó mientras volvíamos a besarnos, viendo que ya me faltaba la camiseta y pudiendo notar lo excitado que ya estaba.
-A eso… voy…-susurré entre besos, quitándole la camiseta del todo mientras empezaba a acariciarle el pecho.-Te amo…

Vi como sonreía ante aquello, así que me di por satisfecho, empezando así a tocarlo por encima del pantalón suavemente, escuchándolo gemir más, sin importarme si los demás podían oírnos o no.

Me estiré encima de él, sin dejar de devorar sus labios mientras le quitaba el pantalón como podía, metiéndole directamente la mano en el boxer y empezando a acariciar su miembro, escuchándolo empezar a gemir más alto y haciendo que me volviera loco.

-Ahhh… más… quiero más… Min… te amo…

Volví a sonreír y le quité la única prenda que le quedaba en el cuerpo, estremeciéndome después al sentir como él también empezaba a desnudarme por la parte de abajo, gimiendo después al sentir como me tocaba directamente, dándome ganas de hacerlo directamente.

Empecé a masturbarle suavemente, escuchándolo gemir, dejándome escuchar por encima de sus gemidos también pues la masturbación era mutua, sintiendo que si no lo hacia pronto, iba a terminar en su mano ya que era la primera vez y estaba demasiado excitado. Hice que apartara sus manos de mi miembro, y así empecé a lamer un dedo, introduciéndolo lenta y suavemente en él, escuchando como dejaba escapar un ronco y sonoro gemido, viendo como buscaba mis labios con desesperación.

-Ahhhh… Chang… Minnie… más… te… te necesito… quiero más… ahhhh… sí….

Hice caso a lo que me pidió, retirando el dedo y empezando a penetrarlo lentamente para no hacerle daño, quedándome quieto un momento para no empezar de golpe. Cuando sentí que todo estaba más o menos bien, empecé a moverme lentamente en su interior mientras empezaba a masturbarlo de nuevo, besándolo en sus labios con desespero y pasión a la vez, metiéndole toda la lengua en la boca, llegando todo lo hondo que podía.

Sentí como empezaba a moverse por las caderas, lo que me dio más indicaciones para que pudiera continuar adelante, incrementando el ritmo de mis embestidas pues llevaba tiempo deseando hacerlo mío igual que lo estaba haciendo ahora. Nuestros gemidos casi hacían una perfecta melodía a la par que mi mano se movía más rápido sobre su miembro, y mis embestidas llegaban más hondo de su ser, aferrándome ahora a las sábanas con fuerza para no hacerle daño.

-Si… ahhh…Minnie… terminaré… terminaré pronto… ahhhh…

Cuando le escuché gemir aquello, tuve la urgencia de hacer más rápidas mis embestidas, terminando después dentro de él, llenándolo de todo mí ser, sintiéndome demasiado feliz de haber podido tener aquel momento con él. Poco después, mientras continuaba besándolo, sentí como terminaba en mis manos, así que sonreí satisfecho y salí lentamente de él, dejándome caer sobre la cama de nuevo, a un lado suyo.

-Te… te amo… Yunnie…-susurré sonriendo, intentando volver a normalizar mi respiración pues estaba algo agitada, tapándonos a los dos con una sábana.
-Yo también, Changminnie… y mucho…-susurró mientras veia como cerraba los ojos. Me reí y le mordí un poco la oreja pues no iba a permitir que se durmiera antes que yo.-¿Qué haces?
-No voy a dejar que te duermas antes que yo ^^-dije sonriendo acurrucándome a su lado mientras lo abrazaba por la cintura, quedándome dormido lentamente-No… no me dejes…
-Nunca…-escuché que susurraba tiernamente, sintiendo después como me rodeaba por la cintura y se quedaba dormido

Fin