KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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Estúpido Ángel

Titulo: Estúpido Ángel
Autor: Paw Yoochun
Pareja: YooSu
Género: Slash
Extensión: Oneshot
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- ¿Alguna vez te has cogido a un ángel?
- … - No contestó, el pelirrojo que se encontraba acostado en la cama junto al chico que acababa de hablar no hizo más que abrir un ojo con pereza y acurrucarse un poco más entre las blancas sabanas que cumplían sólo a medias el objetivo de cubrir su desnudo cuerpo.

El joven pelinegro no esperó su respuesta, se acomodó boca arriba y tomó la mano del que estaba recostado junto a él. Besó dulcemente los tibios nudillos y se quedó mirándolos como si fueran la octava maravilla del mundo. Al parecer estaba fascinado con cada huella dactilar que se formaba caprichosamente en las yemas de sus dedos, la manera en que esas uñas decoraban el final de cada breve extensión, medía la mano con la suya y era visiblemente más pequeña. No pudo evitar sonreír ante tal hallazgo. Tomó aliento.

El pelirrojo lo miraba con cierta sorpresa. En sus aún fatigados ojos rasgados no parecía haber intención ni siquiera de hablar o moverse. Sólo sintió cómo su atractivo acompañante continuaba contemplando su mano con reavivado interés, ya que todo apuntaba a que estaba fascinado por la forma en que la luz matinal se colaba por la cortina del amplio ventanal y bañaba aquella mano dándole un brillo casi sobrehumano.

- ¿Alguna Vez has tocado las manos de un ángel?

El de pelo carmín comenzaba a molestarse, sabía que no tenía derecho a reprocharle nada puesto que lo había conocido hace algunas horas y a pesar de que le había dado el sexo más salvaje, placentero y perfecto de toda su vida no dejaba de ser un completo desconocido.

A pesar de eso, le incomodaba que el cabello azabache siguiera haciendo preguntas acerca de ese estúpido ángel y cuando este parecía haber acabado de memorizar su mano, su mirada siguió la piel que unía aquella extremidad con el resto de aquél cuerpo completamente desnudo bajo las sabanas. Sus negras orbes se posaron con la misma expresión fascinada sobre el pliegue interno del codo del pelirrojo. Tocó la suave piel con sus largos dedos y siguió inspeccionando con detenimiento como si nada más existiera en el mundo.

Sin duda el pelirrojo estaba sorprendido pero aún así su enojo no desaparecía. Con un movimiento brusco jaló su brazo ante la mirada atónita del otro y se volteó hacia el lado opuesto de la cama… regalando, inconscientemente, una maravillosa vista de su blanca espalda al pelinegro, quien sonrió de forma traviesa trazó algunos círculos sobre dicha extensión, a lo que el otro sólo respondió estremeciéndose un poco. El pelinegro continuó su labor de admirarlo. Se acercó un poco más a su berrinchudo amante y comenzó a jugar con el cabello de este entre sus dedos, acariciando con parsimonia aquella melena pelirroja, viendo cómo los destellos del sol jugueteaban entre los mechones escarlata. Dado que el pelirrojo permanecía inmóvil sin pronunciar palabra alguna, el otro optó por continuar con su monólogo.

- ¿Alguna vez has tocado el pelo de un ángel?

El menor suspiró pesadamente, ya se estaba cansando de esto y justo cuando estaba a punto de protestar, la mano que jugueteaba son su cabello se posó en su hombro y recorrió el suave sendero de blanca piel hacia la cintura del pelirrojo quien se ruborizó ante tal gesto y se estremeció cuando dicha mano lo jaló hábilmente para voltearlo por completo.

El pelinegro se colocó frente a el y lo miró a los ojos mientras su aliento golpeaba contra la los rojizos labios del otro a una distancia peligrosamente cercana. Aún sin besarlo, el intrigante chico bajó la vista hacia aquellos labios entreabiertos mientras su dueño se sonrojaba por la cercanía.

- ¿Alguna vez has besado a un ángel?

Suficiente… eso fue la gota que derramó el vaso. La ira se apoderó del pelirrojo y empujó al chico hacia el otro lado de la cama. Estaba consciente de que no eran amantes, seguramente esto que habían hecho no significaba para el otro algo más que un simple acostón, eran historia de una noche, sólo eso. Pero entonces, ¿por qué dolía tanto que el otro imbécil se la pasara haciendo preguntas bobas acerca de ese mentado ángel?, ¿Por qué no podía evitar que los celos lo invadieran?, ¿Por qué no podía evitar querer ser el único dueño de ese tacto frío, esos labios carnosos, esa mirada penetrante y ese interminable etcétera de características que lo hacían enloquecer? La verdad es que eso parecía amor pero, ahora bien, ¿Acaso estaba tan mal haberse enamorado de un tipo con el que había pasado tan solo unos momentos de calentura? La respuesta ere simple. SI. Si estaba mal estar celoso ¿Con qué derecho? Era obvio que el pelinegro no le pertenecía. -Kim Jun su, no seas imbécil, este hombre no es de tu propiedad- las palabras resonaban en su mente, se repetían tan constante y dolorosamente que el pelirrojo casi enloquece. Y justo cuando traicionera lágrima estaba a punto de escapársele. El otro colocó de nuevo la mano sobre su cintura, lo atrajo firmemente hacia el le besó debajo del oído, la mejilla y finalmente plantó un tierno roce de labios en su boca. Aspiró el olor de sus cabellos y posó su rostro sobre la curvatura que se forma entre cuello y hombro.

El pelirrojo se quedó inmóvil, simplemente se dejó hacer sin oponer resistencia alguna. Toda su capacidad de reacción había desaparecido y la que vino a continuación nada hizo por mejorar su estado. Un dolor punzante justo en el lugar en el que se encontraba la boca del pelinegro. Sintió cómo esos dientes se despegaban de su ahora herida piel para dar paso a una resbalosa lengua que lamía con calma la ahora enrojecida zona. Estaba tan inmerso en su “labor” que pareció no haberse dado cuenta del quejido de dolor proveniente de la boca del pelirrojo. El pelinegro con aspiraciones de vampiro comenzó a besar la zona que acababa de “marcar” como suya y lo miró a los ojos.

- Tengo que irme- dijo mientras acariciaba la mejilla del aún sorprendido e inmóvil chico de cabellos escarlata. Posó de nuevo sus labios sobre los de su compañero regalándole esta vez un intenso y húmedo beso. Se levantó (aún desnudo por cierto) y salió de la habitación.
- Desearía cancelar mi agenda de hoy pero este contrato es sumamente importante para la empresa - dijo mientras caminaba por el pasillo. El otro no hacía más que seguirlo con la mirada mientras se sentaba estilo indio en la cama.
- Dejaré algo de café por si te da hambre… en la nevera hay jugo y verduras… - y diciendo esto se dirigió al cuarto de baño y tomó una ducha de cinco minutos que para el pelirrojo habían sido como un parpadeo. Continuaba sentado sobre la cama con la mirada perdida. El pelinegro salió del baño con nada más que una toalla sujeta a su cintura. Sin el menor pudor comenzó a vestirse frente al sorprendido chico que se enredaba la sabana al cuerpo como queriendo suplir la desnudes del otro.

Observaba cada pequeño movimiento del de cabellos azabache – se ve tan elegante con ese traje negro- pensó mientras miraba como el otro ya completamente vestido sacaba del closet dos corbatas y se dirigía hacia él , levantando las dos combinando con una linda sonrisa el ademán de pedirle que eligiera una. El pelirrojo señaló una color vino y el elegante chico de traje rió y lo besó de nuevo. Se pasó la corbata por detrás del cuello y sin atarla aún se dirigió a la puerta… regresó rápidamente y le ofreció una sonrisa boba mientras tomaba su rólex que estaba sobre el buró de caoba. Se detuvo en la puerta y miró de arriba abajo al pelirrojo al momento que decía – Nos vemos luego baby, dejaré algo para ti sobre la mesa de la cocina - .

El otro solo asintió y minutos después, al escuchar el sonido de la puerta al cerrarse, supo que el pelinegro ya se había ido. Se levantó de la cama y se vistió con desgano. Su mente que hasta ese momento había permanecido en completo estado de letargo recibió de golpe todos aquellos pensamientos que hasta ahora parecía incapaz de externar.

- ¿Qué si me he cogido a un ángel? ¡Pues no imbécil! Nunca me he cogido a uno, ni tampoco le he tocado las manos ni el pelo, mucho menos lo he besado… aish! Eres un estúpido! Cómo se te ocurre hablar de alguien más cuando acabas de coger conmigo!? Y yo de imbécil sin decirte nada waaaah, me enojas! Incluso te acepté no sé cuántos besos! Si se supone que estás tan feliz con mentado ángel, entonces por qué diablos te acuestas conmigo? Y encima me das explicaciones… la verdad no me interesa porqué te vas de tu propia casa! Te interesa que desayune? Pues fíjate que no desayuno! Es más, DETESTO el café, me causa acidez estomacal, cosa que lógicamente tu, el “Sr. Me-cogí-a-un-ángel” lógicamente desconoces porque nunca en tu vida me habías visto! Pero eso me gano por ser tan imbécil como para acostarme con un tipo al que acabo de conocer en un bar! ah, pero eso si, al parecer me vi tan slut que pensaste que soy un puto y seguramente eso que me dejaste sobre la mesa es dinero… pero si me viste cara de puto, entonces porqué diablos me dejas solo en TU casa? Acaso también necesitabas un ama de llaves? Waah, imbécil!!!- y diciendo esto, se dirigió a donde intuía que estaba la cocina. En su camino notó que se encontraba en un amplio y elegante piso que lógicamente por la locura de hace unas horas no había podido apreciar con detenimiento. Encogió los hombros e hizo un gesto de enojo.

Al llegar a la cocina se encontró con una cafetera a medio llenar, unas tostadas en un plato y una nota sobre la mesa. Levantó el papel y notó que debajo se encontraban unas llaves plateadas, las tomó en sus manos mientras leía la nota en voz alta…

“My dear angel (ups X3 lo dije…)

Te informo que yo si, me acabo de acostar con el
ángel más sexy sobre la faz de la tierra… sus manos son suaves
y pequeñas, no sabía que los ángeles tenían pelo rojizo…
sus labios son dulces y suaves, besa muy bien…
Te prometo que no tardo, estaré de regresar antes de las 11,
te parece si vamos a almorzar a algún lado después?
Oh si, lo olvidaba, te dejo las llaves para que no pienses que
te estoy secuestrando (aunque ganas no me falten ¬¬)
por favor no te vayas… bueno, de hecho no puedes, ahora que
tienes mi marca, me perteneces… X3 (por cierto, que sonido más
sensual hiciste cuando te mordía!)… ah, y si no te gusta el café,
te recomiendo el té de vainilla del Starbucks de la esquina (pide
que lo anoten en mi cuenta) … gracias por elegir mi corbata :3
ummm, sería demasiado pronto para decir que te amo? (ups…
muy tarde, ya lo escribí XD)

Tuyo,
Park Yoochun”


FIN

La actividad favorita de Park Yoochun

Titulo: La actividad favorita de Park Yoochun
Autor: Paw Yoochun
Pareja: YooSu
Género: Slash, Humor
Extensión: Oneshot
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Tú acababas de cantar la última frase de Doushite, y como de costumbre miré al piso mientras la canción terminaba, luego dirigí mis ojos al público. Hacía un calor infernal, los gritos me aturdían un poco, me sequé el sudor de la frente con una toalla que alguien del staff me había lanzado y justo cuando volteaba a verte, aún sostenías el micrófono, mirabas a la nada y respirabas profundamente, levantando los hombros y expandiendo tu pecho cada vez que inhalabas, haciendo ese gesto entre enojado y sexy capaz de confundir a cualquiera. Su, no eres así debajo del escenario, pensé y me dio gusto darme cuenta de que a mi si me mostrabas tu verdadera personalidad. Sentí que el corazón se me salía del pecho. No estoy seguro si era a causa de la emoción del concierto, los gritos ensordecedores de las fans enloquecidas o simplemente tu voz que yo seguía escuchando de manera tan clara en mi mente como si se tratase de un embrujo, esa voz que a pesar de ser aguda, tenía ciertos momentos algo ronquitos que me hacían perder la razón.

No aguantaba más, ya tenía bastante desde antes de iniciar el concierto. En el backstageJae había estado haciendo bromas contigo mientras tu estabas sentado en un sillón, odiaba ver que ofrecieras esa sonrisa a otra persona que no fuera yo, su mano se acercaba a las tuyas que estaban palma con palma casi frente a tu rostro y de hecho, levemente tocó tus dedos pero para mi eso ya era demasiado, ni siquiera estaban en plan de conquista, más bien, sólo jugaban. De verdad quería deshacerme de ese molesto bromista, entonces, sin pensarlo, lo jalé del brazo y lo llevé a otro lugar como si tratara de comunicarle algo importante y le dije cualquier tontería, el se rió y tu no nos quitabas la vista de encima, de repente dejaste de reír, es cierto que me dio algo de pena interrumpir tus momentos de diversión, pero la verdad estaba demasiado celoso como para pensar en eso, necesitaba alejarlo de ti...


Lo mejor vino poco después, mientras frente al espejo yo me ponía la muñequera negra para completar mi atuendo, y de repente te acercaste a mi (bueno, tal vez sólo querías mirarte al espejo y daba la casualidad de que yo estaba en ese mismo lugar) entonces te pusiste de frente, revisaste tu ropa, acomodaste las bandas blancas que llevabas en los codos y te diste la vuelta, casi de espaldas al espejo pero volteando tu rostro hacia este para mirar tu trasero.

-No lo veas, ni se te ocurra Park Yoochun! Se dará cuenta de tu mirada lujuriosa... -pensé.

-Aish! Estas tipas de vestuario, se empeñan en ponerme los pantalones más ajustados que encuentran, no te parece Chunnie?- me dijiste con tono quejumbroso mientras hacías un puchero y provocabas mis ganas de tomar tu cara entre mis manos y plantarte un beso, di un pequeño paso tratando de alejarme un poco de ti, para aminorar la tentación...

-Wow, ese pantalón blanco te queda más que perfecto, aunque me gustaría más verte sin el-, pensé, y dirigí la mirada a tu trasero, claro, tu mismo me habías orillado a hacerlo, -¡dios bendiga a la persona que hizo esos pantalones tan ceñidos!- me dije, luego, al no saber que decir (más bien, al quedarme sin palabras ante esa vista tan maravillosa) sólo solté una risita tratando de que sonara algo burlona, para mi deleite (o martirio), hiciste otro puchero y yo volví a reírme.


-Lo bueno es que también usaré este chaleco, creo que servirá-, dijiste con voz un poco más conforme, y te pusiste el bendito chaleco... esa cosa era tan larga que tapaba casi por completo tu trasero y de cierta forma me sentí aliviado ya que nadie más vería lo que yo vi... de la manera en la que lo vi *///*. Justo cuando estaba a punto de hacer una broma acerca de tu retaguardia, se escuchó una suave voz llamándonos, era Jae, que nos decía que ya era hora de ir al escenario. Me guardé la broma para después y mis comentarios poco apropiados para... bueno, esos nunca te los diría.

::::::::♥:::::::


Entramos al escenario, como de costumbre yo salgo al final, y como de costumbre, tu caminas frente a mi, ofreciéndome una maravillosa postal que seguro quedará en mi mente, -niceass-, murmuré pensando que no me escuchabas y te dirigí una mirada lasciva, aprovechando que no me mirabas, inspeccionándote de arriba a abajo mientras avanzabas contoneando tu figura sólo para mis ojos sin saberlo, deteniéndome en la pronunciada línea en forma de "S" que se formaba tan perfectamente al final de tu espalda... se escuchan los gritos, dejamos de avanzar cuando estamos en el centro del escenario, los cinco saludamos al público con una reverencia … ah, cuántas ganas tengo de voltear a ver tu trasero mientras lo haces -Dolphinator, te empeñas en hechizarme-, volví a murmurar y me reí de lo que acababa de pensar y decir, mientras lo hacía me volteaste a ver, sonriendo y regalándome un guiño, (algo accidentado porque no eres muy bueno guiñando). Tan sólo con eso me puse nervioso, desvié momentáneamente la mirada y te miré de nuevo... Park Yoochun, no tienes remedio, pensé por dentro y me sentí algo estúpido. Pero eso ya no importaba, la música de doushite había comenzado respiré profundo y me dije-Let´ssing, después de todo, es tu segunda actividad favorita, ¿no, Chunnie?- mientras recordaba que la primera es observar tu parte trasera mientras no lo notas.

FIN

Malentendido nocturno

Título: Malentendido nocturno
Autora: Paw Yoochun
Género: Slash,
Pareja: JaeMin
Extensión: Oneshot
Trama: más que trama, dos moralejas; "No hagas cosas buenas que parezcan malas"(para Min) y "¡Ya deja de pensar como una fangirladicta a los fanfics y defiende al maknae!" (para Jae).
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Era ya entrada la noche y después de un arduo día de trabajo, el mayor de los DBSK se disponía a dormir para recuperarse de su agotadora jornada no sin antes revisar su sitio favorito de fanfics de DBSK. Si, leyeron bien, este chico es un adicto sin cura a esos retorcidos relatos hechos por las fans más extremas. Pues bien, tenemos que después de leer algunas historias, Joongie estaba tan agotado que decidió irse a dormir.

Apagó su laptop, salió de su estudio y se dirigió a la habitación que compartía con Changmin, quien por cierto, es su novio, para pesar de las fans del Yunjae. Caminaba por el pasillo algo adormilado cuando percibió ciertos sonidos provenientes de la cocina “Deben ser el ratón y mi bebé en uno de sus ataques nocturnos a la nevera…” , se dijo a si mismo pero antes de llegar a dicha habitación se quedó parado en el living sin saber que hacer ya que las voces provenientes de la cocina discutían entre susurros, tal vez para evitar despertar a todos en la casa. Dudando un poco, se quedó en ese lugar escuchando sigilosamente la conversación que tenía lugar en la otra habitación.

“No hyung, ¡Es demasiado grande! además no me das confianza y menos con esa mirada...” decía la angelical voz de Changmin en un tono de reproche. “Vamos Min, yo sé que va a gustarte” respondía la voz más grave, que seguramente era de Yoochun. Jaejoong se quedó helado ante tal diálogo. La verdad es que era entretenido leer acerca del YooMin en los fics y todas esas parejas que las fans formaban entre los integrantes del grupo, pero el hecho de saber que una escena de esas que acababa de leer podría ser cierta le causaba celos… además de un morbo enfermizo que lo hizo pegar el oído a la puerta esperando escuchar con mayor claridad lo que los dos dentro de la cocina decían. “¡Pero, hyung! “exclamaba el ya-no-tan-pequeño Min con voz quejumbrosa a lo que Chunnie respondía, “Ya Min, ¡No te hagas el inocente! ¿Quién te manda a tener esa boca tan golosa?”, cosa que Jae no se atrevía a desmentir, sin duda su amado niño era un goloso de primera.

Changmin no decía nada pero el ratón seguía tratando de convencerlo. “Si, no te hagas, sí que la tienes, por eso mismo es que fuiste el primero en el que pensé para hacer esto” explicaba Yoochun en un tono de voz que sonaba entre suplicante y meloso. “Pues para eso tienes a tu delfín, hyung” dijo Changmin con voz quejumbrosa y Jaejoong sólo pudo imaginar a su tierno amante haciendo un puchero con lo que una sonrisa se formó en sus lindos labios.

Esto sonaba muy mal, pero no podía contener las ganas de seguir escuchando sin intervenir. “Sólo estoy pidiéndote un poco de ayuda… anda Min ¿Acaso no piensas ayudar a tu hyung? Será rápido, vamos abre la boquita, di aaaaa…” decía Yoochun con tono suplicante. “¡Pero hyung, está muy grande! “ respondía Changminnie. Los celos de Jaejoong comenzaban a vencer su morbo, sin embargo, quería ver hasta donde serían capaces de llegar estos dos. “No te hagas, que esa boca tuya está hecha para soportar cosas bastante grandes…” decía el ratón con voz juguetona. “Pero hyung… tengo miedo ¿Qué tal si me pasa algo?” se escuchaba a Changmin reprochar con tono inocente y preocupado, pero el otro no cedería tan fácilmente, “Vamos pequeño, necesito que me ayudes, cómetelo completo, mira, incluso le puse tu crema batida favorita…”.

Jaejoong estaba intrigadísimo… eso de la crema batida sonaba bastante raro. “Esta bien, pero recuerda que esto sólo lo hago para ayudarlos a ti y al trasero de pato…porque puede que yo tenga una boca muy grande y que siempre tenga hambre…pero no soy tu conejillo de indias hyung y además… ” Yoochun lo interrumpió, “Si pequeño, ¡Ya lo entendí! Entonces…¿Vas a ayudarme o no?”. Jaejoong estaba atentísimo a la respuesta y se quedó boquiabierto al escucharla. “Está bien Hyung, pero sólo lo hago porque soy muy buena persona… ¡Y me debes una eee!.

El maknae había cedido a la indecorosa propuesta de Yoochun y justo cuando Yoochun decía “A ver Min, abre grande, di aaaaaa” y Changmin respondía con un “Aaaaaaa” Jaejoong sólo podía pensar en matar a la rata pervertida por tratar de aprovecharse de su bebé. “¡Alto ahí pervertido, ni se te ocurra tocar a mi bebé!” dijo mientras abría la puerta de un golpe, en su rostro se notaban el enojo y las ganas de arrancarle la cabeza a Yoochun con sus uñas recién manicuradas, sin embargo su cara de asesino serial se convirtió en una de imbécil al darse cuenta de que la escena que esperaba ver no tenía nada que ver con lo que sucedía en la cocina.

Efectivamente, estaba muy claro que ahí se encontraban el ratón pervertido y su Changmin, sin embargo nadie estaba desnudo, ni de rodillas, y mucho menos, Yoochun tenía su xxx en la boca del maknae… casi se le cae la cara de vergüenza cuando se dio cuenta de lo tonto que se veía ahí paradote con los puños apretados. Sólo atinó a decir “Oigan ustedes dos… ¿Qué rayos hacen en MI cocina a estas horas de la noche?” fingió enojo. Yoochun lo miraba fijamente poniendo también cara de imbécil pero además se le notaba confundido, sin embargo, el menor de los tres captó rápidamente lo que el mayor había malinterpretado y sin dudarlo le preguntó a Jaejoong con una sonrisa tan burlona como traviesa en los labios “La pregunta aquí, hyung, es más bien ¿Qué rayos es lo que pensabas que estábamos haciendo en TU cocina a estas horas de la noche?” y se sintió feliz de usar las mismas palabras del mayor en su contra.“Eso te pasa por ser un morboso adicto a los fanfics Kim Jaejoong” se dijo Jae a sí mismo y se puso de mil colores sintiéndose el imbécil-celoso-descerebrado-asesino-de-ratones más grande del mundo, y sólo atinó a rascarse la nuca y ofrecer una risita demasiado nerviosa que hizo que el deseo de Min por seguir molestándolo aumentara de manera exponencial. “Responde hyung, acaso pensabas que yo estaba a punto de…”. No pudo terminar su frase cuando un abochornado Yoochun (demasiado lento por cierto) con las mejillas de un rojo estilo Don cangrejo lo interrumpió y se apresuró a decir “Estábamos… bueno, Min estaba probando un pastel que estoy practicando para el cumpleaños de Junsu, sabes que apesto en esto de la cocina y em… necesitaba urgentemente que alguien me diera su punto de vista… y como Min es tan comelón, pues pensé en él …”.

El rostro de Jaejoong regresó a su característico tono rosa pálido mientras su expresión se relajaba al tiempo que una sonrisa comprensiva se dibujaba en sus labios, se acercó a la mesa en la que se encontraba un pastel algo chamuscado y torpemente cubierto con crema batida, rio un poco ante la inexperiencia culinaria de su soulmate y quitándole a éste el tenedor con el que pretendía dar a probar el pastel a Changmin, partió el trozo de postre (que por cierto, si era muy grande, incluso para la bocota de Changmin) y se lo comió feliz de la vida.

El maknae hizo un puchero al ver que le arrebataban la posibilidad de probar primero el pastel pero su gesto de berrinche desapareció cuando Jae tomó un poco más y se lo dio en la boca. Yoochun no pudo evitar sonreír porque al parecer, su pastel había pasado la primera prueba (Nadie había muerto al probarlo) luego Jaejoong tomó un poco más y mientras lo saboreaba complacido dijo “Está rico, la próxima vez usa más fruta”. Estaba tan orgulloso de Chun que no se percató de que tenía media cara en barrada de crema batida, cosa que el sonriente Yoochun tampoco notó porque se apresuró a abrazarlo mientras pronunciaba con voz emocionada un “¡Gracias Joongie!” y se dirigía casi flotando a su habitación inmensamente feliz por haber cocinado algo comestible al menos una vez en su vida.

En la cocina se quedaron los otros dos y se ofrecieron una sonrisa cómplice. Mientras Jae se apresuraba a tomar un poco más de pastel, el más alto se acercó a el y con una mueca traviesa en el rostro le dijo “Eres un malpensado Kim Jaejoong…”. Cuando estaban a solas podía olvidarse de llamarlo hyung. El aludido enrojeció de nuevo y nervioso se lamió el labio inferior con aquel gesto que enloquecía a las fans pero que el hacía de forma casi inconsciente.

Sólo pudo articular “Perdón Minnie…” mientras bajaba la mirada. “Soy un tonto” dijo completando su frase “Y además un malpensado celoso” lo interrumpió Min mientras se le acercaba peligrosamente y le decía “Tienes algo de crema aquí”, señalando la mejilla del mayor quien alzó la mano para limpiarse pero dicho movimiento fue impedido por el maknae quien apartó delicadamente su mano y lamió su mejilla.“Que dulce” murmuró con tono provocativo mientras se lamía los labios. Jae dejó escapar un gemidito mientras el maknae continuaba lamiéndole la mejilla y su lengua traviesa se encaminaba a sus labios. Estaba tan atontado que ni siquiera se dio cuenta de que el otro chico tomaba un poco de crema batida entre sus dedos y le manchaba la nariz, “¡Eres un travieso!” dijo Jae mientras hacía un puchero. “¿Quieres ver que tan travieso puedo ser… hyung?” dijo Changmin con la voz más incitante que poseía, poniendo especial énfasis en el “hyung”.

“Los niños malos merecen ser castigados” aseguró Joongie siguiéndole el juego mientras se limpiaba la nariz. “Pero si yo soy un niño tan bueno que … al contrario, merezco un premio!” exclamó Min mientras hacía una pausa y tomaba el envase que estaba sobre la mesa, “…con crema batida encima…” completó su frase y mientras se relamía los labios se acercó a Jae y le susurró al oído “Anda Joongie… compláceme… ¿Qué no ves que sigo con hambre?...” El mayor sólo pudo sonreír y le dijo con tono complaciente “…está bien Minnie, está bien…”.

Mientras los dos hermosos chicos se dirigían apresurados a su habitación, en la cara del mejor se dibujaba un gesto que decía “Me encanta que Jae se ponga celoso” mientras que en la cara del mayor se podía leer un “Creo que más que un premio, mi bebé necesita un buen castigo… además tengo ganas de escenificar ese fic JaeMin que leí hace rato…”.

Esa noche Changmin aprendió que con el celoso de Jaejoong… NO se juega.


Nota de la Autora: Durante la realización de esta fanfic ningún ratón y/o maknae salió herido (al menos no sin su consentimiento...) Cualquier parecido con la realidad… ¡Avísenme que lo grabo!... ejem*cof cof*, digo, es mera coincidencia.

Lindo Gatito

Título: Lindo Gatito
Autora: PawYoochun
Pareja: YooSu
Género: Universo alterno, Lemon, Fantasía
Advertencia: malas palabras.
Resumen: A Junsu le regalaron un precioso gatito blanco que es algo inquieto y… digamos que travieso… tiene algo de fantasía, así que esperen cualquier cosa extraña.
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Hace cinco días, mi vecina, la Sra. Park nos dio a Junho y a mí nuestros regalos de cumpleaños por adelantado. Dice que la semana próxima no podrá visitarnos como todos los años porque van a operarla, la verdad es que me puse triste y creo que ella lo vio en mis ojos porque me dijo que no me preocupara, que ella estaría bien, además quiere que saludemos a su familia que viene de EU, sobre todo a sus nietos porque son más o menos de mi edad (bueno, también de la de Junho, mi hermano gemelo), no puedo esperar a conocerlos, ¡Tal vez también a ellos les guste el futbol! Mamá dice que yo ya los había conocido porque hace algunos años vinieron a visitarla, pero la verdad yo no lo recuerdo.

La señora Park tiene unos sesenta años, la conozco desde que era pequeño y aunque mucha gente dice que es extraña, a mí me cae muy bien y la quiero como si fuera mi abuela. Todos los años prepara un pastel en nuestro cumpleaños y nos da regalos geniales. Me han gustado especialmente los de este año. A Junho le dio un guante de baseball que es igual al que vimos el otro día en el mall, y a mí me dio un balón de futbol color rojo brillante con el que quedé hipnotizado. Ya estaba a punto de salir al patio para estrenarlo cuando nos presentó una caja con agujeritos en los costados, entonces esperé curioso a que nos revelara el contenido, mis sorpresa fue enorme al darme cuenta de que se trataba de un gatito, un hermoso gatito blanco casi por completo de no ser por las motas negras que tiene en la punta de las orejas, patas y cola; sus ojos eran preciosos, yo tenía la sensación de que no se trataba de un gato común, “Sus ojos son extraños, tiene algo distinto” dije mientras lo alzaba a la altura de mi rostro y lo miraba fijamente pero Junho se burló de mí y me dijo que era sólo un gato común y corriente. Enojado corrí a mi cuarto con el gatito en brazos, ¡Estúpido Junho! ¿¡ Acaba de llamar común y corriente a mi precioso gatito de nieve!?¡Aish, me enoja cuando es tan insensible! Entré a mi alcoba, puse al minino sobre mi cama y continué admirándolo. Su nariz es de un profundo color casi tan rojo como una fresa"¡Waaah!, ¡Eres tan lindo¡" le dije, mientras me veía con sus inmensos ojos y jugaba con mis dedos, me mordisqueaba y jugueteaba con mi ropa, sus uñas son algo largas por lo que dejó algunas marcas en mis manos y se atoraba con mi suéter, me encantó acariciarlo y no puedo seguir pensando en lo precioso que era, al parecer no es un gatito bebé, tampoco es un adulto, "Yo creo que seremos muy buenos amigos" exclamé mientras acariciaba su barbilla "Además somos como de la misma edad" no puedo evitar reírme de lo que estaba diciendo, además... ¡Estaba hablando con un gato! “Y en ese momento lo decidí “Por lo que a mí respecta Junho puede conseguirse su propia mascota, porque desde ahora eres sólo mio” le dije mientras lo miraba y lo dejaba jugar con mi mano.
Desde que llegó mi gatito la verdad es que no me he despegado mucho de él, si por mi fuera lo llevaría conmigo a todos lados, lo malo es que a veces es demasiado juguetón y tengo miedo de que se pierda, por eso el primer día lo dejé encerrado en mi cuarto, cuando volví del colegio mi mamá me regañó por dejarlo ahí solo y no tuve más remedio que dejarlo libre por la casa y el jardín... ya lleva casi una semana conmigo pero aún tengo miedo de que escape y me deje. Mamá dice que es natural que ande rondando el vecindario, sobre todo en la noche, ya que es un gatito muy activo y según los ruidos y maullidos que escucho en las noches, mamá dice que está en celo y busca novias. La primera noche lo regañé porque llegó muy tarde, incluso he dejado la ventana abierta todos estos días para que el pueda entrar a la hora que regresa a casa. Mientras lo reprendía(justo como mi mamá hace conmigo cuando me porto mal) el sólo me miraba con sus grandes ojos y la verdad mi enojo no duró mucho, entonces le acaricié el lomo y me di cuenta de que tenía algunos rasguños que de seguro le hicieron esas gatas...

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Desde el principio ha dormido conmigo y Junho se burla porque yo acostumbro a dormir boca abajo y al parecer el gato ha encontrado su lugar favorito para dormir... o sea, entre la curva de mi espalda y mi trasero, mi hermano me dice "Al menos ese gran trasero tuyo sirve para algo" yo me rio y le respondo que tiene celos porque el gatito me prefiere a mí. He notado que Junho se pone celoso porque cuando él quiere sostenerlo en sus brazos el gato se enoja y huye, pero si yo lo abrazo, se acurruca y comienza a ronronear. Le encanta que le rasquen la barriga y sobre todo el cuello, es su punto débil. Le encanta jugar con mi cabello y me despierta todas las mañanas pidiendo de comer, se pega a mí y camina entre mis pies cuando vamos a la cocina por sus croquetas y me deja acariciarlo mientras come. He notado también que se enoja cuando Junho o Changmin se acercan demasiado a mí, trata de arañarlos lanzando manotazos y haciendo sonidos raros con la garganta, a ellos no les causa mucha gracia, pero yo lo adoro, waaah, ¡Es tan lindo!

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Ayer mi mamá habló con la hija de la señora Park, dice que hoy la operan, espero que todo salga bien, sobre todo porque hoy mi cumpleaños (bueno, el de Junho y mío), ya tengo 16 años y estoy feliz, aunque no puedo evitar sentirme algo ansioso por la señora Park, espero que todo salga bien. Para celebrar fui con Changmin al cine (Changmin es mi mejor amigo) y vimos una película algo aburrida la verdad, como el centro comercial estaba desierto y aburrido decidimos regresar a mi casa y jugar con la Wii, él perdió dos veces seguidas, aunque siendo sinceros, creo que me dejó ganar por ser mi cumpleaños. Justo cuando estábamos en la tercera ronda, el gato llegó por la ventana de mi cuarto y corrió hacia mí con la colita levantada, maullando y pidiendo de comer, yo lo regañé porque de nuevo venía lleno de rasguños. “Eres un cualquiera!” le dije con tono enojado pero bromeando acerca de su agitada vida amorosa. El pareció entenderlo, lanzó un manotazo (o garrazo?) y salió corriendo por la ventana casi huyendo, diría yo. Changmin se sorprendió y me dijo: "Parece que tu bola de pelos se enojó " rió burlonamente. "No le digas bola de pelos, en todo caso es una bolita de algodón" respondí entre risas, aunque seguía algo sorprendido por la reacción del gato.


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Ya es algo tarde y el gatito no regresa, mamá dice que no me preocupe, que así son los gatos, algunos se desaparecen por temporadas completas y yo no puedo más que resignarme y esperarlo. Dejé la ventana abierta como acostumbro últimamente “Que bueno que es primavera, el ambiente está fresco y puedo dormir con un simple pantalón de pijama sin sentir frio” y puse su pantalón de croquetas en el piso, me preocupa que no hubiera comido nada en la tarde... “Bueno, espero que llegues pronto” dije resignado.

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No puedo dormir, creo que tengo un poco de insomnio, miro el reloj y son las 2 am. Me pregunto si el gatito ya volvió…. Casi estoy a punto de dormirme cuando escucho un ruido en la ventana “seguramente es él” pienso y sonrió medio adormilado esperando a que se suba a mi cama y se recueste sobre mi espalda. Un ligero toque en mi parte posterior seguido de una sensación diferente me hacen despertarme por completo, las sabanas sobre mi cabeza me impiden ver lo que pasa, estoy petrificado, esto no se siente como mi gatito (no del todo), me quedo aterrado cuando me doy cuenta de que lo que sentía hace algunos segundos es una mano fría que se abre paso desde mi trasero hacia mi espalda y me acaricia como si fuese algo cotidiano.

Quiero gritar, pero el miedo me ha dejado mudo, entonces el dueño de la mano que recorre mi espalda dice con una voz profunda y algo ronca: “Así que te molesta que sea un cualquiera… no te das cuenta de que lo hago por ti?” Yo sigo boca abajo sin ser capaz de articular palabra alguna, quiero decirle que se equivocó de persona y que no me haga daño, pero el continúa hablando mientras se sienta en la cama y juguetea con mi cabello logrando que un sudor frio me invada y me estremezca “La abuela me dijo que eras muy dulce y que no te lastimara, por eso decidí salir en lugar de saltar sobre ti, pero tú no lo agradeces, no sabes lo que siento cuando me acaricias…” escucho un suspiro triste por parte del extraño y casi puedo apostar a que los latidos de mi corazón retumban en las paredes de mi alcoba, él sólo continua hablando, sin importarle que yo pueda despertarme “Tampoco tienes idea de las ganas que tengo de tocarte, me provocas todo el tiempo… y yo no soy de piedra, ¿Sabes?” no puedo ni respirar, el miedo y la confusión me consumen, su mano continua acariciando mi espalda y su monólogo continúa: “…. ni siquiera me has puesto un nombre… crees que eso sea justo?” entonces una chispa se enciende en mi mente”… esa voz… ¿La conozco?” casi reúno el valor de voltear y encarar a mi extraño visitante cuando el mismo me voltea con fuerza y se abalanza sobre mí. Es entonces cuando por fin puedo verlo. Su pálida piel se vuelve de un blanco radiante con la luz de la luna que entra por mi ventana, su negra y despeinada cabellera cubre su rostro, sólo puedo ver sus brillantes ojos negros y sus rojísimos labios. Una segunda chispa se enciende en mi mente “esa piel tan pálida…esos ojos…”. Su rostro se acerca el mío y puedo sentir su pesada respiración sobre mis labios, suena agitado y sus negras orbes me miran con furia y al mismo tiempo suplicantes, me quedo literalmente boquiabierto porque pensaba que al darse cuenta de que no soy a quien buscaba se iría de mi habitación, pero el aprovecha mi reacción y me besa , con su furiosa lengua recorre cada rincón de mi boca y su mano fría acaricia mi mejilla y revuelve mi cabello para acabar deslizándose entre el cabello de mi nuca, levantando mi cabeza para hacer el beso más profundo. Se da cuenta de mi miedo porque no correspondo a su gesto amoroso, sólo lo miro estático y una perla salada recorre mi mejilla, la limpia lamiéndola cuidadosamente. Me mira como herido y su otra mano va hacia mi espalda y me levanta.


Ahora estamos cara a cara, los dos sentados en la cama, yo sigo sin ser capaz de hablar, muerdo mi labio inferior sintiéndome indefenso y mis intentos de lágrimas se van en el momento en que me besa nuevamente, ahora con ternura y puedo sentir que su furia casi desaparece. Lo único que sale de mi boca es un tímido gemido cuando correspondo al delicado toque de sus labios, siento su sonrisa contra mi boca y de su garganta sale un sonido parecido a un ronroneo (esperen, ¿Este hombre ronronea? Creo que estoy soñando…) su mano larga y fría permanece en mi espalda , la acaricia y clava sus largas uñas en mi hombro mientras su boca recorre el camino de mis labios hacia mi cuello, casi como un reflejo, desobedeciendo toda lógica, mi mano va hacia su espalda y lo acaricio con un poco de miedo “Se siente bien”. Sus fuertes brazos me atraen hacia él, me mira fijamente a los ojos “Siento que ya te conozco” me abraza y besa mi hombro, luego lo muerde con fuerza “te estoy marcando” dice mientras yo ahogo mis gemidos poniendo mi rostro contra su cuello, él lame con cuidado la marca que sus dientes dejaron, entonces me besa de nuevo y me voltea, dejándome sentado frente a él, sus fuertes piernas me aprisionan acercándome más a su cuerpo, su pecho contra mi espalda, puedo sentir sus latidos, fuertes, rápidos, casi tanto como los míos. Las frías manos se desplazan sobre mis hombros, siento que el calor de mi cuerpo es tanto que hasta podría derretir las yemas que acarician mi pecho, yo sólo puedo gemir bajito. Sostiene mis pezones entre sus dedos pinchándolos, una de sus manos recorre el camino hasta mi abdomen y juguetea con mi ombligo, él continua ronroneando, de repente pronuncia mi nombre “Junsu… Junsu” dice con voz ronca y seductora, mi sorpresa no se hace esperar, podría preguntarle quién es o cómo es que sabe mi nombre pero para estas alturas ya me es imposible pensar en otra cosa que no sea ese pedazo de carne dura que desde hace un rato palpita presionándose contra mi espalda baja. Es una bendición que las luces no estén encendidas porque creo que aún bajo la luz de la luna mi cara está tan roja como un semáforo y la sangre se me ha subido al rostro y… bueno, en otro lugar… también siento ese calor.

Justo cuando su mano se dirige hacia mi entrepierna, no puedo resistirlo más y dejo salir el gemido que estaba ahogado en mi garganta “Si me hubieras puesto un nombre, tal vez ahora podrías gritarlo y suplicarme…¡Beg me!” susurra en mi oído con una voz aún más ronca… más baja, entonces muerde mi cuello nuevamente y sus manos recorren mis muslos, sé que evita intencionalmente tocar mi virilidad , tal vez quiere que le suplique, lo acaba de decir “Por favor… tócame” digo de una buena vez, parece que después de todo no me quedé mudo. Sólo atino a acariciar la piel suya que tengo a mi alcance. “Te estoy tocando…” responde provocativamente “Pero… tócame más…“ suplico gimiendo y dirijo mis ciegas manos hacia su rostro, como lo tengo a mis espaldas, respirando contra mi nuca, trato de identificar sus facciones son mis dedos, mi mano sube a su cabello y lo jalo hacia mi boca para besarlo, pero de repente hay cierta textura que no logro identificar, en su cabeza siento unas orejas triangulares y picudas, respiro profundamente y trago saliva. Esto comienza a ser más extraño de lo que ya era. Él toma mi mano y me hace recorrer el contorno de sus orejas, me incita a jalarlas y eso hago, él emite sonidos sensuales y raros. Hay tantas cosas que quiero preguntarle (entre ellas su nombre, sobre todo) pero una mano me toca por encima del pantalón, acaricia mi miembro con descaro, entonces escucho un gemido bastante escandaloso “¡Oh por dios, esa fue mi voz!” él se ríe por lo bajo, comienza a lamer mi cuello, sus ronroneos aumentan, siento su lengua recorrer mis hombros y toma mi mano, lame mis dedos con delicadeza, como si fuera a comerme, me ayuda a ponerme en cuatro (patas) y sus manos recorren mi cuerpo profusamente. Baja mi pantalón de pijama en un rápido movimiento, entonces me doy cuenta de él, ha estado desnudo todo este tiempo, su miembro roza descaradamente mi trasero, de repente siento que se aleja de mi cuerpo pero no por mucho tiempo porque sorpresivamente sus manos separan mis nalgas y su lengua lame tranquilamente mi entrada, no puedo evitar sobresaltarme y querer huir pero el sostiene con fuerza mis caderas, su lengua se adentra con más fuerza en mi ahora resbalosa cavidad y desliza ese resbaloso trozo de carne por toda mi columna vertebral, yo dejo salir mis gemidos descaradamente, ya no puedo contenerlos. Me cubre con su cuerpo y una de sus manos me abraza por la cintura, la otra se dirige a mi boca y yo casi por instinto lamo sus dedos hasta dejarlos resbalosos entonces introduce dos en mi parte trasera, moviéndolos en círculos, abriéndose paso en mi interior, el dolor es indescriptible pero aumenta cuando introduce un tercer dedo, “Junsu… Junsu” me dice al oído, como queriendo calmarme, su mano aprisiona mi cintura y me atrae con fuerza hacia su cuerpo casi sofocándome. Continúa mordisqueando y lamiendo mi espalda, de cierta manera logra que me relaje un poco, “Por favor perdóname, pero prometo que va a gustarte” saca sus dedos de mi interior y siento como introduce su miembro lenta y dolorosamente en mi “So tight” susurra en mi oído. Gimo como suplicándole que se detenga, mis lágrimas afloran de nuevo, el se queda inmóvil dentro mío, sigue tratando de tranquilizarme pronunciando mi nombre mientras me besa tiernamente y lame cada parte de mi cuerpo que le es posible, parece que funciona porque me acostumbro un poco a su intromisión, después de unos segundos comienza a moverse, lentamente desliza su miembro dentro de mi, muy…muy lentamente, luego aumenta la velocidad de sus embestidas, siento que me parto en dos. La habitación se llena de sonidos de sexo, gemidos, mis gritos ahogados que ya no sé si son de dolor o placer, sus ronroneos, quiero gritar el nombre de quien me está poseyendo, de quien se está llevando mi virginidad, “¡Quiero saber cómo se llama este extraño de una vez por todas!”. Su mano deja de apretarme contra su cuerpo, su miembro palpitante sale de mi interior, siento como en un ágil movimiento me voltea, “quiero verte…” me dice… ahora mi espalda está contra la cama, levanta mis piernas y las lleva a sus hombros me penetra de nuevo, rápido, fuerte y viril mientras besa mis rodillas, yo me llevo las manos al rostro, debo estar de mil colores, sus embestidas continúan, ahora más lentas, pero más profundas, no sé que es lo que acaba de tocar dentro de mi, pero creo sentir el cielo “Más... más fuerte…” le digo entre gemidos, él obedece y sucede de nuevo, su mano va hacia mi sorpresivamente erecto miembro, lo estruja con habilidad mientras me penetra tan rápidamente que escucho como la cabecera de la cama rebota contra la pared. Se inclina para besarme mientras las embestidas se hacen más profundas, luego más rápidas, yo jalo su cabello y acaricio sus orejas (esto no deja de parecerme enfermo, peligroso… extraño) no sé que es lo que hace dentro mío, pero siento que voy a explotar, muerde mis pezones con sus afilados dientes, sus labios dibujan siluetas amorfas en mi vientre, no puedo soportarlo más, me causa sensaciones que no creí podría llegar a experimentar, me aprisiona en sus brazos mientras me enviste con fuerza, de repente siento como mis músculos se tensan alrededor de su erecta y palpitante hombría, me vengo entre nuestros cuerpos al tiempo que grito obscenidades y gimo como una golfa. Segundos después, su cálida semilla dentro de mi y la manera en la que me aprieta contra el mientras pronuncia mi nombre, me dicen que ha llegado al orgasmo, respiro con dificultad, jadeo incontables veces y el hace lo mismo. Reacciono un poco cuando veo que lame el semen esparcido en mi estómago “Su…” dice dulcemente y me besa con renovada lujuria yo comienzo a llorar, no sé si de felicidad, cansancio, sorpresa o dolor, tal vez todo junto, después de todo ha sido mi primera vez… y con un completo desconocido. El sonríe y lame mis lágrimas, acaricio su rostro, sus negros cabellos despeinados y lo beso nuevamente, de no ser por lo que acaba de pasar… pensaría que estoy soñando (o alucinando cañonsísimo) “que lindas orejas tiene, es realmente hermoso…” pienso mientras cierro los ojos y suspiro pesadamente. Casi olvido que sigue dentro de mi cuando con lentitud sale y me abraza contra su pecho, murmura en mi oído algo que no puedo entender y me recuesta sobre su pecho, el cansancio me invade “Duerme…” me dice con su voz ronca y mientras me acurruco boca abajo en sus brazos siento las vibraciones de su ronroneo y su mano acariciándome la espalda. Algo parecido a una pluma hace cosquillas en mi mejilla, abro los ojos y veo una larga cola blanca con una mota negra en la punta... “Así que también tienes cola… ¡Que lindo!” murmuro mientras peleo por no ceder a la pesadez de mis párpados, mi vista está borrosa por el sueño, pero puedo ver su linda sonrisa… no puedo más y al fin me duermo rendido.

***


La mañana siguiente despierto cansado, esperaba encontrar a mi misterioso visitante junto a mi “¿Acaso eso fue un sueño?” me estiro y el dolor en mi espalda baja me dice que de sueño no tuvo nada. Mi madre toca la puerta de mi cuarto “Es tarde, levántate, vamos a visitar a la señora Park, salimos en 15 minutos” dice desde el pasillo y sólo atino a responder con un grito ronco… “además estoy ronco de tanto gemir anoche…” como puedo me levanto y me pongo lo primero que encuentro, bajo y la verdad no tengo ganas de comer nada así que voy directo al auto y una vez en el asiento trasero ni siquiera peleo con Junho como de costumbre. Sigo algo ausente, tratando de asimilar lo que ocurrió en mi habitación anoche…

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Llegamos al hospital, yo sólo sigo a mi familia hacia la habitación de la Señora Park y esperamos afuera, una enfermera les indica a mis padres que su familia está en la sala de espera y vamos hacia allá para saludarlos. Yo sigo en mi propio mundo cuando los veo… según yo eran cuatro personas, la hija de la Sra. Park, su ex esposo y sus dos hijos. Pero sólo veo a quienes supongo son la hija y uno de sus nietos.

“Él es Ricky, mi hijo menor, Micky, el mayor está con su abuela, si quieren pueden ir y verlos mientras yo platico con sus padres”, dice la hija de la Señora Park dirigiéndose a Yunho y a mí con una sonrisa. Obedecemos y vamos hacia el cuarto 9096 como nos dijo la enfermera. En el camino Ricky nos cuenta que se llama Yoohwan pero prefiere que lo llamen Ricky y el nombre de su hermano es Yoochun pero le gusta más que lo llamen Micky, no puedo evitar notar que tiene un acento extraño. Mientras caminamos tengo la sensación de haberlo visto antes, su rostro se me hace familiar, tengo un extraño presentimiento. Antes de que lleguemos a la habitación la puerta se abre, veo salir a un chico alto, delgado, de cabello negro y despeinado, piel pálida, sus labios son intensamente rojos, sus ojos… son extraños… “Esos ojos… “ mi corazón late a mil “Oh por dios… esos ojos” no sé si correr a abrazarlo o huir del lugar, el camina hacia nosotros, son una sonrisa encantadora, me extiende su mano “Soy Park Yoochun…” dice mientras estrecha mi mano “ese tacto frio” pienso mientras lo veo como si se tratara de un sueño… creo que me estoy mareando “Tú debes ser Junsu, la abuela me habla mucho de ti por teléfono” dice mientras sonríe de nuevo. “¿Qué pasó con tus orejas… y tu colita?” me encantaría preguntárselo, pero me es imposible, todo se pone borroso, escucho la voz de Junho llamándome a lo lejos mientras unos fuertes brazos me sostienen “¡Junsu, Junsu!... ¡Shit, parece que se desmalló, vayan por ayuda! “ Lo escucho llamarme y hablar muy muy lejos… supongo que estoy sonriendo como imbécil…al menos al fin se su nombre. Yoochun…

Fin