KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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Memories


Título: Memories
Autor: Aghna
Pareja: Jaemin
Género: Angst, Lemon, Incesto, Universo alterno
Extensión: Two Shot
Estado: Terminado

Reseña: Porque esta noche de invierno frente a la chimenea me llegan aquellos recuerdos que tengo desde que  te conocí, porque desde ese día mi vida no fue igual

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We found love


Título: We found love
Autor: Pato_YJ
Pareja: YunJae (Yoosu, Changminho, Sichul, no se si pueda inspirarme con ellos pero lo intentare)
Género: Angst, MPreg, Universo Alterno,  Lime
Extensión: Proceso
Advertencia: Violencia, abuso de algún personaje
Reseña: En esta era las mujeres no pueden concebir, solo los hombres pero no cualquier hombre solo aquellos que tienen su cuerpo desarrollado de diferente forma (o mejor dicho mas evolucionado), siendo que son los hombres contados los que pueden embarazarse son el tesoro mas importante de  hombres, son presas de la codicia y deseos. Aquel que posea un chico con ese don puede tener el poder en sus manos de manipular a su propia gente, puesto que la humanidad esta envejeciendo, avecinando así el fin de la humanidad. 
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Darkness

Título: Darkness
Autor: ChooseyLover17
Pareja: Principal: ChunJae Leve y/o mención de: SuJae, YunJae, HoMin
Género: Universo Alterno, Lemon.
Estado: Proceso. 
Advertencia: Muerte de un personaje. 
Reseña: Un destino entrelazado gracias a una persona implicada que existía antes de que Jae naciera. YooChun no podrá evitar sentir deseos ante JaeJoong. . . Aunque este mismo, tampoco pueda revertir sus deseos por aquel demonio danddy. 
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Kiss in the rain between the darkness

Título: Kiss in the rain between the darkness.
Autor: @jaeamour
Pareja: Jaemin
Género: Universo alterno.
Extensión: One shot.
Advertencia: Violencia
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El concreto golpeó duro contra sus rodillas. Aunque no podría doblar el pantalón de mezclilla para revisar, sabía que seguramente se habia raspado y estaba sangrando.


Quizás por el escozor, o por la mancha ahora marrón en la oscura tela mojada…
Sin embargo no tenía otra opción más que correr por su vida, no sabía si tenía una bala en el brazo o si solo habia sido un roce.


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11 pm.
Sabía que esta noche habría problemas al encontrar el departamento, donde vivía, en completo silencio. El hedor a alcohol…entonces su padre estaba ahí.


“¿Por qué regresas?” Habia pensado lleno de rabia e impotencia. Su padre era un criminal, ¿no debería estar matando a tiros a otro líder para conseguir otro lugar donde vender sus porquerías?
De todas las noches habia elegido precisamente esta para aparecerse.


Vale, aun podía recuperar su mochila para irse a algún callejón a estudiar para el examen de mañana, si lo pasaba podría apostar a una universidad lejos de ahí. Y eso era su oportunidad para librarse de su apestoso padre y su patético hermano menor, que seguramente habia huido cuando vio llegar al viejo en este estado.


Changmin hizo una mueca de repulsión cuando pasó por la sala, evitando pisar el brazo extendido sosteniendo una botella, del hombre que roncaba tirado en el suelo.
“Si lo despiertas estas muerto, Changmin.” Se dijo a sí mismo, al ver la pistola sobre la mesa baja de la sala.


Llegó a su habitación, rápidamente cambió sus zapatos escolares por las zapatillas deportivas, se colgó la mochila al hombro y cogió un paraguas por cómo veía la noche.
Tuvo que reprimir un grito de puro terror cuando abrió la puerta y lo vio ahí con los ojos enrojecidos.


“¿A dónde crees que vas? ¿eh?” susurró con la voz ronca y un maloliente aliento.


Hizo todo lo posible por no vomitar sobre él. De ese padre un tanto estricto que tenia a los seis años no quedaba nada, un asqueroso demonio era lo que estaba frente a él.


“Eh.. yo solo iba a…”


“¿Dónde está Taemin?” Le interrumpió.


“No sé.” El hombre le tomo bruscamente de la cabeza, aventándolo de regreso a la habitación. “¡No sé, te digo, déjame!”


“Ese hijo de puta, ¡no lo escondas o también te irá como él!” Cuando lo soltó, Changmin pudo verlo, el arma en su mano izquierda. El nunca habia intentado… nunca… quizas en el pasado él los golpeara pero eso habia sido hasta que ellos fueron capaces de defenderse. “Esta vez llegaron muy lejos.” Siseó.


“Yo no hice nada.”


“Ese mocoso no es tan alto como tú. Solo tú podrías haberlo ayudado a alcanzar el dinero.”


“Yo no sé donde guardas tu asqueroso dinero. Prefiero morir de hambre.” Él, aunque más bajo que Changmin, le golpeó con el puño cerrado directo a la mejilla.


“¿Quieres pasarte de listo?” Se le desenfocó un ojo en un tic, también estaba drogado. “¡Ustedes malditos desagradecidos! ¡¿Cómo se atreven a robarme?!” Pateó su estomago con saña. Su respiración agitada, el hombre despeinó sus cabellos, lleno de frustración e ira y se golpeó contra la pared. “Van a matarme, ¡por su culpa!”


Changmin tirado en el suelo repentinamente recordó algo.
“Hey, ¿ que estas haciendo ahí?”


“Nada que te interese, déjame en paz.”


“Taemin…” Changmin vio como su hermano llevaba una maleta deportiva. “¿Qué llevas ahí?”

Es mío” le dijo cortante. “Yo tengo mis propios medios para desaparecerme”



Eso habia sido hace casi seis meses.


Parece que hoy finalmente pudo escapar. Pensó con cierto alivio hasta que alguien lo tomó de los cabellos con fuerza obligándolo a ponerse de pie.


“Ustedes siempre estuvieron juntos en mi contra, lo sabía. Ladrones, ladrones, ladrones ¡Voy a matarlos!”




Y con eso comenzó a golpearle una y otra vez, hasta que Changmin casi sentía que vomitaba la sangre. Lo empujó y cayó en la cama, su cabeza retumbaba al punto en que no escuchaba los gritos roncos y endemoniados.


Eso era todo, si no hacia algo, él terminaba aquí. Muerto. Patético, y asesinado. Ya podría ver los titulares de las noticias.
Shim Changmin, uno de los primeros estudiantes de la prestigiosa escuela Shinwa, asesinado por propio padre.
¿Cómo reaccionaría Jaejoong hyung? El chico que le sonreía cuando iba a recoger a su hermanita.


Changmin venia observándolo desde hacía meses, hace varias semanas habia podido hablar con él y , justo ese día , habia conseguido por fin su número.






De alguna otra forma ese pensamiento le hizo regresar a la realidad, reaccionar antes de que el mayor apuntara.


Dio media vuelta sobre la cama, y alcanzó el jarrón lado a la mesa de noche,. Se lo arrojó a la vez en que se ponía de pie. Solo pudo hacerle pequeños cortes en el rostro, pero al parecer le habia dado a un ojo también.


El arma cayó al piso, Changmin no perdió el tiempo y la recogió. Por un segundo consideró regresar y dispararle, pero no se atrevió. Además, ya habia llegado a la sala.


Hasta que escuchó otro disparo, y el insoportable dolor llegó después..


Por supuesto, ¿una sola pistola para un narcotraficante? Qué ingenuo, Changmin.


Salió, e intento trabar la puerta, pero no pudo. Estaba demasiado desesperado como para idear algo útil que no fuera escapar.


Solo habia logrado tomar las llaves del auto, aunque no sabía conducir, al menos el no podría alcanzarlo.


Ellos vivían en la planta más baja del edificio pero no podía esperar un elevador. Bajó por las escaleras de emergencia.


“Rápido, rápido, rápido pero no caigas” murmuraba para sí, intentado no pensar en el dolor de su hombro.


Salió por el estacionamiento a la calle en completa oscuridad, el cielo nublado. Ni siquiera estaba el guardia para ayudarle.


Ahora estaba solo, solo y la lluvia que parecía burlarse de él diciéndole cuando golpeaba el cemento de las calles, y el sonido de sus pies al correr: ¡Soy lo único que faltaba para que ahora si nada pueda ir peor!


Llegó a un callejón, afortunadamente con una salida.


Se sentó, medio ocultándose en un bote de basura. Metió la mano al bolsillo de su pantalón para guardar la llave cuando sintió algo.


Era un pequeño pedacito de papel algo húmedo. Lo sacó, la tinta estaba diluyéndose pero los seis números aun se notaban.


Este no era precisamente el motivo porque el que te dan un número cuando conoces a alguien, pero no tenía a alguien más ahora.


Visualizó una caseta telefónica a cierta distancia. Respiró hondo, cuando sintió cierto liquido caliente bajar por su brazo, se puso de pie y corrió hasta ella.


“Por favor, por favor. Alguien conteste.” Changmin marcó el número con dedos temblorosos. Estaba a punto de desmayarse , seguramente por la pérdida de sangre y sentía que su cabeza estaba a punto de estallar.


“¿Hola?” Changmin tomó el auricular con las dos manos, ansioso. Reconocía esa voz y de una forma u otra le hacía sentirse peor. Él no merece que le metiera en sus problemas. “¿Hay alguien ahí?”


“S-soy Changmin.”
“¡Changmin! Hola, no creí que bueno… ¿Cómo estás?” Sonaba tan tranquilo y feliz…¿Cómo se atrevía a llamarle?


“Necesito ayuda” suspiró. “Por favor, creo que tengo que ir al hospital.”
“¿Qué tienes? ¿Dónde estás?”


“Creo estoy en Handong. Por la avenida principal. Frente a mí esta esa librería con nombre en chino” susurró.




“S-es donde está. No te preocupes, voy para allá. Sólo no te muevas de ahí” Changmin asintió débilmente, se dejó caer.


Presionó la herida. No podía mantenerse despierto.
“Al menos escuché su voz por última vez” susurró, el labio partido le escocía.
Cerró los ojos.
*
*
*








Sintió el pinchazo de una aguja en el antebrazo.
“Es la ultima transfusión. Es un chico afortunado.” Escuchaba. “No necesitó operación, solo algunos puntos”


“Muchas gracias.” Esa voz… Jaejoong. Intentó abrir los ojos pero pareciera que le pesaban una tonelada.


“Debo irme, cualquier cosa, el botón llamara a una enfermera” Una puerta cerrándose.


Sintió que acariciaban su frente, ese tacto le hizo suspirar. Como si le dijese que todo estaría bien de ahora en adelante.


Poco a poco consiguió quedarse dormido, esta vez en paz, sintiendo esa cálida mano despejar su frente y después un beso.


No está muy seguro pero, podría decir que durmió con una sonrisa.
*
*


Todo estaba en completo silencio. Únicamente el aparato que marca los signo vitales como en las películas hacia bip bip bip. Sería una buena broma si repentinamente el sonidito se prolongaba indicando su propia muerte.
Después de todo, quizas era un poco gracioso.


No sabia que ya tenia los ojos abiertos hasta que vio aquellas líneas verdes subir y bajar en zigzag.


Se reincorporó poco a poco, volteó al lado opuesto, en la ventana. Por donde los rayos del sol se filtraban por las cortinas color beige.


La imagen le conmovió, hasta el punto de querer levantarse y estrecharlo entre sus brazos.


Era Jaejoong, abrazaba una revista y con la frente casi pegada al pecho dormía en una posición demasiado incomoda. Se habia quedado toda la noche con él, los supo por las ligueras manchas negras alrededor de esos ojos tan bonitos.


Aquellos que lentamente comenzaron a abrirse, el mayor bostezó un poco mientras se estiraba. Estaba a punto de ponerse de pie cuando finalmente vio a Changmin despierto, que le contemplaba con una sonrisa.


“Estas aquí” Jaejoong se paró y fue hasta tomar su mano. “Muchas gracias por ayudarme. No somos ni siquiera amigos y…”


“Los amigos se ayudan ¿entonces lo somos, no?” El pelinegro le sonrió mientras peinaba los cabellos desordenados de Changmin.


“Gracias…” pero repentinamente recordó esa noche. “¿Cuánto tiempo dormí? Y.. ¿y él?


“Casi tres días.” La expresión de Changmin cambió. “Tranquilo, está bien. Perdiste mucha sangre. Y en cuanto a ese señor… vino a buscarte apenas llegamos. No paraba de repetir que necesitaba el dinero, o si no lo matarían. Aun traía la pistola en la mano ¿Qué clase de sujeto es? Por supuesto está en la cárcel.”


“¿Papá en la cárcel? ¿Al fin?” Changmin nunca habia estado tan aliviado en toda su vida.


“¿El era tú…? Por dios, Changmin, yo denuncie lo que te hizo a la policía. No volverá a salir...” Jaejoong estaba sin palabras. ¿Su propio padre? Golpearlo de esa forma. El mismo tuvo que controlarse para no lanzarse encima del sujeto.


“De verdad, no sabes… cuanto te lo agradezco” Se le quebró la voz, las lagrima bajaban sin intención de detenerse.


“Changmin…” Jaejoong lo abrazó delicadamente, acariciándole la cabeza. “Ahora todo a estar bien, te lo prometo. Puedes quedarte conmigo el tiempo que quieras ¿sí?”


El menor asintió en el abrazo, aferrándose a la suave tela del suéter de Jaejoong.
*
*
Habia pasado un mes desde entonces. El lujoso departamento donde vivía ese infierno habia sido destruido por esas personas buscando al padre de Changmin.


A Changmin no le importaba si seguía vivo o no, solo no quería volver a verlo.


Habia conseguido un pequeño departamento para estudiantes donde quedarse y un trabajo de medio tiempo, Jaejoong todos los días le llevaba el almuerzo y comían juntos.


Jaejoong prácticamente se habia encargado de él. Y se habían llevado tan bien que de verdad creía estar enamorado, si las mariposas y los sonrojos cada vez más continuos no se equivocaban.


“¡Changmin, llegué! Traje más verduras, pero le puse algo de picante” Jae dejó las cosas sobre la mesa y se dejó caer en el sofá boca abajo. “Oh, estoy tan cansado.” La lluvía lo habia atrapado cuando venia hacia acá, su camisa esta mojada.


“¡Hyung!” Changmin se dejo caer sobre su cuerpo, escondiendo su rostro en la espalda aspiraba ese olor a vainilla tan indispensable para él. “ ¿Sabes quien fue aceptado en tu universidad?”


“No y no quiero saber. “ Murmuró cerrando los ojos, fingiendo tener sueño.


“¡Hey!”


“Oh, es broma. Claro que fuiste tú. Nuestro Changmin es muy inteligente, por supuesto. Pero me estas aplastando”


“Creí que te alegrarías más” El menor fue hacia las bolsas sobre la mesa y empezó a destapar los contenedores con la comida aún caliente.


Jae se acercó y beso la frente de Changmin aprovechando que estaba un poco inclinado. Era un habito que habia adquirido estas semanas y al más alto parecía no importarle. “¿Cómo podría alegrarme aun más de lo que estoy desde que te conocí?” Le dijo en un tono bajo.


“Esa es mi línea” Changmin murmuró, algo apenado.


“Entonces la mía es: te quiero” Jae sonrió y no pudo resistirse a esa expresión de completa sorpresa, que besó sus labios.


“Cambió la mía por te amo” susurró en sus labios, mientras esta vez él le besaba.

Sonata

Título: Sonata. 
Autor: Kodami 
Pareja: JaeMin, 
Género: Universo Alterno. 
Extensión: Oneshot. 
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Los larguísimos dedos de Jaejoong reposaron sobre las teclas del piano sin cuidado alguno, arrancándole extrañas notas al pesado instrumento, se sentía cansado de estar todo el día frente a esas teclas blancas y negras, siendo regañado por una estricta profesora que siempre encontraba algún defecto en su ejecución, que no permitía a su cabeza moverse cuando las notas eran mas intensas, cerro de golpe la tapa y salió rápidamente del salón donde sus clases eran impartidas, camino rápidamente acomodando su ropa mientras mascullaba alguna maldición contra su vieja maestra.

Cierto día, debió presenciar una clase muy especial, en medio del salón una alta mujer sostenía un violín, ella se erguía majestuosa mientras un niño mas bajo que el estaba de rodillas frente a un contenedor, el se acerco con la actitud fría que solía tener, mirándolo por sobre su hombro con tanta altanería como le era posible, nunca había estimado al violín como una disciplina complicada, todos los instrumentos parecían perder su complejidad junto al piano, pero ese pensamiento cambio en cuanto vio las enrojecidas manos de ese niño entre el hielo, su rostro no dejaba ver ninguna emoción su molestia era solo evidente a través de las comisuras de sus labios que se elevaban levemente. Jaejoong tomo asiento junto a su maestra justo frente al joven violinista con manos enrojecidas por el frio, sus labios se apretaron cuando rasgo las cuerdas en un movimiento enérgico logrando que las notas llenaran el aire en una melodía llena de fuerza y emoción, Jaejoong apenas era consiente de que estaba sentado en la orilla de su silla, mirando como los largos y aun pequeños dedos se movían con pericia sobre las cuerdas, aplicando mayor o menor presión sobre ellas para lograr que ese instrumento liberara extraordinaria música. Cuando la pieza acabo, el silencio reino unos segundos antes de que el hiciera una reverencia y los aplausos estallaran, sus miradas se conectaron largos segundos antes de que el chico de piel canela se retirara.

Esa misma noche, Jaejoong había metidos sus propias manos en una cubeta con hielos, esa misma noche Jaejoong decidió que el violín era decididamente mas difícil que el piano, que tener una de sus manos fuertemente atada a la espalda durante los primeros años de practica para poder desarrollar las habilidades que todo buen pianista debe poseer no era nada comparado con el frio que congelaba los delicados huesos de sus delgados dedos, intento cerrar su mano y mover sus dedos pero era doloroso, sonrió entre molesto y alegre, quizás, ese pequeño niño de piel canela podría entender su molestia contra los métodos de enseñanza de sus maestras.

Jaejoong había pasado media hora golpeando la misma tecla, con la mirada perdida en la puerta y una composición a medio terminar, su mente estaba vacía y al mismo tiempo llena de pensamientos inconexos que no ayudaban a su concentración ni mucho menos a su composición, su dedo cambio a la tecla del costado, llenado la habitación de un sonido mas agudo, luego de un minuto cambio a la siguiente tecla y así siguió inconscientemente hasta que sus dedos encontraron el final, la dura madera lo hizo girar su mirada para encontrarse con esa persona que hacia varios años atrás había conocido, este lo miraba con intensidad, sosteniendo el estuche de su violín con fuerza. Ninguno dijo nada, sus miradas permanecieron fijas la una en la otra incluso cuando Jaejoong se hizo a un lado para darle espacio suficiente al otro en el banquillo.

-Me preguntaba si podías enseñarme. Sus palabras salieron repentinamente, sus labios se torcieron en una media sonrisa.

-Escribiré algo que puedas tocar, algo que puedas aprender rápidamente mientras aprendes. Algo se ilumino dentro del pianista, arrancando la hoja que había garabateado anteriormente comenzó en una complemente limpia una melodía sencilla que podía ser seguida por cualquiera que deseara tocar aquel pesado instrumento, solo le tomo un par de minutos acabar una corta y sencilla sonata. Partió enseñándole las teclas y las notas de cada una de ellas, ya que el otro era también músico fue mucho mas sencillo, luego, ambos concentrados en la partitura comenzaron a tocar, las manos pálidas guiaban las morenas con cuidado y lentitud por sobre las teclas.

-Se te da muy bien. Dijo mientras el ritmo cambiaba.

-Gracias. Fue la sonriente respuesta al alago, cuando la pieza termino ambos se miraron sonriendo, pero esa sonrisa no perduro mucho, comenzó a disminuir conforme se perdían en los ojos del otro hasta que acabaron besándose por sobre las teclas, la débil espalda de Jaejoong acabo contra ellas haciendo gemir al piano en acordes dolorosos, mientras la intensidad aumentaba el piano se ocupaba de llenar el lugar de sonidos sin ton ni son, cuando se separaron, los dedos del pianista acariciaron una marca en la quijada del otro.

- Tu violín se pondrá celoso si me besas frente a el, el ya te ha dejado una marca, le perteneces. Susurro acariciando la marca oscura que la almohadilla del pequeño instrumento dejaba en aquellos que se le dedicaban en cuerpo y alma.

-¿Tu piano no lo hará? Fue a respuesta.

-No, los pianos son diferentes de los violines, a ellos les gusta tener a muchas personas por eso no los marcan. Volvió sobre sus labios, mordiendo ligeramente entre cada beso la delicada piel del chico moreno.

-Mi nombre es Changmin.

.Soy Jaejoong. Se presentaron mutuamente entre besos y caricias por sobre la ropa. Jaejoong era un muy buen pianista, amaba hacer música, presentarse ante muchas personas y poder transmitirles la pasión, felicidad o tristeza que habitaba en su corazón, pero mientras sus manos entraban en contacto con la piel canela de Changmin decidió que su instrumenta favorito era aquel chico y nadie mas podría escuchar las bellas notas que escapaban de su boca mientras sus dedos paseaban por su cuerpo.

No escupas al Cielo

Título: No escupas al Cielo
Autor: Kitty Jung
Pareja: YunJae
Género: Universo Alterno, Humor, Lemon
Extensión: Oneshot
Advertencia: Posible mala narración u3u xD
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Él siempre supo, siempre se lo dijeron "No escupas al cielo", si lo sabía cómo era que se le olvido por completo? bueno, tampoco hizo mucho caso a esa frase toda su vida, en realidad, no la acababa de entender, claro, hasta ahora, porque rayos no se lo explicaron mejor? porque no le dijeron que significaba que si su lengua se pasaba el destino se encargaría de darle una lección? y eso que tuvo suerte en realidad, estuvo tentando al destino mucho tiempo al decir "No, yo nunca me voy a enamorar" o "No, imposible, yo nunca voy llorar por alguien" o ahora la que precisamente le estaba torturando "No, yo nunca me voy a poner un traje de maid" y Oh! por Dios! que el destino si estaba jugando con él en este mismo momento.

Pero para que entiendan todo mejor, aquí va un pequeño resumen de lo que paso. Como siempre, parte de la culpa la tienen esas personas que se hacen llamar tus amigos, fue una noche de sábado como muchas otras, estaban en un bar, tomando algunos tragos y las risas se dejaban escuchar por todo el lugar.

- Hey! hey! chicos... qué tal si jugamos a algo? - la enorme sonrisa en el rostro de Yoochun le dio un mal presentimiento, era que haga caso a ese presentimiento y salirse del juego, pero por Dios! que la bebida ya estaba en su sistema y todo era bienvenido.

- Bien! juguemos, cual es el juego? - habló el menor de todos Changmin, que por más sorprendente que sea, era el que más aguante de todos tenía, lo que probablemente no sea bueno para él, ya que terminaba por cuidar y recoger a todos, o por lo menos, al que siempre terminaba por recoger era a Jaejoong.

- Bueno, para este juego se utiliza un solo dado -mientras explicaba, empezó a colocar 6 vasitos en fila en la mitad de la mesa- ahora, cada uno tendrá un turno, por ejemplo yo empiezo -agarro el dado y lo lanzo sobre la mesa, salió el número 5- ahora dependiendo que número te salió tomas el vaso, en mi caso sería el vaso 5-toma el vaso- y tienen que servir en el vaso la cantidad que ustedes quieran- el sirvió la mitad del vaso- ahora....-pasa el dado a Changmin que estaba a su lado derecho- te toca a ti, si te sale 5 debes tomar todo lo que serví y si sacas otro número debes servir lo que tu quieras y así sucesivamente....- terminó con una sonrisa, en realidad este juego estaba hecho para que todos y cada uno tome (Es verdad, yo jugué xD)

Changmin tomo el dado, lo lanzó y sacó 3, agarro el vaso 3 y sirvió todo el vaso, Jaejoong ya estaba tragando duro, estaba seguro que de esta no se iría sano y salvo.

Y así sucedió, por azares del destino, Jae solo sacaba los vasitos que estaban cargados, así que dentro de poco terminó más que feliz fue ahí que su gran bocota le causo el lio en el que ahora está metido.

- 2 por favor, 2! -rogaba Jaejoong mientras movía el dado dentro de su mano

- Boo... con tu suerte, toda la noche, apuesto que sacarás el 6 - habló Yunho quien también ya se encontraba subidito de tono.

- Te apuesto Yunnieee...-alargó su nombre mientras se acerca a su amigo, invadiendo su espacio personal, claro que ahora, con todos así más que felices, no tenía mucha importancia- a que sacaré 2 ...

- Esta bien... que apuestas? - Podía culpar al alcohol ingerido, pero el tono con el que había hablado, hacía sonado muy seductor- Que te parece si sacas 6 mañana irás a mi departamento, tengo un traje que te vendrá perfecto....

- Acepto Yunnie! solo porque sacaré 2! - con toda la confianza del mundo y sin saber que el destino estaba con ganas de jugar, lanzó el dado y bueno...- Nooooo!!!! -gritó cómicamente, todos empezaron a reír! incluso parecía que hasta el mismo dado reía al mostrar gloriosamente el 6.

- Te espero mañana temprano Boo...-le guiñó el ojo sonriendo disimuladamente, sonrisa que no pasó desapercibida para el menor quien no tuvo muy buena vibra.

Y así fue señores y señoras que termino por despertar temprano cuando en realidad debería estar durmiendo todavía, pero hey! Él simplemente sabe que si pierde una apuesta debe pagarla, y ahí estaba en el departamento de Yunnie Bear quien también se encontraba con una resaca de los mil demonios!.

- Me parece excelente Boo que sepas cumplir…. Espera un momento – Jae tan solo lo miro con cara de WTF ahora no te conviene molestarme Yunho! La cabeza esta que se me revienta, si, todo eso con tan solo una mirada penetrante de los bellos y oscuros ojos del mayor- Bien, bien… aquí esta…!- la sangre de Jae se heló literalmente, Dios que ya no volvería a hablar de mas…

- De donde sacas esas cosas Yunho… - el bello y delicado rostro del mayor se enrojeció un poco, como pudo aceptar tal desafío? – Yunho no me pondré eso…- aunque en realidad sabía que tenía que hacerlos

- Mira Boo… tengo el estudio muy desordenado, así porque no te pones esto y empiezas con la limpieza? – la sonrisa en los sensuales labios del moreno era radiante que hasta podía opacar al mismo sol obvio que eso fue bastante para dejar embobado al mayor.

Bien, solo quedaba una cosa que hacer, y era terminar con este sufrimiento lo más antes posible… El pelinegro tomó ese traje de maid, que consistía en un vestido, por demás corto que probablemente le costaría mantenerlo decente, más una blusita blanca pegada al cuerpo, las medias hasta los muslos y unas zapatillas negras, y para colmo y como si Yunho solo quisiera jugar con el, un par de orejitas de gato negras, definitivamente este sería uno de sus peores días, sin contamos con el hecho de que se encuentra con una resaca del otra mundo.

Tomo el dichoso traje y entró al baño bajo la atenta mirada del moreno, que esperaba que se cambiara delante de él?, aunque esa idea le resultara totalmente tentadora, no haría nada hasta saber que era lo que el moreno sentía por el, aunque eso de las definiciones no eran de su gusto, porque el tampoco sabía que era lo que sentía por el más alto moreno sexy, lo único que sabía era que definitivamente, y vulgarmente dicho, le tenía ganas! Muchas ganas!.

Salió del baño y para su sorpresa y algo de alegría, Yunho no se encontraba ahí, suspiro pesadamente mientras tomaba uno de esos plumeros para empezar con la limpieza de su dichoso estudio.

- Cómo si lo ocupara….- refunfuñó mientras se adentraba al lugar, no basta decir que la barbilla de Jaejoong llegó hasta el piso, ese lugar estaba completamente limpio!

Cuando quiso darse vuelta para salir del lugar escuchó el sonido de una puerta cerrarse, y no solo cerrarse, si no cerrarse con llave, trago duro mientras volteaba y lo que esperaba estaba ahí con una sonrisa retorcida en sus labios.

- No sabes cuantas veces soñé con este momento Joongie….- era su imaginación o la voz de Yunho se escuchaba endemoniadamente sexy?

- Que haces Yunnie, este lugar está totalmente limpio, voy a cumplir lo que dije ayer así que porque no empiezas a decirme que es lo que quieres que haga? – se mordió la lengua, como es que en estas situaciones le salía una oración por demás tentadora?!, es que no pensaba antes de hablar?... debía mejorar eso definitivamente.

- Boo… hay tantas cosas que quiero que hagas que no se por donde empezar…- el moreno se fue acercando lentamente, y el mayor se quedó quieto en el lugar, primero que nada… una de sus fantasías se estaban haciendo realidad.

Finalmente el más alto llegó y se detuvo a milímetros de Joongie. Dios que empezaba a adorar esa sonrisa torcida en los labios de Yunho!.

No había mucho que decir, la situación, la forma en que juegan con las palabras, dándole un segundo significado, mayormente sexual, ni uno intento pedir permiso al otro, la tensión sexual entre ellos era como la gravedad, los atraía y cada vez, ya había aguantado mucho entre tanta coquetería, al fin se encontraban en esa situación y con el valor suficiente para continuar.

Sin darse cuenta ya empezaron a besarse, de forma tan fogosa y apasionada que logro quitar todos los pensamientos de su cabeza, lo único que sabían y querían era continuar.

Las manos de Yunho fueron a parar directamente al bien formado y por demás violable trasero de Jaejoong, quien gimió sensualmente entre el beso, esas grandes manos se sentían tan bien, era mucho más de lo que alguna vez había imaginado, y ahora daba gracias a ese traje, ahora era más fácil poder sentir las manos del moreno sobre su piel, y eso era tan excitante.

Para Yunho, Jaejoong siempre le había parecido tan extremadamente sexy que podía ser un pecado! Y estar ahí, tocándole de esa manera, devorando sus labios, en poco tiempo hizo que Yunho Junior despertara, y se encontraba ansioso de seguir, de cumplir su fantasía, cuantas veces en la vida podrás tener a Jae en un vestido de maid dispuesto a dejarse hacer de todo?!.

Y ahí estaba, sin la camisa, sin ropa interior, y la falda que no le cubría nada, sobre el sillón y con un Yunho totalmente excitado sobre el, las cosas habían avanzado tan rápido, que ahora se encontraba gimiendo sin control al sentir como el más alto lo preparaba, y es que todo eran tan apasionado que lograba que la vista de Jae se pusiera borrosa, ya quería sentir a su moreno.

- Yunnie… hazlo de una vez- Ya sabemos como es la voz de Jaejoong, imagínenla en medio de la excitación, pidiendo por más… ese fue el detonante para Yunho.

Agarro las deliciosas piernas del mayor, situándose entre ellas, colocando una sobre su hombro y la otra por su cadera, y empezó a penetrarlo, no sabía de donde encontraba la paciencia para no irrumpir de una sola estocada, pero algo era seguro, inconscientemente, Yunho no quería hacerle daño. Un gemido intenso le indicó que ya podía moverse, de hecho, las mismas caderas del mayor empezaron a moverse creando un movimiento que dejaba sin aliento al menor, quien agarró sus caderas de forma salvaje, y por Dios que eso le encantó a Joongie, y empezó con las embestidas, los gemidos y jadeos se dejaron escuchar por toda la habitación.

Yunho cayó rendido, y respirando entrecortadamente sobre un Jaejoong que no podía recuperar la respiración, eso había sido mucho mejor de lo que habían imaginado.

Los dos pensaron si alguna vez llegaran a hacer algo como lo que acababan de hacer, sería un momento incómodo, después de todo, sus sentimientos no estaban definidos totalmente, pero no fue así, se sintieron en confianza, como si hubiera sido lo más normal del mundo, y eso les agradaba, saber que no había presión, y en el fondo de su mente, tener en claro, que ellos definitivamente se amaban, hasta que se animen a decirlo, que tiene de malo practicar el sexo? Después de todo, se siente tan bien!.

- Nunca más voy a repetirlo, dos veces, esta vez en la ducha….- habló Jaejoong, otra vez tentando a su suerte, claro que lo hacía porque quería hacerlo.

Yunho simplemente hecho una carcajada antes de acercarse a besar a su hermoso y violable Boo.

- Deja que recupere un poco…

Jaejoong lo abrazó, estaba felíz, más que felíz.

FIN

Call Me Maybe

Título: Call Me Maybe
Autor: sangsanghae/Ale Jung
Pareja: MinSu (Changmin x Junsu), YunJae (Secundaria)
Género: Universo Alterno, Humor
Extensión: Oneshot
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Los fines de semana Junsu se dedicaba a hacer nada en realidad, leía un comic si le placía, sacaba a pasear a Xiahki cuando andaba de buenas, ayudaba a Junho con la ropa sucia si le entraban ganas aunque terminaran ambos empapados por su culpa. Incluso se daba el lujo de salir con alguno de aquellos chicos que seguido lo invitaban a cenar, aunque no estuviera interesado en ninguno de ellos, igual su amabilidad no tenía límite.

Este era uno de esos fines de semana en los que Junsu se sentaba en el sillón de su sala y leía un comic, aunque repetido, no le molestaba tener algo con que entretenerse. Varias veces el teléfono fue atendido por Junho avisándole de algún muchacho que lo invitaba a salir, contestaba amablemente, negando la invitación de una manera que hasta a su gemelo sorprendía.

– ¿Cómo puede ser que te llamen tantos? – Junsu levantó sus hombros dando a entender que incluso el mismo desconocía la respuesta. – Seguiré con el almuerzo.

De regreso a su sillón buscando donde había dejado su comic, no pudo evitar voltear hacia la ventana, un muchacho alto le daba una de las mejores vistas de su vida, con solo unos jeans rotos y la camisa amarrada a su cintura hacía la limpieza en el patio de sus vecinos. Y se preguntó quién era y porqué no lo había visto antes.
Un sonrojo apareció en su rostro al imaginarse esos delgados labios hablándole, diciendo su nombre.


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El chico de los jeans rotos al sentirse observado buscó con su vista de donde venía aquella intensa mirada, volteo a ver a la ventana que daba a la casa de los vecinos encontrándose con… nada. Sonrió con sarcasmo, sabía que había alguien ahí hace solo unos momentos y ese alguien lo miraba demasiado.


– ¡Iré a pasear a Xiahki! – gritó con la intención de que su hermano que estaba en la cocina lo escuchara. Salió al patio trasero y desató al perro, jalándolo con prisa.

– ¿Por qué tan de repen-… Ohh, ya veo – salió de la cocina a interrogar a su hermano, pero sonrió entendiendo al ver al muchacho de piel tostada a través del gran ventanal de la sala cortar el pasto del patio de la casa vecina. Regresó a sus labores tarareando una canción que había escuchado ayer en la radio.

Hey, I just met you.
And this is crazy.
But here’s my number.
So call me, maybe


Inhaló profundamente y caminó por la acera frente a su casa, dando pasos lentos fue acercándose a la casa de su vecino. Sentía su corazón latir demasiado rápido, apretó con nerviosismo la correa del can. Alentó sus pasos deseando pasar mucho más lento, ya había divisado al muchacho y su espalda sudada por la labor que realizaba; esa imagen lo hizo soltar un suspiro.

– ¡Junsu, cariño! Fin de semana y tú en la calle, eso sí que es una sorpresa – sintió sus piernas flaquear, el calor subir a su rostro y su mano hacerse puño. Justo frente a él había aparecido Yoochun, su mejor amigo, el cual le había arruinado su plan de hacer que el más alto se fijara en él.

Y no falló del todo, pues al escuchar el sonido de un cuerpo ser golpeado violentamente volteó solo para encontrar a su vecino con su puño alzado y alguien que no reconocía en el suelo. Sonrió sarcásticamente una vez más, como solo él podía y volvió a su trabajo viendo por el rabillo de su ojo como el muchacho del perro se iba maldiciendo al otro.

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– Junho, estoy harto de esa maldita canción – Junsu desayunaba mientras veía a su amigo Jaejoong y a su hermano limpiando la casa al ritmo de una pegajosa y repetitiva canción que daban en la radio. Su hermano no dejaba de cantar la canción mientras el de piel blanca le hacía secunda solo en los coros. – ¿A qué hora dices que Yunho hyung pasará por ti, Jae?

– Tres en punto, Ripped jeans, skin was showing ~ – Unos extraños escalofríos recorrieron la espalda de Junsu al escuchar esa parte de la canción. La imagen de su vecino el día anterior pasó por su cabeza y un sonrojo llenó su cara. – ¿Por qué no lavas su auto por mientras?

– No quiero… Si quiero, llenaré las cubetas – se levantó animado dispuesto a lavar el auto de su hyung y solo por esa vez agradeció que Yunho quisiera caminar a su trabajo y dejar su auto en la casa en donde Junho y él vivían pues quedaba cerca. Seguramente el muchacho de ayer estuviera ahí afuera.

– Debe ser el vecino – intervino Junho al ver la cara desencajada de Jaejoong ante las acciones de Junsu. El mayor solo pudo dejar salir un ‘Oh’ bastante bajito y sonrió emocionado.


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“¡Voltea por Dios!” Junsu se sentía feliz. Al salir de su casa, dispuesto a lavar el auto de su hyung se había encontrado con que el muchacho de ayer estaba ahí, arreglando el auto de su vecino, escuchando música por sus auriculares y una sonrisa en el rostro. Lucía muy sexy, y él no podía creer que se hubiera quedado prendado de un chico después de tanto tiempo de no tener esos sentimientos.

Sin embargo, no entendía nada, llevaba casi quince minutos tratando de llamar su atención moviéndose de vez en cuando, poniéndose de cierta manera para que lo viera pero nada funcionaba. Se estaba desesperando, de eso no había duda.

Miró hacía abajo, se había resignado a que el de piel tostada no lo mirara. Se quedó un rato así mientras quitaba el jabón del auto. Se sintió observado y levantó la mirada. El muchacho aquel lo miraba y le sonreía, su corazón se aceleró, su saliva se acumuló y tuvo que tragar duro. Levantó su mano con nerviosismo y la intención de saludarlo, sin darse cuenta una pelota de soccer ya se había estrellado en su adorable rostro.

– ¡Gooooool! – gritaron los niños que jugaban con aquel balón, pasaron a un lado de Junsu solo para recogerlo y se fueron corriendo cuando vieron al alto muchacho acercarse.

– Cielos, ¿estás bien? – una risa burlona salió de su garganta pero se preocupo de que el muchacho no despertara y se agachó a su lado. Con un poco de agua en sus dedos le salpicó y los ojos del mayor se abrieron despacio, luego con gran violencia se levantó golpeando la cabeza del otro chico con la suya.

– ¡Aisssh! Que duele… ¡Oh! ¡Lo siento! No quería hacer eso. – Sus manos fueron directo a la cabeza del recién agredido. No había sido su intención golpearlo, sus reflejos habían actuado más rápido, solo eso.

– Está bien. ¿Tú estás bien? El balón te dio duro – dijo riendo abiertamente y las mejillas de Junsu se colorearon.

– Si, gracias. Tu eres… – no podía mirar su cara, se sentía avergonzado y a la vez sorprendido por aquel chico que se le hacía tan apuesto. – ¿mi vecino?

– No en realidad. Tus vecinos son mis tíos, yo solo estoy de visita este fin de semana, me llamo Changmin. – le estiró la mano para que pudiera levantarse mientras le mostraba una encantadora sonrisa. Se sacudió los pantalones y le cedió su mano para saludarlo correctamente. – Regresó a casa mañana temprano.

– Oh… Kim Junsu – Estiró su mano recibiendo la del otro. Seguía nervioso y no sabía que más decir. Corrió a la cochera y sacó un marcador negro y aló la mano de Changmin, sorprendiéndolo repentinamente. Escribió rápidamente y escuchó como Yunho recién llegaba y se acercaba a la entrada de su casa.

– Sonará muy extraño pero marcame, ¿sí? Tengo que irme – apresuró sus pasos dentro de su casa empujando a Yunho fuera de ella en el camino.

Changmin sonrió y miró su mano. Sabía que era él el que lo miraba desde la ventana, que sacó a pasear a su perro y lavó el auto solo para mirarlo. Sin duda lo llamaría.

– Kim Junsu… – rió abiertamente y caminó hacía la casa de sus tíos.

Too popular to still be a virgin

Hola, me he demorado la vida en traducirlo y adaptarlo, aunque bueno más traducirlo ya que el cambio de palabras y contextos fue mínimo. ES UNA ADAPTACIÓN NO ES MÍO. Le pertenece a la fantástica kubrick. Amé el fic y aunque tiene lemon los sentimientos descritos son tan ASDASD que no me importó leerlo. ♥


Título: Too popular to still be a virgin
Autor: kubrick
Adaptación: kimmy_lin
Pareja: MinJae
Género: Universo alterno, Adaptación
Extensión: Oneshot
Advertencia: Lemon
Sinopsis: 18 años de pureza es algo que a determinado hyung no le cabe en la cabeza y para buena o mala suerte de Changmin, el mayor tomará cartas en el asunto.
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Changmin ingresa a su departamento con una no muy simpática expresión en el rostro. Lleva ese gesto tantas veces visto por Yoochun y Junsu que estos agradecen al cielo internamente estar ya recostados sobre sus respectivas camas, antes de que alguna cosa pudiera ser dicha con respecto a la obviamente desastrosa cita del maknae.

Pero por supuesto Junsu es un masoquista.


“Así que... ¿cómo te fue?” Pregunta inocentemente.


Changmin le lanza una mirada bastante expresiva mientras se quita la camiseta, “¿cómo piensas que me fue?”

Junsu frunce los labios y mira a Yoochun en busca de ayuda. Pero él cómo siempre solo trata de ignorar la conversación por completo y salir ileso.


“Primero ella empieza a parlotear acerca de Dios sabe qué después cada maldita vez que yo trataba de llevar la conversación hacia algo que me interesaba, lo dirigía nuevamente a ella. Honestamente nunca había conocido a una persona tan egocéntrica en mi vida.” El menor resopla mientas se pone los pijamas a tirones.

“Suena como si fueran la pareja perfecta,” murmura Yoochun entre dientes.


Changmin o bien no lo escucha o pretende no escucharlo mientras se dirige hacia el baño dando un portazo detrás de él.

Yoochun y Junsu apenas tienen tiempo para sentarse sobre sus respectivas camas antes de que Jaejoong llegase, dando saltos, a la habitación con una sonrisa muy grande sobre el rostro.


“Hola, mis queridos dongsaengs”

“¿Por qué estas tan feliz?” Yoochun le pregunta, lamentándose en el mismo momento en el que las palabras salen de su boca. Sea cual sea la razón por la que Kim Jaejoong está feliz, debe ser algo que por lo general no desea saber, especialmente los detalles de la misma.

“¿Es que un persona no puede ser simplemente feliz?“ Jaejoong pregunta inocentemente caminando hacia su cama.

“No cuando acaba de tener una reunión con esa bestia” Junsu niega con la cabeza, frunciendo el ceño con disgusto al mencionar a su jefe.


Jaejoong se recuesta en su cama con las manos cruzadas detrás de su cabeza luciendo muy satisfecho “Bueno cuando tienes la certeza de que tu dongsaeng favorito está teniendo probablemente el sexo de su vida y todo gracias a ti, creo que tengo derecho a estar feliz.”

Yoochun se incorpora de pronto mientras suspira, “Me temo que no hyung.”

Alzando una ceja, los ojos de Jae se entrecierran con sospecha, “¿Porqué?”

Yoochun apunta con el dedo la puerta del baño y le lanza una mirada bastante exasperada, pero el otro chico se la pierde puesto que ya está lanzándose de su cama y apresurándose hacia el cuarto de baño.

Al tiempo en que abre la puerta, ve a Changmin del otro lado preparado para ir a la cama con su cepillo de dientes en la boca. Este último le dirige una mirada bastante sorprendida ante su abrupta entrada.

“Hy-u-ng,” Le saluda entrecortadamente ya que su cepillo de dientes empuja hacia abajo su lengua.

“¡Y una mierda, min!” Jaejoong grita.

Alzando sus cejas Changmin retira el cepillo dental de su boca, “¿Qué?”

“¿Porqué no estás en tu cita?” Jaejoong demanda.

Changmin suspira y rápidamente enjuaga su boca. “No funcionó,” Explica.

“¿Por qué demonios no?”

“Porque no”

Jaejoong levanta las manos en pos de derrota, "A ver si he entendido bien. Te consigo una cita con la persona más fácil de la empresa y-"

“A excepción de ti,” Changmin interrumpe.

Jaejoong le da una mirada reprobatoria antes de continuar, “¿Y tú la cagas?”

“No la cagué,” Changmin frunce el ceño indignado.

“Bueno, ¿te la tiraste?”

“No, no lo hice”


Los ojos de Jaejoong se ensanchan haciéndolo lucir entre molesto y exasperado, “Estás tratando de decirme que te conseguí una cita con una chica que se deja tocar allá abajo por un paquete de galletas e incluso así terminaste la cita ¡siendo aún virgen!”

Los ojos del menor se ensancharon también y se apresuró a cerrar la puerta detrás de su hyung. Se inclinó sobre ella al tiempo que le dirigía una mirada cortante a Jae, siseando “Ten cuidado.”

Jaejoong agita su mano desdeñosamente, “Oh vamos, como si ellos no supieran.”

“Todavía no quiero hablar de ello tan-tan...abiertamente.”

“¿abiertamente? Jesús min, ¿estás seguro de que no eres gay?” Jaejoong alza una ceja.

“Si lo fuera probablemente habría ido tras de ti, te las has arreglado para volver gay a cuanto hombres se te cruce en un radio de aproximadamente veinte millas.”

Jaejoong rueda los ojos, “No me odies por ser popular min.”

“Una cosa es ser popular hyung y otra coger con lo que sea que tenga dos piernas.”

“No necesariamente. ¿Recuerdas esa mujer que tuvo ese extraño accidente y caminaba cojeando de forma graciosa?”

Changmin le mira sospechosamente, “eso creo.”

Jaejoong asiente con la cabeza, “Pierna de madera.”

“¿Como lo sa-?“


Jaejoong lo detiene con una obvia mirada, el menor se sonroja instantáneamente.


“De todas formas,” Jaejoong mueve las manos tratando de explicarle, “Tú mi pequeño dongsaeng eres muy popular, así que no puedo entender cómo es que no te has cargado a alguien todavía.”

Changmin se encoje de hombros, “Es solo que no hay nadie que iguale mi talla.” Bromea.

“¡¿Y qué?!” Jaejoong grita, “¡Por el amor de dios Min, tienes 19 y aún sigues siendo virgen! Y realmente eso no sería tan malo sino fueras una de las personas más populares de la empresa por no mencionar el maknae de un grupo tan famoso como el nuestro. Quiero decir ¡carajo incluso Junsu tiene más experiencia que tú!”

“¡Claro que no!” Changmin frunce el ceño.

“Eh, pues sí. Él no es virgen.”

“Él solo se acostó con esa chica esa vez”

“Una vez es todo lo que toma,” Jaejoong le dice alzando las cejas como si fuera lo más obvio del mundo, y realmente lo era.

Suspirando, Changmin lleva una mano a su cabello, “No-no es tan malo ser virgen a mi edad, ¿verdad?”

“Para ti mi amigo,” Jaejoong le sonríe, poniendo una mano en sus hombros, “es una jodida desgracia.”


Changmin suspira de nuevo, sonando algo vencido.


“Pero no te preocupes,” Jaejoong le dice consoladoramente mientras le sacude un poco, “A partir de ahora conseguirte un buen polvo será mi misión personal”


Changmin lo mira aterrorizado mientras el mayor se dirige hacia la puerta.


“No te preocupes Min. Hallaré la manera de darle a tu rollito de primavera lo que desde hace un buen tiempo necesita.


Al día siguiente se encontró estando increíblemente avergonzado de que su hyung lo arrastrara por prácticamente todas las plantas de la empresa apuntando a todas las chicas que mostraban el mínimo atisbo de interés en él, y vaya que eran muchas.


“¿Qué me dices de ella?” Jaejoong le susurró mientras señalaba a una muchacha con el pelo negro y rayitos rosas que le llegaban a la altura de los hombros, usaba medias largas a rayas y una falda muy corta.

“¿Quién, esa friki?” Changmin hizo una mueca

“No es una friki” Jaejoong argumenta para luego fruncirle el ceño “¿Que no te gustaba la música punk?”

“Sí me gusta, pero no me visto para expresarlo.”


Jaejoong frunce el ceño aún más, luego dirige su mirada hacia su amigo con incredulidad al recordar sus posters, parches y discos.


“Por supuesto que no,” Susurra con ironía mientras mira a su alrededor y se centra en el corredor. De pronto apunta hacia una rubia alta que luce como una supermodelo de pasarela, “¿Qué hay de ella?”

Changmin la mira brevemente, arruga la cara y niega con la cabeza, “Es demasiado...perfecta.”

“¿Demasiado perfecta?” Jaejoong grita y suspira amargadamente, “Ok, porque mejor no me dices cuál es tu tipo de chica y así escojo tus candidatas eficazmente.”

“Jae-argh esto es realmente innecesario.”

“Tonterías” le reprocha el mayor, envolviendo con sus brazos los hombros de Changmin y conduciéndolo lejos del corredor, “Te prometí un buen polvo y un buen polvo es lo que tendrás.”


Changmin suspira.


“Ahora háblame de tu chica ideal” Le presiona.

Deteniendo sus pasos, Changmin muerde sus labios sumiéndose en sus pensamientos, “Bueno,” Empieza y Jaejoong alza sus cejas con anticipación, “Tiene que ser graciosa,”

“Que sepa contar chistes, anotado.” Jaejoong asiente mientras lo escribe mentalmente.

“Ella-ella no debe hablar mucho sobre sí misma,”

“No debe ser egocéntrica, entiendo”

Changmin mece la cabeza con un esbozo de sonrisa sobre sus labios, “No debe ser una chica de reglas. Odio a las “buenitas”.

“Un poco malcriadas, lo comparto” Jaejoong asiente con agrado, “Ahora ya tengo cubierta su personalidad, ¿que me dices de su aspecto físico?”

Changmin se encoje de hombros, “No tengo preferencias físicas, hyung.”

“Oh vamos, todas esas chicas que te señalé tenían algo mal en la forma de vestirse o maquillarse. Así que ¿Qué es exactamente lo que buscas?”

“Pues,” Changmin frunce el ceño y rasca su mentón mientras piensa, “Bueno, me gustan altas. No más altas que yo, pero ya sabes...altas.”

“Nada de enanas, ok,” Jaejoong levanta sus dedos como añadiendo personas a la lista de posibles candidatas para el maknae, “Creo que tendré que quitar a nuestra noona de la lista”

Changmin resopla antes de continuar, “Me gustan de pelo oscuro.”

“¿No te gustan rubias?”

“No,” asegura moviendo la cabeza.

“¿Qué hay de las pelirrojas?”

Changmin se encoje de hombros, “No tengo ninguna queja con ellas. Pero las prefiero pelinegras”

“Entendido...no rubias; las morochas y pelirrojas todavía tienen suerte”

Changmin está definitivamente luchando con una sonrisa “Um, me gustan de ojos bonitos”

“Define ojos bonitos”

“No sé...solo bonitos”

Jaejoong lo mira un poco exasperado, “No me ayudas min, a que te refieres exactamente con ojos bonitos, a ojos ¿grandes? ¿Pequeños? ¿Marrones? ¿Azules? ¿Verdes? ¿Claros? ¿Brillantes?”

“No lo sé,” Vuelve a encogerse de hombros, “Brillantes creo. Cuando puedes apreciar realmente el color.”

“¿Algún color en específico?”


Changmin encoje los hombros por quinta vez y Jaejoong suspira.


“¡Es que no lo sé hyung!” protesta. Luego inhala y mueve su cabeza de un lado a otro “Me gustan los ojos oscuros supongo”

“Bien,” Jaejoong aprueba. “Así que buscamos a alguien que pueda hacerte reír, rompa reglas, no piense sólo en sí misma, sea alta, tenga ojos brillantes y pelo oscuro ¿cierto?”

“Sí.”

“Pues no será tan difícil,” Jaejoong murmura con sarcasmo.

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Después de algunas horas cuando ingresan al salón del photoshoot, Changmin está agradecido por primera vez de tener que compartir cámaras con Junsu.

Jaejoong por su parte está a punto de tener un ataque de pánico por tener de compañero a Yoochun quién por cierto le impide seguir atormentando al maknae sobre su vida amorosa. Razón por la que irónicamente Changmin está tan feliz de estar lejos de él.


“Deberías estar vistiéndote” Le dice Junsu con reproche mientras le quita el celular de las manos sin previo aviso y lo apaga “Jaejoong-hyung va a molestarse.”

“¡No!” Changmin prácticamente grita, “¡Trasero de pato! ¿Tienes idea de cuánto me ha costado llegar al catorceavo nivel?”

“Oh,” Junsu murmura sintiéndose algo mal por el menor.

“¿Tiene algún problema Changmin-shii?” Esas palabras le hubieran hecho pensar a Changmin que se trataba de alguien del staff de no ser porque esa voz le resultaba tan familiar a sus oídos que él simplemente se encontró así mismo mirando la cara divertida de Jaejoong.

“¿Porqué no está en su vestidor Jaejoong-shii?” Pregunta el menor.


Sonriendo aún más ampliamente, Jaejoong se inclina sobre la mesa del tocador en la que Changmin se encuentra sentado para hablarle al oído en voz baja. Junsu inmediatamente vuelve a sus tareas ignorándolos completamente.


“He pensado mucho en los requisitos para tu futura pareja sexual.”

“¿Así?”Changmin dice en tono cansado

“Sí,” afirma Jae asintiendo con la cabeza.

“¿Y?” le pregunta Changmin con una ceja levantada

Sus dientes blancos brillan mientras dice, “Y he llegado a una conclusión.”


Changmin espera en silencio que Jaejoong continúe y como este no lo hace le lanza una mirada impaciente.


“¿Y bien?” Demanda.

“Pues,” la sonrisa de Jaejoong increíblemente se ensancha aún más, “He decidido que tus expectativas son muy altas y que esperas mucho para tu primera vez.”

Changmin parpadea, “¿Es esa es tu brillante conclusión?”

“Yo no dije que fuera brillante.”

“No pero tu sonrisa dice lo contrario.” Changmin argumenta.

“Bueno no puedo evitarlo. Me hace darme cuenta que solo necesito que dejes de actuar como una niñita y folles a alguien de una vez por todas.”

“Hyung, ¿Porqué esto es tan importante para ti?” Changmin demanda.

La sonrisa del mayor se suaviza un poco, “Porque eres mi dongsaeng favorito y quiero que sepas de lo que te pierdes.”

Changmin suspira y murmura, “No puede ser tan bueno.”

Jaejoong se para derecho nuevamente y palmea su espalda, “Ah las sinceras palabras de un virgen.”

“Jaejoong-ah ¿Dónde estás?” Yunho grita del otro lado de la puerta antes de entrar “¿Pasa algo?” pregunta con cautela al ver la mueca dura del menor

“Nada, simplemente estaba proponiéndole a nuestro min-ah si me haría el favor de concederme una paja después de que todo esto termine,” Jaejoong sonríe inocente

“Es verdad hyung, ahora llévatelo de aquí antes de que lo eche a patadas” Changmin dice tratando de contener sus sonrisas.

“Regresa a tu vestidor Joongie,” concede el líder rodando los ojos, divertido, mientras escucha las risas solapadas de Yoochun y Junsu por detrás.


Changmin le dirige una risita pícara al mayor sin embargo este no se la devuelve. Camina hacia fuera de la habitación automáticamente como si su cabeza se encontrara en otro lado.

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Changmin se sienta en alguno de los muebles del living al lado de Jaejoong quien está extrañamente tranquilo. Junsu, Yoochun y Yunho se sientan en los muebles del frente, atragantándose con sus cenas.

“¡Hey! Tranquilos, bájenle un poco ¿quieren?” Changmin ríe al verlos, “¿Qué tal si se atragantan?”

“Probablemente morir,” responde Yoochun con la boca llena de papas fritas.

“¿Por qué tanta prisa?”

“Tenemos que grabar en la radio hoy.” Junsu añade.

Frunciendo el ceño Changmin pregunta, “¿No les tocaba la semana entrante?”

“Según nos han dicho el tour a Japón ha modificado todo”

Changmin negó con la cabeza, “Se piensan que somos autómatas.”

“Si bueno ojalá lo fuéramos. Probablemente nos den un par de horas para aprendernos el guión y organizarnos, luego un par más para grabarlo y quizás otro más para que se aseguren de que no quieren añadir nada.” dice Junsu antes de tomar un largo trago de té helado a la boca.

Yunho solo se queja en susurros ininteligibles desde su mueble.

Changmin exhala un largo suspiro, “Jesús y ¿cuándo se han enterado de todo esto?”

“¡Hoy!” Junsu casi llora, “Es decir, ¿puedes creerlo?”

Changmin camina hacia Junsu y toma la mano de su histérico amigo “Shhh, está bien hyung. Hagámoslo por ellas,” le tranquiliza

“Es fácil para ti decirlo no estarás tirado prácticamente toda la noche en la radio sin poder pegar un ojo.”

Por primera vez en esa noche, Jaejoong alzó la cabeza, “¿Estarán fuera de casa durante casi toda la noche, entonces?”

Yoochun asiente, “Si probablemente, ¿porqué?”


Jaejoong no responde ya que está ocupado recogiendo sus trastos para irse.


“¿Hyung?” Tres de ellos preguntan, el otro sigue en su mundo.

“Los veré más tarde,” les dice a modo de respuesta mientras prácticamente se lanza hacia la cocina para lavar sus platos.

“¿Qué le pasa?” Junsu le pregunta al menor.

Changmin niega con la cabeza mientras ve a Jaejoong dirigirse a su dormitorio, ¿Qué le pasaba?


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Después de que Yoochun, Junsu y Yunho se van, Changmin se encarga de los trastos. Limpia algunos restos del living y se tira sobre el mueble a ver alguna película. Usualmente cuando se quedaban solos Changmin dormía muy tarde ya que Jaejoong lo alimentaba mientras veían alguna película con sus divertidísimos comentarios de fondo, pero ahora el silencio de la sala le impide mantener los ojos abiertos.

Las películas que pasan por cable no le atraen del todo y las que tiene en físico ya las ha visto por lo menos dos veces.

Así que después de batallar con el sueño un par de veces, desiste. Apaga el televisor y camina arrastrando los pies hacia su dormitorio compartido.

Al tiempo en que Changmin ingresa en el dormitorio se encuentra con la sombra de Jaejoong de pie junto a su cama. Sorprendido, se queda mirándolo un tiempo sin poder llegar a comprenderlo hasta que decide toser para que el otro note su presencia.


“¡Min!”

“¿Hyung?” Changmin trata de repetir el tono de sorpresa sobreactuada del mayor pero esta meramente sale de sus labios en forma de pregunta. “¿Estás bien?”

“Sí,” Jaejoong se apresura a decir asintiendo con la cabeza. Hace una mueca hacia la cama del menor, “Siéntate Min.”


Luciendo algo curioso, Changmin se deja caer en el filo del colchón.

Jaejoong se sienta a su costado con una sonrisa algo torcida.


“¿Qué hay?”


Inhalando profundamente, la sonrisa del mayor se ensancha aún más. Changmin se pregunta cómo es que la cara de Jae aún no se ha partido en dos en estos días.


“He estado pensando en tu, ehm, situación,” Jaejoong comienza.

Changmin resopla, “Oh dios no de nuevo.”

“Bueno creo que lo he solucionado,” Jaejoong dice rápidamente.

“¿Qué quieres decir?”

“Es que creo que tú mi querido Min, tienes serios problemas de confianza, por los cuales se explica por qué tienes tantas dificultades para encontrar una...ehm...pareja.” la risita burlesca de Jaejoong termina en una media sonrisa.

Los ojos de Changmin se entrecierran, “¿Crees que tengo problemas de confianza?”

“Ajá,” Jaejoong asiente con la cabeza, “Tienes que admitir que somos solo unos pocos en los que realmente confías”

Changmin frunce un poco el ceño, “¿Y?”

“Y dime dentro de esas pocas personas en las que confías, ¿en cuál confías más? Excluyendo a tu madre, claro,” le pregunta, su cara luce de pronto un poco nerviosa.

“Bueno…tú por supuesto,” Changmin responde rápidamente.

La cara de Jaejoong se relaja para volver a sonreír, “Razón por la cuál te estoy ofreciendo mis servicios.”


Él mantiene los brazos abiertos como entregándose al viento. Los ojos de Changmin pestañean sin entender.


“Yo-tú-¿qué?” Dice atropelladamente

“¿Quién podría ser mejor?” dice Jaejoong sonriendo honestamente

“Hy-hyung eso-eso ¡es una locura!” Changmin chilla

“¿Por qué?”

“¿Cómo que porqué? ¡Eres un-un chico!”

“¿Y?” Jaejoong alza una ceja.

Changmin suspira derrotado, “No todos somos como tú hyung. El género usualmente importa para la mayoría”

“No si encuentras a esa persona atractiva,” Jaejoong argumenta, “¿Y tú? ¿Me encuentras atractivo?”

Changmin sisea en contra de su voluntad “Todos saben que eres apuesto.”

“Eso no es lo mismo,” Jaejoong niega con la cabeza, “Cualquier persona puede saber cuándo otra es apuesta o no. Lo que trato de decir es si tú me encuentras atractivo ¿Te sientes atraído hacia mí aunque sea de la forma más mínima?

Changmin desvía la mirada del mayor y exhala el aire de sus pulmones con exasperación por su nariz. Su silencio sin embargo es suficiente respuesta para Jaejoong quien empieza a sonreír aún más.

“Excelente,” De repente el mayor toma por los brazos a Changmin y lo voltea en su dirección.

“¿Qué estás haciendo?” Changmin demanda, su voz se quiebra con miedo.


Jaejoong solo suelta una risita mientras los acomoda a ambos en el centro de la cama, y se sienta cruzando sus piernas. Obliga a Changmin a hacer lo mismo y después de un poco de forcejeo por parte del último, se encuentra sentado cara a cara con Jaejoong, sus rodillas tocándose.


“Jaejoong ¿qué estamos haciendo?” Changmin pregunta forzando su voz para que suene seria, usando el propio nombre de su hyung para demostrarlo.

“Pues, pienso que un principio debemos ir despacio,” dice el mayor, posicionando sus manos sobre los muslos de Changmin.

Changmin mira las manos ajenas como si fueran un par de anacondas y susurra, “No estoy seguro de querer hacer esto.”

“¿Por qué no?” Jaejoong suspira de nuevo, acariciando con las palmas de sus manos las del menor muy suave y despacio. Él oye como Changmin traga su propia saliva y lucha con esa sonrisa que intenta pintarse sobre sus labios. “Primero trataremos con un beso rápido, ¿ok? Solo un pequeño roce.”

Los ojos de Changmin le miran con incredulidad, “Hyung, sé como besar no hay necesidad de que me lo enseñes paso por paso.”

“No trato de enseñarte, idiota, es para que podamos acostumbrarnos a tocarnos. Ya sabes en la forma no hyung-dongsaeng a la que estamos acostumbrados.

“Oh,” Changmin se sonroja un poco y Jaejoong no puede evitar pensar que es adorable.

“Bien, así que un pequeño roce primero.”

“¿En la boca?” Changmin pregunta profundamente azorado.

Riendo, Jaejoong asiente, “Sí en la boca, Min”

“Está bien,” Changmin murmura.


Asintiendo a su vez como dándose valor, Jaejoong se inclina hacia él y Changmin también lo hace, aunque un poco más despacio. Eventualmente se encuentran a mitad de camino y plantan un pequeño beso rápido en los labios del otro.

El par regresa a sus sitios iniciales ni bien el acto es concluido.


“¿ves? No fue tan difícil,” Jaejoong le sonríe.


Changmin meramente asiente con la cabeza pero luce como si estuviera aguantando la respiración.


“Ok esta vez, nos besaremos por un poco más de tiempo. Pero no más profundo. Labios cerrados”


Changmin asiente y esta vez se inclina hacia Jaejoong más rápido. Cuando sus labios se presionan juntos, Changmin se sorprende de la suavidad de la boca de Jae. Realmente no había sentido mucho de él con ese primer beso pero este le hace darse cuenta de la suave y esponjosa textura de sus labios.

Lentamente Jaejoong se aleja un poco. Sus narices están a apenas milímetro de distancia.


“¿Todo bien?” Le pregunta en casi un suspiro


Changmin asiente de nuevo sin poder formar palabras. Sin moverse o dar algún indicio de querer separarse hasta que Jaejoong le diga que hacer a continuación.


“Labios separados, no lenguas.”


Ante la palabra lengua, la vista de Changmin se torna un poco borrosa, se siente un poco mareado. Y está lo suficientemente confundido para no poder ser capaz de discutir llevar esto más lejos, así que Jaejoong toma ese silencio como permiso y presiona su boca con la suya.

Este beso se siente aún más fuerte que el último. Muy despacio Jaejoong abre sus labios y envuelve grácilmente los del menor. Su sangre palpita en algún lugar cercano a su manzana de Adán, Changmin abre sus labios también.

Contrae la mandíbula, es todo lo que puede hacer para no empujar su lengua dentro del deleitante calor que le proporciona la boca de Jaejoong al sentir su cálida respiración colisionar sobre su labio superior y acrecentar la sensación de humedad que atraviesa su cerebro.

Jaejoong inclina su cabeza a un costado para darles a ambos un mejor ángulo haciendo que Changmin apriete las manos en forma de puños sobre el edredón para obligarse a no intensificar el beso hasta que el permiso se le fuera concedido.

Jaejoong sin embargo parece reacio a detenerse ya que empieza a besarlo con más fuerza y vigor. La velocidad y presión de los labios de Changmin se incrementan cuando Jaejoong deja escapar un gemido en su garganta.

Rápidamente, Jaejoong aparta su boca pero solo por el tiempo necesario para decirle, “Lenguas, ahora lenguas.”


Changmin asiente, sus ojos permanecen aún cerrados mientras desaparecen la diminuta distancia que los separa y vuelven a besarse desesperadamente. La primera sensación de la lengua de su hyung sobre la suya lo hace jadear, y solo puede tirar del resto de la lengua contraria hacia dentro su boca, casi sin pensarlo.

Jaejoong hace un ruido incomprensible por la sorpresa pero no protesta y le permite continuar succionando prácticamente cada rincón de su boca.

Después de algunos minutos besándose y jadeando bajo el cuerpo del otro, Jaejoong finalmente libera el cuerpo del menor.


“La ropa,” Sisea con la voz ronca, “Quítate la ropa.”


Changmin asiente torpemente y empieza a desabotonar su camiseta con dedos temblorosos. Jaejoong le ayuda pero no pueden hacerlo. Después de algo de forcejeo y gracias al cielo logran retirarle la camiseta a Changmin por encima de sus hombros.

Jaejoong se sostiene en sus rodillas un momento para desabotonar su propia camisa, mientras Changmin lentamente se deshace de su correa y libera el botón de sus pantalones. El menor le da una mirada ansiosa e insegura a Jae, este último simplemente le golpea el hombro animándolo mientras se desabotona sus pantalones, ahora exitosamente sin camisa.

Se quita los pantalones de una patada antes de que Min termine de bajarse el zipper siquiera, y los lanza a un costado de la cama luego desliza sus bóxers por sus largas piernas mostrándose a totalidad a su dongsaeng por vez primera, ya medio duro.

Changmin lo admira fijamente durante incontables segundos y Jaejoong le permite hacerlo, sentándose junto a él en silencio. De pronto Changmin se incorpora de la cama, camina hacia la ventana para cerrar las persianas de la habitación, luego apaga la luz y enciende la lamparilla de noche antes de tirar de sus jeans y bóxer fuera de su cuerpo.

Viendo esto como una buena señal, Jaejoong le sonríe, sus ojos no se posan por mucho tiempo en los genitales de su amigo para no incomodarlo. Changmin entonces, se lanza sobre el mayor capturándolo en un beso intenso. Gimiendo audiblemente mientras empuja al otro hacia el colchón nuevamente.

Jaejoong se sostiene de sus codos mientras empuja como puede al menor para detenerle.


“Espera un segundo.”

“¿Por qué?” Las cejas de Changmin se ciñen y sus labios forman una fina línea con preocupación.

Las manos de Jaejoong se posicionan sobre su pecho y lo recorren despacio, calmándolo, “Sé que esto va a ser diferente a todas las otras veces que lo harás. Así que no espero que me toques en lugares en los que la mayoría haría.”

Changmin frunce el ceño “¿Cómo en donde?”

Jaejoong le da un expresivo vistazo a su ahora totalmente erecto miembro. Changmin sigue su mirada para luego alzarla de nuevo con el ceño aún más fruncido.


“Hyung si voy a hacer esto...voy a hacerlo bien”

“Sí lo sé, pero sé que no te gustan los tíos así que-“

“¡Jaejoong!” Changmin le interrumpe, “Voy a tener sexo contigo, es mi primera vez y quiero hacerlo de la forma que debo.”

Lamiendo sus labios y respirando mucho más pesadamente que antes, Jaejoong asiente con la cabeza, “ok.”

“Bien,” Changmin dice firmemente antes de volver a posicionarse sobre él y continuar besándolo, pero Jae le detiene nuevamente. “Si quieres hacer esto de la forma debida entonces, bueno...” Gatea sobre la cama en dirección a la mesilla de noche y busca algo entre los cajones.


Luego extrae algo con gesto excitado y avergonzado a la vez. Changmin nota que tiene en sus manos un tubito o algo parecido.


“¿Qué es eso?” pregunta, ignorando como el calor del mayor parece irradiar por todo su cuerpo ahora que se ha sentado enfrente de él nuevamente


Jaejoong muerde el interior de su labio antes de mostrárselo.


“Oh,” Changmin susurra cuando lee la inscripción del tubito. Su cara se torna roja nuevamente y Jaejoong no puede evitar soltar una risita. “¿Qué tengo que hacer? ¿Qué hago?”

Jaejoong coge las manos de Changmin y voltea sus palmas arriba. Echa un poco de lubricante en sus manos y frota el contenido en los dedos y palmas del menor.


“Tienes que prepararme antes de que tú...ya sabes,” le dice en voz baja.


Changmin traga su saliva y la respiración se le vuelve aún más pesada cuando ve a Jaejoong conducir su mano hacia su entrepierna. El mayor se acomoda mejor en la cama y abre sus piernas despacio. Mira cuidadosamente el rostro de su dongsaeng mientras conduce sus dedos a su zona más intima.


“¿Estás bien, Min?” Susurra, deteniéndose justo antes de alcanzar su carne.


Con los ojos pegados hacia donde su mano está siendo arrastrada, Changmin solo asiente incapaz de decir nada. Entonces Jaejoong empuja sus dedos muy despacio sobre su entrada. Jadeando al sentir la pequeña invasión allá abajo.


“Aquí vamos, justo así,” Trata de animarlo.


Los ojos de Changmin permanecen fijos en lo que está haciendo, dejando que sus dedos sean orientados en pequeños círculos. Siente a Jaejoong apretarse un poco más ante sus actos.


“Solo un poco más de presión, Min,” la voz de Jaejoong suena más rasposa de lo usual.


Changmin acata sus órdenes y empuja con más fuerza. Gime audiblemente cuando siente su dedo hundirse más en la cavidad.


“Sí, eso es,” Jaejoong jadea.


Changmin levanta la mirada por primera vez hacia el rostro de sus amigo y de pronto siente su estómago retorcerse y su pene endurecerse al ver los ojos entrecerrado del mayor. Por su propio deseo, Changmin empuja su dedo aún más adentro, robando un gemido de los labios de Jaejoong.

Abriendo un poco más su ojos, Jaejoong mira cuidadosamente a Changmin, “Ok, es tu turno.”

Changmin le dirige una mirada muy sorprendida mientras retira sus dedos.


“Solo en tu miembro, min,” Jaejoong le ayuda al coger un poco más de lubricante. Él también deposita un poco en su mano mientras mira a su hyung en silencio.

“No tendrás necesidad de hacer esto con las chicas,” Jaejoong le explica antes de envolver con sus dedos la muy dura y dolorosa erección del menor, haciéndolo jadear. Mantiene sus ojos clavados en los de Changmin y continua estrujando su carne de arriba abajo, “Las chicas usualmente se ponen bastante húmedas cuando están excitadas, así que no tendrías necesidad de lubricarlas. A menos que realmente vayas por nuestra noona.”

“Cierra la boca,” Changmin gime, mientras tira su cabeza hacia atrás sintiendo el placer recorriéndole.


Jaejoong suelta una risita al mirarlo, sintiendo su miembro duro entre sus manos. Changmin se siente mejor de lo que nunca había imaginado.


“Bien,” Jaejoong suspira, liberando su agarre. Se inclina hacia él para besarle rápidamente, Changmin trata de intensificarlo pero Jaejoong le aparta ágilmente, “ya estás listo.” Mira cuidadosamente los ojos se su dongsaeng antes de preguntar, “¿Estás seguro de querer hacer esto?”

Jadeando suavemente a través de sus labios entreabiertos, Changmin le devuelve la mirada y luego asiente con la cabeza, “Sí.”

Bajando la mirada hacia sus labios, Jaejoong se inclina de nuevo y suavemente presiona sus labios contra los del menor. Y le permite llevar el beso más lejos y eventualmente caen de espaldas con Changmin encima de él.

Sus manos recorren el cuerpo desnudo del otro, sintiendo por primera vez verdaderamente la suave piel y cada curva. Explorando, los dedos de Changmin encuentran un pezón y lo pellizcan juguetonamente. Jaejoong jadea con placer dentro de su boca, su espalda de arquea y levanta de la cama un poco.

Rompiendo el beso con un grito amortiguado, Jaejoong dice con voz rasposa, “Esto será diferente con una chica también, Changmin. Con una chica tu solo-solo tendrás que deslizarte dentro en vez de tener que forzarte.”

Changmin le observa un poco consternado. Rápidamente se incorpora apoyándose de sus brazos para poder observar el rostro del mayor.


“¿Forzarme?”

“No es tan malo como suena,” Jaejoong dice rápidamente, su mano recorre de arriba abajo la suave piel del brazo de Changmin.

El ceño del menor crece, “No voy a- no voy a lastimarte ¿cierto?”

La expresión de Jaejoong se suaviza en un instante y le dedica una pequeña sonrisa a su dongsaeng, “No. No vas a lastimarme.”


Changmin parpadea inseguro por un momento y luego asiente.


Sonriendo un poco más ampliamente ahora, Jaejoong abre sus piernas dejando que Changmin se acomode entre ellas. Observa con ansiosa expectativa el miembro de su min desaparecer de su línea de visión por debajo de sus caderas.

“Bien, ahora ve con calma, Changmin,” Jaejoong susurra, algo cautelosamente, “Solo ve despacio, por ahora.”

Changmin asiente y muerde su labio inferior ansiosamente. Sostiene su pene en su mano y deja que la punta acaricie la entrada del mayor. Oye el gemido de Jaejoong y observa sus caderas elevarse un poco.

Lamiendo sus labios, Changmin empuja la cabeza en el cuerpo debajo de él. El ano de Jaejoong se abre y deja ingresar su miembro sin problemas es más le obliga a hundirse un poco más.

Se queda un poco shockeado ante la abrumadora estrechez que rodea la cabeza de su miembro. No se asemeja a nada de lo que jamás ha imaginado.

“Eso está bien, minnie,” Jaejoong traga una bocanada de aire, “Sólo un poco más.”

Sin alzar la mirada para encontrarse con la suya, Changmin apega sus caderas un poco más y mira como su pene se ciñe aún más dentro del fabuloso cuerpo de su hyung.

Se sostiene de los muslos abiertos de Jaejoong mientras se impulsa más profundamente, apoyando la mayor parte de su peso en sus rodillas mientras que los dedos de sus pies de incrustan en el colchón. Jaejoong está caliente también, el calor que su cuerpo emana se siente como si estuviera encendiendo su miembro con deliciosas llamas.

Él se detiene cuando siente que ya no puede continuar. Puede sentir el cuerpo de Jaejoong negándole más acceso y él no quiere forzarse pues teme lamentarlo.

Respirando pesadamente, Changmin levanta la mirada y es complacido con la imagen de Jaejoong ligeramente inclinado hacia atrás, su miembro luciendo menos rígido que desde la primera invasión.


“¿Estás bien?” Changmin le pregunta sin aliento.

Jaejoong asiente y lame sus labios, “¿Y tú? ¿Cómo se siente?”

Dejando salir un largo y bajo respiro, Changmin cierra sus ojos, “Joder,” gime.

Jaejoong sonríe, “¿Así de bien, ah?”

Los brazos de Jaejoong empiezan a temblar y muerde su labio inferior en un obvio intento por no moverse aún en contra del placer que siente. Jaejoong no puede creer que Changmin tuviera tanta resistencia para ser una persona que nunca ha sentido algo como esto anteriormente. Duda que Changmin pudiera durar mucho más y no espera una buena dosis de placer para sí mismo dada la inexperiencia del menor.

“Ok, Changmin” Jaejoong gime, tiene que admitir que su miembro se sentía bien dentro de él, “muévete.”

Su respiración dejándolo tembloroso, Changmin asiente y despacio retira sus caderas, sintiéndose deslizar fuera de la cálida estrechez luego se empuja dentro nuevamente. Un gemido se le escapa de lo más profundo de su garganta y cierra sus ojos.

Jaejoong alza la mirada, observando su rostro, entregado a cada ráfaga de placer que le envuelve. Él puede ver en su visión periférica como las manos de Changmin están estrujando en puños las sábanas y eso hace que su pene brinque ansiosamente.

Él deja que su miembro se deslice de sus manos y baja ambas manos hasta tocar las caderas en movimiento de Changmin, justo en el lugar en el que desaparece la suya propia. Sus dedos tocan delicadamente su piel, sintiendo sus huesos y músculos en movimiento.

Él mira el movimiento de las caderas de Changmin con fascinación, luego levanta sus ojos de nuevo hacia su rostro. Los ojos de Changmin están abiertos y miran intensamente los del mayor.

Sus dedos se deslizan por los costados de sus caderas y suspira “Changmin.”

La boca de Changmin se abre en forma de “o” y gira sus caderas con fuerza. Jaejoong jadea y sus ojos se ensanchan cuando algo parecido a una corriente eléctrica desde su abdomen hasta cada parte de su cuerpo.

“Mierda” Sisea, sus propias caderas ondeando para tocar las del menor “Si, eso se siente muy bien.”

Changmin se muerde los labios y susurra “Hyung...”

“Lo sé,” Jaejoong gruñe en respuesta.


El placer lo envuelve con más fuerza ahora y Jaejoong está de pronto impresionado por el aguante de Changmin, Jaejoong había pensado que el menor se correría hace mucho rato. Sin embargo puede sentirse jadeando desesperadamente y de vez en cuando un gemido involuntario escapa de su garganta.

Quiere más, necesita más. Nunca ha sentido la necesidad que siente ahora y solo quiere entregarse a ella.


“Más, Changmin,” Dice con la voz rasposa.


Changmin le dirige una mirada insegura. Observando su mejillas sonrojadas. Jaejoong no está seguro de cómo explicarle lo que necesita, especialmente porque él tampoco lo sabe. Desliza sus manos de las caderas de Jaejoong hacia la mitad de su espalda para impulsarle con más fuerza.


“Más profundo,” Jaejoong gruñe cuando siente su pecho desnudo frotándose contra el del menor.

“¿Estás seguro?” Changmin sisea.

Jaejoong asiente, su rostro trata de demostrar su desesperación.


Él no está seguro de si sus gritos de alivio y placer son los más bulliciosos o no. Y solo puede embestir y embestir con las fuerzas que le quedan.


“Sí,” Jaejoong gimotea, su cabeza echada hacia atrás presionando su almohada, “Justo ahí min.”


Changmin continúa sus embestidas, aún sosteniéndose de las caderas del mayor. Observa la capa de sudor que envuelva la nuez de la garganta de su hyung. Inclina su cabeza y lo besa, succionando la humedad y luego lamiendo los rastros de ella.

Jaejoong gime de nuevo, su agarre en la espalda de Changmin se incrementa, sus dedos se hincan en él con desesperación.


“Más duro,” Implora. “Por favor te quiero más...yo”


Changmin le complace y es pronto agradecido con un maravilloso sonido de sus pieles frotándose y chocando la una con la otra.


“Oh dios, hyung,” Changmin gimotea, “Oh dios.”

Jaejoong alza la cabeza en una fracción de segundo y trata de capturar los labios de Changmin en un beso. Changmin se lo confiere y empuja su lengua en su boca para acompasar sus profundas y duras embestidas. Jaejoong gime dentro del beso y suena como si estuviera a punto de echarse a llorar si no obtenía más de su dongsaeng, sino le conducía aún más cerca de lo que ya estaba.

Se sostiene de la espalda de Changmin como si tuviera miedo que fuera a desparecer, así que este intensifica su agarre en sus caderas y lo penetra tan fuerte como puede. Jaejoong rompe el beso con un grito de inmenso placer.

Changmin trata de sonreír pero se da cuenta que no puede encontrar la energía para hacerlo ya que la vierte toda en embestirlo más fuerte para incrementar los gimoteos de placer se su hyung. Su mano derecha libera el mortífero agarre en la ahora amoratada cadera de Jaejoong y la reemplaza por su pegajosa y húmeda erección.


Jaejoong mirad susurra, mitad gime cuando sus ojos encuentran los de Changmin “Mierda, Min vas a hacer que me corra.”

“¿En serio?” Changmin susurra, sus ojos se ensanchan.


Jaejoong asiente, empujando sus caderas hacia arriba unas veces más antes de soltar un intenso e inteligible grito ahogado.


“¡Changmin!”


Changmin le observa venirse completamente fascinado. Puede sentir el semen caliente brotar a lo largo de su mano y salpicar en la suya y sobre el abdomen de Jaejoong también. Él disminuye sus embestidas cuando Jaejoong se tensa, mirándole a los ojos, desnudando su alma.

Para luego con un tembloroso gemido dejarse caer en la cama respirando dificultosamente. Changmin lo mira en absoluto ensimismamiento antes de que empezar a sentir las olas de placer creciendo y tirando en su interior. El menor se impulsa dentro más fuerte, más profundo y sus embestidas aumentan la velocidad.

Lanza un grito ahogado cuando Jaejoong levanta sus caderas al ritmo de sus embestidas y sus manos recorren su espalda de arriba abajo luego sus costados.


“Vamos minnie,” le susurra.


Sintiendo la ola crecer desde su estómago hasta sus testículos, Changmin muerde la piel de Jaejoong y finalmente se corre dentro de él, disparándose abundantemente en el cuerpo del mayor, quien gime al sentir su esperma llenándolo.

Es un placer que nunca antes ha sentido, supera la mejor paja de su vida por millas y todavía los efectos siguen consumiendo su cuerpo.

Changmin no puede respirar y está luchando por mantener sus ojos abiertos, pero lo hace al fin y al cabo para poder mirar la expresión satisfecha y algo nublada de su hyung. Finalmente se derrumba sobre el torso de Jaejoong.

El mayor suelta en una bocanada de aire el aliento que raspa su garganta y parece golpear sus pulmones. Con una murmurada disculpa, se dispone a salir del cuerpo de Jaejoong.


Jaejoong susurra de pronto, “Ve despacio”

“Lo siento,” Changmin farfulla. Muy despacio sale del cuerpo del mayor y luego se deja caer a su costado.


Desde ahí observa el perfil de Jaejoong, y se siente muy inseguro de que decir o como sentirse.


“Bueno,” Jaejoong rompe el silencio, “Adivina quién ya no es virgen.”

Changmin parpadea y le toma un momento procesar todo lo que ha sucedido en los últimos minutos. “Wow,” murmura.

Jaejoong suelta risitas y se recuesta de lado para que queden cara a cara. Su expresión se suaviza al mirar los ojos de su dongsaeng.

“¿Estás bien?” Susurra.

“Sí,” Changmin sonríe, “De hecho estoy mejor que bien.”

“Dios,” Jaejoong ríe. “Tengo que admitir Min, que no esperaba mucho de ti ya sabes siendo tu primera vez y todo, pero maldita sea eso estuvo fenomenal.”

Los ojos de Changmin se ensanchan, “¿De verdad?”

“De verdad,” Jaejoong asiente con vigor, “La pura y puta verdad.”

Luciendo muy complacido, Changmin se recuesta a su lado dejando un beso en el hombro del mayor, envolviendo con sus brazos su espalda, “Te sentías tan bien hyung, de hecho mucho más que bien”

“¿Ah sí?” Jaejoong de pronto frunce el ceño fingidamente, “Pienso que quizás te he mimado demasiado. Tu primera vez no debería haber sido conmigo, las chicas usualmente no duran tanto como los chicos.”

“¿Oh?” Changmin alza una ceja, luciendo no del todo turbado, “Quizás debería seguir follándote solo a ti entonces, y problema resuelto.”

Jaejoong asiente, “Sí, creo que deberías.”


Ambos ríen mientras Changmin acaricia de arriba abajo la sudada espalda de su hyung.


“¿Jae?”

“¿Mm?”

“¿Por qué querías hacerlo conmigo?” Changmin pregunta curioso, “Quiero decir sé que me dijiste toda esa mierda acerca de no confiar en las personas para convencerme y todo eso, pero ¿Por qué me querías a mí?”

Jaejoong le mira y le ofrece una sonrisa nerviosa, “Decirte que te encuentro atractivo sería muy obvio ¿verdad?”

“Oh,” Changmin responde, sus labios no pueden detener la risita complacida que su garganta suelta.

“Además,” Jaejoong continua, “¿Cuántas otras personas podrán decir que tomaron la virginidad de Shim Changmin con sus propias manos?”

“Literalmente solo tú,” Changmin asiente.

“Exacto,” el mayor canturrea.


Junsu, Yoochun y Yunho ingresan en el dormitorio esperando encontrar a sus amigos dormidos, sin embargo los encuentran sentados en la cama de Changmin uno al lado del otro susurrando.


“¿Porqué están todavía despiertos?” Yunho pregunta mientras camina hacia su cama y deja caer su bolso en el piso.

“Porque tenemos excelentes noticias,” Jaejoong prácticamente grita desde la cama.

“¿Tenemos?” Changmin frunce el ceño, mientras le envía miradas asesinas al mayor.

“Ajá,” Jaejoong afirma, ignorándolo.

Junsu habla primero. “¿Y?”

“Adivinen,” Jae dice ansiosamente, “¿quien perdió su virginidad esta noche?”


Yoochun y Junsu miran a Changmin mientras el gruñe y recuesta su cabeza en sus brazos.


“¿En serio?” Junsu murmura, mientras se acerca hacia la cama de Changmin.

“Absolutamente,” Jaejoong afirma.

Riendo, Junsu se apoya del hombro de Yoochun mientras dice, “Felicidades, ya estábamos empezando a preocuparnos.”

“¿Con quién?” Yoochun le pregunta codeándolo con picardía.

“Una belleza de nuestra empresa,” Jaejoong responde, “Una belleza realmente única”

Esto último se gana una risita de Changmin.

“¿Cómo te las arreglaste finalmente para hacerlo?” Pregunta Yoochun riendo perversamente.

“Todo ha sido...gracias a Jaejoong realmente”

“Bueno, para que están los hyungs ¿no?” Jaejoong pregunta dándole palmaditas en la pierna

“Bien,” Yoochun dice mientras camina hacia su cama, “no puedo esperar a conocerla”

“¿Ah?” Changmin frunce el ceño, “¿conocerla?”

“Por supuesto,” Junsu también camina hacia su cama y se mete debajo de sus sábanas, “Tenemos que conocer a la nueva chica en tu vida Min”

Los ojos de Changmin se agrandan dramáticamente y rápidamente dirige su mirada a su hyung quien trata de luchar contra la gran sonrisa que se dibuja en sus labios.