Quédate conmigo - Cap. 1

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POV Junsu


Las clases del segundo semestre estaban por comenzar.

Yo me encontraba corriendo por las calles ya que no quería seguir llegando día tras día tarde a la escuela.

Hace minutos atrás había llamado a Gummy, mi mejor amiga, para saber si se iba conmigo o no.

Ella dijo:

-Lo siento, se hizo tarde, me fui hace un rato.

Maldita putaza. Yo siempre te espero. Ya no lo haré más.

Miro la hora en mi celular. La entrada es a las 8 en punto y ya son las 8:06.

Queda muy poco para llegar a mi destino y siento que el camino se me hace eterno.

Cuando estoy dentro, paso corriendo al lado de la portera, quien ya había agarrado un cuaderno para anotar a los chicos atrasados.

Subo raudo por las escaleras hasta llegar a mi salón.

Golpeo suavemente la puerta y meto la cabeza, mirando al profesor.

-¿Puedo pasar?

-Pase rápido. Buenos días, saquen sus cuadernos y pongan objetivo.

Entro finalmente y me siento junto a Donghae.

-¿Viniste?- Le pregunto tontamente.

-Si- Me responde y se ríe en silencio.

Gummy, quien se sienta delante de mí al lado de la ventana, voltea y me mira sorprendida.

Yo le saco la lengua y ella se gira enojada.

Mientras todos sacamos nuestros cuadernos, aparece la directora.

-Buenos días alumnos.

-Buenos días- Respondimos todos al unísono, poniéndonos de pie.

-Tomen asiento. La verdad es que algo importante ha sucedido…

Hace una pausa y al notar que todos le prestamos atención, decide seguir.

-Este segundo semestre se nos han unido dos alumnos nuevos al establecimiento, y más específicamente, a este curso.

Todos nos miramos de reojo e incluso algunos lanzan pequeños comentarios que pasan inadvertidos por la directora.

-Ellos son nuevos incluso por esta zona, así que por favor háganlos sentir bienvenidos, tal y como si estuvieran en su casa. Recibamos con un aplauso a sus dos nuevos compañeros.

Lentamente aplaudimos mientras dos muchachos altos entran por la puerta y se paran al lado de ella.

-Muy bien. Ahora se los presentaré. Él es Park Yoochun- Dice tocando el hombro del chico más bajo, de cabellos azabaches y labios rosas- Y él es Jung Yunho- Pronuncia rozando el brazo del muchacho más alto, de pelo negro y cuerpo atlético.

Al instante me quedo petrificado mirando a ese tipo… “Park Yoochun”…

Y es que se veía tan bien. Parecía tener un aura especial, un aura que llenaba toda la clase.

Aunque quizás nadie más lo noto aparte de mi.

-Les pido que los traten con cariño y los incluyan desde ahora en adelante como uno más en su curso. Adiós alumnos- Dice la directora, saliendo finalmente del aula.

Los nuevos se quedan parados al frente de la clase sin saber qué hacer.

-Disculpe profesor- Rompe el silencio Yoochun- ¿Dónde deberíamos sentarnos?

El maestro iba a contestar, pero se detiene cuando ve al muchacho de cuerpo atlético avanzar hasta el final de la sala, sentándose solo, en el último banco, detrás de mí.

-Puedes sentarte ahí, por hoy- Le contesta apuntando al puesto junto a Gummy.

-Gracias- Dice y se apresura, sentándose en el lugar que le indicaron.

-Ya- Suspira el profesor- Sigamos. Pongan objetivo…- Veo como Park registra su bolso y hace una mueca de molestia.

-Olvide mi estuche- Susurra apenas audiblemente.

Se voltea y me mira a los ojos. Me sonrojo al instante. Dios… Que ojos más bonitos. ¿Tanta perfección podía estar sólo en una persona?

Pienso que el va a pedirme un lápiz y me preparo mentalmente para ello.

-Hey, Yunho- Le habla al chico de atrás- ¡Yunho!, ¡Quítate esas cosas y escúchame!

Como un balde con agua fría oigo sus palabras, al instante que miro de reojo a Yunho, quien quita molesto los audífonos de sus oídos.

-¿Qué quieres?

-Tienes un lápiz que me prestes, olvide mi estuche.

El muchacho lanza un bufido y le entrega su estuche entero.

-¿Y tú con qué escribirás?- Pregunta sorprendido Yoochun.

Yunho ríe entre dientes.

-Ni que fuera a escribir- Y vuelve a ponerse los fonos.

………………………………………………………………………………………...

-¿Y en qué casa es?- Le pregunto a Eunhyuk.

-En la casa de Sandara- Me responde mirándome por el espejo retrovisor.

-Ahhh, ¿Y para que se supone que vamos?

-Es una bienvenida a los compañeros nuevos- Me dice riendo mientras sigue manejando su auto nuevo, que meses atrás le regalaron sus padres por haber cumplido la mayoría de edad.

-¿Seguro que me vas a llevar de vuelta a mi casa después, cierto?- Le pregunto dudando de su sinceridad.

-Claro que sí, no te preocupes, como nos iremos en auto, no voy a tomar nada.

-Ojala Dios quiera.

El lanza una carcajada al instante en que llegamos a la casa de Sandara.

-Cuando quieras irte me avisas, y nos vamos, ¿Ya?- Dice desordenando mi pelo.

-Ya- Le contesto cortantemente, mientras lo veo bajar del carro y entrar a la carrera a la fiesta.

Lanzo un suspiro y me bajo del auto, cerrando la puerta pero dejándola sin seguro. Arrepintiéndome de haber venido.

Gummy no iba a venir porque no quería y Donghae estaba visitando a su mamá.

No me quedaba nadie. Estaba solo.

Mientras transcurre la celebración, no hago más que beber y beber.

Bebo tanto que rápidamente me voy sintiendo pesado y decido buscar a Eunhyuk para irnos, porque ya no me puedo ni el alma.

Lo diviso bailando a lo lejos y me acerco.

-Eunhyuk vámonos, me siento mal.

Me mira frustrado.

-Por favor- Le ruego- Además ni siquiera vi a los compañeros nuevos.

-Junsu- Se lamenta- Dame 30 min. más y nos vamos.

-Bueno- Suspiro- Te esperare en tu auto, ¿Ya?

-Ya- Responde quietamente, pero al instante parece recordar algo importante- ¡Oye! Yo vi a Yoochun. Parece que se peleo con Yunho, y él lo iba a llevar a su casa, entonces ahora Yoochun se va a ir con nosotros. Cuando lo vea le digo que estás en mi auto y lo mando para allá.

-Okey- Le digo no pudiendo evitar sonreír, me volteo rápidamente y salgo del lugar buscando el auto de Eunhyuk.

Lo encuentro y me meto rápidamente en el carro, sentándome en el asiento trasero, el cual está con la luz apagada al interior.

Decido no prenderla porque me ha bajado el sueño y quiero descansar un poco.

Pero se me hace imposible.

El pensamiento de que Yoochun pueda llegar en cualquier momento me aterra, pero al mismo tiempo me emociona saber que pasara.

Cuando al fin estoy por quedarme dormido, siento la puerta trasera abrirse y un aire helado me sacude.

-Es Yoochun- Pienso, sonriendo en mi interior.

Aunque esa sonrisa se elimina al instante cuando siento que se sienta sobre mis muslos y cierra la puerta.

Estoy asustado. ¿Qué le sucede a este tipo?

Hace un movimiento y parece quitarse la ropa que lleva de la cintura hacia arriba. O al menos eso distingo, ya que la luz continúa apagada.

Comienza a mover sus caderas haciendo ondas sobre las mías y siento espasmos recorrer mi espalda.

-Ahh… Ahhhh- Comienza a gemir fuertemente, mientras poco o poco voy sintiendo el bulto de su entrepierna rozar con el mío.

Contengo la respiración.

Siento sus labios calientes succionar la piel de mi cuello, mientras trata de bajar el cierre de mi pantalón.

-Yoochun… Yoochun- Gime descontroladamente.

En la oscuridad abro los ojos con asombro.

Él ahora ha dejado mi cuello y posa sus labios ardientes en mi boca, introduciendo su lengua lo más que puede, pero se detiene al instante.

-Que mierda…

Esa voz es…

La luz se enciende precipitadamente.

Lo primero que noto es un torso desnudo, pero al subir más los ojos veo la cara del chico nuevo, quien mantiene su mano en el interruptor de la luz.

Me mira sorprendido y yo a él.

Era Yunho.

……………………………………………………………………………………………………………………

Luego de varios segundos, Yunho sigue sobre mis piernas y no parece querer bajarse.

Suspira un poco culposo y apoya su cabeza en la mía.

-Eras tú.

Pronuncia suavemente y comienza a reír bajito, mientras su aliento cálido choca con mi frente y me produce escalofríos.

Se baja de mis muslos y se sienta a mi lado.

-Ni siquiera me acuerdo de tu nombre, sólo sé que somos compañeros de clase.

Parece sentirse culpable y mira sus manos ensimismado.

-N-no te preocupes, no importa- Tartamudeo un poco, sintiéndome nervioso.

-Claro que si importa. Ahora debes tener una pésima imagen de mí- Hace una pausa y continua- No es como si me importara, pero, de todas maneras- Me mira y siento que me atraviesa con sus ojos oscuros- Yo no ando montándome arriba de toda la gente que veo por ahí, esto sólo acaba de pasar contigo.

Vuelve a agachar la mirada.

-No me dejaste con una mala imagen de ti- Decido romper el silencio- En realidad tienes un buen movimiento de caderas.

Levanta su cabeza al instante y sus ojos se abren mucho.

Me arrepiento totalmente de lo que acabo de decir.

-Eso no sonó nada bien.

-Para nada.

Ambos reímos, al momento que siento que la gran tensión que había en el aire desaparece.

Yunho para de reírse y veo como su mirada se dirige notablemente a mi entrepierna.

Sonríe de lado mientras me mira divertido.

-Vaya, creo que tenemos un problema por la zona baja- Ríe melodiosamente y mis mejillas comienzan a arder.

¡Cómo diablos no lo note antes!

-P-pues- No sé que decir y entonces observo el bulto entre sus muslos- Pues parece que tú estás en las mismas.

Esta vez ríe mucho más fuerte.

-Creo que eso tiene solución- Clava sus ojos en mi y comienza a gatear en mi dirección.

Me asusto, este tipo es rarísimo.

-Hey, ¿Qué crees que haces?- Le pregunto casi dando un grito cuando veo que vuelve a ponerse sobre mí.

-No vas a salir así a la calle, ¿O sí?- Me responde al instante en que empieza a dar pequeños saltos, haciendo que mi miembro comience a doler.

-Bájate- Reclamo sin fuerzas- Pesas mucho.

-No quiero- Dice en tono infantil. Esconde su rostro en mi cuello y sigue moviéndose mientras estimula con sus manos mis muslos.

La verdad es que no quiero seguir reclamando, así que apoyo mis manos en su trasero y lo atraigo más a mí.

-Así está mejor- Me dice al oído con voz sensual.

Empieza a forcejear con mi polera y yo levanto los brazos para que el trabajo de sacármela se le haga más sencillo.

Siento el pecho expuesto y entonces su lengua húmeda comienza a masajear mis pezones y toda la demás piel, la cual se va tensando ante el contacto.

Se me escapan unos cuantos gemidos y no puedo sentirme más avergonzado al ver que su boca se detiene cerca de mi latente miembro.

-¿Puedo?- Pregunta acercando sus manos a mi cierre.

Yo sólo asiento en silencio al ver que me mira como un gatito mojado.

Al momento siento el cierre abajo, y sin desabrochar el botón, sus dedos rozan la tela de mi calzoncillo y siento que ya estoy colapsando. No quiero saber que vendrá después.

Cierro los ojos para disfrutar al máximo su contacto, pero los abro rápidamente cuando una ráfaga de aire azota mi cuerpo.

-¡Baja de mi auto!

Yunho me grita y me empuja fuera del carro haciendo que caiga de bruces al suelo.

La verdad es que no entiendo nada.

-El auto es de Eunhyuk- Respondo sin saber que decir y me levanto del pavimento ágilmente.

Observo como él también baja cerrando la puerta.

-Este coche es mío, creo que te confundiste- Dice sonriendo. Me da mi polera y se va casi a la carrera al asiento del conductor.

-¡Hey! ¡Espera! ¡Yunho!

Él no me hace caso y comienza a poner en marcha el auto.

-¡Zorroooo!- Le grito a todo pulmón.

Entonces el carro vuelve hacia atrás y siento el miedo recorrerme.

-Me va a atropellar- Pienso con miedo, cerrando los ojos.

Escucho un frenazo brusco a mi lado.

-El zorro eres tú, que se deja tocar por otro zorro.

Abro lentamente los parpados y observo su rostro burlesco mirándome desde el auto.

-¿Quieres subir?- Pregunta.

Me lo medito un rato. Cuando ya lo he pensado, me acerco y coloco mi rostro muy cerca del suyo.

-Ni ahora, ¡NI NUNCA!

Él parece enfadarse.

-Bueno, sólo espero que recuerdes lo que has dicho- Se levanta un poco del asiento, tomando mi rostro entre sus manos.

Me mira unos segundos y me encesta un beso bastante excitante que me hace jadear.

Vuelve a sentarse y pone el carro en marcha.

Yo me quedo estático y sonrojado al máximo.

-Y sólo para que lo sepas- Le digo fuertemente cuando vuelvo a reaccionar- Me llamo Junsu.

Yunho quien ya se encuentra a metros de mí, saca una mano por la ventana y hace unos movimientos raros.

-¡Si sé! ¡Kim Junsu! ¡Quien podría olvidarlo!- Grita fuertemente y se ríe como un loco mientras lo pierdo de vista.

-Ese zorro mentiroso, si sabía mi nombre- Susurro para mí mismo y comienzo a caminar en alguna dirección.

¿Realmente ese auto era de él y no de Eunhyuk?

¿Él no lo había robado, verdad?

Tan sumido estoy en mis pensamientos que no noto cuando alguien se acerca a mí.

-Eunhyuk te está buscando- Salto al escuchar esa voz.

Me giro sorprendido y abro los ojos con estupefacción.

¡Es Yoochun!

Me mira un poco afligido y siento mi corazón bombear sangre exageradamente. De pronto creo que voy a desmayarme. Pero en lugar de eso comienzo a temblar.

-Parece que tienes frío, ¿No trajiste una chaqueta?

Niego con la cabeza.

Él se quita su chaquetilla y me la entrega.

Vuelvo a negar.

-No es necesario.

Sonríe mostrando sus lindos dientes y de un momento a otro me siento un tanto drogado por él.

-Tómala, yo tengo calor- Me estira nuevamente su prenda, pero esta vez decido aceptarla.

-Gracias- Digo en un susurro, colocándomela.

-De nada.

Se pone detrás de mí y coloca sus manos en mis hombros. Haciéndome avanzar.

-Eunhyuk debe estar esperándonos en el auto.

-Si- Lanzo casi en un suspiro relajándome ante su toque.

Parece que el zorro decía la verdad.

Yo me confundí de auto.

Yunho por un momento me hiso olvidar lo bien que se sentía tener pensamientos sobre Yoochun.

Me golpeé mentalmente por haberle seguido el juego.

Pero eso ya no importaba.

Sólo importaban las manos de Yoochun rozando mi cuerpo.

El zorro ya me las pagaría después.

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