KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

A Not So Pampered Pet. Cap 2

“Confía en mi, gatito”


La última cosa que esperaba Jaejoong era una motocicleta. Debería haberlo adivinado. Pelo largo, la pistola. Yoochun no parecía un típico abogado.

Jaejoong odió dejar sus cosas, porque eran cosas que el había comprado. Pero Yoochun dijo que no las necesitarían. Tenía muchos suministros en su cocina y Jaejoong tendría una cama adecuada.

Jaejoong empacó toda su ropa y zapatos, llenando sólo tres bolsos y luego guardó algunas cosas que quería. Había ahorrado para mandar a hacer una escultura de metal de un gato y un ser humano abrazados en el suelo. Ambos estaban sonriendo. Un momento que fue capturado para siempre en metal. Tenía un par de libros que eran sus favoritos y sus CDs pasados de moda pero que le gustaban. Yoochun dijo que tenía un reproductor de CD.

Los tres bolsos se sentían incómodos en su espalda, pero Yoochun no tenía otra manera de transportarlos. Jaejoong pensó en ir donde Yunho para despedirse pero Yoochun dijo que era una mala idea. Por más dinero que Yunho obtuviera de Jaejoong, él podría tratar de secuestrarlo y tenerlo para sí mismo.

Yoochun le dio un casco. Le aplastaba las orejas, pero sin el, Yoochun no hubiera prendido la motocicleta

El motor rugió y Jaejoong se aferró a la cintura de Yoochun, escondiéndose detrás de su espalda. Su corazón se aceleró y palpitaba más rápido cuando la moto volteaba en las curvas. Miedo, más de lo que él había conocido. Él... él no sabía nada de Yoochun. Por lo que sabía, Yoochun podría dirigir una red de esclavitud y lo iba a vender al mejor postor o el hombre era un sádico y lo encerraría en un sótano y lo violaría y lo azotaría y... Él había atado las manos de Jaejoong durante su primer sexo oral por lo que se podría decir que era un poco pervertido y travieso.

Se había pasado toda su vida tomando decisiones que le permitiesen ser libre y ahora estaba unido, atado y en la misericordia de este hombre. Tenía ganas llorar, pero el viento impedía liberar sus lagrimas sobre sus mejillas. Sus dedos se clavaron en el estómago de Yoochun fuertemente porque se estaban acercando cada vez más a la prisión de Jaejoong.

Estúpido. Simplemente estúpido por ir detrás un hombre sólo por una sonrisa bonita y por dinero.

Jaejoong no tenía idea de cuánto tiempo estuvieron así alrededor de colinas, edificios y casas. ¿Casas?

Jaejoong estaba sorprendido.

Estaban en una urbanización privada. Sólo las había visto por televisión. Era temprano y no había nadie en las calles. Jaejoong esperaba que él parara en una de las casas grandes, pero no lo hizo, condujo más allá hacia el campo. El campo. Una vez más, este lugar sólo existía en la imaginación de Jaejoong.

Yoochun desaceleró, silenciando el sonido de su moto, la luz intermitente de color rojo brillaba alrededor de ellos. Estaban en un camino de grava. A unos pocos metros por delante, una imponente puerta negra se elevaba por encima de ellos. Jaejoong se cubrió el rostro cuando Yoochun se detuvo. Digitó un código y abrió la puerta.

La moto era ruidosa en aquel lugar. Jaejoong se sentía muy pequeño cuando Yoochun condujo a través de los árboles. La oscuridad nublaba su alrededor, era irónicamente real. Tenía más miedo de todo este lugar vacío, de la oscuridad de la naturaleza, que estar caminando en un callejón en donde podría ser golpeado y violado.

Era el miedo a lo desconocido.

Jaejoong se estremeció y sostuvo firmemente a Yoochun.

Su voz le dijo algo por encima del ruido del motor.

Jaejoong dejó de verlo y cerró los ojos, lanzando su confianza y su vida a ese hombre desconocido que conducía la motocicleta.

Dios, era tan estúpido.

El sonido del motor hacia eco hasta que paró, Jaejoong se dio cuenta de que estaban en un garaje. Poco a poco soltó la cintura de Yoochun, inclinándose hacia atrás. Y luego se aferró otra vez cuando la moto se movió.

"Lo siento, el soporte".

Jaejoong asintió. Tenía los nervios de punta, y podía sentir la piel de su cola y orejas erizada.

Jaejoong con cautela se bajó de la parte trasera de la moto.

"¿Estás bien?"

Jaejoong asintió, pero hizo una mueca cuando Yoochun se acerco a él. Miró hacia abajo, no quería ver la cara de Yoochun. Yoochun desabrochó el casco y le levantó el rostro. El sonido del motor parecía que todavía hacia eco en el lugar.

"Deja que los lleve", dijo, agarrando los bolsos.

Jaejoong giró, manteniendo los bolsos detrás de él. Si Yoochun no era quien decía ser, Jaejoong todavía tenía tiempo de correr y tener todas sus cosas.

Yoochun frunció el ceño y Jaejoong negó con la cabeza, sin darse cuenta de que estaba retrocediendo hasta que choco contra la pared.

"Jaejoong", dijo Yoochun, preocupado.

Se dio la vuelta, luchando para evitar enroscarse en busca de protección.

Yoochun suspiró. "Yo quería tener esta conversación adentro, pero también la podemos tener aquí."

Jaejoong movió las orejas para demostrarle que estaba escuchando.

"No quiero que te sorprendas, pero yo tengo a dos gatos viviendo conmigo."

Jaejoong se sorprendió y sus ojos se cerraron hasta convertirse en rendijas.

"No es lo que piensas", dijo Yoochun rápidamente. "Te lo dije, soy un abogado. Yo defiendo a los gatos y estoy trabajando en cambiar las leyes para proteger sus derechos. "

"¿Qué derechos?" Jaejoong dijo, y luego se dio la vuelta.

"Eso mismo. Changmin fue acusado de robar en la tienda de su dueño y a Junsu lo encontré casi muerto en la calle por los golpes que tenía. Su dueño trató de reclamármelo, pero los defendí a los dos. Ellos no tenían donde vivir, por eso los deje vivir aquí.”

"Es un poco tarde para decir que no te creo", dijo Jaejoong.

"No, no lo es." Yoochun miró el suelo. "Dímelo y te llevaré de vuelta."

"¿Por qué no me lo dijiste antes?"

"Yo quería que vinieras conmigo."

Jaejoong se dio la vuelta y Yoochun continuó explicándole. ”Ellos se aman, no a mi. Nunca los he besado o tocado... "

"Así que yo soy tu puta. Gracias. "

"Jaejoong".

Él se estremeció ante la reprimenda en la voz de Yoochun. Pero él tenía razón. Jaejoong sabía en lo que se estaba metiendo cuando aceptó venir aquí.

"Por favor, dame una oportunidad. Puedes conocer al Minsu por la mañana, y... bueno, luego…"

Jaejoong se mordió el labio con el colmillo. Aún sin mirar a Yoochun. Él asintió una vez, y luego hizo una mueca cuando Yoochun se acercó.

"Um... sólo... bueno, sígueme."

Jaejoong esperó a que Yoochun le diera la espalda antes de seguir. Salieron del garaje por una puerta lateral. Yoochun apretó un botón y la puerta del garaje se deslizó hacia abajo.

La puerta dirigía hacia un largo pasillo con puertas cada veinte metros más o menos. Al final de este había otro pasillo y Yoochun giró a la izquierda, sólo avanzó unos metros más antes de abrir una puerta. La mantuvo abierta e hizo un gesto para que Jaejoong pasara, pero Jaejoong se detuvo y sacudió la cabeza. Él sabía el camino de salida, y no sabía lo que estaba más allá de esa puerta.

Yoochun sonrió con resignación y entró primero, Jaejoong lo siguió poco a poco. Se estremeció ante la repentina luz en la habitación.

Se quedó boquiabierto. Yoochun cruzó por la cocina más grande que jamás él había visto. Lo primero que notó fue la estufa a gas y la campana de acero inoxidable, luego el inmenso refrigerador. Una isla central, las encimeras oscuras y los gabinetes de color marrón. Todo era precioso y limpio.

Se encontró con los ojos de Yoochun. Y Yoochun sonrió. "La cocina".

Jaejoong asintió, lamiéndose los labios. Su apartamento podría haber cabido en esta cocina tres veces. Por lo menos.

Más allá de la cocina había una mesa de comedor, y un poco más allá había una zona con sofás, sillas, una mesa y una televisión enorme. Jaejoong sólo había visto la televisión en el bar de Yunho.

Aún tratando de mirar todo de una vez, Jaejoong siguió a Yoochun a través de la cocina, y luego por un pequeño pasillo. Se tropezó con un par de pasos, y Yoochun se acercó a él, pero Jaejoong retrocedió.

"equilibrio de un gato" susurró Jaejoong dándole una explicación. Él no quería que Yoochun lo tocara en ese momento.

Yoochun se sorprendió, pero asintió con la cabeza y le dio espacio a Jaejoong. Una gran escalera que llevaba hacia la parte de arriba, Jaejoong trago saliva. Había cuatro pisos y probablemente, un sótano. Subieron las escaleras. En el tercer piso, Yoochun giró a la izquierda y llevó a Jaejoong por un pasillo lujoso que era la mitad del tamaño de su apartamento. Había cuadros y tapices en la pared. Armarios, mesas y floreros de lujo, tanto que la cabeza de Jaejoong daba vueltas.


Segunda puerta a la izquierda. Yoochun la abrió pero esta vez no ingresó.

"tu habitación".

Jaejoong trago saliva una vez más, deteniéndose a unos metros de distancia.

Yoochun suspiró y dejó la puerta abierta, paso por su costado alejándose de Jaejoong.

Desapareciendo por el final del pasillo.

El corazón de Jaejoong se encogió. "Yoochun".

El hombre se detuvo, pero no se dio vuelta.

"Espera, yo... no te vayas. Por favor. "

Su espalda se levantó y cayó con un respiro profundo, pero se dio la vuelta.

"Por favor. Yo... lo siento. Tengo... tengo... "

"Miedo?" completó Yoochun.

Jaejoong asintió con la cabeza.


Volvió por el pasillo, y Jaejoong dejó que pase su brazo alrededor de su cuello y le de un beso en la frente. Bueno, se sorprendió pero sólo un poco. Yoochun lo volteó y lo dirigió hacia el dormitorio.

Una vez más, Jaejoong se detuvo y miró. El cuarto era fácilmente cinco veces más grande que el lugar donde vivía. La cama parecía del tamaño de su apartamento. Tenía cuatro postes en las esquinas, con un toldo de color azul claro, la gasa colgando alrededor de ella. Las sábanas eran de un azul más oscuro como el color de la almohada. Habían muchas almohadas, y de nuevo las paredes estaban cubiertas de arte: paisajes marinos y playas. En el otro extremo había dos puertas.

"Hay un balcón, con una silla y una mesa para que puedas descansar. El sol llega a ese balcón perfectamente a las diez de la mañana. "

Jaejoong se estremeció, preguntándose cuándo fue la última vez que se sentó ante el sol.

"La puerta del fondo es el cuarto de baño, ¿te gustaría tomar una ducha?"

Jaejoong se quedó inmóvil, incapaz de responder, pero Yoochun parecía entender. "La otra puerta es el armario. Es del tamaño de tu apartamento. "

Jaejoong resopló y luego miró hacia arriba. "Esto... es demasiado, Yoochun. Demasiado... "Se tapó la cara con el hombro de Yoochun.

Yoochun frotó su cara en la cabeza de Jaejoong, con sus labios capturó su oreja. Jaejoong se estremeció.

"te mereces más que esto, Jaejoong."

Él negó con la cabeza, y luego se dio cuenta de que estaba llorando. Se apartó de Yoochun y finalmente dejó caer los bolsos. Él no se merecía tantas cosas.

"Mi habitación está justo encima de aquí. Bueno, mi habitación es todo el cuarto piso. El Minsu comparte una habitación en el pasillo de abajo. Si... si no te sientes cómodo aquí, hay una casa de huéspedes, si quieres puedes vivir allí. "

Los ojos de Jaejoong se abrieron aún más. "¿Una... una casa?"

"Si tu quieres."

"Esto es mucho, demasiado. "Jaejoong se dirigió lentamente hacia el centro de la habitación, aturdido. Tenía miedo. Era consciente de Yoochun lo estaba siguiendo. Había espacio suficiente para poder esquivar a Yoochun y salir corriendo de la habitación. Pensó que él podría recordar cómo llegaron hasta allí. Escaparse para ser libre.

Pero en vez de hacer eso, sólo se mantuvo mirando la habitación.

El baño era enorme. Tenía dos lavamanos, en el otro extremo había una ducha, todo era de color azul. Azulejos azules y mostradores azules, y una puerta que dirigía al inodoro. Había una bañera gigante que parecía más complicada que una bañera normal.

Jaejoong tragó saliva y volvió donde Yoochun con los ojos muy abiertos.

Yoochun sonrió.

"Esto es demasiado, Yoo… Yoochun. Yo... no puedo vivir así. "

Él asintió con la cabeza. "Yo... lo siento."

Jaejoong se le quedó mirando y sonrió. "¿Por qué lo sientes?"

Se encogió de hombros, mirando a otro lado. "Quiero que seas feliz, que estés cómodo y... esto es todo lo que tengo para ofrecerte."

Jaejoong cubrió la distancia entre ellos. Abrazó con fuerza a Yoochun. "Esto es mucho. Es... lo siento. Estoy tan abrumado. "

Se abrazaron por un momento y luego Jaejoong se apartó. Levantó la cabeza y besó suavemente a Yoochun.

"Quédate conmigo, por favor, yo..."

Yoochun asintió con la cabeza. "Vamos a tomar una ducha, y deja que te mime como te mereces."

Jaejoong se estremeció, pero asintió. Se sentía nervioso e inseguro, pero dejó que Yoochun le quitara la camisa. Su piel se erizó de la anticipación. Yoochun se sacó su chaqueta y Jaejoong metió las manos bajo la camisa, en busca de calor. Yoochun lo sostuvo con fuerza, y luego beso su frente, susurrándole que se desvista.

Yoochun se apartó de él y se fue a la ducha. Llegó se abrió la llave. El agua cayó del cabezal en un flujo constante. Jaejoong se estremeció y vio como Yoochun se sacaba la ropa. Él hizo lo mismo. Yoochun probó el agua antes de entrar, se acostumbro a ella, y se sumergió. Jaejoong respiró hondo y se unió a él.

El agua casi quemaba en su piel. Jaejoong nunca había utilizado el agua tan caliente, y dio un salto alejándose de ella.

Yoochun lo miró, preocupado.

“Muy caliente”, Jaejoong le dijo

Yoochun sonrió y ajustó la temperatura de nuevo. Jaejoong la probó, no estaba tan caliente pero más de lo que el había probado antes. Se introdujo y se estremeció. Los brazos de Yoochun rodearon su cuerpo. ¿Esta mejor?


Jaejoong asintió. Pusó a Jaejoong debajo del cabezal, y Jaejoong cerró los ojos cuando el agua cayó por su cabeza y su cuerpo. Temblando se aferró a Yoochun, estaba llorando. Yoochun movía sus manos arriba y abajo de su cuerpo, desde la parte baja de su espalda hasta sus hombros, una y otra vez.

"¿Estás bien?"

Jaejoong asintió. "Lo siento".

"No te disculpes." Con una mano todavía alrededor de la cintura de Jaejoong, Yoochun alcanzó el champú. Lavó el cabello de Jaejoong, teniendo cuidado con las orejas y luego añadió acondicionar antes de colocar jabón por todo su cuerpo. Jaejoong se estremeció bajo las caricias, no por lujuria, pero si por incredulidad. Nadie había sido tan cuidadoso con él.

Tan pronto cuando terminó, besó a Jaejoong suavemente y le susurró en voz baja que esperara un momento. Rápidamente se enjuagó. Dejó a Jaejoong libre de jabón y luego cerró la llave.

El baño entero estaba lleno de vapor. Colgando cerca de ellos había dos batas de color azul oscuro y Yoochun agarró una y se la entregó a Jaejoong. Se la puso, ronroneando por la suavidad del material esponjoso. Se envolvió en ella con una amplia sonrisa y miró a Yoochun.

Yoochun rió. "¿te gusta?"

Jaejoong asintió con la cabeza.

"Entonces es tuya."

Jaejoong enterró su nariz en la suavidad. Olía a flores y árboles. Fresco. Nada como sus cosas. Se apartó de Yoochun antes de que pudiera llorar otra vez, y rápidamente salió del baño. Pero se detuvo a pocos metros de la habitación. No estaba seguro.

Yoochun se acercó por detrás y puso su brazo alrededor de sus hombros. Aplicó un poco presión y llevó a Jaejoong a la cama. Estaba temblando mientras subían al suave colchón. La cama era tan grande, y Jaejoong se detuvo, justo en el borde.

Yoochun se sentó de inmediato y lo miró con preocupación una vez más.

"Yo... no puedo. Es demasiado... es... "

Yoochun sonrió de repente. "Está bien. Levántate"

Confundido, Jaejoong se levantó de la cama. Yoochun tomó las almohadas y las arrojó sobre la alfombra. Quitó las mantas y el edredón. Las dobló y las puso en el suelo colocando las almohadas alrededor, algo así como si los estuviera encerrando, protegiéndolos en el interior.

Jaejoong cubrió su sonrisa con una mano, agitando las orejas y la cola. Se empezó a reír viendo como Yoochun se echaba en las almohadas encontrando una posición cómoda. Se apoyó sobre un codo y sonrió.

"¿Mejor?"

Jaejoong asintió con la cabeza. Se subió a las mantas, la seguridad volvió a él. Se arrastró hacia Yoochun, sonriendo cuando el otro tragó saliva. Sus labios se encontraron y Jaejoong dejó que los brazos de Yoochun lo rodearan. La parte traviesa de él estaba listo para tener sexo, pero Yoochun mantuvo el pequeño beso un poco más antes de romperlo.

"Trata de dormir. Ya es tarde. "

Jaejoong se preguntó si debería presionarlo al igual que lo hizo antes, y agradecerle a Yoochun con su cuerpo. Pero los ojos de Yoochun se cerraron echándose hacia atrás, colocando un brazo debajo su cabeza. Jaejoong sonrió y se acurrucó junto a él. El otro brazo de Yoochun frotaba su espalda. Jaejoong ronroneó, arqueándose ante las caricias, por la comodidad y no por la lujuria.

(=^ェ^=)

Jaejoong despertó, descansó bien y feliz. Después de un momento se dio cuenta de que la manta debajo de él no era suya y había alguien durmiendo a su lado. Se levantó rápidamente con un grito de asombro, parpadeando contra la luz del sol entrando a raudales por la habitación. Recordando la noche anterior dirigió su mirada hacia el durmiente Yoochun.

La respiración de Jaejoong se paró. El hombre era hermoso. Jaejoong sólo lo había visto en la penumbra. Su cabello largo estaba alrededor de él. Sus mejillas redondas y su labio inferior prominente que Jaejoong recordaba presionado contra sus propios labios. Todo en él gritaba sinceridad, confianza, amor, pero Jaejoong seguía teniendo dudas. Esperaba que Yoochun no sólo estuviera dibujando una falsa sensación de seguridad alrededor de él.

La pálida piel de Yoochun casi brillaba en la luz, el sol besaba sus pezones oscuros. Jaejoong se lamió los labios. Se alejó un poco más para ver realmente todo de él.

Los dos se habían quedado dormidos con las batas, y la de Yoochun estaba abierta. Su entrepierna estaba cubierta, pero su pecho y sus piernas estaban a la vista. Jaejoong se humedeció los labios otra vez.

Jaejoong con mucho cuidado se inclinó hacia delante. Agarró con dos dedos la tela y poco a poco la alejó, dejando al descubierto su pene. Aún más despacio, arrastrando los pies hacia adelante. No tocando en absoluto a Yoochun, Jaejoong se inclinó, con las manos justo al lado de su cadera. Sopló en el pene de Yoochun, casi riendo, ya que este se sacudió. Jaejoong lamió la punta. La levantó, con su lengua áspera, y luego la dejó caer. Lo lamió de nuevo. Se endureció y Yoochun gimió moviendo las caderas.


Jaejoong apretó sus labios contra el eje suave, y luego abrió la boca y lo chupó. Rodó la suavidad alrededor de su lengua. Un poco más tarde, se endureció. Y Yoochun gimió de nuevo. Jaejoong lamió un poco más, llevando una mano a los testículos de Yoochun.

"Uhmm, Jae. Dios. "

Jaejoong abrió los ojos y se encontró con la mirada cansada de Yoochun. Sus ojos se cerraron con un gemido y levantó su cadera. Una mano se posó en su cabeza ronroneando mientras Yoochun se aferraba de su cabello suavemente. Jaejoong se reajusto, ahora que Yoochun ya estaba despierto. Él se movió entre las piernas abiertas Yoochun, y con las manos firmes, flexionó sus piernas. Yoochun jadeó cuando su erección entraba más profundo en la garganta de Jaejoong.

Jaejoong lo miró de nuevo, suplicando con los ojos, los dedos agarrando su cabello. Sus caderas se levantaron lentamente, Jaejoong ronroneó de nuevo, animándolo a que siguiera.

"Diablos, Jaejoong."

Jaejoong cerró los ojos gimiendo con ganas de más.


Yoochun cerró los ojos y empujó su cadera hacia arriba. Jaejoong se quejo ante lo repentino pero tomó a Yoochun profundamente. Yoochun entendió el mensaje y empujó hacia arriba una vez más gimiendo hasta que la nariz de Jaejoong chocó con su estómago.

"Maldita sea", se quejó Yoochun. Su erección palpitaba y fluidos llenaban la boca de Jaejoong. Él gimió, rogando mientras penetraba la garganta de Jaejoong más rápido y con sólo unos minutos más, su orgasmo llegó, llenando la garganta de Jaejoong de semen.

Jaejoong ronroneó de nuevo al tragar, lamiendo suavemente, clavando los dedos en las caderas de Yoochun.

Yoochun jadeó y alejó apresuradamente a Jaejoong.

Jaejoong sonrió y se inclinó hacia atrás apoyándose en sus pies. Se lamió los labios, limpiándose de lo que faltaba.

"No, no... es que me queje", dijo Yoochun, "pero yo... yo no quiero que hagas eso."

Jaejoong se congeló y se mordió el labio inferior.

Yoochun respiró hondo y se levantó para sentarse."Esta es la razón", dijo acercándose.

Jaejoong gimió cuando Yoochun colocó sus dedos alrededor de su pene.

"No estas erecto. Deberías estarlo. Debes encontrar el placer en cualquier cosa que hagas y... bueno, tú no lo hiciste. "

Jaejoong miró hacia otro lado, sus mejillas se enrojecían de vergüenza.

Yoochun tocó su mejilla y le levantó la cara. "No te avergüences, Jae. No es tu culpa. Es a lo que estabas acostumbrado. "

"Pero yo..." se agarró de los hombros de Yoochun y luego agachó la cabeza frotándola contra la barbilla de Yoochun. "Yo quería. Yo que... quería... "

Yoochun envolvió con sus brazos el cuerpo de Jaejoong y lo abrazó. "No necesitas hacer eso para darme las gracias, ¿Ok? "

Jaejoong lo abrazó con más fuerza y asintió. "Yo... no lo hice. Te lo prometo. Yo sólo... es que estabas echado desnudo y... te veías tan hermoso". Sonrojándose de nuevo.

Yoochun se comenzó a reír y dijo: "Ok, Ok." Besó la oreja de Jaejoong, atrapando la suave carne entre sus labios lamiéndola.

Corrientes pasaron por la columna vertebral de Jaejoong mientras gemía, se frotó mas en el pecho de Yoochun. Una de las manos de Yoochun se deslizó por su espalda. Los dedos acariciaron la base de la cola y luego por el pelo, acariciándola como si fuera una erección.

Jaejoong ronroneó, lloriqueando por la atención. Estaba acostumbrado a que los hombres lo tocaran, pero no a como Yoochun lo hacia, con tanta ternura. Abrió las piernas, bajando un poco sus caderas empujó hacia adelante, frotando su erección contra el muslo de Yoochun.

Yoochun se alejó lo suficiente como para agachar la cabeza y colocar un beso en los labios de Jaejoong, gimió cuando Yoochun envolvió su mano alrededor de su erección, acariciándola ligeramente. Yoochun puso su otra mano en el pecho de Jaejoong empujándolo hasta que estuviera recostado sin separarse de sus labios.

"¿ahora puedo hacerlo yo?"

Jaejoong asintió, jadeando. Yoochun sonrió contra sus labios y movió su boca por el pecho de Jaejoong con una seria de besos húmedos. Pasó su la lengua por su clavícula y descendió a chupar sus pezones.

Jaejoong gritó, cerrando los ojos con la cabeza inclinada hacia atrás.

Yoochun le presto atención a ambos pezones, mientras que sus manos tocaban el resto de su piel. Pero no tocó la erección de Jaejoong, paso por su costado, atrayendo más gemidos de Jaejoong.

Hizo una pausa y Jaejoong abrió un poco los ojos.

Yoochun sonrió y lo besó. "¿Ves? Esto es mucho mejor". Sus dedos se envolvieron una vez más alrededor de la erección de Jaejoong acariciándolo.

Jaejoong gritó, sus codos colapsaron. Cayó de espaldas en la manta y se llevó las manos sobre la cabeza, agarrando una almohada mientras Yoochun besaba todo su cuerpo.

Cuando los labios se cerraron alrededor de la punta, Jaejoong echó para atrás su cabeza y gritó. Su erección palpitaba, y el calor envolvió la punta cuando Yoochun lo sacó un poco de su boca, Jaejoong soltó un grito desesperado. A Yoochun le dieron arcadas pero él no se apartó, tragando todo el semen de Jaejoong.

Jaejoong se derrumbó, su pecho subía débilmente con su respiración aún más débil.

Los labios Yoochun besaban el hueso de su cadera dirigiéndose hacia arriba por sobre su estómago y su pecho. Se colocó encima de Jaejoong, encerrando sus rostros en unas paredes de cabello. Jaejoong sonreía mientras se besaban. Se apartó y Jaejoong lo abrazó, escondiendo su rostro en el cuello de Yoochun.

Yoochun sonrió. "¿te sientes bien?"

Jaejoong asintió.

"Ahora que los dos hemos tomado desayuno, vamos a buscar algo para el almuerzo."

Jaejoong se comenzó reír.

"Puedes cocinar si quieres."


"¿En serio?"

"Sí".

"¿En esa cocina?"

"Sí", dijo Yoochun y se comenzó a reír. "Vamos." Se puso de pie y le ofreció sus manos a Jaejoong. Las tomó con una sonrisa y dejo que Yoochun lo jalara. Después de un rápido beso en la mejilla, Yoochun lo llevó a al vestidor. Una vez más, Jaejoong perdió su confianza y se quedó junto a la pared.

Yoochun sonrió y le tendió las manos. "Sí, soy rico. Supéralo".

Jaejoong trató de sonreír, mientras Yoochun lo arrastraba dentro del vestidor.

"Quédate ahí y se lindo por un momento." Él se dirigió a un armario y sacó un par de boxers. Se los lanzó a Jaejoong y dijo. "No hay mucha ropa aquí. Me gusta mantener algunas cosas por si acaso, pero... "

Los ojos de Jaejoong se agrandaron. El armario parecía completamente lleno. "¿Esto no es mucho?"

Yoochun sonrió. "Cuando veas mi armario, lo vas a entender”. Trajo un par de sudaderas y una camiseta. "Utiliza esto por el momento hasta que llegue Maia para lavar tu ropa."

Jaejoong agachó la cabeza y le susurró un gracias. La ropa era tan suave, incluso si eran tan simples. Acariciaron su piel y Jaejoong se estremeció.

Yoochun le tocó la mejilla de la preocupación.

Jaejoong se apoyó en ella.

"¿Te he dicho hoy día que eres hermoso?"

Jaejoong se sonrojó y negó con la cabeza.

"Eres hermoso".

"Tu también lo eres", le susurró Jaejoong.

Yoochun lo abrazo con fuerza por un momento, lo besó en la mejilla y luego lo sacó fuera de la habitación. Jaejoong se quedó pegado a su lado. Todo parecía menos siniestro en el día. La luz del sol se filtraba por las ventanas, tuvo que cerrar los ojos cuando llegaron a las escaleras. Todo el frente de la casa era de ventanas. Jaejoong se cubrió el rostro con el cuello de Yoochun mientras bajaban por las escaleras.


"te voy a advertir que el Minsu está probablemente en la sala principal, y que podrían estar un poco… ansiosos".

"Huh?"

"Ya lo verás."

La casa estaba muy iluminada y Jaejoong se dio cuenta de que no era debido a la electricidad. Los colores en las paredes eran suaves, los marrones ligeros de baldosas. Todo estaba muy bien decorado. Había tantas ventanas.

Jaejoong oyó el ruido de una pelea antes de entrar en la cocina. De inmediato vio dos figuras cerca de la televisión, gritándose el uno al otro acerca de algo, se escondió rápidamente detrás de Yoochun.

"Chicos", dijo Yoochun.

Ambos se detuvieron y voltearon, sus ojos se agrandaron y el más pequeño gritó el nombre de Yoochun y saltó del sofá, corriendo a saludarlo, el otro se acerco lentamente. Jaejoong se asomó por el cuerpo de Yoochun y se escondió otra vez cuando los vio.


El que estaba corriendo se detuvo, deslizándose sobre el piso de madera."¿Quién es?"

Yoochun se volteó y sacó a Jaejoong de su escondite, Jaejoong mantuvo su rostro oculto, pero pudo ver al gato a través de su cabello. Él era pequeño. Más pequeño que Jaejoong. Su cola y su cabello eran de color percal. Una oreja era de color marrón y la otra naranja con rayas blancas. El más alto tenía cola gris, orejas grises y el cabello de color gris oscuro.

"Él es Jaejoong", dijo Yoochun. "Él va a vivir aquí."

"Un cliente", preguntó el alto.

Yoochun negó con la cabeza. "Él es Junsu, y el más alto es Changmin."

Jaejoong levantó la cabeza, apoyándose contra el cuerpo de Yoochun dijo hola.

"¿Por qué estaban discutiendo?", Preguntó Yoochun. Dio un paso para alejarse, pero Jaejoong se aferró a su cuerpo, hundiendo la cara en el pecho de Yoochun otra vez.

Yoochun se rió, tomándolo de los brazos lo alejó un poco y le dio un beso en la frente. "¿No tienes miedo de caminar por oscuros callejones infestados de sanguijuelas, pero tienes miedo de conocerlos a ellos? Bueno, puedo entender eso. "

"¡Hey!", Gritó Changmin.

Yoochun sonrió y luego dijo: "¿No ibas a cocinar algo?"

Jaejoong se mordió el labio inferior y asintió con la cabeza. “¿Q.. Que debería…"

"Lo que tu quieras cocinar", respondió Yoochun.

"Es… esta bien".

Yoochun besó su mejilla.

Jaejoong vió la sonrisa de Changmin y se volteó, el rubor aumentaba en sus mejillas.

Yoochun tenía razón

Jaejoong hizo todo lo posible para no preocuparse demasiado. Le era permitido tener un poco de duda, pero Yoochun nunca le había hecho daño, y los gatos no se dañan el uno al otro. No tenía nada que temer. Eso esperaba.

Cocinar en una cocina enorme para tres gatos y un humano no era tan aterrador como entrar a un cuarto y ver a cuatro humanos que desean violarlo. Era diferente, pero no daba miedo.

(=^ェ^=) Siguiente

¿Por Qué te deje ir?. Cap 5

-----------------------------------Presente------------------------

Sentía mi cuerpo pesado, al igual que mis ojos, no quería abrirlos, no quería salir de aquella oscuridad, sentía una gran calma, aquella neblina me brindaba calor, sabía que si despertaba de nuevo entraría en aquella rutina de tortura por esperar a Changmin, pero sin quererlo lentamente comencé a abrir mis ojos y cuando lo hice me di cuenta que estaba en mi recamara.

Era raro, lo último que recordaba era haber salido a comprar algunas cosas, varias imágenes se arremolinaron dentro de mi mente y recordé.

-Flash Back-

Caminaba por aquellas calles blancas, sintiendo como el frio calaba mis huesos, jamás imagine que nevaría, pero debí haberlo previsto al estar en vísperas de navidad, y solo pude suspirar, en estos días mi concentración era nula, y ¿Por qué? La respuesta era fácil, “Changmin”, ese niño estaba bien metido en mi mente, desde el día hasta en la noche, y ni dormido salía de ahí, de repente un dolor punzante me saco de mis pensamientos, y solo fue el detonante de todo, comencé a sentirme mal, me sentía mareado, y mi vista comenzaba a nublarse, mi cuerpo comenzaba a sudar y no sabía él porque, y sin poder evitarlo mis piernas se doblaron y mi cuerpo comenzó a desplomarse, espere pacientemente el choque contra el suelo, pero este nunca llego, en cambio sentí como unos brazos me sujetaban, subí mi vista, pero a causa de que veía borroso solo pude distinguir una sombra más alta que yo, aquella persona parecía preocupada, lo note por su tono de voz.

-Oye ¿Estás bien?-

Pero yo no podía contestar, algo me lo impedía y ese “algo” era realmente estúpido, esa voz se me hacía conocida

-Vamos contesta- respondió ya desesperado.

Pero cada vez me sentía peor, y mi mente definitivamente estaba jugando conmigo, aquella voz se me hacía tan familiar, pero no podía ser posible.

¿Changmin?

Fue lo único que pude decir, o más bien susurrar, pude sentir como aquella persona se tensaba al haber mencionado aquel nombre, y una sonrisa cansada adorno mi rostro a pesar de mi estado.

-Eres tu Min, has vuelto-

No pude decir más, sentí mi cuerpo ligero, y todo se volvió oscuro

-Fin Flash Back-


Ante aquellas imágenes me levante rápidamente y algo calló en mis piernas, lo tome encontrándome con un trapo húmedo que se encontraba en mi frente, pero rápidamente lo olvide, una sonrisa adorno mi rostro “Changmin”, Mi Min había vuelto, estaba seguro de eso, me levante de aquella cama y me dirigí hacia la puerta, lentamente comencé a abrirla, estaba algo nervioso por volver a ver a Min, y pude notar a alguien, detuve mi tarea de abrir la puerta y me asome por aquella hendidura que había abierto, ¿Ese era Changmin?

Ahí en aquel comedor se encontraba un joven alto “más alto que yo” su cabello era del mismo color castaño que antes, pero estaba más largo, se veía más maduro, sonreí al ver aquella cara de niño eterno, baje un poco la mirada a su cuerpo y un sonrojo ataco mi rostro, Changmin sólo traía una toalla en su cintura, y solo pude tragar saliva, su cuerpo también había cambiado, ya no solo era el abdomen plano que cualquier niño tenía, ahora ese abdomen se veía más trabajado y mezcle aquella sensual imagen con mis recuerdos, imaginando tener aquel cuerpo, que alguna vez estuvo bajo el mío, entre caricias y gemidos, pero una voz me hizo volver a la realidad.

-¿Qué tanto miras?-

Aquella voz y aquella mirada me hicieron darme cuenta en que no solo había cambiado físicamente, aquella voz más grave y aquella fría mirada que me dirigió me hicieron preguntarme donde había quedado aquel niño tierno y dulce.

Rápidamente salí de mi “Escondite” y me puse enfrente de él aun con todo eso mis mejillas estaban sonrojadas, y mi mirada estaba en el piso, estaba avergonzado por que me haya descubierto mirándolo, tome valor y subí mi vista, un escalofrío recorrió mi cuerpo, aquella mirada fría y sin emoción no me agradaba, ¿Quién era ese chico y que había hecho con MI Min?

-Has vuelto- fue lo único que pude decir ante aquella mirada fría y calculadora que me estaba poniendo de nervios.

-Sí, pero no por ti-

Por más que lo intentaba no me acostumbrara, extrañaba aquella dulce voz que tenía, y por si no fuera poco aquellas palabras me habían dolido, había regresado sí, pero el mismo había aclarado que no lo había hecho por mí, con cada palabra que decía recibía una apuñalada directo a mi corazón.

-Min…- No pude continuar por que el me interrumpió.

-¡No quiero que me vuelvas a decir así entendiste! - me había gritado, mi niño me había gritado, me sorprendí mucho, mi corazón se estrujo ante aquel acto, y las lagrimas amenazaban con salir, aun con un nudo en mi garganta intente hablar normalmente.

-Tenemos que hablar- Lo dije lo mejor que pude, aunque mi voz se había escuchado algo estrangulada.

-No hay nada que hablar, todo quedo claro hace 5 años- no había nada, ninguna emoción al decir eso, realmente hablaba enserio y eso me dolió mas, ni si quiera quería hablar después de esos 5 años, sin poder evitarlo mis lagrimas comenzaban a salir, y una sonrisa irónica se poso en su rostro -¿Estas llorando?, por favor, ¿Crees que volveré a caer? Sabes, no soy aquel niño ingenuo que todo se creía así que deja de fingir- Mis lágrimas no solo eran de dolor, ahora también eran de rabia.

-¡No estoy fingiendo!- le grite, las lágrimas caían sin cesar sobre mi rostro, jamás hubiera imaginado que nuestro reencuentro sería así, sabía que no sería fácil, pero jamás espere esto. –Por favor Mi…- me detuve al ver su mirada asesina, sentí escalofríos y trague saliva, incluso mis lagrimas se detuvieron, a si qué rápidamente rectifique lo que dije –Changmin-

-De acuerdo, solo iré a cambiarme-


Y fue cuándo recordé que Min solo llevaba puesta aquella toalla y un nuevo sonrojo se hizo presente en mi rostro, sin decir más Min se giro hacía donde era su alcoba, sin poder evitarlo lo seguí con la mirada, sus pasos hacían que su cuerpo realizara movimientos que se me hicieron sensuales, y con solo ese movimiento olvide todo, y me quede un rato ahí parado como idiota intentando que mi cuerpo reaccionara, y cuando lo hice me senté en una silla con mi rostro más rojo que un tomate y di un cabezazo contra aquella mesa, sinceramente no sabía quien había sufrido más en estos años si la mesa o yo, pero no podía evitarlo, desde que conocí a Changmin aquel acto se había vuelto una necesidad, aquel “niño” (si le seguía diciendo niño no se podía hacer nada ante la costumbre), siempre me ponía de los nervios en cualquier situación, y al parecer era la única forma de tranquilizarme y mantener la cordura.

-Veo que tus métodos siguen igual de desquiciados- Aquella voz hizo levantar mi cabeza, aquel niño estaba recargado en la pared, dejo aquella posición y se sentó enfrente de mí –Ahora dime de qué es lo qué quieres hablar Jaejoong-

“Jaejoong” aquello hacía eco en mi mente, desde cuando era Jaejoong, jamás me había dicho así.

-¿Por qué me dices así?-

-¿Jaejoong? Que acaso no es ese tu nombre-

-Jamás me habías llamado así, siempre me decías…-
Me detuve al sentir como una nueva ola de dolor se acumulaba en mi pecho y las lágrimas amenazaban con salir nuevamente.

-¿Hyung?, -El completó mi frase al no haber podido continuar- no veo la diferencia ni la necesidad de hacerlo “Jaejoong”-

-No me digas así por favor-

¿Quieres que te siga diciendo Hyung? De acuerdo “Hyung”
Su voz no podía sonar más sarcástica, apreté mis puños por debajo de la mesa, jamás creí que aquel niño tan lindo y tierno llegara a hablar así ¿Qué le había pasado?– Bueno creo que no tienes que decir nada, así que me voy-

Tomo aquellas maletas (De las cuales apenas me enteraba que estaban ahí) y se dirigió a la puerta, me sorprendí a mí mismo cuando me di cuenta estaba frente a la puerta impidiéndole el paso a Min y me miro con cara de molestia.

-Déjame pasar-

-No-

-¡Que te muevas!-

-¡No!-
Le grite con todas mis fuerzas, incluso sorprendí a Min, esta vez no lo dejaría ir, iba a pelear para que volviera conmigo, esta vez no me daría por vencido, no quería regresar a aquella rutina infernal- ¡Tu de aquí no sales Changmin!-

--------------------------------------- 6 años antes----------------------------

Estaba ahí sentado en aquel despacho sorprendido, frente a mi estaba mi padre y en aquel escritorio se encontraban las llaves de mi auto y la tarjeta de mi antiguo apartamento.

-¿Es enserio? - Le pregunte intentando mantener la cordura.

-Si-Me contesto mi padre sonriendo –Llegaron tus boletas de calificaciones y subiste mucho tu promedio, por eso te estoy devolviendo tu carro y te voy a permitir regresar a tu departamento-

Aquella sonrisa me hacía pensar que estaba feliz por mis calificaciones, pero yo sentía que mi corazón se había caído al suelo, yo ya no quería todo esto, me gustaba mi actual vida junto a Changmin, y en unos 6 meses entraría a la universidad para estudiar Gastronomía, tenía que decirle a mis padres, pero aun no sabía cómo hacerlo, y la verdad temía lo peor, pero de algo estaba seguro, esta vez no dejaría atrás mis sueños, había sido necesario que Yunho terminará conmigo para darme cuenta de lo que había hecho con mi corta vida, y pensaba pasar el resto de ella compensándolo. Puse mi mano sobre aquellos objetos y los deslice hacía mi padre que me miro desconcertado.

¬-Lo siento, pero quiero seguir viviendo en donde estoy- Hice una pequeña pausa para ver la reacción de mi padre, y a la vez tratando de mantenerme calmado –Una vez que termine el instituto estudiare Gastronomía- Vi a mi padre querer protestar, pero no lo deje – Eso es lo que quiero y es mejor que mi hermana reciba todo, ella se lo merece más que yo-

Ninguno de los 2 decíamos nada, de mi parte era porque ya había dicho todo lo que tenía que decir, pero el parecía estar meditando mis palabras, hasta que por fin hablo.

-¿Estás seguro de esto?- Yo solo asentí –De acuerdo, respetare tu decisión- Me disponía a salir de ahí cuando la voz de mi padre me detuvo –Jae, puedo saber la razón de tu decisión-

No me voltee pero cerré los ojos y apareció el rostro de Min, y las imágenes de los últimos meses, y mi corazón comenzó a latir rápidamente, esa era mi razón.

-Solo te puedo decir que…- Hice otra pequeña pausa y una sonrisa apareció en mis labios ¬–Mi razón esta esperándome en mi apartamento.

Sin más que decir salí del despacho de mi padre, sabiendo que lo había dejado con más dudas que respuestas, pero no me importo, solo quería llegar con Changmin, quería ver aquella sonrisa que en algún momento me cautivo, quería ver ese sonrojo que aparecía en sus mejillas cuando me acercaba mucho a él, quería sentir aquellos labios rozar con los míos, quería… quería muchas cosas, no podía estar más feliz.

Otro viernes, ahora ya no se me asía tan pesada la escuela, incluso era divertido estar escondiendo a Min de Junsu, y olvide mi curiosidad, no quería saber nada de eso, solo me importaba estar con él.

En la hora de almuerzo Junsu nos pudo encontrar y cuando este se disponía a alejar a Changmin lo tome de una de sus muñecas evitando que siguiera caminando, volteo y me miro con enojo.

-Oye suéltalo-

-No recibo órdenes tuyas-

-Changmin es mi amigo así que suéltalo-

-Yo es el que debería decirte eso, Changmin es “MI NOVIO” y tengo más derecho-
Aquella cara de sorpresa que me dirigió era tan graciosa, pero no me reí por la situación, si no hubiera estallado en carcajadas, quito su mirada de mí y se la dirigió a Changmin.

-Es eso cierto Minnie- Le pregunto Junsu descolocado, Changmin se veía un poco nervioso, y sus mejillas estaban sonrojadas, se veía tan lindo con aquella expresión, solo vi como asentía tímidamente –Con eso me das más motivos para hablar contigo- Yo solo fruncí el seño ¿Qué quería decir con eso? pero de nuevo la campana salvo a Min.

Ese día no pude salir a la hora normal, el maestro de cálculo me pidió que le ayudara a llevar unos documentos a no sé qué lugar, yo lo que quería era salir de ahí, cuando por fin lo hice no había nadie y supuse que Changmin estaría ya en el departamento, y cuando llegue me encontré con una escena realmente extraña, Junsu y Min estaban sentados en aquel comedor, ambos tenían los ojos hinchados y rastros de lagrimas, lo que probaba que habían estado llorando.

-¿Quién se murió? - Fue lo que se me ocurrió decir y como respuesta ambos me miraron, Changmin sonrío tímidamente y Junsu me fulminaba con la mirada.

-Changmin te dejo, si este estúpido –Junsu me señalo con el dedo mientras miraba a Min- te hace algo no olvides en decirme que yo me encargo de el- aquellas palabras insultantes las había dicho de una forma tan… ¿Dulce? Que no parecía insulto, así que no reclame, solo vi como se acercaba a mi –Y tú, - Su voz cambio radicalmente a un amenazadora y realmente me dio miedo- Si le haces algo a Minnie te juro que no vives para contarlo ¿entendiste? - y de nuevo cambio a una dulce –Nos vemos luego Minnie-

Ese cambio repentino de actitud cada vez hacía que me convenciera mas de que Junsu era Bipolar, yo no sabía cómo era que Yoochun lo aguantaba tanto, solo salí de mis pensamientos cuando escuche la dulce risa de Changmin, gire mi vista y vi como intentaba no reírse.

-Oye no fue divertido- Le dije intentando hacer un puchero de protesta

-Eso dices tú que no viste tu cara de susto-

Y después de ese comentario estallo en carcajadas, de nuevo le iba a protestar cuando una idea cruzo por mi cabeza, y sonreí, con cuidado me acerque a él para que no se diera cuenta (y de todas maneras no podía porque aquel niño de tanta risa ya ni podía abrir los ojos) y puse mis labios sobre los suyos, aquel lugar se quedo en silencio, y cuando sentí que Min ponía sus manos sobre mi pecho para poder abrazarme del cuello y profundizar aquel beso me separe.

-¡Hyung!-

Había logrado mi cometido ahora era el él que protestaba, y yo el que me reía, sus mejillas habían adquirido un tono rojo, no sabía si era por enojo o por vergüenza, tal vez ambos.

-Ahora si es divertido- Me acerque nuevamente hacia él y puse mis labios sobre su oreja, escuchando un pequeño gemido de protesta –Sabes, así enojado te ves lindo-

Y sin esperar más lo volví a besar, tardo un poco en reaccionar pero ambos comenzamos una pequeña lucha entre nuestras bocas, mordí su labio inferior para que me permitiera entrar, y sin esperar mucho abrió su boca, dejando espacio para que mi lengua entrara en aquella cavidad, nuestras lenguas se unieron a aquella lucha, sentí los brazos de Min rodear mi cuello y por inercia camine un poco haciendo chocar a Min contra la pared, mis manos sostuvieron sus caderas y luego continuaron su camino hasta terminar en sus muslos escuche otro gemido ante tal acto, así que lo levante un poco haciendo que el enredara sus piernas en mi cadera, rompí aquel beso observando aquella imagen que tenía frente a mí, la respiración de Min era entre cortada, sus mejillas estaban rojas, y aquella escena me hacía regresar atrás cuando estábamos en la misma posición, Ya había intentado varías veces hacer el amor con Changmin, pero no había podido, siempre a Changmin le entraba el miedo a la ultima hora y terminaba empujándome o alejándome, el recordar la última vez que lo había intentado me dio un poco de gracia, claro que en ese entonces me sentía frustrado, había pasado mi boca por su cuello, y al dejarme llevar le deje un chupetón a Changmin en aquel lugar, aquel niño se había asustado con aquello que aquel momento intimo termino y Changmin me estuvo evitando 1 semana, pero ahora no lo arruinaría, aquella escena hizo que me excitara y delicadamente pasé mi boca por aquel cuello procurando no poner los dientes, trataba de usar únicamente la lengua, y aun cuando era complicado abstenerse a morderlo, aquellos gemidos que llegaban a mis oídos hacía que todo valiera la pena, cada vez me excitaba más, había fracasado anteriormente, pero no perdía nada intentándolo de nuevo.

Todo estaba saliendo bien, no me había apartado, incluso se había aferrado mas a mí, y eso me alentaba a avanzar, porque hasta ahora solo lamía su cuello y el enredaba sus dedos en mi cabello, junte mas nuestras caderas sintiendo como nuestros miembros se rozaban

-¡Ah!-

No supe si aquel gemido que soltó fue de protesta o de placer, a si que continúe, aquel acto hizo que mi miembro comenzara a despertar y podía sentir que el de Changmin también, quite una de mis manos y lo pegue un poco más a la pared para poder sostenerlo, mi mano libre la posicione sobre su cadera, y lentamente iba acariciando su costado, podía cómo sentir como se tensaba un poco, a si qué metí mi mano por debajo de aquella polera, ante tal acto la piel de Min se erizo ante mi contacto frio, seguí subiendo, pero antes de poder llegar a uno de sus pezones me detuvo.

-H… hyung… e… es… espera- No lo solté, mi boca permanecía aun en su cuello, una de mis manos aun sostenía sus muslos, la otra mano se encontraba sobre su pecho, pero aun así no seguí avanzando, me maldije mentalmente, porque ahora necesitaría una ducha con agua fría.

-¿Quieres que me detenga?- No reconocí mi propia voz, había sonado algo entrecortada por mi respiración agitada, sabía que no debía haber preguntado, porque el mismo me había detenido, pero quería estar seguro de eso.

Su respuesta no llegaba a mis oídos, y lentamente lo fui bajando hasta que sentí cómo sus pies tocaban el suelo, abrace sus caderas y con mi nariz recorría la extensión de su cuello respirando aquella esencia. Estaba a punto de separarme para poder encerrarme en aquel baño y poder dar rienda suelta a mi excitación cuando su voz llego a mis odios.

-No, no… no quiero que te detengas- Eso me sorprendió y alce mi vista hacia él, cuando se dio cuenta que lo miraba sus mejillas se encendieron mas (claro si eso era posible) y desvió su mirada. Mi mirada era de confusión porque él era el que me había detenido, adivino mi pensamiento por que siguió hablando –Lo… lo siento es so… solo que yo…

-Tienes miedo-
al terminar su frase mi voz se escucho un poco ronca –Min si tienes miedo es mejor detenerse- iba a retomar mi camino de correr al baño pero sentí como se aferraba a mi cuello.

-Yo… yo no tengo miedo- lo mire nuevamente sorprendido y de nuevo aquellas mejillas se encendieron –Es solo que… - Hizo una pequeña pausa, la cual se me hizo eterna –Es que… me da vergüenza-

Y con decir eso enterró su rostro en mi cuello, lentamente una sonrisa apareció en mi rostro, y sin poder evitarlo comencé a reír, no había duda que aquel niño siempre me hacía reír.

-¿De verdad quieres que continúe?- Lo volví a repetir, quería estar seguro antes de continuar, porque si continuaba e intentaba detenerme de nuevo, no sabía si sería capaz de hacerlo.

-S… si-

Y sin decir más con ambos manos sostuve su rostro y uní nuestros labios en un beso más profundo, de nuevo sentí su manos en mi cuello, pero en vez de pegarlo a la pared, camine guiándolo hacía una de las recamaras, ¿Cuál? No sabía, pero había una cama y eso era más que suficiente. Una vez dentro me detuve, pero no rompí aquel contacto, cómo pude cerré la puerta y le puse seguro (y no sabía por qué, ya que estábamos solos en aquel lugar), seguí caminando, hasta que sentí como Changmin chocaba con el borde de la cama, y sin perder tiempo lo empuje, haciendo que callera boca abajo sobre esta, e inmediatamente me puse sobre él.

Retome mi labor de acariciar aquel pecho, pero me estorbaba aquella polera así que sin pensarlo 2 veces se la quite, quedando así su pecho desnudo, lentamente recorría aquello con mis dedos viendo como Min se mordía los labios para evitar soltar gemidos, pero eso no lo iba a permitir, necesitaba que gimiese para mi, lleve mi boca a ese pezón rosado logrando sacar gemidos de la boca de Min.

-¡Ah H… hyung!

Aquello hizo que sonriera y seguí lamiendo aquel pezón, con una mano me dedique a masajear el otro pezón, mientras que mi mano libre acariciaba su abdomen mientras bajaba lentamente, la posicione sobre el ya ahora erecto miembro de Min, suavemente lo acaricie, y sus gemidos iban en aumento, creando un deleite a mis oídos, eso era lo que quería escuchar.

-Nnn… ¡ah!-

Mi boca subió a su cuello y mi mano se coló por debajo de su pantalón acariciándolo sobre encima de su ropa interior, y después directamente sobre él, se sentía caliente y palpitante, con mi otra mano comencé a desabrochar su pantalón y de un movimiento me deshice de ellos junto con su ropa interior, esperando no volver a verlos en un rato mas, me separe y lo volví a mirar, observando lentamente cada parte de su cuerpo que ahora estaba completamente desnudo, se veía tan tierno e inocente, y me estaba volviendo loco. Y ahora el rostro de Changmin estaba tan rojo que podía competir con un semáforo cuando indicaba alto

-Hyung porque me miras así-

-Te ves tan lindo-
Le susurre en su oído para después lamer y morder su lóbulo y como respuesta solo obtuve un gemido-

-Nnn-

Mi lengua bajo por su rostro y me detuve en sus labios para depositar un beso, seguí mi camino por su quijada, hasta llegar a su cuello, y sin poder evitarlo lo mordí solo un poco para no dejarle ninguna marca, seguí bajando y volví a succionar y lamer aquellos pezones, baje mas por aquel abdomen plano hasta llegar al miembro de Min, pero me detuve, Min (qué mantenía sus ojos cerrados) los abrió, y me miro confundido, solo sonreí y lo volví a besar.

Yo mismo me quite mi polera y mis pantalones (que para este momento parecían una tienda de campaña) junto con mi ropa interior, y cuando lo hice pude ver como Min desviaba su mirada avergonzadamente, y volví a soltar una carcajada.

Volví a posicionarme sobre el cuerpo de Min, sintiendo como nuestros cuerpos desnudos se rozaban, y sin poder evitarlo un suspiro salió de mis labios.

-Min, mírame- Volteo a verme aun sonrojado, aproveche aquello, tome sus caderas y en un giro hice que quedara sentado sobre mis caderas, ante tal acto Min quedo un poco contraído, tome sus manos y las posicione sobre mi pecho, -Tócame- Lentamente y con nerviosismo comenzó a recorrer mi pecho.

-Nnn… Min- Aquel niño aquel acto, supuse que le había gustado escucharme gemir, posiciono sus labios sobre uno de mis pezones donde tenía un pirsin, tomo aquel aro sobre sus dientes y lo jalo un poco – ¡Ah!- sus manos seguían recorriendo mi cuerpo con nerviosismo lentamente bajaban por sobre mi abdomen, aquel niño me estaba volviendo loco, y cuando sus manos estaban llegando a mi miembro se detuvo y volvió a subir a subir a mi pecho, al parecer seguía nervioso.

No pude más y volví a girarnos, de nuevo quedando sobre él, baje mi boca y la posicione sobre el miembro de Min dándole besos, escuchando como soltaba pequeños suspiros, quería complacerlo, así que lamí la punta de su miembro y luego lo metí completamente a mi boca.

-¡ah! H… hyung, mmm… ah-

Movía mi cabeza hacia arriba y abajo sobre el miembro de Changmin, lograba ver como Min sostenía fuertemente las sabanas, pude sentir como se tensaba, así que me detuve, de nuevo me acerque a su oído y le susurre.

-¿Estás listo?- Solo pude ver como asentía, lleve 3 de mis dedos a su boca

-¿Hyung?- el me miraba con una interrogante cuando puse mis 3 dedos en su boca

-Solo lámelos, necesito prepararte- y sin más que decir lo hizo, cuando sentí que ya estaban suficientemente húmedos los quité de su boca, separe un poco sus piernas hasta ver su entrada. –Solo relájate-

Comencé a besarlo mientras introducía uno mis dedos, pude sentir como se tensaba ante mi intromisión, hice el beso más profundo y comenzó a relajarse, introduje un segundo y un tercer dedo, corto aquel beso para soltar un gemido de dolor.

-D… duele-

Volví a besarlo mientras que masajeaba su miembro con mi mano libre al ritmo en que introducía mis dedos en su entrada, cuando sentí que ya estaba listo sustituí mis dedos por mi miembro, cuando introduje la punta Min agarro fuertemente las sabanas casi queriéndolas destrozar, me detuve un poco, tome sus manos y las puse sobre mi espalda, lo alce un poco y lentamente me hundía en el, vi como las lagrimas se acumulaban en sus ojos, me detuve, sabía lo que dolía y no quería lastimarlo, pero no permanecí mucho tiempo así, ya que sentí como las piernas de Min se colocaban alrededor de mi cintura y me jalo hacía el.

-¡Ah!-

De ambos escapo un pequeño grito, hicimos nuestra cabeza hacia atrás, estaba completamente dentro de él, nuestras respiraciones estaban agitadas, y sonreí, por fin era uno con Min, pero aun así de sus ojos salían lagrimas, me quede quieto para que se acostumbrara a mi intromisión.

No paso mucho tiempo cuando sentí que Min movía sus caderas, di una primera estocada y así comenzó un vaivén entre nuestros cuerpos, mi boca recorría su cuerpo, y una de mis manos se encontraban estimulando su miembro al ritmo de mis estocadas, sus manos recorrían lentamente mi espalda, de vez en cuando sentía como enterraba sus uñas, o como enredaba aquellos dedos en mi cabello.

Aquello se sentía tan bien, jamás me había sentido así ni siquiera con Yunho, y con eso me di cuenta que realmente jamás ame a Yunho, este sentimiento era tan distinto, y el escuchar como Min intentaba gemir hacía que me sintiera mucho mejor, ya que me llamaba a mí y solo a mí.

En aquella habitación solo se podían escuchar nuestros gemidos, no había más, para mí todo había desaparecido, solo estábamos nosotros dos, y lo único que buscaba era complacerlo.

Sentí como las paredes de Min aprisionaban mi miembro, Min estaba a punto de terminar, fuertemente se sujeto a mí espalda, de sus labios escapo un grito, y pude sentir como se venía en mi abdomen, por lo cual detuve cualquier movimiento enrede sus piernas a mi cintura, posicione mis manos sobre sus caderas y acelere mis envestidas, sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo, sabía que estaba a punto de terminar así que sin pensarlo dos veces bese rápidamente a Changmin mientras terminaba en su interior, y ahogaba un grito en su boca, sentí mi cuerpo desplomarse y termine completamente sobre el cuerpo de Changmin, estaba exhausto no quería tener mi peso muerto sobre él pero no podía levantarme, mi rostro estaba sobre el pecho de aquel niño, todo estaría en silencio si no fuera por nuestras respiraciones agitadas, sentía como Min acariciaba tiernamente mi cabello, así que cerré los ojos disfrutando de aquella caricia, cuando pude levantarme salí de él y me recosté a su lado.

-¿Estás bien?- Le pregunte acariciando su cabello mojado por el sudor mientras depositaba un beso en su frente.

¬-Si, Te amo Hyung- Me contesto con una sonrisa cansada en su rostro, lentamente vi como sus ojos se iban cerrando y termino dormido, tome aquella sabana para cubrirnos y acomode su cabeza junto a mi pecho.

-Yo también te amo Min- Con eso último caí en los brazos de Morfeo.

Desperté con aquellos molestos rayos de sol, y cuando abrí los ojos me encontré con un linda imagen, Min dormía tranquilamente junto a mí, y las imágenes de la noche pasada se acumulaban lentamente, una sonrisa apareció en mi rostro, no era como si hubiera sido la primera vez, eso había pasado 6 meses atrás, pero siempre me sentía feliz de que estuviera a mi lado, además de que ya tenía 1 año de haberlo conocido, incluso me sorprendía el hecho de haberme enamorado de él, cuando en un principio me molestaba hasta su presencia, lentamente acaricie su rostro viendo aquellos delicados rasgos, sin quererlo despertar me levante con cuidado de aquella cama, me vestí para dirigirme a la cocina, seguramente Changmin despertaría con mucha hambre, sonreí ante el pensamiento, realmente aquel niño tenía un gran apetito, yo no sabía como todo eso le cabía, y aun así no aumentaba de peso, pero cada vez se volvía más alto, el año pasado cuando lo conocí era más bajo que yo, y ahora estaba de mi estatura ¿Tenía que crecer tanto?, si seguía así iba a terminar siendo más alto que yo, no pude seguir protestando porque me di cuenta que no había nada en el refrigerador, seguramente Changmin se había comido lo que quedaba, le daba mucho por pararse en la noche y comer lo que encontrara.-

-Hyung- aquella voz hizo que me sobresaltara, di un pequeño salto haciendo que mi cabeza se estrellara contra la parte superior del refrigerador donde me encontraba buscando –Jajaja ¿Qué pasa Hyung? Ya te aburrió la mesa y ahora vas contra el refrigerador Jajaja.

-No es gracioso-
le reclame fingiendo molestia, -Además tu tuviste la culpa- decía eso mientras sobaba la parte superior de mi cabeza

-¿Qué buscas Hyung? Me dijo aquello con curiosidad

-Comida- sonreí al ver como ante esas palabras se tensaba un poco –Min volviste a comerte todo, ahora tengo que volver a comprar comida- Mientras decía esto pude ver como se sonrojaba lentamente.

-E… es que tenía hambre- me decía esto algo nervioso

-Siempre tienes hambre Min- Sonreí al ver como bajaba la mirada –No te estoy reclamando, solo avísame si tienes hambre y compro mas comida por la tarde, me evitas salir muy temprano en la mañana-

Me disponía a salir del departamento cuando sentí que Changmin me detenía del brazo, lo volví a ver con curiosidad.

-Yo voy Hyung- El sonrío y le regrese aquella sonrisa -¿Qué compro?

Le di la lista de lo que necesitaba y salió del departamento, estaba dispuesto a preparar algo de café cuando escuche que tocaban la puerta, me sorprendió un poco, Changmin acababa de salir ¿Se le habría olvidado el dinero?, cuando abrí la puerta me quede sin habla, hasta que por fin pude hablar.

-¿¡Yunho!? ¿Qué estás haciendo aquí?-

-Veo que sigues metido en este lugar-


Aquellas palabras me hicieron enojar, y tenía 3 razones para estarlo, la primera era que no tenía nada que hacer aquí, la segunda era que nada le daba el derecho de criticar el lugar donde vivía, y en tercera… no pude seguir pensando ya que sentí como sus labios se posicionaban sobre los míos, solo pude abrir mis ojos y cuando reaccione lo empuje lejos de mi.

-¡¿Qué crees que estás haciendo?!- ¿Qué demonios le pasaba?, quien demonios era para venir así como si nada y besarme, no le había bastado engañarme casi por un año acostarse conmigo y luego botarme como si nada.

-Tú qué crees Jae, mira Siwon y yo terminamos, así que decidí volver contigo- ¿Había escuchado bien? ¿Quién se creía?

-¿Estás loco?, no pienso volver contigo, ya tengo a alguien más- El rodo los ojos divertido y luego soltó una carcajada -¿De qué te ríes? No estoy bromeando-

-Jajaja, por favor Jaejoong, no finjas, tu y yo sabemos que estás loco por mí-
Y sin dejarme responder volvió a abalanzarme contra mis labios, intente zafarme pero no podía, siempre había sido más fuerte que yo, nunca me había molestado, pero en este momento odiaba eso, me empujaba y yo no podía hacer nada, a empujones llegamos a lo que era mi habitación, y solo pude sentir como terminaba sobre aquel colchón – ¡Ya te dije que tengo a alguien más!-

-¿Quién aquel niñato?-
Pude ver como sonreía irónicamente -Por favor

-¡Suéltame!-
, pero él me ignoro tomo mis muñecas por sobre mi cabeza y comenzó a besarme el cuello, esto realmente era humillante.

-Jae tu solo estas con ese niño para salir de este lugar, no te agrada ese niño, es más me dijiste que lo odiabas, solo lo usas para subir tus calificaciones en cálculo y que tus padres te regresen a tu departamento admítelo- Entre en desesperación al sentir cómo Yunho empezaba a acariciar mi entrepierna, así que hable para distraerlo un poco.

-No lo estoy negando, use a Changmin para salir de este lugar, para que mis padres no me desheredaran, para que me regresaran mi auto ¿Contento? pero…

No pude seguir, el sonido de algo rompiéndose me distrajo, gire mi vista para ver que se había caído, y cuando lo hice el corazón se me callo a los pies, no podía verme, pero sabía que estaba más pálido que un fantasma, Changmin se encontraba parado en la entrada, su rostro estaba cubierto por las lagrimas, y en sus pies se encontraba los pedazos de un plato roto.

-Min- Pronuncie aquellas palabras con miedo, al parecer había escuchado lo último.

Pude ver como se llevaba sus manos a su boca para ahogar un pequeño gemido de dolor que escapaba de su boca, me sentí la peor persona del mundo, su rostro reflejaba dolor y desesperación, empuje a Yunho haciendo que callera de la cama y me levante lentamente, no pude acercarme, Changmin salió corriendo en cuanto pude levantarme. ¡Dios que demonios había hecho!

No sé si fue porque estaba furioso o porque copero, pero pude sacar de ahí a Yunho a empujones, necesitaba hablar inmediatamente con Changmin aclararle las cosas, necesitaba hacerle saber que realmente lo amaba.

Fui a su habitación y toque la puerta varias veces, pero no me abrió ni contesto, intente abrir la puerta, pero esta se encontraba cerrada, y volví a maldecir aquella cerradura que mande a hacer.

-Vamos Min ábreme, tenemos que hablar- No recibí ninguna respuesta pero a cambio pude escuchar sus sollozos, pude sentir como mi corazón se apretaba lentamente al escuchar a Min llorar- Por favor- Sin darme cuenta mi voz comenzaba a escucharse algo estrangulada, tenía miedo, -Perdóname-

Después de 1 hora de estar intentando que me abriera abandone aquella puerta para dirigirme a aquella cocina, recordaba que Changmin había salido a comprar algunos ingredientes, así que prepare algo para ver si con eso salía, cuando termine volví a tocar la puerta.

-Min sal de ahí, hice algo de comer, debes tener hambre- Pero no hubo respuesta solo se escuchaba uno que otro ruido –Min si quieres comer te dejo la comida en el comedor-

Volví a alejarme de ahí y me acerque a mi alcoba, estaba a punto de entrar cuando vi el plato que se encontraba roto en mil pedazos junto con una cuchara de metal, sonreí amargamente, Changmin solo iba a buscarme con aquellos objetos para pedirme de comer, y un nudo se formo en mi garganta, levante con las manos aquellos pedazos y los tire a la basura, puse mi vista en aquella puerta y decidí esperar hasta mañana, lo más seguro es que al día siguiente estuviera más calmado. Me encerré en mi habitación y aun con aquel sentimiento de miedo, me quede dormido.

Sentía algo de frio, así que intente buscar aquel cuerpo, pero por más que palpaba la cama no lo encontraba, rápidamente desperté y me di cuenta que Changmin no se encontraba a mi lado, fue cuando recordé lo sucedido la noche anterior, sin preocuparme de vestirme corrí al comedor, con la idea en la cabeza de no encontrar comida, ver a Changmin algo nervioso por haberse comido toda la comida la noche anterior, quería que todo fuera como antes, pero todo eso fue en vano, cuando llegue todo estaba como lo había dejado, toda la comida y el plato que había dejado en aquella mesa estaba intacto, Changmin no había salido en toda la noche, y eso no era una buena señal,

Volví a aquella puerta y toque, pero como en las ocasiones anteriores no recibí respuesta, intente abrir la puerta, sabía que era en vano, pero me sorprendí al haber podido girar la chapa, entre lentamente al cuarto que aun continuaba oscuro, así que supuse que Changmin dormía, deje la comida que volví a calentar sobre un pequeño mueble y me gire para prender la luz.

-Vamos Min ya es de día y tienes que comer- Decía esto con una sonrisa en mi rostro, la cual se borro al voltear y no encontrar a nadie, entonces el pánico se hizo presente en mi cuerpo -¿Min?

Buscaba por todo el cuarto y no encontraba nada, literalmente no había nada, no estaban sus libros que siempre leía sobre el pequeño buró, abrí con desesperación sus cajones y no estaba su ropa, aquel lugar se encontraba vacío, fue cuando pude notar solo una cosa, me acerque y pude ver el complejo de llaves de Changmin.

Corría desesperadamente por las calles, chocando con cualquier persona que se me atravesara, pero no me importaba, mi mente recordaba aquellas palabras que un año atrás me habían escrito mis padres y que en un principio jamás le puse atención, aquella carta tenía toda la razón

-Flash Back-

Existe un gran número de personas que no tienen nada durante su vida, y otras que no valoran lo que tienen, no pertenezcas a esa clase Jaejoong, y aprende de la vida, aprende mientras estés vivo, es posible que lo que hoy es para ti un castigo, algún día tal vez te sirva para valorar lo que tienes, y que no subas tus calificaciones por regresar a lo que tenías antes.

No permitas el no valorar la verdad, y lo que tiene valor en sí, no te conduzcas a la falta de aprecio, tanto de de las personas como de las acciones correctas, y la falta de aprecio a lo genuino, y a lo que te rodea, respeta a las personas que conoces y a las que conocerás, porque uno no sabe cuando se irán de tu lado, y después te arrepentirás por haberles dejado ir.

-Fin Flash Back-


Llegue a aquella casa y toque como loco aquel timbre, la puerta se abrió y Yoochun salió, su cara era de enojo, pero cambio al verme.

-¿Jae? Qué es lo que pasa-

Estaba preocupado y no lo culpaba, me la había pasado las ultimas 5 hrs tratando de buscar a Changmin y nunca se me había ocurrido buscar con Junsu, pero al no llevarnos bien no tenía ni idea de donde vivía.

Estaba pálido, Junsu lloraba frente a mí enojado mientras que Yoochun intentaba detenerlo para que no se abalanzara contra mí, me gritaba algo pero no era capaz de escucharlo, ahora todo encajaba, la desaparición de Min por 6 meses, aquellas cartas que llegaban del hospital, ahora lo sabía todo, pero era demasiado tarde había perdido a Min.

-¡Changmin!-

-----------------------------------
Nota: Desde el cap. 6 al 10 se repetirá la historia, solo que será la versión de Changmin espero que les haya gustado n.n

¿Por Qué te deje ir?. Cap 4

-----------------------------Presente-----------------------------

Caminaba por aquellas calles blancas, sintiendo como el frio calaba mis huesos, jamás imagine que nevaría, pero debí haberlo previsto, al estar en vísperas de navidad, y solo pude suspirar, en estos días mi concentración era nula, y ¿Por qué? La respuesta era fácil, “Changmin”, ese niño estaba bien metido en mi mente, desde el día hasta en la noche, y ni dormido salía de ahí, de repente un dolor punzante me saco de mis pensamientos, y solo fue el detonante de todo, comencé a sentirme mal, me sentía mareado, y mi vista comenzaba a nublarse, mi cuerpo comenzaba a sudar y no sabía él porque, y sin poder evitarlo mis piernas se doblaron y mi cuerpo comenzó a desplomarse, espere pacientemente el choque contra el suelo, pero este nunca llego, en cambio sentí como unos brazos me sujetaban, subí mi vista, pero a causa de que veía borroso solo pude distinguir una sombra más alta que yo, aquella persona parecía preocupada, lo note por su tono de voz.

-Oye ¿Estás bien?-

Pero yo no podía contestar, algo me lo impedía y ese “algo” era realmente estúpido, esa voz se me hacía conocida

-Vamos contesta- respondió ya desesperado.

Pero cada vez me sentía peor, y mi mente definitivamente estaba jugando conmigo, aquella voz se me hacía tan familiar, pero no podía ser posible.

-¿Changmin?

Fue lo único que pude decir, o más bien susurrar, pude sentir como aquella persona se tensaba al haber mencionado aquel nombre, y una sonrisa cansada adorno mi rostro a pesar de mi estado.

-Eres tu Min, has vuelto-

No pude decir más, sentí mi cuerpo ligero, y todo se volvió oscuro.

----------------------------6 años antes--------------------

Era sábado y no cualquier sábado, era sábado dentro de vacaciones, pero aun así no podía relajarme, y la razón era simple y sencilla, me encontraba estudiando, así era Kim Jaejoong se encontraba estudiando, sé que es poco creíble pero lo estaba haciendo, o al menos intentando, y realmente me estaba quebrando la cabeza no entendía nada y sin quererlo di un cabezazo contra aquella mesa (Creo que se estaba volviendo costumbre), y es que por más que lo intentaba no entendía nada, y una voz me saco de mis pensamientos.

-Hyung ¿estás bien?

Aquel niño sonaba preocupado, y no lo culpaba, era la segunda vez que me veía golpearme la cabeza contra la mesa, y no me extrañaría si aquel niño pensara que era masoquista o algo por el estilo.

-Si Min, solo estaba estudiando- le respondí con una de mis mejores sonrisas

-No sabía que golpearse contra la mesa fuera un método de estudio- no me causo gracia, lo dijo con un tono de burla.

Aquel comentario me había molestado, pero no le podía gritar “¡Me importa un carajo si piensas que golpearse la cabeza contra la mesa es o no un método de estudio!” claro que no podía, si lo hacía perdería la oportunidad de que me ayudará, pero ganas no me faltaron.

-Vale perdona, pero es raro que alguien azote la cabeza en contra de la mesa-

Lo mire sorprendido, aquel niño se había disculpado, creo que noto mi molestia al comentario, al parecer no pude ocultarlo.

-No Min, no te disculpes, es solo que no entiendo nada, y creo que me desespere- el me sonrío ante el comentario y se acerco.

-¿Qué estudias? - Me dijo quitándome aquella libreta sin poderle decir nada -¿Cálculo?- Yo solo asentí -¿Qué no entiendes Hyung? -Gire mi mirada para no verlo, la verdad es que me costaba admitir que no entendía nada

-Creo que la pregunta correcta sería ¿Qué es lo que entiendo?, y aun así la respuesta sería “nada”-

Solo pude escuchar su risa, voltee y no pude evitar poner una cara de molestia, es que acaso era tan divertido para que se riera de esa forma

-Lo siento Hyung, p… pero eso fue gracioso- Me dijo mordiéndose el labio mientras intentaba no reírse.

-Oh ahora verás lo que es gracioso Min-

Sin saber porque comencé a corretear a aquel niño por el departamento, mientras el reía, y aquella risa era contagiosa, por que comencé a reír con él. En un segundo me encontraba correteando a aquel niño y al otro estaba sobre el tomando sus brazos con una de mis manos y con la otra me encargaba de hacerle cosquillas, reía mientras veía como aquel niño se retorcía por la risa, cuando vi que comenzaban a salirle lagrimas de sus ojos de tanta risa me detuve.

¬-Ves eso si es gracioso- le dije con una sonrisa.

-Hyung- me reclamo con un puchero que se me hizo tierno, era como ver a un niño pequeño reclamando por haberle quitado un dulce y yo solo pude reír.

Me levante y ayude a aquel niño que me miraba con una gran sonrisa, y ese día por primera vez, aquella sonrisa no se me hizo fastidiosa.

-Oye Hyung, ¿Quieres que te ayude con cálculo? -Sonreí ante aquella pregunta, cómo siempre aquel niño me había sorprendido, y ahorrado el trabajo de preguntarle si me podría ayudar. Y yo solo asentí-Te parece bien si empezamos el lunes, estoy muerto, ha sido una larga semana-

-Claro Min, tienes razón realmente fue agotadora-

Y así comenzaron mis clases con aquel niño, y me dejo impresionado, la forma en que me explicaba era mmm… no sabría describirlo, pero me era tan fácil entenderlo, mas había entendido con él en 1 semana que con el maestro en más de medio año. Estaba seguro que en los próximos exámenes que serían en 4 meses aprobaría, y al fin podría salir de aquel lugar.

Y así se fueron casi todas mis vacaciones, ambos aprovechábamos y dormíamos hasta las 12 del día, desayunábamos para después estudiar, y por las noches hacíamos algo juntos como ver una película o cada quien se enfocaba en lo suyo.

Me encontraba solo en aquel lugar, aquel niño me había dicho que tenía que salir, suponía que había ido con sus padres, aunque creía que eso era innecesario, ya que en algunos días sería navidad, por lo cual tendríamos que ir con nuestras familias, pero él debería tener sus razones, lo malo es que me encontraba aburrido, y cuando me proponía a irme a mi recamara escuche como tocaban la puerta, aquel niño había olvidado sus llaves, sonreí ante tal pensamiento, ahora era yo el que me burlaría en su cara, ya que al no estar acostumbrado a usar llaves siempre se me olvidaban, y aquel niño se reía, ahora era mi turno. Pero al abrir la puerta todo lo que tenía en mente se borro, porque enfrente de mí no estaba ese niño si no

-¿Yunho? - le mire algo confundido, y aunque estaba feliz de verlo después de casi 2 meses de no verlo se me hacía raro que estuviera ahí -¿Qué haces aquí?-

-Lamento haber venido así Jae, pero tengo que hablar contigo-
Si Yunho había venido hasta aquí eso quería decir que era importante así que solo asentí.

Si antes estaba feliz por ver a Yunho, ahora esa felicidad había pasado a segundo plano, por ese momento olvide la razón por la cual estaba ahí, olvide que estaba enojado con mis padres, olvide que estaba utilizando a Changmin, olvide todo, y me sumí en mi dolor, Yunho había terminado conmigo, y la razón me había dolido mas si solo hubiéramos terminado “Yo estoy saliendo con alguien más” fueron sus palabras, quise saber desde cuándo, y me arrepentí de haberle preguntado, “casi un año”, con esa respuesta mi corazón se rompió en mil pedazos, aun cuando no nos habíamos visto, jamás terminamos, incluso hablábamos o nos mandábamos mensajes, lo reconozco, y no mentiré al respecto, en ese tiempo lo sentí frio, pero siempre creí que era por la distancia, pero me lastimaba mas el hecho que hace 2 meses había venido a buscarme ¿Qué se supone que había significado aquella carta? ¿Qué había significado aquella noche? ¿¡Qué demonios había significado!? Solo había jugado conmigo, y me pregunte si alguna vez fui importante para él, pero por alguna razón no pude llorar, desde que tengo memoria me enseñaron a no mostrar sentimientos, a actuar indiferente ante cualquier situación, dolía sí, pero no pude llorar.

No sé cuánto tiempo paso, pero escuche como Changmin tocaba la puerta

-Hyung ¿Estás ahí?-

Pero no respondí, no quería ver a nadie, o si no me vendría abajo, y no quería hacerlo, eso era parte de mis principios, y fue en ese momento que recordé que cuando cumplí 10 años, comenzó mi entrenamiento para ser el heredero, y yo no quería serlo, recordaba que quería estudiar era gastronomía, me gustaba ver como una de la empleadas cocinaba, incluso llegue a aprender, pero aquellos sueños los rompieron mis padres, y con el tiempo los fui olvidando ¿Qué le había pasado a aquel Jaejoong? Que le había pasado a aquel niño que siempre sonreía, y aun cuando mis padres decidieron mi futuro y me destruyeron yo también tenía parte de la culpa al olvidar todo lo que quería ser y convertirme en aquella persona que no le importaba nada, excepto heredar la fortuna de sus padres.

Pase varios días encerrado en aquel lugar, y constantemente escuchaba como Changmin llamaba a la puerta, salí de mi ensoñación cuando recibí un mensaje a mi celular, era de mi padre diciendo que pasarían por mí en la mañana para llevarme a casa y pasar la navidad.

Ese día me levante temprano, tome una ducha e hice una pequeña maleta, y una vez listo me senté en aquella silla y prendí un cigarrillo, mientras esperaba, me perdí en el humo mientras el cigarro se consumía lentamente, fue que vi como aquella limusina se estacionaba frente al edificio, di la ultima bocanada de aquel cigarrillo y tire la colilla en un bote, tome mi pequeña maleta y me dispuse a salir, pero una voz me detuvo.

-¿Hyung?, ¿Dónde has estado? Y ¿A dónde vas?- me dijo al mirar aquella maleta.

Sonreí, aquel niño hacía que sonriera aun en las peores situaciones, y solo alborote su cabello con una de mis manos y me miro con curiosidad.

-¿Qué acaso te quedaras aquí Min? Mañana es navidad, y voy a pasarla con mi familia- En ese entonces no supe descifrar aquella mirada que medio con la respuesta que le di.

El sonido de mi celular interrumpió cualquier respuesta que me iba a decir aquel niño y solo conteste.

-Si diga… si voy de salida- y colgué ¬–Lo siento Min luego hablamos me tengo que ir- y volví a alborotar su cabello.

Al dirigirme a la puerta voltee y le di una última mirada a aquel niño, y su mirada me dejo intranquilo, y como la anterior no supe descifrarla

Esos 2 días que pase en casa me sentí fuera de lugar, veía a mis hermanas y a mis padres reír, era como si yo no estuviera ahí, me sentía invisible, por primera vez sentía que no encajaba en aquella familia, recordaba que las navidades siempre esperaba ansioso el regalo que pudieran darme, porque siempre era un regalo con bastante valor monetario, un ejemplo muy claro fue el del año pasado, me habían regalado un carro último modelo, y aun cuando este año no fue diferente ya que recibí una laptop nueva no sentí la misma emoción que años anteriores, sentía que algo en mi había cambiado pero no sabía qué y lo mas intrigante es que aquel niño me había dejado preocupado.

Por fin aquellos 2 torturantes días habían terminado, y aun así en 1 semana tendría que regresar por años nuevo, regrese con la misma maleta con la que me había ido lo único extra era aquella laptop que me habían regalado, subí con rapidez aquellas escaleras llegando al tercer piso, entre y encontré el lugar vacio, por alguna me dirigí hacía la habitación de aquel niño y toque a su puerta, pero nadie conteste, suspire aliviado, lo más seguro es que aquel niño aun estuviera con sus padres, y aun así una opresión en mi pecho no me dejaba, aquellas miradas que me había dirigido hace 2 días realmente me habían dejado preocupado, sus ojos demostraban una mezcla entre sí de emociones, creando un remolino que impedía definir el estado de ánimo de aquel niño, era la primera vez que había visto eso. Sin nade más que hacer me fui a encerrar a aquella habitación con mi vicio, y sin saber como el sueño me venció y caí dormido.

Por alguna extraña razón me levante temprano, era como si acabara de despertar de un largo sueño, me sentía relajado y extrañamente feliz, tome un baño y salí a comprar algunas cosas, cuando regrese y me dispuse a hacer algo de comer (claro si es que me acordaba de algo) intentaba buscar en mi memoria de lo que había aprendido, estaba en ello cuando escuche una voz a mis espaldas

-Buenos días Hyung- voltee y vi a Changmin que traía una sonrisa cansada -¿Estas cocinando? - me lo dijo bastante sorprendido

No pude evitar reír y sin poder evitarlo cubrí mi boca con una de mis manos, no sabía cómo era posible pero aquel niño siempre lograba sacarme una sonrisa, y más aun ver esa cara de confusión que tenía después de reírme.

-Solo decidí cocinar Min, además no es bueno estar tomando café y comiendo pizza todos los días-

Aquella expresión que me dedico me impresiono, si no fuera porque era imposible hubiera jurado que a Changmin le habían brillado los ojos con aquel comentario, y también su respuesta me saco de onda completamente.

-¿De verdad? Waaaa me apurare para poder comer-

Aquel niño salió corriendo a su habitación dejándome ahí descolocado e intentando descifrar aquello, además de que había reaccionado como un niño cuando se le promete un dulce, sonreí ante aquel pensamiento, siempre comparaba a Changmin con un niño pequeño, pero eso era lo que parecía, aun al tener 15 años Changmin tenía un comportamiento de un niño de 10 años, no le di más importancia y continúe con lo que estaba haciendo.

Ahí sentados en la mesa miraba a Changmin anonadado me había dado cuenta del porque se había ilusionado con el comentario de la comida, yo ya había comido y con un plato quede satisfecho pero él iba en el 4 y aun me seguía pidiendo más, a este paso se acabaría la comida que según yo nos duraría 2 días, ¿Dónde le cabía toda esa comida? Parecía pozo sin fondo, pero aun así me agradaba que le gustara la comida que había hecho, fue cuando termino ese 5to plato y me miro, un pequeño rubor apareció en sus mejillas y agacho la cabeza.

-Lo… lo lamento Hyung-

-¿Por qué te disculpas Min?-

-Creo que no debí comer demasiado, yo… es solo que estaba muy rico, y hace mucho que no comía así-
Me dijo un poco avergonzado.

-Creo que lo único por lo que deberías preocuparte es porque nos alcance el dinero, porque comiendo así…- El bajo la cabeza un poco afligido y tal vez no debí haber dicho eso –No te preocupes Min solo estaba bromeando.

¬-No no es eso Hyung es que…
Hizo una pequeña pausa y una sonrisa adorno su rostro –Es solo que me recordaste a mi mamá, ella siempre me decía que si por alguna razón terminábamos en quiebra sería por mi y por mi estomago de pozo sin fondo- Y una carcajada salió de sus labios.

-Extrañas a tus padres cierto- El me miro sorprendido y antes de que pudiera decir algo agregue…-No preguntes porque lo sé, es demasiado obvio Min, siempre que sale un tema familiar te pones un poco melancólico, pero no te preocupes los verás este Año Nuevo.

El solo asintió y cambio de tema –Oye Hyung ¿Dónde estuviste hace unos días? Estuve preocupado de que algo te hubiera pasado al no aparecer en varios días- Si, ahora el melancólico era yo.

¬-Yo… yo estuve… estuve encerrado en mi cuarto, lamento no haberte contestado es solo que… que quería estar solo-Aquella cara de curiosidad volvió aparecer en su rostro, pero no pregunto, él sabía lo que era que preguntasen de más en un tema del que no quieres hablar, y agradecí eso -Lamento haberte preocupado Min, quería estar solo porque…- Pero Changmin me interrumpió

-No tienes porque decírmelo Hyung, debes tener tus razones- Y me dirigió una de sus mejores sonrisas.

Pasó año nuevo, y de nuevo volví a aquel apartamento, aquel lugar que alguna vez fue mi tortura ahora era mi refugio de todo, y el estar con Changmin lo hacía mejor, no sé en que momento aquel niño llego a ser importante para mí, no sé si fue después de que Yunho termino conmigo que me di cuenta que era un chico agradable, y en estas vacaciones había conocido un poco más de él, ya no me importaba si me ayudaba o no en cálculo, incluso me gustaría que mis padres me dejaran aquí por el resto de mi vida, lo importante es que estaría con él.

Hoy era domingo, y mañana era el primer día de clases, realmente se habían pasado volando aquellas vacaciones, aun cuando había insistido Changmin seguía ayudándome con cálculo, y por primera vez no le puse atención, todo el sonido había desaparecido, y solo podía ver aquellos labios que por alguna razón siempre estaban partidos, poco a poco mis sentidos se iban alterando y mas al ver como constantemente Changmin humedecía sus labios con su lengua, ¿Desde cuándo me gustaba Changmin?, pero si no podía responder desde cuando me agradaba Changmin menos esa. Estaba tan sumido en aquel cuaderno hablando para que yo entendiera que ni se había dado cuenta que yo ya había acortado la distancia entre nosotros.

-Min-

El alzo la mirada, y al verme tan cerca se hizo un poco para atrás mientras sus mejillas se tomaban un ligero color carmín

-H…hyung, que… que estás haciendo- Estaba tartamudeando, el solo verlo ahí nervioso y sonrojado solo me incitaba mas a besarlo.

¬-Esto- fue lo único que dije antes de juntar mis labios con los de él al principio solo los junte, pero poco a poco presionaba los suyos esperando una respuesta, la cual nunca llego, eso solo me desanimo –Yo… lo lamento Min- Me gire para dirigirme a mi habitación cuando sentí la mano de Changmin sobre mi muñeca, voltee y vi como el desviaba su mirada sonrojado.

Con ese acto me dio entender que no le había molestado, tome una de sus muñecas y tire de él, sentí como su rostro chocaba con mi pecho, tome con mis manos su rostro y lo obligue a mirarme, y como siempre se veía como un pequeño niño avergonzado.

-Min ¿Te molesto el beso?- El se zafo de mi agarre y ocultó su rostro en mi pecho para después negar con la cabeza, volví a repetir la acción de tomar su rostro para que me mirara –No te escuche Min- Su sonrojo parecía crecer a cada momento se veía tan tierno.

-No- Fue un susurro, al parecer le había costado mucho decir aquello, pero siguió hablando- No me… no me molesto Hyung solo que… fue mi primer beso y yo no…- hizo una pausa, realmente estaba nervioso- Es solo que a mí me… me gusta desde hace un tiempo y no… no creí que yo le gustara- Aquellas palabras hicieron que soltara el rostro de Changmin y este puso de nuevo su cara sobre mi pecho, sentí como sus manos rodeaban mi cintura, y se apretaba contra mi cuerpo, sonreí y le devolví aquel abrazo, sentí como se tenso al momento de corresponderle, por tercera vez tome el rostro de Changmin, y deposite mis labios sobre los suyos, esta vez sentí como me correspondía de una forma un poco torpe, pero me correspondía, sentía mi corazón latir fuertemente, creo que ni Yunho había logrado ese efecto en mi. Cuando nos separamos coloque mi frente sobre la de él y ambos sonreíamos, el me miraba con un extraño brillo en sus ojos, y con aquella sonrisa que alguna vez considere molesta, pero ahora no me importaba, me gustaba aquella sonrisa, y de ahora en adelante solo era para mí.

Un san Valentín especial

Título: Un san Valentín especial
Autor: Elena
Pareja: Yoosu
Género: Lemon
Extensión: Oneshot
-----

Llevaban 11 años conociéndose lo suyo había sido amor a primera vista y ambos formaban parte de una de las boys bands mas reconocida, admirada y amada por millones de fans pero aun siendo exitosos y después de superar las dificultades de su separación y volviendo a convivir los 5 miembros juntos no permitiría que nadie opacara esta fecha tan especial.
_Junsu se va a llevar el mejor regalo de san Valentín que le haya podido dar son muchos años de relación y ya soy lo suficientemente mayor para darle largas al asunto quiero que el este conmigo para siempre tengo que planear esta cena sin dejar un solo detalle suelto y arreglármelas para que los demás nos dejen solos.

_Vaya vaya con que piensas pedirle a junsu que se case contigo eh y nosotros sin saberlo que malo eres chun somos soulmates y me ocultas las cosas.

Como no me di cuenta de que jae estaba escuchándome maldita sea porque habré hablado en voz alta? acaso escucho todo?

_Esta muy mal espiar a la gente hyung desde cuando estas ahí shhhhhhh no quiero que junsu sepa nada no fue mi intención ocultarte nada a ti y al resto pero este plan me llevo mucho tiempo planearlo minuciosamente no me delates.

_Tranquilo puedes contar conmigo y por mi y yunho no te preocupes nosotros ya habíamos planeado salir por San Valentín a cenar en un restaurante muy bueno gracias a yunnie así que tienes vía libre con junsu.

_Gracias jejung y que hay sobre nuestro maknae sabes si va a salir?

_No hace falta que te preocupes hyung ya tengo planes con jin hye así que suerte con junsu.

Changmin siempre aparece cuando menos lo esperas pero ya me quedo más tranquilo al saber que la casa estará para nosotros solos junsu.

Sobre las 9:30 mis hyungs se despidieron no sin antes advertirme sobretodo jae de que no dejáramos todo desordenado y que tuviera cuidado al cocinar ya que yo se lo mucho que el ama la cocina.

_No te preocupes iros tranquilos nosotros cuidamos bien la casa dejadlo en nuestras manos.

_Yo también me voy ya menuda sorpresa se va a llevar junsu cuando se lo pidas no creo que se lo espere.

_De eso se trata min sino no sería sorpresa suerte en tu cita.

Ahora solo quedaba preparar el ambiente por suerte compre unas velas rojas y un saco de pétalos de flores para dejar un camino desde la sala hasta nuestro cuarto. En cuanto al tema cocina algo sencillo pero hecho con mucho cariño ya que a mi no se me da muy bien cocinar preparare un ramen picante y pollo teriyaki a junsu le encanta y de postre fresas con nata acompañado de un champán francés aunque no se si sea bueno beber alcohol ya que el no lo tolera mejor unos zumos tropicales.

Ya esta todo listo es hora de avisar a mi amado delfín. Donde podrá estar en su cuarto no esta ni tampoco en el estudio no puede ser que haya salido?
Busco en el baño y nada tampoco hasta que el móvil empieza a sonar y corro a cogerlo.

_Quien es?

_Chunnie soy yo, perdona por salir es que mi madre llevaba meses sin verme y tuve que ir a verla hoy estas enfadado verdad?

_No su su pero piensas tardar mucho es que te tengo una sorpresa imagino que sabes a que día estamos.

_Mmmm si no recuerdo mal hoy es san Valentín, y eso? que sorpresa me tienes eh? No será otro de tus juegos pervertidos?

_No baby te juro que no por favor vuelve pronto si?

-Esta bien ya estoy llegando no tardo me muero de ganas de ver lo que me has preparado te amo.

_Te amo.

Bien espero por ti y ya son las diez y cuarto y no apareces, diez menos cinco y nada y llegan las diez en punto y comienzo a desesperarme ya, dijiste que no tardarías y que estabas llegando cuanto puedes tardar?
Sin que yo me de cuenta la puerta del departamento se abre y ruego porque no sea alguno de nuestros miembros ya que el yunjae es bastante despistado a veces por no decir siempre.

_CHUNNIE YA HE LLEGADO DONDE ESTAS?

Tu voz me saca de esas tontas ideas y corro a abrazarte tomándote por sorpresa sin que lo esperes.

_Vaya si que me has echado de menos en este rato si esta era la sorpresa que me tenías me vale.

_Te equivocas ven conmigo.

Te tomo de la mano y tapo tus ojos con un pañuelo al entrar en la sala.

_No los abras hasta que yo lo diga si?

_De que va esto chun ya empiezo a tener miedo.

_Confía en mí.
Me acerco hasta el reproductor de música para encender y poner una pista acorde con este día.

_Ya puedes abrirlos.

_Chunnie esto es es mejor de lo que pensaba te has esforzado mucho las velas y los pétalos y la cena tiene buena pinta me encanta esta todo muy bonito.

_Me alegro que te guste entonces cenemos, por favor siéntate _ aparto tu silla para que puedas sentarte.

_No sabía que eras tan gentil estas muy guapo chunnie sabes que así te ves arrebatadamente sexy?

_No más que tu su, esa line S es la más hot que haya visto nunca y tienes otro de tus mejores atributos tu trasero.

_Pervertido no digas esas cosas.

Entre bromas y palabras terminamos de cenar y de tomar el postre así que era el momento de pasar a la siguiente fase del plan.

_Estaba todo muy rico yoochun imagino que ahora recogeremos todo y nos iremos “a dormir” no? Noto tu tono pícaro y el deseo en tu mirada y se lo que quieres tanto como yo.

_Yo me encargo de recoger y lavar los platos pero lo de dormir ni en sueños esta noche ninguno dormirá.
Te tomo por la cintura de manera posesiva y te beso en esos labios de los que ya hace tiempo soy adicto mientras mis manos van bajando hasta agarrar firmemente tu trasero. Tú introduces tu ávida lengua en mi boca luchando por el control del beso y solo nos separamos por la falta de aire que comienza a hacerse presente.

_Ahhh chun no tardes quiero que me hagas el amor.

_Quiero hacerte el amor te necesito y te deseo.

Lavo y recojo todos los trastos y enseguida vuelvo a besarte mientras vamos avanzando entre pasos torpes hacia nuestro cuarto y voy sacándote tu chaqueta y tu camisa a la vez recostándote poco a poco en la cama para ir besando tu cuello lamiéndolo y dejando pequeñas marcas que serán difíciles de cubrir a lo que solo respondes con jadeos y gemidos que haces que me vuelva loco y no razone.

_Ahhhhh chun.

_Junsu eres tan sexy eres perfecto.

Sigo bajando hasta detenerme en tus pezones los cuales torturo lamiéndolos de forma provocadora hasta dejarlos duros como rocas y aunque mi lengua sigue recorriendo tu torso hasta detenerse en tu ombligo tu no te quedas atrás y logras desabotonar mi camisa e intercambias posiciones siendo ahora yo el que este debajo de ti.

_Tú no eres el único que puede tomar el control de esto chunnie y dices que yo soy sexy eso es que tu no te has visto aún.

_Ahhhhh su tócame mmmm me gusta como lo haces.

Me torturas y lamiéndome y mordiéndome y dejas un sin fin de besos entreteniéndote en mi ombligo pero tus manos cobran vida y logras sacarme el pantalón con bóxer y todo para empezar a masajear mi miembro de arriba abajo.

_mmmmm su no me tortures necesito que me toques más lamelo quiero que lo metas en esos dulces labios y me hagas ver estrellas.

_Eso haré chun pienso comerte enterito.

_AHHHHHHHHHH así sigue no te pares.

Y ya no pude decir más porque lo metiste de una sola vez en tu boca y lleve mis manos hacia tus cabellos marcando un ritmo que a ambos nos enloquecía.

_mmmmmmm chunnie estas muy duro ya y esto apenas comienza.

_AHHHH JUNSU detente es hora de que cada uno tome su papel en esto además quiero que terminemos juntos es una ocasión especial.

_Vale a ver demuéstrame lo que vales chunnie hazme pedir por más te quiero ya.

_Como digas baby_ vuelvo a quedar sobre ti y termino de despojarte de tus prendas restantes y antes lamo tu miembro por sobre la tela y logras excitarme más al ver que estas en las mismas condiciones que yo logrando sacar un concierto de gemidos por tu parte y al sacarlo lo engullo sin más para tratar de aminorar el dolor que vendrá después.

_Chunnie mmmm te quiero adentro por favor.

_Baby es necesario prepararte_ y llevo tres de mis dedos a tu boca los cuales rechazas.

_No chun no quiero esperar más se que dolerá pero confío en ti tú nunca me harás daño te amo.

Subo hasta alcanzar tus labios y te beso apasionadamente mientras voy acercando rápidamente mi miembro en tu entrada para introducirlo de una sola vez.

_AHHH CHUNNIE arghhhh.

_No querías que entrara te duele mucho si quieres salgo perdona lo que pasa es que cuando estoy contigo pierdo el control tu me provocas demasiado.
Te bese en los labios tratando de calmarte ya que empezaste a derramar finas lagrimas de esos ojos tan lindos que tienes.

_No chun no me pidas perdón sigue mmmm no te pares quiero sentirte.

Comienzo con lentas estocadas pero al ver que empiezas a gemir eso hace excitarme más y el ritmo se torna más rápido.

_AHHHHH MMM CHUNNIE MÁS QUIERO MÁS.

_ahhhh junsu mmm tan estrecho como siempre.

Seguimos con las embestidas hasta que logro llegar a ese punto que te hace enloquecer y que solo yo conozco.

_Ahí otra vez chun ahhhh creo que ya no aguantare más.

Faltaron unas embestidas más para que llegáramos al clímax juntos así que empecé a masturbar tu miembro y pude notar como derramabas tu semilla entre nuestros vientres y como la mía recorría tu interior marcándote de nuevo y gimiendo cada uno de nuestro nombres. Luego con mucho cuidado salí de tu interior recibiendo un quejido de molestia por tu parte y cogí una manta para taparnos a ambos y tu te acurrucaste en mi pecho mientras yo te acariciaba el pelo era ahora o nunca de darte mi regalo.

_Ha sido maravilloso chunnie eres el mejor en esto me ha encantado tu regalo pero buahhhh ya tengo sueño.

_Espera su todavía no te he dado mi regalo de san Valentín no te duermas.

_Pero este no fue tu regalo la cena la decoración de la sala y que tu y yo hiciéramos el amor no tienes que darme nada más ya soy feliz así.

_Junsu ya hace 11 años que nos conocemos tu fuiste mi primer amigo y una de las personas más importantes en la vida y si tú me faltaras no sabría que hacer.

_Yoochun que tratas de decirme.

Agarro del cajón de la mestita una caja y te la deposito en las manos.

_Me has comprado unos pendientes nuevos pero no hacia falta chun por cierto yo también tengo un regalo para ti toma.

_Es un anillo gracias su abre el tuyo.

_Otro anillo pensamos el mismo regalo pero este anillo parece caro a que viene esto?

_Es un anillo de compromiso te casarías conmigo kim junsu?

La pregunta te ha dejado boquiabierto y de repente empiezas a llorar.

_Junsu no llores por favor quizás me precipite quería que este san Valentín fuera especial e inolvidable creo que me precip..

Y ya no puedo hablar porque me cortaste con un beso que me pillo con la guardia baja y al separarnos me dices algo con lo que yo no contaba.

_Tonto deja de pedir perdón siempre este es el mejor san Valentín de todos y no me esperaba esta sorpresa al fin te decidiste park yoochun.
y por cierto el anillo que yo te regale también es de prometido porque si tu no me lo hubieras pedido lo hubiera hecho yo. Si me quiero casar contigo chunnie.

_Te amo nunca cambiaras verdad? Pareces un niño inocente y siempre me sorprendes.

_Pero así me amas yo también te amo como eres tontito.

Si definitivamente este es el junsu que amo y que amare siempre y no dejare que cambie nunca.

FIN

Hidden like a secret - Introducción

Caminó silenciosamente por la oscura habitación a paso rápido entrando al baño, dándole el mínimo tiempo de cerrar la puerta y encender la luz antes de caer al piso para vomitar. Había tomado demasiado esa noche, no dándole reparo cuando ya se sentía mal y las luces de la disco le mareaban aún más mientras bailaba. Si no hubiese bebido de esa manera ahora no se sentiría tan mal, y el arrepentirse en esos momentos no ayudaba mucho. Vomitó sujetándose del pecho hasta sentirse mejor. Oh vaya, tenía la imagen mas deplorable que jamás vio en su rostro. Lavó sus manos y boca, quería volver a la cama otra vez. Regresó a la cama escuchando esos quejidos por parte del hombre con el cual compartía cama una vez más.

Parecía no ser buena idea aferrarse a alguien que nunca le correspondería, pero el sentirse querido le hacía cometer errores, como el tener sexo frecuentemente con un solo hombre, con Shim Changmin, el cual no hacía más que buscarlo para satisfacer sus deseos sexuales como justamente lo había hecho anoche. Ni siquiera habían quedado en verse cuando repentinamente el castaño llegó abrazándolo por detrás mientras bailaba con un tipo que le había invitado. El castaño había pegado tanto su cuerpo al suyo, haciendo fricción contra su trasero, el cual decía ser el más perfecto que alguna vez probó, que con el suficiente alcohol en la sangre y las insistentes manos del joven terminaron juntos otra noche. Le era tan difícil resistirse.

-Mmm, ¿Jaejoong? –el castaño se despertó estirando la mano a su lado y dándose cuenta que no estaba, levantándose para encontrárselo a la orilla de la cama- ¿Qué haces despierto? ¿Qué hora es? –buscó su celular sobre el velador pero anoche se había quitado todo y seguramente el aparato se encontraba en su pantalón tirado en el piso.

-Aún es temprano, sigue durmiendo –dijo con intenciones de hacer lo mismo, pero las náuseas volvieron y corrió nuevamente al baño.

-¿Jaejoong? –preguntó preocupado. Salió de la cama para dirigirse al baño pero al girar la perilla esta no cedió- ¿Tanto bebiste? Abre la puerta –escuchaba las asqueadas del rubio que ya mareado sujetó su cabeza mientras cerraba los ojos.

-Estoy bien, solo tomé demasiado –aunque podría sentirse feliz porque se estaba preocupando por él, no quería que se le acercara en el estado en que se encontraba- Malditas náuseas –se quejó enjuagando su boca.

Para cuando salió el castaño seguía al lado de la puerta cargado con un brazo en la pared mientras le esperaba, le miró preocupado, pero Jaejoong pasó por alto esa mirada dirigiéndose a la cama para lanzarse sobre esta.

-¿No es la primera vez verdad? Últimamente vomitas demasiado –le miró desde el mismo lugar.

-Fue el alcohol, estoy bien –aún con nauseas dejó su cabeza hundirse en la almohada, reposando hasta que se le pasara.

-No lo creo, deberías ir al médico –rodó los ojos no dándole importancia a lo que el alto le decía- Jaejoong hablo en serio –y con esas palabras se incorporó sobre la cama, saliendo de ella para tomar sus cosas.

-Está bien, iré al médico, ¿contento? Te dije que estoy bien, no sé por qué hace falta un médico –recogió su ropa del piso para comenzar a vestirse.

-¿Te irás? Aún es temprano, quédate un poco más, yo te acompaño al médico después –dijo abrazándole pero la brusquedad con que el rubio se zafó le molestó.

-Recordé que quedé con Yunho –aquella idea no le pareció al castaño, que molesto por escuchar aquel nombre se sentó a la orilla de la cama observando como el rubio se vestía terminando por meterse al baño una vez más.

-¿Nos vemos esta noche? –medio gritó para que el otro le escuchara.

-Lo dudo, tengo cosas qué hacer –siempre decía lo mismo y nunca tenía cosas que hacer, todo era una excusa para no verlo y esa excusa estaba tan usada que ya no se la tragaba. Esperó a verlo salir del baño.

-Da igual, te espero esta noche –se quedaron mirando unos segundos, el castaño sonriéndole porque sabía que llegaría a su departamento como siempre lo hacía, y Jaejoong le miró pensando qué tan idiota podía llegar a ser para dejarse controlar de esa manera, y es que él también estaba seguro que esa noche terminaría llegando al mismo lugar- ¿Ni siquiera me darás un beso? –reprochó cuando le veía salir de la habitación.

-No lo necesitas –y con esas palabras abandonó el departamento, dejando al castaño con una sonrisa en los labios. Tan frío pero tan lindo a la vez.

- Te espero… -susurró antes de meterse al baño por una ducha.

**

La mañana transcurrió normal y como el alto le había dicho (porque quisiera o no, siempre terminaba haciendo lo que Changmin le decía) pidió hora al médico, el cual hizo las suficientes preguntas y pidió que se hiciera unos exámenes, los cuales no alcanzaba a pagar todos.

-Maldición tendré que pedirle dinero –se quejó no sabiendo a quién más pedírselo- Yunho… -susurró pero el chico con suerte se pagaba los propios estudios- Maldición ¿y ahora qué? –y es que no quería pedirle dinero a Changmin aun sabiendo que éste tenía de sobra.

Estaba decidido, no le pediría dinero, se haría los exámenes que le alcanzaban y vería si en el trabajo le daban un préstamo, todo para no amarrarse tanto a ese castaño que ya le tenía los pelos de punta cada que pasaba su imagen sonriente por su mente.


Esa tarde por suerte no trabajaba y como había dicho, quedó con Yunho para hablar de ciertas cosas sobre Changmin, porque Yunho había terminado siendo desde su ex novio a su confidente.

-¿Crees que sea algo grave? –le preguntó a Yunho que le miraba pensativo mientras le sostenía una mano entre las suyas.

-No lo sé Jaejoong –dijo acariciando su mano- mejor te haces los exámenes, si no te alcanza el dinero puedo pedirle a mis padres, sé que ellos comprenderán –y se veía tan preocupado y seguro en lo que decía que Jaejoong no pudo evitar el sonreír.

-No te preocupes, pediré un préstamo en el trabajo, de seguro no tendré problema en que me lo den –dijo para tranquilizarle- No sé que haría sin ti –y abrazando al chico unos meses menor que él le agradeció sin intención de soltarle, siendo acogido por esos brazos que nunca dejaron de ser tan cálidos.

Y entre mimos partieron juntos a que el mayor fuera hacerse los exámenes que alcanzaba a pagar, mientras Changmin no había hecho más que mirarles desde su auto cuando iba camino a la casa de su amigo Kyuhyun, encontrándose con aquella escena de novios que para nada le agradó. Y suspiró repetidas veces sosteniendo fuertemente el volante mientras pensaba y pensaba. No tenía derecho a reclamarle porque a fin de cuentas, entre Jaejoong y él no había más que sexo, y con ese pensamiento siempre en mente para despejar los celos que sentía con Yunho, se fue a ver a su amigo.



-Si no consigues el dinero para los demás exámenes yo podría… –iban saliendo de la clínica cuando Yunho comenzó hablar nuevamente preocupado.

-Yunho ya te dije que no es necesario, conseguiré ese dinero.

-Si tu jefe no te da el préstamo ¿le pedirás dinero a Changmin? –y es que Yunho tampoco se podía llevar bien con el castaño, no sabiendo que sólo se acostaba con Jaejoong por deseo.

-No metas a Changmin en esto, no le pediré dinero a él, ya sabré qué hacer –pero Yunho aun no le creía.

Pero eso fue todo lo que hablaron sobre el tema, pasaron la tarde juntos hasta que cada uno tuvo que volver a sus casas, recordando Jaejoong que esa noche tenía que ir al departamento de Changmin. Se arregló, tomando las llaves para salir de su pequeño departamento no sin antes despedirse de sus padres, de aquella foto donde salían los tres cuando él tenía tres años de edad.

Tomó el pomo de la puerta cuando unas fuertes nauseas le atacaron, corriendo al baño y tropezando con las cosas en el camino. Y esa noche Jaejoong no apareció en el departamento del castaño que le quedó esperando hasta que el sol apareció a la mañana siguiente. Maldiciendo y tirando una copa de vino a la pared, causando que se quebrara, se fue a la cama para tirarse de espaldas y mirar el techo.

-¡Maldición! –golpeó la cama con el puño aún acostado. La imagen de haber visto a Jaejoong junto con Yunho y que ahora no se hubiese presentado le daban demasiadas ideas que lograban celarle demasiado.


..
Aquella mañana Jaejoong en vez de llamar al castaño y darle explicaciones prefirió ignorar todas esas llamadas perdidas e ir al trabajo en donde a primera hora pidió el préstamo a su jefe y más tarde fue hacerse los exámenes. Changmin por su parte estaba pensado seriamente en ir a buscarle al trabajo y lo hizo, pero al llegar se encontró con la noticia de que Kim se había ido antes.

..
“Estoy nervioso, no me siento bien” envió el mensaje con destino al celular de Yunho, el cual respondió en el menos tiempo posible. “Iré para acompañarte, no tardo” y sonriendo por el apoyo que le era brindado esperó a que le llamasen.

-Hola, soy Park Yoochun –cuando levantó la mirada un tipo le extendía la mano, la cual tomó por inercia- Lo siento pero el Doctor no podrá atenderte hoy –Jaejoong se quedó mirando al hombre que le sonreía, el cual vestía una bata blanca.

-¿Qué? Pero… entonces vengo otro día –pero el hombre le sostuvo del hombro amablemente obligándole a voltear.

-Esta bien, él habló conmigo y me pidió atenderte, eres el único, por eso estoy aquí. Ven vamos a revisar esos exámenes –y quitándole la bolsa de los exámenes que Jaejoong tenía en mano, se dirigió a la puerta con una sonrisa en los labios, y el menor no muy seguro y algo tímido se acercó terminando por entrar.

-¿Sólo será hoy? –preguntó inquieto ahora en la silla, ganándose una mirada que no supo definir.

-Si, es sólo por hoy, ya cuando vengas a otra cita el Doctor Jae Suk te atenderá –pero Jaejoong aún seguía incómodo, sobre todo en la manera en que su nuevo doctor de remplazo le miraba.

Y le miró mientras revisaba cuidadosamente los exámenes, leyendo los papeles con tranquilidad, pero demasiado serio para su gusto. Estaba asustado, demasiado asustado, aunque Yunho le esperaba afuera necesitaba tenerlo a su lado, apretar una de sus manos entre las suyas para saber que todo estaría bien y es que el saber que siempre fue enfermizo no ayudaba a tranquilizarse.

El Doctor suspiró y Jaejoong se tensó.

-Jaejoong… –con el examen de sangre entre las manos, no muy seguro de lo que iba a decir se apoyó sobre el escritorio mientras el menor esperaba impaciente lo que tenía que decir. Incluso la espera le parecía tanta que estaba apunto de gritarle que terminara lo que iba a decir, hasta que las palabras de su nuevo doctor de remplazo salieron de entre sus labios como si fuera en cámara lenta mientras estas se repetían una y otra vez en su cabeza- …estás embarazado.

Hidden like a secret

Título: Hidden like a secret
Autor: YuukiNii
Pareja: MinJae
Género: Slash, Mpreg, Lemon
Estado: Proceso
Nota: Este fic es una adaptación de otro x'D
---

Introducción
Capitulo 1

Destinos Forzados - cap. 4

"JUNTOS.... SOLOS?!!"

Habian pasado exactamente….

3 semanas…

2 días…

11 horas…

Y Jaejoong estaba preguntándose seriamente si el suicidio era una opción para quitarse ese maldito destino de encima.

Despues de aquella discusión –beso- con Shim Changmin, no habían vuelto a cruzar palabra mas que para cosas estrictamente academicas.

Lo detestaba… como nunca nadie había detestado en su vida…

-Maldito mocoso idiota… - susurra dándole una mordida a su lonche como si este fuera la cabeza del moreno y pudiera arrancársela.

- Ya Jaejoong, al menos que pretendas hacer algo por no casarte con él, mejor trata de asimilarlo – Yoochun – quien solo estaba enterado del “pequeño” detalle de la boda obligatoria
– trata de aminorar el problema cada que Jaejoong da indicios de alterarse.

- Además Jaejoong, no se dé que te quejas… es guapo, inteligente, sexy, rico…

- ES HOMBRE YOOCHUN!! NO SOY GAY! – grita golpeando la mesa con ambas manos
- O POR DIOS JAEJOONG! QUE ERES VOLTEADO DE CLOSET ESTA MAS QUE CONFIRMADO! – jaejoong… jaejoong esta agredeciendo que estén en casa de Chunnie y la misma este completamente sola…

- ADEMÁS – respira profundo – que el beso que se dieron la vez que falte te movió el tapete… y algo más, pues lo hizo, no me vengas con cuentos chinos que conmigo NO VAN

- Callate Yoochun no grites… - dice nuestro protagonista escondiendo su cara en sus brazos, los cuales cruzó arriba de la mesa veraniega de Yoochun.

- Tú me gritaste primero Joongie, pero ese no es el punto; mejor dime… ¿porque si te disgusta tanto, no rompes el compromiso y ya? -

- No puedo Chunnie… no me preguntes porque, pero no puedo….

- pero...- y cualquier cosa que hubiese querido decir su mejor amigo fue acallado por el celular de Jaejoong.


Terminando de hablar con su padre por teléfono, Jaejoong dejó a su mejor amigo para encaminarse a aquella mansión dueña de la familia de ese ser despreciable llamada Shim Changmin. Se sentía extraño, realmente no quería ir allí, viendo aquella casona como un lugar de mal augurio, pero como desde hace años, Kim solo suspiró derrotado, sabiendo que no puede hacer nada más que aguantarse, por el bien de esa persona que tanto ama…

Tiene que hacer todo lo que ese temible hombre que lamentablemente tiene que llamar respetuosamente “padre”…

Todo por ella…


-No… no puedes hacernos esto papá! – una cashetada y un silencio sepulcral.

- CALLATE ESTUPIDO! Y ES MEJOR QUE DE AHORA EN ADELANTE ME OBEDEZCAS PORQUE SI NO… recuerda que ella está enferma, no soportaría que…

- NO!! NO LA TOQUES! HARÉ LO QUE DIGAS…


Jaejoong a veces desearía que esa persona no estuviese enferma y podérsela llevar para salvarla de aquel engaño.

Jaejoong a veces piensa que la está traicionando… aunque sea por su propio bien.



La puerta de la mansión fue abierta por quien menos deseaba ver, Shim Changmin traiga como siempre una cara de pocos amigos que ni el podía con ella.

Al mirarse a los ojos el entrecejo de ambos automáticamente de arrugó, y con aquella expresión ambos se encaminaron a la sala de estar, donde sus madres – aquellas mujeres que ambos amaban tanto – se encontraban tomando café y platicando amenamente, ellas felices de lo que ocurriría con sus familias.

Después de todo, eran mejores amigas desde niñas…

- Mamá? – llamó la atención de ambas señoras el joven Kim.

- ¡Hola hijo! Que bueno que ya llegaste…

- Tomen asiento – dice la hermosa dama Shim.

- Para que nos mandaron llamar madre, sabes que estoy ocupado con los proyectos de la escuela y las clases…

- Ya ya hijo no te alteres, sé que siempre estás ocupado, pero hay un plan que nosotras hemos estado hablando y quisiéramos que nos complacieran en nuestra idea.

- ¿Cuál es? – dijeron Shim y Kim al unisono, mirándose – por primera vez – mas que con odio, con curiosidad y miedo.


AMBOS sabían que sus madres no eran una perita en dulce cuando de ideas locas se trataba…

- Hey! Dejen de verse así que no les haremos nada malo, de hecho, esto hará que aprendan a convivir y se conozcan como se debe – sonríe la madre de Jae contenta por lo que ella ve como la “idea perfecta”-

Las señoras se miran con complicidad y dándole la palabra a la señora Shim…

- Mis niños, desde la próxima semana vivirán en un departamento los dos solos…

Y el silencio reinó gracias al estado de shock en el que quedaron tanto Changmin como Jaejoong…

Bueno… eso fue hasta que…

- NO PUEDE SER!! – gritaron ambos dejándose caer como niños en el sofá…


Y es que… eran sus madres.


Con ellas nunca iban a poder.