Love is a Force of Nature. Cap 55

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“Ajuste”

Qué desafortunado para ti
Esto me hace tu Dios…
[Don’t Say A Word, Sonata Arctica]



“Yunho” Ji Hae apenas articuló al tratar de seguirle el paso corriendo por el oscuro bosque. Yunho no se inmutó; incluso con la ensangrentada figura de Heechul entre sus brazos era rápido…y sus pasos no flaqueaban ante la adversidad del terreno. Ji Hae no estaba muy acostumbrada a correr en su forma humana sin transformarse a lobo, pero debido a las circunstancias poco pudo protestar, Yunho simplemente se había echado a correr  sin decir más.
“Yunho”  trató de nuevo y esta vez consiguió un descenso en la corrida. Yunho apenas volteó a mirarla; la sangre de Heechul comenzaba a escurrir de sus brazos y le bajaba por la piel como una verdadera serpiente carmesí, siseante.
“Ji Hae” murmuró, poniendo sus pasos a un alto. Ji Hae jadeó pesadamente al pararse finalmente a su lado, evitando a toda costa su mirada para no sentirse más amedrentada de lo que estaba. Pero era su hermano, Yunho era su hermano después de todo…no podía sentir miedo de su hermano incluso en aquel oscuro estado. Yunho había regresado por ella después de todo, a pesar de todo lo que le había provocado…tanto daño…
“Yo…” comenzó y Yunho frunció el ceño. Ji Hae respiró profundo y se forzó a subir la mirada y enfrentar el infierno de sus iris.
“Quería pedirte perdón por todo lo que te hice. Fui infantil e irracional, pero—”
“¿Recuerdas lo que nuestro padre solía decir de los lobos?” Yunho la cortó, sus ojos apagándose al perderse quizás en una infinidad de recuerdos. Ji Hae arqueó ambas cejas, confusa ante el súbito cambio de tema, pero de pronto el eco de la voz de su padre llego hasta su mente, casi como si lo hubiese traído el viento…
“Los lobos se casan de por vida” ella murmuró, bajando abruptamente la mirada. Sabía que en el estado en que Yunho se encontraba lo menos que podía esperar de él sería irracionalidad, sin embargo la solemnidad de sus palabras no dejaba de sorprenderla.
“Los lobos se casan de por vida” Yunho repitió, asintiendo con la cabeza. “Yo era tan sólo un niño, tan sólo un niño y jamás me habría hecho sentido…hasta ahora. Si tomas a un lobo es como un matrimonio: el lobo será parte de ti y tú serás parte de él, ambos cambiarán irrevocablemente”
“Yunho—” Ji Hae trató nuevamente pero Yunho la interrumpió.
“He muerto, Ji Hae. Mi corazón late y bombea sangre, pero es…negra y corroe mis venas. El negro ahora es parte de mi vida, impregna mi pelaje y atormenta mis días” las brasas sangrientas de Yunho buscaron la mirada de Ji Hae con insistencia, escudriñantes.
“He muerto y nada de lo que pasó anteriormente importa. Yo sé por qué lo hiciste pero eso es pasado, todo quedó en el pasado” su mirada volvió a concentrarse en el bosque y con un último movimiento de cabeza Yunho se dio impulso y echó a correr nuevamente por las arboledas. Ji Hae  tardó unos segundos en volver a retomar la carrera, procesando la línea que Yunho había creado en su vida. Para él ya todo estaba olvidado, había un antes y después en su vida y ahora…un enorme agujero con la pérdida de su unión verdadera, Heechul. El daño era irreparable y permanecería envuelto de sombras hasta que la muerte le otorgara la paz eterna,  llevándolo a reunirse con su par. Un costo casi trágico para generar el cambio en el tratado y la aprobación de los híbridos. Sin duda alguna, todos los costos estaban llenos de sangre…

xXx



“¡Es Yunho, su Excelencia! ¡Ha regresado!” Hina volteó abruptamente la cabeza de la híbrido a la que ayudaba a curar ante el grito que provino desde la entrada a la colonia. El barullo se hizo sentir al instante y varios licántropos e híbridos comenzaron a amontonarse, bloqueándole la visión. Ella maldijo entre dientes mientras se levantaba y dejaba la híbrido dormida en la improvisada enfermería que habían armado post guerra para moverse en dirección al tumulto. Se abrió paso entre sus hermanos y los lobos, escuchando suspiros y exclamaciones ante lo que parecía ser el regreso de Yunho, pero nada…absolutamente nada pudo compararse con la visión de su líder cuando finalmente su figura apareció ante sus ojos. Parecía llevar un manto oscuro por aura; jadeante y con los ojos inyectados en sangre. La figura impávida de Heechul yacía entre sus brazos, ensangrentada y envuelta en la media capa que una vez adornó los brazos de Yunho. Ji Hae le cubría las espaldas, jadeante a su vez pero incapaz de subir la mirada, silenciosa como sombra. Yunho divisó a Hina e inmediatamente se acercó, sus jadeos erráticos como prueba del esfuerzo que había hecho.
“Sálvalo” Yunho murmuró, casi con un hilo de voz y con el sudor haciendo brillar su piel.
“No me importa cuál sea el costo, pero por favor…devuélvemelo…” los ojos de Yunho se humedecieron casi al instante al suplicarle. Hina abrió los ojos de par en par, sin duda jamás se habría esperado un panorama de este nivel pero ya nada podía ser hecho. No le respondió, tan sólo le hizo un ademán con la cabeza para que regresaran a su nueva madriguera ahora en la colonia del bosque, dispersando a la multitud para no tener ojos escudriñantes ante un asunto de semejante delicadez. Murmullos y abruptos sollozos se hicieron audibles cuando Yunho atravesaba los campos de la colonia del bosque con la figura de Heechul ensangrentada. Ya lo habían reconocido…después de todo, la mayoría de los que estaban en la colonia eran lobos y podían reconocer cuando la muerte se llevaba a un par y dejaba al otro igual de muerto pero en vida. ‘De la noche’…Hina había escuchado a una de sus múltiples almas susurrar en la matanza, el último tormento del lobo. La visión de ello era peor que cualquier palabra: los infernales ojos rojos y la sangre negra que corroía su pérdida alma. ‘Este no puede ser el costo’…pensó cuando por fin atravesaron el umbral de la caverna, caminando con pasos raudos hacia el lecho cubierto de pieles; ‘Es demasiado desgarrador.’
“Déjalo sobre la cama” le dijo mientras se arremangaba las mangas de su blusa de seda y Yunho depositaba el cuerpo inerte de Heechul sobre las pieles, mirándola con ojos expectantes. Hina lanzó un suspiro ante la pálida visión de Heechul, pero cuando levantó la media capa de su torso y observó los macabros orificios en carne abierta y la estampa de oscura  energía que aún fluía por la piel, supo que el daño había sido infligido con magia…’La magia del averno.’
“Ha sido un demonio” susurró al posar sus dedos sobre las heridas, apenas rozando. “Y ha sido uno muy fuerte…de lo contrario la energía de Heechul lo habría sanado”
“No pude hacer nada” Yunho contuvo el sollozo que amenazó con volver a destrozarlo, mordiendo su labio inferior.
“T-Traté…traté de curarlo…pero ni siquiera mi saliva fue capaz de regenerar las heridas y Heechul…Heechul…” su voz se apagó mientras llevaba una mano hasta su boca para evitar sollozar. Hina sintió la opresión en el pecho cortándole la voz, jamás había observado a Yunho tan destrozado y apenas pudo mirarlo de reojo.
“Fue una vida por otra vida: el último recurso. Es un maleficio que destruye al demonio por completo pero que a la vez destruye a su agresor. Sólo los ángeles pueden contrarrestar semejantes energías” Hina volvió a observar las heridas de Heechul: las entrañas se le divisaban allí donde la carne había sido cercenada y la sangre coagulada se pegaba a su piel como verdaderas sanguijuelas oscuras. Volvió a suspirar, percibiendo la impaciencia de Yunho a sus espaldas y la ansiedad que acompañaba a su ahora corrompida aura.
“Veré lo que puedo hacer…” apenas susurró, haciendo contacto con sus propias energías que se encendieron en las yemas de sus dedos. Hina introdujo sus propios dedos en los orificios sangrantes de Heechul con el gruñido bajo de Yunho  ante la acción, y sus ojos se emblanquecieron en el trance al revivir en tan sólo un segundo la pelea: sintió la angustia de Heechul, las llamas consumiendo al demonio y finalmente…el maleficio que fue capaz de abrirle la piel como si de garras se trataran. Su propia energía se encendió en un violento estruendo y comenzó a fluir por todo el cuerpo de Heechul en  abruptas corrientes mientras Hina perdía el control en la vorágine de emociones y súbitamente era arrastrada…poseída y envuelta en tentáculos de fuego albo cuando quiso hacer contacto con su pérdida alma. El magenta había desaparecido por completo para ser remplazado por brillantes centellas blancas y cuando Hina volteó a mirar a Yunho, él ni siquiera fue capaz de hablar…
“Yun” esa voz…y los iris blancos centellantes hablaban por si solos. Yunho trató de articular pero estaba petrificado, tan sorprendido de volverlo a escuchar que no podía encontrar su propia voz…ni su fuerza.
“No tengo mucho tiempo” Heechul en el cuerpo de Hina se acercó hacia él y le tomó la mano. Yunho sintió el calor…lo sintió a través de la piel y no atinó a más que estrechar la figura de Hina entre sus brazos.
“Vuelve a mi…” cuando encontró su voz estaba llorando nuevamente, y las lagrímas empapaban la cabellera platinada. Las manos lo envolvieron en el abrazo y el calor lo cobijó en un gesto tan de antaño: era su Heechul, realmente lo era…y lo necesitaba de vuelta.
“No puedo” Heechul susurró contra su figura, los dedos yendo a perderse entre los mechones de Yunho.
“Era mi destino”
Yunho sollozó con fuerza, incapaz de contener más su dolor. Se aferró con fuerza a la escueta figura de Hina, completamente roto e irracional.
“Tu destino está conmigo” Yunho balbuceó entre sollozos, podía sentir el calor que lo envolvía lentamente comenzando a decrecer y se aterró, apegando la figura a la suya aún más. Necesitaba sentirlo, necesitaba saber que aún estaba ahí, aunque fuese un atisbo, aunque fuese un susurro…’Heechul…’
“Yunho, mi amor” los labios le rozaron el oído y Yunho tembló, volviendo a sollozar. “Cuando el momento llegue voy a volver por ti, te lo juro. Volveremos a ser uno”
“Llévame contigo” Yunho murmuró, deshaciendo el abrazo para mirar a Heechul a los ojos pero el blanco incandescente comenzaba a difuminarse.
“N-No… ¡HEECHUL!”
“Te amo…” sintió esos labios sobre los suyos, sus labios, tan sólo un segundo y luego se evaporó junto con la luz y el calor. Yunho soltó a Hina y ella tosió violentamente, pestañeando reiteradamente mientras el magenta teñía sus ojos y recuperaba su cuerpo. Observo el dejo de las lágrimas en el rostro de Yunho al recuperar la compostura y se sentó en la orilla de la cama, súbitamente exhausta.
“Se manifestó, ¿No es así?” Hina le preguntó lo evidente, observarlo asentir sin decir más.
“No puedo hacer que vuelva…Heechul ya cruzó el umbral, está en un plano que no puedo tocar”
“Eres una mujer maldita” Yunho recuperó la compostura, limpiando el rastro de las agrias lágrimas con el dorso de su mano. “Tienes control sobre la muerte. Dime cuál es el costo y lo pagaré”
“Creo que no me has entendido” suspiró, pasando una mano por sus cabellos y notando la humedad en los mechones. ‘Las lágrimas de Yunho…’ pensó y se le encogió el pecho al saber que Heechul se había manifestado para despedirse.
“Heechul no está a mi alcance. Ya ha llegado al cielo y ahora descansa eternamente…está fuera de mis límites y su manifestación en mi cuerpo implica que su alma es inalcanzable”
Yunho no le respondió, tan sólo miró con ojos muertos la impávida figura de Heechul sobre el lecho de pieles. Hina se alzó de la cama para dejarle espacio, un silencioso entendimiento pasando entre ambos al observar la figura de Yunho nivelarse hasta el cuerpo inerte, volviendo a cubrir sus heridas con la capa ensangrentada y agachando el rostro, enterrándolo en la curvatura de su cuello. No lo escuchó sollozar, sólo el tracto húmedo de sus silenciosas lágrimas empapando la media capa de piel mientras su cuerpo apenas se estremecía en el dolor. Hina se volteó, comenzando a caminar hacia la salida pero no sin antes susurrarle.
“Voy a ordenar que nadie lo moleste, Excelencia…pero será tan sólo por unas horas. Hay caos afuera y la Resistencia necesita de su liderazgo”
“No será necesario” Yunho habló en voz baja, el sonido amortiguado por la capa de piel.
 “Tengo a un vampiro que quemar”

xXx



Ningún licántropo habría sido capaz de parar su fuerza, por mucha energía que poseyera; esta criatura peleaba con fuerzas que no eran naturales y que iban más allá de la comprensión. Changmin peleó arduamente, digno de su título de líder, y a pesar de tener el desgaste y las heridas propinadas por Jaejoong previamente. Llevó su cuerpo al límite al lanzar más golpes, pero los del demonio fueron más duros. Era evidente que el demonio tenía en mente que sufriera hasta el cansancio, porque jamás ocupó sus energías para torturarlo, tan sólo la brutal fuerza de su mandoble. Con semejante ritmo el cansancio comenzó a hacerse evidenciable en Changmin, sus zarpazos comenzando a hacerse mucho más lentos y demorándose más en bloquear las mortales estocadas. Finalmente, el demonio se percató de la brecha y lanzó un ataque furioso electrificado con energías violáceas alrededor del metal que obligó a Changmin a retroceder. Cuando el demonio arrinconó a Changmin hasta la pared, le atravesó  el hombro y el gutural alarido retumbó por la habitación. Changmin cayó al suelo, su espalda apoyada contra la pared y la sangre comenzando a manar de su hombro destrozado, observando a su agresor sacudir la vaina y salpicar las gotas de sangre por el lugar.
“E-Engendro” masculló, apretando los dientes. “¡TERMINA DE UNA VEZ!” bramó, jadeando y llevando una mano a presionar la herida en carne abierta de su hombro, la sangre escurriéndose por sus dedos cual rio torrentoso.
“Lo haré lento y angustiante…es lo menos que te mereces” su voz sonaba tan gutural y raspada que Changmin no pudo evitar sentir un estremecimiento, desviando los ojos de la horrible criatura y fijándolos en el suelo. Si lo que quería era torturarlo…lo soportaría, no le daría la satisfacción de suplicar…eso nunca. Observó cómo nuevas corrientes de energía purpura comenzaba a reptar por sus garras, y con un solo ademán las dirigió hasta su cuerpo: las energías se cerraron en torno a sus extremidades y de un sólo tirón Changmin fue jalado del suelo y encadenado a la pared por la compresión de aquellas energías que ahora tenían la consistencia de verdaderas cuerdas, tensando y comprimiendo su piel. A pesar de la captura, Changmin no se inmutó y continuó con el rostro estoico, la sangre escurriéndose y comenzando a bañar su torso de rojo. Las cuerdas se tensaron, la fuerza incrementándose…y Changmin mordió su labio inferior con fuerza para evitar quejarse cuando sintió su piel cediendo ante el amarre, la carne comenzando a abrirse lentamente ante la presión…
“Te voy a desollar…y luego haré una alfombra con tu piel. A Jaejoong siempre le gustó coleccionar piel” abrió los ojos de par en par cuando vio la vaina de metal acercarse a su piel pero se había prometido a si mismo que lo soportaría. No le daría la satisfacción al engendro de obtener lo que quería: denigrarlo y hacerlo gritar. La hoja se deslizó por su brazo derecho, haciendo apenas un corte rápido para luego ir trazando un camino directo hacia su muñeca. Cuando el demonio giró la hoja abruptamente, tiró con ella el rectángulo de piel y Changmin gruñó, sintiendo el sabor de la sangre en su boca al clavar los dientes para evitar gritar. La piel translucida cayó el suelo y Changmin mitigó un nuevo quejido al sentir la brisa fresca ardiéndole contra la nueva carne abierta. Incapaz de leer las facciones del demonio, la hoja de su espada hizo contacto con más piel en un nuevo corte ahora directo a su torso. El dolor fue más fuerte esta vez, la piel comenzando a ceder de a poco…pero cuando estaba a punto de removerla, la hoja se detuvo y el demonio giró su cabeza hacia el ventanal. Changmin jadeó, la compresión y la pérdida de sangre comenzaban a agotarlo y, aún confundido por la súbita detención, volteó la mirada hacia el ventanal que no tardó en romperse en mil pedazos con una figura ascendiendo en un remolino de fuego negro para quedar a metros de sus cuerpos: Yunho.

“Vaya, vaya, vaya” Yunho articuló, deshaciendo el fuego que lo envolvió en tan sólo un segundo.
“Si no es Park Yoochun, el mayordomo exiliado que ha regresado a salvar a su amo. Qué romántico”
Y fue como si encendieran una luz dentro de su cabeza. Changmin abrió los ojos de par en par, mirando al demonio que tenía al frente y luego a Yunho. Este…era el joven de ojos violáceos que acompañaba en todo a la sanguijuela, su mayordomo…un demonio atado a él que ahora volvía para vengarlo. ‘Más que su mayordomo’…pensó, al evocar las palabras de Jaejoong y al pensar en el ímpetu que tenía el demonio por salvarlo. Lo escuchó lanzar un gruñido, retirando la espada del cuerpo de Changmin y volteando para encarar a Yunho.
“Jung Yunho” dijo, la gélida cortesía prácticamente palpable en su voz gutural. “Si sabes lo que te conviene regresarías a tu colonia con tu gente. Tengo un asunto pendiente aquí con el que fue tu líder” ni su imponente forma de demonio ni su voz inmutaron a Yunho, quien ahora tenía unos verdaderos pozos de sangre por ojos y una densa aura expeliendo por sus poros. Algo en él había cambiado, y lo había vuelto aterradoramente fuerte...más aún de lo que era antes; Yoochun lo pudo percibir. Algo oscuro y desgarrador corría por sus venas: su lobo interno ahora era una bestia herida y despiadada.
“Y yo tengo un asunto pendiente con el que fue tu amo” Yunho replicó, arqueando una ceja al observar las energías violáceas que rodeaban la impávida figura de Jaejoong en un atento por acelerar la regeneración de sus heridas.
“¿Ah sí?” Yoochun levantó la espada y la movió en dirección a Yunho. “Qué lástima, y yo que quería jugar con tu ex líder un poco…lamentable” y en un parpadeo tenía la espada enterrada en el torso de Changmin; el tosió violentamente cuando la espada lo perforó y las energías se disiparon, cayendo al suelo de bruces con la sangre escurriéndose a borbotones de su cuerpo, no tardando en formar un charco a su alrededor. La hoja ensangrentada se movió de nuevo, esta vez a enfrentar a Yunho quien ni siquiera se inmutó al observar el golpe.
“No creas que te lo voy hacer fácil” le advirtió y Yunho lanzó un bufido.
“Como si tuviera algo que perder” masculló y las llamas negras comenzaron a emanar y a reptarle por la piel como verdaderas serpientes. Sus ojos rojos se encendieron cual brasas y las chispas negras fueron a repartirse por todo el salón; las llamas expandiéndose y comenzando a lamer lo que encontraban a su paso. Yoochun maldijo entre dientes mientras se lanzaba contra Yunho quien bloqueó su ataque con apenas un movimiento de su mano; levantando una pared de fuego negro que repelió por completo a su figura. Yoochun jadeó, sintiendo como un millón de agujas punzantes lo repelían. No podía tocarlo, ese fuego…no era un fuego normal, ese fuego…tenía vida propia, escuchaba y respondía a su dueño. Ese fuego podía dañarlo, y Yoochun no entendía cómo había sido posible que Yunho hubiese obtenido semejante cantidad de poder. ¿Qué es lo que…realmente era…? Maldijo nuevamente, llegar a Yunho parecía casi imposible sin resultar herido…y se aterró cuando observó la figura de Jaejoong en el suelo y las llamas negras comenzando a reptar cerca de su figura, amenazando con quemarle la piel…
“¡NO!” Yoochun exclamó, desviando su atención de atacar a Yunho para apresurarse hacia la figura de Jaejoong, cuando un remolino de fuego negro le cerró el paso hacia su figura, las llamas negras fieras y siseantes como verdaderas cobrar con afilados colmillos dispuestos a quemar hasta la última fibra de su piel…
“Kim Jaejoong tiene que pagar” Yunho hablaba con calma, como si el todo el infierno que había creado lo tuviese sin cuidado.
“Me quitó a lo que más he amado…y ahora, voy a equiparar” movió la mano y las llamas rodeando la figura de Jaejoong mutaron en tan sólo un segundo y fueron a rodear la forma de demonio de Yoochun, atrapándolo en un torbellino negro. Apenas había un espacio entre el fuego y él; Yoochun podía sentir la fuerza de sus llamas, podía sentir esa energía. Estaba seguro que esas llamas negras serían capaces de purificarlo, esto…estaba más allá de lo que alguna vez pudo pensar que sería. No sabía cómo, ni por qué, pero no podía tocar  ni herir a Yunho, sus energías salían rebotadas al tocar su fuego. De alguna forma…este Lobo de Fuego había mutado y ahora…podía detener su fuerza.

Jaejoong abrió los ojos, sentía el cuerpo pesado y un calor…un calor ardiente comenzando a sofocarlo. Pestañeo reiteradamente para darse cuenta de que estaba en el salón…pero todo se encontraba en llamas, llamas negras que reptaban por los muros y comenzaban a consumir su mansión. Sus ojos se adaptaron a la luz y entonces lo vio…parado entre un círculo de llamas negras: un demonio…con escamas violáceas y las orbes centellantes… ¿Podría ser…?
“Y-Yoo-chun…” apenas articuló pero Yoochun pudo escucharlo, posando sus ojos en el trémulo cuerpo de Jaejoong que hacia ademán de sentarse.
“¡JAEJOONG, NO!” fue demasiado tarde; las llamas que tenía alrededor del cuerpo se cerraron en torno su figura. Yoochun lanzó un alarido tan brutal que retumbó por toda la mansión. Yunho tan sólo miraba las llamas lamerle las escamas con ojos muertos; sólo con esto vengaría la muerte de Heechul ante el macabro plan de Jaejoong. Matando al demonio que amaba…equipararía las cosas y lo dejaría muriendo en el dolor. Jaejoong, horrorizado, se dispuso a pararse pero aún estaba muy débil y las llamas que tenían cerca parecían estar atentas a sus movimientos…reptando hacia su figura y llegando a lamerle los ropajes.
“¡YOOCHUN!” gritó, los ojos humedecidos en sangrientas lágrimas mientras Yoochun se removía y lanzaba estocadas contra las llamas que a la vez se le ceñían con más fuerza al cuerpo, llegando a calar dentro de las escamas y abriéndole heridas. Yoochun ya no veía salida; Jaejoong se retorcía al tratar de escapar de las llamas pero todo a su alrededor comenzaba a transformarse en una hoguera y Yunho…estaba entre todas sus llamas; enormes serpientes negras brotándole desde el cuerpo y yendo a quemar todo a su paso; ‘Arpías del fuego…sus hijas…’

El fuego se incrementó, cerrándose en contra y comenzando a sofocarlo. Yoochun supo que no podría resistir más en el remolino negro, así que…como último recurso, evocó sus propias energías, centellas violáceas llegando a contrarrestar en algo el negro para abrir el portal al mundo de los mortales. Lo que logró conectar fue suficiente y el hueco se abrió ante sus ojos, los edificios de la noche de Seúl como luciérnagas en la noche, y dejó que su energía lo guiara…tratando de llegar hasta Jaejoong. Yunho gruñó al observar el portal y las llamas negras fueron a perseguirlos, pero las centellas ya habían rodeado ambos cuerpos y la desintegración fue instantánea, desaparecieron de su vista para caer en el suelo de la morada de Yoochun; él retorciéndose en el suelo, convulsionando al volver a su forma humana y con prácticamente toda la piel quemada, en carne viva y Jaejoong a su lado, jadeando al sentir las quemaduras aun ardiéndole y las heridas que le habían provocado. Esto no era el final, no estaban a salvo y Yoochun lo sabía. De alguna forma sabía que él los cazaría…y nunca olvidaría lo que Jaejoong le quitó. De alguna forma…sus días comenzaban a estar contados…


-o-



Koiko: Atraso magno, lo sé…perdónenme, pero ya estamos a final de semestre y tenía que poner todo de mi parte para salvar mis ramos. Por fortuna me quedan sólo dos exámenes y seré libre para terminar la historia :’) estuve muy estancada con esto, es que todo está en mi mente pero sacarlo a palabras me ha resultado bastante complejo, pero la buena noticia es que días atrás la musa ha vuelto a mí y he podido avanzar :D confió en que finalmente pueda plasmar todo lo que tengo adentro y dar el golpe final, jeje.
A las que siguen conmigo, ya saben que tienen todos mis implementos de guerra en su posesión x) todas están expectantes con respecto a Changmin y yo tan sólo puedo decirles que tendrán que esperar al próximo capi :B
Comentarios alimentan a mi Musa que está estancada y necesita amor u.u muchísimas gracias por leer!

1 comentarios:

  1. Anónimo4/15/2015

    Saludos... espero ke la autora de la historia pueda leer mi comentario...

    Bien, primero ke nada... soy Megami... espero me recuerdes Koiko... desde hace tiempo sigo tu historia, de hecho la aún te sigo, pero en tu otro blog de livejournar, en el cual no puedo publicarte comentarios... (la vdd no sé porqué, si tengo una cuenta de gmail... X( !!! )

    Te había escrito a cerca de mi alegría por ke estés de vuelta y mi opinón por el nuevo cap..., pero re repito, lamentablemente no pude publicarlo.

    Espero leerte muy pronto nuevamente...

    Te sigo....

    MEGAMI *********************

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