Love is a Force of Nature. Cap 56

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“Reposición”

El cuello y luego la cadena
La cabeza es colgada en vergüenza…
[My Twin, Katatonia]




“Interesante” Yunho musitó al observar la desaparición, notando ya como las llamas comenzaban a consumir toda lo que encontraban a su alrededor y la ostentosa mansión de Jaejoong se caía a pedazos con cada lengua de fuego azabache que desprendía de su piel. Un ruido capturó su atención, una tenue tos…casi como un lamento y sólo en ese instante Yunho pudo percatarse de la figura de Changmin. Había logrado respaldar la espalda contra uno de los muros pero el fuego ya estaba llegando con aterradora velocidad hacia donde yacía su figura. Yunho arqueó una ceja; Changmin tenía el hombro completamente destrozado y del torso le manaba sangre pero aún se mantenía con vida. Caminó finalmente hasta el lugar donde se encontraba, las serpientes de fuego siguiendo cada uno de sus pasos y manteniéndolo a flote en los lugares que el suelo se había desintegrado.
“Changmin” le dijo, escudriñando el rostro comprimido y jadeante del que alguna vez fue su líder.
“¿L-Lo…mataste?” fue lo que pudo murmurar, luego tan sólo tosió con violencia y más sangre le brotó del pecho.
“Logró teletransportarse...no importa, por lo menos no podrá recuperarse del todo de sus heridas. Les voy a dar unos días de paz, será una bonita persecución” Yunho observó el desgaste de Changmin con detención. Estaba cerca, muy cerca de la muerte, y de pronto se preguntó si debería dejarlo para que fuera calcinado…
“Tengo algo que pedirte” Changmin articuló, con la voz raspada y la respiración errática. Llevo una mano a su pecho para tratar de contener la hemorragia, gotas de sudor se resbalaban por su frente al estar frente a tanto calor…era sofocante…
“Habla”
“No quiero morir calcinado en este infierno. Dame…la piedad” sus ojos exhaustos subieron a enfrentar las iracundas orbes. Yunho lo meditó por un segundo: Changmin había hecho mucho daño y en parte era responsable también por la muerte de Heechul. Si tan sólo…lo hubiese dejado tomar otro destino…pero a estas alturas, y con la extraña paz que poseían sus facciones…supuso que había hecho catarsis, que había tomado consciencia…y que quizas, realmente estaba arrepentido. Un suspiró escapo de sus labios mientras alargaba sus venenosas garras en una sóla moción.
“Si es tu último deseo te lo voy a conceder” murmuró, bajando hacia su nivel y llegando una de sus filosas garras hasta el nivel de su cuello. Changmin no se inmutó, ni siquiera un atisbo de temor ante lo que le esperaba. Yunho sólo pudo escuchar sus tenues susurros antes de decidirse a atacar.
“Perdóname por no haberte dado…la vida que te merecías….pero estoy seguro que cuando el momento llegue…tendrás paz, Yunho…tendrás tu paz…” Yunho no supo en qué momento comenzó a llorar, tan sólo se percató de ello cuando las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. Sus garras temblaron al nivel del cuello de su ex líder y se sintió titubear, su propio fuego crispándose alrededor de su figura. ¿Perdonarlo? Yunho sintió su bestia comenzando a luchar por el autocontrol al rugirle la injusticia de lo que había sido su vida, todos los años que estuvo bajo su autoridad y sobre todo…cuando lo dejó incompleto al separarlo de su Sangre. Changmin habría muerto por las manos de Heechul, Yunho y su bestia lo sabían bien…bañarse con su sangre era tan sólo el primer tributo que le daría.
No le respondió y lo observó cerrar los ojos. Yunho casi se sintió omnipotente al tener el completo control; su mano derecha casi expectante al separarla tan sólo un poco de su piel. Sin dar marcha atrás después de esto…porque un Lobo de la Noche sólo conoce la muerte. En su corazón no existía la compasión, sólo el dolor y la rabia…la desesperación; Changmin moriría y con él su tiranía. Todos los años sometidos ante el yugo de Changmin relampaguearon por su mente y fue en ese entonces cuando sus ojos muertos se cerraron y cargó: las garras deslizándose por su cuello tan rápidas como un parpadeo y la cabeza de Shim Changmin, ex líder del bosque, rodó por el suelo mientras que la sangre comenzaba a brotar desde su cercenado y abierto cuello. Yunho no dudó ni un segundo más y se  rodeó de su propio fuego, dejando que las llamas lo envolvieran en un torbellino que se alzó con fuerza cual cometa para transportarlo nuevamente a las entrañas de la colonia del bosque.

xXx




Yunho sintió la conmoción en torno al torbellino de fuego negro en cuanto apareció dentro de la colonia del bosque. Disipó el fuego y más suspiros y murmullos  se escucharon en cuanto a su aspecto. Yunho escuchó los susurros de su gente comenzando acercarse, los “¡Padre!” que articulaban cuando podían observarlo con detención, su aspecto…siendo un completo desastre con el torso salpicado de la sangre de Changmin al haberlo decapitado.
“Excelencia” Hina se apresuró a su figura, calmando a sus hermanos con palabras reconfortantes; que su líder había retornado para tomar finalmente su lugar. Yunho la observó con ojos cansados, sentía el cansancio calándole hasta los huesos y el hueco dentro de su corazón aún sangrante al saber que todavía tenía que enterrar a Heechul…
“He regresado, hijos” fue lo que dijo al sacar la voz, lanzando un suspiro y todas las voces a su alrededor murieron para escucharlo.
“Y voy a asumir el cargo que tanta sangre me ha costado. Pero he cumplido y los híbridos serán aceptados en el nuevo tratado” las vitoreas y los aplausos se hicieron audibles apenas pronunció aquellas palabras. Los lobos e hibridos sobrevivientes se regocijaban al saber que una nueva era venía a manos del liderazgo de Yunho. Su sola presencia allí, vivo…latente y con el fuego en las venas les daba ánimos y fe para seguir a pesar de las pérdidas. Hina llegó a su lado, poniéndole una mano sobre los hombros.
“¿Cómo te fue?” le preguntó, ojos magentas brillosos contra su mirada sangrienta.
“Camina conmigo, Hina. Llévame a ver a mi Sangre” ella asintió. Mientras caminaban Yunho bajaba el rostro, asentía ante las palabras de apoyo, y saludaba con la mano a su gente. Había compasión en sus ojos, Yunho lo sabía…ellos estaban al tanto de la gran pérdida que lo afectaba y de alguna forma era su manera de decirle que estaban con él, que no lo abandonarían.
“Kim Jaejoong escapó al mundo de los mortales. Me enfrenté contra su mayordomo demonio…y logró teletransportarlos. Los herí con mi fuego pero lograron escapar” Hina giró el rostro para mirarlo; la voz de Yunho no expresaba ninguna emoción mientras continuaba hablando.
“Changmin estaba allí, pude darme cuenta de que había herido de muerte a Jaejoong…el vampiro habría muerto si el demonio no hubiese llegado. Se enfrentó a Changmin y lo hirió…luego expandí el fuego por la mansión y le concedí la piedad a Changmin”
“La nube negra de humo proviene de la mansión de Jaejoong” Hina articuló y Yunho asintió.
“Mi fuego no se expandirá al bosque, yo lo controlo y está localizado. Tenía que quemar ese maldito lugar. Y con respecto a Jaejoong…lo voy a cazar, pero no ahora…estoy muy cansado”
Yunho suspiró y Hina casi pudo sentir  el peso que lo estaba agobiando sobre sus hombros.
“Limpíe las heridas del cuerpo de Heechul y lo envolví en sedas, la gente del sur fue muy amable y quiso venir a rendirle honores junto con el centenar de híbridos que lo claman a su vez como una figura fraterna,  es por eso que la madriguera está llena de flores” ella le explicó mientras caminaban hacia las entrañas de la madriguera. Yunho abrió los ojos en sorpresa al observar todos los ramos de flores de múltiples colores que adornaban el lugar. Se le hizo un nudo en la garganta cuando fijó la vista en la figura inerta envuelta en sedas blancas. Caminó despacio hasta la cama, el olor a flores prácticamente inundando sus sentidos y allí estaba, más perfecto que nunca. Hina probablemente le había cepillado el cabello porque los mechones rojizos cascadeaban por sus hombros, sedosos y brillantes. Sus facciones ahora estaban limpias y llevaba las serpientes ornamentadas de plata ensartadas en los hombros. Yunho casi podía ver las escamas resplandeciendo con cada uno de sus movimientos…
“Oh, Chul…” susurró, nivelándose hasta su figura y tomando una pálida mano entre la suya.
“Si tan sólo me hubieses escuchado…si tan sólo te hubieses quedado en la madriguera…” llevó la mano de Heechul hasta su rostro, cerrando los ojos y reprimiendo un nuevo sollozo. Nada le había dolido tanto como esto…era un dolor tan desgarrante que Yunho sentía que le abrían las entrañas y le trituraban el corazón. Sus labios rozaron la fría piel del dorso de su mano para depositar un beso antes de susurrarle.
“Pero no habrías sido tú si lo hubieses hecho. No habría sido el Heechul magnifico que se llevó mi corazón con él. Sé que la muerte no es el final…y te voy a esperar, amor mio…voy a esperar hasta que vuelvas por mí. No tendremos un para siempre, lo nuestro será infinito” Yunho soltó su mano y se acercó hasta depositar un suave beso en los labios ya azulados. Luego con sumo cuidado tomó la figura de Heechul envuelta en seda entre sus brazos y dirigió la mirada a Hina, quien se había quedado parada en la entrada de la madriguera para darle privacidad.
“Me llevaré su cuerpo. Quiero darle los honores que se merece y lo llevaré a descansar a nuestro lugar favorito. Cuando regrese quiero hablar con Taemin, asi que dile que me espere aquí en la madriguera” ella asintió y observó cómo Yunho utilizaba sus propias llamas para envolverse en un torbellino negro que salió disparado de la madriguera como un verdadero cometa. Hina tan sólo percibió el calor de las llamas y luego se habían disipado…sin duda alguna el poder de Yunho había mutado y ahora estaba a su completa disposición; Yunho podía moldear y controlar las llamas con tan sólo una órden de sus manos. Quizás…haberse transformado en un Lobo de la Noche le había cohesionado las fortalezas, como una forma de defensa ante el dolor persistente que lo agobiaba con la partida de Heechul.
“Hina” la voz de Dakho la sobresalta y cuando volteó el rostro lo encontró a sus espaldas, el ceño fruncido escudriñando sus facciones.
“Me asustaste” ella susurró, lanzando un suspiro.
“Supe del regreso de Yunho. ¿Cómo…está?” la inseguridad de sus palabras hablaba por si sola, y es que prácticamente cada persona que estaba en la colonia tenía la misma pregunta en la punta de la lengua.
“Mal, pero creo que ya lo está asumiendo” Hina tomó su mano y lo condujo adentro de la madriguera, hasta la mesa con cuatro sillas de madera donde ambos se sentaron.
“Todo lo que ha pasado…debió haberlo devastado” Dakho suspiró y llevó su mano libre hasta sus cabellos, el cansancio ya tornándose evidente en sus facciones.
“Si, pero por lo menos su voluntad está intacta. Debo ir en búsqueda de Taemin, de seguro Yunho planea viajar a la sede de la Resistencia para ejecutar los cambios en el tratado”
“Supongo que ahora veremos a un nuevo Yunho” Dakho le comentó y Hina asintió.
“Presiento que esto es tan sólo el comienzo”

xXx



Hyukjae esperó a que la muchacha reaccionara. Habían regresado a la mansión, su nuevo hogar, y Junsu le había permitido un poco de privacidad con su nueva hija. Se veía que estaba molesto, y si era honesto consigo mismo Hyukjae aún no tenía claro por qué la había convertido…tan sólo fue algo dentro de la solemnidad de sus palabras que logró hacerlo actuar por instinto.
Los ojos castaños pestañearon reiteradamente antes de hacer contacto con la mirada de Hyukjae. La primera reacción de la joven fue sentarse de abrupto y llevar las manos a sus oídos, lanzando un quejido de disgusto.
“Tranquila” Hyukjae llevó sus manos a las de ella, retirándolas suavemente de su rostro. “Tu percepción ha cambiado, es todo. No tengas miedo”
Ella examinó las facciones de Hyukjae con ojos bien abiertos, apenas pudiendo procesar en dónde estaba y lo que realmente había pasado, los recuerdos revoloteándole por la mente en un verdadero espiral.
“Tú…” susurró, aún consternada. “¿Tú… me convertiste, no es asi? Soy—”
“Una de nosotros, eres…una vampiresa” Hyukjae asintió, observando el rostro de la joven relajarse repentinamente.
“¿Qué te hizo…cambiar de opinión?” ella lo cuestionó mientras cerraba los ojos, tratando de acomodar su mente ante la explosión de sonidos lejanos que podía percibir…
“No lo sé, tan sólo fue un impulso” Hyukjae se encogió de hombros. “Tú me dijiste que podías ver más allá…y eso, bueno…es valioso en un simple mortal”
“No puedo controlar las visiones” articuló, sus ojos volviendo a retomar el contacto con Hyukjae.
“Tan sólo van y vienen, y muchas veces no tienen mucho sentido”
“Y supongo que me contarás…qué fue lo que viste en mi compañero” él la examinó detenidamente. La joven simplemente sonrió.
“Primero quisiera saber el nombre de mi… ¿Padre?” cuestionó medio sonriendo, y Hyukjae negó con la cabeza, sonriendo ante lo bizarro que sonaba.
“Creador” la corrigió. “Soy tu creador o Sire, ambos términos sirven. Me llamo Hyukjae, Lee Hyukjae”
“Lee Jieun, es un…verdadero honor” ella le tendió la mano y Hyukjae la tomó, algo divertido ante la incomodidad del momento. Observó a Jieun desplomarse nuevamente sobre la cama con un suspiro escapando de sus labios.
“Tengo sed…y siento la cabeza abombada” confesó, frunciendo el ceño. Hyukjae tan sólo lanzó una risita.
“Te traeré algo de beber, por lo visto aún no estás en condiciones de salir a cazar conmigo, pero antes…quisiera que contestaras mi pregunta Jieun, estoy bastante intrigado”
“Ah, si…tu compañero” cerró los ojos por un segundo al tratar de evocar las imágenes a su mente. Cuando los abrió tenía el rostro de Hyukjae observándole expectante.
“¿Has notado algún cambio en él, algún cambio abrupto…casi inexplicable?”
Hyukjae abrió los ojos de par en par ante la pregunta. Pensó y lo primero que se le vino a la cabeza fueron las ansias abismales que sentía Junsu por matar.
“Si, Junsu está aferrado a la idea de vivir el vampirismo al máximo y matar a destajos. Él antes era muy bueno controlando sus impulsos, pero ahora…está distinto”
“De seguro no fue decisión propia. Hay algo en él que está mal, está infectado con veneno de lobo…”
“¿Infectado?” Hyukjae inquirió.
“Si, es como si tuviera un parasito dentro de su cuerpo, un parasito aullante…la imagen no fue muy clara pero apenas me miró yo supe que algo andaba mal. Luego mi visión se tornó borrosa y tan sólo vi oscuridad, enormes fauces acechantes y garras empapadas. No es un buen presagio…por un segundo me sentí muerta mientras lo evidenciaba”
Hyukjae procesó sus palabras, tratando de guardarlas en su mente para hacerles algun tipo de sentido. Había algo que lo seguía clavando, el susurro de la muchacha…
“Dijiste que me iba a quedar solo… ¿Viste algo más?” Jieun suspiró, haciendo un esfuerzo titánico por mantener sus ojos abiertos y no dejarse arrastrar.
“Por lógica más que nada. Si tu vampiro está infectado, el veneno de alguna u otra forma lo arrastrará a la fuente de infección”
‘Yunho…’ Hyukjae pensó amargamente, apresurándose a hablar antes que Jieun perdiera la consciencia.
“Dime cómo ayudarlo” Hyukjae le suplicó, llevando una de sus manos a sus hombros para removerla suavemente, capturando nuevamente su atención.
“Dime cómo…quitarle el veneno del cuerpo”
“No sé…es muy confuso, pero presiento que es algo que debe hacer él…esas fauces y garras que vi…puede ser un enfrentamiento, o un choque…de cualquier forma, es tu compañero el que tiene que quitarse el veneno del cuerpo. Lo más seguro es que tenga que…matar a su agresor”
“¿Matarlo?” Hyukjae de pronto visualizó el fuego negro y se  le erizó la piel de la nuca.
“Matarlo…” ella susurró. “Matar al que lo infectó para purificar su sangre. La noche se alzará al llorar sangre y las garras volverán de nuevo” la última frase pareció un desvario, luego Jieun perdió la consciencia y cayó de nuevo en el profundo sueño. Hyukjae no entendía prácticamente nada, sólo sabía que el cambio en Junsu había sido algo anormal…pero llegar a pensar que estaba infectado y que tendría que…pelear…esa la sola idea le parecía bastante improbable. Suspiró, arropando a Jieun y luego abandonando la habitación para buscar a Junsu. De seguro seguía enfadado por su nueva  creación, y Hyukjae decidió guardarse estas revelaciones para sí mismo. Junsu definitivamente no le encontraría sentido a las palabras…si tampoco le hacían sentido a él. Esto era un asunto que debía ser manejado con mucho cuidado, porque…si estas visiones que Jieun percibía llegaban a tener sentido…Hyukjae no se imaginaba los problemas que podrían llegar a caer sobre ellos.

xXx


“Vaya, esto si que es una sorpresa” Junsu curvó los labios apenas observó la figura de Dragan asomarse por el salón pero no estaba solo…a su lado, un vampiro con un largo abrigo negro escudriñaba expectante su morada…con unos perforantes ojos blancos tan penetrantes como Junsu los recordaba. Junsu se acomodó mejor en su sillón de tercipelo rojo, las llamas de la hoguera chispeando al consumir la madera mientras Dragan y su compañero se acercaban a su lado.
“Daimon de la Orden de Vampiros” Junsu articuló, bajando la cabeza cuando los tuvo a una distancia prudente. “Es un verdadero honor”
“Kim Junsu” Daimon imitó el gesto, bajando la cabeza. “Y pensar que cuando nos conocimos jamás pensé que lograrías llegar tan lejos. He oído rumores sobre tu reputación…los vampiros de la ciudad ya parecen reconocerte. Has logrado hacer del tráfico un arte, o eso es lo que comentan” Daimon lanzó una risita mientras Junsu les hacia un ademan con la mano para que tomaran asiento al frente suyo. Fue el turno de Dragan para hablar.
“Daimon es un viejo amigo, ambos nos hemos mantenido en contacto por décadas ya, sobre todo en lo que involucra el tráfico de sangre. Ya sabe de todas tus proezas”
“¿Proezas?” Junsu lanzó una risita, dejando descansar la espalda sobre el magnífico sillón. “Tan sólo han sido incentivos, Dragan. Incentivos que no han dejado huellas”
“Modesto, para alguien a quien se le conoce como ‘Señor Sangriento’ y que actualmente es el mayor proveedor de sangre en Seúl. Dime, Junsu… ¿Cómo has hecho para escapar de las garras?”
“Los lobos tienen sus propios problemas” Junsu se encogió de hombros, resoplando.
“Y mientras no los resuelvan vamos a seguir tomando vidas tanto como se nos de la gana. Francamente, la limitación del consumo es una verdadera porquería” Daimon sonrió ante las palabras de Junsu, definitivamente el muchacho había cambiado y ahora brillaba como la criatura de la oscuridad que era. Un nuevo cambio que tan sólo los beneficiaria, por seguro.
“Supongo que no estás al tanto de lo que ha sucedido en la dimensión oculta. Una verdadera masacre entre bestias” Daimon le dijo y Junsu arqueó ambas cejas, la curiosidad evidenciándose en sus facciones.
“Es una de las razones por la que he tenido que, muy a mi pesar, abandonar mi morada y refugiarme en Seúl, un lugar más estable para nuestro linaje. Los siete de la Orden se han dispersado, todos azuzados por el miedo que les provocó ver nuestra sede de la Orden en la metrópolis reducida a cenizas por un fuego…oh, un maldito fuego, ¡horrendo!. En todos mis años de vida jamás había visto algo así: ese fuego era una verdadera criatura con brazos y tentáculos y serpientes chispeantes. Un verdadero demonio que consumió hasta el último ladrillo de la edificación, por lo que nosotros nos vimos en la obligación de escapar. La dimensión oculta ya no es segura para nosotros,  ni para ningún vampiro en realidad que tenga intenciones de alzarse contra los nuevos tratados establecidos. No es lugar para vampiros, oh no…sobre todo por la aparición de ese engendro de ojos sangrientos defendiendo a su supuesta ‘progenie’ y sus creencias. Los curiosos que han logrado verlo dicen que una sola mirada a sus ojos es capaz de hacer que mueran tus palabras. Y no solo redujo nuestra sede a cenizas, la mansión de Kim  Jaejoong, que hasta el momento permanece desaparecido…probablemente muerto también por el fuego, fue derrumbada hasta los cimientos. Jaejoong me había dicho, la última vez que  conversamos, que su plan para someter a la licantropía esta vez no fallaría…pero como todas las ideas de Jaejoong, tarde o temprano fueron derrumbadas. El panorama allá es realmente caótico y nada…es seguro”
Junsu se quedó en silencio, meditando todas las palabras que Daimon había articulado. Sabía de la guerra entre licántropos, en efecto…esa misma guerra había mandado tropas y tropas de lobos de la Resistencia a la dimensión oculta y les había jugado a favor para cazar y matar a destajos, llenando sus bolsillos de dinero y saciando su abismante sed de sangre. Sólo algo lo inquietaba…la mención de aquel engendro de ojos sangrientos con el fuego negro no podía ser otro más que Yunho. Y si quemó la mansión de Jaejoong y quemó la sede de la Orden de vampiros…eso sólo podía significar que algún tipo de resentimiento en contra de los vampiros había nacido. Realmente no podría imaginarse en qué escenario se habría producido la guerra, pero algo…definitivamente gatilló semejante panorama. La respuesta…quizás vendría con el tiempo, susurrada por alguno de sus secuaces, pero por ahora tan sólo podía estar seguro que era algo oscuro…muy oscuro.
“Terrible, de verdad. Una verdadera lástima” Junsu hizo un ademán con la mano, lanzando un suspiro. “Realmente lamento los daños a la propiedad, de seguro algo horrible pasó cuando estaban en la pelea para hacer reaccionar así al…engendro” Dragan escudriñaba cada gesto y palabra que Junsu articulaba, en búsqueda de alguna señal o algún indicio que le indicaran que había descifrado lo que pasaba. Mas su rostro era una verdadera máscara de piedra, con ojos grises más indescifrables que nunca.
“Ha sido lamentable todo lo que ha pasado, pero eso no quiere decir que nos quedaremos de brazos cruzados. La Orden de vampiros debe levantarse de nuevo y ahora…necesitamos gente con convicciones, y con el coraje suficiente para ejecutar los cambios” Daimon fijó la vista en Junsu, quien le asintió con un dejo de curiosidad alumbrándole el rostro, animándolo a proseguir.
“Si he venido hasta tu morada, Kim Junsu, es porque me han llegado comentarios muy buenos referente a tu estatus como vampiro aquí en Seúl. Los vampiros recurren a ti para el tráfico de sangre, y tú…sin embargo, ahora estás propagando que ya no debería haber limitaciones y que los vampiros deberían empezar a matar y a alimentarse solos como lo hacíamos siglos atrás al estar en constante pugna con las bestias. ¿Todavía mantienes…esa forma de pensar?”
“Por supuesto” Junsu lanzó una risita, enderezándose del sillón. “¿Por qué depender de una bolsa con sangre cuando nuestras fuentes de alimento están allá afuera y con tan sólo un conjuro de nuestros ojos los podemos volver sumisos y moldeables? Los lobos han sido reducidos, yo diría que en una cantidad bastante alta, porque en todas mis cacerías no me he topado con ninguno”
“Y es por ese mismo pensamiento que quiero que te conviertas en uno de nosotros, Kim Junsu” Daimon le sonrió y Junsu pudo atisbar el brillo de sus filosos caninos.
“Vampiros como tú, con un pensamiento radical…son los que nos pueden sacar de la represión y nos pueden llevar de vuelta a los siglos de oro, cuando nos mimetizábamos entre los mortales, bailábamos y disfrutábamos en sus fiestas, y nos alimentábamos de su sangre por las noches, sin ninguna bestia detrás para cazarnos y erradicar nuestras prácticas. Los siglos de oro, sin duda alguna”
“La Orden de vampiros está dispersa” Junsu inquirió y Daimon asintió.
“Pero no muerta, tan sólo…tenemos que volver a empezar, y con un personaje tan bien inculcado en la aristocracia vampírica de Seúl…no nos costará trabajo volver a poner las cosas en marcha”
“No sé hasta qué punto podamos inculcar cambios” Junsu se encogió de hombros y luego volvió a hablar. “Pero la idea de volver a los siglos de oro que tu comentas es simplemente irresistible. La idea de poder beber libremente de un mortal y disfrutar…nuestra inmortalidad me parece que es más derecho que lujo,  y creo que…ya es hora de salir de las sombras”
“Entonces, mi estimado… ¿Tenemos un trato?” Daimon le sonrió, acercándose y tendiéndole una mano. Junsu reflejó su sonrisa mientras la estrechaba.
“Cuenta conmigo”





-o-



Koiko: Lo sé…me he tardado la vida en subir el capítulo pero es que he conseguido un trabajo de verano y me consume todo el tiempo y cuando llego a casa estoy cansada y he tenido poco tiempo para escribir así que…esto va lento pero seguro eh! Que no voy a abandonar y este año si o si termino la historia, lo juro xD Espero que todas mis lectoras hayan tenido unas felices fiestas, hayan brindado por un año mejor y les deseo todo el éxito del mundo para lo que se les venga! En lo personal este año para mi fue fatal pero tengo todas mis fichas puestas  en el 2014, con una nueva historia y más one-shots para todas! Yay :3
Volviendo a la historia: sé que varias me van a repudiar por lo que le hice a Changmin cuando había dado esperanzas de que viviría. En mi defensa debo decir que varios  de mis autores favoritos han matado a mis bias y he vivido con ello xd pero la razón de peso es que necesito poner en la mesa que Yunho no es el mismo y que su bestia…bueno no voy a adelantar pero va a jugar nuevamente un papel mucho más duro acá. Así que bueno, ustedes ya deberían saber mi estilo, esto está lleno de sangre, muerte, intrigas, guerra de intereses y todo revuelto en esta gran pared que es la novela. Además quiéranme un poquito…regresé a Junsu y su nueva faceta jeje, además Jieun también juega un papel con su percepción paranormal…así que esto se viene fuerte con ese presagio: si ya tienen una pista de lo que podría pasar es que es exactamente a lo que iremos jeje.
Por si no lo notaron, estoy trabajando en una serie de one-shots para “Cielo sin estrellas” (la verdad no sé a dónde voy con eso, sólo son ideas que vienen a mi mente y que tengo que plasmar) básicamente es angst pero espero darle un giro como siempre…así que échenme porras con eso también y las amaré aún más.
Es eso, todas las que siguen conmigo tienen mi corazón, mi yelmo y mi cota de malla…y al final de la historia les daré hasta mi lanza jaja xd Gracias por leer y todos los comentarios animan a mi Musa a seguir :’)

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