El pasado nunca muere - Cap. 3

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Changmin tuvo que levantarse temprano a pesar de haber trabajado casi hasta las 2 de la madrugada en el interrogatorio de los delincuentes que les habían sido entregados en bandeja de plata, por no sabían quién.



Le había sido dada la misión de revisar todas las instalaciones comerciales existentes para confirmar con qué fines se usaban, con el objetivo de hallar más laboratorios de producción de drogas. La noche pasada le llamó la atención la ferocidad con la que el sujeto llamado TOP luchó por librar a su pequeño amigo de los “métodos poco ortodoxos de interrogación” de su jefe Jung Yunho, se alegró de no estar en sus zapatos.



A las 11:00, estaba harto de andar por los barrios, inspeccionando los permisos de funcionamiento de todos los establecimientos, fisgoneando por los lugares abandonados, así que decidió ir a dar la vuelta por un bosquecito cercano que recordaba de su infancia, el caminito en medio de los árboles eran tan acogedor como de costumbre en esa mañana de primavera. Cuando terminó de subir la pequeña colina por su parte posterior una casa de la que no recordaba su existencia se hallaba ahí, una pequeña verja circundaba un patio en el que jugaban niños de varias edades, sobre el portón no había número de calle o dirección, giró la puerta, entró y todos los niños al verlo salieron corriendo asustados.



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- ¡Junsu un extraño ha entrado…! -dijo un niño que tendría 8 años y que llegaba corriendo desde el patio-.



- ¿¡Pero cómo!?,  ¿dónde está el tío Jae…?



- Fue al baño…



- ¡Demonios…!

Junsu comprobó que su arma estuviera en detrás de su espalda como siempre, la sacó, comprobó su carga y saltó fuera en 20 décimas de segundo, una de sus niñas conversaba amistosamente con el extraño…



- Papi Junsie…este hombre muy alto viene a jugar con nosotros…



- Hye bin…qué es lo que te he dicho acerca de hablar con extraños…



- Pero este no es un extraño, dice que se llama Changmin…y que es tu amigo…



El pelirrojo, guardó su arma, hecho que no pasó desapercibido por los ojos de halcón de Changmin. Tomó en sus brazos a Hye bin que se había acercado a él mostrándole sus brazos abiertos y se acercó al policía que hoy se veía espectacularmente guapo en su uniforme de camisa gris con pantalones azules, sus guantes de cuero en las manos, sin dedos, sus gafas de sol de marca y su pelo desordenado. Esperó que no se notara mucho como le caían las babas.



- ¿Qué es lo que haces aquí?...



- ¿Qué es este lugar?...



- La casa de mis hijos…



- ¿Tus hijos?... ¡pero si vi casi 10 chiquillos!...



- Son los niños que se quedaron sin padres después de una catástrofe que hubo, como no tienen nadie quién los cuide, lo hacemos nosotros mismos, toda la comunidad…el estado se olvidó de ellos y ahora son mis hijos, todos ellos…



- Puedo verlos…



- Supongo que sí…

- Junsu, ¿quién es este tipo…?

Una vena saltó de la frente de Changmin cuando uno de los chicos mayores le llamó “tipo”, sin embargo, se calmó porque sabía que era solo un niño.



- Este hombre es Changmin es nuevo por aquí, es policía y NO sabemos qué hace aquí. –Dirigiéndose al más alto- ¿Qué haces aquí Changmin?...



No se ofendió por el mal tono, le dio la espalda al pelirrojo y cambiando de expresión se presentó.



- Hola soy el Teniente Shim Changmin de la policía, soy amigo. Vine a conocerlos, ¿me contarán como les va…? –se dirigió a los niños en un tono completamente amable, que derritió al pelirrojo por dentro y por fuera le provocó un gesto de desagrado-.



Todas las niñas incluyendo Hye bin cayeron rendidas por la graciosa sonrisa que el guapo les brindó.



- ¡Claro…!-gritaron las niñas y Junsu se sintió celoso-.



- ¿Qué sucedió Junsu por qué los niños no están jugan… Ah…otra vez este tipo…-Jaejoong llegó corriendo, acomodando su ropa-.

- Jaejoong, demonios hyung, ¿cuántas veces tengo que decirte que vigiles adecuadamente…si era alguien malo…?



- Lo siento…



- Ningún lo siento…¡De castigo, no cantarás hoy en la función, y cocinaras para todos los niños, ¡solo! y ¡lavarás los platos sin ayuda…!



- Vayan todos a jugar…tengo que hablar con Changmin…



- Tío Changmin yo puedo contarte muchas historias,  me las sé todas…

- ¿Tío?...



- Yo soy el papá y todos mis amigos son sus tíos, no te lo tomes a pecho, esa niña te ofrece sus historias y sí le haces caso, te cobrará la información por helados…



- ¿En realidad ustedes cuidan de todos…?



- Aunque te parezca increíble, cuidamos de los niños, sí, la gente del pueblo también ayuda, por turnos, pero nosotros somos quienes más en contacto estamos.



- Junsu tienes que hablarme de lo que sucedió…



- Changmin, no quiero hablar de eso…



- No voy a rendirme, lo sabes…



- No voy a hablar, lo sabes…



- Muéstrame el lugar, solíamos jugar aquí, ¿recuerdas?...-el gesto de dolor del pelirrojo hizo ceder a Changmin que buscó cambiar de tema y señaló el sendero por el que él mismo había venido-.



Antes de salir recorrieron la mansión del viejo, que ahora era el hogar de los niños, la sala era grande con mesas y cajones con útiles escolares, en la cocina estaban dos chicas muy guapas cocinando mientras conversaban, Han Ji Min y Son Ji Hyo, saludaron al policía con los ojos saliéndoseles estrellitas.



En la enfermería, Go Hye Sun ordenaba la utilería, en un trajecito blanco muy femenino.



- Vaya estas rodeado de mujeres hermosas…



- ¿Celoso?...



- De ti…Junsu, ¡ubícate!…todos sabemos que eres homosexual y me deseas…



- Lo mismo podría decir de ti…me persigues…



Changmin no dijo nada en su defensa, el pelirrojo se giró para evitar que se notara el calorcito que subió a sus mejillas, solo siguieron caminando camino abajo.



- ¡Cuánto tiempo!...todo ha cambiado mucho…-quiso sonar normal pero la verdad es que no era fácil-.



- Supongo…-Junsu se quedó en silencio vagando en sus recuerdos-.



- Puedo verte esta noche…en el club…-la sonrisa pícara era una inquietante promesa-.



- A Yoochun no le agradas…



- Eso no es importante…¿quién reemplazará al chico castigado?...



- Nadie…



- Ah…


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A la hora del espectáculo Junsu revisaba papeles que tenía pendiente de cobrar y que entregaría a Yoochun en la mañana para que cumpla con el cobro, en la escuela siempre odio las matemáticas sin embargo ahora no tenía más remedio que usarlas, demasiadas personas dependían de él. La necesidad te obliga a cambiar tu manera de vivir.

La música sonaba estruendosamente como de costumbre, a la hora acordada de las presentaciones, se hizo el silencio respectivo y el jefe pelirrojo se sorprendió, Jaejoong estaba con los niños, Yoochun no cantaría esa noche…entonces…¿quién?...



Salió de su oficina intrigado, Eunhyuk hizo la presentación…



- Esta noche tenemos un invitado especial…ha convencido con una presentación impecable al DJ, por lo que se le ha dado una oportunidad, juzguen por ustedes mismos…un aplauso por favor…Changmin con Rusty Nail…



Luces rojas giraron por el escenario encendiéndolo, vibrando, Changmin vestido con un pantalón de cuero demasiado ajustado, y una camisa con capa muy larga, abierta dejaba ver todo su perfecto torso, sus cuadrados abdominales, sus pectorales, Junsu en la oscuridad pudo babear sin sentirse perseguido, esa canción había sido la favorita de ambos cuando eran niños, no importaba si estaba en japonés, era bellísima.



La voz del moreno inundó el espacio, potente, variando de tonos del grave al agudo y de vuelta sin problemas, levantó sus manos estimulando a los presentes a seguir el ritmo con las palmas, todos los siguieron, quedaron impresionados con la calidad interpretativa.



Cada palabra se volvía nostálgica, el pelirrojo fue transportado unos meses antes del desastre…



****************************FLASH BACK*************************



- Changmin ah…



Un delgado niño de 10 años corría por el camino vecinal sonriendo y llamando a su amigo, el muchacho esperaba con su bicicleta…



- Vaya que eres lento…



El pucherito del otro fue gracioso, la mueca que lo siguió lo fue mucho más, sin mediar otra palabra montaron el aparto de dos ruedas, el moreno mucho más alto que el otro e igual de delgado, delante y el pequeño, detrás de pie en los tubos laterales de las llantas, sin protección alguna se lanzaron ladera abajo…el vehículo tomaba velocidad rápidamente, los chiquillos gritaban eufóricos, reían, la parte final se acercaba vertiginosamente, 5 metros antes de llegar al terraplén, una pequeña piedrita provocó que la llanta delantera se desvíe y a causa de la velocidad pierda el equilibrio completamente, los dos cuerpos salieron volando directamente al césped que afortunadamente amortiguó la caída.



Los dos niños giraron juntos cuando Changmin trató de proteger con su cuerpo el de su amigo, 7 metros más adelante, sin poder contenerse cayeron en un risa nerviosa, abrazados, la risa desacompasada de Junsu vibraba y hacía cosquillas en el abdomen de Changmin, las cosquillas se extendieron por dentro de su cuerpo hasta su corazón, a esa edad no se puede percibir nada más allá de la emoción, era genial poder disfrutar de las travesuras con tu mejor amigo.



Acabada la risa se levantaron, Junsu solo tenía unos raspones en el codo, y Changmin en la espalda, nada graves, corrieron de subida una vez más con la bicicleta, la adrenalina al bajar había sido lo máximo, debería repetirse.



A la hora del ocaso, caminaban completamente sucios, cansados y felices, en la última casa del pueblo al pie de la colina, el abuelo de uno de sus amigos escuchaba en su radio “Oh Rusty Nail…” y la melodía les llamó la atención, estaba de moda, la escucharon y los acordes de la guitarra los enganchó, se quedaron con el hombre mayor hasta que la canción terminó.



Les agradó tanto que iban cantando lo poco que memorizaron hasta llegar a casa, se prometieron aprenderla y cantarla juntos.



Todos los días subían a la colina cantando, riendo.



Una semana después el padre de Changmin que también era policía, se llevaba a su familia, sin explicar a nadie, los ojos llorosos del moreno y su cara roja por el golpe que su padre le había dado antes de llegar a su casa para despedirse, fue el último recuerdo que Junsu tenía de él.



Tres meses después los matones de Lee So Man acabaron con su vida y el infierno empezó.



**********************FIN FLASHBACK************************************

Ahora ahí estaba, Changmin cantando la canción de ambos a todo pulmón, su voz era por mucho más adecuada que la suya para cantar rock, el tono le venía espectacular a su voz, fuera de eso, no era por alardear de su amigo pero cantaba incluso mejor que el cantautor original…*Naaa es solo que tú lo ves con ojitos golosos…* “Por una vez conciencia me gustaría que te callaras”…



La música terminó y el auditorio lo ovacionó explosivamente. Las luces le iluminaron hizo una reverencia flirteando con los presentes al mover su indecente camisola y mostrar su escultural cuerpo, sonrió matando a unos cuant@s *Junsu incluido* y se bajó del escenario.



Una nueva remesa de luces iluminó todo el club, y la gente ya pudo verse entre ella, el ahora adorado rockero localizó su objetivo después de cambiarse, deslizándose en medio de la gente, llegó a la barra donde él estaba.



- Junsu…



El aludido hizo una mueca de fastidio, él era el jefe, muy pocas personas se referían a él por su primer nombre, *en su voz se oye bonito* “Sí” “Maldita conciencia podrías no estorbar mientras intento parecer molesto” *Buena suerte, tu cara de bobo te delata*…



- Teniente…vaya que tienes dones escondidos… ¿qué hiciste para que Eunhyuk te permitiera cantar en el escenario…? ¿Se la chupaste?



- No - “Vaya cómo se le ocurre” se dijo a sí mismo- Solo le recordé algunos antecedentes que están sin investigar en la comisaría…



- Ya sabía que no había sido por su propia voluntad…



- No, no es cierto, la verdad es que lo convencí cantando la canción para él…, se acuerda de cuando éramos niños, no me trata mal como tú…



Los ojos turquesas buscaban los grises, esquivos siempre…



- ¿Recuerdas la canción…?

- Creo que no la he oído más que hoy…-el punto era que el otro no se haga ilusiones con él-.



- Mientes…



Sonriendo sabiendo que el otro estaba huyendo, se giró en el taburete en el que se había sentado y llamando con su mano al barman, conocido también pidió un trago.



- Heechul, ¿puedes darme dos tequilas?...



- Sí claro…-Heechul sonrió pícaramente-.



La mayoría de los chicos pertenecientes a la banda, conocían a Changmin y había sido el mismo Heechul quien convenció a Eunhyuk de permitirle cantar esta noche, todos sabían que los ahora “enemigos” siempre habían sido los mejores amigos.



- Te invito un tequila…-deslizó Changmin con suficiencia, extendiendo el vasito-.



- No bebo…-la expresión en el rostro no dio pie a ninguna duda, era cierto, no bebía-.



- Vaya…



Yoochun apareció por uno de los costados de la barra en medio de la música, la gente amontonada y la luz de neón, intentó susurrar al oído del pelirrojo, pero el sonido era muy alto y solo dijo…



- Sumbae nim tienes que venir, hay algo importante…



A Changmin no le agradaba nada del chico de labios gruesos, ¿por qué demonios siempre usaba chanclas?, ¿cuál era la necesidad de acercarse tanto a Junsu? ¿Era realmente necesario casi besarle la oreja para darle el dichoso mensaje?.

Junsu se levantó frente al comunicado y se bajó del alto taburete en el que estaba sentado, por reflejo Changmin se levantó también, nadie lo había llamado, pero si eran problemas quería estar allí. No quería dejar a Junsu nunca más.



- Tu no vienes…esto solo le concierne a Junsu y a nosotros…



- Tú no me dices que hacer ni a dónde ir…



Los dos hombres altos y guapos se pusieron frente a frente, Yoochun ya tenía agarrado el cuello de la camisa del teniente, y el teniente tenía agarrado la camiseta del hombre solo un poco más bajo.



- Suéltalo Teniente Shim, este no es tu asunto…-siguió caminando-…Yoochun, ¿qué haces?, deja de perder el tiempo…



Al momento de escuchar la orden, el chico blanco soltó al policía y salió a toda velocidad detrás del trasero bamboleante de Junsu, su razón era anulada y solo podía oír su voz y verlo a él, cuando uno está enamorado es inevitable ¿no?...

N/A: Junsu tiene en su cabeza a su consciencia, sí esa soy yo…si ven un dialogo entre estos signitos *…*, soy yo expresando mis ideas, no soy muy oportuna que digamos, no me odien ¿sí?...y él por lo general me contesta con sus diálogos internos con “…”…por favor sigan disfrutando.

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