Problemas en la cama - Cap. 7

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Había atendido al trágico llamado en cuanto colgó el teléfono, su peor temor se estaba volviendo realidad y la opresión que sentía en la boca del estómago le impedía respirar, poco a poco su corazón se hacía más pequeño, sentía que estaba a punto de detenerse. Pero éste no se detuvo hasta que vio lo que más temía con sus propios ojos: un charco de sangre rodeaba el cuerpo de su persona más preciada y el único culpable era él. Entonces lo sintió, su corazón se detuvo, pero eso no le impidió correr hacia aquel cuerpo inerte y tomarlo con fuerza entre sus brazos

- ¡No! ¡No me dejes! – gritó con fuerza al tiempo que sus ojos se abrieron ampliamente, sintiendo pronto su rápida respiración y su temperatura corporal por los cielos; sudaba, y sudaba frío. Estaba aturdido, le tomó un par de segundos darse cuenta de lo que estaba pasando, todo había sido un sueño

- No te dejo, aquí estoy – escuchó una burlesca voz al fondo de la habitación que no le tomó tiempo reconocer, pero estaba confundido ¿qué hacía en la casa personal de Heechul? Reconocía esos sillones de mal gusto y ese clima frío que despedía el lugar. Suspiró profundo y pasó una mano por su cabello

- Fue un sueño, un horrible sueño – murmuró con la suficiente nitidez como para que su amigo alcanzara a oír

- ¿Qué soñaste? – preguntó interesado. Yunho hizo una pausa antes de continuar, pues solo de recordarlo sentía un horrible escalofrío

- Changmin se suicidaba – contestó aturdido aún al recordar tan horrible imagen. Pero en lugar de encontrar comprensión por parte de su amigo, escuchó una sonora carcajada de su parte, la cual hizo que Yunho lo mirara con desaprobación 

- ¿Changmin suicidándose porque lo terminaste? Vamos Yunho ¿qué tan débil crees que es? – contestó divertido, volviendo a reír después - ¿Crees que es de los que flaquean por culpa del “mal de amores”? – cuestionó divertido, pero para su amigo no era para nada gracioso

- No, pero eso soñé – respondió molesto

- Si lo soñaste es porque pasó por tu mente o porque tú lo harías, de alguna forma te estás proyectando – explicó con elocuencia

- ¿Desde cuándo eres Psicólogo?... olvídalo – dijo molesto, intentando levantarse después, pero al hacerlo sintió un mareo, después náuseas, llevándose una mano a la boca

- No no, por allá está el baño – regañó Heechul, pero su amigo no vomitó, volvió a sentarse en el sillón, respirando profundamente

- Me siento muy mal – comentó con un hilo de voz

- No es para menos, hiciste un espectáculo ¿por qué bebiste tanto? Jamás te había visto así, incluso asustaste a Donghae – explicó el miembro de Super Junior

- ¿Donghae? No entiendo – se cuestionó Yunho, no entendía nada

- Te fuiste a beber no sé dónde y llamaste a Donghae, estabas en la calle y él fue por ti, pero no podía cuidarte porque tiene actividades individuales hoy y me llamó a mí, así que fui por ti, pero no querías ir conmigo, querías seguir bebiendo, así que te propuse venir aquí a que continuaras bebiendo, aunque obviamente no te di ni una gota más, me “lloraste” tus penas hasta que te quedaste dormido – explicó a modo de resumen, pero a Yunho aún no se le aclaraban las ideas

- ¿Qué hora es? – preguntó confundido

- Las 6 de la mañana – respondió

- ¡¿Qué?! – contestó asustado, levantándose rápidamente, logrando que se volviera a marear, pero ésta vez corriendo al baño a vomitar

- A ti sí que te afecta el “mal de amores” – pensó divertido, conocía a Yunho desde hace varios años y era la primera vez que lo veía ponerse en ese estado… a los pocos minutos volvió el miembro de TVXQ. – ¿Te sientes mejor? – preguntó preocupado, sabía que Yunho tenía problemas estomacales y no podía permitirse los lujos de una borrachera como aquella

- Un poco, quiero ir a casa, Changmin debe estar preocupado – respondió

- No te preocupes, lo llamé en cuanto llegamos aquí, estaba realmente inquieto, saliste corriendo a lo tonto según me dijo –

- Sí, me siento avergonzado, creo que actué como un idiota – dijo apenado

- Bastante – contestó Heechul para sorpresa de su amigo - Terminar con alguien por decir que le dio asco hacerle una felación a su novio no es muy razonable – expuso divertido, riendo por la reacción de Yunho, quien se puso rojo de la vergüenza

- Yo… - no sabía que decir

- Y te quejas de que habla tantos detalles con sus amigos pero tú me contaste tantas cosas que créeme, no quería saber – continuó sin reparo - ¿O crees que me importa saber que tan profunda es la garganta de Changmin? ¿O las “maravillas” que hace su lengua? ¿O lo flexible e imaginativo que es para las posiciones? ¿O…? –

- ¡Ya entendí, ya entendí! – grito avergonzado, no tenía idea de que pudiera confesar tantas cosas por culpa del alcohol, Heechul rió divertido

- Además Yunho, no sé de qué te quejas, piensa en su relación desde que comenzaron hasta hoy, él ha cambiado mucho, sabes lo necio que es pero él ha estado cambiando por ti y en lugar de pensar en eso piensas en tonterías. De la noche a la mañana alguien que no te permitía ni terminar dentro ahora te permite tantos caprichos, pero ¿qué has cambiado tú por él? Si hablas de quien se compromete y quien no en la relación creo que estás perdiendo – le reprendió con seriedad – Y encima lo terminas y sales a la calle a lo tonto a ponerte a beber solo, sabiendo como son los medios de comunicación y algunas fans, como se entere tu Manager tendrás problemas

- Lo sé, soy un estúpido, pero estaba muy enojado, además al primer segundo de haberlo terminado me arrepentí de mis palabras y no tenía cara para verlo – intentó explicar

- Y la mejor solución era irte a poner borracho ¿no? Además ya habíamos bebido cuando salimos de las oficinas de SM, pusiste en riesgo tu salud – regañó de nuevo, haciendo que Yunho se sintiera peor de lo que ya se sentía – Changmin sí que te pone mal, estás loco por él – dijo suavizando el tono, riendo por lo bajo después – Hace unos años jamás habría creído que harías tantas imprudencias – culminó sus observaciones

- Lo sé, y ahora no tengo idea de cómo solucionar esto – dijo preocupado

- El primer paso es ir a casa ¿no? Toma un baño mientras yo preparo desayuno, quizás haya algo de ropa en mi clóset que te sirva – 

- Si, gracias – contestó secamente, dirigiéndose a la habitación de su amigo. Heechul lo mira marcharse y suspira, se acerca a su celular y manda un texto a Changmin: “Prepara el bate, Yunho estará en camino en breve”

Cuando Yunho salió de bañarse, Heechul ya tenía listo el desayuno, pero el más alto apenas probó bocado, sentía el estómago revuelto y las causas no eran únicamente ni el alcohol ingerido ni el vomito de momentos atrás. Era su segunda pelea fuerte con Changmin, solo que a diferencia de la primera, la cual había terminado con la pérdida de la virginidad de Changmin, ésta había terminado con su ruptura, una ruptura que el propio Yunho había sugerido, dejándolo con algo más que un mal sabor de boca. Su amigo frente a él lo notaba pero sabía que ya había dicho todo lo que tenía que decir, lo demás dependía de su amigo

- Por primera vez en mi vida no sé qué hacer – rompió el hielo – Quiero ir a casa y disculparme pero no sé cómo – expresó con abrumo – Estoy demasiado enojado conmigo – dijo mirando el plato sobre la mesa

- Vamos, eres tú, has tomado todo tipo de decisiones y jamás te vi rendirte ¿por qué habrías de hacerlo ahora? Después de todo es el hombre que amas y te ama ¿cuál es el problema? Todas las parejas tienen sus problemas, solo ve, discúlpate y ya – observó el miembro de Super Junior; Yunho entendía perfectamente el punto, pero no sabía que cara poner frente a Changmin

- Entiendo pero no puedo ahorita, necesito estar a solas un rato, ¿puedo quedarme un poco más? ¿Vas a salir? – 

- Si, voy a salir y claro que puedes quedarte pero tienes que ir a arreglar las cosas con tu amorcito – dijo en tono burlón, no le gustaba ver a Yunho tan deprimido y quería animarle, recibiendo de parte de éste una sonrisa

- Te prometo que lo haré, pero necesito reflexionar algunas cosas – contestó un poco más tranquilo. Su amigo le sonrió en respuesta y se levantó de la silla, agarrando ambos platos sobre ella para llevarlos a la cocina

- Está bien pero tendrás que lavar los platos en compensación – amenazó el mayor

- Lo haré – respondió Yunho sin expresión alguna. Heechul se retiró unos momentos al baño, después se dirigió a su habitación y de regreso al comedor miró fijamente a su amigo, quien continuaba en la misma posición y con la misma expresión de hace unos momentos

- Entonces me voy, mucha suerte – dijo, recibiendo una sonrisa en respuesta y enseguida salió de la casa…

Desde que recibió aquel mensaje de parte del amigo de su novio, Changmin no dejaba de jugar con su teléfono celular, le daba vueltas, lo movía con un dedo, lo jugaba entre sus manos, lo alejaba y acercaba, todo en una especie de trance, mirando detenidamente el objeto pero sin prestarle atención, no había dormido bien y extrañamente no tenía hambre, sentía un nudo en el estómago, solo de pensar en todo ese peligro al que se expuso Yunho la noche anterior le hacía sentir mal, y resultaba que él era el inmaduro, pero ésta vez su amigo y amante se había pasado de la raya, estaba muy enojado también por eso, y mientras de nuevo por más de décima vez aquellas palabras rondaban tortuosas por su mente: “Está bien Changmin, no tienes que explicar nada, entiendo, y sinceramente siempre lo supe, desde la primera vez que nos besamos, nunca hemos sentido lo mismo y jamás vas a comprometerte en serio con ésta relación, no estás preparado y es mi culpa por haberte insistido en que debíamos intentarlo”, era increíble la nitidez y exactitud con que las recordaba, y al igual que la noche anterior no dejaba de pensar en que quizás Yunho tuviera razón, aunque muy en el fondo sabía que sus sentimientos por él eran más fuertes de lo que su amante suponía, no dejaba de ser atemorizante, porque jamás por nadie había sentido algo tan fuerte, quizás por eso faltaba aún una parte de él que debía comprometerse al 100%, esa parte que Changmin mantenía dentro de una coraza, porque no quería depender completamente de sus sentimientos por Yunho, pero estos le consumían, al grado de que por su mente pasó aunque fuera por un segundo, que de ser necesario se arrodillaría ante él para suplicarle que no lo abandonara… ¡Ridículo! Así no era como se describiría a sí mismo, pero una parte de él se sentía dominada, esa misma parte que mantenía protegida de sus sentimientos por Yunho, quizás era esa parte la que ponía la barrera que tantas veces su amante había intentado traspasar sin éxito, salvo en 2 ocasiones, las cuales Changmin mantenía firmemente arraigadas en su memoria, porque no quería permitirse que volvieran a salir, porque lo hacían parecer menos inflexible de lo que siempre había querido aparentar. La más reciente había sido días atrás; un “Te amo” se había escapado de sus labios, y no es que fuera una expresión particularmente terrible, pero era una declaración que lo etiquetaba, lo mostraba como un guerrero caído en batalla con aquella primicia del “Me rindo, has de mi lo que quieras”, y lo detestaba, no por orgullo, no por arrogancia, sino porque no quería sufrir, Shim Changmin gozaba ante el mundo de una mala fama de chico soberbio con ese pensamiento del “No te necesito, me las arreglo solo”, su autosuficiencia y frialdad en varios aspectos de su personalidad lo habían formado de esa manera ante el mundo, pero el verdadero Changmin como cualquier ser humano sufría de inseguridades, una parte profunda e interna de él siempre gritaba “No me dejes, necesito un hombro para no caer”.

La otra ocasión que había dejado romper su coraza fue anterior al dulce “Te amo” salido de sus labios, había sido un par de semanas posteriores a la declaración de Yunho en París, su relación, tímida y cautelosa no había pasado del beso dulce en los labios, sus manos incluso se habían tomado una a la otra en escasas ocasiones, y uno que otro abrazo había juntado sus cuerpos; Changmin había consensuado una relación con Yunho sin prometerle corresponder a sus sentimientos, ya que en ese entonces el amor era solo de uno, porque al menor le había costado un enorme esfuerzo admitir que sentía algo por su compañero, quizás no el amor que él esperaba, pero si el cariño y el respeto necesario para que aquella relación funcionara, por lo menos sin que en ella interfiriera el sexo. Así habían comenzado, la iniciativa de cualquier acercamiento siempre era del mayor, el cual se deleitaba al ver el sonrojo en las mejillas de su novio cada vez que lo besaba o se acercaba demasiado, pero un día sin que Yunho lo notara la mirada de Changmin había cambiado, estaba rendido, Yunho lo había hecho perder; su cariño y dedicación, su dulzura, sus palabras, su cuidado de amigo, de hermano, de padre; sin que lo notara poco a poco su novio se había clavado en su interior, tan fuerte que sentía temor, una angustia sin sentido se había apoderado de él, ¿era ese acaso el verdadero amor? ¿Estaba enamorado? ¿Enamorado de Yunho? El latido de su corazón ahora era anormal, solo de pensar en los labios de él, en su cuerpo, su voz susurrándole al oído un “Te amo” le hacía estremecer, pero no quería admitir la derrota así de fácil, por eso en una ocasión ante un nuevo “Te amo” respondió sin pensar “Yo también” ante la mirada sorprendida de Yunho, que antes de poder reaccionar, Changmin tomó por primera vez la iniciativa de besarlo, un beso torpe, como si fuera el primero, pero dulce; temblaba y al finalizar, su mirada asustada se perdió en la de Yunho, diciéndole amargamente “No hay vuelta atrás, perdí, has roto mi coraza más fuerte, estoy enamorado”. Su amante no pudo saber con exactitud que decía aquella mirada pero había comprendido, su novio lo amaba también, ahora su amor era correspondido, no solo sus besos y acercamientos, sus sentimientos estaban al fin conectados…

Pensar en todas aquellas cosas mientras la espera lo exasperaba más, le resultaba de vital importancia, porque le ayudaban a reflexionar sobre todo lo que Yunho significaba en su vida. Había sido un completo desconocido hasta que los juntaron para el nuevo proyecto de la compañía, pero antes de eso Changmin solo lo había visto de lejos; después fue su compañero de grupo y poco a poco se ganó su confianza y respeto para ser su amigo, pero posteriormente su amistad había ido más allá, era como si tuviese un padre y un hermano en él, algunas contadas veces también un hijo, Yunho poco a poco se estaba convirtiendo en parte de un todo; y cuando habían atravesado problemas con sus anteriores compañeros se había convertido en su mayor apoyo, le había acompañado en los momentos que más quería alejarse del mundo artístico, tirar la toalla, porque un día lo tenía todo y de repente tenía casi nada, esos días habían sido especialmente crueles, pero a pesar de todo él estaba ahí, Yunho no había agachado la cabeza frente a Changmin, ni le había dado la espalda, por el contrario, se había hecho más presente, incluso en los días que tuvieron de relajamiento antes del regreso para que fueran a sus casas con sus familias, Yunho hablaba cada segundo día, procurando su bienestar, le regalaba palabras de aliento, lo motivaba; en aquellos días, aunque el menor no lo notaba del todo, su amigo se estaba convirtiendo en su persona más especial. Aunque el cambio más grande había sido con el primer beso, entonces fue cuando Changmin entendió que dentro de todo lo que Yunho ya significaba para él, faltaba algo más: que lo viera como amante, como hombre, definitivamente una visión muy distinta a todas las anteriores, y sin duda la que más le atemorizaba, antes de eso había amado, si, había tenido un par de relaciones que lo habían marcado, pero ninguna apuntaba a convertirse en su “Gran historia de amor”, en ninguna relación anterior se había entregado tanto sentimentalmente, con ninguna había sentido lo que ahora sentía por Yunho, incluso cuando habían terminado con él la sensación de tristeza había sido distinta, con ellas era más como sentir que pronto lo superaría, después de todo no era la primera vez que lo dejaban, pero cuando había escuchado de labios de Yunho el adiós apenas la noche anterior, todo su mundo se había venido abajo, todos los pensamientos de su mente le indicaban que jamás lo iba a poder dejar atrás, incluso el sentimiento de abandono había sido peor que cuando vio por primera vez su antiguo departamento sin las pertenencias de sus ex compañeros…

Después que su amigo dejara el departamento, Yunho se había dado a la tarea de lavar la loza tal como se lo habían indicado, pero después por inercia se había puesto a arreglar unas cuantas cosas fuera de su lugar, pero lo hacía sin pensar realmente en ello, mientras se dirigía a la habitación de Heechul con un par de libros en las manos, el recuerdo de la noche anterior antes de su segunda borrachera se había cruzado por su mente, sobre todo la mirada de sorpresa por parte de su novio al decirle aquellas horribles palabras: “Creo que debemos terminar”, causando en él un escalofrío, porque ahora no podía entender como tuvo corazón para decir aquello, si solo de recordarlo le causaba horror, no podía imaginarse como había sido para Changmin escuchar tan terrible petición.

- Soy un idiota – pensó con enojo, sujetando los libros con la mano izquierda mientras con la derecha se tapó ligeramente la boca y después la pasó por su cabello, suspirando con resignación, no podía regresar el tiempo, lo hecho, hecho estaba, no podía cambiar lo que había pasado, pero si podía regresar y pedir perdón, decirle a Changmin que lo lamentaba y que realmente no quería separarse de él, quería que siguiera siendo su “novio” aunque su relación iba más allá de eso, pero aquel parecía ser un adjetivo adecuado… - Perdóname Changmin, perdóname Changmin – repitió un par de veces, intentaba buscar otras palabras para disculparse con el menor pero solo encontraba la misma respuesta – ¿Y si me rechaza? – se preguntó preocupado antes de salir de la habitación de su amigo, devolviéndose cuando se dio cuenta que aún tenía los libros en la mano izquierda, mientras pensaba en la posibilidad de que su “ex novio” no lo fuera a aceptar de nuevo, se sentó en la cama al regresar, dejando los libros sobre ésta. – No, no lo hará, nos amamos, no puede terminar así – pensó convencido y a la vez preocupado, conocía a Changmin y él por orgullo era capaz de rechazarlo, porque sin duda había herido sus sentimientos, pero a la vez sabía que era un chico de buen corazón… Mientras se decidía, uno de sus múltiples recuerdos atravesaron su mente

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Después que TVXQ junto a los demás artistas de la compañía se presentara en el SM Town organizado en París, los miembros de dichos grupos se habían reunido para celebrar, junto a Lee Soo Man y gran parte del staff de la compañía, habían abierto una botella de Champagne y habían recibido por parte del antes mencionado la habitual charla motivacional, donde solía felicitarlos y darles consejos, hablarles de sus errores entre otras cosas; habían convivido con ellos alrededor de 2 horas y ya era tiempo de que cada quien volviera a sus habitaciones de Hotel y es que no solo TVXQ, los demás tenían diversas actividades que realizar el día siguiente, incluso Changmin y Yunho debían viajar a España para cubrir actividades, así que después de las despedidas, el Manager de TVXQ dirige a ambos chicos hasta su habitación para cuidar que ninguno de los 2 se fuera de loco en lugar de entrar a descansar.

- Descansen – dijo el Manager, recibiendo de parte de los 2 chicos una afirmación y un buen deseo de vuelta. El más alto dijo una pequeña maldición y susurró unas palabras que el mayor no entendió.

- ¿Dijiste algo? – preguntó curioso, Changmin se giró en sus talones y lo miró.

- No creí que nos vigilaran tanto, había quedado con Kyuhyun y Minho que beberíamos en la habitación con las chicas, Seohyun va a matarme mañana – respondió el menor, recibiendo de parte de Yunho una dura mirada, pero no solo por aquel plan, si no porque Yunho estaba celoso, pero no precisamente de Seohyun, si no de todo aquel que pasara demasiado tiempo con su Changmin - ¿Qué? No me mires así, siempre bebemos a escondidas – se escudó ofendido.

- Lo sé, pero evitemos regaños, si quieres bebemos aquí – sugirió Yunho, y a Changmin no le pareció del todo mala idea, aunque no gustaba mucho de beber junto a su compañero de grupo, además que el mayor no bebía a su ritmo…

Entonces, Changmin que tenía la botella de alcohol regresó al lugar donde estaba Yunho, una mesa circular con 2 sillas que daban a la hermosa vista de la ciudad luz, era la segunda vez que estaban ahí, era obvio que muchos recuerdos pasaban por su mente, pero ninguno hablaba del tema en cuestión; Changmin abrió la botella en silencio y agarrando 2 vasos que estaban en el tocador junto a una jarra de agua, sirvió el líquido, ofreciendo un vaso a su amigo, chocaron sus vasos y se desearon salud, comenzando a beber en silencio: un vaso, dos vasos, tres vasos… habían pasado alrededor de 40 minutos y habían bebido más de la mitad de la botella.

- No creí que volvería aquí jamás – comentó Changmin con melancolía mientras miraba hacia afuera, llamando enseguida la atención de su amigo, quien se limitó solo a mirarlo – Los extraño… - comentó sin pensar, dándose cuenta casi enseguida de lo que había dicho, sintiéndose incómodo; y es que durante varios meses él y Yunho habían llegado al acuerdo tácito y mudo de no hablar más del tema, lo habían hablado tanto durante meses que se habían prometido, aún sin hablarlo, que aquel sería un tema muerto entre los 2, por lo que rápidamente se apresuró a cambiar de tema – Que día el de hoy, me divertí mucho – dijo en tono alegre, esperando que su amigo le siguiera la corriente, pero él solo seguía observándolo, así durante algunos segundos.

- Me tienes a mi – dijo seriamente, con la mirada fija sobre Changmin, quien se sintió un poco incómodo.

- Lo sé Yunho, gracias – le sonrió con ternura, estaba conmovido, el mayor lo miró atento casi como si brillara, entonces no supo si era el alcohol o el hecho de estar albergados en la ciudad del amor, pero sin pensar mucho en eso Yunho actuó, pasando el dedo índice derecho por la mejilla izquierda del menor ante la mirada asombrada de Changmin.

- Desde hace tiempo… - dijo nervioso sin poder terminar su frase, pues cuando menos lo pensó, sus labios estaban sobre los de Changmin, en lo que fue un espontáneo beso no correspondido, pues apenas tocó los labios de su compañero, Yunho se alejó un poco ante la mirada asombrada de Changmin, quien no se movió en absoluto, entonces sin volver a pensarlo, el mayor se acercó al menor, inclinando ligeramente la cabeza y separando levemente sus labios antes de posicionarlos sobre los del menor, intentando que éste le respondiera igual pero Changmin se limitó a quedarse inmóvil, sintiendo la tibieza de los labios del otro sobre los suyos, su respiración cerca de la suya pues sus narices estaban demasiado cerca, por instantes el menor entrecerró los ojos, separando levemente sus labios, pero antes de terminar un primer movimiento abrió los ojos ampliamente y giró su cabeza hacia el lado derecho de forma lenta, colocando dos dedos sobre los labios de su compañero.

- No… – susurró avergonzado, incapaz de mirarlo a los ojos. El segundo siguiente fue para ambos una eternidad, pero el más alto se atrevió a mirar a Yunho, sonrojándose al darse cuenta que seguían demasiado cerca - ¿Qué está pasando? ¿esto es real? – se preguntó desconcertado mientras se colocaba una mano sobre la frente – Yunho… - 

- Estoy enamorado de ti – confesó sin miramientos, casi enseguida Changmin reaccionó, abriendo ampliamente los ojos y levantándose con rapidez de la silla, mirando aterrado a su compañero quien no dejaba de observarlo.

- No es verdad, esto no… Yunho no – expresó confundido, sin dejar de mirar a su compañero - ¿Eres homosexual? – preguntó preocupado, fue lo primero que se le ocurrió preguntar - ¿Te gustan los hombres? Porque no entiendo – dijo turbado, llevándose un dedo a los labios, recordando el calor de los de su amigo y dando un paso atrás le dio la espalda a Yunho.

- Es verdad, te amo Changmin. Y no, no soy homosexual, pero me gustas, todo de ti me gusta – respondió sin prejuicio, después de todo había esperado años para hacerle esa confesión.

- Yo… ¡¿Qué se supone que te diga?! – preguntó desesperado, girándose para ver a Yunho a los ojos – Yo no te amo – confesó cruelmente aunque su amigo ya sabía de antemano que esa sería la respuesta de su compañero.

- Lo sé, yo solo, tenía que sacar esto, aunque tu no sientas lo mismo por mí puedo vivir con ello, así he vivido más de 6 años – reveló con franqueza, logrando más confusión por parte del menor.

- Es mentira – se dijo así mismo, desviando un poco la mirada, tratando de encontrar algún recuerdo en su memoria, algo que le diera una prueba de que eso era verdad, porque no concebía la idea de que su amigo lo amara de esa forma, mucho menos desde hace más de 6 años.

- No lo es Changmin, me gustas desde la primera vez que te vi – confesó con una sonrisa, sin perder detalle del rostro frente a él, ahora sonrojado.

- No digas incoherencias – dijo con una pequeña sonrisa sarcástica e incómoda.

- “Si vas a practicar sólo durante poco tiempo y luego marcharte, es mejor dejarlo ahora de una vez” – dijo en tono seco, mirando con mayor fijeza a su compañero, Changmin abrió sus ojos ampliamente al recordar aquellas palabras, eran las primeras que Yunho le había dicho, antes del debut, cuando eran apenas unos practicantes – Estaba nervioso, no sabía como comenzar a hablarte, por fin estábamos en el mismo equipo de prácticas – comentó con una sonrisa, comenzando a acercarse a Changmin – Perdón si te intimidé – sonrío aún más, estirando su mano para tomar la del menor, quien no hizo movimiento alguno para evitarlo – Con el tiempo, realmente me enamoré de ti, no me preguntes como, solo pasó – al oír nuevamente su confesión de amor, el más alto se soltó del agarre, intentando no mirar a su amigo.

- No sé que decirte ¿qué esperas de mi? – se limitó a verlo un poco, después caminó hacia la ventana, dándole la espalda al mayor, de nuevo el silencio los invadió hasta que Changmin sintió el cuerpo de Yunho a su espalda, las manos sobre sus hombros, lo cual le hizo estremecer, pero se quedó inmóvil.

- Sé que no te soy del todo indiferente – susurró en su oído, la piel completa de Changmin se erizó - ¿Podemos darnos una oportunidad? – dijo con timidez, bajando despacio las manos, deslizándolas por los brazos del más alto hasta las manos, después cambió y tomó su mano izquierda con la derecha, Changmin se giró hacia él lentamente.

- ¿Estás loco? Los dos somos hombres – comentó un poco triste, intentando que su amigo le soltara la mano pero por el contrario sintió un apretón.

- Será a tu ritmo, no me importa esperar, Changmin te amo, quiero estar contigo, no me importa nada más, los principios, la sociedad, nada de eso, solo tu, solo me importas tú – dijo con dulzura, soltando la mano de Changmin para acariciarle la mejilla, éste se sonrojo, quedándose sin respuesta por unos momentos.

- No puedo, perdóname – rechazó con voz baja y acercándose a Yunho le dio un cálido abrazo, pasando sus brazos por encima de los hombros del mayor y cruzándolos en su espalda – Me importas más de lo que crees Yunho, pero de eso a una relación de pareja es demasiado para mí… aunque sea verdad y no me eres del todo indiferente – confesó en respuesta, sonrojado, causando que Yunho sonriera un poco.

- Perdón por mis palabras anteriores, no te pediré que nos demos una oportunidad… te pido que me des una oportunidad – solicitó con tristeza, casi en una súplica, devolviendo el abrazo.

- Yunho… - pasados unos segundos Changmin soltó poco a poco a Yunho y viceversa, se separaron un par de centímetros – No sé si pueda corresponderte y no quiero arruinar nuestra amistad – comentó preocupado, de verdad no quería perderlo a él también, su amigo le sonrió.

- Piénsalo un poco más, por favor, quiero demostrarte que puedo hacerte feliz ¿si? – dijo en tono bajo como última petición, su mirada denotaba un dejo de gravedad, el menor pasó saliva un poco y asintió.

- Lo pensaré – contestó de forma tímida, volviendo a su lugar en la mesa donde habían estado bebiendo antes, sirvió un poco de alcohol y bebió casi medio vaso de un trago, para sorpresa de Yunho, que se limitó a mirarlo. Changmin giró su cabeza hacia la ventana que daba hacia la vista de la iluminada y hermosa ciudad, podía ver la torre Eiffel, su mente se inundó de recuerdos y en silencio continuó bebiendo, Yunho rondaba por ahí, no sabía cuanto podía tardar la respuesta de Changmin pero no se quería ir…

Pasó poco más de una hora y no se habían hablado, el menor continuaba bebiendo, había bajado el ritmo, no quería estar mal al día siguiente.

- ¿Sabes que pienso? – rompió el hielo, sin dejar de mirar hacia fuera, Yunho se acercó a la mesa y lo observó atento - Estás confundido – comenzó, el mayor lo miró con mayor interés – Soy a quien más ves todos los días, día y noche y ahora vivimos solos, somos luz y sombra – sonrió con amargura – Crees que me amas, pero en realidad estás confundido, porque soy lo único que te queda – explicó con burla, pero a la vez con enojo. Yunho lo miró con enfado y se acercó a la mesa, apoyándose con una mano de ella y mirándolo a él con rudeza, Changmin le correspondió la mirada.

- ¿Por qué dices eso? ¿Por qué te menosprecias así? ¿Por qué subestimas mis sentimientos? Jamás serás lo que queda, te amé antes y te amo ahora, nada tiene que ver lo demás, y no es por costumbre ni por compromiso, te quiero, me gustas ¿tan difícil es de entender? – dijo casi gritando, no quería que Changmin pensara que “lo amaba” solo porque era lo único que tenía alrededor, Yunho no había mentido al decirle que lo quería desde hace mucho tiempo. El menor lo miró sorprendido, hacía tiempo que no veía esa mirada tan decidida en él – Changmin, quiero tener una relación contigo, llámale noviazgo si quieres, no me importa, solo quiero estar contigo, abrazarte, tocarte, besarte, quiero… quiero todo contigo, que seas mi mundo – expuso con ternura, aunque se había sentido demasiado cursi, pero por primera vez no temía decirle todas esas cosas a una persona; el aludido estaba sorprendido, jamás nadie había confesado tener sentimientos tan profundos por él, por primera vez su corazón latía fuerte – ¿Me darás una oportunidad? – preguntó preocupado por un posible No, pasó su mano por el cabello de Changmin y con su pulgar le acarició la oreja, haciéndolo temblar, le gustaba la caricia, cuando Yunho intentó quitar su mano, deslizándola por la mejilla del menor, éste colocó su mano derecha sobre ella para evitar que soltara su mejilla.

- Si, démonos una oportunidad – contestó con un poco de sequedad, sonriendo nervioso, Yunho sonrió ampliamente, estaba muy contento, deseaba oír esas palabras más que cualquier cosa. Changmin sostuvo la mano de Yunho en esa posición unos momentos y después la bajó poco a poco, dirigiéndola a su pecho junto a la suya – Prométeme que si esto no funciona no dejaremos de ser amigos – pidió preocupado, de verdad no quería perderlo.

- Te lo prometo – contestó con una sonrisa fraternal y después se agachó, besando la mejilla izquierda de su ahora novio, Changmin se cohibió un poco y soltó su mano, ambos se miraron fijamente - ¿Puedo besarte? – preguntó el mayor para sorpresa de Changmin, que no había pensado por algunos segundos que eso iba a suceder de ahora en adelante entre los dos, porque ahora eran pareja, no podían aplazar por mucho tiempo un primer beso.

- Si… está bien -  contestó avergonzado, Yunho sonrió y le agarró ambas manos para ayudarlo a ponerse de pie, quedando sus rostros frente al otro, el mayor le sonrió mientras que el menor tomó un poco de aire y su pulso se aceleró, iban a besarse. Poco a poco se acercó a él, cerrando sus ojos, Changmin observó ese rostro tranquilo unos momentos, desviando su mirada hacia los carnosos labios de su novio, los cuales se separaron ligeramente; al sentir la calidez de su aliento también entrecerró los ojos, sus narices se rosaron unos milímetros y el menor abrió lentamente los labios, recibiendo los de Yunho, el primer roce fue ligero pero no rápido, sin abrir sus ojos Yunho se separó un poco e inclinó la cabeza hacia el otro lado, volviendo a rozar sus narices, comenzando a mover sus labios mutuamente, Changmin terminó cerrando los ojos por completo, olvidándose de todo, siguiendo el ritmo lento y decidido de Yunho; sin duda su mejor beso pensaba el mayor, mientras el menor apenas podía creer que estuviera besado a otro hombre, que ese hombre fuera Yunho, y peor aún, que estuviera disfrutando tanto ese beso, los labios de su novio eran húmedos y cálidos. Faltó el aire y se separaron lentamente, Yunho abrió primero sus ojos y observando el rostro sonrojado de Changmin sonrió, enseguida él también los abrió, Yunho lo miraba y eso lo avergonzó más de lo que ya estaba.

- ¿Y bien? – preguntó en tono burlón y a la vez dulce, Changmin enarcó una ceja y sonrojado se cruzó de brazos, dándole la espalda.

- No besas tan mal – dijo fingiendo enojo, causando que Yunho riera, y después se acercó a él, abrazándolo por la espalda, apoyando su rostro en la nuca del más alto.

- Gracias Changmin, no tienes idea de lo feliz que me siento – comentó con una gran sonrisa, su corazón latía rápido y fuerte, el aludido podía sentir aquellos latidos y también sonríe.

- Espero sea verdad – 

- ¿Qué? –

- Lo de hacerme feliz – contestó un poco serio, Yunho volvió a sonreír y lo abrazó con más fuerza.

- Cada día intentaré que sea el mejor día – prometió con franqueza y aunque no vio la sonrisa en el rostro de Changmin, sabía que su respuesta había sido de total satisfacción para el menor, por muy cursis que ambos se sintieran en ese momento.

- Perdóname por romper mi promesa – susurró Yunho al recordar las palabras que había dicho a Changmin el día que comenzaron su relación y fatigado mentalmente se tapó el rostro con ambas manos, frotándose un poco – Ya no puedo aplazarlo más – pensó tras unos segundos, ya era momento de ir a casa y enfrentar la situación, sabía que se iba a encontrar un Changmin preocupado y molesto, pero él lo había provocado y debía asumir las consecuencias de sus actos.

Mientras iba rumbo a casa en un taxi, ya que no recordaba donde demonios había quedado su automóvil continuaba pensando en su relación con Changmin durante todo ese tiempo. Habían pasado por muchas cosas, sobre todo el menor, que a su lado había tenido su primer beso con un hombre, su primera relación sexual, su primer noviazgo maduro tanto física como mentalmente, pero sobre todo pensaba en todos esos años a su lado, como compañero, como amigo, habían vivido de todo, decir que eran como almas gemelas llegaba a ser poco, se habían convertido en el todo el uno del otro, o al menos eso pensaba Yunho, y estaba seguro que con Changmin no era distinto, sus ojos se lo habían demostrado desde la primera vez que él dijo “Te amo” y como respuesta recibió un “Yo también”, sabía que no era mentira, no había sido por compromiso, su Changmin le correspondía y no tenía duda alguna, pero las palabras que oyó de él un día atrás le habían roto el cristal y había llegado a pensar que después de todo el menor no le amaba con la misma intensidad que él lo amaba, pero ahora dudaba también, porque lo vio salir corriendo del departamento tras él, gritar su nombre sin importarle quien lo viera, había visto su mirada de desconcierto cuando él lo terminó la noche anterior; ahora estaba seguro que era un idiota, y que se había comportado de manera injusta con su novio, o debía decir ¿ex novio? Esperaba estar a tiempo de enmendar las cosas… Ahora estaba frente al edificio donde compartían el departamento, ignoró a las fans que le esperaban afuera para verlo aunque sea unos segundos y entro al edificio, cada vez menos decidido y más lento, pero al fin llegó, ahora estaba frente a la puerta, volvió a suspirar y sacó de su pantalón una llave.

- Ten valor, hazlo – se animó enseguida, abriendo por fin la puerta, suspiró otra vez y entró al departamento, cerrando la puerta tras de sí, miró alrededor y no había señal de Changmin - ¿Se habrá ido? – se preguntó con voz casi deleble - ¿Cha… Changmin? – preguntó elevando un poco la voz, pero no recibió respuesta inmediata, por el contrario vio a su compañero salir de su antigua habitación, la que ahora usaban de guardarropa a paso lento, compartieron una mirada fija mientras el más alto se acercaba poco a poco – Respecto a lo de ayer, yo… - intentó decir algo, pero antes de que terminara, Changmin aceleró el paso para llegar hasta él y asestarle un puñetazo en la cara que lo hizo trastabillar un poco hacia atrás.

- ¡Idiota! – gritó el menor, mirando con real enojo a Yunho, quien desconcertado lo miró con intensidad y algo de enojo, sosteniéndose la mejilla lastimada, sobándose.

- ¿Pero qué dem…? – intentó reclamar pero fue interrumpido.

- Has lo que quieras, si quieres terminar conmigo ¡bien! Lo superaré, pero no vuelvas a ponerte en peligro así, porque si algo te pasa… Yo me muero Yunho – dijo con la voz un poco más pasiva, en sus ojos se veía real preocupación, el mayor estaba sorprendido, sus ojos extendidos… - Te amo Yunho, y te amo tanto que ya no imagino mi vida sin ti – declaró completamente avergonzado, con los ojos fijos en el otro, su mirada preocupada y la expresión general de sus facciones sorprenden por completo a Yunho, quien se queda completamente mudo ante los hechos, pero sobre todo ante las palabras, por primera vez Changmin era tan directo al respecto.

- Changmin yo… - intentó decir algo tras unos momentos de silencio.

- No quiero oírte, no quiero verte… - suspiró cansado y volvió a avanzar hacia él, Yunho estiró un poco su mano hacia él creyendo que quizás quería golpearlo de nuevo, pero el menor le pasó por un costado, dirigiéndose a la puerta, pero Yunho reaccionó más pronto y se le adelantó, recargándose en ella para impedirle que saliera – Quítate – 

- No, tenemos que hablar – dijo el mayor, encarándolo con una mirada dura y firme.

- ¿De qué? Ya terminamos ¿qué más podemos hablar? – preguntó molesto

- De nosotros obviamente –

- ¿Sobre qué? Fuiste tú quien terminó conmigo ¿no? Ya no hay un “nosotros”, nada que reclamar, cada quien su vida y listo – explicó casi con un nudo en la garganta pero se mantenía tranquilo, tratando de parecer más enojado que triste, aunque era al revés.

- ¡No! Yo también te amo y no imagino mi vida sin ti – contestó también de modo firme, Changmin negó un par de veces con la cabeza y le dio la espalda, dirigiéndose hacia la habitación donde pretendía encerrarse, pero nuevamente Yunho corre hacia él y tomándolo del brazo izquierdo lo jala hacia él sin mucha fuerza.

- ¡No me toques! – gritó molesto por el arrebato de Yunho, pero él sin pensar en nada más dio un nuevo tirón haciendo que Changmin voltee y así ambos estén frente a frente, de forma rápida y antes que el menor reaccione, Yunho lo vuelve a jalar hacia él, atrapándolo en un abrazo fuerte.

- ¡Perdóname! Por favor perdóname, no quise terminar contigo, te amo, te adoro… es solo que estaba muy molesto, dije cosas sin pensar, por eso perdóname, no quiero terminar lo nuestro, no nos dejemos – suplicó con franqueza, apretando el abrazo cada vez más, Changmin habría de decir que estaba conmovido pero se quedó callado e inmóvil.

- No sé… - contestó sin pensar mucho en lo que le decían las voces internas – Si me terminaste así de fácil por una tontería quiere decir que no me amas tanto ¿o si? – cuestionó triste ante la posibilidad de que Yunho, su Yunho, no lo amase tanto en realidad como decía.

- No digas eso, no dudes que te amo – dijo con voz un poco más baja, Changmin se quedó mudo unos momentos.

- Dijiste que desde nuestro primer beso te sentiste inseguro de mi ¿no? Pero ¿qué sabes tú? Dices que no me comprometo, pero si no fuera así, si no lo hice desde el principio como dices, entonces ¿por qué te dejé besarme? ¿por qué nos hicimos novios? ¿por qué te permití quitarme la virginidad? ¿por ocio? – preguntó enojado, intentando soltarse del agarre de Yunho, pero éste no se lo permitió – En cambio tú, ¿terminaste conmigo por un problema en la cama? ¿Eso es nuestra relación para ti? ¿Un noviazgo que se basa en el sexo? Si es así adelante, mejor dejarnos porque no terminas del todo satisfecho en la cama – reclamó sin bajar el tono de su enojo, pero sus duras palabras estaban alejadas de la realidad.

- ¡Changmin basta! – gritó molesto, alejándolo de él y volviéndolo a mirar a los ojos – No digas esas cosas, no es verdad, cada vez que hacemos el amor soy el hombre más satisfecho del mundo y reconozco que actué como tonto, por eso te pido perdón –

- Te perdono – respondió con sinceridad – Pero no sé si quiera continuar – contestó titubeante, causando en Yunho alegría primero y después tristeza.

- Por favor Changmin, yo sé que quieres arreglar esto, si no fuera así ¿Por qué saliste corriendo ayer a la calle? – preguntó sin pensar en lo que había dicho.

- ¿Qué? ¿Estabas viendo? – cuestionó con un tono de indignación que lo hizo callar unos momentos - ¿Estabas ahí y me dejaste gritar como tonto tu nombre? – 

- Lo lamento – se disculpó avergonzado.

- No lo puedo creer – molesto le dio la espalda a Yunho y se quedaron callados unos momentos hasta que Yunho rompió el hielo.

- Sé que no tengo excusa, actué con inmadurez, te acusé a ti de hacerlo, hice que te preocuparas y te hice pasar una noche horrible y lo peor es que te pedí terminar cuando es lo que menos quiero… Tuve tiempo ésta mañana de pensar en todo lo que significas para mi, eres mucho más que cualquier persona en mi vida y no quiero perderte – la mirada del menor sobre él y el pequeño rubor que se había apoderado de sus mejillas tras esas palabras le dan a Yunho la pauta para creer que ha ganado.

- Yunho, aunque sea unos momentos, aunque sea un solo segundo ayer ¿pensaste que terminar era lo mejor? – preguntó con gravedad, enseguida Yunho negó con la cabeza, acercándose a Changmin, sujetándole el rostro con ambas manos y cerrando sus ojos juntó su frente con la del menor.

- ¿Y tú Changmin? ¿puedes vivir sin mí? – le preguntó en tono suave y éste respondió moviendo su cabeza a los lados mientras cerraba los ojos, al abrirlos casi enseguida se topó con la mirada de Yunho – Entonces no terminemos esto, quiero estar contigo hasta el día que me muera – pidió el mayor mientras le sonreía, acariciando su mejilla, pasándole después la mano por el cabello. Changmin lo miró fijamente unos momentos y sin responder con palabras le dio un beso en los labios, algo más parecido a un roce, abrazándolo con fuerza después.

- Yo también… quiero estar contigo siempre – sonriendo completamente aliviado, Yunho correspondió al abrazo, permanecieron así unos momentos antes de separarse para mirarse a los ojos… - Yunho… - intentó hablar Changmin, pero pronto el mayor se apresuró a callarlo, acariciándole el labio inferior con el dedo pulgar, sonrió y enseguida se apoderó de sus labios en una tierna caricia, al principio el menor movió su cabeza ligeramente hacia atrás como si quisiera evitar ese beso, pero extrañaba esos labios que tanto amaba besar y correspondió casi enseguida, abrazándose al cuello de Yunho, profundizando el beso, labios y lenguas entregadas, pero a pesar de lo fogoso de ese beso había un dejo de ternura en él, como quien besa a su amado tras una dura batalla ganada… se separaron al faltar el aire, pero bastó compartir esa respiración acelerada unos segundos para que retomaran el asunto, habían sido horas sin probar el dulce manjar de un beso y lo necesitaban más que nunca; volvieron a separarse cuando el aire se agotó de nuevo y se miraron a los ojos.

- Changmin… - susurró de forma audible, después delineó el contorno de sus labios con el pulgar y le dio otro beso tierno. Sin decir palabra alguna se miraron a los ojos, mientras una mano de Yunho bajaba hasta la cintura del otro, apoderándose de su cuerpo, atrayéndolo al suyo, el menor le correspondió con ambas manos sobre sus hombros y volvieron a besarse, sensualmente, en ocasiones Changmin simulaba morder sus labios, en otras mordía suavemente el labio inferior del mayor, poco a poco comenzaron a avanzar hacia la habitación, sin detener sus besos, la mano que antes Yunho mantenía sin ocupación, ahora sujetaba la cabeza del más alto, profundizando cada vez más los besos; el aire volvió a escasearse y separaron sus labios, pero volvieron a mirarse, con las respiraciones agitadas, estaban justo al lado de la cama. Yunho besó debajo de la mejilla izquierda del menor y después bajó a su cuello, comenzando a dar suaves besos que hicieron a Changmin suspirar de vez en cuando, cerrando sus ojos, sintiendo esos labios carnosos recorrerle la piel, bajar hasta el pecho y comenzar a desabrocharle botón a botón de la camisa de manga corta que traía puesta ese día, a cada botón abierto le seguía un beso hasta que llegó al último y aprovechó para besar su ombligo, Changmin se estremeció y jadeó un poco, acariciando la cabeza de Yunho cuando éste comenzó a mordisquear su abdomen, dejando algunos chupetones también.

- Aahh – suspiró el menor, mordiéndose después el labio cuando el mayor comenzó a subir con besos hasta llegar de nuevo al pecho, se acercó al pezón izquierdo y lo rodeó lentamente con los labios, succionando después un par de veces, lamiendo también– Nngh – se relamió los labios al tiempo que giró los ojos hacia arriba, cerrándolos después. Yunho se irguió y colocando ambas manos sobre los hombros de Changmin, comenzó a deslizar la camisa, ésta cayó al suelo y el menor abrió los ojos, encontrándose con los de Yunho y volvieron a besarse, las manos del mayor comenzaron a acariciar el cuerpo frente al suyo, deslizando sus manos por la espalda, abrazando su cintura, besándole después el cuello, mordisqueando su hombro; amaba ese cuerpo, lo deseaba tanto, y no solo porque su amante tuviera un cuerpo tan bien formado y firme, era todo en Changmin lo que le enloquecía, el sabor de su piel, la temperatura corporal, como se erizaba y estremecía con cada caricia suya, con cada beso, el menor jadeaba, suspiraba, estaba demasiado excitado y Yunho era la causa, él sabía perfectamente donde le gustaba más, conocía sus puntos más erógenos… tener ropa comenzaba a ser un delito, por eso se fueron despojando de ella mutuamente, Changmin quitó la camisa de Yunho sin mucha prisa, admirando su cuerpo, y sus manos no se pudieron contener, éstas recorrieron la zona un par de veces mientras se besaron, apartando sus labios unos momentos y el mayor volvió a besar la cálida piel de su amante, centrándose en la zona entre el cuello y el hombro, sabía que Changmin se volvía loco, besaba, mordisqueaba.

- Changmin... – suspiró sobre la piel del largo cuello de su novio, el menor había comenzado a acariciar la entrepierna de Yunho por encima de la ropa, dirigiendo pronto su mano al botón para quitarlo, bajando el cierre casi con urgencia y los pantalones cayeron, entonces la ropa interior tuvo la misma suerte, dejando al descubierto su excitación, Changmin le sujetó y comenzó a masturbarlo lentamente mientras continuaban besándose, Yunho gemía sobre sus labios hasta que el menor se detuvo para desabrochar sus propios pantalones y dejarlos caer, las manos del mayor se ocuparon de la ropa interior, soltó los labios del menor y comenzó a dar besos en cuello y rostro, mordiendo de forma lenta su barbilla, pasándose a sus orejas, las cuales mordisqueó y acarició con los labios mientras sus miembros se rozaban, causando mayor placer a la cercanía de sus cuerpos… poco a poco fue acostando al más alto en la cama mientras se besaban e iba cayendo lentamente sobre él, sus labios estaban rojos pero no podían soltarse; se miraron nuevamente cuando faltó el aire y Yunho aprovechó para besarle la frente, nariz, mejillas, ojos, no había parte de su cuerpo que no disfrutara probar, pero pronto cayó en la cuenta de que había aún rincones del cuerpo de Changmin que no había explorado. Volvió a tomar sus labios cuando recuperó el aire y bajó la mano hasta su pezón, comenzando a masajear con dos dedos,  haciéndolo jadear y retorcerse ligeramente, después comenzó a descender, regalando besos a su paso, acariciando en el camino los costados del cuerpo del más alto, Changmin se sonrojó al ver que Yunho llegaba hasta su abdomen comenzando a lamer y besar su ombligo, con la intención de ir más abajo.

- No… Yunho… - suspiró avergonzado, Yunho le dirigió una mirada cuando dio su primer beso en la base del miembro, rozando después su labio inferior contra el glande, sosteniéndose la mirada por varios segundos mientras Yunho lamía un par de veces la extensión del miembro – Yunho… mmm – cerró los ojos y comenzó a relamerse los labios cuando el aludido retiró la mirada de la suya para continuar besando y lamiendo el miembro del menor, comenzó por acariciarle el resto de los genitales, sustituyendo después su mano con la lengua, depositando también besos, Changmin tenía el rostro completamente rojo y gemía, deslizando sus manos sobre las sábanas.

- Changmin… no te enojes por favor – pidió preocupado el mayor y antes que el menor preguntara a qué se refería, Yunho comenzó a explorar su entrada con la lengua, al menor le temblaron las piernas y jadeó, sintiéndose incómodo aunque la sensación era agradable.

- No, eso no… me da vergüenza – suplicó con agravio pero Yunho hizo caso omiso, continuando con su lengua dentro, después por fuera, besando también sus glúteos mientras con un dedo comenzó a explorar – Mmm… - estaba excitado tanto como estaba avergonzado, Yunho lo sabía y optó por introducir un dedo más, lubricando con saliva para una mejor exploración, nuevamente comenzó a besar el miembro del más alto, antes de introducirlo en su boca y comenzar a descender, primero de forma lenta, como tratando de medir su capacidad, sabiendo que no podía meterlo por completo en su boca optó por llegar poco más allá de la mitad y acelera sus movimientos, metiendo y sacando el miembro de su boca, succionando mientras sus dedos continuaban dentro, decidiendo que un tercer dedo es factible, Changmin sintió un espasmo y arqueó su cuerpo ligeramente al frente, llevando sus manos a la cabeza de Yunho comenzó a gemir – Ahh… ¡haaa! Mmmm… - estaba realmente excitado, disfrutando de la boca de Yunho, ahora comprendía porque se lo había propuesto la primera vez, porque simplemente se sentía fenomenal, aunque la idea general le resultaba un poco asquerosa, después de todo le estaban llenando de saliva una parte de su cuerpo…

- Nnh... – continuaba sin detenerse para placer del menor, ahogando gemidos también él, porque escucharlo le estimulaba casi de igual forma, Changmin tenía esa capacidad de gemir en forma grave cuando era tocado o besado y una muy distinta cuando le penetraba, que era más aguda, en ese momento era como si ambas se fusionasen, convirtiendo aquel canto en algo mucho más excitante de lo que pensaba. Sacó de repente el miembro de su boca y sacó los dedos lentamente, los metió a su boca por unos momentos y después los volvió a introducir, los tres desde el principio, usando su lengua poco después, degustando la entrada de su amante, aunque invadida por los dedos, su mano desocupada la utilizó para sujetarlo de la cadera y así no perder el ritmo.

- ¡Aaahh! Yunho… no… ya no… ¡haa! Es demasiado – gritó levemente cuando Yunho volvió a tomar su miembro, ésta vez con la mano, masturbándolo. Su lengua y boca se ocupaban de la entrada del menor, mientras los dedos de la mano izquierda le invadían y su mano derecha le masturbaba; por momentos se estremecía, sus piernas temblaban y los gemidos no cesaban – Ngh… Ya… ¡Aaahhh! ¡por favor! – suplicó, llevándose los brazos a la cara, cruzándolos sobre su rostro lo cubrió por completo, comenzó a sollozar, realmente se sentía tortuosamente increíble, pero si Yunho no se detenía sentía que iba a morir… el mayor atendió a la súplica, en gran parte por complacer a Changmin y por otra parte porque no resistía más, él también quería liberarse, necesitaba penetrarlo ya; por lo que se detuvo, repartió un par de besos más en el miembro del menor y se puso a su altura, quitándole de la cara uno de los brazos, el menor apenas le miró, tenía el rostro completamente rojo.

- Lo siento – pidió con una sonrisa, Changmin asintió y se besaron, Yunho lo tomó por la cintura, atrayendo el cuerpo al suyo.

- Te necesito… ya – aunque no era común en Changmin ese tipo de actitudes Yunho casi muere de ternura, quizás era por las largas horas lejos el uno del otro, pero sentía que su amante estaba un poco más sensible que de costumbre. Le sonrió, besando después su mejilla.

- Yo también te necesito – susurró en su oído, Changmin sonrió y colocando sus manos en el cuello de Yunho lo atrajo hacía él, se besaron lentamente, como si fuera el primer beso, y mientras tanto el mayor comenzó a penetrarlo, haciendo que el menor interrumpiera el beso para jadear con fuerza al sentirlo completamente dentro.

- Yunho… - 

- Lo sé – tomó a Changmin de las caderas y las elevó un poco, comenzando a moverse en vaivenes circulares, entrando y saliendo mientras su amante también hacía movimientos, de abajo hacia arriba, causando placer en ambos, pronto sus gemidos eran como música que se esparcía por toda la habitación y parte del departamento ya que la puerta de la recámara estaba abierta.

- ¡Haaa! Yunho… ¡haaa! ¡haaaa! ¡haa!... si… mmm… ¡haa! – gemía complacido, los movimientos del mayor eran precisos y firmes, rápidos y fuertes, lo suficiente como para que el menor estuviera gozando con el mínimo de dolor; se relamía los labios, se aferraba a la ancha y fuerte espalda de su amante, enterrando a veces las uñas en esa piel perfecta.

- Cha… Changmin… me encantas… ¡haa! ¡haa!... te amo… ¡haa!... te amo – casi se sentía llegar pero trataba de no pensar en ello, quería alargar el momento, mientras tanto seguir haciendo gozar a su amante… El más alto aprovechó su posición y enredó sus piernas alrededor de la espalda baja de su novio, sin olvidar que necesitaba moverse también, no quería que Yunho hiciera todo el trabajo; aferró sus manos a la espalda de Yunho y colocó su cabeza en el cuello del mayor, besándolo, lamiendo después la oreja.

- Te amo… - susurró en su oído, causando una enorme felicidad en el aludido – Te amo ¡haaa! ¡Te amo Yunho! ¡haaaahhgg!... – cerró con fuerza los ojos, sintiendo una especie de contracción en la parte pélvica, su novio había logrado encontrar ese punto de mayor sensibilidad en su interior y por automático unas gotas de semen comenzaron a escurrirle, el mayor se dio cuenta y se separó un poco de la cintura hacia arriba, sin perder el contacto sexual, bajó la mano hacia la cadera y comenzó a empujar, profundizando las estocadas - ¡haa! ¡haa! ¡haa! ¡haaaa! Más… ¡haa! – aunque no dolía en sí, la sensación era parecida, pero la disfrutaba, no quería que ese momento acabara nunca, quería sentir a Yunho dentro suyo por siempre… sus cuerpos estaban bañados de sudor y sus respiraciones cada vez más agitadas, su piel así rozándose la una con la otra; Yunho agarró la pierna izquierda de Changmin y la movió hacia el lado derecho del cuerpo del menor, quedando de lado, flexionó aquella extremidad y continuó embistiendo, moviendo la cadera en pequeñas olas, Changmin se agarró con fuerza de la sábana de la cama, su mejilla derecha sobre la funda de la almohada, mientras que Yunho colocó la mano izquierda en la pierna del menor para empujar hacia abajo, la otra se limitó a quitar cabellos de la frente y mejillas, quería ver bien ese rostro llevado al extremo del placer.

- ¡Haa! ¡ha!.... Voy a… ¡haaa! Mmh… ngghh – comenzó a derramarse dentro de Changmin, a quien ya no le molestaba que lo hiciera, o al menos eso parecía, pues recibió sin queja la semilla de esa entrega tan apasionada, Yunho apretó con fuerza los ojos, embistiendo de forma lenta cuando derramó sus últimas gotas, agachándose hasta besar los labios de Changmin, sin duda había sido su mejor orgasmo, había intentado aguantar más pero le había resultado imposible. Se miraron a los ojos antes que Yunho saliera lentamente de él, el menor abandonó su posición anterior y le dio un abrazo a su novio el cual fue correspondido enseguida, después volvieron a besarse mientras la mano del mayor bajó hasta la entrepierna de Changmin, masturbándolo lentamente.

- Yunho… - jadeó cuando dejaron de besarse y apretó los labios unos instantes, el aludido comenzó a bajar con pesos por el cuello, torso y abdomen hasta llegar nuevamente a la entrepierna de Changmin, introduciendo el miembro a su boca hasta la mitad, comenzando a hacerle sexo oral mientras con la mano derecha le masturbaba desde la otra mitad hacia abajo, haciendo presión, causándole mayor placer al menor, quien no dudo en bajar sus manos hasta la cabeza de Yunho y atraerlo hacia él con cada movimiento - ¡Aaah!... así… ¡haaa! Yun… aah ngh – gimió al sentirse liberado, cerrando los ojos y dejando caer su cabeza sobre la almohada, respirando con rapidez después de haber soltado la cabeza de Yunho, quien al comenzar a sentir el tibio líquido en su boca no se apartó, lo bebió todo, relamiéndose los labios una vez que terminó, para comenzar a lamer los rastros que aún estuvieran en el miembro de Changmin, el menor miró hacia abajo y completamente sonrojado acarició un poco los cabellos de Yunho, éste le sonrió.

- ¿Te gustó? – totalmente extasiado, con el sudor que le hacía pegar los cabellos a la frente y su respiración pausada pero profunda, Changmin asintió en respuesta, haciendo que su amante volviera a sonreír, éste se acercó a los labios del menor y aprovechando que estaban boquiabiertos se apoderó de ellos, de su lengua, de su aliento, así hasta que ambos se detuvieron, no por falta de aire, simplemente se detuvieron para aprovechar unos segundos en mirarse a los ojos, Yunho se acostó del otro lado, bajándose del cuerpo del más alto, mirando hacia el techo estaba a punto de poner ambos brazos atrás de su nuca cuando sintió el cuerpo de Changmin más cerca del suyo, el menor reposaba sobre el lado izquierdo de su cuerpo, por lo que con su mano derecha le sujetó el rostro un poco y lo besó, mirándose después – Changmin… - 

- Gracias por todo, te amo – dijo bastante apenado, sin perder de vista la mirada del otro, Yunho en cambio estaba sorprendido, ese día había escuchado de Changmin demasiados “Te amo” estaba realmente muy feliz pero a la vez preocupado. Sin embargo más se sorprendió cuando sintió a Changmin acurrucarse en sus brazos, apoyando la cabeza entre la cabeza y hombro de Yunho, abarcando la cintura del mayor con su brazo, Yunho por su parte le abrazó con el brazo derecho, atrayéndolo a su cuerpo con firmeza, temía que algún día, lejano o no, su Changmin se alejara de su lado, aquella idea le causaba verdadero pavor.

- ¿Sabes Changmin? – comenzó a hablar, usando su mano izquierda para acariciarle el hombro, el aludido hizo un sonido para indicarle que lo escuchaba – Sé que soy muy torpe, un idiota, vulgar y depravado si quieres… – Changmin sonrío con las dos últimas – Pero nunca, jamás dudes que te amo, eres lo más importante en estos momentos de mi vida, por encima de TVXQ, por encima de mí mismo ¿entiendes? – 

- Si – contestó sonrojado, abrazándolo más fuerte – Eres todo eso y un descuidado, desordenado, sucio, simple y muy tonto – complemento el menor y antes de permitirle derecho de réplica agregó – Pero también eres humilde, protector, caballeroso, educado, amoroso… - dijo con sinceridad, levantándose un poco para mirarlo, éste le correspondió la mirada – Eres el hombre perfecto, a pesar de tus defectos – concluyó sin pausas, mirando fijamente el rostro de su Yunho, el cual sonrió ampliamente

- Te traigo muerto ¿cierto? – bromeó el mayor, Changmin sonrió y lo besó.

- Aprovéchate que hoy estoy muy contento – confesó el menor, Yunho se incorporó un poco, dejando de abrazar a Changmin y mirándolo fijamente se acomodó en el respaldo de la cama.

- ¿Por qué? – preguntó inocentemente.

- Tuve mucho tiempo para meditar sobre nosotros, mis sentimientos por ti también y descubrí muchas cosas – contestó desenfadadamente, haciéndose después el cabello hacia atrás.

- ¿Y qué pensaste de mí? – cuestionó con interés, Changmin sonrió y negó varias veces con la cabeza, colocándose el dedo índice sobre los labios.

- Es un secreto entre yo y mi yo interior – contestó con un tono un poco burlón, acerándose después nuevamente a Yunho, besándolo en los labios – Pero quiero que sepas que no volveré a ponerme barreras – explicó con convicción aunque Yunho no había entendido nada y se le notaba en el gesto, Changmin se da cuenta y sonríe – Sé que no entiendes pero así es mejor – dicho eso se acurrucó de nuevo en brazos del mayor, depositando un beso en el pecho de Yunho antes de apoyar su cabeza, cerrando los ojos.

- Descansa Changminnie – sonriendo besó la cabeza del menor, quitándole después unos mechones de cabello que se pegaban a su frente.

Un par de horas después abrió los ojos, a su lado ya no estaba el tibio cuerpo de Changmin, se talló los ojos un par de veces y miró abajo, su cuerpo de la cintura hacia abajo estaba cubierto con una sábana, pero él seguía desnudo. Se puso de pie y se acercó al clóset, sacó ropa interior y una camisa simple, al salir de la habitación se dirigió a la cocina, ahí estaba el hombre que le hacía perder la cabeza, quien al escuchar los sigilosos pasos volteó a verlo.

- ¿Descansaste bien? – preguntó con una sonrisa, Yunho le correspondió.

- Bastante – respondió relajado.

- Que bien – dejando de sonreír volvió a poner atención a lo que hacía anteriormente, se preparaba un poco de fruta.

- Te ves tan sexy en la cocina – comentó con morbo, acercándose al menor por la espalda, abrazándolo por la cintura.

- ¿Solo en la cocina? Siempre me veo sexy ¿no? – preguntó orgulloso, partiendo una fresa en dos partes.

- Mmm no siempre, cuando recién despiertas tienes baba en la comisura de los labios y si pasaste mala noche tus ojos tienen legañas, si tienes más de 1 día sin bañarte tu cabello es demasiado grasoso y… - antes que pudiera continuar, Changmin ensartó una fresa completa en la boca del mayor.

- ¡Y tú te ves sexy solo cuando te callas! – gritó fingiendo estar molesto, dejando de partir fruta y cruzándose de brazos.

- Pefo Chanmim, yo mo fengo… - comenzó a hablar mientras masticaba.

- ¡Primero traga eso! – le volvió a gritar, dándole un codazo, Yunho obedeció.

- Sabes mi amor que eres el más sexy del mundo, me encanta todo de ti, también tus babas y tu caspa – halagó para compensar sus comentarios anteriores, regalando después un beso en el cuello del menor, Changmin sonrió.

- Te perdono, pero deberás lavar el baño las veces que me tocan también – reprendió sonriendo malvadamente, Yunho hizo puchero.

- Me gustaba más el Changmin de hace rato que me dijo Te Amo muchas veces – comentó con falsa indignación, el menor se soltó del abrazo y se giró, mirándolo a los ojos.

- No lo diré siempre que quieras, y distribúyelos bien que no te diré “eso” más de 5 veces al mes – contestó dignamente, Yunho enarcó una ceja.

- No seas malo Changmin – volvió hacer puchero, mirándolo con ojos de perrito abandonado a lo que el menor no se pudo resistir, así que con los brazos se colgó al cuello de su novio.

- Es mentira, te lo diré cuando realmente lo sienta, solo jugaba con tus sentimientos – confesó con sonrisa malvada, regalándole un beso después a Yunho.

- Idiota – expresó el otro también con una sonrisa, Changmin se sorprendió.

- ¿Ahora serás tú el de los insultos? – preguntó interesado, pegándose un poco más al cuerpo de su novio.

- Si – respondió travieso.

- Entonces seré yo el de las vulgaridades – contestó triunfante, Yunho sonrió ampliamente, colocando sus brazos alrededor de la cintura de su amante.

- ¿Ah si? –

- Si… Vamos a la recámara para que me la metas como a mi me gusta – dijo sin inhibiciones, Yunho se sorprendió pero sonrió, que bien había aprendido Changmin.

- Depravado – respondió contento y entonces volvieron a fundirse en un beso, sus bocas unidas nuevamente, sus cuerpos tan cerca uno del otro que casi podían fundirse en uno solo. Ese día habían aprendido a entenderse completamente, quizás en el futuro tendrían otras diferencias, pero sabían que nada podría separarlos fácilmente, porque durante años habían aprendido a respetarse como artistas, a quererse como amigos, a cuidarse como familia y a amarse como amantes, aún con sus diferencias en la cama… o fuera de ella.

FIN

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