10 años - Cap. 10

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“Por siempre TVXQ” - Primera parte
(2013)


El 15 de enero Changmin recibió un premio en representación de TVXQ en los Asia Star Award, Yunho se encontraba ocupado en asuntos individuales y no había podido asistir, desde el año pasado comenzaban a tener más actividades en solitario y su tiempo juntos se estaba reduciendo, aunque aún se mantenían en contacto la mayor parte de tiempo, se mandaban mensajes o se llamaban por teléfono, ninguno hablaba sobre el tema, pero se extrañaban, su amistad se había unificado aún más después de la gira Tone y su relación “especial” mucho más, quizás aún existía la incomodidad de algunas situaciones, pero después de lo vivido en Jeju no podían negar que había un deseo oculto entre ellos, algo más allá de los sentimientos, aunque ninguno se imaginaba en una situación sumisa ante el otro, no había hecho más innegable que el de aquel deseo mutuo, tarde o temprano algo más sucedería y eso los tenía a la expectativa, aunque no fuera un tema entre ambos no podía faltar en sus mentes cada vez que la cercanía los ponía en aquella perspectiva, era extraño, si años atrás alguien les hubiese dicho que se encontrarían en aquella situación quizás se habrían burlado, Yunho se habría esperanzado, pero sin duda Changmin se habría indignado, para ellos la vida dio muchas vueltas en los últimos años

Al día siguiente, luego de cierta llamada Changmin se escabulló del ojo de sus seguidoras para encontrarse con Yunho en su departamento, esa noche se estrenaría el primer episodio de Queen of Ambition donde saldría Yunho, ya que en el primer episodio no salió su personaje. El mayor invitó a Changmin para que lo vieran juntos, ya que ese día hubo espacio en su agenda para poder verse, el día 17 Changmin asistiría a la conferencia del programa donde aparecería como MC por primera vez, sabían que esa clase de oportunidades debían de aprovecharlas.


Al abrir la puerta se encontró con un Changmin vestido con ropa casual y usando lentes obscuros a pesar de ser prácticamente de noche, sobre la ropa una amplia chaqueta que le cubría, Yunho sonrió al verle, llamaba más la atención así que si solamente fuera él mismo. El mayor se quitó de la puerta y dio paso a que su compañero entrara, en cuanto lo hizo Changmin suspiró aliviado, se quitó la enorme chaqueta y los lentes, pronto Yunho se acercó y los agarró para ponerlos en otro lugar, mientras Changmin se quitaba los zapatos


-       ¿Qué tal todo afuera? – preguntó con una sonrisa burlona, Changmin se dio un pequeño masaje en el cuello antes de responder


-       Fatal, son difíciles de esquivar – respondió con fastidio, su amigo regresó a donde estaba él


-       Lo sé, que bueno que llegaste bien Changdola – comentó con otra sonrisa, acercándose más al menor le dio un beso fugaz en los labios, Changmin lo miró de forma incómoda y tan solo sonrió por compromiso, no se esperaba aquel beso, Yunho entendió la situación y de forma incómoda se rascó la nuca, riendo con nerviosismo – Perdón, yo siempre asumo que está bien hacer cosas así, pero… - quiso excusarse, sin embargo antes que pudiera terminar de decirlo Changmin le interrumpió, acercándose a él le robó también un beso, un tanto brusco, pero al fin y al cabo un beso, al separarse evitó mirarlo a los ojos


-       Ya cállate – dijo de forma suave – Espero hayas hecho algo de cenar para mí – desvió el tema y luego se apartó de Yunho y caminó a donde estaba la cocina, sin ver la sonrisa tonta de Yunho mientras le observaba


-       Claro, no te invitaría si no tuviera algo para darte –


-       Creí que vendrían más personas – comentó al acercarse a la estufa y comprobar que Yunho había preparado algo


-       ¿Ah sí? ¿De otra forma no habrías venido? No es la primera vez que estamos solos aquí – cuestionó con un dejo de malicia, acercándose de nuevo a Changmin, el más alto percibió el peligro en ello y se apartó discretamente antes que pudiera tocarlo


-       Ya casi empieza ¿no? ¿Cenaremos después? ¿Preparaste algún entremés? – cuestionó tratando de disimular, Yunho supo que lo estaba evadiendo, no le sorprendía, siempre era así, pero él moría por tocarlo, darle besos, quizás estaba yendo demasiado rápido


-       No, pensaba que cenáramos frente al televisor – respondió un poco triste


-       Si se nos cae algo se manchará el sillón – rebatió el menor, mirando por fin a Yunho


-       Tranquilo, ya no es nuestra casa ¿recuerdas? No me importa si se ensucia mi sillón – explicó con seriedad


-       Está bien, no te enojes – contestó con simpleza


-       Perdóname – dijo enseguida, no quería comenzar con Changmin una de sus típicas discusiones al estilo de un matrimonio consolidado


-       ¿Por qué siempre terminas disculpándote tú? – cuestionó enseguida, evitando las ganas de reír, mirándolo con la misma burla


-       Porque nunca sé cuándo terminarás enojándote de verdad – expuso con menos seriedad, ambos mirándose fijamente a los ojos


-       No me estoy enojando, es tu casa, mantenla lo más sucia que quieras – se defendió enseguida, ninguno había querido que comenzara la cansina discusión de siempre, pero no importaba si ya no vivían juntos, siempre terminaban comportándose como un matrimonio


-       ¿Sucia? ¿Crees que está sucia en éste momento? – preguntó ofendido, señalando los alrededores, Changmin sonrió con media mueca y se acercó a uno de los cuadros que Yunho tenía colgado en la sala-comedor, lo levantó un poco y debajo había polvo pegado, era obvio que Yunho había limpiado con algo húmedo y lleno de polvo, dejando aquella mancha de suciedad, el mayor abre ampliamente los ojos, asombrado de la habilidad del menor para encontrar manchas inútiles


-       ¿Esto llamas limpieza impecable? – preguntó con labia


-       ¡Imposible! ¿Cómo haces eso? ¿eres adivino? – indignado y sorprendido se acerca al cuadro y lo mira, luego mira a Changmin


-       Tonto, siempre hacías lo mismo cuando vivíamos juntos, solo supuse que aún no aprendías a limpiar adecuadamente – explicó con orgullo, Yunho lo miró con un gesto de hastío aunque solo estaba fingiendo, pero si estaba sorprendido, Changmin lo conocía mejor que nadie y eso daba miedo, aunque también le daba gusto


-       Eres sorprendente Changdola – dijo con voz de niño mimado mientras el más alto estaba rebosante de orgullo – Pero la casa está limpia, traté de dejarla lo mejor posible, para cuando llegaras te sintieras a gusto – confesó sin vergüenza, aunque Changmin sí se sintió avergonzado


-       Ya, no hagas dramas… que hablando de drama el tuyo ya comenzó – completó cuando al sacar su celular vio la hora


-       Es verdad, ve a sentarte, yo llevo la cena – indicó


-       ¿Cómo crees? Te ayudaré –


-       No, eres mi invitado, además quiero que veas el drama, siéntate – volvió a indicar con amabilidad, Changmin lo miró unos instantes antes de hacerle caso por fin, entonces se alejó de ahí y fue a la habitación de Yunho, ahí tenía su televisión. Al entrar el menor comprobó que todo estaba demasiado ordenado para ser Yunho, se conmovió de aquello pero no quiso ver más a fondo, se acercó a donde estaba el control remoto y se sentó en el sillón que Yunho tenía cerca de la amplia pantalla de televisión y la prendió, el drama ya había comenzado, Yunho no estaba en escena en ese momento. - ¿Ya salí? – preguntó Yunho cuando entró a la habitación, Changmin negó con la cabeza sin dejar de mirar la pantalla, entonces el mayor dejó la mesita con varios platos y los cubiertos, luego volvió a salir. Momentos después aparece por fin en escena mientras él no está, al verlo Changmin sonríe, su amigo vestía un uniforme de Hockey y le sentaba bastante bien, no supo cuánto tiempo duró viéndolo tan fijamente con aquella sonrisa, pero Yunho lo encontró así, mirando fijamente la pantalla, ni siquiera había tocado su comida - ¿Me veo guapo? – le interrumpió sin miramientos, Changmin se vio descubierto y se sonrojó ligeramente, luego raspó su garganta para disimular


-       Te ves bien – confesó avergonzado, Yunho sonrió contento, sentándose enseguida junto a él, en una mano traía una lata de cerveza y en la otra una jarra de agua y un vaso, entregando después la lata a Changmin y depositando lo demás sobre la mesa servidora - ¿No vas a tomar? –


-       No, hoy no –


-       ¿No tendrás aún esa idea tonta de ponerte a dieta o sí? – preguntó incrédulo, Yunho estaba bien, tenía buen cuerpo ¿Por qué ponerse a dieta? El aludido se rio algo incómodo


-       No algo así, quizás en un futuro – confesó


-       No seas ridículo, tu cuerpo está bastante bien, así me gusta – declaró sin pensar en consecuencias, pero Yunho escuchó lo que quiso escuchar, así que sonrió enseguida, haciendo que Changmin se diera cuenta – No pienses tonterías hyung – dijo avergonzado, Yunho se comenzó a reír divertido


-       Solo me dices hyung cuando quieres regañarme o estás avergonzado – puntualizó contento – Me agrada, dilo más seguido – pidió con mirada insistente


-       No alucines y ya déjame poner atención al drama – regañó para cambiar de nuevo el tema, Yunho ya no dijo nada y ambos comenzaron a comer mientras veían el drama, en completo silencio, Yunho miraba de vez en cuando a Changmin, se veía tan concentrado que no quería interrumpir, amaba verlo así, tan concentrado, sonriendo casi imperceptiblemente cada vez que él salía, pensaba en lo lindo que se veía mirándolo. Casi a punto de finalizar el capítulo Yunho se levanta al baño, Changmin se siente más relajado sin Yunho a un lado y se acomoda más cómodamente en el sillón, cierra unos instantes los ojos y sin darse cuenta se queda dormido, no solía hacerlo, quien se dormía repentinamente solía ser Yunho, pero estaba cansado y al día siguiente tenía una conferencia de prensa por la tarde, casi de noche


-       Changmin estaba pensando… - comenzó a hablar Yunho mientras iba entrando a la habitación, pero al notar dormido a Changmin se calla – Se durmió – dijo con ternura y sonrió, se acercó enseguida al sillón y quita todo lo que estaba cercano, luego se retira al clóset para sacar una sábana y se la coloca encima al acercarse de nuevo – Descansa – de nuevo lo miró con ternura y le acarició levemente los cabellos, pero en ese momento se despierta súbitamente, encontrándose a Yunho muy cerca y con la mano hacia él, eso lo sobresaltó aún más


-       ¿Qué haces? – pregunta confundido, sintiendo que la luz le molesta en los ojos


-       Solo te estaba tapando, relájate – se apresuró en decir, quería reír, se veía muy mono con esa cara de confundido y adormilado


-       ¿Qué hora es? –


-       No has dormido ni 5 minutos – se burló rápidamente


-       Creo que me iré ya –


-       Quédate a dormir – propuso rápidamente antes de que se pusiera de pie


-       No puedo hoy, mañana tengo la conferencia – se excusó


-       Vamos, es casi en la noche, te vas temprano si quieres – trató de convencerlo, Changmin lo mira incrédulo ¿no serían otras las intenciones de Yunho?


-       Mi ropa… -


-       Tienes ropa aquí, yo también tengo en tu casa, ni que no supieras – se burló enseguida, ellos ni siquiera parecía que vivieran solos


-       Mmh no sé –


-       Changdolaaa – canturreó con voz infantil, el aludido sonrió y luego movió la cabeza hacia los lados como gesto de resignación


-       Está bien, tú ganas, me quedo – confirmó sin gesto de molestia, luego se quitó la sábana de encima y se puso de pie


-       Muy bien, ya sabes dónde tienes tus cosas – indicó tranquilamente, Changmin asintió y salió enseguida de la habitación, Yunho sonrió ampliamente, le daba gusto cuando Changmin se quedaba a dormir en su casa, también le gustaba dormir en casa de él pero eso no era tan frecuente. Al cabo de unos momentos Changmin regresó, Yunho se estaba terminando de cambiar


-       Perdón – se disculpó al verlo sin camisa, no es que no conociera perfectamente su cuerpo, incluso sin ninguna clase de ropa, pero había entrado sin pedir permiso


-       Está bien, ya terminé – explicó - ¿Qué pasa? Creí que dormirías de una vez –


-       Se me fue el sueño ¿puedo ver la televisión? – pidió como si fuera un pequeño, Yunho sonrió


-       Claro que sí, siéntate – indicó el lugar donde estaba el sillón, pero Changmin caminó hacia la cama, volteando a ver a Yunho después


-       Mejor acá, por si me quedo dormido –


-       Claro – sin pereza no tardó en acceder, él no propuso que vieran el drama en la cama porque estaba seguro que Changmin diría que no. El menor desacomoda la cama y se mete bajo las sábanas, casi al extremo del mueble, minutos después Yunho hace lo mismo después de apagar la luz, acomodándose al lado izquierdo de su compañero; en la TV daban un programa de comedia que los tenía bastante entretenidos, tanto que el menor no se dio cuenta en que momento Yunho llegó hasta él, el mayor lo había hecho poco a poco para que no se diera cuenta, hasta que el programa acabó Changmin lo notó, su compañero no dudó en pasarle un brazo por los hombros, el más alto se quedó quieto completamente


-       Yunho… - dijo al cabo de unos momentos, aún sin apartarse


-       ¿Te acuerdas? Veíamos la televisión así – comentó emocionado, hace mucho que Changmin no le permitía estar así de cerca


-       Me acuerdo, pero fue hace tiempo, y no estábamos solos, estaban ellos, además estamos en una cama, es extraño – comentó avergonzado, ahora quiso apartarse pero Yunho lo atrajo un poco más hacia él


-       No te alejes ¿sí? Me gusta de ésta manera – pidió sin vergüenza, sin mirarlo, ambos miraban fijamente la pantalla, el aludido no comentó nada al respecto, tan solo lo dejó permanecer así y durante varios minutos estuvieron en silencio, sentados juntos en la cama, mirando el televisor


-       Yunho ya… - incómodo más que avergonzado mueve sus hombros para que Yunho lo suelte, enseguida lo hace sin decir nada, pero cuando Changmin quiere alejarse de él le sujeta la mejilla derecha con su mano izquierda y le hace voltear, dándole un beso en los labios, pero el menor se aleja enseguida, empujándolo, sin decirse nada se miran a los ojos, Yunho no se rinde y de nuevo se acerca, ésta vez usando sus dos manos sujeta el rostro de Changmin y lo besa, el menor le sujeta los brazos con fuerza y los aleja por fin, no vuelven a decir nada, el más alto lo mira a los ojos y antes que Yunho le tome la delantera él sujeta la barbilla del mayor con  su mano derecha y aprieta con fuerza, acercándose él al mismo tiempo que lo jala, robándole un beso rudo, casi pegándole los labios contra los dientes, el mayor no terminaba de entender porque siempre que el menor lo besaba a él tenía que ser tan rudo, pero en ese momento no le importó, Yunho corresponde al beso y conforme se profundiza Changmin le suelta la barbilla, dirigiendo esa mano hacia el hombro de Yunho, lo acaricia y sube la mano por el cuello, sujetándole después la cara, dejan de besarse unos momentos y Changmin le acaricia bruscamente los labios con el pulgar, permaneciendo sus narices juntas, luego vuelve a atacarle los labios en un beso salvaje, Yunho no quería excitarse pero esa forma de besar que tenía Changmin hacia él podía más que cualquier cosa


-       Espera… - quiso detenerlo ésta vez Yunho, pero no se lo permitió, Changmin quería más y sus labios se estaban dando gusto hasta que faltó el aire, se separaron, aún estaban uno junto al otro, jadeando, con los ojos cerrados, el primero en abrirlos es Changmin, avergonzándose al notar que Yunho tenía los labios más rojos de lo normal, se notaba a pesar de que la única luz era la de la televisión - ¿Por qué? Siempre me besas así… - preguntó confundido, ahora se miraban


-       No lo soporto – confesó sin vergüenza, pero Yunho no entendió de qué hablaba


-       ¿Qué no soportas? –


-       Que me trates así, como mujer – explicó ligeramente, Yunho se sorprendió de aquella afirmación


-       ¿Te trato como mujer? ¿Por qué lo dices? –


-       Me tratas con delicadeza, los dos somos hombres, no soy tu mujer, ya entiéndelo – regañó sin miramientos, sorprendiéndolo de nuevo


-       Eso no es verdad –


-       ¿Por qué me besas así entonces? Estamos solos y me saludas como si fuera tu esposa, luego me besas como si fuera una mujer – afirmó confiadamente, pero para Yunho eso no tenía sentido


-       ¿Según tu lógica porque somos hombres debemos besarnos rudo? No seas sexista – se defendió rápidamente


-       No, según mi lógica porque somos hombres simplemente no deberíamos estar besándonos – explicó al fin, Yunho entendió entonces, quizás Changmin aún seguía confundido, con tantas situaciones íntimas entre los dos era raro que dijera esa clase de cosas. Yunho muestra media sonrisa y suspira


-       Todo éste tiempo y yo creí que ya estábamos en el mismo canal – sonrió con pesadumbre


-       No se trata de eso Yunho, eres tú quien aún no comprende que no somos pareja – contestó también con tristeza


-       ¿Yo dije alguna vez que lo éramos? –


-       No, pero me tratas así, y no soy tu novia, no soy tu mujer ¿de acuerdo? – aclaró enseguida, casi indignado – Hora de dormir, buenas noches – terminó su explicación sin esperar respuesta de Yunho, pero contrario a lo que el mayor pensó, Changmin no se fue a la otra habitación, se acostó ahí, en su cama, dándole la espalda, Yunho lo miró mientras pensaba en esas palabras, quizás era cierto, estaba tratando a Changmin como su pareja, no como lo acordaron hace tiempo, solo dos amigos que ocasionalmente se besan y se dan consuelo cuando no hay más, el problema era que Yunho estaba enamorado y obviamente Changmin no. El mayor no tuvo más remedio que acostarse también, apagó la televisión y se apartó más del menor, no dejaba de pensar en las palabras que le había dicho, ahora estaba confundido ¿es que acaso Changmin estaba accediendo a esa clase de relación solo para no despreciarlo? ¿para estar bien con él? Quizás se estaba sintiendo forzado, la idea lo aterró, si eso era así muy probablemente su compañero terminaría odiándolo y él no quería eso, estaba dispuesto a sacrificar esa relación que poner en riesgo su amistad, ante todo era lo más importante para él


-       Changmin ¿estás dormido? – preguntó de pronto al cabo de unos momentos, con los ojos abiertos entre la oscuridad, el aludido tardó unos momentos en responder


-       No ¿Qué pasa? – él tampoco dejaba de pensar en lo que le había dicho a Yunho, quizás como siempre estaba exagerando, pero a veces lo que podía llegar a sentir le asustaba ¿Cómo fingir durante más tiempo que cada vez que Yunho lo besaba sentía algo especial? Que cuando estaban tan cerca uno del otro su estómago cosquilleaba y le hacía sentirse otra persona completamente diferente, para Changmin era mucho mejor tratar de guardar distancia, tratar de no pensar en esas cosas, que en su mente solo viajara la idea de que aquello era solamente por pasar el rato, porque Yunho era su amigo y sabía que buscar algo más arruinaría su amistad, preferible no hacer caso a sus cada vez más extraños deseos


-       Es inútil que lo diga porque siempre acaba igual, pero es mejor detenernos ahora ¿no crees? – propuso al fin luego de haberlo pensado mucho, al escuchar aquellas palabras Changmin sintió un nudo en la garganta, no esperaba que fuera Yunho a tomar aquella iniciativa, además quizás era cierto, aunque lo dijeran, aunque lo decidieran así no era la primera vez, siempre volvían a lo mismo, desde aquella noche en el viejo departamento lo que había comenzado entre ellos, como fuera que lo llamaran, seguiría ocurriendo, no importaba lo mal que estuviera, no importaba lo incómodo que resultaba volver a comenzar, siempre volvían a lo mismo


-       Sí, es mejor – confirmó el menor sin pensarlo, porque si dejaba que su mente y su corazón comenzaran a pensar conjuntamente sabía que terminaría rechazando aquella propuesta, porque era obvio que quería continuar, que la cercanía y los besos de Yunho le gustaban mucho más de lo que quería o debía admitir


-       Perdóname si alguna vez te hice sentir que yo te quería como mi mujer, por favor – se disculpó francamente, Changmin sonrió agradecido


-       Te perdono hyung – dijo de forma suave y se levantó un poco, Yunho sintió movimiento en la cama y se giró, quedando su espalda sobre el colchón, después sintió los labios de Changmin sobre los suyos, más una caricia que un beso, no le sorprendió, simplemente dejó que solo fuera el menor quien lo tocara así, luego se apartó, sin decir nada, dejándolo pensativo ¿Qué significaba para Changmin aquel suave pero hermoso beso? No quiso preguntar, no quería arruinar aquel extraño final a su extraña relación

Al día siguiente por la mañana Changmin partió de casa de Yunho, por la noche tendría su conferencia de prensa por “Moonlight Prince”, el programa donde sería MC por primera vez, estaba emocionado y a la vez nervioso, nunca antes se imaginó conduciendo un programa como miembro regular, había aparecido en varios donde tuvo que interactuar mucho, pero jamás con una responsabilidad tan grande, Yunho sabía lo que eso representaba para el menor y le había dado mucho ánimo.


Aquella mañana se despidieron con un abrazo, al verse a los ojos supieron que no había cabida para un beso, aquello se había terminado, aunque ambos estaban a la expectativa de cuánto duraría ésta vez, porque el final inacabable de su relación especial siempre tenía un nuevo comienzo…


Días después, el 24 de febrero por fin tuvieron actividades juntos, aquella tarde asistieron al Greeting Day de una conocida marca de cosméticos de la cuál eran la imagen de campaña, como siempre era gratificante hacer cosas juntos, pero lamentablemente aquello no duró mucho y luego tuvieron que volver al edificio de la SM, recibirían parte de su nueva agenda y ese día se despedirían, de nuevo concentrándose en actividades en solitario, Changmin con su programa y Yunho con su drama, aunque sabían que en abril comenzaba su segunda gira por Japón y que se verían más seguido no podían evitar ese sentimiento de nostalgia por los días presentes de poca actividad juntos. Al terminar sus asuntos en la empresa se topan con algunas de las chicas de F(x), a mediados de año el grupo haría su regreso y se encontraban preparándose, el disco estaba siendo pre grabado aún; las chicas se detienen a saludar a TVXQ, solían llevarse bien unos con otros


-       Preparándose mucho ¿verdad? – animó pronto Yunho, mientras Changmin sonreía y las observaba – Deben esforzarse cada vez más –


-       Sí, muchas gracias Yunho oppa – contestó con una gran sonrisa Sulli mientras Luna y Victoria asentían, siempre era emocionante recibir palabras de aliento de sus superiores


-       Ahora debemos irnos, también nos esforzaremos mucho para ser un buen ejemplo a ustedes – sonrió fraternalmente como solo él podía hacerlo, Changmin lo miró de reojo y sonrió, le gustaba escuchar a su compañero cuando hablaba con los menores, siempre tan cordialmente, tratando de dar consejos, él mismo lo había experimentado, desde que se habían conocido, mucho antes de saber que formarían parte de TVXQ había escuchado las palabras de Yunho, quizás algo duras para haber sido dos completos desconocidos en aquel entonces, pero siempre bien intencionadas, ese era Yunho y estaba orgulloso


-       Mucha suerte – dijeron casi al unísono las tres chicas e hicieron una reverencia, Changmin y Yunho se despidieron igual y se alejaron hacia la salida, había fans afuera, como siempre, el menor se detuvo de imprevisto y Yunho se detuvo después


-       ¿Qué pasa? –


-       Olvidé algo, me regresaré – informó tras comprobar dentro de su mochila


-       Está bien, yo debo irme, te veo después –


-       Sí, adiós – lo miró fugazmente y se alejó ¿Qué clase de despedida tan seca fue esa? Yunho lo miró con un poco de desconfianza pero no tomó mucha importancia y se fue por fin


-       Perdón, no quería mentirte – pensó Changmin mientras caminaba por los pasillos, al llegar a la sala de descanso entra y se sienta, como si esperara a alguien, al cabo de media hora la puerta se abre y por ella entra Victoria, al comprobar que está Changmin sonríe ampliamente


-       Lo siento, creí que ya no tardábamos nada –


-       Está bien, me entretenía con el celular – contestó enseguida, mostrándole la pantalla del celular a la chica, sonriéndole después


-       Menos mal ¿nos vamos? –


-       Sí –


-       Vamos – sonriendo emocionada camina de nuevo a la puerta, Changmin se apresura para sostenerla y abrirla más para que pase – Gracias – él era muy caballeroso con ella, a pesar de ser buenos amigos siempre había un dejo de cordialidad entre los dos, Changmin la mira caminar frente a él y suspira, estaba nervioso, días atrás Victoria lo había invitado a ir a su departamento, le prometió una cena especial, aunque no era precisamente para festejar el nuevo año lunar, la integrante de F(x) quería hablar con él, era importante según había dicho, para Changmin eso era un augurio de que iba a declararse, estaba casi seguro, lo había hablado con Kyuhyun y él concordaba con eso, haciéndole saber que le envidiaba, Victoria era una chica muy reservada con los hombres, pero al mismo tiempo muy codiciada por ellos, no solo era bonita y talentosa, sino también muy agradable, si las sospechas de Changmin eran ciertas no estaba dispuesto a decirle que no, le gustaba mucho, sin duda. Para no ser vistos por las fans salen a tiempos distintos y en un principio se van por caminos diferentes hasta reencontrarse más adelante, habiéndolas perdido de vista, el departamento de la chica no se encontraba muy lejos por lo que no tardan en llegar, al entrar Changmin comprueba que están solos y eso lo pone aún más nervioso


-       Es muy lindo – comentó Changmin al ver a simple vista el lugar, Victoria sonríe complacida


-       Gracias, trato de que luzca bien –


-       Se nota que es el departamento de una chica – volvió a halagar, casi haciéndola ruborizar


-       No me dirás que oppa es un desordenado porque no lo creeré – contestó divertida


-       No tanto así, pero se notan las diferencias – completó sintiéndose menos incómodo


-       ¿Por qué no te pones cómodo? Prepararé la cena – pidió con su voz suave, Changmin sintió que las piernas le flaqueaban, si ese “ponte cómodo” era igual al “ponte cómodo” que él estaba pensando entonces aquella era su gran noche, después de tanto tiempo, claro que estaba nervioso, aunque pensándolo bien, Victoria no parecía ser de esas mujeres fáciles, quizás se estaba anticipando y él era el único creyendo que ese “ponte cómodo” se escuchaba tan morboso como creía que se escuchaba


-       Eeh sí – respondió sin poder decir más, la integrante de F(x) sonríe lindamente y enseguida se da media vuelta, entrando a la cocina, Changmin se lleva una mano al pecho y sonríe entusiasmado – Tranquilo Changmin, que no note que estás ansioso – pensó con intranquilidad, hace mucho no estaba solo con una chica en un lugar tan íntimo, fijó su vista por todos lados buscando donde sentarse, la sala era amplia y camina hacia allá, sentándose tiesamente en el sillón, luego recordó lo de ponerse cómodo y trató de relajarse, apoyando la espalda desenfadadamente sobre el respaldo del sillón, pero no podía evitar los nervios.


El tiempo pasó y Victoria no salía de la cocina, Changmin no tenía idea de qué estaba preparando pero comenzaba a oler muy delicioso, el olor comienza a arrullarle y se queda dormido casi al instante; no supo el tiempo que pasó entre eso y cuando sintió a alguien cerca de él, su rodilla izquierda se movió ligeramente al compás de una conocida voz, entonces abrió los ojos, llevándose una gran sorpresa al ver a Victoria frente a él de cuclillas, lo miraba fijamente mientras con su mano derecha mecía delicadamente su pierna, la imagen de ella casi arrodillada frente a él y mirándole tan cerca, sintiendo su mano sobre su rodilla lo hicieron ruborizar, por alguna razón le pareció demasiado erótico y asustado se exaltó, por reflejo intentó ponerse de pie pero eso hizo a Victoria perder el equilibrio y caer sentada en el suelo, con ambas manos apoyándose hacia atrás para no caer de espaldas, Changmin no logró ponerse de pie y solamente se avergonzó más, rápidamente se puso de pie luego y ayudó a su amiga a levantarse


– Perdón, perdón – no sabía cómo disculparse - ¿Te has hecho daño? Perdóname – repetía una y otra vez, su rostro estaba por completo sonrojado


-       Estoy bien – contestó también avergonzada – Perdóname a mí, no debí asustarte – se disculpó también, ninguno se dio cuenta en ese momento de lo cerca que estaban uno del otro hasta que Changmin se movió un poco y sintió los senos de la chica contra su pecho, entonces se apartó rápidamente


-       Perdón, yo no quise… lo siento – haciendo varias reverencias intentaba disculparse, Victoria tan solo se sonrojó y meneó la cabeza sutilmente hacia los lados


-       No te preocupes oppa – sonrió ligeramente mientras se llevaba con discreción los brazos al pecho en forma de cruz, retirándose a la cocina. Changmin se pegó con la palma de la mano sobre la frente, seguía avergonzado


-       Creerá que soy un pervertido y aprovechado, espero no se haya asustado – pensó con molestia hacia él mismo, si esperaba que algo bueno sucediera con la chica quizás se estaba equivocando. Al poco tiempo Victoria sale de nuevo de la cocina, comenzando a poner los complementos de la cena sobre la mesa, Changmin la observaba de reojo, aún se sentía avergonzado aunque ella parecía más normal, canturreaba una canción mientras terminaba de poner la mesa, luego miró hacia su invitado, sonriéndole


-       Ven a sentarte – le pidió amablemente, Changmin volteó a verla y asintió, luego ella se retiró de nuevo a la cocina y el caminó a la mesa, sentándose como se lo indicaron, segundos después ella regresó con la cena, colocando primero las porciones para Changmin, él mira lo que le han servido y sonríe, se veía delicioso y olía similar – Sopa de ternera y rábanos fritos, espero que te guste – le indicó con una gran sonrisa, Changmin voltea a verla y sonríe feliz


-       Se ve delicioso –


-       Gracias – emocionada le sonríe y se retira por su porción, Changmin la espera para comenzar a comer, cuando ella regresa se vuelve a poner nervioso, hace mucho tiempo que no cenaba algo preparado por una chica, era como sentir mariposas en el estómago, si Victoria quería impresionarlo para salir con él lo estaba logrando – Entonces que aproveche – indicó al fin para alegría de Changmin


-       Buen provecho – dijo con voz apresurada, se moría por comer de esa sopa de ternera. Al primer bocado se da cuenta que definitivamente no solo olía y se veía bien, aquello que Victoria había cocinado sabía delicioso, Victoria lo nota en sus gestos aprobatorios y sonríe contenta


-       ¿Te gusta? –


-       Está delicioso, te felicito – contestó sinceramente


-       Gracias – sonrió contenta – Tomaré una foto – estando frente a él saca su celular y enfoca su comida desde arriba, si Changmin salía en la foto definitivamente se metería en problemas, por eso la toma desde ese ángulo


-       ¿La subirás? – preguntó él con preocupación – No salgo ¿verdad? –


-       Claro que no sales oppa, solo es la comida – respondió convencida, entonces subió la foto a su Weibo con un texto simple y luego dejó el celular sobre la mesa, volviendo ambos a comer hasta que terminan, Changmin estaba satisfecho, había extrañado el buen sazón de la comida casera de una mujer – Veré que comentarios tengo – informó emocionada, Changmin la observó fijamente, entre más la observaba más linda le parecía, solo esperaba el momento en que ella se declarara para poderla besar… ¿besarla? Se sonrojó solo de pensar y su mirada se fijó en aquellos labios sonrientes, pero de repente su sonrisa se borró y miraba preocupada el celular


-       ¿Qué sucede? –


-       Changmin oppa… - comentó con susto – Tus fans me dan miedo – confesó de repente, se levantó y le enseñó los comentarios, de repente la red social estaba lleno de fotos, comentarios e insinuaciones, alguien había detectado el reflejo de Changmin en la cuchara de Victoria, algo que solamente podía ver un buen observador o un fan muy loco - ¿Qué hago?


-       Borra tu publicación – sugirió pronto él


-       Creen que estamos saliendo – dijo con preocupación – Perdóname, debí haberlo notado –


-       ¿Quién podría darse cuenta? Es muy raro que lo hayan notado, no te preocupes – animó enseguida, la chica se veía muy afligida


-       Llamaré a mi manager – informó enseguida y se levantó de la mesa, alejándose de ahí, Changmin suspiró con inquietud, estaba acostumbrado a los escándalos, pero era obvio que ella no ¿estaba entonces preparada para una relación real con él?... – Ya lo llamé, comunicarán que no estamos solos, le dije que no somos pareja – dijo al volver, aunque se veía más relajada aún estaba nerviosa, nunca le había sucedido algo así


-       Que bien – contestó también tranquilo


-       Que locura sería ¿no? tú y yo saliendo… – comentó con tono divertido, comenzando a juntar las cosas de la mesa, sus palabras confundieron a Changmin ¿Para Victoria era loco que salieran? Entonces ¿no era para eso que lo llamó? Porque aquel error con la foto pudo haber sido un buen pretexto para informar que estaban saliendo si ella pensaba declararse, pero ahora no estaba seguro de ello, ya no creía que Victoria quería declarársele - ¿Quieres té o un café? – preguntó al terminar de recoger, Changmin se levantó de la mesa, estaba muy serio y ella lo notó


-       Café está bien – respondió enseguida y se fue hacia la sala, Victoria se retiró a la cocina – Ahora entiendo menos ¿Por qué me invitó a cenar? – se preguntó extrañado - ¿O es que quiere una relación libre conmigo?... No, ella no parece ese tipo de mujer – se regañó incómodo, sus conclusiones siempre terminaban en algo con ella, quizás después de todo sí era un depravado


-       Me alegra que se haya aclarado todo – comentó ella al volver con la charola donde portaba los cafés, dejó las tazas sobre la mesa de la sala y se sentó junto a Changmin, no demasiado cerca


-       Victoria ¿puedo hacerte una pregunta? – inquirió mientras ponía un poco de azúcar a su café


-       Claro, dime – contestó tranquilamente


-       ¿Por qué me invitaste a cenar? Digo, nosotros solos – cuestionó sin nerviosismo, era hora de aclarar todo, ella sonrió con timidez y lo miró de reojo


-       Pensarás que soy una atrevida, que vergüenza – contestó casi con inocencia, luego se giró un poco hacia Changmin quien daba un sorbo a su café y lo miró fijamente, poniéndolo de nuevo nervioso cuando le correspondió la mirada, más aún cuando ella le agarró la mano izquierda


-       No… no… dímelo, por favor – de nuevo se esperanzó en que le diría algo romántico


-       A veces cuando a una chica le gusta un hombre quiere conquistarle por la comida – confesó tímidamente, mirándolo a los ojos


-       ¿Ah sí? – fingió no entender y tragó saliva con dureza


-       Pero sería una pena si no resulta en el primer intento ¿no crees? –


-       ¿Eh? – volvía a no entender, Victoria le soltó la mano y bebió luego de su taza


-       Me alegra saber que somos buenos amigos – de nuevo lo miró y le sonrió – Muchas gracias por probar mi comida, ahora sé que no decepcionaré a esa persona – confesó al fin, aún avergonzada aunque no tuviera de qué, en ese momento Changmin tuvo emociones contrariadas, por una parte se sentía muy estúpido al creer que Victoria se le declararía, peor aún, que se le estaba declarando, que quería ser su novia y por eso le había cocinado; también se sentía decepcionado, había fantaseado con ella, debía admitirlo, ya se imaginaba a su lado, tomándole la mano y muchas cosas más que en esos momentos ya no tenía sentido recordar. Pero ella no tenía ese plan en mente, lo había usado como conejillo de indias, como su experimento, si su comida era aprobada por alguien experto en comida entonces el chico que realmente le gustaba tenía que reaccionar igual, ahora Changmin sabía que esa fue la verdadera intención de ella al invitarlo – Oppa ¿estás bien? Te noto muy serio – cuestionó preocupada al ver las muecas que Changmin hacía imperceptiblemente


-       Así que era eso… - musitó con tristeza – Querías que yo probara tu comida para decirte si el chico que te gusta te puede aceptar ¿verdad? – preguntó cabizbajo


-       Sí, pero no es tan simple – respondió enseguida, desviando su mirada


-       ¿Qué es entonces? –


-       Yo quería cocinar para la persona que me gusta, es cierto lo que dices, pero además esa persona la conoces bien, también quiero saber sus gustos – confesó comenzando a ponerse nerviosa, aún sin mirar a su interlocutor – He leído entrevistas, pero yo quiero conocer al hombre de verdad, no al de los reflectores – expuso antes de mirarlo por fin a los ojos


-       ¿Yo conozco bien a esa persona? – confundido trató de pensar de quién estaba hablando su amiga, varios de sus compañeros de agencia y algunos otros amigos de otras empresas pasaron por su mente


-       Me gusta Yunho oppa, por eso pensé en ti, no imagino a alguien que lo conozca mejor – confesó al fin, mirándolo fijamente a los ojos, a Changmin la confesión lo tomó por sorpresa, de todas las personas que pasaron por su mente su amigo nunca estuvo en la lista, se quedó sin palabras, no sabía que decir – Sé que hay diferencia de edad y quizás estoy aspirando alto, pero de verdad me gusta, ¿Me podrás ayudar? – preguntó decidida, mirándolo fijamente a los ojos, Changmin tragó saliva con dureza, mirándola también


-       No – respondió sin pensarlo, su boca había actuado sin pedirle permiso a su cerebro, su corazón latía de prisa, no sabía porque de su respuesta, se sintió confundido


-       ¿Eh? ¿No? pero… ¿Por qué? – cuestionó con extrañeza, el semblante de su amigo había cambiado un poco, se veía más serio


-       Porque… - no supo al instante que decir, pero de nuevo estaba actuando sin pensar – Sale con alguien – mintió con facilidad, sorprendiéndose de sí mismo ¿Por qué estaba diciendo eso?


-       Ya veo – comentó con tristeza, bajando unos instantes la mirada - ¿La quiere mucho? – preguntó dolida, Changmin volteó a verla, sonriéndole levemente


-       Mucho – respondió con suavidad – Y ella lo quiere a él, más de lo que admite – completó mientras desviaba ligeramente la vista, sin fijarla en ningún lugar especial, Victoria lo observó fijamente, no era común ver a Changmin con aquella expresión, como si recordara y al mismo tiempo quisiera no hacerlo


-       Parece que la conoces bien – observó con acierto, Changmin la miró de nuevo, sonriendo


-       Sí, un poco – admitió


-       ¿Y ella es buena con él? – lo miró con mayor interés, él tardó en responder


-       No siempre –


-       ¿No? ¿Es una mala mujer? –


-       Digamos que ella es complicada – expuso sin dudarlo – A veces deja que se acerque demasiado, pero cuando siente que sus sentimientos le abruman lo aleja, pero siempre vuelve a dejar que se acerque, su relación es complicada – explicó mientras pensaba en sí mismo, recordando momentos a su lado, permitiéndole pasar su barrera, luego poniéndole más. Viendo las cosas como si se tratase de otra persona es que se daba cuenta de lo que estaba haciéndole a Yunho y se sintió culpable, por primera vez desde que comenzaron su extraña relación es que se daba cuenta de lo mucho que le importaba aquella


-       Ella debería reflexionar en lo que está haciendo ¿no crees? – lo miró con ojos adustos y Changmin sintió un poco de presión en ellos


-       ¿Por qué lo dices? – preguntó confundido


-       Porque cuando quiera que él esté con ella quizás Yunho oppa ya no esté interesado, si lo lastima varias veces será él quien al final la lastime a ella y será para siempre, le dirá adiós y ninguno de los dos será feliz – advirtió con voz dura, Changmin reflexionó en aquellas palabras


-       Tal vez… - susurró, casi hablando para sí mismo


-       Quizás puedas hablar con ella, no quisiera ver a Yunho oppa afligido, si de verdad ella lo quiere tiene que cambiar si no lo quiere perder – meditó firmemente, Changmin sonrió


-       Hablaré con ella – de nuevo meditó en silencio unos instantes – Muchas gracias por tus palabras – la miró fijamente y luego besó su mejilla suavemente, haciéndola sonrojar


-       Puedo ver que lo quieres mucho – comentó mientras se agarraba la mejilla, aún ruborizada


-       Sí, es verdad –


-       Siempre lo miras fijamente, puedo notar que siempre estás pendiente de él, cuídalo bien por favor y no le digas de mí ¿sí? – pidió encarecidamente, mirándolo con la mirada tierna que a Changmin le gustaba tanto


-       No te preocupes, no se lo diré – aunque principalmente era porque ella se lo pedía, Changmin no pensaba de todas formas decírselo a Yunho, quizás si él lo supiera accedería a salir con Victoria y la verdad es que Changmin estaba celoso, ahora que conocía a alguien interesado en Yunho es que se daba cuenta, por eso había inventado lo de la supuesta novia de su amigo


-       Muchas gracias – contestó sonriendo al fin, devolviéndole a Changmin el beso en la mejilla que antes le dio él, haciéndolo sonreír también


-       Debo irme – informó poniéndose de pie, ella le siguió


-       Gracias por haber venido, en otra ocasión cocinaré de nuevo para ti –


-       Sí – emocionado por aquella promesa hizo una pequeña reverencia hacia ella antes de que ambos avanzaran hacia la puerta, ahí se despidieron y enseguida Changmin salió por fin del departamento, cuando Victoria cerró la puerta él avanzó unos pasos y luego se apoyó en la pared, sintiendo el frío en la espalda - ¿Qué diablos estás haciendo Changmin? Mintiendo de esa forma… - se recriminó en su mente, no solía decir esa clase de cosas, pero ahora por Yunho lo había hecho, le mintió a la pobre de Victoria para que no se acercara a él






En marzo tuvieron que volver a salir del país, el 24 de marzo asistirían a otro evento de la prestigiosa marca de cosméticos en la que eran imagen de campaña, ésta vez en Tailandia, lugar que les traía extraños recuerdos, fue en ese país dónde tuvieron su primer gran encuentro íntimo, Changmin tocó a Yunho y lo excitó, luego se hizo cargo de aquello en pago a su agresión sobre el escenario, en aquel momento el menor no lo supo, pero no había accedido a ese “pago” solamente por el incidente en la presentación, Changmin lo hizo porque así lo deseó, tener a Yunho a su merced, bajo el hechizo de su mano tocándole, ahora es que el menor se daba cuenta.


El día 23 salieron de Incheon rumbo a aquel país vecino, dentro de un avión en la sección de primera clase, mientras Yunho dormía tranquilamente, con el gesto de siempre, la boca abierta y los ojos semi abiertos, pero tan indefenso como a Changmin le gustaba contemplarlo; sus ojos negros posados sobre su compañero, dejando que los minutos pasaran inconsecuentemente, solo tenía mente para él, era extraño, por primera vez no dejaba de pensar en alguien, jamás se creyó a sí mismo comportándose de aquella manera, su corazón se agitó y volvió a sentir miedo, no sabía por qué, pero no le hacía bien, debía evitar que aquello se acrecentara, debía tocar la tierra con los pies, debía alejarse, dejar que Yunho se alejara, que aquello no comenzara a consumirles


-       ¿Qué debo hacer? – pensó afligido, luego cerró los ojos y se acomodó en el respaldo, relajándose, sabía que su amigo dormía y que el avión no estaba completamente lleno, así que de forma disimulada se deslizó ligeramente hacia abajo, fingiendo ponerse más cómodo, luego descendió su cabeza un poco hacia el lado de Yunho, dejándola caer con suavidad sobre su hombro, sin despertarlo, no tardó mucho tiempo en quedarse dormido también…


Al llegar al Hotel, como siempre Yunho aventó sus zapatos, cuando aún vivía con Changmin esa costumbre se desvaneció un poco porque él le regañaba, pero ahora había vuelto a la normalidad, el menor lo notó y ésta vez no dijo nada, ya no le regañaba tanto como antes, pero Yunho veía la desaprobación en sus gestos, así que regresó por los zapatos y los acomodó, mirando la media sonrisa que su compañero dedicaba a la acción


-       ¿Iremos a cenar? – preguntó el mayor mientras abría su pequeña maleta


-       Pero no vayamos lejos, bajemos al Restaurante del Hotel – respondió Changmin aflojerado


-       O pedimos servicio, como quieras – sugirió Yunho enseguida


-       Me parece mejor, hay varias fans afuera del Hotel, no quiero que nos estén observando – contestó seriamente, a Yunho se le ocurrió responderle algo insinuante pero recordando que de nuevo habían “terminado” mejor se abstuvo. Changmin se comenzó a desvestir para ponerse algo más cómodo, Yunho evitaba mirarlo, pero no podía, de reojo veía sus muslos, su abdomen, todo su cuerpo, el menor se dejó los calzoncillos y solamente se puso una camisa limpia encima, bajó su pequeño equipaje y se acostó en la cama, desacomodándola se metió bajo las sábanas, fingiendo no darse cuenta que Yunho lo había observado en todo momento – Tu abrirás – sentenció casi en una orden, sonriendo triunfante


-       Eso es trampa, también quería desvestirme – contestó con tono de berrinche


-       Desvístete después de abrir ¿Qué vamos a pedir? – ignorando por completo el regaño agarró el menú que se encontraba en el buró y comenzó a leerlo, Yunho volvió a observarlo fijamente, poniendo atención en su pecho, se movía tranquilo bajo aquella ropa mientras respiraba, el verlo cubierto por la sábana le hizo recordar lo vivido en Jeju y  no pudo evitar sonreír ligeramente


-       ¿Qué te apetece? – preguntó al acercarse a Changmin, sin quitarle la vista de encima, el menor sin verlo continuó mirando el menú


-       ¿Qué me apetece? – repitió en voz baja, subió la mirada por encima del menú y vio a Yunho muy cerca de él, luego el mayor se sentó a su lado, cerca de las rodillas, sin pensarlo fijó su mirada en los labios de su compañero, aunque lo notó aparentó no hacerlo


-       Sí, dímelo – pretendió seguir hablando de la comida, pero Changmin esquivó el asunto, volviendo a mirar el menú


-       Lo que tú quieras está bien – respondió al fin el más alto, extendiendo el menú hacia Yunho


-       ¿Lo que yo quiera? – agarró el menú y sonrió, Changmin asintió, sin dejarlo de mirar a los ojos


-       Sí, elije tú – tragó saliva al decirlo, de repente sintió que no estaban hablando de la comida, Yunho avanzó unos centímetros a su derecha, ahora estaba junto a las caderas del menor, igual que él fijó su mirada en los labios de Changmin


-       Pero tengo mucha hambre … - para sorpresa del menor, Yunho volvió a moverse de lugar, con el menú en la mano izquierda, se acercó más a la derecha, a la altura del pecho de Changmin y se inclinó hacia él, Changmin volvió a tragar saliva sin apartar su vista de los ojos de Yunho – Entonces… – sentenció casi con seriedad, el menor sintió que le temblaron los labios, quiso hablar y no pudo, tan solo asintió, Yunho le mostró una sonrisa traviesa y rompiendo la tensión del momento volvió a mirar el menú, poniéndose de pie enseguida – Pediré mucho de comer y no podrás quejarte – dijo con voz alegre, acercándose al teléfono para llamar al servicio. Changmin abrió ampliamente los ojos, no era lo que esperaba, creía que Yunho lo besaría, que de nuevo caerían en aquella trampa que los hacía volverse a unir luego de una separación, pero pareciera que Yunho estaba siendo muy firme en su decisión.


Changmin lo observó mientras llamaba, sonriendo, como si su broma le hubiera causado satisfacción, porque así lo veía el menor, como una broma, a menos que de verdad estuviera pasando lo que Victoria auguró con la supuesta novia de Yunho y cuando él quisiera acercarse sería demasiado tarde, Yunho ya no estaría interesado, debía admitir que sintió una extraña tristeza albergándole. Yunho colgó el teléfono y miró hacia Changmin


-         ¿Pasa algo malo? – preguntó al verlo pensativo


-       No, todo bien – le sonrió con pesadez y miró hacia otro lado, Yunho tuvo ganas de acercarse, de abrazarlo, de besarlo, pero se contuvo, si Changmin quería algo de nuevo con él, debía ser el mismo Changmin quien lo buscase, solo así aprendería a saber lo que realmente buscaba en su complicada relación

El 27 de abril comenzaron en Saitama su Tour del 2013 denominado “Time”, el cuál prometía ser el más grande de la historia del grupo, ya que solamente se presentarían en 1 arena, las demás presentaciones serían en 5 domos y al final en un gran estadio en Yokohama, aunque en Corea estaban acostumbrados a los estadios, en Japón sería la primera vez que estarían presentándose en solitario, habían asistido como grupo antes a estadios, pero había sido con el A-Nation, ahora era su turno de brillar como el gran grupo que eran.


El 26 de mayo tuvieron su segundo y último concierto en la ciudad de Fukuoka, y como siempre, no podía faltar el festejo con la gente del staff, solo que en ésta ocasión a algunos bailarines se les ocurrió una idea, ir a Nakasu, la conocida y concurrida zona roja de la gran ciudad de Fukuoka, al oír aquella propuesta tanto Changmin como Yunho se miraron a los ojos, no es que no conocieran las zonas rojas de algunos lugares, pero recordaban una en específico, en París, sabían que ir era peligroso. Sam observó las miradas que se echaban el uno al otro y tosió un poco, mirando hacia donde se encontraban los bailarines


-       No creo que sean lugares apropiados para ellos – dijo para excusarlos, algo le decía que aquellas miradas significaban una negativa y que no sabían cómo plantearla. Yunho sonrió y lo miró enseguida


-       En realidad hemos estado en varias, Seúl, Tokio, París, etcétera, pero no sé si en medio de la gira sea conveniente – respondió tranquilamente


-       Ya veo – contestó Sam


-       Pero el próximo concierto es hasta el 5 de junio – protestó uno de los bailarines


-       Es verdad – contestó otro


-       No sé… - Yunho lo pensó, no veía nada de malo entretenerse en uno de esos clubes, pero no quería que un incidente como el de París se repitiera. Volvió a compartir mirada con Changmin, sus ojos le reflejaron que aceptara, así que resignado suspiró levemente – Está bien, vayamos – accedió por fin, Changmin le sonrió poco convencido y se dio la vuelta para buscar sus cosas, él se quedó con Sam y los bailarines, algunos platicaban sobre a cuál club ir y otros conversaban sobre cuáles excusas decir a sus esposas, mientras las mujeres del staff comenzaron a despedirse


-       Estoy listo – comentó Changmin al cabo de unos momentos, acercándose a donde estaban los demás, dirigió una mirada a su compañero y éste asintió


-       ¿Nos vamos? – preguntó Yunho y todos estuvieron de acuerdo, así que al salir del domo subieron a la vagoneta y se dirigieron a un lugar, el elegido por los bailarines. Mientras viajaban ambos miembros de TVXQ se sentían extraños, era como revivir experiencias del pasado, claro que no terminarían besándose frente a una prostituta como en París, aquel era un lugar distinto, al menos es lo que pensaban


-       Aquí estamos – dijo con orgullo uno de los bailarines, todos se veían muy entusiasmados, solo ambos cantantes y Sam no, parecían tranquilos y normales. Al acercarse a la entrada los atendió una mujer muy bonita ataviada con un elegante kimono, a Changmin sin duda le vino a la mente la palabra Geisha, que diferencia a las chicas de París, aquella mujer se veía tan refinada como hermosa; sonrió al pensar en la gran diferencia de culturas entre Francia y Japón


-       Sean bienvenidos, pasen – dijo con su fina y delicada voz, a Yunho y a Changmin casi se les enchinó la piel, compartieron una mirada y se sonrieron, luego entraron junto a los demás. Les asignaron una mesa larga y no tardaron en llegar las chicas que les acompañarían, no vestían al estilo clásico de una Geisha, quizás solo eran aprendices, si mal no recordaba se les llamaba Maiko, pero no quiso preguntar, la cultura Japonesa aún era un misterio para él en muchos sentidos, así que solo se limitó a disfrutar. Momentos después les habían servido sus bebidas y algo de comida, las chicas conversaban con sus clientes prácticamente del tema que estos les hablaran, mientras había cierto coqueteo con ellos, algo sutil, incluso dejarse tocar la mano. Yunho miró el ambiente general y sonrió, se percibía menos incómodo de lo que pensó, aquello no era un burdel como en París, aunque sabía que las Geishas eran fácilmente confundidas por los extranjeros como prostitutas llegó a pensar que aquel lugar era otro tipo de lugar, se alegraba de que no fuera así


-       Deja que te sirva un poco más – dijo la chica a su lado en aquel tono suave con el que hablaban todas ellas, Yunho le dirigió una mirada de aprobación, entonces ella agarró la botella con el licor y lo vació en el vasito donde Yunho había estado bebiendo. En todo momento Yunho no dejó de ver aquellas bonitas manos que se movían de forma delicada


-       Gracias – agarró el vaso y bebió un poco, luego le sonrió


-       ¿Tuviste un día difícil? – preguntó con interés


-       No, ha sido un buen día – respondió tranquilamente, volviéndole a sonreír, no sabía de qué hablar con ella, su Japonés no era perfecto y sabía que las Geishas eran bastante cultas, no quería hablar alguna tontería frente a ella


-       ¿Sabes? Tienes una sonrisa muy linda – halagó de pronto, haciéndolo sonrojar


-       Gracias, pero no se compara con la tuya – contestó cordialmente, ella soltó una discreta risa y luego continuaron conversando, mientras al otro lado de la mesa Changmin los observaba. Yunho se encontraba en el extremo de la mesa, cerca de la esquina derecha, mientras que Changmin estaba casi al centro del lado izquierdo, lograba verlo claramente, sin prestar atención a la chica a su lado, aunque igual no eran un gran conversador, pero en ese momento su compañero tenía captada su atención, no podía definir exactamente lo que estaba sintiendo en esos momentos, pero su semblante era serio, en ocasiones agachaba la mirada y bebía lo que su acompañante le servía en el vaso


-       Te ves un poco afligido – dijo al fin ella, captando su atención, Changmin se giró un poco hacia ella y le sonrió


-       No, estoy bien – contestó con cortesía


-       Veo tristeza en tus ojos, se ven decaídos – continuó haciéndole ver sus observaciones


-       ¿Lo crees? – preguntó tímidamente, no estaba acostumbrado a que lo vieran fijamente o a que lo describieran, ella asintió


-       Sí, puedo verlo ¿eres casado? – Changmin negó enseguida - ¿Tienes novia? – el menor volvió a negar enseguida, luego hizo una pequeña mueca de duda, después negó de nuevo


-       Soltero, completamente – complementó, ella sonrió al escuchar la expresión


-       Entonces alguien te tiene de cabeza ¿verdad? – preguntó con discreción, Changmin no comprendió del todo tal expresión y ella lo notó en su gesto – Quiero decir que alguien te gusta y piensas mucho en esa persona – aclaró rápidamente, Changmin lo pensó en unos momentos, luego sonrió casi imperceptiblemente


-       Algo así – respondió mirando con discreción a Yunho, éste aún conversaba con la acompañante, se sonreían y parecían bastante divertidos uno con el otro – Es solo que… - lo pensó unos instantes, no era de los que hablaban de su vida privada con cualquier persona, pero sabía que en gran parte aquellas chicas eran entrenadas para escuchar, así que se animó – No sé cómo manejarlo – dijo al fin – La forma en que me gusta, no se parece a nada que haya conocido antes – comentó casi para sí mismo, mirando el vaso con licor, luego lo agarró para beber


-       Quizás sea más que eso – dijo ella mientras lo miraba – Tal vez es amor – completó sin dudar, al escuchar aquella afirmación Changmin bebía del vaso y no pudo evitar escupir ante el asombro que le hizo sentir lo dicho por la chica, llamando la atención de todos al verlo actuar así, sobre todo de Yunho, quien lo miró sorprendido. Changmin se limpiaba la boca y completamente sonrojado miró de reojo a los demás de la mesa


-       Perdonen – avergonzado se puso rápidamente de pie, dirigiéndose de prisa hacia el baño, su compañero le siguió con la mirada


-       Disculpa – dijo con voz amable a la chica y de forma educada hizo un ademán a los presentes, luego se puso de pie y se dirigió hacia el baño para ver a Changmin. Al entrar lo encontró frente al espejo, tenía las manos sobre las baldosas del lavamanos y miraba hacia abajo, de su rostro escurría agua - ¿Estás bien? – preguntó el mayor con preocupación, al escucharlo Changmin se sobresaltó pero sin voltear a verlo tan solo se irguió , suspiró profundo y acercándose a las toallas de papel tomó una para limpiarse la cara, evitó mirarse al espejo y evitó mirar a su compañero


-       Sí, me afectó un poco el alcohol, es todo – contestó tratando de parecer convincente, pero a Yunho no lo podía engañar tan fácilmente, así que el mayor se acercó hasta él para colocarle una mano sobre el hombro, pero al hacerlo el menor se sobresaltó un poco y se alejó


-       Changmin… - susurró el otro, aún preocupado - ¿Por qué no me miras? – se acercó de nuevo a él, de frente al costado del más alto, le colocó la mano derecha sobre el hombro y con la izquierda le sujetó el brazo – Mírame – pidió con tranquilidad, Changmin lo miró poco a poco hasta sostenerle la mirada - ¿Qué tienes? – su mirada de preocupación hizo sentir a Changmin incómodo, sin embargo en su afán de parecer normal tan solo sonrió luego de negar con la cabeza un par de veces


-       Nada, fue el alcohol – insistió en su respuesta, Yunho lo soltó entonces


-       Si no me quieres decir está bien – contestó amablemente, sonriéndole con aquella tranquilidad que siempre desconcertaba al menor


-       De verdad, yo… - quiso excusarse de nuevo, pero Yunho se lo impidió, poniéndole tres dedos sobre los labios, dejándolos ahí unos instantes para asombro de Changmin, luego movió ligeramente dos de ellos, acariciándole el labio inferior, Changmin abrió un poco más los ojos y separó levemente sus labios, sintiendo después un calor extraño en sus orejas, sus miradas estaban fijas en la otra, Changmin quiso acercarse a él, robarle un beso, pero Yunho reaccionó dando un paso atrás, bajó la mano y sonrió con nerviosismo


-       Perdón, creo que el alcohol también me está afectando, es mejor irnos – propuso rápidamente, alejándose un paso, pero antes de que pudiera dar otro Changmin estiró su mano derecha y lo agarró del antebrazo, obligándolo a mirarle - ¿Qué pasa? – preguntó confundido, pero Changmin no le respondió, lo jaló hacia él y acercándose a la vez estiró su otra mano, colocándola en la nuca de Yunho le atrajo el rostro hacia el suyo, intentando darle un beso en la boca, pero su compañero reaccionó rápidamente y antes de que pudiera lograr su cometido lo empujó con fuerza moderada, colocándole las manos sobre el pecho, obligándolo a apartarse, pero Changmin aún sostenía su antebrazo - ¿Qué te pasa? ¿Estás ebrio? – Preguntó algo incómodo


-       No, sé lo que hago – respondió decidido, aunque era verdad y el alcohol lo estaba ayudando a actuar así, pero no estaba ebrio, se moría por probar aquellos labios una vez más, así que nuevamente lo intenta, ésta vez asegurándose de agarrarlo con firmeza, se acerca estirando su brazo izquierdo, logrando atrapar su cintura, incapaz de encontrar su mirada pero capaz de buscar su boca intenta besarlo, Yunho estaba confundido, intentando apartarlo pone su mano derecha en el pecho del menor pero no lo empuja, tan solo gira su cabeza a otro lado, evitando el contacto de aquella boca que lo buscaba con insistencia, aunque se moría también por un beso


-       Basta Changmin – de nuevo un empujón, logrando que lo soltara y pronto mostró una mirada recelosa, no quería más contactos efímeros con él, no podía soportar tantas despedidas y sabía que el menor estaba actuando por impulso más que por otra cosa – Ya no más, lo acordamos – le recordó dolorosamente, Changmin tragó saliva con dureza, no quería resignarse


-       Tú no entiendes – dijo casi en un susurro, sin soltarle el antebrazo, luego lo miró fijamente a los ojos, con aquella mirada de decisión que inquietaba al mayor. Quedaron en silencio unos instantes, el más alto soltó al fin su antebrazo y entonces Yunho bajó la guardia, sintiéndose menos acosado suspiró ligeramente, Changmin lo miró detenidamente, como si quisiera decir algo, como si quisiera continuar, pero sin hacer nada


-       Changmin, regresemos a la mesa – sugirió con naturalidad, casi como si nada estuviera pasando, pero su amigo lo miraba fijamente


-       No – contestó de pronto, luego se acercó contundentemente hacia él, con mayor violencia y le sujetó rudamente la cabeza, juntando los labios con los suyos, Yunho abrió amplio los ojos y su reacción fue inmediata, sujetó la camisa del menor a la altura del pecho y lo empujó, pero el agarre de Changmin era más firme que su empujón, poco a poco el más alto logró que Yunho separara los labios y él intentó invadirle la boca con su lengua, pero antes de caer en ese juego apretó duramente los labios para impedírselo, cerró con fuerza los ojos e intentó continuar repeliéndolo, pero Changmin acercó más el cuerpo contra el suyo, atrapándole ahora la cintura con sus brazos en tanto Yunho subió su mano izquierda por la espalda del menor hasta sujetarle la tela de la camisa, no pudo evitarlo y cedió, le besó con la misma pasión que Changmin le besaba.


Como se habían extrañado, el calor de los besos, el olor del otro cuerpo tan cerca del propio, las manos tocándose; poco después el aire faltó y se apartaron, compartieron una mirada cómplice llena de culpa, pero no importó nada más, solo ellos, Yunho giró su cabeza hacia atrás, el baño tenía la puerta abierta pero el baño no estaba cerca del área de mesas ni cocina, así que prácticamente nadie pasaba por ahí a menos que quisiera entrar al baño


-       Espera… - se alejó unos momentos y caminó a la entrada, cerrando la puerta general, no tenía seguro, ni candado, ni aldaba por dentro. Changmin observó con quietud y cuando Yunho se acercó de nuevo a él lo jaló hacia uno de los privados, cerrando esa puertecilla tras ellos, a esa sí pudo echarle un cerrojo. Se miraron unos instantes, luego Yunho subió ambas manos y le tocó el rostro, contemplándolo unos momentos, cerraron después sus ojos y se acercaron para otro beso, moviendo mutuamente los labios, ya no había necesidad de forcejear, pronto quedaron atrapados en un abrazo y la distancia de sus cuerpos se acortó, Yunho se dejó ir sobre él de forma suave y lo empotró contra uno de los lados de ese privado


Changmin subió sus brazos hasta atraparle la espalda, presa del momento deslizó ligeramente sus uñas sobre la tela de la camisa, cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, Yunho le comenzó a besar el cuello del lado derecho, el menor se mordió ligeramente el labio inferior, luego se inclinó hacia adelante y ligeramente hacia la derecha, estando su cabeza al lado izquierdo de la de Yunho, no se quedó atrás y mientras Yunho le besaba el cuello comenzó a besarle la oreja, usando sus labios para masajearle el lóbulo, luego el cartílago, jadearon al mismo tiempo, a Yunho aquel sonido le excitó, tan cerca de su oído fue que no se resistió, buscó de nuevo sus labios y pronto el calor comenzó a subir.


Era la primera vez que se aventuraban a tales acciones en público, pero el alcohol y el deseo reprimido les hacía no prestar atención en ello, desde hace días se deseaban, las ganas eran más de Changmin que de Yunho, luego de su conversación con Victoria algo había cambiado en él, no podía dejar de prestar atención en su compañero y aunque temía ser descubierto por más personas además de Kyuhyun, en aquel momento solo podía prestar atención en sus deseos


-       Mmmh Yunho… - suspiró cuando sintió las manos en su cadera, empujándolo hacia atrás, pegando más su cuerpo, Yunho iba en serio, lo sabía, no podía arrepentirse. Soltó sus labios en medio de un quejido y echó la cabeza hacia atrás, después Yunho se perdió en el largo de su cuello, con la frente en el mentón de Changmin, degustando la piel del cuello, luego pasándose al hombro, por encima de la camisa, mientras su mano derecha, traviesa pero decidida sube y se cuela por debajo de la tela, acariciándole la piel desnuda bajo aquella, sobre el pecho, rozando los pezones con sus dedos, de forma delicada, haciéndolo sentir cosquillas, estremecerse delicadamente, podía sentir el miembro casi erecto de Yunho contra su sexo, provocándole un extraño miedo y de nuevo todas sus dudas le atacaban ¿Era correcto llegar más allá con Yunho? Con él que era más que su hermano, con el amigo, el compañero – Mnh – apretó los labios contra sus dientes para evitarse exhalar un gemido cuando sintió las manos de Yunho acariciarle el estómago, bajando a la entrepierna, buscando sin dudar lo que se ocultaba bajo la ropa interior; la mano de Yunho estaba fría y eso le provocó escalofrío, volvió a reprimir un gemido y cerró los ojos, enseguida subió ambas manos a los hombros de Yunho y se estremeció nuevamente


-       Me encantas – susurró Yunho a su oído, luego le besó la oreja en reiteradas ocasiones, quería comérselo ya mismo, pero si no quería que Changmin saliera corriendo en esos momentos era mejor apostarle al juego erótico. El menor se estremeció de nueva cuenta, la voz de Yunho en su oído fue tan sensual que lo puso a tono, pronto el mayor se apoderó de su boca mientras su mano se deslizaba lentamente de abajo hacia arriba, aprisionando el miembro de Changmin


-       Para… - pidió en un susurro – No quiero mojar mis pantalones – dijo de forma tímida, sonrojándose, Yunho observó su rostro y sonrió también con timidez, se estaban dejando llevar por el momento y estuvieron a punto de cometer una imprudencia, así que solo asintió y sacó su mano, volvió a besarle los labios, ésta vez se correspondieron con menos pasión, las manos que Changmin tenía en los hombros de Yunho pronto se cerraron en su cuello y profundizaron el beso


-       No tienes idea de cuánto te necesito – resopló afligido, con la voz más suave y baja que pudo, concentrándose en hablarle al oído cuando soltó sus labios, ambos con los ojos cerrados, sus cuerpos tan juntos como momentos atrás, Changmin sonrió confundido, no podía entender todo lo que Yunho trataba de decirle con aquellas simples palabras. Sus manos se aferraron a la delgada cintura de Changmin y volvieron a besarse, ésta vez el beso duró menos, entonces Yunho bajó por el cuello hasta llegar a su pecho, dando besos delicados y volviendo a subir después, soltando su cintura y subiendo luego las manos hasta sus hombros, lo atrajo hacia él para poder abrazarlo, aprisionar su espalda, sentir que atraía con su fuerza aquel cuerpo. Changmin no opuso resistencia ni trató de dominar la situación, a Yunho le desconcertó un poco pero no lo mencionó – Te quiero – dijo al cabo de unos momentos, incapaz de hablarle de amor, de decirle Te amo, jamás se lo diría hasta no saber y estar seguro de que Changmin lo amaba, solo así, sintiéndose correspondido podría hablar de sus sentimiento con esa persona


-       Te quiero también Yunho – contestó con su característica timidez, se miraron, se sonrieron y luego compartieron un beso, rápido, sin presiones, se separaron un poco y sus miradas se perdieron en la otra, Yunho colocó su mano sobre el hombro izquierdo de Changmin e intentó moverlo, tratando de atraerlo para después girarlo ligeramente, para que le diera la espalda, pero Changmin se puso tieso, era como si pesara plomo, estaba paralizado, Yunho tragó saliva ¿de nuevo tendrían aquella lucha de poderío? Pensaba que por fin iba hacer suyo a Changmin, ahora éste le miraba confundido, como si pensara en algo, Yunho creyó que sería su turno, que Changmin intentaría que él se diera media vuelta frente a él pero no fue así, el menor simplemente estaba paralizado – Yunho… -


-       Ssshtt – lo interrumpió con aquel sonido, no quería que hablara, podía entender. No podía alejarse, por mucho que Changmin le estuviera poniendo barreras él necesitaba tocarlo, sentir todo su cuerpo, disfrutar sus besos, así que volvió al acecho, le atrapó los labios con su boca, su mano derecha la subió hasta su nuca mientras que con la izquierda le atrapó la cintura, atrayéndolo hacia él tanto como si fueran un solo cuerpo. Changmin en cambio no supo qué hacer con sus manos, tan solo las apeó contra una de las paredes del privado, sintiéndose más excitado que nunca, aunque se sintió culpable, incluso deseaba a Yunho mucho más que aquella vez en Jeju


Cerró los ojos con fuerza y cuando Yunho soltó su boca para tomar un poco de aire se separó de la pared, acercándose a él, atrapó su cuerpo en un abrazo, bajó sus manos y le acarició las caderas, después las llevó hacia el centro, sujetándole con firmeza los glúteos, Yunho sonrió sobre sus labios, era la primera vez que le sujetaban con tanta firmeza, se permitió morder el labio inferior de Changmin y luego besarle la mejilla, pasándose al mentón, dando pequeños mordiscos, ésta vez el menor no reprimió su gemido, le sujetó el cabello y lo jaló con poca fuerza, atrayendo su cabeza hacia él, compartieron el beso más apasionado de sus vidas, sintiendo incluso un pequeño hilo de saliva que se corrió por la comisura de sus labios


-       Ya… no puedo… - susurró con apremio el menor en cuanto Yunho liberó sus labios, subió las manos a sus hombros y los apretó con fuerza, Yunho lo miró atento, sin entender, sintiendo el apretón de aquellas manos grandes, Changmin inclinó su cabeza hacia él, ocultándose en su pecho, subiendo al espacio entre el cuello y el hombro para acurrucarse, Yunho sintió en su cuello el cosquilleo de la respiración que se filtraba por la nariz de Changmin – No me importa… - dijo de pronto, su voz se quebró – Incluso si me hace sentir menos hombre – completó con tanta vergüenza como humildad, su rostro ardía y sus rodillas temblaron, sintió que sus piernas se doblaban pero se aferró al cuerpo de Yunho para apoyarse.


El mayor abrió poco a poco los ojos tanto como pudo al escucharlo y también se sintió temblar, reaccionó atrapando con fuerza el cuerpo que se aferraba al suyo

-       Changmin, tú… - tragó saliva duramente y ambos apretaron el abrazo que se daban, quedándose en silencio unos momentos, hasta que poco a poco Changmin se soltó y Yunho también lo hizo, compartieron una mirada, el menor agachó la cabeza un poco, luego se irguió de nuevo y sin esperar respuesta de nada se dio media vuelta, caminando los dos pasos que le separaban de la pared del privado, levantó una mano y la colocó sobre esa pared, luego colocó la otra ¿acaso ese era un signo de sumisión? A Yunho le tembló todo, cada centímetro de su piel, no lo pensó, no había nada que pensar, enseguida se acercó a él y le cubrió la espalda con su pecho, comenzando a besarle la nuca, a tocarle el pecho, Changmin sintió el miembro de Yunho contra sus glúteos y se sintió aún más nervioso, había dado a su amigo carta abierta para tomarlo, aún no sabía si estaba haciendo lo correcto, pero en ese momento, con la excitación y bajo el calor de los besos lo deseó más que nunca.


Las manos de Yunho no se hicieron esperar y bajaron al broche de su pantalón, quitando la atadura, mientras besaba su hombro derecho el pantalón cayó al suelo, pronto su mano bajó a la entrepierna, regalándole caricias encima de la ropa interior, Changmin cerró las manos en puños sobre la pared ¿podría soportarlo? ¿dolería mucho?


-       Hazlo… - ordenó Changmin en tono moderado, entre más esperaba más se impacientaba, en esos momentos la incertidumbre era una tortura.


Yunho no estaba menos nervioso, pero comprendía la desesperación de Changmin, así que no lo haría esperar más, se desabrochó el pantalón torpemente, sus dedos apenas si podían quitar el botón, pero pudo al fin y éste cayó al suelo, a sus pies, igual que el de Changmin momentos atrás, Yunho se separó ligeramente y miró hacia abajo, dirigió ambas manos a las caderas del menor y sujetó la pretina de los bóxer, deslizando un poco hacia abajo levemente y contempló parte de sus nalgas, sonrió, desde aquel ángulo se veía muy bien, una vista diferente pero que le agradó, lo había visto desnudo numerosas veces, pero nunca con esa intención, estaba excitado, entonces se agachó poco a poco, deslizando a la par la prenda, dejándola sobre el pantalón cuando él estuvo de rodillas atrás de él, Yunho le sujetó las piernas mientras le besaba la cadera, luego los glúteos, Changmin se sonrojó por completo, era la primera vez que recibía caricias en esa zona, incluso conocía la sensación del sexo oral, pero aquello era completamente nuevo para él, Yunho lo masajeaba y besaba, se sintió expuesto como nunca, avergonzado


–     Basta… hazlo ya – apretó los dientes antes de pedirlo, luego sintió que las manos de Yunho le seguían acariciando, con sus pulgares acarició la parte baja del glúteo, se sentía dubitativo pero continuó, como si quisiera explorar a fondo, Changmin lo presentía, Yunho quería prepararlo, pero eso lo ponía muy nervioso, no quería que Yunho intimara tanto con su cuerpo – No lo hagas, eso no… - pidió con timidez, sintiendo cerca de su entrada los dedos de Yunho pero éste se detuvo al oír la petición, volvió a besarle los glúteos y comenzó a subir, repartiendo besos en la espalda hasta incorporarse a su altura


-       Perdón – susurró cerca de su oído, lo haría entonces sin preparación, pero esperaba no lastimarlo mucho con eso. Volvió a descender las manos, bajó un poco su propia ropa interior, solo del frente y asomó su erección, acercándose los milímetros que los separaban, Changmin sintió el miembro desnudo de Yunho contra sus glúteos, estaba muy duro y aquello lo hizo sentir de nuevo temeroso, pero estaba preparado, entregarse a Yunho, que el mundo se destruyera, ya no importaba nada más.


El corazón de Yunho palpitó fuertemente, a su merced y frente a él estaba Changmin, el amor de su vida dispuesto a ser suyo, había esperado mucho tiempo por aquello, la vida le debía eso y mucho más, sonrió, miró hacia abajo y se sujetó el miembro con la mano izquierda, mientras la derecha se dirigió a la cadera de Changmin, la sujetó y comenzó a buscar el punto exacto con la punta de su miembro, pero en ese momento la puerta principal del baño se abrió de golpe, escucharon un par de voces, ambos se paralizaron, sintiendo que la sangre les dejó de circular por el cuerpo


-       No no no… no – pensó con miedo Changmin, agitado, sintiendo un ligero mareo, Yunho lo sujetó fuerte pero se quedaron lo más quietos posible. Las voces pertenecían a sus bailarines Ryo y Sonny, hablaban con tono divertido, se notaba que estaban bebidos, ninguno pareció reparar en la presencia de los dos, cada uno se metió a un privado, los dos miembros de TVXQ tenían los ojos ampliamente abiertos - ¿Qué hacemos? – susurró el menor, Yunho enseguida lo soltó y se agachó, comenzando a subir la ropa interior de Changmin y su pantalón, el menor los agarró de la cintura y se los colocó, con cuidado de no hacer ruido, Yunho también hizo lo propio con su ropa, se acomodó como pudo el cabello


-       Me cambiaré de privado – dijo tan suave como pudo, Changmin tan solo asintió, su corazón latía como loco, la sensación de miedo y adrenalina en esos momentos tuvo un toque de extraña excitación. Yunho sonrió discretamente y quitó el seguro a la puerta, abrió con cuidado y después la cerró, Changmin puso el seguro también con cautela, luego Yunho entró al privado justo al lado de su amigo


-       Por poco – suspiró intranquilo, de pronto todas aquellas imágenes de lo sucedido aparecieron ante sus ojos, se tapó la boca, agachándose ligeramente al frente con los ojos muy abiertos, sintió vergüenza como nunca antes la sintió al recordar todo, al recordar aquella sensación del miembro erecto de Yunho contra sus glúteos, buscando su entrada para penetrarlo - ¿Qué me pasa? – se recriminó extrañado de sí mismo, ni siquiera notó cuando sus bailarines salieron de sus privados, se lavaron las manos y se fueron sin notar su presencia, Changmin estaba completamente ensimismado


-       Changdola – escuchó la voz suave de Yunho, nuevamente aparecieron todas aquellas imágenes, las sensaciones, la erección de Yunho contra su cuerpo, no podía olvidarlo – Ábreme… -


-       Espera – respondió nervioso, se acomodó la ropa y el cabello, suspiró y luego abrió la puerta del privado, ante sus ojos estaba Yunho, mirándole como si nada hubiera pasado, pero él no pudo reaccionar con tanta naturalidad, su rostro se sonrojó, sus pupilas se dilataron, de nuevo los recuerdos de momentos atrás. El mayor entró en el privado sin permiso, cerró la puerta tras de él


-       ¿En qué estábamos? – preguntó con tono de picardía, pero al ver la mirada de confusión de Changmin se desilusionó por completo. Intentó acercarse pero Changmin los separó con su mano derecha, como si fuera a avanzar y él a detenerlo – Changmin… - susurró afligido


-       Aquí no – respondió rápidamente, con el rubor marcándole los pómulos, Yunho volvió a llenarse de esperanzas, quizás solo debían elegir un mejor lugar


-       ¿En el Hotel? – preguntó con entusiasmo, Changmin desvió su mirada y tan solo asintió una vez, luego lo miró de nuevo, sintió un agradable estremecimiento al ver la mirada y sonrisa de su compañero, pudo entender que para Yunho una cosa así significaba mucho – Entonces vayámonos ya – indicó con entusiasmo, ya no quería estar ahí, quería ir al Hotel, terminar lo que habían empezado, era como si de pronto fuera a cumplírsele un gran sueño


-       Sí – respondió casi por inercia, Yunho se dio media vuelta y abrió la puerta del privado, saliendo de ahí, Changmin le siguió los pasos, quedaron en medio de los espejos y las puertas de los privados, a un costado la puerta principal.


Yunho sonrió con frenesí, estaba feliz y se notaba, no le importó que seguían ahí en ese lugar público y que sus bailarines dejaron la puerta principal abierta, se acercó a Changmin y le sujetó el rostro por las mejillas, acercándose a él le dio un beso en la boca y éste le respondió con tranquilidad, al separarse se miraron a los ojos y se sonrieron, de pronto un sonido leve como si de una suela de tenis resbalándose se tratara los puso en alerta, voltearon enseguida los dos, en la puerta estaba Sam, con la mirada perpleja, por su posición pareciera que intentaba darse media vuelta e irse sin ser visto, pero le falló, ahora estaban ambos chicos con la sangre a los pies y completamente paralizados, habían sido descubiertos, alguien que no fuera amigo directo de alguno de los dos estaba enterado, los vio besarse y seguramente en esos momentos Sam estaba tan asustado como ellos dos


-       Yo, no vi nada… - agitó su mano ligeramente, con la mirada pretendió decirles que no diría a nadie de eso, pero no dijo nada más, Changmin sintió un nudo en la garganta y sin mirar a nadie avanzó de prisa hacia la puerta, salió del baño con tanta rapidez que no dio tiempo a detenerlo, mientras Yunho se quedó sin habla, mirando con ojos suplicantes a Sam, como si él fuera a pregonar por todos lados lo que había visto


-       Por favor… - quiso Yunho pedirle que no dijera nada, que guardara el secreto de lo que había visto, pero no fue necesario, Sam sonrió con extraña timidez


-       No diré nada – como si no hubiera ido a otro asunto al baño se dio media vuelta para irse, pero en ese momento Yunho lo detuvo


-       No pasó nada, no hicimos lo que piensas – informó casi por inercia, se habían tardado tanto en el baño que seguramente eso daba a entender, Sam sonrió y volvió a voltearse, dándole la cara al chico, mirándolo a los ojos


-       Lo que haya pasado, es solo entre ustedes… - dijo de forma madura y tranquila, como todo un hombre de su edad – Es tarde, será mejor que nos vayamos, ve por él, dile que no hay peligro – comentó con su tono serio de siempre, se acercó a Yunho y sin dejar de mirarlo a los ojos le palmeó un par de veces el hombro, dándole ánimo, luego se retiró y sin decir más salió del baño, Yunho sintió encima un peso enorme menos, cerró los ojos y suspiró, colocándose una mano sobre la cara, deslizándola levemente hacia abajo, luego se colocó ambas manos sobre sus caderas y mirando hacia arriba volvió a suspirar


-       Eso estuvo cerca – pensó con resignación, pero ya no podían permitir que aquello volviera a suceder, no permitiría nunca más esas muestras en lugares públicos. Luego de unos momentos salió por fin del baño, al llegar a la mesa los bailarines seguían tan ocupados con las chicas de compañía que no repararon en nada más, Sam estaba en la mesa también pero no había rastro de Changmin, miró de nuevo y tan solo se dio cuenta que las chicas que los acompañaban tampoco estaban ya, Sam miró a Yunho como si tuviera la respuesta, él entendió y salió del lugar, quizás su amigo estuviera ahí, pero al caminar unos pasos afuera se dio cuenta que no estaba cerca, que quizás se había ido al Hotel – Changmin… - lo llamó con voz suave pero alta, no hubo respuesta, entonces caminó un poco más


-       Aquí estoy – escuchó al fin la voz de su compañero, aunque no lo vio – Aquí – miró hacia donde había oído la voz y vio una mano asomarse tras un muro, sonrió y se acercó, Changmin estaba a la vuelta, sobre otra calle, apeado a la pared, con la espalda sobre ella


-       ¿Qué haces aquí? – preguntó divertido, Changmin miraba hacia abajo


-       Sentí mucha vergüenza – respondió enseguida, luego se animó a levantar la cabeza y mirarlo a los ojos, Yunho confirmó por su mirada lo que le decía – Estamos en plena gira, Sam nos odiará – dijo con seguridad, pero al oír aquello Yunho se echó a reír, Changmin lo miró con reproche - ¿Te estás burlando de mí? –


-       Claro que no – contestó una vez que se calmó – ¿Por qué crees que habría de odiarnos? –


-       No lo sé – se encogió de hombros – Pensará que somos Gays, que sé yo… -


-       ¿Por qué tienes tanto problema con el tema? – preguntó un poco molesto, Changmin lo observó con confusión - ¿Y qué si piensa que somos Gays? ¿No es lo que se pensaría de dos hombres besándose así? Y qué más da, nos gustamos ¿no? si el hecho de que me gustes y disfrute besándote como lo hago me convierte en Gay entonces sí, lo soy – dijo de forma contundente, sorprendiendo a Changmin, el menor se quedó callado unos momentos - ¿O es que acaso no te gusto? ¿No disfrutas nuestros besos? – cuestionó un poco avergonzado, Changmin lo miró unos instantes y luego agachó la mirada


-       Si fuera lo contrario no estaría pasando nada entre nosotros – respondió sin dudar, Yunho entendió eso como un obvio Sí, muy al estilo de Changmin, así que sonrió


-       ¿Entonces? –


-       Pero no soy Gay, me gustan las mujeres… pero también me gustas tú – explicó aún con la mirada baja, Yunho levantó su mano y la colocó sobre su mentón, elevándola para hacerlo levantar la cabeza, Changmin lo observó fijamente y él a Changmin


-       No entiendo por qué te complicas – dijo con sinceridad, luego se apartó de él, pasándole de lado se dirigió de nuevo al lugar donde se encontraban. El menor se quedó ahí un poco más, pensando en aquello, quizás Yunho tenía razón y estaba complicando todo, pero para él todo aquello era nuevo, querer así a Yunho, desearlo de esa forma, es algo que jamás pensó que le sucedería, ni siquiera con una mujer ¿era malo tener miedo al respecto? Sus dudas, sus inseguridades ¿estaban mal? ¿Por qué a Yunho se le complicaba menos la situación?... “Tal vez es amor”… recordó las palabras que anteriormente le dijo la chica que le acompañaba, pero ésta vez no pensó en él, sino en Yunho. Al pensarlo volvió a abrir amplio sus ojos y sus pupilas se dilataron, no pudo enfocar, tan solo miraba al frente, sin observar ¿sería posible? ¿aquello era una gran posibilidad? ¿lo era?


-       ¿Yunho está enamorado de mí? – murmuró perplejo, la sola idea de pensarlo le entristeció, pero sonaba bastante lógico, si pensaba en todos los hechos sucedidos entre ambos desde aquella entrega de premios en el 2008 hasta la fecha la idea sonaba hasta cierto punto razonable, pero no quería, no iba a poder soportarlo, agitó su cabeza unos instantes, deseando que aquello fuera solo una suposición errática de su parte – Eso sería muy absurdo… y cruel – Pensó con tristeza, nunca se imaginó en una situación parecida con Yunho, ni siquiera con nadie cercano a él que fuera hombre.


De pronto un recuerdo le vino a la mente, hace 4 años, Jaejoong se le había declarado, el mismo día que perdió la virginidad con su novia, por mucho tiempo lo había olvidado, un recuerdo reprimido, demasiado doloroso para querer recordarlo, pero pensar a Yunho en una situación similar a la de Jaejoong le hizo sentir un escalofrío que le recorrió toda la espina dorsal, la idea de perderlo a él también fue como un choque repentino de trenes, recordó las palabras de Victoria, su advertencia, no se quería ver a sí mismo desapareciendo de la vida de Yunho así como Jaejoong desapareció de la suya


–       Simplemente no puede ser verdad – pensó con optimismo, aunque más bien fue una negación, no quería que aquello pasara, amar así, involucrarse así era demasiado riesgoso, mucho más que experimentar el sexo sin compromiso con uno de tus mejores amigos. Suspiró profundo y se talló después el rostro, tratando de despejar sus ideas, debía calmarse, no sacar conclusiones tan repentinas y absurdas, aunque sabía que no tocaría ese tema con Yunho, estaba seguro que hablar directamente con él era la única opción para aclarar todo – Es tan complicado – volvió a suspirar, necesitaba más espacio para pensar pero debía regresar al local, enfrentar la mirada acusadora de Sam y la sonrisa cínica de Yunho


Sin embargo cuando entró de nuevo su coordinador de conciertos le sonrió tan natural como siempre, todo estaba bien, Yunho había vuelto a conversar con la chica, ambos sonreían, se veía tan alegre que no quiso interrumpir, pero miró hacia esa dirección con devoción, no pudiendo apartar la mirada de su compañero, comenzando a sentir un cosquilleo desagradable en la punta del estómago, conocía la sensación, la había vivido numerosas veces con diferentes personas, incluso con él, pero ésta vez era diferente, quería su lugar, estar ahí, junto a Yunho, estaba celoso de la chica, las miradas y sonrisas de Yunho ahora le pertenecían a ella; apretó los labios para tratar de disimular, pero era imposible, su amigo sintió la mirada de Changmin en forma de picazón en la nuca, así que volteó, se miraron por unos instantes, como si nadie más los estuviera observando, al cabo de unos momentos Yunho se disculpó con la chica y se puso de pie, llamando la atención de unos cuantos en la mesa


-       Nosotros debemos irnos, pero no les interrumpimos, si quieren quedarse… - dijo con su habitual tono solemne, llamando la atención de Sam y los demás bailarines


-       Vayan con Dios – contestó en broma uno de los bailarines y todos en la mesa comenzaron a reír, Yunho entendió aquello como una afirmación


-       Gracias por todo – se dirigió a los presentes y caminó hacia Changmin – Vámonos – le sonrió tranquilo y Changmin asintió, en cuestión de segundos Sam se acercó a ellos, Changmin sintió que su rostro ardía de la vergüenza, pero Sam seguía tan normal como siempre


-       ¿Les acompaño? – preguntó con seriedad y Yunho negó con la cabeza


-       Muchas gracias por todo – dijo sinceramente y Changmin movió su cabeza en afirmación


-       Bien, vayan con cuidado – comentó en tono casi paternal y ambos agradecieron con una pequeña reverencia al estilo Japonés, retirándose entonces, uno al lado del otro, no muy cerca, Sam les miró retirarse y sonrió, aunque ya antes se había imaginado que algo sucedía entre los dos, el verlo con sus propios ojos resultó algo sorprendente, en esos momentos solo supo que estaba feliz por ellos

La vagoneta los dejó justo a puertas del Hotel, a diferencia de Corea del Sur u otros países, ahí no había fans esperando por verlos llegar, un punto a favor de Japón, claro que había chicas que los seguían, pero siempre era a eventos públicos, nunca invadiendo su privacidad. Al llegar a la habitación Changmin se comenzó a poner nervioso, notaba que había ansia en la actitud de Yunho, estaba seguro que éste no olvidaba aún su promesa de que en el Hotel terminarían lo que comenzó en el baño, ahora que el alcohol se había digerido y que el calor de la excitación había desaparecido, comenzó a volver a pensar que aquella no era precisamente la mejor idea, dejar que Yunho le invadiera de esa forma era algo extremadamente extraño y que seguramente dolería demasiado, así que estaba sintiéndose cobarde de nuevo


-       Changmin – lo llamó de forma tranquila y éste volteó, tratando de parecer normal


-       Dime – respondió con naturalidad forzada


-       ¿Tú aún…? ¿Todavía quieres? – preguntó casi infantilmente, Changmin se conmovió por aquella forma de hablar y por la mirada inocente de Yunho, asintió casi imperceptiblemente aunque su cerebro luchaba por un No, entonces Yunho sonrió ampliamente, sin dejar de mirarlo se acercó hasta estar frente a él, no dudó en colocarle las manos alrededor del cuello pero sin apretar, acercándose a él le dio un beso suave sobre los labios, el menor tardó en responder, entrecerró los ojos y miró parte del rostro de Yunho, era como si fuera su primer beso, no podía creer que lo estuviera besando, que Yunho, su compañero y amigo estuviera ahí, tocándole el cuello con las manos y los labios con su boca, pero era real y él estaba ahí, recibiendo su beso, poco a poco terminó de cerrar los ojos, acercándose un poco más, hasta que sus cuerpos estuvieron juntos


Changmin le rodeó la cintura con sus brazos y se empujó sutilmente hacia delante, sintiendo la entrepierna de Yunho contra la suya, no estaba despierta como hace casi una hora en el peculiar sitio de citas, ahí tuvieron que aguantarse las ganas de una liberación, cuando disminuyó la presión sanguínea estaban librados de culpa, quizás Sam logró notarlo, pero nadie pareció darse cuenta al salir del baño. Changmin no quiso pensar más en eso, lo que hubiera sido ya sucedió de cualquier modo, ahora debía concentrarse, las manos de Yunho bajaban de su cuello a la espalda, deslizándose hacia abajo, después volviéndolas a subir, pronto aquellos fuertes brazos le rodearon el cuello, inclinó su cabeza unos milímetros más y Changmin hizo lo propio, se besaron tan profundamente que si alguno hubiese acusado al otro de invasión de amígdalas se habría declarado culpable al instante.


No supieron cuando subió de tono el ambiente, tan solo se sintieron arrastrados por la fuerza del otro hacia la cama, incluso toparon con una de las patas de ésta y cayeron sobre el colchón, se escuchó un pequeño golpe cuando la espalda de Yunho cayó sobre éste, pero no se soltaron de aquel peligroso abrazo, continuaron besándose, con medio cuerpo de Changmin sobre el de Yunho, el aire comenzó a faltar, maldito e inoportuno como siempre, así que separaron sus labios, Yunho observó los ojos de Changmin y sonrió con nerviosismo y entusiasmo, Changmin tragó saliva duramente, tener a Yunho bajo él y saber que dentro del baño del local él cedió su cuerpo le resultaba un poco lamentable, en esos momentos su amigo se veía tan indefenso que parecía que ahora él quería ceder.


El menor se aferró de nuevo a la cintura de Yunho, besándolo con pasión medida, mientras una de las manos de Yunho viajó hasta la cintura del pantalón, comenzando a darle tirones hacia abajo, pero Changmin se separó ligeramente y ante los ojos de Yunho se quitó la camisa, al hacerlo percibió el olor de su sudor, entonces recordó que no se había dado un baño en horas y que se habían ido a Nakasu saliendo del concierto, y vamos, que tantas horas sin un baño para Changmin resultaba en toda una tortura, entonces sintió vergüenza, recordó a Yunho tras él, hincado, besándolo, tocándolo, sabiendo que tenía intenciones de prepararlo, no faltaba ser un genio para saber que tenía planeado hacer Yunho con sus dedos y su lengua, Changmin no era tonto y eso lo preocupó aún más. Yunho se dio cuenta de aquel gesto de preocupación y dejó de dar ligeros jalones al pantalón


-     ¿Qué pasa? – preguntó mirándolo directo a los ojos, Changmin desvió un poco la mirada antes de fijarla en los ojos de Yunho, quien esperaba una respuesta


-       Estoy sucio, necesito un baño antes – dijo avergonzado, se sentía como un niño temeroso, odiaba sentirse así, pero no podía evitarlo, Yunho sonrió casi con ternura


-       No me importa – contestó sinceramente, alargando el cuello le regaló un beso en los labios y de nuevo lo observó – Así está bien – reconfirmó


-       Huelo mal – refutó enseguida, Yunho volvió a sonreír


-       Solo hueles a ti, no quiero oler el jabón, quiero oler tu piel – alegó cabalmente, de pronto recordó a una de sus ex novias, no se acostaba con él si no se había depilado ese mismo día, sonrió casi infantilmente al compararlos, sin duda cada vez se convencía más de que Changmin era como una esposa, quien lo diría que en la cama también resultaría así


-       No me siento cómodo – dijo en su defensa, Yunho sabía que no había modo de hacerlo cambiar de parecer, así que no había más remedio que acceder a su petición, sabía también que aunque le propusiera bañarse juntos seguramente Changmin lo mandaría al demonio, así que mejor no pidió aquello. Suspiró largamente, ya con las ganas a punto de notarse en su entrepierna, pero cedió, se acostó completamente en la cama, mirando al techo y se llevó un brazo a la frente


-       No tardes por favor – dijo casi con urgencia, había esperado 10 años por aquel momento y de repente Changmin se lo arrebataba así de fácil, como siempre


-       No lo haré – contestó convencido, se agachó de nuevo y besó los labios de Yunho, algo muy raro en él, ya que no solía darle ese tipo de besos tan pasivos, como si solo saludara a su lindo marido después de un día de ardua labor. Yunho sonrió de nuevo y lo vio alejarse hacia el baño, Changmin no había mencionado nada de él, ni le había dicho que olía mal o estaba sucio, seguramente aquella idea solo aplicaba a él mismo, porque incluso Yunho no recordaba haber percibido un mal olor proveniente de Changmin cuando se quitó la camisa, así que suponía todo estaba solo en la mente del menor, o quizás solo había encontrado un pretexto más para que “eso” no sucediera entre ellos


-       Esperaré por ti Changmin, siempre espero por ti – dijo casi con tristeza, su amigo de toda la vida en su ciudad natal tenía razón, se hacía ilusiones demasiado pronto, como aquel primer beso propiciado por Changmin, en el viejo departamento, en el año 2010. Si aquello no hubiera sucedido, si Changmin no hubiese abierto la esperanza para él en ese momento todo seguiría igual, con el beso frustrado del 2008, con su anhelo secreto, sus deseos ocultos, todo sería como antes, él amaría en total secreto, el desearía en completo anonimato y ellos serían los de siempre, apoyándose, queriéndose, pero nada más, no serían nada y él no estaría sufriendo así, no estaría esperando como en esos momentos, cerró los ojos para pensar en la espera de que Changmin regrese de bañarse, para al fin tenerlo en sus brazos, o quizás no, tal vez su amigo regresaría solamente para decir “Esto es un error, no deberíamos traspasar ésta barrera” podía oírlo con su voz dentro de su cabeza, sonrió con amargura, seguiría esperando…

Después de haberse quitado toda la ropa Changmin se contempló en el espejo, la persona frente a él era efectivamente él mismo, y recordó los besos de Yunho en su piel, las caricias, las palabras en su oído mientras lo tocaba, por segundos sintió que no le pasó a él, que quizás vio a Yunho con una mujer haciendo aquello y él solamente anheló estar en su lugar, como aquella Geisha, como la prostituta de París, como sus ex novias, todas ellas con el pleno derecho y aprobación de la sociedad, solo por el hecho de ser mujeres, si alguna vez se sintió miserable era en esos precisos momentos, ni siquiera podía hablar de amor porque no estaba seguro aún, y sin embargo se sentía ajeno a todo aquello, como si estuviera dentro de alguna extraña película con un final sin sentido.


Su pecho latió de forma extraña, miró atento sus propios ojos en el reflejo y suspiró, debía tomar un baño, lavar su cuerpo y prepararlo para lo que había prometido, acostarse con Yunho… lo pensó unos instantes y aquello sonó tan inquietante como extraño, sonrió por inercia, “acostarse con…” que expresión tan extraña para hablar de sexo, si habían compartido cama numerosas veces ¿no era eso acostarse también? Se burló de sí mismo por pensar tonterías antes del acto que cambiaría su vida personal y artística, porque ahora que solo eran 2, todo lo sucedido entre ellos repercutía por completo en TVXQ, si el grupo tuviera consciencia plena se reiría de los dos en su cara, en que trampa tan extraña habían caído y sin embargo éste les protegía, TVXQ era su hogar, Yunho era su familia, su todo.


Volvió a sentirse inquieto, pero no pensó un segundo más y se dirigió a la regadera, corrió las puertas de plástico transparente y abrió las llaves del agua, ésta comenzó a caer sobre su pecho, deslizándose enseguida por todo su cuerpo, era templada y eso le relajó todos los músculos, tardó unos momentos en meterse de lleno bajo el chorro, agachando la cabeza hacia delante, el agua la caía en la nuca, levantó la cabeza y ahora ésta cubría su rostro, sintió una sensación de alivio enorme, no supo cuánto tiempo estuvo en aquella posición, solo de pronto se encontró con el jabón en mano, comenzando a tallar su cuerpo con él, haciendo espuma, borrando los rastros de sudor y polvo del aire que aún restaban, limpió todo su cuerpo, hasta el último rincón, no pudo evitar pensar en Yunho, en lo que quiso hacer, sintió vergüenza e inconscientemente estaba lavando de nuevo sus partes íntimas, se abochornó solo de pensarlo, solo de imaginar que Yunho le invadiría, las rodillas le temblaron, debía admitir que pensarlo le hacía sentir temor


-       Tranquilízate Changmin… - se dijo así mismo, tratando de calmar esos latidos de su corazón que cada vez se aceleraban más. Logró estabilizarse un poco luego de unos segundos de reflexión, ahora lavaba su cabello, dos aplicaciones era lo ideal, solía tener mucho cabello aunque su corte no fuera largo; al terminar volvió a mojar simplemente su cuerpo bajo el agua tibia, sintió necesidad de volver a jabonar su cuerpo, Yunho no podía olerlo tan cerca si no estaba lo suficientemente limpio ¿o era solo un pretexto? Recordó lo sucedido en la isla de Jeju, habían estado a punto de tener relaciones luego del evento ¿no estaba acaso en aquella situación igual de sudado y “sucio”? pero entonces no importó, en aquel entonces la excitación lo cegó y le pidió continuar, ¿acaso en el baño hace menos de dos horas atrás no estaba también en aquella condición? “sucio” y “sudoroso”, “maloliente” quizás, pero en esos momentos no importó, porque lo deseaba, porque estaba excitado, porque quería sexo, porque lo necesitó más que nunca, lo suficiente como para ceder, permitirle poseerlo, no pelear más por aquel puesto; Yunho tampoco reparó en ello, estaba dispuesto a prepararlo, sin importarle que no estuviera “limpio” él único ahí creando un problema y en esos momentos era Changmin, él sabía porque, pero no lo quería admitir… - Cobarde… - la palabra retumbó en su cabeza como un eco y le hizo chocar de frente a su realidad, era un cobarde, un bastardo al que no le importaba dejar a Yunho como lo dejó, tirado en la cama, con las ganas frustradas.


Changmin se sintió el peor de todos, el peor amigo, el peor compañero, y muy a su pesar el peor amante, porque eso era en lo que se habían convertido, ahora eran amantes, si le estaba permitiendo llegar más allá con él es porque estaba aceptando tal categoría, ya no podía negarlo, ocultarse era inútil, ellos ahora eran amantes, los sucesos vividos en los últimos meses eran los testigos de un matrimonio no consumado; una sonrisa tímida y burlona se asomó por sus labios, ¿Ahora eran una especie de amigos/esposos/amantes? Tan absurdo e increíble como el hecho de que estaba en esos momentos en el baño, preparándose para su primera vez con Yunho ¿ironía? ¿burla? ¿redención? O quizás ¿castigo? Ya no supo qué, no sabía ni el tiempo que había pasado, tan solo se encontró cerrando las llaves del agua ¿ahora estaba listo? ¿ya era la hora de darle la cara a sus sentimientos? Se sintió abrumado de nuevo, pero solo enredó la toalla en su cintura sin secarse apenas, se dirigió a la puerta pero antes de abrirla se arrepintió ¿y si mejor se vestía? Quizás salir semidesnudo rompía “la magia del momento” tal vez Yunho tenía como fantasía quitarle la ropa, prenda por prenda.


Agitó la cabeza con apremio ¿Qué clase de tontería estaba pensando? Además no había metido ropa limpia al baño, si iba a salir era mejor hacerlo de una vez, enfrentarse a sí mismo y aceptar por una jodida vez que estaba tan ansioso como Yunho de que aquello sucediera, después de todo ya era tiempo ¿no? ¿acaso no eran amantes? Sonrió de forma extraña, estaba decidido, afuera le esperaba Yunho, lo vería desnudarse frente a sus ojos y harían el amor por primera vez entre ellos, su corazón se agitó de nuevo antes de girar la perilla de la puerta, jamás creyó que pensaría en ese acto como “hacer el amor” si se trataba de Yunho… “Tal vez es amor”, las palabras de la Geisha volvieron a ser recurrentes en su cabeza, suspiró profundo por última vez y abrió la puerta, salió del baño y caminó hacia la cama, Yunho dormía como un tronco, acostado aún boca arriba, roncaba ligeramente, su boca abierta lo delataba, dormía de verdad y profundamente, sintió un poco de decepción, entonces miró el reloj de pared de la habitación y se dio cuenta que había pasado casi una hora desde que se metió a bañar.


Se sorprendió de haber tardado tanto, entre bañarse, sus cavilaciones e inseguridades dejó que pasara más tiempo del debido, suspiró con decepción, su mirada lo delataba aunque no había nadie ante quien delatarse, se acercó a la cama un poco más y se sentó en ella, justo a un lado de Yunho, se dejó caer de golpe sobre su espalda sin dejar de mirarlo, lo contempló dormir ¿debía despertarlo? ¿ser él quien dijera “continuemos”? sintió duda, se levantó ligeramente y apoyado sobre su codo derecho se irguió hacia Yunho, con su otra mano la acercó para acariciarle el cabello, bajando por la mejilla y hasta acariciarle ligeramente la oreja, luego se acercó un poco más y le besó el pómulo, Yunho no se movió siquiera


–       Yunho… - susurró apenas, acercando sus labios a la oreja de Yunho – Yunho – repitió con tono más alto, mientras su mano que antes le acariciaba comenzó a moverlo del hombro – Despierta Yunho – ordenó más que solo pedirlo, lo movió un poco más fuerte, pero nada, así que se sentó de nuevo, ésta vez lo movió con mayor fuerza, logrando que despertara un poco


-       ¿Qué pasa? – preguntó con fastidio, incapaz de abrir los ojos


-       Ya salí – informó casi con timidez


-       ¿A dónde? – preguntó confundido, Changmin sonrió y lo movió de nuevo


-       De bañarme, despierta – contestó divertido, Yunho recordó entonces los sucesos anteriores y abrió más los ojos, miró a Changmin y luego los volvió a cerrar, se llevó un brazo a la frente como si quisiera cubrirse de la luz


-       Es tarde, debemos dormir – dijo con firmeza, como si quisiera darle una orden, Changmin entendió entonces, perfectamente, Yunho lo estaba botando, ahora era él quien no quería nada


-       Creí que… terminaríamos lo del baño – dijo con voz apenas audible, notó en la expresión de Yunho un gesto de incredulidad y luego observó una sonrisa burlona en él


-       Por favor… - sonriendo – Ya entendí, debí hacerlo hace mucho pero no, hoy me he dado cuenta – explicó de forma perezosa, luego bostezó – Jamás irá más allá, pero no te preocupes, tuve tiempo para meditarlo mientras te bañabas – de nuevo un bostezo – Es mi culpa, quien cedió a lo que no debía y comenzó todo esto soy yo, asumo la responsabilidad, nunca más te sientas comprometido, si no es por ti, no lo hagas solo por mí – expuso con una sonrisa triste, Changmin lo observó en completo silencio – Buenas noches – terminó de forma amable, talló su rostro un par de veces y se levantó de la cama, se cambiaría de ropa


-       ¿Me estás rechazando? – preguntó abrumado, llamando su atención, Yunho que estaba por llegar a su maleta lo miró, después sonrió


-       No exactamente, solo te estoy ayudando a decir lo que solo has estado pensando todo éste tiempo – respondió tranquilamente, volviendo a ir hasta su maleta, la subió a la otra cama y la abrió, buscando su ropa de dormir


-       ¿Por qué estás tan seguro de eso? – cuestionó molesto, mirándolo fijamente, Yunho tardó en responder, sacó lo que tenía que sacar de la maleta y volteó hacia él, mirándolo, cruzaron sus miradas durante algunos momentos – No hables por mí – complementó con un hilo de voz, entonces llevó la mano a su cintura, donde la toalla se amarraba para cubrirle, desató la pequeña atadura y la toalla cayó al suelo, ahora estaba desnudo, completamente expuesto


Yunho lo miró de pies a cabeza, era la primera vez que lo veía desnudo delante de él de esa forma, tan expuesta, en esa sola y rápida mirada escaneó todo, los pies descalzos sobre la alfombra de tela dura, las delgadas pero torneadas piernas, adornadas con el vello tan característico del menor, extendiéndose hasta la totalidad de la pierna, pero cada vez menos notorio, en sus muslos no pudo ver vello a esa distancia; en aquella zona la piel era menos oscura, obvio pues la asoleaba menos, pero pudo ver la firmeza de su carne, sabía cómo se sentía tocarle las piernas y en esos momentos lo estaba deseando tanto como deseaba palpar su firme abdomen, trabajado a la perfección aunque menos marcado que dos años atrás; la entrepierna no había pasado desapercibida, tenía la caída normal, el tamaño y la forma tal cual la recordaba, no tenía circuncisión, obviamente, pero aun así era perfectamente estético o quizás solo era la forma en que lo veía él, no sabía, no quiso fijar su mirada por tanto tiempo en sus genitales así que continuó observando, justo en el camino entre el ombligo y el inicio de su miembro se asomaba sutilmente una hilera de vello apenas visible, pero aquello le pareció sexy, claro, no menos que ese pecho firme tan envidiable, a él le sobraba grasa, parecía un pecho de mujer si apretaba lo suficiente, aunque era divertido a veces, usándolo para asustar con extrañas fotos; los pezones del menor también eran dignos de admirar, haciendo el juego perfecto con su pecho, deseó besar y mordisquear aquellas prominencias, tomarlas entre sus dedos, sintió que algo se movía bajo su pantalón, solo de seguir pensando en su cuerpo sentía que en cualquier momento terminaría con una erección. Los hombros y su conexión con el cuello hacían la línea perfecta para atraer a cualquier víctima, en el largo cuello cualquiera se perdería, tenía ese algo que bien te daban ganas de tocarlo, con la boca, con las manos, con lo que fuera, hacerle cosquillas y escuchar de su boca una risa nerviosa.  


Su recorrido terminó en la mirada extraviada, esos ojos eran el adorno perfecto para el resto de su rostro, a veces tan maduro, otras tantas como el de un niño, pero siempre perfecto, para él lo era, a pesar de las “burlas” por aquellos supuestos labios secos, pero él los había probado numerosas veces, eran tan secos como él era un enano, los miró fijamente, era como si quisieran moverse para que Changmin dijera algo, pero él tan solo lo observó mientras se sentía observado, estaba esperando, ahora le tocaba al menor esperar, Yunho tragó saliva mientras su mirada escaneaba aquellas grandes y adorables orejas, fantaseó con mordisquearlas y hacerlo estremecerse, tomarlo del pelo y sujetar cada vez más fuerte hasta hacerlo emitir un grito de moderado dolor, luego atacándole los labios para por fin hacerlo suyo, pero eso solo estaba en su mente, en sus fantasías, en la realidad tenía miedo, acercarse a él y de nuevo ser rechazado ¿bajo cuál pretexto? No sabía, con Changmin nunca sabía nada, a pesar de conocerlo mejor de lo que conocía a cualquier persona para Yunho era un misterio cualquier reacción de su amigo, al menos en lo que respecta a las relaciones de pareja, porque eso eran, una pareja, quizás no de novios, pero en un sentido bastante amplio eran una pareja y justo ahora atravesaban una crisis


-       Changmin… - susurró casi con cariño


-       Ven – tragó saliva – Tengamos sexo – las palabras salieron con tanta rapidez que le quemaron la garganta, pero sintió un alivio, no debía temer jamás por llamar a las cosas por su nombre, a Yunho le sorprendió su forma de pedirlo, lo miró atento y dudó, seguro cuando se acercara y comenzara a quitarse la ropa Changmin diría algo, se arrepentiría, lo rechazaría y él ya no estaba dispuesto a soportar algo así, le dolía creerse tan cerca del cielo y que él terminara por llevarlo al suelo de golpe, devolviéndolo a su triste realidad – Yunho – volvió a llamarlo, ésta vez con impaciencia e incomodidad, estaba desnudo frente a él, pidiéndole tener sexo y su compañero solo estaba ahí, observándolo, se sintió intimidado, encogiéndose de hombros ligeramente.


Entonces el mayor comenzó a caminar hacia él, solo mirando sus ojos, al estar frente a frente el menor intentó besarlo, sujetarle de la cabeza como solía hacerlo y atraer a Yunho en un beso decisivo y salvaje, pero el mayor lo evitó, para su sorpresa tan solo se agachó, doblando las rodillas y sin dejar de mirarle a los ojos agarró la toalla en el suelo y enseguida se puso de pie, tratando difícilmente pero con éxito de no mirar su entrepierna


-       Es tarde, en unas horas debemos cubrir agenda – dijo en tono amable, luego le sonrió, subió la toalla hasta el pecho de Changmin y la estiró hacia él, entonces el menor la agarró y Yunho la soltó, se acercó un poco más y le besó en la mejilla, volviéndole a sonreír. Changmin estaba atónito, no podía creer lo que había pasado, se ofreció a Yunho y éste lo rechazó, dejándolo desnudo, se sintió humillado y no pudo evitar enojarse, lo miró con recelo, Yunho se dio cuenta de aquella mirada y sintió culpa, pero estaba orgulloso de haberse impuesto ante él, si algo como el sexo iba a suceder entre ellos tendría que sea espontáneo, sin planear, sin promesas, solo darse de forma natural, así como se había dado todo entre ellos


-       Es tu última oportunidad – sentenció el menor cuando Yunho comenzó a alejarse, volteó hacia él y vio que aún no se colocaba la toalla


-       No Changmin, la última oportunidad te la di yo antes que te metieras a bañar – refutó enseguida, su voz sonaba tan triste que Changmin sintió un estremecimiento, también culpa, luego arrepentimiento, ahora era él quien se quedaba con las ganas, ahora le había tocado perder, recordó las palabras de Victoria “Cuando quiera que él esté con ella quizás Yunho oppa ya no esté interesado, si lo lastima varias veces será él quien al final la lastime a ella y será para siempre, le dirá adiós y ninguno de los dos será feliz” pero ¿podía aceptarlo? ¿dejaría que las cosas quedaran así? No quería un final. Yunho le sonrió por última vez antes de alejarse de nuevo


-       Espera… - lo llamó antes de que se alejara por completo a la otra cama, Yunho volteó a verlo con indiferencia, el tema estaba acabado y Changmin debía entenderlo – No es por ti, es porque yo también tenía ganas – confesó sin vergüenza, Yunho tan solo sonrió con tranquilidad


-       Lo sé, pero ha podido más tu duda de siempre, eso es algo que nunca podré vencer, necesitas acabarlo tú mismo y nadie más, buenas noches Changmin – culminó de forma amable, demasiado educada para el gusto del menor. Yunho se acercó a sus cosas y sacó algo de ropa para dormir, Changmin lo miró y de pronto sintió frío a pesar que la temperatura en la habitación estaba regulada, pero era el frío del rechazo de Yunho, se sintió del todo desnudo, no solo por su cuerpo, todo él estaba desnudo, se había desnudado ante Yunho y éste le rechazó, fue ahora su revancha por tantos rechazos de él, estaba casi seguro.


Molesto el más alto avanzó hacia su maleta, sin ponerse la toalla, solamente cubriéndose sus partes íntimas con ella, agarró la valija, la colocó sobre la cama, sacó ropa y se vistió tan rápido como pudo, pero no su ropa de dormir, Yunho no lo miraba, no se percataba de ello, tan solo escuchó unos pasos alejarse, volteó y solo alcanzó a ver la silueta de Changmin pasar por la puerta, luego un fuerte golpe que la cerró


-     ¿Changmin? – sabía que se había marchado, pero estaba incrédulo, caminó hacia la puerta como si pudiera encontrarlo aún ahí, era raro que el menor saliera así, lo había hecho numerosas veces luego de una discusión, pero había sido en Corea, jamás en Japón, sintió remordimiento, para él habría sido más que fácil atender la petición, tomarlo entre sus brazos y hacerle el amor, tal como lo había deseado durante años, pero no pudo y sabía bien por qué, porque estaba cansado, tal vez por orgullo, pero no era algo tan simple como eso, estaba dolido

Changmin caminó por aquellas poco conocidas calles para él, era de madrugada, estaban casi desiertas, podía ver a lo lejos algunas parejas caminando del brazo, tan inocentemente como parejas de colegiales, otras tantas, perdidas entre la oscuridad se daban algunos besos, se abrazaban, algo poco habitual en la cultura Japonesa, no era común ver tales muestras de cariño en público, suponía que la semi oscuridad de la hora bajo una luna casi desapareciendo era la causa de tal acontecimiento.


Recordó aquella noche en París, Yunho lo condujo a un callejón para besarlo y él se había opuesto, como siempre, aunque momentos atrás habían estado besándose frente a la trabajadora de un burdel en una especie de Ménage à trois, sonrió al recordarlo, aquella fue quizás su experiencia más erótica, pero lo mejor de aquella noche no fue estar los tres en tremendo acuerdo, fue sin duda la mirada profunda de Yunho antes del momento, los tres deseaban ese beso más que ninguna otra cosa, él deseó el beso, Yunho lo deseó y ella también, deseó verlos besarse, lo notó en esa forma de acariciarles el rostro y pedirles sin palabras que lo hicieran, que se besaran ante ella, sonrió con mayor amplitud al pensar en sus fans, aquellas que amaban el fan service, seguro más de alguna habría envidiado ser ella en aquel momento


Se sintió mentalmente abrumado, tantos sentimientos y recuerdos en los cuales pensar y aun así no era capaz de definir que sentía por Yunho más allá del cariño y el deseo reciente, la Geisha le había hablado de amor, pero ni siquiera podía pensar en esa sola idea, jamás podría enamorarse de Yunho, nunca en ese plano, como había amado a su ex novia, eran dos cosas completamente diferentes, al menos para él, pero ahora estaba confundido respecto a Yunho, ¿podría soportar alguna confesión? Que él le dijera que lo amaba, solo imaginarlo le hacía sentir un escalofrío, si aquello sucedía entonces la vida era cruel. Suspiró largamente y guardó las manos dentro de los bolsillos de su pantalón, aún debía meditar, no quería ver a Yunho frente a frente, estaba enojado, se había sentido humillado como nunca

Yunho estaba aún despierto, el sueño que había sentido mientras esperaba a que Changmin saliera de bañarse se había esfumado por completo, ahora estaba preocupado, mirando hacia el techo de la habitación, había pasado más de 1 hora y casi eran las 2:30 de la madrugada


-       No debí rechazarlo – pensó afligido – Yo también moría de ganas, soy un tonto – se lamentó de cierto modo, aunque una parte de él le decía que había hecho lo correcto, durante casi tres años habían estado atrapados en aquel juego, un estira y afloja que poco a poco los estaba absorbiendo, si seguían así pronto se harían un daño irreversible que pondría en riesgo su amistad, que ponía en riesgo a TVXQ y todo cuanto habían logrado luego de aquel suceso que los llevó a recomenzar desde 0 en 2010.


Continuó pensando mientras esperaba el regreso de Changmin, en su mente practicaba que decirle o que hacer cuando él cruzara aquella puerta, algunas veces el resultado era bastante tonto, en otras ocasiones resultaba bastante gracioso, y en otras tantas algo extraño, romántico, depravado quizás


-      ¿En qué diablos estoy pensando? – se reprochó enojado al llegar a su mente uno de aquellos tantos resultados, Changmin atravesaba la puerta y se acercaba a él mientras se desnudaba, volvía a ofrecerle su cuerpo y ésta vez Yunho no se negaba, lo hacían sobre la cama y él podía escuchar claramente los gemidos de Changmin en su oído mientras sentía las uñas del menor clavándose en su espalda, aquel pensamiento lo hizo ruborizar, no podía estar pensando aquellas cosas tan pecaminosas, casi estaba seguro que el sexo es algo que jamás experimentarían entre ellos, triste era saberlo, pero también era bueno, así no peligraba su amistad ni el grupo. – No queda de otra – dijo en voz alta, al cabo de unos momentos la puerta por fin se abrió, Yunho se irguió enseguida, mirando con alivio a su amigo, entraba con cuidado, como si fuera a encontrarse a Yunho en un profundo sueño, pero al darse cuenta que no había motivo para aquel cuidado dejó que los ruidos le acompañaran con sus pasos, con la tarjeta que abría la puerta de la habitación cayendo sobre una pequeña mesita a la entrada – Changmin – expresó Yunho con emoción, levantándose de la cama


-       Hola – saludó Changmin de la manera más normal que pudo


-     Estuviste fuera mucho tiempo ¿no te enfriaste demasiado? – inquirió con preocupación, Changmin lo miró con expresión seria, luego le pasó de largo y fue hasta su cama, Yunho le siguió los pasos – Changmin, respóndeme – pidió preocupado, pero el menor lo ignoró, fue hasta su maleta y la subió a la cama, luego de abrirla y sacar su ropa de dormir se comenzó a quitar la que traía puesta, Yunho lo observaba, cuando Changmin estuvo a punto de desabrochar sus pantalones lo miró


-       ¿Te importaría no mirarme? – preguntó con reserva, luego levantó la mano hacia él y con el dedo índice figuró hacer un espiral, pidiéndole que se volteara, Yunho obedeció sin objetar, el menor volvió a lo suyo


-       Perdóname Changmin – pidió mientras le daba la espalda – No debí… -


-       No sigas ¿sí? Solo olvidémoslo, no me recuerdes que me desnudé ante ti pidiéndote sexo, que patético ¿no? Me siento estúpido y avergonzado, así que por favor ya no hablemos de eso – expuso con verdadera aflicción, Yunho lo entendió y se calló por completo – Terminemos éste Tour de la mejor forma –


-       Está bien – habló por fin Yunho, ya no sabía que decir


-       Ya terminé – avisó una vez que terminó de vestirse, Yunho se giró de nuevo y lo miró a los ojos


-       Descansa Changmin –


-       Tú también – respondió con tranquilidad, se miraron fijamente unos momentos


-       Changmin – lo llamó con voz serena, el menor lo continuaba mirando fijamente, entonces él se comenzó a acercar hasta estar muy cerca de él, frente a frente – Te quiero – dijo con tono serio pero tierno a la vez, le sonrió


-       Lo sé… - respondió secamente, sin confesarse de vuelta, enseguida intentó apartarse pero sintió la mano de Yunho sobre su nuca, entonces el mayor lo atrajo hacia él sin abrazarlo, logrando juntar sus rostros, su mejilla derecha contra el pómulo derecho del menor, subiendo su mano hasta la cabeza, cerró los ojos y suspiró, Changmin entrecerró los suyos, aquella maldita cercanía que le hacía entumecer los sentidos, comenzó a disminuir su coraje, tener a Yunho así de cerca le hacía olvidar todo lo que había pasado – Yo tam… - intentó responder al fin, pero Yunho se acercó aún más, moviendo lentamente su cabeza hacia la derecha hasta rozar los labios de Changmin, se dieron apenas un beso, el menor cerró los ojos y permanecieron así unos instantes, luego otro beso, entonces Changmin levantó los brazos y se aferró al cuello de Yunho en un abrazo fuerte, éste le correspondió con los brazos en su espalda, abrazándolo también, hubo un total silencio, ninguno de los dos necesitaba palabras, al cabo de unos momentos se soltaron y volvieron a mirarse a los ojos, si aquello no era una reconciliación entonces no sabían qué demonios era


-       Buenas noches Changmin – se despidió de momento, sonriéndole, Changmin asintió y luego sonrió, Yunho volvió a atraerlo hacia él con una sola mano y le besó sobre el cabello


-       Buenas noches – respondió aliviado, si alguna vez estuvo enojado con Yunho ya no se acordaba, se alejaron y cada quien caminó a su cama, Changmin bajó la maleta de la suya sin percatarse de que lo observaban


-       Changmin, hemos vuelto ¿verdad? – preguntó con inocencia, Changmin se giró hacia él y sin pensárselo dos veces agarró la almohada de su cama y se la aventó en la cara a Yunho


-       No me presiones – regañó casi con burla, Yunho agarró la almohada estrellada en su cara y la retiró, observándole de nuevo


-    Eres muy complicado Changdola – se quejó tiernamente, haciendo aquel puchero con su labio inferior que tanto le gusta a Changmin, éste solo sonrió mientras negaba con la cabeza y luego se echó sobre la cama, cerrando los ojos


-       Lo que pasa es que eres demasiado simplón, ya duérmete – respondió con tanta tranquilidad que desesperaba, Yunho sonrió entusiasmado, Changmin era aún un gran misterio para él aunque lo conocía bastante bien, no cabía duda que su querido hermano menor tenía un gran corazón

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