KINGDOM TVXQ!

CLOSE 2U
Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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My Cat, My Junsu

Título: My Cat, My Junsu
Autor: Axy (http://mymickylove.blogspot.com)
Pareja: YooSu
Género: Slash, Romance, Fantasía
Estado: Terminado
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Capítulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6

Would you teach me?

Titulo: Would you teach me? (¿Me enseñarías?)
Autor: Axy (http://mymickylove.blogspot.com)
Pareja: YooSu
Género: Slash, Romance
Extensión: Oneshot
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-¿Yoochun-ah?- dije luego de pensarlo mil veces.

-¿Mmm?- apenas me respondió, más pendiente al videojuego en el cual, para variar, yo estaba ganando.

-¿Tú has besado muchas veces no?- pregunté, tratando de sonar lo más tranquilo posible, él rió.

-¿De dónde has sacado eso? Jajaja, bueno sí, quizás- respondió aún burlándose de mi pregunta.

-Y… ¿eres bueno besando?- sentía como mis mejillas ardían más con cada pregunta que le hacía. Felizmente él seguía concentrado en el juego.

-No sé, supongo… a las chicas les gusta- y sentí un pequeño vuelco en el estomago cuando involuntariamente lo imaginé besando fogosamente a esa chica que se le pegaba como chicle en la universidad. Apenas entramos, la muy resbalosa hizo de todo para llegar hasta él. Hasta que lo consiguió.

-¿Has besado a Yeon Hye?- las palabras salieron de mi boca con un tono algo amargo.

-Eww, no. Ella me tiene harto, me persigue de aquí para allá sin parar, con su vocecita chillona “Oppa, oppaa~~” y todos sus regalos y cartas que deja en mi casillero, en mi mochila e incluso escribe notitas en las pizarras de las aulas donde tengo clase. Así se convierta en la chica más sexy del planeta, jamás desearía tener algo con ella-

-Ahh…- respondí algo más aliviado – ¿tú crees que yo bese bien?- le pregunté, mirándolo fugazmente por el rabillo del ojo. Él rió.

-No sé Junsu, ¿qué clase de preguntas estas haciéndome? Depende de lo que las chicas te digan supongo-

-Nunca he besado a nadie- dije algo pensativo.

-Y qué, ¿planeas besar a una chica? ¿Por eso tantas preguntas?-

-… ¿Me enseñarías?- pregunté colorado hasta la raíz de mis cabellos, aún sin mirarlo.

-¿Qué hablas?- dijo extrañado – ¡Oye!- se quejó cuando me levanté y apagué el Play Station. Volteé hacia él y lo tome de la muñeca, jalándolo, alzándolo del suelo. Lo obligué a sentarse en mi cama, frente a mí.

-Enséñame a besar Yoochun-ah- le pedí con la voz más normal que pude fingir en ese momento.

-¿Y cómo rayos quieres que lo haga?- respondió confundido.

-Primero dime si beso bien- pedí.

-Cómo voy a- me estiré un poco y topé mi boca con la suya. No respondió, pero tampoco me separó de él. Puse una de mis manos sobre su mejilla, y la otra en su hombro, acercándome más a él. Moví ligeramente mis labios sobre los suyos, haciendo presión. Él comenzó a responder, algo tarde, pero con más ganas, afianzó sus manos en mi cintura, y lucho a muerte por el control de nuestro beso. Sentía mis mejillas arder, no podía creer lo que estaba ocurriendo. Pidió con su lengua permiso para entrar en mi boca y acepté, profundizando el beso y acortando otro poco nuestra distancia, enrosqué mis brazos en su cuello y el hizo lo mismo en mi cintura. Ese beso me estaba llevando al mismísimo cielo, de no ser por ese pequeño gemido que solté cuando él presionó mi labio inferior entre los suyos.

Me soltó, apartándome. Se levantó de la cama, con ambas manos en las sienes, volteo a mirarme con los ojos muy abiertos. Y yo allí, aún sentado con la respiración agitada, el corazón alterado y con las mejillas al rojo vivo.

-Esto… esto está mal Junsu- dijo y recogió su sweater de suelo, saliendo de mi habitación… tratando de escapar por así decirlo.

-Yoochun-ah!- salí tras de él, tomando su muñeca justo antes que él alcanzara la perilla de la puerta principal.

-Junsu, no- volteó a mirarme.

-¿No qué?- pregunté, aún sin importarme realmente la respuesta. Ahora mis dos manos sujetaban su muñeca, habiéndose resbalado ligeramente cubriendo su mano.

-No, no, Junsu, no… esto, esto no es bueno- puso su mano libre sobre su cabeza, suspirando pesadamente.

-…Pero… ¿te gustó?- sentí mis mejillas arder una vez más ante mis propios cuestionamientos, encontrándome con sus ojos consternados – ¡Respóndeme!- exigí – ¿te gustó?-

-…ese es el problema…- bajó su rostro, mirando al suelo.

-No te gus-

-Sí, si me gustó…- clavó sus ojos en los míos -…mucho-

Y se lanzó sobre mi boca, acorralándome contra la pared, apoyando sus brazos sobre esta, a ambos lados de mi cabeza. Subí mis manos a su cuello entrelazándolas por detrás. Sus labios atacaban los míos con fuerza, arrancando suspiros y pequeños gemidos de mi garganta. Profundizó nuestro contacto introduciendo su lengua, acomodando sus brazos tras mi cintura, jalándome contra él. Volví a enroscar mis brazos en su cuello, tal como lo hice antes en mi habitación y me dejé llevar dejándolo que haga lo que le plazca con mi boca.

Y no sé cómo entre tanto calor y éxtasis, logré ponerme a pensar por una milésima de segundo en la razón exacta de por qué mi meta del día había sido besar a mi mejor amigo: “Porque me gustaba, porque lo quería, porque estaba estúpida y perdidamente enamorado de él”. Mi corazón latía tan aprisa como podía, con cada movimiento de sus manos sobre mi cintura el ritmo seguía aumentando y se triplicaba cuando hacía presión sobre mis labios. Estaba al borde de la locura.

Sentí una de sus manos sobre mi mejilla, el beso fue bajando su intensidad, hasta que se convirtió en pequeños piquitos depositados una y otra vez sobre mi boca. Hasta que se detuvo, con la frente apoyada sobre la mía. Ambos respirábamos muy agitados, abrí mis ojos, encontrándome con los suyos y por él ardor en mis orejas descubrí que tenía la capacidad de sonrojarme más de lo que ya estaba.

-Junsu, yo-

-Te quiero Yoochun-ah- solté sin pensar, dándome cuenta muy tarde del grandísimo error que había cometido. Él se separo de mí lentamente, sin mirarme a los ojos, con esa sensación de incomodidad marcada en su rostro. Cubrí mi boca con una mano, maldiciéndome por haberla abierto sin pensarlo 2 veces, sentí como las lagrimas se arrejuntaban en mis ojos.

Yoochun suspiró.

Una lágrima se resbaló por mi rostro, pero fue detenida por su mano antes de llegar a mi mentón, alcé la vista hacia él. Solo esbozó una sonrisa triste, se dio media vuelta, abrió la puerta de la casa y se fue.

Y en ese preciso momento mis rodillas temblaron y terminé en el suelo, con ambas manos en el rostro, llorando por aquella persona que acababa de perder.
~~~

Abrí mis ojos de golpe, el reloj marcaba las 4.30 am. Apenas hace una hora había logrado conciliar el sueño. El timbre del departamento volvió a sonar, eso me había despertado. Salí de mi habitación, frotando mis ojos aún ardientes e hinchados de tanto llorar. Pregunté quién era desde detrás de la puerta y solo oí un “…Yo” que me hizo abrir en menos de un parpadeo.
-Yoochun, ¿qué haces aquí? ¿A esta hora?-

-… ¿Puedo…pasar?- preguntó con la mirada en el suelo, de súbito recordé todo. Me hice a un lado, dándole espacio para entrar.

-… ¿Por qué volviste?- lo miré detenidamente juntando fuerzas para no llorar.

-Estuve pensando en lo que dijiste. Y necesito hacerte unas preguntas-

-¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?- dije por más incomodo, sentándome cruzado de brazos y piernas en uno de los sillones.

-No… solo quiero desenredar algunas cosas en mi cabeza- respondió sentándose también – ¿estás dispuesto a responder?- suspiré, largo y profundo.

-Si, Chun, ¿qué quieres saber?- bajé la cabeza, sintiendo como mis mejillas volvían a arder sabiéndome tan cerca de él nuevamente.

-Dijiste… que me querías… osea… ¿te gusto?- su voz incómoda retumbaba en mis oídos.

-…Si-

-… ¿desde… hace cuanto?- apoyó uno de sus brazos en el respaldar del sofá, recargando su cabeza en su mano.

-Desde hace 2 años creo- suspiré… y él también.

-… ¿eres…gay?- lo miré, deteniéndome a examinar su rostro fruncido en señal de desagrado.

-No sé… solo me gustas tú-

Y el silencio nos envolvió un largo rato, las ganas de llorar volvieron y la sensación de rechazo se apoderó de mí, haciéndome temblar.

-Ha sido la primera vez que he besado a un chico… a mi mejor amigo para ser exactos- dijo de repente –y lo más irónico es que me gustó, mucho más que cualquier beso que haya podido dar antes- subió sus manos hasta rozar sus labios con las puntas de sus dedos –aún… aún te siento aquí- me miró.

Una lágrima se resbaló por mi mejilla. Me acerqué a él, alcanzando nuevamente su boca con la mía. Esta vez él me empujó ligeramente, devolviéndome a mi lugar. Aún con sus manos en mis hombros, suspiró, mirándome a los ojos.

-…No quiero enamorarme de tus besos… quiero enamorarme de ti- toda la sangre de mi cuerpo se juntó en mis mejillas.

-¿Qué?- pregunté incrédulo.

-Quiero intentarlo. Hace algunas horas, cuando me fui, traté de acabarlo todo, de no volver a tu apartamento, de no acercarme a ti, ni mirarte. Pero mientras más trataba de sacarte de mi cabeza, más presente te sentía, solo podía pensar en ti. Volví y me estacioné abajo, pero me quede pensando allí. Noté que no era la primera vez que acaparabas mis pensamientos por completo, a veces antes de encontrarnos planeaba en mi mente todo lo que me gustaría hacer contigo ese día, otras veces pensaba en que estarías haciendo en momentos en los que no te tenía cerca y me asustaba pensar que estuvieras con alguien más. Me di cuenta también que me molesta cuando le sonríes a alguien más que a mí y que me da un “nosequé” de felicidad cuando tomas mi mano de repente. No sé cómo llamar a este conjunto de sensaciones tan extrañas, solo sé que no puedo dejarte… quizás nunca pueda dejarte- me sonrió

-… ¿Estás diciendo que aceptas mis sentimientos?- rodó los ojos ante mis palabras y tomó una de mis manos, entrelazándola a la suya.

-Si. ¿Tan malo soy para explicarme?- yo veía aún sin poder creerlo la unión de nuestras manos, todo se había vuelto tan extrañamente perfecto en cuestión de minutos. Todo ese llanto acumulado que tenía comenzó a desbordarse sin que me diera cuenta, hasta que la mano libre de Yoochun fue a parar a mi mejilla.

-… ¿lloraste mucho?- preguntó con semblante triste. Asentí despacio. Se sentó más cerca y limpió mis lágrimas con sus pulgares. –no te volveré a hacer llorar, lo prometo- dijo y me abrazó, atrayéndome contra su pecho. Me acomodé, enroscando mis brazos en su cintura, escondiendo mi rostro en la curvatura de su cuello.

-Chunnie, ¿estoy despierto o esto es un sueño?- pregunté sonriendo contra su cuello.

-¿Chunnie? Me gusta ese nombre- dijo acariciando mi cabello.

Me separé de él, mirándolo minuciosamente, puse mis manos sobre su rostro, acariciando toda piel expuesta, bajando por su cuello, sobre su sweater hasta sus hombros, deslizando mis manos por sus brazos, llegando a sus manos, las cuales se entrelazaron con las mías. Anclé mi mirada en la suya.

-No es un sueño- él sonrió – ¿cómo? Es que, todo ha sido tan rápido… ¿cómo hago para que logres enamorarte de mí?-

-Solo sé tú, sé como siempre eres, sonriente y alegre- me reí ante ese comentario –sé… sé mi novio…-

Me levanté del sofá con ambas manos sobre mi rostro, la vergüenza y la emoción me habían ganado, sentía miles de mariposas en mi estómago y un “nosequé” de felicidad, tal como dijo él hace rato.

-Oh my God, no puedo creer que esto esté pasando. No puedo creer que me estés preguntando esto, no puedo creer ni siquiera que planeas enamorarte de mí- me quedé parado en medio de la sala, mirándolo, con las manos aún sobre mi boca. Se levantó y me abrazó por la cintura, apoyando su cabeza en mi hombro.

-…yo tampoco, por eso necesito que me ayudes. Pero sé que no estoy cometiendo ningún error. Planeo ser feliz contigo, ¿estás de acuerdo?-

-Si, pero-

-¿No quieres tenerme a tu lado?- me cortó.

-Si quiero, pero-

-Quiero poder venir un día, besarte y decir “Te amo”. Si sigues poniéndome “peros” no vamos a llegar a ningún lado Baby- me abracé fuerte a su cuello.

-Oh God- susurré, sintiendo sus brazos alrededor de mi cintura.

-Baby, me tengo que ir. Son veinte para las 6 am- Lo solté despacio, sin deshacer la conexión de nuestras miradas.

Caminamos hasta la puerta, y antes de abrirla enmarcó mi rostro con sus manos y me besó. Esta vez pude sentir algo diferente, una nueva sensación, parecida a fuegos artificiales en mi corazón. Podía sentir que me lo daba con cariño, con ternura… con amor… Dejó varios piquitos sobre mis labios antes de separarnos totalmente. Abrió la puerta y antes de irse me dio un corto beso más.

-Gracias…- le dije apenas nos separamos –gracias por… “enseñarme a besar” cuando te lo pedí- sonreí sonrojado. El curvó sus labios en una preciosa sonrisa y me respondió.

-No, gracias a ti…- acarició mi mejilla -…porque vas a enseñarme a amar-

Me abrazó nuevamente, juntando nuestros labios… dando así comienzo a nuestra hermosa historia de amor.

~FIN~

La cita Perfecta

Título: La cita Perfecta
Autor: Axy (http://mymickylove.blogspot.com)
Pareja: YooSu
Género: Slash, Romance
Extensión: Oneshot




La cita perfecta



Era un día precioso, a pesar de ser tan solo las 8 de la mañana, y es que por más que no me gustara, mi metabolismo nunca me dejaba dormir más de la cuenta. Estaba sentado en la sala, viendo la tele, esperando a que los demás se levanten para desayunar. En el noticiero no hablaban más que de muertes e incendios, ¿Dónde estaba el amor? Me preguntaba, cuando de repente un adormilado Junsu entró a la sala y cual niño pequeño se sentó en mi regazo y se abrazó a mi cuello.
-Chunniiiiie~ tengo sueeeeño…- se quejó con esa vocecita que me encantaba. Rodeé su cintura con mis brazos y sonreí contra su cuello.
-Buenos días Baby- le dije dándole un pequeño beso sobre el hombro.
-No le veo nada de bueno- suspiro contra mi nuca y se abrazo más fuerte.
Lo acuné unos minutos, acariciando su pelo y meciéndolo un poco.
-… ¿Junsu?- pregunté contra su pelo
-¿Mmh?-
-…Te quiero- le dije sonriendo y escuche una suave risita en mi oído.
-Lo sé, y yo te quiero a ti- respondió rozando su nariz sobre mi cuello. Le permití al silencio envolvernos unos minutos más, no nos incomodaba.
-… ¿Junsu?- pregunté nuevamente
-¿Mmh?-
-… ¿Hoy quieres salir conmigo?- levantó su rostro y quedo frente a mí, aún abrazando mi cuello. Había una chispa en su mirada traviesa.
-¿A dónde?- preguntó sonriente
-Es una sorpresa- le respondí acariciando su mejilla y lentamente lo atraje hacia mí para rozar mis labios con los suyos.
Pero me detuvo, justo cuando sentí su aliento mezclarse con el mío. Separo su rostro y lo escondió en la curvatura de mi cuello. Suspiré.
-Nos pueden ver- susurro. Esa excusa ya me tenía harto
-Ah, nos pueden ver, y qué, ¿acaso cuando estas así sobre mí no nos ven?-
-Lo sé, pero-
-Junsu- Lo corté –quiero besarte- dije dejando caer mi cabeza hacia atrás, contra el respaldar del sofá. –Hace dos semanas que no lo hago-
Lo sentí removerse un poco y segundos más tarde besó mi mejilla
-Bésame- dijo con el rostro bañado en carmesí, sonriendo suavemente – ¡Pero rápido que no quiero que nos vean!- agregó fijando sus ojos en los míos.
Le regalé mi más amplia sonrisa y tomé su rostro entre mis manos, el acariciaba uno de mis brazos. Lo acerqué a mí, cuando nuestras narices se rozaron, el cerró los ojos. Me dispuse a cortar distancias y…
-¡Jaejoong-Hyung! ¡El YooSu está haciendo cochinadas en la sala!- un grito burlón por parte de Changmin logro separarnos totalmente. Cubrí mi rostro con ambas manos y suspiré en señal de derrota.
-¡Yo quiero ver YooSu!- respondió Jae bajando las escaleras.
-Hyung… ¿Qué rayos haces con una cámara?- le pregunte una vez que abrí los ojos y pude verlo con detalle.
-…es que de ustedes no tengo fotooos- dijo con un puchero
-Voy a preparar el café- Junsu se levantó con el rostro encendido hacia la cocina.
Ahora si podía golpear al JaeMin hasta dejarlos inconscientes. Cerré mis puños y los miré con furia.
-Aaaayy~ Yoochun-ah, no te pongas asiii, mira que no le hemos dicho nada de tus planes para llevarlo al wbbwbwbw-
-¡¡¡SHHH!!!- Cubrí su boca con mi mano y volteé a ver si había oído, pero no reacciono. -¿No quieres hablar más fuerte?-
-Bwbbbwbw- Respondió lamiendo mi mano, haciéndome saltar del asco.
-¡Puaajj! Eres un cerdo Hyung- Changmin, que estaba sentado en la alfombra jugando con la cámara, se rió ante mi reacción. –Ni siquiera sé si va a querer ir o no, no le dije a qué hora-
Changmin se levantó y se sentó a mi lado en el sillón.
-Desde hace semanas Junsu-Hyung quiere ir al…- me miró pensándolo dos veces antes de completar la frase. –Incluso ayer lo repitió-
-¡Y ahora!- Jae saltó sobre el sillón –Tienes que decirle a qué hora lo esperas, pero no es solo decírselo, es “decírselo”- puse cara de confundido –Tienes que ir a la cocina y abrazarlo por la cintura, apoyar tu cabeza en su hombro y con tu voz ronca se lo dices suaveciiito y ¡BAM! Lo tienes a tu merced-
-Me has dejado muy perturbado- susurro Changmin y se fue con las manos en las sienes.
-Pff, estás loco si crees que voy a hacer eso- me levanté y me dirigí a la cocina, de donde salía un delicioso olor a café.
Entre y encontré a mi precioso novio con una sonrisa deslumbrante sirviendo el famoso liquido en 5 tazas de colores. Me derrumbe totalmente con solo verlo. Era perfecto, simple y llanamente perfecto, un ángel traído del mismísimo cielo.
Rodee el mueble de la cocina y envolví su cintura con mis brazos. Sonreí sobre su cuello dándole pequeños besos, recibiendo en respuesta unas risitas tímidas y unos dedos recorriendo mis brazos.
-Hoy a la 1 en punto, vamos en mi carro-
Al final hice uso del consejo de Jaejoong-Hyung, y fue efectivo, pues vi la piel de Junsu erizarse apenas oyó mi voz ronca. Se volteo quedando frente a mí y abrazo mi cuello
-¿No me quieres decir a donde vamos?- pregunto sonriendo.
-No- respondí besando su mejilla –es una sorpresa Baby-
Hizo un puchero, uno de esos que me encantaban, y recostó su cabeza en mi hombro
-Te quiero Susu-ah…- nunca me iba a cansar de decir eso.
-…Yo ya no- dijo haciendo un berrinche, abrazándose más a mi –ya no te quiero Yoochun-ah-
-Come on Baby… no te pongas así- comencé a intercalar besos sobre su cuello con palabras- es que… quiero… que… sea… sorpresa… Quiéreme de nuevo- pedí, y besé mas fuerte sobre la curvatura de su cuello, a lo que el gimió quedito, hundiendo sus dedos en mi espalda.
-¿Dejaste marca?- pregunto tocando su cuello.
Y efectivamente allí estaba, una preciosa marca rojiza que establecía que aquel ser perfecto era mío.
-Si- dije orgulloso y acaricié con mi pulgar esa huella, que por lo menos permanecería allí unos días.
Me dio la espalda y regreso a su labor de cafetero.
-Tonto…- susurro –y ahora como lo escondo…-
No pude evitar reír, es que era tan lindo cuando hacia sus berrinches, me hacía sentir más enamorado cada vez. Abracé nuevamente su cintura y besé su mejilla por última vez.
-A la 1 Baby, no te olvides- repetí antes de salir de la cocina.
-No me olvido- respondió en voz bajita con la vista baja tratando de esconder su sonrojo –llama a los demás al desayuno- agregó finalmente.
Sonreí
El desayuno fue tal y como otros días, a excepción de que hoy todos preguntaron si habían mosquitos en la habitación de Junsu.
-Qué raro que solo te halla picado en el cuello- dijo Yunho-Hyung, a lo que Junsu respondió sonrojado con un “sí, que raro”. Pero no falto la sonrisa pícara de Jaejoong que nos dejó nerviosos a ambos.
-Gracias por el café- le dije a Junsu antes de levantarme, y besé su mejilla. Pero no esperé a que Yunho-“appa” reaccionara.
-¡YAH! ¡Oye, tú! ¡Niño con cara de rata! ¡Ven acá!- se puso de pie señalándome –no permitiré que perviertas a Junsu, ¡ven acá!-
-¡Te quiero Junsu-ah!- grité antes de salir corriendo de la cocina, perseguido por Yunho-Hyung.
~~~~~~~~
Logré colocar una rosa sobre su almohada antes de que saliera de la ducha.
-¿Desde cuándo eres tan detallista Hyung?- pregunto Minnie.
-Este día tiene que salir tal y como lo planee, no puedo dejar que algo lo arruine, tiene que ser perfecto- respondí empujándolo fuera del cuarto.
**Junsu POV**
Salí del baño mientras secaba mi cabello, en el reloj de pared marcaban las 11:20. ¿Por qué cuando uno quiere que el tiempo avance, este se demora tanto? Abrí uno de mis tantos cajones y saque la ropa que me pondría para mi cita con Yoochun.
Voltee hacia mi cama y encontré una preciosa rosa descansando en mi almohada. No pude evitar sonreír. Tomé la flor entre mis manos y desde mi puerta respondí la indirecta en voz alta.
-¡Yo también te quiero Chunnie-ah!- escuché su risa a lo lejos.
Me dedique a alistarme y a hacer tiempo, pero dieron las 12 y ya no quería esperar más.
****
Yoochun POV
Dieron las 12:10 y un desesperado Junsu entro alborotadamente al estudio, interrumpiendo mi composición al sentarse sobre mi regazo.
-Ya no quiero esperar más, ¿vamos? ¿mh? No importa que sea una horita antes, vamos, vamos, vamooooos~-
-Si importa Baby- le respondí riendo mientras acomodaba unos cuantos mechones rebeldes que habían caído sobre su rostro.
-Por favor, vamos- besó mi mejilla -¿Si?- otro beso -¿Si?- 2 besos mas –Por favooooor- Hizo un pucherito irresistible a mis ojos. Pero no me iba a dejar influenciar tan fácilmente.
-¿Quieres que salgamos antes?- pregunté
-Sí-
-Bien… bésame y salimos ahora mismo- su rostro se cubrió de un color rojo brillante que no hizo más que incrementar las ganas que tenia de comérmelo a besos allí mismo.
-…P-pero y si nos… ¿v-ven?- tartamudeo tratando de esconder su sonrojo. Reí y respondí.
-¿Y acaso cuando estas así sobre mí no nos ven?- repetí las palabras que use más temprano y recibí un golpecito en mi hombro.
-Malo…- hizo otro pucherito y me abrace a su cintura.
-Solo un beso Baby- finalmente atrayendo su rostro al mío.
-…y-ya, pero chiquito que no quiero que nos vean-
Ambos sonreímos. Al fin, iba a sentir sus labios de nuevo después de dos semanas.
-Hyung! ¡Junsu-Hyung! ¡El partido! ¡Nos olvidamos que era hoy! ¡Todavía podemos ver la última media hora!-
-¡El partido!- …y así de rápido Junsu se levanto casi botándome de la silla y salió corriendo con el @#!$* de Changmin… (Les dejo el adjetivo a su imaginación, piensen en cómo me siento en este momento…)
-Y así es como te reemplazan por un partido de futbol- me dije a mí mismo y regrese a mi labor de componer aquella canción dedicada a mi “queridísimo” novio.
~~~~~~~~
La 1:10… ¡La 1:10! Era lo único que mi cabeza procesaba cada vez que el maldito palito de los minutos decidía torturarme y avanzar más rápido que lo usual.
-Chunnie~~ Lo siento, yo estab-
-La 1:10 Junsu- lo corté mientras me levantaba del capó de mi convertible –hace 10 minutos estoy aquí esperándote-
Esperé su respuesta, pero no hubo una… bajó la vista y susurro un –Lo siento- antes de morder su labio inferior.
-… ¿Junsu?... ¿Baby?- vi una gotita caer hasta el suelo, seguida por dos gotitas más -…oh no, no, no, no- Lo atraje hacia mí abrazándolo fuerte –no Baby no llores, soy un idiota lo siento, no llores por favor…- Mi mano había terminado sobre su cabeza -… ¿Por qué tu cabello esta húmedo? Te bañaste hace dos horas-
-Minnie me tiró jugo de naranja encima… por eso me demoré, porque me metí a bañar de nuevo-
-Lo siento Baby- alcé su rostro y limpie aquellas lagrimas que aun estaban sobre sus mejillas –es solo que me obsesioné con la idea de que todo me saliera perfecto hoy, fui un tonto al reprocharte- sonreí apenado y él me devolvió una de esas sonrisas que van con un sonrojo.
Se colgó a mi cuello con sus brazos y comenzó a acortar distancias… ¡pero alto! Hace un rato me dejo con las ganas, ¿y ahora solo porque si? ¿y luego de haberme repetido tanto que no y que no? Ah no, eso si no, ahora (con todo el dolor de mi corazón) yo lo iba a dejar con las ganas. Cuando su nariz rozo la mía retire mi rostro y alzándome un poco besé su frente.
-Vamos Orenji-Junsu- dije entrelazando nuestros dedos sin poder evitar sonreír ante su expresión de incredulidad.
~~~~~~~~
Soltó un grito emocionado al llegar, a la par que se colgaba de mi cuello aun dando brinquitos.
-Todo el parque de diversiones es tuyo Baby- le dije besando su mejilla.
-Nuestro, es todo nuestro- me regaló una sonrisa preciosa y tomó mi mano –Te adoro Chunnie-
Pegó su frente a la mía aun sonriendo y susurro un gracias.
-Vamos Susu- lo jalé y nos dirigimos a la entrada del parque.
-Espera…- me detuvo antes de entrar y bajó su vista hacia nuestras manos -…nos pueden reconocer- volvió a mirarme con esos ojos que expresaban claramente que no quería soltarme. Sonreí y me acerqué a él acariciando su mejilla con mi mano libre.
-No lo harán, pedí que para el día de hoy prohíban la entrada a toda persona que sea fan de los Dong Bang Shin Ki, ¿no dije que quera que hoy todo saliera perfecto?-
La sonrisa que se dibujo en su rostro en ese momento fue la más deslumbrante y hermosa que me hubiera mostrado alguna vez. Afianzó la unión de nuestras manos, entrelazando sus dedos a los míos.
-¡Vamos!- esta vez dijo el jalándome hacia la entrada.
-Buenas tardes Sr. Park- me saludó el encargado de seguridad, con quien había hablado previamente para planear el día de hoy.
-Buenas tardes- respondí – ¿a qué hora tengo la reservación en el restaurante?- pregunté para planear y organizar mejor nuestro día.
-A las 2:40 Sr. Park-
-Gracias- dije con una ligara reverencia y seguimos caminando.
-¿Hacia dónde quieres ir primero Jun?- comencé a mecer nuestras manos cual niño pequeño, peo no obtuve respuesta alguna.
-…Chunnie- su mano sujetando la mía me detuvo -Chunnie… no tenias que hacer todo esto… restringir la entrada, reservar en el restaurante… yo no-
-Shh…- puse un dedo sobre sus labios, admirando el sonrojo que cubría sus mejillas –si tenía que hacerlo, se que a veces soy algo frio y cortante, pero quiero demostrarte que también puedo ser detallista y romántico, y compensarte por todo el cariño que me has dado desde aquella vez que dijiste que me querías tanto como yo a ti-
Un violento sonrojo subió desde su cuello hasta la raíz de sus cabellos y solo atiné a enmarcar su rostro con mis manos.
-Te quiero precioso, y no quiero oírte decir que no mereces esto, porque mereces mucho más-
Y bastó solo esa sonrisa enamorada para que el deseo de besarlo hasta morir se apodere de mí de nuevo.
-Quiero ir a la montaña rusa- me jaló riendo.
**Junsu POV**
Para cuando salimos de la cuarta montaña rusa (tomando en cuenta que a 2 subimos doble y las colas eran largas) ya habían dado las 2:30 y hambre no faltaba.
Este día estaba siendo increíble y perfecto, simplemente perfecto.
Entramos al restaurante y una señorita, que por cierto miraba demasiado a mi Yoochunnie, nos guió a nuestra mesa. Estaba en el segundo piso, casi junto al balcón, desde donde teníamos una vista panorámica de todo el parque… era precioso.
Al llegar a la mesa noté que estaba decorada con pétalos y unas cuantas rosas. Era la primera vez que Yoochun era tan detallista, y me encantaba.
-Yoochun-ah, es perfecto- dije en un suspiro de felicidad.
****
Yoochun POV
-Todo es para ti- le respondí con una sonrisa.
-¿Esperan a alguien más? Creo que faltan sillas- dijo la señorita que nos recibió, la cual por cierto me miraba mucho y creo que trataba de llamar mi atención.
-No, no esperamos a nadie- le hice un ademán a Junsu para que se siente y así mismo hice yo.
-¿No esperan a sus parejas?- pregunto mirándome. Suspire.
-Disculpe señorita, pero ¿no tiene algo mejor que hacer?-
-Bueno, ahora no, así que si a su amigo no le molesta, puede llevarme a donde usted quiera- refutó con una sonrisa seductora que me resulto repugnante. Junsu se veía tan, o más incomodo que yo y no iba a dejar que una mesera nos arruine el almuerzo.
-Bien, es suficiente- dije y saque el celular – ¿Aló? Señor Joong, sí, sí, soy yo Yoochun- al oír el apellido del gerente del restaurante la chica palideció –verá, aquí una de sus meseras esta incomodando mi almuerzo… está bien, muchas gracias- colgué
-¿Dijo Sr. Joong?- preguntó incrédula la mesera.
-Sí, oyó correctamente. Pidió que vaya a su oficina y que le encargue la mesa al Sr. Choi.
-¿Llamó Señor?- Y por atrás de la mesera apareció un chico alto de pelo rojizo.
-Sí, ¿Señor Choi? Usted es nuestro mesero-
-Sí señor, le traigo la carta-
La mesera lo miró con rabia y se fue sin palabras.
Voltee a ver a mi novio y me encontré con sus ojos llenos de lagrimas que aun no caían.
Me levante para tomar su mano y con ella entre las mías volví a mi sitio. Jugué con sus dedos y luego los entrelace con los míos.
-No te pongas así Baby, creo que estoy destinado a preparar citas que fracasan-
-Es la primera cita de esta magnitud que me has preparado…-
-Sí, y te he hecho llorar Junsu… lo siento- me disculpé besando sus nudillos. El sonrió tiernamente.
-Yo tengo la culpa por ser tan sensible y celoso-
-Tú lo has dicho-
-¡Chunnie!- me reprocho apretando mis manos.
-Te quiero Baby- le repetí besando sus manos.
El mesero nos trajo la carta y pedí todo lo que se le antojó a Junsu. Conversamos y nos reímos a más no poder. Pagué la cuenta y tomados de la mano volvimos a la labor de subirnos a cada juego del parque.
~~~~~~~~
-¡Yoochun-ah!- dio un brinco quedando frente a mí.
-Tell me Babe- puse mis manos sobre los costados de su cintura y dejé que él se abrazara a mi cuello.
-Subamos allí- y en un gesto infantil quedó de espaldas a mí, señalando la rueda de la fortuna que se alzaba frente a nosotros. Apoyé mi mentón en su hombro y lo abrace de la cintura.
-¿Seguro que quieres subir a ese?- ya eran casi las 6 y mi plan estaba yendo perfecto.
-Siii~- dijo haciendo un puchero.
-Entonces vamos amor- Junsu volteó sorprendido.
-¡Chunnie! Nunca me habías dicho-
-¿Oppa?- oí una voz familiar, ambos volteamos.
-¿¡Yoochun Oppa!?- y allí estaba Yoona con un grupo de chicas a las que no conocía. Junsu hizo el ademán de alejarse de mí, pero afiancé su mano a la mía y no lo solté.
-Hola Yoona- respondí.
-¿Qué haces aquí? ¿estás en una cita?- Junsu apretó mi mano.
-Ehm, si…-
-¿Junsu-shi? No te había visto- dijo dirigiéndose a Junsu que estaba medio escondido detrás de mí.
-Hola- respondió.
-Pero… ¿Qué hace él aquí? ¿no estabas en una cita?- Junsu trató de soltar mi mano, pero no lo dejé.
-Sí, estoy en una cita con Junsu- Yoona se rió.
-Por favor, si no quieres que conozca a tu novia solo tienes que decirlo-
-No, hablo en serio. Me dio mucho gusto verte, pero ya nos vamos- atraje a Junsu a mi lado y me dispuse a dar media vuelta.
-¿Qué? No. Tú no eres…gay. Déjate de bromas-
-Lo siento Yoona- Volteé y le sonreí a Junsu, notando su mirada consternada.
-¡Yoochun Oppa! ¡¡Es imposible!! ¡Si cuando hicimos los comerciales de Haptic no parabas de coquetear conmigo! ¿Fue Junsu? ¡Junsu es el gay! ¡Tú no!-
Sentí las manos de Yoona aferrarse a uno de mis brazos.
-¡Aléjate de el Oppa! ¡Él es el asqueroso gay, tu no!- gritó jalándome.
Y todo pasó muy rápido entonces, Junsu ahogó un sollozo, soltó mi mano y salió corriendo; Yoona se abrazo a mi cintura y dirigió su rostro al mío…
Pero la detuve y me zafé de su agarre.
-Si según tu el es un asqueroso gay, entonces yo lo soy más, porque lo amo-
Y corrí en la dirección que tomara mi novio hace un momento. Pero no lo encontré por ningún lado. Se había esfumado, marque a su celular, pero no contesto.
Hasta que lo vi, cerca de la rueda de la fortuna. Estaba subiendo, corrí con todas mis fuerzas, salté la baranda que rodeaba la atracción y me metí entre las puertas a punto de cerrarse.
-Junsu- me arrodillé frente a él, tomando sus manos con las mías -…Su… lo siento. No sé cuantas veces he dicho esto hoy, lo único que sé hacer bien es arruinar nuestra cita… lo siento. Pero por favor, no llores más, se me parte el alma ver esas lagrimas que caen de tus ojos- le dije limpiando con mis pulgares sus mejillas húmedas
-Junsu, no quiero que dudes nunca del amor que te tengo. Te amo Junsu, te amo Baby y eres la única persona en este mundo a la que alguna vez he amado de esta manera-
Su mirada se encontró con la mía, y se sonrojó hermosamente. Me levante del suelo, sentándome a su lado.
-Su…- giré su rostro tomándolo del mentón –yo quería que esta sea la cita perfecta, y falle por tonterías. Pero no pienso fallar contigo, porque eres la razón de mi existencia y mi alegría de todos los días-
Metí una de mis manos en mi bolsillo, y saqué una cajita, viendo como Junsu cubría su boca con sus manos.
-Quiero que nuestro amor sea oficial Junsu, quiero que seamos novios en toda regla. Aún estamos algo jóvenes como para considerar un matrimonio en este momento, pero quiero decirte con este anillo que te amaré por siempre y te seguiré a donde vayas. Quiero protegerte, consolarte, hacerte feliz y amarte como sé que solo yo puedo. Quiero amanecer junto a ti y besar tus labios todos los días sin que ese “nos pueden ver” sea un problema, mimarte y provocar esos sonrojos que me recuerdan que eres el ser más perfecto de esta tierra-
Tomé su mano derecha y puse el anillo de oro blanco en su dedo anular. Junsu se abrazó a mi cintura y escondió su rostro en la curvatura de mi cuello.
-Te amo Chunnie- lo sentí reír sobre mi pecho –Te amo, te amo demasiado-
Lo abracé con fuerza, sonriendo. En ese momento la rueda se detuvo, dejándonos a lo alto de la atracción. Me separé un poco de él.
-Y ahora Susu, ¿nos pueden ver?- pregunte sonriendo.
Sonrió sonrojado y enmarcando su rostro con mis manos me acerque y lo besé, sintiendo la suavidad de sus labios contra los míos y ese delicado dulzor que me encantaba. El enroscó sus brazos en mi cuello y yo abracé su cintura atrayéndolo hacia mí. El movimiento acompasado de nuestros labios nos hacía sonreír entre besos cada tanto. Cuando tuvimos que separarnos por falta de aire, pegó su frente a la mía, ninguno de los dos dejaba de sonreír.
-Esta ha sido la cita perfecta Yoochun- susurró
-Lamento haberte hecho llorar- respondí besando su nariz.
-Lamento ser tan sensible- negué con la cabeza.
-Tenias todo el derecho, Yoona es una tonta, pero la puse en su sitio- Junsu me miró sorprendido.
-¿Qué? ¿Qué le dijiste?- agaché un poco mi cabeza y besé su cuello antes de responder.
-Que si tú eras un asqueroso gay, yo lo era más porque te amo- y volví a juntar mi frente con la suya.
-¿No te molesta haberte llamado asqueroso gay a ti mismo?-
-¿No existe alguna categoría que no sea “me gustan las mujeres” o “me gustan los hombres”? ¿No hay una que sea “me muero por Kim Junsu”?- Junsu sonrió con las mejillas coloradas.
-Chunnie~- dijo avergonzado y esta vez fue él quien me besó.
Hasta que el carraspeo del encargado del juego nos saco de nuestro ensimismamiento, pidiéndonos que bajáramos. Yo había estallado en carcajadas y Junsu, extremadamente avergonzado, se había disculpado y me había jalado lo más lejos posible.
-Stop Baby~ Junsu~ Susu~- me detuve en seco y lo jalé fuerte, provocando que dé la vuelta y se estampe contra mí. Jalé sus brazos, obligándolo a enrollarlos en mi cintura y puse mis manos sobre sus mejillas –Su~ Precioso~ Amor~- Besé él pucherito que formó con sus labios.
-Me gusta que me digas amor- dijo sonriendo, lo besé de nuevo.
-Amor- le sonreí
-No sé que otro nombre ponerte…- pensó en voz alta.
-Oppa- dije
-¿Oppa?-
-Si, dímelo una vez. “Chunnie Oppa~”, dímelo, ¿si?- lo vi sonrojarse, y bese su mejilla.
-Noo~ ¿Cómo voy a usar ese término? Es para chicas-
-Baby… por favor ¿si?- pregunte besando su cuello suavemente.
-O… Oppa- sonreí
-No te escucho- canté besando más fuerte sobre esa marca que le había hecho más temprano.
-¡Ch-Chunnie Oppa!- sonreí lo más ampliamente que pude y lo volví a besar en los labios.
~~~~~~~~
Luego de aquella escena en lo alto de la rueda de la fortuna, lo que quedó de nuestra estancia en el parque de diversiones fueron puras sonrisas y besos.
A las 8.30 decidimos regresar a la casa, deteniéndonos en una pastelería para llevarles una torta de chocolate a los demás.
Entramos a la casa tomados de la mano.
-¡Al fin llegaron!- dijo Changminnie emocionado – ¡¡¡¡y trajeron comidaaa!!!!- chilló un millón de veces más emocionado, arrebatando la bolsa de mis manos.
Caminamos tras de él hacia la sala, donde estaban Jae y Yunho.
-¿y qué tal?- preguntó Jaejoong sonriendo, a lo que Junsu alzó su mano mostrándole su anillo.
-Le propuse matrimonio- dije riendo besando la mejilla de mi Junsu.
-¡¡Jung Yunho!!- de repente gritó Jaejoong –¡¡Nosotros llevamos más tiempo y aún no me pides matrimonio!!-
-… ¿Boo?- Junsu y yo estallamos en risas.
-Es broma~- dijo Junsu, abrazándose a mí.
-Aún no se lo he pedido- respondí su abrazo y lo besé suavecito.
-¡Tontos! ¡Me asustaron!- Renegó Jae-Hyung
-…Boo, Changmin se está comiendo toda la torta- De repente dijo Yunho
-¡¡Changminnie!! ¡Suelta eso!-
~~~~~~~~
Comimos, reímos y hablamos de todo lo que había sucedido hoy, y milagrosamente Junsu se dejaba besar de vez en cuando.
Ya entrada la noche el YunJae se fue a su habitación y Changmin se llevo a Junsu para mostrarle nosequé en su laptop.
Me quedé lavando los platos unos minutos, hasta que unas manos sobre mi estomago y un pecho contra mi espalda me detuvieron. Sequé mis manos y volteé.
-¿Chunnie? ¿Duermes conmigo hoy?- dijo con un pucherito besando mi mentón.
-Junsu, nos pueden ver- Irónicamente ahora era yo quien decía eso.
-¿No crees que después de la cita perfecta nos merecemos la noche perfecta?- preguntó sonrojado.
Sonreí.
Y juré que pronto lo volvería a invitar a salir.

~FIN~

Almendras & Café

Título: Almendras & Café
Autor: Axy
Pareja: YooSu
Género: Slash, Romance
Extensión: Oneshot
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-Me gustas- me había dicho de repente, entre risas luego de haber comenzado una pelea de palomitas de maíz. Habíamos terminado riendo en el suelo, yo estaba echado boca arriba, cuando él se puso sobre mí y me lo dijo.

De por sí siempre que estaba con él mi corazón latía a mil por hora y mi piel se estremecía cada vez que nos tocábamos casualmente. El me había gustado desde que nos convertimos en amigos cercanos. Nunca había querido conformarme solo con su amistad, y mientras más pasaba el tiempo yo mas lo quería, pero a la vez mas me convencía de que él nunca se fijaría en mí, que siempre iba a ser su mejor amigo y nada más.

-Junsu me gustas- repitió acomodando unos cabellos sobre mi frente.
Y yo seguía allí, sin hacer ni decir nada, mis neuronas murieron la primera vez que lo dijo. Había sentido la sangre subir hasta mis mejillas y un claro revoloteo en mi estomago me había hecho sentir feliz. El seguía sonriendo mientras me miraba, sus manos apoyadas en el suelo a cada lado de mi cintura; su cabello ahora corto caía casi hasta la mitad de su frente, haciéndolo ver más maduro de lo que realmente es; sus labios entreabiertos en una sonrisa demasiado dulce y perfecta como para ser dirigida hacia mí.

-…dilo…dilo de nuevo- susurré sin pensarlo, llevando mis manos a su cuello.
Su sonrisa se amplió deslumbrantemente.

-Me gustas Su, me encantas- se acomodó sobre mí, sin aplastarme con su peso, apoyándose ahora a cada lado de mi pecho. Mis manos seguían en su cuello, jugando con su cabello.

-Dilo otra vez- volví a pedir, deslizando mi mano derecha hasta su mejilla, rozando con mi pulgar sus gruesos labios.

-Me encan- lo besé… una, dos, tres veces. Nos quedamos mirándonos, era como un sueño. Lo besé una cuarta vez, ahora probando sus labios, sintiendo lo suave que eran. El tomo el mando de nuestro beso y atrapó entre sus labios mi labio inferior, haciendo presión. Comenzó a darme besos cortos y dulces. Pequeños piquitos que me hacían sonrojar cada vez más.

Terminamos ambos sobre la alfombra uno al lado del otro. Uno de sus brazos rodeaba mi cintura y su mano libre estaba sobre mi mejilla. Mis manos seguían ancladas a su cuello. Me dió un último beso y suspiró sonriente.

-Junsu- acarició mis sonrojos con sus pulgares.
-Y-Yoochun- respondí algo anonadado aún, mi cerebro estaba procesando las cosas muy lento.

De repente miró por sobre mi hombro y se puso de pie jalándome a mí también, quitó la ya olvidada película y puso cualquier canal en el televisor, acomodó la alfombra y antes de llevarse los recipientes con palomitas de maíz que sobrevivieron al ataque, me empujó suavemente del hombro, haciendo que me siente en el sofá.

La puerta de la casa se abrió y entró Yunho-Hyung con el Maknae, a la vez que Yoochun salía de la cocina, tomaba unas llaves de la mesa y se detenía junto a ellos.

-Jae-Hyung me acaba de llamar, me pidió que vaya por él, ya vuelvo- dijo… y se fue… sin mirarme ni decir nada… ¿Qué rayos había sido eso? ¿Habíamos estado… besándonos?... oh Dios.

-Hyung ¿estás bien?- Changmin se había sentado a mi lado, tomando el control de la tv.
-Minnie, ¿Qué significa cuando dos personas se están besando por primera vez y luego una se va como si nada sin siquiera voltear a ver a la otra?- me miró extrañado a más no poder y estalló en risas. Lo miré incrédulo.

-Lo siento, jajaja, es que fue muy de repente. Jajaja que pregunta más rara Hyung. No sé, quizás el chico solo está jugando con ella o no le importaba más que para besarla. ¿Por qué?-

-Ah… no, lo vi en la tv… me voy a dormir- dije levantándome del sofá.
-¿No cenarás?- no respondí… o al menos mi boca no respondió, camine automáticamente a mi habitación, me metí a mi cama y enredado en mis pensamientos confundidos me dormí.

2:30 de la mañana, un gruñido por parte de mi estomago me despertó. Me levante a regañadientes y fui a la cocina, saque un poco de kimchi del refrigerador y me senté sobre el mueble disponiéndome a comer. Y en ese momento recordé… lleve las puntas de mis dedos a mis labios, aun podía sentir el sabor de los besos de Yoochun. ¿El habría estado jugando conmigo? Mi estomago gruño otra vez. Comencé a comer. ¿En serio le gusto… o solo quería besarme? No… el no haría eso… ¿o sí? Pero según Changmin… alto, según Changmin ¿yo soy la chica? Bueno no creo que Yoochun sea la chica… no, definitivamente no… no sé qué hacer… ¡Idiota Yoochun! ¿Por qué tenias que besarme?... yo lo besé primero… ¿¡Por qué me dejaste besarte!?

Mi plato había estado vacio 10 minutos antes de notar que aun seguía allí en la cocina, atorado en mis pensamientos. Deje el plato en el lavabo y fui a lavarme los dientes. Menta… Yoochun sabia como a almendras y café, era delicioso. Suspiré. ¿Por qué seguía pensando en él?

Volví a mi habitación, deteniéndome en la de Yoochun. Abrí despacio la puerta, cerrándola tras de mí con el mismo cuidado. Me acerqué a él, arrodillándome al lado de su cama, observando con atención cada detalle de su rostro que la tenue luz que se colaba por las ventanas me permitía ver. Se veía tan indefenso, y su frente ahora al descubierto le daba un aire sexy hasta cuando dormía. Mi vista se quedo prendada en sus labios… quería probarlos otra vez. No… ¿Qué rayos estaba haciendo?
Me levante y di media vuelta, volviendo sobre mis propios pasos.

-¿Junsu?- su voz me hizo saltar del susto, haciéndome voltear inmediatamente.
-Junsu ¿Qué haces allí?- se sentó de piernas cruzadas sobre la cama, frotándose los ojos. Yo no había respondido, se quedo mirándome y luego estiro su brazo hacia mí, haciendo un ademán con la mano para que me acerque. Camine hacia el por inercia, con el corazón confundido y asustado. Tomó mi mano y haciéndose a un lado me obligo a sentarme. Sin haberme soltado entrelazó sus dedos con los míos. No sabía qué hacer.
-Yoochun ¿estás jugando conmigo?- pregunté sin dudarlo un segundo más. Sus ojos volaron a los míos, mirándome con sorpresa y confusión.

-¿Qué? ¿Por qué piensas eso?-
-Porque Changmin dijo que si alguien se iba de esa manera sin siquiera mirar atrás a quien unos momentos antes estuvo besando, era probable que esté jugando o aprovechándose de la otra persona…- solté de corrido.

-o era probable que su Hyung lo llamara por teléfono diciéndole que estaba escondido en un callejón a cinco cuadras del apartamento porque un grupo de fans lo estaba persiguiendo-
Me sentí avergonzado por mi actitud…
-Su… ¿creíste que estaba jugando contigo?- preguntó despacito, alzando mi rostro con su mano en mi mentón.

-No sé…- susurré -… y tuve miedo de no saber…-
-Junsu, me gustas, me encantas. No quiero que vuelvas a pensar eso… yo nunca jugaría con tus sentimientos ni me aprovecharía de ti Su… porque en verdad te amo-
Sentí toda la sangre de mi cuerpo subir a mis mejillas. Y ese revoloteo en mi estomago que me hacía sentir feliz volvió a aparecer. Me abracé a su cuello y sentí los latidos de su corazón tan alborotados como los míos. Y así abrazados terminamos recostados en la cama.

-Tenía miedo…- le dije -… tenía miedo de no saber, porque tú también me gustas-
Ladeo su rostro buscando mis labios, me besó con demasiada ternura, haciéndome sonreír. Devolví cada uno de esos deliciosos besos con todo el amor que podía darle.
-¿Quieres ser mi novio Baby?- preguntó dándome piquitos en la boca. Asentí sonriente.
-Te amo Junsu- me susurró sonriendo.

-Yo también te amo Chunnie- y me estiré un poco para besarlo.
-No puedo esperar para decirle a los demás. Mañana compraré un postre y les diremos. ¿Algún sabor en especial?-

Mmm… un sabor en especial… antes de contestar lo besé con parsimonia, analizando todas las sensaciones que me provocaban esos adictivos labios gruesos. Y de un momento a otro el chocolate dejo de ser mi sabor favorito.

-Amo la combinación de almendras y café- respondí.
Y continúe saboreando los labios de ese Yoochun que toda la vida seria para mí.

Fin

Saltando la cerca

Título: Saltando la cerca
Autor: Axy
Pareja: YooSu
Género: Slash
Extensión: Oneshot
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Desde que entré a la banda mi vida cambió mucho, tanto que dejé de tener tiempo para salir con chicas, o para preocuparme por cosas como el amor. Sinceramente no me molestaba para nada, era más bien, como un peso que desaparecía de mi espalda. Podía hacer lo que quisiera sin una sola atadura. Pero tenía que atenerme a la única y miserable consecuencia de ello: Vivir con los que se habían convertido en mis mejores amigos y no quejarme.

Gracias al cielo yo no era el menor, este era Changmin, quien tenía que soportar toda la violencia de Jaejoong, el mayor del grupo. Seguido a él venía Yunho, el líder, y casi en medio estábamos Yoochun y yo. Yoochun se había convertido en mi mejor amigo, con el que podía hablar y reírme sin esconder nada.

Pero hace unos meses las cosas cambiaron, Yoochun empezó a salir con una chica, salía todas las noches, y yo que compartía habitación con él, tenía que soportar todo el ruido que hacía cada madrugada al llegar a casa.

Traté de acostumbrarme, pero no lo logré… a veces me preguntaba porque era que él prefería estar con una chica allí afuera a estar aquí conversando conmigo. ¿Celos? Si, tenia celos…y ni siquiera comprendía bien el porqué, me estaba volviendo loco.

Semanas más tarde me cambie de habitación con Changmin y dejé de hablarle un poco a Yoochun. La separación me sentaba mal, ya no tenía con quien reír o hablar. Lo extrañaba mucho, muchísimo. Pero al parecer el sentimiento no era mutuo, él me evitaba.

Una noche, pasadas las nueve, llego a la casa con los ojos rojos e hinchados.

-Hyung, ¿estás bien? ¿Qué te pasó?- preguntó Changmin preocupado al verlo en tal estado. Yoochun solo bajó la cabeza y se dirigió a su habitación.

-Parece que ya no va a escapar de noche- dijo Jaejoong, a lo que Yunho asintió.

-Tal vez esta sea mi única oportunidad de volver a hablarle- pensé, y me dirigí a su cuarto, toque la puerta. Esta se abrió y antes de que yo pronunciara alguna palabra Yoochun me miró.

-Junsu… ¿volverías a la habitación?- yo asentí sin decir nada y la puerta se volvió a cerrar en mi cara.

Antes de regresar a la habitación, recordé que debía terminar algo en la computadora, así que fui hacia ella y olvidándome momentáneamente de la existencia del resto del mundo sin querer estuve allí sentado dos horas.

Al percatarme que ya eran pasadas las once tomé mi almohada del cuarto de Changmin y antes de llegar a la otra habitación, me detuve en la cocina…

Allí estaban Yunho y Jaejoong… fue la escena más confusa y enredada que hubiera visto jamás. Jae estaba sentado en la mesa y Yunho lo aprisionaba contra ella apoyando sus brazos. Las piernas y los brazos de Jae estaban enredados tras la cintura y el cuello de Yunho respectivamente y sus bocas estaban trabadas una en la otra. Jaejoong soltaba delicados sonidos que hicieron que mi piel se estremeciera.

Me di media vuelta de golpe, pero la imagen aun estaba impresa en mi mente. Mi corazón latía muy rápido y mis mejillas ardían, no podía creer lo que acababa de ver… dos de mis amigos… besándose… apasionadamente… en la cocina… nuestra cocina.

-Calma Kim Junsu- me dije a mí mismo y corrí lo más rápido que pude a mi habitación. Me metí a la cama en un solo movimiento y me tape hasta la cabeza con las sabanas. Cerré mis ojos con toda la fuerza que tenia pero la imagen parecía estar dibujada en tinta indeleble tras mis parpados.

-Yoochun…- lo llamé levantando la vista hacia su cama, contigua a la mía.

-Yoochun… despierta- pero no despertaba. Jalé las sabanas sobre mí, envolviéndome con ellas y de un brinco caí en la cama de mi amigo.

-¿Junsu?- pregunto abriendo pesadamente los ojos.

-Yoochun… vi a Yunho y a Jaejoong… besándose… en la cocina, de una manera muy… extraña…-

-Te quedaste traumado ¿no?- me dijo al tiempo que jalaba de mi brazo, recostándome a su lado. Mi corazón volvió a latir a mil por hora, velocidad que se duplico cuando me abrazó por los hombros y recostó su cabeza contra mi cuello.

-Te extraño, te extraño mucho- susurró.

-Pues es tu culpa,- respondí tercamente- eso te pasa por preferir irte con una chica a que quedarte con tu mejor amigo- Yoochun rió y se levantó apoyándose sobre su codo derecho, con la cabeza en la palma de la mano.

-¿Oigo celos?-

-No… no son celos… es que todo fue tan de repente, empezaste a salir todas las noches, me dejaste, quiero decir, nos dejaste a todos y me comenzaste a evitar, ya no sabía qué hacer así que me mude con Changmin… pero te extrañaba.-

-La verdad, es que no tengo novia-

-Si, se te veía en la cara que habían terminado-

-No, no… nunca tuve, solo fue una escusa para salir y que no preguntaran.-

No tenia novia… nunca existió esa novia a la que le tuve celos todo el tiempo, de la cual quería deshacerme por haberme quitado a mi mejor amigo.

-¿Y en donde rayos estuviste?- pregunté alzando la cabeza.

-En un psicólogo-

-¿Psicólogo?-

-Sí, me estaba volviendo loco por ti y ya no sabía qué hacer- mi corazón dio un brinco desbocado y solo atine a soltar una carcajada.

-No, ya, en serio- dije nervioso.

Yoochun tomó mi brazo y me jaló hacia él, de modo que quedamos frente a frente.

-Bueno, solo los 3 primeros días fui al psicólogo, pero no dio resultado, solo podía pensar en ti, en cómo nos habíamos vuelto tan amigos y no podía creer que mi corazón estaba desarrollando un sentimiento mas fuerte hacia ti. Ya no podía mirarte sin hacer nada, cada vez que sonreías mi corazón se aceleraba y creí que me estaba volviendo loco. Primero supuse que me verían raro si lo comentaba, pero luego me enteré de lo de Yunho y Jae, llevan juntos como 5 meses, por cierto ya era hora de que tú también te dieras cuenta. Pero la verdad era que yo aun no podía desenredar el nudo que se había hecho en mi cabeza, el nudo que tú hiciste en mi cabeza-

Mis mejillas estaban sonrojadas y en mis oídos oía el latir de mi corazón.

-No te pedí que te enamoraras de mí- susurré con un hilo de voz sin saber que mas decir.

-Iba a enamorarme de ti de un modo u otro, y hoy me di cuenta que ya no podía seguir viviendo sin ti, por eso volví-

-Estoy algo…confundido-

Mi cabeza daba vueltas, el chico al que más quería sobre la faz de esta tierra acababa de declararme su amor de una manera muy particular, dejándome sin palabras y sin cerebro por así decirlo.

Sentí una de las frías manos de mi amigo sobre mi rostro y cuando mis neuronas procesaron lo que ocurría, ya era muy tarde.

Los labios de Yoochun se presionaban delicadamente sobre los míos.

Aquel beso se deshizo del letargo continuo de mis reacciones y respondí a aquella sensación tan extraña.

Finalmente nuestros rostros se separaron y sin saber que hacer hundí mi cabeza en la curvatura del cuello de quien me acababa de besar.

-Te quiero Jun- me dijo abrazándome y yo suspire contra su clavícula, mis ojos estaban cerrados muy fuertemente y mi corazón latía descontrolado.

-¿Jun?... ¿Junsu?... ¿Estás bien?- no podía responder, solo me acurruque en su pecho. No estaba bien, todo había pasado tan rápido, y habían pasado tantas cosas, estaba muy confundido, y aquel beso me había dejado peor.

Suspire nuevamente tratando de deshacerme de ese pesar que nublaba mis pensamientos.

Sentí como caía en sueños y muy a lo lejos oí la voz de Yoochun cantando, agudicé mi oído para distraerme y me concentre en la letra de “Kiss the Baby Sky” que el cantaba para mí. Poco a poco me fui durmiendo, hasta que quede envuelto en el más profundo y pesado sueño que había tenido jamás.

Abrí mis ojos encontrándome boca abajo sobre una nube blanca, la cual luego reconocí como la cama, mi cabeza se sentía pesada, tal como una resaca luego de una noche de copas, y de golpe recordé lo que había pasado ayer.

Me alcé sobre mis brazos e inspeccione la habitación, no había nadie.

Aun cubierto por las sabanas me senté recostándome en la cabecera de la cama abrazando mis piernas flexionadas. Apoye mi cabeza en mis rodillas y solté un fuerte y largo suspiro; en ese momento la puerta del baño se abrió.

-Buenos días- oí su voz y levante la cabeza, obteniendo una perfecta vista de sus brazos alzados mientras se secaba el pelo con una toalla. Busque sus ojos tras aquella cascada ondulada y nuestras miradas se cruzaron, dejándome sin aire y con las mejillas encendidas en fuego. Una sonrisa cruzó sus labios mientras me miraba, acercándose a mí tomo mi rostro entre sus manos y besó mi frente de una manera tan tierna que por un momento pensé que seguía dormido.

-Apúrate Jun, o me comeré tu desayuno- dijo poniéndose su polo gris favorito antes de salir del cuarto.

Yo aun estaba confundido, quizás mis sentimientos estaban en lo correcto, pero nunca pensé en tener que pasarme al otro lado de “la cerca” de un día para otro. Me levante y me metí a la ducha dejando caer el agua sobre mi cabeza. Mis neuronas estaban hechas un enredo provocando inevitablemente una presentación de fotos de los acontecimientos de ayer tras mis parpados. El rostro de Yoochun al llegar a la casa, Yunho y Jae en la cocina, el abrazo en la cama… y… el beso… cuyo recuerdo hacia que mi piel se estremeciera. La puerta del baño se abrió de golpe y la voz de Jaejoong me trajo a la tierra de nuevo.

-Junsu, si no te apuras Yoochun se comerá tu porción de huevo revuelto, rápido que se está enfriando- dijo y salió del baño.

En menos de un minuto y medio ya estaba bajando las escaleras, porque quizás había algo que me gustara mucho más que cualquier otra cosa en el mundo, y eso era el huevo revuelto que preparaba Jaejoong.

Cuando llegue a la mesa la cuchara de Yoochun acababa de recoger una porción de mi plato y se dirigía a su boca. Lo tomé del brazo y logre comerme el bocado; pero de lo que no me di cuenta, era que las miradas de mis demás compañeros estaban posadas en nosotros dos.

-No preguntaré porque te volviste a mudar tan repentinamente- dijo Changmin y todos empezaron a reír.

-¿Quizás porque se aburrió de estar contigo?- respondió Yoochun abrazándose a mi brazo.

-No es justo Hyung! No puedes llevarte a Junsu Hyung así cuando tú quieras!-

Retire la cuchara de mi boca para responder, pero Yunho tomó la palabra primero.

-Puedes venir a nuestro cuarto si quieres- le dijo a Changmin apoyando su brazo en el hombro de Jaejoong.

-…No gracias, prefiero dormir solo- contestó y todos reímos.

Sinceramente no sentía un cambio tan radical con mis amigos, pero aun me incomodaba un poco pensar en el tema de “la cerca”. Lo que aún no entendía, era como podía estar tan tranquilo, un hombre me besó, un hombre se me declaró… ¿no debería estar más afectado?

Terminé mi desayuno mientras conversaba con Jaejoong sobre el nuevo estudio de grabación al que íbamos a ir. Todos nos levantamos de la mesa y fuimos a alistarnos para salir. Mientras subíamos las escaleras, Yunho le cogió la mano a Jaejoong y justo antes de entrar a su habitación lo abrazó por la cintura. Luego de haber visto lo de anoche no me sorprendí tanto, pero aun me era incomodo verlo. Entré a mi cuarto y me puse a escoger lo que me iba a poner, cundo termine de cambiarme me di cuenta que Yoochun no había venido.

-Yoochun-ah!...- lo llamé desde la puerta y asomó su cabeza desde la habitación de Changmin.

Ya se había cambiado, llevaba ese pitillo negro que siempre se ponía para grabar un nuevo single y un polo blanco de cuello en V que combinaba.

-What’s up baby?- preguntó acercándose a mí.

Se arreglo el pelo con la mano derecha y noté que llevábamos el mismo anillo en el dedo meñique.

-Nada, solo me preguntaba porque tardabas tanto-

-Ah, es que le había dejado mi pantalón a Chan y fui a recuperarlo, sabes que no puedo cantar sin el- dijo y sonrió.

En ese instante el timbre sonó y Yunho salió a abrir la puerta.

-Ya llegaron por nosotros- dijo desde el primer piso.

-Vamos- dijo Jaejoong al salir de su cuarto.

-Voy por el iPod- le dije a Yoochun y entre a la habitación, cogí el iPod, mis lentes de sol y salí.

Yoochun seguía allí, esperando al lado de la escalera.

-Rápido, o nos van a dejar- dije y antes de bajar me detuvo poniendo su mano sobre mi hombro.

-… Junsu… ¿estás mejor?- no pude evitar avergonzarme ante esa pregunta, ¿Qué se suponía que le dijera? “No, creo que también me gustas, pero soy hetero y tú no eres una chica”… ¿o algo así?

-Sí, estoy mejor- respondí dándome por vencido y tirando a la basura todos mis intentos fallidos de tratar de recuperarme.

***
Llegamos al nuevo estudio de grabación, era grande y mucho más bonito que el anterior. En una pared tenia escrito nuestro nombre “Dong Bang Shin Ki”.

-Bueno chicos, les habrán informado ya que además de la grabación de “Tea for Two” van a hacer una reedición de “Kiss the Baby Sky” así que ustedes deciden con cual empezar- dijo nuestro manager, pero la verdad era que nadie nos había dicho nada.

-Nadie me avisó que volveríamos a grabar mi canción…- dijo Yoochun.

-Ni siquiera la hemos practicado- agregó Chan, jalando una silla para sentarse.

-Pero si podemos cantarla, primero grabemos “Tea for Two” y luego ya vemos- dijo Jaejoong dejándonos satisfechos a todos.

La grabación de “Tea for Two” tomo mucho menos tiempo de lo que yo esperaba, apenas terminamos, celebramos por tener el single de “Stand by You” completo. Comimos unos cuantos bocadillos hasta que llego nuestro manager para hacernos continuar con el itinerario.

-Los felicito muchachos, terminaron más rápido que lo previsto, así que si terminan con la grabación de “Kiss the Baby Sky” igual de bien, tendrán la tarde libre-

En ese momento Yoochun y yo gritamos al unísono alzando los brazos

-Tarde libre!- y todos estallamos en risas.

Para la grabación de “Kiss the Baby Sky” tuvimos que organizarnos como la primera vez, íbamos a cantar por turnos. Primero grababa Jae, luego Changmin, después Yoochun, yo, y finalmente Yunho.

Mientras Jaejoong grababa, Changmin, Yoochun y yo jugábamos cartas en la mesa, y ocasionalmente Chunnie le reprochaba a Jae que estaba cantando mal. Cuando llegó el turno de Changmin, Yoochun y yo seguimos jugando, apostando quién pagaría el almuerzo de más tarde.

-Si gano tu pagas el almuerzo, y además…- dijo mirándome con esa sonrisa peligrosa en los labios -…tienes que besarme- completó soltando una carcajada.

-Eh?!? ¿Por qué tengo que besarte?-

-Para hacerlo más divertido-

-No pienso perder entonces, ¿y si yo gano? Tú pagas la comida! Y no voy a besarte!- respondí confiado.

-Ok baby- aceptó entre risas mientras yo trataba de concentrarme en las cartas.

Tras un arduo intercambio de cartas puse mi mano sobre la mesa.

-Gané- dije con toda la felicidad del mundo, pero Yoochun empezó a reír.

-Corrección, yo gané- dijo y puso sus naipes sobre los míos… me había ganado.

-Ahora Susu, me debes el almuerzo… y un beso- sonrió victorioso y cruzó sus brazos atrás de su cabeza.

-Pero… yo… No te pienso bes-

-Yoochun-hyung! Te toca cantar- dijo Changmin interrumpiéndome.

Yoochun se levanto, despeinándome con la mano al pasar a mi lado, y entró en el cuarto de grabación.

Traté de no mirarlo, pero lo único que tenía en mente eran las palabras “beso”, “Yoochun”, “yo”… “respira Junsu respira” y la escena de aquel inadvertido roce de labios de la otra noche… ¿Dije roce de labios? ¿¿En qué rayos me estoy convirtiendo??

La música empezó, y su voz hizo que me estremeciera desde la cabeza hasta los dedos de los pies. No me contuve más y voltee a mirarlo. Me levante de la silla y me senté en el borde de la mesa, frente al vidrio que separaba ambos cuartos. Por más que intentara no podía dejar de verlo, la verdad era que lo estaba intentando con un 5% de mis fuerzas, ya no sabía que pensar, al parecer estaba enamorado de el… muy enamorado… pero “la cerca” aún me torturaba.

En un momento sentí tres miradas que se posaban sobre mí, giré ligeramente mi cabeza y Jaejoong me sonrió maliciosamente, mientras que Yunho y Changmin me miraban extrañados. ¿Se habrían dado cuenta que estuve mirando a Yoochun todo el tiempo?

En ese momento Yoochun llego a la parte de la canción en la que dice los nombres de los miembros. Sus ojos estaban cerrados y su mano derecha sobre su estómago, como de costumbre.

Su voz resonó por todo el estudio mientras decía nuestros nombres. Esperé con ansias a oír el mío.

-TVXQ… My Hero… My Max…- mi corazón empezó a latir más rápido a medida que se acercaba más a mi nombre.

-My U-Know…- retuve la respiración.

-… My Xiah- dijo finalmente, abriendo sus ojos y fijando su mirada en la mía. Toda la sangre de mi cuerpo subió hacia mis mejillas.

-… and Micky- sonrió- We’re one, eternally-

-¡Y!... ¡Corten! perfecto Micky Yoochun! Terminaste. Siguiente, Xiah Junsu!- me levanté de un brinco al oír mi nombre y traté de controlar mi corazón, el cual había dejado mis manos y piernas temblando. Yoochun salió, me sonrió y se sentó en el lugar que yo acababa de dejar.

Entré a la cabina de grabación con las manos aún temblando, ¿Cómo era posible que me haya dejado tan nervioso?

Tuve que intentar el principio dos veces, porque mi voz no había salido a tiempo. Pero mientras cantaba sentía la mirada de Yoochun sobre mí y eso me lo ponía más difícil. Felizmente no tenía que cantar mucho, porque si me quedaba allí un rato mas era muy probable que me haya desmayado.

Salí y Changmin me ofreció jugar a las cartas nuevamente. Acepté y Yoochun se unió al juego.

Yunho termino de cantar y como de costumbre Changmin nos venció con las cartas.

-Bien, ahora solo nos falta grabar el coro con los 5- dijo el director, a lo que todos nos pusimos de pie, ubicándonos en nuestros puestos ya adentro de la cabina. Jaejoong, quien siempre estaba al centro, tenía el micrófono en frente. Quiso hablar para probarlo, pero en respuesta obtuvo un sonido estridente que nos hizo brincar del susto a todos, provocando que mi mano se aferrara a la muñeca de Yoochun. Cuando me di cuenta la solté rápidamente y el solo sonrió. Empezamos a cantar, todo iba muy bien, y nos turnábamos perfectamente en los volúmenes de las voces para dar el énfasis adecuado. En una parte solo cantábamos Yoochun y yo, yo era la voz de apoyo, por lo que la de Yoochun se escuchaba más fuerte.

-Never cry, never ever hide of myself prime- cantamos a coro, el siguió con la parte en japonés y antes de finalizar volteó a mirarme.

-…With me- cantó y tomó ligeramente mi mano.

No me soltó, ni yo lo solté, hasta que terminamos de grabar.

Extrañamente, cada vez que tomaba mi mano, o despeinaba mi cabello, un revoloteo en mi estomago me hacía sentir feliz… siempre lo había sentido, pero nunca había entendido que clase de sentimiento era… no había duda, él me hacia feliz, definitivamente estaba enamorado de él… pero ¿cómo es posible haberme convertido en gay en tan solo 15 horas? Quizás desde mucho antes empecé a sentir algo por el pero no lo noté. Pero él era el único chico que me atría… ¿ser homo no implica que me atraigan todos? ¡Yo que sé! ¡Es la primera vez que paso por esto!

***
El manager nos había dado la tarde libre, así que decidimos ir todos al centro comercial y apenas llegamos, en un abrir y cerrar de ojos, yo ya estaba siendo arrastrado por Yoochun hacia la heladería.

-Yoochun-ah…- lo llamé mientras me jalaba.

-Chunnie-ah!- lo volví a llamar –YAH! CHUN-AH!- grité por última vez y él se detuvo. Volteó y sonrió ante mi gesto enojado, acomodando su mano sobre la mía, entrelazando nuestros dedos. Se acercó, besó mi frente, y eso fue todo… todo lo necesario para permitirle que me arrastre sin quejarme.

Llegamos y mientras el pedía los helados escogí una mesa un poco alejada de la gente. Iba a intentar hablar con él, si es que el sonido de mi corazón desbocado me dejaba pensar. Volvió a la mesa con un plato enorme de helado y dos cucharas en mano, lo acomodo sobre la mesa y se sentó junto a mí.

-¿Por qué no te sientas al frente?, la mesa es pequeña y allá hay una silla- pregunte, no me ayudaba en nada que se haya sentado tan cerca.

-So funny, ¿y crees que voy a cambiar este sillón por una simple silla? En todo caso siéntate tú en la silla Junsu- respondió llevando una porción de helado a su boca, a lo que en venganza empuje su brazo y se embarro toda la cara.

Reí con todas mis fuerzas y me gané una porción de helado sobre mi nariz. Ambos seguimos riendo y mientras limpiaba aquel desastre sobre mi rostro, Yoochun deposito un fugaz beso sobre mi mejilla.

-Yoochun-ah… puedes dejar de besarme así-

-But I Love you babe-

-Si sé…- bajé la vista juntando todo el valor posible.

-Do you… Love me?- preguntó… tiré por la borda todo el rollo del valor y de “la cerca” y dejé que mi conciencia hablara por mí.

-Aún estoy confundido, no podría contestarte en este momento… apenas han pasado horas desde que me dijiste… eso…-

-mmm…-

-… ¿Esperarías mi respuesta?- pregunté sin pensarlo dos veces.

-Eternamente de ser necesario- respondió sonriendo y llevo un bocado de helado hacia mi boca.

Le devolví la sonrisa y acepte el bocado. Estuvimos conversando normalmente, como solíamos hacerlo siempre, y eso me alegro muchísimo. Le había pedido que espere por mi respuesta y aquel peso en mi subconsciente había disminuido enormemente. La verdad es que si estar junto a él me hace feliz no le veo nada malo a esa tonta cerca.

-Susu ¿quieres ir a comprarme una galleta?- me pregunto Yoochun cuando terminamos de comer el helado.

-Ve tuu~~- respondí recostándome contra él, empujándolo para que vaya.

-Si vas tú te invito una galleta ¿quieres?-

-¿Me estas sobornando Park Yoochun?- pregunte aún recostado contra su costado, alzando la vista. Sonrió soltando un suspiro de derrota. Sacó su billetera y la abrió para buscar el dinero, miré de reojo el interior y noté algo muy familiar en el pequeño marquito de fotos.

-EEH? Yoochun-ah! YAH!! ¿¡Por qué!? ¡¿Por qué tienes esa foto allí?!-

¿De dónde la había sacado? Mi foto de pequeño con aquel saquito rojo y mi pose de soldadito sonriente.

-Tú me la diste una vez…-

-Imposible!-

-…o yo la cogí…-

-Me la das ¡ahora!- dije estirando mi brazo para sacarla.

-¡No!- respondió en una carcajada y retiro su billetera de mi alcance -¡No! ¡Susu no! ¡Me encanta esa foto! ¡Es miaaa!- decía mientras huía de mis intentos por atrapar la foto.

-No me digan que ustedes también están en plan romántico- dijo una voz fastidiada frente a nosotros.

-Changmin-ah- lo llamé y se sentó en la silla vacía.

-¿Qué haces solo? ¿Y Yunho-Hyung? ¿Y Jaejoong?- preguntó Yoochun aún alzando la billetera sobre su cabeza.

-Por eso mismo estoy solo, por culpa de ellos y sus cochinadas- respondió apoyándose sobre la mesa –Primero lo dejé pasar porque solo estaban abrazados, pero luego Jae-Hyung entro a ver ropa, y en eso empezaron a besuquearse y Jae-Hyung jaló a Yunho-Hyung a uno de los vestidores y… ¡¡Junsu-Hyung!!- se detuvo en seco, me miró y sus ojos se abrieron tanto como si hubiera visto un fantasma.

-¿Eh? ¿Qué?- pregunté algo confundido.

-¿Tu…? ¿Tú? Emm… lo de… ¿Jaejoong-Hyung?... y… ehmm… que ellos…- balbuceaba tratando de decir algo coherente. Entendí a que se refería, pero Yoochun se adelantó y contestó por mí.

-Si sabe Changmin-ah, se entero ayer-

-Ahhh…que susto- suspiro derrumbándose sobre la mesa

-Al parecer dejó de ser un secreto- dije sonriente a lo que Chan alzó la vista y comenzó a quejarse.

-¡Todos! ¡Todos ustedes son homo! ¿Por qué rayos me metieron en esta banda si yo soy bien hombre? Tuvieron que haber escogido otro homo y en vez de Dong Bang Shin Ki (Dioses Nacientes del Este) se llamaban Dong Bang Gay Ki (Gays Nacientes del Este)-

-¡Que exagerado!- dijo Yoochun entre risas, pero yo no me iba a quedar de brazos cruzados luego de que Chan me llamara gay.

-Changmin-ah, yo no soy homo- vi que una de las manos de Chun se cerró en un puño y dude sobre lo que había dicho, el quererlo para mí me convertía en homo, y no podía negarlo… que idiota… él había cambiado por mí y yo acababa de darle la noticia de que me llegaba al pie lo que él haya dicho o hecho… ¡Que idiota!

-Pero…? Yo pensé que uste…-

-No Minnie, no hay nada entre nosotros- lo cortó y se puso de pie- …vamos a buscar Hyung, que nos lleven a casa y pedimos pizza en la noche-

-¡Pizza!- respondió Changmin y se levantó. Yoochun lo cogió del hombro y nuestras miradas se encontraron una milésima de segundo antes de que volteara.

Aquella mirada me partió el corazón, lo había ofendido y sus ojos me lo habían confirmado, tuve ganas de gritar que me retractaba, que si era gay, y sobre todo que también lo quería. Pero no tuve la valentía de hacerlo frente a toda la gente, los cinco éramos figuras públicas y teníamos que mantener en secreto nuestra vida privada. El regreso en el carro fue un martirio, Yoochun no hablaba y Changmin se había sentado a mi lado, en el sitio de Yoochun.

Apenas llegamos a la casa el entró y se encerró en el cuarto. Espere un poco a ver si le pasaba, pero dieron las 6 y ya llevaba una hora allí adentro.

-Yoochun-ah- lo llamé- Chunnie-ah… quiero hablar contigo- traté de abrir la puerta, pero estaba con llave.

-Yoochun-ah! ¡Ábreme!- volví a llamarlo

-Vete Junsu- oí una voz apagada desde dentro de la habitación y salí disparado a buscar la llave de la puerta, no lo iba a perder, así no.

Rebuscando en los cajones de la cocina encontré las llaves de las habitaciones y subí directamente al cuarto, abriendo la puerta de un golpe.

Encendí la luz, encontrándome con un bulto metido debajo de las sabanas
-¡Yoochun-ah!- lo llamé despojándolo de las sabanas que lo cubrían, no volteo a mirarme- ¿CREES QUE ES FACIL? ¡Te fuiste dos meses! Tuviste dos meses para aceptar que te volviste gay! ¿Y yo? ¡No ha pasado ni un día! ¡Ni un solo día y yo ya me he hecho la idea! ¡La idea de estar contigo siempre! ¡Luego de haberme dejado por tu “novia” y haberme dado celos y todo! ¿No debería ser yo el que este así ahora? ¿No deberías tener un poco mas de paciencia?- se me quebró la voz y comenzaron a caer lagrimas de mis ojos- Te Amo Park Yoochun, y te lo digo con toda la seguridad del mundo- volteó y su mirada sorprendida se encontró con la mía- Me gustaste desde que tomaste mi mano antes de nuestro debut y me convertí en gay en menos de un día, porque me entere que tus sentimientos hacia mi eran los mismos que yo tenía hacia ti-

Termine de hablar, me di media vuelta y salí de la habitación, pero antes de bajar a la sala tenía algo más que hacer.

-¡Changmin-ah!- lo llamé- ¡Yo también soy gay!- grité lo más fuerte que pude.

-¡Lo sabia!- oí su voz respondiéndome desde dentro de su cuarto.

Baje corriendo las escaleras y me recosté en el sillón de la sala, abrazándome a una almohada. Dejé de llorar y sequé mis mejillas. Oí pasos bajando las escaleras, viniendo hacia la sala.

-Junsu- dijo la voz de Yoochun, acariciando mi pelo con una mano- I’m sorry Junsu-

No le respondí. Me acurruque cara a cara con el respaldar del sillón, para que el no pueda verme.

-Junsu-yah~ Lo siento, en serio- sentí sus brazos rodeando mi cintura y sus piernas buscando espacio en el sillón. Cuando me di cuenta, el estaba echado contra mi espalda. –Lo siento- dijo por última vez contra mi cuello, y suspiro.

No sé como logré darme la vuelta sin que él se cayera, pero una vez frente a él rodee su cuello con mis brazos y me acomode contra su pecho.

Durante los aproximadamente 15 o 20 minutos que estuvimos así, el besó repetidas veces mi frente y ocasionalmente acariciaba mi espalda con su mano.

-¡Ahh! ¡Que hambre!- se oyó la voz de Yunho-Hyung y como acto reflejo nos separamos y nos sentamos, Yoochun encendió la tele y yo voltee a mirar a quien bajaba las escaleras.

-¡Hey Yoochun! ¿No que íbamos a pedir pizza?-

-Si Hyung, ya en un rato llamo, don’t worry- le respondió sonriente.

-Bueno, me avisas cuando la pidas para que todos bajemos a acomodar los platos y eso- dijo Yunho estirando sus brazos sobre su cabeza y volvió a subir.

Yoochun seguía sonriendo y tenía la vista fija en el televisor, no pude evitar sonrojarme y a la vez hacer un puchero, ya que nos habían interrumpido.

Voltee a mirarlo detenidamente, pero él no se dio cuenta, así que aproveche y estire mis brazos todo lo que pude, logrando poner mis manos sobre sus mejillas. Giré su rostro y fije su mirada con la mía. Me estire un poco hacia él y le di un besito suavecito y chiquitito. Aun sujetando su rostro me separe de él y vi como se dibujó una amplia sonrisa en sus labios.

En un veloz movimiento, se inclino y me devolvió otro beso, aun sonriendo.

-I Love you baby- dijo sujetando una de mis manos, entrelazando nuestros dedos. Y depositó un pequeño beso en mi mejilla.

Mi corazón latía con fuerza contra mi pecho y sentía mis mejillas ardiendo. Al fin el tema de la cerca dejo de confundir mis sentimientos, había logrado saltarla con éxito y no me arrepentía. Mi amor por Yoochun era más fuerte que cualquier otra cosa. Apoye mi cabeza en su hombro y le respondí sonriendo:

-Yo también-

~Fin~