My Cat, My Junsu. Cap. 3

1 comentarios
Como en un cuento de hadas

- ¿Por qué no me crees Yoochun-ah?- Escuché su voz, más no abrí mis ojos. No pensaba hacerlo en un buen rato.

-Porque es imposible creer que eres mi gato, aún estoy esperando que vuelva. No sé por qué huyó, pero lo estoy esperando- respondí incomodo por la situación. Recosté mi cabeza en el respaldar del sofá, cruzando mi brazo sobre mis ojos. Suspiré pesadamente.

-…pero ya volví…- lo oí decir, sintiendo luego un peso extra en el sofá. Acomodó su cabeza sobre mi regazo, y por más que tuviera el impulso de alejarlo, no lo hice. Su presencia era muy confortable… y extrañamente se sentía como si Junsu se hubiera recostado allí.

¿Había una posibilidad de que fuera cierto? Nunca me hubiera creído alguno de esos cuentos de fantasía y magia, donde hay princesas, o sapos que se vuelven príncipes. Pero este chico era tan parecido a mi gato. Tenía la misma aura juguetona y llena de alegría, y me daba esa sensación de tranquilidad que lograba calmar mis días.

-No sé qué pensar- dije soltando un suspiro que había estado contenido por largo rato en mi pecho.

-Dame una oportunidad… dame una semana para probarte que soy yo...- sentí como se revolvió un poco –osea… que soy tu gato- aclaró en voz bajita.

-Digamos que eres Junsu, ¿puedes explicarme cómo es que te volviste humano?- pregunté abriendo por fin mis ojos, encontrándolo recostado sobre mí, inspeccionándome con esos ojitos redondos color miel, sonrojándose ante el contacto visual. Apartando su vista de la mía se dedicó a jugar nerviosamente con el borde de su playera.

-No recuerdo muy bien… recuerdo que te fuiste a trabajar, luego de eso di unas cuantas vueltas por la casa y decidí dormir un rato, así que subí a la cama y me recosté sobre tu almohada… luego desperté y tu ya habías llegado, estabas echado a mi lado dándome la espalda… y un momento más tarde me di cuenta que ya estaba así- respondió con expresión confundida.

- ¿Dices entonces que nunca te fuiste? Porque yo volví y te busqué por 3 horas. No te encontré por ningún lado, volví al apartamento casi a la 1 de la madrugada y no había nada ni nadie- la molestia se escapó entre mis palabras, haciéndome fruncir el ceño.

-…Lo siento… yo no sé qué pasó- alzó su brazo hasta que su mano cubrió mi mejilla, acariciándola despacio. Sentía sus dedos suaves sobre mi rostro, nunca hubiera dejado que alguien hiciera eso en mi… pero ¿por qué él se sentía tan diferente? Cubrí su mano con la mía.

-Está bien, te daré una oportunidad… Junsu- se sentó al instante, sonriendo ampliamente, soltando una que otra risita entre sus labios.

-Gracias- dijo y por mero instinto acaricié sus cabellos pelirrojos como si fuera mi felino amigo.
~~~~~
Llegué a la universidad unos minutos tarde, tener un humano-gato era más complicado que solo tener al gato. Junsu casi no me había dejado salir del apartamento, pidiéndome que volviera pronto, abrazándose a mí y recordándome llevar mucha comida deliciosa para más tarde. Recosté mi cabeza sobre mi asiento, suspiré.

-¿Te peleaste con tu gato Yoochun?- se burló de mí uno de mis hyungs. Se sentó a mi lado como de costumbre, acomodando su flequillo con un ligero movimiento, mostrándome esa sonrisa brillante que siempre tiene en el rostro.

-Algo así Jaejoong-Hyung- respondí.

-¿Cómo te peleas con un gato? Yo tengo a mi preciosa Jiji y no podría enojarme con ella nunca, ¿cómo era que se llamaba el tuyo?-

-Junsu…- suspiré. Me resultaba extraño no relacionar ese nombre con mi gato ahora.

-Ah, sí lo recuerdo. Creo que te dije que ese nombre era bonito- se acomodó apoyando su rostro en las palmas de sus manos.

-Hyung… sé que no somos amigos muy cercanos pero… ¿qué pasaría si te dijera que mi gato se volvió humano hoy por la mañana?-

-Mmm…- frunció el ceño, como si en realidad pensara muy detenidamente la grandísima idiotez que le acababa de decir –creo que me levantaría de mi asiento, recogería mis cosas y me iría pensando que estás loco- volteó hacia mí y sonrió.

-…genial- suspiré nuevamente –esperaba algo así-

-¿Crees que tu gato se volvió humano?- Jaejoong-Hyung comenzó a reir.

-Bueno, ahora en vez de un gato hay un humano en mi apartamento, y ese humano dice ser mi gato- no podía sacar de mi cabeza la expresión sonriente de Junsu.

-¿Y se parece a tu Junsu?-

-Sí, demasiado. Tanto que yo mismo creo que me estoy volviendo loco- lleve mis manos a mi rostro.

-Sabes, iré a tu apartamento mañana, punto final. A todo esto, ¿has visto a Yunho?- giró su rostro buscando al susodicho por el salón. Yo había quedado confundido por lo de aquella visita.

-Hyung, no creo que ir a mi apar-

-Aquí estoy Joongie, deja de buscarme- me interrumpió Yunho-Hyung, llegando directamente a besar a Jaejoong-Hyung. Si, ellos eran novios, no sé desde cuando, pero luego de casi un año de conocerlos se me ha hecho normal verlos juntos –Hola Yoochun- me dijo luego, inclinando ligeramente la cabeza. Respondí con el mismo ademán.

-Justo ahora Yoochun me estaba contando que su gato se volvió humano- le dijo Jae-Hyung sonriente, como si esa afirmación fuera lo más normal del mundo.

-¿Qué?- preguntó Yunho-Hyung.

Solo pude esconder mi rostro entre mis manos y suspirar por milésima vez.

~~~~~
El día entero tuvo sus altos y bajos, pero en parte me emocionaba regresar al apartamento… con lo que me encanta estar rodeado de gente (nótese el sarcasmo) Me detuve en la tienda a comprar “comida deliciosa” como le había llamado Junsu.

-¡¡Yoochunnie!!- saltó a mi cuello apenas abrí la puerta, tuve que soltar las bolsas para no perder el equilibrio y sujetarme al marco de la puerta. Él estaba enroscado y colgado a mí de brazos y piernas.

-Junsu, podrías baja- pero no me dejó terminar.

-¿Cómo te fue? ¿Por qué tardaste? ¿Trajiste comida? ¿Estás cansado? ¿Vamos a jugar? ¿Me rascarás la barriga? ¿Cuándo vamos a-

-¡Wow, wow! Calma. Demasiadas preguntas- lo detuve, empujándolo un poco para bajarlo -…podrías bajarte, por favor- le pedí con cuidado, estudiando sus facciones aún ligeramente felinas. Notando como sus ojos perdían un poco de ese brillo alegre que tanto me gustaba.

Se soltó de mi cuerpo, retrocediendo unos cuantos pasos, con la mirada fija en el suelo y el rostro colorado… ¿de vergüenza?

-Lo siento, estaba tan acostumbrado a esto…- dijo en un susurro casi inaudible.

Y sentí un impulso increíblemente fuerte de abrazarle en ese momento… pero no lo hice. Y entonces las cosas se volvieron algo incomodas, no estaba ya la sensación de alivio que me daba regresar a casa. Tenía ganas de ver a mi Junsu, a mi gato Junsu.

-No importa- apenas dije, terminando de entrar a la sala. Recogí las bolsas del suelo y me fui directo a la cocina a acomodar la comida en el refrigerador. Logré ver como Junsu se sentaba en el sofá y perdía la vista hacia la ventana.

Mi cerebro estaba hecho un caos. Park Yoochun, ¿¿cómo es posible que te estés creyendo esta loca historia surrealista en la que tu adorado gato se ha convertido en ese chico?? Revolví mis cabellos en señal de frustración. ¿Debería sacarlo de mi casa? ¿Debería contactar a la policía? Debería… llamar a Jaejoong-Hyung…

Saqué el móvil de mi bolsillo, buscando el nombre de mi Hyung en la lista. Yo nunca había sido de esas personas que hablan con alguien de sus problemas, pero viendo lo bien que Hyung tomó esta locura, decidí desahogarme un poco. Había algo mal y extraño en todo esto.

-¿Yoochun-ah? ¡Qué maravilla que me llames por teléfono! ¿Por fin somos amigos entonces?- me contestó, y casi pude verlo sonreír tras el auricular.

-Supongo Hyung, necesito ayuda. No sé porque dejé que se quedara, siento que está mal tener a este chico en mi apartamento-

-¿no dijiste que era tu gato?-

-si, pero…-

-Tiene que haber algo que haya obligado a tu subconsciente dejarle quedarse ¿no crees?- algo de lo que decía estaba en lo cierto – ¿no lo habías visto antes?- me preguntó. ¿Verlo antes?

-Lo había visto entre mis sueños Hyung-

-Bueno, por el momento piensa que esa es una razón para no echarlo de tu casa, ahora trata de llevarte bien con él y dale mucho de comer. Mañana iré a echarle un ojo a tu gatito. Yunnie me llama así que debo colgar. Adiós.- y dejé de oír su voz.

Suspiré, largo y profundo. Necesitaba ordenar mis pensamientos para poder seguir con mi vida. Salí de la cocina rumbo a mi habitación encontrando a Junsu aún en el sofá, deteniéndome junto a él apenas un momento para poder hablar.

-Iré a tomar una ducha, comeremos cuando salga- solo asintió, cabizbajo y sin dedicarme ni una mirada.

~~~~~~
El agua llevaba más de 20 minutos cayendo sobre mi cuerpo, intentando llevarse todo el estrés que tenia encima sin éxito alguno, podría decir incluso que con cada gota me sentía peor. Ese chico convertía mis emociones en un torbellino imparable. Le había dado una oportunidad de demostrarme que en serio era mi Junsu, pero ni siquiera había pasado el primer día y ya me estaba arrepintiendo, su presencia me incomodaba y perturbaba un poco más.

De repente oí un golpe proveniente del otro lado del baño.

-¡YAH!- grité cuando vi a Junsu sentado en el suelo a la altura del lavabo. Logré jalar una toalla y cubrí mis atributos lo más rápido que pude – ¿qué haces allí?-

-Yo me cansé de esperarte y… tengo hambre… entonces pensé que si te acompañaba…-

-Pensaste mal, lo que menos quiero es que me acompañes mientras me baño- solté con voz agria –¡ahora vete!- hice un ademán con la mano.

-pero…-

-Pero nada, vete- mi brazo seguía estirado en dirección a la puerta.

-No era necesario que gritaras- se levantó, yendo a la puerta –cuando era un gato no te molestaba…- me miró por última vez y se fue.

Apoye mi frente sobre el muro. ¿En qué clase de problema me he metido ahora?

1 comentarios:

  1. aaayyy pobre junsu me da tanta pena, pero bueno entiendo a yoochun, me intriga tantoooo como sigue esta historia

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD