My Cat, My Junsu. Cap. 5

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¿Esto es… amor?

Desde ese día no pude verlo de la misma manera a los ojos, habíamos desarrollado una amistad muy buena… pero esa confesión que me hiciera hace unos días me había descolocado…

*Flashback*

-¿Hyung?- pregunté, esperando una respuesta al otro lado de la línea.

-¿Yoochun-ah? ¿Por qué llamas a esta hora?- su voz sonaba adormilada.

-Jaejoong-Hyung, Junsu acaba de decir que me ama. Pero no sé en qué sentido lo ha dicho y yo no sé que hacer al respecto, porque cuando yo se lo dije no quise que lo interpretara como-

-¡Yoochun! ¡Cálmate de una buena vez! Escúchame. Primero, respira ¿ok?- inhalé y exhalé sonora y pesadamente, tratando de calmar los nervios que me habían atrapado de pies a cabeza -¿Los dos se han estado llevando bien?-

-Si Hyung, tal como tú querías-

-No lo digas como si hubiera sido un infierno para ti- me regañó.

-No lo ha sido Hyung… nos llevamos muy bien, mejor de lo que yo esperaba- suspiré.

-Yoochun, de casualidad… ¿Nunca te ha gustado Junsu?-

-¿¿Qué clase de pregunta es esa??-

-Piénsalo… porque vas a tener que responderle en algún momento. Escucha lo que te diga tu corazón al respecto, no solo tu cabeza, porque todos sabemos que eres muy cerrado para ciertas cosas- llevé inconscientemente mi mirada hacia la puerta cerrada de la habitación de Junsu (antes mi cuarto de estudio, pero la tuvimos que adaptar para que él se quedara).

-Gracias Hyung- apenas le dije y colgué. Caminé de ida y vuelta por el pasillo, diez minutos… media hora… casi una hora…

Pensando y pensando que responderle a ese pelirrojo que dormía plácidamente en su habitación.

Decidí entrar un momento a echarle un vistazo. Abrí la puerta con mucho cuidado, y con el mismo logré cerrarla tras de mí. Desde allí me dediqué a mirarlo con mucho detenimiento.

Su cabello pelirrojo desordenado, cayendo sobre su frente, esos parpados cerrados escondiendo sus rasgados ojos acaramelados, sus redondas mejillas ligeramente coloreadas, sus labios rosados entreabiertos ayudando a acompasar su respiración… esos labios que me dedican dulces sonrisas todos los días, esos labios que parecen estar hechos de azúcar…

¿¡EN QUE RAYOS ESTAS PENSANDO PARK YOOCHUN!?

Sacudí mi cabeza fuertemente para quitar ese pensamiento. Pero, ¿por qué mi corazón había comenzado a latir tan rápido?

*Fin Flashback*

Y a pesar de no haberle dicho nada respecto a “ese” tema, me acostumbré de algún modo a entrar unos minutos a observarlo mientras dormía. Llevaba unos 5 días haciendo eso, y esa noche recordé aquella vez en la que desperté entre sueños y lo vi echado a mi lado en vez de a mi gato. Supongo que desde ese momento llamó mi atención.

Volví a mi habitación y me recosté pensando nuevamente en que decirle para quitar ese peso que se había acomodado en mi corazón.

~~~~~~
Me desperté con los pies algo entumecidos, había un frio poco común circulando por el ambiente. Me levanté y saque unos calcetines de mi cajón, poniéndomelos rápidamente y saliendo de la habitación con mi sweater en la mano.

-Y-Yoochun- oí un tartamudeo, dirigiendo mi vista a un Junsu sentado al lado de la puerta, abrazado a sus propias piernas, con la nariz algo colorada. Estaba descalzo, con una simple playera y un pantalón de tela ligera, debía estar congelándose –te-tengo mucho frío- apenas dijo.

Lo jalé del brazo, metiéndolo a mi habitación. Le puse unos calcetines y el sweater que llevaba en la mano. Lo recosté en mi cama y lo cubrí con las sábanas, agregando una manta un poco más gruesa sobre él.

-Quédate allí- le dije, puse mi mano sobre su frente y luego sobre una de sus mejillas. Su temperatura estaba bajo lo normal, así que me dediqué a frotar con mis manos sobre las mantas, para generar calor. A los pocos minutos sus pálidas mejillas comenzaron a recuperar color -¿desde qué hora estabas allá afuera?- pregunte.

-No sé… mucho antes de que te despertaras…- respondió, aún con los ojos cerrados, cubierto hasta la nariz con las mantas.

-¿Y por qué no entraste?-

-Porque… no te gusta que te despierte- abrió un poco sus ojos, apenas encontrándose con los míos.

-Pero esto es algo serio, si la temperatura hubiera sido más baja podría haberte pasado algo. Y lo que menos quiero es que te hagas daño- le dije acomodando los cabellos que se desordenaban sobre su frente. Sus ojos se abrieron de par en par.

-No quieres que me pase nada…porque ¿me amas?- quité mi mano de su frente ante tal cuestionamiento. Sentí un escalofrío.

-Junsu, yo…- el me observaba detenidamente, expectante ante lo que pudiera decir. Noté como sus mejillas se coloreaban de un rosa más fuerte -…yo… no te amo de la misma manera que lo haces tú… yo te amo como mi mascota, y aquella vez en que te lo dije… eras… un gato-

-¿No me amas como Jaejoongie ama a Yunho?- me pregunto con la voz entrecortada y los ojos acuosos. Negué con la cabeza -…pero siempre has sido tan bueno conmigo, y siempre me has hecho muy feliz- sollozó.

-Porque sigo queriéndote como cuando eras un gato-

-… ¿Preferirías que vuelva a ser un gato?- me preguntó con la voz un poco alterada.

No le respondí… Porque no sabía con exactitud qué responder. Solo pude susurrar un “lo siento” y salir de la habitación cuando él comenzó a llorar. Y por alguna extraña razón mi corazón se partía una y mil veces al escucharlo.

~~~~~~

Esa tarde el frío se convirtió en un aire fresco que recorrió toda la casa. Un aire fresco que parecía congelante ante nuestro silencio. Cenamos muy callados y sin cruzar miradas.

-¿Puedo llamar a Jaejoong?- me preguntó cuando terminó de comer -…quiero hablar con él…-

Saqué mi celular del bolsillo y marqué su número, dándole el teléfono a Junsu. El se levantó y salió de la cocina, al rato oí la puerta de su habitación cerrarse.

Limpié todo en la cocina y con las manos en los bolsillos caminé hacia mi habitación para poder tomar un baño. Al pasar frente a la puerta de Junsu, me detuve… acercándome, intentando escuchar algo.

“-Ya no quiero ser humano-”

Mi corazón se encogió al escuchar esas palabras entre sollozos. ¿Tanto daño le había hecho?

Me aleje nuevamente, entrando a mi cuarto, yendo directamente a la ducha. Entre mis pensamientos enredados hice todo en automático. Para cuando lo noté, el agua caía sobre mí.

¿Por qué sentía todo esto? ¿Por qué me había dolido tanto oír esas palabras? ¿Por qué tenía impulsos de abrazarlo cada vez que lloraba o hacía pucheros? ¿Por qué sus sonrisas me hacían feliz y me subían el ánimo durante todo el día? ¿Por qué me encantaba verlo dormir tan plácidamente? ¿Por qué? ¡¿Por qué?!

Mi corazón latía a prisa con cada recuerdo o cada nuevo descubrimiento. ¿Por qué?

“-Escucha lo que te diga tu corazón al respecto, no solo tu cabeza, porque todos sabemos que eres muy cerrado para ciertas cosas-” Me había dicho Jaejoong-Hyung.

¿Qué escuche a mi corazón? ¿¡¡Cómo puedo escucharlo si lo único que sabe hacer es latir aprisa cuando veo a ese chico-gato pelirrojo que vive conmigo!!?

Apoyé mi cabeza contra la pared, sintiendo el agua caer de lleno en mi espalda. Suspiré… y puse una mano sobre mi pecho, sintiendo a ese musculo dentro latir desbocado una vez más.

Quizás… quizás aquel sentimiento que tenia por él era mucho más fuerte de lo que pensaba… quizás era…

De repente oí un trueno que me sacó de mi ensimismamiento y seguido a él un grito agudo y muy asustado. Logré envolver una toalla a mi cintura, dispuesto a salir, pero otro trueno me tomó por sorpresa.

En un parpadeo Junsu había entrado corriendo y estaba abrazado a mí, bajo el agua que aún caía de la ducha. Sollozaba contra mi cuello y temblaba.

Como aquella noche en la que entró a mi vida…

Respondí el abrazo con fuerza, y lo deje aferrarse a mi cuanto quisiera. Acaricié sus cabellos y lo mecí contra mi pecho. Otro trueno se volvió a oír, y él se estremeció de pies a cabeza.

-Yoochun tengo miedo- dijo apretando sus manos en mi espalda. Como pude logré estirar mi brazo para cerrar la ducha y evitar que siguiéramos mojándonos.

-Aquí estoy, no te asustes- le dije suavecito, sonriendo ligeramente –no te voy a dejar- le susurré mientras seguía acariciando su cabeza.

-¿Por qué eres tan bueno conmigo?… dijiste que- sollozó otro poco.

-Creo que me equivoqué- le dije, mirándole a los ojos. Sus ojos estaban muy abiertos, y había un brillo hermoso en esas iris color caramelo. Otro trueno hizo retumbar las paredes, pero ninguno de los dos reaccionó esta vez –lo siento- agregué, y besé su nariz. Provocando que Junsu se sonroje desde la base de su cuello hasta la raíz de sus cabellos.

Él volvió a esconder su rostro en mi cuello, y así nos mantuvimos hasta unos minutos más tarde que la tormenta se detuvo.

-Tengo que decirte algo Junsu, pero bueno… estamos mojados y necesitamos cambiarnos. ¿Te parece si te lo digo en un rato?- le pregunté sonriente, acariciando una de sus mejillas. Él asintió avergonzado –ve a secarte y a cambiarte- le pedí.

Puse una toalla sobre su cabeza y la sacudí un poco, para evitar que su cabello goteé. Ambos salimos de la ducha y él caminó hasta la puerta del baño, volteando a verme una última vez antes de salir.

Me sequé y cambié lo más rápido que pude, tenía que decírselo a Junsu cuanto antes.

Decirle que estoy enamorado de él…

Salí de la habitación y logré oír como golpeaban la puerta principal del apartamento con fuerza. Corrí hacia la sala.

-¡Yoochun-ah! ¡¡Yoochun-ah!!- la voz de Jaejoong-Hyung me obligó a abrir de inmediato.

-Hyung, ¿qué pasa?- pregunté confundido al verlo entrar buscando algo con la mirada.

-¿Dónde está Junsu?- me preguntó desesperado.

-¿Por qué?-

-¡Esta en peligro! ¿¡Donde está!?- me tomó de los hombros fuertemente.

-En su habitación, ¿que está pasan-

-¡¡¡AAAAAAAHHHHHHH!!!- un fuerte grito se oyó desde el cuarto de Junsu, Jaejoong-Hyung corrió hacia el sonido y en menos de un parpadeo había sido arrojado contra la pared contraria de la sala, soltando un quejido adolorido.

-¿QUÉ DEMONIOS ESTA PASANDO?- grité hacia Jae-Hyung, pero la respuesta vino del lado opuesto.

-Te di mucho tiempo y no aprovechaste ni un minuto- volteé, encontrándome frente a frente con esa anciana que viera entre sueños hace mucho tiempo –si no pudiste amarlo como humano, tampoco lo harás si es un felino. Ni tú ni nadie más- dijo alzando la mano, mostrándome al gato pelirrojo que tenia alzado del pellejo, a MI gato pelirrojo.

-¿¿Ju-Junsu??- tartamudeé ante aquella horrible escena frente a mis ojos.

4 comentarios:

  1. *-* OMGS!! lo amo, hdgd es taan hermoso :3

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  2. Anónimo5/05/2012

    /l、
    ゙(゚、 。 7
      l、゙~ヽ
      しし し )ノ

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  3. JODER!!! NO LO DEJES AHÍ, POR FAVOR, TE LO RUEGO! CONTINUALO >< O LLORARÉ T__T

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  4. Anónimo10/13/2012

    por favor contunuenlo esta muy padre!!!!

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