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Dolor
Título: Dolor
Autor: Aghna
Pareja: Changtae
Género: Angst, Universo Alterno, Lime
Extensión: Two Shot
Advertencia: Muerte de personajes, Drogas
Reseña: Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?
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Memories
Título: Memories
Autor: Aghna
Pareja: Jaemin
Género: Angst, Lemon, Incesto, Universo alterno
Extensión: Two Shot
Estado: Terminado
Reseña: Porque esta noche de invierno frente a la chimenea me llegan aquellos recuerdos que tengo desde que te conocí, porque desde ese día mi vida no fue igual
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Good Night
junio 07, 2013
Angst, AU, Autor: Aghna, Incesto, Lemon, Otros personajes, SHINee, Violencia
2 comentarios
Título: Good Night
Autor: Aghna
Pareja: ChangTae
Género: Angst, Lemmon, Violencia, Incesto, Universo alterno
Estado: Terminado
Resumen: Desde que vio a aquel pequeño niño nacer prácticamente se enamoro sin dearse cuenta, el cariño que debería ser fraternal por el simplemente hecho de ser su hermano menor lentamente se le fue saliendo de sus manos, porque lo amaba aunque estuviera prohibidio
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On & On
Título: On & On
Autora: Aghna
Couple: JaeMin
Extensión: OneShot
Género: Lemon, AU
¿Alguna vez has amado así?
Amar sin fin y esperar a una persona
Un amor como una película de romance
Mi nombre es Kim Jaejoong, una vez creí que la persona con la que me casaría, era con la
que estaría toda mi vida, una vida que como dirían sería de película.
Pero mi película no es como los cuentos de hadas, en ese
entonces tan solo tenía 25 años y ahora con 50 años encima puedo ver lo
estúpido que fui, todo el amor que creía tener por mi esposa se vino abajo
cuando lo conocí a él, y aún después de tanto tiempo lo sigo queriendo, lo sigo
esperando.
A pesar de tanto tiempo sigo creyendo en el amor “estás loco” “son 25 años” “jamás vendrá”,
es lo que me repiten mis cercanos, pero yo confió en él, confió en que algún
día regresará por mí.
Aún en mi memoria esta el recuerdo de la primera vez que lo
vi, su cabello castaño, sus ojos marrones y aquella sonrisa que tanto me
encantaba.
Mucha gente se cansa de esperar diciendo que
“el
verdadero amor no existe”
Pero es falso
Caminaba de regreso a casa, en aquella época estaba feliz,
porque acababa de ser padre, creí que mi vida estaba completa con mi familia,
pero luego choque con él
Caí al suelo por aquel golpe, levante la vista y me encontré
a un muchacho de unos 15 años con una sonrisa pretenciosa en el rostro, su
cabello era castaño y sus ojos me recordaban al chocolate, pero antes de poder
levantarme o tan siquiera decir algo, aquel chico tomo mi portafolio y mi
cartera, sin más, y salió corriendo.
Ella es como el viento que viene hacía mí
Siempre hay un amor que anhelo
Siempre creí que él era como el viento, siempre venía cuando
menos lo esperaba al igual que sus actos, de repente ibas caminando y estaba
ahí frente a ti, creías que iría a la izquierda y rápidamente cambiaba a la
derecha.
Recuerdo que corrí detrás de él, corría bastante rápido, a
mi parecer alguien de 25 años corriendo detrás de uno de 15 es algo injusto,
sin embargo a pesar de todo logré alcanzarlo, en aquel entonces creí que no
estaba acostumbrado a correr a diferencia mía que lo hacía diario en la
mañanas, sin embargo fue algo muy diferente y aun así lo agradezco, porque lo
conocí
He esperado durante mucho tiempo
A la persona que por mucho
La mujer que esta por mí
Mi amor por ti sigue una y otra vez
Lleve a aquel chico a la jefatura, al ser menor de edad no
lo podían llevar a la cárcel, y lo único que podían hacer era entregarlo a sus
padres bajo una advertencia, ya que era la primera vez que robaba, la siguiente
iría a la correccional.
Sin embargo aquel chico jamás contesto nada, se limito a
estar sentado, mirando por la ventana.
-Déjelo- Le dije
al oficial –Retirare los cargos y lo
llevare a su casa- El oficial me miro como si yo estuviera loco, pero
asintió.
Nuevamente caminaba por las calles y aquel chico caminaba
junto a mí, ambos en silencio hasta que decidí romperlo
-¿Me vas a decir
dónde vives?
-No es cómo si me
estuvieran esperando- fue lo que escuche
Gire mi rostro, su voz era algo aguda, estaba en la pubertad
y aquello significaba que su voz estaba cambiando.
-¿Y tus padres?-
El se encogió de hombros
-No lo sé- Me
sorprendí ante sus palabras. Pude ver como de sus bolsillos sacaba una
cajetilla de cigarros junto con un encendedor, se llevo uno a su boca y fruncí
el seño -¡Hey!- Me reclamó cuando se
lo quite.
-Eres menor de edad,
no deberías fumar-
-Es muy aburrido-
Dijo con un puchero en su boca y de repente una sonrisa se formo en su rostro.
Mi pecho se acelero…
Aquella vez fue nuestro primer encuentro.
Como un árbol que no se mueve
Yo seré tu sombra por un largo tiempo
Mi amor por ti sigue una y otra vez
La segunda vez que lo vi, mi hija acababa de cumplir los 6 meses de edad, como
mencione antes, él era como el viento, mirabas un lugar donde no había nada ni
nade, desvías la mirada por un segundo y cuando volvías la vista ahí estaba.
Era fin de semana y mi esposa y yo acabábamos de comer en un
restaurante, íbamos de salida cuando lo vi, estaba parado frente a uno de los
ventanales observando el interior y no pude evitar reír al ver como la boca se
le hacía agua y como las personas del otro lado pedían que los cambiara de
lugar
-Cariño ¿Pasa algo?-
Gire mi vista y le sonreí a mi esposa.
-No- Con la mano
llame a un taxi y este se paro frente a nosotros –Ve a casa, tengo algo que hacer- Ella sonrió y asintió, me dio un
pequeño beso en los labios y subió al taxi, en cambio yo camine hacía él -¿Tienes hambre?- Cuando giro la vista
no pude evitar soltar una carcajada al ver su cara de cachorro moribundo –Anda, te invito algo de comer-
En ese momento su rostro se ilumino y asintió, ambos
entramos al restaurante y nos sentamos, pedí lo primero que vi en el menú,
suponiendo que al tener hambre no se pondría quisquilloso.
Cuando trajeron el plato, prácticamente se abalanzo hacía la
comida y comenzó a comer, yo solo podía verlo con la boca abierta.
- ¿Cuánto? - El
levanto un momento el rostro del plato y me miro con duda -¿Cuánto tienes sin comer?- Termino de masticar lo que tenía en la
boca y habló.
-1 semana- Y me
quede en shock
-¿Es broma?- El
negó con la cabeza -¿Así que… sin
padres, sin un hogar y sin comer?- El asintió, todo aquello no parecía
importarle porque él seguía comiendo su ahora 5to plato -¿Cuál es tu nombre?-
-Ch…- Se detuvo y
pareció regañarse mentalmente –Max- Supe
que me estaba mintiendo, pero no le di importancia, algún día tal vez me daría
su verdadero nombre.
-Jaejoong- Le
dije y el sonrió, de repente mi vista se encontró con la funda de una guitarra
¿Cómo no la había visto? --¿Es tuya?-
Le pregunte señalándola
-Sí, así gano algo de
dinero-
-Bueno, es mejor que
seguir robando-
Pude ver como bajaba su rostro afligido, pero no dijo más, y
siguió comiendo.
Incluso si no puede decir “Te amo”
Si me puedo comunicar con tu alma entonces
está bien
Sin duda puedes sentir el espíritu
Aquel día caminaba con mi hija en brazos, ahora ya tenía el
año, mi esposa había salido de viaje por negocios, y a mí me tocó quedarme con
ella, agradezco estar de vacaciones, porque sería mucho problema estarla
llevando a la oficina.
Fue cuando una melodía llego a mis oídos, me detuve para
saber de dónde venía aquel sonido, y fue cuando lo vi, Max estaba sentado en una
pequeña glorieta tocando su guitarra.
-¿Max?- Ante
aquello dejo de tocar y alzo la vista, cuando me reconoció me sonrió y me hizo
una reverencia.
-Señor-
-No me digas así, me
haces sentir viejo y a penas tengo 26, dime Jae-
-Está bien se… ¿Señor
Jae? No, no puedo, lo siento-
-Entonces dime Hyung-
Sonrió y asintió
-¿Es su hija?- Vi
a mi pequeña que cabeceaba debido al sueño y asentí –Es muy linda- Dijo con una sonrisa.
En ese momento supe que Max era una gran persona, se podía
ver la inocencia en aquellos ojos marrones, y la única razón por la que robaba
era para poder comer algo debido a que la funda de su guitarra estaba vacía, no
tenía ni una moneda-
-¿Puedes tocar algo?-
Le pregunte, dudo un poco y al final asintió.
Comenzó a tocar y su voz inundo mis sentidos, me deje llevar
por aquella canción que reconocía como On & On, aunque no recordaba quien
la cantaba, me gustaba aquella canción.
Es probable que no se pueda expresar con palabras
Como un dialogo de los espíritus
Dos convertidos en uno
Debe ser la razón más grande de la vida
Los últimos acordes sonaron y cuando abrí los ojos, sentí
como mi corazón daba vuelco al ver como Max le sonreía con ternura a mi pequeña
que ahora dormía.
Max expresaba sus sentimientos atreves de su mirada, no lo
hacía con palabras y aquello se me hacía de una manera locamente linda.
Ella es como la salida del sol en mi vida
Cada día se convierte en una expectativa si ella
está ahí
Era de noche, acababa de salir de la oficina, había salido
tarde debido a una junta de último momento, fue cuando un cuerpo cayó frente a
mí.
El terror se hizo presente cuando pude ver que aquel cuerpo
era el de Max, su rostro estaba cubierto de sangre y se podían ver varios
golpes por su cuerpo.
Estaba a punto de agacharme cuando un pie golpeo su cuerpo y
vi a 2 hombres, me enoje…
-¡Lárguense o llamare
a la policía!- ambos me sonrieron, pero aún así se alejaron, un quejido
hizo que recordara que Max seguía en el piso y me inque para poder revisarlo.
-Oye ¿estás bien?- Pero
no me respondió, y podía ver sus lágrimas caer por su rostro.
De repente me hizo aún lado e intento ponerse de pie, no
pudo sostenerse y cayó al suelo.
-Tranquilo, estás herido,
te llevare al doctor- Pero me volvió a empujar y gateo hacía el callejón,
supe que algo había ahí –Te llevaré-
le dije y lo cargue, la verdad es que no pesaba nada.
Una vez que entramos recorrí mi mirada, era como un pequeño
refugio y entendí que ahí era donde Max dormía, de repente se movió inquieto en
mis brazos, con cuidado lo baje y como pudo camino hacía un objeto y nuevamente
las lágrimas aparecieron en su rostro, me acerque para poder ver que era aquel
objeto y pude ver un oso de peluche hecho trizas, y también aún lado su
guitarra estaba rota.
He esperado por mucho tiempo
A la persona que por mucho
La mujer que esta por mí
Mi amor por ti sigue una y otra vez
Me encontraba en una tienda de música con un osito de
peluche en uno de mis brazos buscando una buena guitarra.
Luego de aquello Max se había desmayado y terminé llevándolo
al doctor, afortunadamente no tenía nada roto, después de aquello lo lleve aún
hotel, porque no lo podía dejar en aquel callejón y mi esposa no me había
dejado llevarlo a casa, y aunque estaba molesta porque llevaba 2 días sin ir a
casa, definitivamente no podía dejar a Max así, y aún no entendía porque había
comprado ese osito de peluche y la guitarra que ahora me estaban entregando.
Como una ficción de lado
Te conviertes en el personaje principal,
elegante
Mis más profundas impresiones serán tu
regalo
Mi amor por ti sigue una y otra vez
Era el 4to día y Max aún no despertaba del todo, de repente
abría los ojos para después volverlos a cerrar, al parecer estaba cansado,
tanto física como mentalmente. De repente pude ver como se incorporaba y miraba
a su alrededor.
-¿Estás mejor?-
El solo asintió, me pare de mi asiento y me senté en la cama, tome el oso de
peluche que estaba en el borde de la cama y se lo entregue, Max lo recibió y lo
miro –No pude salvar el otro, sé que no
es lo mismo, pero…- No dejo que continuara ya que negó con la cabeza,
sonrió y lo abrazo.
-Gracias- Me dijo
aún en aquella posición.
-Otra cosa- Le
dije recordando –Tu guitarra también
estaba rota- Me levante y camine un poco hasta tomarla, regrese y se la
entregue.
Abrió el estuche y la vio con sorpresa, sus dedos la
recorrieron lentamente, como una caricia.
-¿Por qué hace esto?-
Me pregunto, pero su mirada seguía sobre la guitarra.
-No lo sé- Le dije – Se nota que querías ese peluche, y la guitarra la necesitas para seguir tocando-
El asintió
Se puso de pie y se acerco a mí demasiado diría yo, sentí su
respiración y sin esperármelo, me beso.
Sentí aquellos mullidos labios sobre los míos y mi cerebro
entro en caos, después de un tiempo se separo, nos miramos por un momento y de
repente llevo sus manos a su boca y su mirada expreso miedo, como si acabara de
descubrir que había hecho una estupidez.
-Lo siento yo no…-
Rápidamente retrocedió, en un impulso lo tome del brazo, lo jale hacía mi y lo
bese, rápidamente quite la guitarra de la cama y lo empuje, haciendo que cayera
sobre el colchón, por un momento lo observe y mi corazón se acelero, quería
saber que era aquel sentimiento que hacía que mi corazón se volviera loco y sin
más me posicione sobre él.
Pude notar como tenía un sonrojo en su rostro y sonreí.
-Por esta noche
olvidare que tengo esposa y una pequeña niña, y que solo estamos tú y yo,
solamente los dos, Max- Aquello se lo susurre en su oído y cuando me separe
su sonrojo era mayor.
-Changmin, mi nombre
es Changmin- Y sonreí por fin sabía su verdadero nombre.
Nuestro amor – Sin cambios
Rezare – Por siempre
La ropa se desprendió de nuestro cuerpo y las caricias se
hicieron presentes, su piel era suave aún a pesar de las condiciones en las que
vivía y tenía un ligero tono canela en está, me sentí en la gloria cuando me
abrí camino en su entrada, era tan
estrecha, y aquella presión sobre mi miembro me volvía loco, lo embestía lo más
profundo que llegaba, lo más rápido que podía, quería regresarle el placer que
estaba sintiendo, sentía sus manos sobre mi espalda, como la arañaba, sus
gemidos se convertían en gritos dándome a entender que estaba haciendo lo
correcto, su miembro era aprisionado por nuestros cuerpos y todo termino cuando
sentí un calor recorrer todo mi ser y acumularse en mi viento bajo, llegue al orgasmo, apreté su miembro
fuertemente y en un grito termino.
Nuestros cuerpos aún cubiertos de sudor estaban sobre la
cama, su cabeza descansaba en mi pecho, antes de caer dormido pude escuchar un “Gracias” en un susurro.
Aquella fue nuestra primera y última vez juntos de esa
forma, aún a pesar de los años, aún a pesar de que han pasado 24 años, aquellas
sensaciones siguen tan frescas como si lo hubiéramos hecho ayer.
Chica, se evaporan todas las dificultades,
La tristeza
Y la oscuridad que enfrentamos
Después de aquello mi matrimonio lentamente se fue en
picada, todos los días peleábamos debido a Changmin, siempre estaba pendiente
de él, no por la razón de que me había acostado con él, si no por la golpiza
que le dieron, y mi esposa no pareció entenderlo, diciéndome que no era mi
asunto, pero no podía evitarlo, desde aquella noche sentía algo más por aquel
chico, y aún así actuábamos como si no hubiera pasado nada.
Aquel día estaba preocupado debido a que no encontraba a
Changmin no estaba en la glorieta donde tocaba o en algún restaurante babeando
por comida, y me dirigí hacia aquel callejón, pero lo que me encontré me
enfureció.
Changmin estaba recostado sobre aquellos cartones,
completamente desnudo y sobre él un tipo a medio vestir lo penetraba, chocaba
sus caderas contra las de Min, no podía ver su rostro debido a que lo tapaba
con su brazo, pero podía ver como mordía sus labios.
Y no pude seguir mirando
-¡Qué demonios pasa
aquí!- Si explote.
Ambos giraron su rostro para verme y pude ver como Min se
ponía pálido y se sorprendió al verme, en cambio aquel chico frunció el seño.
-Hyung- pude ver
como se intentaba quitar a aquel tipo de encima pero lo único que logro es que
le dieran una cachetada
-Quédate quieto-
Le dijo – Y tu, largo, estamos ocupados-
dijo para volver a embestir a Changmin, que en ese momento se retorcía para
poder quitárselo.
Sin pensarlo camine hacía ellos y así como estaban tome a
aquel chico y lo levante, un grito de Changmin llegó a mis oídos debido a que
aquel tipo aún estaba insertado en él, pero no me importo, en ese momento
estaba furioso
Con un golpe me deshice de aquel sujeto, gire mi vista y
pude ver a Changmin, las lágrimas cubrían su rostro y llevo sus dedos hacia su
entrada de donde le salía sangre debido al movimiento brusco, pero nuevamente
lo ignore
-y tu- levanto la
vista para verme y pude ver su miedo –A
sí que no solo tocas guitarra, sino que además robas y eres una prostituta-
Su mirada se volvió de dolor.
-Tú no entiendes,
necesito el dinero- Podía escuchar cómo le costaba trabajo decírmelo
-¿Dinero?- ¿Por eso
te acostaste conmigo?- Se sorprendió ante mis palabras y negó con la cabeza
–Bien, necesitas dinero- tome lo
que se encontraba en mi bolsillo y se lo aventé –Es por tus servicios de aquella noche-
Di media vuelta dispuesto a salir de ahí con mi corazón
roto, pero con mi orgullo intacto, aun
así sus manos en mi brazo me lo impidieron
-No, no quiero su
dinero, aquella noche fue diferente- Intente zafarme, pero él se sujetaba
más a mi brazo –Por favor, yo… yo le
quiero, lo… lo amo- Sentí como
soltaba mi brazo, puso su frente en mi espalda y sus brazos rodearon mi pecho –Se que es casado, y que tiene a su pequeña
hija, yo no puedo ofrecerle nada, no tengo nada, pero aquella noche me sentí
especial- Sentí como depositaba un beso en mi espalda.
Mi corazón se acelero ante aquellas palabras, pero las
imágenes de lo que acababa de suceder me atormentaban, el solo pensar que era
solo uno más me enfureció, enojado gire y lo golpee.
-¡No me toques!-
Le grite –No me vuelvas a tocar con tu
asqueroso cuerpo- Podía notar como su cuerpo temblaba, una de sus manos
estaba donde lo había golpeado y su mirada estaba perdida en algún lugar –No me busques más, consíguete a alguien
más para que te coja-
Pude ver como se mordía el labio mientras más lágrimas
salían de sus ojos, se dejo caer sobre los cartones y encogió sus piernas
haciéndose ovillo.
Di media vuelta ignorándolo, ignorando los sollozos que
escapaban de su boca, ignorando aquella declaración, ignorando a mi corazón que
rogaba que regresara y que lo abrazara, que él vivía de esa forma para poder
comer algo.
He esperado durante mucho tiempo
A la persona que por mucho
La mujer que esta por mí
Mi amor por ti sigue una y otra vez
En ese tiempo me divorcie, seguía viendo a mi niña que ahora
tenía 2 años, vi a Changmin un par de veces, la primera vez lo vi en aquel
restaurante donde siempre se quedaba viendo la comida, sin embargo se veía
diferente, podía notar como su piel había perdido color, su cuerpo estaba más
delgado y tenía unas enormes ojeras debajo de sus ojos.
-Disculpe pero si no
va a consumir nada le pido que se retire, esta incomodando a la gente- le
dijeron, el solo asintió e ignore nuevamente los latidos de mi pecho, recordándome
que el amor que sentía por él aún seguía ahí.
La segunda vez lo estaban golpeando, me quede viendo como su
cuerpo recibía patadas, una tras otra sin piedad y cuando terminaron cada uno
escupió sobre su cuerpo.
Me quede ahí viendo su cuerpo inmóvil y por un momento se me
encogió el corazón ante la posibilidad de que estuviera muerto, pero su cuerpo
se movió, lento pero lo hizo, se arrastro por el piso estirando su mano hacía
algo, sin embargo noto mi presencia, giro su rostro y no encontré nada, no
había lágrimas, pero tampoco aquel brillo en sus ojos, estaban vacios, carentes
de alguna emoción, no se inmuto ante mi presencia y siguió arrastrándose hasta
tomar algo, lo abrazo y me di cuenta de que era el peluche que le había
regalado, cerro sus ojos y cayo dormido o inconsciente ahí mismo.
Cómo un árbol que no se mueve
Yo seré tu sombra por un largo tiempo
Mi amor por ti sigue una y otra vez
Una noche encontré una carta dentro de mi casa, no decía de
donde venía, no había tarjeta postal, solo tenía mi nombre en el sobre, dude un
poco en leerlo, pero al final lo hice.
JAEJOONG
Sé que soy un
cobarde, necesito el dinero para
sobrevivir, no como usted lo piensa, sabe aquel conejo que destruyeron era el
único recuerdo de mis padres, me lo
regalaron cuando tenía 5 años, aún recuerdo sus últimas palabras “Quédate aquí, regresaremos por ti”
pero jamás regresaron dejándome solo con aquel conejo, un día un tipo llego a
aquel callejón, me ofreció comida y un lugar donde dormir, habían varios como
yo, sin un hogar, y cuando creí haber encontrado un lugar donde vivir, un
hogar, aquel tipo comenzó a explotarme, me dio aquella guitarra que rompieron
para ganar dinero.
Sin embargo,
necesitaba pagarle cierta cantidad de dinero a aquel hombre, si no lo haces te
asesina, porque ya no le sirves así de simple, no puedes escaparte porque
siempre te encontrara, la guitarra jamás logro dejarme lo suficiente para poder
pagar, comencé a robar, y conforme iba creciendo la tarifa también, y no me
quedo de otra más que vender mi cuerpo.
Aquella noche en el
hotel fue diferente, por primera vez no estaba vendiendo mi cuerpo, por primera
vez no me trataban como una puta mas, sentí que alguien me quería, era la
primera vez que alguien me proporcionaba placer, no me sentí sucio, me sentí
especial y me enamore.
Mis padres, aunque
jamás volvieron, no los culpo jamás supe que paso con ellos, pudieron
abandonarme, pero también pudieron haber tenido un accidente, por lo cual aquel
conejo era su recuerdo, el recuerdo de alguien que me quiso, cuando me dio el
conejo nuevo deje el pasado atrás y ahora aquello significaba su recuerdo, el
cariño que me tuvo, aunque haya sido una sola noche, era a lo único que podía
aferrarme para continuar.
Todo el tiempo tuvo
razón, yo también me doy asco, solo soy un cualquiera, pero a pesar de cómo
vivo sigo siendo una persona, y como toda persona le tengo miedo a morir, aún
ahora tengo miedo, pero estoy arto de seguir viviendo así, no sé que pasara
hoy, pero no pienso seguirle dando mi dinero a aquel hombre.
Sabe, la primera vez
que lo vi pensé que era muy aburrido, pero con el tiempo me di cuenta que en
realidad es muy maduro, alguien inalcanzable para mí, tal vez lo que paso fue inevitable, yo no me
di cuenta como ni porque sucedió, fue inevitable tanto que quiero sacarlo de mi
mente y no puedo, el amor es estúpido y raro a la vez, porque de todas las
personas que hay en el planeta precisamente me tuve que enamorar de usted, ya
no puedo con esto duele demasiado,
estoy confundido, porque un día simplemente usted apareció y cuando me
di cuenta de esto quise huir, y no pude, pero después pensé: bien, como sea
tengo que seguir, con el tiempo usted se ira de mi pensamiento aunque sea lo
único que haga. Al final se qué yo no podre estar a su lado, me atormento en solo
pensar las noches vacías en aquel callejón, y usted en cambio a su lado con una
mujer que envidio tanto, sin conocerla.
Los sentimientos son
estúpidos así como lo soy yo, el amor es algo que no desee sentir, solo
sucedió, espere poder arrancarlo de tajo pero él amor siguió ahí, mataría por
qué me volviera a besar, amo las manos
que una vez tomaron la mía, sentir la electricidad recorriendo mi cuerpo,
sentir el calor de mis mejillas al mirarle, no poder sostenerle la mirada y
actuar como tonto. Amarte fue mi castigo, aunque no sepa que fue lo que hice, me
burlo de mí él tonto enamorado. Y tengo dejarte ir, aunque nunca fuiste mío,
tengo que permanecer sentado cuando mi cuerpo pide que corra hacía ti, borra
esto de tu mente como el mar borra las letras de la arena y perdóname por todo
lo que te hice, quema esta carta como tu esencia quema mi sangre, sigue como si
nunca hubieras recibido esto que yo hare lo mismo, te recordaré por siempre
aunque sé que tu mañana me olvidaras. Y aunque no tengo derecho a pedirle nada,
le pido que me recuerde, recuerde que hubo alguien llamado Changmin, que lo
amo, aunque no recuerde mi rostro, solo no me olvide.
LO AMO, CHANGMIN
He esperado durante mucho tiempo
A la persona que por mucho
La mujer que esta por mí
Mi amor por ti sigue una y otra vez
La lluvia caía sobre mí, pero no me importo, tenía miedo y
me sentía un idiota después de haber leído aquella carta si tan solo…
Corría sin rumbo fijo, buscando a la persona por la cual
siempre espero y que por una estupidez podría perderlo
-¡No!- Un grito
llegó a mis oídos, gire la vista y lo vi, vi a Changmin, pero no estaba solo,
estaba rodeado por varios hombres, uno de ellos le sujetaba las muñecas detrás
de su espalda y un hombre gordo lo miraba enojado
-¿Por qué no quieres?-
Le pregunto aquel hombre –Eres el mejor
de mis hombres ¿Qué paso?-
-¡Estoy harto! Así
que no pienso pagarte-
El hombre sonrió y movió su cabeza en forma negativa,
chasqueo los dedos y uno de los hombres saco una navaja, el miedo se apodero de
mi y comencé a rodear el alambrado que me impedía correr hacía él
-¿Aún no quieres
pagarme?- Pude notar como su cuerpo
temblaba, y comencé a correr, pude ver como Changmin negaba con la cabeza –Que lastima-
Todo aquello paso demasiado rápido, yo seguía corriendo pero
no fui lo suficientemente rápido y la navaja fue enterrada en su corazón.
-¡Changmin!-
Podía ver en cámara lenta como su cuerpo iba cayendo al suelo y cuando por fin
encontré la entrada todo el mundo desapareció, solo podía ver su cuerpo sobre
un charco de sangre, no note si choque con alguien, solo me importó llegar
hacía él
-Changmin-
Golpee sus mejillas para que no se durmiera –Hey, vamos despierta- Las lágrimas cubrían mi rostro por completo
-Hyung- A penas
si podía mantener sus ojos abiertos
-Aquí estoy, ya viene
la ambulancia, así que aguanta ¿vale?-
-¿Po… por qué haces
to… todo esto? Yo no lo m… merezco, n… no lo valgo- Las lágrimas se
acumularon en sus ojos y cayeron por su rostro –So… solo d… doy asco-
-No digas eso, yo me
equivoque, solo resiste- Podía ver como sus ojos se cerraban lentamente y
entre en desesperación –Por favor
Changmin, escúchame, te amo, no te puedes morir- Una sonrisa melancólica
apareció en su rostro
-Estoy feliz,
gracias-
Aquella noche Changmin cerró sus ojos y su pulso se detuvo.
Como una ficción de lado
Te convertirás en el personaje principal
elegante
Mis más profundas impresiones serán tu
regalo
Mi amor por ti sigue una y otra vez
Veo mi reflejo en aquel espejo, mi cabello negro ahora es
blanco, mi piel (según Changmin) suave, ahora está cubierta por arrugas debido
a la acumulación de años, debido a mis 80 años.
Vivo solo desde que me divorcie, de eso han pasado como 52
años, no me volví a casar, porque el amor de Changmin era como un árbol, una
vez que echa raíces siempre estará ahí. Aún lo sigo esperando, espero que
llegue el día en que me lleve a su lado.
Me recuesto en aquella cama matrimonial que compré después
de que Changmin falleciera, observo aquel lugar vacio que de no haber sido por
mi estupidez estaría su hermoso cuerpo, sin embargo solo puedo poner aquel oso
que le regale para ocupar su lugar,
ahora es su recuerdo.
Abro los ojos al sentir un tacto sobre mi rostro, no
recuerdo haberme quedado dormido, pero a esta edad a uno se le olvidan las
cosas, sonrió al ver el rostro de Min con su hermosa sonrisa, hacía mucho que
no lo soñaba con aquella claridad.
-Hyung- Lleve mi
mano temblorosa hacía su rostro, había olvidado lo hermoso que era.
Esperaba atravesar aquella ilusión y que desapareciera como
siempre y me sorprendí al poder tocarlo, acaricie su mejilla y cerró los ojos,
era real, mire mi mano sorprendido y me sorprendí más al darme cuenta que mi
piel era lisa, toque mi rostro y paso lo mismo.
En un movimiento salí de la cama y camine hacía el espejo,
encontrándome con mi reflejo de cuando tenía 25. Vi el reflejo de Changmin y
gire, estaba ahí frente a mí sonriéndome.
-Min- Susurre y
él camino hacia mí, pero yo seguí sin moverme, tenía miedo, miedo de que todo
aquello solo fuera un sueño, sentí su aliento sobre mi rostro y cuando sus
labios se posicionaron sobre los míos olvide todo.
Nuestros labios se movían lentamente, sus manos se aferraron
a mi cuello y las mías a su cintura, caminamos un poco y ambos caímos sobre la
cama
No me moví, me aferre a su cuerpo, sintiendo como el mío
temblaba, pude sentir sus manos sobre mi cabeza y como sus dedos acariciaban mi
cabello.
-Min- Hice una
pausa -¿Esto es un sueño?-
-No- Me dijo
-¿Te quedaras
conmigo?-
-Para siempre-
Y deje caer aquellas lágrimas retenidas por tantos años de
espera, porque por fin tenía en mis brazos a aquella persona de la cual me
enamore, porque mi película de romance había terminado.
Mucha gente dice “El
amor no existe” pero es falso, una vez que superas las dificultades, la
tristeza y la oscuridad, aún a pesar de los años, tu amor estará ahí una y otra
vez.
FIN
Soledad
Título: Soledad
Autor: Aghna http://aghnajaemin.blogspot.mx/
Pareja principal: Jaemin
Parejas Secundarias: Homin, Yoomin, Yoosu, Yoosu
Género: Angst, Lemmon, Violencia, AU
Estado: Terminado
Advertencia: Muerte de personajes
----
Mientras la nieve cae
Viajero Solitario
Titulo: Viajero
Solitario
Autor: Aghna
Pareja(s): JaeMin
Autor: Aghna
Pareja(s): JaeMin
Género: Lime, Angst, viajes en
el tiempo.
Extension: Oneshot
Advertencia: Muerte de un personaje.
Advertencia: Muerte de un personaje.
Al principio aquella invención trajo mas desgracias, se enviaron varias personas, pero jamás volvieron, su misión jamás fue cumplida, y el tiempo se acababa, después de muchos años su creación estaba terminada exitosamente
Se creó un grupo de personas que regresarían en el tiempo para poder traer armonía a este mundo, se les dio el nombre de “Viajeros” ellos eran los elegidos, y pasara lo que pasara deberían cumplir su misión, irónicamente hicieron esto para preservar la vida, para crear un futuro para ti, aun sin nacer, sabiendo que tal vez no sobrevivirían, este fue el último recurso.
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Año
3500
Al cerrar aquellos ojos varias imágenes se arremolinaron en su cabeza recordando lo que fue su vida, el observar imponente como asesinaban a sus padres cuando solo tenía 5 años, ver aquel rio que se formaba por la sangre que aun salía de sus cuerpos inertes, que años después sin dudarlo se unió a los muchos voluntarios para salvar aquel mundo en decadencia, siendo advertido que si se unía tendría que dejar todo atrás incluyendo los sentimientos, ya que estos podrían poner en riesgo la misión, pero ya había perdido todo 10 años atrás, y así se convirtió en uno de los tantos “Viajeros”, fue entrenado por 2 años, y al tercero lo enviaron a su primera misión. La misión de todos los “Viajeros” es asesinar a la persona que se te es encomendada, la mayoría de ellos son inocentes, pero al borrarlo del mapa evitaban que nazca el que realmente perjudicaría el futuro, las estadísticas dicen que hay más posibilidades de tener éxito al asesinar a los padres o incluso a los abuelos de aquellos inventores, ningún caso le causo problema, excepto su última misión.
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-Esta es su última misión, los hemos elegido a ustedes 4 porque son los mejores, Jaejoong serás el líder- Dijo aquel hombre
-De acuerdo- Miraba a aquel hombre con aquellos ojos sin ningún sentimiento y el hombre sonrío.
Aquel chico era lo mejor de lo mejor, sin sentimientos, sin titubeos y lo más importante jamás fallaba, y eso era importante, una vez cumplida aquella misión toda aquella tortura se acabaría y la gente podría vivir sin ningún miedo
-Si cumplen con esto todo terminara- Dijo con seriedad.
Aquel chico solo asintió y se dirigió a la salida con el resto de sus compañeros, tenían que ir a casa a prepararse para el viaje, ya afuera vio aquel mundo oscuro, y no pudo evitar sentir tranquilidad al imaginarse un cielo azul, y tal vez solo tal vez la muerte daría marcha atrás y volvería a ver a sus padres.
-¡Qué bien! Después de esto al fin todo terminara- dijo emocionado Junsu
Jaejoong giro su rostro inexpresivo para ver a su equipo que tenían una sonrisa en su rostro todos estaban felices de que todo terminaría pronto
-¡Jaejoong! ¿Qué no estás feliz?- Yunho solo recibió la mirada gélida de su acompañante
-Vamos Jae relájate- Pero su comentario apenas si hizo efecto
Iré a casa por mis cosas- Contesto con su típica frialdad
Yoochun solo pudo soltar un bufido de frustración, Jaejoong nunca cambiaría, las normas decían que no deberías tener sentimientos, pero a eso se le llamaba exageración, a veces se preguntaba si alguna vez el había sonreído.
Jaejoong siguió su camino sin prestarle mucha atención ante la frustración de Yoochun, lo conocía lo suficiente para saber que él no demostraba ninguna emoción, y ellos deberían hacer lo mismo, después de todo esas eran las reglas.
Entro a aquella casa, era pequeña pero era su hogar, se lo habían dado desde que había entrado a aquel lugar. Se dirigió hacía su habitación tomo una valija y metió todo lo que necesitaba, armas como cuchillos, venenos, agujas y cualquier cosa que permitiera matar silenciosamente a sus víctimas, también empaqueto algunas medicinas y jeringas, ya que el riesgo de viajar era contraer alguna enfermedad, tomo alguna que otra muda de ropa, la metió, y cerro aquella valija, no necesitaban mucha muda de ropa ya que solo actuaban de noche, tiro al piso la vestimenta que traía puesta, se puso unos pantalones holgados, se sentó en aquella cama y se coloco unas botas estilo militar, tomó de la cama una polera sin mangas que cubrió aquel trabajado cuerpo, se puso de pie y termino echándose una túnica con capucha, se paro enfrente de aquel espejo de cuerpo completo, aun debajo de aquella capucha podía verse, sus ojos vacios vieron su figura con aquella vestimenta negra obligatoria, tomo de un escritorio un pequeño collar y lo oculto debajo de aquella túnica, sin más salió de aquel lugar encontrándose en el camino a sus compañeros vestidos de igual manera.
Llegaron a aquel enorme lugar donde tantas veces estuvieron antes de partir, pero esta vez sabían que era diferente, con pasos lentos llegaron a aquella maquina que tantas veces los habían llevado a lugares desconocidos, que aun después de tantos años no dejaban de sorprenderlos, todo era tan diferente a comparación del lugar donde vivían, ellos jamás habían visto el sol, aquel astro que irradiaba calor, fue una alegría poder verlo con sus propios ojos, ya que en aquel lugar solo había oscuridad, y solo se hablaba de el por medio de leyendas, y ante sus ojos era mejor que cualquier historia que se hubiera contado.
Los 4 con un solo objetivo en su mente tomaron posición en el centro de aquella maquina y esperar pacientemente para que los transportaran a algún lugar años atrás.
-¿Listos?- Un hombre apareció y se puso enfrente de ellos –Contamos con ustedes- Traía una carpeta con algunos archivos y se los entrego a Jaejoong, quien lo guardo en su maleta, además de su bolsillo saco una fotografía y al igual que aquellos archivos se lo dio - El es su objetivo, su nombre es Shim Changmin.
Año
2012
Un joven se encontraba sentado en un pequeño sofá, sus codos sobre sus piernas, sus manos entrelazadas, su cabeza gacha y sus ojos cerrados, lo cual indicaba que estaba perdido en sus pensamientos.
-Flash Back-
Un pequeño niño se encontraba tirado en el piso inconsciente, lentamente fue abriendo los ojos, su vista quedo en un punto fijo, intentando de asimilar lo que había pasado, poco a poco se fue incorporando, sintiendo un gran dolor recorrer su cuerpo, este tenía múltiples heridas, de su labio y ceja izquierda salía algo de sangre, tenía varios moretones por todo su cuerpo y rostro, cuando pudo ponerse en pie sus pequeños ojos se toparon con una horrible escena, que hizo que el dolor desapareciera de inmediato, ahí en el suelo se encontraba su madre, sus ojos abiertos no demostraban vida, con gran temor fue retrocediendo hasta chocar con la pared, por alguna razón sus lagrimas no salían, su mente estaba en shock ¿Qué había pasado?, rápidamente los recuerdos llegaron.
Su padre había llegado a casa borracho (como siempre), gritándole a su madre por tal y tal cosa, para después darle bofetada que termino tirándola al piso, había observado aquella escena escondido detrás de una pared viendo impotente como su madre lloraba, y en un impulso se había interpuesto entre ellos evitando que la siguiera golpeando, pero lo único que logro fue que su padre se enfureciera mas, ganándose así golpes y patadas por parte de su progenitor, lentamente fue perdiendo el conocimiento por los golpes, viendo con miedo como su padre se dirigía a su madre que estaba llorando desesperadamente antes de que todo se volviera oscuro.
Y ahora ahí estaba el parado frente a su madre que estaba sin vida sobre un charco de su propia sangre, con miedo se acerco a su cuerpo, y delicadamente puso una de sus manos que ahora temblaban sobre sus ojos cerrándolos delicadamente, un sollozo escapo de sus labios, pero aun así sus ojos eran incapaces de soltar lagrima alguna.
-Fin Flash Back-
Un suspiro salió de entre sus labios, y con pereza hecho su cabeza hacia atrás, y un susurro salió de sus labios “Lo siento”
Shim Changmin un joven de 18 años que vivía solo desde los 8, 10 años atrás su padre había asesinado a su madre a golpes, después de haber encontrado su cadáver huyo de casa con el dinero que había juntado, aun a su corta edad logro trabajar ahorrando para que algún día él y su madre salieran de aquel infierno
“Te protegeré siempre y saldremos de aquí juntos” esa promesa se la había hecho a su madre, y no lo pudo cumplir, no pudo protegerla mientras su padre la golpeaba, lentamente sus manos se cerraban en puños hasta que sus uñas se enterraron en la piel, hasta hacerlas sangrar, lentamente se relajo y cuando estuvo calmado salió de su casa para ir a trabajar.
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En un callejón 4 sombras aparecieron de la nada, 3 de ellas cayeron de espaldas lastimándose al darse el golpe contra el piso, mientras la 4ta caía con gracia y estilo como un gato, y al caer ni se inmuto, solo escucho las quejas de dolor por parte de sus compañeros.
-¿¡Que les pasa!? ¡Que no pueden dejarnos sobre el suelo y no a 1 metro de distancia, siempre es lo mismo! –Grito Junsu molesto.
Yunho y Yoochun se limitaron a encoger los hombros mientras se sobaban la espalda por el golpe, a veces se preguntaban cómo es que Jaejoong era el único en llegar a un lugar sin recibir daño alguno si todos habían tenido el mismo entrenamiento a si que… Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Jaejoong.
-Yunho, Yoochun, Junsu, consigan un lugar donde quedarnos, yo empezare la búsqueda- sin decir más comenzó a salir de aquel callejón dejándolos solos.
Caminaba por aquellas calles oscuras, era de noche y no llamaba la atención con aquel traje, de uno de sus bolsillos saco aquella foto y vio a un chico mayor que él, su piel era color canela, su cabello era negro y algo largo, sus ojos eran café, pero aquella mirada lo inquietaba y sin poder evitarlo sonrío ¿Hacía cuanto que no sonreía? No lo recordaba, pero aquella mirada era un reflejo de la suya, por alguna razón aquel chico le llamaba la atención.
-Shim Changmin - Dijo con aquella pequeña sonrisa, y al estar tan concentrado en esa foto no puso atención al frente, haciéndolo chocar con alguien más.
-Oye ten cuidado imbécil- Le dijo molesto un chico.
Jae se sorprendió un poco al ver a su objetivo enfrente, era raro ya que nunca había sido tan fácil encontrarlos, lo único que hizo fue una reverencia en forma de disculpa y siguió su camino, al igual aquel chico, pero una vez que Changmin dio la vuelta el comenzó a seguirlo, no desaprovecharía aquella oportunidad.
Lo siguió a una distancia prudente, sería rápido, solo tenía que esperar a que llegaran a un lugar donde no hubiera gente, acercarse lo suficiente y atravesar el corazón de aquel chico con el cuchillo que traía en la mano, aunque tenía un mal presentimiento, realmente era demasiado fácil.
-¿Qué es lo que quieres?- Cuando por fin llegaron a un lugar sin gente aquel chico se había detenido y había pronunciado aquellas palabras.
Jaejoong se detuvo en seco ante tal comentario y sonrío de lado, aquel chico no dejaba de sorprenderlo, “esto será divertido” pensó.
-Vaya vaya, parece que me descubrieron- dijo con tono de sarcasmo.
-Hay que ser idiota para no darse cuenta- dijo Changmin con el mismo tono –Y más aun el no darse cuenta que te sorprendió el verme cuando chocamos, dime ¿Te conozco?-
-No, no creo pero…- saco aquella foto y se la mostro –Yo a ti si-
Al contrario de lo que pensó Jaejoong, Changmin no reacciono al haberle mostrado su fotografía, lo seguía mirando con aquella cara de indiferencia que lentamente lo estaba sacando de sus casillas.
-Si es así, ¿Qué quieres de mí?-
-Lo siento pero yo no quiero nada de ti- y mientras lo decía la cara de Changmin era de total confusión, y solo pudo sonreír, con aquella cara parecía un niño –Lo que quiero es a ti
-Creo que no comprendo- y así era ¿Qué lo quería a él? A que se refería con eso
-Shim Changmin he venido a aquí para asesinarte- dijo con tono amenazante mientras sacaba el cuchillo pero aun así Changmin ni se inmuto ¿Quién era ese chico?
Jaejoong veía como Changmin sacaba algo de su bolsillo, y se puso en posición de defensiva, pero se quedo atónito al ver como sacaba una cajetilla de cigarros y un encendedor, tomando uno y prendiéndolo.
-¿Quieres uno?- le dijo ofreciéndole aquella cajetilla
Pero aun así Jaejoong no salía de su estupefacción ¿Que acaso aquel chico se estaba burlando de él?
-¿¡Estás loco?!- grito alterado –Te estoy diciendo que vengo a asesinarte y ¿Me ofreces un cigarro?- Jaejoong estaba enojado, pero no solamente eso, estaba furioso -¿Qué no vas a correr, o suplicarme por tu vida?-
Changmin le dio una inalada a aquel cigarrillo, y hecho el humo lentamente por la nariz, con total calma
-No- dijo -Aun si corriera o suplicara acabarías con mi vida- hizo una pausa y lo miro directamente- ¿De qué serviría?
Su mente era un caos, todos sus objetivos eran diferentes, pero Changmin… ¿Quién era Changmin? Aquel niño había bajado todas sus defensas en segundos, por primera vez Jaejoong estaba dudando, ¿Por qué, porque estaba dudando? ¿Qué tenía de especial Changmin que hacía que le temblaran las manos? Esos y otras preguntas se arremolinaban en su cabeza.
-Creí que venías a matarme ¿No lo vas a hacer?-
Ante aquel comentario y sin poder evitarlo, el cuchillo calló de sus manos, por un momento sus miradas se conectaron, pero fue suficiente para Jaejoong entender que aquel chico era igual a él.
Ambos habían dejado todo atrás, el hecho del porque Changmin no reaccionaba, era porque ambos no tenían nada que perder, al mismo tiempo que no tenían nada porque vivir.
-Regresare- Fue lo único que dijo para bajar la mirada haciendo que aquella capucha tapara su rostro.
Dio media vuelta y regreso por donde había venido dejando a Changmin desconcentrado, pero no le importaba, necesitaba arreglar sus pensamientos, aquel chico había sacado a flor de piel sus sentimientos al sentirse conectado con el, y eso no era bueno, sobre todo porque él era su objetivo, sus pensamientos fueron interrumpidos por una vibración que sintió en el pecho.
Jaejoong saco de entre sus ropas un pequeño collar, y paso sus dedos sobre este
-¿Qué quieres?- Pregunto molesto
-Tranquilo, solo quería avisarte que encontramos un lugar donde quedarnos-
-Pásala- dijo un poco alterado
-¿Jae, estas bien? Suenas más humano de lo normal.- El solo pudo soltar un bufido de molestia y termino la conversación.
Observo con detenimiento aquel collar, no solo era un simple accesorio, era un comunicador y la razón por la que podían volver a casa, si lo perdían o se rompía, podrían irse despidiendo de su hogar, porque estarían atrapados en aquel lugar.
Camino por aquellas calles oscuras hasta que llegó a la dirección que Yunho le había dicho, toco la puerta y espero a que le abrieran, cuando la puerta se abrió Junsu estaba del otro lado.
-A Jae, pasa- dijo con una sonrisa.
Junsu se hizo a un lado y Jaejoong entro a aquel lugar que mas que refugio parecía un centro vacacional, se giro hacía donde estaban aquellos 3 sentados en un elegante sofá y los miro seriamente.
-¿Por qué eligieron un lugar así?- Pregunto viendo aquel condominio lujoso
-¿Cómo que porque? Es la última vez que viajamos, y hay que aprovechar ¿No?- Dijo Yunho, y los 3 soltaron una carcajada.
Jaejoong masajeo su sien para calmarse, esos 3 no tenían remedio, esta misión era seria y se lo estaban tomando como un juego.
-¿Dónde dormiré?- Dijo lo más calmado que pudo.
-Al fondo a la derecha, tus cosas ya están ahí- Jaejoong dirigió sus pasos hacía donde le habían indicado- No quieres…- No escucho mas, ya que había entrado a aquel cuarto.
Se quito aquella vestimenta y solo se puso una camiseta de tirantes y unos pantalones holgados, de su mochila saco una especie de folder con unos papeles.
Aquello era el informe de sus objetivos, ahí tenía prácticamente la vida de Shim Changmin, no le importaba la vida de los demás, por lo cual nunca leía aquellos archivos, su objetivo era asesinar no enterarse de su vida, pero este era una excepción, necesitaba saber más de él, abrió aquellos documentos y comenzó a leer.
Shim Changmin (1994-2080)
Nació el 18 de Febrero de 1994 en la ciudad de Busan, Corea del Sur, creció con sus padres, pero después de los 8 años no se supo más de él hasta que se encontró en Seúl cuando tenía 25, se caso con Shim Yong-Rim a sus 27, y su esposa dio a luz a una niña llamada Shim Sang-Jae.
Su nieto Lee Rae-Won fue aquel que perfecciono lo que se considera como arma biológica, su ambición y poder hizo que prácticamente un continente muriera envenenado.
Changmin jamás acepto a su nieto por aquella avaricia que poseía, y jamás tuvieron contacto el uno con el otro, se sabe que viajo a Jeju después de la muerte de su esposa y paso sus últimos años en una pequeña casa, murió tranquilamente a sus 85 años.
Jaejoong frunció el seño, ¿Qué era todo eso? prácticamente no decía nada, ni su carácter ni su comportamiento, nada. Lo más misterioso de todo es que decía que no conocieron su paradero o que fue de él durante casi 20 años, en esta época tenía 18 años, ¿No hubiera sido más fácil transportarlos a sus 25 o tal vez a sus 8?, exactamente estaban en el lugar donde no se sabía nada de él…
Algo hizo clic en su cabeza, volvió a sacar aquella fotografía y se dio cuenta que ahí se veía un poco mayor que él, pero no lo noto porque en realidad su cara casi no había cambiado, tenían la misma mirada fría y calculadora, llevo sus manos a su cabeza revolviendo su cabello con desesperación ¿Ahora que iba a hacer? No sabía nada de aquel chico, y por alguna razón no había podido matarlo, lentamente imágenes de su época aparecieron en su cabeza y volvió a su cara aquella expresión fría.
El era Kim Jaejoong, no mostraba sentimientos, su misión era matar a Shim Changmin, no fallaría, no podía fallar, todo el futuro dependía de que cumpliera aquella misión.
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Se la había pasado todo el día investigando, pero aquel niño parecía un fantasma, nadie sabía nada de él, solo había conseguido una dirección y es ahí donde se dirigía, se había salido sin avisarle a los demás, aquella misión se había vuelto personal y lo haría el mismo, conforme iba avanzando su mente recibía imágenes de él, fue que en cuanto subió la vista que se encontró con su espalda ancha, y por alguna razón sintió un hormigueo en su estomago, tomo de los hombros a Changmin y lo giro, Changmin se llevo los brazos a la cara como si fuera a bloquear algún ataque, ante tal acto no pudo evitar sentir curiosidad.
Cuando Changmin no sintió el golpe bajo sus brazos que había llevado a su cara y pudo ver la de Jaejoong que parecía un signo de interrogación.
-Eres tu- dijo un poco aliviado
Sintió como Jaejoong lo veía detenidamente y su cara cambio a una de… no sabía pero parecía preocupado.
-¿Que te paso? Tienes golpes en toda la cara- dijo mientras fruncía el seño.
Pero este solo lo ignoro y comenzó su camino
-¡¿Demonios dime quien te hizo esto?!- Le dijo agarrando su brazo y gritándole
-Como si te importara- hizo una pausa en la cual sus miradas se conectaron y Jaejoong sintió de nuevo aquel hormigueo – Solo me asaltaron a noche ¿Contento?
Por instinto apretó fuertemente el brazo de Changmin que aun sostenía, causando que su expresión se viera con un deje de dolor, y lo único que hizo fue arrastrarlo, no sintió ninguna resistencia por parte de él, solo se dejaba llevar, y se detuvo frente aquel lugar donde ahora vivía, entro y condujo a Changmin hasta su habitación sentándolo en la cama.
-Quédate ahí- Le dijo para después salir de la habitación
Changmin se quedo solo en aquella enorme habitación, examinándola con la vista, y se dejo caer sobre la cama cerrando lentamente los ojos, se sentía tranquilo en aquel lugar, y podía sentir el aroma de Jaejoong por toda la habitación, y sin poderlo evitar se quedo dormido.
Cuando Jaejoong regreso a la habitación con un botiquín se encontró con que Changmin estaba dormido, y suspiro frustrado, dejo aquel objeto en un mueble que se encontraba junto a él y camino hacia la cama sentándose a un lado de Changmin, lo miro con detenimiento viendo aquellos moretones en su cara, y por alguna razón comenzó a pasar sus dedos suavemente por aquel rostro.
Aquel acto hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo, ¿Por qué le pasaba esto? Aquello no podía seguir, el tenía que matar a su objetivo, y sin embargo ahí estaba ahorcadas sobre el pasando sus dedos delicadamente por su rostro, llegando a sus carnosos labios y bajar lentamente por su cuello, escuchando aquella respiración tranquila, de repente los ojos de Changmin se abrieron lentamente, y al encontrarse con el rostro de Jaejoong tan cerca se levanto rápidamente haciendo que ambos se dieran un golpe en la frente.
-¿Qué te pasa?- dijo Jaejoong molesto mientras se sobaba la frente.
-Yo es el que debería preguntar eso- dijo con una mano sobre su frente- ¿Qué haces sobre mí?-
Hubo silencio, Jaejoong no sabía cómo responder a eso y tan solo se acerco a aquellos labios que lo estaban tentando, pudo sentir como aquella sensación solo se incrementaba con tan solo juntar sus labios, pero por alguna razón quería mas, a si que comenzó a lamer aquellos labios para pedir permiso, sintió como las manos de Changmin se posicionaban sobre su pecho para separarlo, y cuando mordió su labio un quejido hizo que abriera su boca, y aprovecho para ingresar su lengua a aquella cavidad, ante aquello Changmin paso sus brazos alrededor de su cuello profundizando aquel beso.-
Ambos se dejaron llevar por aquel beso, sintiéndose después de mucho tiempo completos, aquella pequeña unión hizo que todo el mundo que los rodeaba desapareciera, Jaejoong comenzaba a acariciar los costados de Changmin lentamente, aquellas sensaciones eran nuevas para ambos, intento meter una mano por debajo de aquella polera cuando una voz hizo que ambos se separaran bruscamente.
-¡Jaejoong!- La voz de Junsu se escucho a lo lejos
-¡Maldición!- Jaejoong se levanto jalando a Changmin en el proceso –Entra en el armario- le dijo.
-Pero…-
-Solo hazlo- el sonido de la puerta hizo que Jaejoong literalmente aventara a Changmin en el armario cerrando las puertas al recargarse, al mismo tiempo que Junsu entraba por la puerta- ¿Qué quieres?- dijo molesto
Junsu iba a decir algo, pero no pudo articular palabra al ver el estado de Jaejoong, su cabello estaba revuelto, su respiración era agitada y tenía un leve sonrojo en las mejillas
Changmin miraba aquella escena por una pequeña rendija que había entre las puertas, podía ver como aquel chico que había entrado tenía una cara de estupefacción, y Jaejoong tenía la respiración agitada.
-¿Qué te paso Jaejoong?- A sí que se llama Jaejoong pensó Changmin, ya que él no le había dicho su nombre hasta ahora.
-Nada, ¿Qué quieres Junsu? Y porque demonios entras sin antes tocar- Le dijo ya más calmado
-Yo solo venía a avisarte que tenemos información de ese tal Changmin- El mencionado se sorprendió un poco, al parecer Jaejoong no era el único que iba tras de él y por lo que había mencionado aquel chico no solo eran ellos 2, ¿Qué es lo que había hecho para que lo persiguieran e intentaran matar?
Dejo de pensar y siguió observando aquello vio como el cuerpo de Jaejoong estaba tenso, y no lo culpaba, ellos lo estaban buscando para asesinarlo y él lo estaba protegiendo.
-¿Qué es lo que encontraron?- Y dicho eso ambos salieron de la habitación dejándolo solo, Changmin salió de aquel armario y se sentó en la cama con miles de preguntas en su cabeza.
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Mientras los demás le explicaban lo que habían averiguado Jaejoong estaba aburrido, todo aquello ya lo sabía, ya estaba en los archivos, y se los quería decir, pero estaban tan emocionados que mejor no dijo nada, por alguna razón sintió culpa al no decirles que lo había encontrado, que habían tenido un encuentro y que no lo había podido matar, pero lo más importante era que estaba encerrado en su habitación… y de repente recordó que había dejado solo a Changmin, fue cuando Yunho dio por terminado su discurso. Junsu, Yunho y Yoochun salieron para una nueva búsqueda y Jaejoong en cuanto escucho la puerta cerrarse corrió hacía su cuarto encontrando a Changmin sentado en su cama con los ojos cerrados, como si estuviera meditando.
-¿Changmin?- El susodicho abrió los ojos, y sus miradas nuevamente se conectaron.
Para ambos todo aquello era inusual, y hasta un poco incomodo, sentimientos ¿Qué era eso?, esa era su antigua forma de pensar, pero parados ahí frente a frente todo aquello estaba a flor de piel, por alguna razón no se sentían solos en compañía del otro, y esa era la razón por la cual confiaban ciegamente el uno con el otro, ambos querían dejar de sentir dolor y soledad.
-¿Por qué no me has matado?- Aquella pregunta descoloco totalmente a Jaejoong.
-No lo sé- Changmin pudo ver como cerraba los puños por la impotencia que sentía.
Changmin se puso de pie y se acerco a Jaejoong, lo abrazo sintiendo como su cuerpo temblaba levemente, tenía miedo, se sentía como un niño desprotegido, y a lo único que pudo fue aferrarse, a ese cuerpo que le brindaba calor y protección.
Cuando pudo tranquilizarse se dio cuenta que ambos estaban sentados sobre su cama, y el estaba aferrado a Changmin como si este se fuera a escapar, sentía como sus dedos acariciaban su cabello, lentamente subió su cabeza encontrándose con su rostro sonriente, y sin poder evitarlo junto sus labios con los de él.
Lentamente Jaejoong se fue situando sobre Changmin, haciendo mas y mas profundo aquel beso, sentía sus manos acariciando su espalda, ante aquello comenzó a acariciar sus costados por sobre la ropa, metió sus manos por debajo de la ropa sintiendo como se tensaba por el contacto directo con su piel.
Changmin cortó aquel beso para dejar escapar un pequeño suspiro, echando su cabeza para atrás, al sentir como Jaejoong había pellizcado uno de sus pezones y acto seguido sintió sus labios sobre su cuello.
Jaejoong se detuvo y volvió a besar los labios de Changmin levantando aquella polera en el camino dejando al descubierto aquel pecho, sus labios capturaron uno de sus pezones, mientras con una mano acariciaba el otro, podía escuchar los pequeños gemidos que salían de la boca de Changmin y eso lo motivo a continuar, comenzó a mover sugestivamente su cadera rozando sus miembros, los gemidos de Changmin ahora eran más fuertes, sintiendo como su miembro comenzaba a despertar, paro e hizo un pequeño camino húmedo desde su pecho bajando lentamente a su abdomen hasta encontrarse con sus pantalones, donde podía ver claramente su miembro despierto, comenzó a acariciarlo por sobre la ropa y Changmin solo podía cerrar los ojos ante el placer.
-mmm, ahhhh-
Jaejoong se puso de pie, y ante la vista de un agitado Changmin comenzó a desvestirse quedando completamente desnudo, haciendo lo mismo con él, y se volvió a posicionar sobre su cuerpo.
Ambos se tocaban sin pudor incrementando aquellas sensaciones, lentamente Jaejoong abría las piernas de Changmin, posicionándose entre ellas, acariciaba sus muslos para que las flexionara y cuando lo hizo introdujo un dedo, seguido de un segundo y un tercero, los movía lentamente al ver aquella mueca de dolor en la cara de Changmin.
-Solo entra- Le dijo en un suspiro
Jaejoong sonrió ante aquella actitud e hizo lo que le pidió, lentamente se adentraba en aquel lugar, tomo las piernas de Changmin y las enredo en su cintura haciéndolo entrar completamente, Changmin dejo salir un pequeño grito ante la intrusión, Jaejoong daba besos en su rostro, labios, cuello para que se le pasara el dolor, y una vez que sintió el movimiento de sus caderas comenzó las embestidas.
En aquel momento ambos dejaron caer aquellas defensas que forjaron con el tiempo, solo eran ellos 2, eran 2 almas amándose, que a pesar de la diferencia de época se habían encontrado, se dejaban llevar por el momento, porque por primera vez no se sentían solos, si no amados.
Jaejoong abrió los ojos lentamente al sentir un inusual frio, tanteo a su alrededor buscando el cuerpo que hace unas horas estaba junto a él, al no encontrarlo rápidamente se levanto encontrando a Changmin sentado en la orilla de la cama.
-¿Pasa algo?- Le dijo mientras envolvía sus piernas y brazos alrededor de su cuerpo, y posicionando su barbilla sobre su hombro.
Se escucho un pequeño suspiro que soltó Changmin ante el contacto, el solo negó la cabeza.
-¿Por qué quieren asesinarme?- Jaejoong dejo escapar un bufido ante aquello
-No puedo decirte- Changmin lo vio con cara de molestia
-Creo que merezco una explicación, ¿He hecho algo?- Pregunto con curiosidad.
-No, solo puedo decirte que… - Jaejoong hizo una pausa para poder decirlo sin que revelara mucho- digamos que es solo para evitar lo que puedas llegar a hacer- Ante eso Changmin suspiro de frustración, y Jaejoong solo pudo apretarlo más a su cuerpo
-Creo que ya es hora ¿no?- Ante tal comentario Jaejoong lo miro confundido y Changmin le enseño uno de sus tantos cuchillos que utilizaba para asesinar a la gente.
Aquello hizo que Jaejoong se asustara y se separara mientras negaba constantemente, Changmin lo tomo del brazo para evitar que siguiera retrocediendo.
-¡No!, no lo pienso hacer- dijo ya alterado
-Tienes que- hizo una pausa- En tus ojos puedo ver que si no lo haces abra una gran consecuencia-Jaejoong se preguntaba cómo era posible que estuviera tan tranquilo- Quiero que me detengas y evites sea lo que sea que vaya hacer- Changmin se recostó de nuevo sobre la cama llevándose a Jaejoong con él, poniéndole el cuchillo en su mano- Solo hazlo-
De los ojos de Jaejoong comenzaron a salir lágrimas ante aquella impotencia y sostuvo el cuchillo mientras las manos le temblaban, Changmin presiono su mano contra la de Jaejoong y lentamente lo llevo directamente a su pecho, y sin titubear Changmin enterró aquel cuchillo en su corazón.
Jaejoong entro en shock al ver cómo todo aquello se comenzaba a teñir de rojo, y de repente la escena de sus padres muertos apareció en su mente, estaba viviendo aquella escena otra vez, viendo como Changmin se desangraba lentamente, y no podía hacer nada, él sabía que tenía que suceder tarde o temprano, y tenía que pensar que ante tal sacrificio la humanidad se salvaría.
Jaejoong rompió en llanto, lentamente la vida de Changmin se iba apagando y el solo podía abrazarlo y gritarle que no lo dejara.
-No… no llores- Le dijo mientras su vida se iba apagando –Me gusta más cuando sonríes- ante aquello Jaejoong puso una sonrisa aun cuando las lagrimas seguían cayendo por su rostro, ante tal acto Changmin sonrió, y lentamente los ojos se le fueron cerrando para no volverse a abrir.
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Yunho, Yoochun y Junsu corrían apresurados a su apartamento, acababan de recibir un mensaje que todo comenzaba a cambiar, y eso implicaba que Jaejoong había cumplido la misión, habían intentado comunicarse con él pero este no respondía por lo cual se estaban preocupando, llegaron y solo escucharon unos sollozos provenientes de la habitación de Jaejoong, se dirigieron a aquel lugar, y al abrir la puerta se encontraron con una escena poco creíble, sobre la cama habían dos cuerpos tapados con una sabana manchada completamente de sangre, Jaejoong abrazaba aquel cuerpo inerte totalmente destrozado mientras susurraba “Regresa, no me dejes solo”, todo eso les sorprendió, jamás habían visto a Jaejoong de esa forma.
Yoochun se acerco a él lentamente mientras intentaba separarlo de aquel cuerpo, pero eso solo hizo que se desesperara más y se aferrara más a él.
-Lo siento- Le dijo Yoochun en un susurro mientras le daba un golpe detrás de la nuca haciendo que Jaejoong perdiera el conocimiento.
-Changmin- Fue lo último que salió de sus labios.
Año 3500
Cuando llegaron no podían creer lo que sus ojos les mostraba ¿Ese era su hogar?, El sol iluminaba todo aquello que alguna vez fue oscuro, se podía sentir la calidez y aquella paz que tanto habían buscado, al parecer todo había valido la pena.
Al regresar se sorprendieron de que todos hubieran olvidado aquel mundo oscuro, los únicos que recordaban aquello eran ellos 4, tal vez porque cuando se hizo aquel cambio ellos no estaban presentes, les costaba trabajo hacerse a la idea, era difícil mantener aquellos recuerdos tan horribles del antiguo mundo, pero ahora estaban tranquilos, sabían que todo iba a estar bien.
Una parte de Jaejoong estaba tranquilo, había vuelto a ver a sus padres, pero por alguna razón no sentía aquel sentimiento que deseaba al volver a verlos, aquella no era su vida, había sufrido suficiente como para aceptar una vida que no le pertenecía, por lo cual dejo aquello atrás y se dedico a viajar, “No llores, me gusta más cuando sonríes” esas habían sido las últimas palabras de Changmin, y siempre mantenía aquella sonrisa en su rostro, para que estuviera donde estuviera Changmin lo viera sonreír.
Todos pensarían que aquella noche solo había sido sexo, pero para ambos había significado mucho más que eso, ambos eran 2 almas solitarias en busca de amor, expresando todo aquello que habían ocultado por tanto tiempo. Jamás llegó a conocer bien a Changmin, para él seguía siendo un misterio, pero aquella diferencia fue lo que bajo sus defensas, no era como cualquier persona predecible o cualquiera de sus objetivos que simplemente suplicaba por su patética vida, y eso lo hacía más interesante, aquel misterio lo hacía diferente, y tal vez por eso se enamoro de él.
Jaejoong vagaba por el mundo, era un “Viajero solitario” cansado de la vida, y lo único que le quedaba de Changmin eran sus recuerdos y aquella fotografía que por alguna razón no sé había desvanecido como el resto de las cosas, eso era su tesoro más preciado, aquello hacía que mantuviera su rostro fresco en su memoria, y solo esperaba a que la muerte se apiadara de él y se lo llevara junto a Changmin.
-Te amo-
Aquellas palabras llegaron como un susurro a sus oídos haciéndolo sonreír.
FIN
¿Por que te deje ir?
Autor: Aghna
Pareja: JaeMin
Género: Lemon, Universo alterno
Estado: Terminado
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Prólogo
Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8
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