Kiss in the rain between the darkness

3 comentarios
Título: Kiss in the rain between the darkness.
Autor: @jaeamour
Pareja: Jaemin
Género: Universo alterno.
Extensión: One shot.
Advertencia: Violencia
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El concreto golpeó duro contra sus rodillas. Aunque no podría doblar el pantalón de mezclilla para revisar, sabía que seguramente se habia raspado y estaba sangrando.


Quizás por el escozor, o por la mancha ahora marrón en la oscura tela mojada…
Sin embargo no tenía otra opción más que correr por su vida, no sabía si tenía una bala en el brazo o si solo habia sido un roce.


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11 pm.
Sabía que esta noche habría problemas al encontrar el departamento, donde vivía, en completo silencio. El hedor a alcohol…entonces su padre estaba ahí.


“¿Por qué regresas?” Habia pensado lleno de rabia e impotencia. Su padre era un criminal, ¿no debería estar matando a tiros a otro líder para conseguir otro lugar donde vender sus porquerías?
De todas las noches habia elegido precisamente esta para aparecerse.


Vale, aun podía recuperar su mochila para irse a algún callejón a estudiar para el examen de mañana, si lo pasaba podría apostar a una universidad lejos de ahí. Y eso era su oportunidad para librarse de su apestoso padre y su patético hermano menor, que seguramente habia huido cuando vio llegar al viejo en este estado.


Changmin hizo una mueca de repulsión cuando pasó por la sala, evitando pisar el brazo extendido sosteniendo una botella, del hombre que roncaba tirado en el suelo.
“Si lo despiertas estas muerto, Changmin.” Se dijo a sí mismo, al ver la pistola sobre la mesa baja de la sala.


Llegó a su habitación, rápidamente cambió sus zapatos escolares por las zapatillas deportivas, se colgó la mochila al hombro y cogió un paraguas por cómo veía la noche.
Tuvo que reprimir un grito de puro terror cuando abrió la puerta y lo vio ahí con los ojos enrojecidos.


“¿A dónde crees que vas? ¿eh?” susurró con la voz ronca y un maloliente aliento.


Hizo todo lo posible por no vomitar sobre él. De ese padre un tanto estricto que tenia a los seis años no quedaba nada, un asqueroso demonio era lo que estaba frente a él.


“Eh.. yo solo iba a…”


“¿Dónde está Taemin?” Le interrumpió.


“No sé.” El hombre le tomo bruscamente de la cabeza, aventándolo de regreso a la habitación. “¡No sé, te digo, déjame!”


“Ese hijo de puta, ¡no lo escondas o también te irá como él!” Cuando lo soltó, Changmin pudo verlo, el arma en su mano izquierda. El nunca habia intentado… nunca… quizas en el pasado él los golpeara pero eso habia sido hasta que ellos fueron capaces de defenderse. “Esta vez llegaron muy lejos.” Siseó.


“Yo no hice nada.”


“Ese mocoso no es tan alto como tú. Solo tú podrías haberlo ayudado a alcanzar el dinero.”


“Yo no sé donde guardas tu asqueroso dinero. Prefiero morir de hambre.” Él, aunque más bajo que Changmin, le golpeó con el puño cerrado directo a la mejilla.


“¿Quieres pasarte de listo?” Se le desenfocó un ojo en un tic, también estaba drogado. “¡Ustedes malditos desagradecidos! ¡¿Cómo se atreven a robarme?!” Pateó su estomago con saña. Su respiración agitada, el hombre despeinó sus cabellos, lleno de frustración e ira y se golpeó contra la pared. “Van a matarme, ¡por su culpa!”


Changmin tirado en el suelo repentinamente recordó algo.
“Hey, ¿ que estas haciendo ahí?”


“Nada que te interese, déjame en paz.”


“Taemin…” Changmin vio como su hermano llevaba una maleta deportiva. “¿Qué llevas ahí?”

Es mío” le dijo cortante. “Yo tengo mis propios medios para desaparecerme”



Eso habia sido hace casi seis meses.


Parece que hoy finalmente pudo escapar. Pensó con cierto alivio hasta que alguien lo tomó de los cabellos con fuerza obligándolo a ponerse de pie.


“Ustedes siempre estuvieron juntos en mi contra, lo sabía. Ladrones, ladrones, ladrones ¡Voy a matarlos!”




Y con eso comenzó a golpearle una y otra vez, hasta que Changmin casi sentía que vomitaba la sangre. Lo empujó y cayó en la cama, su cabeza retumbaba al punto en que no escuchaba los gritos roncos y endemoniados.


Eso era todo, si no hacia algo, él terminaba aquí. Muerto. Patético, y asesinado. Ya podría ver los titulares de las noticias.
Shim Changmin, uno de los primeros estudiantes de la prestigiosa escuela Shinwa, asesinado por propio padre.
¿Cómo reaccionaría Jaejoong hyung? El chico que le sonreía cuando iba a recoger a su hermanita.


Changmin venia observándolo desde hacía meses, hace varias semanas habia podido hablar con él y , justo ese día , habia conseguido por fin su número.






De alguna otra forma ese pensamiento le hizo regresar a la realidad, reaccionar antes de que el mayor apuntara.


Dio media vuelta sobre la cama, y alcanzó el jarrón lado a la mesa de noche,. Se lo arrojó a la vez en que se ponía de pie. Solo pudo hacerle pequeños cortes en el rostro, pero al parecer le habia dado a un ojo también.


El arma cayó al piso, Changmin no perdió el tiempo y la recogió. Por un segundo consideró regresar y dispararle, pero no se atrevió. Además, ya habia llegado a la sala.


Hasta que escuchó otro disparo, y el insoportable dolor llegó después..


Por supuesto, ¿una sola pistola para un narcotraficante? Qué ingenuo, Changmin.


Salió, e intento trabar la puerta, pero no pudo. Estaba demasiado desesperado como para idear algo útil que no fuera escapar.


Solo habia logrado tomar las llaves del auto, aunque no sabía conducir, al menos el no podría alcanzarlo.


Ellos vivían en la planta más baja del edificio pero no podía esperar un elevador. Bajó por las escaleras de emergencia.


“Rápido, rápido, rápido pero no caigas” murmuraba para sí, intentado no pensar en el dolor de su hombro.


Salió por el estacionamiento a la calle en completa oscuridad, el cielo nublado. Ni siquiera estaba el guardia para ayudarle.


Ahora estaba solo, solo y la lluvia que parecía burlarse de él diciéndole cuando golpeaba el cemento de las calles, y el sonido de sus pies al correr: ¡Soy lo único que faltaba para que ahora si nada pueda ir peor!


Llegó a un callejón, afortunadamente con una salida.


Se sentó, medio ocultándose en un bote de basura. Metió la mano al bolsillo de su pantalón para guardar la llave cuando sintió algo.


Era un pequeño pedacito de papel algo húmedo. Lo sacó, la tinta estaba diluyéndose pero los seis números aun se notaban.


Este no era precisamente el motivo porque el que te dan un número cuando conoces a alguien, pero no tenía a alguien más ahora.


Visualizó una caseta telefónica a cierta distancia. Respiró hondo, cuando sintió cierto liquido caliente bajar por su brazo, se puso de pie y corrió hasta ella.


“Por favor, por favor. Alguien conteste.” Changmin marcó el número con dedos temblorosos. Estaba a punto de desmayarse , seguramente por la pérdida de sangre y sentía que su cabeza estaba a punto de estallar.


“¿Hola?” Changmin tomó el auricular con las dos manos, ansioso. Reconocía esa voz y de una forma u otra le hacía sentirse peor. Él no merece que le metiera en sus problemas. “¿Hay alguien ahí?”


“S-soy Changmin.”
“¡Changmin! Hola, no creí que bueno… ¿Cómo estás?” Sonaba tan tranquilo y feliz…¿Cómo se atrevía a llamarle?


“Necesito ayuda” suspiró. “Por favor, creo que tengo que ir al hospital.”
“¿Qué tienes? ¿Dónde estás?”


“Creo estoy en Handong. Por la avenida principal. Frente a mí esta esa librería con nombre en chino” susurró.




“S-es donde está. No te preocupes, voy para allá. Sólo no te muevas de ahí” Changmin asintió débilmente, se dejó caer.


Presionó la herida. No podía mantenerse despierto.
“Al menos escuché su voz por última vez” susurró, el labio partido le escocía.
Cerró los ojos.
*
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Sintió el pinchazo de una aguja en el antebrazo.
“Es la ultima transfusión. Es un chico afortunado.” Escuchaba. “No necesitó operación, solo algunos puntos”


“Muchas gracias.” Esa voz… Jaejoong. Intentó abrir los ojos pero pareciera que le pesaban una tonelada.


“Debo irme, cualquier cosa, el botón llamara a una enfermera” Una puerta cerrándose.


Sintió que acariciaban su frente, ese tacto le hizo suspirar. Como si le dijese que todo estaría bien de ahora en adelante.


Poco a poco consiguió quedarse dormido, esta vez en paz, sintiendo esa cálida mano despejar su frente y después un beso.


No está muy seguro pero, podría decir que durmió con una sonrisa.
*
*


Todo estaba en completo silencio. Únicamente el aparato que marca los signo vitales como en las películas hacia bip bip bip. Sería una buena broma si repentinamente el sonidito se prolongaba indicando su propia muerte.
Después de todo, quizas era un poco gracioso.


No sabia que ya tenia los ojos abiertos hasta que vio aquellas líneas verdes subir y bajar en zigzag.


Se reincorporó poco a poco, volteó al lado opuesto, en la ventana. Por donde los rayos del sol se filtraban por las cortinas color beige.


La imagen le conmovió, hasta el punto de querer levantarse y estrecharlo entre sus brazos.


Era Jaejoong, abrazaba una revista y con la frente casi pegada al pecho dormía en una posición demasiado incomoda. Se habia quedado toda la noche con él, los supo por las ligueras manchas negras alrededor de esos ojos tan bonitos.


Aquellos que lentamente comenzaron a abrirse, el mayor bostezó un poco mientras se estiraba. Estaba a punto de ponerse de pie cuando finalmente vio a Changmin despierto, que le contemplaba con una sonrisa.


“Estas aquí” Jaejoong se paró y fue hasta tomar su mano. “Muchas gracias por ayudarme. No somos ni siquiera amigos y…”


“Los amigos se ayudan ¿entonces lo somos, no?” El pelinegro le sonrió mientras peinaba los cabellos desordenados de Changmin.


“Gracias…” pero repentinamente recordó esa noche. “¿Cuánto tiempo dormí? Y.. ¿y él?


“Casi tres días.” La expresión de Changmin cambió. “Tranquilo, está bien. Perdiste mucha sangre. Y en cuanto a ese señor… vino a buscarte apenas llegamos. No paraba de repetir que necesitaba el dinero, o si no lo matarían. Aun traía la pistola en la mano ¿Qué clase de sujeto es? Por supuesto está en la cárcel.”


“¿Papá en la cárcel? ¿Al fin?” Changmin nunca habia estado tan aliviado en toda su vida.


“¿El era tú…? Por dios, Changmin, yo denuncie lo que te hizo a la policía. No volverá a salir...” Jaejoong estaba sin palabras. ¿Su propio padre? Golpearlo de esa forma. El mismo tuvo que controlarse para no lanzarse encima del sujeto.


“De verdad, no sabes… cuanto te lo agradezco” Se le quebró la voz, las lagrima bajaban sin intención de detenerse.


“Changmin…” Jaejoong lo abrazó delicadamente, acariciándole la cabeza. “Ahora todo a estar bien, te lo prometo. Puedes quedarte conmigo el tiempo que quieras ¿sí?”


El menor asintió en el abrazo, aferrándose a la suave tela del suéter de Jaejoong.
*
*
Habia pasado un mes desde entonces. El lujoso departamento donde vivía ese infierno habia sido destruido por esas personas buscando al padre de Changmin.


A Changmin no le importaba si seguía vivo o no, solo no quería volver a verlo.


Habia conseguido un pequeño departamento para estudiantes donde quedarse y un trabajo de medio tiempo, Jaejoong todos los días le llevaba el almuerzo y comían juntos.


Jaejoong prácticamente se habia encargado de él. Y se habían llevado tan bien que de verdad creía estar enamorado, si las mariposas y los sonrojos cada vez más continuos no se equivocaban.


“¡Changmin, llegué! Traje más verduras, pero le puse algo de picante” Jae dejó las cosas sobre la mesa y se dejó caer en el sofá boca abajo. “Oh, estoy tan cansado.” La lluvía lo habia atrapado cuando venia hacia acá, su camisa esta mojada.


“¡Hyung!” Changmin se dejo caer sobre su cuerpo, escondiendo su rostro en la espalda aspiraba ese olor a vainilla tan indispensable para él. “ ¿Sabes quien fue aceptado en tu universidad?”


“No y no quiero saber. “ Murmuró cerrando los ojos, fingiendo tener sueño.


“¡Hey!”


“Oh, es broma. Claro que fuiste tú. Nuestro Changmin es muy inteligente, por supuesto. Pero me estas aplastando”


“Creí que te alegrarías más” El menor fue hacia las bolsas sobre la mesa y empezó a destapar los contenedores con la comida aún caliente.


Jae se acercó y beso la frente de Changmin aprovechando que estaba un poco inclinado. Era un habito que habia adquirido estas semanas y al más alto parecía no importarle. “¿Cómo podría alegrarme aun más de lo que estoy desde que te conocí?” Le dijo en un tono bajo.


“Esa es mi línea” Changmin murmuró, algo apenado.


“Entonces la mía es: te quiero” Jae sonrió y no pudo resistirse a esa expresión de completa sorpresa, que besó sus labios.


“Cambió la mía por te amo” susurró en sus labios, mientras esta vez él le besaba.

3 comentarios:

  1. Anónimo12/18/2012

    Belloooo!! *-* como me gusta el JaeMin! me gustó muchooo! :D especialmente el final! tuve una experiencia casi igual ♥ sooo mucho amor!

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  2. Casi m da algo d pensar q le podía pasar algo Min :/ pero felizmente no fue así. . Me gusto mucho ^^

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  3. Anónimo1/14/2013

    Me encanto!! ^^ amo el Jaemin!!!
    *-* ♥ ♥

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