Blind cap 9

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“justo después de que rompiste mi almohada y justo antes de que dijeras que ibas a llamar a Changmin.”

El foco se encendió sobre la cabeza de Yoochun, y recordó que de hecho había llamado al Sr. Kim por su nombre. “Perdón, Sr. Kim, estaba volviéndome loco.”

“Suena extraño que me llames ‘Sr. Kim’ cuando estamos en esta posición.”

Yoochun se dio cuenta que su mano estaba inconscientemente jugueteando con el cabello del hombre. Rápidamente apartó a su jefe y se levantó de la cama. La sangre corría hacia su cabeza, puso una mano sobre su palpitante corazón.

“L. . . lo siento por. . . uh. . . ” Tartamudeó, no sabiendo qué palabra era más apropiada,”. . . por. . . uh. . . ¿abrazar su cabeza?”

El Sr. Kim rio ligeramente. ¡El realmente rio! Algo gracioso nunca lo haría reír, ¡pero ahora estaba riendo de esta incomoda y horrible situación!

“deberías disculparte por levantarte, estaba poniéndome cómodo.” Sonrío con descaro. Cuando volteó hacía donde Yoochun estaba, Yoochun silenciosamente se escabulló para alcanzar la otra almohada.

Aventó la almohada a la cara del hombre y salió corriendo y gritando, “¡Buenas Noches!”

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Yoochun abrió sus ojos y chilló (como una niña pequeña) cuando vio a Junsu. . . er. . . Sr. Kim parado juntó a su cama. Aunque utilizaba una par de pijamas aceptables, sintió la necesidad de jalar la sabana hasta su cuello y gritó, “¿Qué cree que está haciendo aquí?”

“pensé en escucharte dormir. ¿Sabías que roncas muy quedito?”

“¡No lo hago! ¿Cómo llegó aquí?”

“encontré el camino hasta aquí. Aun que fue difícil caminar de la puerta hasta tu cama, pero duermes como tronco. Ni siquiera escuchaste cuando golpeé algunas cosas.”

“No pude dormir hasta que dieron las cinco de la mañana” Yoochun se defendió mientras miraba el reloj. “¡apenas son las siete!”

El Sr. Kim ignoró la queja y volteó su cabeza hacia la ventana donde sintió la briza entrar. ”Changmin dijo que ha visto pacientes que sufren de terribles dolores de cabeza y terminan recuperándose muy rápido después. Espero ser uno de esos afortunados”

Yoochun bajó su cabeza con tristeza. Si él tenía suerte entonces Yoochun sería el desafortunado.

Tenía que salir de ahí, de esa isla, fuera de su vida, . . . o terminar en la cárcel.

Le dolía el tan solo PENSAR en dejar al guapo, y hermoso hombre. ¿Qué le pasaría a su corazón si el de verdad se fuera?

No importaba. Tenía que irse, no quería que Junsu viera su verdadero aspecto, pero quería hacer algo especial por el antes de irse.

“Sr. Kim. . . ”

“Junsu,” lo corrigió.

Yoochun suspiró; no era el momento para volverse más cercanos. “Llamo a todos mis jefes por sus apellidos, Sr. Kim.”

El otro hombre frunció el ceño y Yoochun se sintió culpable. “Prefiero que mis amigos me llamen por mi nombre.”

‘amigos’ era tan doloroso como ‘empleado’

‘amigo’ era mejor que ‘novio’. No dolería tanto. . . como si ‘novio’ pudiera ser posible.

Yoochun decidió ni siquiera decir el nombre en absoluto. “¿quiere bistec para esta noche?”

Al parecer no le gustaba que le cambiaran el tema, pero hizo una graciosa (y linda) mueca ante la pregunta. “¿Tú lo cocinaras?”

“Me saldrá bien esta vez; lo prometo”

Su atractiva sonrisa se sobrepuso a su mueca tierna. “¿Ratón, cumples tus promesas?”

“Micky”

“Ratón”

Yoochun suspiró “Claro.”

“¿puedes prometer el estar aquí cuando mi vista regrese?” le dedicó una sonrisa llena de esperanza.

Yoochun abrió su boca, pero nada salió. Inconscientemente, se alejó, hacia el otro extremo de la cama. Fue como si el Sr. Kim sintiera el movimiento (o lo escuchara), por que se acercó a Yoochun, el cual rápidamente se alejó más.

“¿Por qué no puedes prometerme eso?” exigió, la mueca tierna había vuelto.

Yoochun sintió ganas de llorar, pero se dijo a si mismo que era más fuerte que eso. Tenía que ser fuerte para aque el día en el que tuviera que irse. . . el cual sería pronto.

“Manejare hasta el pueblo, a conseguir algunos ingredientes. Creo que ya arruiné toda la carne que estaba en tu refrigerador, la última vez que traté de cocinar.” Dijo rápidamente mientras se deslizaba fuera de la cama y se ponía de pie, para poder correr fuera de la habitación antes de que el Sr. Kim pudiera alcanzarlo.

“¡Micky!” gritó enojado. “Vine esta mañana porque deseaba que mi vista regresara en cualquier minuto y pudiera ver cómo eres. Pude haber seguido el sonido de tu respiración y llegar hasta tu cara para ver. . . para sentir como son las características de tu cara, ¡pero no lo hice! Te respeto así que no lo hice, ahora te pregunto amablemente: ¿me prometes estar aquí cuando recupere mi vista?”

Yoochun se aferró a la esquina de la puerta. Triste, susurró. . . “No puedo. . . porque tengo una política de cumplir todas mis promesas.”

Esta era una promesa que él no quería y no podía mantener.

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Yoochun trataba de balancear toda la comida en sus brazos mientras caminaba hacia la casa de playa. Encontró todas las luces apagadas y el Sr. Kim estaba sentado en la sala ni con la televisión ni la radio encendida. Yoochun estaba seguro que él sabía como encontrar los controles de ambos aparatos.

Puso las compras sobre la mesa del comedor y encendió las luces. Caminó hacia el gran sofá mientras el Sr. Kim se sentó rígidamente. “¿estás bien?”

“¿Qué hora es?” inquirió con una voz calmada que asustó a Yoochun.

Yoochun ojeó el reloj. “son las siete.”

“cuando te hice la misma pregunta antes de que te fueras esta mañana, me respondiste que eran las diez.” Le recordó con el mismo tono calmado. Entonces con un súbito rugido, exclamó “¡¿te tomó nueve horas el ir a comprar comida?!”

Yoochun estaba molesto por su temperamento. Yoochun no estaría con él por mucho tiempo y él realmente no quería pelear con su temperamento en el tiempo que le quedaba.

“¡Me toma seis horas el solo manejar de ida y de vuelta! ¿Y que si pasé todo el día en el pueblo? ¡Le pregunté si podía tomarme el día y usted dijo que podría! ¡Lo que haya hecho en mi día libre es mi problema!”

El Sr. Kim parpadeaba con confusión, probablemente impactado por la explosión. Susurró “perdón.”

Yoochun sintió como el enojo desaparecía inmediatamente. Recordando que al Sr. Kim no le gustaba decir “perdón.”

“No, es mi culpa. Lo siento, debía haber llamado pero. . . mi celular está roto.”

Yoochun vio como sus gruesos labios se abrieron para decir algo, pero volvió a cerrarlos. Era como si no supiera si hablar o no. Finalmente dijo, “Yo solo. . . estaba preocupado por ti y . . . solo soy bueno expresando mis sentimientos a manera de enojo.”

Yoochun sintió como su corazón se derretía. Era tan orgulloso y egoísta, pero estaba admitiendo sus errores ante Yoochun. “Está bien. Creo que estas mejorando.”

Una pequeña sonrisa apareció en sus besables labios y su mano se dirigió hacia su bolsillo, “Toma mi celular, para que pueda llamarte cuando salgas.”

“Oh, no, está bien” protestó.

“tengo otros dos celulares que puedo usar. Este. . . ” Hizo una pausa y sonrió tristemente. “Fue hecho especialmente para mi novia. Se quejaba de que siempre estaba muy ocupado con el trabajo así que salimos y compramos celulares iguales, solo nosotros sabíamos los números. Apuesto a que ella ya se deshizo del suyo hace mucho tiempo, así que nadie hablará a este número.”

“No creo que sea una buena idea,” Yoochun volvió a insistir. Sentía bastante envidia de la novia del Sr. Kim.

“solo tómalo para que pueda contactarte la próxima vez que vayas al mercado. Después de que te fuiste, recordé que había algo que quería comprara para mí. Pero no pude alcanzarte.”

Sería más conveniente, lo regresaría cuando se fuera.

Yoochun tomó el celular, cuidando el no tocar su mano. “Gracias.”

Sonrió, una atractiva y desgarradora sonrisa. “¿Ya está la cena?”

Yoochun rió ante su lindura, la manera tan infantil en la que preguntó. “Muy pronto; ¡incluso compre un libro especial para hacer un bistec perfecto!”

“¡entonces apúrate! ¡Tengo hambre!”

“¡¿no almorzó?! Preparé todo sobre la mesa, no es algo que tenga que calentarse.”

“no tenía ganas de comer.”

“¿Por qué no?” ordenó. Recordó esos tiempos cuando le dio una conferencia a su hermano y a su mejor amigo (las personas que más amaba) acerca de comer en un horario.

“no estabas aquí para comer conmigo.”

Yoochun estaba impactado por lo dicho. Parecía como si estuviera probando los sentimientos de Yoochun hacia él.

“voy. . . voy a marinar la carne”

Se precipitó hacía la cocina, dejando a su jefe en la sala.

2 comentarios:

  1. WAAAAAH!!! LO LEERE! ALTIRO!! GRACIAS POR LAS ACTU!!!! <3

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  2. Anónimo7/01/2014

    Dios mio no miento al decir que voy por las sexta ves que leo este fic y.sugue haciendo que me enamore mas de mi Yoochun aahhh tan lindo en que momento comenzo a sertir cosillas woooo me faaxinaa 고마워¡¡¡¡¡

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