Acre

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Titulo: Acre
Autor: Nesly
Parejas: Yoomin,Yoosu
Géneros: Slash, AU, escolar.
Extensión: Oneshot
Advertencias: Incesto, secuestro, asesinato, problemas psicológicos
Resumen:

Eres tan nocivo.
Y aun así, te quiero para mí.
Así que ven, y destruye todo de mí.
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—Lo vi por primera vez cuando tenía quince años.
—¿Y él cuántos tenía?
—Dieciséis, era tan apuesto… Que sentí que me había enamorado de él inmediatamente.



Temprano en la mañana, Junsu solía salir con el andar apresurado, con una sonrisa en los labios y apenas despidiéndose de su madre antes de encontrarse con él, apoyado en el pilar junto a su casa y con esa sonrisa tan suya que lo hacía sentirse como un completo idiota mientras lo miraba y su mente circulaba en parámetros absurdos al verlo ahí, era como si los borbotones de su corazón afloraran molestos por cada poro de su piel y no tuvieran compasión de él.

—Hey.
—Hey.

Yoochun entonces le sonreía, extendiendo algo para Junsu, algo que en ocasiones solía ser un bocadillo o una botella con alguno de esos jugos que a Junsu tanto le solían gustar, pero esa mañana a diferencia de otras Yoochun simplemente extendió una pequeña chupeta roja, y Junsu rio irremediablemente.

—¿Y esto?
—Nada, solo pensé que te podría gustar.

Era algo muy cerca a la perfección, aunque la mayoría del tiempo se tratara de su juventud golpeando molestamente a la razón. En algún futuro y él lo sabía, esas cosas que parecían tan maravillosas, un día serían solo comunes, pero él era como eso tan inevitable que volcaba por completo a su voluntad y lo hacía empezar a guardar recuerdos que serían irrepetibles.

Yoochun venía hacía él como una ola de sensaciones nuevas y mientras tomaba su mano de camino al Instituto, Junsu sonreía y platicaba de cosas absurdas que le pasaban durante el entrenamiento de futbol de las tardes cuando ya no lo podía ver. Él siempre había sido ligeramente callado, pero Yoochun placía del silencio y en ocasiones como esas no lo sentía realmente junto a él. Así que aprendió a traerlo hacía él con besos, palabras o abrazos.

Yoochun a veces volaba tan lejano, que temía saber hacía donde realmente iba.

—Buen día.

Escuchar la voz de Jaejoong era siempre tan relajante. Él era ese tipo de personas que transmite calidez y te hace sentir parte de algo. Él llegaba con una sonrisa en la cara cada mañana, envuelto por esa burbuja de perfección que lo convertía en una de las personas más admiradas dentro del Instituto. Amigable, apuesto, buen cantante, y demasiado amable incluso para su propia suerte.

—Buen día hyung.
—¿Han visto a Changmin? Quedó de ayudarme con matemática antes del examen.

Yoochun rio divertido y Jaejoong frunció el ceño.

—En serio, Jae. ¿Cómo es posible que mi hermano de primero te ayude con matemática cuando ya estamos a meses de la graduación.
—Solo son dos años, y ya sabes que siempre he sido malo con los números.

En esta ocasión Jaejoong cruzó sus brazos e hizo un pequeño puchero que hizo a Junsu sonreír divertido.

—Hola.

Yunho había aparecido justo detrás de Jaejoong, besando su mejilla y quedando tan cerca de él que casi parecía que estuvieran abrazados, bueno parecía estar abrazados casi todo el tiempo. Eran como la pareja más cursi y pegajosa que Junsu habría visto jamás. Pero ahora que estaba alucinando por Yoochun, ambos le resultaban incluso hasta adorables.

—¡Oh, Changmin!

Jaejoong había levantado su brazo, intentando llamar la atención del menor, quien curiosamente era más alto que todos ellos, pero Changmin solo había pasado de largo con la misma expresión estoica de cada mañana, e igual que todos los días, ignorando pacientemente a Jaejoong.

—Ya vuelvo, Yunnie.

Los labios de Jaejoong se posaron brevemente en los de Yunho y salió corriendo tras el más alto quien ya se había empezado a perder entre los estudiantes.

—Y eso que son mejores amigos.
—…Según Jaejoong.

Y en cuestión de segundos, los tres se encontraban riendo divertidos.






—Alguna vez escuché, que si obtienes un diez con el profesor de química, automáticamente te exonera el resto del semestre.

Yuri, en ocasiones salía con historias raras, Junsu solo la escuchaba platicar mientras continuaba con los experimentos de la clase y la muchacha le hablaba de esas y otras historias igual de raras y rumores que corrían por el Instituto. Era su pareja desde inicios de año, pero la única que no le preguntaba todo el tiempo por los guapos hermanos Park.

—Por cierto, ¿tú y Yoochun ya han hablado sobre lo que harán después de la graduación?
—¿Después de la graduación?

Junsu hasta ese instante no se había tomado la molestia de detenerse en su trabajo y mirarla, pero esta vez la curiosidad lo había movido y la muchacha lo miraba expectante.

—Claro, Yoochun se gradúa este año y pues a ti aún te queda un año más, esas cosas dañan las relaciones —Yuri ya había empezado a dar vueltas en su asiento, divertida con el movimiento que está le permitía— Deberían tener un plan de emergencia, por suerte su hermano está en primero, así que él podría chismosearte en que anda el mayor.

—¡Señorita Kwon! —La voz del profesor la había hecho detenerse de inmediato— Ya le he dicho que no esté dando vueltas en la silla, es peligroso cuando nos encontramos realizando experimentos.
—Sí, lo lamento profesor.

Luego de eso, Yuri había reído bajito. Pero Junsu se había quedado estático unos segundos más, él en realidad ni siquiera había pensado en eso con anterioridad.




—Vendré a verte de vez en cuando.

Sus manos unidas se bamboleaban tontamente, Junsu apenas y tomaba un poco de la bebida que había comprado en el almuerzo y fruncía el ceño ligeramente, la voz de Yoochun sonaba tan tranquila que en el fondo se sentía tonto al ser el único en haberse preocupado, pero Yoochun a su lado en ocasiones como esas lo hacía sentir tan vacío…

Entonces lo miraba por un largo rato y todo parecía estar bien.

A lo lejos, justo detrás de uno de los edificios, cerca de la entrada al gimnasio, Junsu pudo distinguir la figura elegante de Changmin, apoyado en una de las paredes, con las manos en sus bolsillos y esa sonrisita en los labios, una que jamás había visto. Yoochun se había detenido junto a él, viendo hacía la misma dirección; ahí donde Yunho se encontraba parado frente al menor y Changmin movía su cabeza un poco mirando al mayor de una manera en que no había visto mirando a alguien más.

Las manos de Changmin de pronto jalaron un poco las solapas en el uniforme de Yunho y él abrió los ojos ante la cercanía, pero Changmin ni siquiera pareció incómodo ante la cercanía y susurró algo muy cerca de sus labios. Una última mirada y Changmin terminó alejándose.

—No quiero pensar mal, pero…

Junsu no termino de hablar cuando Yoochun ya se encontraba caminando en la dirección contraria hacía donde se dirigían. Junsu solamente sintió el vacío otra vez y respiro hondo, cuando regreso su mirada a la entrada del gimnasio, Yunho ya no se encontraba ahí.





El resto de la semana, fue extraña para Junsu, de vez en cuando solían almorzar los cinco juntos, pero desde aquel día todo fue más raro de lo normal. Yoochun lucía tenso todo el tiempo. Jaejoong continuaba tratando de hablar con Changmin, intentando afianzar lazos o no sabía cuanta tontería más, pero Junsu solo podía ver las miradas que Yunho y Changmin cruzaban de vez en cuando.

Y era extraño porque Yunho lucía abrumado y eso a Changmin parecía sencillamente divertirle.
¿A qué estaba jugando el menor?

—¿En qué piensas? —Yoochun había hablado muy cerca de su oído y era como si Junsu despertara repentinamente de su ensoñación tardía, así que había sonreído y girado hacía él.
—Nada, solo estoy un poco preocupado por el examen de química de la próxima semana.

Yoochun había acariciado su brazo y Junsu había sentido el mal sabor de la mentira en su boca, pero mientras Jaejoong hablaba y reía con Changmin, incapaz de ver que las veces que Changmin levantaba la mirada para enfocar a Yunho frente a él, Junsu se movía incómodo.






Cuando Changmin llegó a casa, lanzó la maleta al sillón y fue por un poco de agua en la nevera, acostumbrado al silencio de la casa solitaria en la que vivía ni siquiera se preocupó cuando escuchó unos pasos detrás de él. Su madre quien trabajaba hasta altas horas de la noche solía de repente llamar para asegurarse de que estuvieran vivos, y su padre quien se había marchado de casa con un nuevo amor, varios años atrás, no llamaba jamás.

Así que cuando giró, sonrió divertido. Yoochun se encontraba apoyado en la pared, mirándolo sin ninguna expresión, más bien como si lo estuviera analizando. Y Changmin aburrido, solamente decidió pasar a su lado, el silencio de Yoochun solía ser peligroso y ese día no estaba de ánimos para dejar de sonreír.

—¿A qué juegas?

Pero la voz de Yoochun, cargada de seriedad, lo hizo detenerse a mitad del pasillo.

—No sé de qué me hablas.

Ni siquiera se había tomado la molestia de girar, pero sintió a Yoochun moverse tras él. Lo sintió cerca y su pecho estúpido comenzó a sentir las palpitaciones.

—¿Qué buscas metiéndote entre Yunho y Jaejoong?
Pero Changmin solo sonrió otra vez.

—No sé a qué te refieres.

Yoochun había caminado lo suficiente como para quedar frente a él, mirarlo a los ojos y escrutarlo en cada pedazo de mentira que el menor soltaba.

—Son nuestros amigos.
—Son TUS amigos. —Changmin exhaló— La gente es aburrida Yoochun, ellos son los más aburridos que he conocido, yo solo les estoy dando un poco de diversión a su vida.

—Tú diversión es perversa.

En esta ocasión Changmin rio con fuerza, a carcajada limpia como si repentinamente Yoochun hubiera soltado la mejor de las bromas, y pasó una mano por entre su cabello, volviendo a beber un poco de agua mientras se alejaba del mayor y se sentaba en el sillón.

—Alguna vez papá me miro a la cara cuando era un niño, y me dijo “hay algo realmente perverso en ti, Changmin”, esas no son cosas que un padre diría, pero desde entonces lo sé. Cada día soy testigo de eso.
—Ese hombre no merece ser llamado padre.

Changmin había aprovechado los pocos pasos de Yoochun hacía él, jaló su corbata, verde y sin chiste para acercarlo un poco a su cara y sentir su aroma, suavemente masculino y terroríficamente abrazador.

—Nosotros tampoco merecemos ser llamados hermanos.

Su voz baja y seca había sonado sobre los labios del mayor, con el vaho de su aliento recorriendo los labios finos del otro, y fue como si algo se hubiera encendido repentinamente. Las manos de Yoochun apresaron su cuello, los labios del otro atacaron con fuerza contra los suyos y sus manos recorrieron la espalda ancha del mayor. Tocarlo como el mayor placer de los pocos a los que tenía acceso.

Yoochun tomo posición del sillón y sus caderas haciéndolo sentarse sobre sus piernas, con el sabor del café en la boca de Yoochun, en algún momento Changmin perdió la camisa y sintió sus manos grandes y frías en la espalda, exhalando el poco aire que no había perdido todavía.




—Siendo sincero… en el fondo, sabía que Yoochun nunca estuvo realmente conmigo, pero quería con tantas ansias que estuviera junto a mí, que nunca me importó donde estuvieran sus pensamientos la mayor parte del día.
—Pero ¿ustedes eran frente a todos una pareja?
—¿De qué me servía que todos nos vieran como una pareja, si Yoochun nunca estaba?




—Deberías hablar con tu hermano.

Yoochun miró a Junsu, caminando junto a él, cerca de la entrada al Instituto como si realmente no supiera de lo que estaba hablando y Kim entonces suspiró, mirando hacía el suelo un instante, torciendo un poco los labios en busca de las palabras adecuadas para ese instante.

—Escucha, no sé qué está pasando realmente entre ellos, pero definitivamente si ellos no tienen algo, es solo cuestión de tiempo. Jaejoong es tu mejor amigo, y Changmin tu hermano, debes hablar con él. No puede hacerlo esto a Jaejoong.
—Junsu…

Kim se detuvo, porque la voz displicente de Yoochun lo tenía confundido.

—Jaejoong hyung es una buena persona, ha sido amable con Changmin, quiere ser su amigo, y no es un secreto para nadie que está enamorado de Yunho hyung. Él es tu hermano, habla con él y dile que deje de hacer lo que sea que esté haciendo porque no es justo para nadie.

Por un instante, Junsu sintió un poco de molestia en los ojos de Yoochun, pero tan rápido como llego, se marchó.

—Bien, hablaré con él.

Junsu asintió, pero repentinamente lo sintió más lejos que nunca.




—¿De qué querías hablarme?

Cuando Jaejoong llegó al salón vacío, con su molesta sonrisa, mostrando sus perfectos dientes y viéndose tan estúpidamente bien en ese uniforme asqueroso de los lunes, Changmin reprimió con muchas fuerzas la intención de virar los ojos y sonrió lo más amplio que pudo, antes de estirar su mano para indicarle al mayor que se sentara frente a él.

—Qué bueno que llegaste temprano, hyung. Lamento haberte llamado tan temprano y hacerte venir antes a clases.
—No hay problema, sabes que somos amigos y estoy dispuesto a ayudarte en lo que sea.

Nuevamente Changmin uso toda su fuerza de voluntad para no bufar hastiado y suspiró sonoramente.

—Hyung, lo que te voy a contar es un poco duro, pero creo que mereces saberlo… Yo, te valoro mucho a pesar de que todo el tiempo diga que no te quiero cerca, así que por eso me arme de valor y te llamé esta mañana.
—Changmin me estás asustando.

Jaejoong tomó asiento frente a él, dejando la maleta sobre el escritorio, con el ruido de algunos estudiantes empezando a llegar esa mañana.

—Verás, hyung…




Usualmente Junsu solía quedarse unos minutos en el salón de tercero para estar con Yoochun unos segundos más antes de que el timbre sonara y le tocará irse, pero esa mañana a diferencia de otras Yunho se encontraba en su lugar mirando el celular una y otra vez; preguntándose seguramente el paradero de Jaejoong al igual que muchos del salón quienes ya estaban acostumbrados a verlos juntos, prácticamente el día entero.

Sin embargo la presencia de Jaejoong no se hizo esperar demasiado, el de cabellos castaños apareció repentinamente, unos minutos antes de que sonará el timbre, atravesó el umbral de la puerta con velocidad, pero si en el rostro afable que lo caracterizaba, llevaba la maleta en sus manos, y el ceño fruncido.

Yunho quien al verlo no reaccionó pronto, lo recibió con una sonrisa.

—Jae…

Pero el mayor había lanzado la maleta sobre el escritorio de Jung y respiraba agitado mientras lo miraba aún con esa rabia que parecía una bomba a punto de estallar.

—¡¿Estás engañándome?!

De pronto el salón entero se quedó en silencio, prácticamente paralizado y los ojos de Yunho se abrieron de par en par como si repentinamente pestañear no fuera un acto en extremo necesario.

—¿Qué? Jae, escucha…

Las manos de Yunho había buscado tomar los brazos del mayor pero él se había sacudido de inmediato.

—No te atrevas, dime la verdad. ¿Te has estado viendo con alguien más?
—¿Qué? ¡No!
—¿Entonces no has besado a nadie más que yo? —Jaejoong lo miró fijamente, notando el leve temblor en las pupilas del otro— ¡Dime la verdad!

Era incómodo, porque el resto del salón procuraba ni siquiera respirar demasiado fuerte ante la tensión que se estaba esparciendo en ese pequeño espacio que ni siquiera era lo suficientemente privado para ambos. Y cuando la voz sutil de Yunho se escuchó, los pequeños murmullos no se hicieron esperar.

—Jae…

Kim abrió los ojos de par en par, alejándose una vez más del intento que hizo el otro por tomar sus manos.

—¿Cómo pudiste? —Sonó triste, sonó decepcionado. Y luego toda la rabia llegó golpeando su pecho con fuerza y entonces sus manos empujaron el pecho de Jung, haciéndolo retroceder, y que bajara la mirada ante su reacción hizo que quisiera golpearlo, para que le doliera, hizo que sus instintos se despertaran agresivamente y terminaran con su puño cerrado en la quijada del otro quien ante el golpe solo pudo retroceder unos pasos sin mirarlo otra vez— No te atrevas a hablarme de nuevo, imbécil.

En cuanto Jaejoong abandonara el salón con los gritos del profesor diciéndole que entrara a clases o contaba como fuga, los murmullos se hicieron cada vez más fuerte, y fue cuestión de horas para que el Instituto entero terminara de enterarse. Confundido aun por el choque repentino que el profesor había tenido con uno de sus estudiantes en el pasillo, al hombre le costó bastante que los estudiantes se concentraran en clases y aún más que dejaran de hablar entre ellos o guardaran el celular.




Para el receso de lo único que se hablaba era del repentino y sorpresivo rompimiento de Yunho y Jaejoong. Y las cosas no habían sido precisamente cómodas para Junsu quien había tenido que soportar toda la mañana el acoso de sus compañeros quienes exigían sin consideración alguna el saber exactamente lo que había sucedido.

Sin embargo cuando sonó el receso y finalmente Junsu pudo huir de todos ellos, decidió que antes de ir a encontrarse con Yoochun necesitaba lavar un poco su cara y refrescarse antes de que el dolor de cabeza realmente se estacionara en su día agitado de clases.

—Es extraño, siempre pensé que los vería graduarse juntos, estudiar la universidad juntos, luego vivir juntos y todas esas cosas que hacen las parejas cursis como esos dos.

Junsu se encontraba secando sus manos cuando vio a Changmin y sus amigos entrar al baño, sin percatarse de su presencia mientras lavaban sus manos, probablemente de pintura en la clase de arte.

—La verdad estoy sorprendido de Jung, tan correcto que se veía.

Kyuhyun había reído divertido y Minho lo había golpeado en el brazo con una sonrisa en los labios mientras Changmin solo sonreía terminando de quitar las manchas en sus manos. Para Junsu la imagen de Changmin tan sonriente y calmado le resulto lo suficientemente irritante como para acercarse a los tres y mirar a Changmin de la misma forma en la que Jaejoong había mirado a Yunho unas cuantas horas atrás.

—¿Qué quieres?

No es que Changmin hubiera sido realmente agradable con él antes, pero en esta ocasión, la sequedad de sus palabras lo hizo respirar profundo, tratando de llamar a la poca paciencia que le iba quedando.

—¿Qué es lo que pretendes? ¿Por qué estás tan tranquilo? ¿No te das cuenta que alguien ya habló con Jaejoong hyung? Y tú aquí como si no hubiera pasado nada.

Changmin a diferencia de lo esperado, solo sonrió ampliamente y empezó a secar sus manos.

—Chicos ¿nos dejan solos un momento?

Minho y Kyuhyun cruzaron miradas antes de salir del baño y al momento que la puerta volvió a cerrarse, Changmin se apoyó sutilmente en los lavabos y sonrió incluso un poco más.

—Fui yo quien habló con Jaejoong. ¿Por qué debería estar preocupado de algo entonces?

Los ojos de Junsu se abrieron con sorpresa.

—¡Ya detente! —La voz de Junsu se había alzado más de lo esperado— Jaejoong solo ha sido una buena persona contigo ¿y es así como te comportas con alguien que solo ha querido ser tú amigo?
—Ay, si vienes con estas tonterías mejor largate. Pensé que me dirías algo más interesante.

Changmin cogió otra toalla de papel, intentando secar por completo sus manos.

—¿Qué pretendes?

En el momento en que Kim tomó su brazo, Changmin de inmediato lo miró fijamente.

—No te atrevas a tocarme de nuevo.
—¿Cómo puedes comportarte de esta manera? Ni siquiera pareces hermano de alguien como Yoochun.
—¡Pues ojalá no fuera así! —Changmin por primera vez desde Junsu lo conocía había levantado la voz e incluso demostrado una emoción real, aunque esta fuera un enojo latente— Ahora, déjame en paz.

Changmin lo había empujado con fuerza, lo suficiente para hacerlo trastabillar varios centímetros. Junsu entonces frunció el ceño.

—Deja de comportarte de esa manera.

Y esta vez había sido Junsu quien lo había empujado.

—Deja de meterte en asuntos que no te incumben.

Y aunque en esta ocasión Changmin solo había usado una mano para empujarlo, Junsu había sentido incluso un poco de dolor ante el golpe a diferencia del anterior. ¿Cómo sucedió? Junsu no lo recordaría bien, pero de un momento a otro Changmin ya se encontraba sobre él, golpeando su rostro con fuerza y gritándole que desapareciera de una vez, todo era confuso y nubloso en sus recuerdos, puesto que sus puños tampoco parecieron quedarse quietos aquella tarde.




Cuando Soohyun había llegado corriendo hasta él, con el rostro preocupado y algo agitada, Yoochun ya supo que no se trataban de buenas noticias. Al parecer Yunho y Jaejoong no serían el único chisme del día. Sin motivo conocido con exactitud, Junsu y Changmin se habían agarrado a golpes en el baño del segundo piso y ni siquiera Kyuhyun y Minho los habían podido detener, eso, hasta que finalmente dos profesores habían llegado y ambos habían terminado en el despacho del director.

Cuando llegó la secretaria suspiró y lo dejó ir hacía el pasillo frente a la oficina del director con la condición que no hiciera ningún tipo de escándalo. Lo primero que vio fue a Changmin con el labio roto y un golpe visible en la mejilla, los codos apoyados en sus rodillas mientras miraba el suelo, esperando alguien que nunca iba a llegar. Unos cuantos metros más allá, Junsu junto a sus padres, pero Yoochun no los miró demasiado, ni siquiera para comprobar si lo estaban regañando o solo hablando con él.

Yoochun se agachó justo frente a él, tocando su rostro con cuidado y lo ojos de Changmin lo miraron sorprendido.
Tan vacíos que Yoochun sintió ese vacío abrazarlo también.

—¿Qué pasó? —susurró, y los ojos de Changmin solo lo miraron con más profundidad que antes. Yoochun tocó sus labios con lentitud, sin llegar a la herida abierta que tenía— Vamos a la enfermería.

Tomó su mano sin esperar alguna respuesta pero en el momento que ambos se encontraron de pie, la mamá de Junsu se paró frente a él y suspiró cansada, con un pequeño arrepentimiento en los ojos.

—Ninguno de los dos quiere hablar porque ha sido la pelea, pero me veo en la obligación de pedirte una disculpa Mi hijo es mayor a tu hermano y no debió comportarse de esa manera. —Yoochun sin saber muy bien como concentrarse en algo más, únicamente asintió.— Junsu quiere hablar contigo, por favor dame un segundo.

Antes de que Yoochun pudiera decir algo más, escuchó a los padres de Junsu decir que esperarían en el auto, así que caminó junto a él y Changmin los metros más incómodos en mucho tiempo hasta que el menor ingresó a la enfermería y ambos desde el pasillo pudieron quedarse a solas un instante.

—Yoochun, sé que no hay ninguna excusa para lo que pasó, pero…
—Junsu vamos a terminar.

Yoochun había estado mirando el suelo unos instantes antes de que Junsu empezara a hablar, pero cuando soltó aquella frase tan directa lo había mirado a los ojos, como cuchillos lastimando cada parte buena que le pudiera quedar. Y con la confusión entre sus manos Junsu parpadeó.

—¿Qué?
—Eres una buena persona,  básicamente por eso. Mereces algo mejor.

Junsu había tomado su brazo, en el instante en que Park había querido ingresar a la enfermería e irse con una gran parte de su corazón dañado.

—¿De qué estás hablando? No te estoy entendiendo… Yo…
—Un día viniste hacía mí y me dijiste que me querías, y yo pensé “está bien, ¿qué es querer realmente? No conozco esa sensación, quiero sentirme bien” Y tú lo sabías Junsu. Lo sentías. Ya estoy cansado de quererte a medias. Yo tengo otras cosas en la cabeza ahora, y no quiero tener que soportarte más.

Junsu abrió la boca una vez, dos veces y casi una tercera, sin embargo igual que las veces anteriores la volvió a cerrar. Su voz se apagó, y lo único que escuchó fue los pasos de Yoochun alejarse y dejarlo atrás, como siempre, como cada vez que estaban juntos y él realmente no estaba junto a él.

Entonces Junsu no lloró, solo sintió esa terrible sensación banal de estar aterradoramente solo y herido.




—¿Sabes lo que se siente que cuando te rompen el corazón? Es como si repentinamente todo perdiera sentido y se invalidara, como si algo te quemara por dentro y provocara un incendio; algunas veces pienso que lloramos para intentar apagar ese fuego, el fuego no es pasión, el fuego es peligroso, lastima y a su paso solo deja cenizas.




Cuando llegaron a casa después de que su madre llamara al director pasada las cuatro de la tarde diciendo que no podría llegar. Al director no le quedó nada más que dejarlos ir, en esta ocasión el camino a casa fue algo lento, Changmin no quiso hablar demasiado y al bajar del bus, la lluvia los había alcanzado. Cuando llegaron las luces estaban apagadas, solo había un mensaje de su madre en la contestadora, diciendo que llegaría más tarde de lo habitual y que hablaría con Changmin en la mañana.

Changmin se había sentado en un sillón, callado y tranquilo. Recibiendo como un niño pequeño los cuidados del mayor mientras colocaba una toalla sobre su cabeza y secaba su cabello.

—¿Por qué lo hiciste?

El menor apenas se encogió un poco en su lugar.

—Porque los odio… —su voz sonó baja y ligeramente apagada— ¿Por qué ellos pueden quererse y ser felices? ¿Por qué Jaejoong lo tiene todo? Tiene una familia, tiene amigos, tiene un estúpido tipo que lo ama a pesar de todo.
—Changmin…

—Odio verlos por la mañana siendo la estúpida y perfecta pareja feliz que no tiene que ocultarse en la noche rogando porque mamá no llegue temprano. Ellos no tienen que soportar ver a la persona que aman estar con otra para no levantar sospechas, ellos solo están ahí. Respirando y siendo felices. Ellos no lo merecen. Lo suyo solo es un amor tonto de secundaria ¿por qué entonces todo les es entregado así de fácil?

Changmin tomó sus manos y las bajó con cuidado, mirando su rostro con toda esa angustia que pocas veces veía.

—¿También quieres que te explique porque golpee a Junsu?

Yoochun contradictoriamente, solo sonrió, aunque sus ojos estuvieran a punto de soltar unas cuántas lágrimas apostadas en ellos. Tomó sus manos y las beso despacio antes de suspirar.

—Cuando papá se fue, mamá no volvió a ser la misma. Ella lo sabe Yoochun.
—Changmin…

—Ellos discutieron por eso, papá le echó la culpa a mamá, pero ella solo hace como si no pasara nada. Y yo no quiero seguir viviendo así. Papá nos odia y prefirió huir que enfrentar las cosas, le dio asco y solo se fue. —Changmin repentinamente comenzó a llorar, como si hubiera estado guardando aquello desde hace mucho— Yo lo quería, él era a quien quería parecerme cuando fuera grande, pero él solo se fue y nos abandonó.

—Changmin ¿de qué estás hablando?

En esta ocasión el menor trató de respirar profundo.

—Hace un año cuando papá se fue, la noche anterior ellos discutieron. Papá nos vio Yoochun, esa tarde él regreso por unos papeles y nos vio. Le gritó a mamá le echó la culpa de todo y luego solo se fue. Creí que mamá haría algo, que nos separaría, estaba tan asustado… Pero ella solo inventó esa excusa de la amante e hizo como si nada estuviera pasando.  Ellos solo fingen que no pasa nada. Pero a mí me pasa todo, yo te estoy amando con cada pedazo de alma que tengo… y luego me encuentro odiando al mundo entero porque ellos pueden ser felices… y nosotros solo somos un error.

Una vez más Yoochun tuvo la necesidad de anclarse al tacto de su piel para sentirlo cerca, para sentir que no estaba a punto de enloquecer al ser quien tenía que tomar la calma en el asunto, pero las lágrimas de Changmin habían mojado su rostro y ahora lucia tan cansado…

—Tú no eres un error.
—Lo somos, papá lo dijo. Somos un error, no debimos haber nacido…
—Changmin basta. —Esta vez Yoochun había agraviado sus palabras, lo había mirado directo a los ojos— Olvidate de ese sujeto. Ese tipo no es nada nuestro desde el momento en que se fue ¿de acuerdo?

—Yo te amo… dime que me amas, soy tan asquerosamente débil por dentro, que necesito saberlo, necesito que me ames para no volverme loco con todo esto que siento.

Yoochun lo abrazó, cerró sus brazos en el cuerpo del menor y dejó que él se apoyara en su hombro, que respirara profundo y se cegara ante su presencia por un instante.

—Te amo, te voy a amar siempre y te prometo que apenas acabe este año nos iremos muy lejos. Vamos a olvidarlo todo y olvidaremos a todos. Será como comenzar de nuevo. Te voy a dar una vida feliz Changmin. Confía en mí.

La expresión de Changmin fue parecida a haber recuperado la vida sus ojos parecieron encerrarlo en una burbuja por unos segundos y después de eso disfruto del máximo contacto que podía apreciar. Sintió su cuerpo muy cerca del otro y lo abrazó con fuerza, hasta que su cuerpo se sintiera casi uno solo.




—Eres patético… ¿crees que Yoochun te ama?

Luego de haberse duchado, y que sus padres le establecieran sus nuevos límites después del castigo. Junsu tuvo mucho tiempo libre en su habitación, sin televisión, computadora y mucho menos un celular. El suficiente tiempo libre como para recordar una y otra vez sin descanso alguno las palabras molestas y taladrantes de Changmin mientras se golpeaban el uno al otro.

—Eres un insulso, jamás podrías estar realmente con alguien como él. Tan patético que solo está contigo porque le das lástima.

Llevó el brazo a sus ojos, tapándolos por completo.
Changmin era un experto, ya lo había escuchado de algunos de sus compañeros, Changmin era bueno hiriendo con las palabras. Pero al parecer también con los puños, sin embargo a estas alturas, esas palabras le estaban doliendo más que los golpes cerca de su nariz.

—¿Crees que no me habla de ti? ¿De lo aburrido que eres? ¿De que ya no te soporta?

Suspiró, cansado, hastiado. Incluso odiándose así mismo por dejar que las palabras del menor le afectaran tanto. Pero su pecho quemaba en este preciso instante y las ganas de llorar se agolpaban sin consideración sobre él. Changmin había sido especialmente hiriente con sus palabras toscas y su hablar preciso, con una atención especial por verlo herido, lastimado. Como si estuviera herido también, herido especialmente por él.

Pero era imposible, ellos apenas cruzaban palabras.
Changmin prácticamente lo ignoraba al igual que a la gran mayoría de personas.

—No puede ser…

Se sentó sobre la cama y de inmediato sacudió su cabeza. No era posible. Los ataques de Changmin sonaban a alguien lleno de celos. Alguien a quien su propia agonía lo consumía por dentro. Pero no eran celos hacía él, era una locura, cientos de veces incluso pensó que Changmin lo odiaba. Por como lo miraba, por cómo le hablaba, como hasta la más insignificantes de sus visitas en la casa de los Park le fastidiaba.

Y no se trataba de una pared por querer ocultar algo.
Changmin simplemente lo detestaba.

—Desaparece, Kim Junsu. Si quieres agradarme, solo desaparece.

Esas cortantes palabras del menor, meses atrás cuando había intentado un acercamiento habían logrado dejarlo paralizado. Y entonces marcó distancia. Si Changmin lo odiaba, no permitiría que eso arruinara su relación con Yoochun. Se lo había dicho mil veces, e incluso se lo omitió al propio Yoochun. Como un secreto vergonzoso que era mejor no ser compartido.

Entonces su pecho palpitó malintencionado.
Estaba pensando demás, estaba haciendo conexiones en puntos incongruentes.

Se acumularon en su cabeza una y otra vez las miradas de Changmin. La forma en que Yoochun trataba a Changmin y en la que Changmin trataba a Yoochun. Las miradas de Yoochun que solían perder en el cielo y lo lejano que parecía vivir de él. Su burbuja secretamente armada solo para los dos.

—No, me estoy volviendo loco… estoy pensando de más.

Sin embargo sus manos se movieron nerviosas hacia el teléfono en su habitación, ese que sus padres habían olvidado que también podía ser usado por él y marcó el número de Yoochun, una y otra vez sin recibir contestación alguna. Sin que siquiera pudiera siquiera percibir que estaba rechazando sus llamadas. Solo escucho el largo tono de espera antes de que la contestadora hiciera su molesta aparición.

Sus padres seguramente estaban abajo, pero para el momento Junsu solo agarró una chaqueta y la puso sobre él.
Con teléfono sonando una y otra vez, antes de que agarra valor para salir por la ventana y corriera hacía él.





—Esa fue la última vez que los vi. Nunca supe más de ellos, según algunos se habían fugado o algo así.

—Junsu, viniste a mí por ayuda. Soy psicóloga, no adivina y si no eres sincero conmigo no creo poder hacer mucho, ¿por qué estás aquí? ¿Cuál es el problema? Porque desde tu relación con Yoochun han pasado más de ocho años y evidentemente lo superaste, así que toda esta historia siento que es para desviar la atención del problema real, de un problema del cual aún no quieres hablar. Lastimosamente la sesión ha terminado, pero espero que la próxima vez puedas hablar con más confianza conmigo ¿de acuerdo?

—Claro.




Las tardes a Junsu solían hacérsele cortas. Y más en fechas especiales como estas, él simplemente caminaba con tranquilidad por el cementerio, con el ramo de rosas que le era costumbre y miraba la lápida por algunos minutos. Pensando en sus padres y los años anteriores cuando se preocupaban demasiado por él. Y eso de estar solo y volver a una casa silenciosa después del trabajo siempre pesaba.

Llegaba pasada las ocho, se preparaba un emparedado sencillo y bebía un poco de leche. Como una costumbre absurda que había adquirido con el pasar de los años después que se graduara de la universidad. Entonces recorría su casa, con un plato pequeño en la mano izquierda con otro emparedado preparado y una pequeña botella de leche en la mano. Abría la puerta del sótano con mucho cuidado y tarareaba esa canción que últimamente le fascinaba tanto, era como un pequeño himno que ya tenía en alerta a su pobre víctima.

—He left no time to regret, kept his dick wet with his same old safe bet

Porque Yoochun escuchaba primero los pasos en la parte superior y entonces su cuerpo se estremecía, pero en cuanto la puerta se abría, Yoochun ya tenía memorizada cada frase de aquella detestable canción que lo sacudía por completo, y lo hacía huir a una de las esquinas de aquella jaula con barrotes de hierro que lo hacían convertirse en cenizas con cada día que pasaba. Y las cadenas sonaban con el movimiento lento y asqueado por tener que verlo otra vez.

—Me and my head high and my tears dry, get on without my guy

Junsu entonces se encontró con los platos acumulados y sin haber sido tocados una vez más, pero en esta ocasión solo rodó los ojos, sin poder ver siquiera la sombra de Yoochun. Quien seguramente desde la esquina esperaba porque se fuer cuanto antes. Junsu solo siguió cantando bajamente mientras recogía todos los platos intactos que Yoochun había dejado.

—You, you went back to what you knew so far removed from all that we went through

En días como esos cuando la lluvia empezaba a caer por la ciudad, Junsu solía pasar horas leyendo y escuchando música y solo bajaba cuando Yoochun no tenía fuerzas ni para gritarle a la cara lo mucho que lo odiaba, y lo mucho que deseaba poder arrancarle el corazón. Lo cual resultaba una total ironía para él, puesto que Yoochun hace muchos años atrás que lo había hecho, de una manera poética claro.

—We only said good bye with words, I died a hundred times, and I go back to black, I go back to us…
—¿Puedes callarte? Ya no soporto tu voz.

Junsu lo miró sorprendido, Yoochun hace meses que había dejado de hablar.
Esta vez sonrió, y se sentó frente a él, como si de un niño pequeño niño se tratara.

—Tú voz sigue siendo igual de hermosa, Chunnie. Creí que si seguías sin hablarme la olvidaría. Pero no ha sido así.
—Eres un demente, necesitas ayuda.
—Pero si eso es lo que te quiero contar, Chunnie. Estoy yendo con una psicóloga ¿no estás orgulloso de mí? Estoy haciendo lo que me pides.

Yoochun, con la poca fuerza que tenía, se acercó, se aferró a los barrotes y lo miró con todo el odio latente que destilaba en cada respiración que poseía.

—¿Y le dijiste que eres un completo demente? ¡¿Qué me tienes encerrado aquí desde hace ocho años?! ¡¿QUE MATASTE A MI HERMANO Y A TUS PADRES PARA QUE NADIE SE ENTERARA?! ¡BASURA!

Junsu solo rodó los ojos, mirando las uñas pequeñas de sus manos.

—Todo a su tiempo Chunnie, hoy al menos ya le conté del trauma que tú y tu incestuosa relación me causaron.
—Era mi hermano, ¡yo lo amaba! —Yoochun se cansó y su cuerpo entero empezó a temblar. Los días sin agua y comida empezaron a pasarle factura— Eres una porquería, no serías capaz de entenderlo… No sabes lo que es amor, tú solo estás loco.

—¿Tú amabas carnalmente a tu hermano y yo soy el loco?

Junsu rio divertido mientras se levantaba del suelo y limpiaba un poco el pantalón.

—¿Por qué no me matas de una vez? Te detesto y si tuviera la más mínima oportunidad te cortaría en pedacitos sin dudarlo.
—¿Ves Chunnie? —Junsu sonrió abiertamente— Estamos hechos el uno para el otro, pensamos exactamente igual. Porque eso fue exactamente lo que hice con tu adorable menor.

Y no importaba las veces que lo escuchara, Yoochun seguía sintiendo su mundo entero colapsar cuando la idea atravesaba su cabeza. Entonces llevaba las manos a su cabello y jalaba de ellos. Tratando en vano de quitar esas ideas de su cabeza. Y los gritos de Yoochun pasaban a ser un llanto desgarrador que nadie más que Junsu escuchaba.

—Me voy, Chunnie. Hoy tengo una cena con Jaejoong y Yunho. Van a casarse ¿sabes? Y quieren que sea su padrino. Ojalá nosotros podamos ser tan felices como ellos, que lograron superar sus problemas y ahora están juntos.

Sin embargo las palabras de Junsu se perdieron. Yoochun lloraba desconsoladamente en el piso abrazado así mismo y como era costumbre cuando aquello sucedía. Park seguramente no pararía hasta muy entrada la madrugada. Se aseguró de dejar el plato de plástico y la botella de cartón lo más cerca posible por si se atrevía a comer, y con una última mirada cerró la puerta.




—Yo siempre, voy a amarte…




FIN

23 comentarios:

  1. Khe? Esto no fue para nada algo que yo pudiese imaginar. Creí que el único loco sería Changmin pero Junsu me resultó mucho peor.
    Demasiado para ser cierto. Buen escrito.

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  2. Anónimo2/13/2016

    Perfecto como siempre ,Nesly. Muy sorpresivo el final el cuál nadie se lo esperó,ni yo. Omg me hubiera gustado que llegara a más la relación de Yoochun con Changmin,no puedo creer que me mataran a mí Min,Junsu eres un maldito. Lo que me gusta de lo que escribes es que lo haces de una forma en que nos dejas poder darnos muchas ideas de las escenas,del como pudieron haber ocurrido. Haz pensado hacer un final alternativo ????? Por favor tenlo presente ;_____; me gustaría que está historia tenga un poco más de contenido,Nesly por fis.
    Saludos y espero ganes n.n

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  3. Anónimo2/14/2016

    Me encanto tu fic, esta tan bien escrito que pude visualizar cada parte de el, es tan real. Gracias x escribir algo tan bueno Nesly

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  4. Anónimo2/15/2016

    Ainsss ;___;
    De todos los finales posibles que me llegué a imaginar, este fue el que menos se me ocurrió <||3
    Déjame felicitarte por tu increíble escrito, sabes que yo te admiro mucho y que me encantan tus fics, sobre todo los YooMin <3
    Me encanto como manejaste la personalidad de Junsu, te quedo adorablemente sádico *O* Y Bueno, Min & Chun son perfectos para mí así que no tengo ninguna queja!
    Gracias por participar, ya extrañaba tus escritos ^^

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  5. Ni por asomo me imagine q esto sucediera. Yoochun y Min....ok....su amor incestuoso y todo, pudo al mundo parecerle bien o mal...total era cosa suya. Por cierto me imagine a su mami....y me dio pena, ver q sus hijos, sus hijos q salieron de ella, se amen de esa forma y hacerse de la vista gorda.... Pobre. Pero lo q no avalo es la envidia de Chagmin, ese deseo de hacer daño, de lastimar a inocentes solo por envidia a su relacion.... Me jodia Yunho, odio q ande de puto...pero creo q no cedio ante Min o eso creo. Yo detesto, he llegado a aborrecer el engaño sobre todas las cosas. Bueno prosigo.... Junsu amaba y hasta dependia mucho de Yoochun....y en parte se entiende su desequilibrio, fue utilizado como tapadera, fue maltratado con palabras crueles, utilizado. Eso no se merecia. Lo ultimo, de Yoochun encerrado..... Siento q se lo merece, pero no debe ser asi....es q Junsu es....es como decirlo, un angel q se cruzo en el camino de dos hermanos q lo utilizaron y lastimaron. Gracias!

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  6. Fuck this fucking shit, quedé mal.
    Me encantan tus fics pero a veces temo por tu sanidad mental. Te quedó fuerte este fanfic pero como siempre, tiene aquello que encanta en tus escritos. Me encanta como escribes y tus ideas que son más que originales. No necesitas escribir lemon para demostrar la pasión que hay entre los personajes, y tampoco palabras relleno para hacer diálogos coherentes. Como sea, espero que ganes este concurso. Gracias por participar y actualiza!!!

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  7. Wow!! Felicitaciones escribes muy bien en verdad tu historia fue diferente e inesperada es cierto que la relacion entre Yoochun y Changmin no fue la mas sana ni la mejor vista pero me puedo imaginar lo duro que fue para ellos tener esos sentimientos y no ser aceptados por nadie tener que ocultarse un amor sin futuro sin salida Junsu fue una victima si al principio pero Dios! A el no al unico en el mundo que le rompen el corazon hay cierta maldad en el desde el principio el desorden mental siempre estubo ahi solo que enterarse de la relacion de los hermanos fue el detonante cometer un error por la ira se entiende pero son 8 años que lo tiene encerrado!!.
    Genial muy buena historia

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  8. Nesly, como siempre la mejor. Realmente disfrute este oneshot, ha siso genial; desde suspenso hasta asesinato. Si no ganas simplemente hacemos huelga <3

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  9. Anónimo2/16/2016

    Noooooooooooooooooooooooooooooo qué final más inesperado y despiadado que nos diste nesly ¿Sabes? aún no púedo creeer que el que haya muerte fuera changmin, siempre creí que eso lo haría él. No sé porqué me está recordando tanto a Blogger ¿NO crees que es el mismo JUnsu? Aunque para mí el ángel Xia no existe jamás.
    Me gustó la imagen, apenas le vi y me dije "esto trata d eun sótano" y veo qeu ni me equivoqué *____________________* conti please.

    Saludos,

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  10. Anónimo2/16/2016

    "—¿Sabes lo que se siente que cuando te rompen el corazón? Es como si repentinamente todo perdiera sentido y se invalidara, como si algo te quemara por dentro y provocara un incendio; algunas veces pienso que lloramos para intentar apagar ese fuego, el fuego no es pasión, el fuego es peligroso, lastima y a su paso solo deja cenizas." ¿SABES QUE ME MATASTE CON ESO NESLY???????????????????? ¿LO SABES???? ES EXACTAMENTE LO QUE SIENTO EN ESTOS MOMENTOS Y NO TE PODES IMAGINAR LO HORRIBLE QUE SE SENTÍ Y____________________________y POBRE JUNSUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU.
    Claro que este final fue totalmente inesperado pero la verdad que al menos Junsu pudo tomar venganza de todo aquello que le hicieron daño y lo convirtieron en lo que era.
    Ay es que me partis en alma, nena.
    espero ganes, lo mereces.

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  11. Pero que excelente historia! <3 Tenía que ser un Yoomin de Nesly, por supuesto.

    De verdad, no me esperaba la locura extrema de Junsu. Lo esperaba de Changmin, hasta de Jaejoong, pero de Junsu jamás lo pensé. Posiblemente por eso el final se me hizo tan adicto.
    Debo admitir que hace más de un año que no leo fics, los había dejado por completo, pero me da una alegría enorme el retomar el hábito con una historia tan buena y tan bien estructurada y escrita. Gracias Nesly por la historia! Espero que ganes, es lo mínimo que puede pasar con una historia así.

    Espero leer más historias Yoomin tuyas :D

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  12. Un final inesperado ante el suspenso de la situación YooMin, ante el desquizamiento de Junsu tomando venganza de aquellos que lo lastimaron. Y el YunJae afortunadamente salió de ese fantasma del engaño, lo pudo superar y sanar y es feliz. Me encanto este one.

    Gracias!!

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  13. pido la muerte de junsuuuuuuuuuuu matenlo por matar a mi amor por encerrar a chun lo odio lo odio maldito loco...........mi pobre bebe su unica culpa era amar a su hermano :(

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  14. Esta historia es excelente,merece ganar, mezcló todo lo que se requería a un incesto con un culebrón de drama que te sorprendió el final. Esta es la clase de historia que una tanto desea leer y que muy pocas veces encuentra. Lala por favor sigue haciendo concursos así y que sigan creciendo las lectoras como escritoras. Nesly es mi favorita para que gane, nunca imaginé el final, palabra.

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  15. NESLY ALEJANDRA!!!!!! ESTOY EN SHOCK...ME PIENSAS MATAR??? *se calma* eres una genia!!! lo amé y amo que últimamente escribas mucho Yoomin. Te extrañaba <3 gracias por compartirnos esta nueva historia!!

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  16. Sigo en terapia... Neslyyyy eres la mejor *-*
    Espero que ganes... aún me falta el aire, pero como siempre muy original y perfectamente escrito <3

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  17. No lo paro de leer y leer y quedar siempre fascina ;____;
    Nesly en serio está muy bueno y justo mi couple favoritooooooooo ♥
    jamas pensé que junsu era el malo en todo esto, hasta me llegó a dar pena todo lo que pasaba pero resultó siendo UN MALDITOOOOOOOOOOOOO
    en serio eres una capa en esto de tenernos con el jesús en la boca.
    Espero ganes porque lo mereces.
    gracias por participar

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  18. Oye... WOW, tiene un buen q no leo un fic de tvxq xD y yoomin fue siempre mi pareja favorita y el yoosu nunca me gustó pero debo confesarte que amé todad las parejas que se dieron en este oneshot por la forma en la que las llevaste, el final no me lo esperaba sinceramente, ay no se q me gustó más xD, si changmin bitchy o junsu.. leeré más de tus fics, felicidades por ganar :3

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  19. ¡¡¡felicidades Nía!!!
    Sinceramente tu historia fue la mejor entre todo, resaltó entre los demás fanfics ♥
    Muy feliz por esto y que viva el Yoomin ♥

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  20. Woooooo... no manches!!!! Eso si que es totalmente inesperado!!!! Y yo que pensaba que el yoosu iba a ser hermanos xD hajajajaja... pero la verdad... asi todo raro y todo, esta super genial, al final te quedas de o.o peeeero... la versa es que ..m ya no se que escribir xD totalmente inesperado... gracias lkr el shot n.n

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  21. Chunsadycta4/01/2016

    Increible, eres genial¡¡¡ Tazar una historia con trenedo giro. Era a ChangMin a quien le atribuia la mente perturvada con el pesi de ese amor sobre su ser como para llegar a medias extremas y resulto Junsu el psicopata, fue sorprendente. Aun mas la forma en la que Juega con la mente y la emocionalidad de Yoochun al revelarle la forma de muerte que dio a ChangMinpara serte sincera sentí mucha angustia en la ultima parte; no deja de darme vueltas en la cabeza que esa parte habría sido bastante "Gor" y sobre todo en las imagenes que tendría Yoochun luego de semejante tortura(¡.¡) Pase por tu blog antes de encontrar este relato tuyo aquí y vaya sorpresa.

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  22. Omg,Omg estuvo genial, es la primera vez q leo un YooMin y el final me dejo en shock!! pero la forma en como escibes me encanta, buena historia, turbia pero buena......Gracias por tu tiempo!

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  23. Waaa santo por dios!!!!!!!!!!!! primer YooMin que no me deja tristeando, o sea ni tiempo de eso!!!!! -aún no se recupera del shock- *O*

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