Frisson - Cap. 7

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 Shim Changmin


Me desperté mucho antes de ser capaz de abrir los ojos. Me dolía todo. Me dolia la mano derecha. Abrí un poco los ojos, maldiciendo la luz del sol que entraba por alguna ventana.

Mi mano estaba cerrada sobre un pedazo de la camiseta de Jaejoong. Yo estaba atravesado en la cama, con mi cabeza sobre sus costillas. ¿Por qué estaba durmiendo así?

Intenté incorporándome sintiendo como cada uno de mis músculos se quejaban en contra. Me giré y encontré a Jaejoong tumbado con la ropa puesta, con la cabeza caída hacia un lado  y su pelo negro revuelto. Su brazo izquierdo caía al suelo fuera de la cama, la botella que había sujetado estaba ahora tirada en el suelo.

Me coloqué correctamente en la cama, con la cabeza sobre la almohada, al fin y mi cuerpo lo agradeció. Creí que había despertado a Jaejoong al moverme, porque él se removió y se giró hacia un lado.

Seguía durmiendo, pero ahora frente a mí. Parpadeé, y una vez mas me dije que no era real.

Nada era real. Comenzando por él, siguiendo por qué hacía yo con él aquí. Viéndole así.

Tenía que dejar de soñar que le besaba.

Tenía que dejar de verle de ese modo o no podría continuar adelante. Me eché una mano sobre la cara. Ojalá él no hubiese cantado mis canciones. Ojalá y nunca le hubiese conocido.

Le miré de reojo de nuevo. Y no pude desear eso. Quería desear no haberle conocido. Pero viéndole dormir a mi lado, me sentía privilegiado.

Suspiré mientras le observaba. No iba a ser capaz de hacer esto. Si de verdad nos convertíamos en un grupo… ¿Cómo iba a poder retarle cada día, y soñar que le besaba cada noche?

Es un hombre.

Levanté mi mano, y con el dorso de los dedos, toqué la piel de su mejilla, tan perfecta, tan suave,… se sentía cálida.

Sentí las lágrimas golpearme para intentar salir. Si tan sólo él supiera las cosas que he soñado…. Está haciendo un verdadero desastre con mi cabeza.

Y al mismo tiempo no podía dejar de observar todos esos músculos de su cuerpo, mucho más definidos que los míos. Y no me gustaba, no me gustaba nada todo esto.

No me gustaba sentir las lágrimas correr solo porque le tenía a mi lado. Sólo porque no podía dejar de recordar cómo soñaba con que esos labios me besaran de nuevo.

Desde su mejilla mis dedos volaron hasta conectar mis yemas con sus labios…. Recordé la sensación ardiente de tenerlos sobre los míos, en mi sueño. Había sido tan vívido…

Quizá… ardían por toda esa cantidad inhumana de kimchi que tomaba…

….si… me besara….

Estoy seguro de que mis labios tendrían que arder de esta misma forma. Esa misma en la que los noto aún arder mientras toco los tuyos.

Y me vi en una cama con resaca, tocando los labios de otro hombre dormido. Los aparté.

Quería soñar con otros besos, o con ninguno en absoluto.

No me sentía yo mismo.

Tambaleándome, me levanté de la cama, sintiendo un profundo sentimiento de vacío en mi interior por estar alejándome de él.

Pero la realidad es que él no es nada mío. Ni es posible algo diferente. Y va a ser tan difícil pretender que no duele, si voy a verle tan a menudo muy pronto.

Al menos… tenía que agradecerle a este dolor de cabeza que no me dejase pensar más en estas cosas ahora mismo. Tenía que volver al edificio de entrenamiento de la compañía, y no quería que nadie me viese asi.

Al caminar por el apartamento de Jaejoong me fijé en que su alfombra estaba manchada de vino, una copa tirada en el suelo, y mis zapatos. Él no se había quitado los suyos. Qué mala costumbre.

Cogí mis cosas sin saber bien cómo iba a llegar hasta allí, ni siquiera sabía en que parte de la ciudad estaba.

Cuando estaba a punto de salir a la calle me di cuenta de donde estaba y de que nadie debía verme salir de aquí. Llamé a un taxi. Tenía mi cartera conmigo pero no sabía si tendría suficiente.

Cuando llegué al edificio, me di cuenta que no tenía nada con que taparme, mi cara y sus ojeras estaban al descubierto, asi que corrí casi sin saludar a nadie hasta la ducha.

Iba a ser fría, e iba a ser larga.

Un castigo físico por hacer cosas que no debes Shim Changmin. Tienes que concentrarte en tu objetivo, no tienes tiempo para estas cosas. Jaejoong se lo puede permitir porque él ya es parte de todo esto, el ya es un artista. Puede manejarlo.

Yo aún no y me siento tan cerca del desastre….

A pesar de lo fría que estaba el agua, a pesar de lo que dolía. Las lágrimas salieron de nuevo sin control. Mi piel se notaba febril cuando evocaba lo que sentía en mis sueños.

Si no fuera porque en realidad acabo de conocerle, aunque le sienta tan cercano, si no fuera porque es un hombre….

Pensaría que estoy enamorado.

Por como me hace sentir tan solo imaginarle besándome como si él quisiera hacerlo, mirándome intensamente, estar entre sus brazos, sentirle.

No me puede estar pasando algo tan absurdo.

Me reí entre lágrimas, pensé que todo sería diferente. Tan diferente.

Pensé que un día una dulce y tímida chica preciosa(conunospechosperfectosyunafiguradeslumbranteylenceriaparavolverseloco) se cruzaría en mi camino…y poco a poco, nos daríamos de la mano cuando quedásemos a solas, hablaríamos sin mirarnos a los ojos, y algún día, después de que yo la cantase algo, ella me confesaría que también me quiere y entonces… tendría mi primer beso…(ypocodespuesunanochedesenfrenadadondesacarleesalenceríaconlosdientes).

Y entonces… ese sería el bonito recuerdo para atesorar, esa experiencia mágica para recordar….lo que todas mis futuras fans soñarían poder hacer conmigo cuando me vieses sobre un escenario.

Pero en cambio….

Volví a reír como un loco. En vez de eso, mi primer beso solo fue uno de miles en plena borrachera, sin propósito ni sentimiento, fue con una persona desconocida, con quien apenas hablé previamente, quien no me amaba, y ni siquiera le gustaba, y lo peor de todo… ni siquiera había chica en todo esto.

Así que.. ¿Ya qué importaba a quién besaba yo, cuando ni como? Resoplé bajo el chorro de agua que caía sobre mi cuerpo sin cesar.
Así de rápido me había dejado de importar, ya que..

 Por si todo ese desastre fuese poco… ella, que no era ni una “ella” asi que, por supuesto al carajo con esa lencería y con que la cosa fuese más allá de aquel accidente y lo peor era que me encontraba deseando mucho más de aquél beso como un colegial.

Qué broma tan pesada.

Decidí que se trataba del Karma. Si tenía la suerte de que mis canciones se hubiesen hecho tan famosas (ok, con la participación de El-noella-sinlencería), estaba a punto de debutar con un compañero de pimera categoría, con completo respaldo de la compañía, y más aún que eso..destinado formar parte de un grupo que supondría el mayor proyecto de la empresa líder en entretenimiento internacional…..es evidente que no iba a ser afortunado en el amor, NI EN NADA MAS.

Obviamente toda mi suerte se ha ido en esto. Apuré toda la botella de felix felicis en mi carrera, habrá que asumir esto y saber que debo rezar por conservar algo para mi salud y la de mi familia. Me encogí de hombros y apagué la ducha.

Aunque me vea castigado a seguir enamorado de otro hombre, aparte inalcanzable, durante el resto de mi vida, tendría que aceptarlo como compensación kármica por tener tanta suerte.

Por alguna razón ese último pensamiento resultó terrible. Lo peor es que yo ya creía en todo esto.. ¡soy budista! Nunca antes me arrepentí tanto de serlo como en este instante.Tenía que dejar de pensar tanto…. Cuando alcancé la toalla y comencé a secarme con ella, escuche voces y ruidos en el vestuario.

Cuando salí Yunho y varios chicos estaban allí. Me sentí reconfortado. Porque el mundo seguía rodando, me reventase la cabeza de dudas o no. Y si sabía engancharme a esa rueda, dejaría todos estos pensamientos atrás.

Aquél día me esforcé al máximo como siempre. Yunho era una persona muy cálida y le gustaba ver a la gente aprender y avanzar. Si era cierto que era temperamental y tenía muy poca paciencia, pero le encantaba ayudar en el fondo.

Pensábamos que el ensayo entre todos comenzaría antes, y así eran los planes. Pero quedaba muy poco para el debut de Yunho y mío, y aún no nos habíamos ni encontrado todos juntos.

Al final no quedamos de nuevo ni con Yoochun ni con Jaejoong, y él se fue a Japón a seguir con su gira. Yo, muy en el fondo, lo agradecí. Según Yunho , Jaejoong rompía demasiado a menudo sus promesas. Y Yoochun directamente no las hacía por esa misma razón.

Supongo que viviendo de esta forma es muy difícil hacer promesas que puedas cumplir, si no puedes hacértelas ni a ti mismo. Pensé.

En ocasiones recordaba mi oscura habitación, con mis cosas. Solitaria, ahora que hacía semanas que no tenía tiempo para aparecer por allí. Tenía que dormir. No podía quitarme horas de sueño, o no daba pie con bola.

Pero cada noche me acostaba con un objetivo diferente que realizar sin falta al dia siguiente en la cabeza.

Cada noche con una melodía diferente en la cabeza. Con un ritmo ligeramente distinto del anterior.

Y no tenía tiempo para despertarme viendo su pálida piel al otro lado de la cama como si se tratase de un sueño.

Tampoco para recordar inteligibles susurros, con esa su voz, cada vez que cerraba los ojos para caer rendido en los brazos del sueño.

Nunca había estado rodeado de tantas personas durante tantas horas al día, y al mismo tiempo sentirme tan aislado.

-          Muy bien! Si! Eso es! Somos la leche!- dijo Yunho cuando por fin completamos una coreografía correctamente tras 10 horas de ensayo.

Yo me veía progreso pero desde luego no como debiera. En mi interior aunque no estaba dispuesto a reconocérmelo…sabía que el baile no era lo mio.

Pero era necesario para el tipo de música popular a la que estábamos destinados. Eso era lo que entendía y lo que manager Kim sabía que yo no había querido…. Hasta ahora.

Mi forma de ver la música había cambiado de algún modo. Y mi forma de expresarme también.

En nuestra ultima reunión con nuestros managers, estábamos empezando a ver por que estilos íbamos a movernos, y veía que esta nueva manera de expresión requería más sentidos.

Yo no podía imaginarme a alguien como Jaejoong poniéndose esta ropa de niño bueno y cantando cosas dulces. Me entraba la risa solo de imaginarlo.

Aun no le habían dejado claro a Yunho que en un futuro tenían planeado que fuésemos 5 y no dos. Suponían que no le importaría ya que al resto los conocía, y supongo que conociendo el carácter de Yunho, todos preferían contarle las cosas poco a poco por razones obvias.

Me había fijado en que había tonterías que podían tenerle molesto durante días.

Yo me estaba acostumbrando como podía, pero simplemente no podía acostumbrarme a que me trataran de crío personas que eran mucho mas infantiles que yo. Y mucho menos responsables.

Pero estaba armado de paciencia, y tenía bastante.

Excepto…. Con una sola persona.

Que afortunadamente no tenía cerca.

Hasta que Yunho y yo recibimos una visita de alguien que me la recordó.

-Junsu? Qué demonios haces aquí? – Preguntó Yunho cuando le vio entrar a la sala de ensayo.

-Grabando mi disco.- contestó el en voz baja. La presencia de este chico siempre me impresionaba. Parecía que la sala entera se había silenciado para escucharle hablar.

-ah. A nosotros nos queda un bang para debutar.- Contestó Yunho. Había aprendido que eso significaba menos de una semana, pero que no había fecha concreta.

- Te ves preparado, Changmin?- me preguntó Junsu de pronto. Yo estaba demasiado embelesado con esos pómulos altos  bajo la luz.

-Eh.. más me vale.- Contesté con una sonrisa.

-He escuchado que tienes talento para aprender bien y deprisa.- Comentó. Madre mía en este lugar las noticias viajaban rapidísimo, menos mal que eran buenas.- Y bien dices que mas te vale…. Sino Yunho….

-Oye..- comenzó a protestar él.

-Tranquilo, Yunho es todo de boca, en realidad es un cachito de pan.- Dijo Junsu dándole unas inesperadas palmadas en el brazo y luego apretándolo un poco.

No eran imaginaciones mías. A pesar de esa expresión seria y profesional, Junsu parecía una persona muy cálida con las personas cercanas a él. Y al parecer Yunho era una de ellas.

Para mi sorpresa, Yunho le dio un abrazo y le dijo que iba a salirle genial el disco, que se esforzase, y le revolvió el pelo. La expresión de ternura que tenía Yunho, no la había visto antes.

Junsu le llamaba hyung, con mucho cariño.  Estaba sorprendido aún cuando Junsu se despidió para irse.

-Junsu no vendrá con nosotros por ahí, odia esos lugares viciados y odia el alcohol. – Comentó Yunho sin poder esconder una sonrisa de orgullo.- Después de verle a él, no había conocido a nadie que trabajase con tanto ahínco como tu. Bueno, quizá tu vayas incluso más alla. Jajajjaa

Rió de una manera muy abierta, como le había visto pocas veces.

Yunho parecía realmente un hermano mayor debajo de todo ese ego. Y ese pensamiento me sacó una sonrisa.




Park Yoochun







Durante las temporadas en las que me ponía a componer, poco sabía del mundo. Mi única conexión con la realidad solían ser tan sólo Junsu, o Jaejoong.

De todas formas gracias a eso, ahora tenía algunas canciones nuevas que ofrecer para el nuevo grupo que formaríamos. Parecía un chiste. Nosotros, personas tan diferentes. Pero los retos siempre habían sido interesantes. Todo esto, desde luego sería después de que terminase de rodar mi película. Mientras me preparaba en el gimnasio, hacía unas semanas, vi por primera vez ese anuncio en la televisión japonesa sobre el concierto de Jaejoong en el que concluiría su gira.

Y justamente aquí estaba esta noche. La zona de vestuarios de Jaejoong, aquella noche realmente era como una segunda audiencia de alto standing. Había invitado a personalidades y actores muy importantes en el panorama musical, cinematográfico…. Todos aquellos que tenían una posición en el mundo artístico de Japón estaban allí, incluso los compatriotas que estaban trabajando aquí provisionalmente. Y por supuesto, toda la familia adoptiva de Jaejoong, Junsu y yo…y esa gatita japonesa que tenía, que en el fondo estaba loca por mi.

Era un poco difícil conseguir algo de tiempo de él esta noche. No paraba de hablar con todo el mundo, conmemorar, hacerse fotos. Mientras le viese feliz, a mi me bastaba, yo le veía mas a menudo que nadie con toda seguridad. Avisté a Junsu, y me escapé de la compañía de la gatita japonesa.

-Yo!- saludé.

- hmm.- me respondió él.

Nos dimos un abrazo.

Pocas palabras bastaban entre nosotros. Ambos miramos a Jaejoong resplandeciendo entre su público VIP en la distancia y sonreímos levemente y nos burlamos de él con gestos.

Yo vine al país ayer mismo, y me quedé en el apartamento que tenía Junsu en Tokyo, donde vivía mientras se preparaba para su nuevo musical. Él y yo le conocíamos muy bien… y ambos habíamos notado… que algo debía estar pasándole.

Claro que podía ser el éxito, la gira, los nervios, el trabajo, su estrés, su falta de cuidado por sí mismo. Ok.

Pero el tenía mayores preocupaciones antes, y no perdió peso de esta forma. No estaba tan atormentado de esta forma.

Al verle sonreír esa noche como lo hacía. Nos hablamos sin palabras. Después de verle emocionarse. Seguíamos sin entender.

Su bien merecido triunfo le hacía realmente feliz entonces, ¿qué pasa jaejoong?

Algo te atormenta en medio de tu felicidad, ¿qué demonios podría ser?

Por primera vez desde que le conocíamos, a pesar de ser las personas que más sabían sobre lo que ocurría en su vida, estábamos completamente perdidos en esto.

¿qué se nos había escapado?

¿qué estaba pasando en su interior, que como siempre, no compartía y le estaba ahogando poco a poco?
Tras el concierto fuimos juntos los tres a celebrarlo.

Nuestros planes estaban en marcha, teníamos mucho que celebrar. Pasamos la mejor noche que habíamos pasado juntos jamás. Hasta Junsu tomó unas copas aquella noche, y no recuerdo haberme reído tanto con los dos hasta entonces.

-Jaejoong, ahora que estamos aquí contigo, tus dos dongsaengs favoritos…-Junsu le pasó un brazo por los hombros a Jaejoong- tus mas favoritos de todo el mundo mundial. Ese. Y yo. ¿nos vas a contar que te pasa?

Nuestras risas aún se escuchaban en el aire. Jaejoong hacía un rato que tenía la cabeza gacha. Esa era la señal de que había bebido demasiado. Para él.

Y eso era mucho mucho.

Levantó la cabeza lentamente, y se giró para mirar a Junsu a los ojos. Como si de esa forma fuese a encontrar alguna respuesta. Sus ojos estaban vidriosos, pero en Jaejoong nunca sabes por qué pueda ser eso.

Yo estaba al otro lado de la mesa, frente a ellos, no lo vi venir. Junsu aún menos. Sus labios aún formaban una dulce sonrisa cuando Jaejoong se inclinó levemente hacia delante, y plantó allí un beso.

Yo estallé en carcajadas.

-buEJjjj Jaejoong! Joder!- dijo Junsu apartándose de él y limpiándose la boca con el reverso de la manga.- Te dije que no volvieses a hacer eso más ekkks! Es asqueroso…- seguía diciendo mientras bebía otro trago de su cerveza.

Aún era la primera. Ni siquiera iba a la mitad.

-Y tú…., tu no te rías, te vas a poner TU aquí a su lado a ver que te pasa.- Me amenazó Junsu de nuevo mientras yo no paraba de reír.

Jaejoong en cambio, no dijo una palabra. Y se llenó de nuevo su vaso de Soju.

-        -  Eh tu, para ya!- le dije intentando detenerle.- Si estás ya así, lo siguiente es que nos va a tocar llevarte a casa en brazos y HOY NO estoy para eso, ok? Jajaja

Jaejoong levantó la mirada. A pesar de que me miraba a mi, le habló a Junsu.

-Junsu, en serio.. ese beso no te ha gustado?- preguntó.

-Estas de broma?? En serio! Deberías parar con eso ya, es realmente… ejjks.

- A mi tampoco.- Dijo él. Y parecía sincero.


Y parecía…. Triste.


Aquella noche conseguimos llegar todos a nuestras casas enteros, incluso Jaejoong. No iba tan borracho como yo pensaba. Eso significa que sólo besó a Junsu por molestarle… y en realidad creo que lo hizo porque intentó decirnos algo…. Que sabía que no entenderíamos.

Esto no se lo dije a Junsu, ni esa noche al volver juntos, ni las siguientes.




Si Jaejoong pensaba que no le entenderíamos, ni siquiera nosotros. Quizá y como siempre, tenía razón y simplemente no podríamos.

Quizá hacías bien en no decirlo. Porque seguramente si no lo hacías, es porque ni siquiera nosotros,  podríamos entenderlo.





Continuará......


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