My Little Cupcake - Cap. 2

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Desde que el semestre hubo terminado, Jaejoong ya no ve mucho a su antiguo alumno. Se textean el uno al otro unas pocas veces, pero la mayor parte del tiempo, Jaejoong está evitando a Changmin. Sigue recordando su beso de Año Nuevo. Sabe que Changmin le gusta – le gusta más de lo que debería, en realidad, y eso es lo que mantiene el muro alzado entre ellos. Para el profesor, la edad nunca fue un gran problema entre otras parejas. En tanto el chico fuera legal (aunque una diferencia de edad cercana a los veinte años lo perturbaba solo un poco) nunca vio un obstáculo en ello. Pero ahora que le concierne, no sabe qué hacer.

Mientras Jaejoong batallaba con sus emociones, del otro lado de los mensajes coquetos, se encontraba un Changmin molesto. Sabía que su antiguo niñero lo sabía. No tenía problema con ello. Así que visita a Jaejoong en horario laborable y va directo a su oficina una tarde nevada.

“Jaejoong,”

Se congela ante el sonido de su nombre. “Changmin, hola,”

“Vayamos por pizza.”

“¿Qué? ¿Por qué pizza?”

Changmin mete las manos en los bolsillos y se encoje de hombros. “¿Por qué no?”

“Acabo de almorzar,” Jaejoong miente, haciendo su mejor esfuerzo por mantener su voz estable y sus ojos enfocados en los papeles sobre su escritorio. “Y tengo mucho que corregir, qué tal –”

“¿Qué tal si dejas de actuar como si fueras menor que yo?” Changmin escupe, sus manos formando puños en sus bolsillos.

“No lo hago.” El profesor se pone a la defensiva incluso a pesar de que sabe está actuando como un mocoso mimado acerca de toda la situación.

“Sí, lo haces. Soy joven no estúpido. Sé que te gusto y tú maldita sea bien sabes cuanto me gustas.” Sus ojos se entrecierran, retando al otro hombre a que le conteste; a que le diga que está equivocado. “Estás evitándome porque te besé.”

Jaejoong hace para atrás su silla cuando su estudiante se aproxima con un brillo de promesa en sus ojos. Jaejoong se le queda mirando con los ojos muy abiertos sabiendo que él quiere otro beso, que quiere más que un beso, pero él está siendo irrazonablemente terco. Es una situación riesgosa; su anterior relación, su actual relación profesor/estudiante, su diferencia de edades y el hecho de que ambos son hombres. Por mucho que Jaejoong sepa eso no necesariamente importa, aún hay ese pensamiento de ¿qué pensarán los demás?

Changmin dobla la cintura, ambas manos en cada reposabrazos de la silla de Jaejoong. Él entrecruza miradas, un breve segundo de último minuto en el que está pidiendo su permiso. No hay rechazo en los ojos de Jaejoong – un poco de incertidumbre pero aparte de eso él ve que no hay razón para resistirse. Así que acerca el rostro, cerrando los ojos justo cuando Jaejoong cierra los suyos. Changmin no puede evitar sonreír un poco al sentir que Jaejoong se inclina al beso.

Es cálido, gentil, y hay un tinte de resistencia entre sus labios. Aunque estos se amoldan juntos perfectamente, los de Changmin aún resecos por el penetrante viento de fuera, los suaves de Jaejoong con bálsamo labial sin sabor. Por una fracción de segundo Jaejoong piensa en un Changmin de mejillas regordetas, el niño con una ventanita en la sonrisa a causa de un diente perdido, pero lo olvida rápidamente. Changmin ya no es un bebé, tan claro como uno lo puede ver, tan claro como Jaejoong lo puede sentir en tanto haya fuertes, ásperas manos acunando su mejilla. El otro par de labios cubre los suyos por completo, llevándolo a un beso más profundo, a una batalla de lenguas.

Changmin muerde el labio inferior de Jaejoong, este último suspirando de satisfacción, estirando una mano para cardar sus dedos de entre suaves mechones castaños. Lo atrae hacia sí, las dudas desvaneciéndose al Changmin enredar sus lenguas, abriendo su boca un poco más. Gimotea suavemente e inclina la cabeza para un costado, sus narices rozándose cuando Changmin acerca sus rostros aún más, pegando el cuerpo de Jaejoong contra el espaldar de la silla. Sus labios se mueven más fuerte, más rápido, mostrando justamente lo bueno que es con este tipo de intimidad.

Termina el beso con una succión en el labio superior de Jaejoong, el tirón mandando escalofríos por la espalda baja de Jaejoong.

“En una hora vayamos por café,” Changmin dice en un suspiro, inclinándose hacia delante para depositar otro beso en los labios de su profesor.

Jaejoong se muerde el labio inferior, sonrosada piel húmeda por la saliva de Changmin. “Si tú pagas, es una cita.”

Changmin también sonríe. “Si pagas por una película, también, es una cita.”

Con su mano todavía en el rostro del más joven, Jaejoong deja que su pulgar se deslice sobre piel de caramelo. “El jueves es mi cumpleaños. Cáete por ahí, y podemos ver una película juntos.” Planta un beso más en los labios del otro, los de ambos rozándose mientras él habla en otro suspiro, “Y lleva pijamas y una muda de ropa para que puedas pasar la noche.”

Changmin sonríe y entrechoca sus labios de regreso, de alguna manera logrando trepar a la silla sobre el regazo del otro hombre.

Él no deja la oficina si no hasta quince minutos después, pero aún cuenta esos como parte de la hora que se suponía debía esperar hasta su cita.

***

Jaejoong abre la puerta del frente, un brazo rodeando su cintura casi inmediatamente, Changmin inclinándose para así presionar un dulce beso en sus labios. “Feliz Cumpleaños, Jaejoong-ah,”

“Gracias, amor,” Jaejoong sonríe, liberándose de los brazos de su novio. “Pasa, puedes colgar tu bolso aquí.” Él señala un hilera de perchas por la puerta del frente, y Changmin pasa el tirante por encima del gancho más cercano. “Casi he acabado con la cena, si quieres escoger una película abriré Netflix.”

Changmin envuelve sus brazos alrededor de la cintura de Jaejoong, imprimiendo un beso a un costado del rostro de su amante. “Quiero un sorbo de vino.”

“Eres menor de edad.” Jaejoong lo regaña.

Changmin frunce el ceño cuando siente la manera en la que el cuerpo entre sus brazos se tensa ante las palabras. Él deposita otro beso sobre el hombro de Jaejoong, y se aparta. “Después de la película quiero esos cupcakes de fresa que siempre haces.”

Jaejoong sonríe, visiblemente relajado. “Podemos hacer un pastel.” E incluso a pesar de que parecía estar contra la idea dos segundos atrás, saca dos copas de vino del gabinete. “Solo un poco.” Él dice, mirando detenidamente al hombre más joven.

Changmin sonríe tan inocentemente como puede. “¿Cuántos años tenías?”

Jaejoong le sirve un poco menos de media copa. “Treinta y tres, deja de restregármelo en la cara.”

“Tendré veintiuno en menos de un mes.” El más alto lo provoca mientras desliza su copa más cerca a él. Se detiene cuando Jaejoong lo hace, y contrarresta la adusta mirada del otro con una confundida. “¿Qué?”

“¿A tí en serio no te importa? Tú tienes veinteuno, Changmin, tú aún eres joven y estás en la universidad y tienes toda tu vida por delante –”

“Tú también tienes toda tu vida por delante. Soy menor, pero eso no significa que no pueda morir mañana. Puedo salir y ser atropellado por un –”

“– ¡No digas eso!” Jaejoong chilla, su ira tan repentina que Changmin se siente sorprendido mas no molesto. “Solo estoy preocupado. Soy doce años mayor que tú. No es una pequeña diferencia, no son cinco o seis años, es el doble de eso. Tú estabas en el jardín cuando yo me graduaba de la secundaria.”

“Bueno, ¿eso te molesta?” Changmin toma su vino, haciendo su mejor esfuerzo para no exaltarse también. Comprende hacia donde quiere llegar Jaejoong, pero es un miedo irracional y él sabe que darse de cabezasos únicamente empeorará las cosas. “Porque eso no me molesta. No me importa nuestra diferencia de edades, yo fui el que te pidió para salir.” Acerca a su novio de un tirón hacia él y se inclina para besarlo. “En verdad me gustas, Jaejoong. No estoy buscando un revolcón.”

Jaejoong se da la vuelta, ocultando su sonrojo apagando la cocina. Changmin pone los ojos en blanco y jala al profesor de vuelta hasta su pecho. Ladea su cabeza hacia arriba, amando el hecho de que es cuatro pulgadas más alto o más, y besa a Jaejoong de nuevo.

No puede evitarlo; ha estado enamorado de su antiguo niñero por tanto tiempo como puede recordar. Jaejoong fue la primera persona que a Changmin siquiera le gustó, estando encaprichado con él en algún punto. Viéndolo otra vez solo traía de vuelta aquellos sentimientos pero así como los dos habían madurado, aquellos sentimientos también lo habían hecho. Él quería sostenerlo entre sus brazos, besarlo y estar allí cuando necesitara apoyo moral y aún a pesar de que Changmin no era la persona más sentimental del mundo, él quería compensarlo por ser un imbécil con Jaejoong cuando más joven.

La respuesta de Changmin parece calmar a Jaejoong. Se apoya en el beso, envuelve los brazos alrededor del cuello del hombre más alto para acercarlo.

Siendo empujado contra la encimera, Jaejoong levanta una de sus piernas y la envuelve alrededor del cuerpo de Changmin. Él capta la indirecta y se aferra al trasero de Jaejoong en lugar de a sus caderas para levantarlo. Sonríe satisfecho cuando el más bajo suelta un chillido en su boca, pero lo sostiene en el aire de cualquier modo en tanto delgadas piernas se envuelven alrededor de su cintura.

“¿Cuál era tu habitación?”

Jaejoong tiembla en sus brazos, “Primera puerta a la izquierda,” Y piensa que es increíblemente sexy que Changmin pueda cargarlo.

Es soltado sobre la cama, y mientras Changmin vuelve tras sus pasos para cerrar la puerta, Jaejoong se siente a sí mismo derretirse en el suave edredón. Cierra los ojos y toma un profundo aliento, su piel hormigueando y su sangre pulsando bajo su piel. Él traga saliva al hundirse la cama, y cuando abre los ojos la camisa de Changmin ya se ha ido.

“Oh, pero desvestirte era la mitad de la diversión.” Se ríe, el jadeante sonido de su voz aún a pesar de que él y Changmin no han hecho más que simplemente besarse, y tira del más joven hacia la cama por encima suyo.

Changmin se arrodilla sobre él, tratando de quitarle el cinturón. No pierde el tiempo aunque Jaejoong desearía que fuera más despacio. Ninguno de ellos es virgen y claro, ha pasado un tiempo desde que cualquiera de ellos se hubiera acostado con alguien, pero Jaejoong quiere disfrutar hasta el ultimo minuto de esto. Lo quiere lento, quiere seguir tocando el abdomen de Changmin, suave y tersa piel acaramelada. Pasa su dedo por todo el hueso de la cadera del joven, a lo largo de la profunda V y abre los pantalones de Changmin con una sola mano. Changmin es mucho más joven que él – pero él ya no puede llamarlo más un niño. No con una figura tan vigorosa como la suya.

Changmin se inclina hacia abajo, las manos presionando sobre el colchón a cada lado de la cabeza de su novio. Jaejoong observa cuando los músculos de sus hombros se flexionan por encima de él y bajo las yemas de sus dedos en tanto delinea cada curva. Sonríe mientras Changmin lo besa una y otra vez, lenta y provocadoramente y de cuando en cuando la lengua de Changmin se desliza hacia afuera para humedecer sus labios. Él gime cuando Changmin mordisquea sus labios, lamentando su deseo de tomarlo con calma. Changmin ahora lo está tomando con demasiada calma, e inclusive cuando Jaejoong trata de acercarlo de un tirón, él no cede.

“¿Qué te pasa?” Jaejoong se queja, una de sus manos deslizándose por detrás de los hombros de su amante. Tan pronto como Changmin baja sus labios, rozando sus dientes por toda la delicada línea de su mandíbula, Jaejoong tira del elástico de sus Calvin Klein y su mano desaparece sin previo aviso bajo los boxers de Changmin. Él sonríe victoriosamente cuando Changmin ahoga un grito en su cuello, sus labios titubean al tiempo que una cálida mano envuelve toda su longitud.

Una ligera presión y Changmin está completamente duro. Gruñe sobre el cuello de Jaejoong, su aliento provocando que el vello se le erice incluso donde la piel de Jaejoong permanece intacta y con manos temblorosas, despoja a Jaejoong de su suéter y su camiseta. Mientras la mano de Jaejoong está fuera de sus boxers, Changmin se saca los jeans y antes de que Jaejoong pueda echar un buen vistazo, finalmente cubre el cuerpo de Jaejoong con el suyo.

Habiendo estado demasiado preocupado por todo acerca de Changmin, Jaejoong apenas se había percatado de lo duro que estaba hasta que la erección de Changmin está frotando la suya propia a través de demasiada tela. El primer roce de su piel y todo echa chispas y se enciende, el ardor haciendo hervir la sangre de Jaejoong. Gime – el único sonido de coherencia que puede articular, se quita los jeans y los boxers de una patada con premura para así poder asentar ambas piernas alrededor de una estrecha cintura.

“Joder, joder, Changmin, yo –¡ah!” Arquea la espalda, aferrándose con las piernas al Changmin encontrar sus caderas de un empujón. El más joven pega sus labios al cuello de Jaejoong otra vez, chocando sus caderas a un ritmo frenético al tiempo que causa más desesperante fricción entre los dos, dejando chupetones sobre el pálido cuello de su novio. Gruñe bajo, un sonido gutural que vibra por toda la piel de Jaejoong y directo a la punta de su pene.

“C-Changmin,” Gimotea, tratando una vez más de averiguar si hay más palabras en su cerebro.

“¿Si?” Changmin deja un húmedo rastro desde la clavícula de Jaejoong hasta la misma comisura de sus labios. Entrelaza miradas – la suya oscura, nublada y provocadora y la de Jaejoong desorientada por el placer, salvaje y atiborrada de juego previo. “¿Si, profesor?” Changmin ronronea, hundiendo sus caderas con más fuerza entre las piernas de Jaejoong.

Oh, joder, mierda no digas eso.” Jaejoong se traba.

“¿Que no diga qué, profesor?” Changmin susurra, formando círculos con la lengua en los oídos del mayor, rodeando su ombligo con el dedo meñique. “Usted me dijo que lo llamara así,”

“Que te den,” Es todo lo que Jaejoong parece saber decir.

“Ah-ah, yo te doy.” Y Jaejoong puede sentir la sonrisa de gato de Cheshire caliente contra su hombro.

Chamgmin levanta las caderas y las baja de nuevo, murmurando, la punta presionando contra el área sensible de Jaejoong. El más bajo jadea, separando las piernas y chocando descaradamente, presionando adelante y hacia el pene de Changmin en desesperada necesidad por más; por más de lo que solo Changmin puede darle.

“Por favor, por favor,” Jaejoong suplica, cerrando los ojos.

“¿Por favor qué?” Changmin respira en su oído, una mano escabulléndose por detrás para coger su trasero.

Jaejoong rueda la cabeza hacia atrás, sus sentidos agotados por sobrecarga cuando Changmin lo atrae hacia él y delinea todas las curvas de su trasero, su dedo acariciando el lugar contra el que la punta de su pene se roza. Suelta un gruñido alto, tirando del largo cabello de Changmin, jadeante y sudoroso, y casi grita cuando siente a Changmin empujar su dedo solo con un poco más de fuerza.

“Siempre has sido tan pendejito,” Jaejoong sisea, sin aliento.

Changmin se ríe y lame la clavícula de Jaejoong, sorbiendo su pecho. “Y bien, ¿profesor?” Empuja.

Con la mente a mil por hora, Jaejoong se ruboriza, su piel enrojecida únicamente se torna una sombra más oscura. “Minnie-yah…”

Changmin besa toda su mandíbula, inclinando la cabeza para dejar que sus labios se encuentren, hambriento y rápido pero Jaejoong aparta los suyos cuando Changmin empuja otro dedo. “Mierda, Changmin-ah, joder, más,” Él divaga sin pensar, ladeando las caderas. “Minnie, por favor, solo cógeme,” Se aferra con las piernas alrededor de su novio y afianza su agarre sobre hombros fuertes.

Changmin besa su pezón e introduce otro dedo. “Eres lindo.”

Jaejoong está jadeando, contoneándose y gimiendo por debajo del menor, pero aún así se siente un poco avergonzado por sus palabras. Rodea con sus brazos los hombros de Changmin y olvida la vergüenza tan pronto como Changmin está besándolo, tirando de su lengua y curvando tres dedos dentro de él.

“– Lubricante,” Changmin murmura contra sus labios. “¿Dónde está tu lubricante?”

El más bajo gimotea cuando siente largos dedos salir de su interior, en tanto siente el aire frío extenderse por toda su piel mientras Changmin se levanta. Se gira y abre los cajones de abajo de su velador, tirando lo que diablos se encuentre encima para sacar el pequeño frasco.

Casi lo deja caer al volverse. Changmin está acostado de espaldas, un brazo tendido sobre la cama y la otra mano echando para atrás los mechones sudorosos de su rostro. En la oscuridad con tan solo las luces de fuera alumbrando el interior, la piel de Changmin brilla. Se ve tan suave, tan cálida, perlada de sudor. Él dobla una de sus largas piernas, las luces bañan de luz y proyectan de sombra el músculo flexionado, su miembro largo y grueso, goteante de pre semen. Jaejoong traga saliva y a gatas se aproxima, casi sobrecogido por cuan hermoso es Changmin. Todo lo que puede hacer es maravillarse por como la luz se esparce por la llana planicie del abdomen de Changmin, como forma una curva en los huesos de su cadera y acaba por ocupar su ombligo.

Jaejoong se inclina y lame el abdomen de su novio, sus manos recorriendo sus muslos compactos de puro músculo. Él respira contra su piel, cubriéndola de besos. Siente a la susceptible piel crisparse bajo sus labios, largos dedos pasando a través de su cabello. Besa el muslo de Changmin, sus dedos delineando el otro lado, y se vuelve para encontrar la mirada de Changmin. Sonríe casi con dulzura, un tanto endiabladamente, y se sienta sobre el abdomen del más alto.

“Eres tan guapo, Changminnie,” Él habla lento y pausado, cubriendo con su mano la de Changmin. Despacio ellos se besan antes de que Changmin se acomode, enderezándose contra las almohadas. Él sonríe cuando Changmin envuelve sus dos brazos alrededor suyo y lo atrae a un beso que es rudo pero casi juguetón, un fuerte estrépito de dientes, y él vuelve a posicionarse en tanto Changmin toma el frasco de su mano y se embadurna él mismo. Se limpia la mano en la cama – Jaejoong hace una nota mental para asegurarse de que Changmin lave las sábanas, y coloca ambas manos en una pequeña cintura.

Jaejoong muerde su labio inferior mientras desciende él mismo, sintiendo a Changmin alzar sus caderas solo un poco antes de intentar calmarse y volverse a sentar.

Jaejoong es estrecho, y hace falta todo al interior del más joven para no empujar hacia arriba y empalar a su profesor de una vez. El placer golpea con fuerza, acertando de lleno a todos sus nervios y estalla bajo su piel. Él trata de ser paciente pero con las paredes de Jaejoong apretando y latiendo alrededor de su pene, le resulta difícil y se le corta la respiración. Sus manos tiemblan en la cintura de Jaejoong. Cuando era más joven, Jaejoong era su modelo a seguir. Changmin creía que Jaejoong era invencible, perfecto y que podía manejar lo que sea. Era el más listo, la persona más fuerte sobre la tierra. Pero allí sentado en su regazo, su pálida piel cubierta de sudor, respirando pesadamente en su oído y con sus brazos aferrándose firmemente a él, Jaejoong se sentía casi frágil en los brazos de Changmin. Tan precioso y delicado.

Completamente sentado, Jaejoong ondula sus caderas. Gruñe y arquea su espalda, la palma de una de sus manos deslizándose por encima del pecho de Changmin mientras el más joven espera a que Jaejoong empiece a moverse antes de darse el visto bueno para moverse también.

Le toma un momento y otro movimiento de caderas acostumbrarse a la intrusión, pero Changmin sabía que el dolor se había ido una vez que Jaejoong se encontraba besándolo como un loco otra vez, acunando su rostro con ambas manos mientras finalmente comenzaba a moverse. Se alzó y descendió de nuevo, inclinando sus caderas y gimiendo desenfrenadamente en la boca abierta de Changmin. Ellos se encontraron en el medio, Changmin empujando hacia arriba al tiempo que Jaejoong seguía moviéndose por encima de él, rápido y con fuerza, la mano de Changmin abierta sobre la baja espalda de su novio mientras embestía contra él.

Siguen así por un poco más de tiempo hasta que Changmin decide que no le gusta la posición tanto como le gustan otras, y sujeta a Jaejoong con ambas manos. Jaejoong gruñe al interior de su boca, insatisfecho por la repentina falta de fricción. Pero capta rápidamente a medida que Changmin se desplaza por debajo de él, y él se mueve por encima, cerrando las piernas alrededor de la cintura de Changmin mientras ellos ruedan sobre sí mismos, Changmin nunca saliendo de él.

Changmin retrae sus caderas y cierra la distancia de golpe, y Jaejoong casi lanza un grito.

“Mucho mejor,” Changmin sonríe con suficiencia, enganchando las piernas de Jaejoong sobre sus hombros. Se sumerje hacia delante y succiona el cuello de Jaejoong en tanto comienza a moverse una vez más, embistiendo contra el hombre por debajo de él. Se asegura de dejar marcas, sintiendo perder más y más de sí mismo conforme Jaejoong exhala letanías de su nombre e incoherencias, uñas romas cavando medialunas y marcas rojas en sus omóplatos. Changmin está completamene perdido, las manos aferrándose a la cintura de su novio mientras él arremete con abandono, empujándolos a ambos a la cima.

Jaejoong envuelve sus dedos alrededor de su erección, y esto solo le toma unas cuantas descuidadas caricias para que él se libere con un grito del nombre de Changmin. Siente el líquido caliente derramarse sobre su abdomen y restregarse entre el cuerpo de su novio y él a medida que Changmin empuja más de cerca, hundiendo su nariz en la curvatura del cuello del más bajo mientras se abre camino hacia su clímax, los muros constriñéndose a su alrededor.
Jaejoong tira de Changmin para mirarlo a la cara. Él hunde un pie en su baja espalda y le apremia, susurrándole suavemente en el oído, entrecortadas palabras por embestidas y quebradas por aireados gemidos y jadeos. Frota sus brazos sobre los hombros de Changmin porque por mucho que le encante cuanto puede durar, está quedando exhausto.

Tan pronto como Jaejoong escucha su propio nombre contra sus labios, cierra los ojos y siente a Changmin liberarse dentro de él. Aprisiona las piernas alrededor de su cintura y lo jala imposiblemente más cerca, no dejándolo salirse hasta que haya totalmente terminado. A Jaejoong le encanta la sensación de Changmin llenándolo – no está seguro de cómo describirla además de absolutamente maravillosa.

Changmin deja escapar un sonido ronco un torrente de besos por toda la madíbula de su novio. Envuelve entre sus brazos al cuerpo más pequeño y rueda sobre ellos debido a que no puede sostenerse más.

Sentado encima, Jaejoong separa las piernas y se alza apartándose de él, dándole a Changmin una vista completa del lío sobre sus vientres y entre sus piernas. Con una sonrisa satisfecha se inclina hacia delante y presiona sus labios hinchados. Y así es como permanecen por un rato más largo, besándose y pasando sus dedos cada uno por el cabello del otro y sobre piel sudorosa. Hasta que Jaejoong rueda hacia su lado y ellos se recuestan en la cama, cara a cara.

Changmin besa la punta de la nariz de su amante y escucha un murmullo. Se acurruca de cerca y frunce el ceño cuando se percata de que una de las palabras que sale de los labios de Jaejoong es el exnovio.

“¿Qué pasa con Yunho?” Changmin odia cómo la atmósfera se ha arruinado.

“¿Sabes por qué él y yo rompimos?” Changmin no dice nada, en lugar de eso escucha la respiración constante de Jaejoong y las siguientes palabras, “Dije tu nombre en medio del sexo.”

Changmin abre los ojos y se sienta, mirándolo fijamente mientras Jaejoong trata de esconderse. “¿Qué?”

“Yo solo estaba pensando en ti, ¿okay? Y eso fue solo, no lo sé, estaba distraído cuando Yunho me besaba y solo sucedió.” Jaejoong habla efusivamente, ocultando su rostro tras sus manos.

“…Eso no solo sucede.” Changmin sonríe abiertamente, quitando las manos de su cara. Y mientras él está intando liberarse retorciéndose, Changmin se sienta encima de él y le sonríe con suficiencia. Sonrie aún más ampliamente al sentir que Jaejoong está comenzando a ponerse duro de nuevo, puede sentirlo al interior de su muslo. “Yo te gustaba.”

Jaejoong se le queda mirando hacia arriba. “Nunca debí haberte contado.”

Changmin se inclina hacia delante, besando todos sus gemidos al tiempo que junta sus caderas sinuosamente. Ignora las protestas de Jaejoong de tener trabajo en la mañana, y alza las piernas de Jaejoong por encima de sus hombros.

“Changminnie…”

“Me aseguraré de que estés levantado a tiempo.” Changmin lame el oído de Jaejoong, embistiendo sus caderas otra vez.

***

Jaejoong despierta por la mañana con los labios de Changmin contra su muslo. Gruñe y pasa sus dedos a través de desordenados mechones castaños, traspasando a tirones un nudo o dos. Suspira cuando los besos se tornan más húmedos alrededor del hueso de su cadera, labios viajando más y más abajo, una voz ronca pasa rozando sus oídos.

“¿Qué dijiste, Minnie?”

“Dije que son las ocho y veintitrés. Seguiste durmiendo aún después de la alarma y el tiempo de repetición.”

Jaejoong se sienta tan rápido que no está seguro de qué le duele más, si la cabeza o su baja espalda. Se queda mirado la hora hasta que los números cambian, y voltea para ver que la cabeza de Changmin ya no está entre sus piernas. Es levantado con un beso de buenos días, y entonces hace a Changmin a un lado para así poder salir de la cama.

Changmin se ríe de él cuando sus pasos tambalean.

“Cierra la boca,” Jaejoong saca la lengua por encima del hombro y corre a tomar una ducha.

Cuando sale sintiéndose mejor y limpio, Changmin está inconsciente sobre la cama.

“Ah, ¿qué voy a hacer contigo?” Reflexiona, inclinándose por encima para besar a su amante en la frente. Y justo antes de irse, pone una nota que dice que es más que bienvenido a quedarse, a tomar algo del refrigerador y si quiere, puede llevarse la llave de repuesto que está colgada cerca a la puerta principal. La dorada que no está en el lanyard.

***

Es miércoles, así que Jaejoong tiene esta clase por la mañana y luego dos por la tarde. Le habría encantado volver a casa y ver a Changmin entre clases, pero con los parciales acercándose, tiene montones de trabajos que calificar y montones de estudiantes viniendo a su oficina para hacer preguntas. Hasta Yoochun se pasa por ahí cerca de las dos, principalmente para burlarse del aura brillante que Jaejoong ha estado emitiendo todo el día, suponiendo que las cosas iban bien entre su novio y él. A Yoochun se le entregó una pila de trabajos que corregir y a continuación fue echado.

Changmin le envió un mensaje de texto por ese tiempo, bastardo perezoso probablemente había dormido hasta esa hora, también, diciendo que tenía clases a las 7:30pm y después de eso mañana tiene una clase a las 3pm. Pero el viernes estará libre, y hay un guiño en el mensaje. Jaejoong voltea los ojos y no se molesta en responder.

Cuando llega a casa son casi las 9:30pm, y él que incluso había soltado a su clase veinte minutos antes para poder ir a casa. La clase de Changmin hace mucho que había terminado, así que Jaejoong no puede evitar sentirse un poco molesto al encontrar su apartamento vacío. No obstante, sonríe al ver que la llave de repuesto se ha ido y las sábanas de la cama están en la secadora.

Conforme se acercan las 10pm Jaejoong encuentra una nota diciendo que hay pizza en el horno. Toma una rebanada y la calienta, bien sentado en la encimera con una lata de gaseosa naranja por el muslo. Se sienta allí por un rato, jugando con su teléfono hasta que el sonido de la puerta principal abriéndose puede ser escuchado. Changmin lo llama, y él responde, “Creo que la pizza de Domino es mejor.”

Changmin se queda parado en la entrada, una mochila repleta en la mano y una más pequeña al hombro. “Seee, pero son demasiado caras.”

Jaejoong hace un gesto con el codo. “¿Qué es todo esto?”

“Mis cosas, voy a pasar unas cuantas noches aquí.”

Jaejoong se ríe y baja la gaseosa otra vez. “Sabes, invitarte a ti mismo es descortés.”

“Tú fuiste el que me dijo donde estaba la llave.” Changmin resopla, dejando caer todas sus cosas al suelo. Jaejoong oye el familiar sonido de libros golpeando el piso embaldosado, y hace un gesto para que Changmin se acerque. “Cuando le dije a mi compañero de cuarto que iba a pasar unas cuantas noches fuera, se puso todo emocionado y dijo que invitaría a su novia.”

“Ah,” Jaejoong asiente, pasando un brazo alrededor de su novio y ofreciendo un bocado de la pizza. “Así que no quieres regresar, ya te capto.”

Changmin suspira y envuelve entre sus brazos el talle de Jaejoong, ignorando sus protestas, “Minnie-ah, no quiero dejar pizza en tu cabello.” Él permanece allí, relajado sobre el hombro de Jaejoong mientras el mayor acaba su cena. Changmin deja que su mente vuele, la deja examinar entre viejas memorias y memorias de la noche anterior. Piensa en la universidad, piensa en su posición como alumno matriculado a tiempo completo y el trabajo de Jaejoong como profesor. Hay una diferencia entre la secundaria y la universidad – a pesar de la obvia él está pensando en las normas y reglamentos y talvez, solo talvez, su relación debería estar bien. De otro modo, “¿Debería trasladarme?”

Jaejoong escupe su bebida, tratando con todas sus fuerzas de no hacerlo por toda la espalda de Changmin.

“Nadie aprobará nuestra relación.”

Esto silencia al profesor. Se sienta allí sobre la encimera, envuelto por su amante y fija su mirada ausente en la pared. “Ya se nos ocurrirá algo. No creo que tengamos que preocuparnos por eso.”

Changmin asiente y mordisquea el lóbulo de la oreja de Jaejoong como un conejito. “De acuerdo, ya que con mis calificaciones puedo entrar a cualquier lugar.”

Jaejoong voltearía los ojos si no los tuviera cerrados por el placer que le causan los labios de Changmin contra el oído. No puede importarle menos hacer algún tipo de comentario para el engreído de su novio que acaba de decir. Se desliza más cerca al filo de la encimera y hunde su rostro en la curva del cuello de Changmin, succionando por toda su piel. Sonríe cuando Changmin gime y estrecha su agarre.

“Bueno, ¿a dónde vas?”

“A tus pantalones. De nuevo.” Changmin replica, haciendo reír a su amante sobre su hombro.

“Hablo en serio,”

“Yo también, quítatelos.”

Jaejoong se aparta y encuentra la mirada de Changmin. “Minnie-ah…”

“No tenemos que preocuparnos tanto, lo prometo. Les conté a mis padres sobre nuestra relación, por ellos está bien.” Changmin le da un suave beso. “Ahora, baja de la encimera y fuera de tus pantalones.”

Jaejoong parpadea y trata de mantener la distancia entre ellos. “Mierda, ¿ya les dijiste a tus padres? ¿Ellos siquiera me recuerdan?”

“Por supuesto que te recuerdan. Dijeron que vayamos a cenar durante las vacaciones.” Changmin lo besa de nuevo, esperando poder distraerlo. Se siente victorioso cuando Jaejoong finalmente le devuelve el beso y parece reticente cuando se separan.

Changmin tira de su novio hasta sus brazos, y Jaejoong chilla y se apega a Changmin mientras es arrancado de la encimera y llevado al dormitario. Se ríe y besa su frente, aferrándose al más alto al tiempo que enciende las luces de una patada conforme ingresan a la habitación.

“No te preocupes por cerrar la puerta,” Jaejoong baja el cierre de sus pantalones. “O apagar la luz,”

“Lo que usted diga, profesor,” Changmin entrechoca sus labios de regreso y se queja cuando es apartado de un empujón.

“Ya no se te permite llamarme así en público.”

Con una sonrisa perpleja, Changmin decide seguirle el juego a su novio. “¿Oh? ¿Por qué?”

“Me llamas profesor y la primera cosa en la que voy a pensar es en ti, desnudo… y sudoroso…” Jaejoong le sigue, lamiéndose los labios.

“No deberías haberme dicho eso,” Changmin suelta una risita mientras se recuesta de vuelta. Ahora no puede esperar para ver a Jaejoong en el campus.

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n/a: me tomó más de lo que pensaba escribir esto, y tiene 24 páginas de largo odm *o*
nunca he aceptado una petición de fic antes, en realidad, nunca nadie me lo había pedido así que estoy nerviosa de escuchar cómo salió

...e incluso aunque sé que jaejoong nunca se topará con mi LJ, feliz cumpleaños bby :3

5 comentarios:

  1. Anónimo2/16/2016

    Me encanto!! Nuestro Changmin siempre tan decidido
    Amo a esta pareja y extraño sus historias
    Gracias por la traducción
    Cintu

    ResponderEliminar
  2. Precioso, Min tan dominante, tan mandón y Jae tan dócil y complaciente con él, además de que Jae es un amor.

    Jajaja... entonces Yunho termino su relación por que durante el sexo a Jae se le salió decir Changmin, que malo.

    Gracias, me encanto!!!

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  3. lo disfruté, muchas gracias, jajaja Changmincito al final obtuvo lo que quería <3

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  4. lo disfruté, muchas gracias, jajaja Changmincito al final obtuvo lo que quería <3

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