Aisenai aishitai - Cap. 7

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- Me arrepiento de haberte dicho que me arrepentía aquella vez. Lo dije porque en ese entonces no sabía lo que sentía hasta que casi terminé perdiéndote. Ahora ya no quiero ni pienso reprimirme más. Aun si tu no sientes lo mismo, yo luchare hasta lograr que te enamores de mí. Tanto como yo lo estoy de ti Changmin.

- Eso no será necesario Junsu

- ¿No…? – Sintió una pizca de dolor en su pecho

- Porque yo ya estaba y estoy perdidamente enamorado de ti.
No se necesitaron más palabras que esas para calmar la ansiedad de sus corazones. Ahora nada les impedía unir nuevamente sus labios para disfrutar del sueño recién cumplido. Los besos se volvían cada vez más demandantes y ambos sentían la necesidad de sentirse más íntimos. Sin dejar de besarse, Changmin alzo en brazos al más bajo y este inmediatamente enrollo las piernas alrededor de su cintura. Lo cargó hasta recostarlo suavemente en la cama. Se colocó encima de él y siguieron comiéndose la boca con tanto deseo contenido que pronto sintieron la temperatura elevarse a tal grado que deseaban sentir más del otro.

Las manos del más alto se introdujeron por debajo de la playera del mayor, acariciando ese suave abdomen levemente marcado por el trabajo de tanto entrenamiento en la S.M. Subió la prenda hasta sacarla del cuerpo del cobrizo. Con ese obstáculo fuera del camino, prosiguió probando del cuerpo con aroma a frutas bajo suyo. Su lengua se hizo presente y lamio uno de los botones rosados de su compañero. Los gemidos del más bajo lo alentaban a continuar con el otro. Siguió son lo suyo hasta dejarlos completamente erectos y sensibles. Después prosiguió bajando por su abdomen hasta toparse con la tela del pants que traía puesto. Antes de seguir desvistiendo a su compañero, se deshizo de su propia chaqueta y la camisa que traía puesta ante la atenta mirada del mayor que lo miraba con deseo. Regresó a los labios del mayor para seguir probando del sabor del que en poco tiempo se había vuelto adicto. En eso aprovechó el cobrizo de retirarle el cinturón al menor y tirarlo por ahí. Sus manos se encargaban de desabrocharle el pantalón a Min. El castaño se levantó para deshacerse de la molesta prenda y quedó únicamente en boxers. El mayor lo tomó de la nuca para retomar con aquella apasionada sesión de besos. Un gemido del castaño se perdió entre la boca de su amado al sentir como una mano traviesa se colaba entre su ropa interior y tomaba posesión de aquel pedazo de carne. Jugaba masturbando al menor con una lentitud enloquecedora. Con más confianza, el más bajo se levantó para invertir los papeles y dejar a un ansioso Changmin a su merced. Le retiró la última prenda al cuerpo ajeno y con un último vistazo al cuerpo de Changmin en toda su gloria, introdujo el miembro del menor a su boca.

- Por dios Junsu….
El menor no podía evitar gemir a lo alto con las deliciosas sensaciones que le brindaban la cavidad bucal del cobrizo. Tomo sus cabellos para indicarle la velocidad que quería. Al sentirse  al borde del orgasmo, detuvo las acciones de su compañero. Quería terminar dentro del mayor. Sin más, se levantó y le retiro toda prenda que siguiera en el cuerpo contrario. Decidido a regresarle el favor, tomo el miembro erecto del cobrizo y dándole una  sonrisa perversa al mayor, engulló aquella extensión de carne. Ahora le tocaba al cobrizo gemir el nombre de su compañero. Se detuvo cuando el sabor del pre-semen se hizo presente. Llevo tres de sus dedos a la boca de su compañero quien los recibió gustoso. Los lamió hasta que estuvieron lo suficientemente lubricados para el siguiente paso. Insertó el primer digito dentro de la entrada del mayor, comenzando así el proceso de dilatación. El segundo y tercero respectivamente, le siguieron al primero. Cuando el dolor de la dilatación comenzaba a dar paso al placer, supo que era el momento de ingresar. Retiro sus dedos y los reemplazó por su miembro. Comenzó a adentrarse en las paredes internas del menor, sintiendo un delicioso escalofrío recorrer su cuerpo entero. Cuando lo vio prudente, comenzó con el vaivén de su cadera dentro de la estrecha entrada del cobrizo. Los jadeos del mayor se volvían en gemidos cada vez más altos al sentir el miembro del menor golpear repetidamente aquel manojo de nervios que hacían que ola tras ola de placer sacudiera su cuerpo. Cuando no creyó posible incrementar la intensidad de esas sensaciones, el menor lo comenzaba a masturbar al ritmo de sus estocadas, causando que se aferrara a las sabanas para soportar esa deliciosa mezcla de placer. Los gemidos resonaban por todo el lugar, una ligera  capa de sudor envolvía sus cuerpos causando un aspecto de lo más erótico. En sus miradas se podía observar el amor que ambos se profesaban y que se veía reflejada en esa entrega. Se sentían al borde, sabían que aquello no podría durar mucho. Se entregaron en un último beso sintiendo después un choque eléctrico de éxtasis puro sacudirlos a ambos. Tras disiparse las sensaciones post-orgasmo, compartieron sonrisas cómplices llenas de ternura. El menor salió del interior del cobrizo y se recostó a su lado, tomando la silueta del menor para abrazarlo a su cuerpo desnudo. Cubrió a ambos con la cobija para poder descansar un rato. Sabían que nadie los iba a molestar debido a que Yoochun iba a compartir habitación con Junho y los demás pues… seguramente ya los habrán escuchado.
- ¿Crees que nos habrán escuchado? – preguntó el cobrizo aunque ya sospechaba que seguramente así seria.

- Pues…no me importa porque así sabrán que eres mío – lo abrazó más posesivamente a su figura.

- Changmin-ah… ¿No tenías que ir con Minho? – ahora que sabía la verdad entre Changmin y Minho, de igual forma sabía que pronto tenían que aclararle las cosas a Taemin.

- ¿Quién es Minho? – respondió el menor.

- ¡Yah! ¡Shim Changmin!

- Que….

- Las cosas aún no están solucionadas, tienen que decirle la verdad a Taemin.

- Mañana Su. Ahorita quiero estar así con mi novio un rato más.

- ¿Novio? ¿En qué momento me lo pediste?

- ¿Qué? ¿Acaso me ibas a decir que no si te lo preguntaba?

- Pues… no pero…

- Ya vez.

- Aish está bien.

- Junsu…

- ¿Qué?

- Te amo. – sintió su rostro ruborizarse

- Yo también te amo Changmin.

No pudo evitar la aparición de aquella sonrisa en su rostro. No hacía más de unas horas que había pensado que había perdido su oportunidad con Min. Era curioso las vueltas que daba la vida. Aun así no pudo evitar recordar la conversación que tuvieron después de esa noche juntos. En la que le dijo que se arrepentía de lo que habían hecho. También recordó que al día siguiente de lo sucedido en el hotel, había notado el comportamiento un tanto melancólico de su compañero. Y no fue hasta que recordó lo sucedido que vio necesario hablar de ello con Min. Seguramente lo había lastimado con esa conversación. ¿Y cómo no? Si hasta le había dicho que había sido un error. Eso era algo que no podía dejar ir como si nada, tenía que disculparse con él.
- Min…

- ¿Qué pasa Junsu?

- Perdóname.

- ¿De qué hablas Su? – el menor aflojo su agarre en la cintura del mayor para que este pudiera voltear a verlo.

Siento mucho haberte dicho que había sido un error lo que pasó esa noche. La verdad es que ya me habías gustado desde hace tiempo pero no lo había querido reconocer. Esa noche sentí que me había aprovechado de tu vulnerabilidad para saciar mis deseos. Nunca podría arrepentirme porque eso fue una de las principales razones que hicieron que me diera cuenta que yo ya estaba enamorado de ti. Tú sabes que no creía en esas cosas del amor, pero ahora sé que es posible…gracias a ti.

Junsu, sentía como su corazón revoloteaba en su pecho tras esa confesión. Se sentía muy alagado pero sabía que no todo había sido culpa del cobrizo – acepto tus disculpas Susu, pero hay algo que tienes que saber…

No alcanzó a decirle nada porque la puerta de su habitación fue abierta y dos figuras masculinas entraron. Ambas figuras se vieron sumamente sorprendidas al ver el estado en el que encontraron a la nueva pareja.
- ¡Yah! ¡¿Qué no saben tocar?! – el castaño les reclamó a Taemin y Minho quienes se veían sumamente avergonzados.

- ¿Y cómo íbamos a saber que estaban haciendo sus cosas? – le contestó Minho cuando la vergüenza se le había bajado y una sonrisa pícara le apareció en el rostro – pero si no pierden el tiempo – ahora les tocaba a la pareja sonrojarse.

- Bueno ya. ¿Qué hacen aquí?

- Pues como cierta persona que conozco no llegó a nuestra cita, pensamos que algo había sucedido y venimos a investigar. ¡Pero vaya que si pasó algo! – Minho se puso a reír mientras Tae solo sonrió avergonzado.

- Changmin… – el cobrizo se refugió avergonzado en el pecho del más alto. Agradecía que al menos la sabana les cubría la desnudez a ambos.

- En fin. Ya que estamos todos aquí, pues tenemos cierto asunto que tratar con Taemin y Junsu – volteando a ver al cobrizo – ya que esto también tiene que ver contigo. – Minho se sentó en la cama y le pidió a Taemin que hiciera lo mismo. Una vez acomodados, el pelinegro continuo su relato – sospecho que Junsu ya ha de estar un poco al tanto de lo que pasó porque no creo lo hubieran hecho así sin haberlo hablado antes. – ambos chicos asintieron – Veras Taemin, Changmin y yo habíamos fingido tener una relación para darles celos a ambos. Al principio el plan había sido únicamente para Junsu ya que para mí era más que obvio que le gustaba Changmin. Min no lo creía por más que le dijera, pues siempre pensó que Junsu jamás le correspondería sus sentimientos. Junsu por su lado, parecía no darse cuenta de sus propios sentimientos hacia Min, así que le quise dar una ayudita. Tuve que prácticamente rogarle a Changmin de que me siguiera la corriente para ver si así reaccionaba Junsu. Con lo que no conté Tae, fue de que tú también te vieras afectado. Honestamente, llegue a pensar que ya no me amabas. – agachó la mirada al sentir sus ojos humedecerse – Tenia tanto miedo de perderte que inclusive cometí la estupidez de comprar unos chocolates con un fuerte afrodisiaco para dártelos y así pasar una última noche contigo. Después de eso, terminaste conmigo y en un momento de borrachera se los di a Changmin, diciéndole que los utilizara con Junsu. Desde entonces, creí que por más que lo deseara no ibas a regresar conmigo. Hasta que me dijiste tus motivos en el parque acuático. – su mirada se alzó para encontrarse con la del menor a quien se le notaba la humedad en sus orbes oscuros, dando a entender que se estaba aguantando de no llorar – Que era tu madre la que estaba causando ese distanciamiento tuyo conmigo. Me dijiste que ella te organizaba salidas con chicas para que escogieras una novia y que si no te habías negado era porque no querías decepcionarla. En cierto punto no puedo culparte… es tu madre después de todo.

- También es culpa mía Minho. Yo debí haberte dicho la verdad desde el principio. Si lo hubiera hecho, no hubiéramos tenido que pasar por todo esto.

- No Tae. Yo creo que fue necesario esto.

- ¿En serio?

- Sí. Todo esto nos ayudó a fortalecer aún más nuestra relación e inclusive – volteando a ver a la nueva pareja – ayudamos a alguien más a encontrar su felicidad – la pareja sonrió ante esas palabras.

- Minho tiene razón Tae – comentó el cobrizo – las cosas suceden por una razón y gracias a ello se pudieron reconciliar e inclusive me ayudaron a darme cuenta de que amaba a Changmin. – el castaño abrazo a su novio y le susurró un “te amo” en el oído.

- Les recomiendo que ambos vayan con la madre de Taemin y le digan la verdad. Minho, hazle saber a la señora que tus sentimientos por Taemin son sinceros y que lo amas. Es mejor que lo hagan cuanto antes porque si no de lo contrario tendrán que soportar más de esas citas. – ambos asintieron y sonriendo se tomaron de la mano.

- Gracias Changmin-hyung. Así lo haremos – le agradeció Taemin.

- Aún hay algo que no me queda claro – los tres voltearon a ver al cobrizo – Changmin, ¿Qué hiciste con los chocolates afrodisiacos esos? – todos podían notar el nerviosismo en la mirada de Changmin

- Veras Junsu…eso era lo que intentaba decirte antes de que ellos llegaran. – volteando a ver a Tae y Minho quienes solo agachaban la cabeza avergonzados – La noche del club, tú te pusiste borracho y me tocó traerte al departamento. Estabas bastante risueño y recordé que una amiga una vez me había dicho que comiendo se le bajaba la borrachera a su novio y pensé que eso podría funcionar también contigo. Y pues lo primero que se me ocurrió darte fueron los chocolates que me dio Minho…

- ¿Los afrodisiacos? ¡¿Entonces esa noche me drogaste?!

- ¡No! ¡Te juro que no fue mi intención!

- De hecho Junsu, Changmin no sabía que eran unos afrodisiacos – el mayor volteo a ver al menor – si bien es cierto que yo le dije que los usara contigo, estaba borracho y no recuerdo habérselos dado. No fue hasta que Changmin me dijo lo que había pasado entre ustedes que supe que él te los había dado sin saber lo que en realidad eran, porque no se lo dije. Conozco a Min y yo sé que si lo hubiera sabido no te los hubiera dado. Quien tuvo la culpa de eso fui yo.

- Eso explica muchas cosas. Supongo que no puedo enojarme contigo Minho. Gracias a ti y tus benditos chocolates, tuve una de las mejores noches de mi vida. Tienes que decirme en donde los compraste para dárselos ahora yo a Changmin.

- ¡Junsu! – el menor se hallaba completamente sonrojado por las palabras de su novio. Minho solo compartía una sonrisa cómplice con el mayor.

- Más tarde te envío la dirección por internet para que compres todo los que quieras y si no es mucho pedir, que me regales unos de vez en cuando para Taemin.

- ¡Minho! – el menor estaba rojo a mas no poder – sabes que conmigo no necesitas usar esas cosas. Yo me entrego a ti cuando me lo pidas porque a mi también me gusta – aunque esas palabras fueron susurradas, los demás se quedaron muy sorprendidos al escucharlos provenir del menor avergonzado.

- Siendo así – tomando el mentón del menor – ¿Te parece si continuamos con esta platica en nuestra habitación? – el menor se vio sorprendido al principio pero después solo asintió sonrojado.

- Maldito Choi pervertido – le dijo Changmin en broma a Minho.

- ¿Qué? Ustedes no serán los únicos que se diviertan esta noche – les dio un guiño y tomó la mano de su novio para guiarlo fuera del cuarto y cerrando la puerta tras ellos.

- Pervertidos. – susurró Changmin mientras se frotaba los ojos – ya estoy completamente despierto.

- Yo también. – el menor le mostró una sonrisa pícara.

- ¿Te parece si vamos por la segunda ronda? – le decía mientras se colocaba encima del mayor y le comenzaba a besar el cuello

- Mmmm….Min… – gimió al sentir como el menor atacaba los puntos sensibles de su cuello – sigue así y hazme tuyo

- Con mucho gusto.

El menor le sonrió y continúo su labor de preparar nuevamente a su novio para entregarse nuevamente a la pasión de su amor. Los gemidos de su compañero comenzaban a excitarlo y deseaba ya profanar el interior del mayor. Este iba a ser una noche muy larga y placentera para ambos.

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La taza de porcelana pasó a los labios de la señora Lee y tomó un pequeño sorbo de ese té. Con delicadeza bajo la taza de regreso a su plato. Miro con atención a los dos chicos que se encontraban sentados al lado contrario a ella.

- Bueno chicos, ¿Que eran lo que querían decirme?

- Mamá, quiero pedirte que ya no me cites más a ninguna de esas citas a ciegas – la señora no mostraba ninguna señal de sorpresa en su rostro. A decir verdad, seguía bastante normal y eso les incomodaba a ambos.

- ¿No quieres? – el menor negó – ¿Eso quiere decir que ya encontraste a alguien? – hora de la verdad. Sabía que era ahora o nunca.

- Sí.

- ¿Se puede saber quién?

- Mamá, antes de que te diga su nombre, hay algo que tengo que confesarte. – como ella no se oponía, continuo su confesión – la verdad es que desde hace un tiempo me he dado cuenta de que las chicas no me atraen como se supone que me deben atraer. Simplemente no existe esa atracción. Me siento mucho más atraído hacia los hombres. En resumen, lo que te quiero decir es que soy gay y tengo novio. – la señor dejó escapar un largo suspiro pero lo que más les sorprendió a ambos fue esa pequeña sonrisa que apareció en su rostro

- Taemin, hijo. La verdad es que yo ya sabía de tu inclinación hacia los hombres. – el menor la veía sorprendido – Por Dios Tae, soy tu madre. Te conozco mejor que nadie.

- ¿Entonces esas citas con chicas?

- Quería asegurarme de lo que sentías era verídico o no. Eres joven Taemin, a veces los jóvenes les da por experimentar toda clase de cosas. Eso les ayuda a descubrir lo que les gusta y lo que no. Ahora la pregunta es, ¿De verdad sientes que tu sexualidad definitivamente no va hacia el lado de las chicas? – el menor negó.

- No mamá. Te puedo asegurar que no me gustan las chicas en ese sentido.

- Entiendo. Si es así, entonces apoyo tu decisión. – le señora les sonrió a ambos. – Entonces, ¿tu novio es...?

- Soy yo señora – el pelinegro contestó – quiero decirle que no tiene nada de qué preocuparse conmigo. Yo estoy completamente enamorado de su hijo y le aseguro que a mi lado lo hare muy feliz, tanto como él me hace a mí. – el menor se sonrojó cuando el mayor le dio un casto beso en la mejilla – Cuidare de él con mi vida si es necesario. – la señora asintió.

- Me alegra que digas eso, me hace sentir más tranquila. Me hace feliz la idea de saber que su novio es un chico tan guapo y simpático como tú Minho. En cierto punto ya sabía que ese fanservice que hacen ustedes dos no es solo eso. Claramente se les ve el cariño que se profesan con solo mirarse. Tienen mi aprobación. – los chicos se miraron sonrientes. Taemin se levantó de su asiento y abrazó a su madre.

- Gracias mamá.

- De nada hijo. ¿Por qué no se quedan para cenar? Es rara la vez que puedo verlos de vacaciones como para que se vayan tan pronto. – ambos chicos aceptaron.

- ¿Me ayudan a preparar la cena?

- ¡Sí! – contestaron al unísono.

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- Me alegra saber que todo resultara bien con ella.

- jeje a nosotros también nos alegra. Durante un momento pensé que no lo iba a aceptar pero lo hizo.
Era de noche ya y Changmin había recibido una llamada de Minho para informarle lo que había sucedido con la mamá de Taemin. Le dio la buena noticia de que ella había aceptado su relación.
- Ahora solo falta que le digan a los demás de SHINee de lo suyo o sino Key no se los perdonará.

- Si, lo sé. Cuando regresemos se lo diremos. ¿Te digo algo?

- ¿Qué cosa?
- Que Taemin se ve jodidamente sexy recostado en la cama con solo esos boxers ajustados puestos.

- Maldito Choi pervertido, ¿Ya ni porque es la casa de tu suegra quieres controlar esos instintos tuyos? ¡Deja a Taemin y aguántate! Juro que si él fuera hijo mío, ni te dejaba acercártele.

- Ella cree que soy guapo y simpático.

- ¿Chico guapo y simpático eh? JA-JA-JA. Ni en tus sueños Choi.

- ¿Me vas a decir que no lo soy?

- Yo soy más guapo que tú.

- ¿Según quién?

- Según yo y Junsu también lo cree así.

- ¡Jajajajaja!

- ¿Qué es tan gracioso?

- Porque es tu novio es obvio que te va a decir que tú lo eres para no hacerte sentir mal.

- Me va a decir que si porque es la verdad.

- Ya quisieras….ya voy Tae. Me tengo que ir, Tae está ansioso por empezar a “jugar” un rato y obvio que quiero jugar.

- Cochinos.

- ¡Jajajaja! Te dejo porque si no podría seguir burlándome de ti toda la noche y Taemin se está desesperando. Nos vemos después.

- Ok. Buenas noches.

- Y muy buenas que tendré. ¡Salúdame a Junsu! Bye bye.

La llamada fue cortada por el pelinegro tras decir esas palabras. De seguro ya estará en proceso de robarle lo que queda de la “inocencia” de Tae. Con el tiempo Minho había hecho de las suyas para corromper a ese menor con tal de derrumbar esa faceta de niño tierno que en ese entonces todavía poseía. Solo las personas que no lo conocían bien pensaban que era un chico lindo y tímido. Volteó a ver al menor que se encontraba ya dormido a su lado. A diferencia de Taemin, Junsu era la mezcla perfecta de sensualidad y dulzura. Ambas facetas eran utilizadas por el menor dependiendo de la situación. Recordó el momento cuando les contó a los demás miembros de su relación con Junsu.

FLASHBACK.
- Chicos, les tengo que decir algo. Verán, mi supuesta relación con Minho es una mentira. La verdad es que fue solo un pretexto para meteré celos a Junsu y Taemin. Él y yo nunca tuvimos nada.

- ¿A Junsu? – preguntó el rubio

- Sí. A mí siempre me había gustado Junsu pero no lo quería reconocer porque llegue a pensar que solo me era atractivo y que no había esa clase de sentimientos involucrados. Por lo que me dijo Junsu, solo Yunho lo sabe completamente y Yoochun solo lo fundamental. – los mencionados asintieron porque ya sospechaban a lo que iba esto – Verán, hace unos días acompañé a Minho a tomar porque estaba deprimido por Taemin quien lo había dejado. Esa noche él se puso borracho y me dio unos chocolates para que se los diera a Junsu. ¿Recuerdan esa noche del club? – todos asintieron – Me pidieron que trajera de regreso a Junsu porque se había puesto borracho. Como estaba muy risueño, no sabía qué hacer con él. En eso recordé que una amiga me había dicho una vez que a su novio se le bajaba la borrachera con algo de comer. Le di los chocolates que me había dado Minho sin saber que eran unos fuertes afrodisiacos. Lo que pasó esa noche me había hecho sentir muchas cosas. En primera, me hizo darme cuenta que lo que sentía por Junsu en efecto era amor. En segundo, me había hecho sentir mal saber que estaba borracho y que no sabía lo que estaba haciendo, que se arrepentiría después. Eso me lo confirmó cuando hablamos de lo sucedido después de que lo recordara. Quedamos en que trataríamos de olvidarlo por el bien de nuestra amistad.

- La noche del karaoke, había llegado a pensar que a Changmin le gustaba Minho. En ese entonces no sabía lo que sentía por Min, fui al baño porque me empecé a sentir un poco mal. Me encontré con Minho ahí y le pregunté si le gustaba Min y me dijo que no le era indiferente. Me desmaye y tuve un sueño en el que Minho le confesaba sus sentimientos a Min y terminé dándome cuenta de que estaba enamorado de Changmin. Por consejo de Yunho y Yoochun, quise decirle de mis sentimientos a Min pero fue cuando nos anunció de su relación con Minho. Quería verlo feliz, por lo que me guardé mis sentimientos. En el parque acuático, escuché una conversación entre Minho y Taemin en donde Taemin le decía que la verdad de su distanciamiento con él era porque su madre lo hacía salir a citas a ciegas para buscarle novia. El no pudo decir que no porque no quería decepcionar a su mamá. Ellos planeaban regresar y no quería que Changmin resultara herido. Esa noche le dije la verdad y me contó que su relación había sido una mentira desde el principio.

- Ya me había sospechado algo así. – les dijo el rubio – Aunque me dolió que no me lo dijeran desde el principio, pero sus razones tendrían.

- Quería decírtelo Jae, pero te veía tan contento con la idea de una relación entre Minho y Changmin que no quería decepcionarte.

- ¿Cómo decepcionarme?

- Pensé que para Changmin preferirías a alguien como Minho en lugar de mí.

- No, la verdad es que ya había notado la forma en como Changmin te miraba, pero honestamente pensaba que ya estabas con Yoochun. Me sentía mal ver a Min tan deprimido, por eso decidí apoyar la decisión de Changmin y Minho en empezar a salir. Pensé que con eso Changmin al menos se podría distraer y así sonreír más seguido. Me alegra saber que todo resultara bien al final. Y por supuesto que apoyo su relación al 100%

- ¿Entonces ya salen formalmente? – preguntó Yoochun quien tenía sostenido a su novio Junho de la cintura

- ¿Qué no los escucharon anoche? Si no hubiera sido por Yunho que me detuvo, hubiera tratado de espiarlos por el picaporte o entrado a tomarles una foto para mi colección.

- ¡Hyung! – ambos gritaron al unísono mientras que los demás solo se reían.

- ¿Qué? Quería atesorar el momento en que mis niños “consumían” su amor tras una linda confesión – el mayor suspiraba al imaginarse la tierna escena. – será para la próxima – les guiñó el rubio.

- ¡Ni lo sueñes hyung! – los demás solo reían divertidos.
FIN DEL FLASHBACK
No podía sentirse más feliz. Después de todo, tenía a su lado al amor de su vida. Pasaron por tantas cosas, buenas y malas con tal de llegar a ese preciso momento. Tantas veces había pensado en darse por vencido al suponer que Junsu nunca lo correspondería. Esas mismas suposiciones le hicieron dudar en si seguir con el plan de Minho o simplemente renunciar al cobrizo. Se alegra de haberlo aceptado. Se puede decir que al final todos tuvieron un final feliz. Se sorprendió al sentir como el cobrizo se acurrucaba más cerca de él, como si estuviera buscando su calor. El menor sonrió enternecido y acerco más a su novio. Dejándose llevar por el dulce aroma del cobrizo, le dejó un tierno beso en su frente. Ante ese toque el menor solo sonrió entre sueños.

- Te amo y te amare por siempre Junsu.

2 comentarios:

  1. Y con este capítulo llegamos al final de la historia. ¡Muchas gracias a tod@s los que leyeron y también les agradezco mucho sus comentarios! Esperó que les haya gustado mi "debut" en ésta hermosa página. Nos veremos de nuevo muy pronto (si me lo permiten) con más historias para compartir con ustedes. De nuevo, ¡muchas gracias! :D

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  2. Yo quería leer más, estaba muy interesante (´つヮ⊂)

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